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Sociedad
lunes 2 de febrero, 2015

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lunes 2 de febrero, 2015

A esto sí lo escribo yo

Twitter es práctico, pero no lo sé usar y hago cagadas. Debería escribir más en el blog, ya lo sé. Debería explicarme siempre en este ámbito, sin ansiedad, esquivando la tentación de los ciento cuarenta caracteres. La semana pasada, por culpa de esta pereza mía, quedé para la mierda con dos personas. Escribo esto (que debí haber escrito antes) para disculparme con ellos.

Quiero pedirle perdón, públicamente, a Alejandro Veroutis y a Gustavo Méndez. Al primero lo conozco; al segundo no.

Alejandro Veroutis es el jefe de prensa de una obra de teatro de mi autoría que está en cartel en Buenos Aires desde 2009. Es decir, desde hace seis años conozco su trabajo impecable y su generosidad. Como verán más adelante, lo traicioné.

A Gustavo Méndez, periodista del diario Perfil, solo le conozco la voz. Conversamos por teléfono durante veinte minutos, hace un par de sábados, en lo que yo creía que era una entrevista para el periódico donde trabaja. Como verán más adelante, no era una entrevista sino un delito del que no es culpable.

Mejor empiezo por el principio.

Estuve en Argentina a mediados de enero, invitado por el productor de “Más respeto que soy tu madre 2”. El jefe de prensa de la obra, Alejandro Veroutis, me agendó algunas entrevistas antes del estreno. Un poco de radio, algo de televisión y cuatro medios gráficos que pedí recibir en el hotel: Clarín, La Nación, Perfil y Tiempo Argentino.

No solo eso. Veroutis, con su esmero habitual, me informó puntualmente de qué se trataba en cada caso:

—La de Clarín es para una doble página en ‘Viva’, la de La Nación es página completa en ‘Espectáculos’, la de Perfil un primera persona que sale como columna en 'Contratapa', y la de Tiempo es portada de ‘Cultura’ más dos páginas internas —me dijo, y puntualizó—: solo la de Perfil es telefónica, los demás vienen al hotel con fotógrafos, ponete lindo en la medida de tus escasas posibilidades.

Hice las entrevistas, me sacaron fotos en posturas de las que después me arrepentí, disfruté del estreno teatral y me volví a mi casa en Barcelona. Como siempre, la pasé muy bien en Buenos Aires.

Unos días más tarde aparecieron publicadas tres entrevistas en formato clásico (periodista pregunta, yo respondo) pero la del diario Perfil se publicó como si yo hubiera escrito una columna de opinión para ese medio.

Cuando la vi me dio muchísima vergüenza. Lo que se publicó es exactamente lo que dije por teléfono, por supuesto, pero no es así como escribo y por eso me avergoncé.

No lo podía creer. Mi supuesto texto empieza diciendo "Yo soy socio del director de la obra...", y después sigue, durante un rato largo, coloquial y falto de gracia. Anodino como soy yo cuando hablo por teléfono. Despatarrado como cuando me preguntan cosas y estoy tirado en la cama.

Está todo perfecto, me encanta hablar. Pero, ¿qué hacía allí, debajo del título, la frase ESCRIBE HERNÁN CASCIARI en mayúsculas?

De la vergüenza mortal pasé en dos segundos a la bronca. Y ahí es donde me equivoqué por primera vez. En lugar de escribir un descargo en el blog, meditado y sereno, redacté algunos tuits en caliente:

No tardó mucho en llamarme el pobre Alejandro Veroutis, desesperado, preguntándome por qué no me había gustado la nota de Perfil, si había quedado muy linda.

—No es un tema de belleza, Ale —le dije—. Lo que hicieron es ilegal.

—Pero yo te dije que era un ‘primera persona’, ellos a las columnas de contratapa siempre las hacen así.

—Obviamente no te entendí, y me chupa un huevo si hacen del periodismo una fábrica de chorizos. ¿Vos te pensás que habría aceptado semejante cosa de haber entendido que iban a firmar con mi nombre?

—¡Pero lo hacen siempre, Hernán! Lo hacen con muchas personalidades de diferentes ámbitos —y me nombró a un cineasta, un director de orquesta, a un basquetbolista...

—Alejandro —le dije, tratando de serenarme—, las herramientas de trabajo de las personas que me nombrás son una cámara de cine, una batuta, una pelota naranja... ¡Mi herramienta es la escritura! Yo soy lo que escribo, vivo de eso. No vivo de meter triples desde atrás de los seis metros. ¡Hacerle eso a un escritor es un delito!

—Pero ellos siempre fueron muy generosos con la obra de teatro, Hernán...

—¡Ya lo sé! —le digo— Esto no tiene que ver con el teatro, sino con el periodismo. ¿Cómo un medio de comunicación puede decirle a sus lectores que un escritor “ha escrito” algo que dijo por teléfono? Escribir lleva tiempo, esfuerzo, complicidad con el lector... Mirá lo que me cuenta un lector:

—¿Me entendés ahora?

—Te entiendo perfectamente, Hernán. Pero los chicos de la sección Espectáculos están muy mal, porque ellos me avisaron a mí que era un ‘primera persona’, y yo te lo comuniqué a vos... Me llamaron pidiendo que rectifiques.

—¿Pero vos me oís, Ale? No es un tema de si yo te entendí a medias, o vos te explicaste a medias. ¡Es un delito! Si no les hago juicio es porque no me gustan los abogados y porque me da mucha paja todo lo que haya que hacer con la camisa adentro del pantalón, pero si yo fuera hijo de puta los podría demandar. ¿Cómo me pedís que rectifique?

—Es que me da miedo que quieran echar al periodista que te hizo la nota —me explica Alejandro, y luego de una pausa, con una generosidad tremenda, me dice—: Echáme la culpa a mí.

