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Vida privada
jueves 2 de noviembre, 2006

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jueves 2 de noviembre, 2006

Justificar los márgenes

       

No hace mucho tiempo cayó en mis manos el original de mi primer cuento. Esos papeles mecanografiados solían estar, doblados en cuatro partes, en unos cuadernos Rivadavia tapa dura donde mi mamá guardaba moldes viejos del Para Ti, fotos de mi hermana cuando era chica y tickets de supermercados que ya no existen. Eran tiempos de inseguridad literaria, y yo quemaba mis papeles cada dos o tres meses. Si todavía queda alguno vivo, es porque Chichita me los robaba del cajón y los resguardaba de mis fantasmas pirómanos.

Cuando aquel relato llegó a mis manos otra vez (esto fue hace poco más de un año, y tal como vino lo reproduje en Orsai sin decir que era prehistórico) habían pasado casi veinte años desde su primera redacción. Me quedé mirándolo como quien ve a un hermano mellizo después de que cada uno ha vivido en distintos orfanatos. Ese cuento era yo, pero no era yo.

Eran tres carillas apretadas, escritas con la primera Lexicon, en hojas oficio muy largas a espacio simple. Lo miré un rato largo, tratando de recordar la cocina donde fue escrito, el patio del colegio donde ojos ajenos lo leyeron por primera vez, el jardín de la casa quinta donde lo corregí a lápiz. Y entonces hubo algo en esas páginas que me dejó boquiabierto. No, no era el argumento... Era más bien algo en la construcción artesanal del texto lo que me hizo pensar en mis primeras obsesiones.

Recordé, maravillado, un ejercicio increíble que por alguna razón ya estaba fuera de mi memoria: en mi juventud yo no podía permitirme que el margen derecho de la hoja quedara serruchado. Al principio me pareció la obsesión de un imbécil joven (yo era casi tan estúpido como hoy, hace veinte años; pero no me sentía tan orgulloso como ahora), pero mientras hojeaba el cuento descubrí que no, que aquella enfermedad no era tan inútil.

Mis reglas de entonces, al escribir a máquina, eran pocas pero inquebrantables: con espacios incluidos, cada línea debía tener cincuenta y ocho caracteres, tres la sangría de comienzo de párrafo, y treinta y cinco líneas cada carilla. Sin que el argumento variase demasiado, yo debía encontrar palabras que cayeran con exactitud en la prisión de los cincuenta y ocho espacios. Para eso, a la mitad de un renglón ya debía saber cómo seguir, y encontrar sinónimos si el asunto se ponía imposible.

No se podía utilizar la trampa del doble espacio, ni el truco de los tres puntos suspensivos donde la trama no los pedía. En cambio sí estaba permitido cortar la última palabra con el guión normal, y también con el guión bajo subrayando la última letra (eso se conseguía pulsando la tecla "6" en mayúscula). Tampoco estaba permitido tachar. Si había un error de tipeo, había que empezar de vuelta.

Para poner un ejemplo, yo le tenía fobia a esto:

Y, con mucha práctica, había logrado escribir de esta otra manera, sin perjudicar demasiado al texto:

Creo que la primera de mis obsesiones literarias fue aquella, la de justificar el texto a la derecha desde el primer borrador. Ese berretín debió servirme, sin saberlo, para pensar mejor cada palabra antes de ponerla en el papel, y para abrir a cada rato el diccionario de sinónimos.

Con el tiempo logré tanta eficacia en este ritual que lo había automatizado por completo. Es decir: llegó un momento en que ya no tuve que pensar en eso: la cabeza trabajaba sola en el problema de las sílabas y los espacios, sin quitarme energía para la imaginación o el deseo de narrar. Llegó un momento, casi a principio de los años noventa, en el que yo era capaz de escribir, a una velocidad increíble, textos con el margen derecho impoluto, sin darme casi cuenta.

