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Historias
viernes 27 de enero, 2006

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Historias
viernes 27 de enero, 2006

Juan y el dolor de muelas

Hace dos mil años los hombres caminaban por la calle descalzos y se llamaban por el nombre de pila; eran tiempos en que no hacían falta ni apellidos ni zapatos. La vida ya existía en toda su amplitud y maravilla pero, igual que ahora, nadie le daba importancia. Las cuestiones fundamentales, hace dos mil años, ocurrían en el continente asiático. Ahí se cocinaba la historia. Ahí los hombres ya eran víctimas de su esencia, ya destrozaban sus sueños, ya mentían y engañaban, y provocaban intrigas, y se perseguían para confirmarse dueños de sí mismos y de todo aquello que los rodeaba.

En esos tiempos salía el sol, después calentaba un rato y a la tardecita se ocultaba; las tres cosas ocurrían desde tiempos inmemoriales. Toda la tierra giraba alrededor de esa luz amarilla desde un siempre incomprensible, pero los hombres crecían y actuaban como si fueran los protagonistas del universo, como si el leve paso de comedia de sus vidas pudiera dejar alguna huella en el instante que les había tocado en suerte. Cada cual soñaba con ser más poderoso que el otro, y si el otro soñaba lo mismo para sí, o pensaba en otros mecanismos de la felicidad, había que deshacerse de él.

Hace dos mil años, en medio de aquella calentura de la vida, hubo, ajeno a su propio destino de leyenda, un pastor de cuarenta y seis años llamado Juan, hijo de Galindo. Juan era uno de los pocos habitantes de aquel lugar que creía absolutamente las palabras que decía otro, al que casi todos tomaban por demente, por falaz y por peligroso. El otro tenía trece años menos que Juan, era el hijo de un carpintero de Belén y se llamaba Jesús. Lo que Jesús decía lo supo más tarde el mundo.

Juan, hijo de Galindo, empezó a fijarse en Jesús dos años antes, y lo vio varias veces hacer cosas imposibles: milagros y suertes que ningún otro hombre era capaz de realizar. Jesús era muy flaco y algo más alto que las personas que lo seguían. Tenía la barba enmarañada y negra, el pelo por encima de los hombros y un gesto de permanente solemnidad que sin embargo no provocaba distancia. Vestía más pobremente que el más miserable, pero entre la caterva humana se lo podía distinguir enseguida, y a Juan esa distinción le maravillaba cien veces más que todas las cosas imposibles, que todas las magias que hacía Jesús. Era la distinción el milagro más grande de ese hombre, pensaba Juan.

La devoción que al pastor le provocaba el otro fue paulatina. Primero el porte, después los pocos milagros que vio o le contaron y finalmente quedó extasiado cuando lo escuchó hablar. Eso ocurrió en un descanso del camino que unía Tiberíades con Naim, seis meses antes de la muerte de Jesús, y a Juan le impresionó tanto el argumento como el tono de sus palabras. O el acento. Él nunca había oído a nadie decir lo que aquél decía, y tampoco había escuchado nunca explicar las cosas de aquella forma.

Jesús no necesitaba hablar alto para que todos pudiesen oírlo, ni usaba esas palabras extrañas que gustaban exponer los llamados hombres sabios. Jesús decía que había que perdonar muchas veces al que nos ofendía, y decía que había que amar al otro más que a uno propio, y decía que él estaba allí para salvar al hombre. Juan supo enseguida que estaba frente a la verdad más natural y compleja, y se postró ante esa verdad sin medias tintas.

Cuando se corrió la voz de que iban a apresar a Jesús, Juan supo desde las tripas que lo matarían sin darle vueltas al asunto, y también supo que le había tocado presenciar el acontecimiento más trascendente de la historia. Lo comprendió en un segundo, cuando estaba solo en su casa y ya era la noche, y desde entonces no pudo pensar más que en eso. Las siguientes madrugadas Juan no logró descansar: su mente divagaba entre el fervor y la desazón aquel destino injusto.

Descubrió que él, entre las infinitas almas que habían habitado el mundo desde el principio de los tiempos, y entre los innumerables hombres que habrían de poblarlo hasta el final de los días, él, junto a otros pocos, estaba precisamente allí, en el momento indicado. Porque el Destino, pensaba Juan, no solamente había querido ubicarlo en aquel tiempo (un tiempo único y breve en medio de la marea eterna), sino que además lo había puesto allí, en Caná, y no por ejemplo del otro lado de los mares. Juan iba a estar a diez metros de la cruz; él sería una de las personas elegidas para presenciar la imbecilidad más enorme de los hombres contra el hombre. Y además creía con fervor en el que iba a morir.

El Destino también había urdido esto: que él fuera uno de los justos en aquella historia de crueldad y de malos entendidos. Porque Juan no sería el verdugo, ni sería el monarca temible, ni estaría entre las hordas de soldados impiadosos, ni sería uno de los incrédulos, ni ocuparía un lugar en el fárrago de los que irían a burlarse de Jesús. Juan tampoco nunca había adulado a aquél, jamás había recibido de él un beneficio o un milagro, ni tenía por qué creerle. Y sin embargo lo amaba. Juan era un de los justos, de los prudentes, de los castos. Juan era el hombre bueno y anónimo que entendía la verdad con sólo verla, sin necesidad ni presiones. Su dolor sería el más grande, el más sincero, el más absoluto y total de todos los sufrimientos imaginados. Y por alguna razón todo ese dolor, el protagonismo de ese dolor, le provocaba una secreta vanidad.

Cuando Jesús quebrara el cuello y expirase, Juan padecería el dolor absoluto del Hombre. En su corazón, la angustia perfecta, y en sus pupilas, la imagen más salvaje que las turbas hayan podido planear contra su propia sombra. Todo aquello Juan lo sabía, y se revolvía en su catre ansiando que por fin llegase el momento de la muerte. Sin saberlo, esperaba ese instante final con tantas ganas como el verdugo y como las mismas ansias que el soldado impiadoso.

Pero entonces ocurrió la cotidianeidad de la vida.

El día señalado, mientras clavaban a Jesús bajo el sol del mediodía, Juan padeció un vulgar e insoportable dolor de muelas. Unas puntadas terrenales, en el fondo de la boca, que no le permitieron sentir rabia por la crucifixión ni por la muerte del Maestro. Tanto le punzaba la encía superior que no pudo dolerse más que por ella. Tanto sufría por él mismo que no tuvo tiempo para odiar al verdugo, ni para compadecerse de quienes se burlaban, ni mucho menos para tener piedad por la muerte del hijo de Dios.

Juan estaba parado en el sitio que llamaban Monte del Cráneo, a diez metros exactos del hecho más notable de la historia, y no podía dejar de pensar en las puntadas de su propia boca.

Al día siguiente, cuando en toda Galilea sólo se hablaba de la crucifixión del Rey de los Judíos, y se narraban los detalles del espectáculo, Juan no recordaba un solo gesto de Aquél, ni sabía si María había llorado mucho o poco, ni había logrado oír lo que le dijo Jesús al ladrón que tenía a su diestra. El día siguiente a la tragedia Juan no tenía nada: se había quedado con las manos vacías, no tenía una historia para contar a sus nietos, no tenía el corazón destrozado, ni todo aquello que había soñado sentir cada una de aquellas noches.

El día siguiente a la muerte de Jesús, a Juan ni siquiera le dolía la muela.

Hernán Casciari
viernes 27 de enero, 2006


Juan y el dolor de muelas

por Hernán Casciari

Hace dos mil años los hombres caminaban por la calle descalzos y se llamaban por el nombre de pila; eran tiempos en que no hacían falta ni apellidos ni zapatos. La vida ya existía en toda su amplitud y maravilla pero, igual que ahora, nadie le daba importancia. Las cuestiones fundamentales, hace dos mil años, ocurrían en el continente asiático. Ahí se cocinaba la historia. Ahí los hombres ya eran víctimas de su esencia, ya destrozaban sus sueños, ya mentían y engañaban, y provocaban intrigas, y se perseguían para confirmarse dueños de sí mismos y de todo aquello que los rodeaba.

En esos tiempos salía el sol, después calentaba un rato y a la tardecita se ocultaba; las tres cosas ocurrían desde tiempos inmemoriales. Toda la tierra giraba alrededor de esa luz amarilla desde un siempre incomprensible, pero los hombres crecían y actuaban como si fueran los protagonistas del universo, como si el leve paso de comedia de sus vidas pudiera dejar alguna huella en el instante que les había tocado en suerte. Cada cual soñaba con ser más poderoso que el otro, y si el otro soñaba lo mismo para sí, o pensaba en otros mecanismos de la felicidad, había que deshacerse de él.