—¿Cómo te voy a echar la culpa a vos? La culpa no es tuya, Alejandro, ni tampoco del periodista que me hizo la nota. Ni de sus jefes directos, que tienen que generar contenido con un presupuesto de mierda.

—Yo te entiendo todo. Pero echáme la culpa a mí —me dice Ale—. Es un tuit nada más. Por favor.

Y entonces cometí el segundo error.

En lugar de escribir esto que estoy escribiendo ahora, en lugar de tomarme el trabajo sosegado de explicar el asunto, le eché la culpa a Alejandro, que tiene un corazón de oro:

Hace dos días que me arrepiento de haberlo hecho.

Le doy vueltas al asunto y no me lo puedo sacar de la cabeza. Me da bronca haber puesto esa careteada de «nobleza obliga» cuando lo que menos tiene ese tuit es nobleza, y ni siquiera estaba obligado a escribirlo.

No puedo dejarlo pasar; me equivoqué.

Por eso hoy, en mucho más que un tuit, quiero pedirle perdón a Alejandro Veroutis, que es un gladiador leal. Y también a Gustavo Méndez, periodista de Perfil, y a sus jefes directos Diego Grillo y Marita Otero, por no haber sido específico en mis primeros tuits.

La culpa no es de ustedes. La culpa no es de nadie. Es más triste que eso: nos acostumbramos a leer y a escribir mentiras en los diarios, y a que a nadie le importe un carajo. Eso es lo que me asquea y me pone triste.

Siento mucho mi exabrupto y lamento que los haya podido salpicar, pero actué en caliente porque me costó un huevo —hace cinco años— abrirme de un sistema periodístico fast food que, en lo personal, me avergüenza.

Cuando en septiembre de 2010 renuncié a firmar en prensa gráfica, cuando le di la espalda a trabajar de ese modo, fue por hartazgo. Y también para tener derecho a escribir dónde y cuándo se me antoje, a honrar mi única herramienta en la vida y a que mi nombre, antecedido por el verbo «ESCRIBE», aparezca solamente cuando sea verdad.

Hernán Casciari
lunes 2 de febrero, 2015


A esto sí lo escribo yo

por Hernán Casciari

Twitter es práctico, pero no lo sé usar y hago cagadas. Debería escribir más en el blog, ya lo sé. Debería explicarme siempre en este ámbito, sin ansiedad, esquivando la tentación de los ciento cuarenta caracteres. La semana pasada, por culpa de esta pereza mía, quedé para la mierda con dos personas. Escribo esto (que debí haber escrito antes) para disculparme con ellos.

Quiero pedirle perdón, públicamente, a Alejandro Veroutis y a Gustavo Méndez. Al primero lo conozco; al segundo no.

Alejandro Veroutis es el jefe de prensa de una obra de teatro de mi autoría que está en cartel en Buenos Aires desde 2009. Es decir, desde hace seis años conozco su trabajo impecable y su generosidad. Como verán más adelante, lo traicioné.

A Gustavo Méndez, periodista del diario Perfil, solo le conozco la voz. Conversamos por teléfono durante veinte minutos, hace un par de sábados, en lo que yo creía que era una entrevista para el periódico donde trabaja. Como verán más adelante, no era una entrevista sino un delito del que no es culpable.

Mejor empiezo por el principio.

Estuve en Argentina a mediados de enero, invitado por el productor de “Más respeto que soy tu madre 2”. El jefe de prensa de la obra, Alejandro Veroutis, me agendó algunas entrevistas antes del estreno. Un poco de radio, algo de televisión y cuatro medios gráficos que pedí recibir en el hotel: Clarín, La Nación, Perfil y Tiempo Argentino.

No solo eso. Veroutis, con su esmero habitual, me informó puntualmente de qué se trataba en cada caso:

—La de Clarín es para una doble página en ‘Viva’, la de La Nación es página completa en ‘Espectáculos’, la de Perfil un primera persona que sale como columna en 'Contratapa', y la de Tiempo es portada de ‘Cultura’ más dos páginas internas —me dijo, y puntualizó—: solo la de Perfil es telefónica, los demás vienen al hotel con fotógrafos, ponete lindo en la medida de tus escasas posibilidades.

Hice las entrevistas, me sacaron fotos en posturas de las que después me arrepentí, disfruté del estreno teatral y me volví a mi casa en Barcelona. Como siempre, la pasé muy bien en Buenos Aires.

Unos días más tarde aparecieron publicadas tres entrevistas en formato clásico (periodista pregunta, yo respondo) pero la del diario Perfil se publicó como si yo hubiera escrito una columna de opinión para ese medio.

Cuando la vi me dio muchísima vergüenza. Lo que se publicó es exactamente lo que dije por teléfono, por supuesto, pero no es así como escribo y por eso me avergoncé.

No lo podía creer. Mi supuesto texto empieza diciendo "Yo soy socio del director de la obra...", y después sigue, durante un rato largo, coloquial y falto de gracia. Anodino como soy yo cuando hablo por teléfono. Despatarrado como cuando me preguntan cosas y estoy tirado en la cama.

Está todo perfecto, me encanta hablar. Pero, ¿qué hacía allí, debajo del título, la frase ESCRIBE HERNÁN CASCIARI en mayúsculas?

De la vergüenza mortal pasé en dos segundos a la bronca. Y ahí es donde me equivoqué por primera vez. En lugar de escribir un descargo en el blog, meditado y sereno, redacté algunos tuits en caliente:

No tardó mucho en llamarme el pobre Alejandro Veroutis, desesperado, preguntándome por qué no me había gustado la nota de Perfil, si había quedado muy linda.

—No es un tema de belleza, Ale —le dije—. Lo que hicieron es ilegal.

—Pero yo te dije que era un ‘primera persona’, ellos a las columnas de contratapa siempre las hacen así.

—Obviamente no te entendí, y me chupa un huevo si hacen del periodismo una fábrica de chorizos. ¿Vos te pensás que habría aceptado semejante cosa de haber entendido que iban a firmar con mi nombre?

