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Historias
jueves 25 de enero, 2007

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Historias
jueves 25 de enero, 2007

El amor de los metalampos

       

Hace muchísimo tiempo, en un planeta que no era éste pero se le parecía un poco en el contorno de la circunferencia, hubo una raza superior a todas las que habitaron el Universo en cualquier época y en cualquier rincón. Eran bellos, inteligentes, generosos, compasivos, valientes y suaves al tacto. En su apogeo como civilización, lograron construir una sociedad perfecta: en su mundo no existía el hambre, ni el trabajo aburrido, ni los abogados, ni la enfermedad, ni la democracia. Se llamaban los metalampos.

Tal era la sabiduría natural de estos seres, que cualquiera de las grandes mentes conocidas de nuestra civilización (pongamos un Einstein, un Da Vinci, un Sócrates) en el mundo metalampo hubiera tenido que ganarse la vida como empleada doméstica o guionista de televisión.

Pero comencemos por ubicarlos en el tiempo.

El planeta Metalampo no fue contemporáneo a nuestro planeta Tierra, sino muy anterior. Cuando ellos vivieron su maravillosa época dorada, nosotros no éramos siquiera un boceto mal dibujado en la servilleta del cosmos. Para que podamos comprenderlo con una metáfora, diremos que si la historia humana en todo su conjunto se resumiera en el día de hoy, la vida metalampa se habría desarrollado el jueves 12 de agosto de 1933, entre las cuatro y las cinco de la tarde.

En este planeta remoto la vida transcurría en paz. Pero ésta era una paz verdadera, no una breve tregua entre dos horrores, que es lo que nosotros podemos entender como la paz. Los metalampos nunca tuvieron guerras, ni conflictos armados. Tampoco conocieron revoluciones ni epopeyas. Esta ausencia de confrontaciones les resultó muy ventajosa para la práctica del ocio (que dominaban como nadie), pero también les acarreaba algunas desventajas de orden práctico, pues al carecer de momentos históricos, de héroes, de generales y batallas, nunca lograron ponerle nombre a sus calles y el servicio de correo postal fue siempre muy ineficaz.

De hecho, es sabido que los metalampos escribieron millones de cartas a lo largo de su historia, pero sólo ocho de ellos pudieron leer alguna.

Y es que, al contrario que otras civilizaciones menos humildes, los metalampos no se desvivían por las telecomunicaciones, ni por el perfeccionamiento técnico. Si había que inventar algo se inventaba, pero sólo si era necesario o urgente. Cuando se topaban con una enfermedad, descubrían la cura; cuando encontraban un precipicio, inventaban el puente. Pero no alardeaban. No avanzaban por avanzar. Hay un ejemplo muy claro de esta actitud: como nunca hallaron problemático esperar media hora y volverse a llamar, jamás desarrollaron la telefonía móvil, a la que consideraban una tecnología histérica.

En realidad, los metalampos no fomentaban el progreso porque no padecían ansiedad por llegar pronto a ninguna parte, dado que se hallaban muy a gusto donde estaban. Y quizás por ese motivo consideraban que el progreso, antes que mejorar la calidad de vida, sólo tendía a afearles el cuerpo. "El mando a distancia no te hace más moderno", rezaba un refrán metalampo, "lo que te hace es el culo más gordo".

El único problema de los metalampos era el amor. Cuando dos metalampos se enamoraban de verdad y sin remedio, morían instantáneamente. A veces primero uno, a veces los dos al mismo tiempo. Esto, al principio, provocó que los metalampos tendiesen a la promiscuidad, pero como eran seres de un corazón enorme, una gran inteligencia y una belleza alarmante, no podían dejar de enamorarse tarde o temprano. Y de morir inexorablemente en lo mejor de su edad.

Quizás para equilibrar su paso fugaz, una de las características más obsesivas de los metalampos fue lograr la máxima sencillez en el lenguaje. Para ello hacían uso de un sistema encadenado de caracteres, en donde el mínimo cambio de estructura confería distintos significados. Era tal la capacidad de síntesis del lenguaje metalampo que un dibujante era capaz de realizar un identikit perfecto escuchando del testigo únicamente la palabra "estuqi".

La composición molecular de su lenguaje propiciaba que cualquier cadena de caracteres significase algo. Un metalampo ciego aporreando un teclado generaba palabras reales. También un bebé metalampo gateando por arriba de un cuaderno. Todos, al pasar por encima de un teclado o garabatear signos en un papel, emitían una idea y hasta a veces un soneto con rima consonante.

Algunos narradores metalampos de vanguardia solían escribir largas novelas tirando seis o siete bolsas con fichas del escrabel desde distancias considerables. De este modo cualquiera podía escribir, con independencia de su capacidad de comprender lo escrito. (En el mundo humano, lo más parecido a esta práctica se denomina blog).

Otra capacidad extraordinaria de esta raza es que sólo eran capaces de adquirir conocimientos en la oscuridad. De día o con luz artificial, únicamente estaban capacitados para disfrutar, reventarse granos, cantar, reproducirse y cocinar. Pero si lo que deseaban era aprender un arte, un oficio o una ciencia no recurrían al esfuerzo sino a la falta de luz.

Para aprender el oficio de repostero, por ejemplo, un metalampo sólo necesitaba entrar en una panadería y permanecer a oscuras un par de horas. Para conocer los secretos de la mecánica automotriz, debía meter la cabeza dentro de un capó y esperar un rato. Para conseguir una licenciatura en psiquiatría, únicamente había que entrar de noche en un manicomio.

Además, la educación era involuntaria. Tras el Gran Apagón del año 878, que duró seis días y provocó terror y suicidios, más de dos millones de metalampos se convirtieron, sin darse cuenta, en campeones mundiales de ajedrez.

Los adolescentes metalampos aprendían todo lo concerniente a la educación básica y media en sólo cuatro noches, encerrados en una biblioteca sin luz eléctrica. Sólo un número insignificante de adolescentes (en general albinos) reprobaban alguna materia y tenían que volver durante el fin de semana. "Me llevé matemáticas a sábado", le decían a sus padres.

La sabiduría era —de este modo— un bien tan fácil de adquirir que todos poseían conocimientos amplios, minuciosos y extravagantes sobre cualquier cosa. En el mundo metalampo no existían los conceptos de escuela, universidad, taller literario, libro de autoayuda, o televisión estatal matutina. Al no ser la educación un valor agregado, tampoco existía la noción de pedantería intelectual. En el mundo metalampo la erudición no constituía un privilegio sino un síntoma de haber comprado una casa mal iluminada.

Tal era el poder del conocimiento en la oscuridad, que a lo largo de sus vidas los metalampos eran capaces de practicar más de sesenta profesiones diferentes y mantener en activo dos docenas de hobbies. El saber, por tanto, no tenía edad. De hecho, todos los metalampos nacían ginecólogos.

Mucho más complejo y peligroso les resultaba, en cambio, el arduo camino de la conservación de la especie. Al tenerlo todo, era previsible que la naturaleza debiera equilibrar tantos dones sembrando —en la aparente felicidad metalampa— un escollo difícil de soslayar.

El exterminio provocado por el amor mutuo que se profesaban, que nunca pudieron solucionar porque no era de hecho un problema sino una conformación genética, los estaba matando lentamente.

En su apogeo, los metalampos eran alrededor de 180 millones, y su tasa de natalidad menguaba un 6% cada año, dado que el sexo por recreación era peligrosísimo, pues la diferencia entre clímax y amor los confundía bastante. Las familias, casi siempre, estaban constituidas por una pareja que no se amaba en absoluto, pero que se escudaba en la monogamia por temor a una aventura extramatrimonial que pudiese dejar huérfanos a los niños.

Comenzó entonces, poco a poco, a gestarse el fin de la raza más valiente y hermosa de todas las que habitaron nuestro Universo. Una decadencia tan cruel, injusta y romántica, que generó una de las leyendas más perdurables que se conocen: la orgía del fin del mundo.

Con el paso de los años, entendieron que el miedo a la felicidad podía costarles algo más que la extinción: les costaría la permanencia inútil en una vida sin deseos ni profundidad. Y entonces, con la sabiduría que los caracterizó también en las buenas rachas, decidieron organizar una bacanal de duración indeterminada, con el objeto de que cada metalampo pudiese morir de amor y no de miedo, hasta que no quedase nadie.

Esta fiesta, que fue la más grande de todas las que se han llevado a cabo en el Universo, duró catorce años y comenzó con siete millones de invitados. El vino, la gaseosa y la cerveza se convirtieron en alimentos gratuitos de primera necesidad, y se colocó iluminación accesoria en todos los espacios, para que nadie aprendiese nunca nada nuevo en lo oscuro, durante la orgía monumental.

Los metalampos salieron entonces a las calles a buscar a su media naranja y morir en sus brazos. Después de siglos de monogamia, matrimonio vacío y sedentarismo ocioso, ahora todos conversaron y rieron con todos. Todos se besaron en la boca para saber qué pasaba. Algunos, los más enamoradizos, morían pronto, pero los primeros entierros eran excusas llenas de música para que otros solitarios conociesen gente nueva.

Fueron años de jolgorio, tumulto en las esquinas, sexo casual, mordiscos leves y música improvisada. Como no había vecinos con ganas de dormir (puesto que todos estaban en la fiesta), ni existía la policía, ni las sociedades de derechos de autor (puesto que era un planeta sensato) tampoco había motivos para que la bacanal llegase a su fin ni para que nadie cobrase cánones y multas. Al séptimo año se habían celebrado más de seis millones de muertes por amor, y la música no cesaba. Ni tampoco el amor.

Al comienzo del último año de la fiesta (y de la especie) solamente quedaban 724 metalampos en la superficie del planeta. Desde el aire, parecían una pequeña manifestación enloquecida gritando y bebiendo y cantando. No había dolor ni remordimiento. Cada vez que uno de ellos moría, los que estaban cerca lo cubrían de flores y el grupo seguía el viaje hacia la eternidad elegida.

Por las noches dormían a la intemperie, bajo unas enormes mantas cuadriculadas por donde se metían mano sin saber quién era quién, y se besaban en la oscuridad diciéndose sus nombres para reconocerse. Ni siquiera en los inviernos más gélidos de esos catorce años sintieron frío. Ni siquiera cuando en vez de setecientos fueron noventa. Y tampoco cuando sólo quedaron ocho.

Y después fueron seis; y más tarde tres.

Los últimos dos metalampos amanecieron con algo de resaca, el último día de la especie. Cubrieron de flores al antepenúltimo de sus muertos y se fueron a limpiar un poco el desastre de la noche (botellas rotas, manteles a la miseria, ropa interior por el suelo) antes de fumarse un cigarro juntos y contarse sus vidas. Sabían, por haber llegado juntos al final de la fiesta, que eran los anfitriones y que aquélla era ahora su casa.

Los dos estaban un poco sensibles y borrachos, después de tanta fiesta. Eran jóvenes y hermosos. La mañana parecía de primavera y tenían claro que no tardarían mucho más en enamorarse.