Hace dos mil años, en medio de aquella calentura de la vida, hubo, ajeno a su propio destino de leyenda, un pastor de cuarenta y seis años llamado Juan, hijo de Galindo. Juan era uno de los pocos habitantes de aquel lugar que creía absolutamente las palabras que decía otro, al que casi todos tomaban por demente, por falaz y por peligroso. El otro tenía trece años menos que Juan, era el hijo de un carpintero de Belén y se llamaba Jesús. Lo que Jesús decía lo supo más tarde el mundo.

Juan, hijo de Galindo, empezó a fijarse en Jesús dos años antes, y lo vio varias veces hacer cosas imposibles: milagros y suertes que ningún otro hombre era capaz de realizar. Jesús era muy flaco y algo más alto que las personas que lo seguían. Tenía la barba enmarañada y negra, el pelo por encima de los hombros y un gesto de permanente solemnidad que sin embargo no provocaba distancia. Vestía más pobremente que el más miserable, pero entre la caterva humana se lo podía distinguir enseguida, y a Juan esa distinción le maravillaba cien veces más que todas las cosas imposibles, que todas las magias que hacía Jesús. Era la distinción el milagro más grande de ese hombre, pensaba Juan.

La devoción que al pastor le provocaba el otro fue paulatina. Primero el porte, después los pocos milagros que vio o le contaron y finalmente quedó extasiado cuando lo escuchó hablar. Eso ocurrió en un descanso del camino que unía Tiberíades con Naim, seis meses antes de la muerte de Jesús, y a Juan le impresionó tanto el argumento como el tono de sus palabras. O el acento. Él nunca había oído a nadie decir lo que aquél decía, y tampoco había escuchado nunca explicar las cosas de aquella forma.

Jesús no necesitaba hablar alto para que todos pudiesen oírlo, ni usaba esas palabras extrañas que gustaban exponer los llamados hombres sabios. Jesús decía que había que perdonar muchas veces al que nos ofendía, y decía que había que amar al otro más que a uno propio, y decía que él estaba allí para salvar al hombre. Juan supo enseguida que estaba frente a la verdad más natural y compleja, y se postró ante esa verdad sin medias tintas.

Cuando se corrió la voz de que iban a apresar a Jesús, Juan supo desde las tripas que lo matarían sin darle vueltas al asunto, y también supo que le había tocado presenciar el acontecimiento más trascendente de la historia. Lo comprendió en un segundo, cuando estaba solo en su casa y ya era la noche, y desde entonces no pudo pensar más que en eso. Las siguientes madrugadas Juan no logró descansar: su mente divagaba entre el fervor y la desazón aquel destino injusto.

Descubrió que él, entre las infinitas almas que habían habitado el mundo desde el principio de los tiempos, y entre los innumerables hombres que habrían de poblarlo hasta el final de los días, él, junto a otros pocos, estaba precisamente allí, en el momento indicado. Porque el Destino, pensaba Juan, no solamente había querido ubicarlo en aquel tiempo (un tiempo único y breve en medio de la marea eterna), sino que además lo había puesto allí, en Caná, y no por ejemplo del otro lado de los mares. Juan iba a estar a diez metros de la cruz; él sería una de las personas elegidas para presenciar la imbecilidad más enorme de los hombres contra el hombre. Y además creía con fervor en el que iba a morir.

El Destino también había urdido esto: que él fuera uno de los justos en aquella historia de crueldad y de malos entendidos. Porque Juan no sería el verdugo, ni sería el monarca temible, ni estaría entre las hordas de soldados impiadosos, ni sería uno de los incrédulos, ni ocuparía un lugar en el fárrago de los que irían a burlarse de Jesús. Juan tampoco nunca había adulado a aquél, jamás había recibido de él un beneficio o un milagro, ni tenía por qué creerle. Y sin embargo lo amaba. Juan era un de los justos, de los prudentes, de los castos. Juan era el hombre bueno y anónimo que entendía la verdad con sólo verla, sin necesidad ni presiones. Su dolor sería el más grande, el más sincero, el más absoluto y total de todos los sufrimientos imaginados. Y por alguna razón todo ese dolor, el protagonismo de ese dolor, le provocaba una secreta vanidad.

Cuando Jesús quebrara el cuello y expirase, Juan padecería el dolor absoluto del Hombre. En su corazón, la angustia perfecta, y en sus pupilas, la imagen más salvaje que las turbas hayan podido planear contra su propia sombra. Todo aquello Juan lo sabía, y se revolvía en su catre ansiando que por fin llegase el momento de la muerte. Sin saberlo, esperaba ese instante final con tantas ganas como el verdugo y como las mismas ansias que el soldado impiadoso.

Pero entonces ocurrió la cotidianeidad de la vida.

El día señalado, mientras clavaban a Jesús bajo el sol del mediodía, Juan padeció un vulgar e insoportable dolor de muelas. Unas puntadas terrenales, en el fondo de la boca, que no le permitieron sentir rabia por la crucifixión ni por la muerte del Maestro. Tanto le punzaba la encía superior que no pudo dolerse más que por ella. Tanto sufría por él mismo que no tuvo tiempo para odiar al verdugo, ni para compadecerse de quienes se burlaban, ni mucho menos para tener piedad por la muerte del hijo de Dios.

Juan estaba parado en el sitio que llamaban Monte del Cráneo, a diez metros exactos del hecho más notable de la historia, y no podía dejar de pensar en las puntadas de su propia boca.

Al día siguiente, cuando en toda Galilea sólo se hablaba de la crucifixión del Rey de los Judíos, y se narraban los detalles del espectáculo, Juan no recordaba un solo gesto de Aquél, ni sabía si María había llorado mucho o poco, ni había logrado oír lo que le dijo Jesús al ladrón que tenía a su diestra. El día siguiente a la tragedia Juan no tenía nada: se había quedado con las manos vacías, no tenía una historia para contar a sus nietos, no tenía el corazón destrozado, ni todo aquello que había soñado sentir cada una de aquellas noches.

El día siguiente a la muerte de Jesús, a Juan ni siquiera le dolía la muela.

Hernán Casciari
viernes 27 de enero, 2006


Podés ver a Hernán Casciari en el teatro


05/05/2016 a las 01:20
Lo que me vengo preguntando desde hace años es si este texto lo escribiste poco después de un horrible dolor de muela, o mientras te dolía. Si es el último caso... ¡qué coraje, Jorgito!
Alex
09/03/2006 a las 20:17
Es primera vez que escribo y tengo poco tiempo leyendo.

En esta ocasión me animo a escribir debido a los comentarios de este post, que me parecen un poco irónicos.

Mientras Hernán nos cuenta como por algo tan mundano como un dolor de muelas una persona pierde noción de lo que está presenciando, se nota que muchos lectores pierden la noción y el placer de esta lectura al darle más importancia a si mismos, queriendo convertirse de improviso en críticos literarios poseedores de la verdad absoluta, anticipando con ansía llegar al final y estructurando a cada momento el comentario que piensan plasmar. Me parece banal y un desperdicio, pero cada cabeza es un mundo. Yo he optado por tomar los posts uno a la vez, no comparar, no prejuzgar el camino que va tomando, sino dejarme llevar por la prosa, tan bien escrita, y disfrutar como alguien plasma su pensamiento de manera brillante.