—¡Pero lo hacen siempre, Hernán! Lo hacen con muchas personalidades de diferentes ámbitos —y me nombró a un cineasta, un director de orquesta, a un basquetbolista...

—Alejandro —le dije, tratando de serenarme—, las herramientas de trabajo de las personas que me nombrás son una cámara de cine, una batuta, una pelota naranja... ¡Mi herramienta es la escritura! Yo soy lo que escribo, vivo de eso. No vivo de meter triples desde atrás de los seis metros. ¡Hacerle eso a un escritor es un delito!

—Pero ellos siempre fueron muy generosos con la obra de teatro, Hernán...

—¡Ya lo sé! —le digo— Esto no tiene que ver con el teatro, sino con el periodismo. ¿Cómo un medio de comunicación puede decirle a sus lectores que un escritor “ha escrito” algo que dijo por teléfono? Escribir lleva tiempo, esfuerzo, complicidad con el lector... Mirá lo que me cuenta un lector:

—¿Me entendés ahora?

—Te entiendo perfectamente, Hernán. Pero los chicos de la sección Espectáculos están muy mal, porque ellos me avisaron a mí que era un ‘primera persona’, y yo te lo comuniqué a vos... Me llamaron pidiendo que rectifiques.

—¿Pero vos me oís, Ale? No es un tema de si yo te entendí a medias, o vos te explicaste a medias. ¡Es un delito! Si no les hago juicio es porque no me gustan los abogados y porque me da mucha paja todo lo que haya que hacer con la camisa adentro del pantalón, pero si yo fuera hijo de puta los podría demandar. ¿Cómo me pedís que rectifique?

—Es que me da miedo que quieran echar al periodista que te hizo la nota —me explica Alejandro, y luego de una pausa, con una generosidad tremenda, me dice—: Echáme la culpa a mí.

—¿Cómo te voy a echar la culpa a vos? La culpa no es tuya, Alejandro, ni tampoco del periodista que me hizo la nota. Ni de sus jefes directos, que tienen que generar contenido con un presupuesto de mierda.

—Yo te entiendo todo. Pero echáme la culpa a mí —me dice Ale—. Es un tuit nada más. Por favor.

Y entonces cometí el segundo error.

En lugar de escribir esto que estoy escribiendo ahora, en lugar de tomarme el trabajo sosegado de explicar el asunto, le eché la culpa a Alejandro, que tiene un corazón de oro:

Hace dos días que me arrepiento de haberlo hecho.

Le doy vueltas al asunto y no me lo puedo sacar de la cabeza. Me da bronca haber puesto esa careteada de «nobleza obliga» cuando lo que menos tiene ese tuit es nobleza, y ni siquiera estaba obligado a escribirlo.

No puedo dejarlo pasar; me equivoqué.

Por eso hoy, en mucho más que un tuit, quiero pedirle perdón a Alejandro Veroutis, que es un gladiador leal. Y también a Gustavo Méndez, periodista de Perfil, y a sus jefes directos Diego Grillo y Marita Otero, por no haber sido específico en mis primeros tuits.

La culpa no es de ustedes. La culpa no es de nadie. Es más triste que eso: nos acostumbramos a leer y a escribir mentiras en los diarios, y a que a nadie le importe un carajo. Eso es lo que me asquea y me pone triste.

Siento mucho mi exabrupto y lamento que los haya podido salpicar, pero actué en caliente porque me costó un huevo —hace cinco años— abrirme de un sistema periodístico fast food que, en lo personal, me avergüenza.

Cuando en septiembre de 2010 renuncié a firmar en prensa gráfica, cuando le di la espalda a trabajar de ese modo, fue por hartazgo. Y también para tener derecho a escribir dónde y cuándo se me antoje, a honrar mi única herramienta en la vida y a que mi nombre, antecedido por el verbo «ESCRIBE», aparezca solamente cuando sea verdad.

