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Historias
viernes 17 de octubre, 2008

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Historias
viernes 17 de octubre, 2008

El muerto que crece

   

Teníamos quince años, que para las mujeres es una edad recordable, para los perros el principio de la vejez, y para nosotros, los varones, nada bueno. Los quince masculinos son una transición del habla, una torpeza del cuerpo. Yo no sabía si Pablo se masturbaba, por ejemplo, ni él si yo; todavía hablábamos de cuestiones infantiles. Éramos amigos, bastante inseparables, aunque es verdad que hoy no lo seríamos tanto. Hay una edad, posterior a los quince, en donde las costumbres y los deseos distancian a los hombres.

Si hoy Pablo viviera posiblemente estaría casado. Era muy hermoso, tenía pestañas largas, los ojos verdes y cuando sonreía daba la impresión de que pidiera disculpas. Sin duda estaría casado... Y posiblemente sería feliz, o al menos creería ser feliz. Yo en cambio no estoy casado, nunca estuve con una mujer; esa diferencia ya habría agotado cualquier posible sobremesa, separado nuestras vidas para siempre.

Otra cosa es cierta, no seamos dramáticos: si Pablo estuviera vivo tampoco yo le dedicaría esta historia, no pensaría en él cada noche, no me angustiaría ver la foto que nos sacó el cura del campamento la noche anterior a su muerte.

Pablo murió la segunda noche del campamento. La Acción Católica nos mandaba cada tres meses a O'Higgins, un pueblo pequeño, cerca de Chacabuco, para que tuviéramos contacto con la naturaleza.

Durante el día hacíamos largas y aburridas caminatas; por la noche, largos y aburridos fogones. El cura contaba historias de terror y todos gritábamos como ardillas. A mí me gustaba ir a ese campamento únicamente para conversar con Pablo, dentro de la carpa, alumbrados con linternas, durante toda la madrugada. Sin decirlo nunca en voz alta, yo pensaba: estoy durmiendo con Pablo.

Eran pocas las veces en que podía conversar con mi amigo largamente, sin el asedio de las chicas. En la escuela él prefería dejarse halagar por la histeria femenina, o dejarse seducir por los deportes. En O'Higgins, el campamento de las mujeres estaba del otro lado del camping, y las monjas vigilaban que ellas no pasaran a nuestro sector. Las monjas eran guardaespaldas de Pablo: lo dejaban descansar de sus admiradoras secretas; lo dejaban todo para mí.

Pablo es, desde hace muchos años, desde su muerte, mi mito personal. Yo entonces no lo sabía, pero ahora sé que hay mitos grupales y mitos personales. Gardel, por ejemplo, es un mito colectivo que la muerte erige y alimenta cada día; el Che Guevara, Rimbaud: vidas tempranas que la muerte congela para siempre y hace únicas, como si no fueran también únicas las vidas de los que quedamos, como si la multiplicación de la especie no favoreciera el milagro, el cotidiano, de estar aquí, de padecer.

Gardel, Guevara, Rimbaud: mitos colectivos, mitos de grupo. Nadie pensaría en ellos si hubiesen muerto ancianos. Se piensa en ellos porque han muerto en la plenitud arrolladora, en medio del fervor, de la batalla, del amor. Pablo es, desde hace muchos años, desde su muerte, mi mito secreto, mi ídolo personal. Yo no pensaría en él si estuviese vivo, pero murió tan joven, tan cerca de mí, tan mío, que la lejanía del tiempo lo agiganta y lo convierte en mi dolor.

Y es que la muerte de las vidas jóvenes, más cuando la joven vida ha sonreído mucho y ha sido bondadosa, se convierte en una muerte frágil, más indeseada que la muerte lógica, menos asimilable. En las guerras mueren, principalmente, los jóvenes, también en los terremotos y en los bombardeos que ocurren en los colegios, pero por alguna razón las muertes colectivas tienen una jerarquía baja, son de segundo orden en la conciencia mítica.

Cuando muere más de un joven sólo importa el principal, los otros son olvidados. No solamente murió Gardel en aquel avión, también murió el pobrecito Lepera, el mejor letrista de tangos. El mismo día, a la misma hora, del mismo fuego. Pero se lo recuerda sólo a Gardel.

Un mito debe morir joven, sin merecerlo, y debe en vida haber sonreído mucho, y haber hecho poco daño a otros. Pero también es necesario que el mito muera solo. Y si no muere solo, la historia borra los datos de sus compañeros, desdibuja a los guitarristas, se deshace de los que no han sido hermosos.

Pablo y sus quince años cumplían con toda aquella parafernalia del mito, y por eso desde entonces es mi leyenda privada, mi dolor placentero particular. El muerto que me crece adentro.

Si en aquella época fue mi mejor amigo, ya no importa que hoy yo tenga otros amigos, algunos muy buenos, algunos mejores; Pablo tendrá que ser siempre mi mejor amigo por dos razones tan ciertas como su risa: que él murió cuando era mi mejor amigo, y que antes de que muriera yo fui malo con él.

No tan malo como acabé siendo más tarde, no tan dañino como soy ahora, pero lo suficientemente malo y dañino para no poder decir que lo que ocurrió esa noche en O'Higgins fue del todo irracional, todo destino. Si la muerte de Pablo hubiera sido absolutamente accidental, al cien por cien una desgracia, no existiría este monólogo, ni mis otras muertes, ni la foto de Pablo en mi escritorio, ni mis pesadillas. Nada existiría.

Si todo esto ha existido y existe, si alguna de estas patologías existirán, además, durante los muchos años que me dure la deuda, el duelo, es porque no ha sido del todo accidental, es porque de algún modo quise, durante un segundo por lo menos, verlo caer. Verlo volar. Verlo pedir y rogar, y suplicar. Lo demás, lo que pasó después, sí fue el destino, o el castigo que recibí por querer ser malo.

Yo era un niño ofendido cuando le solté las manos en el puente. Digo bien: un niño. Mi rostro era el rostro de un niño. Yo era un niño que había recibido una bofetada después de un beso. Pero yo dejaba de ser un niño cuando se me soltó de las manos; y puedo jurar que cuando Pablo cayó al suelo, diez segundo después, o cinco, un siglo después, luego de volar como yo quería ingenuamente que volara, yo ya no era un niño, ni tampoco era un niño Pablo.

Ya no éramos dos niños que jugaban en el puente de O'Higgins, ni la vida y la muerte eran dos ideas. Cuando cayó, Pablo ya era un muerto, mi primer muerto. Y yo, arriba, desde la baranda, con los ojos serenos, con las manos crispadas, sin dejar de mirar el cuerpo pequeñito allí abajo, sin gritar ni hacer nada, sin pensar en lo que diría primero el cura, después mis padres, más tarde los padres de Pablo, yo, en ese momento, ya era un hombre.

Yo dejé de ser un niño mientras Pablo volaba del puente a la tierra, y de mis manos al vacío. Dejé de ser un niño para siempre, quizás para acompañar a Pablo en su descenso y durante sus últimos segundos de niño, porque él también dejaba de ser un niño en el viaje.

Pablo, mi mejor amigo de la infancia, el mito de ahora, el de la foto en mi escritorio, el de mis sueños, fue también mi primera maldad, la primera de una lista que después fue inmensa. Mi primer amor.

Cuando Pablo empezó a ser el chico muerto, yo empecé a ser el chico que había matado a Pablo. El cambio de colegio y el cambio de ciudad no alcanzaron para limpiarme. En el nuevo colegio de la nueva ciudad también fui el chico que había matado. Ya no a Pablo, sino a alguien, que era todavía más misterioso y peor.

Las siguientes crueldades eran esperables y esperadas por todos, menos por mí. Yo no esperaba nada, porque mi única gran crueldad, mi primera y mejor muerte, fue la muerte de Pablo, porque era mi mejor amigo y yo lo quería, y porque yo era un niño y porque los dos éramos buenos, y porque yo lo había besado y él no quiso recibir mi boca, mi beso de fan.

Después ya no. Después él fue un muerto más, el primero de mis muchos muertos. Porque, al revés de lo que suponemos, matar sin intención no nos convierte en más precavidos o mejores, sino que nos quita la opción de elegir. La diferencia es que ahora, con más experiencia, beso a los niños con más fuerza, los ato, los amo, los disfruto, antes de dejarlos caer por otros puentes.

Hernán Casciari
viernes 17 de octubre, 2008


El muerto que crece

por Hernán Casciari

Teníamos quince años, que para las mujeres es una edad recordable, para los perros el principio de la vejez, y para nosotros, los varones, nada bueno. Los quince masculinos son una transición del habla, una torpeza del cuerpo. Yo no sabía si Pablo se masturbaba, por ejemplo, ni él si yo; todavía hablábamos de cuestiones infantiles. Éramos amigos, bastante inseparables, aunque es verdad que hoy no lo seríamos tanto. Hay una edad, posterior a los quince, en donde las costumbres y los deseos distancian a los hombres.

Si hoy Pablo viviera posiblemente estaría casado. Era muy hermoso, tenía pestañas largas, los ojos verdes y cuando sonreía daba la impresión de que pidiera disculpas. Sin duda estaría casado... Y posiblemente sería feliz, o al menos creería ser feliz. Yo en cambio no estoy casado, nunca estuve con una mujer; esa diferencia ya habría agotado cualquier posible sobremesa, separado nuestras vidas para siempre.

Otra cosa es cierta, no seamos dramáticos: si Pablo estuviera vivo tampoco yo le dedicaría esta historia, no pensaría en él cada noche, no me angustiaría ver la foto que nos sacó el cura del campamento la noche anterior a su muerte.

Pablo murió la segunda noche del campamento. La Acción Católica nos mandaba cada tres meses a O'Higgins, un pueblo pequeño, cerca de Chacabuco, para que tuviéramos contacto con la naturaleza.

Durante el día hacíamos largas y aburridas caminatas; por la noche, largos y aburridos fogones. El cura contaba historias de terror y todos gritábamos como ardillas. A mí me gustaba ir a ese campamento únicamente para conversar con Pablo, dentro de la carpa, alumbrados con linternas, durante toda la madrugada. Sin decirlo nunca en voz alta, yo pensaba: estoy durmiendo con Pablo.

Eran pocas las veces en que podía conversar con mi amigo largamente, sin el asedio de las chicas. En la escuela él prefería dejarse halagar por la histeria femenina, o dejarse seducir por los deportes. En O'Higgins, el campamento de las mujeres estaba del otro lado del camping, y las monjas vigilaban que ellas no pasaran a nuestro sector. Las monjas eran guardaespaldas de Pablo: lo dejaban descansar de sus admiradoras secretas; lo dejaban todo para mí.

Pablo es, desde hace muchos años, desde su muerte, mi mito personal. Yo entonces no lo sabía, pero ahora sé que hay mitos grupales y mitos personales. Gardel, por ejemplo, es un mito colectivo que la muerte erige y alimenta cada día; el Che Guevara, Rimbaud: vidas tempranas que la muerte congela para siempre y hace únicas, como si no fueran también únicas las vidas de los que quedamos, como si la multiplicación de la especie no favoreciera el milagro, el cotidiano, de estar aquí, de padecer.