Saludos a todos y creánme que no tengo ánimo de ofender a nadie.
Sebastián
17/02/2006 a las 03:48
¡Excelente!
 Emiliano del Valle
14/02/2006 a las 04:10
buen post, pese a no creer, es un buen post, te deja pensando...
laSue
09/02/2006 a las 19:44
Nataloide #115: coincido plenamente con vos.
nataloide
09/02/2006 a las 17:11
Ya que vamos a contar cuantos comments a que hora y demás, los de este maestruli son ya demasiados (sé que entro tarde pero estuve de vacaciones y lo veo hoy)
Hernán, como siempre: impecable, para vos mi devoción, afecto, felicitaciones,etc.
Javi!
05/02/2006 a las 07:01
Hasta los menos egoistas son egoistas. Pasamos al lado de cosas importantes, dolores mas grandes que el nuestro, por culpa de nuestros propios dolores. Que nos guste o no, que lo queramos o no, siempre seremos egoistas.
Gustavo alberto García Czujko
04/02/2006 a las 02:09
04/02/1998 MADRID

Los trámites habrían de funcionar y las cadenas, desbloqueadas en su cerco letárgico romperse.
Sé de forma más sublime, nítida y tímida lo que sea-de-ser.
Las flores se marchitan, quebrantan su antigua belleza para abordar el femenino rubor pútrido del ocaso.
Los malditos funcionarios no cesan su trabajo y creen útil el esfuerzo de mantener las travesías, sin otorgarles la menor importancia.
Hay cuatro cuerdas que suenan desde hace más de sesenta años, las oigo y se estremecen los hilos que manejan el rumbo de la improvisada marcha que alcanzará la fúnebre victoria.
El automatismo hoy, mañana un bocadillo de garganta. Saliva y sangre coagulada en el canal. Sombra de algún raquítico sentimiento abotargado por la soporífera compañía de la ausencia prolongada.
Dos veces llamé a la puerta. Su puerta, que permaneció cerrada dos segundos antes del aviso, dejó de estarlo. Se asomó un cuadro de atajos descontrolados. No supe reaccionar y bajé las escaleras mientras el aliento del concejal pedía que no abandonase así la escena. Era demasiado tarde para retomar el intento y lo arrojé todo en un lapo verde de esperanza que aún hoy me repugna por su asfixiante optimismo.
Perder la vista de oído. Perder de oído la vista. Oír el perder la vista.
Que estúpido absurdo estar tan lejos para nada. Haber escapado. Todavía no sé qué se suponía que podía encontrar. Quizá la llave para no volver nunca más.
Me parece del todo estúpido. Del todo me parece estúpido. Estúpido parece el todo.
¿Sabés lo que es un mamarracho? Me extraña. Lo que ha de encontrarse detrás de cada significado es tan relativo y personal, subjetivo (podría decir), que no merece la pena compartirlo.
Es posible que se avecine la inmensa soledad que permite, por fin, olvidar tu existencia. La puta otredad desvanecida. Eso debe ser encontrar algo válido. Desaparecer. Volar en mil pedazos. Quiero rodearme de cadáveres.
Algunos difuntos merecen la pena. De entre los vivos no me quedo con nadie. Que se esfumen.
¿Filosofía? Vaya estúpida conclusión para una vida.
¿Sonatas? ¡no! Suites.
Caen los párpados. Se derrama hasta el infinito la absurda marea negra de mis palabras. Se derrama y sube de forma inexorable e inútil. Da igual, por lo menos desaparecen huecos incómodos. Ojalá desaparezca el tedio: el obligado transcurso lento de las cosas.
Te besé la mano después de haberte visto y de sentirte dichosa con él. Aún te amo. Cómo echo de menos tu vagina, el movimiento de tu pelvis. El sabor de tu coño. El exceso de flujo justo antes de correrte, meterte el dedo en el culo mientras chupabas mis pelotas. Tu forma de chupármela. Aún te amo.
Conservo tus fotos y me masturbo con ellas. Lo confieso. Voy a poseerte toda la vida. Puta, bella musa, inolvidable de negros pezones. Que basura. Cuanto te he amado.
También a vos, rubia de ojos extraterrestres, quiero dedicarte un recuerdo.

de yonqui.blogspot.com
El Observador
02/02/2006 a las 20:02
Observo Hernán que te equivocas con lo del ranking.
Recuerda al malogrado Juan Dámaso. El ranking fue, para su página, el principio del fin... La vanidad es muy mala.
IO
02/02/2006 a las 04:01
Hernán, no me llegó el mail con la actualización del blog, entré por que ya me parecía raro que no hallas escrito nada desde la ultima vez.
Honestamente, y es la primera vez, no me gustó mucho este post.
fermar
01/02/2006 a las 22:54
estoy con pecadora #108/#109, un ranking ya! de los 25 que menos comentamos, y de los 25 que comentamos más aburrido, y de los 25 que más saltea la gente al leer los cometarios, y de los 25 que hernán más considera para ser vaneados, y de los 25 que más usamos palabras geek como "vaneado" y como "geek"

salud
f
pecadora
01/02/2006 a las 22:42
¿Y los que leemos en silencio? ¿ Y los que no escribimos porque nos estamos riendo o llorando a moco tendido? ¿ Y los que no escribimos porque no teníamos teclado? eh? eh?...qué floja la estadística, que maaaal.....
pecadora
01/02/2006 a las 22:40
¿Y los que leemos en silencio? ¿ Y los que no escribimos porque nos estamos riendo o llorando a moco tendido? ¿ Y los que no escribimos porque no teníamos teclado? eh? eh?...qué floja la estadística, que maaaal.....
Laura
01/02/2006 a las 21:35
Jaaaaa! Los míos que sean a la plancha con pimentón dulce.
01/02/2006 a las 21:21
Tu fama te persigue, Diva.
Acomodate que ahí salen los chipirones.
seburu
01/02/2006 a las 21:16
tal parece que sí. que gusto deschabar a una de las mejores voces del uruguay, una gran cantante!!!
es ni mas ni menos, que la Laura que se ganó la lustraaspiradora #90 porque está ascendiendo en el ranking de comentaristas.

un gusto saludarte. espero no te enojes por la batida.
un beso
seburu
01/02/2006 a las 19:47
vos en serio sos Laura Canoura?
Laura
01/02/2006 a las 19:43
También podrías hacer una estadística de los que cantan Prim...o hacen el primer post de año, o canta ¡¡¡100!!!!
seburu
01/02/2006 a las 19:14
mamele, me gustaría comer unos barenikes...me haces?
 Teresiña
01/02/2006 a las 18:50
Me encantaría saber en qué dolor personal te habrás inspirado para armar este coso. Es un defecto de idishe mame que tengo y que no puedo, ni quiero, evitar.
01/02/2006 a las 17:41
¡¡¡100!!!
fede_o
01/02/2006 a las 17:34
che, y si pa variar hablamos un poquito del post?

me encantan el texto y la sorpresa del final.
pero no me cierra el asunto de:

"Las cuestiones fundamentales, hace dos mil años, ocurrían en el continente asiático. Ahí se cocinaba la historia. Ahí los hombres ya eran víctimas de su esencia, ya destrozaban sus sueños, ya mentían y engañaban, y provocaban intrigas, y se perseguían para confirmarse dueños de sí mismos y de todo aquello que los rodeaba."

¡me cuesta creer que solamente en asia haya sido así hace 2000 años! salvo que no haya habido humanos en el resto del mundo en ese momento.

saludos
La Romu
01/02/2006 a las 16:29
A mí lo único qu me interesa es que salí arriba de uno que por eso mismo dede estar calentito como pava e lata..

Un beso grande.
La Romu
01/02/2006 a las 16:27
A mí lo único qu me interesa es que salí arriba de uno que por eso mismo dede estar calentito como pava e lata..

Un beso grande.
Maestruli
01/02/2006 a las 13:43
Ah Germ'an, y no es justo escribir dos comentario igualitos, esmera'te un poco ma's la pro'xima vez...

(una pregunta Herna'n, podemos eliminar nuestros propios comentarios? Hay veces que me arrepiento)
Maestruli
01/02/2006 a las 13:40
Yo justo hace dos di'as habi'a escrito' un comentario (que no aparecio' por algu'n error de mi servidor y despue's me dio fiaca reescribir) pidiendo excusas por mis cuentas de almacenero, que alguien me atribuyo' con razo'n, luego de mis primeros comentarios.

Y hoy vengo y me encuentro con que las estadi'sticas se transformaron en el tema de la semana! Arti'culos ma's comentados, arti'culos menos comentados, comentarios per arti'culo, ranking de comentaristas (donde esta'n esas cifras!? quiero verlas! donde esta'n!?). Como deci'a en esas excusas, en mi caso las cifras son por deformacio'n profesional.

Y adhiero a Laura, yo tambie'n quiero ma's Herna'n! Hacete una presentacio'n Powerpoint con la evolucio'n histo'rica de los comments, correlaciones con eventos histo'ricos (o sea apariciones en la prensa tradicional), perfil de los comentaristas divididos por ge'nero, edad, religio'n, orientaciones sexuales, nacionalidad, raza y nivel socio-econo'mico.

Y que haya unos Marti'n Fierro para los comentaristas. Si me esmero puedo llegar a ganar el premio de comentarista revelacio'n (aunque la competencia es dura). Como dice Germa'n, quiza's so'lo busco un club de amigos, que me acepten en esta barrita un poco patotera y que me cae muy bien.

En ese comentario perdido tambie'n daba las gracias a los que me dieron soluciones para poner los acentos como corresponde. Gracias, pero el Alt+nu'mero no me funciona. Si me tienen paciencia en unos meses vuelvo definitivamente a Argentina y ahi' escribire' como Dios manda.

