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Vejez
jueves 16 de abril, 2015

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Vejez
jueves 16 de abril, 2015

Diez razones para hacer silencio

Solamente puedo escribir cuando se me antoja. No tengo eso que se llama el oficio. Para peor, se me antojan pocos temas: mi hija, los cambios en la sociedad, el fútbol, la hipocresía en las relaciones y la exageración de un tiempo anterior o un sitio querido. En doce años de archivos no encontrarán más que variaciones sobre esos tópicos. También verán, si navegan un poco, un par de baches de silencio en el blog. Estoy en medio de uno.

Cuando me pregunto por qué no pude sentarme a escribir en estos meses, tengo un puñado de respuestas. A veces me parecen excusas pelotudas, pero suelen esconder una verdad.

Las razones son estas diez:

España no me importa ni para burlarme

Desde hace quince años vivo en otro país. Los primeros cinco escribí mucho contra las costumbres de ese país. Los siguientes cinco quise entenderlas, a ver si me gustaban; pero no me gustaron. Entonces cinco años atrás les di la espalda a esas costumbres, me encerré en casa y solo bajo al garage para que Cristina me lleve al aeropuerto.

Hoy sé lo mismo de España que de Bulgaria o Persia. No sabría qué decir sobre España. No trabajo acá, no me relaciono con nativos ni camino sus calles. Permanezco en la patria de mi hija porque quiero vivir con ella.

Ya no extraño Argentina como antes

Del mismo modo, hace quince años que no vivo en el lugar donde nací. Los primeros cinco idealicé los recuerdos que había dejado y les descubrí maravillas que solo se ven desde lejos. Los siguientes cinco años intenté hacer una vida de espaldas a mis hábitos y me aburrí como un hongo. Y desde hace cinco años decidí, de algún modo, volver.

No con el cuerpo, porque todavía es pronto, pero sí con la cabeza. Hoy todo lo que hago —libros, teatro, radio, tele— está en Buenos Aires. También todo lo que soy.

Falta mucho para el próximo Mundial

La Copa del Mundo en Brasil, que sin dudas fue la mejor que vi hasta ahora, le quitó épica a todo lo que pueda ocurrir en estos tres años que nos quedan hasta Rusia 2018. Escribí como un loco entre julio y agosto del año pasado (once crónicas en un mes, tremendas ganas) y ya no me queda resto para glosar este sánguche de nada que son los años tontos sin Mundial.

Es verdad, Racing salió campeón no hace mucho y Messi sigue persiguiendo la esponja en el camp Nou, pero me cansaría volver sobre lo mismo, y los aburriría a ustedes si les hablara por segunda vez sobre mi perro Totín.

No puedo entender las novedades

Esto es grave: por primera vez en este siglo no estoy viendo la serie más vista, no me cautiva la aplicación más descargada, no me hace reír el video más divertido ni soy capaz de leer completa la noticia más leída. Comprendo la complejidad de la serie, la utilidad de la aplicación, la gracia del video y la importancia de la noticia. Pero ya no siento que sean para mí.

No es la rebeldía del que dice “no me gusta lo masivo”; ojalá fuera eso, porque allí anida un síntoma de juventud. Es lo contrario: es saber que la gente que está mejorando el mundo va a una velocidad que ya no puedo perseguir.

Mi hija ya no quiere ser personaje

Hay también una razón generacional. No hace mucho mi hija se ofendió conmigo por ventilar sus intimidades. Lo sospeché hace unos meses, cuando publiqué una conversación que habíamos mantenido y, en sus gestos, entreví que no le gustaba. Hace poco informé, con orgullo, que Nina leía mientras cagaba. Y esa fue la gota. Al día siguiente, con madurez y sin berrinches, me dijo: «No escribas más sobre mí, ya soy grande».

No me dolió el pedido; me entristeció que ya hubiéramos llegado a ese punto. Ella acaba de entrar a una época de privacidad y vergüenza de la que saldrá, si hay suerte, a los dieciocho. Tengo pensado anotar todas nuestras peleas y publicarlas cuando ella me lo permita.

Cuando leo me siento fragmentado

También hay motivos coyunturales. Algunas noches quisiera ser, de nuevo, el lector tranquilo que paladea un párrafo tras otro sin preguntarse nunca, a la mitad de una frase, si alguien ha logrado ser más cínico que ayer en Twitter. Y lo peor es que siento (ojalá sea un error) que a todo el mundo le pasa lo mismo.

Temo que el que haya llegado a este párrafo ya esté pensando en otra cosa. ¿Habrá llegado el mail que esperaba? ¿Ya estará disponible el nuevo subtítulo de la serie de zombies? ¿Y si mientras estoy acá, leyendo a este gordo llorón, murió alguien importante y Twitter explota? Voy a ver. Tengo que ir a ver. En todo caso ya volveré más tarde.

Cuando escribo me siento insensato

En 1987 un amigo de mi viejo tocó el timbre de casa y pidió prestada la videocasetera. Ahora suena normal, pero entonces era un artefacto costoso. (Es como si hoy alguien nos pidiera prestado el iPhone durante unos días.) Le resultó muy incómodo a Roberto negarse. Más tarde, fastidiada, mi mamá resumió la personalidad del amigo en tres palabras: «Es un insensato».

Siento esa misma insensatez cuando publico un texto largo. Me da la impresión de que escribir más de cien palabras es demasiado pedir. Es requerir del otro una atención desbordada, es reclamarle tiempo y, sobre todo, concentración. El solo intento de sostener una idea prolongada, en mi cabeza, se convirtió en una pedantería.

Adopto costumbres de las que me burlaba

Otra razón es la paradoja del tiempo. Los que son jóvenes reciben la nueva fragmentación con naturalidad. Los que son viejos ya tomaron la decisión de no comprenderla. En cambio la generación intermedia, la mía, padece con fuerza la contradicción.

Hace un tiempo me burlaba de los contenidos que, para resultar atractivos, ofrecen títulos numéricos: «Las 27 maneras de…», «Las 12 cosas que…». Pero no es una moda pasajera: es una fórmula que nos calma. Nos ofrece la extensión de lo que vamos a leer y nos asegura párrafos moderados, para que en medio podamos desconcentrarnos en paz. Ya no me burlo de eso; caigo en la trampa.

Ya no es necesario ser el observador

Una vez conté que solo voy a las fiestas de casamiento a cumplir un rol: sentarme solo y pensar en la condición humana mientras los demás hacen el trencito. Siempre me gustó observar a la sociedad, desde una mesa lejana, y sacar conclusiones. Pero noto que, últimamente, ya no hace falta ese rol. Las redes sociales lograron que mi generación haga el trencito mientras se burla de la condición humana. Y eso me deja un poco sin trabajo, me hace sentir un jubilado de la ironía.

Si se fijan bien, el mal llamado “cinismo de Twitter” no es más que el target 35–50 intentando comportarse, sin suerte, como el target 15–30.

Lo que puedo decir ya fue dicho mejor

Y por último, la razón que las unifica a todas. Ya lo habrán descubierto sin ayuda. Todavía es paulatino, pero también es irremediable: me hago viejo. No veo nada si no me pongo los anteojos, me duelen los huesos cuando llueve y empiezo a entender que no hay nuevas historias, sino etiquetas diferentes para contar las mismas. Y aunque me cueste un poco, voy a intentar escribirlas. Por eso acabo de agregar una sección a este blog. Desde hoy tengo un tema flamante del que empiezo a tejer teorías: la vejez.

A los que me pedían continuidad les agradezco la paciencia. Si llegaron al final de este párrafo espero que no se hayan aburrido mucho. De todos modos, todo esto que escribí ya lo dijo Pappo mejor que yo, en tres minutos y con música.

«El viejo», Pappo (1971)

Hernán Casciari
jueves 16 de abril, 2015


Diez razones para hacer silencio

por Hernán Casciari

Solamente puedo escribir cuando se me antoja. No tengo eso que se llama el oficio. Para peor, se me antojan pocos temas: mi hija, los cambios en la sociedad, el fútbol, la hipocresía en las relaciones y la exageración de un tiempo anterior o un sitio querido. En doce años de archivos no encontrarán más que variaciones sobre esos tópicos. También verán, si navegan un poco, un par de baches de silencio en el blog. Estoy en medio de uno.