Hernán Casciari
jueves 25 de enero, 2007


El amor de los metalampos

por Hernán Casciari

Hace muchísimo tiempo, en un planeta que no era éste pero se le parecía un poco en el contorno de la circunferencia, hubo una raza superior a todas las que habitaron el Universo en cualquier época y en cualquier rincón. Eran bellos, inteligentes, generosos, compasivos, valientes y suaves al tacto. En su apogeo como civilización, lograron construir una sociedad perfecta: en su mundo no existía el hambre, ni el trabajo aburrido, ni los abogados, ni la enfermedad, ni la democracia. Se llamaban los metalampos.

Tal era la sabiduría natural de estos seres, que cualquiera de las grandes mentes conocidas de nuestra civilización (pongamos un Einstein, un Da Vinci, un Sócrates) en el mundo metalampo hubiera tenido que ganarse la vida como empleada doméstica o guionista de televisión.

Pero comencemos por ubicarlos en el tiempo.

El planeta Metalampo no fue contemporáneo a nuestro planeta Tierra, sino muy anterior. Cuando ellos vivieron su maravillosa época dorada, nosotros no éramos siquiera un boceto mal dibujado en la servilleta del cosmos. Para que podamos comprenderlo con una metáfora, diremos que si la historia humana en todo su conjunto se resumiera en el día de hoy, la vida metalampa se habría desarrollado el jueves 12 de agosto de 1933, entre las cuatro y las cinco de la tarde.

En este planeta remoto la vida transcurría en paz. Pero ésta era una paz verdadera, no una breve tregua entre dos horrores, que es lo que nosotros podemos entender como la paz. Los metalampos nunca tuvieron guerras, ni conflictos armados. Tampoco conocieron revoluciones ni epopeyas. Esta ausencia de confrontaciones les resultó muy ventajosa para la práctica del ocio (que dominaban como nadie), pero también les acarreaba algunas desventajas de orden práctico, pues al carecer de momentos históricos, de héroes, de generales y batallas, nunca lograron ponerle nombre a sus calles y el servicio de correo postal fue siempre muy ineficaz.

De hecho, es sabido que los metalampos escribieron millones de cartas a lo largo de su historia, pero sólo ocho de ellos pudieron leer alguna.

Y es que, al contrario que otras civilizaciones menos humildes, los metalampos no se desvivían por las telecomunicaciones, ni por el perfeccionamiento técnico. Si había que inventar algo se inventaba, pero sólo si era necesario o urgente. Cuando se topaban con una enfermedad, descubrían la cura; cuando encontraban un precipicio, inventaban el puente. Pero no alardeaban. No avanzaban por avanzar. Hay un ejemplo muy claro de esta actitud: como nunca hallaron problemático esperar media hora y volverse a llamar, jamás desarrollaron la telefonía móvil, a la que consideraban una tecnología histérica.

En realidad, los metalampos no fomentaban el progreso porque no padecían ansiedad por llegar pronto a ninguna parte, dado que se hallaban muy a gusto donde estaban. Y quizás por ese motivo consideraban que el progreso, antes que mejorar la calidad de vida, sólo tendía a afearles el cuerpo. "El mando a distancia no te hace más moderno", rezaba un refrán metalampo, "lo que te hace es el culo más gordo".

El único problema de los metalampos era el amor. Cuando dos metalampos se enamoraban de verdad y sin remedio, morían instantáneamente. A veces primero uno, a veces los dos al mismo tiempo. Esto, al principio, provocó que los metalampos tendiesen a la promiscuidad, pero como eran seres de un corazón enorme, una gran inteligencia y una belleza alarmante, no podían dejar de enamorarse tarde o temprano. Y de morir inexorablemente en lo mejor de su edad.

Quizás para equilibrar su paso fugaz, una de las características más obsesivas de los metalampos fue lograr la máxima sencillez en el lenguaje. Para ello hacían uso de un sistema encadenado de caracteres, en donde el mínimo cambio de estructura confería distintos significados. Era tal la capacidad de síntesis del lenguaje metalampo que un dibujante era capaz de realizar un identikit perfecto escuchando del testigo únicamente la palabra "estuqi".

La composición molecular de su lenguaje propiciaba que cualquier cadena de caracteres significase algo. Un metalampo ciego aporreando un teclado generaba palabras reales. También un bebé metalampo gateando por arriba de un cuaderno. Todos, al pasar por encima de un teclado o garabatear signos en un papel, emitían una idea y hasta a veces un soneto con rima consonante.

Algunos narradores metalampos de vanguardia solían escribir largas novelas tirando seis o siete bolsas con fichas del escrabel desde distancias considerables. De este modo cualquiera podía escribir, con independencia de su capacidad de comprender lo escrito. (En el mundo humano, lo más parecido a esta práctica se denomina blog).

Otra capacidad extraordinaria de esta raza es que sólo eran capaces de adquirir conocimientos en la oscuridad. De día o con luz artificial, únicamente estaban capacitados para disfrutar, reventarse granos, cantar, reproducirse y cocinar. Pero si lo que deseaban era aprender un arte, un oficio o una ciencia no recurrían al esfuerzo sino a la falta de luz.

Para aprender el oficio de repostero, por ejemplo, un metalampo sólo necesitaba entrar en una panadería y permanecer a oscuras un par de horas. Para conocer los secretos de la mecánica automotriz, debía meter la cabeza dentro de un capó y esperar un rato. Para conseguir una licenciatura en psiquiatría, únicamente había que entrar de noche en un manicomio.

Además, la educación era involuntaria. Tras el Gran Apagón del año 878, que duró seis días y provocó terror y suicidios, más de dos millones de metalampos se convirtieron, sin darse cuenta, en campeones mundiales de ajedrez.

Los adolescentes metalampos aprendían todo lo concerniente a la educación básica y media en sólo cuatro noches, encerrados en una biblioteca sin luz eléctrica. Sólo un número insignificante de adolescentes (en general albinos) reprobaban alguna materia y tenían que volver durante el fin de semana. "Me llevé matemáticas a sábado", le decían a sus padres.

La sabiduría era —de este modo— un bien tan fácil de adquirir que todos poseían conocimientos amplios, minuciosos y extravagantes sobre cualquier cosa. En el mundo metalampo no existían los conceptos de escuela, universidad, taller literario, libro de autoayuda, o televisión estatal matutina. Al no ser la educación un valor agregado, tampoco existía la noción de pedantería intelectual. En el mundo metalampo la erudición no constituía un privilegio sino un síntoma de haber comprado una casa mal iluminada.

Tal era el poder del conocimiento en la oscuridad, que a lo largo de sus vidas los metalampos eran capaces de practicar más de sesenta profesiones diferentes y mantener en activo dos docenas de hobbies. El saber, por tanto, no tenía edad. De hecho, todos los metalampos nacían ginecólogos.

Mucho más complejo y peligroso les resultaba, en cambio, el arduo camino de la conservación de la especie. Al tenerlo todo, era previsible que la naturaleza debiera equilibrar tantos dones sembrando —en la aparente felicidad metalampa— un escollo difícil de soslayar.

El exterminio provocado por el amor mutuo que se profesaban, que nunca pudieron solucionar porque no era de hecho un problema sino una conformación genética, los estaba matando lentamente.

En su apogeo, los metalampos eran alrededor de 180 millones, y su tasa de natalidad menguaba un 6% cada año, dado que el sexo por recreación era peligrosísimo, pues la diferencia entre clímax y amor los confundía bastante. Las familias, casi siempre, estaban constituidas por una pareja que no se amaba en absoluto, pero que se escudaba en la monogamia por temor a una aventura extramatrimonial que pudiese dejar huérfanos a los niños.

Comenzó entonces, poco a poco, a gestarse el fin de la raza más valiente y hermosa de todas las que habitaron nuestro Universo. Una decadencia tan cruel, injusta y romántica, que generó una de las leyendas más perdurables que se conocen: la orgía del fin del mundo.

Con el paso de los años, entendieron que el miedo a la felicidad podía costarles algo más que la extinción: les costaría la permanencia inútil en una vida sin deseos ni profundidad. Y entonces, con la sabiduría que los caracterizó también en las buenas rachas, decidieron organizar una bacanal de duración indeterminada, con el objeto de que cada metalampo pudiese morir de amor y no de miedo, hasta que no quedase nadie.

Esta fiesta, que fue la más grande de todas las que se han llevado a cabo en el Universo, duró catorce años y comenzó con siete millones de invitados. El vino, la gaseosa y la cerveza se convirtieron en alimentos gratuitos de primera necesidad, y se colocó iluminación accesoria en todos los espacios, para que nadie aprendiese nunca nada nuevo en lo oscuro, durante la orgía monumental.

Los metalampos salieron entonces a las calles a buscar a su media naranja y morir en sus brazos. Después de siglos de monogamia, matrimonio vacío y sedentarismo ocioso, ahora todos conversaron y rieron con todos. Todos se besaron en la boca para saber qué pasaba. Algunos, los más enamoradizos, morían pronto, pero los primeros entierros eran excusas llenas de música para que otros solitarios conociesen gente nueva.

Fueron años de jolgorio, tumulto en las esquinas, sexo casual, mordiscos leves y música improvisada. Como no había vecinos con ganas de dormir (puesto que todos estaban en la fiesta), ni existía la policía, ni las sociedades de derechos de autor (puesto que era un planeta sensato) tampoco había motivos para que la bacanal llegase a su fin ni para que nadie cobrase cánones y multas. Al séptimo año se habían celebrado más de seis millones de muertes por amor, y la música no cesaba. Ni tampoco el amor.

Al comienzo del último año de la fiesta (y de la especie) solamente quedaban 724 metalampos en la superficie del planeta. Desde el aire, parecían una pequeña manifestación enloquecida gritando y bebiendo y cantando. No había dolor ni remordimiento. Cada vez que uno de ellos moría, los que estaban cerca lo cubrían de flores y el grupo seguía el viaje hacia la eternidad elegida.

Por las noches dormían a la intemperie, bajo unas enormes mantas cuadriculadas por donde se metían mano sin saber quién era quién, y se besaban en la oscuridad diciéndose sus nombres para reconocerse. Ni siquiera en los inviernos más gélidos de esos catorce años sintieron frío. Ni siquiera cuando en vez de setecientos fueron noventa. Y tampoco cuando sólo quedaron ocho.

Y después fueron seis; y más tarde tres.

Los últimos dos metalampos amanecieron con algo de resaca, el último día de la especie. Cubrieron de flores al antepenúltimo de sus muertos y se fueron a limpiar un poco el desastre de la noche (botellas rotas, manteles a la miseria, ropa interior por el suelo) antes de fumarse un cigarro juntos y contarse sus vidas. Sabían, por haber llegado juntos al final de la fiesta, que eran los anfitriones y que aquélla era ahora su casa.

Los dos estaban un poco sensibles y borrachos, después de tanta fiesta. Eran jóvenes y hermosos. La mañana parecía de primavera y tenían claro que no tardarían mucho más en enamorarse.

Hernán Casciari
jueves 25 de enero, 2007


¿Te gustó esta historia?