Gardel, Guevara, Rimbaud: mitos colectivos, mitos de grupo. Nadie pensaría en ellos si hubiesen muerto ancianos. Se piensa en ellos porque han muerto en la plenitud arrolladora, en medio del fervor, de la batalla, del amor. Pablo es, desde hace muchos años, desde su muerte, mi mito secreto, mi ídolo personal. Yo no pensaría en él si estuviese vivo, pero murió tan joven, tan cerca de mí, tan mío, que la lejanía del tiempo lo agiganta y lo convierte en mi dolor.

Y es que la muerte de las vidas jóvenes, más cuando la joven vida ha sonreído mucho y ha sido bondadosa, se convierte en una muerte frágil, más indeseada que la muerte lógica, menos asimilable. En las guerras mueren, principalmente, los jóvenes, también en los terremotos y en los bombardeos que ocurren en los colegios, pero por alguna razón las muertes colectivas tienen una jerarquía baja, son de segundo orden en la conciencia mítica.

Cuando muere más de un joven sólo importa el principal, los otros son olvidados. No solamente murió Gardel en aquel avión, también murió el pobrecito Lepera, el mejor letrista de tangos. El mismo día, a la misma hora, del mismo fuego. Pero se lo recuerda sólo a Gardel.

Un mito debe morir joven, sin merecerlo, y debe en vida haber sonreído mucho, y haber hecho poco daño a otros. Pero también es necesario que el mito muera solo. Y si no muere solo, la historia borra los datos de sus compañeros, desdibuja a los guitarristas, se deshace de los que no han sido hermosos.

Pablo y sus quince años cumplían con toda aquella parafernalia del mito, y por eso desde entonces es mi leyenda privada, mi dolor placentero particular. El muerto que me crece adentro.

Si en aquella época fue mi mejor amigo, ya no importa que hoy yo tenga otros amigos, algunos muy buenos, algunos mejores; Pablo tendrá que ser siempre mi mejor amigo por dos razones tan ciertas como su risa: que él murió cuando era mi mejor amigo, y que antes de que muriera yo fui malo con él.

No tan malo como acabé siendo más tarde, no tan dañino como soy ahora, pero lo suficientemente malo y dañino para no poder decir que lo que ocurrió esa noche en O'Higgins fue del todo irracional, todo destino. Si la muerte de Pablo hubiera sido absolutamente accidental, al cien por cien una desgracia, no existiría este monólogo, ni mis otras muertes, ni la foto de Pablo en mi escritorio, ni mis pesadillas. Nada existiría.

Si todo esto ha existido y existe, si alguna de estas patologías existirán, además, durante los muchos años que me dure la deuda, el duelo, es porque no ha sido del todo accidental, es porque de algún modo quise, durante un segundo por lo menos, verlo caer. Verlo volar. Verlo pedir y rogar, y suplicar. Lo demás, lo que pasó después, sí fue el destino, o el castigo que recibí por querer ser malo.

Yo era un niño ofendido cuando le solté las manos en el puente. Digo bien: un niño. Mi rostro era el rostro de un niño. Yo era un niño que había recibido una bofetada después de un beso. Pero yo dejaba de ser un niño cuando se me soltó de las manos; y puedo jurar que cuando Pablo cayó al suelo, diez segundo después, o cinco, un siglo después, luego de volar como yo quería ingenuamente que volara, yo ya no era un niño, ni tampoco era un niño Pablo.

Ya no éramos dos niños que jugaban en el puente de O'Higgins, ni la vida y la muerte eran dos ideas. Cuando cayó, Pablo ya era un muerto, mi primer muerto. Y yo, arriba, desde la baranda, con los ojos serenos, con las manos crispadas, sin dejar de mirar el cuerpo pequeñito allí abajo, sin gritar ni hacer nada, sin pensar en lo que diría primero el cura, después mis padres, más tarde los padres de Pablo, yo, en ese momento, ya era un hombre.

Yo dejé de ser un niño mientras Pablo volaba del puente a la tierra, y de mis manos al vacío. Dejé de ser un niño para siempre, quizás para acompañar a Pablo en su descenso y durante sus últimos segundos de niño, porque él también dejaba de ser un niño en el viaje.

Pablo, mi mejor amigo de la infancia, el mito de ahora, el de la foto en mi escritorio, el de mis sueños, fue también mi primera maldad, la primera de una lista que después fue inmensa. Mi primer amor.

Cuando Pablo empezó a ser el chico muerto, yo empecé a ser el chico que había matado a Pablo. El cambio de colegio y el cambio de ciudad no alcanzaron para limpiarme. En el nuevo colegio de la nueva ciudad también fui el chico que había matado. Ya no a Pablo, sino a alguien, que era todavía más misterioso y peor.

Las siguientes crueldades eran esperables y esperadas por todos, menos por mí. Yo no esperaba nada, porque mi única gran crueldad, mi primera y mejor muerte, fue la muerte de Pablo, porque era mi mejor amigo y yo lo quería, y porque yo era un niño y porque los dos éramos buenos, y porque yo lo había besado y él no quiso recibir mi boca, mi beso de fan.

Después ya no. Después él fue un muerto más, el primero de mis muchos muertos. Porque, al revés de lo que suponemos, matar sin intención no nos convierte en más precavidos o mejores, sino que nos quita la opción de elegir. La diferencia es que ahora, con más experiencia, beso a los niños con más fuerza, los ato, los amo, los disfruto, antes de dejarlos caer por otros puentes.

Hernán Casciari
viernes 17 de octubre, 2008


¿Te gustó esta historia?

Pertenece al libro Charlas con mi hemisferio derecho, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


 andres l
04/05/2015 a las 01:51
Muy interesante pero a la vez una mezcla de crudo y repulsivo en la ultima parte.....
 Diana Valverde
29/04/2015 a las 18:25
Me parecio muy interesante la blog novela :)
19/02/2015 a las 21:19
No se donde estuve metido todo este tiempo que no conocía este blog. Acabo de descubrirlo y cuento con la especial suerte de tener decenas de textos por descubrir.

Muy bueno este cuento.
Gracias
Lea de Castelar
27/08/2013 a las 16:32
Buenísimo.

Saludos desde Honduras.
21/07/2012 a las 23:35
¡Cuentazo!
 Alan
21/04/2012 a las 06:52
Aguante O'Higgins!!!
Sonia (la Diablita)
31/10/2008 a las 19:30
Teta:

lo de Maxi #252 fue solo una opinión "perosnal". O acaso no se puede tener opiniones perosnales?
zurdo
31/10/2008 a las 18:11
Hola, acabo de dar con este relato que puede interesar a los lectores de orsai...

http://walterperruolo.blogspot.com/2008/10/la-maquina-de-fabricar-historias-yo-fui.html
Nacho
31/10/2008 a las 12:23
gracias #241 por hacer una lista de los mensajes infames, te ahorra el esfuerzo de ir leyendo primeras lineas de mermelada en los 200 restantes
Soyo
31/10/2008 a las 03:13
Al final Lucas(#241) tiene razón. Un poco violento, pero tiene razón. Se la damos al contestarle como lo hicimos.
Porque hasta su crítica, la mayoría venía escribiendo infamias (#35 queda escluida, lo suyo era aburrido nomás) y ahora salen a recordar tiempos memorables...
Es verdad, hace un tiempo eran cuatro gatos locos. Eran cuatro gatos los que comentaban, porque yo leo a Casciari muy desde el principio y comenté prácticamente nada. Soy un lector histórico de orsai y así debe haber muchos. Incluso, este tal Lucas podría ser otro histórico, y entiendo su enojo.
Señor(#241): Soyo le da la diestra. Disculpe que le contesté!!
Señor Casciari: Escriba algo por favor, que esto es un puterío.
seburu
31/10/2008 a las 00:41
yo estoy de acuerdo con todos
y sepan que siempre, siempre, los llevo adentro mío
y no importa si este cuento está bueno o no, porque tiene la barriga llena de cuentos que nos gustarán, asíque apurate grovichker, que 2 semanas es mucho tiempo......se ve que se te cagó el laburito de todos los martes, algo habrás dicho
Marcos JVC
31/10/2008 a las 00:28
#226:

"ASQUEROSA la ultima oracion ..."

No entiendes por lo mismo que piensas de la última oración.
El puma gualeyo
30/10/2008 a las 23:28
Esto va camino a transformarse en un foro. ¿Me equivoco?.
Hernán estamos esperando el próximo post, con los motores calientes para largar: "semáforo rojo... que pasa a verde... tiembla el pavimento de orsaiiiiiiii".... ( ¿alguien lo entendió?)
CaroL
30/10/2008 a las 17:00
De todas formas, Cristina resume lo que significa (o significó en un tiempo) comentar en Orsai...
Qué días aquellos, aunque soy de la segunda camada, con Pal, Seburu y otros, me encariñé con los separatistas VIP y etc etc. . .
Sólo hubiera querido viajar a Argentina el día de la presentación del libro para conocerlos...

LLegué tarde a Orsai, pero me leí cada post y sus comentarios, y todo lo que quedaba en pie da la mujer gorda... y te encariñas con esto.

Bueno, quiza la fama de Hernán debía ser (por supuesto merecida) y eso trae consigo un montón de gente que no se da el trabajo de leer y compenetrarse de lo que aquí sucede, y de por qué en un tiempo Hernán escribió que este era Su cuaderno y que no lo cerraría jamás...

Y yo que nunca alcanzo a un Pri...

Al principio tenía otra idea para entergar, pero me venció la nostalgia y se me olvidó...

Cuidate mucho Hernán, y a tu preciosa hija Nina y a Cris, también a la distancia a Chichita que es toda una mujeraza, fuerte, y que todos los de Orsai queremos muchísimo...
Un abrazo...

CaroL
Sonia (la Diablita)
30/10/2008 a las 16:57
Coincido plenamente con MAXI (#252):

hay que leer, comentar y luego suicidarse porque según LUCAS (#231), este blog se está llenando de críticos-pelotudos-maleducados.

Hernán, por qué el LUCAS del #241 asegura que pudo "postear" tres veces en ORSAI? No sabía que se podía hacer eso! Yo nunca pude más que dejar un comentario pedorro. Nunca pude "postear" en tu blog! y quiero conocer el motivo.

(El LUCAS del #241 es el mismo LUCAS del #231?)

Y estoy de acuerdo con la Daae (#246) a partir del punto en que se pone melancólica, de ahí pa abajo. Pero la corrijo: no éramos cuatro gatos locos; éramos cuatro gatos y un par de gatas, entre las cuales, estaba yo.

Y me voy porque está por pasar el #395 que me deja en Castelar y si lo pierdo, el siguiente no pasa hasta dentro de una hora.
Bart
30/10/2008 a las 14:21
Cristina, necesito saber más sobre medias levitantes, por favor.
ElTeta
30/10/2008 a las 14:06
Lo mas importante del bogg es la ele.
Ligros
30/10/2008 a las 02:45
Un buen relato, me gusto.
Parece mentira que en tan breve lectura pueda sentir simpatia, lástima y repulsión (en ese orden) por un mismo personaje.