Aquellos fueron tiempos en que las computadoras personales eran un rumor de progreso que no se podía confirmar, y tenían más que ver con ser millonario que con el año dos mil. Y seguramente yo hubiera seguido así toda la vida, esquivando el serrucho de la derecha, si no fuese porque entonces aparecieron las máquinas electrónicas, después las eléctricas (que ya justificaban el texto a piacere) y por fin las primeras computadoras a precios razonables, llamadas con cariño "dos-ocho-seis".

La del serrucho fue la primera de una interminable seguidilla de rituales que todavía me persiguen cuando escribo, y que muchas veces son solamente excusas para disfrazar la escasez de voluntad o la falta de inspiración. De joven tenía más de la segunda; ahora casi únicamente de la primera.

La única obsesión que conservo desde las primeras épocas es el pantalón de escribir. Esta prenda —que no ha tenido más de cuatro o cinco versiones a lo largo de mi vida— es con lo único que puedo sentarme a la máquina, desde 1985 hasta la fecha. Debe ser un joggin azul, o un piyama azul de invierno, recortado a tijera a la altura de la rodilla. Debe tener el elástico roto, algunos agujeros de cenizas caídas y, esencialmente, más de cinco años de antigüedad para que me resulte cómodo y, sobre todo, amistoso.

Con la llegada de la tecnología las cosas no mejoraron mucho en mi cabeza, sólo cambiaron algunas taras. Ahora necesito que el teclado de la máquina no sea demasiado celoso, por ejemplo, y que sea blanco, no esos teclados negros modernos, ni mucho menos ergonómicos o partidos en dos: asco. Que la tipografía del procesador tenga serif, en lo posible garamond o georgia, jamás helvética ni arial ni mucho menos courier. La mesa muy limpia para empezar a trabajar, pero no sólo la mesa del escritorio, sino también la mesa en donde hemos cenado, la que está a mi espalda. No escribir despeinado. Permanecer descalzo o con un almohadón bajo los pies si es invierno. Todos los diccionarios a la derecha. Tener más cigarros de los que necesitaría un náufrago feliz. No escribir ni borracho ni drogado. Que sea noche cerrada, que las chicas duerman en paz.

Debo saber siempre la hora que es en Argentina. Y dejar de escribir cuando sale el sol en España. Sonreír y prender un cigarro para releer lo escrito, cuando supera las tres o cuatro pantallas. Salir a caminar de noche para pensar y ser objetivo. Dar vueltas alrededor de la mesa con las manos en los bolsillos. Sólo oír música instrumental, sólo el mismo disco, en volumen bajo y en repeat. Tener infinidad de lápices y lapiceras de colores en una taza, con todas las puntas hacia arriba. Y más que nada, tener siempre un poco de frío, como si estuviese a la intemperie y hubiese un río no muy lejos.

Me resulta necesario, desde que vivo en un país que no es mío, sentir en algún momento de la noche una especie de excitación infantil que solamente me producía el ir a pescar solo cuando tenía diez años. Es difícil que hoy pueda recordar algo mejor que un río bonaerense, que un puñado de lombrices vivas en una lata de duraznos y un paquete de cigarros en el bolsillo secreto de la campera. Sin aún escribir, empecé a sentir la necesidad de los rituales en esa época.

Las ciudades más hermosas tenían río: Areco, San Pedro, Flandria, Gualeguaychú, Concepción, Baradero. Los domingos todos dormían hasta tarde. Yo salía de la canadiense ya vestido, con el primer rayo del sol. La noche anterior ya había preparado todo para no perder el tiempo: las dos cañas (anzuelo de mojarra y anzuelo de bagre), la línea para los pescados grandes, el termo con agua caliente, las lombrices en tierra mojada, un poco de corazón (no del verbo ímpetu, sino del verbo pollo muerto) y las botas amarillas para meter las patas en el agua. También el librito de Agatha Christie, o de Conan Doyle, o de Twain. Y el paquete miedoso de Galaxy suaves.

Siempre hacía un poco de fresco y quedaba algo de rocío nocturno, que mojaba el pasto de camino al río. Mientras más me alejaba de los autos, y de las otras carpas, y de las casas rodantes, menos se oían los ronquidos de todo el mundo. Entonces subía el canto de los pájaros y los árboles se hacían más grandes.