Pertenece al libro El nuevo paraíso de los tontos, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


08/06/2016 a las 04:19
El final de este texto me pareció la versión intergaláctica del final de "Las varoneras".

http://editorialorsai.com/blog/post/las_varoneras
 Pedro Mourelle
05/09/2014 a las 05:31
Después de leer la Bonsai con mi hija (y sacarme la basurita del ojo, por tu culpa HDRMP) descubro que el final difiere, y es -bastante- mejor el de la Bonsai.
Ahora paso a la pregunta: hay versión final? Y tiene link?
Un gran abrazo Hernán.
Pedro
16/11/2012 a las 18:05
Excelente cuento. Una historia hermosa.
  mafaldita
04/02/2007 a las 23:52
hoy se cumple un año de mi pase a tu blog... mi amigo guillermo me mando "los justos"... y me afilie a tu iglesia, che....
feliz aniversario
maria clara
04/02/2007 a las 23:22
el comentario 19 es el mejor... nada mas eso.
ahh y el 33 me hizo llorar por que era lo que yo iba a decir...
en este momento me caeria bien ser metalampo... estaria mejor con flores encima que en esta incertidumbre...
el amor...
fede o
04/02/2007 a las 17:15
totalmente, ruso.

y si cuando quedaban dos pasaba lo mismo, que se enamoraba uno y el otro no se lo correspondía, se moría solamente ese y el otro quedaba condenado a la paja eterna, por los siglos de los siglos.

quizás fue así como pasó realmente. y milenios después, este metalampo viejo, solo y pajero, dándole formita a un poco de barro, le insufló aire. y empezó otra historia.

mejor no preguntarse con qué habrá humedecido la tierrita.
EL RUSO del Solbaid
04/02/2007 a las 05:12
El primero que se muriò de los ùltimos tres fuè un amor no correspondido...
Choronta
04/02/2007 a las 02:58
LOs metalampos eran todos putos y por eso no se multiplicaban? vos nos querés transmitir que los putos estan más cerca de la perfección?
La verdad que quería ver si habían inventado algo para evitar la resaca y las emorroides pero veo que no, igual la sufrían...
abrazo hernán y gracias por todo
El Angel Gris
04/02/2007 a las 01:15
194!!!!!!
Mecacho
03/02/2007 a las 13:53
Yo me pregunto si los estúpidos que se apuran para poner "primero!", "segundo!", se dan cuenta de la falta de respeto que eso representa hacia dueño de este blog, a su creatividad, al resto de los lectores, al reino animal en general y a la condición humana en particular.
Hernan felilcitaciones por el don de tu creatividad y gracias por compartirla con quienes te leen.
cris
03/02/2007 a las 13:33
Lástima, lo que más gusta no tiene palabras.

Cris
milanesa
03/02/2007 a las 10:42
renueva pronto maldito.
qué se extrañan tus letras.
salu2.
El apestado
03/02/2007 a las 00:32
El amor ya apestaba entonces.
Alberto
02/02/2007 a las 22:03
Me viene a la cabeza esa expresión utilizada por los franceses para nombrar al orgasmo y a la sensación de abandono que sobreviene luego del climax sexual: "Petite Morte" -pequeña muerte-. Quiza sea el mejor paralelismo para el dilema metalampo.

Ahora que lo pienso, de alguna manera es probable que el concepto del amor traiga apareado consigo una carga de vida, y una carga de muerte tambien. Para muchos no se puede vivir sin amor. O no se le puede encontrar sentido a la vida sin la persona correcta junto a uno. De hecho casi se podria decir que la vida gira alrededor de eso: de los constantes saltos que vamos dando -como pelotitas de pinball- hasta que aparece en nuestra vida la persona indicada. Hasta que encontramos alguien a quien amar, y que a su vez nos ama ciegamente. Hasta que entramos en equilibrio.

Para otros encontrar el amor es tan peligroso como nunca haberlo tenido. Porque es entonces que uno se descubre vulnerable, y es conciente por primera vez de que se puede ser muy fragil al entregarse a otro. Porque el miedo a perder el amor puede ser tan grande como el miedo a no encontrarlo, porque si el otro sufre, uno sufre tambien, y porque si el otro muere, uno quiere morir.

Gracias Hernán por invitarnos a reflexionar con tus palabras.
abrazo.

Alberto..

dajoropo
02/02/2007 a las 21:15
Me encantó la decisión que tomaron los metalampos para hacer esa gran bacanal que acabara con su especie, pero a la vez con su miedo.

Muy buen escrito.

Saludos!
seburu
02/02/2007 a las 17:34
los metalampos se pierden a tuco inspirado diciendo la ya famosa frase, con el pecho inflado, la cabeza como mirando un partido de tenis y haciendo círculos con las manos, mientras a 2 metros la romu caga fuego.
La Romu
02/02/2007 a las 17:09
"La literatura tiene el deber de abordar y penetrar en zonas insondables para las otras artes, de inmiscuirse en las heridas invisibles para hacerlas supurar y dar alivio."

¡Cagamos fuego!

Un beso igual.
seburu
02/02/2007 a las 15:35
tuco:
todo bien con el tuco, pero te faltan los ravioles. no entendí nada de lo que es la literatura. fuiste demasiado creativo con la descripción.
tuco
02/02/2007 a las 14:56
¿Alguien piensa que la literatura es creatividad? La creatividad hay que dejarla para los guionistas de Hollywood, para el número 10 de River, para los publicistas, para un chiquito pintando dibujitos o para Victor Hugo Morales poetizando sobre un golazo, pero la valoración de la "creatividad" en la literatura es nada importante. La literatura tiene el deber de abordar y penetrar en zonas insondables para las otras artes, de inmiscuirse en las heridas invisibles para hacerlas supurar y dar alivio.
Lo demás es cuento.
Carola
02/02/2007 a las 14:21
El texto me gusto muchisimo. Te felicito por tu creatividad, virtud que como no tengo, me impide hacer mayor crítica más que un "me gusto".
Lo que si tengo es curiosidad y por eso pensaba en que sería interesante que los comentarios de los post, tengan un orden aleatorio.
Se evitarían los "cante priii", los "piedra libre para todos mis cooooompañeros" y se generarían respuestas más interesantes en las discusiones.
Besos muchos.
Santiago
02/02/2007 a las 06:04
Muy bueno, me gusta...

Saludos
Alejandro Moreyra
02/02/2007 a las 01:26
Impresionante tu creatividad Hernán, seguí así que me divierto de verdad leyendo tus cosas.
SALUD!!
A.M.
Paco Achaval
01/02/2007 a las 21:37
Cuantos cuestionamientos para Hernán!, es para generar polémica?, o sos su amigo NELSON encontró Orsai?, ya muy caliente por eso de el nuevo paraiso de los tontos. En fin!, también envidio a Hernan, Dolina, Fontanarrosa por su genialidad literaria, pero envidia de la buena, la que te ayuda a superarte; las otras, mejor no confesarlas, verdad?. Parece que abundan los Salieri en busca de nuevos Mozart!.
tuco
01/02/2007 a las 14:01
Hernancito, ¿qué pasa por tu delicada maquinaria pensante que estás escribiendo cosas olvidables? ¿Tanto afecta el exilio?
Te comparo con Calamaro (Andrés por supuesto) Talento le sobra, pero a veces siento que sería bueno que se tome un tiempo (tamiz irreprochable) para que de las doscientas canciones por minuto que hace decante en las dos o tres que valen la pena.
Además, tus lectores son muy obsecuentes. Después de todo, probablemente vas a llenarte de guita como Bucay o Cohelo si continuás en esta línea, y eso no es para nada deleznable.
sepulkro blankeao
01/02/2007 a las 13:24
Gracias por ofrecernos tu preciada dirección, teimagino, porque voy a descender sobre ese lugar y te juro que te voy a dejar pura poesía.
teimagino
01/02/2007 a las 10:47
Gracias por esta estupenda referencia. Me ha parecido un tema muy interesante.
Sigo tu blog habitualmente, me encanta lo que estas haciendo y te animo a seguir por este camino..
Mi blog recoge temas muy similares y hay muchas referencias culturales, tecnológicas, politicas...
Te invito a visitarlo. De verdad que tengo material MUY bien seleccionado.
Recibe mi apoyo y un saludo afectuoso
viciosa
01/02/2007 a las 02:46
Hernan = 'metalampo'
gumel
31/01/2007 a las 22:38
muy bueno lo de morir al instante de caer enamorados, asi evitar la agonia que te provoca el desamor

saludos y muy bueno como siempre
Haffner
31/01/2007 a las 22:30
y el servicio de correo postal fue siempre muy ineficaz.

De hecho, es sabido que los metalampos escribieron millones de cartas a lo largo de su historia, pero sólo ocho de ellos pudieron leer alguna
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Seguro que los tataranietos de Yabran y Ramon Baldassini emigraron a Metalampa,sino no se explica tanto descalabro en EMCOTEL-Empresa Metalampa de Correos y Telecomunicaciones-
sepulkro blankeao
31/01/2007 a las 21:13
La censura está muy fea, Hernán...
P.D. Lo correcto sería escribir "había". De nada.
Beatriz V.
31/01/2007 a las 18:41
Era un mundo perfecto porque no habían abogados principalmente
mir
31/01/2007 a las 13:57
Felicitaciones como siempre!
Me encantó leer esta historia y "casi todos" los comentarios...
Como dijo Ana #134, a mi también me dieron ganas de escribir.
Estoy leyendo "Diario de una mujer gorda", pero parezco una loca... me río sola... y a carcajadas... Gracias por todo lo que hacés y compartís.
Besos desde Mercedes!!! (tu ciudad!)
Paco
31/01/2007 a las 06:02
Acabo de leer algunos comentarios para darme cuenta de que lo que yo intuía era un descubrimiento plagado de originalismo, había sido descubierto por varios otros lectores varios comentarios arriba.
Veo que a varios nos pareció que acá hay algo de Dolina.
Espero poder aportar cosas más originales en entradas futuras.
Saludos.
Paco
31/01/2007 a las 05:56
Che, que lindo todo esto. Si la acción ocurriese en Flores, y en vez de metalampos fueran Hombres Sensibles, tranquilamente podría ser este un cuento del negro Dolina... aunque si lo hubiese escrito el, ahora que lo pienso, hubiese concluido en el momento en que nadie se enamoraba por miedo, no?

Un gusto leerlo, como siempre.
Ginger
31/01/2007 a las 00:34
1- Duda, estàs nominada.
2- La finalidad de este comentario es conocer mi nuevo ip.
3- Feliz cumpleaños Pal
4- Ya sè que del texto no dije nada. Borralo tranquilo.
Andrés
30/01/2007 a las 23:03
Hay dos autores que me producen 100% satisfacción: Dolina y Casciari. Todo lo demás me gusta, pero no puedo leer, por ejemplo una hora seguida. Pero con éstos dos es una especie de vicio, como dice Nicolás en el comentario anterior.

Algún día voy a escribir en mi blog algo al respecto de esta paradoja.


nicolas
30/01/2007 a las 21:48
no puedo para de leer el blog. desde el primero al ultimo son buenisimos todos.
saludos!
DudaDesnuda
30/01/2007 a las 20:35
Lo parió: quise decir que cualquier mundo hubiera sido perfecto sin bogas.

Besos y correcciones
DudaDesnuda
30/01/2007 a las 20:33
Qué piola... cualquier hubiera sido perfecto sin abogados.