Hernán Casciari
lunes 2 de febrero, 2015


Podés ver a Hernán Casciari en el teatro


 Hacktivist Hacker
08/02/2017 a las 16:22
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 Johanna Aguirre
08/05/2015 a las 23:35
Felicidad total! El fin de semana pasado finalmente pude ir a ver la obra. Es fantástica! Era uno de mis pendientes, ya que cuando me enteré que estaba la primera Gasalla justo se enfermó y la sacaron de cartelera. Me quería matar porque encima estaba embaladisima por haber leído el libro.
Y este finde me dí el gran gusto de ver a la querida Mirta Bertotti tomar vida y conocer como siguió su vida post libro. Brillante.
25/04/2015 a las 05:52
Sigue haviendo la historia del fono descompuesto, menos mal que no soy escritor, si no typero, twitter es eso una calentura y 140 caracteres que se disparam al ether...?, una bandada que sigue frenétikamente a no se que bicho.
06/04/2015 a las 10:57
Una historia muy interesante.
 Burt Munro
04/03/2015 a las 22:00
Che, de escribir algo ni hablar no? Más vale que estés terminando una novela, una crónica de tus vacaciones, algo...
02/03/2015 a las 12:52
Hernán, hay buenas y malas noticias.
La instancia previa al juicio no prosperó ya que el cajero chino se quebró y confesó toda la tramoya que se venía gestando. El problema fue la pendeja hija del juez que se arrimó a pedirle un autógrafo y el chino puso "con caliño, Jolge Casciali" en simil Garamon. Se armó un quilombo en el juzgado y el chino gritaba "¡Moneda!¡Moneda!¡Moneda!" y se terminó yendo todo a la mierda....
En fin...pero no todas son malas.
En lugar de la multa y una disculpa pública, se pudo negociar algo.
Vas a tener que escribir una novela titulada "¡Más respeto que soy periodista!" en las que se narran las desventuras de un reportero y sus desventuras al querer hacer una nota a un escritor gordo y perezoso...Para la obra teatral reemplazarían a Gasalla por Axel Kuchevazky y tu papel lo va a hacer el cajero chino. Se aceptan algunos cambios de tu parte pero muy muy sutiles.
Ahhh, en unos dias te llega una tobillera para monitoreo, tenés libertad condicional por 5 años, aunque no creo que esto afecte tu rutina.
Saludos y te tengo al tanto de la apelación.
  Capitan Beto
27/02/2015 a las 21:17
Hernán acabo de terminar tu libro, antes solo había leído un par de textos tuyos, aprovecho para dejarte una frase que suele decir un amigo y que quizá la hubiese dicho Roberto, el "tuiter" es para putos.
 Abel Duce
26/02/2015 a las 09:11
Buenos dias, Hernan la verdad que es un desastre Twitter, espero que pronto algo lo reemplace como siempre sucedió con aplicaciones o páginas similares. Además de comentar quería saludarte desde Buenos aires, más precisamente Hurlingham, fue muy interesante escuchar tus audio de vorterix todos estos días, porque estuve alejado casi un año de escuchar radios, también me miré entrevistas tuyas, un abrazo grande!
 Ignacio Goett
14/02/2015 a las 16:08
Jaja, lo de nobleza obliga me hizo acordar mucho a la escena de la Tana Ferro cuando llora porque tuvo que pedirle perdón a esa "pelotuda"...
13/02/2015 a las 05:18
Bueno Hernán...veo muchas muestras de afecto pero ninguna solución a tu problema con el periodismo, así que me atreví a tomar ciertas decisiones.
Ya presenté formalmente la querella en el juzgado 3 de La Plata en una declaración escrita a tu estilo donde abundan los "me chupa un huevo" y "la concha de su hermana" donde la firma, si bien no es la tuya, la copié fielmente de un autógrafo que le pusiste en una Bonsai de mi hija. No hace falta que te presentes ya que el cajero del supermercado chino de la esquina, con un peinado adecuado, aceptó hacerse pasar por vos. Hasta le entró la camisa en el pantalón.
Te tengo al tanto del avance del juicio, y si recibís alguna carta documento o algo parecido me la faxees o pasame un scan.
Un abrazo, y buena suerte.
 Burt Munro
13/02/2015 a las 13:06
Corbata detected!
18/02/2015 a las 13:55
jajajajaja lo vi al chino casiari!!!
 Guso
12/02/2015 a las 02:39
http://loquedejamosdeoir.blogspot.com.ar/
 Ajaltrina
10/02/2015 a las 21:25
Qué paso? ya no se usa el priii?
 Jorge Steganou
08/02/2015 a las 18:43
Lo de Perfil ya es un modus operandi. A Sergio Marchi le RE-ESCRIBIERON una columna, escrita 4 años antes, para hacerla para hacerla pasar por una póstuma tras la muerte de Cerati. ¿Disculpas? Bien, gracias. Solo excusas.
Hoy, el ombudsman del lector, escribió algo sobre lo tuyo. http://www.perfil.com/columnistas/La-confianza-mata-al-periodista-20150207-0083.html El remate de tu crónica, con moño rojo, de regalo.
08/02/2015 a las 06:49
2 cosas:
1) Muy bueno lo de contradecirse y rectificarse.
2) Me acabo de dar cuenta que el 14 no voy a estar en Cordoba... tenía la ilusión de escucharte leyendo los 12 cuentos y a lo mejor incluso acercarme a saludarte... maldición... otra vez será.
 Jean Pier Carazas Sarmiento
06/02/2015 a las 05:03
Hernan que bueno que vuelvas a escribir y que uses esta, tu casa, para rectificarte de un error que cometiste.

Pero si te preocupas tanto por el publico que te lee, por nosotros que leemos tus libros, y lo que posteas aqui, no crees que no nos deberias dejar sin leerte ni una sola semana, si te disculpas por algo que escribieron en tu nombre por estar preocupado por tu publico, y lo entiendo, no dejes de escribirnos, es aburrido pasar semanas sin leerte.

Asi que empieza a teclear y no nos dejes como drogadictos sin su porro.
 luzbelguerrero
05/02/2015 a las 21:23
Dicen que rectificar es de sabios, y hay algo de grandeza en admitir calenturas que pudieran perjudicar a inocentes. ¡Sigue siendo Ud. mi ídolo Sr. Casciari!
El Fede
04/02/2015 a las 19:37
Si crees que esta disculpa cuenta como nota semanal, estas equivocado. Ponete a escribir, Casciari.
 Martín Cotaimich
04/02/2015 a las 18:27
Hernán! Muy bien por tu calentura... Yo hubiese hecho lo mismo, y también me hubiese arrepentido probablemente... Pero con un público es más jodido seguramente (y la calentura será exponencialmente mayor si la multiplicamos por la tirada de un diario).

Aprovecho para contarte que la colección completa de Orsai me llegó intacta! Y podría asegurar que me hizo el tipo mas feliz de Córdoba al menos por uno o dos días... Sobretodo luego de unas 3 horas de trabajo de parto en la oficina de aduana de correo argentino.

Si llegas a gastarte en contestar mi msj, lo cual sería un honor sobretodo por ser el primero que me contestarías de los muy escasos que he dejado, aprovecha y conta como va a ser tu participación en el cosquin rock así voy a verte
 Martín Cotaimich
04/02/2015 a las 18:29
Aclaro uno o dos días no por ninguna decepción eh!... Sino porque algún infeliz se habrá sacado la lotería o le habrán curado alguna enfermedad chota y me habrá superado en el felizometro seguramente
04/02/2015 a las 19:42
Estaré en el Cosquín Rock el día 14, no sé a qué hora, leyendo doce cuentos. Me dicen que todos estarán borrachos pero con vasos de plástico, por lo que no creo que me tiren botellas de vidrio, que era mi único temor. Si vas, saludame.
 Flor
04/02/2015 a las 20:22
Hernán! En mayo "cruzo el charco" para visitarte. Si estás en la editorial, saludame...

