Argentinos, a los besos

El macho español observa con estupefacción y extrañeza a dos amigos argentinos besarse en el momento del encuentro, o a la hora de la despedida; lo he notado muchas veces. El beso masculino es, para ellos, inaudito; tan espantoso como llorar en público. Que una boca de hombre roce la mejilla de otro hombre no les tiñe la vista de representaciones homosexuales, sino de algo peor: les genera una sensación de vértigo, de asquete, de intimidad imposible. Besarse es, para ellos, como hablar de caca mientras se cocina una mousse.

Quizás por eso lo más complicado de conseguir en España ya no es la batata, la yerba, el dulce de leche o los yogures de dos litros, sino, y lo digo con tristeza, los amigos de la raza masculina.

Yo hace mucho que vivo acá, y solamente tengo dos amigos locales con los que se puede hablar con total franqueza, con el corazón en la mano; es decir, como dios manda. Tampoco es que los haya buscado mucho, porque esas cosas tienen que surgir con espontaneidad, pero lo cierto es que los hombres ibéricos son muy ariscos para la amistad verdadera. Son incapaces de venir a tu casa sin motivo, por ejemplo; no saben abrirte la heladera sin permiso, no toman mate, y se enojan bastante si les decís “cómo estás, hijo de una gran puta”. Pero estoy convencido de que el problema mayor, por encima incluso de su incapacidad genética para hablar de fútbol con fundamento, es que no saben darle besos a otros hombres.

Cuando fui un recién llegado a estas tierras me sentía solo, necesitado de compañía. Entonces, ingenuo de mí, quise trabar amistad con los nativos. Recuerdo haber actuado con naturalidad argentina frente a ellos: cuando conocía a españoles simpáticos, enseguida los saludaba con un beso en la mejilla. Si me caían muy bien, al día siguiente me pasaba por sus casas a la tardecita, sin avisar, y una vez dentro me metía en sus cocinas y les preparaba panqueques. Durante las charlas íntimas yo les contaba que había tenido un sueño extraño donde había un dinosaurio con una poronga grandota, por ejemplo, y más tarde me despedía de ellos con un abrazo y otro beso, y quizás por la noche los llamaba por teléfono para hacerles escuchar un disco entero por el auricular, o para explicarles algún trauma sicológico de mi adolescencia.

A causa de estas prácticas, durante mi primer año en España recibí doce órdenes de alejamiento de los juzgados y cuatro trompadas en el ojo (en el mismo ojo, para peor). Y así fue que, con el tiempo, descubrí que en España no existe la amistad masculina. Me costó darme cuenta, pero finalmente lo entendí. Desde entonces, le doy la mano a todo el mundo, pido permiso para ir al baño en casa ajena y nunca intento hablar de cosas profundas si estoy solo frente a otro señor.

Al principio es normal caer en la confusión, porque se ven por las calles muchos hombres en grupo y, a primera vista, puede parecer que son amigos del alma. Sin embargo, si los mirás bien te das cuenta que algo falla: son todo golpecito, todo palmada, todo testosterona y carcajada demente cuando pasa una rubia. Yo solía mirarlos y no descubría el error, eso que me hacía dudar. Hasta que un día lo noté: ellos no se hablan a solas.

Hay algo que los une, sí, pero se parece más a un servicio de acompañantes simultáneo. Los hombres se encuentran en la calle, se saludan, van a la cancha, van al bar, conversan sobre Ronaldo y Ronaldinho, se emborrachan, ríen a carcajadas y se vuelven a dormir. Sin embargo, ninguno de esos hombres sabe nada sobre el alma del otro. Ninguno ha estado más de un momento en la casa de nadie. No han permanecido nunca a solas largas madrugadas, no se han dejado ver cuando lloraban, ni han confesado a otro hombre sus preocupaciones más profundas. Y no. Tampoco se han besado.

El problema de los besos es el principal escollo de los argentinos novatos en estas tierras. Acostumbrados desde la infancia a darle uno a la dama y el caballero, aquí descubrimos que debemos estamparle dos a las mujeres y ninguno a los señores. Y eso nos hace sentir extranjeros, que es la peor cosa que le puede pasar a un argentino. Porque si hay algo que odiamos, que odiamos mucho, es que los demás descubran que en el fondo somos sudamericanos. Entonces nos metemos al baño, a veces días enteros frente al espejo, y nos ponemos como locos a imitar el saludo local, hasta que nos sale igualito.

