Orsai blog post

Vida privada
martes 22 de abril, 2008

Orsai post

Vida privada
martes 22 de abril, 2008

El milagro de los pueblos

       

Cuando nació la Nina no tuve ganas de escribir sobre otra cosa que no fuera el descubrimiento de la paternidad. Yo mismo notaba, en los ojos de todos, el cansancio de mi discurso baboso. En Orsai intenté controlarme, y prometí que sólo escribiría sobre el tema los días veinte de cada mes, y así lo hice durante el primer año. Después conseguí calmar el borbotón, al menos de puertas para afuera. La semana pasada Nina cumplió cuatro años, y hoy casi somos día veinte... Es un buen momento para volver sobre el asunto.

No es que ahora, de repente, tenga algo nuevo para decir. Todo sigue su curso con gran naturalidad. Se acabó la época de los pañales y del chupete, como le pasa a todo el mundo. Descubrimos, con alegría, que la nena no es un prodigio del ajedrez ni tiene otras virtudes tempranas. De hecho, lo que más le gusta es dormir. Tampoco voy a narrar pequeñas anécdotas habituales que sólo maravillan a los que están cerca, y que dejan al resto con una sonrisa falsa en la boca.

La miramos, y sospechamos que es feliz. Posiblemente sea lo único que nos importa en la vida.

Cuando estuvo a punto de cumplir tres años, es decir, cuando iba a empezar la escuela, decidimos irnos de Barcelona, que es una ciudad preciosa pero inmensa, para buscar un pueblo chiquito. Una casa con pasto, un lugar con animales cerca.

Yo siempre creí que una buena parte de mi felicidad infantil tuvo que ver con haber crecido en Mercedes, y probablemente con que mi abuelo Salvador haya vivido en una quinta. Y más tarde, en la juventud, con haber ido a un colegio con los mismos compañeros desde el principio.

Le tengo un respeto irracional a la amistad temprana, a conocer a mis amigos desde la primera infancia. Con el Chiri tenemos recuerdos lúcidos, limpios, que tienen más de veinticinco años. Y a Guillermo, que viene a mi casa todos los sábados a jugar, le recuerdo la cara desde hace más de treinta.

Con ellos no hay, no existe, la posibilidad del aburrimiento. Sólo claridad y placer. Llega un punto en que la serenidad es tan enorme, y la conversación tan fluida, que es complicado, más tarde, no confundir una charla común con un pensamiento en solitario.

Cuando cumplí dieciocho y me fui a Buenos Aires (una ciudad preciosa, pero inmensa) entendí que la amistad de las grandes capitales era menos antigua y más frágil. Quizás, porque los amigos infantiles se perdían en la maraña, y los amigos nuevos se habían conocido de grandes. Los chicos de las ciudades numerosas hacen el jardín en un barrio, la primaria en otro, el secundario más allá... Se pierden el rastro, cambian mucho de colectivo. El tango Tres amigos da fe de esta desgracia:

¿Dónde andarás, Pancho Alsina?
¿Dónde andarás, Balmaceda?
Yo los espero en la esquina
De Suárez y Necochea.

Hoy ninguno acude a mi cita.
Ya mi vida toma el desvío.
La guardia vieja me grita
¿Quién ha dispersado aquel trío?

Pobre cantor de Buenos Aires: sus amigos también habían cambiado de colegio... Pero no les pasa a todos, claro. Algunos tienen la suerte de la perseverancia, o del anhelo, o de la casualidad, y entonces hay reencuentros felices. Pero son los menos. En general, el medio ambiente de las capitales no ayuda a la germinación de la amistad temprana y para siempre.

Y después está el asunto del pasto. Y el asunto del río. Y el asunto de los aromas. Crecer en los pueblos tiene algunas desventajas (la antena de Mercedes no sintonizaba Tevedós, por ejemplo) pero también produce un provecho lento que se descubre con los años. El olor de las lombrices cuando levantás la baldosa, los barriletes de caña, juntar huevos calientes mientras te mira la gallina madre, pisar hormigueros y sentirse un dios malvado. Sentirse sucio, sentirse lejos de casa, del otro lado de un río.

O la multitud de madres y padres. Eso también. La cercanía de las casas de los amigos te convierte, también, en hijo de otra gente. Y te ayuda a querer a otros padres (que son otros mundos), a conocerlos en la intimidad y en la sobremesa. Alfredo y Mary son hoy, para mí, lo que Chichita y Roberto son para el Chiri. También Hugo y Gloria, los padres de Guillermo. Otros ojos que nos vieron crecer, y siguen allí siempre. Y otras habitaciones, y otros estofados.

Entonces, hace casi un año, nos mudamos a Sant Celoni, un pueblito de quince mil habitantes en la montaña. Nuestra casa está justo al final del pueblo, en el punto exacto donde el asfalto se convierte en bosque. La Nina vuelve sucia del jardín. Su abuelo la lleva a buscar hongos. Sus amigos del cole tienen padres que son de acá, de toda la vida. Cuando llueve hay barro, cuando nieva hay silencio. Y también perejil en la ventana de la cocina.

Claro que la ecuación no tiene por qué funcionar como una magia. Vivir en un pueblo no es la receta de ninguna felicidad, ni tampoco las ciudades escupen moldes de chicos tristes. Pero hay algo, en mis propios recuerdos de la infancia, que me lleva a repetir el idéntico camino de una esperanza. Es como plantar una semilla en tierras propicias. Hay egoísmo en todo esto, porque solamente puedo relacionarme profundamente con personas que han tenido una infancia feliz. Y eso no tiene nada que ver con la geografía. Solamente es suerte. Pero yo quiero ser amigo de la Nina, cuando seamos grandes.

Supongo que los padres que han sido felices con la riqueza pretenden hijos que aprendan pronto a sumar y multiplicar. Y los que han sido felices con la música hacen lo posible por darles a los suyos un entorno lleno de pianolas. El amor funciona de ese modo. También la voluntad y el deseo. A mí me tocó ser feliz gracias a que conversé toda la vida con la misma gente. Todo lo bueno que me pasó y me pasa tiene que ver con ese destino no buscado.

Por eso, cuando la Nina vuelve del cole todos los días a las cinco, la veo entrar a casa y le pregunto si jugó con los chicos, le pregunto cómo se llaman sus más mejores amigos, quiero saber si se divirtió como un chancho en el patio.

La pregunta es otra, por supuesto. La pregunta verdadera es:

—¿Sembraste muchos chiris esta mañana, Nina? ¿Le pusiste agua a todos tus guillermitos?

Ella me dice que sí, por suerte. Siempre me dice que sí. Y yo cruzo los dedos para que sea verdad y entonces, un día, a ella también le ocurra el milagro.

Hernán Casciari
martes 22 de abril, 2008


El milagro de los pueblos

por Hernán Casciari

Cuando nació la Nina no tuve ganas de escribir sobre otra cosa que no fuera el descubrimiento de la paternidad. Yo mismo notaba, en los ojos de todos, el cansancio de mi discurso baboso. En Orsai intenté controlarme, y prometí que sólo escribiría sobre el tema los días veinte de cada mes, y así lo hice durante el primer año. Después conseguí calmar el borbotón, al menos de puertas para afuera. La semana pasada Nina cumplió cuatro años, y hoy casi somos día veinte... Es un buen momento para volver sobre el asunto.

No es que ahora, de repente, tenga algo nuevo para decir. Todo sigue su curso con gran naturalidad. Se acabó la época de los pañales y del chupete, como le pasa a todo el mundo. Descubrimos, con alegría, que la nena no es un prodigio del ajedrez ni tiene otras virtudes tempranas. De hecho, lo que más le gusta es dormir. Tampoco voy a narrar pequeñas anécdotas habituales que sólo maravillan a los que están cerca, y que dejan al resto con una sonrisa falsa en la boca.

La miramos, y sospechamos que es feliz. Posiblemente sea lo único que nos importa en la vida.

Cuando estuvo a punto de cumplir tres años, es decir, cuando iba a empezar la escuela, decidimos irnos de Barcelona, que es una ciudad preciosa pero inmensa, para buscar un pueblo chiquito. Una casa con pasto, un lugar con animales cerca.

Yo siempre creí que una buena parte de mi felicidad infantil tuvo que ver con haber crecido en Mercedes, y probablemente con que mi abuelo Salvador haya vivido en una quinta. Y más tarde, en la juventud, con haber ido a un colegio con los mismos compañeros desde el principio.

Le tengo un respeto irracional a la amistad temprana, a conocer a mis amigos desde la primera infancia. Con el Chiri tenemos recuerdos lúcidos, limpios, que tienen más de veinticinco años. Y a Guillermo, que viene a mi casa todos los sábados a jugar, le recuerdo la cara desde hace más de treinta.

Con ellos no hay, no existe, la posibilidad del aburrimiento. Sólo claridad y placer. Llega un punto en que la serenidad es tan enorme, y la conversación tan fluida, que es complicado, más tarde, no confundir una charla común con un pensamiento en solitario.

Cuando cumplí dieciocho y me fui a Buenos Aires (una ciudad preciosa, pero inmensa) entendí que la amistad de las grandes capitales era menos antigua y más frágil. Quizás, porque los amigos infantiles se perdían en la maraña, y los amigos nuevos se habían conocido de grandes. Los chicos de las ciudades numerosas hacen el jardín en un barrio, la primaria en otro, el secundario más allá... Se pierden el rastro, cambian mucho de colectivo. El tango Tres amigos da fe de esta desgracia:

¿Dónde andarás, Pancho Alsina?
¿Dónde andarás, Balmaceda?
Yo los espero en la esquina
De Suárez y Necochea.

Hoy ninguno acude a mi cita.
Ya mi vida toma el desvío.
La guardia vieja me grita
¿Quién ha dispersado aquel trío?

Pobre cantor de Buenos Aires: sus amigos también habían cambiado de colegio... Pero no les pasa a todos, claro. Algunos tienen la suerte de la perseverancia, o del anhelo, o de la casualidad, y entonces hay reencuentros felices. Pero son los menos. En general, el medio ambiente de las capitales no ayuda a la germinación de la amistad temprana y para siempre.

Y después está el asunto del pasto. Y el asunto del río. Y el asunto de los aromas. Crecer en los pueblos tiene algunas desventajas (la antena de Mercedes no sintonizaba Tevedós, por ejemplo) pero también produce un provecho lento que se descubre con los años. El olor de las lombrices cuando levantás la baldosa, los barriletes de caña, juntar huevos calientes mientras te mira la gallina madre, pisar hormigueros y sentirse un dios malvado. Sentirse sucio, sentirse lejos de casa, del otro lado de un río.