Antes de aparecer, el río podía intuirse por el olor.

Medio minuto después yo estaba con los pies en el agua. Más abajo, los peces de las seis de la mañana eran todos para mí. Sin chicos alrededor, ni bañistas, ni matrimonios felices. Yo estaba conmigo y sin nadie. Entonces me sentaba, encarnaba y miraba la boya como un autista, durante muchos minutos. Y en ese momento, siempre, porque no falló nunca, ocurría aquello que había ido a buscar: un lento bienestar en forma de corriente fría empezaba a subirme por los pies y me recorría los huesos hasta llegar a la cabeza. Era una magia irrepetible.

Cuando dejé de ir a pescar y de ser un chico, esa sensación desapareció para siempre. Pero no los rituales que convocaban al frío ni aquella obsesión que me contagiaba el placer de la soledad. Ahora, que ya no importa si las palabras están serruchadas a la derecha, ahora que han pasado tantos años y que estoy tan lejos de esas personas que duermen en la canadiense, solamente escribo para sentir ese hormigueo de la infancia, y para justificar los márgenes de los textos y de los ríos por los que anduve.

Hernán Casciari
jueves 2 de noviembre, 2006


Justificar los márgenes

por Hernán Casciari

No hace mucho tiempo cayó en mis manos el original de mi primer cuento. Esos papeles mecanografiados solían estar, doblados en cuatro partes, en unos cuadernos Rivadavia tapa dura donde mi mamá guardaba moldes viejos del Para Ti, fotos de mi hermana cuando era chica y tickets de supermercados que ya no existen. Eran tiempos de inseguridad literaria, y yo quemaba mis papeles cada dos o tres meses. Si todavía queda alguno vivo, es porque Chichita me los robaba del cajón y los resguardaba de mis fantasmas pirómanos.

Cuando aquel relato llegó a mis manos otra vez (esto fue hace poco más de un año, y tal como vino lo reproduje en Orsai sin decir que era prehistórico) habían pasado casi veinte años desde su primera redacción. Me quedé mirándolo como quien ve a un hermano mellizo después de que cada uno ha vivido en distintos orfanatos. Ese cuento era yo, pero no era yo.

Eran tres carillas apretadas, escritas con la primera Lexicon, en hojas oficio muy largas a espacio simple. Lo miré un rato largo, tratando de recordar la cocina donde fue escrito, el patio del colegio donde ojos ajenos lo leyeron por primera vez, el jardín de la casa quinta donde lo corregí a lápiz. Y entonces hubo algo en esas páginas que me dejó boquiabierto. No, no era el argumento... Era más bien algo en la construcción artesanal del texto lo que me hizo pensar en mis primeras obsesiones.

Recordé, maravillado, un ejercicio increíble que por alguna razón ya estaba fuera de mi memoria: en mi juventud yo no podía permitirme que el margen derecho de la hoja quedara serruchado. Al principio me pareció la obsesión de un imbécil joven (yo era casi tan estúpido como hoy, hace veinte años; pero no me sentía tan orgulloso como ahora), pero mientras hojeaba el cuento descubrí que no, que aquella enfermedad no era tan inútil.

Mis reglas de entonces, al escribir a máquina, eran pocas pero inquebrantables: con espacios incluidos, cada línea debía tener cincuenta y ocho caracteres, tres la sangría de comienzo de párrafo, y treinta y cinco líneas cada carilla. Sin que el argumento variase demasiado, yo debía encontrar palabras que cayeran con exactitud en la prisión de los cincuenta y ocho espacios. Para eso, a la mitad de un renglón ya debía saber cómo seguir, y encontrar sinónimos si el asunto se ponía imposible.

No se podía utilizar la trampa del doble espacio, ni el truco de los tres puntos suspensivos donde la trama no los pedía. En cambio sí estaba permitido cortar la última palabra con el guión normal, y también con el guión bajo subrayando la última letra (eso se conseguía pulsando la tecla "6" en mayúscula). Tampoco estaba permitido tachar. Si había un error de tipeo, había que empezar de vuelta.

