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Historias
jueves 25 de septiembre, 2008

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Historias
jueves 25 de septiembre, 2008

El turista original

   

Ahora mismo estoy viajando en un tren y voy leyendo un libro gordo muy interesante. Mis tiempos de lectura ocurren en el ferrocarril o cuando estoy cagando en casa. Pero resulta que tanto el baño como el vagón presentan incomodidades: no tienen mesas amplias ni apoya brazos, por ejemplo; entonces al libro lo debo soportar en las manos. Cuando el volumen es breve no hay mayores problemas, pero ir y venir con un ladrillo de medio kilo en las manos, en pleno siglo veintiuno, empieza a resultar un despropósito.

Mientras voy a visitar a mi amigo don Juan, estoy leyendo un libro maravilloso, pesado y gordo (unas 1.600 páginas) y por primera vez en mi vida de lector empiezo a sentir la urgencia del libro electrónico. Ya no como amante de los gadgets, sino por necesidad real, por agotamiento y reumatismo.

En el libro que leo ahora hay miles de notas al pie y repeticiones argumentales. Lleva un apéndice al final, con las biografías de todos los autores a los que se hace referencia en el corpus. Cada vez que necesito conocer un dato debo poner el señalador, cerrar el libro (voluminoso, ya ajado), manipularlo con fuerza y revisar las páginas finales. Me siento un Neardental curioso y frustrado.

A veces me da la sensación de que determinada idea ya fue expuesta ocho capítulos atrás, pero es imposible buscar la fuente: hay que hacerlo a mano, página a página. Casi nunca lo logro y me deprimo. Me rasco, me quito pulgas; a veces aúllo.

El hábito digital hace que cada vez nos resulte más complicado leer a la antigua usanza. Sobre todo, cuando el material de lectura tiene ramificaciones. Nos hemos acostumbrado al salto, al hipertexto, al procrastineo, a manejar tres o cinco ideas al mismo tiempo. Regresar al libro plano, unidireccional, es como volver a encender el fuego con una piedra y un palito.

Trascartón, el libro electrónico no parece avanzar en el mercado. Está el Kindle (de Amazon) que desde hace tiempo amaga con imponerse, pero nunca se impone. ¿Qué sentido tiene que me lo compre hoy, si no le puedo cargar contenidos en castellano?

Más allá de todas las razones sobre la tardanza, la verdad es que las editoriales no quieren correr la misma suerte de las discográficas. Los grandes grupos editores le ponen palos en la rueda a todos los proyectos electrónicos porque todavía no descubrieron de qué forma ganarán dinero cuando la materia escrita sea intangible (como ya lo es la música, como ya lo es el cine).

Hace treinta años el gran enemigo del capitalismo eran los comunistas. Ahora son los intangibles. ¡Qué felices eran los directivos de la RCA Víctor cuando los discos eran de pasta o de vinilo, cuando el que quería escuchar una canción tenía que comprarse el long play entero! ¡Con qué amor fumaban sus habanos y contaban los billetes!

Ahora la música es un intangible. Nadie la ve, no viene en cajita. Son datos invisibles que pasan de mano en mano, de oreja a oreja, sin que nadie pueda cobrar peaje. El cine también ha cambiado, tampoco viene en cajita.

El único ámbito de la cultura popular que todavía sigue unido al packaging es el libro. Y el temor a que la cajita nos resulte obsoleta (¡ya nos resulta, odio llevar este ladrillo en la mochila!) le pone los pelos de punta a los intermediarios de la cultura, a los que ganaron dinero siempre sin hacer nunca demasiado.

Por pura ansiedad, voy de visita a la casa de Juan Dámaso, un vidente vasco que hace unos años tuvo una breve fama vaticinando desgracias por Internet. Ahora está jubilado, pero sigue recibiendo a los amigos. Al llegar, le pregunto qué ve en el futuro respecto al libro electrónico, si falta mucho o poco para poder disfrutar de ese avance tan necesario.

—¡Ah! —me dice, poniendo los ojos en blanco— ¡La literatura intangible: bajarse libros de Borges y ponerlos en el iPod, descargar la obra completa de Vila-Matas en un archivo .zip y descomprimirla en el avión, toda nuestra biblioteca en un pendrive de ocho gigas!

—Eso, eso —me excito—, dígame, don Juan, ¿cuándo llegará ese futuro maravilloso, cuándo dejaré de llevar kilos de novelas en mi mochila?

—Veo grandes desgracias —me asegura, alzando los brazos al cielo—. Gerentes de marketing arrojándose por las ventanas de Random House Mondadori, editores y representantes de autores limpiando parabrisas en los semáforos, veo dos rubias en tetas, en la playa, leyendo a Paulo Coelho desde un dispositivo portable de ciento veinte gramos...

Sonrío, esperando más, pero Dámaso interrumpe allí su discurso y se queda con la vista ciega. Comienza a soltar un hilo de baba blanca por la comisura de los labios.

—¿Qué más? ¿Por qué se queda en silencio, don Juan? —le pregunto.

—Sigo viendo a las rubias: creo que una le pondrá bronceador a la otra. Espera un segundo, ahora mismo regreso.

Dámaso se encierra en el baño y me quedo solo en su salón, pensando en la cultura intangible, en el arte que no tiene entidad, en la obra que no se toca pero sí pasa de mano en mano. Me alegro de que el futuro nos depare esto también con los libros. A los quince minutos el vidente regresa del servicio, con la camisa desprendida y los ojos todavía en blanco.

—Continuemos —me dice, y vuelve a su vaticinio—. El libro será el próximo paso, pero la era de los contenidos intangibles y compartidos no acabará allí, mi querido y gordo amigo. También veo a directivos de Lufthansa suicidándose o viviendo en la pobreza extrema. En algunos años existirá el turismo electrónico.

—¿Cómo es eso?

—Alguien, por ejemplo, hace un viaje a Filipinas y lo graba con sensores táctiles y visuales. Después pone el viaje en la carpeta Incoming. Entonces otro, que no tiene dinero para viajar a Filipinas, o que no tiene ganas de subir a un avión, descarga las sensaciones del viaje, lo revive segundo a segundo.

—¡Es la muerte de las agencias de turismo! —grito.

—Sí señor, y también es el ocaso del modo de vida japonés —me responde Dámaso Miranda—. Los vuelos intangibles, según puedo prever, estarán de moda desde 2015.

—¿Pero eso no es vivir la vida de otro?

—¡Pues claro! Ahora tú escuchas la música que ha comprado otro, y ves la película que ha comprado otro, y dentro de poco leerás el libro que ha comprado otro. En algunos años harás el viaje que ha hecho otro... ¡Enhorabuena!

—Pero en ese caso no habrá libre albedrío —sospecho—. Si el viajero original entra a un bar homosexual filipino, uno no puede elegir no entrar a ese bar.

—Por supuesto. Si compras el viaje, vives ese viaje. Y si en ese viaje tres filipinos grandotes le dan por el culo al turista original, prepárate para gozar tú también, amigo mío.

—No sé si me gustará ese futuro, don Juan.

—Pues te jodes. Los bienes intangibles tienen algunas ventajas inmediatas, pero también requieren de nosotros algún sacrificio. Quizás en el futuro esos esfuerzos no sean económicos, pero algo tendrás que dar a cambio.

—¿Qué me quiere decir?

—Volvamos al libro que llevas en tu mochila, al motivo por el que has venido hasta aquí —me dice—. Cuando ese mamotreto de mil quinientas páginas sea electrónico, tú no lo pagarás. Y no te pesará en la mochila, y podrás consultar bibliografía complementaria con un solo clic, y tendrás un buscador temático... ¿verdad?

—Sí —respondo.

—Pero también dejarás de hacer ejercicio, no irás a la librería a buscar el libro, no disfrutarás del olor del papel, no sentirás la satisfacción de haber conseguido algo con un mínimo de esfuerzo, perderás el hábito milenario de mojar el índice para dar vuelta la página, te crecerá el culo por falta de movimiento —me mira un poco y agrega—: bueno, eso ya te ha ocurrido. Pero a lo que voy, amigo mío: nada es del todo gratis, ni siquiera cuando adquieres un intangible.

—Dicho así, es verdad.

—Si un día te descargas el viaje a Filipinas, te sangrará el culo. O quizás te atraquen en una esquina oscura y sientas el filo de una navaja en el cuello. O tal vez el turista original folle con una prostituta sucia y a ti más tarde te arda la ingle.

—Dios no lo permita —digo, tragando saliva.

Regreso a casa otra vez en tren, después de la visita a Juan Dámaso, con una sensación ambigua. El enorme volumen de mil seiscientas páginas ya no me pesa tanto en la mochila, ni tampoco en las manos cuando me dispongo a seguir leyéndolo. Me queda también rebotando en la cabeza una frase de don Juan, algo que me dijo en la puerta de su casa, al despedirnos:

—Hay libros, Casciari, y también hay viajes, que debemos hacer nosotros mismos, con nuestros propios esfuerzos.

Quizá el Kindle, de Amazon, llegue al mercado pronto, con contenidos en español y multitud de accesorios; quizá lo compre y me convierta en uno más de esos señores que van en el tren, idiotizados con un aparatito digital, buscando la respuesta veloz, saltando de una idea a la otra.

Pero este lomo ajado que tengo en las manos ahora, este medio kilo de papel envuelto en cartones rústicos y blancos, este olor y este silencio antiguo, es también un viaje milenario, es mi viaje.

Es raro. Miro ahora mismo a todos los pasajeros del vagón: algunos hablan por el móvil, otros escuchan su iPod, otros están imantados a sus portátiles, revisando un Excel. Mi libro gordo y roto parece de otro mundo al lado de todo aquello, de un mundo anterior.

Me mojo el índice, doy vuelta la página y me siento real y en movimiento. Como un turista original, de carne y hueso, en un vagón lleno de viajeros fugaces como hologramas.

Hernán Casciari
jueves 25 de septiembre, 2008


El turista original

por Hernán Casciari

Ahora mismo estoy viajando en un tren y voy leyendo un libro gordo muy interesante. Mis tiempos de lectura ocurren en el ferrocarril o cuando estoy cagando en casa. Pero resulta que tanto el baño como el vagón presentan incomodidades: no tienen mesas amplias ni apoya brazos, por ejemplo; entonces al libro lo debo soportar en las manos. Cuando el volumen es breve no hay mayores problemas, pero ir y venir con un ladrillo de medio kilo en las manos, en pleno siglo veintiuno, empieza a resultar un despropósito.

Mientras voy a visitar a mi amigo don Juan, estoy leyendo un libro maravilloso, pesado y gordo (unas 1.600 páginas) y por primera vez en mi vida de lector empiezo a sentir la urgencia del libro electrónico. Ya no como amante de los gadgets, sino por necesidad real, por agotamiento y reumatismo.

En el libro que leo ahora hay miles de notas al pie y repeticiones argumentales. Lleva un apéndice al final, con las biografías de todos los autores a los que se hace referencia en el corpus. Cada vez que necesito conocer un dato debo poner el señalador, cerrar el libro (voluminoso, ya ajado), manipularlo con fuerza y revisar las páginas finales. Me siento un Neardental curioso y frustrado.

A veces me da la sensación de que determinada idea ya fue expuesta ocho capítulos atrás, pero es imposible buscar la fuente: hay que hacerlo a mano, página a página. Casi nunca lo logro y me deprimo. Me rasco, me quito pulgas; a veces aúllo.

El hábito digital hace que cada vez nos resulte más complicado leer a la antigua usanza. Sobre todo, cuando el material de lectura tiene ramificaciones. Nos hemos acostumbrado al salto, al hipertexto, al procrastineo, a manejar tres o cinco ideas al mismo tiempo. Regresar al libro plano, unidireccional, es como volver a encender el fuego con una piedra y un palito.

Trascartón, el libro electrónico no parece avanzar en el mercado. Está el Kindle (de Amazon) que desde hace tiempo amaga con imponerse, pero nunca se impone. ¿Qué sentido tiene que me lo compre hoy, si no le puedo cargar contenidos en castellano?

Más allá de todas las razones sobre la tardanza, la verdad es que las editoriales no quieren correr la misma suerte de las discográficas. Los grandes grupos editores le ponen palos en la rueda a todos los proyectos electrónicos porque todavía no descubrieron de qué forma ganarán dinero cuando la materia escrita sea intangible (como ya lo es la música, como ya lo es el cine).

Hace treinta años el gran enemigo del capitalismo eran los comunistas. Ahora son los intangibles. ¡Qué felices eran los directivos de la RCA Víctor cuando los discos eran de pasta o de vinilo, cuando el que quería escuchar una canción tenía que comprarse el long play entero! ¡Con qué amor fumaban sus habanos y contaban los billetes!

Ahora la música es un intangible. Nadie la ve, no viene en cajita. Son datos invisibles que pasan de mano en mano, de oreja a oreja, sin que nadie pueda cobrar peaje. El cine también ha cambiado, tampoco viene en cajita.

El único ámbito de la cultura popular que todavía sigue unido al packaging es el libro. Y el temor a que la cajita nos resulte obsoleta (¡ya nos resulta, odio llevar este ladrillo en la mochila!) le pone los pelos de punta a los intermediarios de la cultura, a los que ganaron dinero siempre sin hacer nunca demasiado.

Por pura ansiedad, voy de visita a la casa de Juan Dámaso, un vidente vasco que hace unos años tuvo una breve fama vaticinando desgracias por Internet. Ahora está jubilado, pero sigue recibiendo a los amigos. Al llegar, le pregunto qué ve en el futuro respecto al libro electrónico, si falta mucho o poco para poder disfrutar de ese avance tan necesario.

—¡Ah! —me dice, poniendo los ojos en blanco— ¡La literatura intangible: bajarse libros de Borges y ponerlos en el iPod, descargar la obra completa de Vila-Matas en un archivo .zip y descomprimirla en el avión, toda nuestra biblioteca en un pendrive de ocho gigas!

—Eso, eso —me excito—, dígame, don Juan, ¿cuándo llegará ese futuro maravilloso, cuándo dejaré de llevar kilos de novelas en mi mochila?

—Veo grandes desgracias —me asegura, alzando los brazos al cielo—. Gerentes de marketing arrojándose por las ventanas de Random House Mondadori, editores y representantes de autores limpiando parabrisas en los semáforos, veo dos rubias en tetas, en la playa, leyendo a Paulo Coelho desde un dispositivo portable de ciento veinte gramos...

Sonrío, esperando más, pero Dámaso interrumpe allí su discurso y se queda con la vista ciega. Comienza a soltar un hilo de baba blanca por la comisura de los labios.

—¿Qué más? ¿Por qué se queda en silencio, don Juan? —le pregunto.

—Sigo viendo a las rubias: creo que una le pondrá bronceador a la otra. Espera un segundo, ahora mismo regreso.

Dámaso se encierra en el baño y me quedo solo en su salón, pensando en la cultura intangible, en el arte que no tiene entidad, en la obra que no se toca pero sí pasa de mano en mano. Me alegro de que el futuro nos depare esto también con los libros. A los quince minutos el vidente regresa del servicio, con la camisa desprendida y los ojos todavía en blanco.

—Continuemos —me dice, y vuelve a su vaticinio—. El libro será el próximo paso, pero la era de los contenidos intangibles y compartidos no acabará allí, mi querido y gordo amigo. También veo a directivos de Lufthansa suicidándose o viviendo en la pobreza extrema. En algunos años existirá el turismo electrónico.

—¿Cómo es eso?

—Alguien, por ejemplo, hace un viaje a Filipinas y lo graba con sensores táctiles y visuales. Después pone el viaje en la carpeta Incoming. Entonces otro, que no tiene dinero para viajar a Filipinas, o que no tiene ganas de subir a un avión, descarga las sensaciones del viaje, lo revive segundo a segundo.

—¡Es la muerte de las agencias de turismo! —grito.

—Sí señor, y también es el ocaso del modo de vida japonés —me responde Dámaso Miranda—. Los vuelos intangibles, según puedo prever, estarán de moda desde 2015.

—¿Pero eso no es vivir la vida de otro?

—¡Pues claro! Ahora tú escuchas la música que ha comprado otro, y ves la película que ha comprado otro, y dentro de poco leerás el libro que ha comprado otro. En algunos años harás el viaje que ha hecho otro... ¡Enhorabuena!

—Pero en ese caso no habrá libre albedrío —sospecho—. Si el viajero original entra a un bar homosexual filipino, uno no puede elegir no entrar a ese bar.

—Por supuesto. Si compras el viaje, vives ese viaje. Y si en ese viaje tres filipinos grandotes le dan por el culo al turista original, prepárate para gozar tú también, amigo mío.

—No sé si me gustará ese futuro, don Juan.

—Pues te jodes. Los bienes intangibles tienen algunas ventajas inmediatas, pero también requieren de nosotros algún sacrificio. Quizás en el futuro esos esfuerzos no sean económicos, pero algo tendrás que dar a cambio.

—¿Qué me quiere decir?