Besos sin balanza.
jpintov
30/01/2007 a las 20:26


Bue... y no jugaban fútbol los metas?

jpintov
30/01/2007 a las 20:25


metalampo canchero busca sobreviviente al amor.

dejar mesaje aqui.


XD

Grande Hernan!
Hecpetorpo
30/01/2007 a las 18:43
increible.. magistral.. que coño fumas para que se te ocurran esas cosas hernan?? dame la receta!!!
Caro
30/01/2007 a las 17:30
Me gustó lo del conocimiento en la oscuridad, ya que estamos acostumbrados a relacionarlo con la luz (iluminismo, el siglo de las luces, etc.) y sin embargo muchos genios trabajan mejor de noche.
Caro y Cruptora
30/01/2007 a las 17:23
Ok, a esta altura de los comentarios y luego de de haber leido tantas argumentaciones en torno a las controversias originadas por el texto ¿por qué no armamos un club de fanáticos de hernan casciari?
Vamos chicos, no era para tanto...
Ariel
30/01/2007 a las 17:17
Buenisimo, como todo lo que he leido hasta ahora. Aunque este tiene un toque especial, como dijeron por ahi, se nota que vas creciendo como escritor, yo diria que ya estas bien maduro.

Me quede pensando en a quien se pareceria "estuqui" si lo dibujaramos

Santiago Osores
30/01/2007 a las 15:34

De todos los relatos que leí tuyos es el que más me gusto. Me parece un metafora del mundo perfecto: en el que para aprender algo no hace falta haer un gran esfuerzo sino deseos, donde el amor sea puro y no por conveniencias economicas, donde se cumpla el gran sueño del hombre de saber sobre infinidad de temas.

Oger
30/01/2007 a las 14:03
Da gusto leerte cuando no untas tus textos con kilos de demagogia.
PAT
30/01/2007 a las 11:41
Casciari:
Me olvidé de comentarlo aquí. Lo he hecho muchas veces cuando me preguntan "qué hiciste?" "cómo lo lograste?"
Y siempre siempre les suena a pelotudez, pero me llena de orgullo.
Me refiero al tabaco, sabés que leyendo aquel mail post vacançes me dije: Puta, este tipo tien razón, habrá que sacrificar alguna que otra cosa, pero le demos padre para rato a la catalanita, también tengo una en casa, así que decidí dejar de fumar.
Tuve que revisar guantera, armarito del laburo, cajoncito del garaje, etc. y tirar todos los paquetitos que andaban encanutados por toda la casa. Al día siguiente ya era un smokeless, feliz y en duro proceso de readaptación social.
Las cosas parecían ser más difíciles, un día un médico me dijo: "Solo necesitás pensar, cada vez que tenés ganas, ese deseo fuerte dura exactamente un minuto ni más ni menos y nada actúa tan rápido como el tabaco, ni el chicle ni el caramelo ni el parche. Solo tu cabeza". Es así, lo he podido comprobar, hace casi 5 meses que no fumo y aunque hasta hay veces que llego a soñar que fumo, estoy contento, abrazo a mi hija sin olerme las manos, la beso sin chicle y me siento tan bien. Gracias Hernán por encender la mecha.
Dejá, no seas boludo, un minuto nada más acordate.
Un abrazo
Ayanami
30/01/2007 a las 08:57
Iba a preguntarle Hernán por que tienen manicomios... al final la pregunta quedó respondida.
Diego A. Rotés
30/01/2007 a las 06:01
Generas mucho éxtasis Hernán (ver arriba). Sin embargo, yo creo más bien que dejaste de fumar.
rodrigo (strikter)
30/01/2007 a las 02:49
No sé si un escritor de oficio tiene el suficiente tiempo de leer esta infinidad de comentarios dejados por fans, groupies y mujeres excitadas, pero tengo algo que confesarle a usted.

Lo amo señor, en la connotación más heterosexual posible, lo amo, lo amo porque todo lo que quiero en esta vida es llegar a ser es una octava parte de lo bueno que es usted en esto de las palabras.

Pero también tengo que confesarle otra horrible verdad. Lo odio, lo odio tanto porque me da pena, mucha pena escribir en el mismo 'internete' en el que usted lo hace.

Es como el Everest (usté) contra una montañita de arena de playa que se deslava con la marea (usté no, yo sí).

A últimas todo se resume en una traumática infancia que me dejó siendo tan inseguro como la estabilidad económica de mi país. Pero no ando en busca de psicologo, ya tengo muchos, nada más sentí la necesidad de externarle esto que tenía guardado desde hace ya bastante tiempo.
Charly
30/01/2007 a las 02:32
Wow primera vez aca y creo haberme convertido en un adicto!
Lia
29/01/2007 a las 23:54
Exquisito, como siempre!!!
Paco Achaval
29/01/2007 a las 22:19
Nº 147
Dice Sergio:

Buena idea Sergio!, clonar un Metalampo, pero creo que (por eso de que los ricos pueden hacer lo que quieran con su dinero) nadie haría la inversión económica para crear esa súper raza cursi, "que le importe amar al otro mas que a su propia vida", como que no es negocio!, es más, ese tipo de humanos, existió siempre!, pero así les fue; repasando la historia de la humanidad, veríamos "seres de un corazón enorme, una gran inteligencia y una belleza alarmante, que no podían dejar de enamorarse tarde o temprano", y no murieron de amor exactamente, sino a manos de otros autodeterminados "normales".
De allí lo hermoso y reflexivo de esta anotación de Hernán; la parodia de ese raro planeta, con el nuestro!.
karla
29/01/2007 a las 20:49
Y no me digas ahora que sus nombres eran Adán y Eva.
chikarkas
29/01/2007 a las 20:40
Según algunos, lo cursi no necesariamente es peyorativo, sobre respecto a temas amorosos. Había un señor mexicano que escribía canciones, Lara, al que acusaban de ser un romántico "cursi". Él decía:

"Soy ridículamente cursi y me encanta serlo, porque la mía es una sinceridad que otros rehuyen... ridículamente. Cualquiera que es romántico tiene un fino sentido de lo cursi y no desecharlo es una posición de inteligencia".

Habrá que tomar nota. Ya en serio, yo creo que en este espacio de Hernán hay "buena onda" a pesar de todo...
29/01/2007 a las 20:33
Y si ...
Vamos al pedrusco en que se ha convertido el planeta Metalampo, tomamos unos huesos (con mucho respeto) con nuestras avanzadas tecnicas de clonacion generamos un ADN a partir de ellos, lo cruzamos con nuestro propio codigo genetico y obtenemos el primer humano al que le importe amar al otro mas que a su propia vida ...

No desvario mas . . . Sublime el relato, como siempre Hernan
. Mariano
29/01/2007 a las 20:10
Que bueno volver de vacaciones y encontrarse con este cuento. La verdad me parecio sublime.

¿Para cuándo una edición en papel de todos los que llevas escritos?
Lalodelce
29/01/2007 a las 19:42
"De hecho, todos los metalampos nacían ginecólogos." .... De oro.

... 'pera, 'pera, q' no paro de reir ...
Diego
29/01/2007 a las 19:01
Una bella historia, por momentos diamantina.
Una abrazo, señor.
seburu
29/01/2007 a las 14:05
o sea que la frase "a coger que se acaba el mundo!" debería referir al planeta metalampo, no a este. se debe haber filtrado de las mismas fuentes que le llegaron a HC. voy a sacarla de mi fraserío popular.
marsha brady
29/01/2007 a las 12:59
Ya me parecia a mi que aun no estaba lista para morir.
Faltaba enamorarme...
Noffo Dei
29/01/2007 a las 10:19
No es por echar una tabletita de goma 2 ECO sobre la gasolina que Pal echo sobre la leña de barbarita, Kundabuffer, pero pensé que cuando decías que no tenías tiempo de explayarte... era precisamente eso. Yo también soy un incomprendido y mi trabajo también consiste en contar pero cuentos a los niños, el fallo es que sólo los leo, no los creo, salen de la cabeza de otro.
crismatico
29/01/2007 a las 06:13
el amor mata... pasa hasta en las mejores planetas
maria morel
28/01/2007 a las 20:48
MUY BUENO
 alberto baru
28/01/2007 a las 20:07
Muy bueno, don Casciari
VeRa
28/01/2007 a las 17:30
Yo quisiera morir de amor y no de miedo.
Pero vivo aqui, planeta tierra, Argentina, mundo coccidental y cristiano...Aqui todos dicen "pero dejá pasar el tiempo...ya vas a conocer a otra persona...pensá en tus hijos...en tu trabajo.."

Si fuera una habitante de las metalámpicas comarcas, me dejarían llorar esta pena hasta desaparecer.
No sé qué es mejor.
Kundabuffer
28/01/2007 a las 15:44
A la comunidad:

Cuando uno es incomprendido, debe tener la humildad de sopesar si tal vez fue uno el que no se expresó bien. Nunca quise crear una polémica con nadie. Es más, lo dije antes ya, incluso cuando reconocía que tal vez mi respuesta se debía a que estaba enamorado y la dejaba dando botes. Digo esto porque me asustó tanta gente diciendo "déjense de joder" cuando esperaba más respaldo.

Respecto a aduladores, hay textos de Hernán que me parecen mejor logrados que otros. Pero algunos lectores no parecen darse cuenta de lo que significa escribir una pieza de estas semana a semana. Ya me gustaría ver qué hubiese escrito Cortázar en un blog. Más de algún mamarracho habría concebido.

¿Porqué Hernán sigue haciéndolo si es un escritor con todas sus letras? Seguramente porque le gusta. Y porque le permite recibir el "feedback" de gente que le permite, posteriormente, seleccionar los textos más populares para ser publicados. Una especie de Focus Group. Y con ello se expone. Se expone, por ejemplo, a que alguien le impute errores argumentales, cuando en su propio mensaje exhibe errores argumentales elementales (disculpen la cacofonía). Es más... en un blog no tiene ayuda de un editor ni de nadie. Imagínense un texto de Henry Miller sin editor de por medio: 85 faltas de ortografía y de gramática por párrafo.

Por eso yo sólo me aparezco por aquí para comentar cuando algo me parece genial. Hago igual con los 3 blogs que leo (aprovecho de hacerle publicidad a "Salidas de Emergencia" y "De Gira"). No tengo nada que reprocharle a Hernán en el ámbito narrativo. Y aún si lo tuviera, me lo guardaría. Su creatividad está por sobre esos detalles (¡por dios!, ¿dónde encuentran una historia como la de los metalampos hoy en día?). Por lo demás, esos eventuales errores ya se arreglarían antes de entrar a la imprenta. Y si, como experto literario, no pudiese aguantarme y tuviese algo que proponerle, lo haría en forma privada. Por eso escribí lo que escribí. Y ahora que lo pienso, lo volvería a escribir. Y a Horacio, aún bajo el riesgo de que sea un hacker de las mil madres que infiltre mi computador con un virus letal, volvería a decirle que lo suyo estuvo al límite de la ofensa, no porque no pueda encontrar cursi un texto, sino porque uno no puede tener tal desparpajo para espetarle a alguien que publica, gratuitamente, historias fantásticas semana a semana, y decirle: "hola, no te conocía; tu texto me pareció más o menos, pero cursi y con errores argumentales; sigue con tu vida." Es como si un tipo que ni siquiera toca las maracas se le acercase a los Rolling Stones y les dijiese: linda guitarra, pero los peinados que usan están pasados de moda y los riffs son bastante primitivos."