Para poner un ejemplo, yo le tenía fobia a esto:

Y, con mucha práctica, había logrado escribir de esta otra manera, sin perjudicar demasiado al texto:

Creo que la primera de mis obsesiones literarias fue aquella, la de justificar el texto a la derecha desde el primer borrador. Ese berretín debió servirme, sin saberlo, para pensar mejor cada palabra antes de ponerla en el papel, y para abrir a cada rato el diccionario de sinónimos.

Con el tiempo logré tanta eficacia en este ritual que lo había automatizado por completo. Es decir: llegó un momento en que ya no tuve que pensar en eso: la cabeza trabajaba sola en el problema de las sílabas y los espacios, sin quitarme energía para la imaginación o el deseo de narrar. Llegó un momento, casi a principio de los años noventa, en el que yo era capaz de escribir, a una velocidad increíble, textos con el margen derecho impoluto, sin darme casi cuenta.

Aquellos fueron tiempos en que las computadoras personales eran un rumor de progreso que no se podía confirmar, y tenían más que ver con ser millonario que con el año dos mil. Y seguramente yo hubiera seguido así toda la vida, esquivando el serrucho de la derecha, si no fuese porque entonces aparecieron las máquinas electrónicas, después las eléctricas (que ya justificaban el texto a piacere) y por fin las primeras computadoras a precios razonables, llamadas con cariño "dos-ocho-seis".

La del serrucho fue la primera de una interminable seguidilla de rituales que todavía me persiguen cuando escribo, y que muchas veces son solamente excusas para disfrazar la escasez de voluntad o la falta de inspiración. De joven tenía más de la segunda; ahora casi únicamente de la primera.

La única obsesión que conservo desde las primeras épocas es el pantalón de escribir. Esta prenda —que no ha tenido más de cuatro o cinco versiones a lo largo de mi vida— es con lo único que puedo sentarme a la máquina, desde 1985 hasta la fecha. Debe ser un joggin azul, o un piyama azul de invierno, recortado a tijera a la altura de la rodilla. Debe tener el elástico roto, algunos agujeros de cenizas caídas y, esencialmente, más de cinco años de antigüedad para que me resulte cómodo y, sobre todo, amistoso.

Con la llegada de la tecnología las cosas no mejoraron mucho en mi cabeza, sólo cambiaron algunas taras. Ahora necesito que el teclado de la máquina no sea demasiado celoso, por ejemplo, y que sea blanco, no esos teclados negros modernos, ni mucho menos ergonómicos o partidos en dos: asco. Que la tipografía del procesador tenga serif, en lo posible garamond o georgia, jamás helvética ni arial ni mucho menos courier. La mesa muy limpia para empezar a trabajar, pero no sólo la mesa del escritorio, sino también la mesa en donde hemos cenado, la que está a mi espalda. No escribir despeinado. Permanecer descalzo o con un almohadón bajo los pies si es invierno. Todos los diccionarios a la derecha. Tener más cigarros de los que necesitaría un náufrago feliz. No escribir ni borracho ni drogado. Que sea noche cerrada, que las chicas duerman en paz.

Debo saber siempre la hora que es en Argentina. Y dejar de escribir cuando sale el sol en España. Sonreír y prender un cigarro para releer lo escrito, cuando supera las tres o cuatro pantallas. Salir a caminar de noche para pensar y ser objetivo. Dar vueltas alrededor de la mesa con las manos en los bolsillos. Sólo oír música instrumental, sólo el mismo disco, en volumen bajo y en repeat. Tener infinidad de lápices y lapiceras de colores en una taza, con todas las puntas hacia arriba. Y más que nada, tener siempre un poco de frío, como si estuviese a la intemperie y hubiese un río no muy lejos.

Me resulta necesario, desde que vivo en un país que no es mío, sentir en algún momento de la noche una especie de excitación infantil que solamente me producía el ir a pescar solo cuando tenía diez años. Es difícil que hoy pueda recordar algo mejor que un río bonaerense, que un puñado de lombrices vivas en una lata de duraznos y un paquete de cigarros en el bolsillo secreto de la campera. Sin aún escribir, empecé a sentir la necesidad de los rituales en esa época.