O la multitud de madres y padres. Eso también. La cercanía de las casas de los amigos te convierte, también, en hijo de otra gente. Y te ayuda a querer a otros padres (que son otros mundos), a conocerlos en la intimidad y en la sobremesa. Alfredo y Mary son hoy, para mí, lo que Chichita y Roberto son para el Chiri. También Hugo y Gloria, los padres de Guillermo. Otros ojos que nos vieron crecer, y siguen allí siempre. Y otras habitaciones, y otros estofados.

Entonces, hace casi un año, nos mudamos a Sant Celoni, un pueblito de quince mil habitantes en la montaña. Nuestra casa está justo al final del pueblo, en el punto exacto donde el asfalto se convierte en bosque. La Nina vuelve sucia del jardín. Su abuelo la lleva a buscar hongos. Sus amigos del cole tienen padres que son de acá, de toda la vida. Cuando llueve hay barro, cuando nieva hay silencio. Y también perejil en la ventana de la cocina.

Claro que la ecuación no tiene por qué funcionar como una magia. Vivir en un pueblo no es la receta de ninguna felicidad, ni tampoco las ciudades escupen moldes de chicos tristes. Pero hay algo, en mis propios recuerdos de la infancia, que me lleva a repetir el idéntico camino de una esperanza. Es como plantar una semilla en tierras propicias. Hay egoísmo en todo esto, porque solamente puedo relacionarme profundamente con personas que han tenido una infancia feliz. Y eso no tiene nada que ver con la geografía. Solamente es suerte. Pero yo quiero ser amigo de la Nina, cuando seamos grandes.

Supongo que los padres que han sido felices con la riqueza pretenden hijos que aprendan pronto a sumar y multiplicar. Y los que han sido felices con la música hacen lo posible por darles a los suyos un entorno lleno de pianolas. El amor funciona de ese modo. También la voluntad y el deseo. A mí me tocó ser feliz gracias a que conversé toda la vida con la misma gente. Todo lo bueno que me pasó y me pasa tiene que ver con ese destino no buscado.

Por eso, cuando la Nina vuelve del cole todos los días a las cinco, la veo entrar a casa y le pregunto si jugó con los chicos, le pregunto cómo se llaman sus más mejores amigos, quiero saber si se divirtió como un chancho en el patio.

La pregunta es otra, por supuesto. La pregunta verdadera es:

—¿Sembraste muchos chiris esta mañana, Nina? ¿Le pusiste agua a todos tus guillermitos?

Ella me dice que sí, por suerte. Siempre me dice que sí. Y yo cruzo los dedos para que sea verdad y entonces, un día, a ella también le ocurra el milagro.

Hernán Casciari
martes 22 de abril, 2008


¿Te gustó esta historia?

Pertenece al libro El pibe que arruinaba las fotos, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


22/11/2014 a las 23:09
Un amigo nuevo no es lo mismo, Pepe. Nos quiere por la mitad.
 Tati Beer
17/06/2014 a las 19:52
Leo "Vivir en un pueblo no es la receta de ninguna felicidad, ni tampoco las ciudades escupen moldes de chicos tristes" y yo, una oficinista que almuerza en el escritorio sólo para seguir leyendo el blog, lloro como una María Magdalena (diría mi abuela) con esa oración magistral.
10/01/2013 a las 20:34
Es tan cierto gordo, aunque vea una vez por año a mis amigos del pueblo, siempre los voy a sentir más cercanos que a muchos que puedo ver a diario en la gran ciudad.
Y cuanto más viejo se pone uno más difícil cosechar una amistad.
MrFloppy en Islandia
29/04/2008 a las 12:28

Ah, por cierto, la vida en los pueblos no es aceptada de igual manera si uno tiene una familia que si está soltero, no pocas veces las ciudades pequeñas acaban siendo como cárceles.
Mister Floppy
29/04/2008 a las 12:19

Barcelona no es una ciudad inmensa, una ciudad inmensa es Buenos Aires, también lo son México, NY o Tokio.
Barcelona tiene un tamaño que no está mal.
Gabi
29/04/2008 a las 02:42
La vida de los pueblos es irreemplazable, te felicito por pensar así y darle a tu hija la oportunidad de crecer más sanamente colocando su bienestar en primer lugar. Te lo dice una lujanense que conoce sobre lo que estás hablando. Saludos!!!

Nacho Conese
28/04/2008 a las 22:27
Hernan!!!! que hijo de mil puta que sos! es la primera vez que escribo un comentario, pero te vengo siguiendo desde hace ya un rato. El video de tu pequeña Nina es para pasarlo todo el dia! Sobre lo de vivir en los pueblos opino exactamente igual que vos. A mi me paso de criarme en un pueblito de las sierras de Córdoba, La Falda para ser exacto (donde todavia viven mis viejos) y aunque ya hace 5 años que soy habitante de ciudades mas grandes (Mendoza, Neuquen, Córdoba) la magia de los pueblos, de una infancia de travesuras y escapadas y de amigos de mas de 20 años (eso que tengo 23) no me las quita nadie!
Fuera de eso te quiero comunicar que estas en mi lista de los tipos mas grossos vivos o muertos que hubo en Argentina
- Mi viejo (grosso total) - El Che (mucho huevo) - Sabato (inmenso) - Adolfo Castelo (dandy crepuscular) - y el ultimo incorporado Hernán "el gordo" Casciari (me haces cagar de risa, me haces llorar y me haces pensar, ¿que mas se te puede pedir viejo?)

Segui emocionandonos a todos los que te seguimos.
Un abrazo Grande,
Nacho.
 olo mosquera
28/04/2008 a las 17:07
Exacto, #165: más o menos el truco viene siendo hablarle. Y por supuesto, reventarla de un sopapo contra el aparador cuando se le escapa un acento foráneo. La mejor pedagogía es el terror, seguido de cerca por la palabra amable y el soborno.
José Vicente de Pescueza
28/04/2008 a las 17:02
Soy de un pueblo de 180 habitantes. Soy Feliz de realizar mi proyecto de vida en este pueblo Pescueza (Cáceres). La vida (sus sentimientos, afectos, emociones, amistades, cercanías...)se mastica y se palpa con la punta de los dedos cuando tiene la suerte de vivir en un pueblo pequeñito de esta impresionante tierra Extremeña. Saludos y Gracias
  mafaldita
28/04/2008 a las 16:53
que como hace hernan para q la nena hable en argentino?
le habla, le habla, lehablalehablalehabla LE HABLAAAAA!! (gracias les luthiers...)
Oyom
28/04/2008 a las 15:39
Creo que es verdad que un pueblo es ideal para vivir la infancia. Pero no sé si lo es para toda la vida. El anonimato y la experiencia de las ciudades también son esenciales para ciertos momentos de la adolescencia y sobre todo la juventud. Y hasta ahí llego... cuando me considere un adulto carente de juventud, opinaré del resto.

En Oyom uno de sus integrantes justo escribió un relato sobre una chica que es perseguida sin que lo sepa... ella lo ignora... no hubiese sido posible más que en una ciudad repleta de desconocidos.

Saludos
Oyom

PD: y tus reflexiones sobre la amistad... sin palabras, realmente un lujo.
Cris
28/04/2008 a las 11:39
Yo naci en una ciudad pequeña del norte de España (Santander) donde he seguido veraneando toda mi vida. Por el trabajo de mi padre, pase mi infancia y adolescencia viajando por la península, pero me quedan amigos de la infancia inolvidables (de hecho, me quedan dispersos por España) y algunas de las mejores amigas, han terminado en Madrid por diversas circunstancias, y tenerlas es lo mejor, lo mejor, del mundo.
virgynqn
28/04/2008 a las 08:01
Yo desgraciadamente no tuve tu suerte, nos mudamos a una ciudad mas grande cuando tenia 9 años, y hasta hace poco estuve triste porque practicamente me quede sin amigas, pero descubri que no era la unica a la que le pasaba y decidimos con las pocas que quedabamos volver a juntarnos, y desde entonces ya no vi mi cara triste en las fotografias, inclusive me convence a sacar fotos, me volvio hasta el amor propio, los amigos son parte de uno mismo. Siempre pienso que cuando tenga hijos van a ir siempre al mismo colegio, con la esperanza de que ellos tengan mas suerte que yo.

Saludos!!

Pd: Brillante la actuacion de la Nina, me encantan sus cachetes.
eugenia
28/04/2008 a las 05:31
Es posible que no tenga nada que ver.
Ayer hubo un entierro. El muerto era el ultimo de 7 hermanos. Se había mudado a la ciudad con 20 años, tenía 73 años. Un compañero de clase, que hacía 53 años que no lo veía, no pudo contener las lágrimas:
- Eramos muy amigos, dijo, y hablaba en presente.
Camila
28/04/2008 a las 04:33
"y hoy casi somos día veinte..."
esta expresión me dio risa.

El video es muy dulce.

Tengo 27 años, he vivido toda mi vida en una ciudad mediana (un casi pueblo) y ya no aguanto mas, jajaja. No reniego, me encanta mi ciudad, solo que ya no aguanto mas. Algún día me iré y ahi veré si extraño...

saludos
germán s.
28/04/2008 a las 04:21
Gordo pelotudo. Me hiciste lagrimear.

Te felicito. Por la Nina. Por el video. Y sí, también por lo que escribiste, pero en esta ocasión es en este orden.

Hay amistades raras también, ¿sabías? Esa de la gente que no se conoce, pero que de algún modo parece que sí, distancias, letras e imágenes mediante. Bueno, vos algo de eso sabrás, supongo.

Un abrazo.
Stella
27/04/2008 a las 22:15
Hernan, tu historia me transporto a mi querido pueblo, Berrotaran, provincia de Cordoba... a los olores de mi infancia, a las calles del pueblo, a mis amigos de siempre, a mis padres postizos.... muchas gracias! un abrazo grande (desde Manchester, Inglaterra, nueva fan!)
pal
27/04/2008 a las 22:14
me falta ver el video, pero yo la vida de barrio en la gran ciudad no la cambio por la vida de pueblo... nononono... por eso me sacrifiqué y aunque la ciudad no es grande, por lo menos vivo en un barrio... lo que vale Hernández es eso de los amigos de toda la vida, de tooooodaaaa la vida. Mi primer post fue para mi amiga Nina, que es como mi Chiri... si se da eso Hernán, le hiciste un gran regalo, más grande que los laZos del vestido que lleva. Y ya es mucho decir.
Besote.
Maravilloso Desgarro
27/04/2008 a las 21:39
Estaba leyendo y una linea me recordó este post. Volví para ponértela Hernán y salí ganando yo - como siempre - porque pude ver el vídeo.

