Orsai blog post

Vida privada
viernes 30 de noviembre, 2007

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Vida privada
viernes 30 de noviembre, 2007

De mujeres y de fobias

   

La noche anterior a cumplir 25 años supe, de un modo fatal, que estaba a punto de dejar para siempre la juventud, y entonces le pedí a Chiri un favor muy grande. "Es posible que en breve tenga que cambiar de opinión sobre muchas cosas", le dije, "por eso necesito dejar constancia de esta época". Lo que le pedí era tan absurdo que no pudo negarse: yo necesitaba que él me hiciera tres entrevistas de doscientas páginas cada una, la primera a los veinticinco, otra a los cincuenta, y la última a los setenta y cinco años.

—Nadie me conoce mejor que vos —le dije—, y además no tenés plata para hacerme un regalo como la gente.

Mi amigo aceptó con gusto al principio, pero también es verdad que a la segunda noche de reportaje le empezó a resultar todo muy insoportable. Sobre todo yo, que soy un entrevistado muy disperso y evasivo. En total fueron cuatro madrugadas enteras, de seis horas cada una, que se convirtieron después en un libro muy gordo del que sólo existen dos ejemplares. Uno lo tengo aquí, en Barcelona, y el otro está en casa de mi amigo.

Esta larguísima charla ocurrió del 16 al 19 de marzo de 1996, y volverá a ocurrir, si hay suerte, en las mismas fechas de los años 2021 y 2046, completando de este modo la trilogía Juventud, Madurez y Senectud.

Ahora han pasado ya doce años de ese primer libro y quiero recuperar —para las páginas de Orsai— un fragmento del capítulo nueve, exactamente donde hablamos de mujeres y de fobias.

La charla que sigue es una desgrabación textual que ocurrió durante la tercera noche de entrevista. Recorríamos a pie la avenida Cuarenta con un grabador a pilas en una mano y una botella de Criadores en la otra. Mercedes era, todavía, un sitio seguro para dos borrachos nocturnos sin rumbo fijo. Ya no lo es, según me cuentan. Nosotros tampoco somos los mismos. Aquella noche éramos solteros, todavía no teníamos hijos que cuidar de madrugada, ni esposas a la que dar explicaciones sobre nuestros alientos.

Caminábamos, despreocupados, por los últimos recovecos de una adolescencia tardía.

CHIRI —¿Por qué, de entre todas las mujeres que ves, te gustan siempre las que están atrás de un mostrador? ¿Por qué te gustan las mujeres que van por la calle con un yeso? ¿Por qué te gustan las chicas que van así nomás, con cualquier ropa? ¿Por qué notás belleza en eso, y no en la belleza top model, que muchas veces ni te calienta?

HERNAN —Es necesario que las chicas que me gustan a mí, en algún momento de su vida, hayan atendido la rotisería del padre un sábado a la noche, que no se hayan rebelado a esa obligación, y que incluso —al atender— lo hagan luego con simpatía. Las chicas que me gustan a mí tienen que haber pasado por la experiencia de que el padre, o el abuelo, les hayan pedido que atiendan el negocio familiar un sábado a la noche, y que ellas hayan pensado en la familia, antes que en ir al baile.

CHIRI —¿Y las enyesadas? ¿Por qué te gustan las enyesadas?

HERNAN —Ojo, no me gustan todas las chicas enyesadas que andan por la calle, sino las que van con un yeso y parece que no. Esas, me gustan. Son minas a las que no les importa andar por la calle mostrando que ayer se tropezaron y se cayeron. Eso habla muy bien de ellas.

CHIRI —Una vez me dijiste una frase célebre. Una definición perfecta sobre el tipo de mujer que te gusta. Me parece, además, la única definición exacta.

HERNAN —¿Qué te dije?

CHIRI —Me dijiste: "Yo me enamoro para siempre de una mujer de la que, después de cuatro meses de haberla conocido, descubro que sabe tocar la guitarra".

HERNAN —Y es la puta verdad. Eso es mucho mejor que tetas grandes. Eso es belleza. ¿Sabés qué hay en una chica que después de un tiempo agarra una guitarra y se pone a tocar? Mucho más que eso. Eso hay. Hay la posibilidad de no aburrirte de ella nunca. La posibilidad de que alimente la relación con misterios no revelados. Y pensás: "Si después de cuatro meses no me había dicho que tocaba un instrumento, ¡la cantidad de otras cosas que habrá para descubrir!" La cantidad de Italparks con fichas gratis que va a haber. Y el otro extremo es la Cicciolina, porque lo primero que les muestra a los hombres es el pezón. Con esas mujeres está todo mal.

CHIRI —Es una cosa sabida que te sentís mucho más cómodo relacionándote con mujeres que con hombres. ¿Pero por qué creés que cuando te gusta una mujer, siempre te va a gustar una que se siente mucho más cómoda con hombres que con mujeres?

HERNAN —¡Eso es espectacular! Es algo que siempre había sabido, pero nunca se me había ocurrido un buen juego de palabras con esa desgracia. Eso que dijiste recién es realmente espectacular. Incluso odiaría que terminara siendo lo más inteligente de este libro.

CHIRI —Lo más probable.

HERNAN —Pero es verdad: si algo no me gusta de una mujer, es que tenga tópicos de mujeres, y esos tópicos los adquieren cuando están todas juntas. A las mujeres que hacen mucho pijama party cuando son chicas, y muchas cenas de mujeres solas cuando son más grandes, se les atrofia la cabeza. No me gustan lo que piensan del mundo las mujeres juntas, ni lo que pretenden pensar sobre el amor.

Por eso siempre te gustan las otras. Y te enterás al toque que les encanta estar con hombres... Te enterás, por lo general, demasiado rápido, sin que ellas te lo digan. Y ahí es donde decís: "¡Puta madre, salgan todos ustedes de ese placard!" A las otras las descubrís por completo a los siete minutos. Lo primero que te dicen es que estudian guitarra. Y ya no te dejan nada más por conocer.

CHIRI —Esta clase de mujer de la que hablamos, es la que en tu Catálogo Definitivo de Mujeres denominás Belleza Parcial, ¿no? ¿O son Rara Avis?

HERNAN —Sí, es verdad, son bellezas parciales. No son Rara Avis, que es el punto máximo al que puede llegar una mujer... Éstas de las que hablamos son bellezas parciales.

CHIRI —Porque las Rara Avis son todo esto, pero no desde ninguna entrelínea, en ellas todo es obvio. Incluso es obvia la personalidad, que es serena, es agradable...

HERNAN —No. La personalidad de una Rara Avis es arrolladora (y eso a veces no es ni sereno ni agradable). En ellas prima la personalidad sobre cualquier otra cosa. Es muy claro lo que dice el Catálogo sobre las Rara Avis...

CHIRI —¿Qué dice?

HERNAN —Que "la especie Rara Avis no centra su potencial de arrolladora belleza de cuerpo y espíritu en los parámetros con que se suelen medir estas dotes". Y no siempre la Rara Avis va a ser la mujer que más te guste. Porque muchas veces, de la mujer que más te gusta, lo que más te gusta es moldearle la personalidad. Por eso nos gustan las bellezas parciales. Porque hay una manía muy Toto les héros, la película belga: armarte la mina ideal, como hizo el personaje. Agarró a una mujer parecida a la que amaba y la moldeó para que fuera idéntica. Ahí lo que tenés es una belleza parcial mejorada, llevada sutilmente a que complemente tu personalidad. Y en ese caso, la mujer ideal es la que se sabe adaptar a eso para siempre.

CHIRI —¿Te parece?

HERNAN —Sí, es la única posibilidad de ideal particular. Una Rara Avis (el ideal general, el Ideal con mayúsculas), nunca va a ser tu ideal propio. La Rara Avis es mejor, pero hay que bancarse esa inquebrantabilidad.

CHIRI —Acá disiento con vos, porque yo sé que a vos te gusta la mujer apasionada. Y una mujer adaptable no es nunca una mujer apasionada. Porque lo cierto es que a vos te encantaría que esa rotisera que le está haciendo el aguante al padre un sábado a la noche, y que está atendiendo con tanta simpatía a la gente, sea una ajedrecista que juega torneos nacionales.

HERNAN —Sí, eso es verdad. Me muero de amor si la rotisera es ajedrecista.

CHIRI —Y saber que está ganando torneos, que se pone mucho las pilas, que estudia, y que va a seminarios... Y que los sábados a la noche le hace el aguante al padre en la rotisería...

HERNAN —En ese caso yo, aunque esté sin laburo, ahorro toda la semana para comprarle medio pollo con papafritas los sábados. Como pollo una vez a la semana con tal de verla, de admirarla. Es un problemón, porque después nunca le digo nada. Ese es el otro asunto, que me taro. Una mujer así es algo demasiado bueno. Una chica que no te dice nada de lo que hace, y tenés que enterarte por el Clarín, porque aparece en la página que escribe Najdorf...

CHIRI —...Y que en ningún momento, en la rotisería, te está diciendo "uy, la concha, dentro de un rato tengo que encerrarme a estudiar ajedrez". Sino que te atiende con buena onda, modosita...

HERNAN —¿Ves? Eso es una Rara Avis...

CHIRI —¿Por qué nos gusta la misma clase de mujer?

HERNAN —Supongo que porque empezamos a descubrir la estética a la vez, haciendo las mismas cosas. El gusto por la mujer es una cuestión absolutamente cultural. Y los dos hicimos lo mismo desde que teníamos ocho años. Fuimos descubriendo el arte a la vez, sacándole los velos a los pizarrones al mismo tiempo. Y si tenés los mismos gustos estéticos, y las mismas líneas argumentales, y los mismos miedos y fobias, después te gustan las mismas minas.

CHIRI —¿Cuál es tu gran miedo? ¿Tenés un gran miedo?

HERNAN —Antes del último cumpleaños de mi abuela Chola (y no digo esto para parecer Chuck Norris) yo no tenía mi miedo. Así como todos los países tienen su flor nacional, así como la Argentina tiene al ceibo, yo no tenía mi miedo nacional.