Herna'n, ahora ya lei' tu obra completa en Orsai (llegue' a ella a trave's del arti'culo en Pa'gina 12 de diciembre pasado). Muy buena, y ya me siento libre para opinar con fundamentos.

Y lo mejor que podemos hacer es dejarlo a Juan solo con su dolor de muelas, de nada le sirve que lo consolemos.

Saluti.
Alberto José
01/02/2006 a las 13:37
Pido disculpas por haber interpretado mal la cosa. Espero que este comentario no sume puntos en el ranking. Un abrazo a todos. (Hernán, ¿que es php?)
Laura
01/02/2006 a las 13:14
Ah!!!!Una lustraspiradora!!!Justo lo que siempre he soñado para mi!!!Me la mandás por favor con tu mayordomo?
Me siento honrada con la cocarda!
 Interior
01/02/2006 a las 12:50
A no!! Si Laura tiene una lustraspiradora Yelmo, yo por lo menos ligo una batidora Kenwood.
Hay uno que tendría que estar en el tercer lugar con 485 mensajes , pero se jorobó por tener un comportamiento psico desdoblado, es decir doble personalidad.
El Bruche
01/02/2006 a las 12:48
Ya empezaron a aparecer los premios.

¿Alcoyana no hay?
 olo mosquera
01/02/2006 a las 03:07
Laura, sos nueva pero constante: la "Laura" del ranking sos vos (el conteo es por email, no por nombre). ¡Enhorabuena, te ganaste una lustraspiradora Yelmo!
Laura
01/02/2006 a las 02:01
Yo quiero agregar también, teniendo en cuenta que soy una de las más nuevas (supongo que la Laura del ranking es otra), que hay algunos comentaristas que se merecen el podio y mucho más. Ya quisiera yo escribir con el sentido del humor de Ginger, Elteta o Angelgris! A mi me encantan las estadísticas Hernan, meteles gráficas también que seguro queda bárbaro!
 olo mosquera
01/02/2006 a las 00:48
Mauri (#82 y #87): al día de hoy, el promedio es de 95 comentarios por artículo: [14.885 com. / 157 art.]

Alberto José (#83): el verdadero motivo de todo esto es que estoy practicando un poco de php con los datos de Orsai como conejito de indias.

Con respecto a los comentarios (dado que parece ser éste el tema de la semana y no, por suerte, el dolor de muelas) los artículos menos comentados de este blog corresponden a una fecha específica, en donde casi no funcionaba el servidor y no entraba ni el gato. Y los 'más comentados', mayormente, corresponden a una época verborrágica en que unas diez o doce personas conversábamos muchísimo.
31/01/2006 a las 22:24
No hay ninguna competencia Alberto José. En Orsai existieron muchos comentaristas desde su inicio, que vinieron, en su mayoría, desde la página de Mirta (la blogonovela de Hernán). En mi caso, yo encontré Orsai cuando casualmente llegué a la página de Mirta justo en los días que se desvelaba por primera vez el misterio, pero en esos primeros tiempos era más bien un lector de Orbitácora (la antigua página de Hernán en Bitácoras.com).

El tema del ranking aparece hoy derivado de los comentarios #70 y #72 y de allí que se bromee un poco al respecto. No escribimos por competencia sino porque nos gusta leer lo que en esta bitácora se escribe.
Germán
31/01/2006 a las 22:23
... Además (y en esto me lamento de ser bastante nuevo en Orsai), la verdad es que la constancia también merece tener un reconocimiento. Es algo así como un club de amigos, no? Uno que escribe, otros que leen, que a su vez escriben, comentan, conversan, como dice Ginger. Y está bueno, pues eso es comunicación, que presumo, incluso sin conocerlo, que debe haber sido uno de los objetivos que debió tener en mente Hernán a la hora de armar este universo paralelo de líneas que sin embargo se cortan, por no decir que se conectan y/o confluyen. (Perdón, Hernán, si estoy desvirtuando sus verdaderas intenciones, para el caso que hayan sido otras y/o muy diferentes de las aquí planteadas...) (Y perdón por estar inflamando el rating de comentarios de "Juan y el dolor de muelas" con comentarios que no tienen que ver directamente con el texto) (...aunque, como dice un conocido mío, en definitiva todo tiene que ver con todo.)
Germán
31/01/2006 a las 22:23
... Además (y en esto me lamento de ser bastante nuevo en Orsai), la verdad es que la constancia también merece tener un reconocimiento. Es algo así como un club de amigos, no? Uno que escribe, otros que leen, que a su vez escriben, comentan, conversan, como dice Ginger. Y está bueno, pues eso es comunicación, que presumo, incluso sin conocerlo, que debe haber sido uno de los objetivos que debió tener en mente Hernán a la hora de armar este universo paralelo de líneas que sin embargo se cortan, por no decir que se conectan y/o confluyen. (Perdón, Hernán, si estoy desvirtuando sus verdaderas intenciones, para el caso que hayan sido otras y/o muy diferentes de las aquí planteadas...) (Y perdón por estar inflamando el rating de comentarios de "Juan y el dolor de muelas" con comentarios que no tienen que ver directamente con el texto) (...aunque, como dice un conocido mío, en definitiva todo tiene que ver con todo.)
Ginger
31/01/2006 a las 21:57
¿Qué carrera? Esto no es ninguna carrera por ver quien tiene más comentarios. Tanto Angel Gris, Patomusa, Diablita, Bernardo, yo, etc. estamos en Orasi desde casi sus comienzos, por eso aparecemos con un número tan alto. Además, en sus primeros tiempos, este blog era más "conversado" que "comentado".
Y sabés qué José Alberto? yo estoy re-contenta de tener el segundo lugar. Lero lero.
Alberto José
31/01/2006 a las 21:17
¿Que es esto del ranking del posteo? Intuyo que viene a ser como una competencia entre los lectores de Orsai para ver quien es el que más comentarios escribe. No sé, no puedo creer que alguien sienta satisfacción por estar en un podio semejante. Hernán, ¿Cual es el verdadero motivo por el que te subís al carro de esta carrera estúpida?
31/01/2006 a las 19:41
No me imaginé estar en la lista de los que más comentan en Orsai. El único peligro de dicha lista es que empiece una competencia por ascender en el ranking. Felicitaciones a El Ángel Gris y a Ginger que tienen un clarísimo primer y segundo lugar. Veo, sin embargo, que Diablita tuvo su época de oro pues, a pesar de que ya no la he visto por aquí, se encuentra en el tercer puesto.

Por otro lado, como dice Germán (#70), la calidad de los textos no tiene nada que ver con el número de comentarios que hayan recibido. Y, ciertamente, que hay varios ejemplos de ello.

Lo que sí me ha llamado mucho la atención es que el artículo menos comentado haya tenido 13 comentarios. La inmensa mayoría de la blogósfera estaría contenta si pudiera tener un promedio de 5 comentarios por escrito. Sería interesante saber el promedio general que tiene Orsai pues sin duda no tiene rival en el mundo de habla hispana (excepto por Juan Dámaso y Mirta).

Atentamente,

Mauricio
Comentarista #25
Primero en comentar el 1 de enero de 2006
:)
seburu
31/01/2006 a las 19:13
me hiciste sandwichito
El Bruche
31/01/2006 a las 18:55
Antes se peleaban por ver quien posteaba primero, ahora van a competir a ver quien postea más comentarios.
Cuando con tres posteos y 5 euros te lleves una remera comienzo a preocuparme.
seburu
31/01/2006 a las 18:12
Postear, ¿es recostarse contra un poste?
(estoy intentando escalar en el ranking)
El Bruche
31/01/2006 a las 16:49
Antes se peleaban por ver quien posteaba primero, ahora van a competir a ver quien postea más comentarios.
Cuando con tres posteos y 5 euros te lleves una remera comienzo a preocuparme.
Ginger
31/01/2006 a las 16:46
Lo siento Germán, no funciono bajo presión. Mis comentarios siempre fueron bobos así que de ninguna manera puedo reformarme ahora.
Ginger
31/01/2006 a las 13:47
Angel Gris, le vengo pisando los talones. No se distraiga que en breve le gano.