—¿Qué haces en el baño tanto tiempo? —me preguntaba Cristina en el año dos mil, cuando yo era un recién llegado.

—Me estoy dando besos en el espejo —le decía yo.

—Me habían dicho que érais egocéntricos, sí —concluía ella.

Pero el beso, como se sabe, es un automatismo cultural muy arraigado. Casi siempre la cabeza va sola al encuentro de la otra cabeza, casi siempre los labios se contraen sin que nadie se los pida. Al llegar a España, todos los argentinos nos sentimos un poco estúpidos durante las presentaciones y los saludos. Esa incomodidad nos dura unos seis u ocho meses. Besamos a las mujeres una sola vez, y ellas se quedan con el cogote alargado, como si esperasen un tren. En realidad lo que esperan es el segundo beso, que no llega nunca.

Los argentinos más alzados, al ver que las señoritas esperan algo más de nuestra boca, se creen que hay coqueteo, sospechan que ellas están calientes o algo, y entonces comienzan a actuar como pavos reales. Los malos entendidos ponen las cosas muy tensas. Y lo mismo pasa cuando, automáticamente, besamos a un hombre español sin querer. Si éste es heterosexual se pone incómodo, se le sube los colores y empieza a tartamudear, o mira para abajo. Si tenemos la desgracia de besar a un homosexual, los próximos tres meses serán devastadores. Llamados nocturnos, proposiciones indecentes, manoseos en los baños públicos… Yo conozco muchos argentinos que, por culpa de un beso mal dado, ahora están casados con señores de este país. Y les va muy bien.

Pero el problema más grave, el más incómodo y vergonzoso, ocurre con el paso de los años. Cuando ya hace mucho tiempo que estamos aquí y ya nos hemos acostumbrado al saludo local, a veces pasa que conocemos a otro argentino. Y no sabemos qué hacer para saludarlo. Empezamos el acercamiento y nos miramos a los ojos. ¿Nos dará un beso? ¿Le daré un beso? ¿O solo la mano, como se usa acá? ¿Qué haré yo? ¿Será lo mismo que haga él? El tiempo se pone en cámara lenta. Dos hombres se acercan cada vez más, nacieron en Buenos Aires, pero viven en otro lugar. El mundo se detiene a observar el choque.

Y entonces ocurre la catástrofe: nos damos dos besos. Somos hombres y argentinos, y acabamos de besarnos doble. Nos da asco. Nos ponemos colorados. No nos miramos a los ojos nunca más. Nos vamos alejando el uno del otro.

Somos putos.

Hernán Casciari
Viernes 10 de noviembre, 2006

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194 comentarios Argentinos, a los besos

  1. Jorge #192    17 noviembre, 2006 a las 1:34 pm

    Hola Hernán, me encantó el post. Acá en Venezuela no es muy común eso de los besos entre hombres, igual me parece muy normal afectuoso y me beso con los buenos amigos. Pero la gente no está muy acostumbrada: una vez, al saludarme de beso con un amigo en la universidad (el amigo querido es gay), ¡me lo encasquetaron como novio!
    Seguiré leyéndote

  2. pal #190    17 noviembre, 2006 a las 9:49 am

    Hernán, que loco! como desde tu advertencia ando con la censura internalizada, no sé si me borraste o si me borré yo sola!
    Si dices SIP, sabré donde estaba el límite, pero si es un NOP, voy pidiendo hora desde ya a la terapeuta…
    Besos.