CHIRI —¿Me querés decir que no le tenías miedo a nada?

HERNAN —Le tenía miedo a cosas puntuales que me pasaran: que un tipo con cadenas me corriera por la calle veintisiete. El miedo formaba parte del presente. Tenía miedos eventuales, cuando me hacen ¡buuú! y yo estoy muy drogado me cago hasta las patas. Lo que no tenía hasta entonces eran fobias. A eso iba.

Y a mí siempre me pareció que era muy raro que no tuviera una fobia, porque la gente que conozco sí tiene. Vos tenés miedos de ese tipo, todos tienen. Bueno, yo no tenía un miedo, y cuando empezaban a hacer esas preguntas, en los asados, yo no contestaba. Y todos se pensaban que no contestaba para hacerme el valiente. Y empecé a contestar cualquier cosa para que nadie pensara que me quería hacer el valiente.

CHIRI —¿Y qué contestabas?

HERNAN —Contestaba la muerte, qué sé yo, cualquier boludez. La muerte, agarrarte el dedo con una reposera, andar en auto con Claudio Becerra... Hasta que el 14 de noviembre del año pasado, durante el cumpleaños de mi abuela, me pasa algo lo suficientemente traumático para que desde ese momento, y para el resto de mi vida, pueda tener mi miedo nacional y pueda contestar con una verdad el tipo de pregunta "a qué le tenés miedo".

CHIRI —¿Y a qué?

HERNAN —A provocar una fatalidad irremediable y quedar vivo. Fue así: en el cumpleaños de mi abuela, que se había hecho en la quinta, estaba Rebeca, la hija chiquita de mi hermana. Después de comer le pedí el auto a mi viejo para ir al diario, miré por el espejo retrovisor, no vi a nadie y salí marcha atrás. No hice ni dos metros cuando sentí el golpe seco. Pensé enseguida en mi sobrina. El golpe era igual. Recorrí el perímetro de la quinta y no vi más que pasto. Y además todos se levantaron de la mesa gritando: ¡la agarró, la agarró!

No me bajé del auto, lo que hice fue apoyar la frente contra el volante. Y yo te regalo esos cinco segundos hasta que los demás vieron que era un tronco. Te los regalo para siempre, te los dejo en una canastita, a la noche, a nombre tuyo, y me voy para siempre del país. A ese nivel te regalo esos cinco segundos. No los quiero tener más.

Ya pasaron cuatro meses de eso, y todavía a veces me despierto asustado, después de la duermevela, con la imagen del golpe, esos cinco segundos interminables. No me había pasado nunca, eran cosas que pasaban en las películas, eso de que un tipo ande despertándose a los saltos como un pelotudo.

CHIRI —Sigamos con el tema, pero saliéndonos de la óptica. En la última Navidad que pasaste en La Plata, estabas cenando en un patio. Oíste, afuera, un tiro al aire. Y supiste en ese momento que sería para vos. Es decir: esperaste tranquilo el ardor en el cuero cabelludo. ¿Por qué pensaste que era para vos esa bala? ¿De verdad esperabas el balazo?

HERNAN —Sí, creo que me pasa eso porque tengo un pensamiento muy absorbido, muy contaminado por la estadística, en este tipo de temas. Exageradamente contaminado por la probabilidad. Hay dos chistes que siempre me gustaron mucho, uno del Chavo, el otro de Umberto Eco. Al Chavo le dice don Barriga que tenga cuidado en la calle, porque los autos atropellan un niño todos los días. Y el Chavo le responde "es que ese niño ha de ser menso". Y lo que dice Eco es así: "Hay dos hombres sentados a una mesa, uno está comiéndose dos pollos, y el otro se está muriendo de hambre; para las estadísticas cada hombre está comiendo un pollo".

Y la estadística está encarnada en mí. Ya el sólo hecho de oír un balazo al aire en Nochebuena y saberme sin la protección de un techo, me involucra directamente. Estamos hablando de mi muerte instantánea. Ese puede ser me hace esperar el balazo; la probabilidad me da esperanza.

CHIRI —¿Y eso te pasa con todas las desgracias probables?

HERNAN —No, sólo con los accidentes naturales. Cuando se trata de un accidente natural, siempre puedo ser yo la víctima; cuando en las fatalidades hay una voluntad personal colectiva, en cambio, nunca voy a ser yo la víctima. Quiero decir: tanto como esperé el balazo en nochebuena, supe siempre que no iba a hacer el servicio militar.

Es como el temor que les tengo a los locos y a los borrachos, a esa gente a la que no le podés explicar nada. A esa bala que ya salió disparada para siempre, y que ya tiene, antes de caer, su destino marcado, no se le puede explicar nada. En cambio, del servicio militar yo me podía esconder todos los años, y de última, si me encontraban, si la policía me llevaba esposado a Zapala, escribía una carta a un diario, utilizaba todo el batallón sofista, armaba un quilombo, una polémica nacional, y zafaba. La inteligencia práctica vendría en mi ayuda. Con un tiro al aire no. Para mí la fatalidad del Regimiento nunca fue una fatalidad, no te podés resignar nunca a ser un soldado, o un empleado del Correo, a esas desgracias que tienen que ver con tu sentido común.

CHIRI —¿Te podrías acostumbrar a una cadena perpetua?

HERNAN —Siempre pensé que tengo una capacidad de adaptación gasolera. Que, si me dan tiempo, le puedo encontrar el lado bueno a cualquier cosa. Pero me tienen que dejar pensar un rato, hasta que mi esencia optimista dé con la clave. Pero estoy convencido de que en algún momento de la falta de libertad, digo: Bueno... Esta es mi cárcel, toda la vida va a ser así, el 17.672 es un tipo simpático, cuenta anécdotas divertidas...

CHIRI — ...aquél asesino musculoso rompe el culo que es una maravilla...

HERNAN —Exacto. Y te voy a decir algo bastante grave. Si la vida va a ser eso, si la cadena perpetua viene sin las dos horitas de hotel por semana por buena conducta, y está todo mal y ya no hay más mujeres en el mundo, creo que también me podría adaptar a que me rompan el culo.

CHIRI —Sí. Lamentablemente.

HERNAN —Lamentablemente o no. Yo no tendría el prejuicio de decir "oh, me van a romper el culo todo el tiempo"; no voy a llorar por eso toda la vida. Además, quién te dice que no me guste... ¡Pero si es todo lo que hay! No hay más nada que eso.

Si a vos te dicen que la única posibilidad que te queda en tu carrera poética es el soneto, la cárcel del soneto, no tenés por qué perder el tiempo manifestando a favor del verso libre. Hay que tratar de hacer el mejor soneto del mundo, pasarse las noches intentando buenos sonetos. Sonetos que, con la experiencia que da la práctica y la pasión, puedan leerse de corrido y parezcan verso libre.

Hernán Casciari
viernes 30 de noviembre, 2007


De mujeres y de fobias

por Hernán Casciari

La noche anterior a cumplir 25 años supe, de un modo fatal, que estaba a punto de dejar para siempre la juventud, y entonces le pedí a Chiri un favor muy grande. "Es posible que en breve tenga que cambiar de opinión sobre muchas cosas", le dije, "por eso necesito dejar constancia de esta época". Lo que le pedí era tan absurdo que no pudo negarse: yo necesitaba que él me hiciera tres entrevistas de doscientas páginas cada una, la primera a los veinticinco, otra a los cincuenta, y la última a los setenta y cinco años.

—Nadie me conoce mejor que vos —le dije—, y además no tenés plata para hacerme un regalo como la gente.

Mi amigo aceptó con gusto al principio, pero también es verdad que a la segunda noche de reportaje le empezó a resultar todo muy insoportable. Sobre todo yo, que soy un entrevistado muy disperso y evasivo. En total fueron cuatro madrugadas enteras, de seis horas cada una, que se convirtieron después en un libro muy gordo del que sólo existen dos ejemplares. Uno lo tengo aquí, en Barcelona, y el otro está en casa de mi amigo.

Esta larguísima charla ocurrió del 16 al 19 de marzo de 1996, y volverá a ocurrir, si hay suerte, en las mismas fechas de los años 2021 y 2046, completando de este modo la trilogía Juventud, Madurez y Senectud.

Ahora han pasado ya doce años de ese primer libro y quiero recuperar —para las páginas de Orsai— un fragmento del capítulo nueve, exactamente donde hablamos de mujeres y de fobias.

La charla que sigue es una desgrabación textual que ocurrió durante la tercera noche de entrevista. Recorríamos a pie la avenida Cuarenta con un grabador a pilas en una mano y una botella de Criadores en la otra. Mercedes era, todavía, un sitio seguro para dos borrachos nocturnos sin rumbo fijo. Ya no lo es, según me cuentan. Nosotros tampoco somos los mismos. Aquella noche éramos solteros, todavía no teníamos hijos que cuidar de madrugada, ni esposas a la que dar explicaciones sobre nuestros alientos.

Caminábamos, despreocupados, por los últimos recovecos de una adolescencia tardía.

CHIRI —¿Por qué, de entre todas las mujeres que ves, te gustan siempre las que están atrás de un mostrador? ¿Por qué te gustan las mujeres que van por la calle con un yeso? ¿Por qué te gustan las chicas que van así nomás, con cualquier ropa? ¿Por qué notás belleza en eso, y no en la belleza top model, que muchas veces ni te calienta?

HERNAN —Es necesario que las chicas que me gustan a mí, en algún momento de su vida, hayan atendido la rotisería del padre un sábado a la noche, que no se hayan rebelado a esa obligación, y que incluso —al atender— lo hagan luego con simpatía. Las chicas que me gustan a mí tienen que haber pasado por la experiencia de que el padre, o el abuelo, les hayan pedido que atiendan el negocio familiar un sábado a la noche, y que ellas hayan pensado en la familia, antes que en ir al baile.

CHIRI —¿Y las enyesadas? ¿Por qué te gustan las enyesadas?