Las ciudades más hermosas tenían río: Areco, San Pedro, Flandria, Gualeguaychú, Concepción, Baradero. Los domingos todos dormían hasta tarde. Yo salía de la canadiense ya vestido, con el primer rayo del sol. La noche anterior ya había preparado todo para no perder el tiempo: las dos cañas (anzuelo de mojarra y anzuelo de bagre), la línea para los pescados grandes, el termo con agua caliente, las lombrices en tierra mojada, un poco de corazón (no del verbo ímpetu, sino del verbo pollo muerto) y las botas amarillas para meter las patas en el agua. También el librito de Agatha Christie, o de Conan Doyle, o de Twain. Y el paquete miedoso de Galaxy suaves.

Siempre hacía un poco de fresco y quedaba algo de rocío nocturno, que mojaba el pasto de camino al río. Mientras más me alejaba de los autos, y de las otras carpas, y de las casas rodantes, menos se oían los ronquidos de todo el mundo. Entonces subía el canto de los pájaros y los árboles se hacían más grandes.

Antes de aparecer, el río podía intuirse por el olor.

Medio minuto después yo estaba con los pies en el agua. Más abajo, los peces de las seis de la mañana eran todos para mí. Sin chicos alrededor, ni bañistas, ni matrimonios felices. Yo estaba conmigo y sin nadie. Entonces me sentaba, encarnaba y miraba la boya como un autista, durante muchos minutos. Y en ese momento, siempre, porque no falló nunca, ocurría aquello que había ido a buscar: un lento bienestar en forma de corriente fría empezaba a subirme por los pies y me recorría los huesos hasta llegar a la cabeza. Era una magia irrepetible.

Cuando dejé de ir a pescar y de ser un chico, esa sensación desapareció para siempre. Pero no los rituales que convocaban al frío ni aquella obsesión que me contagiaba el placer de la soledad. Ahora, que ya no importa si las palabras están serruchadas a la derecha, ahora que han pasado tantos años y que estoy tan lejos de esas personas que duermen en la canadiense, solamente escribo para sentir ese hormigueo de la infancia, y para justificar los márgenes de los textos y de los ríos por los que anduve.

Hernán Casciari
jueves 2 de noviembre, 2006


¿Te gustó esta historia?

Pertenece al libro El pibe que arruinaba las fotos, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


fede o
10/11/2006 a las 14:09
mi opinión ya fue dada en #133.

esto es sólo para agregar que noto que el que hernán ponga orden tiene como efecto secundario que los que pidieron ese orden ahora sientan "yo tenía razón, viste".

pero no, no tenían razón. porque no es lo mismo. no es su jurisdicción. su incumbencia.


si mi hijo se manda una cagada yo lo reto. si en una situación similar un cualquiera le dice lo mismo, es un desubicado. porque no es su hijo. y además es un boludo, porque al no estar planteada entre ellos una relación de autoridad como entre padre e hijo está perdiendo el tiempo, y no se da cuenta de esto por no poder frenar su impulso de ejercer autoridad.
 Christian Libonatti
10/11/2006 a las 13:13
Hoy Lalo volvio a leer el texto del mate en Radio Mitre. Lo hizo por el día de la tradición. Lo leyo completo, me parece que directo de la pagina, porque dijo varias cosas que no leyo la otra vez.
ElTeta
10/11/2006 a las 13:04
Pal: Un conservador de derecha es alguien que dice que Angelito es zurdo.
ella
10/11/2006 a las 06:21
hernán: me parece perfecto que hagas lo que decidas mejor para limpiar tu casa de tanta basura. es lo que hacemos todos en nuestras propias casas, no? cuando echás una miradita y ves mucha mugre, a limpiar. no importa si con un escobillón o con un cepillito de dientes. lo unico que hay que hacer es sacar la basura.

ahora, cuando uno se pregunta de donde viene tanta suciedad, la respuesta es: por abandono del dueño de casa.
hernán: te borraste durante mucho tiempo. y ya sabemos que cuando el gato se va, los ratones se divierten. de mas está decir que estos ratones son de cuarta.