—Volvamos al libro que llevas en tu mochila, al motivo por el que has venido hasta aquí —me dice—. Cuando ese mamotreto de mil quinientas páginas sea electrónico, tú no lo pagarás. Y no te pesará en la mochila, y podrás consultar bibliografía complementaria con un solo clic, y tendrás un buscador temático... ¿verdad?

—Sí —respondo.

—Pero también dejarás de hacer ejercicio, no irás a la librería a buscar el libro, no disfrutarás del olor del papel, no sentirás la satisfacción de haber conseguido algo con un mínimo de esfuerzo, perderás el hábito milenario de mojar el índice para dar vuelta la página, te crecerá el culo por falta de movimiento —me mira un poco y agrega—: bueno, eso ya te ha ocurrido. Pero a lo que voy, amigo mío: nada es del todo gratis, ni siquiera cuando adquieres un intangible.

—Dicho así, es verdad.

—Si un día te descargas el viaje a Filipinas, te sangrará el culo. O quizás te atraquen en una esquina oscura y sientas el filo de una navaja en el cuello. O tal vez el turista original folle con una prostituta sucia y a ti más tarde te arda la ingle.

—Dios no lo permita —digo, tragando saliva.

Regreso a casa otra vez en tren, después de la visita a Juan Dámaso, con una sensación ambigua. El enorme volumen de mil seiscientas páginas ya no me pesa tanto en la mochila, ni tampoco en las manos cuando me dispongo a seguir leyéndolo. Me queda también rebotando en la cabeza una frase de don Juan, algo que me dijo en la puerta de su casa, al despedirnos:

—Hay libros, Casciari, y también hay viajes, que debemos hacer nosotros mismos, con nuestros propios esfuerzos.

Quizá el Kindle, de Amazon, llegue al mercado pronto, con contenidos en español y multitud de accesorios; quizá lo compre y me convierta en uno más de esos señores que van en el tren, idiotizados con un aparatito digital, buscando la respuesta veloz, saltando de una idea a la otra.

Pero este lomo ajado que tengo en las manos ahora, este medio kilo de papel envuelto en cartones rústicos y blancos, este olor y este silencio antiguo, es también un viaje milenario, es mi viaje.

Es raro. Miro ahora mismo a todos los pasajeros del vagón: algunos hablan por el móvil, otros escuchan su iPod, otros están imantados a sus portátiles, revisando un Excel. Mi libro gordo y roto parece de otro mundo al lado de todo aquello, de un mundo anterior.

Me mojo el índice, doy vuelta la página y me siento real y en movimiento. Como un turista original, de carne y hueso, en un vagón lleno de viajeros fugaces como hologramas.

Hernán Casciari
jueves 25 de septiembre, 2008


¿Te gustó esta historia?

Pertenece al libro El nuevo paraíso de los tontos, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


22/06/2012 a las 18:44
Jo, por menos de 4 años me chafaron el PRI.
También es mala suerte.
Juliusss
07/10/2008 a las 17:34
Se te extraña, gordo... pon un comentario aunque sea!
el contrera
06/10/2008 a las 16:31
Pri del próximo, que debe estar por salir
eugenia
06/10/2008 a las 05:47
Después de leerte me voy a averiguar que es el Kindle y a ver si puedo bajar el texto de Bioy Casares (pa copiarte nomás).

Aclaración:
El 8 cree que es décimo.
El 10 se cree 9 y la 16 cree ser 13.
16: no tendrás buena suerte.
Voy a empezar a entrar más seguido, siempre llego última. (esta es mi parte favorita de cada post)
hablemos mal de los hombres
06/10/2008 a las 01:26
yo croe que si tenes ganas de leer no te importa en qué formato esté
juan josé díez
05/10/2008 a las 10:44
Hernán, este libro no necesita el Kindle, es gratis, intangible, navegable...www.webnobela.es
ale
05/10/2008 a las 04:09
Casciari, no se si leas esto, pero el texto Negro no se puede leer completo.

saludos
luis padilla
04/10/2008 a las 06:27
leerte siempre es un placer, hernán...
Xavier Hell
03/10/2008 a las 23:15
De a poco me voy acostumbrando a la lectura digital. Me gusta la opción de tener las herramientas necesarias para entender todo lo que está escrito.
Leer a Borges me llenaba de intriga. No reconocía ni al 10% de los nombres o las citas. Ahora, gracias a todo esto, puedo abrir Google y en el acto entiendo de qué está hablando.
Igualmente, falta un buen tiempo para que sea remplazado el placer de tener un libro en las manos.
Xtian
03/10/2008 a las 22:02
Mariana, no estoy de acuerdo con que una biblioteca es triste. Al contrario, entrar a una buena biblioteca es una de las experiencias más felices del universo. Me parece muy bien la idea de dejar libros en tranvías y en la plaza, pero no me parece muy efectiva. Yo empecé a leer en bibliotecas populares. O sea, descubrí que leer era interesante en el colegio y luego fui a una biblioteca de barrio y empecé a bajar libros de los estantes y a probar qué me gustaban, con la ayuda de un buen bibliotecario. Eso no sucede con un libro dejado en el banco de una plaza en forma masiva. Darle a alguien un sólo libro para que lea es una imposición. Es necesario que uno pueda hojear y elegir, recorrer un estante, después de leer a Salgari, ver qué otro autor escribe algo parecido, seguir en el rubro aventuras.

En ese sentido, creo que vos y Camacho, están absolutamente equivocados. Lo que hay que hacer es armar más bibliotecas, volverlas accesibles a la gente mediante buenos bibliotecarios y libreros. Eso NO ES reemplazable con campañas de dejo un libro en una plaza. La pasión es más transmisible en determinados ámbitos, no individuales, sino grupales, con un buen profesor, con un buen bibliotecario, con un buen guía. Sino vamos a terminar diciendo que no debería haber escuelas primarias, que mejor es dejar un cuaderno y una birome en una plaza y contar por cuantas manos pasaron.

Simpático, anecdótico, con cierto valor de experimento exótico, pero con poco valor para fomentar amor por la lectura. La gente que agarra un libro en una plaza, anónimo, y lo lee, es alguien que ya ama la lectura.
actu
03/10/2008 a las 19:29
Quiero una puta actualización en Orsai ya mismo.
Alex
03/10/2008 a las 18:41
Yin y yan. Tampoco es desprestigiar a la hoja por que es mas facil la computadora.
España decí Blog!!!!
Eloy
03/10/2008 a las 18:08
Excelente defensa del libro impreso, aunque en esta ocasión me gustaría añadir algo (desde el cariño, por supuesto):

"Los hinchas de Borges no compran nunca, ni a punta de pistola, libros que estudian la obra de Borges, ni libros que chusmean sobre su vida privada. Los barrabrava más radicales incluso van a las librerías a quemar este tipo de literatura analítica o biográfica..."

http://orsai.es/2004/07/borges_desde_el_tabln.php

¿Qué ha pasado Hernán, ya no te llena el maestro?.

Un abrazo, loco. Eres un grande (no sólo fisicamente).

Adrian
03/10/2008 a las 04:20
Leer de una pantalla es horrible. "La letra con sangre entra", dijeron, y sin necesidad de llegar tan lejos, yo creo que la letra con átomos entra mejor que con electrones representados en un display.

Debe ser la sensación de que la información en una computadora es más efímera que la impresa en los varios cientos de gramos de un lindo volumen tangible.

Mariana
02/10/2008 a las 23:03
¡Hola Hernán!:

Si bien te leo (cuando puedo) es la primera vez que escribo (si no me equivoco) ¡Cuán cierto lo que decís Hernán! Yo leo libros en formato digital y los disfruto, pero no tanto o de la misma manera que lo hago con un libro impreso.

Considero que Gustavo Camacho #65 tiene razón en cierto sentido. Una biblioteca enorme es hermosa, pero es triste. Es tener libros presos cuando podríamos compartirlos con otros. De hecho formo parte de un grupo de locos lindos que andar liberando libros en todo el mundo. Si quiere sumarse están todos invitados: www.bookcrossing-spain.com

Un abrazo,
Mariana.

PD: Y pensar que cuando era chica creía que mi nombre era único.
cristian
02/10/2008 a las 20:24
Buenas!
Hace unas dos semanas cumpli años y me regalaron España, deci alpiste y no solo uno sino dos. Las que me lo trajeron primero estaban contentas, las segundas con cara de orto despues de ver que ya lo tenia apoyado ahi sobre la mesa. Todo esto me llevo a pensar que ando por todos lados contando lo que hay en Orsai muy obsesivamente.
Ahora viene lo importante del mensaje. Mi viejo encontro el libro arriba de la tele y lo empezo a ojear. En la puta vida lo vi leer algo que no sea el diario. Ahora mi vieja se lo lleva cuando salen asi no se aburre esperandola o por ahi lo lee a la mañana temprano antes de ir a trabajar. No pude comprobar eso empiricamente porque es demasiado temprano.
Todavia no puedo creer que lo tiene marcado, que lo sigue de a poco. Pense que agarraria alguna hoja perdida, la que sea o que hasta que podria llegar a agarrarlo al reves como Menem pero no. El tipo ahora te lee. Se rió con el tipo aburrido de la mesa del fondo y se emociono con tan lejos del dolor y de la fiesta.
Para mi resulta groso que consigas que un tipo de cincuenta y pico de años se siente a leer literatura cuando minimamente paso los ultimos veintiun años que nos conocemos sin hacerlo.
Por sobre todo es importante que ahora tenemos una cosa cosa mas en comun.
Y bueno, esta es una de las cosas que pasan con tus libros dando vueltas por ahi. Un abrazo.
Germán S.
02/10/2008 a las 20:00
Una vez más, Hernán, un texto tuyo como material de cátedra. Y coincide con el envío de una estudiante, de un pdf con un libro que yo estaba buscando, y entonces el rastreo me lleva a una página con una interesante cantidad de libros en pdf... Y a una curiosa sensación de satisfacción, mezclada sin embargo con cierta frustración. Como allí digo: es la frustración de una vida demasiado breve para tantos libros, para tanta música, para tantas cosas...
Karinka
02/10/2008 a las 18:57
Hack again?!
chicocerilla
02/10/2008 a las 18:38
Nunca he leído cagando. Siempre que lo hago no necesito hacer nada más, no me gusta entrenerme en otra cosa. El resto del tiempo suelo leer, sobre todo en viajes y cosas así. El tren, que odio profundamente, tiene buena culpa de ello. Hernán, lo último que nos quedará será soportar el peso de nuestras cabezas y de nuestros libros. O podemos hacer como en la peli de Truffaut (o el libro de G.) y elegir un libro cada uno para ser. Seguro que así, contándonos, los viajes en tren serían mucho más llevaderos.

Saludos.
alejandro
02/10/2008 a las 14:58
Totalmente de acuerdo con la superioridad de los libros (superioridad ante todo mística) pero qué bien que estaría que los libros vinieran con la opción "buscar palabra", ¿no?
Martín
02/10/2008 a las 14:24
Una conducta inexplicable en mí, es que casi nunca uso señalador ni papel de caramelos ni boleto de colectivo para destacar hasta dónde leí. ¿Por qué? Porque confío en mi capacidad de recordar el número de página al que llegué. Claro, esto casi nunca ocurre y termino paseándome varias veces por los mismos episodios (o tal vez saltee algunos sin darme cuenta).
El problema es que la falta de memoria me impide aprender de la experiencia, porque mañana, cuando interrumpa la novela que estoy leyendo, olvidaré que hoy no fui capaz de recordar el número de página y repetiré el equívoco.
El hombre es el único animal que cae 200 veces con la misma piedra.
El bobero
02/10/2008 a las 13:47
No se puede frenar el progreso. Lo curioso, es que el progreso tarde o temprano nos frenara a nosotros. El dia que vivir ya no sea necesario, sera la era robotica.
Enfermera
02/10/2008 a las 12:21
No crea, Casciari... también tengo la costumbre de leer en los transportes y cierta vez un librazo me salvó la vida (o cuanto menos, el reloj). Le cuento: cuando esta estudiando iba y venía con una mochila al hombro con el libro de turno. Una mañana, cuando iba al hospital un tipo que pasó caminando al lado mío súbitamente, de frente march, y sin ningún gesto que lo hiciera cuanto menos sospechoso, me tomó de la muñeca al pasar (veníamos en direcciones contrarias), y -le juro que fue un reflejo- le sacudí un mochilazo por el lomo (llevaba la mochila en el hombro contrario, claro)... cuestión que el tipejo al día de hoy debe tener un original tatuaje del "Fisiología" de Bernardo Houssay en la nuca.
Y le puedo asegurar que el Houssay es una bestia de libro!!!
Qué cuál fue la reacción?? Salimos corriendo en direcciones contrarias. Yo, a ponerme a resguardo y él... supongo que a la librería más cercana.
Es un buen método antiaataque, chicas!! Los libros espantan amplia gama de indeseables.
agustina
02/10/2008 a las 11:55
brillante el post, muy llevadero y entretenido. mientras lo leía pensaba justamente en las cosas positivas de las ediciones impresas, como el poder hacer notas al margen a mano, subrayar y -ufff- el olorcito precioso de los libros viejos. eso, sumado a que podes leerlos acostado en la cama boca arriba (sería complicado intentar la misma hazaña con la notebook), entre otros.
Johanna PV
02/10/2008 a las 00:59
Increíble, entretenido, cómico y por último cuestionador. Lo del turismo virtual me recordó una película que se llama Strange Days o algo así con Angela Basset.
A veces creemos que ganamos pero nos perdemos en el camino, mejor seguir lo más que se pueda en el mundo real.
Andrés Meza
01/10/2008 a las 23:50
Desde que vi Strange Days (1995) veo muy viable la predicción de don Juan sobre el turismo digital. Y me parecerá genial "ir" por este medio a donde por plata o por algún impedimento físico no pueda (como la cama de una supermodelo o la superficie de Marte). Sin embargo, cuando pasen 100 o 200 años y ni siquiera el más rico pueda vivir por sí mismo las experiencias grabadas en esos viajes digitales, éstos se convertirán en las máquinas del tiempo que son para nosotros los libros de Julio Verne, Emilio Salgari, Homero, etc.

También creo que como fuente de información, los dispositivos electrónicos desplazarán inevitablemente a los libros, pero como fuente de entretenimiento, la literatura impresa seguirá siendo la opción predilecta por la mayoría hasta que suframos una mutación importante (que podría no estar muy lejos de todos modos). Muy bacana la reflexión, gracias Hernán.
Selene
01/10/2008 a las 19:53

Jamás cambiaría el increíble placer que me causan los libros, es la mejor manera de leer novelas y cuentos y por supuesto de viajar, yo no leo en el baño pero sí antes de dormir, me relaja muchísimo olvido mis broncas y puedo dormir feliz, aunque aveces "me pico" y no dejo de leer hasta que termino el libro, o por lo menos el capítulo.

Quiero agradecer publicamente a la docena de niños surcoreanos que revisaron mi comentario y permitieron que apareciera

Selene
01/10/2008 a las 19:43
#40
Hola, en México tenemos algo similar se llama "Para leer de boleto en el metro", son libritos de cuentos que cambian constantemente, Son edición de bolsillo, practicos y actuales, los edita la UNAM.
La idea es buenísima, te subes al metro (subte) y tomas un libro de estos, lo regresas cuando te bajas y alguién más lo toma y así sucesivamente.
Lo malo es que de verdad son tan buenos, que a veces las personas no los regresan (incluida yo, :$), también se los llevan porque no hay donde dejarlos en todas las estaciones, o los olvidan, rompiéndo la cadena.
Mariana la de los libros
01/10/2008 a las 19:16
Nunc ame voy a cansar de los libros de papel, aunque tengan 100 o 1600 páginas. Mi biblioteca es mi mayor tesoro. Lástima que no vaya a poder legarla a mis nietos, quienes seguro la considerarán obsoleta.
Juliana
01/10/2008 a las 18:35
lo mejor es comprarte un canasto para la ropa sucia con base plana y ponerlo frente a inodoro. Se transforma automáticamente en mesa para la notebook o escritorio donde apoyar las lecturas
Leonardo
01/10/2008 a las 17:30
Un detalle es que "el turista original" no existe, para el que compro la experiencia del turismo en Thailandia puede ser realista, pero fue "fabricada" por un equipo de gente, con productor, director, y muchas computadoras y mas amanuenses (como Pixar, viste?)
Y asi como este turista de los sentidos se compro una experiencia "realista", tambien podria haberse comprado (o pirateado) una surrealista, donde c*ge con un animal de 20 apendices como lenguas, onda las cosas esas del anime/manga o como se llame. O incluso por agujeros que uno no tiene (onda el noble de Sade) o con "siendo" de otras epecies, etc.
lola
01/10/2008 a las 15:23
#221, me pusiste la piel de gallina con el último párrafo. Perderse entre libros debe ser uno de los mejores extravíos.

En casa ajena me detengo a revisar siempre dos tipos de estante: los de la heladera, y los de la biblioteca.
No busco nada en especial, pero no puedo dejar de hacerlo.
(Lo de la heladera puede llegar a ser más bochornoso, pero manías son manías)
Gustavo
01/10/2008 a las 15:18
Un placer Rusa.