HERNAN —Ojo, no me gustan todas las chicas enyesadas que andan por la calle, sino las que van con un yeso y parece que no. Esas, me gustan. Son minas a las que no les importa andar por la calle mostrando que ayer se tropezaron y se cayeron. Eso habla muy bien de ellas.

CHIRI —Una vez me dijiste una frase célebre. Una definición perfecta sobre el tipo de mujer que te gusta. Me parece, además, la única definición exacta.

HERNAN —¿Qué te dije?

CHIRI —Me dijiste: "Yo me enamoro para siempre de una mujer de la que, después de cuatro meses de haberla conocido, descubro que sabe tocar la guitarra".

HERNAN —Y es la puta verdad. Eso es mucho mejor que tetas grandes. Eso es belleza. ¿Sabés qué hay en una chica que después de un tiempo agarra una guitarra y se pone a tocar? Mucho más que eso. Eso hay. Hay la posibilidad de no aburrirte de ella nunca. La posibilidad de que alimente la relación con misterios no revelados. Y pensás: "Si después de cuatro meses no me había dicho que tocaba un instrumento, ¡la cantidad de otras cosas que habrá para descubrir!" La cantidad de Italparks con fichas gratis que va a haber. Y el otro extremo es la Cicciolina, porque lo primero que les muestra a los hombres es el pezón. Con esas mujeres está todo mal.

CHIRI —Es una cosa sabida que te sentís mucho más cómodo relacionándote con mujeres que con hombres. ¿Pero por qué creés que cuando te gusta una mujer, siempre te va a gustar una que se siente mucho más cómoda con hombres que con mujeres?

HERNAN —¡Eso es espectacular! Es algo que siempre había sabido, pero nunca se me había ocurrido un buen juego de palabras con esa desgracia. Eso que dijiste recién es realmente espectacular. Incluso odiaría que terminara siendo lo más inteligente de este libro.

CHIRI —Lo más probable.

HERNAN —Pero es verdad: si algo no me gusta de una mujer, es que tenga tópicos de mujeres, y esos tópicos los adquieren cuando están todas juntas. A las mujeres que hacen mucho pijama party cuando son chicas, y muchas cenas de mujeres solas cuando son más grandes, se les atrofia la cabeza. No me gustan lo que piensan del mundo las mujeres juntas, ni lo que pretenden pensar sobre el amor.

Por eso siempre te gustan las otras. Y te enterás al toque que les encanta estar con hombres... Te enterás, por lo general, demasiado rápido, sin que ellas te lo digan. Y ahí es donde decís: "¡Puta madre, salgan todos ustedes de ese placard!" A las otras las descubrís por completo a los siete minutos. Lo primero que te dicen es que estudian guitarra. Y ya no te dejan nada más por conocer.

CHIRI —Esta clase de mujer de la que hablamos, es la que en tu Catálogo Definitivo de Mujeres denominás Belleza Parcial, ¿no? ¿O son Rara Avis?

HERNAN —Sí, es verdad, son bellezas parciales. No son Rara Avis, que es el punto máximo al que puede llegar una mujer... Éstas de las que hablamos son bellezas parciales.

CHIRI —Porque las Rara Avis son todo esto, pero no desde ninguna entrelínea, en ellas todo es obvio. Incluso es obvia la personalidad, que es serena, es agradable...

HERNAN —No. La personalidad de una Rara Avis es arrolladora (y eso a veces no es ni sereno ni agradable). En ellas prima la personalidad sobre cualquier otra cosa. Es muy claro lo que dice el Catálogo sobre las Rara Avis...

CHIRI —¿Qué dice?

HERNAN —Que "la especie Rara Avis no centra su potencial de arrolladora belleza de cuerpo y espíritu en los parámetros con que se suelen medir estas dotes". Y no siempre la Rara Avis va a ser la mujer que más te guste. Porque muchas veces, de la mujer que más te gusta, lo que más te gusta es moldearle la personalidad. Por eso nos gustan las bellezas parciales. Porque hay una manía muy Toto les héros, la película belga: armarte la mina ideal, como hizo el personaje. Agarró a una mujer parecida a la que amaba y la moldeó para que fuera idéntica. Ahí lo que tenés es una belleza parcial mejorada, llevada sutilmente a que complemente tu personalidad. Y en ese caso, la mujer ideal es la que se sabe adaptar a eso para siempre.

CHIRI —¿Te parece?

HERNAN —Sí, es la única posibilidad de ideal particular. Una Rara Avis (el ideal general, el Ideal con mayúsculas), nunca va a ser tu ideal propio. La Rara Avis es mejor, pero hay que bancarse esa inquebrantabilidad.

CHIRI —Acá disiento con vos, porque yo sé que a vos te gusta la mujer apasionada. Y una mujer adaptable no es nunca una mujer apasionada. Porque lo cierto es que a vos te encantaría que esa rotisera que le está haciendo el aguante al padre un sábado a la noche, y que está atendiendo con tanta simpatía a la gente, sea una ajedrecista que juega torneos nacionales.

HERNAN —Sí, eso es verdad. Me muero de amor si la rotisera es ajedrecista.

CHIRI —Y saber que está ganando torneos, que se pone mucho las pilas, que estudia, y que va a seminarios... Y que los sábados a la noche le hace el aguante al padre en la rotisería...

HERNAN —En ese caso yo, aunque esté sin laburo, ahorro toda la semana para comprarle medio pollo con papafritas los sábados. Como pollo una vez a la semana con tal de verla, de admirarla. Es un problemón, porque después nunca le digo nada. Ese es el otro asunto, que me taro. Una mujer así es algo demasiado bueno. Una chica que no te dice nada de lo que hace, y tenés que enterarte por el Clarín, porque aparece en la página que escribe Najdorf...

CHIRI —...Y que en ningún momento, en la rotisería, te está diciendo "uy, la concha, dentro de un rato tengo que encerrarme a estudiar ajedrez". Sino que te atiende con buena onda, modosita...

HERNAN —¿Ves? Eso es una Rara Avis...

CHIRI —¿Por qué nos gusta la misma clase de mujer?

HERNAN —Supongo que porque empezamos a descubrir la estética a la vez, haciendo las mismas cosas. El gusto por la mujer es una cuestión absolutamente cultural. Y los dos hicimos lo mismo desde que teníamos ocho años. Fuimos descubriendo el arte a la vez, sacándole los velos a los pizarrones al mismo tiempo. Y si tenés los mismos gustos estéticos, y las mismas líneas argumentales, y los mismos miedos y fobias, después te gustan las mismas minas.

CHIRI —¿Cuál es tu gran miedo? ¿Tenés un gran miedo?

HERNAN —Antes del último cumpleaños de mi abuela Chola (y no digo esto para parecer Chuck Norris) yo no tenía mi miedo. Así como todos los países tienen su flor nacional, así como la Argentina tiene al ceibo, yo no tenía mi miedo nacional.

CHIRI —¿Me querés decir que no le tenías miedo a nada?

HERNAN —Le tenía miedo a cosas puntuales que me pasaran: que un tipo con cadenas me corriera por la calle veintisiete. El miedo formaba parte del presente. Tenía miedos eventuales, cuando me hacen ¡buuú! y yo estoy muy drogado me cago hasta las patas. Lo que no tenía hasta entonces eran fobias. A eso iba.

Y a mí siempre me pareció que era muy raro que no tuviera una fobia, porque la gente que conozco sí tiene. Vos tenés miedos de ese tipo, todos tienen. Bueno, yo no tenía un miedo, y cuando empezaban a hacer esas preguntas, en los asados, yo no contestaba. Y todos se pensaban que no contestaba para hacerme el valiente. Y empecé a contestar cualquier cosa para que nadie pensara que me quería hacer el valiente.

CHIRI —¿Y qué contestabas?

HERNAN —Contestaba la muerte, qué sé yo, cualquier boludez. La muerte, agarrarte el dedo con una reposera, andar en auto con Claudio Becerra... Hasta que el 14 de noviembre del año pasado, durante el cumpleaños de mi abuela, me pasa algo lo suficientemente traumático para que desde ese momento, y para el resto de mi vida, pueda tener mi miedo nacional y pueda contestar con una verdad el tipo de pregunta "a qué le tenés miedo".

CHIRI —¿Y a qué?

HERNAN —A provocar una fatalidad irremediable y quedar vivo. Fue así: en el cumpleaños de mi abuela, que se había hecho en la quinta, estaba Rebeca, la hija chiquita de mi hermana. Después de comer le pedí el auto a mi viejo para ir al diario, miré por el espejo retrovisor, no vi a nadie y salí marcha atrás. No hice ni dos metros cuando sentí el golpe seco. Pensé enseguida en mi sobrina. El golpe era igual. Recorrí el perímetro de la quinta y no vi más que pasto. Y además todos se levantaron de la mesa gritando: ¡la agarró, la agarró!

No me bajé del auto, lo que hice fue apoyar la frente contra el volante. Y yo te regalo esos cinco segundos hasta que los demás vieron que era un tronco. Te los regalo para siempre, te los dejo en una canastita, a la noche, a nombre tuyo, y me voy para siempre del país. A ese nivel te regalo esos cinco segundos. No los quiero tener más.

Ya pasaron cuatro meses de eso, y todavía a veces me despierto asustado, después de la duermevela, con la imagen del golpe, esos cinco segundos interminables. No me había pasado nunca, eran cosas que pasaban en las películas, eso de que un tipo ande despertándose a los saltos como un pelotudo.

CHIRI —Sigamos con el tema, pero saliéndonos de la óptica. En la última Navidad que pasaste en La Plata, estabas cenando en un patio. Oíste, afuera, un tiro al aire. Y supiste en ese momento que sería para vos. Es decir: esperaste tranquilo el ardor en el cuero cabelludo. ¿Por qué pensaste que era para vos esa bala? ¿De verdad esperabas el balazo?