Cota, "hacete pis"!
 Martín Cotaimich
04/02/2015 a las 20:36
que emoción tener un contacto tan directo vos, sos un ídolo! gracias por la respuesta Hernán!

En cuanto a tus miedos, tené cuidado que los borrachos suelen mear adentro de los vasos de plastico, los debes haber visto volar por el aire alguna vez... no te pusiste a pensar "quien va a tirar medio litro de cerveza que salió 50 mangos para arriba??"

Y lo que es yo... prefiero recibir un botellazo de vidrio y morir como un martir, pero es cuestión de gustos, vio?

De todas formas no creo que tengas esa suerte, estimado... de ser así tus fanaticos nos encargaremos de golpear al sujeto hasta hacerlo arrepentirse... y si pesa más de 90kgs al menos lo señalaremos desde lejos y le haremos caras de desaprobación, en un acto de osada valentía.
04/02/2015 a las 18:17
La puta madre. Tenía la idea de publicar un relato con todas las respuestas que Casciari da en los comentarios. Palabras textuales suyas.
Esto cambia todo.
Maradona siente que su sueño se desvanece.
Saludos!
 Martín Cotaimich
04/02/2015 a las 22:47
Emmm... Las respuestas las escribe él... No creo que se las dicte a un periodista que las publica en su nombre
 Tete
04/02/2015 a las 11:49
Sos la vedette de las letras Hernán!
04/02/2015 a las 06:18
El 16 de enero del 2016 es mi boda. Tú y Chiri están invitados. Si no llegan vas a ver lo que es un escritor indignado de verdad.
04/02/2015 a las 19:42
El 16 de enero ya pasó. Así cualquiera invita.
 Flor
04/02/2015 a las 20:51
De "2016"... así cualquiera lee! Jajajaja
 Flor
04/02/2015 a las 21:04
De "2016"... así cualquiera lee! Jajajaja
04/02/2015 a las 22:11
Quedó dada vuelta y repitiendo. Ves cómo dejás a la gente, Casciari?
 Flor
05/02/2015 a las 15:10
Jajajaja fui "redundante" con el comentario. Incluso quise modificar la imagen varias veces y no se guarda la actualización
 Selva
06/02/2015 a las 04:04
Le hace falta "el aburrido del casamiento " Hernán. Andá!!
  andres cagliero
04/02/2015 a las 03:23
Tranquilo hernan, los que te leemos sabemos como escribis.
04/02/2015 a las 00:58
gordo, soy periodista y te admiro. Hoy me quedé pensando sobre como a veces la cagamos en nuestro laburo. No sé si esto se hace por acá. Pero te dejo algo que me inspiró esta bronca. Abrazo, grande. Y ojala pueda verte en el Cosquín. Ahí va:

FE DE ERRATAS

LECTOR: Sí, buenas tardes, quería dejar asentado que las imágenes de esa nota me ofendieron.
EDITOR: Lo siento, si le hemos ofendido. Pero sepa usted que antepusimos el aviso: LAS SIGUIENTES IMÁGENES PUDEN HERIR LA SUSCEPTIBILIDAD.
LECTOR: No lo vi.
EDITOR: Ahí estaba.
LECTOR: Perdón.
EDITOR: No hay de qué.

Minutos más tarde suena el mismo teléfono de la redacción.

LECTOR: Soy yo nuevamente. No me considero una persona susceptible.
EDITOR: Yo no dije eso. Usted me dijo que se ofendió.
LECTOR: No, yo dije que sus imágenes me ofendieron.
EDITOR: Sepa usted que antepusimos el aviso: LAS SIGUIENTES IMÁGENES PUDEN HERIR LA SUSCEPTIBILIDAD.
LECTOR: Sí, pero por definición, ustedes miden mi ofensa en base a mi susceptibilidad.
EDITOR: No le comprendo.
LECTOR: Que ustedes me tratan de quisquilloso o picajoso.
EDITOR: Jamás dije eso.
LECTOR: Vea usted la definición de “susceptibilidad” del diccionario y siga la pista.
EDITOR: A ver, estoy ingresando… acá dice: quisquilloso, picajoso.
LECTOR: Exactamente ¿Me entiende, ahora?
EDITOR: Perdón, lo siento.
LECTOR: No hay de qué.

Minutos más tarde suena el mismo telefóno.
LECTOR: Disculpe, de más está aclararle que no soy ni quisquilloso, ni picajoso.
EDITOR: Solo, un tanto quejoso, si me permite.
LECTOR: Antes, tampoco le permití que me ofendan, y lo han hecho. De todos modos, veamos, quisquilloso es alguien que se para en quisquillas o sea en pequeñeces. Por definición, es alguien que se ofende por cosas pequeñas. Y alguien picajoso se “pica” fácilmente. Y “picarse” vendría a ser ofenderse.
EDITOR: Sí, lo sigo.
LECTOR: Qué para ustedes mi ofensa o herida es en la susceptibilidad. Con lo cual siempre será por definición algo pequeño.
EDITOR: …
LECTOR: Con lo cual, al decirme “lo siento” en mi primer reclamo, usted me embustía si ya sabía del aviso LAS SIGUIENTES IMÁGENES PUDEN HERIR LA SUSCEPTIBILIDAD.
EDITOR: Por favor, cálmese.
LECTOR: Estoy calmado, joven. A usted lo noto angustiado.
EDITOR: Es que ahora voy comprendiendo a dónde va con esto.
LECTOR: Voy a que ustedes, me piden disculpas por una quisquilla. Mi ofensa o molestia, por definición siempre, para ustedes, será algo pequeño.
EDITOR: …snif… snif…
LECTOR: Por favor, joven, no llore.
EDITOR: Es que no lo sabía. No lo había visto así.
LECTOR: Bueno, no nos pongamos susceptibles, muchacho.