Yo le doy una Palma de Oro.

Lo que sentí no fue normal, ¡Qué belleza!

Ah! La Frase!

"Quizá porque la verdadera patria de un hombre es su niñez,..."
Capitán Alatriste, de Artuto Pérez-Reverte
yanina
27/04/2008 a las 19:38
por favor hernan decinos cual es el secreto para q un hijo hable en Argentino?.
es increible como habla nina,parece toda una Argentina,felicitaciones. Espero q el mio sea igual q no se le pege la tonada gallega ja,j,aja.
tenes una hija hermosa y re dulce,muchas felicidades.
Drusila
27/04/2008 a las 18:32
No existe un manual para ser padres, y la experiencia ajena me causa tanta incertidumbre como cualquier otra tècnica a emplear. Pero sin dudas que repetir lo que me hizo felìz y prestar especial atenciòn a lo que creo que fallò en mì, son las premisas que utilizo para llevar a cabo tan ardua labor.
el_clavadista_solitario
27/04/2008 a las 14:54
Puro "nouvelle vague" con la Nina largándose por ahí, a vivir su vida, lejos de toda tiranía (¡ja, ja, ja!) paterna.

Por fin ya sabemos, los que tenemos el gusto de leerte, que es lo que nos espera "Al final de la escapada", un parque con arena, toboganes y columpios. Un lugar para pasarlo bien.

Una vez más, gracias; Hernán.
Claudia
27/04/2008 a las 11:18
Simplemente una maravilla.No entiendo porque tantos quieren saber los trucos :la magia se disfruta y basta.No?Gracias por compartirla con todos nosotros.
mery
26/04/2008 a las 22:22
ja,j,aja... solo t tengo 4 palabras por decir: ¡¡¡Gracias por ser Argentino!!! ja,aj,aj,aj
de verdad,sos un grande!!!.
Gracias!!!...
clavijo
26/04/2008 a las 18:49
Que gran verdad Hernan los amigos de la infancia son los unicos que valen la pena... Respecto a Nina creo que con 4 años aun no es grande, para Sudafrica 2010 tendra 6 entonces ya sera grande
ismael
26/04/2008 a las 17:27
no sabes cómo me jode que los fotologs tengan más posts que su blog. la foto fashion invita a la reflexión más que la prosa? o es que uno no se atreve a añadir nada cuando el autor ya todo lo escribió
Madame Rosa
26/04/2008 a las 14:13
Post de Casciari y video de la Nina? Cuánto ingenio junto! Los he disfrutado un montón en este sábado lluvioso en Cali, Colombia.
Totalmente de acuerdo con lo que escribes sobre los pueblos pequeños y las grandes amistades.
Un abrazote tropical
Euge
26/04/2008 a las 10:43
Que grande la Nina habla en argento perfecto!!!!
Pero no te parece demasiado eso de que ande por ahi cantando la marcha peronista jajajajajja

Me pregunto que acento tendra el mio cuando aprenda a hablar

Te mando un beso gigante, siempre te leo aunque nunca te escriba y me encanta la forma esa que tenes de contar las cosas.
Kazu
26/04/2008 a las 06:01
Que bella!!

Yo cuando era niña, también pensaba en salirme de mi casa, que envidia me da Nina que si lo logró, con trajecito de sailor moon y toda la cosa, nada más que se le olvidó llevarse un paquete de galletas.

Saludos
Norma De la Cruz
26/04/2008 a las 00:23
Como todo lo tuyo, me has tocado....

Yo he criado 4 hijas en un casi pueblito, un barrio parque de Mar del Plata...y lo han disfrutado mucho, tanto que tres siguen viviendo allí...solo que no es como antes, claro, los tiempos cambian, pero lo que han disfrutado, no se lo quita nadie.

Te descubrí hace poco, desde El Bidorto, pero ya te "recorrí" todo. Sos un genio, y te he recomendado a muchos amigos, que están encantados.

Ya todos lo han dicho antes, pero lo repito, la Nina, un encanto...y me he visto todas las pelis que has puesto. Y mirá que tengo 7 nietos, me las se todas, pero esta niña es un sol.

Cariños a vos y tu hermosa familia, Norma ( hoy desde Neuquén, visitando la hija más lejana y sus cuatro niños)
Gerardo
25/04/2008 a las 23:32
Una vez mas me hiciste emocionar Casciari. Me llevaste sin escalas hasta mi infancia en Ciudad Jardín, que si bien no es un pueblo como Mercedes, nos regalaba a todos los chicos del barrio la posibilidad de sentir muchas de las cosas que narraste.
Por suerte yo también pude regar todas las mañanas un Germancito con el que atesoramos 23 años de amistad ininterrumpida y millones de recuerdos y momentos compartidos.
Coincido con vos, los amigos que uno hace de grande van y vienen pero los de la infancia se quedan para siempre.
Te mando un fuerte abrazo.

Gerardo.-
Luis Zarza
25/04/2008 a las 20:59
(No sé si llegues hasta aquí leyendo comentarios, pero igual tengo algo que decir, aunque seguro ya lo sabes).
No es crítica, ni mucho menos. Tampoco busca ser alabanza, lo que voy a decir, porque ni hace falta, y de todas maneras hay alguna por ahí implícita. Tampoco necesitas una descripción de la naturaleza de tu blog y tus escritos. Es sólo una reflexión que hago en voz alta, con la que podrías o no estar de acuerdo. Es igual.

Dices que la gente se aburre cuando estás inspirado hablando de tu hija y la paternidad. Los que no han sido padres no lo entienden. Los que sí, lo entienden y quizá no lo necesitan.

Quizá nadie o casi nadie necesita saber cuáles han sido tus andanzas por la vida. Tu vida ha sido muy normal, parecida a la de millones, o cientos de millones. Entonces, ¿por qué nos tienes aquí como babosos (sin ofender a nadie, por supuesto) esperando cada uno de tus escritos? Es por la manera en que describes y platicas las cosas, reales o ficticias. Usas palabras, das vueltas, describes de manera inesperada cosas cotidianas. Casi en cada frase escondes un tesoro, donde lo que importa no es el tesoro, sino cómo nos llevas a él. "...ni las ciudades esculpen moldes de chicos tristes". Es una reflexión simple dicha de una manera sabrosa. Nos hace llegar a cosas que ya sabemos, que hemos vivido. Es como los bikinis, cubren (y descubren) algo que ya sabemos cómo es, pero el medio para llegar a él es donde está la mayor parte de ese disfrute. Así que tú sacas recuerdos de tu memoria, agregas cosas de tu cosecha, y lo cocinas con sazón.

Así que tú platícanos cualquier cosa, lo que se te ocurra. Pero dilo como sólo tú sabes. Y veremos así nuestra propia vida cotidiana, pero encontrándole una reflexión nueva, y con un sabor nuevo. Así redescubrimos nuestra vida, nuestro pasado, aquellos juegos, aquel bosque, aquella pandilla, aquellos episodios de TV, pintados con colores diferentes, con un nuevo aroma con el sazón de otro.

Saludos y gracias!
Neuquina
25/04/2008 a las 18:29
Que genial Hernan, felicitaciones! Yo me habia hecho los rulos para ver la pelicula, pero bueno, tendremos que esperar que Gasalla traiga la obra para el sur.
Saludos
fede o
25/04/2008 a las 17:47
mirta es gasalla? felicitaciones, hernán! ahí va para los estreñidos que dicen que mirta no existe!

nos vemos en el metropolitan.
Crysty
25/04/2008 a las 05:37
jajajaj Buenísima nota....y el video alucinante che...toda una estrella la Nina...
(Eso sí, te fuiste al carajo con lo de monja-jamón....)
Saludos Hernán....
Juliet
25/04/2008 a las 05:08
Hernán, dejame decirte que sos un papá re lindo. =)
y tu Nina... es una hija muy linda también!!
Ni dudes que en unos años se gana un oscar! Una idola la petiza!
Encima con el disfraz de Sailor Moon!!! Me-mató.
así de simple. Cuando yo era chica se usaba el mismo... y tengo casi 20 años. Me hizo sentir vieja. Jajaja
EN fin, mucha suerte con eso de la paternidad!
Y hago una salvedad, soy porteña for ever y tengo la suerte de tener amigas desde jardín, y el comienzo de la primaria... y se que no soy "adulta!" que digamos, pero hay q ponerle pilas a eso de la amistad. =)

un saludo grande!

Julieta.
vivi
24/04/2008 a las 23:54
¿Qué te digo? la verdad no sé si es porque conozco a Pato y de soslayo algo de tu familia. Yo me pongo orgullosa de que seas el sobrino de mi amiga y escribas de tal manera que siempre me conmueve, y eso habla de que tenés mucho para dar y logras que llegue y no es poco. Te felicito por eso y por es pendejita hermosa que tenés. Un abrazo
Vivi
24/04/2008 a las 21:45
che... hernan muchas felicitaciones por lo de gasalla!!!!!!
es uno de los mejores comediantes Argentinos!!!
Felicitaciones!!!!!!!!
 olo mosquera
24/04/2008 a las 20:33
Es teatro. Gasalla está adaptando la novela, dirigirá la obra y también se pondrá en la piel de Mirta Bertotti. El estreno está previsto para enero, en el Metropolitan de Buenos Aires.
Neuquina
24/04/2008 a las 20:25
Este lunes escuche a Antonio Gasalla decir que esta haciendo la adaptacion de "Mas respeto que soy tu madre". ¡Fantastico! Es para cine o para teatro?
Neuquina
24/04/2008 a las 20:18
Hermoso texto, hermosa peli, hermosísima hija.
sergio
24/04/2008 a las 18:57
jaaaaaa! que bueno

me siento tan identificado con esta historia...

naci y me crie en Mar del Plata pero en las afueras de mardel,

vivi 15 años en Barcelona...

y llevo 5 viviendo en Riells i Viabrea a 6 km de Sant Celoni

Luca tiene 4 años

y el fin de semana pasodo estubimos jugando en el parque donde esta jugando Nina

normalmente no hago comentarios por que no tengo nada nuevo qe decir

pero esta vez....