Cuando me pregunto por qué no pude sentarme a escribir en estos meses, tengo un puñado de respuestas. A veces me parecen excusas pelotudas, pero suelen esconder una verdad.

Las razones son estas diez:

España no me importa ni para burlarme

Desde hace quince años vivo en otro país. Los primeros cinco escribí mucho contra las costumbres de ese país. Los siguientes cinco quise entenderlas, a ver si me gustaban; pero no me gustaron. Entonces cinco años atrás les di la espalda a esas costumbres, me encerré en casa y solo bajo al garage para que Cristina me lleve al aeropuerto.

Hoy sé lo mismo de España que de Bulgaria o Persia. No sabría qué decir sobre España. No trabajo acá, no me relaciono con nativos ni camino sus calles. Permanezco en la patria de mi hija porque quiero vivir con ella.

Ya no extraño Argentina como antes

Del mismo modo, hace quince años que no vivo en el lugar donde nací. Los primeros cinco idealicé los recuerdos que había dejado y les descubrí maravillas que solo se ven desde lejos. Los siguientes cinco años intenté hacer una vida de espaldas a mis hábitos y me aburrí como un hongo. Y desde hace cinco años decidí, de algún modo, volver.

No con el cuerpo, porque todavía es pronto, pero sí con la cabeza. Hoy todo lo que hago —libros, teatro, radio, tele— está en Buenos Aires. También todo lo que soy.

Falta mucho para el próximo Mundial

La Copa del Mundo en Brasil, que sin dudas fue la mejor que vi hasta ahora, le quitó épica a todo lo que pueda ocurrir en estos tres años que nos quedan hasta Rusia 2018. Escribí como un loco entre julio y agosto del año pasado (once crónicas en un mes, tremendas ganas) y ya no me queda resto para glosar este sánguche de nada que son los años tontos sin Mundial.

Es verdad, Racing salió campeón no hace mucho y Messi sigue persiguiendo la esponja en el camp Nou, pero me cansaría volver sobre lo mismo, y los aburriría a ustedes si les hablara por segunda vez sobre mi perro Totín.

No puedo entender las novedades

Esto es grave: por primera vez en este siglo no estoy viendo la serie más vista, no me cautiva la aplicación más descargada, no me hace reír el video más divertido ni soy capaz de leer completa la noticia más leída. Comprendo la complejidad de la serie, la utilidad de la aplicación, la gracia del video y la importancia de la noticia. Pero ya no siento que sean para mí.

No es la rebeldía del que dice “no me gusta lo masivo”; ojalá fuera eso, porque allí anida un síntoma de juventud. Es lo contrario: es saber que la gente que está mejorando el mundo va a una velocidad que ya no puedo perseguir.

Mi hija ya no quiere ser personaje

Hay también una razón generacional. No hace mucho mi hija se ofendió conmigo por ventilar sus intimidades. Lo sospeché hace unos meses, cuando publiqué una conversación que habíamos mantenido y, en sus gestos, entreví que no le gustaba. Hace poco informé, con orgullo, que Nina leía mientras cagaba. Y esa fue la gota. Al día siguiente, con madurez y sin berrinches, me dijo: «No escribas más sobre mí, ya soy grande».

No me dolió el pedido; me entristeció que ya hubiéramos llegado a ese punto. Ella acaba de entrar a una época de privacidad y vergüenza de la que saldrá, si hay suerte, a los dieciocho. Tengo pensado anotar todas nuestras peleas y publicarlas cuando ella me lo permita.

Cuando leo me siento fragmentado

También hay motivos coyunturales. Algunas noches quisiera ser, de nuevo, el lector tranquilo que paladea un párrafo tras otro sin preguntarse nunca, a la mitad de una frase, si alguien ha logrado ser más cínico que ayer en Twitter. Y lo peor es que siento (ojalá sea un error) que a todo el mundo le pasa lo mismo.

Temo que el que haya llegado a este párrafo ya esté pensando en otra cosa. ¿Habrá llegado el mail que esperaba? ¿Ya estará disponible el nuevo subtítulo de la serie de zombies? ¿Y si mientras estoy acá, leyendo a este gordo llorón, murió alguien importante y Twitter explota? Voy a ver. Tengo que ir a ver. En todo caso ya volveré más tarde.

Cuando escribo me siento insensato

En 1987 un amigo de mi viejo tocó el timbre de casa y pidió prestada la videocasetera. Ahora suena normal, pero entonces era un artefacto costoso. (Es como si hoy alguien nos pidiera prestado el iPhone durante unos días.) Le resultó muy incómodo a Roberto negarse. Más tarde, fastidiada, mi mamá resumió la personalidad del amigo en tres palabras: «Es un insensato».

Siento esa misma insensatez cuando publico un texto largo. Me da la impresión de que escribir más de cien palabras es demasiado pedir. Es requerir del otro una atención desbordada, es reclamarle tiempo y, sobre todo, concentración. El solo intento de sostener una idea prolongada, en mi cabeza, se convirtió en una pedantería.

Adopto costumbres de las que me burlaba

Otra razón es la paradoja del tiempo. Los que son jóvenes reciben la nueva fragmentación con naturalidad. Los que son viejos ya tomaron la decisión de no comprenderla. En cambio la generación intermedia, la mía, padece con fuerza la contradicción.

Hace un tiempo me burlaba de los contenidos que, para resultar atractivos, ofrecen títulos numéricos: «Las 27 maneras de…», «Las 12 cosas que…». Pero no es una moda pasajera: es una fórmula que nos calma. Nos ofrece la extensión de lo que vamos a leer y nos asegura párrafos moderados, para que en medio podamos desconcentrarnos en paz. Ya no me burlo de eso; caigo en la trampa.

Ya no es necesario ser el observador

Una vez conté que solo voy a las fiestas de casamiento a cumplir un rol: sentarme solo y pensar en la condición humana mientras los demás hacen el trencito. Siempre me gustó observar a la sociedad, desde una mesa lejana, y sacar conclusiones. Pero noto que, últimamente, ya no hace falta ese rol. Las redes sociales lograron que mi generación haga el trencito mientras se burla de la condición humana. Y eso me deja un poco sin trabajo, me hace sentir un jubilado de la ironía.

Si se fijan bien, el mal llamado “cinismo de Twitter” no es más que el target 35–50 intentando comportarse, sin suerte, como el target 15–30.

Lo que puedo decir ya fue dicho mejor

Y por último, la razón que las unifica a todas. Ya lo habrán descubierto sin ayuda. Todavía es paulatino, pero también es irremediable: me hago viejo. No veo nada si no me pongo los anteojos, me duelen los huesos cuando llueve y empiezo a entender que no hay nuevas historias, sino etiquetas diferentes para contar las mismas. Y aunque me cueste un poco, voy a intentar escribirlas. Por eso acabo de agregar una sección a este blog. Desde hoy tengo un tema flamante del que empiezo a tejer teorías: la vejez.

A los que me pedían continuidad les agradezco la paciencia. Si llegaron al final de este párrafo espero que no se hayan aburrido mucho. De todos modos, todo esto que escribí ya lo dijo Pappo mejor que yo, en tres minutos y con música.

«El viejo», Pappo (1971)

Hernán Casciari
jueves 16 de abril, 2015


Podés ver a Hernán Casciari en el teatro


 NeriB
24/06/2016 a las 15:30
Aunque un poco tarde (porque recién lo leí) quiero decir algo:

Con respecto a lo que decís en "Cuando escribo me siento insensato"... ¿Por qué está mal pedirle a la gente un poco más? Un rato más de su tiempo, un esfuerzo más de la mente para entender lo que decís y del corazón para permitirse sentirlo. Tengo 23 años, estoy por recibirme de editora, soy lectora de toda la vida y estoy convencida que lo que le falta a esta época (no a mi generación, ni a la que me sigue, ni a los hispanohablantes, sino a este momento de la historia) es un poco de esa exigencia. Hoy en día los editores, y muchas veces los autores también, tratan de darle a los lectores "lo que ellos (los lectores) quieren", tratan de ver qué les gusta, qué les va a atraer de todo lo que demasiado que hay, qué van a comprar.