La Romu
10/11/2006 a las 06:12
Ay, nene. Menos diccionarios y más sentido común. Que se lo combata no quiere decir que se le gane. ¿Donde está el sofisma?

Un beso igual.
Horacio
10/11/2006 a las 05:39
"El spam se combate con filtros y mecanismos informáticos."

Ejem, suena simple y muy lindo.

sofisma.
(Del lat. sophisma, y este del gr. σόφισμα).
1. m. Razón o argumento aparente con que se quiere defender o persuadir lo que es falso.

Gus
10/11/2006 a las 00:29
El Teta #168, yo quería comparar con la dictadura militar lo que comparé. Sólo aclaré que no se confunda lo que estaba comparando porque siempre hay gente para todo. Lo siento si no fue suficiente la alcaración.

pal
09/11/2006 a las 23:41
perdón pero, que es ser conservador de derecha en Argentulandia??? (esto no es pinpon, esto es algo que realmente no entiendo y seguro que Barbarita tampoco... por siaca)
El Angel Gris
09/11/2006 a las 23:35
El spam se combate con filtros y mecanismos informáticos.

A los trolls se les da batalla fundamentalmente con la ignorancia o un baneo de ser posible.

A los boludos no se como se los pelea. Yo los leo poniendo cara de entomólogo.

El general decía, "No hay nada peor que un tonto con iniciativa"

En este caso no sólo tienen inciativa, sino que además se creen chistosos, astutos y cultos. Esta clase de bichos se retroalimenta felicitandose entre ellos.

Hemos pasado del "Hernán sos un capo" al "NN sos un plato" (Completar NN con el nick de algún comentarista tonto y con iniciativa)

Para finalizar, Hernán, te digo que como conservador de derecha, me encanta ver a un progre teniendo que hacer lo que hay que hacer.
ElTeta
09/11/2006 a las 22:50
Estamos iguales Canoura. Yo tambien tengo adelantado el almanaque. ¿Alguien sabe reparar calendarios?
lacanoura
09/11/2006 a las 22:01
Romu, en mi negocio a eso le llaman "vuelo poético".
Casciari, ya es jueves. Cambio de post.
El Bruche
09/11/2006 a las 16:16
No sé qué está pasando realmente con los comentarios, es casi como una revolución a nivel general, por lo menos en la mayoría de los blogs que frecuento se están dando discusiones muy parecidas.
El tema, creo, es que este es un medio nuevo, donde los márgenes entre autor y lector comienzan a diluirse, logrando amalgamar las dos posiciones, y en muchos casos generar cruces la mar de creativos. Ignorar la fuerza renovadora del feedback en este nuevo canal es ignorar la verdadera fuerza del mismo frente a los otros medios tradicionales.
Pero concuerdo con Gus, últimamente se están haciendo bastante aburridos y uno los va salteando mucho más seguido que antes.
A todo esto, ya es jueves, acá estamos, tratando de olvidar esta ventana, a la espera de inaugurar la siguiente.
 Inimpus
09/11/2006 a las 15:58
Me ha emocionado mucho ver que no soy el único para quien el río (Paraná, en mi caso), forma parte indisoluble de la vida. Lo comprobé en enero cuando volví después de casi 3 años a Argentina, agarré el auto y me fui a acostarme adelante del río en Coronda, en la misma curva en que cuando tenía 10 años, llegaba a las 6 de la mañana con mis cañas, líneas, carnadas y todo el silencio que podía prestarme la naturaleza.

Gracias, Hernán. Yo no escribo pero leyendo tu post me entró ese mismo frío que sentía cuando me iba del mundo mirando el punto exacto en el que la línea entraba en el agua...

Por favor no nos abandones!!!!! Estábamos muy mal acostumbrados a que casi todos los días nos traías una sorpresita, como mínimo en el Petit, y tenerte con cuentagotas produce un poco de angustia.