Gordo, gracias a que pusiste un link a los comentarios de los artículos, hace una hora que estoy sentada riéndome sola con la cantidad de pavadas que escribíamos. El de Deja Vu, mortal. ¡Cómo extraño a Diablita!
El Angel Gris
31/01/2006 a las 13:43
Tenía razón Germán, son mejores los menos comentados.
El Angel Gris
31/01/2006 a las 13:40
Con esto de ser el que mas comenta, tengo miedo de parecerme a los chicos de Dámaso.
 olo mosquera
30/01/2006 a las 23:42
Buena idea, Germán (#70), la de incluir la lista de los artículos menos comentados (además de los top). Sus deseos han sido órdenes. Aquí están.
Omarcito
30/01/2006 a las 22:37
Don Hernan: Pregunta mi papá si esta historia de Juan es un invento suyo o si se la contó el Chino, en uno de sus viajes por el tiempo.
germán
30/01/2006 a las 20:59
No es crítica, Hernán, pero acabo de ver el flamante chiche, la lista de los artículos más comentados, y casi casi que yo me hubiese enganchado con lo contrario: con una lista de los textos MENOS comentados.

Es que cantidad no significa calidad. Y la prueba más contundente la tenés con este "Juan y el dolor de muelas". Yo defiendo ante quien sea que es uno de los mejores textos tuyos que nos has dado a leer, y sin embargo, si restás los comentarios que (como éste...) de hecho hablan de los pocos comentarios obtenidos por el texto, te quedan... ¿cuántos?

Supongo que es una regla general. Cine, literatura, música, teatro... Los mejores de verdad, nunca son los más populares. ¿por qué será?
Windmill
30/01/2006 a las 19:56
Un comentario acerca de un comentario.

Comentario Nº 67
Dice Leandro de B.:
Y ¿Si no huebiese sido así?

Lo que yo sí veo, gracias a mi frondoza imaginación, es a San Pedro, pelado, de barba blanca, con sotana, cinturón de soga, un enorme manojo de llaves y cara de Les Luthiers, encogido de hombros y con expresión medio chistosa, recibiendo a Leandro en las puertas del cielo y diciéndole: "Nosotros también estamos enojados por cómo la iglesia manejó algunos temas de prensa, pero lo del dolor de muelas de mi amigo Juan es una historia que se inventó Hernán para hacer reir a la gente. Pasá, ponete cómodo y tranquilizate"
Gerardo
30/01/2006 a las 16:28
Hola:
Creo que el 'Juan' del que nos habla Hernan no es el mismo 'Juan' evangelista, porque, este Juan es Mayor que Jesus y el evangelista creo que no llegaba a los 20 años a la muerte de Jesus.
O solo se trata de una 'Licencia Poetica' ?

Gerardo
Leandro de B.
30/01/2006 a las 14:00
Lo que no deja de sorprenderme del relato oficial del cristianismo, sobre el martirio y muerte de Jesucristo, es la exaltación del sufrimiento y la enorme injusticia que supuso su martirio y muerte...
Y ¿Si no huebiese sido así? Y si las autoridades no le hubiesen tomado lo suficientemente en serio y no hubiesen actuado contra él. Y si sus seguidores le hubiesen rescatado en el útimo momento... Y si...
Todas estas hipótesis no tienen sentido ya que con cualquiera de ellas no habría ni Iglesia, ni Cristianismo, ni tan siquiera logotipo en forma de cruz que hubiese sobrevivido 2000 años.
Si fue como dice la Iglesia, ni los jueces fariseos, ni Pilatos, ni el mismo Judas fueron responsables de nada, simplemente los habían dibujado así de malos. Cosas del guionista.
No me conmueve el dolor buscado, autoinflingido y placentero del masoquista. En cambio, el dolor de muelas del pobre Juan sí que me crea un gran sentimiento de solidaridad... Pobre Juan.
liuva
30/01/2006 a las 12:37
Probe Juan.

Te imaginas a don Juan Tenorio con dolor de muelas en la escena del sofá.
david
29/01/2006 a las 20:35
Me ha encantado tu historia Hernan. Sobre el diseño no puedo decirte nada porque no noto mucho los cambios, pero he estado leyendo todas tus historias anteriores y solo puedo decirte "Que grande eres".
Me han encantado creo que es algo maravilloso poder leer tus historias, sigue escribiendo para tus seguidoras. Saludos desde Asturias.
Quito de la vuelta
29/01/2006 a las 19:54
Hernan: es cierto que Garcia Marquez al leer tu libro anuncio que se retiraria de escribir y editar libros?
^Frijo^
29/01/2006 a las 10:15
hola, comentaba sólo para decir que usé un título tuyo en un auto-comentario irónico en mi reciente creación, un blogcito que me creé hace 2 días. Usé " 36 hs disfrazado de bloguer ". Puse al lado Orsai, no sé si querés que agregue tu nombre o algo. Los pocos que conocen mi blog, en su mayoría, saben que Orsai es tu blog. Si querés ver si lo mío fue plagio ( al estilo Beto, o algo así ) escribime y te doy la dir del blog mío.
un abrazo y seguí con las historias ( sin religión la próx :P ) que son traumantes algunas.
Franco
 olo mosquera
29/01/2006 a las 08:14
Pegame y decime Mirta.
Ernesto diez
29/01/2006 a las 07:50
Mirta, muy ingenioso tu blog, felicidades
marci
29/01/2006 a las 07:25
Como es posible que siendo Jesus una de las personalidades mas maravillosas de la historia, con su predica de amor, su poder de curacion y su carisma sea recordado por la iglesia (casi) unicamente en sus momentos de dolor y durante los 2000 anios posteriores el mensaje positivo se minimalice ante el mensaje de sufrimiento?
Milagros
29/01/2006 a las 04:52
Que historia tan actual. Herrnan...
Tantos Juanes se preocupan solo por su dolor de muelas y dejan de mirar el sufrimiento de otros... o de hacer algo para que dejen de sufrir... o no mueran!!
Quizas este sea el verdadero opio de los pueblos y no el futbol como algunos sostienen...
besos desde Mardel
Florencio
29/01/2006 a las 02:41
Lo mejor de la lectura creo está en que ni en el momento de la muerte dejó que un seguidor de él tubiera el mal recuerdo y el dolor que puede connllevar una vista como esa a solo .....10 metros
Barbarita
28/01/2006 a las 22:22
Hernán: si las palabras "newsjunkie" y "trabajólico" existen, la palabra "vagueza" tiene que existir a la fuerza.

Me gustó mucho esta historia, que es real como la vida misma. Te cuento que yo también tuve dolor de muelas justo esta semana en que, además de eso, se me quemó la istalación eléctrica de la casa por el uso continuado del radiador y me bloquearon el bucle de la línea adsl. Paralelamente, me enteré que Petra Magoni y Ferruccio Spinetti venían en concierto al Palau de la Música, y lo que en otro momento me hubiera hecho saltar de alegría y emoción, en esta semana infernal no tuve ni ganas de imaginarlo.

En fin, comprendo a Juan.
 olo mosquera
28/01/2006 a las 21:52
La estoy reestructurando, Mauricio. En menos de una semana estará lista, renovada, y se podrá escribir en ella solapas sin registrase.
28/01/2006 a las 21:43
¿Por qué la bitácora El Lomo siempre empieza a agonizar en esta época? Veo que su enlace ha sido suprimido en este nuevo diseño.
Apuleyo(Maxi)
28/01/2006 a las 21:40
esto es increíble, escribiste sobre jesús, y ha sido el post con menos comentarios, esto que nos dice?
28/01/2006 a las 21:38
No estoy de acuerdo con el comentario #30. Creo que este escrito tiene la clásica ruptura que suele hacer Hernán al final y, en ese sentido, resulta muy propio de él. Cuando leo textos como el de hoy pienso, además, que muchas veces Hernán quisiera escribir algo totalmente serio pero que se siente atrapado por Mirta, Álex, su foto con su cara reflejada en el espejo, el premio de los alemanes y por muchísimos de sus comentaristas.