Antes era al revés. Antes un autor escribía lo que necesitaba decir, lo que él creía que la gente necesitaba escuchar y el editor, en términos simples, validaba esa opinión. Fue la época de mayor gloria de la literatura: nos dio a Borges, a Faulkner, a Golding, a García Márquez, a King, a Kafka... Ellos no nos dicen lo que queremos escuchar, nos muestran la verdad incómoda, eso que NO queremos ver y, encima, nos desafían a prestar más atención cuando leemos.

Entonces, en una época tan falta de referentes, de guías, de "mirá para acá", "fijate en esto", "acordate de esto otro", "no des tal cosa por sentado", ¿por qué Vos no podés ser quien lo diga? ¿Por qué vos no podés ser quien le diga al lector "Mirá, esto vale la pena. Es más largo, es más difícil, pero vale la pena. Así que tomate el tiempo de leerlo"? De hecho, creo que es eso lo que hacés y lo que tanto atrae. Hablás de lo cotidiano y de lo difícil, de lo que no hay que dejar pasar. En un momento en que todos estamos apurados (incluso cuando no tenemos nada que hacer) y desesperados por lo inmediato le decís "Ya sé que no tenés tiempo, pero pará. Pará un segundo. Tomate un rato y mirá esto". Y yo creo que eso que lo te hace valer como autor.
14/10/2015 a las 04:51
Es de sabio y humilde callar cuando es debido. Mejor no abrir la boca cuando no hay nada inteligente que decir...Por eso ando mudo por la vida.
 Juan el Cuervo
19/07/2015 a las 00:18
Hay buenos psicoanalistas por estas tierras. Y no todos argentinos.
Gordo, en muchos temas abrís camino. Qué vamos a hacer los viejos en este mundo si no hacemos algo ya?
Hace 80.000 años que los viejos tienen sentido, sino no existirían. Como pasa entre los leones o los ciervos.
Poné luz Gordo!!! Antes que la desesperanza nos conquiste
 Edgardo Kawior
08/07/2015 a las 13:31
Yo llegué al final del texto, Gordo.
Gracias por tomarte el tiempo para escribirlo. El que me tomé para leerlo siento que estuvo bien invertido, aunque a los 41, casi 42, yo también hay días que hago listas y otros en los que, sin hacerlas, igual me siento viejo.
 brian roca
12/06/2015 a las 02:18
me gusta cada gota de tus párrafos... te cono si en una radio y no puedo dejar de leerte uno cada noche... me vuelvo niño cuando mis padres me leeian antes de ir a dormir... Hernan genio.
01/06/2015 a las 19:03
.La liberás a tu hija de ser un personaje tuyo. Eso está bueno. Pero ponerla en el lugar de la causa por la que vivís en un lugar diferente de aquél donde decís que tenés tu vida, todo lo que hacés y lo que sos...espero encuentres buenos psicoanalistas por aquellas tierras!
SANTAFESINO
31/05/2015 a las 17:11
Hernán, te pido por favor un texto sobre Fontanarrosa y Soriano. Disculpá mi ignorancia: ¿los conociste? Te juro que cuando te leo me imagino una sobremesa entre ustedes tres. Abrazo.
 Demianchu
27/05/2015 a las 20:54
te extrañaba gordo, hacia mucho no te leía. Me pasa lo mismo en algunas cosas sobre todo en "No puedo entender las novedades". Supongo que son etapas,,,ya pasarán. Saludos
25/05/2015 a las 18:44
Vos disculpame, pero hace muchos años q te leo... Y nunca llegaste a aburrirme, todavia no encontre nada escrito por vos q merezca ser dejado a medio leer por si alguien se murio...
Claudia
09/05/2015 a las 15:57
Tengo 42 años y leyéndote entiendo mejor el malestar que vengo sintiendo. Gracias por escribir. Saludos desde Colombia.
 Julieta M.Ordoñez
29/04/2015 a las 21:37
Soportar el vacío no es fácil, pero es lo que causa a otra cosa.
Un beso, y gracias.
 Julieta M.Ordoñez
29/04/2015 a las 21:36
Soportar el vació no es fácil, pero es lo que causa a otra cosa.
Un beso, y gracias.
  MRK
28/04/2015 a las 14:08
Un placer envejecer a la par.
 Nacho Sanguinetti
28/04/2015 a las 04:58
No quiero modificar mi seudonimo o mi foto! a vos te quiero hernan! como a otros que estan en tu rubro, como el negro dolina, ojala sea el momento de la vejez, espero leer lo que escribas, aun si te olvidas de este mensaje y escribis sobre la falta de memoria, y ni mecionas este mensaje igual voy a estar esperando lo que vayan a escribir, y no es por chupar las medias, ni nada que se le parezca, la verdad necesito leer!
 Julián Girardin
27/04/2015 a las 06:07
Ojo que lo que tu hija Nina te pide es que no escribas mas sobre ella, no que dejes de publicarlo!
26/04/2015 a las 18:05
Yo te extraño mucho, gordo.
A Pappo también.
 ana gonzalez
25/04/2015 a las 19:59
Creo comprender lo q te pasa
25/04/2015 a las 04:23
Hernán, quizás podrías escribir por adelantado e ir publicando sin dejar esos largos
baches, ya que si hay mucho silencio hay 2 ideas flotando.

1 Se hizo mucha guita y está durmiendo sobre los billetes.
2 Se fué de gira y no nos enteramos.
3 Se abrurrió del tema y se puso un maxikiosco.


Falta mucho para el próximo Mundial

Creo que los años con mundial son los más caóticos para los que pasamos por alto, aveces
uno le puede sacar provecho, aveces puedes ganarte un TV en esas rifas que habían en las
oficinas, hoy no se porque gracias a internet se puede ver en la oficina. Recuerdo que
jugaba Brazil y me dije hoy hay poca gente y me fuí a hacer esos trámites que quedan
pendientes así me fuí a pedir una copia de la denuncia del robo de la moto así tramitava
la baja, no se si me expresé mal por que me recriminava de "por que me robé una moto", la
cosa estaba yendose a cuanquier lado, (sospeché que me estavan provocando), así que agarré saque
los formularios y explique por qué de haber de robarme la moto soy el titular y tampoco tenía
sentido un autorobo ya que no tenía seguro contrarobo(tampoco me lo ivan a tomar), me dieron
los papeles y redoblaron con que me robé la moto. soy de los que pienzan que hay gente que se
idiotiza por el futbol. En este último mundial un malviviente que quizo entrar a robar a una
casa fué ultimado por el dueño...

Tengo pensado anotar todas nuestras peleas y publicarlas cuando ella me lo permita.
Umm va a pedir su parte.

Cuando leo me siento fragmentado

Temo que el que haya llegado a este párrafo ya esté pensando en otra cosa.
Y sí, ahora sé como dirigirme al psiquiatra y fonoaudiólogo "me siento fragmentado
y no encuentro el botón desfragmentador", hay un zumbido desde chico que me impide
concentrarme, lo tapava con FM pero hace tiempo que me pasé a la AM y no puedo concentrarme
con ruido, cuando no tenía canas podia con R&Pop y Z95 al mismo tiempo.

Y con eso de El solo 'intento de sostener una idea prolongada,", es que se me acavó el
disco rígido y va sobreescribiendo los últimos 5 segundos de lectura salvo que pase algo
muy groso que indica, releer 15s antes y decidir cuánto mas para atrás ir, anotarlo en el
notepad comentarlo en el blog.

Soy del colectivo que escribe y escrive mal, no se si ser democrático que cualquiera comente
la ventaja del notepad es que no se vuelbe una placa roja de crónica VT.
24/04/2015 a las 08:43
"Vos nos querés matar de un infarto", me sale decirte, con toda la ancianidad que me permiten mis veintitrés. Y después, cuando al final, el narrador gordo disfrazado de viejo gruñón (porque no nos engañás, los viejos gruñones son siempre flacos) revela que el texto va de eso, y que vendrán más, me pongo contenta. Si vas a tirar unas puntas sobre como envejecer, ya puedo empezar a hacerlo más tranquila.