254!!!????
fede o
29/10/2008 a las 21:11
de primera me sale tipear "estoy con cristina!", pero no me gusta la frase. si le agrego el "daae" al final me suena mejor.

por ahí más fácil que andar consiguiendo a un tute que haya leído a la gorda es chequear los comentarios de entonces. o los del principio de orsai.

fácil y divertido.
maxi
29/10/2008 a las 19:15

Cada dia entiendo menos... ahora resulta que esto se va a convertir en foro.
Esto es una opinion perosnal obviamente, pero creo que lo mas importante del bogg son sus entradas asi que dejen de buscar protagonismo a traves de los comentarios...
Sugiero leer, comentar y punto..... que tanto buscarle la quinta pata cheee!!!

Saludos.
Neuquina
29/10/2008 a las 18:47
#246 Cristina Daae:
Estoy completamente de acuerdo con tu comentario, eso sí yo a Lucas no le doy mi mail ni en pedo, jajaja.

Lucas: es un chiste, no te enojes.
El Angel Gris
29/10/2008 a las 18:15
Daae: Te faltó la "tanga roja" que tantos resultados dió.
Luli
29/10/2008 a las 15:12
Profeta azul:
Yo te lo explico, tenés que aprender a escribir primero (los signos de puntuación son fundamentales, pero parece que no te enteraste)
Y luego escribir sobre algo interesante, inédito, creativo, etc.

Luli
SergioMC
29/10/2008 a las 04:11
Hernán, increíble que hasta hoy lo haya podido leer. Está fantástico. Me gustaría que recorrieras más el camino del perdido arte del cuento de terror.
Un abrazo.
SergioMC
**Juanito**
28/10/2008 a las 23:42
Me pasaron tu historia de los "caradeformes" hace unas semanas y desde ese día no paro de disfrutar tus escritos, seguí así, sos muy bueno.
Medio macabro estuvo este,... así me gusta la literatura, no sé porque me hizo acordar a un cuento que se llama Wally, el asesino agrario de Carlos Chernov, de su libro Amores brutales.
Te sigo leyendo, saludos desde Jujuy.
Cristina Daae
28/10/2008 a las 19:36
Lucas (#241):
Voy a contarte que pienso distinto que vos con respecto a los comentarios y te explico por qué: por empezar, cuando uno lee un texto y tiene la suerte de sentarse en un café a hablar de ese texto con otro, generalmente, de las distintas lecturas (no hay una lectura igual a la otra, porque a los lectores el texto siempre nos resuena diferente) y de la charla sobre las distintas lecturas, uno suele salir enriquecido, sobre todo porque puede tener una mirada distinta y si el otro es un lector piola, incluso puede encontrar ideas deslumbradoras que pueden o no estar en el texto y que la mirada de otro descubre para uno. Tal vez haya un montón de comentarios que a vos no te aporten nada; pero no podés tener tan poca fe en la capacidad lectora de todos los que visitan Orsai. Por ahí, en el medio de quichicientos comentarios que no te gustan, alguien dice una genialidad y te llevás una sorpresa. Ese es el primer punto por el cual creo que los comentarios son necesarios. Porque el otro te puede sorprender leyendo una genialidad.
El segundo, y me voy a poner melancólica, es justamente la posibilidad de comentar cualquier gansada distinta al texto que estás leyendo y terminar haciéndose amigote de los comentaristas y si tenés mucha suerte, del dueño del circo. Al principio de Orsai, cuando acá éramos cuatro gatos locos con mucho tiempo al cuete para leer y gansear, los "comentaristas históricos de Orsai" (tienen título cuasi honorífico) hemos hablado de medias levitantes, sexo, recetas de cocina, compras por internet, música, libros y de todo lo que se te ocurra. Y te aseguro que muchos de esos delirios no tenían absolutamente nada pero nada de nada que ver con el post. Ojalá uno de estos días se dejen de mandar pataditas unos comentaristas a otros para demostrar que unos son más leídos o inteligentes que otros sobre el "pri" y el "me gustó" y se empiecen a pasar los mail y a charlar, a ver si tienen la suerte que algunos hemos tenido de hacernos amigos por acá.
Y si tienen mucho problema con el pri, consultenle a alguno de los que leía Mujer Gorda en la época del Tute, a ver si entienden que ya eso es como una marca registrada de los comentaristas del autor.
Beso en la frente.
 argenta
28/10/2008 a las 17:58
Escuchame 241#, me podés explicar dónde está la crítica y la infamia de mi comentario, el #35?
Dije "infernal" porque me gustó mucho. A continuación me permití compartir un cuento, que también me había gustado mucho.
Me siento bastante imbécil saliendo a dar inncesarias explicaciones, pero la verdad me salta la tanada.
P/D: Y no, no acepto tu sugerencia, por eso te contesto, porque además de prácticamente autoproclamarte vocero/defensor del autor y moderador de este espacio, incurrís en una torpe contradicción.





 alberto baru
28/10/2008 a las 17:08
¡Cuantas ganas de crecer literariamente, Casciari!
Y esta muy bien.
Alberto
danizz
28/10/2008 a las 15:33
no entiendo a los que "comentan" primero, o quieren estar top ten. cual es el objetivo? ponen 1° o 2° o 3°. para que? me da curiosidad? hay algun premio para los 10 primeros? ja!
"el que sigue"
27/10/2008 a las 22:51
jaja. Nunca leo los comentarios. CReo que esta debe ser la segunda vez. Es más, rara vez comento. Pero los dos últimos comentarios me hicieron reir mucho. Sobre todo el de profeta azul que no domina mucho la gramática. Igualmente me muero por leer su blog. Posta. Que deje la dire.
Lucas
27/10/2008 a las 19:46
Sólo he posteado tres veces en orsai, y todas fueron con "el muerto que crece". La razón es que siento mucha bronca, sí mucha. Y supongo que a Casciari le pasó lo mismo.
El cuento no me gustó. Pero quienes somos para hacer una crítica que sólo leerá el autor y otros lectores? Digo esto porque a veces parece que estuviesen vendiendo el cuento a una edtorial, o que quisiesen frustarlo.
Tenemos la suerte de tener un tipo que escribe bárbaro, que nos da la posibilidad de hacerle un comentario, y sólo recibe críticas infames como las: 1-6, 35, 88, 99, 117, 120, 127, 131, 132, 137, 168, 171, 180, 205, 240, y muchas más que no quiero leer de vuelta.
Los comentarios deberían ser para decir "me gustó", " no m g", corregir algún detalle, o decirle algo inteligente al autor. Sería bueno que nadie me conteste el comentario, porque los comentarios deben ser para Hernán, pero bue...
Espero ansioso el próximo post.
profeta azul
27/10/2008 a las 15:43
POrque te lee tanta gente? Si no me equivoco tu eres uno de un articulo de los paises y los años que tienen y es malisimo, no tiene nada de gracia, sin embargo yo tengo un libro y un blog muy gracioso y excelente y no tengo tanta popularidad, me lo explicas?
Carlitos
27/10/2008 a las 09:03
El problema no es que los comentarios pretendan ser de crítica literaria, el problema es que la mayoría de los comentadores sólo ha leído 3 ó 4 libritos que les dieron en la escuela. Un poco más de lectura permitiría diferenciar a un escritor profesional con oficio e inventiva de un genio de la escritura e ídolo de la literatura, como a veces refieren redondos ignorantes.
"elq ue sigue"
27/10/2008 a las 00:16
aplaudo de pie. Se me crispó el ojete.
Marian
26/10/2008 a las 22:49
A mì me gustò, siniestro... diferente.
Me hiciste acordar a un autor joven argentino, que se llama Maximiliano Ferzzola. Si podès, googlealo, un cuento suyo que se llama "la condena" tiene algo similar a este relato
Saludos
Sil
26/10/2008 a las 22:22
Un cuento atípico, pero muy bueno (como siempre). Lo leí dos veces. Primero bien rápido, tal vez por insana curiosidad; la segunda vez, como corresponde.
Impecable. Te felicito.
sebastian
26/10/2008 a las 12:11
casciari , te tengo mucho respeto porque creo , o al menos me gusta creerlo, que sos uno de esos tipos afortunados que encontro la brecha, la grieta en la pared de la vida donde solo encaja uno y nada mas que uno, y no se intuyo o me gusta creer que eso da tranquilidad, confort, o que es una buena razon para no pegarse un tiro.
no es chamuyo, tipos comunes, corrientes y simples como vos a yudan mas , que aquellos grandes guerreros que libraron batallas epicas.
lo loco de de todo esto es que lo sabes, y lo bueno es que "parece" , o me gustraria creer , que lo sabes y lo disfrutas en silencio.que placer.disfrutar, saborear la victoria en silencio.
solo vos sabes que triunfaste man y solo vos sabes como lo hiciste, bien por eso.
y supongo que tratas de seguir siendo un tipo humilde sencillo y concreto, tratas de seguir siendo el mismo, y ahi te doy un ole, ole tus cojones.
pero a mi no me engañas, sabes que no los soportas, no los podes ni ver , te queres matar cada ves que publicas algo nuevo toda esa manga de impresentables corriendo a ver quien es el primero que impregna su idiotes.
revelate casciari , mandalos a todos a la concha de su hermana.
sebastian
Gavilandia
26/10/2008 a las 00:25
Este es el articulo mas comentado asi que vamos a contribuir con nuestro granito de arena. Igual no me parecio de las mejores historias que contaste.
Ana
25/10/2008 a las 18:36
Te leo desde hace años, y este es el primer post tuyo que no me gustó... es raro, como que no es tuyo... bueno, espero que falte poquito para el próximo... besosssssss
Claudio
25/10/2008 a las 17:21
Hernan, me llego a ti por medio de un mail que por su comienzo me resultaba bastante pelotudo, era el trabajo sobre el pensar los paises desde la perspectiva de la edad de los perros.

Recorriendo las letras me encontre con tu fino estilo y realmente cuidada idea, casi sin querer me encontre dando una morbida lectura a tus cuentos uno tras otro.

No se si odiarte o admirarte, hasta este momento solo era un lector de clásicos y esotéricos, ahora estoy sumandote a mi lista de lectura, bue me parece que sos mi lista,

gracias Hernan (te odio ;-))
lucas
25/10/2008 a las 07:55
Ojo Hernán, me parece que el blog se te está llenando de críticos-pelotudos-maleducados.
Veo que estás haciendo un receso. ¡Joya! Espero ansioso.
25/10/2008 a las 04:07
Oscuro Casciari, el amor se junta con la muerte a través de la locura, no se si lo entendi no se si quiero entenderlo, igualmente, y como en todo lo que escribes no puedes quedar indiferente . . .
fede o
24/10/2008 a las 19:29
hoy estoy nostalgioso.

extraño aquellos tiempos en los que los comentaristas no eran críticos literarios!
liberty valance
24/10/2008 a las 18:15
Que choto te salio este...
El Bobero
24/10/2008 a las 09:51
ultimo
Rocio
24/10/2008 a las 03:46
ASQUEROSA la ultima oracion. Que es lo tan bueno que felicitan? No entiendo.
Tatiana
24/10/2008 a las 01:10
Me ha gustado mucho el post, la historia se va hilando despacito y el final está tremendo. Lo único que no me ha gustado del todo es que la parte final se desagrana en demasiados párrafos cortos que dicen básicamente lo mismo y que tardan innecesariamente el final (bueno...según yo). Está claro en todo caso que es un efecto intencional, te sobran herramientas para escribir con fluidez sin repetir jamás una sola palabra, y me gusta, aunque creo que ha sido demasiado en la última parte (es mi humilde opinión).