HERNAN —Sí, creo que me pasa eso porque tengo un pensamiento muy absorbido, muy contaminado por la estadística, en este tipo de temas. Exageradamente contaminado por la probabilidad. Hay dos chistes que siempre me gustaron mucho, uno del Chavo, el otro de Umberto Eco. Al Chavo le dice don Barriga que tenga cuidado en la calle, porque los autos atropellan un niño todos los días. Y el Chavo le responde "es que ese niño ha de ser menso". Y lo que dice Eco es así: "Hay dos hombres sentados a una mesa, uno está comiéndose dos pollos, y el otro se está muriendo de hambre; para las estadísticas cada hombre está comiendo un pollo".

Y la estadística está encarnada en mí. Ya el sólo hecho de oír un balazo al aire en Nochebuena y saberme sin la protección de un techo, me involucra directamente. Estamos hablando de mi muerte instantánea. Ese puede ser me hace esperar el balazo; la probabilidad me da esperanza.

CHIRI —¿Y eso te pasa con todas las desgracias probables?

HERNAN —No, sólo con los accidentes naturales. Cuando se trata de un accidente natural, siempre puedo ser yo la víctima; cuando en las fatalidades hay una voluntad personal colectiva, en cambio, nunca voy a ser yo la víctima. Quiero decir: tanto como esperé el balazo en nochebuena, supe siempre que no iba a hacer el servicio militar.

Es como el temor que les tengo a los locos y a los borrachos, a esa gente a la que no le podés explicar nada. A esa bala que ya salió disparada para siempre, y que ya tiene, antes de caer, su destino marcado, no se le puede explicar nada. En cambio, del servicio militar yo me podía esconder todos los años, y de última, si me encontraban, si la policía me llevaba esposado a Zapala, escribía una carta a un diario, utilizaba todo el batallón sofista, armaba un quilombo, una polémica nacional, y zafaba. La inteligencia práctica vendría en mi ayuda. Con un tiro al aire no. Para mí la fatalidad del Regimiento nunca fue una fatalidad, no te podés resignar nunca a ser un soldado, o un empleado del Correo, a esas desgracias que tienen que ver con tu sentido común.

CHIRI —¿Te podrías acostumbrar a una cadena perpetua?

HERNAN —Siempre pensé que tengo una capacidad de adaptación gasolera. Que, si me dan tiempo, le puedo encontrar el lado bueno a cualquier cosa. Pero me tienen que dejar pensar un rato, hasta que mi esencia optimista dé con la clave. Pero estoy convencido de que en algún momento de la falta de libertad, digo: Bueno... Esta es mi cárcel, toda la vida va a ser así, el 17.672 es un tipo simpático, cuenta anécdotas divertidas...

CHIRI — ...aquél asesino musculoso rompe el culo que es una maravilla...

HERNAN —Exacto. Y te voy a decir algo bastante grave. Si la vida va a ser eso, si la cadena perpetua viene sin las dos horitas de hotel por semana por buena conducta, y está todo mal y ya no hay más mujeres en el mundo, creo que también me podría adaptar a que me rompan el culo.

CHIRI —Sí. Lamentablemente.

HERNAN —Lamentablemente o no. Yo no tendría el prejuicio de decir "oh, me van a romper el culo todo el tiempo"; no voy a llorar por eso toda la vida. Además, quién te dice que no me guste... ¡Pero si es todo lo que hay! No hay más nada que eso.

Si a vos te dicen que la única posibilidad que te queda en tu carrera poética es el soneto, la cárcel del soneto, no tenés por qué perder el tiempo manifestando a favor del verso libre. Hay que tratar de hacer el mejor soneto del mundo, pasarse las noches intentando buenos sonetos. Sonetos que, con la experiencia que da la práctica y la pasión, puedan leerse de corrido y parezcan verso libre.

Hernán Casciari
viernes 30 de noviembre, 2007


Podés ver a Hernán Casciari en el teatro


01/07/2016 a las 04:38
Dios me libre. Es uno de mis... ¿cuántos? textos preferidos del blog. Una vez que terminé de releer todos (avancé prolijito desde 2004 hasta acá) haré mi ranking.

Pero dios me libre, qué palabras tan bien enreveradas.

Pero ay, dios mío, creo que estoy un poco emocionado. Lo digo en serio.
Marián
12/12/2007 a las 11:16
No sabía muy bien donde escribirte estas palabras... aquí estará bien. Ayer terminé de leer "España Perdiste". Ese libro ha conseguido lo que pocos alcanzan. A ratos reía, a veces me dabas pena, otras me caías de "puta madre", otras me parecías un tradicionalista conservador de derechas radical... en ocasiones estuve a punto de dejar de leerlo harta de tanto topicazo, vi en algunos textos atisbos de genialidad. No es eso lo que debe de generar un libro? emociones? Enhorabuena Hernán y gracias. Una española ciudadana del mundo.

Por cierto, jamás leí una declaración de amor tan bella como la del epílogo de tu libro. Un abrazo muy fuerte.
Marián.
German
09/12/2007 a las 20:45
Muy buen relato, post, anécdota, recuerdo, lo que sea. Es muy entretenido y me resultó muy hilarantemente cierto el último párrafo.

Un saludo.
S
07/12/2007 a las 20:32
A mi también me gustó mucho el párrafo final.

Pero tengo algo que preguntar. No sé si a alguien más le ha sucedido esto. Hace años estuve locamente enamorado de una rara avis. Una belleza física exótica. Pintaba, actuaba y ganaba premios, tocaba la guitarra y cantaba. Tenia una sola amiga mujer y el resto todos hombres. Atendía el cyber de la familia, y adoraba cantar con su abuelo, que tocaba el bandoneón y creía que Piazzola no es tango.
Por supuesto, se enamora de Otro. Bien el Otro, talentoso, inteligente, parecido al padre de ella en algunas cuestiones. Me dejó una gran tranquilidad saber que no se quedó con uno más imbécil que yo.
La cuestión es que ahora la veo y pasó de rara avis a la norma general de una manera asombrosa. Ya no actúa ni pinta, ni nada. Es una sombra de él. Sin embargo parece que está feliz y yo me alegro por ella.

No creo haberla categorizado con tanto subjetivismo cuando estaba enamorado, o si? Ahora desconfío de las categorías.

El único parámetro que permanece para mí es: me gusta mucho la mujer que me hace reír de verdad.
Tomás
07/12/2007 a las 12:34
Un placer leerte.
chori
07/12/2007 a las 00:44
Bueno, justamente la avenida cuarenta es peligrosa si te encontrás con dos energúmenos, de noche, con una botella de Criadores en la mano... si fuera JB o White Horse vaya y pase...
Mincho
07/12/2007 a las 00:37
Hernan, me gusto mucho el párrafo final:

"Si a vos te dicen que la única posibilidad que te queda en tu carrera poética es el soneto, la cárcel del soneto, no tenés por qué perder el tiempo manifestando a favor del verso libre. Hay que tratar de hacer el mejor soneto del mundo, pasarse las noches intentando buenos sonetos. Sonetos que, con la experiencia que da la práctica y la pasión, puedan leerse de corrido y parezcan verso libre."

Es, en resumen, el secreto de la felicidad.

Muy buena entrega.-



Hernan Valisto
06/12/2007 a las 23:43
Me he fundido tanto en la magia de tu prosa que hasta confundo tu nombre con mi avatar. Lo que no confundo es una charada efectista con una reflexión, aunque concedo el buen uso que has sabido hacer del envoltorio "el alcohol todo lo perdona". Una vez más, tu prosa infectada de periodismo da con un mediocre ejercicio de columna, en la que lo que importa es el nombre que viste, y así, su rimbombante uso de subjetividad y yo pienso y yo dije y yo creo. No entiendo, aún, concebir un blog como una retahíla de esbozos para una futura recopilación de textos publicada en rústica a 19, 95e.
Y entrando en cola, el aplique entomológico a mujeres me dice que por aquí empiezan a confundir cuando postean, y pocos son capaces de reconocer que como ficción pase, pero que de darle validez como categorización de mujeres poco deberían.
Personalmente, a mí las que me descentran son las que no puedo ni ubicar, ni mucho menos saber, con el tiempo, que tocan la guitarra (prefiero las que no hacen nada declarado, pero lees su diario, ves sus fortuitos dibujos y entiendes que, bueno, lo del talento siempre fue injusto en reparticiones), porque esencialmente son idílicas, y tan reales, tan cercanas, y tanta mi imposibilidad, tanto espacio para mi ficción y mi deseo. Esas forman la cosmogonía, las demás entran en la historia, con mostrador o sin.
Nicolás
05/12/2007 a las 22:42
Todo bien que me puteen un poco... si hubiese sido algo obvio en lo que todos tacitamente estabamos de acuerdo ni lo comentaba.
a Melina: No creo que por hacer un comentario (una impresión personal, que no es otra cosas, la subjetividad quedó bien clara) deba andar avergonzandome. Simplemente quiese compartir la impresión que me dio. No quisé decir ni que la charla sea falsa ni nada, sólo que me parecía raro, y me sigue pareciendo (por ahí ahora que estamos más globalizados suene más común que hace 10 o 12 años años). Ahora bien, la gente en sí es rara, así que tampoco tendría uno que preocuparse demasiado. Prometo medir mejor mis palabras la próxima vez que postee algo.
Y ahora una cosa ¿Tan agresivo te pareció el comentario? La verdad que no me pareció que fuese para tanto.

Saludos.


 olo mosquera
05/12/2007 a las 13:58
#69, #84 y #128: gracias por la corrección en musculoso. Ya está modificada.
 Rox
05/12/2007 a las 13:33
Hernán,
Fijate que en lugar de musculso debe decir musculoso. Gracias por todo.
Elena
05/12/2007 a las 11:03
Confieso que Orsai me desconcierta. A veces los relatos que aquí leo me provocan ira, otras muchas veces me hacen reir a carcajadas, y algunos han conseguido que mis ojos se cubran con lágrimas de emoción. Muchas veces me he prometido no volver a teclear www.orsai.es en mi navegador, aún no lo he conseguido.
Me comentó un amigo hace unos días que ya había un nuevo artículo en Orsai, ilusionada entré en la página inmediatamente y leí el título. Me asusté. Así, directamente, tuve miedo de seguir leyendo y pensé, bueno, preparate que te vas a enfadar. Pero no ha sido así.
Me he sentido cómoda leyendo el artículo. Me ha gustado esa mención a las mujeres que no soportamos las "conversaciones de mujeres"

Espero la siguiente actualización.