Fredy Bustos
04/02/2015 a las 18:31
Vale la pena leer
04/02/2015 a las 19:43
Precioso!
 Ana Rosa Cantiello
04/02/2015 a las 00:40
Qué bueno encontrar algún escrito tuyo.
Me encantó y me emociona que tengas la "nobleza" de aclarar las cosas y contarlas cómo fueron realmente.
Te felicito!!
03/02/2015 a las 21:53
Para no sufrir a la prensa un escritor tan sólo tendría que responder a una entrevista a través de la escritura. (Con una constante posdata que diga lo siguiente: Me cambiás una letra de lugar y te recago a trompadas)
 Raymundo G?
03/02/2015 a las 21:31
Nobleza obliga: Es usted un caballero que cometió un tropiezo con las costumbres horribles del periodismo y se disculpó por el desastre y las víctimas. Le hecho es que no debieron firmarle una declaración telefónica. Saludos.
 Burato
03/02/2015 a las 19:40
Es tan perverso que parece que no hubiese culpables.

Escribe Hernán Casciari debería significar exactamente eso; que hayan encontrado un mecanismo en el que varias personas se hayan puesto de acuerdo (menos los lectores), es un problema de ellos. Y que los tipos con los que te cruzaste en el camino hayan sido piolas con vos son 2 guitas aparte, pero una cosa no quita la otra.


Seguramente por estas mierdas dejaste el periodismo de ese tipo. Espero que esto sirva para confirmar la decisión...
03/02/2015 a las 19:34
Entre tanta solemnidad omitiste la "a" entre "perdón" y "Alejandro Veroutis". No es la primera vez que Perfil "tergiversa" la información que recibe...
03/02/2015 a las 20:40
Corregido. Gracias!
03/02/2015 a las 17:50
Bueno bien, como todo por aquí, con los tapones de punta! Buen año!
03/02/2015 a las 17:25
"cuando lo que menos que tiene ese tuit", el segundo "que" da para purificarlo sin misericordia.
03/02/2015 a las 17:40
Aceptado y corregido, gracias!
03/02/2015 a las 18:33
Ginebra Bols... y se armó el smowing.
 Sol
03/02/2015 a las 16:49
Aplaudo el posteo para enmendar el error. Pedir disculpas es mucho más difícil que mandar todo al carajo. Felicitaciones.

Tus lectores festejamos tu vuelta y aplaudimos a Perfil por haberte "obligado" a escribir de nuevo :)
03/02/2015 a las 16:39
Gordito follonero, llevo desde ayer pensando en "A esto". No será "Esto sí lo escribo yo" porque no es "escribir a" sino "escribir algo". Si me equivoco, que arda en los infiernos pero porfi que no me expulsen del universo Orsai.
03/02/2015 a las 16:42
Imagináme señalando el texto en un monitor.
Por eso el « A 'esto' ». Puede que esté mal, pero es un énfasis, una licencia.
03/02/2015 a las 19:39
Ahora sí, veo tu dedito. Bueno mal o bien, todo es relativo, solo que me resultaba extraño. Imagino un mundo futuro, donde una máquina escribirá los artículos y, después, un programa estadístico elegirá un autor al azar. O sea que el próximo artículo de este periódico podría estar firmado por Shakespeare.
 #920
03/02/2015 a las 16:34
asi seas verdulero, golfista o garrafero, que seccion chota la "columna en primera persona"! que poco original y trucho escribir en nombre de otro!
ahora...el Ale Veroutis, paso a ser el galan, el bueno de blog Orsai con todos tus halagos y sus acciones, tiembla Onur!!! (protagonista de una novela furor por estos dias, aunque aburrida para mi!) jijiji
 Pantera
03/02/2015 a las 16:03
Conozco a Gustavo hace años y te puedo asegurar que es un buen loco. Muy bien de tu parte!
Cuando lo vea a Gustavo lo voy a fastidiar con esto, sólo porque me encanta hinchar los huevos.
03/02/2015 a las 16:01
"a honrar mi única herramienta en la vida" ojalá todos hiciéramos eso.
03/02/2015 a las 15:59
Recién leí la nota en Perfil. En serio que escribís feo por teléfono.
03/02/2015 a las 16:43
No sabés que lindos que son mis sonetos por Walkie-talkie.
03/02/2015 a las 19:43
Serán "sonectos" como decía Les Luthiers. Mandate unos sonectos walkie-talkie pero con estilo Baudelaire que si no, no duermo.
 Javier Wooley
03/02/2015 a las 15:45
Que manera de mariconear ............. que pasa ??? tenes las defensas bajas ???? ...................... ponete a escribir carajo !!!!!!!!!!!!
03/02/2015 a las 16:45
Javier, llamame por teléfono y te dicto un cuento.
 Sol
04/02/2015 a las 02:48
jajaja :) Adhiero a la parte de "ponete a escribir carajo"
03/02/2015 a las 15:36
Parabellum sos vos... a nosotros no, Basdala.
03/02/2015 a las 16:35
No, eso sería esquizofrenia de mi parte. Lo de Basdala fue literatura.
 Patricia del Rio
03/02/2015 a las 15:31
El Twitter se ha convertido justamente en la máxima expresión de ese periodismo fast food del que huyes. Tristísimo. Y la verdad que primera vez que escucho eso de "es un primera persona"???. Abrazo Hernán.
 Daniel V
03/02/2015 a las 15:10
Digamos que te pincharon el teléfono. Están de muy de moda las pinchaduras de teléfono. Me acordé de D´Elia: ahora te falta ir aún programa de televisivo y gritar AUTOR!!!, AUTOR!!!, AUTOR!!!
03/02/2015 a las 15:10
Gordo, escribe el blog. ¡Te extrañamos! Mua :*

Pd. Pocos sabemos usar twitter.
03/02/2015 a las 15:11
Corrijo: Pocos saben usar twitter. (Yo no sé usarlo tampoco :p)
03/02/2015 a las 15:00
Se te echaba de menos. Con respecto al tema de la nota, entiendo tu indignación.
03/02/2015 a las 14:57
Escribís mejor en la nota de Perfil que en el blog, cómo ha mejorado, pensé ....