Besos.
Bart
01/10/2008 a las 07:58
Un abrazo para don Juan. Me alegra saber que sigue vivo y operativo. Aunque me parece a mí que sigue tan cara dura como antes. Eso de los viajes intangibles lo ha sacado de Desafio total de Verhoeven. Y lo de las rubias poniendose bronceador de Tortilla en la playa de Rocco Siffredi.
 maraña
01/10/2008 a las 05:24
m

bueno

resulta que encontré el link de tu página en la Ñ, en una nota sobre la presentación de tu nuevo libro, en la feria

tipeé, entró, guardé a favoritos


hace una semana arranqué a leer y me estoy pegando el súper atracón....

tengo 3 cosas para decir:

*(perdón, no te conozco) sos un hijo de puta - lo más argentinamente dicho- ;P

*cuando leí sobre los derechos de tu blog, sobre los derechos de autor ( o sea, estoy leyendo de atrás para adelante, voy llenando tetris ) dije: ok, genial... al fin encuentro pensado y manifestado lo mismo: cuando te pega de verdad, lo comprás, de una.

*están fucking locos o fucking al pedo si están esperando el último escrito solo para escribir PRIMERO!!!!!!!!!! ESCRIBAN ALGO COMO DIOS MANDA CHE YA QUE TIENEN ESA "POSICIÓN"

no leia los comentarios, nunca los leo, me interesa lo que se escribe, raramente "lo que se escribe" sobre lo que se escribe

por aca voy a seguir (por tus cuentos!!! no los comments!)

maestro...
RusaRoja
01/10/2008 a las 01:46
#207 Gustavi
No sabes lo que lo buscaba y nada !!
Sos un capo Gus. Muchisimas gracias sos un amor.
Suerte en la vida !!
Juan José Mérida
30/09/2008 a las 22:33
Fantástico. La plataforma podrá cambiar pero, ¿aún le llamaríamos libro o se le buscaría un término tecnológico?
Xtian
30/09/2008 a las 21:53
Gustavo Camacho de 65: a mí me divierte ese mote de "conservador" como si fuera un ataque automático. Bueno, lo cierto es que cada vez que se usa esa palabrita, nos desviamos del quid: qué es lo que se busca conservar.

Bueno, vos compraste 2000 libros, hiciste circular 1900 y repartiste 100. Bueno, te felicito, encomiable, aunque no creo que andar repartiendo libros a diestra y siniestra estimule necesariamente la lectura. Por lo menos, no es una manera eficiente de hacerlo. Lo cierto es que leer require voluntad, concentración, cierta dosis de inteligencia, etc. Esas tres cosas no son tan comunes como parece.

Yo creo que lo que pasa es que alguien toma la decisión de leer un libro y va en su busca. Esa persona, con ganas de leer un libro, vos no le servís de mucho. Vos tenés 10 libros, los demás les perdiste el rumbo. Y los que tenés, los estás leyendo y no los podés prestar. Entonces una de las funciones de una biblioteca, entonces, es precisamente acumular libros, para que uno pueda ir a buscarlos ahí y encontrarlos. Entonces es una reverendísima pavada que digas que un libro en un estante es un despropósito. Primero, porque eso obligaría sólo a imprimir lo que se va a leer inmediatamente y eso no tiene sentido. (Puedo acordar con que gran parte de lo que se imprime es bazofia, pero también es cierto que no todos los libros se leen inmediatamente, y también gran parte de lo que se lee - best sellers - nunca debería haber sido impreso).

Sigamos, y ahora bajo el tono de enojo y paso al de complicidad. Volvamos al libro en el estante. ¿Nunca te asomaste a la biblioteca de un amigo al que le respetás sus gustos, o una librería con un buen orden en sus estantes, y descolgaste un libro por curiosidad y luego, al leerlo, te diste cuenta que ese libro te había sido destinado? ¿Nunca viviste en Merlo en 1987, donde la única manera de leer algo copado era ir a la biblioteca municipal y recorrer las fichas y los estantes, de esos libros acumulados ahí, para enojo tuyo? ¿Te es totalmente ajena la idea de recorrer los estantes en una biblioteca, fijarte los autores, los títulos que están y los que no están y decidir leer algo en ese momento, porque justo aparece un libro inesperado, que habías olvidado o que hace años que buscabas?
Xtian
30/09/2008 a las 21:12
Je, iba leyendo y de a poco iba anticipando mis refutaciones, que al final llegan de manos del vidente Juan. Digamos, primero, que es medio bobo oponerse a estas tendencias, si el e-libro llega, llegará. Igual creo que el libro es una buena tecnología, en cierto sentido, como la rueda, que todavía seguimos usando. La mayoría de los libros son portables, o por lo menos es posible leer un libro de 300 páginas sin problemas, no tenés que cargarle baterías, te lo metés en la mochila, le hacés una marquita con un señalador y listo. O sea, el libro YA ES una tecnología de avanzada. Símil: long play metido en un Winco = papiro, libro de bolsillo, con márgenes, letra de tamaño decente = ipod.

Es decir, comparando el avance de un longplay a un ipod shuffle, la diferencia es abismal (aunque los puristas digan que se escucha peor), pero la verdad que veo el ipod kindle y me parece un socotroco. No es mucho más pequeño que un libro de bolsillo y tiene MUCHAS desventajas (para mí la fundamental es el scroll, y el movimiento en pantalla, yo prefiero mover la cabecita dentro de la página y girar la página al pasar a la siguiente).

Y sigo: creo que hay distintos tipos de lecturas. Quizás el libro que mencionás sí sirva para el kindle. Es gigante, con citas al pie y cruzadas, con mucho hiperlink. Bueno, muchos libros no son así, se empiezan en la primera página y se leen hasta el final. Ahí metiste a Vila Matas, por ejemplo, yo prefiero leerlo en libro, ya que escribe libros cortos y lineales.

Entonces, ¿qué hago yo? Libros pesadotes gigantes (Ensayos de Montaigne, el de Borges por Bioy, etc), los leo en la cama o sentado en la mesa del living. Libros que se pueden leer discontinuos (one-liners de Oscar Wilde, La guía de seducción para novatos, los 1001 libros que hay que leer antes de morir), en el baño. Libros portables, cortos, a la mochila, varios, para leer en el bar o en el subte o lo que sea (ahora tengo Arte poética de Borges, Edipo Rey, Nocturno de chile de Bolaño, Fever Pitch de Hornby). Distintas formas de lectura, distintos libros para cada lugar, esa es mi solución. Y también podcasts, y que me cuenten un cuentito.

(Hernán: es hora de que busques a alguien que te lea bien tus textos y ponerlos en podcasts, o hacer un podcast que la rompa, más allá de ese programa de radio que hacés, que está muy lindo, pero de vos siempre se espera más. Te tiro una idea a vos, que sos vanguardia. Hacé una novela por entrega en podcasts, como fue la gorda. Contratá a gente que sean excelentes narradores, armá voces y mandalo al aire una vez por semana, onda Dickens en podcast, que te lo pague elpais, o alguno de esos. El estado de los podcasts en español es vergonzoso).

Y yo mantengo algunos hábitos retrógrados a la fuerza, porque como vos, me obligan a salir de mi casa. Tengo una tendencia a buscar la compañía de libros películas, discos. Con ellos me crié, des(gracias) a ellos soy el que soy. Pero tengo que salir a mirar también afuera, a caminar, a oler un poco los sobacos de la ciudad, a cruzarme con gente. Y entonces está bueno leer un libro en un bar, sacarme los auriculares de los oídos, despegar el culo del sofá, de vez en cuando.
Lucy Botello
30/09/2008 a las 20:03
Acabo de leer este escrito y todos los comentarios anteriores.

Completamente identificada con los defensores de los libros. Estoy leyendo desde que me acuerdo, y mi casa esta llena de cientos de libros, no me imagino la vida sin tener siempre alguno en la cartera, en la oficina, en el auto, en el banio, no importa la cantidad de paginas o el peso del mismo, siempre me acompanian. No hay espera que se me haga larga, no existe la soledad ni el desvelo. Y leer ya sea uno recien salido o un clasico del siglo pasado es una experiencia unica. Leerse el Quijote y el Principio es algo que hay que hacer varias veces en la vida, a diferentes edades porque cada vez se aprecia diferente. Logro alojarme siempre en una esquinita entre las paginas, y hacer gala como lo hizo don Juan de poder imaginarme todo vividamente.

Entonces, he aqui la incongruencia, el mejor regalo me lo ha hecho mi hija pasandome el link a este blog, porque tan pronto lo conocio quiso compartirlo conmigo, pues se habia encontrado con alguien justo para mi grado de locura y sabia que lo adoraria. Soy analfabruta en esta era tecnologica, ni idea de bajar una cancion, una pelicula y mucho menos un libro. Y sin embargo, a los que estan en mi lista del msn, los leo a diario, cuando se me pasan meses sin saber de otros. Juego Scrabble en Redeletras y hablo de mil temas a la vez en el chat.

En definitiva, disfrutemos de este mundo variopinto, yo me quedo con mis libros, con Hernan y con mi cantidad de amigos.
 patriciokikin
30/09/2008 a las 19:18
Hernán alguna viste la película Strange Days ( http://www.imdb.com/title/tt0114558/ ), había una traficante de recuerdos (personalizado por Ralph Fiennes) que se cruza con la vivencia de una chica asesinada, y bla bla.............no es la gran cosa la película pero por ahí te suma.

Y por supuesto no sé si la llevaste a Nina a ver Wall-e, o si eres consumidor de ese tipo de productos. Pero el tema de nuestros culos gordos por tener todo resuelto es parte del argumento.

Me parece que el vidente, más que eso, es un teleadicto/y alto consumidor del pochoclo, no?

Un abrazo grande

Patricio
vanina
30/09/2008 a las 19:10
Me encantó. La verdad es que creo que coincido con ese gurú, hay cosas que requieren que les "pongamos el cuerpo" y la vida se trata de elegir donde lo ponemos.
de cabeza
30/09/2008 a las 18:44
#216: El día que se me deshoje la pc, ahí sí voy a estar en problemas.

Martín
30/09/2008 a las 16:52
Sergio Meza C. dijo: "El libro de papel, artiluguio que si lo agarras a patadas y lo arrojas contra una muralla con todas us fuerzas, sigue funcionando, es invencible hasta aquí."

Te desafío a que intentes esa prueba con un libro de Seix Barral. El trabajo que vas a tener intentando recuperar todas las hojas que se habrán diseminado por toda tu casa, va a ser interminable. Nunca vi páginas tan ávidas de abandonar el lomo.
Claudia
30/09/2008 a las 15:36
Los nenes sudcoreanos no me pasan mis mensajes...Me gusta mucho leerte:espero pronto las impresiones de Nina y Cristina sobre el viaje en Argentina.Gracias.
Claudia
30/09/2008 a las 15:31
Me gusta mucho leerte aunque no todo me gusta en igual modo.Sigue siendo uno de los mejores blogs.Un pedido:Podrias compartir con nosotros las impresiones de Nina y Cristina al conocer Argentina?Gracias.
sgl
30/09/2008 a las 13:42
Soy novato visitando tu blog; me gustó el dinamismo de tus textos así como el estilo personal. Prometo frecuentarte.
¡Hurra por los originales; abajo las copias!
30/09/2008 a las 07:22
Lo que siempre pensé, pero nunca supe como escribirlo...
Miss Holly
30/09/2008 a las 05:15
Hola Hernan:
(Detesto que te llamen "gordo o gordito") por mas epiteto cariñoso que refieran los que lo hacen. En fin...hace unas dos semanas que descubri tu blog y me hice adicta.
Lo primero que lei fue "Ni olvido ni perdon"; en ese momento estaba fumando y no podia parar de reirme de lo que leia. Llame a mi mejor amigo porque necesitaba compartir tanta felicidad con el.
Estoy pasando momentos dificiles en mi vida y, ahora mismo, estoy escuchando (y viendo) a Luis Salinas interpretando tangos y, en la otra mitad de la pantalla, leyendote. Y no puedo imaginar mejor compañia.
Gracias por eso. De todo corazon...
El Angel Gris
30/09/2008 a las 02:21
Total el que se cagará de hambre es el Chiri.
teresiña
30/09/2008 a las 01:40
Te voy a decir una sola cosa que me parece que resulta gráfica en relación con esto. No dejo de leer ninguno de tus post, pero no ando comentando por una simple razón: tengo impresora. Los imprimo y me los llevo a la cama, generalmente a la siesta. Y te digo más, como con casi todo: lo disfruto mil veces más en papel. Por lo demás (lo de los comentarios), vos sabés que tenés una fan de por vida acá.
29/09/2008 a las 23:53
Acabo de descubrir lo que es el mido: lei el comentario de lohanchuen
Gustavi
29/09/2008 a las 21:26
Rusa Roja, acá está lo que buscabas.


Sergio Meza C.
29/09/2008 a las 21:04
El libro persiste porque, como la rueda, es un invento genial; nada más es capaz de desplegarse instantaneamente ante nuestra comprensión, después de haberse quedado 300 años pegado en algún rincón reseco de alguna casa.
La música se ha puesto tan al alcance de todos ahora, porque ha llegado algo de hacerlo tan instantaneo como el libro (bueno, no tanto), pero antes, estimado y respetado Orsai recordarás lo que significaba tener la "discoteca" con todos los temas de nuestro gusto. Ameritaba no hora, ni días ni semanas, sino meses estarse ante el radio a la espera para grabar, malamente, lo que nos gustaba.

La música, hoy, se ha acercado a nuestros ídos, con los Mp3, como las letras nos acompañan desde Guttemberg.

No creo, por lo mismo, que el fenómeno del libro se parezca al de la música.

El libro de papel, artiluguio que si lo agarras a patadas y lo arrojas contra una muralla con todas us fuerzas, sigue funcionando, es invencible hasta aquí.

Ni vale la pena defenderlo. Es demasiado poderoso como para venirlo a asustar.
sol
29/09/2008 a las 20:19
Hernán, tocaste un punto esencial: el libro electrónico nunca tendrá ese maravilloso olor, ese olor único sin el cual a muchos se nos haría algo menos valioso el comntenido, mirá vos. La historia sería la misma, pero nos faltaría algo.
(che, no estarás leyendo el mamotreto de Bioy? esos dos guachos eran más malos que las arañas)
 RobertoZ
29/09/2008 a las 18:37
Hace varios años que leo en mis dispositivos Palm, ya sea en el baño, en el bondi, en la cama, o en el bar. De hecho en los últimos años es muy poco lo que he leído en papel.
Ni se me caen los ojos, ni leo estupideces (salvo cuando releo lo que yo mismo escribo)

Confieso: Los libros los obtengo de forma fraudulenta en internet... pero el Culpo me lleva irremediablemente a comprar los mismos libros en papel y regalarlos...
Eso, si son de autores vivos, que si están muertos... niente di piú! (los herederos que vayan a laburar)

Ah! a todo esto: excelente el texto, como siempre.
lohanchuen
29/09/2008 a las 12:19
por mi parte creo que es algo imposible de parar que al final el libro tal cual lo conocemos hoy en día siga existiendo. Solo será un artículod e colección de viejos ricos que no saben en que gastar la pasta. ¿ O no ha pasado lo mismo con la música ?
¿ Cuantos escuchas un LP? y cuantos un CD?
¿ Qué diferencia hay entre el sonidos de un cd y un MP3? Ninguna.
Es el mismo, Pero un MP3 es mucho mas barato y al fianl la guita es la que manda. Hay ordenadores ya por ?200 (como el EEEPC - http://www.matize.es/epages/61589758.sf -que ademas funciona con Ubuntu que es GRATIS), eso implica que con 200 mangos y una cajitra de DVD´s podemos tener una biblioteca entera. Imagina lo que eso implica, alfabetizacion para todo el mundo.
Imaginar bibliotecas enteras en cualquier pueblo solo por unos euritos.
Com decia no se podrá detener en cuanto comiense, en cuanto la gente pueda elejir entre comprar un libro de papel por 25 o uno digital por 3, que pasará, cuanta gente compará el caro? Y que pasa cuando las ventas disminuyen, los prcios de fabricación se encarecen, eso hara que el precio sea aún mayor ya la diferencia con el digital se incremente....
 Entelequia
29/09/2008 a las 09:51
No estoy de acuerdo.

Ni el MP3 ha terminado con la musica, ni el divx con el cine, ni los dispostivos electronicos con los libros. Quizas decir que el LP mato la muscia en vivo, la publicidad al cine, y la propaganda con los libros.

Tu historia me recuerda el video de los dos romanos (o persas, yo que sé), en el que uno trabaja para el departamento tecnologico de la empresa y le explica las ventajas del libro al otro que no para de quejarse porque esta acostumbrado al papiro enrollado.

Pensandolo con prespectiva, el libro electronico es la vuelta de pagina de la historia en la que el papiro, electronico esta vez, se dispone a ganar la batalla.