Hasta el próximo post digno de ser enmarcado.
Ana
28/01/2007 a las 14:25
Llegué tarde, pero llegué. Es una historia tierna; cuando te leo me dan ganas de escribir. Besos.
Fearandir
28/01/2007 a las 06:37
Qué bien, no fui el único que le encontró ribetes dolinescos a este relato!! (y mejor aún haber sido el primero! :P)
Saludos a la tribu.
la pelusa
28/01/2007 a las 04:11
Primero me tropece con el Weblog de una mujer gorda, y ahora con este. lei inmediatamente el articulo sobre la paranoia de los nuevos ricos, y me parecio muy interesante, y hoy me llevo a casa la impresion de el amor de los metalampos para leerlo con calma, antes de dormir tomandome una manzanilla. .......
Quiero entender, porque recien te encuentro, eres tu Mirta y tantos otros... O sea, son como ejercicios literarios para ti?
Puedes escribirme? Lees alguna vez tus comentarios?
hugo
28/01/2007 a las 02:44
No alardena de sus capacidades y carecen de pedantería intelectual pero juegan campeonatos -de ajedrez-. No lo entiendo.
joel beloso
27/01/2007 a las 21:55
Herna, ¿No te dan ganas de cagar a patadas en el orto a toda esta caterva de mamones que te adulan?
Tata
27/01/2007 a las 20:42
Coincido totalmente con teo #54 y #56.

Disfruten y dejensé de joderrrr!

Excelente Hernan. Saludos desde Merce :-))
pal
27/01/2007 a las 19:25
tiRar quise decir tiRar, jajajajaja
pal
27/01/2007 a las 19:24
jajajajaja, bravo! Barbarita for president!!!! era la única acotación posible ante tamaña "polémica". Y no es por tinar benzina a la leña de Barbarita.
(y que fué de la furia borradora de Hernán?)
marta
27/01/2007 a las 19:17
Qué suerte tuvieron de ser pares :)
Mariano
27/01/2007 a las 17:04
Para que llegue el correo no es necesario que las calles tengan nombre...En La Plata usamos numeros y el correo llegó siempre.
El Cartero, normalmente es una persona inteligente que se da cuenta que si estoy en calle 6, y 100 metros delante tengo la calle 7, la que tengo 100 metros detrás es la 5. Al final, los Metalampos no tenian muchas luces...
Barbarita
27/01/2007 a las 16:17
No es por andar echando leña al fuego, Kundabuffer, pero Camilo el de la Fresa Salvaje no era "Sexto", era Sesto.
Kundabuffer
27/01/2007 a las 15:26
Tenés razón en casi todo, Horacio. Te utilicé como recurso para una humorada. El 'comic relief' de los gringos. Lo lógico era incluso esperar que ni siquiera lo hubieses leído. La idea era denostar de forma evidentemente absurda a alguien que no le pareciese excelente el relato, sólo para ensalzar que a mí sí me había parecido excelente.

Espero que esta vez, entonces, tampoco lo leas, como "amenazas" que va a suceder. Publico esto para que quede claro que no soy ningún talibán, que es lo único que me preocupa en esta vida (es decir, aparecer como un miembro de un "grupo integrista tribal y guerrillero, estudiante del Islam, surgido en 1989 durante la guerra civil que comenzó luego de la toma de Kabul (Afganistán) por parte de Burhanuddin Rabbani y su jefe militar, Ahmed Shah Massoud").

Respecto a estructurado y poco creativo, allí sí que te tengo que dar la razón, muy a mi pesar. Soy un humilde contador de una empresa de latas en conserva, y mi única alegría es la de leer novelas de caballería y este blog. Pero reitero, talibán no soy. La reunión a la que asistí con Mukhtaf Al Kabir en 1998 en la cueva entre Gandar al Abbas y el villorrio de Jhrasmekal, fue un simple sarao de amigos, en donde aproveché de interpretar versiones "corregidas" para el Islam de éxitos hispanos como "La gran Noche" de Salvatore Adamo, "Fresa Salvaje" de Camilo Sexto y "Cóncavo y convexo" de Roberto Carlos. Me acompañó con su guitarra (porque "otra cosa es con guitarra") Wenceslao Menescal, del grupo Los Tigres del Norte, quien puede dar fe de todo esto y ayudar a desmentir esta fama que se ma ha endilgado.

Hasta una próxima oportunidad, si el tedio de mi trabajo me vuelve a permitir explayarme tan extensamente. Espero, eso sí, que sea acerca de otro asunto, pues no me gusta que desconocidos pongan en duda mis creencias religiosas o saquen a relucir mis hábitos sexuales.

Ah... y para reivindicar el derecho de Horacio a encontrar algo "cursi", que es la afrenta tan grande que le hice, le otorgo esa licencia de por vida y la banda tricolor de "Señorito Orsai 2007" que lo corona como "lector creativo, docto, flexible y admirable que consigue intercambiar mails críticos con Hernán". Mis más sinceras felicitaciones para el galardonado, nuevo embajador de la paz y la belleza (del pensar), y hasta el 2008, cuando deba traspasar su corona a una de l@s nuev@as 12 candidat@s. Y no se vayan de nuestra sintonía; a continuación: "Estilo de Vida de Ricos y Famosos", con su conductor habitual, Peter Kantropus.
 Emiliano del Valle
27/01/2007 a las 15:11
Hernán, mis mas altas felicitaciones. Una historia que se deja leer, que entretiene, que va y viene y tira frases graciosas y sobre todo que deja un mensaje muy lindo. Podes vivir en una sociedad perfecta, tener todos los conocimientos que quieras, pero no podes vivir sin amor.
Abel
27/01/2007 a las 15:11
Querido Casciari:

Soy lector tuyo desde los tiempos de Mirta Bertoti, porque vos me diste lecciones magistrales de aprender a entender.

Con tu "Diario de Mujer Gorda en Mercedes", me di cuenta que sos un genio con magia multicolor, una suerte de Aladino que me da mis tres deseos que son disfrutar iluminarme y extasiarme con tu ingenio tus ideas, tu luz.

Cada vez que vos escribis, aprendo algo nuevo de la vida, como ahora por poner un ejemplo, en el que todos queremos ser metalampos, todos queremos "metamorfonearnos" con tu resplandor, todos queremos morir de amor.

Gracias
Abel de Israel









andres
27/01/2007 a las 14:30
provando
manuel
27/01/2007 a las 13:38
Definitivamente eres el mejor, Hernán.
ella
27/01/2007 a las 09:25
me gustó mucho. me encanta cuando te sentas a divagar asi. repito que me alegra mucho que hayas vuelto a fumar.

te imagino sentado pensando en que palabra inventar.... hasta que salió "estuqi"... importante la falta de la u.

sin animo de entrar demasiado, porque lo que importa es disfrutar el texto y no desmenuzarlo, pero no puedo evitar preguntar, si lo que mataba era el "amor mutuo" como dijiste al principio ("...El exterminio provocado por el amor mutuo que se profesaban, que nunca pudieron solucionar...") o simplemente amar. porque si es como dijiste al principio, debian morir da a pares, no? siendo asi, es un error hablar de muertes de a uno, y el final divino no me cierra. no pueden quedar tres. por que el antepenultimo murió solo?
en fin, con el tiempo me voy poniendo cada dia mas hinchapelotas.
Rodrigo Granados
27/01/2007 a las 00:23
Hernán, definitivamente el texto más puro y fiel a tu escencia. No se bien de lides literarias ni demasiada gramatica, pero si se que este es el mejor texto que nos has entregado generosamente. Es una buena señal de que con el correr del tiempo, vas inexorablemente mejoranto. Te felicito!
Horacio
26/01/2007 a las 23:13
"estructurado" quise decir, desde ya.
Yo también le veo algo de dolinesco y cronopio. A esta altura es difícil quedar por fuera de lo cortaziano. Y Dolina es la influncia necesaria que da el toque porteño!.
Horacio
26/01/2007 a las 22:22
Kundabuffer: Tus sugerencias constantes hacia el uso del diccionario aniquilan por definición -hasta uso tus mismas palabras-, la función de una metáfora...si masturbarse es masturbarse y una pipa es una pipa, entonces no hay ninguna metáfora que aplicar sobre nada, cada cosa es lo que es....de esto se trata la psicosis. Si no sabés a qué hago referencia, podés empezar estudiando un poco de lingüística o psicoanálisis, yo no te voy a recomendar leer el diccionario porque no vas a aprender nada de ahí (los sistemas de pensamiento y marcos teóricos no se aprenden en diccionarios), en todo caso lee a Saussure y los lingüistas que vinieron después de él, lo mismo que Freud y los postfreudianos...no te voy a contestar más porque, como te dije, yo no esperaba NADA tuyo ni te lo pedí en ningún momento; además de que sacás todas conclusiones absurdas sobre mis intenciones y de una forma violenta en la cual se me increpa por un gusto personal, como si yo tuviera que pagar la culpa por algo: cuando yo dije que el cuento ME parece cursi, digo que A MÍ ME PARECE CURSI, lo cual no significa que lo sea ni que a todos les tenga que parecer igual. Por otro lado, ya tuve un intercambio con Hernán por correo, con lo cual acá se termina cualquier "diálogo" con un personajillo tan testructurado y poco creativo como vos, Kundabuffer (esas palabras sí podés buscarlas en el diccionario). No te molestes en contestarme porque te voy a ignorar por completo.
Kundabuffer
26/01/2007 a las 21:43
Horacio,

Por lo del comentario 104 deduzco que el sentido del humor lo dejaste olvidado por alli. Espero que lo encuentres pronto. Lo lamentable es que el sentido del humor no se encuentra en enciclopedias.

Usas palabras como "talibanes" y "masturbarse" en sentido metaforico, claro. Las acepto. No hay problema. Esta vez no te invitare a revisarlas en el diccionario.

Te das cuenta de que si los ultimos 2 metalampos hubiesemos sido tu y yo, inevitablemente habriamos estado condenados a morir? Aceptalo, metalampico interlocutor...

Algo de eso es lo que me gusto del texto. Como siempre, hasta en el chiste o juego de palabras mas banal, Hernan deja una metafora escondida (en su caso en forma espontanea y sin quererlo... los sembradores de metaforas son unos aburridos). Y el de los metalampos es un relato muy terricola. Cursi, por ningun motivo.

Nos vemos de un momento a otro.