Fuera de joda, el tipo usó la palabra "favoreció" en un tuit que te mandó y vos retuiteaste, lo recuerdo porque lo contesté. Me pareció de un mal gusto importante.

Se armó lindo bardo, y estuvo bien, mas allá de tus sensaciones encontradas, a veces hay que dejar fluir las emociones.
 Adrian Martinez
03/02/2015 a las 14:21
Algunas veces pienso que a los escritores les chupa un huevo lo que los lectores piensan de ellos, pero que no les chupa un huevo lo que piensen sobre lo que escriben. Debe doler descubrir que te juzgan por algo que ni escribiste.
Ojalá el lector que envió ese tweet se haya enterado de como fue todo.
 655321
03/02/2015 a las 13:39
Que lío...Pienso que si Perfil pusiera -en lugar de una falsa autoría- "extractos de la entrevista telefónica realizada a ", no habría habido problema en primer lugar (lo podrían hacer en el futuro y así evitar mentirle al lector).

También pienso que si Hernán hubiera contado hasta 10, se habría dado cuenta que no decir nada era mejor que todo el lío que armó y dio más dimensión a la nota.

Y en el fondo me recuerda un poco al lío que se armó con el Indio. Yo por eso siempre valido las entrevistas con los entrevistados, para que nadie se queje después.
 Leandro Raul
03/02/2015 a las 06:46
Tanto quilombo para afanarle el @casciari al pobre Maurito(?), y todo para hacer estas cagadas?
Que cosa eh.
 Cocó
03/02/2015 a las 04:01
Hernan: "El diario Perfil publicó un artículo con mi firma que NUNCA escribí. Hay prácticas periodísticas que me asquean." comparto plenamente este tuit...no se si correspondía la disculpa cuando la mayor parte del periodismo realmente da asco
 diego
03/02/2015 a las 01:16
140 caracteres son pocos, pero 5.900 son demasiados. Mucho texto para "limpiar el honor" por un lapsus de vedetismo. Dejá de boludear y escribí algo como la gente gordo.
03/02/2015 a las 16:47
Me diste una idea. La próxima vez que alguien me diga que tengo tetas, les voy a contestar que es un 'lapsus de vedetismo'.
03/02/2015 a las 01:09
..."y a que nadie le importe" creo que debe decir "y que a nadie le importe".

Me gusta la gente que retrocede y corrige macanas que además admite.

Otra gladiadora Chichita, que se hace cargo de la genética.

Salud
03/02/2015 a las 16:47
Lo corregí, pero en vez de hacer enroque con la 'a', la dupliqué. Queda así:

«y a que a nadie le importe»

Suena raro, pero me parece que es lo correcto.
03/02/2015 a las 00:55
Como dicen en algún comentario, la culpa siempre es de alguien/es. Pero más allá de andar señalando al pedo, la actitud humana de equivocarse, y la más humana aún, la de pedir disculpas tienen más sentido y valor que cualquier otra cosa. No importa la cantidad de caracteres o días transcurridos. Me saco el sombrero, gordo. Por estas cosas vos no perteneces al medio gráfico de hoy en día.
03/02/2015 a las 00:32
Una señal llamada REGRESO...
03/02/2015 a las 00:30
Hay que ver todo el tejemaneje que has creado sólo para publicar una entrada en el blog!
;) :D
03/02/2015 a las 00:28
Yo personalmente hubiera sufrido mucho en tu lugar , culpar a inocentes es terrible aunque en este caso culpable culpable no lo había ,una vez bien enterado del asunto me hubiera rectificado rápidamente y de la mejor manera posible que creo es lo que has hecho, todo está bien aunque nunca lo esté realmente para alguien en algún lado y en algún momento, me parece excelente que lo hayas hecho a través de tu blog donde te extrañamos ; creo que en el futuro tu mismo podrías convertir este hecho en principio lamentable en una gran anécdota mejorada , dime, y hablando de ese tema ¿ sigues volando de aquí para allá con los talleres ? ¿ saldrá el libro algún día o como decían ustedes solo se trataba de una estafa cultural más ?
abrazo enorme
Alberto
03/02/2015 a las 16:49
Hasta ahora es, como se dijo al inicio, una estafa cultura muy bien urdida. Chiri se fue con toda la guita, y yo me quedé con todo el honor.
 Chichita
03/02/2015 a las 00:24
Te salio la sangre Carabajal....jajajaja!!!
 dani22v
02/02/2015 a las 23:37
Me gusta que aunque mintiendo sigas creyendo en la verdad, buscandola, persiguiendola...
deja el tuit y escribi mas seguido por aca!! ja
 Caminante
02/02/2015 a las 22:38
Estuvo bien la disculpa, a fin de cuentas fue todo un malentendido pluscuamperfecto. Ese tipo de malentendidos en los que a uno le explicaron cómo iban a ser las cosas pero uno las entendió mal, y la calentura por el resultado lo llevan a reventar en improperios.

Es comprensible. Y estuvo bien que explicaras generosamente qué fue lo que pasó, porque a fin de cuentas tenés un mayor acceso a la palabra que el resto de las personas.

Mirale el lado positivo Hernán: con el tiempo esto podrá convertirse en un relato interesante, con abogados de por medio y todo. O mejor sin abogados.
El otro lado positivo es la grandeza de aclarar las cosas y pedir disculpas públicas, que es lo que diferencia a los orates de la gente noble.
Abrazo.
 Jhordan PLG
02/02/2015 a las 22:34
Nobleza obliga a... disculparse en 1266 palabras.
02/02/2015 a las 22:33
Uno hace cada webada, y de pronto las explicaciones sobran, la cagué bastó! jajaja y ahora así lo arreglo...