Jaime
Celebes
29/09/2008 a las 09:25
No te digo nada en la cama. Agarrar "Los Mandarines", por ej., de Simone de Beauvoir, con sus casi 900 páginas, y sujetarlo en postura de cubito prono es incómodo, y, seguramente, hay 20 lugares y posturas mejores para leérselo, pero ...
Cursor
29/09/2008 a las 09:18
procrastineo ??
te estas superando !
Martín
29/09/2008 a las 07:27
Igual, hay algo interesante. Todos pensamos que el libro es la forma natural de lectura, pero en realidad es un invento tardío. En la Antigüedad se escribía en rollos. La incomodidad actual, de sostener un texto de 1600 páginas no es ni comparable con la de soportar dos pesadas varillas de madera con dos gruesos cilindros de papiro. Dar vuelta una página después de mojarse el dedo es mucho más sencillo que el movimiento de muñecas que había que ejercitar en el pasado para continuar leyendo. Imaginen lo terrible que resultaría devolver un escrito en la Biblioteca de Alejandría y tener que pagar un recargo por entregarlo sin rebobinar.
No nos confundamos, quienes leemos libros, también buscamos caminar en una suave pendiente, a favor de la gravedad.
Javier Tooshort
29/09/2008 a las 06:40
¿Libros?. ¿Qué son? :D
Grande Hernán ;)

Aioz.-
J.P.
29/09/2008 a las 05:36
Perdón, me perdí algo importante: Qué es un libro?

(esa es la pregunta que un chico que nace en estos años nos va hacer)
Rosario Romero
29/09/2008 a las 04:57
El aroma de un libro recién comprado, la ansiedad de recorrer sus páginas una a una sin que se marquen demasiado, usar el marcalibros nuevo o doblarle apenas la puntita de la hoja. Recorrerlo y llegar al final, cerrarlo y mirarle nuevamente la tapa y la contratapa; guardarlo.
Contárselo a un amigo y prestárselo (si es de los que cuida y devuelve), y cuando vuelve, ojearlo nuevamente y saber que otra vez esta ahí para cuando lo quieras.
Todas estas cosas y más, que no se acaben nunca.
Con cariño Ro.
Sonia
29/09/2008 a las 04:16
Don Juan no te dijo nada sobre si todo eso que él vaticina en el futuro, sigue incluyendo el control remoto pegado a la mano del varón o al fin le quedarán los dedos libres?
Y del teléfono, qué te dijo? No me des la mala noticia de que también las charlas que tengo por horas con mis amigas, van a ser vividas antes por otras personas, eh?
 patanpatan
29/09/2008 a las 03:29
Hernán, recién estaba leyendo "¿Qué es un polígrafo?" de Cortázar, y me acordé de vos.
Por cierto, lo estaba leyendo en un libro "real" :)
victor kardajian
29/09/2008 a las 03:19
¿No ha opinado quien le llama gordo trolebús?
George Lucas
29/09/2008 a las 01:07
Al principio me malondée porque pensé que era otra de esas celebraciones desmesuradas de la cybercultura.
Interesante que parte del giro venga después de la visión de dos rubias en tetas.
Más interesante aún, es que parte de lo que se recupera con la celebración del Libro es una visión extraña de los otros, como si se festejara pertenecer a otro lugar, como si el libro fuese un mapa sin nombre cuya visión no se puede compartir.

Seguiré estudiando el blog.
LLamativo lo de los competidores de comments.
Soff
29/09/2008 a las 00:31
Genial como siempre, creo que hablaste por todos con este texto. La verdad es que nada se compara con el hecho de correr a buscar un libro, sacarle el plástico que lo envuelve, poner sus páginas delante de la nariz y pasarlas, sintiendo ese aroma irremplazable. O encontrar una reliquia familiar en la biblioteca casera y sentirse importante. Ningún chip va a poder con eso y, aunque pueda, en el futuro buscaremos volver a los libros, siempre volveremos a ellos.
Lilainblue
28/09/2008 a las 19:26
Soy del club de los asombrados por la coincidencia de este post, con alguna situación actual de nuestra vida. Justamente estoy leyendo "Borges" de Bioy (lo comenté en tu post pasado, y cité una parte) y una de las cosas que odio es tener que cargarlo conmigo para leer en el bondi, en el tren y/o en el subte. Como, por mi trabajo, siempre ando cargada de libros, opté por no llevarlo y leerlo cuando estoy en casa. O sea que al paso que voy, me llevará unos cuantos meses (no es mucho el tiempo que estoy en casa). Pero la verdad es que en ningún momento asomó siquiera la idea de leerlo en un dispositivo, en formato digital. Y no es que sea anti-tecnologías (como muchos, bajo música, pelis, etc. etc.). Sencillamente no concibo la posibilidad de leer un libro de otra forma que no sea en papel.
Saludos!
Adolfo
28/09/2008 a las 14:30
holas ... a mí me encanta tener un libro entre las manos ... pero, qué más da??? primero los negros utilizaban la piedra, después el papiro, después el papel, ahora el bit ... mañana? tal vez una nube en la que metas la cabeza y "leas tu libro" ... la forma importa pero es un testigo de nuestro tiempo. Esperemos que el contenido siga siendo lo verdaderamente importante ...

grande gordo!
28/09/2008 a las 00:58
...la era digital no le ha llegado a los libros, y es probable que no le llegue. Quizàs la digitalizaciòn cambie la forma de comercializar los libros -ya està ocurriendo -pero los libros son algo mágico que difícilmente, al menos en esta generación y la que viene, se pueda cambiar.
maia08
27/09/2008 a las 22:34
Lo único que me llama la atención de su excelente relato (por esta manía de buscarle la quinta pata al gato y el pelo al huevo), es que su maestro jubilado parece por demás lleno de vida.
Por empezar sabe más de tecnología que ud mismo -cosa de por sí bastante extraña en un viejito- y se metió en el baño con un ímpetu que ya quisieran varios pibres, con la sola ayuda de su imaginación. Molesta como una basurita en el ojo.

Ahora, que es sabio... es sabio, quién se lo discute.
Sara
27/09/2008 a las 21:43
Sublime.
Hay cosas que la tecnología no puede reemplazar.
;)
Sergio Garcia
27/09/2008 a las 20:47
Totalmente de acuerdo con:

#65 Gustavo Camacho

"No tiene la espontaneidad que se nota en tus otros escritos en los que uno no puede parar de leerlos y que transmiten la seguridad de que no pudiste parar de escribirlo. Sin dudas no es este uno de los cuentos de lo que harás alarde en un futuro."

#81 XavMP

"... son exabruptos de Hernán para poder vender un par de libros más."

No mames Hernán! Qué es esto?
Torombolo
27/09/2008 a las 19:30
como lo extraño a Don Juan
Fer... de Tandil.
27/09/2008 a las 18:55
Este no se si estuvo tan bueno!!! La verdad es que tenés razón, pero como historia o cuento... podría haber sido tranquilamente una carta de lector de Clarín.
Fabiana
27/09/2008 a las 18:08
Por más tecnología que haya al alcance de la mano, el libro impreso en papel es único y no hay nada más placentero que sentarse tranquilo a leer uno de esos ejemplares.
En cuanto al tren, no te quejes por la falta de apoyabrazos, acá nos afanan hasta los asientos...
Alex
27/09/2008 a las 16:02
Te compras el libro, te lo lees y aún encima lo guardas, para no tirarlo, aunque no lo vayas a leer más.

Saludos.
 JuanP
27/09/2008 a las 07:28
Hwernan:

Siwemprwe mew hwe swentisdo atraisdo por ramas sdewl artwe xcomo la musixca y la pintura. Pwero vos sos wel xculpablew sdew inxculxcarmwe la pasion por la litweratura. Y dewsxcubri un munsdo apasionantwe. No mwe voy a olvisdar nunxca sdew vos.

Graxcias, sdew tosdo xcorazon.

psd// wel twexclado ansda para wel orto y son las 2 y mwesdia sdew la mañana xcomo para andsar xcon xcorrexcciones, ta?
 MARIAMallorca
27/09/2008 a las 06:13
BUENISIIIIMOOO!!
Peluka
27/09/2008 a las 03:44
Hernán, leiste "Rant" de Palahniuk? Habla del "alquiler" de viajes o experiencias, aunque mata más al cine que al turismo. Es un tema secundario pero está muy desarrollado. Gran libro, recomiendo.
Laura
27/09/2008 a las 03:36
Volví.. .es que se me acaba de ocurrir que los editores de libros bien podrían dedicarse a vender "chips cargados" con libros o colecciones de libros, ya previamente leídos...

Y si ese fuera el negocio del futuro, del 2015 para allá, de nada nos valdría argüir que los olores de los libros, que la visual y el sol en la pantallita, que el polvo y los dispositivos, que el agua derramada y loq ue sobrevive un libro versus un portátil... igual se impondría el mercado de "chips usados precargados"...

Lo peor de eso es que estaríamos haciendo como hacía antes la gente cuando compra un disco de pasta o un cd de música: te comprarías uno o varios que no son de tu agrado con el fin de leer uno o varios que sí te gustan.

Sea como sea, poco importa el formato, creo que repetiríamos los mismos errores. Nos toca viajar bastante para descubrir vías alternas a los formatos tradicionales para lso libros...

Ahora sí, un abrazote!!

Laura
27/09/2008 a las 03:11
Ah! Ya me había asustado al inicio.. me dije "pero no fue Hernán el mismísimo que gozó cuando lo llamaron para publicar la vida de la Bertotti?! Y el de "España, decí alpiste"? Qué es esto?!!! Y esta contracultura ahora? Es snobista? Se volvió loco... ahora sí...."

Me alegra que coincidamos. No en el hábito de mojar el dedo para pasar la hoja, pero sí en el del olor a tinta y papel y, mejor aún en el de ir a escoger el libro que nos vamos a leer. Cuando voy a librería, o a la discotienda, me parece que siento lo que un niño chico cuando va a una confiteria o una pastelería: tengo una fascinación por la tienda entera y la abarco de una mirada no más entrar, luego la desgloso en mi cabeza y recuerdo las secciones que más me gustan (mentitas? Ciencia ficción/rock. Chocolates? novelas históricas o libros de historia/"etnica-instrumental" y así del estilo...) y para allá me lanzo...

Y viendo los anaqueles, estantes y repisas, tal como el niño chico en la confitería, se me caen las babas por los lados de la boca y concluyo que si no hubieran tantos, sería mucho más fácil escoger... Y aunque me compre 3, siempre tengo una lista de "quiero leer.../ quiero oir....".

Esa lista, indefectiblemente, queda obsoleta en mi próxima visita. Todo porque mi viaje por la vida me ha hecho descubrir muchas cosas nuevas y, quizás, alguno quedará por fuera y otro nuevo entrará a formar parte de esa lista de "codiciables" de mi adultez.

Sí, definitivamente no hay cosa mejor que encarar el viaje que nos compete hacer. Y, a veces, hay que enfrentarse a la novela histórica con la ración de chocolate y el cd de música "étnica-instrumental" que mejor nos siente anímicamente para armar maletas, buscar en los planos y disponernos, tranquilamente, a dejarnos pasear sin frenos por todo lo que dijimos que queríamos visitar... y a veces un poco más.

Gracias por el ratico de sueños literarios que nos ofreces por acá. Inevitablemente siento que tu columna se parece a una gelatina: es suave, es fresca en la boca, se siente extraño al morderla y a uno siempre le provoca más (precisamente porque se siente rara cuando la muerdes y porque te refresca).

Un abrazote!!

RusaRoja
27/09/2008 a las 02:07
#174 Gustavo
Podes ayudarme? Estoy buscando "Eran altos y tenian los ojos amarillos" de Bradbury
Gracias!!
 Gustavo Scattareggia
27/09/2008 a las 01:10
Che, yo quería citar "El asesino" y no "El peatón" de Bradbury. Soy un tarado.

Che, los que se meten acá para postear primeros, por qué no se van a joder al blog de Beto Casella?
Tatiana
27/09/2008 a las 00:52
ya...muy bonita la nostalgia, pero si leer Guerra y Paz me cuesta un brazo escayolado es un costo demasiado alto por la nobleza literaria.

Tengo una biblioteca virtual de 800 libros; la obra completa de Borges, Cortázar, lo mejor de Bolaño (todo lo de Bolaño más bien), Vila - Matas, George Perec, Rodrigo Fresán...entre muchos otros. Los libros de verdad, los de celulosa real y palpable también los tengo, no los 800 de la biblioteca virtual claro, pero si todos aquellos que vale la pena comprar y tener en papel, así cuando me voy de vacaciones amenizo mis horas en avión o tren leyendo virtualmente las páginas que no puedo en formato real y cuando vuelvo tengo más lugares vistos, más gente conocida y más páginas leidas de mis libros preferidos...y eso sin que me cueste un reuma. Las páginas reales las leo en la comodidad del sillón verde de mi casa.

Los libros los descargo de e-Mule...y sin ningún cargo de conciencia.
Carlos
27/09/2008 a las 00:49
Estas ideas existen de hace mucho, que el uso de la tecnología nos va a volver vagos porque no vamos a hacer algo que haciamos antes. Acaso todas las personas estan gordas porque dejaron de caminar hacia la casa del vecino para decirle algo porque ahora los llaman por telefono/celular? No. O porque ahora pagan facturas por teléfono o internet? Tampoco. El tiempo ahora se utiliza en otras cosas, que no necesariamente significa estar sentado en una silla sin hacer nada.
la era del moscardon
26/09/2008 a las 22:56
salve, caro hernán

Cuando se trata de literatura, soy una especie de viejito de 182 años.
Toda costumbre tiene su propio ego, esto es, cree que es lo máximo y lo insustituible.
hay libritos liliput, por ejemplo, que son divertidos y ellos contienen versiones enteras hasta del decameron.
si yo leyera por mucho tiempo esos tomos, seguramente me costaría disfrutar de un librote como el que te comiste.

Por cierto, las páginas en los blogs son tan baratas que suman millardos y apenas si hay tiempo de tomarles el verdadero pulso. Para eso, es interesante cotejar dos libros que se pueden palpar, subrayar; es bello tacharle los verbos prescindibles, marcar en rojo; protestar a solas cuando encontramos un pequeño error, como el que encontró en tu texto tu lector Joseé (comentario #14).

Lo bueno es que se puede hacer uso de la piedra y el palito y en la otra sala de un ipod. Eso sí, cuando se tacha un libro, se dialoga con él en ese momento.
en cambio, cuando leés un libro en la pantalla, cuando no te lamés del dedo para pasar la página, pasa igual que con todos estos comentarios, que suman cientos y los comentaristas continúan en su eterna soledad.

salud
CaroTros
26/09/2008 a las 22:28
# 153 Gracias Marce!
Tendré en cuenta la idea.
Un beso!
Caro.
 vero
26/09/2008 a las 22:11
Hola Hernan!!
Yo no soy fanática de internet, ni de la computadora (y eso que soy analista) de vez en cuando me gusta tirarme de panza a leer un buen libro.
Los libros digitales, me sirven principalmente para acceder a bibliografía que no se encuentra en las librerías locales (como por ejemplo libros de Terry Pratchett), eso sí, apenas sale en papel, voy y lo compro!!
Amén de esto, los libros digitales no podrían ser leidos (ni siquiera sabríamos que andan por ahí) por pobladores que no poseen grandes librerias o bibliotecas como es el caso de donde vivo...
Así que, los que vivimos en las periferias, nos conviene la democratización de la lectura!!!
Diego DOpaso
26/09/2008 a las 20:19
Gordo, me haces llorar de la emoción.
Gracias, de corazón.
Eric G
26/09/2008 a las 19:57
Muy bueno el post, como casi siempre. A mí me pasa lo mismo con los libros tan gordos. Y que se vayan a cagar Borger y Bioy.
ya se no me digas tenes razon
26/09/2008 a las 19:52
debe ser por el recuerdo del ritual, cuando termino la dictadura, poco antes de las elecciones, con mi vieja y otros familiares fuimos a una quinta a desenterrar libros, cada uno tenia su dueño, fue en silencio pero con mucha alegria, tenian un valor increible, despues en casa me explicaron porque cada autor habia estado censurado. Murieron mis viejos, cuando se vendio la casa, y me toco mi parte de dinero, no me quedo otra que poner una libreria, ya se no me digas tenes razon, pero me parecia justo.Me encanto el post
ER Martinez
26/09/2008 a las 18:51
Me adhiero a las opiniones del mercedino y a los patidarios del papel! He "consumido" algunos clásicos digitales, pero, aunque no me gusta hacer marcas en las hojas, el solo hecho de saber que podría hacerlo en un libro impreso para localizar los párrafos que más me han cautivado, me basta para disfrutarlo mejor.
Pero sí: es mejor dedicarse a los "ladrillos" (El péndulo, por ej.) en casa, y llevarse los de bolsillo para disfrutar en otras ocasiones.
orson
26/09/2008 a las 18:46
uff malo, pero malo malo este post eh...maliiiiiiisimo
 Randal
26/09/2008 a las 18:42
Como dijo el profeta Ciego todos los libros están inspirados en otros libros previos...entonces:Todos los post vienen de un post anterior?