PD: Pido excusas por la falta de acentos y otros signos de puntuacion. He escrito esto en un teclado frances. A los chicos en sus casas: don't try this at home.
Marcio
26/01/2007 a las 21:27
Me gusto lo de la fiesta de 14 años, sere curioso.... ¿Donde queda ese planeta?.¿ Que bondi me deja?
EDUARDO
26/01/2007 a las 20:43
Más que de Cortazar a mi me parecio de Dolina. De verdad me hizo acordar mucho a los cuentos de Alejandro Dolina. Los que son argentinos saben de que hablo
seburu
26/01/2007 a las 20:07
me puso la piel de gallina, jueputa.

calculo que mas de una metalampa habrà aprovechado el "rigor mortis" (o algo asì) para echarse un rapidito, o quickie.
el tipo del sofa
26/01/2007 a las 19:48
Me encanto el cuento, ahora una consulta que siendo un cuento no tiene por que tener respuesta.... si difundian el ocio... ¿quien se supone que fabricaba los cigarrillos que fumaban? ¿tienen idea de lo dificil que es hacer cigarrillos?... bah depende de que eran los cigarrillos... lo mismo la cerveza.

bueno tiro esta duda al aire. un abrazo fraternal mi querido hernan.
Crimson
26/01/2007 a las 19:03
Hernán #102: ¿arreglamos en "intuición órtica", te parece? Va mi meta-agradecimiento (léase: gracias por tus gracias).
Elsa
26/01/2007 a las 18:38
Me recordó a los Mayas que tambien desaparecierón, tambien moririan de amor?

Saludos desde Tijuana.
Cruptora
26/01/2007 a las 17:51
#38,#25, #60,#59, porque no solo dejarse llevar... porque no solo sentir como el corazón se llena de emoción, porque no solo sentir como ese nudo se te instala en la garganta e impide que se pueda pronunciar palabra. Para que buscar los errores, los desentendidos, los silencios y evitar que la imaginacion vuele y pueda generar respuestas propias.
Esta lectura maravilla, se me presenta como un nuevo conocimiento, y las dudas que me generan no son errores o vacios, son solo puertas que se abren a otros mundos... algunos tan hermosos como el de los metalampos....
marchu
26/01/2007 a las 17:51
Que bárbaro lo que son las pasiones humanas...El circo humano se refleja completito con todas sus variedades hasta en este espacio...que es lindo a pesar de todo. Que mala onda Tortu...relax...no seas mas papista que el papa.Mipregunta era para si se quiere (y se puede?) despertar una respuesta (no dudo que imaginativa) del autor del blog. de todos modos me hiciste entrar en el mundo de los metalampos, aunque más no sea en el manicomio. Te cuento que si lo disfrute...
Bart
26/01/2007 a las 17:37
Estoy de acuerdo con el contorno de la circunferencia de Dex (#96), pero ¿los pleonasmos vivian en otro planeta o en el mismo que los metalampos?
Horacio
26/01/2007 a las 17:23
Yo no me caso con nadie. Simplemente comenté lo que me parecía y estoy en todo mi derecho a hacerlo. Tus susceptibilidades, Kundabuffer, dejalas de lado...y no te pedí que me expliques absolútamente nada; en todo caso esperaba una respuesta de Hernán, no de talibanes que se masturban con blogs por internet ;)
Mafalda
26/01/2007 a las 16:45
Cronopios, Famas y Metalampos... lindo leerte Hernán y releerte...
Un acierto: no haber aclarado el género de los últimos metalampos, que fuesen jóvenes y hermosos es suficiente información.
Aquí, en nuestro planeta, se hubiesen formado campañas de diversa índole contra semejante partuza. Seguramente no faltarían los habituales cobardes dispuestos a continuar atrincherados en la hipocresía antes de transitar la cornisa del amor...

Y como vale corregir; ahí un plural:
"Para aprender el oficio de repostero, por ejemplo, un metalampo sólo necesitaban..."
 olo mosquera
26/01/2007 a las 16:45
José (#94): Corregido, gracias.

Crimson (#95): Ni intención ni intuición: orto. (Gracias por el descubrimiento).
Lampometa
26/01/2007 a las 15:14
Queríamos tanto a Metalampa...!. Todo era perfecto hasta que el amor empezó a hacer estragos con nosotros. Muchos murieron pero otros quedamos inválidos, se ve que no era facil morir de amor, había unos niveles minimos de enamoramiento. Quien quedaba por debajo del umbral podía convalecer una eternidad, muy mal herido. Vomite todo mi amor y logré mejorar. Los metalamperos nunca me lo perdonaron, los metalampos me aman.
Dex
26/01/2007 a las 15:10
Yo:
Me encanta la literatura...
Me gusta algo la poesia, entiendo que en esta se puedan usar distintos recursos para conseguir la rima... incluso la redundancia (lo que no es el caso)
Pero la contradiccion no es buena, y mas en este caso que puede ser evitada con facilidad...
Por cierto, como dije, me encanta lo que Hernan escribe; por eso, si puedo ayudar lo hare siempre y con gusto...
Ori
26/01/2007 a las 15:00
En el tiempo de los metalampos queda claro que el que se enamoraba perdía (moría)? ¿y en la actualidad? ¿El que se enamora no pierde también? Porque cuando te enamoras, rara vez eres correspondido: o la otra persona es gay, o comprometida, o un imbécil de primera (está es la opción que más se repite) ¿Sería buena idea que cuando nos enamoráramos de verdad, siendo correspondidos, muriéramos de amor en lugar de tistes, engañados y despechados? Mmmmmmm creo que sí!!!!
Yo
26/01/2007 a las 14:49
Hay gente que mata a la poesía. Si fuera por las acotaciones de Dex, Cortazar se hubiera quedado en su casa jugando a la Play.
José
26/01/2007 a las 14:43
Muy buen apunte, Crimson.
Dex
26/01/2007 a las 14:42
Saludos Hernán, me encanta lo que escribes, ahora mismo estoy en un proceso de leerme todos tus escritos.... ya lei todo sobre la Nina y en Sociedad....
Bueno, solamente escribo porque encuentro cosas que podrias mejorar en tu escrito.
Mencionas al inicio:"contorno de la circunferencia" me parece un pleonasmo, basicamente por definicion la circunferencia es el contorno de algun objeto circular y/o esferico.
Tambien decias que ellos aprendian en la oscuridad, por lo que evitaron que haya oscuridad para que no aprendieran en la gran orgia, pero luego dices: "y se besaban en la oscuridad diciéndose sus nombres para reconocerse."
Dex
Crimson
26/01/2007 a las 14:31
Aunque, seguramente, un buen metalampo despreciaría la banalidad de cualquier ejercicio etimológico, y un buen lector de narrativa metalámpica lo consideraría innecesario o redundante, se me escapa esta observación:
-prefijo "meta"= habitualmente, "más allá de" (ej.: metafísica); en su uso posmoderno, "dentro de", o "sobre sí mismo o algo semejante" (ej.: metadiscurso, metatexto, metacognición);
-lampo: poéticamente, "resplandor fugaz".
En conclusión: el mismo nombre de los metalampos, en todas sus interpretaciones posibles, parece describirlos por completo. ¿Intención o intuición del autor? ¿Ambas, tal vez? Sea como fuere, no podría haber otro mejor.
José
26/01/2007 a las 14:29
Hernán: es un relato muy lindo. Te apunto sólo un detalle porque soy muy histérico:

Para aprender el oficio de repostero, por ejemplo, un metalampo sólo necesitaban(...)

Por lo demás, yo que tan enamorado quedé de los tectoms y los carasapos, celebro que hayan existidos los metalampos.

Me gusta pensar cuántos nombres descartaste para bautizar esa raza.

Saludos,

José.
Noffo Dei
26/01/2007 a las 14:14
Como habitante de la luna delantara (o parabrisas) que retro-orbita alrededor del planeta metalampo, y último miembro de la saga de los prebombillos o entretinieblas (alias merluzos), hago la precisión de que si sumamos los 14 años de orgía a la fecha 12 de agosto de 1933 nos situamos en 1947, año en que se aprueba la Ley 13.010 que recoge el derecho de sufragio universal en Argentina ¿Queréis más explicaciones?

PD: Niños, ni se os ocurra formar con los dígitos anteriores una matriz inversa 3x3 (o mejor 4x4, que agarra más en las curvas) porque desvelaríais el secreto de Lost y la ABC TV nunca os lo perdonaría.
Laura
26/01/2007 a las 14:02
Algo de metalampa debo tener, yo pensaba enamorarme muchas veces en poco tiempo, asumiendo no ser correspondida en varias y obteniendo un corazonete roto por amor no devuelto.
Asi suicidarme, autogenerandome un problema cardíaco. Espero que sean todos enamoramientos grandes y la muerte no tarde. Lástima no ser metalampa 100% y que esto del suicidio amoroso resulte instantaneo.
El Angel Gris
26/01/2007 a las 13:50
Te marco un error, donde dice "Mando a distancia" debe decir "Control remoto".

De nada
El Angel Gris
26/01/2007 a las 13:48
Octogésimo séptimo: Sudámela.

El Angel Gris
26/01/2007 a las 13:47
"(En el mundo humano, lo más parecido a esta práctica se denomina blog)."

Y hace un tiempito.

"No hablaré aquí de los complejos de Edipo y de Electra, porque ustedes son lo suficientemente cultos como para creer que ya lo saben todo sobre el tema,.."

Me recuerda al Florentino que acuchillaba y los acuchillados no veín ni la mano ni el cuchillo.
Kundabuffer
26/01/2007 a las 13:45
Y ahora que ya he reclamado indiscutiblemente mi título de octogésimoséptimo lector de "El amor de los metalampos", voy a emitir tranquilamente mi juicio, para que lo lean del nonagésimoprimero al nonagésimoquinto o por allí, porque los anteriores 86 no se vendrán hasta aquí para releer nuevos comentarios, y los posteriores no se aburrirán en leer TODOS los mensajitos.

Entonces aquí voy:
Nonagésimos: Es este, evidentemente, sin lugar a dudas para los entendidos, el mejor post de la historia. O, tal vez, es que estoy enamorado. Pero lo que no debéis hacer por ningún motivo es lo que hizo el trigésimosegundo, Horacio, quien comete un error de principiante al escribir:
"Me gustó mucho cómo empieza pero no cómo termina (me parece algo cursi y tiene un par de errores argumentales -por así decirlo-)."

¿Cursi? ¿Errores argumentales? Toma en tus manos de inmediato la enciclopedia más cercana y consulta el significado de "palabra". Aprovecha de investigar también que es "persona". Y no dejes de averiguar lo que son los "colores". En un caso tan grave como el tuyo hay que comenzar de cero. Tal vez de aquí a unos veinte años te podamos explicar que es "amor". Y en treinta, que es "spleen".

Está muy bien enseñar a leer y escribir en las escuelas, pero deberían prohibir estrictamente esto último a quién no ha demostrado saber el significado de los vocablos.

Vergüenza deberías sentir, Horacio, sin mencionar que confiesas -sin desparpajo- que lees a Hernán tan sólo desde hace "unos pocos días". A no ser que hayas nacido en Octubre del 2006 o algo así, tu conducta es inexcusable, y te condeno a llevar de por vida el estigma de "crítico literario incompetente", o, para abreviar, "crítico literario".

Indignadísimo me retiro...

PD: Si es que llego a descubrir que estoy enamorado estoy dispuesto a revertir la condena.
Kundabuffer
26/01/2007 a las 13:27
¡¡¡Eureka!!!
Soy el octogésimoséptimo en comentar...
Muérete de envidia octogésimonoveno
(Octogésimooctavo no sé, porque en el intertanto en que escribo esto alguien me pudo bajar un puesto en el ranking)
 Interior
26/01/2007 a las 12:24
Muy linda historia, y sobre todo: suave al tacto.
Chinojb
26/01/2007 a las 11:52
Me encantó el final cuando empiezan a recojer...