igual nos vemos por Sant Celoni..., Hernan

un abrazo
Andrés G.
24/04/2008 a las 17:49
Yo de pequeño no podía entender cómo podían mis primos de Barcelona crecer en Barcelona. Mis primos de aquí (Elche, una ciudad mucho más tranquila) y yo nos enguarrábamos en la hora del comedor o escalábamos pajares los domingos en el campo.
Eso sí, no teníamos guión, como parece que tiene Nina, ¡una genia!
Alberto José
24/04/2008 a las 17:47
Decime como carajo hacés para que tu hija hable en argentino. ¿En ese pueblo no hay jardines de infantes, o estás en algún gueto?
Un abrazo.
24/04/2008 a las 17:26
Hola Hernán. No tengo hijos y espero no tenerlos (al menos no de momento, supongo que soy muy joven aún para despertar el instinto paternal). Un hermoso escrito. Comparto contigo ese placer por las amistades añejas que dan las ciudades pequeñas. Yo nací, crecí e hice mis mejores amistades en una ciudad pequeña, tan pequeña que fundé cada uno de los colegios donde estudié junto con mis amigos. Mérida (México) era una ciudad hermosa. Y lo sigue siendo, con el grave problema de que de una década a la fecha pareciera que cayó un aguacero y nos multiplicamos como gremlins. En consecuencia empezaron a brotar minisupers y centros comerciales en cada esquina y se perdió la magia. Al menos para mí. Cada año miles de personas de otros Estados emigran a Mérida porque dicen es una ciudad bonita y segura. Eso dicen ellos, que no la vieron pequeñita, guapa y tímida. Total que hace unos años emigré a una ciudad vecina (y muy mona) que tiene vista al mar donde he encontrado grandes amigos y colegas que tienen esa sencillez y candor que como bien dijiste solo da el haber crecido en un lugar donde todo mundo se conoce.
P.D. Muy bonito y divertido video de tu hija.
Francisco
24/04/2008 a las 16:52
Hola,

No me atrevo a llamarte Hernán, así a secas, como tus amigos. No nos conocemos, al menos tú a mí no. Yo al menos sé algo de cómo respiras por lo que escribes.

Sólo hago este comentario para decirte lo mucho que me admiran tus sentimientos hacia tu hija Nina, y cómo a pesar de haberte pintado a ti mismo como una especie de desastre humano, se nota que cuidas de ella en todos los sentidos, con todos los sentidos.

Me admira que alguien tan joven (como yo) pueda dedicar tanto esfuerzo y tiempo a su hija. Y además lo haces con alegría, así que acaba por no ser esfuerzo.

Me recuerdas a mi padre (y al tuyo) que dedicaban tiempo a llenarnos el tiempo a nosotros.

Y lo lamentable de todo esto es que no tengo hijos, y al paso que llevo no los voy a tener. En esta España absurda en la que vivimos no tenemos tiempo ni ganas para niños. Quizá porque nosotros mismo todavía somos niños sin crecer del todo, en nuestro pequeño mundo egoísta de horarios, compritas compulsivas y polladas varias.

Te felicito, de corazón.

24/04/2008 a las 16:19
...Me ha llegado aquello de que los padres quieren darle a sus hijos aquello que recuerdan de su infancia...
De chico crecí en una enorme casa de tres plantas y dos jardines en Mallorca. De mayor, con un hijo de cuatro años (como Nina!), sentía que algo no "estaba bien" teniéndole en un piso de 70m2 en Barcelona...
1200 km después, soy un feliz emigrante que le encanta oír correr a su hijo por las tres plantas y dos terrazas de su casa de Reims...
... Y si, guardo amigos de la infancia que ni el tiempo ni la distancia han podido borrar la felicidad de reencontrarnos...

Gracias Hernan! (aunque seas argentino... ;) )
Luli
24/04/2008 a las 15:08
Gracias por lo de ¨ni tampoco las ciudades escupen moldes de chicos tristes¨. ¡¡Lo voy a utilizar como argumento para cerrarle la boca a mi suegra!!!. Que dicho sea de paso, hace 8 años que me tiene inflada las pelotas con que mi hijo vive en una jungla de cemento, encerrado entre cuatro paredes. Vivo en el barrio de Coghlan en Capital Federal y somos de San Pedro a 170 km de Buenos Aires.

Luli

24/04/2008 a las 14:24
hernan.. idolo.. entro todos los dias a ver que hay de nuevo y me tengo q encontrar con estas cosas..

se admira mucho tu blog.. no solo por mi
que algo tan independiente se divulgue tanto en el sentimiento de la gente es algo que me llenaria el alma..

nos vemos hernan cuidate y gracias x compartir las cosas con nosotros.. y no por nosotros. besosss
marci
24/04/2008 a las 11:09
Yo tambien la familia la forme lejos de la ciudad, pero para que mis hijos tengan una infancia diferente a la mia.
Muchas felicidades a la Nina en su cumple que es el mismo dia que el mio.
carajo!
24/04/2008 a las 09:02
felicidades a la nina y a ti; a la madre de la nina y a la madre de los dos

felicidades y ya, un gustazo
X@Vy
24/04/2008 a las 07:58
UFf, pero esperate a que tenga novio, yo creo que escribiras diario hablando de lo feos que son sus dientes y de por que tu pequeñina no se merece tal sinverguenza....

Saultes!
 Teresiña
24/04/2008 a las 03:43
La verdad es que me tocó este post (por suerte el video de la Nina afloja la cosa). Hace dos meses que volví, del todo, al pago - a mi ciudad de la infancia y la adolescencia, Resistencia- después de veintitantos años y estoy en una especie de controversia con la parte del tango que dice que "veinte años no es nada". Por el lado ése de sentir que pestañeás y ya pasaron 20, sí, pero por el lado de "volver" y andar como si no hubieran pasado, no, ni de pedo. En alguna medida, me pegó por esto eso que decís. Y voy a discutirte aunque un poco de balde, de vicio diría mi abuela. Mis amigos no son los de la infancia. Son los que son. Y hoy por hoy los extraño más allá de la geografía.
El Tipo Del Sofá
23/04/2008 a las 23:07
Espectacular la carta de la nina, mama pelotuda!... papa gordo!
DudaDesnuda
23/04/2008 a las 20:03
Aplauso, medalla y beso para los dos. Decile a la Nina que vaya pensando el discurso. Es ganadora de algún Oscar que la espera en el futuro.

Besos y premios
Martin Deniro
23/04/2008 a las 19:56
"papa gordo y mama pelotuda"
ME MATO!!!
GRacias hernan por tan emocionante post!
y excelente el video!
23/04/2008 a las 18:55
Excelente Hernán,

Es una idea que comparto completamente. Yo tuve mi infancia en un pueblo de Córdoba y quiero para mis futuros hijos, una niñez alejada de las grandes ciudades. Saludos.

Leo.
23/04/2008 a las 18:55
ja,ja,ja.... genial!!!!!!!!!!ja,ja,ja...
la verdad es q sos un groso!!!!....
me quede sin palabras(milagro en mi) la verdad es q me encanto!!!.....
y tenes en todo razon!!!!!!!....
yo hasta a los 10 años vivi en cap.fed.. y despues me mude a un pueblo muy lindo y tengo la suerte(hoy en dia) de estar rodiada de mis mismos amigos de toda la vida,cosa q en una ciudad como cap.fed es imposible!!!!....
hoy en dia estoy mas q agredesida a mis viejos,porq haberme mudado a un pueblo mas chico me permitio disfrutar de la verdadera amistad!!!!!!.......

Como siempre estas genial!!!!!!!!......
¿q mas se te puede decir?...

Haaaa... y el video, pipi cucu!!!!......
tu hija es un amor!!!!..
una pregunta: ¿Tu hija es Argentina o Española? gracias!!!!....
Mario
23/04/2008 a las 17:23
Un texto genial, realmente emocionante.
23/04/2008 a las 16:46
La Nina una genia actuando!

Y vos escribiendo sobre "marketing"?? que lujo! Lo tomo para mi blog.
josepe
23/04/2008 a las 16:37
Luego de mas de 2 años leyendo, me animo a escribir mi 1er comment (rulo de tambor porfavor), y es gracias a lo mas inteligente que he visto en este blog:

"Para decir jamon, hay que decir varias veces monja"

QUE GRANDE!!!

Fuera de joda, muy buen articulo. Sobre la amistad y la infancia, uno podria ecribir sin cansarse
Gol de Media Cancha
23/04/2008 a las 15:55
Hernan, muy lindo el videito!!! jaja!
Les dejo algo que lamentablemente es una gran verdad.
paula
23/04/2008 a las 13:25
que diviiina!!
me encanto el videito!!
  mafaldita
23/04/2008 a las 12:31
#45, dolores, lee aca, uno de los mejores posts de hernan
roberpf
23/04/2008 a las 10:40
#38 Leticia:
"El video lo he escuchado sin audio porque estoy en el curro" ¿Cómo se escuchan las cosas sin audio? jejeje Es broma... yo hice lo mismo ;)

"—¿Sembraste muchos chiris esta mañana, Nina? ¿Le pusiste agua a todos tus guillermitos?"
Me encantó esta frase. De verdad...

Yo vivo en Vitoria-Gasteiz, una pequeña ciudad española con muchos parques y tal, pero todos los fines de semana voy a ver a mis padres, que viven en un pueblecito de montaña de unos 50 habitantes. Mi hijo pequeño, cuando vamos al pueblo me suele decir "Aita, que pena me dan los amigos que no tienen pueblo". Yo creo que está en lo cierto, que la infancia que se disfruta en un pueblo no tiene nada que ver con la que se vive en una ciudad.
Garlopas
23/04/2008 a las 08:03
Un maestro de los lugares comunes, un evidente talento del narrar jugando el límite de la ficción, un comerciante que es hora de felicitar por su estrategia literaria. Bien, Hernán.
Claudia
23/04/2008 a las 04:19
Mi hija Julieta tenia el mismo disfraz de Sailor Moon a los 4 años! Paso un poco el tiempo, ya tiene 15. Gracias por recordarmelo. Ahhh, me encantó lo de "Little Boxes"
Doctor Fronkonstein
23/04/2008 a las 03:57
Es el primer mensaje que te dejo en tu blog y sólo es para felicitarte por tus textos y sobre todo por esa hija tan guapa que tienes, o que tenés como diría un argentino.