Esto salio hoy en la home de Clarin y me huele a inspiracion made in Casciari...

http://weblogs.clarin.com/almacen/

Pd:Hay un poco de maldad en el comentario y/o aburrimiento viernesano...
hoffa
26/09/2008 a las 18:15
Ah sí, ya vi esa película. Se llama Strange Days(1995)
http://www.imdb.com/title/tt0114558/
KoMb
26/09/2008 a las 18:09
Me encanta leer a Casciari en el ipod y me encanta el aroma de un libro nuevo mientras le garabateo un ex-libris. Así como el vinilo no ha muerto a pesar del mp3, espero que coexistan los "ladrillos" de 500 hojas y el .pdf.
Olga
26/09/2008 a las 18:02
#159 DudaDesnuda...
...y el asado es de costilla.
DudaDesnuda
26/09/2008 a las 17:57
Los fideos son con tuco. Las empanadas son de carne. La pizza de muzzarella y los libros son impresos en papel.

Besos simples
Brujita
26/09/2008 a las 17:48
LA VERDAD ES QUE ME GUSTÓ MUCHO!! (como siempre)
ESTOY DE ACUERDO EN QUE NO HAY COMO EL LIBRO, ESA RELACIÓN CON EL PAPEL, ESA INTROSPECCIÓN QUE SE GENERA.
SI EMPEZAMOS A LEER EN INTANGIBLE, VAMOS A TERMINAR CON EL MSN PRENDIDO, Y CONTESTANDO UN "JAJA" EN PLENA LECTURA DE CORTÁZAR.... creo que es lo suficientemente gráfico como para agregar más....
YA MISMO CORRO A UNA LIBRERÍA DE CORRIENTES!!
SALUDOS DESDE BS. AS. ARGENTINA....
Lula.
P.D.: y ahora que hago con la notebook que me compre justo ayer!!!??????QUE PARADOJA!! Me bajó de un hondazo a la realidad Casciari
Fabricio
26/09/2008 a las 17:28
Hasta me diste ganas de comprar un libro.
de cabeza al mundo
26/09/2008 a las 17:27
Los Sorias me esperan por la noche. Son gorditos, pesados. Así que para los viajes y las salas de espera (otro buen lugar para leer) me llevo a algunos más delgaditos. (Como hace #64)

Perderse en viejas librerías, y encotrar ese libro, a veces un poco ajado, un poco amarillento... Con la calma que sólo hay en esos rincones. Todos en silencio, como en una iglesia.

En mi pc hay unos 100 libros digitales. Nunca pude leer ninguno.

No sé cuál será el futuro del libro. Sé cuál será el de mis libros.



Brioche
26/09/2008 a las 16:56
Como soy bibliotecaria este tema me interesa bastante, a mi personalmente me da igual. Es decir, si ahora se viene a la biblioteca a por un libro, en el futuro se vendrá a por un archivito.
Los libros sobreviviran, lo que pasa es quese vende´rán menos, será el fin del best seller y el inicio de la vida de un montón de coleccionistas que ahora se dedican a coleccionar viejos lps de los beatles, no sera en verdád el fin del libro, sino una vuelta de tuerca en su existencia.
Marce
26/09/2008 a las 16:41
Como siempre Hernán: ¡genial!
 ORM MAG
26/09/2008 a las 16:40
Para Caro #33.

¿Y perder a un amigo y a un libro a la vez?
Me parece mala idea. Creo que hay una salida para ese dilema. (si aceptás un consejo de una desconocida.)

Te copias el libro, lo IMPRIMIS, y lo lees en papel y tinta. Y tu amigo, que a estas alturas, no podrá castigarte con su abandono por leer en pantalla, porque no lo estás leyendo así, debería (si es buen tipo) regalarte la resma de papel y la tinta consumida. Que es casi casi, como si lo hubiera comprado en la librería para regalartelo....

Otro tema:
me impacto la idea de Don Juan, sobre "siempre estar pagando un precio" ...

Siga viajando, Don Hernán.
Un beso.

Marcela.

Ariel E.-
26/09/2008 a las 16:24
Hace un tiempo que trato de encasillar tu literatura, cuento fantastico? relato autobigrafico? teorías descabelladas? teoremas de pitagoras?
Para cuando Hernan esa novela de verdad? en libro de papel? Somos muchos los que lo esperamos...
P.D: Con tal de tener junto a mi a Georgi y Adolfito yo los llevo donde sea pese lo que me pese.-

Saludos

Johan Bush Walls
26/09/2008 a las 16:18
Estimado Casciari, siento mucho decir que Juan Damaso no ha estado atinado, y que tu deseo por tener el libro electrónico quizá no se haga realidad.

Te cuento, en la revista colombiana El Malpensante, un antiguo director de Random House, indicaba que la verdadera revolución del libro vendría con una máquina expendedora, que él piensa popularizar. La máquina tiene una enorme base de datos en digital, el cliente escoge el libro, lo paga, por supuesto, y la máquina lo imprime en el acto. Ya hay algunas funcionando. Leyendo al tipo, uno se da cuenta que sabe lo que dice, pero el artículo es largo, como para transcribirlo aquí. De cualquier forma dejo un link, en donde se habla de la máquinita.

http://www.soyentrepreneur.com/home/index.php?p=nota&idNota=6658

Salú pue.
26/09/2008 a las 16:14
El tema que se cuela es el de la termodinámica, al fin y al cabo. Primera Ley: la cantidad de energía no se pierde ni aumenta: da lo mismo cómo leas, siempre habrá equilibrio entre entradas y salidas en la cuenta del placer. SEGUNDA LEY: siempre perdés algo en favor del sistema que te permite seguir la joda.

Es precioso el libro que estás leyendo, pero no sé cuán recomendable. Por lo específico. "Hoy cena en casa Borges. Papá un poco deprimido".

Leer en pantalla me deja los ojos como si fumara porro todo el día. Me arde la vista, me es incómodo.

De todos modos, leo TODO el día en pantalla -y sobre libros también, cuando los ojos no me dan más. Después el foco me queda fijo a 30 cms. y para llegar al quiosco a comprar un Cachafaz de chocolate para reponer la glucosa, necesito ir mirando el gps.

El día que compres el aparatito de Amazon, contanos. Estoy esperando que alguien se lo compre para ver qué pasa con él... Claro que, sobre gustos no hay nada escrito y las experiencias -por ahora- son intransmisibles.

Lo de club de los filipinos... Creo que uno podrá ver un resúmen en 3D antes de mandarse a vivir la experiencia del otro. Porque no van a faltar los vivos que truchen y después de cuatro días bajando "Mis vacaciones con Pampita", te encuentres con "como realizar los trámites en la Municipalidad de La Plata en hora pico".

Abrazo
fede o
26/09/2008 a las 16:06
cómo dejaron pasar los surcoreanos a este?
javier
26/09/2008 a las 15:42
En la 3º temporada de "The Office", Ryan (el nuevo) lleva a su jefe Michael Scott a hablar a la Universidad donde cursa empresariales. Se arma un buen quilombo cuando, entre otros comentarios odiosos, le preguntan a Michael que van a hacer en dos o tres años cuando no se use más papel (ellos venden papel). Es largo, pero bien vale la pena ver las respuestas del chiflado de Michael Scott, con un remate impresionante sobre lo importante que es el papel en nuestra vida.
La tecnología NUNCA podrá reemplazar en su totalidad al papel, solo nos hará la vida más fácil, cómoda y triste. Recuperemos esa alegría con un buen libro, pesado, viejo, oloroso, pero auténtico.
Un saludo afectuoso a Hernán desde Barcelona
Leonardo
26/09/2008 a las 15:30
No creo que el codice siga siendo el medio para los libros por tiempo indefinido, asi como el CD/DVD esta decayendo rapidamente para la musica, algo similar le sucedera al libro. Cual sera el soporte fisico en el futuro, no lo se, pero que el kindle y los demas "readers" son la avanzada, no ha dudas.

Me parece que el placer de llevar un libro de carne y hueso en las manos, sentir su olor y sabor particular, sorprenderse de su tipografia tan '50s (me leia las novelas/revistas de ciencia ficcion de mi viejo a escondidas) no esta relacionado con el libro en si, sino con su medio fisico actual y no tiene mucho que ven con su contenido, aunque un libro que tenga olor a polvora cuando se lee del asesinato de un personaje seria piola, no? (ufa, ya se, ya seee, se intento pero si exito :(
Los que quieran un libro en codice en papel, no se desesperen siempre los va haber (como actualmente se puede conseguir un cassette de musica si busco lo suficiente (bah, muchisimo) ) pero el formato "popular" sera otro.
Estimo, tambien que el nivel de "chapita" de los que lean libros en papel sera incrementando con el tiempo asi como ahora consideramos re-chapa a los que escuchan LPs y recorren infinitos negocios buscando "puas"

Por ultimo, tengase en cuenta que si bien el formato actual ha sido extraordinariamente exitoso, no ha sido el unico. Estimo que el exito que ha tenido va a hacer que perdure por muchisimo tiempo mas, mucho mas que los medios que ha usado la musica y el cine en el pasado proximo.
 Interior
26/09/2008 a las 13:49
Yo quisiera que se inventara el libro en rollo, en rollo de papel higiénico, fomentaría las reuniones y conversaciones familiares. Si se almuerza y/o cena con la TV encendida dicen que no hay dialogo familiar, pero si se apaga la TV, los temas que se tocan son muy repetitivos y algunos aburridos, si se tuviera un cuento en papel higiénico, cada uno leería una parte, entonces la familia si o si se tendría que comunicar armónica y metódicamente para saber todas las partes de la novela o cuento del papel higiénico. Ovio que estaría la vieja chota que va querer incluir textos de historia, geografía y matemáticas, cosa que nos joderia a los que ya pasamos por primaria y secundaria.
Aclaro que estoy buscando libros prácticos, no quiero disfrutar del olor a papel, tampoco quiero hiperslink, se gastaría el rollo en dos visitas
 Micaela Passini
26/09/2008 a las 13:12
Ops!!! quise decir "probé"....a veces me falla...maaal!!!
mil disculpasss (suele pasar despues de muchosssss años hablando y escribiendo en otro idioma!)
Langas
26/09/2008 a las 12:36
Hacía tiempo que no leía en Orsai un artículo tan bueno. Reflexivo, inspirador, divertido... me encantó. Gracias, Hernán.
26/09/2008 a las 12:32
Amigo Hernán, será voluminoso, pesado e incómodo de manejar, pero ese libro, concretamente ese libro, merece la pena ser saboreado página a página, acariciando el papel que sustenta tanta historia de la literatura universal.

Eso, por no hablar de lo que te ahorras en gimnasios... :-)
 Micaela Passini
26/09/2008 a las 11:37
Yo tambien soy parte de esa generaciòn, es asi que cuando leì tu libro, me di cuenta que ya habia leìdo practicamente todo aquì, sin embargo el placer que provè con el libro no se compara con el del monitor!
Amo los libros....pero tambien me apasiona la tecnologia...no creo que resistirè a comprarme un e-book, menos viviendo en un lugar donde no conseguis textos en castellano o español.
Como siempre, un gusto leerte!
 Natxo Carrasco Aranda
26/09/2008 a las 11:18
Soberbio tu post.
Probablemente seamos la última generación que disfruta del placer de la lectura en libros impresos.
Nadie los echará en falta cuando no los haya conocido.
angel
26/09/2008 a las 10:09
Sabes... desde que vi los videos de presentación de tu libro en Argentina, me sucede un fenómeno que no me había pasado nunca, con nadie.

Hoy, leyendo "El turista original" - ¡qué título! - me sorprendí porque en las partes que escribes en primera persona, yo iba leyendo... y iba imitando tu voz...

¡De locos! Te imaginás un catalán leyendo con acento argentino...

Pero no acaba ahí la locura, sabes que voz le puse a Juan Dámaso... ¡el Chiri! Cierto que me salió peor que tu voz... y seguramente ni se le parecía... pero era él.

¡Me gustó! Y el cuento también...
nifrus
26/09/2008 a las 09:20
Este flojeo un poco ¿no?...
La idea de un libro en pantalla es buena, pero con la tecnologia actual se te cansan los ojos un huevo!...y no se si seria mas ecologico..
 Usuario Anónimo
26/09/2008 a las 05:37
Y que te digo, Hernán? si sos un genio.
Gracias!
Fededico
26/09/2008 a las 05:34
El papel es irremplazable. Vivo en California y los genios locales han decidido que todo el papeleo administrativo para juicios, etc. sea digital. Sin papel. Poder hacer un juicio mirando una pantalla donde toda la prueba ofrecida estará digitalizada. Supuestamente, el motivo era ahorrar espacio para archivar los expedientes.
Ahora resulta que tenemos que gastar el triple de papel que consumíamos antes ya que tenemos que agregar cubiertas a cada documento, etc., caso contrario los scanners no pueden "leer" sin códigos de barras, etc.
Todo el mundo está a las puteadas!
Con todo respeto, parece un cuento gallego.
Gastar más papel para ser "paperless".

El Gemelo Malvado
26/09/2008 a las 05:16
Me da apuro enviarte esto por mail pq debés tener la casilla saturada y aquí puede servirle a más gente.

Veo que seguís la industria más o menos al detalle. Quizá lo viste, pero echale una mirada a The Media Business, el blog de Picard --no es el capitán, no.

No postea seguido pero es comprensible dado la amplitud de los enfoques. (Ví tu ensayo sobre blogs en web y aquí podés dar con más si te interesa --ojo, es en inglés y es estrategia y modelo de negocios).

La dirección:
http://themediabusiness.blogspot.com/

Saludos.
arqui
26/09/2008 a las 05:14
Te dejo este cuentito, gordo. Otro motivo para conservar los viejos mamotretos y darles usos novedosos.
Un abrazo



Cuando lo divisa en el último anaquel, se apresura a tomarlo, no sea que alguien le gane de mano. Ya sentada, el provocativo diseño de la portada y la insinuante tipografía del título aceleran su respiración. Cuando desliza la yema de sus dedos sobre las primeras páginas, la mínima rugosidad del papel le provoca gozosas sensaciones que van arremolinándose en la entrepierna. Pronto percibe que, al abrir y cerrar rítmicamente el libro, la invade una creciente excitación, que se manifiesta en sonoro jadeo cuando lo aprisiona entre los muslos, sin ningún recato, para llegar al éxtasis final. Ahora, relajada, la muchacha brinda una última caricia a la contratapa del volumen y decide marcharse.
Regresará mañana, y si logra eludir a la vieja y avinagrada bibliotecaria, podrá dar rienda suelta, una vez más, a su insaciable librofilia.
Blanca
26/09/2008 a las 03:07

El que dice que "el saber no ocupa lugar"...nunca tuvo que mudar una biblioteca!!!
Los libros me acompañaron como no pudieron hacerlo los ladrillos que no pude mover en las casas que dejaba.
Algunos fueron "enterrados" en épocas oscuras. Funerales privados en espera de alguna resurrección gloriosa...
Formaron parte y forman aun...de lo que fue me conformando internamente.
Tal vez formemos parte de una generación que no puede desprenderse del placer del contacto que vivió en pasta y tinta.
No puedo imaginarme un virus deformando o borrando a Cervantes......
Pero debemos resignarnos a que las épocas cambian y los lectores tendrán otra manera de abrir las puertas a los mundos de los otros en formato digital...
Los árboles agradecidos...
Grande Casciari!!!...cada dia te admiro mas.
26/09/2008 a las 02:32
Dentro de 50 años (si el mundo no ha explotado en mil cachitos) algún escritor mercedino o bonaerense o campechano (qué se yo) escribirá un hermoso escrito como el tuyo (no tan lindo, pero sí lleno de nostalgia) y dirá que vivir en el mundo real, de carne y hueso es cuando él leía de joven en su Kindle.
En lo personal, en mi época de comunista (no me juzguen, todos los tontos pasamos por esa etapa) pensaba que la tecnología y el Internet eran obra del diablo y que pronto llegaría el fin de la civilización como siempre la conocimos. Hasta cierto punto, lo sigo creyendo, pero maduré y descubrí todas las bondades del mundo moderno y virtual y creo que es posible adaptarse a ellas y obtener bonitos beneficios (y horrendos precios que pagar, como bien dices), como lo es interactuar con el autor que uno quiere mucho y aprecia.
MCA
26/09/2008 a las 02:28
Yo leo bastante y estoy cansada de los libros en papel. Quiero llevar mi biblioteca a todos lados, incluso la wikipedia. Los libros son carísimos, yo suelo comprar usados y el olor es bastante feo. Tampoco tengo lugar donde guardarlos, mi casa es pequeña.
Hay un libro electrónico que se vende en España, se llama Papyre. Nadie lo conoce?
Marian
26/09/2008 a las 02:01
#65: Hacer alarde de lo intelectualoide es anunciar a los cuatro vientos que has comprado cerca de 2000 libros en tu vida, no guardarlos en una biblioteca!