Pero sin duda estaba deseando que quedase al final un único metalampo. ¿Moriria de viejo o pasaría el resto de su vida intentando suicidarse a base de amarse a si mismo (AKA Masturbarse)?

Saludos
Facu
26/01/2007 a las 11:38
Guapérrimo!
Silvy
26/01/2007 a las 11:17
Creo que nadie captó la sutileza de mi felicitación a don casciari...no importa: lo bueno es ver que tenés muchos amigos que salen a "cagar a trompadas" (figuradamente) a loos que, como yo, "leemos con prejuicios" como dijo alguno...jaja! ni tan luego: solo quise seguir con la sutileza de tu lenguaje usada para cuestionar y CUESTIONARNOS que en definitiva es lo más importante.
Saludos!
Ro
26/01/2007 a las 10:17
Me encantó el concepto del cuentito, en general los de este estilo no me gustan, me hacen acordar a los cuentos de (o plagiados por) Bucay, pero este me gustó. Pero me quedé con ganas de más. Cuando leí la última oración me parecía que tenía que seguir, que algo faltaba.
Igual, muy lindo Hernán.
 egonx
26/01/2007 a las 10:05
"....De hecho, todos los metalampos nacían ginecólogos."

Un golazo producto de una gran jugada nacida en la propia área, un manual completo (corregido e ilustrado) del contrataque a un toque y en profundidad. Una definición exquisita. Uno de esos goles que fueron presenciados por un millón de espectadores....
Se lo relataré a mis nietos. Yo estuve en la cancha ese día!
MEMORABLE.
chikarkas
26/01/2007 a las 08:40
Me gustó mucho el cuento, tengo la impresión de que es un texto más largo que la mayoría de los de orsai, Hernán, pues tenías que detallar varias cosas para conseguir un ambiente creíble y según yo lo conseguiste muy bien. Uno queda sumergido en el mundo de los metalampos y recordando sus detalles mucho después de concluir la lectura. Todo ello a pesar de supuestas incongruencias menores que varios participantes han apuntado.

Felicidades Hernán y gracias por habernos dado algo bueno que releer este 14 de febrero.
 MARIAMallorca
26/01/2007 a las 06:19
Como siempre..genial...!!!! besos hernan
Dicson
26/01/2007 a las 05:21
Genial. Simplemente genial. Saludos y gracias por escribir.
Fearandir
26/01/2007 a las 05:20
Acá la jugaste a Dolina, querido Hernán. Y te salió bien, muy agradable.
Muy ingenioso el método de aprendizaje por oscuridad, excelente idea.

Y nada más que agregar. Lo voy a leer de nuevo, nomás para disfrutarlo de nuevo.
Saludos!
Zoe
26/01/2007 a las 05:19
Lo primero que me vino a la cabeza cuando empecé a leer fue esto 12 de agosto de 1933.
Pero después, cuando seguí leyendo, quería ser un metalampo.
Buenas noches, en BAires.
montuna
26/01/2007 a las 05:11
Cuánto deleite en esa orgía de metalampos y en tu amorosa manera de jugar con las palabras, las creencias y las ilusiones. Ahuyentas algunas tristezas.
ezequiel
26/01/2007 a las 05:05
Me sumo a los que optaron por destacar la frase: ..."morir de amor y no de miedo"...
Esa frase tiene mucho para revolver y poco para resolver. Porque todos morimos pero no todos amamos. Que lindo sería si todo fuese al revés no??

Muy buena onda Hernán.
Abrazo.

Ezequiel (el dueño del comment 5000 de petit que me robaste al borrar todo cuando retomaste post mundial, sigo con bronca che)
 argenta
26/01/2007 a las 03:00
... "entendieron que el miedo a la felicidad nos asegura una permanencia inútil en esta vida, sin deseos ni profundidad.."
Sin duda el peor autoboicot de la humanidad actual.
Muy bueno Hernán.

(marchu *60 yo devine en abogada sólo por haber llegado tarde para ser metalampa :)
Silvina
26/01/2007 a las 02:27
Quien carajo puede regodarse en haber llegado primero?
alicant4ever
26/01/2007 a las 01:49
Y... ¿Los metalampos tenian fútbol? si es asi... ¿se morian cuado sentian amor y pasión por sus clubes y selecciones nacionales? ¿Habian naciones?
Me gustó mucho el texto y yo creo que si fuera o fuese metalampo basandome en mis experiencias como terricola moriria el último sin haberme enamorado ni encontrado el amor.
animal
26/01/2007 a las 01:45
¿No pudieron inventar las terapias genéticas?

Muy entretenido, Hernán. La vaina es que algunos comentarios parecen perfilarte como el próximo Paulo Coelho...
Lisandro
26/01/2007 a las 00:53
Yo soy Terricola, y esto me parecio medio putingui.
Tortuga Lang
26/01/2007 a las 00:46
Gordo querido:


Hoy estuve con Cristina, la mamá de Lola, y nos acordabamos de "Douglas Salvático", de aquella historia de tuneles y demás, con esa rara nostalgia de no leerte sobre papel, con ese vacío dificil de llenar para los que disfrutamos con tu forma de ver el mundo. Pero cada vez que algo te ilumina para escribir, y publicarlo, a tu hinchada blanca y negra se le llena el corazón de sensaciones difíciles de explicar, por lo menos para un vulgar como yo. Por eso solo te digo GRACIAS por tanta generosidad, por tanta claridad.
Y quisiera agregar al comentario, una cosita más, que vale para MARCHU, del comentario 60, y lo siguiente: Marchu, lamento decirte, que el manicomio en el mundo de los metalampos, estaba lleno de abogados como vos, de policias y de arbitros de futbol, que lástima no te diste cuenta antes de tu comentario, que lástima que no tenés la virtud de disfrutar un mensaje como éste, que lástima que solo seas abogada, Gracias Gordo
Ciudad Susceptible
26/01/2007 a las 00:40
Muy bueno, las narraciones originales, irónicas y estudiadamente "serias" sobre falsas civilizaciones, me recuerdan a algunos cuentos de Isaac Asimov.

Aunque eso de "besarse en la oscuridad diciendo sus nombres para conocerse", me sonó contradictorio si partimos de la base que la oscuridad misma los ponía en conocimiento de una infinidad de cosas.
ana
26/01/2007 a las 00:35
Y las ojeras de la resaca los espantó y ni ahì de enamorarse. Luego los Yahoo de Borges y aqui estamos, metièndo la cabeza en horribles oscuridades para tratar de entender algo.
26/01/2007 a las 00:27
Ya lo dijo Silvio, "La cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes...".

Muy bueno, che. Gracias!
/|-
26/01/2007 a las 00:06
Hermoso
Pablo
25/01/2007 a las 23:37
Tu relato es interesante, pero me he quedado impresionado con los comentarios. Recién después del 10° mas o menos, la gente comienza a comentar sobre el post, los primeros, ni lo leyeron, solo quieren figurar. Como bien decías en el Nuevo Paraíso de los Tontos... -Gracias :-)
Mirza
25/01/2007 a las 22:44
sabian que iban a morir y limpiaron ...definitivamente una raza perfecta...

=P
encefalograma plano
25/01/2007 a las 22:42
buenassssss

es la primera vez que escribo por aqui, pero al igual que muchos lelvo un tiempecillo leyendo tus post y este ultimo me ha hecho pensar que hacia tiempo que no leia algo tan bueno...

bonita forma de eutanasia colectiva:)

un saludo
marchu
25/01/2007 a las 22:40
Me provocó un poquito de angustia ( no tanto como el final de mis vacaciones)saber que no podria haber sido metalampa (soy abogada). Una duda...quien poblaba los manicomios metalampos? Besos...me divertí
nebur
25/01/2007 a las 22:05
Hernan:
Felicitaciones, no participo normalmente, es mi primer intervension, pero me gusta mucho leerte desde hace ya un tiempo.

Por ahi se refiere, que todo se ilumino, para evitar que volvieran a aprender.
y luego que:
"se besaban en la oscuridad diciéndose sus nombres para reconocerse" (bajo la manta cuadriculada segun entiendo).

Hermoso que aparesca el conocimiento huyendo de lo establecido, y bajo las sabanas.
Chanchubela
25/01/2007 a las 22:01
El dia venía gris, pero tu relato mágico lo tiñó de bellos colores.
Hace tiempo concí tu blog impulsada por una búsqueda de tesoros ocultos, una búsqueda desatada por mi desmedida e incontrolable curiosidad.
No sabía exactamente que buscaba, pero cuando me topé contigo, el estocazo de mi pala hizo un ruido metálico, ahí supe que te había encontrado.
Desde enconces, cada vez que puedo me asomo a deleitarme con cada uno de tus escritos.
Qué orgullo que seas Argentino!
Elena
25/01/2007 a las 21:58
:)
teo
25/01/2007 a las 21:48
ojo que no hablo de los errores de tipeado, etc,
sino de los que sacan la lupa
para encontrar la imperfección
y, obviamente, destacar que la ven
(porque, claro, ellos seguramente son perfectos)
Zapato
25/01/2007 a las 21:44
»»««

Por algo decimos que el amor es una enfermedad, pero si no amas no vale la pena.

Te felicito, has publicado algun libro?

Por lo menos vas a tener varios pavos que lo van a comprar primero.
teo
25/01/2007 a las 21:40
me sorprenden los buscadores de errores.
qué será lo que les hace
destacar lo que no les gusta
o lo que está (supuestamente) 'mal'?
cuanto 'pinchaglobo' suelto anda por ahí!!

como decía uno,
"si una barca te sirve para cruzar el río,
no te preocupes si está mal pintada"

pal
25/01/2007 a las 21:27
Ah! Bernardo #34 pero fumaban! entonces se murieron de cáncer al pulmón y como uno se pone medio lacio con el poco oxígeno, creyeron que era de amor.
valeria
25/01/2007 a las 21:04
mencantó
Paco Achaval
25/01/2007 a las 21:04
A la altura, que nos tienes acostumbrados!.
Una perfecta historia ficción, digna de plasmarla en Cine. No creo que te preocupen algunos cuestionamientos de tus lectores, pero se nota que leen con prejuicios cargados de antemano, por lo tanto ¡PERDONALOS HERNAN!, no saben entender a un artista.
Me quedo con:
(En el mundo humano, lo más parecido a esta práctica se denomina blog).
Genial!, me encanta el mensaje subliminal.
Y ahora entiendo a uno de mis hijos!, seguramente es la reencarnación de un "metalampo" o se le coló algún "gen metalampo" que vagaba por el universo, je, je
teo
25/01/2007 a las 21:00
emocionante
dulce
y
divertido

"...sólo eran capaces de adquirir conocimientos en la oscuridad."

eso sí que es sabiduría!!!