Un saludo.
Eva Row
23/10/2008 a las 20:30
Queda un sabor amargo, muy amargo.
cuatropelos
23/10/2008 a las 17:05
Llegue en busca de una sonrisa pero me marcho con la extraña pero agradable sensación de no haberlo conseguido. Fantástico.
MartonaBCN
23/10/2008 a las 12:58
Cuanto daño ha hecho Dexter..... ;)
Filosofo_inculto
23/10/2008 a las 02:24
Como una bes oi nada es perdonable: como nadie tiene la culpa de nada ¿que puedes perdonar si no hay nada que perdonar?
gaby
22/10/2008 a las 23:17
muy bueno Hernán!!!!
Karina
22/10/2008 a las 23:16
Bellísimo... Me muero de ¿Ternura? ¿Dolor? ¿Empatía? ¿Miedo?

Es una delicia de cuento.
 Regina
22/10/2008 a las 22:11
Gordo,
Pero que cuento mas oscuro!
Tengo un hijo pequeño y al leer el final no pude evitar sentir una rabia enorme!
jr
22/10/2008 a las 21:39

Hernan, ayer habia 215 comentarios, que paso?
flan
22/10/2008 a las 21:29
Casciari siempre sorprendiendome
cada dia mejorr!!!
mhaedo
22/10/2008 a las 18:23
#63 Adhiero con candor:
"Ni él si yo" es lo más !

Esteban Q
22/10/2008 a las 18:13
Escalofriante, Maestro.
Gol de Media Cancha
22/10/2008 a las 15:39
Casciari,

Muy Bueno!

Por favor, seguí escribiendo cuentos políticamente incorrectos, y tal vez aca no entre mas la gente que se rasga las vestiduras por cosas que no son "reales" y por las que son reales las tiene incorporadas como cosas cotidianas....

Para mí, tus mejores cuentos son los mas retorcidos, oscuros y que no te esperas como van a terminar....

Seguí escribiendo que dentro de 20 años mas vas a ser mas grande que Borges, Cortazar y Sabato, jaja! (Lo digo en serio!).

Pero por favor, no te mueras joven porque no quiero ver ademas de un montón de remeras del Che, Remeras de Casciari, jaja!

Salute!
Maestruli
22/10/2008 a las 12:11
Muy bueno, me gustó este cuento. El que se queja por ahí de la redacción, que escriba él un cuento. Y lo mío no es de complaciente. La teoría anterior sobre Hansel y Gretel me pareció tirada de los pelos. Las historias siempre van a tener intriga. En vez de miguitas de pan comidas por pájaros, habrá celulares que se les acaba la batería, que quedan fuera del área de cobertura, y los dramas se desencadenarán igualmente.

Respecto a Rimbaud, murió a los 37 años, pero cuando ya había abandonado hace muchos años su vocación de poeta. Lo esencial de su obra fue hecha antes de sus 20 años. Su mito quizás venga de su tormentosa relación con Verlaine (vaya casualidad, algo similar con el Pablo de este cuento), y por supuesto por su talento. Pocas veces en la historia un adolescente dejó una obra perdurable.
Valeria
21/10/2008 a las 23:35
Raro, pero me gustó mucho.
Nati
21/10/2008 a las 22:39
Que bueno todo lo que producis en el lector!! Es genial, en serio!!
Roberto
21/10/2008 a las 18:33
"#53.- Sil:" ¿Dexter? Es exactamente lo que estaba pensando mientras lo leía. En la "voz en off" de Dexter. Me suele gustar "poner voces de película y cara de actor famoso" a los personajes de los libros que leo y a este le puse las de Dexter...
"#78.- El ángel Cris:".- Estoy absolutamente de acuerdo. Lucas y Alex no deben crecer. Hernán, busca por ahí una transfusión de sangre de Peter Pan para ellos, por favor...
"#127 JAIMOTO:" Yo estoy harto de los idiotas que piensan que el resto son idiotas porque no son como ellos.

En cuanto al cuento... pues el final me dejó un poco frío. Para mi gusto empieza muy bien, baja un cambio en el nudo y acaba un poco bruscamente. Como con necesidad de acabarlo en un número determinado de líneas.

De todas formas, como todas las semanas, la media hora mejor "perdida" de mi jornada. Gracias.
florita
21/10/2008 a las 18:26
#96 "Un mito debe morir joven, sin merecerlo, y debe en vida haber sonreído mucho, y haber hecho poco daño a otros."
Me pregunto cómo el Che Guevara cumplió con el último requisito..."

No se a que daño podras referirte, supongo que no estas de acuerdo con su lucha contra las injusticias sociales, el capitalismo, la opresion de los mas ricos....a la que tristemente seguimos subordinados por existir gente como tu.
JVO
21/10/2008 a las 17:25
Me gustó.
Veronica
21/10/2008 a las 16:25
Holaaaaaaaaaaaaa:

joder¡¡ de donde sacas tanta vaina,escalofriante.........


Besos
Lucy Botello
21/10/2008 a las 15:45
Hola Hernan

Es la primera vez que al leer algo tuyo, no me quedo con una sonrisa pintada en el rostro, con un deseo de compartir lo leido, con un sentido de pertenencia.

No se exactamente como explicarlo, siento como si hubieses escrito dos historias parecidas, en fechas diferentes, guardadas en borrador y llegado una especie de bloqueo mental por alguna cosa interior tuya, les echara mano, para rapidamente lanzarnos esta historia.

Si no me importases, lo habria leido como a cualquiera sin que hiciese mella en mi, sin que me afectara, porque no estaria esperando nada, no mediria, no compararia, simplemente recibiria lo que escritor quisiera brindar a traves de sus palabras.

De ti espero mucho. Siempre. No quisiera que llegaras nunca a "cualquierizarte". En todo caso, igual te adoro, y te seguire leyendo.

Cuidate mucho, un beso.




Alex
20/10/2008 a las 22:47
Es triste tener que morir para ser un mito.

Saludos.
Matu
20/10/2008 a las 22:46
Hernan "Garavito" Casciari
Fernando Ramos
20/10/2008 a las 20:44
Vengo a leer aquí porque, en general, los cuentos son muy buenos. Pero de un tiempo para acá la calidad ha ido hacia abajo, debe ser la premura por publicar, quizá los compromisos adquiridos.

Sería bueno que los lectores fueran más críticos, menos complacientes, pero cada quien con su rollo.

Igual, lo que me gusta de este blog es la libertad de decir y escribir, en el área de comentarios.

A este texto le falto pulirlo, no tiene buen desarrollo y el final es abrupto. No tiene buena redacón.

Saludos

javiero
20/10/2008 a las 20:26
Impresionante Hernán. Sin palabras. Abrazo.Javiero
20/10/2008 a las 20:09
Por cierto, impagable el medio reproche de Chichita.

Kill Bill tambien es una pelicula/son unas peliculas fea para muchas personas...
20/10/2008 a las 20:06
BrutoH, con H, como las grandes Hobras.

Jodido degenerado amante del childrenpuenting.
Andrea
20/10/2008 a las 20:01
Hernán,
de acuerdo con # 118, sin mucho más para decir ...
el buen coco
20/10/2008 a las 18:42
Talvez reflexiona mucho por que son recuerdos de lo imaginado o de lo hecho!!! saludos desde Peru.
maxi
20/10/2008 a las 18:20
#188, yo estoy ahi arriba y no puse esa gansada de pri, quin, ter, ......
El contrera
20/10/2008 a las 18:15
Hernan me gustaría ir a darte un beso en la boca. Seguro que tu peor angustia aparece en el momento siguiente de acabar de masturbarte. Y con la misma mano que lo soltaste. je! Y seguro te viene un tibido recuerdo placentero toda vez que le das la mano a alguíen (obviamente sin habertela limpiado adecuadamente).
espetaculaaaa espetaculaaaaaaa
Atención
20/10/2008 a las 17:58
Qué pasó Hernán?? Este relato no está tan bien escrito como los demás: le falta rapidéz y efectividad. Siempre cumpliste con el imperativo "si vas a mentir, mentí rápido". Acá no cierra para nada, hay demasiadas reflexiones, o más bien una o dos reflexiones que repetis cuatro o cinco veces en distintos párrafos.
No pasa nada, obvio, me encanta tu blog. Es sólo que me llamó la atención y nadie lo comentó.

Saludos,
Ale Z.
LAURITA
20/10/2008 a las 17:34
Si acaso la mano se desliza por el pecho, y las manos se crispan, y caes en una culpa, acobardado en un retroceso miras a un lado, al otro, sonries, lees tres veces la ultima oracion y dejas un comentario inofensivo...solo dices MUY BUENO HERNAN! o dices que IMPRESIONA sin poder quitarte ni con gasolina los pedazitos de palabras de la conciencia....jajaja MUY BUENO HERNAN saludos desde los USA
cherryccola
20/10/2008 a las 17:34
me encanto!
Karu-en-albion
20/10/2008 a las 17:16
No puedo sarme el escalofrio de encima.
El ultimo parrafo es terrible, lo recuerdo y se me vuelve a erizar la piel.
Martín
20/10/2008 a las 17:00
Yo siempre quise ser un mito colectivo, pero pensé que no podría serlo por falta de talento. Ahora me vengo a dar cuenta de que es necesaria una muerte trágica y prematura.

Mi miedo a las alturas hace que el salto desde una terraza no parezca una buena idea. Ahora estoy planeando atacar un salame que descansa en mi heladera desde hace 6 meses y alcanzar así, esa categoría que siempre consideré inalcanzable.
RosaEmilia
20/10/2008 a las 16:58
En mi país existe una palabra para describir lo indescriptible (cuando se trata de algo tan bueno o sorprendente que "magnífico" o "excelente" no caben) y esa palabra es "arrechísimo". Este cuento, Hernán, es arrechísimo.
Un beso desde Caracas.
RERC.
miguel
20/10/2008 a las 16:50
Los 15 primeros son para decir la pelotudez de pri, segundo, quinto!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Dinamita
20/10/2008 a las 16:49
EHHHH? pero esto que es? No entiendo nada!
Giorgio Ponti
20/10/2008 a las 16:45
Hermoso. Poesía pura. Profundo. Crudo. Una genialidad. No me alcanzan los adjetivos.
Lo mejor que has escrito en los últimos tiempos.
Marcio
20/10/2008 a las 16:31
Lo pario medienta, este loco ta pa que vaya a verlo a Gravinsky....

Saludos desde la Docta!
Lola
20/10/2008 a las 16:30
Jodidisimo
Ro..
20/10/2008 a las 16:00

Hernan...