Te quiero gordo. (Todavía soy suficientemente joven para decírselo a un desconocido).
 Vinicio Villamarín
24/04/2015 a las 07:28
En crisis gordo? Pero esta entrada del blog está muy buena, casi como todas las anteriores, te comento porque me gustaría ver la bandera de mi pais en los comentarios (acá no saben de lo que se pierden al no leerte), pero tambien te escribo con interés de por medio, hay algún medio por el cual podamos conversar directamente y que no implique 140 caracteres? Dale, respónde. Un abrazo.
 Hugo Laricchia
23/04/2015 a las 18:16
¡Champagne al camarín!
 Mariano Cognigni
23/04/2015 a las 04:29
Oiga Casciari, usted que es el mecánico del taller donde llevamos a reparar las anécdotas que no funcionan bien ¿justo usted se me viene a desanimar? Le dejo un obsequio alusivo:

Cualquier cosa es preferible a esa mediocridad eficiente, a esa miserable resignación que algunos llaman madurez.

Alejandro. Dolina
 Fabrizio Coprez
22/04/2015 a las 22:43
Gordo, te quiero entrevistar. Yo también soy Gordo.
 Hernán Fuentes
22/04/2015 a las 22:01
Gran texto, tan simple y, a la vez, tan profundo.
Si los que vienen van a ser así, escriba cuando se le cante, sin culpas.
Abrazo.
PD: lo de simple va con respeto...
22/04/2015 a las 12:15
Justo cuando menos tiempo tengo para leerte, vuelves.
No te preocupes, el tiempo invertido en leer una entrada larga es el mejor empleado de todo el día.

Ya espero el próximo, ¿será este jueves?
 la franela no es gamuza
21/04/2015 a las 16:04
por fin, por fin....
  Nicolas Rascovan
21/04/2015 a las 11:20
Uf, cuanta gente que escribió, que lo parió. Esto va a quedar diluído en 500 mensajes. Bueno, venite a comer un asadito a Montpellier, hacemos un cordero al asador, unas entrañitas a la parri o alguna gilada así, campamento en medio de la nada, algún fernét o vinito francés....Lo que hace falta a veces es cambiar la perspectiva de las cosas o mirar al mundo desde un lugar diferente al habitual. Por ejemplo aceptando la invitación de un completo desconocido para irte al medio de la nada a comer un asado, pero que, aún asumiendo que no va a haber ninguna novedad en el plan, deja cierto lugar para la incertidumbre y la sorpresa.
21/04/2015 a las 11:49
y deja lugar a una posible violación en el medio del campo también.....
21/04/2015 a las 13:06
si hay cordero asado y "la gotita", me engancho...
 diego
20/04/2015 a las 23:40
Gordo, creo que se conjugan dos aspectos, primero esa "crisis tardía" de los 40 en tu caso, y por otra parte creo que mucho de nosotros, los lectores, nos terminamos hinchando las pelotas de como fué mutando el blog. Tendría que rastrear cuando pero creo que me sumé en el 2007 a Orsai, es ese momento era un reducto mas bien chico, en donde cada post tuyo era una forma de ponerle palabras a cosas que me pasaban o pensaba, pero con el tiempo esa comunión se fué perdiendo e incluso en mi caso me terminço aburriendo ver lectores que comentaban lo mismo que yo hace cinco años "sos un genio Hernán !!"; "Me hiciste emocionar"; "Nunca dejes de escribir" y frases pelotudas como esas. Es algo similar a lo que le pasa a mi hija mas grande (tiene 13) que reniega de los dibujitos y series que consumía con voracidad hace un par de años. Siempre en estos casos traigo a colación las palabras del Chiri en la presentación de Orsai en la cancha de Mercedes cuando comentaba la anécdota de un amigo con el que con el tiempo notaba cierta distancia, dijo algo así como que "lo bueno era haber compartido parte del camino" incluso cuando esos caminos se bifurcaron con el tiempo. Es un lugar fácil pegarte y exigirte que "escribas", por que consideramos que es tu obligación para con nosotros, y en ese contexto está fantástico parar la pelota y decir "chúpenme un huevo, no se me canta el culo de escribir" y a regañadientes tendremos que hacernos a un lado y esperar a que la sequía termine (recuerdo que al amigo José Playo le sucedió algo similar hace un par de años). Siempre te ví como alguien mas bien cínico y medio fatalista, alguien que el día que todo vuele a la mierda estará tranquilo fumando con mirada de "ya lo sabía", así que honestamente no me sorprende este bajón, lo único que te pido como favor es que si no tenés nada que publicar no nos tires con un post que es una soberana belga como el anterior. Por lo pronto hacé lo que se te cante el orto, que las ideas ya van a venir, algunos de nosotros entraremos periódicamente a chusmear y en un par de meses nos deleitaremos con tu regreso. abrazo. diego
 ranxerox
20/04/2015 a las 16:26
Jorge, leí bien o tu madre acaba de decir "busco novio" ?
¿Cómo se digiere eso?

MUY grosa chichita, posta
 Rafael Chappuis
20/04/2015 a las 14:59
Y bueno... yo también estoy triste
 Marta Maroto
20/04/2015 a las 12:28
Yo andaba preocupada e indagando por internet, quizá encontré el detonante a tu silencio en los comentarios a un artículo que escribiste en el diario.es y alguna persona, que ya sabes lo sensible que es para ciertas cosas, se ofendió con tu manera de promover la visión de series.

Una pena, porque cuando empezaste a escribir en el diario.es me puse muy contenta y empecé cual yonki a entrar constantemente en la web a buscar tu último post.

Un abrazo y a seguir disfrutando!
 Sebastian Echeverria
20/04/2015 a las 04:48
Lo bueno es que puedo robarte dos o tres razones para agregar a mi propia lista.
Todos nos ponemos viejos. Hace un año tomo una pastillita para la hipertensión (suena a super-poder vintage). Es por prevención, lo cual me hace sentir mas boludo que viejo.
Qué hacer con todas estas 10 razones cuando dejes de lado el silencio.
 Andy Brusco
19/04/2015 a las 19:29
Llegué hasta el final, escuche la canción, y me niego a esperar meses hasta la próxima publicación! Esto es todo lo que no necesitas saber.
 Carlos Cova
19/04/2015 a las 13:54
"¿Dónde carajo estará Casciari?", me había preguntado justo ayer.
 Shimlaleh
19/04/2015 a las 09:07
Convivo con una doña de 94 años... qué te puedo contar que no sepas ejejje...
Siempre gracias por tu implicación vital.
 Marcos Forlenza
18/04/2015 a las 21:38
Me gustó mucho el post, estaba esperando un mail y quería twitear algunas cosas pero me contuve para seguir leyendo. De todas formas miraba el scroll y un poco me aterró que no avanzaba, por suerte era tan largo por los comentarios.
Yo creo que ni debemos renegar de lo que nos estamos convirtiendo ni debemos entrar en una paranoia de no poder estar cinco minutos prestando atención. Yo estudio ingeniería y estos temas me están causando muchos problemas para estudiar.
De cualquier manera seguí escribiendo Hernán que siempre me divierte y me hace reflexionar mucho leerte.

Saludos
 Marcelo Guillermo Kleiniving
18/04/2015 a las 19:33
Hace dieta antes de los próximos mundiales y limpia un poco tu sistema circulatorio que te vas a morir de un infarto. Tu vieja tiene la posta, esto es muy malo.
"Adopto costumbre de las que anes me burlaba" eso es material de novela para capos como vos.
"Yano es necesario ser el observador" gran mentira, en todo caso, el internet es carnada para bobos en ese sentido.

PD: sos un ídolo
18/04/2015 a las 17:46
Es todo verdad Hernán, se siente y se vive así de cierto. Es lo que hay.
Ojalá te den ganas cada tanto de contarnos.
 Jhordan PLG
18/04/2015 a las 08:20
Leí tu post el jueves antes de entrar a clase y justo leímos el cuento "Las nieves del Kilimanjaro", de Ernest Hemingway ( http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ing/hemin/las_nieves_del_kilimanjaro.htm).

En una parte del cuento dice.. "Hay que eliminar la grasa del espíritu", tal vez un viaje sólo o acompañado, pero que no tenga que ver con trabajo te de un poco de oxígeno, así como esa noche que te la pasaste fumando porro y manejando bicicleta en el malecón de Miraflores.
18/04/2015 a las 04:36
¡Casciari ha vuelto! Cascarrabias y viejoven, pero "is back". Curiosamente, ¿causalmente? el tema de Pappo es de 1971, el año en que nació el joven que se avieja. ¡Larga vida, Cayota!
 JC
18/04/2015 a las 03:59
Un libro que escribiste en España y se publicó acá en Buenos Aires viajo desde el barrio porteño de Saavedra hasta la localidad bonaerense de Pacheco, después se fue a la ciudad de Bergamo en Italia y unos días más tarde a Atenas. Este domingo vuelve a mi y ya sé a donde va a ir a parar.