Saludos desde Alicante.
Alejandro Vitali
23/04/2008 a las 03:34
Además de admirar tu estilo literario, ahora me dejás con la boca abierta por tu idea de condensar en imágenes un mensaje de semejante sencillez. Excelente. Fui el que alguna vez te definí como el Cortázar del siglo XXI, y voy camino de desmadrarme de nuevo pensando que sos ahora el neorrealista del posmodernismo (¡qué frase, ¿eh?!). Un gran abrazo.
seburu
23/04/2008 a las 03:21
siempre quise decir esto: Hernán, guacho, me hiciste llorar!!!

pd. ta fuerte chichita. mirá vos. me la imaginaba con ruleros.
Sergio
23/04/2008 a las 03:21
Felicitaciones Hernan!! Genial el regalo, genial la niña... en serio te felicito! y felicitaciones a tu chiquita!
María
23/04/2008 a las 03:21
Llevo un rato leyéndote, pero esta vez me dieron ganas de felicitarte. Un abrazo.
Erick
23/04/2008 a las 03:20
Tu leo desde hace un tiempo, nunca comente. pero esto, esto me hizo llorar.
Yo tambien quiero lo mismo para lucas, aca donde estoy es dificil pero bueno, yo trato.
Un abrazo muy fuerte a la nina.
karina
23/04/2008 a las 02:10

Hernán, son muchas cosas.

Cuando la Nina sea grande y le pregunten "¿cuál fué tu mejor regalo de cumpleaños?" Seguro dirá: "cuando mi papá me mostró que yo era una buena actriz dramática en mi cumpleaños número cuatro". Un genio la niña (¡una maravilla escribiendo la carta!)

Yo fuí una niña citadina (que cuando llovía sacaba las manos por la ventana para sentir las gotas de lluvia), pero al visitar a mi abuela, me convertía en una niña salvaje que se encaramaba en los árboles de mango, se raspaba las rodillas al caerse de la bicicleta y pasaba horas oyendo a los pajaritos y atrapando libélulas. Sin duda, el contacto con la tierra hace felices (y sanos) a los niños.

Tu nina es un bombón, tienes más que justificados tus arrebatos paterno-literarios.

bep beep bep beeep
Luis Quijote
23/04/2008 a las 01:56
Espero que los "Pri!!!!!!!!!!!!" no sean una estrategia de Hernán Casciari, escribiendo con pseudónimo, para aumentar el número de comentarios... Jejeje.

Si te esgunfian(*) a vos, tanto como a varios de tus lectores, con cambiarle la hora y dejarlo 4ª... Jajaja (que maldad la mía)

Abrazos a todos (menos a Pri!!!!!!) Je

(*) http://www.elportaldeltango.com/lunfardo/e.htm
Julio G
23/04/2008 a las 00:29
Fa Hernán, se me piantó un lagrimón
Rosalba
23/04/2008 a las 00:27
Como lo mencionaron antes, soy una de las que te sigue en silencio, pero esta vez no quise dejar pasar la ocasión para felicitar a la Nina, tambien la felicitan el Huacho y la Atir - mis hijos-, y principal reconocimiento a ustedes los padres por guiar los pasos de esa angelita, que aunque lo niegue en el fondo a de añorar un angelito que a la larga será para ella un diablito...
?ric
22/04/2008 a las 23:48
Bronca, bronca, bronca, bronca, bronca, bronca, bronca, bronca, brón, cabrón, cabrón.

¡Qué bueno, Hernán! Tu hija es un ángel.
Luis Quijote
22/04/2008 a las 23:30
Nunca, pero nunca nunca, le enseñes a independizarse, sinó el video dejará de ser ficción.
Que te necesite tanto como vos a ella (ídem a la madre).
Que continúe los afectos familiares el mayor tiempo posible.
Luego, la vida se encargará de indicarle otros rumbos; pero eso es otra historia.
Yo estoy aún en Argentina, por el cagazo que me producía pensarme en otro país sin mis "Chiris", mis "Guillermos" y mis "otros estofados".

Los otros estofados era quedarse algún mediodía (permiso de última hora mediante), a comer en casa de un amigo, para no interrumpir los juegos.
Generalmente derivaban en una rabieta de mi vieja, porque cuando preguntaba ¿que comieron?, mi respuesta podía ser 'unas lentejas riquísimas', y ella decía 'que tenían las lentejas de Doña Ester para ser más ricas' que las suyas.
Pero Irene tenía revancha, porque cuando Bocha se quedaba en mi casa decía: Señora que ricas son SUS lentejas (zapallitos o que que fuera). Y mi vieja quedaba chocha y con su ego por las nubes.

Un abrazo.

PD: Cada vez que me dicen que mi hija es linda, dudo de la paternidad, y respondo que es la ventaja de tener "buenos amigos". Jeje.
Hitos
22/04/2008 a las 23:26
Se te olvidó pixelarle los ojos a la Nina
22/04/2008 a las 23:12
Vi la película. Esperaba un final con tu cara cantando: "¿Qué va a ser de ti lejos de casa?"
22/04/2008 a las 22:39
¡Qué loco! Entre el 03 de abril y hasta pasado mañana, se encuentra en Luján uno de mis amigos que ahora vive en Barcelona, y en el medio de muchos brindis hablamos mucho sobre lo mismo que acabás de escribir.
Agustín Arroyo
22/04/2008 a las 22:13
Felicidades familia Casciari.
Pero, aún está por evaluar, cuanto daño ha hecho Abba en el cine doméstico. :-))
Agustín desde Santander
Anabel
22/04/2008 a las 22:01
Felicidades Nina por tu cumple, por ser tan linda y tan inteligente!!. Espero que, como tu papá, nunca pierdas la capacidad de juego.

Yo ahora me voy a abrir unos kleenex y a preguntarme cuándo fue que me hice grande en lugar de haber crecido.

Saludos enormes!!
sirako
22/04/2008 a las 21:59
caray, que grandes que son!

me ha encantado, como siempre el texto, pero la película, es una maravilla, ganas de ponerla en algún otro blog, sólo por si no te conocen. felicidades pues!
Dark Tide
22/04/2008 a las 21:47
Yo varias veces me he preguntado que sería de mi vida si hubiera crecido en un lugar mas chico. Para mal o para bien, me tocó crecer en Buenos Aires.

Curiosamente el otro día estuvimos con una amiga cerca de tus pagos, en Chivilcoy (ella sale con un pibe de alla, al que conoce desde hace bastante. No porque ella haya crecido allá, sino porque tiene familiares allí)

Abrazos tocayo,

DT
Laura
22/04/2008 a las 21:39
Tiene razón Nina: los grandes son la gente más aburrida del mundo.

Quienes pasamos la infancia en una ciudad las amamos, y los que la vivieron en pueblo aman los pueblos. Si la época fue mágica, mágico será el lugar donde la viviste.
Víctor Hugo Ghitta
22/04/2008 a las 21:25
Es bella la historia, y es aún más bello su relato. Comparto con Hernán (y con ustedes, claro) dos historias acerca de la paternidad que anticipan lo que vendrá, y aguardo la belleza de textos futuros en los que el autor nos regale la felicidad y la ternura de tantas lecturas compartidas con su hija. 1 y 2.
francisco
22/04/2008 a las 21:24
muuuyyyy buenoo che...me hizo poner la piel de gallina por momentos, es la pura verdad, y me ha pasado y es lo mejor que hay
LucAsh
22/04/2008 a las 21:18
¡Nina! Sí, es a ti, que sé que estás leyendo. Ahora que ya eres mayor y sabes lo que es la sorna, dile a tu padre: "oí, gordo, a los cuatro ya tenía más acento de allá que vos. Decí alpiste".
anónimo
22/04/2008 a las 21:12
yo me casé y en los últimos dos años perdia a todos mis amigos, los de la infancia, los de la secundaria, a todos. leo esto y me quiero matar, me siento un fracasado. soy feliz con mi mujer, pero algo me falta y no hay nada que lo llene. hernán, envidio tus amistades. saludos.
Roger
22/04/2008 a las 21:07
Yo también cumplí el día 15,fueron 40 felices años.
Fui y soy feliz, y la felicidad me la dió sobre todo mis padres y mi hermano, todo fue fácil, feliz, , me acompañan los amigos , alguno de la niñez, la mayoría del instituto, estudié en 5 colegios, en mi instituto habían varios turnos, de un año a otro no coincidiamos mas de 5 alumnos, estuve en 3 facultades diferentes.
Puedes ser feliz en cualquier lado, si tu crees que mejor un pueblo asi lo harás. Pero en ciudades quizas tienes que currarte más los amigos, no los encuentras en cada esquina.
También es verdad que no necesito nada para ser feliz, me considero muy simple ( como el mecanismo de una pala).
Leerte me hace feliz ;)
Nan
22/04/2008 a las 20:58
Hernan!!!
Me gustó tanto! El video es imperdible!
Te obligaría a que escribas todos los dias 20 sobre Nina, es un encanto.
Me hiciste volver a mi infancia en Tandil, cuando salíamos a patear sapos con mis primas en el cerrito. Y una de ellas, la mas chica, se acercaba diciendo con voz de modelo profesional:
"Chicas, miren qué lindo anillo me encontré en el pasto...!"
Y nos mostraba una lombríz alrededor de su dedo anular, tratando desesperadamente de zafar, la pobrecita!
Maestruli
22/04/2008 a las 20:50
El video de la Nina muy lindo y divertido. Pero déjense de joder con tanta idealización de la infancia en pueblo chico. Nada mejor que el olor de un escape de colectivo o del subte a hora pico!
Marcio
22/04/2008 a las 20:44
Muy lindo Hernan.
Desde Córdoba (la de la Nueva Andalucia).
Maravilloso Desgarro
22/04/2008 a las 20:23
Qué inmensidad de belleza...

Yo crecí en ciudad grande, digamos que Caracas es grande, y si no lo es, trae todas sus consecuencias. Oye pero uno se acostumbra y aprende a hacer limonadas.

"Hay egoísmo en todo esto, porque solamente puedo relacionarme profundamente con personas que han tenido una infancia feliz. Y eso no tiene nada que ver con la geografía. Solamente es suerte. Pero yo quiero ser amigo de la Nina, cuando seamos grandes."

Yo también quiero eso para cuando tenga mis hijos y estos sean grandes, así que me iré a buscar milagros en pueblos chiquitos.

PD.
¡Denuncia!
¡No veo el video!
gra
22/04/2008 a las 19:36
Hermosooooooo!!!!! Nina, la peli, el texto. desde la mañana que auiero escribir y no me anime. Me alentó el comentario de "yo misma". Soy de Rosario, yo tambien iba a Tunelmanía, pero ahora que voy a cumplir 50 años, me estoy mudando a un pueblo sin pavimento, con olor a pasto ( y soja, pero bue...) prefiero que mis nietos me visiten allí y tengan recuerdos de una infancia que para ´mí, y veo que para muchos, es mejor. Un beso Hernán y muchas, muchas gracias por estas cosas.
Diego
22/04/2008 a las 19:29
Super genial. Cuando ya había quedado panza arriba satisfecho por el texto, aparece la Nina y termina la faena. Es asombrosa. Muy divertida.