"no disfrutarás del olor del papel" No suena a maldición??
Cerebrado
26/09/2008 a las 01:49
Si serán perejiles. Quejarse: todos. Solución: ninguno.
Pongan un atril en el baño (como yo) y déjense de joder.
De paso, apoyan la notebook, que el libro se acaba, les guste o no, y se viene lo digital.
Ah, de paso, a esos que les gustan los libros, ¿por qué no leen con una vela y cuelgan la carne salada para preservarla? Manga de prehistóricos, trogloditas, cavernícolas y antiespasmódicos.
26/09/2008 a las 01:38
Dos de los libros que màs me gustan son grandes e incòmodos: Los detectives salvajes y 100 años de soledad.
No llegan a las 1.600 pàginas, pero son respetablemente incòmodos, sobre todo para una, que es lectora de colectivo.
Estoy considerando comprar un MP4 con pantalla màs o menos grandecita, como para leer alguito: esas cosas que solo consigo en Internet porque de Còrdoba se olvidan o porque son muy caras, pero que el libro desaparezca, espero que no pase nunca....
Amo los libros, y amo sentirme toda una intelectual cuando me bajo del bondi, con dolorcito en los brazos por haber balanceado mi gran libro de 500 pàginas por 45 minutos.
Lo ùnico que no amo son las tapas duras: necesito doblar los libros, y ellas no me lo permiten.
Saludos!
martu
26/09/2008 a las 01:33
hernán este posteo no puede haber caido una fecha más exacta. Ayer terminó un debate en un blog que sigo exactamente sobre este tema. Y yo hablaba de todas esas sensaciones a las que no estoy dispuesta a resginar, como las hojas, la tapa dura, dar vuelta la página y todos esos placeres que me vuelven loca !!!!!!!!!!!

alq ue le interesa el debate abajo el link ! es muy interesante !

http://spanish.bilinkis.com/2008/09/libros-versus-blogs/

respecto del relato. exquisito para no variar.
Franco P
26/09/2008 a las 01:30
Me declaro al igual que tú un turista original, el placer que encuentro al leer un libro no se equipara con nada, desde el momento del paseo por la librería hasta la última línea y cuando, con cariño, lo acomodo en mi biblioteca.
Lo único que le falta a un libro es sabor; los demás sentidos gozan ya de un buen libro, su aspecto, su mágico olor, el tacto y el agradable sonido que hace al pasar una página... me voy derechito a la cama a leer tranquilamente :) Saludos Hernán, muy buen texto.
eric
26/09/2008 a las 01:28
Alguna vez me baje un libro de julio por limewire, y es que por aca ,es bastante dificil encontrar libros en castellano pero nunca lo descomprimi y me fui de viaje por toda la ciudad en busca de mi libro. Ocho horas despues, lo encontre en tijuana, mexico(vivo en los angeles).
No sabes lo feliz que me hizo sentirlo en mis manos.


Utopía
26/09/2008 a las 01:07
Yo soy adicta a los bodoques pesados, mientras más páginas tengan, mejor. Será porque cargarlos es el único ejercicio que hago con los brazos. También soy adicta a ese olor que desprenden los libros viejos de páginas amarillentas (una amiga lo describió como "olor a neo-melubrina" ¿Será? jajajaja)

Desde hace años adopté la costumbre de llevar un libro en el auto. El Aleph ya se volvió el eterno habitante de mi vehículo porque nunca me canso de leerlo. Cuando llego a algún lugar con valet-parking y me preguntan si dejo algo de valor en el coche, siempre señalo el libro y siempre me miran con un poco de lástima.
Romina
26/09/2008 a las 00:27
#118: sentí exactamente lo mismo!

A mí me encantan los libros, me encanta ir a la librería y ver las cosas que hay, husmear en las estanterías a ver que encuentro, y quedarme sentada un rato viendo algún libro interesante. Tuve la suerte (para mí) de trabajar en una librería hace unos años, y recuerdo que cuando llegaban los libros nuevos, me encantaba abrir las cajas y sentir el aroma del papel...
Algo similar me pasa con los cds: me encanta ver las tapas, y comprarme discos y ver los libritos y todo eso.
Lamentablemente todo eso, con la música, al menos, se está perdiendo. Si ocurriera con los libros, toda la magia se perdería, y eso sería muy triste... Espero que nunca pase.

Un saludo!
 Gustavo Scattareggia
26/09/2008 a las 00:21
Que verga biónica el kindle, por favor.
 Gustavo Scattareggia
26/09/2008 a las 00:17
Lean "el peatón" de Ray Bradbury. Creo que está en "Las doradas manzanas del sol". Un libro pequeño y comodísimo.
Soneus
26/09/2008 a las 00:15
Si li llamás, Hugo Guerrero Marthineitz te lo lee. Eso si el pasaje en el tren lo tenés que garpar vos. El libro lo lleva él.
http://www.clarin.com/diario/2007/04/22/espectaculos/c-01404557.htm
hablemos mal de los hombres
26/09/2008 a las 00:07
odio los libros incomodos

pero son tan lindos siempre
La perfecta
25/09/2008 a las 23:57
Y yo que pensaba que ibas a decepcionarme por primera vez, poniéndote a favor de los libros digitales.

Que alivio leer las últimas líneas!

El día que de verdad me decepciones voy a llorar...




uff! esto de ser groupie intelectual es complicadísimo

abrazo caraqueño para vos!
  mafaldita
25/09/2008 a las 23:48
attenti:...nada q ver con nada...
#84, juan diego... tico??
lununa
25/09/2008 a las 23:40
Elteta es lo mas! Para martin Aon, los arquitectos no llegamos a tanto, pero los diseñadores no tienen vergüenza... sino mirá lo que inventaron para leer en el baño
http://www.opendeco.es/para-los-que-gustan-de-leer-en-el-bano/
supernada
25/09/2008 a las 23:37
Ciento quince !!!!!!!!!!!

¿ Y que pasaria si los que inventaron el kindle deciden hacer un aparatejo grande y pesado con una tapa de cuero bien a la antigua ?

Me dieron ganas de comprarme un libro.
ElTeta
25/09/2008 a las 23:21
Mi suegra me mandó un libro en PDF. Estoy usando el monitor como posapava.
Marcio
25/09/2008 a las 23:12
Una vez escuche decir:
"Un buen libro se abre con expectativa y se cierra con provecho".
En la era digital "intangible" del libro como será? se hará loguin con desinterés y logout con un solo click?.
Creo que no importará el medio ya que tus textos son "Intangibles", pero a la vez maravillosos.
Un saludo desde la Docta.
aguirrebello
25/09/2008 a las 22:53
El Ulises de Joyce, por más tinta y olor a papel que tenga, es francamente ilegible. De antemano mis aplausos a quienes lo hayan leído.

De todos modos hay que tenerlo en la biblioteca, en lugar visible.

Pregúntele usted a cualquier escritor qué libro lo ha marcado o cuál es un gran libro que recomendaría. Seguramente le dirá que el Ulises. Primero, para hacer creer que lo ha leído. Segundo, para que el incauto que haga caso de su opinión compruebe cuan difícil es la lectura y, también, sospeche que el escritor recomendador es un tipo verdaderamente inteligente.

Un saludo, Hernán, interesante tu reflexión.
Pablo Avelluto
25/09/2008 a las 22:44
Querido Hernán,

Como soy directivo de Random House Mondadori no puedo menos que recoger el guante sobre el libro electrónico y la pesadez de las mochilas. Veamos: ojalá que haya libros electrónicos pronto en español, ojalá que los tipos de Apple inventen un día de estos el Ipod de los libros. De hecho, el original de tu último libro lo leí en el Sony Reader, que está bastante bien.

Algunos editores en la Argentina y en el resto del mundo están aterrados. Otros, entre los que me incluyo -y somos unos cuantos- estamos deseando que la tecnología nos permita llegar con más libros a más gente más rápido.

El argumento de los aterrados es el que vos planteás. El argumento de los que piensan como yo es diferente. La industria del libro deberá cambiar, reinventarse, encontrar nuevas formas de comercializar la obra de los autores, nuevos sistemas de regalías, nuevo ésto, nuevo aquéllo y nuevo lo de más allá. Esto no es un problema sino un desafío, como el que ha vivido la industria de la música, la de los teléfonos de red fija, la de los repartidores de leche fresca, la de los deshollinadores, la del cine. En fin, habrá que pensar cómo sobrevivir.

Hay algunos datos ciertos en tu texto que vos mencionás y son valiosos: a) la gente sigue leyendo (vos en el tren) b) si los libros (digitales o en papel) fueran más accesibles, parece ser que más gente leería.

Si a las personas les sigue gustando perder o ganar el tiempo leyendo, los editores podremos trabajar seleccionando, promoviendo, ayudando a los autores a mejorar su trabajo, haciendo circular la obra por otros mercados y otras lenguas. En otros términos, laburo no va a faltar aunque el laburo cambie. Y mucho.

Pablo Avelluto
Random House Mondadori Argentina
Director Editorial
Hitos
25/09/2008 a las 22:40
Vivo en el culo del mundo y para comprar un libro lo tengo que hacer por internet ¿? leer el periodico está limitado a dos y otros dos deportivos ¿?

Lo intangible me permite comprar el libro que quiera para tenerlo en casa y que se me duerman las manos mientras intento seguir leyendo en la cama (cada vez se me hace más complicado)

Lo intangible me permite leer el periódico digital que más me interese en ese momento (aun les falta un poco a los importantes)

Los blogs me enseñaron a leer en la pantalla sin tener que imprimir el texto, de esta manera ahorro algo en papel, tinta e impresora. Y algun arbolito menos se talará

Cuando me gusta lo que leo no me doy cuenta si es papel o intangible, me encandilo con la historia o con la idea

Como siempre, muy buen texto Hernan
Cristina
25/09/2008 a las 22:40
Casciari, sos como Gardel, cada dia escribis mejor...

Un beso desde Madrid
apodo
25/09/2008 a las 22:37
procastrinación!!! no más palabras
Francisco
25/09/2008 a las 22:36
Hernan, este post fue una respuesta a lo que escribí de vos?
http://www.cazador100.com.ar/hernan-casciari-viaja-leyendo.php

sera que estoy paranoico, pero me sentí identificado y honrado.

Otra ves, viaje leyendo.

Gracias!
Francisco
25/09/2008 a las 22:35
Hernan, este post fue una respuesta a lo que escribí de vos?

sera que estoy paranoico, pero me sentí identificado y honrado.

Otra ves, viaje leyendo.

Gracias!
Francisco
25/09/2008 a las 22:34
Hernan, este post fue una respuesta a lo que escribí de vos?

sera que estoy paranoico, pero me sentí identificado y honrado.

Otra ves, viaje leyendo.

Gracias!
Foxy
25/09/2008 a las 22:33
Conozco gente que dice que los "verdaderos" sonidos de los discos de Manal y Almendra hay que escucharlos en vinilo con el ruido a pua. Todos tienen mas de 50 años.
Un pendex de menos de 20, puede llegar a morir del asco si escucha el parlantito de un Winco.
Creo que es inexorable la transformación de todos los medios de comunicación y la consecuente desaparición de los medios tradicionales, incluido el Libro, mal que nos pese.
No tengo muy claro si es algo bueno o malo.
Es que tengo menos de 50, y mas de 20
celeste
25/09/2008 a las 22:26
#36 hipervinculear: saludable y amena costumbre ;)
Raúl
25/09/2008 a las 22:24
¿ Y qué fue de "Los justos"?
El tipo que se toma el trabajo de escanear un mamotreto de 1600 páginas, corregirlo, guardarlo en formato pdf, y ponerlo a disposición de quienes no pueden pagar un libraco que seguramente es bastante caro; ese tipo, ¿no está "salvando al mundo"?
Seguramente no, porque induce a los demás a privarse del olor a papel.
fede o
25/09/2008 a las 22:18
#24, #42 y otros;

claro que el sentimiento de leer un libro de papel no se compara con leer una pantalla.

visitar a un amigo, poner la pava y pasar la tarde juntos tampoco se compara con chatear por msn.

pero a cuántos amigos visitamos esta semana, y a cuántos nos cruzamos por chat? es el signo de estos tiempos.
celeste
25/09/2008 a las 22:01
El MP3 podrá ser gratis, liviano y efectivo, pero la música es un producto global (arte, letras, imágenes)... los libros y las cartas de amor se dejan leer en las pantallas pero se pierde parte del rito: la textura de la hoja, el poder guardarlos, mirarlos, coleccionarlos.
Lo mejor de los formatos digitales (he leído un libro enorme en la palm) es que se pueden leer a oscuras y no pesan.
Lo peor es la ilegalidad y la reproducción berreta. No quisiera imaginarme las versiones truchas de turismo virtual, ofreciendo impunemente desde las veredas un viajecito a elección con errores de grabación, subtitulados corridos o dobladas al quechua.
No sé que pasará en el resto del mundo, pero acá en Buenos Aires uno puede comprar por 3 pesito un "CD" sin estrenar en cines, filmada desde una butaca con ruido ambiente y sombras de gordos con pochoclo llegando tarde a la función.

Buen, me callo. Saludos orsalinos!
Voy a buscar ese libro gordo para leer.

25/09/2008 a las 22:01
Sonará poco glamoroso, pero lo de los libros es como el experimento de los perros de Pavlov. Mirás y olés un libro, y ya babeás.
Martín
25/09/2008 a las 22:01
Hay un cuento de Enrique Anderson Imbert llamado "Casete", donde un niño del futuro reinventa el libro. Imperdible. Lo pueden leer aquí:
http://www.nuestratierra.org.ar/esb/actividades/casete.html
 Romi Huaina
25/09/2008 a las 22:00
Qué bonito!
Maxi
25/09/2008 a las 21:57

Ya vendran los e-books con olor... a papel y tinta.
Solo hay que esperar!

Jorge
25/09/2008 a las 21:51
Excelente tu escrito, Hernán, como prácticamente todos los que posteás.

Quería decirte que en un viejo libro de ensayos de Isaac Asimov ("La tragedia de la Luna") hay un artículo llamado "Lo antiguo y lo último" donde este genial ruso-americano hace una encendida defensa del libro, sobre todo frente a la televisión. Tu ensayo me hizo recordar mucho el ensayo de Asimov, pues ambos están en la misma vena.

(Si te interesa leerlo y no podés conseguirlo, pedímelo a mi dirección de mail y te lo haré llegar, pues me tomé el atrevimiento de pasarlo a formato digital para compartirlo con aquellos que quieran disfrutarlo).

Gracias por tu permanente deseo de compartir tus vivencias con tus numerosos lectores.
Lola
25/09/2008 a las 21:36
Igual me cuesta entender como "ahora mismo" estas viajando en tren, leyendo un bodoque de un kilo novecientos y escribiendo este texto....
checly
25/09/2008 a las 21:33
Recordás el cuento de Borges "utopía de un hombre que está cansado"? Cada persona era su propio carpintero, su propio artista, su propio médico; y compartía por compartir.

La parte del libro de Casares donde junto aBorges deschavan a Sabato es tremendaaaa!!!
Gonzawom
25/09/2008 a las 20:51
Hernan, que rara coincidencia que hayas publicado este texto siendo yo quien hace 1 semana atras se compró un mp4 tactil con pantalla de 2,8" para poder leer libros electronicos, debido a una cuestion de ke hay ciertos libros ke en papel no los puedo conseguir y para la portatil no llego aun jiji, asi que pegué el mp4 de pantallita grande.

La cuestión es que estoy leyendo muchos libros que saqué de acá: http://miportalespiritual.com/budismo/budismo.htm

Y pensaba el otro día... que pensaria Buddha, Nagarjuna, Tilopa y tantos maestro de que esté leyendo sus palabras en este aparato electronico?, no sé kedé flahseando con eso y otras cuestiones asi de literatura digital.

Pienso también que a mi tambien me gusta el papel y toda la mistica que tiene leer en libros, pero bueno "Lo unico permanente es el cambio" y los e-books estan haciendo lo suyo de a poco.

Un abrazo.

Pablo Giottonini
25/09/2008 a las 20:42
La puta madre !!! . . . Cuánta facilidad !!!
sirako
25/09/2008 a las 20:38
yo soy un intangible, pero lo tangible me pone.
Maravilloso Desgarro
25/09/2008 a las 20:31
Una palabra nuevaaaaaaaaaaaaa siiiiiiiiiiiiii! Procrastinación!!!!

A que empiezo a decir a diestra y siniestra procastración!

Y una enseñanza socio-económica "Hace treinta años el gran enemigo del capitalismo eran los comunistas. Ahora son los intangibles."
morri
25/09/2008 a las 20:26
Grandísimo el texto. Se lee de un sorbo.

Por otra parte, mi experiencia personal es que me cuesta horrores leer un libro muy grande en el tren. Suelo leer allí y leo bastante. Lo que pasa es que más de 800 páginas es inmanejable, por mucho que sea la edición de bolsillo. Cargar con el libro durante todo el día con otras cosas en la mochila es un auténtico suplicio.