En cada lugar, lo leyó una persona diferente. Tus libros son como el mate, Hernán, de mano en mano, de corazón en corazón.

Que sea rock!
 Ignacio Pegue
20/04/2015 a las 14:58
LIKE!
 Johanna Aguirre
18/04/2015 a las 02:56
Por fin volviste! Pero a los 40 no se es viejo, relájate un poco que todavía te falta.
 Gonzalo Romero
18/04/2015 a las 01:24
Que bajón
 Chichita
18/04/2015 a las 01:15
De ja te de jodeeeeerrr!!!! Si vos te estas poniendo viejo....que queda para tu madre...que aun se siente joven y busca novio....y busca sorprenderse todos los días de algo...y hace proyectos que tal vez no se cumplan...pero los hace....y que tiene dolores en el cuerpo y en el alma pero sigue para adelante...porque alguien nos ha regalado lo mejor que tenemos en la vida...y es la vida misma.... Creo que lo mejor que podes hacer para tener motivos para escribir...es tener otro hijo...y vas a volver a ver como te cambia el humor.......No acepto este post no parece del hijo que siempre me dijo que debo tener proyectos para estar bien......de ja te de joderrrr...con este pos pedorro!!!!! Cambio y fuera!
18/04/2015 a las 03:08
De pie, señores.

Así se rezonga a un hijo cuando se pone a mariconear.

¡Salud!
 Lau
23/04/2015 a las 01:27
jajajjaajjaj... Muy bueno!!
19/04/2015 a las 23:52
Leí el "De ja te de jodeeeeer" de esta forma:


-De (zácate) ja (zácate) te (zácate) de (zácate) jodeeeeer
 Leandro Heine
23/04/2015 a las 16:18
http://editorialorsai.com/blog/post/lechon
24/04/2015 a las 22:02
Chichita está preocupada, que si su hijo ya es viejo, ella es prehistórica......

Tranquila Chichita, el tiempo no para.
 Julieta M.Ordoñez
29/04/2015 a las 21:21
Que linda señora!!
 gloriucha en la isla
22/05/2015 a las 20:07
Hay que bancarse al tipo también en sus bajones cheeee!! Hasta la madre lo bullynguea…..
 Burt Munro
17/04/2015 a las 22:59
Andás maraca para que todos te digan cosas lindas?

"Dale hernán, sos groso"
"te bancamos"
etc

No señor, conmigo no. Escribí que me "malacostumbraste" a leer en el laburo.
17/04/2015 a las 20:38
En casa se pegó un grito: ¡El gordo publicó!
Por fin unas palabras, ya nos estábamos preocupando. No te angusties por la vejez, no se puede tener toda la vida 17. Puede dar un poco de vértigo, pero miralo así: por lo menos no te llenas de granos.
17/04/2015 a las 19:43
En el primer párrafo tirás el link de los doce años de archivo como diciendo: "No escribo, pero entreténganse con esto". Pero a los jóvenes nos gusta lo nuevo, aunque venga de un viejo.
 matias fuentes
17/04/2015 a las 18:26
"y empiezo a entender que no hay nuevas historias, sino etiquetas diferentes para contar las mismas." Sabes que hace tiempo me pasa lo mismo; que hermosa literatura tenes y como me gusta la forma de retratar la cotidianidad !!! abrazo Hernan !! te escuchaba mucho en la Vorterix.
 Tati Beer
17/04/2015 a las 17:37
Sigo considerando pese a cualquier detractor que me cruce en el camino, que tus textos son lo más lindo que hay en el mundo entero y el extranjero (después de un sánguche de milanesa completo, en pan francés y con corteza que lastime el paladar). Te extrañe mucho Casciari.
 Danilom77
17/04/2015 a las 16:12
Mi Pri-mer Post.

Yo con Orsai no tengo suerte...Os descubrí tarde (por lo de Totín) y ahora esto...
En fin, me compré un par de revistas y María me regaló "El pibe que arruinaba las fotos"...mejor así pienso!!!!...así me pongo al día...(me hubiera gustado ser parte de todo en directo...tendría sin duda todas las Orsai en su cajita y hubiera hecho mucha publi boca a boca más de la que hago ahora, que no es poca. Y hubiese probado Cayata, por ejemplo, la de champis caramelizados en algún viaje a Bs. As.)...

Te seguiré leyendo a escondidas en el curro...

Envejecé tranquilo Gordo...Yo te banco...
 Danilom77
17/04/2015 a las 17:17
Fe de erratas:

- fue mi Pri-mer comentario en un Post.

- Envejecé tranquilo en plan...escribí sobra la vejez...dale loco!!!...que leerte me resulta divertido.

- Yo te banco ( bancar de hacer el aguante, vieja...) pero no te colgués mucho.
17/04/2015 a las 16:06
Con tal de saltarte la madurez, preferís ir directo a la vejez
17/04/2015 a las 16:39
Los cuatro períodos de mi vida: niñez, adolescencia, adolescencia con barba, adolescencia seguida de muerte.
18/04/2015 a las 16:02
Lo siento, este post bien podria llamarse las 10 razones que demuestran mi madurez.
Desde incorporara la palabra insensatez a la propia descripcion, hasta aceptar que la Nina se desmarca. Sin dolor, pero con tristeza.
Desde descubrirte en el anden de la modernidad, hasta aceptar que a veces sos parte de aquellos de los que antes te burlabas.
Desde la conciencia que ya somos todos TDH, a seguir escribiendo largo, igual.
Desde ni odiar ni esperar nada del país en el que vivís por amor, a la certeza (o la intensión) de no morirte en él.
Cada ítem es una prueba irrefutable.

Lo que te queda de adolescente con barba es la tranquilidad que te da saber que hay una caja llena porro.
En realidad, es la misma tranquilidad que tiene el maduro de saber que tiene una cajita llena de Diazepan.
Así que, ni eso.
20/04/2015 a las 13:05
que mina capa usted señora Tilinga!!!!
 Jhordan PLG
18/04/2015 a las 08:02
¡Que joya de comentario!
17/04/2015 a las 15:53
Llegué al útlimo párrafo y quiero más.

Me sumo al trencito de los que se están volviendo viejos y tratan de que no se les muera "el blog que llevan dentro", como titula hoy Mariana Olivera en nota para la revista Seis Grados de Uruguay.

Acá va el mío http://piresmios.blogspot.com/ (por suerte lo lee solo mi vieja, a veces)
 Interior
17/04/2015 a las 15:52
Si a los cuarenta y algo ya te sentís tan viejo, a los cincuenta y poco vas a ser un Don Marcos, pavo viejo.
17/04/2015 a las 16:43
Según mi esposa e hija, ya soy "don Marcos".
 Jou!
17/04/2015 a las 15:47
A mí no me cuesta nada leerte hasta el final, al contrario.
17/04/2015 a las 15:30
Sin dudas que coincido en que tiendo a desconcentrarme cada dos minutos, pero también aparece cierta necesidad de leer algo profundo y con contenido cada tanto, son momentos, situaciones, días, que se yo.

Esperaba/espero alguna referencia a Galeano, un tipo tan simple como inalcanzable (para mí, por lo menos), un tipo que sentía (aún siento) cercano.
 Maxi Agnesina
17/04/2015 a las 15:10
... y justo me agarraste fumando uno!! gracias por volver Casciari, yo te leo.
 Alejandro Narvaja
17/04/2015 a las 14:57
Es cierto que es difícil mantener la atención del lector, que todo es un flash, que queremos pocos párrafos y concisas palabras. Pero también tiene que ver con el contenido. No es de chupamedias, pero las cosas que escribís me atrapan y me leo enterito todo lo largo o corto que pongas.

Por eso, definiendo, lo importante es que atrape la historia, la manera de contarla, los modos. La velocidad con la que vivimos y lo rápido que queremos que sea todo, es parte de una vida llena de cosas que no nos atrapan, no nos importan y por eso no le damos el tiempo necesario para transitarlas.