Tus finales son espelusnantes... encontré tu blog medio tarde (hace poco) pero he leido otros cuentos anteriores y te pasás Hernan con los finales... me imagine todo!

y estoy muy de acuerdo con el #78

Saludos desde tu Argentina!



nataloide
20/10/2008 a las 15:58
Suena al pedo y muy poco creativo, la verdad, pero loco; sos un genio. Te adoro.
DudaDesnuda
20/10/2008 a las 15:30
El muertito, reventó. El que cuenta la historia es cura. Cura y asesino.

Besos y visiones
titilar69
20/10/2008 a las 14:29
Sin saber pablo estaba alejando para siempre ese amor que no iba a poder ser. lo solto justamente por eso...porque despues de ese beso no iba a ser perdonado por su amigo...lo solto porque no iba a sorportar el eterno rechazo.
...O quien verdaderamente soporta ser rechazado? quien no deseo matar a alguien para cerrar una historia para SIEMPRE? aunque su adolescente mente no le permitio diluscidar que su amigo serie un ETERNO MITO PERSONAL:
BEsos y muchisima suerte.
 Karen_de_Uruguay
20/10/2008 a las 11:21
No me gusto, prefiero otro tipo de historias.
Igual seguis siendo mi preferido.
Besos,
Karen
20/10/2008 a las 10:38
Soltar aquellas manos en el puente también fue un acto de amor. El último acto de amor. ¿Quién puede culparlo?...

Genial como siempre, Sr. Casciari ;-)
Maxi
20/10/2008 a las 10:20
Buenos dias.
Hernan, siempre leo tu blog, en general me parece muy bueno y entretenido.
Este no me gusto. Este que has hecho, no se si es mi dia y no puedo ser subjetivo. Quiza porque fui a ver La Parrila, y sali bastante defraudado. Quiza era quien lo interpretaba.
Espero no joda mi comentario. Siempre con bon rotllo y padelante.
Saludos!
inez
20/10/2008 a las 10:20
desasosegante total y humano, qué chulo!
nifrus
20/10/2008 a las 09:59
Jaaaaaaaaaaaaaaaaaajajajjajajajjajaa!!!
Pero que bestia! Me da que hacia tiempo que no te ponias en la piel de un asesino! ¿Morriña? Jjajajajjaajjaaj

Bueno! Pero no suenan las campanas
pipo
20/10/2008 a las 07:06
que hijo de puta! Yo que esperaba leer cualquier cosa de la primera vez que chile le gana a argentina, cosa que para nosotros los chilenos es historica, y sales con esto. En todo caso el cuento está muy bizarro y original, como la mayoría de lo que escribes (debe ser un problema para el ego manejar tanto post). Saludos y no dejes de escribir, que no hay mejor literatura para una buena cagada, sin ánimo de ofender, al contrario.
Tito
20/10/2008 a las 02:12
ref #37
¿casualidad o le picó la nariz?

ref #1 ... por favor sin incentivos a los "pri"
Hernán
20/10/2008 a las 00:59
Para cuándo la peli?

1 Abrazo
La perfecta
20/10/2008 a las 00:36
Yo soy la "amiga" del #158 y debo decir que me siento realizada. Si logré que una persona más en el mundo leyera al gordo, ya no me importa nada!



No me canso de decir que eres un genio, y no me importa quedar siempre como groupie. Este cuento es lo más.

Siento que te quiero, incluso como asesino pedófilo.

:P
abrazo*
seburu
20/10/2008 a las 00:30
gutó nene
Neuquina
20/10/2008 a las 00:14
Hernan, podrías poner un filtro para los densos que se quejan de los "pri", "podio", etc? Son realmente insufribles.
Ramiro
19/10/2008 a las 23:55
y siguiendo la línea: después de Pablo el católico se empoma a los que comentan cosas muy interesantes como "Parece acomodo, pero soy primero", "yo queria ser la primera" etc. Tranquilos chicos, hay para todos...
Neuquina
19/10/2008 a las 23:22
Volviste Hernan!! Que placer!
Flower
19/10/2008 a las 23:06
Que cantidad de gente a las q les toco el iconsciente esta historia...(digo por los q no les gusto y les parecio asqueroso) la represion se muestra en asco.
Excelente el relato, la descrpcion de ese sentimiento y de la estructura perversa. No muchos se animan a dejar volar ese lado, te felicito.
Fabiana
19/10/2008 a las 23:01
Me gustó el cuento. Aunque me dio un poco de frío por todo el cuerpo.

Me quedó una sensación muy rara...
H
19/10/2008 a las 20:09
Grande Hernán, grande.

Un puñetazo en la boca del estómago, de los que cortan el aire.

Eres un titán.
alejandra
19/10/2008 a las 16:20
asqueroso, me llevé una decepción con este post.
Romina
19/10/2008 a las 14:41
Muy bueno el cuento, es atrapante de peincipio a fin, uno de los mejores de los últimos tiempos, junto con el de los milagros...
Un gran abrazo,
Romina.
Guswagen
19/10/2008 a las 13:35
Pobre Pablo, un bife después de un piquito le costó la vida. Un "Volvamos y hablemos" posiblemente lo salvaba, o retardaba su destino de mito personal. Claro que esa respuesta solo sería posible en un libro de Oscar Wilde.
Muy bueno el cuento.
mariel y el capitan
19/10/2008 a las 13:20
hola hernan, estas un poco limado, pero es lo que te hace interesante. mas alla de eso tengo una sugerencia que hacerte y una cosa que preguntarte.
sugerencia: podrias poner un buscador dentro de tu blog, un buscador de palabras clave, porque siempre tengo que revisar todo el archivo cada vex que quiero encontrar un texto en especial.
pregunta: uno de estos fines de semana ire a visitar un megalito que tiene algo de 4000 años de antig?edad y queda cerca de sant celoni, y me gustaria pasar por ahi, te molestaria si llego a golpearte la puerta solo para saludarte personalmente e irme? osea desde la puerta, je je bueno nada mas, y quisiera saber si la nueva edicion de españa deci alpiste se puede conseguir en españa, porque tengo el otro(españa perdiste) y quiero el nuevo tambien. besos
harrolf
19/10/2008 a las 13:13
Deliciosamente devastadora.
Briks
19/10/2008 a las 13:07
una "amiga" venezolana me habia recomendado tu espacio hace muchisimo y por esas cosas de la vida jamás entré

hoy estaba muy al pedo y recordé su recomendación

me pareció barbaro el cuento, no sé si es porque resulta ser lo primero que leo de vos (algunos te acusan de repetirte) o porque es sencillamente genial (claro que no soy infinidad de cosas, entre ellas, critico literario) pero a mi me gustó y eso es lo que cuenta, no?

otra cosa...
a fin de año entregas un premio en efectivo para el que comenta primero??
cuál es?
Andres
19/10/2008 a las 11:35
Esto transmite mucho queridisimo Hernan
Serpiente 3
19/10/2008 a las 09:29
Hernan, pa mi esto esta en candela.
no me gustó nada.
cristian
19/10/2008 a las 06:26
A algunas personas se les da medallas y ganan guita por decir pri en diferentes situaciones mas que nada cada cuatro años y nadie se queja. ¿Que carajo molesta de que aca lo hagan por amor al deporte?
Me gusto mucho este cuento. Me encanto como vuelve sobre cosas similares en algunos parrafos. Es el loco repitiendo la misma parte del disco rayado.
Un abrazo.
Diana
19/10/2008 a las 06:03
Muy largo, mucha explicación, muy predecible.
Me gusta que te salgas de lo que el público espera, pero me parece que no resultó.
Igual te quiero, Casciari.
Cocou
19/10/2008 a las 05:44
Increible lo tuyo, segui asi.
itzel
19/10/2008 a las 02:35
Estremecedor el final!
Excelente relato, de esos que atrapan, de esos que me gustan.
Arlequincita
19/10/2008 a las 02:06
Muy buen desenlace. Es notable cómo caemos en repeticiones cuando se trata de hacerte llegar nuestro reconocimiento. Creo que no leí ningún "brillante".
Bué apropiáteló nomás.

Um beijinho

Arlequincita
piloto de juguete
19/10/2008 a las 01:07
dos cosas:

porque sucede esa extraña carrera por convertirse en los primeros en comentar cada post de algún blogger famoso. Incluso, estos atletas del teclado, escriben primero y luego se disponen a leer. Me intriga mucho estos seres.

Muy buena la historia. Las sombras y el misterio se develan justo a tiempo. Excelente.
?año
19/10/2008 a las 00:14
Interesante, un tanto confuso.
Carlos
18/10/2008 a las 23:04
Primera vez que no me gusta la forma de escribir. No se, es como demasiado repetitiva. La idea que transmite un párrafo la vuelve a transmitir el siguiente.
Pululi
18/10/2008 a las 22:00
Vale, muy bonito, y ahora que he terminado el post, quién me quita el nudo de la garganta y el fuego de la rabia en el fondo del estomago y ese peso de pena que tengo el pecho?

Hernan, convincente y muy del estilo de "Crash". Me ha encantado.

Besitoss
sirako
18/10/2008 a las 21:26
carajo te odié tanto al final, porque me acostumbré a leerte así creyéndote todo, y éste mira que te lo creo todo.
 PERLA
18/10/2008 a las 20:59
Confirmando nuevamente que es Don Hernán Casciari; si fuera de otra forma... que aburrido.
talin
18/10/2008 a las 20:20
muy bueno gordo
Clipo
18/10/2008 a las 20:19
Corrección: "Pablo cayó al suelo, diez segundo después"

El resto, una maraviya.

Saludos.
 Usuario Anónimo
18/10/2008 a las 19:37
Estremecedor, sos un genio, te quierooooo!!!
Porque me creo todo lo que contas???
Beso
hernangonza
18/10/2008 a las 18:11
Muy bueno,mueve .saludos
ER Martínez Conde
18/10/2008 a las 18:01
Querido destinatario,
Luego de repasar los comentarios y de constatar la cantidad tipos y tipas que boludean con eso de ser "pri" (eso, acá, es un partido político), o el número tal o cual, y de mucho dudar en si vale o no la pena de imponerte la lectura de estas líneas, "tomo la pluma en la mano" para hacerte saber que disfruto muchísimo de tus cuentos y, en general, de tus blogs. En realidad,después de asomarme por algunos de los que figuran en tu lista, prácticamente son los únicos que visito. Sé que nunca me siento defraudada. Gracias.
Saludos ERMC (argentina desde México)
Matías
18/10/2008 a las 17:16
Oscuro, pero muy bueno. Me gustó, me gustó...

http://cuacuamen.blogspot.com/
padawan
18/10/2008 a las 17:10
puta vida. qué horrorosa, qué bella, qué posible historia. gracias por inquietar mi mañana.
Pablo (no el mismo del cuento)
18/10/2008 a las 17:09
Hernan:

tenes varios cuentos al estilo, por asi decirlo
me parece que sos un psicopata en potencia ,
no salgas del closet (jaja)

a mi me sabe pasar que pienso cosas tragicas , donde yo soy el culpable de las mismas, incluso yo las cometo, yo las ingenio.
me siento mal por pensar esas cosas horribles, a veces solia pensar que estaba loco, hasta que un dia charlando con un amigo le comente las aberraciones que pensaba y el me dijo:
- que la diferencia entre estar loco y no estarlo, es que el loco las hace y el resto las piensa

saludos hernan
chica eléctrica
18/10/2008 a las 16:20
me pasó igual que fabiana (#90), no me resultó muy creible el personaje.
Elena
18/10/2008 a las 15:59
Arggg. Me dio miedo ese final.... q terrible personaje. quiero leer más!!!!!!!!!!!!
Misterioso Perdedor
18/10/2008 a las 15:40
Muy Bueno. Quizas necesario.
Esta, repito, muy bueno.