De todas formas, esos los guardo para leerlos en casa. A mí lo del libro electrónico no me acaba de convencer, también soy un clásico para esto de leer, ya sean novelas como cómics. Contra el papel es muy difícil luchar.
25/09/2008 a las 20:12
Muy bueno!

Yo estaba pensando el otro día que, a la larga, también van a desaparecer los autores "singles", y los mejores libros serán escritos por muchas personas trabajando en conjunto. Es una idea muy poco romántica pero creo que va a pasar. Y todo comenzó con los grupos de guionistas que hicieron que cada capítulo de los Simpsons sea tan perfecto. Ahora eso se nota en cualquier serie, y a la larga se tendrá que trasladar a la literatura. No es que esté de acuerdo con la idea pero creo que pasará eso. Los clásicos no desaparecerán, pero los nuevos vendrán en conjunto.
roland
25/09/2008 a las 20:09
no sé bien a qué se debe, pero cada cosa tuya que leo me conmueve che... no hay con qué darte; te banco hernán!
Martín
25/09/2008 a las 20:05
Tenía que pasar. El próximo post va a comenzar así:

"En mi época..."

Los que pertenecemos a la generación digital tampoco aborrecemos del libro de papel. Al contrario, nos parece fabuloso: ¡es como un pdf en tres dimensiones!

Salud, Hernán.
Juan Diego
25/09/2008 a las 20:02
A lo mejor el ebook arrasará entre estudiantes de países desarrollados (en los nuestros, los de colegio privado) y entre lectores de coehlos, secretos, ingestas de queso ajeno y similares. Pero, para quienes amamos la Literatura, el libro seguirá.
Eso espero.
Saludos desde 10° norte y 84° oeste (más o menos)
fechi
25/09/2008 a las 20:02
antes que nada buenisimooooooooooooooo
es una ironia absoluta porque yo pido por dios que no desaparezcan los libros de papel y tapas duras o blandas o lo que sea, sin embargo gracias a lo "intangible" logre conocer tu blog y estoy "enviciado" con el.

gracias por esto y no dejes de hacerlo jamas

desde Córdoba Argentina
Dulce Geisha
25/09/2008 a las 20:01
82? :(
Yo muchas veces te leo de mi iphone.
Los hologramas tambien engordamos?
XavMP
25/09/2008 a las 19:58
Lo mejor del post es que ...


¡ Damaso Vive !

Listo, semana arreglada. El resto son exabruptos de Hernán para poder vender un par de libros más. Rastrero.
manreisa
25/09/2008 a las 19:55
Hernán, te olvidaste de los diseñadores gráficos... perdonen los "medioambientalistas" (ya estamos usando papeles ecológicos hasta para las tapas de los CD...) pero mi vida sería sumamente aburrida si sólo pudiera diseñar páginas web, ¡Qué haría con todo lo que aprendí en la facultad! Cuando diseñás un libro no sólo pensás en que se lea bien, también lo pensás como objeto tangible, palpable, hay libros lúdicos para niños, hay libros con ilustraciones maravillosas en los que tenés que estar al pie de la imprenta para que no le pifien al color, hay libros con sobrerelieves y texturas, también hay CD's así.
Leo muchas cosas en la web, pero me gustan comprar libros y regalarlos, a mi niña de 10 años le regalaron recientemente 3 libros para el día del niño, nos tiramos en la cama, ella lee y me va preguntando lo que no entiende bien: ¡Es una experiencia maravillosa! Espero que proximamente empiece a rescatar libros de la biblioteca de otros, como hacía yo a su edad y que sienta un vacío en sus manos cuando esté en un viaje largo y no tenga un libro para leer.
En fin... la compu para trabajar, jugar, comunicarse y para leerte a vos todas las semanas!
Besos
Ana Chévere
25/09/2008 a las 19:50
Que viva el papel, Casciari. Tal vez esté obsoleto, tal vez no sea gratis ni ecológico, pero me desvirgué con él y ya no puedo dejar de amarlo.
Claudio Carraud
25/09/2008 a las 19:45
No está tan mal estar entre los primeros 80. Hoy temprano entré porque mi instinto me decía que hoy habría pan fresco, pero tuve que dejar la compu e irme a la calle. Cuando volví ya era tarde, habían sacado el pan del horno y estaba a medio enfriarse. Otra vez será. Con respecto a los libros, es impagable el olor al papel, a la tinta, tocarlos, mirar el diseño, el arte de tapa, eso siempre será así. Encantos de los libros en papel.
Saludos
Matu
25/09/2008 a las 19:43
Carta del Apostol San Matu a los Sanavirones
1.1 Amados todos
1.2 Llegaría el día en que el Supremo dispusiera de nuestro Señor Don Juan
1.3 Y lo hiciera volver a esta tierra
1.4 Ese día llegaría cuatro lunas después del equinoccio de septiembre
1.5 De año par en el tercer milenio
1.6 Justo pocos meses antes que Racing salga campeón
25/09/2008 a las 19:42
Pues sucederá, el ebook arrasará así como el mp3. Digamos que hay una generación nostálgica que asocia lo material del libro al placer de leer, así como vos. Viene una generación que no, que quizá asocie a un e-reader con el placer de leer. Mondadori ya distribuye entre sus editores un e-Reader: http://www.elpais.com/articulo/semana/Mondadori/Espana/distribuye/e-Reader/todos/editores/elpeputeccib/20080731elpciblse_9/Tes

Y el que yo te recomendaría, y que me compraría si tuviera dinero, sería el Sony Reader. Podés leer cualquier documento allí, y no sólo los que quiere Amazon.
Roberto
25/09/2008 a las 19:42
Espero que el e-book no sustituya a los libros tradicionales. Supongo que eso dependerá de lo que sucumbamos los lectores ante la tecnología, pero la sola idea de mirar una pantallita iluminada tirado en el sofá por la noche en vez de pasar las hojas "mojando el índice con la lengua" me parece tristísima...

¿Comodidad en los viajes? Para eso existen las ediciones de bolsillo ¿no? aunque reconozco que no me gustan, siempre procuro comprar lo libros en la edición "de tapa dura"

Me gustaría dejar una pregunta si me lo permitís ¿Os habéis planteado alguna vez quien ha pasado antes la hoja del diario cuando lo leéis en el bar? Yo un día vi a un "personaje" pasando las hojas y a partir de ese día siempre procuro pasarlas agarrando la esquina superior....
fabiana
25/09/2008 a las 19:40
Es cierto no hay nada como el olor del papel, o leer en el balcón sin que se refleje el sol sobre una pantallita. Pero lo mejor... tengo una librería de usados a la vuelta de casa... me pierdo rato largo ahí... y el que los vende te sabe recomendar.
¿Se podrá hacer todo eso con tecnología? no creo.
Cristina Daae
25/09/2008 a las 19:40
Cuando me casé mi biblioteca enterita quedó en la casa de mis viejos que siempre fue y será MI casa. Mi casa de casada casi no fue mi casa por varias cuestiones, pero una de ellas fue porque no había lugar para mi biblioteca, que era como si no hubiera lugar para mí misma. Ahora estoy en otro lugar bastante chiquitito y se complica llevarlos todos juntos, pero ya aprendí. Cada vez que voy a visitar a mis padres hago un momento de encuentro con mis libros, hojeo todos los que puedo, elijo algunos para llevar conmigo durante la semana y dejo ahí los que usé semanas anteriores. Y es como si mi biblioteca estuviera siempre conmigo. Que es como yo misma ocupando los lugares que debo ocupar.
Supongo que esa es una de las diferencias: el libro papel ocupa un lugar físico que no te hace pensar en la papelera de reciclaje. Todos los archivos electrónicos tienen en sí mismos la invitación, casi el vértigo, del "click botón derecho / eliminar" que no haríamos jamás con un libro de verdad. El archivo electrónico no es reverenciable, si se daña, o se pierde, o te aburre, lo borrás y lo podés volver a bajar fácilmente si te arrepentís. El libro en papel tiene una historia: alguien te lo regaló o lo compraste tal día que necesitabas leer tal cosa, o ahí guardaste alguna flor para disecarla o alguien lo firmó o andá a saber. El libro (inclusive el bodoque de 1600 páginas) tiene una historia dentro pero también tiene una historia como objeto que los bits no tienen ni tendrán nunca.
Leí muchísimos libros en línea con el ebook-reader y jamás la sensación fue la misma que pasar las hojas y mirar los lomos y acomodar los libros en su lugar y elegir algún otro paseando los ojos por los estantes hasta que alguno pareciera invitarte a tomarlo.
Martín
25/09/2008 a las 19:37
Al igual que Eli (#59) y José (#14 y #22), yo también estuve en el chateo.
Hay algo muy malo que traigo a colación desde ese encuentro: por internet podemos ver CÓMO se arma un caño de hachís, pero no podemos sentirlo, ni disfrutarlo, ni compartirlo. Como con los libros.
Ah, por cierto, yo tengo una librería... ¿qué será de mí en el futuro?
Mariluz
25/09/2008 a las 19:31
Espero no ver el día que desaparezcan los libros tal y como los conocemos: impresos en papel... aunque estaría bien que se usase reciclado.
Tengo libros, de mi padre, importados -clandestinamente- de Argentina en los años oscuros del franquismo, y editados años antes. Guardan un lugar especial en su estantería (no comparto para nada la opinión de #65 -aunque la respeto infinito-) y hablan de libertad y progreso, aunque su temática sea diferente. Y es que aquellos años, Argentina no sólo nos trajo grano y carne, sino cultura encuadernada.
Difícilmente un libro digital puede transmitir tanta gratitud y placer como experimento yo cuando miro los lomos ajados de "aquellos libros argentinos".
Edgard
25/09/2008 a las 19:25
Muy bueno Hernan, hay que promocionar la lectura, aunque por internet tambien se lee y mucho. Otra cosa es el mundo editorial y de los periodicos
Recuerdo haber terminado de leer "Cien años de soledad", a orillas del rio Negro, del lado de Viedma, me atrapo totalmente, el libro, no el rio.
Y si...
25/09/2008 a las 19:18
Seguramente sea una pelotudez, y totalmente refutable, pero la tiro igual. Tal vez el libro, a diferencia del cine y la música, aguanta más la mutación al mundo electrónico porque ponemos más sentidos en juego cuando lo disfrutamos. Es decir, a diferencia de escuchar un disco o ver una peli, con un libro se estimulan el olfato (en tu post y en los comentarios, mucha gente habla del olor) y también el tacto al pasar las páginas, algo que también puede resultar estimulante para el oído. Al leer un libro en la compu estás dejando sin laburo a dos sentidos, y el cuerpo, al igual que Luis Aragonés, es sabio.
En fin, no sé, me cuesta entender por qué algo tan primitivo y a priori tan fácil de trasladar a un formato electrónico, siga resistiéndose a salirse del papel.
Un abrazo a todos y perdón si me puse excesivamente pelotudo.
  mafaldita
25/09/2008 a las 19:12
querido, no deja de maravillare esta sincronicidad de tus posts y lo q me va pasando...justo ayer baje "sueñan los androides con ovejas electricas" de phillip k. dick, el libro en q se basó la película "blade runner",cansada de no encontrar la version libro... y la verdad es q lo voy a terminar imprimiendo ya q leer en la cama con la laptop arriba de la panza no es nada comodo...
de paso pongo un link de esta gente q tiene un monton de libros disponibles...para todo el mundo...no hay registrarse ni nada...
http://geniomaligno.com.ar/?page_id=6
koneri
25/09/2008 a las 19:02
breve para no procrastinar (uf me costó escribirlo) demasiado la pega...
bienvenido el Dámaso el pronosticador, que nos hace procrastinar, a ver si vuelve alguna vez..
vivan los libros, y que ya no pagen impuesto en Chile carajo!!
saludos
Tia Ganga
25/09/2008 a las 18:55
ah Casciari, si no reivindicabas el libro de carne y hueso al final te mandaba a la patota
 Leonardo Oyola
25/09/2008 a las 18:54
Hernán, voy a aprovechar que todavía Adri no me llamo y voy a escribirte este comentario sin su influencia o mandato.

En lo personal no comparto mucho tu postura tan conservadora respecto de la evolución de la industria editorial. En mi vida he comprado cerca de dos mil libros, de los que conservo los ultimos diez y porque no he terminado de leerlos. No me gustan las bibliotecas atestadas. Sostengo que un libro en un anaquel, es la mayor expresión del abandono y el peor destino para ese objeto tan maravilloso.

Promuevo que todos compremos un libro en nuestras vidas y después de leerlo lo hagamos circular. Creando entre todos, algo así como una biblioteca en tránsito.

Por lo único que defendería el romanticismo del olor del papel, o del rito de ir a comprarlo y el leerlo en los espacios públicos, es por la consabida razón de "hacer alarde de intelectualoide" y por esto generar la posibilidad de ganar una minita. Por lo demás, espero que las ediciones electrónicas pronto reemplacen las de papel. Puedo exponer como argumento irrefutable, el asunto de la desforestación y otras nimiedades medioambientalistas.

Sin tu antecedente de escritor de la era digital, que tus libros sucedieron a tus blogs y que sos un pirata ex profeso de música y películas, este cuento me hubiese resultado como una patada en los huevos. No creo que pienses realmente así y estoy seguro que esta vez tu voz es la de don Juan Damaso.

Te mando un abrazo.

Gustavo

PD: Me quedó la sensación de que lo escribiste sin haber concebido la idea plenamente. Como traído de los pelos. No tiene la espontaneidad que se nota en tus otros escritos en los que uno no puede parar de leerlos y que transmiten la seguridad de que no pudiste parar de escribirlo. Sin dudas no es este uno de los cuentos de lo que harás alarde en un futuro.
Luiz
25/09/2008 a las 18:52
odio la gente que usa la palabra trascarton
victor karadajian
25/09/2008 a las 18:46
¿Neardental, Carciasi?

Creo que es Neandertal, pero no estoy seguro.

Sí estoy seguro de que tu cuento está bien escrito y es entretenido.



Sebastián
25/09/2008 a las 18:45
Como hace mucho no me pasaba, estoy 100% de acuerdo con el punto al que querés llegar.
Es cierto que la inmediatez con que las cosas pueden conseguirse hace que perdamos perspectiva sobre cuanto estamos perdiendo al obtenerlas de esa manera.
Muy lindo el texto
Saludos!
25/09/2008 a las 18:45
Yo soy una completa ignorante sin San Google (y con él también, pero lo puedo disimular). Lo dependiente que soy de la tecnología me hace desear que en cada momento de mi vida pudiera apretar Ctrl +Z (deshacer) para que mi sobrina no llorara porque accidentalmente la tiré del triciclo, o para quitarle la sal sobrante a la sopa...
RosaEmilia
25/09/2008 a las 18:43
Yo soy de quienes descargan música y películas de Internet, de quienes tienen un móvil con miles de aplicaciones (reloj mundial, mp3, internet explorer, bluetooth, infrarrojo, etc...). De quienes guardan fotos en píxeles en vez de en álbumes y también de quienes jamás, sin importar qué tan cómodo sea, dejará de hacer los viajes que le corresponde o de leer los libros que desee por esa misma simplicidad buscada en otras cosas.
En resumen, ese placer milenario, único, irremplazable, que es escoger un libro por la portada, o por su autor, o por su precio -o por las razones que sean-, llevarlo a tu casa (o en tu bolso de mano) para finalmente olerlo y abrirlo a los millones de posibilidades sensoriales que te provocará no lo cambio por gigas, ni kilobites.
Los libros son otros mundos al alcance de tu mano y un viaje diferente cada vez, así que me alegra bastante que tú también decidas hacer ese viaje por ti mismo.
Un beso Hernán!
25/09/2008 a las 18:41
Hola Hernàn! estuve en la Feria del Libro de Córdoba cuando chateabas (me viste?). Soy una adicta al libro papel, realmente no sé como ni cuando comencé a leer blogs..aun no comprendo cómo me enganchó esto, ya que definitivamente no es mi mundo. Pero agradecida porque así te conocí y compré tus libros..es increible lo que sucede...tienen vida propia y andan por ahi, en casa de amigos, de padres de amigos, hace tiempo no los veo y no tengo idea donde son leídos hoy! y eso me encanta.. que circule y circule..
Me encantó este post, pude oler desde aqui esa fragancia maravillosa de lo antiguo, de la historia. besos!!
spiritu13
25/09/2008 a las 18:40
jeje, por que sera que hernan responde a pelotudeses?
jeje

abrazo desde entre rios
 CaroL
25/09/2008 a las 18:39
Procastinación!!!!!
Recién leí el vínculo, me representa tal cual (será por eso que estoy sin trabajo????)