Abrazo lluvioso desde esta Bs. As. que te tiene con la cabeza y con el corazón.
 Francisco Mollo
17/04/2015 a las 13:56
Hernan es Vejez o vacuidad. O vacuidad porque te sentis viejo?
Voy a usar un cliché: Mujica ;)
17/04/2015 a las 16:45
Imposible que sea vacuidad, porque tuve que ir al diccionario a fijarme qué significa.
Vacuos son los trapos.
17/04/2015 a las 13:45
Una vez alguien dijo en el Encuentro Federal de la palabra "Todo el tiempo pasan cosas, todos los días. Es imposible que desde que te despertás hasta que te volvés a acostar no tengas algo para contar. " y ese alguien me animó a garabatear un blog y una anecdota para un taller del que conservo los mejores recuerdos y un grupo de rosarinos y vecinos con los que vivimos dos días geniales. Los valles existen, los baches tambien, pero acá estamos para leernos. A veces en los fogones se cuentan chistes y a veces historias de miedo. Como decía Galeano, "Lo importante es reir, pero reir juntos".
Sólo somos tus lectores Hernan, si nos necesitás, acá estaremos. Como siempre.
Abrazo y seguí con la misma medicación.
PD: la pendex empezó a mear adelante de la puerta de su pieza...paciencia. Está creciendo. Vos tambien fuiste preadolescente y todos acá creo...
 unicornio plateado
17/04/2015 a las 13:36
Llamalo a Lagomarsino.
17/04/2015 a las 12:28
Me parece que vas a tener que salir a cazar historias........una vez en tu vida ponete un pantalón y anda a dar una vuelta por el barrio y habla con la gente......en la panadería por ejemplo preguntale a la que atiende como es que llego a laburar ahí, en una de esas te encontras con algo que te inspire. Y sino te clavas unos churros con Bulce de Leche por lo menos
 Adrian Martinez
17/04/2015 a las 12:15
Una buena gastroenteritis, te cagas todo y arrancas otra vez Hernán.
Iba a decir da gusto, da gusto leerte, pero en realidad da muchas cosas leerte.
 Tico
17/04/2015 a las 11:38
Creo que es hora de adoptar un perro
 Jeremias Garritano
17/04/2015 a las 11:14
Nueve razones van por cuenta tuya, y bueno.. en la mayoria te acompaño en el sentimiento, pero. pero.

Insensato no, demandar esa atencion es pertinente, sobre todo si te la ganaste como vos a fuerza de regalarme satisfacciones en los textos de mas de 100 o 200 palabras

Abrazo
17/04/2015 a las 10:39
Hernán, me extraña la séptima razón. Si hay algún motivo por el cual esta comunidad de lectores existe es porque nos gusta leer largo y tendido, sin pausas, sin interrupciones, sin un centímetro de publicidad.
Hace más de un año que vivo viajando y desde hace tiempo que me di cuenta que sólo me pueden entrar dos tipos de correos en el mail que me generen ansías de abrirlo y devorarlo: los de mi abuela y los tuyos, el resto son relleno. No dejés de deleitarnos y aflojale a esa falsa modestia que nunca te caracterizó, esa de escritor principiante al que solo siguen sus familiares y amigos, esa que pide disculpas cuando cierra un texto que sabe, en realidad, que fue devorado y disfrutado por todos.
Un abrazo desde Nueva Zelanda.
 Diego Spucches
17/04/2015 a las 14:21
Like
17/04/2015 a las 10:12
Hola querido Hernán, buenos días, el próximo 24 de abril cumplo 30 años en Alemania. Me vine a los 23 con una LesPaul Custom '61, una trompeta y un pullover que me tejió mi vieja en la Knittax. Sigo tu blog desde hace muchos años y hoy decidí finalmente inscribirme para decirte que es el mejor silencio que escuche. Es el silencio que también habita en mi alma desde hace 15 años y como en la música el espacio mas importante para despegar, matizar, influir, insinuar, revivir..., para luego arrancar con el próximo motivo musical. Claro que los silencios son muy difíciles de ejecutar y muy importantes. Te felicito por este descubrimiento y aprovéchalo al máximo dejando también que te descubra.
Si tuviera un deseo libre para esta situación, me gustaría cambiar mi forma de emigrar. Porque hay que abandonar todos los afectos, la familia, los amigos, el país y todo lo que nos aferra sentimentalmente? Es que no hace falta abandonar. Hay que exportar desde las bases, vivir aquí y allá, y exportarse. Que lindo es reinventarse. Me voy a cucharetear el dulce de leche que traje en la valija la semana pasada. 30 años y reencontré los abrojos que siguen adheridos a la piel.
Un abrazo
 Diego Spucches
17/04/2015 a las 14:23
Like
17/04/2015 a las 17:31
Alejandro, me encantó el cierre, nada más gráfico y entrañable que esos abrojos.
Abrazo!
 Abel Garriga
17/04/2015 a las 10:10
Lo que le pasa es muy común ente los emigrantes en general y los argentinos en particular: estar sin estar, lo mismo que los pakis en sus tiendas. Si supieran escribir bonito como Ud. creo que contarían más o menos lo mismo.
17/04/2015 a las 10:04
Gran texto, lo he disfrutado mucho, aún discrepando en ciertas cosas. Cosas en las que no estoy de acuerdo pero te entiendo, ya que dependen más de un tema de personalidad que de un acierto o error.
Ponete las pilas y escribí mas seguido, da igual lo que sea, vos le sabés sacar brillo a cualquier cosa.
Saludos
   edu
17/04/2015 a las 08:19
como llego al post con 80 comentarios, sólo quería decir que me los leí todos y corroboré que fuiste construyendo una comunidad de gente inteligente y con sentido. tarea no poco meritoria.
no había sistematizado esa posición de vivir en un lugar que no es el tuyo pero que el tuyo haya dejado de serlo. y, al mismo tiempo, los dos lo son, pero de una manera que hace que tu mirada sea diferente de la de los que te rodean.
yo le encontré la vuelta pensando en deslocalizado y mirando los detalles (creo). y también dije muchas veces que puede haber diversas razones para vivir acá pero que mi hijo es la primera.
y que creo que, si me fuera, no me iría a buenos aires ni en pedo, por muchos amores que me esperen allí. por cierto, hoy eché de menos un botón "like" para el comentario #27.
abrazos, hernán. volvé cuando quieras que acá (uno arriba, uno abajo) seguiremos estando.
 Diego Spucches
17/04/2015 a las 14:41
Like, y conste que es el tercero que pongo, no es sólo por tu reclamo de botón like. Saludos
 Rosa Rico Iturrioz
17/04/2015 a las 06:41
Me has dado una alegria.. yo sí que soy casi revieja así que te seguiré leyendo encantada. Lo bueno que es estar fuera de tanto disparate, no ser partícipe y disfrutar de las grandes pequeñas cosas.
 Irene Díaz Díaz
17/04/2015 a las 06:39
Nina era la única que tenia luz en esta habitación tan oscura.

Y se la llevó!!!

Es hora de saltar de este barco (sí, como las r.....)

Suerte a todos.
 Nico Mu
17/04/2015 a las 06:22
Incomodate. Y no culpes la edad si también hay jóvenes que no lo hacemos
 Stella Sappa
17/04/2015 a las 06:10
Genio, Casciari. El otro dia en una cena de laburo en la Rioja capital, nos pusimos a hablar con mis compañeras de vos...de lo que escribis en realidad...de las ideas...placer leerte, como siempre! aplausos de pie
  ElTeta
17/04/2015 a las 05:48
Lo mejor que escribiste fue la historia del viudo equitativo, que puede servir para meterte en el orto estas diez excusas pedorras.
 Pedro Mourelle
17/04/2015 a las 05:45
Qué fuerte que te pegó el viejazo, Hernán.
A buscar un hobbie nuevo, que vas a encontrar de la mano algo nuevo con lo que empezar a volver a escribir.
Arriba el ánimo, que los años vienen con nuevas historias bajo el brazo, sólo tenés que tener los lentes puestos para verlas ;)
 El Vaggo
17/04/2015 a las 05:42
"Trataré de hacer las cosas a su tiempo..."
Tiempo, todo es cuestión de tiempo. El tiempo de volver a leerte al tiempo a que vuelvas a inspirarte. Si la inspiración es así de bonita, el tiempo es lo de menos.
Saludos, hasta la próxima lectura.
17/04/2015 a las 05:38
Ya te vas a enamorar de nuevo.
17/04/2015 a las 05:06
Maestro, lo leí y primero me preocupe, luego pensé... aquí hay gato encerrado, este no es el gordo que admiro, así que lo releí y zas! pum! zuacate! ahí estaba, un post casi perfecto encubierto en una vejez inexistente, grande Casciari, además por si fuera cierto todos tenemos lagunas, vacíos y esos momentos en que solo vemos la vida pasar.
17/04/2015 a las 14:14
Y si estás aburrido mira las locuras que otros escriben, así como este extraño blog que acabo de descubrir