Un abrazo muy fuerte, y gracias de nuevo.
La Romu
09/11/2006 a las 15:00
Ahora, si hay que hablar del artículo, lo más logrado - me parece a mí - es cómo encontraste la vuelta para juntar una cosa de la que venís hablando y otra recontra traída de los pelos, y terminar justificando la frase del final.

Es como si en una sobremesa muy verde y brumosa, hubieras hecho una apuesta tipo: "A qué soy capaz de meter márgenes de hoja y márgenes de río en un sólo texto y que parezca lo más normal y no un chiste estirado"

Bueno, que te salió pipí cucú.

Un beso grande.
sonia
09/11/2006 a las 14:04
No sé bien qué pasó ni cuando comenzó todo esto, pero debo decir que, desde hace tiempo, leo cada nuevo post en este blog y no siempre siento ganas de comentar. No porque no tenga nada que decir sinó porque siento que el espacio de los comentarios estaba "tomado" por algunos que se dedicaban a competir a ver quién resultaba más bobo en sus opiniones que en general, nada tenían que ver con el post convocante.
Pienso que en parte, la culpa es de Hernán, que rara vez aparece y si lo hace, es para agradecer una corrección como la de #Spike Spiegel: , que encima, está mal hecha (como bien aclaró luego Pal), y nunca para ir encarrilando la cosa, cuando se está desbordando. En estos casos, es necesario intervenir y si no se está dispuesto a #"jugar al pimpón", como bien dijo La Romu, está la antipática opción de la moderación de comentarios.

Es una lástima que la cosa haya tenido que llegar a este punto pero me temía que en algún momento iba a suceder.

(Yo quiero la remera que me gané en el concurso de comentarios!!!)
ElTeta
09/11/2006 a las 13:29
Para que no se entienda que estas comparando una situación con la dictadura lo que tenés que hacer es buscar otro ejemplo.

Y el problema no es cuánto se va a perder cuando no haya comentarios desubicados, bobos y fuera de lugar. El tema es que ya se perdió mucho por ese mismo tema. Hay mucha gente que no comenta mas.
Mafaldita
09/11/2006 a las 11:00
Los obsesivos y los ríos son mis amigos.
Me gustó.
Dominus Tecum
09/11/2006 a las 07:09
Recién cuando este espacio sea un sin sabor en un pedacito de viento , recién ahí podría llegar a confesar, supongo, que arribé a esta casa profana, buscando un dato en linea acerca de Elvira Romei.
Horacio
09/11/2006 a las 05:59
Antes de seguir opinando recomiendo ir de verdad a los comentarios 213, 214 y 215 del texto "Diario de amor durante una catástrofe" que menciona como ejemplo H.

213, 214 y 215

Gus
09/11/2006 a las 01:06

Tenés razón...

Pero no menos cierto es que a veces es peor el remedio que la enfermedad. Es que los comentarios de este post me resultaron los más aburridos de todos, y con un recurrente dejo de hipocresía con chateos que chatean sobre lo malo que es chatear..., otra vez el loop ?

Sólo quería trasmitir eso, que me resultaron aburridos los comentarios...
Tampoco está clara la restricción que luego invita a debatir lo restringido.

A veces no es fácil..., recuerdo que hasta en la dictadura militar, los militares justificaban la tortura y la represión con ponerle limites al libertinaje.
OJO, nada más lejos de mi está establecer ni un matiz con la dictadura ni cerca, el ejemplo vale para decir que a veces es preferible la enfermedad "al remedio"...

En este caso, el "remedio" (peor mal que lo que se quiere evitar, o "la dictadura" en el caso de la analogía) sería que los comentarios se tornen aburridos, o sin la espontaneidad necesaria, o hasta quizás una elite de críticos literarios y "amigos" y "fans" de H.

A veces me divertian algunos comentarios o discusiones ocurrentes que realmente aportaban, o me hacian reir, no se bien si tenian que ver con el texto o no...
Otras veces, otras, me parecian fuera de lugar, y varias veces me sentí con la libertad de decirlo, pero argumentando... jamás pedi censura para nadie, ni creo haberle faltado el respeto a nadie. ( ni siquiera para la miss intelijente !! que no se bien si está en el grupo de spam o de autobombo).