  3. Forestdín #189    16 noviembre, 2006 a las 11:15 pm

    Muy bueno el post y realmente jodido el tema de los besos, sin ir mas lejos está el caso de los rusos que se saludan entre hombres con un beso en la boca, no se si será por el vodka o por que pero los tipos se zampan un beso, y las consecuencias son evidentes … no oyeron hablar del presidente Putin …
    Salu2 y genial leer cosa copadas en tu blog

  4. peladilla #188    16 noviembre, 2006 a las 7:14 pm

    Creo que lo de la dificultad para hacer amigos no es tanto una cuestión de nacionalidad cuanto de edad, esos amigos del alma que tienes en Argentina casi seguro que los hiciste de niño o en la adolescencia, son personas que te han visto con el moco colgando y llorando por una raspadura en la rodilla o riendo como un loco por la cosa mas tonta, con las que no te ha dado asco mascar un chicle a medias, que te han acompañado en tu primera borrachera etc…, con esa gente no puedes fingir ni te cuesta ser sincero, y ese tipo de amistades cuesta mucho hacerlas a partir de cierta edad.
    Dicho esto si que es verdad que cada lugar tiene sus costumbres y que aquí en España somos de natural mas bien áspero (“aspro” se dice en mi pueblo, al estilo de “esa es un poco aspra, casi ni saluda”).

  5. carol o #186    16 noviembre, 2006 a las 5:02 pm

    quiero aclarar algo: soy puto porteño y no me gusta saludar a los hombres con un beso.
    1. se gasta el gusto. es como cuando escuchás mucho una canción o comés mucho una comida. me empalago.
    2. me olvidé.

    pero en españa me haría el macho argentino para darles besotes a los inocentes y duros españolisimos….

    chau chicos

    carol o (aclaro que no soy pariente directo directo de fede o. solo tomé su apellido)

  6. Ricardo #185    16 noviembre, 2006 a las 4:26 pm

    Seremos putos, pero está bueno que cambiemos la imagen que tienen de nosotros en el exterior de agrandados por cariñosos como pusieron por arriba.

    Inclusive ahora me parece que el saludo con la mano se transformo en algo absolutamente formal, hasta mi jefe cuando llega saluda con un beso a cada uno de nosotros (somos 5 hombres, y aclaro que el jefe no es homosexual).

    Muy bueno!

  7. Maria #184    16 noviembre, 2006 a las 4:10 pm

    Hernan: Como siempre, poniendole palabras a los que nos pasa a todos … pero el comentario es para preguntarte si oiste hablar de la revista NAH, y para hacerte un ofreciemiento que solo te haria a vos para devolverte de alguna manera tantos buenos momentos..si no la conoces te cuento es una revista de humor hecha en BsAs, altamente adictiva, y me mandaron una edicion que es una parodia de EL GRAFICO, se llama EL TRAFICO, y es integramente de futbol, yo la disfrute mucho, durante una semana el metro de Madrid no me parecio tan triste, pero VOS para que sos muy futbolero, una joya, bueno que si queres te la mando por correo…un beso y gracias…

  8. July #183    16 noviembre, 2006 a las 3:34 pm

    Muy bueno!! Sí, es cierto que fuera de Buenos Aires no se saluda tanto con un beso entre varones. La mayoría de los varones que me rodean se dan la mano. Es más, mi papá siempre catalogaba a los hombres que entraban en mi casa en dos categorías: el que estiraba la mano para saludarlo y el que le ponía la cara para el beso. De más está decir que el segundo estaba completamente descartado…

  9. debora #182    16 noviembre, 2006 a las 3:31 pm

    yo no estoy lejos de Argentina, y soy Argentina, siempre me he sentido orgullosa de serlo, pero lo unico que tengo argentino es la personalidad, esa personalidad, que en cualquier parte saben que uno es de alla, no teno ni la forma bella de hablar, ni recuerdos, y eso es lo que te envidio y a la vez me encanta, de vos, que te acordas de cosas de allá de cosas que yo no,yo no vivo lejos de argentina, pero cuando leia me dio la sensacion de no ser argentina, y quiero serlo , no se si sera por que me gusta tener doble personalidad nacionalidad o lo que sea. o por ser especial. Pero te envidio,por que sos grande y tenes claro que de argentina jamas te olvidaras y de ningun detalle que la hace ser la que es.

  10. pal #181    16 noviembre, 2006 a las 10:59 am

    pero tampoco! nonononono, no todo terrible!!! es una experiencia!!!!
    Cuando salí de Chile, mi hermano 20 anhos mayor, y retornado del exilio, me dió la siguiente frase para el camino: “no te olvides de que en todas parte es lo mismo”.
    Y es cierto. Por eso cuando todo me parece distinto y ajeno, pienso en esta fracesita y trato de buscar lo humano.