¿Se vienen las adaptaciones de clásicos del cine por Nina? ¿O solo hace cosas originales?
Patorucita
22/04/2008 a las 19:26
Que bonito texto Hernan! Creci en un pueblo y me llego mucho...Te leo siempre pero no comento nunca, esta es la primera vez. Muchos saludos!
A.
22/04/2008 a las 19:21
soy timida, soy timida incluso para comentar anonimamene, y aunque te leo desde hace algunos anios, este es mi primer comentario. solo queria decir que la Nina es una preciosa y que cuando le leo algunos de tus posts a mi esposo en voz alta, siempre, siempre voy haciendo pausas para aclararle - nina es su hija- roberto es su padre- chichita es su madre- cristina su esposa- el chiri su mejor amigo - el es argentino radicado en barcelona etc. y me siento tan extranamente feliz de saber todos esos datos a cerca de ti, y de sentirme parte de algo tan bueno como este blog.

Gracias.
 cholo
22/04/2008 a las 19:14
Buenisimo,me emociono y me dio una envidia terrible el corto.Menos mal que no soy padre porque a vuestra altura me sentiria un fracasado.Y con respecto a los amigos de la infancia tengo que decirte que soy muy afortunado por conservarlos a pesar de la distancia,yo en el Emporda y ellos en Rosario,pero como si nos vieramos todos los dias.Y hablando de dias,son los que cuento durante todo el año para volver a verlos y compartir lo que me es imposible con los buenos amigos de aca,de mi adultez.Un abrazote,master
la amiga de yo misma
22/04/2008 a las 19:02
Yo misma es tu fan nº 1. Desde que fue abducida por quiensabeque y por tu blog está loquita por volver a los pagos.
Te conozco por ella que fue quien te descubrió y acabo de ver a la Nina, también por ella
Sigue así Casciari!, nos encantas!!!!
Y opino como otros ... la Nina te va a dejar a la altura del betún.
Hala, a merendar unas medialunitas con mate!
yo misma
22/04/2008 a las 18:36
Bueno, no hace falta que te diga que estoy mas que emocionada... me parece genial todo lo que has hecho .. con la maravillosa y tremenda actriz "la Nina"...Yo naci en Rosario, en un barrio, barrio.. no en el centro, y todo eso que vos decis... pasaba tal cual... hoy por hoy.. depues de vivir 27 años en España.. sigo viendo a mis amigos de la escuela primaria y de la secundaria..el año pasado fui por primera vez un 24 años... no sabes todo lo que pasó por mi cabeza..yo seguia manteniendo contacto con los amigos y ahora sigue igual... y los padres de mis amigos siguen siendo los mios...ahhhhhhhh... y mi mamá era la encargada de ir a buscarnos a la discoteca.. TUNELMANIA... jdjsjsjsjs que recuerdos .. bueno un recuerdo afectuoso para todos ... y un feliz cumple para la nina...
Vero
22/04/2008 a las 18:36
Que ternura tu hija! Pero lo que mas me emocionó fue imaginarme a padre e hija detrás de cámara... me recordó a cuando papá me filmaba y yo hacía de las mías sólo para él.
Que relación tan hermosa la de padre-hija!
Precioso video, Hernán.

Saluditos

pd: genial lo de "monja, monja" :P
Raquel
22/04/2008 a las 18:28
No se si te lo han dicho antes, pero tu Nina es igualita, igualita a Mafalda.

Saludos, gracias por el blog.
Ginger
22/04/2008 a las 18:12
Gordo, ¿me dejás que muestre tu texto a mis amigos porteños cuando trate de explicarles como es vivir la infancia en un pueblo?. Si algo lamento es que mis hijos se criaron en Buenos Aires. Tuvieron muchas cosas a su alcance, pero les faltó pisar barro, armar chozas de indios, escaparse a la siesta para jugar carreras de bicicross con los vecinos...
Una decisión inteligente la tuya.
Daniel Lara F.
22/04/2008 a las 18:12
Oh por dios...
El video es mil millones de veces mejor que el post.
Wao.
Estoy estupefacto aún.
monjamonjamonjamonjamonjamonja...etc
 Marvin
22/04/2008 a las 18:07
Hace muchos años, cuando yo era todavía un purrete mis padres hicieron una elección que -como vivir en donde se termina el asfalto- cambiaría nuestras vidas. Nos íbamos de Montevideo (capital de Uruguay). Hacía años que vivíamos en un apartamento al lado de la mayor terminal de ómnibus de la ciudad y, en realidad, como lugar tenía de todo: tenía dónde ir a comer, dónde salir a comprar, locomoción para todos lados, hospitales, policía, teatros, cines, tablados de carnaval. Todo cerca. Todo menos amigos, porque por alguna extraña razón no se puede jugar a la pelota en la esquina más concurrida de la ciudad.

Entonces nos fuimos para el "campo". A solo 10 minutos de auto de Montevideo, a una casa con fondo, con pasto, a metros de la playa. Y claro, ya no tenía todo el lugar: porque en invierno hacía más frío, porque el ómnibus pasaba cada una hora, porque el cine, el teatro, la policía, y el hospital quedaban más lejos, porque las calles de tierra cuando llovían se llenaban de pozos. Pero volvimos -con mi hermana- a tener amigos. Amigos de esos que vas en bicicleta a su casa, a comer cuando salís del liceo, a que los padres de los otros te vayan a buscar a las 5 de la mañana a los cumpleaños de 15...

A mí no hay nada que me infle más el pecho hoy que salir al fondo de casa en la mañana a darle de comer a mis perros y sentir (porque de mañana no llego a calzarme) el pasto helado. Después, vengo al trabajo y leo que por un piso de 80 metros cuadrados piden 300.000 euros y pienso: no hay nada como vivir acá. En el campo.

Bien Hernán. Arriba el pasto :)
22/04/2008 a las 18:04
Que cosas increíbles ocurren en la vida!
A principios de esta semana, iba subiendo a mi casa en una camioneta de pasajeros y tenían puesto a Héctor Lavoe en el reproductor de cd a todo volúmen. Recordé que de niño en el liceo, tenía un amigo llamado Alfredo Montalvan que cantaba a Héctor a todo gañote. A mi me gustaba (aún) Rubén Blades, y ese nexo nos unió durante varios años. Fuimos amigos.
Rato después me di cuenta que el cd era un mezcladito de canciones de Héctor y Rubén... enotnces dije: "voy a escribir algo sobre la amistad"
Entre la intención y la acción se atravesó un incidente que tiene a mi hija, de cuatro años, hospitalizada con un cuadro viral que espero ansioso culmine hoy. Entonces dije: "Voy a escribir algo sobre el amor a los hijos"...
Eso fue ayer.
Y hoy, Casciari escribe sobre los amigos y sobre su hija...
Esto me asusta a veces.
Genial el cortometraje. Tu hija se las trae... todos los hijos se las traen. Estos chamos son una generación que me da esperanzas.
Gracias chamo, este post no pudo haber llegado en mejor momento.
Gracias.
Hormiga
22/04/2008 a las 17:44
Lo lograste, tu lindísima Sailor Moon tiene acento argentino :)
Que gran corto, los lectores ahora queremos la película.
Nina Casciari, actriz dramática dirigida por su padre, solo en cines ;)

Saludos, Hernán.
Gonza
22/04/2008 a las 17:42
Gracias Hernanpor este post, la verdadad a mi tb me emocionó un poco, y tu niña actuando genial jaja.

Paz.
Solange
22/04/2008 a las 17:35
TU HIJA ES UN SOL!!!!!!!!!!!!! Los felicito a ambos!!!!! Y quiero contarte también que me hiciste llenar de nostalgia porque yo también me acuerdo... del olor de las lombrices al levantar la baldoza..!!!!!!!!!!!! Crecí en Berisso, Buenos aires.
Javier Tooshort
22/04/2008 a las 17:31
"Mmmm qué maravilla lo velde", casi me meo de la emoción.
Be be be beep xDDDDDDDDDDDDDDDDDD

Perdón, el texto no me emocionó tanto como el video... Hasta te lo firmé allá....
Genial.

Ojalá veamos la parte 2 de la Nina vagabunda que me como las uñas en la espera.... :D

Aioz.-
Maria
22/04/2008 a las 17:28
muy bonito Hernan.. transmitis muchos sentimientos, me gusta tus palabras y el cariño que demostras a Nina, por cierto !muy feliz cumple para ella!
Me parece brutal que la crien en un pueblo rodeada de verde, arboles, pasto con la naturaleza, es fin.. yo me crie asi y estoy muy feliz...

No dejes de escribir...

Saludos
 Psicomollejita
22/04/2008 a las 17:27
Por cierto, aun recuerdo cuando cumplí cuatro años porque cuando fui a elegir mi piñata, me recorrí con indiferencia todos los muñequitos de moda y finalmente me encariñé con una que tenía forma de casa.

Supongo que ya para entonces, de algún modo, me sentía homesick.

Claro que luego cuando la fueron a llenar de juguetes, hice una pataleta porque los estaban metiendo por la chimenea y no por la puertica, que era donde me parecía a mi más lógico. Pero ese cuento daría para un post.

Felicitaciones Nina por tu glamoroso cuarto año de guapa vida cerca del bosque.
 Psicomollejita
22/04/2008 a las 17:22
Me crié en una ciudad importante, pero viajando cada navidad y cada día libre a una ciudad más pequeña y sencilla, donde no había autopistas y se podía ir a comprar chucherías a pie sin compañía de un adulto...

En esa ciudad grande donde fui al colegio, viví la calamidad de la dispersión de las amistades y hoy en día mis amigos más antiguos apenas alcanzan los 10 años (tengo 26).

A esa otra ciudad más pequeña, dueña de los mejores momentos de mi infancia, me vine a vivir apenas me independicé y, aunque ya hoy tiene autopistas y casi no se puede andar a pie, sigue siendo para mí el pueblito donde encendí luces de bengala y monté obras de teatro con mis primos y hermanos en el patio de la casa colonial...

Aunque redundante, no podría ser más honesto: gracias Casciari.
22/04/2008 a las 17:22
Carajo, yo también nací en una ciudad pequeña, no tanto como tu Mercedes, pero de unos 100.000 habitantes, y cómo me alegro de haber conocido a "La Ali", "El Fran", "El Rebo", "La Ana", y a todos los "Los y Las" que me dejo.