Saludos
Silvia Ele
05/12/2007 a las 05:23
Nicolás:

¿Es que has vivido en un termo idiomático, tal vez, toda tu vida?

Por mi parte, yo nunca vi escribir "mercedez" en lugar de "Mercedes".
El Angel Gris
05/12/2007 a las 01:53
Nicolás: Soy de Mendoza, mi vieja de la Provincia de Bs As y he escuchad modosita desde que nací. Lo que pasa es que no sale decir modosigasita
Melina
04/12/2007 a las 23:49
quien es ese nicolás que dice ser de rosario?, a qué viene eso del comentarista nro 122?? yo tamb soy de rosario y re uso la palabra "modosita" para referirme medio en joda a la típica chica buenita que se porta bien con los padres. sos agresivo nicolás? de verdad sos de rosario? sabés que hay variedades regionales incluso en lo léxico en las diferentes zonas en argentina?. nicolás como rosarino das verguenza, leé más y sobre todo dejate llevar por la magia de una escritura que sale no ya del corazón sino de las pelotas (o de los ovarios, si es chica) nicolas nicolas...
Bonifacio Flores
04/12/2007 a las 23:35
Susana es el tipo de mujer que me calienta. No comparto lo que piensa ni pretendo compartirlo, pero debe tener buen culo.
Nicolás
04/12/2007 a las 21:44
Me gusto el post, todo bien, y tampoco es mala onda ni nada, pero no me creo ni a palos que nadie hablando en argentino (a menos que sea un asiduo lector de relatos eróticos gallegos o centroamericanos) pueda llegar a usar la palabra 'modosita'.
Soy de rosario, y quizás en mercedez las cosas sean muy distintas, pero nunca oí a nadie decir que una mina es 'modosita'.
El párrafo al que me refiero: "..Y que en ningún momento, en la rotisería, te está diciendo “uy, la concha, dentro de un rato tengo que encerrarme a estudiar ajedrez”. Sino que te atiende con buena onda, modosita..."
Por ahí Chiri es español, yo que sé, pero a mi no cierra.
Crismar
04/12/2007 a las 20:23
No sé si lo sean ahora, pero para tener 25 años de edad creo que eran muy exigentes con las mujeres. Claro que admiro la forma como logran ver la belleza de una mujer sin necesidad de fijarse en sus atributos físicos y que las de photoshop no importen...

Hasta diría que las frases del principio son como una suerte de sueño para toda mujer que los escuchase... pero tampoco se puede pretender que una mujer no ande con sus amigas, sino que prefieran que se sientan cómodas con los hombres, una puede sentirse cómoda con ambos pero vamos!! tampoco hay que exagerar porque sino se estaría saliendo con un hombre...

Y mi pregunta... y ahora que piensan de las mujeres después de casi 10 años?...

Saludos y feliz día!!
susana
04/12/2007 a las 18:26
una mierda, igual que los comentarios de todos los pelotudos que te leen, el comentario mio tambien publicalo, que se de a conocer, no pongas solo los comentarios que te aumentan el ego, no eras para tanto.
el autor
04/12/2007 a las 18:19
Hace muchísimo tiempo que busco "algo" con el orden que le diste a la palabras en el final de este post; y no tenía idea hasta que lo vi.

Gracias por eso, valor.
fede o
04/12/2007 a las 16:44
seis minutos es demasiado! en un entretiempo te sobran solamente nueve minutos para buscar los fasos, vaciar la heladera y acomodarte para seguir viendo el partido.
Tarántula
04/12/2007 a las 16:42
Yo cuando cumplí 25 estaba destrozada porque me había dejado un ex novio. Por supuesto sólo pensaba en que me iba a quedar solterona, jeje. Creo que no había madurado, pero creo que tampoco ha cambiado mi severa visión de la vida hasta ahora, que tengo 29 años y dos meses.

Mis miedos siempre son múltiples, creo que soy una persona llena de miedos, tengo miedo a una enfermedad y nunca lo había pensado pero debe ser realmente terrible causar una tragedia irremediable.

De cualquier manera, no sé dón ubicar el miedo a la muerte. Si antes o después de la adolescencia ¿Se acrecienta? ¿Se aminora? Para mí se acrecienta y contrario a lo que dicen, mientras más edad tienes, más miedo tienes a morir.

Un saludo
Bart
04/12/2007 a las 15:16
¿Seis minutos seguidos? ¿Quién es esa máquina sexual? Y seguro que además cumple cada 15 días...
Crimson
04/12/2007 a las 14:41
Querido Fede: no quisiera desengañarte a esta altura, pero te han estado mintiendo descaradamente.
fede o
04/12/2007 a las 14:14
bart, un harén de orquesta de señoritas tetonas! me gusta eso.

crim, seis minutos enteros es un montón!
Lisandro
04/12/2007 a las 13:21
Muy pero muy bueno. Eso de la piba que ayuda a la familia en vez de rajarse a bailar es muy bueno como parámetro de belleza. Un pequeño aporte: casi siempre las tetonas te dicen que tocan la guitarra a los cinco minutos de conocerlas, pero no es porque sean pretensiosas, sino porque para ellas representa algo único. Un placer que se les vedó al crecerles las tetas (con tetas grandes se complica lo de la guitarra, no??), y que tan sólo unas pocas pueden disfrutar; de ahí que sientan deseos irrefrenables de manifestarlo.

Lichi
Crimson
04/12/2007 a las 12:58
Con muchos ejemplares del género masculino suele ocurrir exactamente lo contrario: en los primeros encuentros dicen que son campeones de remo, o lectores de Artaud, o avezados amantes, o socialistas, o solteros, y después descubrimos que son fóbicos al agua, sólo leen historietas viejas en el baño, duran seis minutos en acción, votaron a Macri y su esposa dará a luz por quinta vez.
01/07/2016 a las 04:32
A la pucha.
pal
04/12/2007 a las 12:02
Y yo que solo toco el timbre... y no siempre...

(Gin, no sé nosénosé... mira al final la clasificación da igual con lo de la guitarra, porque el chiste es que no se le note... ella es una joyita, pero no se le nota nada... salvo... entiendes? veeeeeees!)
Bart
04/12/2007 a las 07:33
Fede o, ¿tu ideal femenino es la Tetona Mujer Orquesta? ;)
ZamKata
04/12/2007 a las 05:31
Simplemente genial.
Puedo decir que AME esta entrevista.
Bonifacio Flores
04/12/2007 a las 04:04
Ando más o menos así. Sé que mañana va a pasar algo realmente importante para mi vida. Algo que me va a marcar para siempre. No sé cómo lo sé, pero lo sé, te diría que puedo dudar sobre cualquier cosa menos sobre eso y sin embargo estoy prácticamente seguro de que, al igual que siempre, ese algo trascendental no me va a ser revelado. Va a suceder, eso sí. Va a afectarme irreversiblemente, eso también, y sin embargo no voy a darme cuenta. Ya no me quedan muchas ganas de nada.
Un abrazo, es un placer leerte. A veces.-
MaravillosoDesgarro
04/12/2007 a las 03:12
¿Y los sonetos dónde están?
Maestruli
03/12/2007 a las 20:38
mirá vos Fede, hasta a mí, que me gustan más los muchachos, una mina tocando el violoncello me puede. Pero tiene que tener el pelo largo y lacio.
fede o
03/12/2007 a las 19:41
y las tetonas que tocan piano tienen extra bonus.

y las que tocan cello son más peligrosas que las sirenas para ulises.
Lautaro Montes
03/12/2007 a las 19:27
Como estas Hernan, vi estas poquitas fotos y te las mando porque sé que te van a emocionar: Mercedes nocturna.

yo
03/12/2007 a las 18:29
Muy bueno Hernán...como siempre.

Comentario: se dice "disiento de vos" no "disiento con vos"

abrazo!!!
Silent
03/12/2007 a las 16:48
pues si tienes razón, escribir un libro no sería una mala idea, pero vivir hasta los 75? mmmm yo solo pienso vivir hasta los 60 :D
ana yalour
03/12/2007 a las 16:26
Ni te esmeres con las etapas que te quedan. Acortaste camino, hermano. Aunque todavía estes lisito como un bagre.
El último párrafo lo demuestra. Descubriste el Gran Secreto, la Revelación, el Verdadero Sentido. Qué capo, loco.
Te diría que arranques otra vez, y recorras las rotiserías.... Ya conseguírás un recetario exclusivo sobre pollos para purgar culpas.

Un abrazo.
El Angel Gris
03/12/2007 a las 16:16
Y si, las minas que te tocan la guitarra después de unos dias, son imperdibles...
alvaro
03/12/2007 a las 14:09
Muy bueno hernan, me dieron ganas de leer la entrevista de los cincuenta años, no podras anticipar algo??

RIMANUBE
03/12/2007 a las 11:00
El problema de las ajedrecistas es que se casan con ajedrecistas...
luisma
03/12/2007 a las 09:41
Me ha gustado muco. Quisiera haber tenido amigos como tu o como el chiri.
Sebastian
03/12/2007 a las 04:50
Que groso, la verdad me interesaría conseguir ese libro del cual solo hay 2 ejemplares, creo que deberían haber mas, muchos mas.

En otro orden de cosas, creo que me gustó lo que puede salir de caminar borracho hablando con un amigo y un grabador, hay que hacerla.
Benjamín
02/12/2007 a las 18:31
"...Y la estadística está encarnada en mí. Ya el sólo hecho de oír un balazo al aire en Nochebuena y saberme sin la..."

El "sólo" va sin tilde, ya que no refiere a 'solamente' sino al otro solo, que es triste, confortante o musical.