Leeré con gusto la versión argentina de "Más respeto que soy tu madre", pero soy de los que espera también un libro de Hernán a la altura de los de Borges.
Juli
28/01/2006 a las 19:52
jamás voy a llegar a comentar en los primeros 10. Nisiquiera digo 1º eh!! ja!! U_U
Haffner
28/01/2006 a las 19:27
alt 160= á
alt 130= é
alt 161= í
alt 162= ó
alt 163= ú
alt 164= ñ

alt 160= ◙
alt 130= גgimmel
alt 161= ♂
alt 162= ♀
alt 163= ♪
alt 164= ◙

que paso?
................................................................
Comentario Nº 39
Dice JAMM_Peru:
Hola Hernan, te saluda el peruano del comentario anterior sobre "la porqueria de las menudencias", bueno quizas escribi el texto con calentura y exageracion, ofresco negrito,con z plis las disculpas del caso y eso quedo atras..
././././././././././././././././././././././././././././
Que tal,Jamm? Que tal el poyito del mediodia? La verdad es que tambien me enoje en su momento con el duenio de esta casa porque eso de decirle porqueria al pollo-trabajo en la seccion carne en un super y cortando 'porqueria' saco un sueldo idem- pero como lo queremos lo disculpamos y listo el pollo.
No me quiero meter mucho en el tema de Joschua ben Josef el carpintero o Joshkele en yidisch,en su nombre se asesinaron millones de judios a los largo de estos 2000 anios.
Prefiero cerrar con un tema de Ignacio Copani:Dicen que J.era judio/y que lo clavaron en la cruz/mentira,weiss mir(lo se)/los han enganiado/si fuera judio/no lo hubiesen clavado...
H.
Gastón
28/01/2006 a las 19:08
Este es mi primer comentario, a pesar de seguirte desde no hace tanto tiempo, como las cosas que les pasan a muchos, te enterás de rebote, de casualidad, o tan sinmplemente sin querer.
Cuantas veces nos pasan las cosas importantes de la vida por delante sin darnos cuenta, como le pasó a Juan.
Metidos tal vez en nuestros líos cotidianos, en el laburo, en la guita... no nos damos cuenta de que muchas crucificciones acurren a cada instante, y nosotros con nuestro dolor de muelas, ni vemos los actos cercanos que deberían importarnos y con los cuales paradójicamente cambiarían nuestra vida y tal vez la de muchos.

Impecable Hernan lo tuyo.
Desde Arenaza, partido de Lincoln, provincia de Buenos Aires, un enorme abrazo.
sosa
28/01/2006 a las 17:41
Mira que me tuviste preocupado como por 13 parrafos, temía que en cualquier momento fueras a darte el volteón blasfemico y hablaras de tetas argentinas.

Pero no, el post es sobrio y da cosas de qué pensar.

Y a pesar del contraste que haces entre la sociedad de aquel entonces y la de ahora, Juan parece tan morboso y cínico como cualquier newsjunkie trabajólico de hoy.

Le toco ver andar, ahblar y hacer "magias" a Jesús y al final selamentaba de no haber podido disfrutar su muerte !!!

Es que Juan como casi todos realmente nunca entendió de qué se trataba.
Laura
28/01/2006 a las 15:38
El diseño fantástico. Haceme el favor no lo toques más!
Fëarandir
28/01/2006 a las 14:52
Genial.
Todos los posts hasta ahora son geniales. Estoy decidiéndome a leerte desde el principio, pero cada vez que abro el blog y leo el primerfragmento del primer post, entro y lo leo.
Te envidio con esa envidia sana y no tanto de los que retendemos usar las palabras y nos encontramos con aquellos que en lugar de usarlas les piden permiso para adornarlas y disponerlas con una elegancia y una prestancia sublimes.
Excelente. Seguiré leyendo...
Saludos.
Marcos
28/01/2006 a las 07:27
Yo creo que me zarpo con esa filosofia, si no me pasa a mi, no me calienta, al menos me tiene que pasar muy de cerca al punto de por lo menos joderme en algo...un poquito aunque sea. Por ejemplo (y se que a alguno le puede caer muy mal) cuando paso lo de los "pibes de Cromañon" a mi ni me calento, no tengo ni medio amigo que siga o escuche a callejeros o esas cosas comerciales de hoy en dia. Si bien respeto a todo el que perdio un hermano, amigo o simplemente alguien cercano, porque debe ser muy dificil y doloroso...no es mi caso. A tal punto que es el dia de hoy que se habla del tema y me rompe las pelotas...si, como dije, creo que me voy a la mierda pensando asi...y bue, asi estamos no? cada uno tira pa´su lado...Lo que pasa es que no es naturaleza humana el sentir por otro, o al menos asi lo siento/pienso/creo yo.

Saludos...me quede pensando...quizas tenga que cambiar algo en mi, gracias por el txt Hernan.
MaxiS
28/01/2006 a las 05:39
bueno post.... te felicito....!
Beatriz
28/01/2006 a las 04:31
dice una amiga mia, podóloga, para promocionar su negocio: "si vos querés olvidarte de todos tus problemas, ponete un zapato que te talle..". Le voy a enviar este texto....
El Angel Gris
28/01/2006 a las 02:48
Y a mi que me dolió y mucho una muela el dia preciso que las mejores tetas de Buenos Aires me dijeron que si.

Y no podía dejarlo para otro día, porque vivo a 1100 kmts de ella.

Le vi la cara a Dios y casi no me di cuenta.
roda
28/01/2006 a las 01:00
"Deduzco que usted intenta decirme que es su padre el que estuvo embarazado. Tambien que solamente sale a los montes y desiertos con amigos varones. Usted dice que estuvo conviviendo solo con cabras. Que una mujer que no usa camizola como usted, le lava los pies. Hasta aca voy bien? "

El terapeuta a Jesus
laSue
27/01/2006 a las 22:38
Ya q estabas en el nuevo diseño, no podrías haber invertido el orden de aparición de los comentarios? Así no tenemos q ir hasta el fondo para leer los últimos. Digo... (practicando con la cursiva)
Juan Alberto
27/01/2006 a las 22:36
¿Podría decirme alguien que cosa cambió del diseño de la página?
Lo del preview recién me doy cuenta ahora, claro, al escribir.
Pero del resto, ¡ni noticias! Le estoy buscando diferencias por todos lados lados, y no le encuentro ninguna...
En cuanto al post... si, está bien redactado...
Y el tema, capaz que a alguien le interesa...
La verdad, prefiero los que me hacen reír, o los que me emocionan, como los de mujergorda de la primera época ¡Sñig!
JAMM_Peru
27/01/2006 a las 22:33
Hola Hernan, te saluda el peruano del comentario anterior sobre "la porqueria de las menudencias", bueno quizas escribi el texto con calentura y exageracion, ofresco las disculpas del caso y eso quedo atras..
Este texto de ahora si es alucinante, nunca pude comprender porque Jesucristo sabiendo que ahora , que en esta epoca los humanos ibamos a ser mas perros todavia en actitud y comportamiento que en el momento que se inmolo el porque lo hizo, o quizas no lo sabia,creo que si hubiera sabido que iba a nacer un desgraciado como Hitler en su epoca, como Bush actualmente, un desquiciado como Bin Laden y un sin fin de delincuentes peores en este nuestro jodido mundo actual quizas no se hubiera inmolado asi, se hubiera dicho ¿para que sacrificarse por nada? , quizas hubiera pensado "este mundo no tiene ni tendra remedio" quizas hubiera pensado eso antes de sacrificarse, quizas a veces que se sacrifico sin razon, quizas por nada...
Saludos desde Peru
laSue
27/01/2006 a las 22:27
Me gustó mucho.
No me parece que necesariamente sea un texto religioso. Me quedó claro que ese Juan no es ni el apóstol ni el bautista, sino más bien uno del montón conciente de las circunstancias y de su rol de privilegio. Lo intuía casi con un espíritu de periodista.

(ese maestrulli me llegó a poner nerviosa con su estadística de almacenero ¿pa´quéee?)
Viyi
27/01/2006 a las 21:59
Muy bueno el post! Como todos los que has hecho.

Siempre llego tarde, recién ayer descubrí el blog de Klikowsky y quería felicitarte por tu conquista televisiva.

Esto es para Maestruli, porque lo entiendo, a mi me pasa igual con el teclado, y porque soy hincha pelotas y me molestan las comillas separando las palabras:

alt 160= á
alt 130= é
alt 161= í
alt 162= ó
alt 163= ú
alt 164= ñ

No es tan complicado cuando le agarrás la mano.
Podés dejar más comentarios para practicar y de paso llegamos a la cantidad habitual.

Besos a todos

PD: si alguien sabe otra forma de cambiar el teclado al español que no sea desde el panel de control, estaré más que agradecida.
PD2: Es cierto lo del preview, está muy bueno. Todo se mueve a cada palabra. Divertido el chiche.
ella
27/01/2006 a las 21:52
creo que a la mayoria de tu publico, hernan, no le gusto el texto. siento que te buscan y no te encuentran. leyendo uno puede creer que esta en otro blog. que no sos vos quien lo escribió.
y como a nadie le gusta mentir, y a pocos decir la verdad, me parece que esa es la razon por la cual solo unos pocos entran y escriben. los dejaste sin palabras. lo que tambien es bueno, no?
de todos modos, yo siento que quien escribió este texto lo hizo desde su propio dolor.
siempre me da placer leerte, porque todo es fruto de una cabeza que sueña y piensa.
de esas no hay muchas.
Othaner
27/01/2006 a las 21:21
Hernán, ¡Felicidades! Quizá no es de los mejores post a mi gusto, pero es muy bueno... Como siempre al final me has dejado la piel como gallina... Gracias por regalarnos como siempre una serie interminable de emociones...