Cómo me alegro de haber correteado por el patio todas las mañanas en el colegio, siempre con ellos, de empezar a beber nuestras cervezas, a jugar al baloncesto con alguno de ellos, a espabilarnos lentamente en la vida, a cantar goles (y los últimos que cantamos fueron de un cierto Marco Rubén contra el Barcelona, no se si conoces a este chaval, pero promete), a vivir, básicamente.

Eres un crack Hernan, hacía tiempo que no me emocionaba nadie.

PD: No sé si te acuerdas de un mail que te envié hace algunos meses, pero me reafirmo, tu hija pronuncia la /sh/ de /gashetitas/ a las mil maravillas :D.
Keroak
22/04/2008 a las 17:21
¿¿¿Me has disfrazado a la Nina de Sailor Moon???!!!
Te va a salir friki de las series, luego te arrepentirás porque sabrá más que tú.
Felicicades... a ambos ^^
 olo mosquera
22/04/2008 a las 17:11
Manu (#52): es verdad, hoy no publiqué en Orsai el texto breve que los martes escribo en el diario Público. Tenía más ganas de escribir sobre Nina. De todas formas lo podés encontrar en la sección Prensa, en el menú de este blog, o directamente haciendo clic acá. Se llama "!Compre ahora!" y habla sobre marketing. ¡Beep!
Quique
22/04/2008 a las 17:09
"a menudo los hijos se nos parecen"
Yo sentí lo mismo que vos aunque la diferencia entre mi barrio suburbano (Lanús) y la capital (Buenos Aires) es menor que la de Mercedes y Buenos Aires. Lo que yo decía era que en mi barrio el tiempo pasaba mas despacio, las cosas llegaban mas tarde y daban tiempo para querer mas y conocer mas a los amigos. Recuerdo algunos momentos exactos en los que descubrí cosas maravillosas y otros en los que descubrí cosas terribles.
Te felicito por la catarata de sentimientos puestos en lo que escribís.
Felicidades a Nina.
22/04/2008 a las 17:06
Hola Hernán, gracias por compartir.
Del pueblo me acuerdo andar caminando por las calles durante la siesta. Todo vacío. La arena caliente a través de la suela de las Flecha. Nos juntábamos algunos escapados de la siesta en la canchita del cura...
Si no lo conocés, te sugiero un nombre para el emule: Matteo Salvatore. Habrá música para más peliculas de La Nina. Beso para ella, abrazo para vos. Gracias de nuevo.
benjamín
22/04/2008 a las 16:50
"We're sorry, this video is no longer available..."
 Manu Fernandez
22/04/2008 a las 16:49
Una cosa Hernan, el texto d hoy no es el que aparece en la edición de papel, ha habido confusión, por mi parte, por el periodico, por vos.

De todas formas excelente el texto, ojala todos pudieran tener ese tipo de infancias

Un saludo de un gallego que se enamoro de Argentina.
Diana
22/04/2008 a las 16:16
Hace cuatro días me enteré que estoy embarazada de mi primer bebé. Siempre me había considerado de esas personas insensibles que odiaban cuando los compañeros de oficina pasaba mostrando puesto por puesto las fotos de sus hijos y uno tenía que dejar escapar un muy hipócrita "que liiiiiindoooo!" Aunque el niño en cuestión me pareciera horroroso.

Ahora, a cuatro días de enterarme que seré mamá, me da terror convertirme en esa clase de personas, sólo ruego, que si es realmente inevitable, al menos tenga la genialidad que tienes, Hernán, para ser babosa con mis hijos.

Por cierto, excelente la idea de buscar un pueblito para que los chicos pasen su infancia. A partir de ahora, procederé a buscar mi propio Sant Celoni, con bosquecito incluído.

Un beso y felicidades a la Nina por sus 4 añitos.
el ex empleado del mes
22/04/2008 a las 16:08
Comparto todo esto que dice Hernan, porque crecí en un pueblo muuuy similar a Mercedes, es más estan pegaditos y a menos de una hora en el Sarmiento o en el 57. Luján tiene en mi memoria un lugar importantisimo, olores, calles, imágenes, personas, momentos, amigos, muuuuchos amigos que ahora por circunstancias laborales y estudiantiles tengo un poco abandonados. Tuve la suerte, mientras todavía vivía en Luján, de conocer a Chiri y su maravillosa familia en un momento en donde estaba definiendo el rumbo que iba a tomar mi vida. Son personas realmente excepcionales. A través de él conocí tu blog y mediante alguna de sus anécdotas llegue a darme cuenta de la relación que han forjado.
Son dos grandes !!!!!!!!!!!!!!!!!
A vos, conociendote nada más que por tus escritos y por la palabra de Chiri, y a él quiero decirles que los aprecio mucho.
Espero que esto lo lea Chiri... o si no tendré que ir a visitarlo que se lo debo desde hace un tiempo.

Matías, el de la librería, como dice Lucio... jajajaja
P. Arabita
22/04/2008 a las 16:08
Me ha encantado! Me fascina la mezcla de acento argentino/español que tiene La Nina. Y las Blancas Palomitas! Señorita Maestra, Jacinta Pichimaguira! Cuantos recuerdos Hernan!
Jero
22/04/2008 a las 16:06
Hernan sos un groso, a mi a mis amigos mercedinos, se nos pianto un lagrimon... porque le expresaste al mundo nuestros verdaderos sentimientos, sobre la amistad, nuestro pueblo, nuestra familia, nuestra infancia, etc, etc. felicitaciones por el cumple de nina.
Graciela
22/04/2008 a las 16:03
Qué cuota de ternura cuando una se encuentra a la distancia.
Felicitaciones a la actriz, un feliz cumple atrasado y mil felicitaciones para los papás que no olvidan sus raíces. Ah! y ese acentro argentino, bien nuestro, escuchado desde Italia. Ni les cuento!
Gracias por este post que realmente me emocionó.
Todo lo mejor para ustedes!
Graciela desde Italia.
. Mariano
22/04/2008 a las 15:59
¡Como me rei con la película de Nina!

Por favor explicame como hicieron para hacer que no mire a la camara!

monja monja monja!
Dolores
22/04/2008 a las 15:57
Este post si me enganchó. Por lo de ser de infancia de pueblo, por tener hijos, y por la Nina que se pasa. Y proque sabes que cuerda de la emoción nos gusta que nos toquen a los argentinos. Ahora sos un hdp, cómo carajo tiene la Nina el acento argentino. Vivo en España, casada con un español, tengo tres y ninguno de los 3 dice yyyyyyyyyyo, mierda. Qué hago mal?? Si yyyo soy yyyyo !!Aunque el padre es iiiiiiio. Que opina tu jermu al respecto?? Si tenés teoría y procedimiento pasalo y si no te lo inventás que seguro nos divertimos, aunque no funcione.
Rudalo
22/04/2008 a las 15:54
Genial. ¡Casi se me pianta un lagrimón!

Yo soy de Misiones y vivo en Boca Raton! con una nena de 7 y un varoncito de casi 5 años...Mi hija sueña con vivir en una granja...

¡Imagináte!
Animal
22/04/2008 a las 15:50
A mí hay cosas que me hacen muy feliz pero que ocurren de vez en cuando (algunas sólo cada muchos años): ver a algunos amigos, ir al mar, subir al páramo, bañarme en un río en la selva, un buen atardecer, comer una buena pepa y que el dj sea bueno, tener un van Gogh de verdad al frente, bucear de noche, leer a Conrad... y mierda, Casciari, hijo de tu madre, y leer sobre la Nina. Te lo dije, y con resentimiento, cuando amenazaste con los post maricas de todas las semanas: a mí los posts de la Nina me los quitaste hace años cuando todos los 20 me hacías feliz. Y hoy soy feliz con lágrimas y mocos y no importa que ni yo entienda muy bien por qué, pero pasa. Casciari, no sólo por el tema, hace mucho que no me dabas esto y sé que alguna vez escribiste que te importaba un culo y sé que otra vez escribiste que te importaba mucho, pero gracias, gordo cabrón. Gracias. Así ya nunca vaya a ser todos los veinte, así ya no haya regularidades ni nada, quizás vuelva a ocurrir, no sé... ocurrió. Y basta.

Gracias.
22/04/2008 a las 15:47
me gustó mucho, porque mi novia está embarazada y queremos irnos a vivir a Ushuaia que sería equivalente a ese lugar donde están viviendo ustedes :-)


saludos,
maxi
Cass
22/04/2008 a las 15:46
Hernán, me quedé profundamente conmovida y sanamente envidiosa de todo lo que describís y mostrás en este post.

Salud y buena vida para vos y los tuyos.
la canoura
22/04/2008 a las 15:45
Pah...que grande y talentosa está Nina Hernán! Se acuerda que le hice mimos y le canté alguna vez cuando era chiquita? Yo me crié en Carrasco, que era lo más parecido a un pueblo hace 40 años. quiero decirte también que es lo mejor para ayudar a los hijos a independizarse...Cuando la Nina no aguante más tanto trajín para ver a sus amigos de la facultad, va a mudarse a la capital....andate preparando mijo.
Zoe
22/04/2008 a las 15:39
Y..., terminé moqueando, Hernán. ¿Era la idea?
Gracias.
Leticia
22/04/2008 a las 15:35
que monina tu peque. El video lo he escuchado sin audio porque estoy en el curro pero me recuerda mucho a Cleopatra Stratan y el video de Ghita, que sale con coletas y una maleta :)
saludos!
L.
lamaga
22/04/2008 a las 15:28
Puta, perdí el comentario que había escrito...
En fin, una santa la nena por la paciencia que tuvo para que el papá la grabara, andá a saber qué le prometiste. Te quedó genial.
Después había escrito algo sobre los registros de la memoria, que envidiaba profundamente tu infancia feliz, estable y en una ciudad pequeña y te decía que yo fui una infeliz y por eso no vamo a ser amigos y que quizás no recuerdo ese asunto del campito pero yo sabía quién llegaba a casa por el ruido de la puerta tijera del ascensor y a los 7 años era buenísima para subir a un bondi repleto con mi hermana menor, romper todas las medias de nylon con la cartera del cole y bajarnos vivas y a tiempo por la puerta de atrás. O sea, creo que lo importante es lo que logramos recordar.
Y remataba con que es una suerte que a Nina no le vayan a enseñar lo mismo que a mí el primer día de guardería: "A ver, decí lápiz japonés todo junto..."
Si por esas casualidades te llegó el comentario anterior, borrate uno para que no quede como una pelotuda, va?
Un abrazo.
 Demián
22/04/2008 a las 15:24
Hernán buenísimo el texto, me emociono. Yo tengo una niña que esta por cumplir 3 años y lamentablemente vivo en la ciudad de buenos aires, me encantaría poder darle algo como lo que contas vos aquí. La gran ciudad es bastante complicada para un sano crecimiento por lo menos como me gustaría a mi.
Ale
22/04/2008 a las 15:23
Que linda que es Nina, tiene unos ojos bellisimos.
Dile de mi parte que le deseo un feliz cumple.