Saludos.
www.elguacho.com.ar
02/12/2007 a las 16:16
guau. Llegué aquí porque supuestamente sos uno de los blogs más leídos según una web. Así que me metí para ver de que se trataba el Blog. La verdad me gustó. Prometo volver a entrar!
Saludos y muy interesante tus posteos.
Sebag
Hormiga
02/12/2007 a las 06:07
El Chiri debería tener un blog también.
Alu
02/12/2007 a las 06:03
Definitivamente el post que más me gustó. Una idea buenisima eso de entrevistarse antes de entrar en la madurez para recordar cómo era uno antes de que los problemas le cayeran encima.
Me encantó... justo lo que necesitaba leer en mi corte del estudio un sábado...
Laly
02/12/2007 a las 05:55
Estimado Hernán, saludos desde Zapala, Provincia del Neuquén, Norte de la Patagonia Argentina, ciudad donde el martírio del joven "colimba" Omar Carrasco, suscitó el fin del servicio militar obligatorio. Eso ya lo sabías. Lo que no sabías es que alguien en Zapala te lee :-) , desde hace tiempo y ahora... eso también lo sabés.
¡Muchas gracias!
Un abrazo cordial. Laly
Vanesa
02/12/2007 a las 04:28

Mi comentario anterior, no vale la pena.
Acabo de descubrir un buen observador...
Hace un tiempito un hombre me dijo: "Habla muy bien de vos que tengas amigos hombres". Se ganó simplemente con esa frase, que no descubra lo que soy en dos horas de cita.
Argentino? Argentina. Un gusto.
Vanesa
02/12/2007 a las 04:08
La juventud termina a los 30 años jajaja
No le temas al paso del tiempo... dejálo pasar y aliviá las fobias con buen humor! (Las mujeres son divertimentos cuando ELLAS quieran).
Atrevimientos que tomo... dar consejos q sólo a veces cumplo.
Saludos!
Yimmi
02/12/2007 a las 01:42
La mujer que describes ya no forma parte exckusiva de tus gustos. Lamento decirte que allí describes a mi esposa, a muchas de mis amigas y a mi madre, sobre todo después que se divorció. Describes a mis hermanas y a mis compañeras de clases y de oficina.
Y es que allí describes a la mujer moderna, o ¿por qué crees que la Publicidad ya no vende? La gente ya no le cree a la Top Model. Es de mentira.
La última parte donde hablas de la Sonata que suena a verso libre me identificó... esa particularidad de la adaptabilidad es buena, pero para muchos (sobre todo para los demás) es algo malo.
Que buena idea eso de grabarse a las 25, 50 y 75... si la hubiese leído hace un par de años te la robo.
Madrenoche
01/12/2007 a las 23:10
Resignarse.
Me surge una cuestión. Nunca podras estar con el alma escepcional de una rara avis?. Sólo serán experiencias fugaces que te recordarán que nada en tu existencia es perfecto?.

Esta magnifico el post, me recuerda que siempre tienes que acostumbrarate a lo casual que te ofrece la vida.
norman
01/12/2007 a las 21:28
de mujeres y de fobias. o de mujeres con fobia.

ojala en el 2012 sigas con la misma libertad que demostrabas en ese 96 mercediano.

ojala encuentre un chiri en el camino.

vos sos el chiri de muchos, aunque no esperas al cumpleaños de ninguno y nos regalas semejantes palabras.

gracias H.

ah todo esto, me quedo la duda.. si las mujeres piensan de igual forma cuando se dan cuenta (en mi caso) que tenemos mas amistades femeninas que masculinas..


hace un calor horrible por aca, que sigan los exitos con los libros que vendrááán..
Basta ya
01/12/2007 a las 18:35
ARGENTINOS...BASTA YA, si vu plé(jajaja)
 Inimpus
01/12/2007 a las 18:18
Bart, FedeO: Hacemos un club de fans de las tetonas que tocan la guitarra?

El último párrafo es para ponerlo en el arcón de las joyas: aunque no quieran también podemos ser libres...

Hernán, "?aquél asesino musculso" no sería "?aquel asesino musculoso"?

Me dio dolor de panza leer Finlandia...

Gracias por seguir escribiendo Orsai
Marian
01/12/2007 a las 16:19
Excelente!!!
Yo tambièn quiero que Chiri sea mi amigo!!!!
Mis 25 pasaron con igual crisis, iguales cantidades de tòxicos, balances y proyectos, pero quedaron en la amnesia de esa buena borrachera.
Eugenia
01/12/2007 a las 12:38
genial como siempre, un gusto leerte otra vez.
pal
01/12/2007 a las 10:58
De verdad te gustan apasionadas?... ah! si... pero que no se les note... cierto... mmmh... y me recordaste- asociativa soy- un cuento de O. Wilde que creo se llama "la esfinge sin secreto"... es, por si no lo conoces, la historia de una mujer que se crea un misterio para ser interesante, un secreto banal y fácil, pero efectivo.

En todo caso, yo si clasificara a los hombres, también empezaría por el mejor especimen de todos: el que tiene capacidad de tener a su lado una mina que es "distinta" y que es "ella" o sea, el que lleva un "rara avis" como si fuera lo más natural del mundo, el que nunca le hace sentir que es un "rara avis" porque simplemente se lo toma como viene y no la obliga a esconder que toca la guitarra, canta, zapatea y juega ajedrez.

Este estilo de "auto-entrevistas" te sale tan bien, que no se te puede acusar ni siquiera de autoreferencial y menos de egocéntrico. Muy buena.


maresont
01/12/2007 a las 07:50
Cuando me doy cuenta de que actualizas siento como su acabara de recibir un regalo, uno de esos que ademàs, gustan.

Sin embargo no comento muy seguido porque decirte que eres genial, no debe hacerse costumbre.

Pero demonios!! eres genial
www.fanzinelapaloma.com.ar
01/12/2007 a las 06:05
"El 14 de noviembre de 1995 maté sin querer a la hija mayor de mi hermana, haciendo marchatrás con el auto. Entre el impacto seco, los gritos de pánico de mi familia y el descubrimiento de que en realidad había chocado contra un tronco, ocurrieron los diez segundos más intensos de mi vida. Diez segundos durante los que me aferré al tiempo y supe que todo futuro posible sería un infierno interminable."


en que quedamos eran 5 segundos o 10, porque en el texto de "Finlandia" decís 10 y si en este regalas 5 ¿que haces con los otros 5?
Manolo´s
01/12/2007 a las 05:41
"Me muero de amor si la rotisera es ajedrecista."

Mañana le digo a mi mejor amigo que en cinco años hacemos la primer entrevista.

Gracias chabón.
01/12/2007 a las 03:46
Loco, hace mucho que no leo un texto tuyo - de Orsai - que me deje tan en idem.
Tiene un clima de noche para siempre: dos tipos caminando por una avenida provinciana ¡con una botella de criadores! mientras uno le hace al otro un reportaje como regalo del cumpleaños. Si no te emocionás con eso, no te emocionás con nada.

Cuando uno se va al carajo con tanta libertad y solvencia es porque está atravesando un umbral distinto.

Felicidades, Hernán.
(Además, tenés razón en todo).

¡Salutes!
Oyom!
01/12/2007 a las 00:04
Con una lógica similar llené un cuestionario que te ubicaba ideológicamente. Eran todas preguntas sobre tus ideas en materia política, económica, ética, etcétera. Se lo pasé a varios amigos. Guardamos todos los resultados. La idea es volver a hacerlo de acá a unos años y ver nuestro grado de coherencia-incoherencia, evolución-estancamiento, o como se lo quiera ver. Por si alguien quiere hacer algo aprecido, ésta es la página del test ideológico.

PD: Siempre excelentes tus textos.
PD2: Muy buena tu entrevista en el blog de José Playo ("Peinate que viene gente").
Saludos
Melina
30/11/2007 a las 22:33
yo aprovecharía a leer a dostoievsky, a joyce, a marcel proust, aprovecharía el tpo, que sobra en la cárcel, para nutrirme de los grandes... cosa q no puedo hacer hoy, entre la pareja y el trabajo, y claro, el ajetreo de la vida diaria en un país del primer mundo. eso haría. y escribiría, cosa que he abandonado ya por falta de tiempo. Un aplauso para vos una vez más.
chiri's fan club
30/11/2007 a las 22:05
Creo que por entonces no se te comía ni el ácido,Hernán(Ja, ja)!!Cuando teorizamos no practicamos...¿Sigues pensando eso de las mujeres? ¿No te ha pasado al "practicar" que has descubierto cosas que jamás se te ocurrieron clasificar o que ahora no te parecen tan importantes? No sé, creo que somos tan distint@s los hispanohablantes (aunque no lo parezca) que lo que vale para un lado del mar no vale para otro (por experiencia mía al menos).
En cuanto a la historia de la tronca finlandesa me atrevo a recomendarte "Herida", una excelente peli de ¿Louis Malle? con la Binoche y con Jeremy Irons...Desde que leí tu historia no me la quito de la cabeza.
Alicant4ever
30/11/2007 a las 21:50
Lamentablemente una de mis peores fobias tiene que ver con las mujeres y es el miedo a quedarme solo.
'Muy buen texto!
Sandra
30/11/2007 a las 21:39
2021 ... no va a ser muy diferente, verdad?
Silvia Ele
30/11/2007 a las 21:32

Hoy he vivido una experiencia memorable. He recibido por primera vez en MI correo la nueva nota de Hernán Casciari en Orsai.

Gracias, Hernán. Me siento tan importante...!

Y me siento un poco menos huérfana desde que murió Fontanarrosa.

Como mujer, me emociona que te gusten de las mujeres aquellas cosas que no se adquieren por medio de las siliconas, el maquillaje o las dietas Cormillot.

Pero temo que debo desengañarte, a vos si lo creés aún, o al que eras a los 25 años: hay mujeres que tardan hasta ocho meses en decirte, por ejemplo, que son Premio Goncourt de Novela, e igual resultan unos plomos insoportables.

Me parece perfecta tu posición respecto de la aceptación de lo que te depara la vida.