    (Jorge, vas a lograr llegar al 200 con el mismo temita… que se siente? yo bien gracias.)
    Besos

  11. ontokita #180    16 noviembre, 2006 a las 9:20 am

    Nos vamos de nuestros países y debemos aprender mucho de la nueva tierra…regresamos a él y nos damos cuenta de que ese aprendizaje nos va amputando cosas vitales de nuestro ser. Todo terrible.
    Me gustó pasa por aquí.

  12. Er nene #179    15 noviembre, 2006 a las 8:54 pm

    Nunca me había dado por pensar en esto. Realmente te doy toda la razón. Siempre es el qué dirán, siempre. Y al final cuando te quieres dar cuenta, realmente la palabra amigo, con sus 5 letras, no tiene realmente el significado que se le querría dar.

  13. Salacious Crumb #177    15 noviembre, 2006 a las 3:54 pm

    Impresionante la cantidad de tópicos aunados en un texto tan breve.

    Las generalizaciones que comentas son tan “profundas” y meditadas como espetarte que si no has conseguido más que dos verdaderos amigos españoles desde que estás aquí, será porque eres argentino y uno no puede fiarse de tí cuando haya mujeres o dinero de por medio.

    Y, lo peor de todo, una vez escrito esto, quedarse tan tranquilo…

  14. Pablo #176    15 noviembre, 2006 a las 3:36 pm

    Hace tiempo, me llamó bastante la atención ver a los jugadores del Real Madrid darse besos cuando hay un cambio y el que sale saluda al que entra. Luego me enteré de la costumbre la empezó Fernando Redondo y todavía se mantiene. Pero es un poco extraño en España, sí. Podéis imaginar lo que escuchan los jugadores del Madrid cuando no juegan en su estadio.

  15. Bart #175    15 noviembre, 2006 a las 8:27 am

    #171

    Si, somos raros. Tenemos cuernos y rabo y en las noches de Luna llena nos reunimos en torno a grandes hogueras y sacrificamos algunas vírgenes.
    Por favor, cariño: deja de escuchar la COPE y viaja un poco.

    ¡Argh! lo siento, he caido en la trampa de usar esto como foro. Perdón.

  16. Lisandro #174    14 noviembre, 2006 a las 11:04 pm

    Vale la pena aclararle ( al chileno que dice q saluda con besos) que en su caso por encontrarse en Chile, si es puto, a diferencia de nosotros los argentinos que saludamos sin tabues porque somos bien machos…

  17. Eliseo #172    14 noviembre, 2006 a las 9:10 pm

    Decir que Hernán roza la genialidad…
    …por el resto… se equivoca en algunas apreciaciones… identifica catalanes con españoles… hay catalanes, gallegos, leoneses, castellanos, vascos, andaluaces, extremeños… cada uno su caracter… ha tenido la mala suerte de caer en Cataluña… yo soy español y NO tengo un jodido amigo aquí… son raros… extremadamente tacaños (amarretes) en los afectos y las emociones… y sí, no soy puto y tengo amigos italianos y argentinos y no tengo ningún problema para saludar… un apretón de manos… un beso… pura convención que no expresa nada de la amistad… la amistad se siente, se vive, se expresa de muchas maneras…

  18. Betsabé #171    14 noviembre, 2006 a las 8:36 pm

    Hola, siempre es una delicia leer tu blog, siempre me llega la buena nueva a mi mail y no sabes que bien que la paso leyéndote.

    Escribes de una forma tan padre que me encanta, y es mas me inspiras a escribir cada día un poquito mas en el mío.

    En cuanto a los besos, pues si siempre cuesta trabajo adaptarse pero tu saluda como te sientas mejor, como te salga del corazón y si los demás piensan que eres raro o anormal, que mas da, mucho mejor ser asi que igual al resto de la gente.

    Besos desde México

    PD: Se me olvidó comentarte, que es impresionante como la gente aqui en tu blog checa quien llega primero a comentar, espero llegar a ser uno de los primeros comentarios; aunque para decirte esto es igual en que orden llegue: SIMPLEMENTE ERES EXCELENTE!!!!