Pero no me gusto.
 Micaela Passini
18/10/2008 a las 15:21
Cuando terminè de leerlo me quedè con la misma sensaciòn que me dejaron los cuentos "la gallina desgollada" y "el almohadòn de plumas" de Quiroga!! ESCALOFRIANTE!!! y lo peor es que en este personaje se definen los primeros rasgos de un serial killer... brrr!! ( yo pensaria seriamente en un guiòn para la pelicula..."El amigo de Pablo"...)

GENIAL, como siempre!

saludos! Mica... la de Italia
Celeste
18/10/2008 a las 14:13
Hola Hernán!
¿Este cuento es una idea actual, o es anterior y lo estás publicando ahora?

Propongo que, cuando se trate de ficciones, no habilites la opción comentarios.
Iba a expllicar el por qué de mi sugerencia, pero me quedó largo, tengo que vestirme y estoy en ayunas, disculpen.
B E S O S
Patricia
18/10/2008 a las 13:01
Otro comentario: Justo hoy, le comentaba a una amiga que no me gustaba el libro de Millás, "El Mundo", no sé ni me importa si escribe bién, pero no me gustaba porque era todo escrito en función del despecho que sintió frente a una mina que lo liquidó al ignorarlo (si leíste el libro, toda la segunda parte, creo, la engloba en un título algo asi como "tu no eres importante para mí", y yo ponía que me daba la sensación que todo el libro era una venganza contra esa pobre mina a quién describe luego hecha un horror frente a un Millás triunfante. Cada quién escribe sobre lo que le parece, y por suerte hay gente que escribe, pero a uno le gusta o no, y chau. Y a mi, tu texto, me parece una conjura contra esos otros asesinatos disfrazados de libros serios. Se entiende? Si Millás pudiera encarar, como vos, el tema del despecho, agregarle humor, locura, qué se yo, sería mucho más interesante para mí. Pero, como no puede, no me gusta. En cambio lo que vos escribís sí me gusta. Ojalá entiendas algo de lo que trato de decirte. Ah, además concuerdo con eso de que la frase mejor del texto es "el sí, no yo", y lo demás relleno. Buenazo! Otro abrazo.
Botijabobo
18/10/2008 a las 12:54
Aplaudo que hayas salido a buscar al escritor. Uhh, y al aplaudir le solté las manos a alguien, pará que voy a fijarme.

Iba a poner "¡Volvió la alegría, Vieja!", pero no va con el tono del cuento.

Saldos
Patricia
18/10/2008 a las 12:52
Notable. Sencillamente notable.
Me dejás citarlo para un texto sobre la necesaria y torturadora homosexualidad en la adolescencia, y la sublimación del goce de la muerte de "esos", por medio de la escritura?
No podría encontrar mejor texto. Oscuro para muchos, seguramente, a quienes les divierte discernir qué cosa es clara y cuál oscura. A mí, simplemente, además de disfrutar de todo lo que escribís (salvo el sadismo con que escribiste sobre los fetos asados, seguramente cansado de las demostraciones de afecto y ternura luego de la muerte de tu padre), repito, todo lo que escribís, me gusta, te perdono todo, te disfruto. Y en este caso, con fines de lucro. (En realidad en muchos casos, ya que le arrimé al hermano que más quiero y a un primo alguno de tus textos que están en vida privada, para que los disfrutaran, pero también para que se acercaran, de algún modo, nuevamente a mí, a esta vieja que hoy me siento, y ellos siguen siendo "los gurises"). En fin. Muuy largo este comentario. Pero bueh...Un abrazo fraterno.
Brioche
18/10/2008 a las 10:30
Valiente relatito más oscuro, encima está nubladisimo y chispeando, vamos que en vez de Sevilla parece que estoy en Irlanda. Además para complicarlo todo también estoy trabajando... os podreis imaginar lo altisimo que tengo el ánimo.
Un beso Hernán
JAIMOTO
18/10/2008 a las 09:33
Estoy cansado de los pobres idiotas que pelean por ser los primeros en postear, sin haber leido ni un solo párrafo. A la mierda con ellos.

También estoy casado de los otros idiotas, que no hacen más que idolatrarte, escribas lo que escribas.

La tercera cosa de la que estoy cansado, es de los post en que machacas y te metes con el pais de acogida que te está permitiendo vivir como un rey lejos de tus orígenes (jamás lo entenderé...) por mucho que te permita tener lectores allende los mares con ganas de odiar mi tierra en la distancia. (me salió la vena patriótica)

Pero....

Que increible cuando te dejas de tonterias y te pones a crear. Impresionante relato corto, capaz de emocionarme como hace tiempo nadie lo hacia. Genial la manera en que manejas y regiras las vísceras del lector. La forma en que acercas al narrador y lo conviertes en un monstruo... Brutal

Si en España tubieramos escritores así... que lástima estar tan desaprovechado...

Y por último: SOY EL 127!!! GENIAL


Como veis, he caido en las mismas tonterias que cometen los demás.
¡Un saludo!!!
Nicolás
18/10/2008 a las 08:29
viva peron!!!! ja ja justo en el dia de la lealtad
casualidad?

nico de mercedes
walquiria
18/10/2008 a las 08:14
Me gustoooooo muuuuuccchoooo.- Te sale re bien lo perverso.- No solo hay que escribir lo que es políticamente correcto.- (Igual me encanta la diversidad temática de tus cuentos) El clima "in crescendo" que lograste fue increible.- El final categórico.-

Llegue tarde para comentar a H&G.. me cag.... de risa
Un beso
Ingrid
Lucas
18/10/2008 a las 08:12
Hola Hernán! Te leo siempre. Los gatos son viejos a partir de los 15 años. Los perros a los 10.
Raro, pero no me gustó el cuento. Y supongo que a vos tampoco.
LuchinG
18/10/2008 a las 07:02
Mis respetos.
manreisa
18/10/2008 a las 05:57
Me encantó este relato, hay como un goce increíble y macabro en la creación de un mito personal, una construcción del suspenso que me erizó los pelitos...
Más allá de eso yo fui una de las tantas que tuvo que escuchar los cuentitos de terror de ese maldito cura unas cuantas veces! No puedo creer que estuve en esos campamentos! y bue... nadie es perfecto!
Me dejaste con las ganas de más! Me parece que estás construyendo un asesino serial perfecto!
Besos
ApoloDuvalis
18/10/2008 a las 05:19
¡Excelente! Confieso que el suspenso me fue creciendo a medida que leía y se confirmaban mis sospechas. Lo disfruté bastante, gracias :)
Vadim
18/10/2008 a las 05:06
Hola Hernan:

Pues me quedo una gran duda QUE GRADO DE VERDAD tendrá esta historia en particular? lamentablemente se que me quedare con ésta.

En que te inspiraste para escribirla, de donde surgieron las pequeñas chispas para unirla de esa forma y de ese tema? mmm interesante!

Saludos.
Fran
18/10/2008 a las 05:03
Negro ??? Bizarro ?? o genialmente desquiciado ??? lo cierto que me gusto, saludos desde cordoba en breve te paso nuestro blog para que compartamos letras.

María Teresa (Chichita)
18/10/2008 a las 04:58
Hernan, este es un cuento feo, bien escrito pero feo. Es de esos cuentos que te dejan algo terrible en la boca del estómago. Hay perversidad en el relato El amigo de Pablo, el que le suelta la mano, no es un amigo, ni un niño que no tiene definida su sexulidad, es un perverso, enfermo de envidia, seguramente feo por dentro y por fuera.
eromirou
18/10/2008 a las 04:23
q mierda, Hernan... me re copa casi todo lo q escribis, pero esto lo podria haber escrito Yo, q soy un perro...

igualmente, 10 por el esfuerzo.

saludos desde capital
18/10/2008 a las 04:18
Muy bueno, Hernán. Tenés un ritmo genial: una vez que empiezo a leerte sé que llegaré sin tropiezos al final.
Lo que me llama la atención es el regreso al tema de Lepera. Su mala fortuna, quiero decir, que justo fue a morirse el mismo día que Gardel. Lo habías abordado en "Mi más sentido zapping". (Vale aclarar que lo leí hace poco, revisando el archivo, porque descubrí Orsai un par de meses atrás.) Creo que detrás de esa recurrencia se esconde una obsesión o un temor inconfesable.
Para mí tenés miedo de morirte el mismo día que el Chiri, y que nadie se acuerde de vos.
Laura
18/10/2008 a las 03:17
Qué jodido este tema de las razones del subconsciente que dan alas a la depravación... Qué duro cuando se oyen los argumentos "sólidos" que dan los delirantes que oyen voces, que ven visiones, que simplemente analizan el mundo a contrapelo...

Muy bueno, Hernán, sigo diciéndote. Logras meterte tan bien dentro de los personajes que usas para contarnos tus cuentos que, sin ambages, me hiciste disfrutar (sádicamente, ¿por qué no decirlo?) del ataque de culpa de este monstruo infantil

Ahora, te hago la pregunta y me la respondes si quieres: ¿no te asusta un poquito por la Nina?

Bueno, me imagino que ya nos podríamos asustar así por nosotros mismos a manos de los asesinos "de gente adulta"....

Un abrazo gigante!! Un placer volver a leerte!
18/10/2008 a las 03:17
Este estuvo genial Hernán, del tipo que me gustan, algo aire a Poe, pero muy tuyo también. Me acuerdo de otro parecido, en donde el tipo violaba mujeres y decía algo como "una se me murió". Muy bueno. Saludos!
Andrés
18/10/2008 a las 03:12
Muy malo. Muy marica.
Muy "mala educación".

Medio pelotudo...

No estás obligado a escribir todo el rato

Podés descansar

Un abrazo

Racing puto
18/10/2008 a las 03:01
Tengo como la incertidumbre de sí fue verdad o no. Ja.
Hernán un gusto volver a leerte. Si esto es serio y es real, se te tomó poco serio.
Que tu vocación nunca acabé, y menos que quieras darla a conocer a todos. Saludos
hablemos mal de los hombres
18/10/2008 a las 02:53
me re gustó esta historia hernán!