Saludos
 Verónica Pagura
02/02/2015 a las 22:29
Defender el nombre. Si hay algo que es nuestro y que me parece fundamental hacer valer es nuestro nombre, una firma que somos, que nos hace resposables y presentes.
Te apoyo en esto de firmar incluso una disculpa.
El internet y las redes están para compartir y no para borrarnos
 RAFAEL SERNA
02/02/2015 a las 22:27
Hernán, tuviste mucha razón en indignarte. Cualquiera que lea la "columna en primera persona" y que no haya leído algo de lo que has escrito REALMENTE, pensará que escribes bastante mal. La columna en sí, no es más que un amontonamiento sin sentido de párrafos sueltos, propios de una conversación un poco menos que informal. En fín, cualquier cosa que no se esperaría de un escritor competente. Al menos en este caso, hubieran tenido la delicadeza de pedirte que escribas algo (y que te paguen, claro). Para mi, es como si le pidieran a un arquitecto que describa su próximo proyecto por teléfono, y luego contrataran a un albañil para que construya el edificio según la descripción. Le parecería bien al arquitecto que pusieran su nombre en la placa del edificio "en primera persona"?
 Caminante
02/02/2015 a las 22:44
Rafael, supongo que el malentendido surgió porque se trata de una práctica habitual, y que los entrevistados seguramente conocen.
Del relato no me parece que se desprenda que tuvieron la mala leche de ocultarle que publicarían sus párrafos sin más, más bien creo que los periodistas imaginaron que Hernán sabía que se trataba de eso.

En realidad me parece que es interesante para pensar en las prácticas de cualquier trabajo, en la que a veces damos por sentado que las otras personas (clientes, pacientes, entrevistados) entienden qué les estamos preguntando y qué haremos con su respuesta.

Por eso descarto que no fue una emboscada de Perfil, si no un detalle relativamente menor: tendrían que haberse asegurado de que Hernán (en este caso) entendió perfectamente que "primera persona" significa que publicarían lo que decía y como lo decían. Un detalle menor en este caso agrandado porque justamente la palabra es la herramienta de trabajo de Hernán.
02/02/2015 a las 22:23
Es facil encontrarse con la reaccion en caliente.
En 140 caracteres o en 500. Es lo que más hay. Está lleno.
Lo dificil, lo raro, es la capacidad de parar la pelota, pensar y ponerle el pecho. Y la cara.
Limpiar con delicadeza a los que uno salpicó, es nobleza.
12/02/2015 a las 00:54
usted bien lo dijo doña tilinga en un comentario anterior....tenemos la mecha cada vez más corta...
02/02/2015 a las 22:17
Tratando de no caer en el patético papel de juzgarte, un episodio así debe haberte provocado varios replanteos. Porque un tipo que escribe y siente como vos, jamás pudo haber evaluado seriamente echar esa culpa. Y menos anteponer esa expresión de mierda de "nobleza obliga". Te conozco apenas a través de tus escritos, pero esto habla mucho más (y mejor) de vos. Dejá Twitter para los actores y periodistas, así pueden sentirse escritores.
 Lau
02/02/2015 a las 21:48
se te extrañaba!
 Juan Pablo
02/02/2015 a las 21:46
Hernán Casciari escribe: Top Ten
02/02/2015 a las 21:46
La posta la tirás con "Es más triste que eso: nos acostumbramos a leer y a escribir mentiras en los diarios, y a que nadie le importe un carajo."

Debería ir siendo hora de discutir posta sobre la muerte de veracidad periodística.

Bien por vos por serenarte y aclarar.

abrazo
El Fede
02/02/2015 a las 21:44
Mal ahí, bien ahí.
 Belen Schiavi
02/02/2015 a las 21:38
Cabe la disculpa. Bien por vos
 Gonzalo del Rio
02/02/2015 a las 21:38
A pesar que soy abogado, entiendo perfectamente tu punto. Cada día estoy mas convencido que uno podría vivir en este mundo levantándose todas las mañanas y diciendo algo así: "Todo está mal, pero está bien así".
 Claudio
02/02/2015 a las 21:32
Donde figura: "en septiembre de 2010 renuncié" debería haber un link?
02/02/2015 a las 22:04
corregido!
02/02/2015 a las 21:27
Hernán, ves lo que pasa cuando no escribís? te das cuenta? esto es el desierto mismo...
03/02/2015 a las 11:08
que pasó con los otros 7 puestos??? te dormiste flaco!!!
02/02/2015 a las 21:26
No es cierto que la culpa no es de nadie, hay distintos niveles de responsabilidades, pero en todos los medios los que deciden son personas, y habrá muchos motivos por los que pasa lo que pasa, en este caso bastante menor, en otros casos profundamente grave. Cada uno debería asumir las propias responsabilidades sino "los medios" seguirán siendo un fraude y nadie se hará cargo.

Por lo pronto solo nos queda no leer algunos, como el susodicho.
02/02/2015 a las 21:18
Pri
03/02/2015 a las 16:51
El primer pri de 2015.
03/02/2015 a las 21:34
Para los competidores de la edición 2014 del campeonato del PRI cúmpleme informar que hoy recibí por mail la confirmación de Hernán de que, no solo soy el ganador, sino que además me piensa mandar el premio.

Lo que todavía no sé es quiénes son los ganadores de las otras dos competencias que se desarrollaban simultáneamente. Avisen.

Salud
12/02/2015 a las 00:42
felicitaciones de nuevo don santiago.uy!!!
a propósito de premios....

¿y el libro alternativo en lugar de la caja suscriptora del 2013?
 Ajaltrina
10/02/2015 a las 21:31
ah! sí, aqui está! qué alivio!
una de las mejores costumbres del ciber espacio, el juego del prii (sólo en este blog diría) Que nunca se acabe.