El rediseño de la página muy bueno...
Saludos desde México...
 olo mosquera
27/01/2006 a las 20:44
Es interesante cuánto pueden parecerse, a veces, una crítica negativa y una positiva. Fíjense en dos frases de los comentarios #30 y #31. El primero dice "esto no es lo tuyo" porque no le gustó el texto; el segundo dice "te atreves con todo" porque quizás sí le gustó. Sin embargo, las dos cosas significan lo mismo.

Me hizo acordar a un ejercicio literario que me gustaba jugar en la adolescencia, en donde se debía utilizar 'yo' 'tú' y 'él' para consignar tres diferentes puntos de vista sobre un mismo hecho objetivo, salvando, prejuzgando y hundiendo, en cada caso. Por ejemplo:

     Yo soy sexualmente independiente.
     no tienes límites con los hombres.
     Ella es más puta que las gallinas.

Estaba bueno ese juego. Y gracias al del mensaje #31: el mejor piropo que se le puede decir a un escritor es "te atreves con todo". A una puta, también.
Windmill
27/01/2006 a las 20:42
Ya la noche anterior Juan sintió un pequeño malestar, pero ante el silencio de la ceremonia, él no quiso hacer ningún comentario del tipo: "Che, es la última cena Maestro, podrías haber procurado pan del día, este está durísimo". Pero Jesús, que todo lo sabía, parece ser que al pasar la damajuana, notó un malestar molar en la cara de Juan y le dijo "Macho: deberías hacerte una radiografía de esa boca, se ve que te está saliendo un tercer molar". Fue en ese mismísimo viernes de pascuas que Juan decidió bautizar a los terceros molares como "las muelas del juicio"
Flor
27/01/2006 a las 20:14
Te siguen unos cuantos mamertos pero el nº 30 se lleva las palmas.
la monja alférez
27/01/2006 a las 20:02
Hernan, como juegas con todos nosotros. Con todos los que sabes que cuando tenemos un rato libre entramos en el blog para retozar un rato con tus textos. Empiezo a leer y el tema me sorprende (cada uno se monta sus historias sobre lo que es propio de ti y lo que no). Por un rato creí que eras un predicador. No salia de mi asombro. Necesitaba entender, por lo tanto seguir leyendo. Hasta el final. Como siempre. Te atreves con todo.
No se si sera el texto con mas comentarios (me choca que la gente haga estadisticas de ello), pero sigue siendo muy tuyo.
Saludos
Abraxasenred
27/01/2006 a las 20:02
Esta literatura no es lo tuyo. Debo confesar que creo que eres un buen escritor, pero hay matices de la literatura que uno abarca o no, y no tiene que ver con la capacidad. Imaginate a Borges haciendo un himno.

Se que el sueno de ser un escritor a uno lo lleva a probar varios caminos. Che, date cuenta, este no es el tuyo. No lo haces mal, pero no es lo maximo que puedes dar.

Muy seriecito andas, el camino da seguridad, pero el camino se hace al andar.
Gutiérrez
27/01/2006 a las 19:27
Al ir leyendo el post, me fue inevitable el acordarme de "el evangelio segun jesucristo", tal como german en el #11. Recuerdas tambien, German, la historia del hijo de stalin (el hijo de dios, muerto por asuntos de mierda), creo que Hernan, nos recuerda con esta narracion, como ante todo ( lease un evento tremendamete importante como la crusificcion de cristo, o un partido de la seleccion en el mundial), estamos sujetos a la disponibilidad de nuestras terrenales circunstancias.


dicho de otro modo, la insoportable levedad de las encias.
El Zórpilo
27/01/2006 a las 18:39
Por casualidad encontré su bitácora, me estoy dando tiempo de leer sus magníficas prosas.

Apenas he leído dos textos suyos, y sinceramente le digo que me asombró su ingenio al redactar "La verdadera edad de los países", me encantó lo que dijo de mi país, México.

Respecto a este texto, los dos primeros párrafos no sé porque me recordaron la letra de una canción de la cantante colombiana Shakira: "Perteneciste a una raza antigua, de pies descalzos y de sueños...".

Lo siguiente me gustó bastante y es digno de arrancar preguntas como: Si no recordaba nada, ¿Cómo es que "escribió" un evangelio?, me imagino que de oídas... de cualquier forma no reviste importancia tal detalle, lo más probable es que ese Juan no supiera escribir, en fin.

Saludos y felicidades por su excelente estilo.
27/01/2006 a las 18:27
para mi que no hay tantos comentarios como siempre porque que no esta funcionando el aviso de "update" por mail, supongo que la mayoría ni debe haber leido el nuevo post, yo no recuerdo la casualidad que me hizo entrar al blog y ver que habia un post nuevo, pero en general, hasta que no recibo el mail avisando, ni entro, (a menos que me haya enganchado con los comentarios en alguno)

salud, f
J.Lo.
27/01/2006 a las 18:13
En efecto comentarios que hablan de comentarios, pero es cierto que es sorprendete que no haya muchisimos como es usual a estas horas.
Maestruli
27/01/2006 a las 17:58
Herna'n,
leo tu pequen~a autobiografi'a. Sos pionero de la literatura no-lineal? Nunca habi'a lei'do esa expresio'n. Otra casualidad entonces, porque yo trabajo en dina'mica no-lineal (deberi'a aclarar, la primera casualidad es que soy clase 71 tambie'n).

Alberto,
me parece que Germa'n cita a Kundera que a su vez comenta la frase de Descartes "cogito ergo sum" (sin comentarios).

U'ltimas cifras:
Viernes pasado a esta misma hora el asadito teni'a 48 comentarios, hasta ahora el Juan Dolor de Muelas tiene 23 comentarios. Al menos me he sentido ma's a gusto de comentar entre pocos. Y me gusto' ma's este post que el anterior. Quiza's soy medio elitista.

Perdo'n a todos por mi escritura, pero no tengo acentos en esta ma'quina.

Que pasen un buen fin de semana.

Besulis.
ella
27/01/2006 a las 17:54
este post me lleva directamente a recordar un hecho que me sucedio hace años.

tal vez haya algun argentino memorioso que recuerde este suceso. en julio del '95 , durante un vuelo de aerolineas argentinas de buenos aires a bariloche, hubo un supuesto ovni que acompañó al avión durante una hora aproximadamente. hecho no solo reportado por el piloto y sus dos acompañantes de cabina, sino tambien por los ocupantes de un avión militar que volaba por debajo del avión de aerolineas, y tuvo la suerte de poder observar lo mismo. todo esto acompañado de corte de luz total en bariloche, incluído el aeropuerto.

yo tuve la grandisima suerte de estar en ese avión, pero muy ocupada atendiendo a un familiar enfermo a quien estabamos trasladando a casa, asi que no pude dedicarme a prestar atención a todo lo que estaba sucediendo.
conclusión: estuve allí, pero no participe realmente de nada. como bien dijo un periodista del diario La Nación al que le sucedió lo mismo que a mi y que a la mayoria: estuvimos en una gran fiesta, pero no tomamos el champagne...
recien al dia siguiente se supo todo, pues durante el vuelo que duró una hora más de lo previsto, el personal del avión no explicó que sucedia, lo cual es mas que entendible.

por eso digo que tu post me hace acordar a ese hecho, porque estuve alli, y me maldigo por no haber prestado mas atención a esa luz que vi claramente y que atribui "en chiste" a un ovni.

como juan, al dia siguiente, nada para contar, solo la triste frase "vi la luz"... y los recortes de los diarios. como si yo nunca hubiera estado alli.
Alberto José
27/01/2006 a las 17:24
Acabo de leer el texto y algunos comentarios. Germán atribuye a Kundera la frase "pienso, por lo tanto existo". Yo creo que se trata de la duda de Descartes: "Dudo de todo. Pero no dudo de que dudo, por lo tanto pienso, y si pienso, existo". Hernán, más allá de mi agnosticismo, el texto es excelente. Un abrazo. Alberto.
seburu
27/01/2006 a las 16:49
La verdad, no entiendo nada....ahhhhh....ahora veo el preview!!! Que bueno el chiche!!

No te enojes Hernan, o como dicen acá en Chile, "no te enojí", pero no veo significativos cambios en la pag.