https://delirioinexorable.wordpress.com/acerca-de/
17/04/2015 a las 04:58
Sé que los dolores que queremos que se noten buscan sintonizar con algo que les provoque un impacto en su conciencia, aunque estén debidamente amurallados para evitar que el derrumbe se haga explícito y el pedido de ayuda también. A veces hay lugares dentro de la personalidad que se agotan o la personalidad misma... Que puedas naufragar si es necesario y desprenderte de todos los Hernán desde los que te sientas obligado a construirte, aunque la platea no te aplauda ni sea indulgente. A la vejez llega cualquiera persona con un poco de cuidado, ahora, ser anciano para derramar sabiduría y para ser faro en el camino de los que vienen detrás, es una responsabilidad. Para eso hay que tomar riesgos.

Una visión terapéutica, nada más. Yo también escribo, pero mis notas son largas y sirven como espejo. Y la mayoría de los seres humanos no está dispuesto a observarse.

Si querés vicharlas, es un blog y se llama elretornoalamor.

Abrazo.
 Jimena
17/04/2015 a las 04:07
Gracias por volver
 helena ibarra
17/04/2015 a las 04:05
No me importa que tenga más de 100 palabras, tampoco me importa el titulo. No controlé si tenia diez razones el texto. Tenés el don, no lo perdiste, tampoco estas viejo. Busca lo que te inspira, nosotros vamos a esperar. Siempre vale la pena leerte Hernán. Sabelo
 jacke
17/04/2015 a las 03:48
Gordo, para mí,cada día escribís mejor...y nos vamos poniendo viejos, casi sin darnos cuenta...o tal vez, sí..
17/04/2015 a las 03:41
¡Te extrañaba!
Mi novia mientras le decía que habías escrito nuevamente y de leerle partes de tu texto una y otra vez me dijo: "Dale, otra vez con Casciari".
 DIEGO
17/04/2015 a las 03:36
Creo que te falta una buena patada en los huevos.
Artísticamente hablando, claro.
Algo que te indigne, te inspire o te enoje lo suficiente como para romper el cascaron que te creaste.
 Mafaldita
17/04/2015 a las 03:32
Cuando iba por la razon #4 pense: "es la vejez, estupido"... y era....
17/04/2015 a las 03:12
¡Qué años los del blog de la Mirta!
17/04/2015 a las 03:12
ay! el movimiento y sus velocidades, las distancias que permiten conexiones, la profundidad de la síntesis, los impulsos fugaces entre muertes paulatinas... bienvenido otra vez, jorgito! acá te esperábamos, sentados en el sillón de los quehaceres, fumando pipa.
17/04/2015 a las 03:11
No te limites a diez puntos Hernán, eso no resume todo lo que haces. Saca tu sombrero y mete la mano a ver qué otro personaje encuentras. Lo bueno de los genios es que te sorprenden cuando no lo esperas.

Hoy seguro ya tienes algo nuevo.
17/04/2015 a las 03:06
Ya extrañaba estos correos que anuncian tus escritos, escribir sobre la vejez: es resucitar. Dejá a Nina y volvé con el chiri que nunca quiso ser personaje al fin y al cabo y por suerte para vos y para todos los que te leemos también se está haciendo viejo. Es una suerte que ya no escribas de fútbol. ESpero con ansias...
 Juan Bolas
17/04/2015 a las 03:02
Gordo, dejá de llorar y sacá nuevas revistas Orsai.
 Burt Munro
17/04/2015 a las 22:54
OVACIÓN
 Lara
17/04/2015 a las 23:21
Para tendría que hacer "Charlas con mi hemisferio izquierdo"
El Fede
17/04/2015 a las 02:38
Leeme. Quizas sea un buen momento para empezar a viajar. No? Y no hablo de argentina. Sacudi el trasero casciari. Movete un poco. Disfruta mas.
 Roberto Castillo
17/04/2015 a las 02:33
Pri
 Silvia Maria Balparda
17/04/2015 a las 02:31
Una maravilla.
17/04/2015 a las 02:28
Me gustó lo de jubilado de la ironía.
 Dolores Bulit
17/04/2015 a las 02:26
Te acepto las primeras nueve con resignación. La última es mentira. Esperamos tus textos al ritmo de tu nueva vejez, todo bien :)
 Verónica Pagura
17/04/2015 a las 02:24
Ah! No tengo Twitter
 Verónica Pagura
17/04/2015 a las 02:23
Hernán, te agradezco mucho la posibilidad de una visión distinta, de una reflexión irónica cuando no puedo dormir o cuando agobia lo que pasa alrededor. Es mejor que las frases de autoayuda. A mi me hacés pensar, me das ideas, me ponés en movimiento. gracias
17/04/2015 a las 02:19
¡Temazo!
El problema de los 140 caracteres es terrible. Si pudieramos sumar la cantidad de tiempo o de caracteres que leemos de a 140, estoy seguro que equivaldría a bibliografias completas de los más prolíficos autores, pero es inevitable resistir la tentación de revisar Twitter a cada momento.

Podrías jugartela y tomarte el tiempo para escribir alguna ficción novelada. Sería un lindo cambio y para nosotros una muy buena expectativa.
17/04/2015 a las 02:36
Temazo el de Pappo
 Leandro
17/04/2015 a las 02:16
Me pasa igual. Siento que es totalmente intrascendente lo que puedo llegar a publicar. Cuando empiezo a escribir algo, antes de redondearlo, lo dejo cinco minutos ahí, antes de seguir. Cuando llega el momento, siento que no tiene sentido.
Más que la vejez (tengo 22) creo que son los tiempos que corren.
Un abrazo.
17/04/2015 a las 02:15
Que buena terapia, me encontre con esto en medio de un pelotudeo en twitter que me di despues de ponerle pausa un ratito a un capitulo de Daredevil que arranque luego de interrumpir mi lectura de un comic de Batman. Y decis que te fragmentas cuando lees. Me sigo sintiendo un pelotudo, pero un tipo al que considero mi amigo (vos) me acompaña en la sensacion.
 Lucas Scialabba
17/04/2015 a las 02:10
Hernán, te iba a dejar un comentario que diria algo así "Hernán sos un boludo, con todo respeto.", pero me pareció que no iba a ser respetuoso por más que lo intentara.
Así que me voy a guardar mi comentario ofensivo para cuando sigas publicando. Te estaré esperando, atte.
 Aneta
17/04/2015 a las 02:06
Como te extrañaba!!! Dejate de joder con la vejez y ponete a laburar con lo de las anécdotas mejoradas.
Cuando te cagues encima te seguire leyendo... el culo se lo dejo a la enfermera.
 Christian Basilis
17/04/2015 a las 02:05
Vamos Jorgito, que no se diga..!
https://www.youtube.com/watch?v=i6Azl8o27do
 DespiertateRayo
17/04/2015 a las 02:13
Chiri, sos vos? Una noche en Rosario me fume un paraguayo con vos y con el gordo. Probablemente no me recuerdes, pero yo voy a atesorar el momento hasta que sea viejita como el gordo.
 liliana Rodriguez
17/04/2015 a las 02:05
Etapa de introspección. ...vintage. ..Los chicos crecen ...quizás en el garage encuentres motivos para escribir?no bajes sólo cuando tenes que tomar un avión. ..
P/D recién me registro, espero no aparecer con la foto del masculino, no pude cambiarla.
 del gesso adriana
17/04/2015 a las 02:02
Pusiste a prueba el deficit de atencion, que es otra de las patologias que viene con la edad.Empece con el link de twitterpara bajar la aplicacion de tu blog. De ahi me llevo a este comentario, que lei estoicamente hasta el final. Aunque en el punto 5 mi atencion estaba ya dividida entre lo que leia y lo que queria contestarte. De ahi que para contestarte me tuve que registrar , ya en este punto, llegar al final era una pulseada entre dejar todo asi o terminar. Aca estoy, pero ya no me acuerdo lo que te queria escribir.
Pero era mas o menos que sos groso!
   edu
17/04/2015 a las 08:20
me gusta su comentario, del gesso
 Iskani
17/04/2015 a las 01:57
Lo bueno es que los lectores estamos envejeciendo con vos asi que no nos interesa leer de aplicaciones ni novedades ni noticias, queremos leer a otro viejo y mientras más choto, mejor.
 Andrés González
17/04/2015 a las 01:55
Antes de que lleguen las correcciones.. los signos de interrogación deberían encerrar el "eh" y no toda la frase. Ahora sí.
 Andrés González
17/04/2015 a las 01:53
Hernán, yo también escribo. Ni vale aclarar como.
Cuando ví lo que escribiste me hace acordar a cuando aburrido de lo que escribo, hinchado los huevos de sorprenderme siempre en el ORSAI del lugar común y los discursos remanidos, necesito sanar y sangrar.
Bueno, sonó a eso, a que andás con necesidad de ambas cosas (¿Yo de psicologo no tengo nada eh?).
Se lo espera aquí o donde usté' quiera. Calma.
17/04/2015 a las 01:50
Varias veces me pregunté porqué no había novedades desde ORSAI y del gordo boludo que escribe pavadas... :D