Al menos puedo decir a los menos entendidos: no es flojera, es procastinación, y paso como alguien con un síndrome raro y me perdonan... gracias Hernán!
:D

PD: lo que sí adoro de internet son los vínculos a las palabras difíciles, casi nunca leo con diccionario y saco el significado de las palabras por el contexto, en esta ocasión me di cuenta que el significado era levemente distinto al que me imaginé asi que mejor será que use más el diccionario.... o Wikipedia....
 olo mosquera
25/09/2008 a las 18:38
#54: No es por la hora; perdés parte del día quejándote por pelotudeces.
rosamaria
25/09/2008 a las 18:37
felizmente que no se te ocurre defecar en el tren; eso sí sería un despropósito!!! jajaja

Un abrazo!!
daniel
25/09/2008 a las 18:36
yo no voy a ser un comentario con respecto al texto, como siempre muy ocurrente y divertido... sino de la hora que fiigura debajo de todos los comentarios, puede parecer una boludes, pero porque en un contexto tan global como es un blog, ponen una hora, las 18:22, para mi son las 13:34 recien, todavia a mi dia no llegaron las 6 de la tarde, siento que me perdi parte del dia no se por que...
 Randal
25/09/2008 a las 18:34
Me diverti mucho con tu libro, el de verdad, el que estuvo una semana en mi mesa de luz esperando todas las noches su oportunidad de ganarle a mi cansancio.
Sí al libro de papel, definitivamente...
Kiko
25/09/2008 a las 18:29
Mi cumpleaños pasó recién, y mis hijos, mi mujer y mi suegra me regalaron cuatro libros. Después de unos años de vacas flacas, de pedir libros prestados y de releer mis favoritos, volvía tener un libro nuevo entre las manos, y es una sensación incomparable. Y claro, mi mujer se queja porque paso más tiempo en el baño...

Eso, al menos para nosotros los mayorcitos, no va a morir nunca. Claro que los chicos son otra historia.

Gracias Hernán!
mariaM
25/09/2008 a las 18:29
Que increible, en tan solo seis minutos entraron mas de veinte mensajes!!!,excelente post. Una de las cosas que mas extrano de mi Buenos Aires, es recorrer las librerias de la calle Corrientes, cuando caminaba esa calle muy tarde a la noche y me quedaba por horas revolviendo entre las mesas, saboreando el olor a viejo que despedian y sentia el placer de encontrar algun tesoro, despues entraba a tomar un cafe a La Giralda o a Ondine, tal vez a "La Paz", para leer en alguna mesa solitaria, sintiendo el libro en mis manos, imposible reemplazar el papel por algun formato electronico. Y entonces, no nos convocarias mas en algun teatro para alguna presentacion de tus libros?, no habria mas esa emocion de esperar en la fila por la tan ansiada dedicatoria?, no Hernan, me niego rotundamente a abandonar el habito de elegir un libro sentirlo entre mis manos,leerlo y luego acomodarlo en su lugar en la biblioteca, para volver a buscarlo al tiempo y volverlo a leer, te mando un beso...Maria Morel
 CaroL
25/09/2008 a las 18:26
Menos de 100??? vaya se nota que estoy sin pega (laburo para los vecinos).
Tengo muy pocos libros propios pero me he leido centenares y cuando encuentro una oferta o un libro usado barato que ya he leido pero que me gusta lo compro para tenerlo conmigo, los libros de mi casa (y de las casas de mis familiares y amigos) los he leido y releido un montón de veces. Aunque ahora me he acostumbrado a leer más por internet (por "culpa" de Orsai principalmente) y aunque he bajado libros en PDF (qué atrasada) y leido en la computadora, nada reemplaza la sensación de tener un libro en tus manos, quedarte dormida con él o pasar la noche en vela cuando la historia te atrapa.
Bueno, se me fue la idea que quería plantear (cómo te envidio que puedas escribir Hernán) pero dejo este mensajito con cariño para los amantes de los libros...
Saludos,
CaroL
Olga
25/09/2008 a las 18:26
h.
Que palabras raras te mandaste. Lo que leías era un dicc.?...

Me gustaría preguntar (sobre todo a los que ya postearon)?

¿Cuánto tiempo pasaron el día de ayer leyendo un medio impreso (libro, diario, revista etc.) y cuánto tiempo pasaron leyendo pantallas (monitores-teléfonos etc.) ?
Estudiantes aplicados abstenerse?

Los resultados marcan la tendencia

Igual me sigue gustando muchísimo mas leer el libro original.
Ahora me dejo de procrastinar que tengo laburo?
Franco
25/09/2008 a las 18:24
¡Cómo extrañaba a don Juan Dámaso!
Gracias Hernán.
Siempre un placer leerte.
Te abrazo desde Buenos Aires.
 Gavilandia
25/09/2008 a las 18:22
Algunos comentarios:
- Antes no habia calculadoras y por eso habia enormes matematicos.
- Realmente me parece que estamos viviendo la vida de otros (aunque no lo veo como algo malo, ver).
- Es una sensacion hermosa recorrer una bilbioteca, perderse en sus laberintos, oler las hojas, acariciar los lomos asperos. ¿Por qué dejar de disfrutar todo eso?

Por último...
- En el baño Dámaso Miranda se tocó, aspiró o hizo caca?
Natalia Alabel
25/09/2008 a las 18:17
Es uno de tus textos que más me han gustado*1. Me identifico plenamente*2. De todas formas yo tengo la táctica de leer los bodoques en casa (en el baño, por supuesto) y tener otro más chiquito para el viaje*3. Hago así desde hace años y me funciona lo más bien*4.
Confieso también que, muy cada tanto, cuando sale una oferta y tengo dinero (cuando los planetas se ponen en línea, bah) me compro cd's*5.
Besos*6.





*1-Gustado en el sentido de agradar, no de saborear.
*2-Quise decir que me identifico con la reflexión final, no con el culo gordo (aún)
*3-El más chiquito puede ser también la revista Fierro o alguna novela gráfica.
*4-Excepto con los apuntes de la facultad, ésos no se dejan leer en ninguna parte.
*5-También me gusta regalar cd's.
*6-¿Procastineaste estas notas al pie? Jajajaa!!!
Siberia
25/09/2008 a las 18:16
Menos mal que llegué a este párrafo:" no irás a la librería a buscar el libro, no disfrutarás del olor del papel, no sentirás la satisfacción de haber conseguido algo con un mínimo de esfuerzo, perderás el hábito milenario de mojar el índice para dar vuelta la página, te crecerá el culo por falta de movimiento" Porque yo no podía más. Tenía ganas de gritar:¡No!

Yo, verá, los buenos textos de los blogs, como éste, los imprimo en papel, cojo los folios, me voy al sofá con mi café y desde hace unos días y gracias a Martín Aon un mate y me siento a leer de verdad. Blanco sobre negro, papel en mis manos.
Pablo
25/09/2008 a las 18:14
Mierda, me acabo de dar cuenta gracias a este texto y sus hipervínculos, que sufro eso de la procrastinación! ves, si esto lo hubiese leído en papel, esa palabra hubiese quedado olvidada, nunca hubiese aprendido el significado, y seguiría ignorando eso y nada hubiese cambiado...por suerte como sufro eso, voy a posponer su arreglo y seguro con el tiempo me olvidaré que existe tal palabra...fuck!

Como siempre, excelente Hernán.
madre histérica
25/09/2008 a las 18:08
Sin ninguna duda jamás será la misma sensación leer la pantalla que leerlo en un libro. Y si son viejos mejor! Nada como tener en tus manos la obra que paso por otras tantas.
Nada como el tacto, el olor, el peso y el volumen de un buen libro lleno de historias maravillosas. Es una experiencia única!

Jamás voy a entener como mi marido se leyo el hobbit y los tres del señor de los anillos en su palm!!!!!
 Demián
25/09/2008 a las 18:04
Estoy de acuerdo con #24, el sentimiento de leer un libro de papel no se compara con leer una pantalla. En los otros casos el resultado es el mismo, la música llega a nuestros oídos de igual manera aunque este en un disco, un casette o un iPod, mas allá de la calidad por ej.

 Alicia
25/09/2008 a las 18:03
Quijoetumadre, que buen cuento, me encanto.
la canoura
25/09/2008 a las 18:02
Me gustaría linkearte una cosa acá pero no sé como hacer. Resulta que Ehrilch (que no Bernardo sino el intendente de Montevideo) inauguró en estos días una colección que se llama "Leer es un boleto" (creo que esto lo van a entender los rioplatenses nada más). La cosa es que gente se sube al ómnibus (o colectivo...bah) y vende unos libritos muy preciosos con cuentos de los mejores escritores creo que uruguayos, apenas por el precio de un boleto...es decir 13 pesos (un dólar no llega a 20). De esa manera se sigue estimulando la lectura en un lugar donde la gente escucha mp3, mira para afuera, duerme o lo que es peor...hace cuentas para ver como llegar a fin de mes.
 olo mosquera
25/09/2008 a las 18:01
#32: Gracias, corregido.

#35: En el texto hablo del libro "Borges", de Adolfo Bioy Casares; Ediciones Destino (Barcelona), 1664 páginas, ISBN 84-233-3873-8.
Andrea
25/09/2008 a las 18:00
No soy una gran lectora y menos de libros impresos ... me da un poco de verguenza y más teniendo una hija de 11 años a la cual torturo para que lea ! siempre falta tiempo para todo ! que espanto !
besos Hernán
25/09/2008 a las 17:58
Ahhh... Google no se compara a estar HORAS en una librería. Tengo tres libros digitalizados en mi compu desde hace... ¿tres años? y no hay forma de leerlos. ¡Me gusta el libro en hoja, tinta y pegamento!
25/09/2008 a las 17:57
Ahhh... Google no se compara a estar HORAS en una librería. Tengo tres libros digitalizados en mi compu desde hace... ¿res años? y no hay forma de leerlos. ¡Me gusta el libro en hoja, tinta y pegamento!
Escrito por
25/09/2008 a las 17:57
¿De qué libro estamos hablando?

Mmm...

¿La broma infinita?
spiritu13
25/09/2008 a las 17:57
hernan, pregunta para vos.

que se ciente recibir tantos comentarios solo unos segundos despues de haber publicado el texto????

grande gordo
CaroTros
25/09/2008 a las 17:57
Que loco, justo ayer le pedi a un amigo que me recomendara un libro. Me recomendó uno que no se consigue y la única forma de leerlo es bajandolo por internet.

La cuestión que mi amigo se puso firme y además de amenazarme con no hablarme más si lo leía en ese formato, me dijo algo con lo que coincido: que los libros no se leen así.

Es que uno se pierde de disfrutar de un montón de cosas. Es muy frío leer de la pantalla. Yo adoro cada uno de mis libros y hay una relación especial con cada uno de ellos.

Por eso, por mas que me enojé con mi amigo y le dije que era muy cruel al haberme recomendado un libro que él sabía que no iba a poder conseguir; que era eso o el suicido, etc, etc, desistí en la idea de leerlo de esa manera.

Un beso para usted.
La Caro.
Fedet
25/09/2008 a las 17:55
Hernán, creo que hay un pequeño error, trascartón va todo junto, no separado.
http://rae.es/trascartón

saludos
regaladaescara
25/09/2008 a las 17:54
cena romántica era (cenar podés cenar hasta con linterna)
 olo mosquera
25/09/2008 a las 17:52
Gracias #14 y #21: no discutan entre ustedes, que son múltiplos de siete: deberían ser amigos. Ya corregí: faltaba un "en".
regaladaescara
25/09/2008 a las 17:52
En épocas donde lo intangible se vuelve amenaza de vacío y ruptura, rescato ese poder solitario, diría, que tiene una buena lectura en hojas de papel.
Leer en la computadora es como querer tener una cena alumbrada por tubos fluorescentes que zumban
muy buen texto, gracias
spiritu13
25/09/2008 a las 17:52
jeje, que curioso, relatas sobre la satisfaccion de un libro (que es cierto, no se compara con nada) pero escribis VIRTUALMENTE.

cual es el chiste?

grande gordo.
saludos desde 1º de Mayo - Entre Rios

M
25/09/2008 a las 17:51
Aunque saquen libros electrónicos, los libros de papel y cartón siempre estarán ahí.
Martin Aon
25/09/2008 a las 17:51
La falta de apoya brazos en el baño creo que es una cuestión de tiempo.
Arquitectos que estén leyendo esto: por favor dejen de boludear y diseñen algo útil.
Saludos Hernán.
Chechi
25/09/2008 a las 17:50
A veces yo también deseo poder buscar un texto que ya leí en un libro de la misma forma que lo hago en la compu, pero no hay nada como pasarse dos horas en la librería hojeando los libros y después de decidirse por uno y comprarlo, es muy bueno como vos decías sentirle el olor a libro nuevo y sentir que uno tiene en sus manos un pedacito de la persona que lo escribió.
Besos
25/09/2008 a las 17:50
No dejo el libro ni loca!!
El olor a su papel, leerlo en silencio, pasar las páginas de a una y ver como se van descontando es una sensación única uqe no quiero perder. Es una comunión muy íntima. Cada elección de mi próxima lectura es un volver a empezar...

Puedo bajar música, series y películas de internet (de hecho lo hago) pero los libros son otra cosa.

Un beso Hernán!!
ElTeta
25/09/2008 a las 17:49
Conocí una mina que se fotocopiaba sus libros cuando eran muy pesados.
En el momento me pareció medio mamerta pero despues, cuando tuve que leer libros grandotes, me di cuenta de que la idea estaba muy bien.

PD: ¿El vengador del futuro la viste?
Joseé
25/09/2008 a las 17:48
Me hiciste dudar, biayo. Buen punto.
25/09/2008 a las 17:46
"Pero resulta que tanto el baño como en el vagón son dos ámbitos en donde no hay mesas amplias ni apoya brazos, entonces al libro lo debo soportar en las manos."

no estoy de acuerdo con la correción, creo que "el baño" y "el vagón" son "los ámbitos EN donde no hay mesas amplias ni apoyabrazos"...

muy bueno el texto, saludos!
Juliusss
25/09/2008 a las 17:46
Sublime... el placer -casi sexual- de tener un buen libro en las manos, jamás podrá ser reemplazado por un formato electrónico (creo).
Zoe
25/09/2008 a las 17:45
Esta frase, "Hay libros, Casciari, y también hay viajes, que debemos hacer nosotros mismos, con nuestros propios esfuerzos.", me encantó.
Por eso sigo soñando con mi casa de libros viejos, que alguna vez abriré no se todavía donde. Y leyendo en el subte.
Ana
25/09/2008 a las 17:43
Bellísimo, me encantó.
No hay nada como un libro en la mano y a título casi egoista: ver la biblioteca llena de esos libros que he leído o algunos lo he intentado.
 Rodo
25/09/2008 a las 17:43
Buenísimo Casciari. Dame fuerzas para volver a abrir ese bodoque!!
mariam
25/09/2008 a las 17:42
Es la primera vez en tres anos que puedo dejar un mensaje entre los primeros....# 13, sera de buena suerte?
maico
25/09/2008 a las 17:42
Excelente, Hernán.
Aprovecho a contarte: desde el fin de semana pasado, tengo tu libro. Lo compró un matrimonio amigo, me hicieron incluir en la dedicatoria, y me lo regalaron.
Una chichura
Joseé
25/09/2008 a las 17:41
Qué lindo es limpiarse el culo con las teorías agoreras, qué liberador.

Como te sé purista, me permito apuntarte un "en" de más y con mucho cariño.

"Pero resulta que tanto el baño como en el vagón son dos ámbitos en donde no hay mesas amplias ni apoya brazos, entonces al libro lo debo soportar en las manos.

Beso,

José.
fede o
25/09/2008 a las 17:41
buen tributo a farenheit 451! la gente se visitaba holográficamente, se acuerdan?

(preguntale a dámaso: no que cuando descarguemos el viaje a filipinas, uno podrá hacer fast forward cuando viene la rotura de ano y ni sentirla, así como otro podrá rebobinarla y sentirla una y otra vez?)
mariodom
25/09/2008 a las 17:38
muy bueno. Me dio un poco de vergüenza haber leído este cuento desde la blackberry...
Rodolfo
25/09/2008 a las 17:37
quién se inventó este juego ... jeje ... me parece ridículo pero siempre lo hago ... no se porque !!! :s
25/09/2008 a las 17:36
Nueve?
Desde Quilmes!!
25/09/2008 a las 17:35
ya entiendo de lo que se trata esto de ser de los primeros en comentar.
No importa si se ha leido el texto o no. La emocion de ver un post con menos de 10 comentarios es muy tonta, pero irresistible.

siempre que vengo a orsai hay mas de 100 comentarios, como resistirse...

diantres, voy a leer el texto, mejor.
Rodolfo
25/09/2008 a las 17:35
decimo?
25/09/2008 a las 17:35
Como se le hace para esto del podio? Aguante Gordo.
Juliusss
25/09/2008 a las 17:34
Sexto! jajajaja.
Andres
25/09/2008 a las 17:33
Muy lindo!
BEA
25/09/2008 a las 17:32
cuarta??????????? que nervios!!!
fede o
25/09/2008 a las 17:28
podio, carajo!
ani
25/09/2008 a las 17:27
casi casi, voy a leer
gax
25/09/2008 a las 17:26
primero