Pero creo que el soneto no es una cárcel. Es una estructura formal que no te impide ejercer la más hermosa poesía que se te ocurra.

Creo haberte leído decir que el blog, la novela o el periodismo sólo son herramientas para decir lo que te sale de adentro.

Yo, por ejemplo, uso este limitado espacio para decirte: gracias por darme tanto placer. Y no necesito más.
30/11/2007 a las 20:37
Me gusto, me gustan tus historias de hace mucho, me gusta saber de que se trataba tu vida, antes de los blogs, feeds y p2p.
Me gusta conocer un poco mas a la gente que aprecio, a los que me caen bien, me gusta descubrir, enterarme, por ejemplo que saben tocar la guitarra.

Saludos un abrazo a todos
Tuny
30/11/2007 a las 19:37
¡Excelente! Cuántas propuestas para ahondar, cuántas imágenes... Proponés muchas y buenas ideas...aunque talvez me parecen mejores todavía porque las comparto...

Un "gazapito" que se escapó: "asesino musculso"
Y en el párrafo anterior, prefiero "convencido de que", aunque muchos no usen el "de", corresponde ponerlo.
Un abrazo.
Poeta
30/11/2007 a las 18:45
Severo pensamiento Hernan, con esa manera de pensar deberias ser presidente de alguna cosa, un full revolucionario.
Limon
30/11/2007 a las 18:37
Pero la pucha, yo recién entro en los 25 y tengo los mismos pensamientos... y yo que me creía un poquito original... me siento devaluado (como las canciones que uno cantaba en la escuela cuando era chico y eran "nuevas" Aurora pero la del águila que se hizo la canchera, y que hoy las cantan lo mismo). Como siempre un capo!!
Acá tenemos que esperar hasta Abril para que llegue el libro.
Un abrazo
fede o
30/11/2007 a las 18:30
entre paréntesis... rompiste tu récord.

"La ausencia máxima entre dos textos ocurrió en junio de 2006 (treinta días)".

ahora fue de 35. qué lo parió.
hijadelaluna
30/11/2007 a las 18:23
Hola!
Llegué no hace mucho, gracias a los microsiervos ....leí todo Orsai. Me encanta... a veces un poco fuerte, otras no capté la ironía hasta leer los comentarios...pero para llamar la atención todo vale...bueno, casi, por supuesto que tiene que estar bien escrito.
Aún no he llegado a los 25 pero casi me parecía tenerlos y más leyendo este post....
clavijo
30/11/2007 a las 18:19
Que lectura tan exquisita, como todas las que hace Hernan.
Estoy seguro que si esto fue solo un fragmento, perfectamente toda la entrevista podrian significar las 200 pàginas màs sabias y entretenidas de la literatura universal.
Un abrazo.
 Teresiña
30/11/2007 a las 18:15

Se te extrañaba, corazón.
Me dio nostalgia de verlos a los dos juntos, todo un espectáculo.
Otra cosa. Yo no sé si es mandarme la parte, no me importa, no me conoce nadie, pero a mí me gustó, en esta siesta en la que te estoy leyendo, sentirme cerca de tu definición de "rara avis", aunque sea un ratito. Y qué...
pau
30/11/2007 a las 18:13
lo mejor de los ultimos tiempos!!!
DudaDesnuda
30/11/2007 a las 18:12
A la miércoles, te hubieras adaptado a los 25 a que te rompan el culo si no hubiera más mujeres en TU mundo (las mujeres no iban a dejar de existir porque cumplías cadena perpetua, te comento).

¿Pensás igual?

Besos intrigados


Neuquina
30/11/2007 a las 17:49
Muy lindo Hernan, ya te estaba extrañando.
El último párrafo me encantó.
Saludos
Uge
30/11/2007 a las 17:45
Que jodida es la crisis de los 25! jajajajja

Che me gusto mucho! de verdad. Extraño eso de mis 25 el poder quedarme hasta cualquier hora con una amigo hablando de la vida. Salen consas muy interesantes en esas charlas y uno siempre termina pensado "tendría que escribir esto en algún lado" que loco que ustedes lo lograran!!

Saluditos
fede o
30/11/2007 a las 17:18
dentro del grupo de las guitarristas yo prefiero a las tetonas. sutil diferencia...

el post buenísimo, pero la idea de las tres entrevistas es mejor aún.
Paco Achaval
30/11/2007 a las 16:39
Maestro!, cuantas reflexiones en un solo texto!, sublime como siempre.
Se que poco importa, pero tengo tus mismas fobias aun con el doble de tu edad; el horror de provocar una fatalidad irremediable y quedar vivo!, fue lo que siempre me pinto, como demasiado precavido.
La teoría de moldear una mujer, era de mi hermano; solo que moldeó una hermosa mujer, que terminó casándose con otro!.
Dr. CroW
30/11/2007 a las 16:38
Chabón, sos muy groso.
¿El broli se consigue en .ar o solo en .es?
Fran
30/11/2007 a las 16:36
Por poquito Noviembre 2007 se une a Junio 2006 y Junio 2007. Faltó poco.

Hernán, la idea de las 3 entrevistas estuvo genial, ahora a ver como convences al Chiri que siga con las otras 2.

Lo que mas me gustó fue el toque en el cual el tiempo te involucra en sus estadísticas. El enfoque de la probabilidad y la estadística buscando en nosotros un protagonista mas, una portada, o mejor dicho, una victima que llene los huecos necesarios y le permita conservar la credibilidad y el trabajo a esta rama matemática.

Un abrazo,

Fran
Manu
30/11/2007 a las 16:20
Hace dos semanas descubri el blog, y en los ultimos 15 dias me morfe a razon de unos 20 por dia, todos los post. Y la verdad que te felicito. Y el de hoy para sacarse el sombrero.
A mi me gustaria conocer una que trabaje en la rotiseria saque fotos y odie la ciudad.

Salute para todos Manu
claudia g
30/11/2007 a las 16:06
Dos imágenes fuertes que quedan: la rotisera ajedrecista (que enseguida dan ganas de saber más de ella, conocerla y que nos cuente cómo se mezclan el pollo y el jaque mate) y el cruce con Finlandia. Lo interesante es que esas dos imágenes te llevan a dos extremos opuestos (la "sana diversión" y lo siniestro, pero tan cotidiano). Y si uno tuvo algún momento Finlandia en su vida, sólo queda pensar "qué suerte que no me tocó irme para allá esta vez", y agradecer, claro. A lo que sea.
Claudia
malena
30/11/2007 a las 15:57
A mi me gustan tambien los raras avis, por ejemplo me gustan mas los hombres que tocan (algun instrumento) que los que bailan.Y los que cuidan mas sus dientes que su pelo.(esto no parece romantico, pero es totalmente asi) Y los que se preocupan más por amigos o familia que por ejemplo, por su auto o por su moto. Y sobre todo los que nunca pero nunca pero nunca terminás de conocer!
La perfecta
30/11/2007 a las 15:52
Por este tipo de cosas es que vale la pena esperar semanas por un post!....

No tiene nada que ver, pero me mata de amor el acento argentino, así que esta entrevista debe ser aún mejor en audio! jeje
Saldado el comentario groupie, me despido.
Desde Venezuela, con cariño: Sos grande che!
Loncho
30/11/2007 a las 15:50
Te dije alguna vez que "Finlandia" es el relato que más terror me ha producido en los últimos años. No sé por qué, pero me recuerda al caso de Charles Dexter Ward.
Me parece que mi mujer es Rara Avis y, a veces, cuesta como la san puta. Pero ni en pedo la cambio. Sobre todo por una Belleza Parcial, porque la posibilidad de que cambie, de ser susceptible a que yo la cambie me produce convulsiones. Aumenta mi pereza a límites dañinos.
Saludos, Hernán. Gracias y hasta el próximo.
Fernando
30/11/2007 a las 14:54
Muy bueno... no suelo firmar muy seguido, aunque a diario leo las publicaciones, algunas las he leido unas 15 veces ya.....

soy fanatico de los buenos textos....

simplemente gracias por este espacio,.... ocurrentes, simpaticos... me gustan, en verdad me gustan.

30/11/2007 a las 14:26
Yo quiero un hombre raro avis
La Filistea
30/11/2007 a las 14:15
Hernán, no me lo vas a creer pero despertaste mi lado maternal.

¡Qué bonito sentí leerte así!

Hoy ando cursi, -no me hagas caso-

Besos.
Dalila
30/11/2007 a las 14:12

Si fuera hombre, o lesbiana, también me gustarían las Rara Avis, me divierto mucho cada vez que aparcen sus historias. Gracias
D.
. Mariano
30/11/2007 a las 14:09
Que lindo volver a ver un update :)

Me encantó el último parrafo.
Bart
30/11/2007 a las 13:58
Ginger, dentro del grupo de las tetonas yo también prefiero a las que tocan la guitarra. (Comentario zafio de las 14:00)
Chorch
30/11/2007 a las 13:50
Muy bueno. Pense que habias abandonado estas charlas con el chori.

Como siempre un final muy interesate.

Ya que esta y pidiendo disculpas, dejo el link de un blog que seguramnete les gustara:

http://diariomutante.blogspot.com/

Se trata de un joven de Gualeguaychu, que relata su mutacion por la supuesta contaminacion de la Planta de Botnia. Al final de cada capitulo deja una votacion para que la gente decida que hacer...

Desde ya disculpas, pero me parecia bueno recomendarlo y la vez anterior que lo recomende, me putearon todo.

Saludos.
Karina Pugh
30/11/2007 a las 13:29
"Rara Avis", que mujer tan bella, me encantaría serlo a riesgo de no gustarle a muchos.

Pocas cosas en internet me entusiasman tanto como encontrar la acutalización de Orsai en mi mail.