(no sé si tiene mucho que ver, pero, si aún no lo escuchaste,
te recomiendo el cd "12 segundos de oscuridad"
de jorge drexler)

éste es el tema que da nombre al disco:

12 segundos de oscuridad
(Letra: Jorge Drexler / Música: Vitor Ramil)

Gira el haz de luz
para que se vea desde alta mar.
Yo buscaba el rumbo de regreso
sin quererlo encontrar.

Pie detrás de pie
iba tras el pulso de claridad
la noche cerrada, apenas se abría,
se volvía a cerrar.

Un faro quieto nada sería
guía, mientras no deje de girar
no es la luz lo que importa en verdad
son los 12 segundos de oscuridad.

Para que se vea desde alta mar...
De poco le sirve al navegante
que no sepa esperar.

Pie detrás de pie
no hay otra manera de caminar
la noche del Cabo
revelada en un inmenso radar.

Un faro para, sólo de día,
guía, mientras no deje de girar
no es la luz lo que importa en verdad
son los 12 segundos de oscuridad.

una vez más, gracias por todo
y un fuerte abrazo!!!
Barbarita
25/01/2007 a las 20:51
"De hecho, todos los metalampos nacían ginecólogos"

Ja, ja, ja ¡Qué bueno!
Pini
25/01/2007 a las 20:48
Me volviste a sorprender! No se cómo hacés para escribir TAN bien!
Tenés una gran capacidad como escritor. Podés hacer que el lector imagine cada una de las cosas que escribis, y por sobre todas las cosas, lo hacés de una manera excelente y extraordinaria.
Como todos los días, TE FELICITO.


Pini.-
Gerardo
25/01/2007 a las 20:43
Coño, voy a meter la cabeza en un libro de Borges... El texto está realmente genial!

Patricia
25/01/2007 a las 20:28
Hernàn:
Soy una nueva admiradora de tu excelente manera de expresar ideas.
Te felicito y me felicito por haberte encontrado en este mundo genial.
Me gusta tu idea sobre el amor...un giro en nuestro ADN hacia el amor y solucionarìamos gran parte de nuestros dramas.
Cariños
Sheik
25/01/2007 a las 20:27
Que cagada, justo que me habia enganchado, terminó.

Quiero segunda parte. :)

Demasiado buena tu redaccion, me hizo imaginarme el 100% de lo que escribiste.

lola
25/01/2007 a las 19:47
me parece perfecto, refrescante, excelente para una mañana tristona, soy una admiradora de tu lectura, se me hace hipiosa de los sesentas, ahora los jovenes ya no son asi. tu lectura es un regalo de Dios para mi

pienso que tal vez, te mandaron con el chip cronologico ( generacional?) equivocado
elipsis
25/01/2007 a las 19:35
Qué encantadores seres...no necesitan la luz, la Iluminación, para el conocimiento, sino la oscuridad. Y se aman a la luz del día. No habrá manera de que resurjan? O por lo menos, de que se nos contagien algunos de sus hábitos. Por lo pronto, morir de amor, en vez de de miedo, me parece algo bastante más valiente...y deseable. Aunque el mundo práctico y aséptico de hoy nos inste a tapar nuestro miedo y nuestras ganas de amar comprando plamas, dvds y cosas por el estilo.
PabloS
25/01/2007 a las 19:30
No se si con los años me estaré poniendo sentimental, o un poco pelotudo... Pero no pude evitar emocionarme con la lectura de este artículo.
Es bárbaro la capacidad que tenes, Hernán, de hacer reir y/o llorar a una persona y en ambos casos sin dejar de emocionar.
Perdon si me puse molesto, pesado, cursi o pelotudo (como dije antes), o si mi crítica carece absolutamente de sentido.
Simplemente uno trata de expresar lo primero que sale despues de leer esto.
Saludos y todo mi respeto
Pablo
Othaner
25/01/2007 a las 19:27
Hermoso.. Romántico... ya se extrañaba uno de éstos posts. Se te quiere Hernán, desde México.
ChuKita
25/01/2007 a las 19:25
Nene que imaginación!.. te zarpaste.. cuántos palos para nuestra sociedad no?.. me encantó porque es profundo, hirónico y gracioso ..
Como ver un buen capítulo de los Simpson o algo asi.. (capaz q sea un insulto para vos q diga eso jaja.. )
Me saco la galera...Saludos!
Mosca de Bar
25/01/2007 a las 19:22
Hola Hernán:
Resta saber si algunos metalampos, además de conversar, reír y besarse; bailaban tregua y catala mientras se enamoraban.
Saludos cordiales.
Silvy
25/01/2007 a las 19:15
me quedaron muchas dudas sobre esta "raza perfecta"
1-Como sabían de la existencia de telefonía movil y mando a distancia si solo inventaban lo que necesitaban?
2-Inventaron el escrabel?
3-Para que necesitarían la psiquiatría si solo se dedicaban a gozar y etc? (además de ser perfectos)
4-Al ser "perfectos" los albinos como enacajan en la historia y porque tenían problemas con la oscuridad?
5-Si al enamorarse morían como diablos sobrevivieron los primeros y llegaron a multiplicarse? ( o es que alguien los puso todos juntos en ese lugar y listo?)

 Gustavo
25/01/2007 a las 19:14
Bastante linda la historia...(tampoco es que me volvio loco eh!) pero ... Para cuando un par de Lucas y Alex!?!?!?!? (Esas son las que más me gustan!)
Saludos!
Silsh
25/01/2007 a las 19:08
Buen cuento, aunque... creo que necesitaría otra lectura y reflexión para lograr que cierre completo. Da para mucho más, sin dudas.

CARLA
25/01/2007 a las 19:07
Excelente, como siempre!!!
Saludos!!!
25/01/2007 a las 19:05
Ya va a aparecer alguno a decir que si fumaban no pueden haber sido una sociedad perfecta.
yo
25/01/2007 a las 19:00
Sos la primer persona que no conozco y quiero.
Te juro que te quiero.
El texto es Brillante!!!!

...por que amores que matan nunca mueren....
Horacio
25/01/2007 a las 18:57
Me gustó mucho cómo empieza pero no cómo termina (me parece algo cursi y tiene un par de errores argumentales -por así decirlo-). De todas formas me gustó.
Encontré tu blog hace unos días y la verdad que lo disfruto mucho, me identifico con muchas cosas . Espero que no te moleste mi comentario anterior, pero me parecía boludo decirte "me gustó mucho" y no decirte lo que no me gustó. Voy a seguir recorriendo, ya te agregué a "mis listas" de blog. Saludos
25/01/2007 a las 18:57
hermoso.

cortaziano.
Hector
25/01/2007 a las 18:51
Buenisimo, como todo lo que sale de tu pluma.. o tu teclado
Juliet
25/01/2007 a las 18:44
jajaja
Me gustó esta historia =)
Todavía no entiendo como a alguien se le pueden ocurrir tales cosas!!

Saludos Hernán!
25/01/2007 a las 18:38
hermoso! hermosísimo!
Bart
25/01/2007 a las 18:32
Como los dos últimos no se enamoren a la vez hay uno que se va a quedar solo para toda la eternidad. Claro que siempre le queda el narcisismo para suicidarse.
Chifu1965
25/01/2007 a las 18:32
Debo ser un metalampo cagón, porque la verdad que la ando colocando poco, últimamente. Soy inmortal!
pal
25/01/2007 a las 18:28
además de cerveza y eso, repartieron preservativos, o eran estériles después de dos días de luz, o algo así, porque en todos esos años no nació nadie...
Gabriel Rodz.
25/01/2007 a las 18:27
Uff. ¿La verdad? Cualquier cosa que diga va a ser poco. Todavía no digiero.

Un abrazo,
G.
obsidiana
25/01/2007 a las 18:24
Muchas gracias :-)
pal
25/01/2007 a las 18:22
pooooobrecitos metalampitos! pero murieron felices es lo que cuenta...
 olo mosquera
25/01/2007 a las 18:21
Gracias Pat, corregido.
PAT
25/01/2007 a las 18:16
Hernán:
Una vez más un relato eficaz.
Se que lo agradecés por eso te digo un detalle:
cuando habla del apagón del año 878, hay un error de tipeado (campeones mundial es) un espacio furtivo.
Felicitaciones
Un abrazo
Leo
25/01/2007 a las 18:16
No soy un metalampo. Apago la luz, espero diez minutos, la enciendo, les cuesta unos segundos a mis ojos volver a adaptarse, pero sigo tan estúpido como ahora. Y estoy enamorado pero vivo.
tililili
25/01/2007 a las 18:15
espeluznante
25/01/2007 a las 18:13
Me encantó.

"En el mundo metalampo la erudición no constituía un privilegio sino un síntoma de haber comprado una casa mal iluminada."

Me quedo con eso...

Y lo de "nacían ginecologos"
Alberto José
25/01/2007 a las 18:12
Dios te tendría que haber consultado cuando creó a la raza humana.

Un abrazo.
Roberto Arancibia
25/01/2007 a las 18:11
Las !! eran "
pero bué, seré albino?
Veruzhca
25/01/2007 a las 18:10

Hola.

Esta Genial. como todo lo que escribes, me lleno el corazon de nostalgia y la mente de reflexion; esa frase de: "morir por amor a morir por miedo " esta para la historia.

Sabes creo mucho en que mas vale arrepentirse de lo que haces que de lo q no haces, y sabes otra cosa?....nos hace falta aprender de los metalampos , x q al final estamos aqui de paso-

y bueno si fuera metalampa creo q hubiese sido de las primeras en morir, jejeje.

A Dios gracias soy humana.

Con cariño Vero y sigue escribiendo por favor.
Roberto Arancibia
25/01/2007 a las 18:09
Puro talento Hernán. La historía es muy buena.
!Morir de amor y no de miedo!. Me quedo con esa.

Y sorry por los albinos!
Dr. J
25/01/2007 a las 18:08
Ese siempre fue mi deseo: morir con las botas puestas. Amén.
 Saint
25/01/2007 a las 18:06
¿Se puede proponer un brindis?
Levanto la copa, entonces, a la salud de los metalampos, cuyo amor -le robo las palabras a una amiga- estuvo destinado a no ser y sin embargo fue.
oscar
25/01/2007 a las 17:59
Muy bueno, aunque la perfección queda invalidada por el componente "policia".
:)
Cristania
25/01/2007 a las 17:58
Excelente cuento, sin amor no vale la pena vivir.
konectada
25/01/2007 a las 17:56
Y..es entonces el amor una imprefeccion? entonces el chocolate era mortal tambien?
konectada
25/01/2007 a las 17:54
Me encanto. Lo que no cuentas es quien guardo la historia de los metalampos. Como es que trascendieron para que tu nos cuentes? Un manuscrito de 1933?
Armando
25/01/2007 a las 17:46
tu cookie no guarda mi información personal!, es personal???, por eso perdí el pri!
 Cafe Plaza
25/01/2007 a las 17:45
Es una tontería ser el primero, pero me gusta Casciari. Ahora lo leo
 audvloid
25/01/2007 a las 17:45
ganador moral?
bluf
25/01/2007 a las 17:45
enfermos
Armando
25/01/2007 a las 17:45
No lo puedo evitar, yo llegué primero (suaves al tacto)
Maria
25/01/2007 a las 17:45
Esta vez sí que... primera!!!