Tienes razón en todo, yo añoro vivir en un pueblo, irme al río a comerme un asadito el domingo con mis amigos, ir caminando a todas partes, saludar a medio mundo cuando vas por la calle, ver como nacen y crecen los niños de tus vecinos, ver como tus amigos de toda la vida forman su familia, ir a tomar once a la casa de tus amigos, decirles "tios" a los padres de mis amigos...yo vivo extrañando Hernán...y tú vives haciendo emocionarme.


Primet
22/04/2008 a las 15:17
Saludo a Lo Pibe de Martinez

Saludos y mil gracias por escribir....

http://es.youtube.com/watch?v=gGX-uxmj9y8
Carmen
22/04/2008 a las 15:12
Felicidades pa la Nina!
Todavía recuerdo el primer post que escribiste sobre ella y la carita de tonta que se me quedó mirando la pantalla.
myrta
22/04/2008 a las 15:07
Me identifique con tus palabras de infancia feliz... de amigos tempranos... de amigos de vida... de comunicacion franca y fluida... del querer que los hijos disfruten y valoren las cosas sencillas y plenas que nos da la vida...
Konectada
22/04/2008 a las 15:06
Linda casa! y que artista la nina! enhorabuena con los 4 de la nina, la mudanza y los planes.
 Inimpus
22/04/2008 a las 15:04
Acabo de volver de Argentina, y pude comprobar que a mis hijos también les gusta más vivir en mi pueblo que donde vivimos ahora, al lado de Barcelona. No se querían volver. La libertad, los animales (vacas, caballos, sapos, etc), el calor de la gente, eso de que tienen "muchos padres", son cosas que aquí no tenemos ni por asomo.
Pero por desgracia no resulta tan fácil (por no decir imposible) recrearles esa vida. Y eso duele un poco.
Gracias por el post, y no nos importa que hables de la Nina si vas a escribir así...
 Davidpy
22/04/2008 a las 14:56
Este Kurepa (con respeto) es de lo mejor..

Buenisimo Hernán!!!
Anaik Frita
22/04/2008 a las 14:54

monja monja mon jamon jamon jamon

Este post es jamón del medio :)

lore
22/04/2008 a las 14:52
soy del interior de la provincia de córdoba y lo ke contaste me recordo todoe so...yo sigo aquí, ymis amigos y vecinos siguen siendo los mismos desde que nací....y lo de los olores es verdaderamewnte emocionante!!:
felicitaciones a vos y a Nina ke es una diosaaaaa, para agarrarle esos cachetes y comerselos a besos!.
Gracias Hernan!
miguel
22/04/2008 a las 14:49
¿Pero qué se come en Mercedes?
Y lo peor de todo es que se transmite de generación en generación. Olvidate: Nina te va a superar en genialidad, ya apunta maneras...

Yo tres niños- permíteme a mi también babear un poco- 8, 5 y un año y medio, y de lejos la mejor experiencia de la vida. (Por cierto el de enmedio le vendría bien a tu Nina, te mando currículum, consuegro..jajaja)

Un abrazo Hernán. Por cierto, leo tus entregas con fervor, y ahora además te escucho en la SER. ¡Felicidades! Sigues captando adeptos en la Muy Leal Orden de Hermanos Casciarianos.
El Bobero
22/04/2008 a las 14:44
Mentira, javier no extrañaba.
Fermamdo
22/04/2008 a las 14:43
Simplemente genial.

Gracias Hernan.

Un abrazo.
Javier Galdos
22/04/2008 a las 14:43
Hernán, extrañaba mucho que escribieras sobre Nina, he releido todos tus posts sobre Nina últimamente, como parte de mi preparación para recibir a mi primera hija, que llegará en menos de un mes.
Felicitaciones, se nota que están criando una niña feliz y segura.
Un abrazo,
Javier
El Bobero
22/04/2008 a las 14:43
Hernan, te voy a decir otra cosa para la crianza de tu hija que no estas teniendo en cuenta.
Si bien es cierto lo que decis respecto de la infancia, y de los amigos de barrio -puedo acreditarlo- tenes en tu habitual vos, y en tu anterior vos un causal que derriba en un continuo torrente de tristeza.

Hace a la nena de Tigre y dejate de joder, m,e asusta que pretendas hacerla socia de Racing Club S.A, si, sociedad anonima.

Te dejo por las dudas la web del matador para que la hagas socia: www.catigre.com.ar
malena
22/04/2008 a las 14:40
eh que pedazo de hija que tenes, me hizo acordar tanto a la mia cuando a los cinco anhos maestra le hizo hacer una redaccion y ella puso: "La Mónica es habladora, mi mama miente las cosas de la vida y mi maestra me da deberes dificiles".=) todavía conserva ( a los 21) ese espíritu, así como a las amigas del jardincito.
Yo también, y tengo 42, y sé lo que son amigas de toda la vida en Metán: la rosi de la par y la leila haddad ( que la conoci porque pasaba en bicicleta por su vereda y salió ella y me dijo: tengo unas ganas de hacer cagar a alguien que tiene un bermuda verdeeeee ...Claro, yo tenía casualmente bermuda verde !)
22/04/2008 a las 14:39
ahh y ... adhiero a lo que te dice #16 diegokbzon... KUREPAAA!!! jjajajajaja
Ana
22/04/2008 a las 14:38
¡¡¡Mi nena de 4 años también dice a protósipo!!!!

Y opina, con razón, que soy una perfecta imbécil cuando se me escapa la risa.
Giorgio
22/04/2008 a las 14:37
Hola Hernán.

Soy cinturón negro de Kick Boxing, he intento practicar cada día mejor.
Pero mi profesor realmente es inalcanzable. Es un "hijo de mil putas".

También "intento" escribir. Me esfuerzo y creo que he mejorado bastante. En esta rama, el "hijo de mil putas" sos vos.

Me gustaría saber cuales son los tuyos; esos que vos admirás y pensás que nunca vas a alcanzar.


Saludos desde Uruguay.
22/04/2008 a las 14:36
jajaja ... muy lindo.. pero che...
va a tener problemas de indole nacionalista.. aunque me gusta mas que diga: 'es una maravishaaa' en vez de 'ezto ez la oztia' (con todo el respeto a los que dicen 'oztia' claro esta...
es una cuestion de subjuntivitis ;)

saludos saludos
 diegokbzon
22/04/2008 a las 14:36
Hijo de puta, si siempre va a ser así, transmitiendo tanta emoción, por favor escribí inspirandote en tu nena cuando se te cante y a menudo. Soy del campo, por A o B motivo mi infancia no fue tanto como la que describís, pero es la que me hubiese encantado tener. Me emocioné, muy bello, gracias kurepa.
Andrea
22/04/2008 a las 14:36
Mercedes sigue teniendo esa magia que solo algunos (los que no reniegan del pueblo) podemos ver. Comparto cada palabra que escribiste, y me emociona.
Joseé
22/04/2008 a las 14:36
Estás hasta las bolas, como diría mi abuelo.
Voy a rumiar tu teoría de los pueblos y las amistades tempranas, es interesante y en gran parte la comparto.

Apunto un acento equivocado, porque hoy me levanté muy hincha pelotas:

Por eso, cuando la Nina vuelve del cole todos los días a las cinco, la veo entrar a casa y le preguntó si jugó con los chicos, le pregunto cómo se llaman sus más amigos, quiero saber si se divirtió como un chancho en el patio.

Con mucho menos que el video que colgaste, hay gente que gana festivales de cine independiente, ojito-ojete.

- La canción "Chiquitita" fue un golpe bajo, es el himno de mis pesares de la niñez (muñecos perdidos, títeres descabezados, capítulos de la Isla de Gilligan suspendidos sin previo aviso).
- Hay una gran actriz ahí.
- Hay mucha teoría ontológica (no sé bien qué quiere decir "ontológica", pero así bautizo a todas las cosas que me hacen reír).
- Hay viejos resabios de El ladrón de bicicletas, el expresionismo alemán, las frustraciones de Spilberg.

Abrazos y aguante Sant Celoni.
Este post fue un recreazo.

Se agradece con cariño,

José.
Kids
22/04/2008 a las 14:35
En el próximo no te olvides de añadir lo de "Previously, in Nina..." que siempre queda genial.

Muy chulo ;-)
liliana
22/04/2008 a las 14:34
Encantadora la Nina .
Cronopio
22/04/2008 a las 14:33
seee cuanta razón tenés Hernán... hola megos, donde quiera q estén.
22/04/2008 a las 14:33
Te recomiendo la canción "Qué fue aquello" del primer disco de Tontxu. Habla, precisamente, de aquellas primeras amistades, que son las que duran toda la vida. Los que hemos crecido en un pueblo sabemos de qué va el asunto:-)
AnaMagda
22/04/2008 a las 14:29
Para mi que tambien naci en una ciudad de la provincia de Bs. As. , me queda muy claro lo que decis. Me conmovio, me senti muy identificada. Mis hijos tienen 3 y 5 años y quiero para ellos, exactamente lo mismo. Muy feliz cumple a Nina !!!!
sebastian
22/04/2008 a las 14:28
Gracias hernán, te necesitabamos una vez por semana...........
Martín Aon
22/04/2008 a las 14:28
Ufff, qué momento, muchacho. Ciertamente emociona que hable así de la infancia, de los amigos, de su hija.
Y la atmosfera que recrea (hasta se huele el pereji)l.

Saludos.
Mutante
22/04/2008 a las 14:27
Que hijo de puta. Me emocioné.

Cristina
22/04/2008 a las 14:26
Felicidades a Nina!!! Y al padre (a los padres) por plantearse estas cosas a la hora de definir cómo hacemos eso que es tan difícil y frustrante de educar.
Saludos Hernán y blogueros,

Cristina
Mutante
22/04/2008 a las 14:20
Que alegria ... de mañana temprano un post de orsai!!
A ver...? ahhh.. y con video? Parece Mi garrote y yo esto!

Ariel
22/04/2008 a las 14:20
ufff, casi
José
22/04/2008 a las 14:18

Felicita a la Nina de parte de los que también te leemos en silencio, que somos muchos más de los que posteamos estoy seguro :)

Saludos Hernán
Juan de Parque Chacabuco
22/04/2008 a las 14:14
Pri!!!!!!!!!!!!