Por cierto, lo que te pasa en España es lo que me pasa a mi desde hace casi dos años en Argentina, luego de vivir más de 10 años en España... estoy en Argentina y no me interesa nada del país, no escucho las noticias ni veo los diarios ni me entero de nada, no me interesa en lo más mínimo. La ciudad me aburre, los temas que se tratan en general también y realmente (y sin comparar) este país me resulta un embole comparado a mi vida en España.
Que cosas, vos estás allá y estás al revés :D :D
17/04/2015 a las 01:53
No creo que sea un tema de dónde estamos. Es un asunto de ansiedad colectiva.
 Roberto Castillo
17/04/2015 a las 01:47
Pri
Tini
17/04/2015 a las 01:44
Venía a decir pri... recibo el e-mail, lo abro y ya está el comentario #19... Me cago en todo y en todos.

Con amor,
Tini
 ari ramirez
17/04/2015 a las 01:44
Gordo... Como te entiendo, el domingo cumplí 40 y me pasa lo mismo que vos. Saludos de la familia que te ataco en el Cosquin Rock.
17/04/2015 a las 01:54
Fue la primera vez en la vida (y espero que la última) en que me atacó una familia entera de fans: padre, madre e hijos. Me asusté mucho. Accedí a sacarme una foto con ustedes no por cariño, sino por temor. ¿Tenés la foto? Me gustaría verla.
17/04/2015 a las 01:41
Un tema que no mencionaste y es recurrente es que cada tanto explicás el funcionamiento, las leyes internas y la razón de ser de este blog.
 Nicolás Hubner
17/04/2015 a las 01:37
Acá en Junín, Buenos Aires, de repente se puso a llover con ruido. El tema de Pappo se integra a la perfección. Llegué hasta el último punto, y lo disfruté.
 Preto
17/04/2015 a las 01:36
Tranquilo, Hernán. Lo mejor está por venir (y por escribirse). Ya va a pasar el bache.
17/04/2015 a las 01:31
Y justo leo esta a una semana de mi cumpleaños... ¡Viejo el mar y se sigue moviendo!
 Lara
17/04/2015 a las 23:18
Jajajaja hola :)
17/04/2015 a las 01:24
Bienvenido al club... con una amiga nos resignamos hace tiempo, y no sé si de pedantes o coquetas, decimos que estamos más "sabias". Siendo mujer hay una prueba irrefutable: cada vez se tarda más en el baño a la mañana. ¡Benditos 20, que con lavarte los dientes alcanzaba!
17/04/2015 a las 01:25
Jajaja, me tocó el 15, "la niña bonita" (!!!)
 lili
17/04/2015 a las 01:19
Tan bueno como siempre !!
 Lara
17/04/2015 a las 01:19
No estés triste gordo.
17/04/2015 a las 01:19
No estoy triste, estoy viejo. Pero soy un viejo contento.
 lili
17/04/2015 a las 01:23
Yo estoy triste y vieja, pero leerte me alegra la vida
 gloriucha en la isla
22/05/2015 a las 20:17
A mi da una alegría inconmensurable que alguien haga públicas todas estas pajerías que a todos nos rondan la cabeza, y asumir que todos tenemos esas angustias. Los pum para arriba, dale que va, lo mejor está por venir y demás me tienen podrida. Esto también está por venir y está bueno que así sea!!

Y después me cagaste con lo de los 5 años….hace 2 que vivo en Cuba y pensé que se me iba a ir rápido lo del odio a los nativos y la idealización de lo uruguayo…..

Tengo q esperar 8 años másssss?????????????
 DespiertateRayo
17/04/2015 a las 01:18
No me importaría leer las crónicas de un gordo ermitaño y sedentario eh.
 Luis Virginio ALARCÓN
17/04/2015 a las 01:14
No se me pasará solo a mi, pero leo tus textos con el inconfundible acento argentino y ojo que soy chileno que vive en Lima
17/04/2015 a las 01:14
No aburre. No es largo. No molesta leer más de cien palabras. El que no llega a leerlas de corrido y sin distracción, nunca lo hizo y quizá nunca lo haga. Nosotros seguiremos haciendo, no por rebeldía, por gusto.
 Natalia Campopiano
17/04/2015 a las 01:14
A veces es bueno hacer silencio. A veces también esta bueno no tener nada para decir.
 reginafallanghi
17/04/2015 a las 01:12
"Jubilado de la ironía" hermoso
 Silvia Maria Balparda
17/04/2015 a las 02:30
Siiii!!!
 noelia
17/04/2015 a las 01:12
envejecer es un gran tema, el paso del tiempo; capaz ahora te toca a vos ponerle ironía a eso.
 Lucho
17/04/2015 a las 01:12
Falta una S en "años", dentro del párrafo del Mundial.
17/04/2015 a las 01:17
Gracias, corregido!
 NikoDeBruno
17/04/2015 a las 01:11
A esta altura debo estar...DÉCIMO!
 NikoDeBruno
17/04/2015 a las 01:13
La ausencia te quitó rating (?) Hernán.
17/04/2015 a las 01:17
La falta de costumbre.
17/04/2015 a las 01:09
"Ocurrir en estos tres año que..." Años
17/04/2015 a las 01:17
Corregido, gracias!
17/04/2015 a las 01:06
Casi
 Lucho
17/04/2015 a las 01:05
Segundo!
17/04/2015 a las 01:00
Pri
 Jhordan PLG
17/04/2015 a las 01:04
No se puede con usted... Maestro.
17/04/2015 a las 01:09
".. sólo bajo al garage" fue la única errata que encontré.

Muy bueno el texto, aunque demasiado teñido de melancolía. Lo que seguís teniendo sin duda para mí es la capacidad asombrosa de poner en palabras tanto de lo que reflexionamos los que estamos cerca generacionalmente.

Sigue habiendo asombro y disfrute, aunque se paladee desde otro lugar. Y aunque digas que no tenés el oficio, basta este texto para desmentirte, y sos tan buen artesano que tu propia explicación se muerde la cola y te sale redonda.

¡Salud!
17/04/2015 a las 01:19
Me gusta escribir garage con G, porque en Argentina lo decimos en francés: "garash". Si escribiera garaje, que es lo correcto, sería un error. Lo que hice fue ponerlo en cursiva.

(Como ves, obsesiones de viejo choto.)
17/04/2015 a las 01:20
Yo te señalaba la falta de tilde en solo
17/04/2015 a las 01:23
¡Ah! "Solo" no va más con acento. El viejo choto eras vos.
 Caro Rodríguez
17/04/2015 a las 06:46
Tiene razón el señor.
http://lema.rae.es/dpd/srv/search?id=Adwesaq4ND64VT09xQ#323
 nikko
18/04/2015 a las 23:41
Desde el 2010, de hecho.
http://www.rae.es/consultas/el-adverbio-solo-y-los-pronombres-demostrativos-sin-tilde