Qué linda!
Muzza
18/10/2008 a las 02:47
Hacía tiempo que no leía los comentarios. Es increíble lo que generás en la gente.
Mariano Parana
18/10/2008 a las 02:43
Muy buen cuento, ahora que lindo seria matar a alguien y no tener culpa. Tendre que matar a mi jefe para hacerme adulto?. Saludos!!!!!!!!!
Javier
18/10/2008 a las 02:15
Hermoso escrito. Sobrecogedor y muy certero: como Emil Sinclair, todos nos hacemos adultos desde el momento en que nos damos de bruces con el mal.

Por cierto, me parece que no se deberían admitir esos comentarios que nada aportan (sobre todo los primeros), que no hacen nada más que ocupar el espacio que deberían tener los buenos comentarios, como el #35, y retrasarnos unos segundos hasta encontrarlos.

Saludos desde Perú, Hernán.
18/10/2008 a las 01:42
Es una linda historia. Lograste capturar exactamente lo que se siente cuando matas por vez primera a un ser humano.

emilia
18/10/2008 a las 01:29
me cagó la llanura, me quedé pensando por qué había ahí un puente.
muy bueno.
lakade
18/10/2008 a las 01:22
1- "Ni el si yo" exaltante.

2- "... Y todos gritabamos como ardillas!!"
Me muero!!! Que estilo, que ansiedad por leerte.

Gracias totales.
lakade
18/10/2008 a las 01:22
1- "Ni el si yo" exaltante.

2- "... Y todos gritabamos como ardillas!!"
Me muero!!! Que estilo, que ansiedad por leerte.

Gracias totales.
Natalí
18/10/2008 a las 01:18
Casciari...vos solo tenés la capacidad de escribir un cuento poniéndote en el papel de pedófilo y puto a la vez.

Buenísimo. Besos!
susana
18/10/2008 a las 01:08
muy bueno!!!
me hizo pensar en mis muertos...
arqui
18/10/2008 a las 00:52
Bueno, bueno. Espectacular el cuento. Esa luz que se asoman por la rendija y anuncia, de a poco, la tragedia y la perversidad.
Recuerdo una frase de Gogol: Siniestro lugar este mundo, caballeros.

De lo mejor que te he leido, Hernan.
CLuisa
18/10/2008 a las 00:50
Escritor Profesional. Que envidia. Saludos!!!
Paula
18/10/2008 a las 00:38
A mi también me pareció que sobraban párrafos... si llego a saber el final no lo leo... y mira que me gusta como escribes pero este cuento podía haberlo escrito cualquier adolescente con un porro en la mano. Está muy por debajo de tu nivel habitual!!!!!! Últimamente me andas flojo Hernán... te seguiré leyendo de todas formas a ver si recuperas la inspiración, saludos!!
ElTeta
18/10/2008 a las 00:37
Ves que sigue diciendo Hay xx comentarios. Ultimas 10.
Eso sumado al cuento del sarasa mataniños dejan ver un claro trastorno en la sexualidad del autor.

Ojalá te cures pronto.
 Alejandro Carabajal
18/10/2008 a las 00:21
Muy bueno hernan:
me encanto el cuento, tanto.. que me dieron ganas de ser un poco hdp... o mejor no...o morirme joven.. pero ya es tarde...tengo 37.
Bueno a ver que se me ocurre mañana.
hace un par de viernes fui a ver la obra de la parrilla en bcn el dia del estreno pensando que quizas te aparecerias, pero no....
Igual felicitaciones por las cosas que generas.
Leo
18/10/2008 a las 00:18
Lo parió, que lo parió, bueno pero no tanto, más que bueno triste, pero bien escrito o trasmitido.
Miss Holly
18/10/2008 a las 00:07
Hernan:
Ojala yo pudiese exorcisar mis miserias con tu estilo.

Mara:
Cuanta claridad en medio de tan terrible oscuridad... no deberias quedarte solo como expectadora...

Besos a los dos...
Bruno
18/10/2008 a las 00:01
No entiendo el porqué ser primero o segundo, el autor debe estar hinchado de las pelostas, en vez de comentarios que aporten algo, crean un spam molestoso, tal vez hasta perjudicial, para los que si queremos leer y comentar de acuerdo a otros sobre lo que el autor expone, sea a nivel superficial o no. Bueno en general, tal vez el autor deba hacer algo, para que nosotros también saltemos del puente.
DrGEN
17/10/2008 a las 23:52
"Un mito debe morir joven, sin merecerlo, y debe en vida haber sonreído mucho, y haber hecho poco daño a otros."
Me pregunto cómo el Che Guevara cumplió con el último requisito...

Excelente texto,
Saludos!
Martín Bolívar
17/10/2008 a las 23:51
Un relato crudo sobre la muerte. El final es genial, como la puntilla del torero al toro. Yo diría casi un final a lo Borges. El autor mantiene en vilo al inocente lector, que no sabe nada de nada, hasta que se entera de todo en la última línea del texto. Una maravilla.
Meritxell
17/10/2008 a las 23:44
Que raro eres Hernán...
fabiana
17/10/2008 a las 23:34
Estos cuentos donde se trata de humanizar a un perverso, me gustan más si están en tercera persona, donde el narrador no tiene una visión completa de la mente del sujeto, entonces se permiten ciertas lagunas de la personalidad. Así narrado en primera, no me parecen tan reales sus pensamientos.
Mi humilde opinión de lectora, nomás.-
Javier
17/10/2008 a las 23:20
Me gustó, no de manera increíble como otras cosas tuyas, pero me gustó.
Lo que si, se pierde muchísimo del climax "tenebroso" o como sea que hayas deseado que sea, si tengo que leer los últimos 3 o 4 párrafos con un tipo con cara de haber salido a tomar unas birritas con la tota santillan me mira bajo el slogan: "LA PARRILLA DE HECTOR NOSEQUIEN"
17/10/2008 a las 22:49
No me ha gustado. Sobran muchos párrafos. Y el final es asqueroso.

Sé que te gusta escribir este tipo de cosas, pero he entrado buscando una voz amiga y se me han revuelto las tripas.

Creo que te repites. Lo siento. Y sobre todo lo siento por mí.
Foxy
17/10/2008 a las 22:43
Un cuento cinematográfico. En cada párrafo me era posible proyectar la historia.
100 puntos!!
tana
17/10/2008 a las 22:25
muy buena historia ! gracias
y que bien escrita

Kiko
17/10/2008 a las 22:16
Y si en lugar de llamarlo Pablo, lo llamabas Edmundo? No hubiera sido lindo, Chiri?

Gracias Hernán! Siempre grande!
CaroTros
17/10/2008 a las 22:12
QUE-BUENA-HISTORIA-CASCIARI!!!

Me encantó. Será que me puede el estilo, pero me encantó y sobre todo el final.

Usted no me ve, pero yo estoy aplaudiendo.
Besos,
La Caro.
Gato
17/10/2008 a las 22:11
Gordo degeneradooooooo!!!! jajaja
nicolas
17/10/2008 a las 22:10
cuando empiezo a leer los mensajes, veo que se apuran para firmar, como si eso les diese derecho a algo. digo, es solo un blog de un tipo que escribe del otro lado del mundo, y ademas, estoy seguro que los primeros 20 comentarios, ni los lee porque ya saben que son del tipo "primero", "me cagaron, queria ser primero" "soy onceavo" "el que firmo antes no vale, asi que soy yo el onceavo" etc.
me da casi pena.

y nada, me indigne y me olvide de poner que siempre entro y leo y que me gusta leer cada vez mas.
saludos
Anahí
17/10/2008 a las 22:04
Hernán! tu negrura es intertextual. A mi me hizo acordar al majestuoso cuento de Abelardo Castillo "El Marica".

Está en primera persona también y el protagonista, después de muchos años, siente la necesidad de pedirle perdón a un compañerito gay por intentar forzarlo a debutar con una prostituta, y por todos los maltratos.

Supiste captar la inocencia y la oscuridad del niño de tu historia que sigue inmortalizado en ese adulto pedófilo, tan muerto como sus muertos.
Ginger
17/10/2008 a las 21:59
Que feo me pareció este cuento. Y lo peor, un argumento demasiado usado. Parece que lo hubieses escrito hace muchos años, si no fuera por lo pulido del lenguaje.

Yimmi
17/10/2008 a las 21:52
Muy bien. Escribes buenos cuentos de suspenso.
Resulta raro al principio no identificarte con el protagonista.
El Angel Gris
17/10/2008 a las 21:46
A Lucas y Alex dejalos chiquititos por favor!!!!
fede o
17/10/2008 a las 21:34
bien hecho, que se joda ese pablo, lo tiene merecido por homofóbico.
Mariluz
17/10/2008 a las 21:30
Genial relato. Engancha desde la primera frase. Aunque predecible lo que le ocurrió a Pablo, el final me sorprendió un poco -quizá esperaba algo menos crudo-.
Cursor
17/10/2008 a las 21:25
Pablo cayo y caimos todos .....
Terrible relato del inicio de una vida criminal .....dejastes de ser niño, y ahora los atas antes de dejarlos caer ....desgarrador !!
spiritu13
17/10/2008 a las 21:24
HERAN, me gusto el cuento, es veridico? o solo una historia (pregunto porque al tratar de clasificar tu imaginacion me da dolor de cabeza XD)
Rodrigo
17/10/2008 a las 21:20
Hacía tiempo que no retomaba tu blog...
Es siempre un placer leerlo, aunque ahora lo hago menos seguido que antes (aunque claro, siempre repaso todo lo que me he perdido).

Tremendo y obscuro drama el que has escrito!!!!
La verdad, es que esperaba un final algo distinto, pero bien me equivoqué, puesto que el que le diste es increíble.

Saludos desde Chile!
atrapa almas
17/10/2008 a las 21:18
excelente! Estas son las historias que más me gustan, como la de los canelones, con un plus, pues soy coleccionista de recortes de Jeffrey Dahmer( el carnicero de Milwakee) o de Peter Kurten (el vampiro de lussendorf).
El Buen Coco
17/10/2008 a las 21:18
Hernan, te soltaste la trensa y no te pararon bola imagino debe ser dificil, quisiera ver la foto de Pablo o imaginarmelo igual que tu, de verdad era hermoso??
El Buen Coco
17/10/2008 a las 21:17
El suertudo es Crysty que llegó al comentario 69 ! ese es un buen numero de comentario para este post, tan crueldad pero con tanta inocencia sexual!
Crysty
17/10/2008 a las 21:14
Muy fuerte...eso me pareció...
Saludos Hernán...(he vuelto)...
Suerte!
17/10/2008 a las 21:12
Top 100
 La Negra Quiroga
17/10/2008 a las 21:00
Me morí.
Mariano
17/10/2008 a las 20:57
Ta bien, pero queda como el orto. Pero como el orto de una vieja de 83 años, no el de Pampita.

Igual me gusto tonti!!