  19. Che #166    14 noviembre, 2006 a las 11:06 am

    Bueno la mayoría de los argentinos y uruguayos que he conocido en España no salen de su círculo de amistades rioplatenses y no se preocupan en hacer amigos ni conocer a nadie fuera del círculo y mucho menos en entender las costumbres del país en el que están. Viven en España pero siguen en el Rio de la Plata.

  20. Germán #165    14 noviembre, 2006 a las 10:25 am

    Tenés mucha razón: yo estoy acá hace 7 años, y solo tengo un amigo amigo, y es argentino.
    Los de acá se juntan, pero no son amigos. Tal vez por eso prefieren llamarse “colega” a “amigo”.
    Es medio raro encontrarse a alguien que te diga “el otro día estaba con un amigo y….”

    Creo que es lo que mas extraño de Argentina. Mis amigos de ahí son amigos eternos. Aunque no nos hablemos por meses y nos veamos cada 3 años, serán siempre mis amigos…

    salu2

  21. antonio de Mallorca #164    14 noviembre, 2006 a las 10:23 am

    Pues sí Pal, Sí. Riámonos juntos que a fin de cuentas cuando la cosa está jodida, cuando uno está fuera de su hogar y añora tantas cosas y necesita de tantas otras, lo único que nos queda es la risa. El sentido del humor es el soporte de vida más valioso en una persona; esa malla que nunca falla y te detiene cuando vas en caída libre hacia el infierno.

    ¿Qué vasha para ashá, desís? En serio te digo que me encantaría conocer Argentina y más ahora que empezáis a tener buen tiempo cuando aquí ya vamos con chaqueta. Ya tomaremos un café aunque de momento tenga que ser virtual y hablaremos de pueblos, de leyendas, de risas, de África y de la amistad….

    Un beso.

  22. Dampi #163    14 noviembre, 2006 a las 1:09 am

    Hernán, como argentino viviendo en España 5 años hay algo que me pone de los nervios. Decime que a vos también. Algo casi tan indigerible como no dar besos entre hombres: el “bajar abajo” y el “subir arriba”. ¿De qué sirven tantos años de civilización para esto?

    saludos, hijo de la gran puta

  23. Lalodelce #162    13 noviembre, 2006 a las 11:03 pm

    Escuchaste sobre o viste la película BORAT: CULTURAL LEARNINGS OF AMERICA FOR MAKE BENEFIT GLORIOUS NATION OF KAZAKHSTAN FACTS?

    Ahora que lo pienso quizá hasta se hubiesen inspirado en los argentinos. Tan amistosos los hombres en ése país inventado. Después de tanta amistad masculina, ni un apretón de manos los hombres se quieren dar.

  24. Maria Cristina #161    13 noviembre, 2006 a las 9:59 pm

    Hola Hernan, descubrí tu web gracias a un dato que dejaron en un blog de Clarin. me has hecho reir un montón y como buena argentina que soy, me encantan los besos. Para completarla estoy casada con un hijo de griegos (un bombón de pelo negro´con los ojos más celestes del mundo) que trae la tradición familiar no solo de besuquearse entre todos sino de juntarse a festejar por cualquier evento familiar ¡todos! yo que vengo de una familia de cuatro personas (padres y un hermano) los primeros tiempos de casada me veía en figurillas teniendo que organizar la mesa, la comida y todo el “cotillón” para la parentela de mi esposo. Felizmente es un gran compañero y ayuda en todo, además hace unos asados espectaculares. Así que los que se asombran del besuqueo argentino, les recomiendo conocer un poco a la colectividad griega: todos besucones y ruidosos…pero absolutamente adorables.
    Felicitaciones por la web, voy a visitarla más seguido. Beeesssosss!