No sé que tanto egocentrismo hablan: nadie es kung fu como para aislarse del dolor. Pobre juan, pintaba para santo y se lesionó al final. Cotidiano.

Me estan gustando mucho los comentarios que leo, así que saludos para todos, especialmente para vos Hernan.
Marcos
27/01/2006 a las 16:28
Lo voy a leer a la noche porque ya me voyyy.

Che posta que bueno que quedo!! El preview aca arriba me mata...congratulations!


Un abrazo master.
Victoria
27/01/2006 a las 15:44
iba a decir exactamente la misma pavada que El Bruche #16!!!

lindo el nuevo diseño y buenísimo lo del preview ;)
Flor
27/01/2006 a las 15:42
Qué bueno que no hablaste de los argentinos otra vez. Este me gustó, es más, parece escrito por Edmundo.
DudaDesnuda
27/01/2006 a las 15:38
¿Estuviste leyendo el poema de Borges Cristo en la Cruz???

...¿De qué puede servirme que aquel hombre
haya sufrido, si yo sufro ahora?


Besos y dolores.
 Interior
27/01/2006 a las 15:26
Lei todo atentamente, pero no pude entender nada, pasa que estoy con un dolor de estomago que no me deja ni pensar, debe ser de tanto asado con achuras varias.
El Bruche
27/01/2006 a las 15:19
Y encima. ¡andá justo a encontrar a un dentista un sábado de Pascuas!
27/01/2006 a las 14:50
No me llegó la alerta por email, ¿me tengo que re-suscribir?.
Sobre el post: vale
salud
f
Maestruli
27/01/2006 a las 14:25
Si es por cuestio'n de marketing, en cuanto a nu'mero de visitas, parece que el cambio de disen~o no atrajo ma's "clientes" por ahora. Y ese "alguien" tiene nombre Herna'n! (puedo ser un chico muy caprichoso y celoso)

Y que casualidad que lo nombra German, lei' "El Evangelio segu'n Jesucristo" este verano pasado de vacaciones en Barcelona. Esto del dolor intransferible me hizo acordar a una de las tiritas de Mafalda, cuando Susanita dice que si esta'n en democracia, por que' ese di'a no le duele la panza a todo el mundo exactamente como a ella. Mundo cruel.
 olo mosquera
27/01/2006 a las 14:08
¡Por fin alguien nota el cambio de diseño! Toda la noche estuve.

Germán (#11): excelente el comentario; es ésa exactamente la esencia de este texto, o más bien la postura filosófica.
Maestruli
27/01/2006 a las 14:00
Es una buena teori'a Cris. O nos unimos a la queja o nos quejamos de la queja. Otra variable es la comicidad, la risa que despierta cada arti'culo. Decididamente el del asado era ma's gracioso que este.

De paso, noto cambios en el disen~o de la pa'gina. Cada vez ma's sobria y elegante. Felicitaciones Herna'n! Pero me acabo de meter en el link de Google Analytics, y viendo de que se trata, ahora siento que nos estudian como hamsters, sabiendo cada vez que entramos o salimos a visitar tu sitio. En fin, igual me gustaban los hamsters, la'stima que siempre habi'a un di'a que no sali'an ma's de la cueva...
Germán
27/01/2006 a las 13:54
Hernán, desconozco cuáles sean tus convicciones personales o creencias religiosas, pero leyendo tu breve texto, y salvando las obvias distancias, no pude sino acordarme de "El Evangelio según Jesucristo", la obra más maravillosamente religiosa escrita por un declarado ateo como lo es el portugués José de Saramago. Y también de una frase que escribió el también literato, en este caso checo, Milan Kundera, en el marco de "La insoportable levedad del ser".

Dice Kundera: "Pienso, por tanto existo", es la frase de un intelectual que subestima el dolor de muelas. "Siento, por lo tanto existo", es una verdad de una validez mucho más general y se refiere a todo aquello que vive. Mi yo no difiere sustancialmente del de los demás por lo que piensa. Hay mucha gente y pocas ideas: todos pensamos más o menos lo mismo y compartimos las ideas, las tomamos prestadas, las robamos. Pero si alguien me pisa un pie, soy yo quien percibe ese dolor. No en el pensamiento, sino en el sufrimiento, es donde está la esencia del yo; allí está el más básico de todos los sentimientos. Cuando se sufre, ni siquiera un gato puede dudar de su yo, único e irrepetible. Cuando sufrimos, el mundo desaparece y cada uno se queda solo consigo mismo. El sufrimiento es la universidad del egocentrismo.

Un abrazo, Hernán. Y felicitaciones, como siempre.
Cris
27/01/2006 a las 13:41
Para mi tiene que ver con la queja. Cuando el post es una queja de algo, todo el mundo comenta apoyando al autor en su queja o directamente agregando la suya, porque todo el mundo tiene algo de que quejarse.

Bah, no sé, es mi opinión.
Maestruli
27/01/2006 a las 12:55
#7, me remito a las fri'as cifras. No tiene que ver con diferencias horarias (por ahora seguimos con hora de invierno en Europa). A esta misma hora, el viernes pasado ya habi'a 22 comentarios. Por ahora hay so'lo 8 (9 con e'ste). Como las elecciones, esperemos el recuento final de los votos. Pero el boca de urna me da que ganan los que reparten choripan.

Saludos
Maestruli
27/01/2006 a las 12:45
Digo yo, este Juan algo que ver con el Evangelista? Juan el Bautista no puede ser porque la princesita se quedo' con su cabeza un tiempo antes de los hechos. Si mal no recuerdo, Juan el Evangelista no era disci'pulo, sino medio pariente de uno de ellos, ma's pendejo. Escribiendo su Evangelio a partir de lo que le contaron se debe haber desquitado de no haber presensiado los hechos. Y tan mal no le fue como escritor (al menos best-seller junto a Mateo, Lucas y Marcos). Eso si', despue's se fumo' unos porros con incienso y mirra que le trajeron los Reyes (a esa altura 3 viejos veteranos) y se escribio' el Apocalipsis.

Quiza's bolaceo, porque en esa e'poca, tanto como ahora, habi'a muchos Juanes. Me parece que hemos dado con el famoso Don Juan de los Palotes.

Besulis
Berreta
27/01/2006 a las 12:07
Che buches con coca cola? Con razon tenes caries!
En cuanto a los posts, tiene que ver con la hora, che estamos 5 (o 7 yo) horas detras de Uds. Ya van a llegar los comentarios.
El texto me gusto mucho Hernan, no es de los mejores, pero te lo resumo asi: el promedio tuyo es 10 veces mejor que lo mejor del promedio.
XavMP
27/01/2006 a las 11:51
Está bueno, aunque es improbable, yo fui a un superclásico con dolor de muelas (uno jodido, tratamiento de conducto), disfruté igual ganarle a la bostita.
Calmaba el dolor haciendo buches con coca cola tibia y con succión, a lo mejor este Juan debería haber llevado una coca al calvario.
Maestruli
27/01/2006 a las 11:33
Que raro, me encuentro con so'lo 4 comentarios hasta ahora (uno mi'o incluso). Quiza's me adelanto a los hechos y esto es pura fluctuacio'n estadi'stica, o que este viernes la gente esta' ma's dormida que el viernes pasado. O que el asado despierta ma's pasiones que la religio'n. O que la argentinidad pesa ma's que una ficcio'n. En fin, so'lo curiosidad sociolo'gica sobre nosotros, los lectores de Orsai.
Maestruli
27/01/2006 a las 08:47
Hola Herna'n,

que sensaciones encontradas me provocan tus posts. Estoy leyendo tu obra completa. Me apasiona mucho leerte. Tuve un gran entusiasmo inicial, que todavi'a sigue pero quiza's se va apagando un poco. Admiro mucho a la gente que se anima a escribir y a mostrar lo que escribe. Ma's au'n si es de calidad como lo tuyo.

Un abrazo, Maestruli
Armando
27/01/2006 a las 08:29
No es mi hora de dejar comentarios pero aprovecho la coincidencia para estar hasta arriba

(ah, sí, bueno, Hernán ya sabe que soy stalker incondicional, o sea, buenisimo post)
Mandinga
27/01/2006 a las 08:24
estigma.
(Del lat. stigma, y este del gr. στíγμα, picadura).
3. m. Huella impresa sobrenaturalmente en el cuerpo de algunos santos extáticos, como símbolo de la participación de sus almas en la Pasión de Cristo.

picadura.
7. f. Principio de caries en la dentadura.

Fuente: Diccionario de la Real Academia Española, 22.ª edición.
 Emrous
27/01/2006 a las 07:34
Cuantas historias no nos contaron, no?