Saludos
El Tipo Del Sofá
17/10/2008 a las 20:57
tenes historias de mis lugares de belgrano... y aca en el noroeste tambien.... me familiariza mucho...
El Tipo Del Sofá
17/10/2008 a las 20:54
¿Alguna vez estuviste en junin hernan?...
¿no tenes ninguna historia aca?

 olo mosquera
17/10/2008 a las 20:54
#61: "Ni él si yo" es lo que más me gusta de todo el cuento. Es más: escribí todo lo demás como relleno.
El Tipo Del Sofá
17/10/2008 a las 20:53
Hace ya medio año deje belgrano para venirme a vivir a junin y todos estos lugares que mencionas me resultan familiares.... excelente historia un abrazo...
Mariano
17/10/2008 a las 20:49
Gordo,

Primer párrafo: Yo no sabía si Pablo se masturbaba, por ejemplo, ni él si yo.

¿No quedaría mejor "...ni él si yo lo hacía."?

Segundo párrafo: Si hoy Pablo viviera posiblemente estaría casado.

¿No quedaría mejor "Si hoy Pablo viviera, posiblemente estaría casado"?

Mostraste la hilacha de maricón, me gusta.
vanina
17/10/2008 a las 20:48
Ufff, muy fuerte. Por Dios... a veces uno entra en trance cuando te lee.
laira
17/10/2008 a las 20:45
Hasta conseguís que me ponga de tu lado y me des pena....
Conmovedor.
Uge
17/10/2008 a las 20:45
Me quede con ganas de más... y no para alimentar a la oscurita que tengo adentro, sino xq daba para más..
Besos
Mara
17/10/2008 a las 20:45
Miller dijo: Amar verdaderamente a alguien es creer que amándolo, se accederá a una verdad sobre sí mismo. Amamos a aquel o a aquella que esconde la respuesta, o una respuesta a nuestra pregunta: "¿Quién soy yo?"

A veces lograr ver todas las caras del amor se hace tan difícil. Ésta que mostras acá es una de las que siempre me pareció que puede conservar una pureza casi única, porque cuando no es tan nombrada o "manoseada". Cuando la gente habla del amor, no habla de estos amores. Habla mas que nada del amor de pareja. Pero estos amores que dan vergüenza me encantan, nos enfrentan a lo que somos.

Precioso relato y preciso. Me llegó.


Saludos



PD: paso de ser espectadora a finalmente comentar. :)
Coki
17/10/2008 a las 20:44
Justamente hace pocos días hablé en mi blog sobre los muertos a tiempo y, como contrapartida, los que deberían haber muerto antes y no lo hicieron, perdiendo una gran oportunidad.

http://www.nanopoder.com.ar/2008/10/el-arte-de-morir-tiempo-beta.html
Joseé
17/10/2008 a las 20:40
# 1 y #37: ¿por qué pasan estas cosas?
 olo mosquera
17/10/2008 a las 20:39
Gracias, #51 y #52: las admiradoras ya están corregidas.
SIL
17/10/2008 a las 20:37
Muy bueno.

Desde que dice que es "hermoso" me imaginé que el pendejo estaba enamorado de su amigo, sin embargo, la narrativa general me encantó. La descripción del paso de la niñez a la adultez en uno y a la muerte en otro es impresionante.

El análisis de los diversos mitos y el toque sado final son excelentes.

Noto cierto aire a "Epitafios" y a "Dexter".
gustavo
17/10/2008 a las 20:36
BUENISIMO!

Parrafo 6:
"Las monjas eran guardaespaldas de Pablo: lo dejaban descansar de sus admirador(e)s secretas"
Debio ser admirador(a)s, no?
Julia
17/10/2008 a las 20:35
Terrible. Impresiona hasta dar escalofríos.

Un humilde intento de marcar un error de tipeo: "admiradores secretas".. en vez de admiradoras..

Saludos
17/10/2008 a las 20:35
groso
Daniel
17/10/2008 a las 20:34
Digno pichon de Hesse :) ... me hiciste acordar varios de sus cuentos. Muy bueno
Marina
17/10/2008 a las 20:27
¡Uf! ¡Qué crudo! Las últimas líneas del relato hacen que se te ericen los pelos de repulsión y terror.
piti (la grupie)
17/10/2008 a las 20:27
Increible tu forma de escribir...
te mando un abrazo grande.
espero que andés bien :)
Rayuela
17/10/2008 a las 20:25
me sorprendió y me gustó mucho...
sos un genio,
un beso
flor
Feco
17/10/2008 a las 20:25
Tas pasado Hernán. Muy bueno y bizarro el cuento, una onda Hannibal Lecter.
Julianmid
17/10/2008 a las 20:24
La verdad es que no esperaba a donde querías llegar, pero leerlo completo es una sorpresa...

Muy distinto a lo que estoy acostumbrado de vos, no por eso menos bueno :D

Saludos Hernán
Xavier Hell
17/10/2008 a las 20:24
Entonces, puto ya era pero el asesinato lo convirtió en pedófilo. Interesante trauma le quedó al muchacho.
Clau Picero
17/10/2008 a las 20:23
Conchetumadre guevón!

tremendisimo cuento!

a total contrapelo de un viernes, pero tremendisimo cuento!
claudio carraud
17/10/2008 a las 20:21
Rodrigo Bueno murió el mismo dìa que Gardel. Con él murió el hijo de Alberto Olmedo, todos recuerdan a Rodrigo y casi nadie a Olmedo hijo.
Rodrigo, Gilda, Walter Olmos(el heredero del cuartetazo de Rodrigo), todos murieron jóvenes. Gilda es un mito, sana gente, le rezan...
Hernán, muy bueno el final, escalofriante.
carmen
17/10/2008 a las 20:20
me gusto!hace poco te empecé a leer gracias a un amigo, seguí escribiendo así te seguimos disfrutando.sí, soy egoísta!Bueno, escribí mientras te haga feliz!besos
Guillermo
17/10/2008 a las 20:19
Ja! Te descubrimos! Sos el "alter-ego" del Padre Grassi!

En bolas Casciari! A mostrar el lunar contra la pared!
 Magali Villarruel
17/10/2008 a las 20:19
genial....macabro pero interesante...
saludos de una rosarina desde sevilla
 olo mosquera
17/10/2008 a las 20:18
#22, #27 y #29: Gracias, corregido.

Sí, el comentario #1 es de Chiri. Casualidad absoluta.
17/10/2008 a las 20:18
Tétrico, triste y patético, el personaje.
 argenta
17/10/2008 a las 20:17
Infernal.
Me recordó inmediatamente un cuento corto que leí en una muy buena compilación de relatos llamada "La guerra invisible", de un escritor cordobés, Lucio Yudicello. Busco el libro y lo transcribo:

Pájaro
En el preciso instante en que la piedra -arrojada por un niño- alcanzó el frágil cuerpo del pájaro, éste asumió la condición de la piedra. La caída reconoció un sólo elemento inanimado. En el aire, sin embargo, aún existía una minúscula brisa, un ligero temblor. Allí estaba el pájaro, que suave, imperceptiblemente, recompuso su vuelo.

Caly
17/10/2008 a las 20:16
En esta historia, habrá algo de tu oscura realidad?
Un abrazo Hernán, buen relato!
17/10/2008 a las 20:16
Me gustò el cuento pero para ser sincera esperaba en el final encontrar que no eres tu el que lo viviò.

Saludos desde Mèxico!!

manreisa
17/10/2008 a las 20:15
ufa!!!! nunca llego primera... ahora leo
BEA
17/10/2008 a las 20:14
me dio una cosa!!!!!! como ganas de darte una mano (parece un chiste pelotudo, pero no fue mi intencion)
Mariano Corujo
17/10/2008 a las 20:12
IMPRESIONANTE-
Casciari qué cuento oscuro, que forma de sacarle oscuridades a la locura...

Sergio Garcia
17/10/2008 a las 20:10
"Pablo y sus quince años cumplían con todo aquella parafernalia del mito"...

creo que debería ser : "..toda aquella parafernalia.."
lauris
17/10/2008 a las 20:10
Impecable.
 Vale Giovagnoli
17/10/2008 a las 20:10
25°?!?! Y esta vez leido!!!
Mooooy bueeeeeeno!! fue una sucesión de escalofríos!!!!

Fijate Hernán, penúltimo párrafo "...eran esperables"

Besos desde Rosario
pabel
17/10/2008 a las 20:10
joseé, el primer comentario es el chiri!
LuzBelito
17/10/2008 a las 20:09
Excelente.
Pablo y no de O??Higgins
17/10/2008 a las 20:08
Que grande!!! medio gris como me gustan.
diego
17/10/2008 a las 20:07
Muuy oscuro..

Me acostumbre a encontrarte dentro de tus post.. y casi siempre lo logro...

Hoy me sucede que siento que algo te esta pasando...

Quizas no sea asi...

un abrazo,

Diego
lakadé
17/10/2008 a las 20:07
En
"En O??Higgins, el campamento de las mujeres estaba del otro lado del camping, y las monjas vigilaban que ellas no pasar a nuestro sector." no sera "ellas no pasaran a..." ???
Saludos Casciari
la tucu
17/10/2008 a las 20:06
Muy bueno, raro, poco predecible, distinto. Me dejó pensando, me gustó.
regaladaescara
17/10/2008 a las 20:06
Impresionante cuento. Me hizo acordar a Stephen King.
Me abruma la oración final.
Gracias por compartirlo con nosotros
Natalia Alabel
17/10/2008 a las 20:06
Yo siempre me pregunto qué hubiera pasado si a Cristo no lo hubieran crucificado tan joven. Si en lugar de morir a los treinta y tres hubiese muerto a, digamos, los ochenta...sospecho que todo, pero todo, sería algo distinto, no?
javi
17/10/2008 a las 20:05
Sobrecogedor.
Joseé
17/10/2008 a las 20:03
¿El primer comentario es de Rivero?
Joseé
17/10/2008 a las 20:01
Cuánta oscuridad, culeado.

Ominoso, golpeador, cruel.

Muy bueno. Acá está por llover y el relato cae justito, como cae Pablo.

Abrazo,

José.
Claudio Carraud
17/10/2008 a las 20:00
que lo parió... algún día voy a estar en el top ten..
Claudio Carraud
17/10/2008 a las 19:58
Juro que es una pelotudez, pero estaré entre los 12 primeros???
Cristian
17/10/2008 a las 19:58
jajaajjajajajajaaja

Muy bueno, saludos Hernán
bunchi
17/10/2008 a las 19:58
Groso Casciari!!! debe ser la primera vez que llego y no hay 30000000000000 de comentarios.

Saludos!
17/10/2008 a las 19:58
10?
paula
17/10/2008 a las 19:57
6º sos lo más hernan
martin deniro
17/10/2008 a las 19:57
quinto tambien!!
 Gavilandia
17/10/2008 a las 19:56
Top 5. Ahora a leerlo. Debe estar bueno...
 Lucas
17/10/2008 a las 19:56
Muy bueno. Saludos desde Bahía Blanca.
Laucha
17/10/2008 a las 19:56
me cagaron... 4to...
 Oscar Zarate
17/10/2008 a las 19:56
Tardee...
martin
17/10/2008 a las 19:56
cuartoooo!
a
17/10/2008 a las 19:53
yo queria ser la primera
maxi
17/10/2008 a las 19:52
tengo un problema en la pagina y no puedo leerlo completo!!!!!!!
Edmundo
17/10/2008 a las 19:51
Parece acomodo, pero soy primero