  25. Sixto #160    13 noviembre, 2006 a las 8:44 pm

    Qué bueno Orsai!!! (O Hernán?)
    Genial el post del beso!.
    Ojalá cuando yo llegué a Barcelona, hace 9 años, me hubiera encontrado con un tio como tu de cariñoso!. Me sentí tan identificado con lo que escribes de tu llegada y la soledad que sentiste!.
    Me costó encontrar gente que viera normal esa confianza de entrada, que no desconfiara si le ofrecía mi casa con total libertad. Pero al final encontré amigos de verdad.
    Yo venía de Asturias, y aunque por allí tampoco se estilan los besos entre amigos, cuando estos son los de toda la vida, siempre hay demostraciones de afecto mas frecuentes. Llegar aquí y encontrarme con tanta frialdad en la gente, no fue fácil ni para un astur!. Así que te comprendo procediendo del país donde los hombres se saludan a besos.
    Con qué ilusión y añoranza recuerdo mi primer viaje a tu país -donde tengo gran parte de mi familia- y la sorpresa que me llevé justamente con el tema de los amigos y los besos!. Entre el caracter abierto de los asturianos, y la influencia de esa familia argentina, me pasó lo mismo que a ti al llegar a esta ciudad.
    Eres buenísmo escribiendo.
    Si algún día te aburres y quieres conocer a un tipo que comparte tu forma de ver la amistad, será un placer tomar un café contigo, o un mate.
    La amistad no se puede forzar, desde luego, pero no hay nada que perder por darle una oportunidad .
    Un abrazo. Y enhorabuena por tus textos, y por tu éxito.
    Sixto.

  26. teo #159    13 noviembre, 2006 a las 8:03 pm

    buenísimo!!!
    yo hace 17 años que vivo en barcelona y no tengo ningún amigo hombre de aquí. y a todo lo que decís, que es tal cual, agregaría un par de cosas, básicas entre amigos argentinos: el fútbol y las minas.
    por más que tengan una de las ligas más fuertes y de mejor fútbol del mundo (y no precisamente por los jugadores nativos), no tienen ni puta idea de fútbol. y los debates tienen que ver más con temas extra-futbolísticos (enfrentamientos entre distintas regiones, ciudades, ‘naciones’ o lo que quieran) que con EL FÚTBOL. y tanto en la prensa como en la tele la dan más espacio a los presidentes de los clubes, intermediarios, etc que a los jugadores o periodistas que sepan de fútbol. los que escriben y hablan de futbol me dan la sensación de que jamás le dieron una patada a una pelota y si lo hicieron fue porque eran los dueños del balón.
    o sea, imposible hablar de fútbol-fútbol.
    y con las minas no sé qué pasa: creo que el machismo argentino necesita a las mujeres, las idolatra, gira alrededor de ellas. el machismo catalán (no sé cómo serán en el resto de españa), las ignora, es un machismo misógeno.
    resumiendo, es muy difícil tener amigos con los que no puedas hablar de minas ni de fútbol. (de política, mejor no hablemos y de música, ufffffffff. sólo te cuento que cuando llegué el grupo más popular, el más conocido, el ‘mejor’ era MECANO !!!!!!!!!
    por suerte tengo buenas amigas de aquí (o sea que no es un problema de adaptación) con las cuales obviamente jamás hablaré de minas ni de fútbol y que son, en general, mucho más sensibles que los hombres de estas tierras

  27. Gabriel #158    13 noviembre, 2006 a las 7:36 pm

    Dos cosas,

    la primera, que en Uruguay no es de hace tanto que los hombres nos damos besos, incluso hay algunos veteranos que te miran con mala cara cuando les estirás la cara…. con un amigo de la infancia, en la adolescencia dejamos de besarnos, y nos empezamos a dar la mano como hombres grandes, al tiempo dijimos: “que estamos haciendo?” y volvimos a los besos.

    la otra, es que he tenido experiencias similares en Brasil, que las mujeres pretenden dos o tres besos, y ni se te ocurra besar a un brasilero, que eso te condena a la “rua dos viados”.

  28. antonio de Mallorca #156    13 noviembre, 2006 a las 5:38 pm

    Maestruli #136, tienes toda la razón. Los buenos escritores saben dotar a sus historias de un énfasis y una exageración inteligente para hacerlas más amenas y atractivas a su público. Pero estarás de acuerdo conmigo en que una cosa es escribir ficción sobre el futuro (Tarifa Plana de Porros….) y otra muy diferente, dar una opinión sobre un tema que aunque sea en tono de humor, sí que se desprende que el autor comulga de alguna manera con lo que escribe.