Cariños
 olo mosquera
30/11/2007 a las 13:25
Después te paso el teléfono, Ivana. Pero creo que ahora cobra.
Ivana
30/11/2007 a las 13:11
Tengo 26, estoy en crisis y no tengo un Chiri amigo.
Genial el post.
Lady Kelvin
30/11/2007 a las 13:06
Muy bueno. Saludos capo!
Ginger
30/11/2007 a las 12:55
Pal, ¿ves que los hombres no son tan simples como para separar a las mujeres en tetonas y no tetonas?. Este prefiere las que tocan la guitarra...
Barbarita
30/11/2007 a las 11:03
El Chiri es lo más. Ya tengo ganas de que se celebre el próximo mundial de futbol para que vuelva.
Alberto José
30/11/2007 a las 10:50
Aplausos, Hernán. Excelente el post.
Un abrazo.
Facu
30/11/2007 a las 10:12
Qué coraje! Criadores! Todavía recuerda mi garganta la época en que un Criadores era un whisky, y no jugo de toro fermentado; un "Osmugler" estaba mejor, y el Blenders era un "señor whisky". Chivas o J. Walker etiqueta negra era incursionar en la mesita de copetes en casa de un amigo, soto ausencia de los padres. Y de más lejos, y acompañado de una arcada... me re-vuelve a la memoria el Anis 8 hermanos (dulces, pero muy muy traidores: Esas son resacas indelebles, carajo).

Konectada
30/11/2007 a las 09:52
Muy bueno. Me encanta la idea de la dependienta, aajedresista que toca guitarra y que tiene mas amigos que amigas. Una joya.
Raúl Ordóñez (Jasp)
30/11/2007 a las 09:32
"¿Sabés qué hay en una chica que después de un tiempo agarra una guitarra y se pone a tocar? Mucho más que eso. Eso hay. Hay la posibilidad de no aburrirte de ella nunca."

No sabes cuánto me he sentido identificado con eso. Un texto nuevamente genial... y la idea de las entrevistas más todavía.

Un placer haberte conocido en Sevilla.

Salu2
Tatiana
30/11/2007 a las 09:29
evocar la caminata nocturna con tu amigo hablando de cosas fundamentales es lo que más me ha gustado...y lo de la adaptabilidad también, sin mucho histeriqueo queda más tiempo para conseguir dominar el verso libre,

Un saludo grande :-)
P.D; ojalá que tu libro vaya la raja de bien.
Marcelo
30/11/2007 a las 09:10
Hernan, no escribas mas seguido. Solo escribí cuando tengas ganas que asi está muy bien. No caigas nunca en la onda de Isabel Allende que saca libros como churros !!!
Me encantó.
Abrazo
JAIMOTO
30/11/2007 a las 09:04
Buenísima la idea de plantear tres entrevistas separadas por 25 años... el cambio de visión que se produce, en tan solo 5 años, ya es suficiente como para mostrarte a tí mismo, como otra persona diferente, con otras ideas, en otras situaciones...

Hacer la prueba: Intentar quedar en silencio, o con música muy relajante... Cerrar los ojos... Respirar profundamente... Relajaos...

Ahora, plantearos estas cuestiones....

Donde estaba yo hace 5 años atrás...
Cuanto pesaba hace 5 años...
Quien era mi pareja hace 5 años...
Donde trabajaba hace 5 años...
Con quien salía de fiesta...
Donde vivía....
Que familiares tenía que ya no están...


Veréis que la vida es un continuo movimiento, y eso solo se aprecia con la perspectiva del tiempo...
Hace 5 años solo tenia una hija y una esposa embarazada, tenia aun abuelo materno y un tío muy querido para mi... infectado del maldito sida....
Hoy no tengo ni tío ni abuelo, pero tengo un lechón de 5 añitos que me llena la vida, junto con mi niña y esposa....

Soberbia idea... te sigo siempre y me gusta leerte. Me hace reflexionar sobre muchas cosas, me deja un regustillo palatable durante un buen tiempo...

Ánimos y sigue así. Salu2!!
Bart
30/11/2007 a las 08:57
Desde aquí un abrazo al Chiri por el aguante mostrado a lo largo de vuestras vidas (ora camina como un mono, ora hazme una entrevista vitalicia)
Hormiga
30/11/2007 a las 07:16
Se te escapaba el mes de Noviembre, che.
zay
30/11/2007 a las 04:15
fuera de lugar el post, pero.... puta que son odiosos los abogados.

Saludos Hernán
Un gusto pasar por acá.
Vicky
30/11/2007 a las 03:47
Hernán ¿En cual categoria estaria yo , segun tus parámetros? Somos unicos e irrepetibles y muy amados por el Señor. No necesitamos parametros humanos ¿sabes?

 Iñaki
30/11/2007 a las 03:43
Como siempre, te saliste!
Un Saludo Hernan!
Victoria
30/11/2007 a las 03:42
Hernancito
Muchas de las situaciones que contás en la entrevista ya las conocía, y no por bruja precisamente, sino porque me las contaste vos mismo en tu bulín de Belgrano.
lulirosarina
30/11/2007 a las 03:30

tenía la corazonada de que ibas a escribir por estos días...
muy bueno hernán...como siempre

Joseeé
30/11/2007 a las 03:23
Tengo ganas de poner muchas palabras en el comentario para que representen algo como ¡faaaah!, pero como no las encuentro, voy a jugármela a lo comic:
¡faaaah!

Desde la idea de las tres entrevistas hasta la última astillita de la teoría de los sonetos.
Eso nomás, un deleite, como siempre,

José.
Carlos
30/11/2007 a las 03:22
Hernán, una pregunta fuera de contexto: ¿Lucas y Alex vienen a ser una especie de alter ego del Chiri y vos?
Matias
30/11/2007 a las 02:34
la verdad muuuy bueno! A mi tambien me gustan las minas asi, una mina que te lo dice todo ya no te sorprende nunca mas, y solo tengo 21, ahora voy a leer el catalogo de mujeres
Claudia.
30/11/2007 a las 02:30
Excelente la última frase.
Javier
30/11/2007 a las 02:29
Lo de las mujeres me gustó mucho... Lo otro... No sé. Bancame que cumpla los 25.
Elena
30/11/2007 a las 02:27
:)
 MARIAMallorca
30/11/2007 a las 02:26
Releer "Finlandia" me volvio a poner los pelos de punta como la primera vez...

escribi mas seguido hernan!!!!

besos...
Demian
30/11/2007 a las 02:19
JA!
Tengo 25, te diría que llegué a la misma conclusión que vos en esos días (fue el 5/11)... pero a mi me ocurrió después de la primera botella de vino, y cuando un amigo en mi cumpleaños dijo... "me caso..."

Cagamos... pensé.

Y ya era demasiado tarde...

Fernando
30/11/2007 a las 02:18
Hernan,

Como siempre, un capo....
Gracias maestro!!!

Fer.
 olo mosquera
30/11/2007 a las 02:16
Gracias Crysty (#8): corregidas ambas.
Dark Tide
30/11/2007 a las 02:11
Excelente, tocayo.
Me encantó este relato.

P.D.: Yo también prefiero la mina linda de barrio que atiende la rotisería (y, en una de esas, hasta resulta ser ajederecista) que, por ejemplo, a Luciana Salazar. Parece que somos varios... ¿tendrá que ver con que una belleza real es siempre mas bella que la mejor de las bellezas artificiales? ¿que una teta de tamaño mediano, pero natural, es mejor que una teta gigante de silicona? (te digo esto y recuerdo parte del leit motiv de la película "American Beauty")
mirza
30/11/2007 a las 02:08
extraño los pri!!! si me gustó, pero hazte un tiempo y diviertenos mas a menudo jojojo una abre la boca para pedir jaja gracias por existir..
Crysty
30/11/2007 a las 02:08
Ahora que te he leído te doy mi opinión...no me ha convencido mucho lo de las mujeres...pero bueno, te lo dejo pasar. La última parte, bastante filosófica fue encantadora...
¿Puedo hacerte un par de correcciones? Ceibo con "c" y si estás hablando del autor de EL NOMBRE DE LA ROSA (sino me equivoco tomaste uno de sus ¿chistes? es "Umberto Eco" si es otro, perdón!...
Besos chango!
 agustinto
30/11/2007 a las 02:05
top ten
elmarian
30/11/2007 a las 02:02
muy bueno...pero me lleva a pensar,si en algun momento entro en esas rachas negativas en las que ninguna mina siquiera te mira,solo las que no te gustan tanto,puedo argumentar que tengo un nivel selectivo tan alto como el tuyo??
Daniel Lara F.
30/11/2007 a las 02:01
Muy bueno el post. Y lo interesante de los comentarios no está solo en que nadie dijo "pri" sino que un productor de spam llegara de 4to. Que cosas las de del maldito spam...
jose
30/11/2007 a las 01:58
y recien leo "finlandia" y ahora este y lo relacionas. muy bueno
el tucu
30/11/2007 a las 01:49
hola herman por fin actualizaste, un gusto leerte como siempre
Crysty
30/11/2007 a las 01:48
PODIO!!!! vamo´carajo!!!
Gambetita
30/11/2007 a las 01:44
Hoy voy al Casino.
08/07/2007 a las 17:54
A mí me pasó algo parecido cuando cumplí los 25. De repente caí en la cuenta de que las cosas más importantes de mi vida las iba a hacer entre los 25 y los 35, y que esos 10 años iban a determinar el resto de mi existencia.

Efectivamente, a los 26 me enamoré, a los 27 comencé a trabajar, a los 28 me casé y entre los 29 y los 35 tuve a mis 4 hijos. Ahora tengo 37 y estoy pasando una época algo chunga, porque no consigo definir qué es lo que he de hacer entre los 35 y los 45 ( y ya llevo 2 años en blanco).

Siempre he querido escribir, y pintar, y cantar, pero no lo consigo entre el trabajo y la casa. O igual no hago más que ponerme escusas porque en el fondo soy mediocre. No sé.

Afortunadamente de vez en cuando leo escritos como los tuyos y me animo a seguir. Quizá entre los 35 y los 45 mis misiones sean criar niños y leer mucho, así que no dejes de escribir.
delfina
08/07/2007 a las 17:42
Definitavamente es un muy buen post!! podriamos decir que la tuya es una pequeña gran idea....saludos!.