    Yo soy el primero que cuando he estado en Alemania he criticado a los alemanes por su caracter y me he acordado, no mejor, he soñado con los chorizos y jamones de mi tierra. Pero esas críticas las he hecho siempre con la gente con la que estaba, con mis compatriotas; creo que es casi una necesidad, la de desahogarse. Pero nunca se me hubiera ocurrido acercarme a un alemán y restregarle lo relindo y maravilloso que es mi país y lo que apesta y borricos que son en el suyo y eso es precisamente lo que muchos (no quiero generalizar pero son muchos de verdad) argentinos hacen cuando están en España. Yo siempre les digo – si estáis tan mal, por qué no os volvéis a vuestro país?!- No lo entiendo. Es esa actitud la que critico, porque me parece negativa, que no conduce a nada y además os está creando una justificada fama de quejicas soberbios, cargantes y pesaos!!

    Te pido sinceras disculpas si mi comentario te ofendió y también si este te vuelve a ofender, no lo tomes como algo personal, hablo de muchos argentinos no de todos ni de la mayoría y cuando leí este post, se me saltó la alarma y no pude evitar que me trajera a la mente a tantos y tantos argentinos con los que he tratado y he conocido y que tienen esa misma soberbia para criticar tu país en tus narices y atreverse a decirte lo que está bien y lo que está mal de lo que hacemos y tenemos, EN NUESTRA CULTURA!!!

    Raven #143, ha hecho un comentario acertadísimo a este respecto. Pienso que tiene toda la razón y lo ha redactado estupendamente. Un 10 por ese coment!!

    Gurka #148 “¿Que Europa termina en los Pirineos?” No veía un comentario tan retrógrado desde que ascendieron a cabo a Pinochet!! Mejor obviarlo, ni merece la pena responder.

    Daniel Lara #137. Acepto esos dos besos que me ofreces. La verdad es que sí que me hacen falta, estoy necesitado de cariño, jeje. Pero los aceptaría de mejor gana si vinieran de una hermosa y sensual mujer…. Ya sabes, cosas de la cultura 🙂

  29. fede o #153    13 noviembre, 2006 a las 3:45 pm

    de todos los saludos explicados hasta ahora, el que más me gustó es el de ana.

    estoy a punto de empezar a implementarlo con las chicas en el laburo. después les cuento.

    (ana, te faltó aclarar si la apretada de glúteos incluye aplicar presión para sentir (y hacer sentir) los genitales. no importa, improvisaré)

  30. Che #152    13 noviembre, 2006 a las 3:27 pm

    Soy Yorugua y vivo en Barcelona desde hace 5 años y a pesar de la fama que tienen los catalanes dentro de España de ser los mas fríos y cerrados no veo que se asombren demasiado con los besos masculinos. De hecho algunos de mis amigos catalanes se besan según lo sienten. No veo tanta diferencia con Montevideo donde si se besan los hombres con naturalidad, pero tampoco vas besando a todos los barbudos que se te cruzan.

    En lo que si estoy de acuerdo totalemente es cuando te encontrás en España con un rioplatense, nunca sabes como saludarlo. Si es un tipo, no sabes si darle la mano, un beso, dos besos, o darle un golpe con el pecho como los jugadores de futbol.
    Con el lenguaje también es un problema porque tanto argentinos como uruguayos, van midiendo tu nivel de adaptación al medio por tu forma de hablar (y por lo tanto tu inversamente proporcional nivel de “traición a la patria”) y vas traduciendo las frases antes de decirlas, no se te vaya a escapar un “vale” en lugar de “dale”.

    Y en cuanto a lo de “hijo de puta” tampoco estoy de acuerdo contigo, solo hay que ver uno de los videos mas famosos de la hora chanante en youtube “hijodeputa, hay que decirlo más”.

  31. fede g #151    13 noviembre, 2006 a las 7:44 am

    Vos debés tener una esposa relinda que te comprende y que te apoya, además inteligentísima para poder entender que cada tanto puteás a los españoles. Soy un colombiano que vive en Buenos Aires y tengo una novia porteña relinda, que me comprende, que me apoya y que es inteligentísima para poder entender que cada tanto puteo a los argentinos.