Pero también creo que para evitar algunos comentarios..., es más lo que se pierde que lo que se gana..., pero el remedio...
O peor la restricción que bancar un poco de libertinaje en aras de la libertad.

Creo que por último, a quien le aburre leer 200 comentarios y sólo le interesa comentar el post, puede comentar el post, sin leer los 200 comentarios..., no es necesario pedir restricciones, cortar puentes ni ser elitistas ni clasistas con el grupo de comentaristas, y esto obviamente no lo digo por HC.

Gracias por publicarlo.
De lo contrario, tal vez, el último mío haya sido "el último mío".

Repito que comprendo, y espero que ningún boludo/a entienda mal el parelelismo con la dictadura militar, que ya lo expliqué.

Sólo quería decir eso..., sinceramente sentí dos cosas con los comentarios: aburrimiento y un toque de hipocresía, y lo temí por Orsai, porque los posts me parecen excelentes...
Florencia
09/11/2006 a las 00:48
#159
Duda, Einstein dijo algo divertido (creo que fue el), que es algo así: "Hay dos osas que no quieren sílfides: Sara Facio y la senegalés rumana. Y no doy ni un duro por la bollera".

(acuesto a un nipón?)
Dr Pinulo
08/11/2006 a las 22:36
Estimado Hernan
Hace poco llegue a tu blog, y lo leo despacio para que no se me acabe, pero es imposible, tal cual rascarse los hongos en medio de los dedos del pie, que uno sabe que después va a arder, pero no puede parar de seguir rascando y arrancando esa putrefacta piel cosa que recordaremos los días siguientes, tal es mi fascinación que en un par de días llegue hasta los chistes fácil (entenderás por mi apellido) y mas tarde llegue a m´hijo el dotor, (debo aclarar que soy abogado recién recibido) y realmente me sentí ofendido, podría responderte como ya hicieron diciendo que generalizas o que sos obtuso, pero después del placer de leerte todos sabemos que sos un provocador, por lo cual para responder a tal post haré lo siguiente, en este momento estoy defendiendo a un tipo que vendía remeras lacoste truchas, que producía (producir = bordar cocodrilos en el fondo de casa) cosa totalmente ilegal y mala, pero para defender esto que ante el derecho es indefendible, voy a citar un texto tuyo, me tomare toda esta noche para meditar correctamente cual, sabiendo que le sacare una sonrisa al juez que lo lea y que el imputado se vera beneficiado por tu prosa. Y vos será participe necesario de la defensa de un culpable.
Con todo el cariño que tiene alguien que no podrá ser tu amigo pero te sigue leyendo,
y te comento al terminar que los únicos escritos que tienen que si o ser estar justificados sus márgenes, son los escritos judiciales.

Todos tenemos algo de locos, putas, abogados y escritores.

Atte el Dr Carlos Pinulo
Sera Justicia
Haffner
08/11/2006 a las 22:22
Dice Juan Carlos
Desde el día 6 de noviembre, estoy intentando acotar esta práctica (que por suerte sólo ejercen pocos) para que el resto pueda sentirse cómodo de participar. Es posible que algunos entiendan este ordenamiento de ideas como "censura", dado que el pinpon genera un espejismo de libertad y protagonismo
====================
ta,estimado Juan Carlos.No es censura,es simplemente que aplicas el derecho de admision.Abrazos.H.
La Romu
08/11/2006 a las 22:09
En otras épocas este tema me hubiera animado a la discusión. Pero ya se sabe: estoy hecha una burra vieja y me aburro con la solemnidad.

Sí me da pena que Hernán aparezca casi solamente para dar explicaciones sobre motivos técnicos de la página, y no para jugar al pimpón, como lo hacía en otras épocas de Orsai. Esto sólo marca le tono que han ido adquiriendo la cosa.

Sumále a esto que ha desaparecido Xtian, que es uno de los pocos que entiende lo tremendamente serio que es divertirse en una discusión. Y sola, casi que no tiene sentido.

Y ahora te dejo porque tengo así una pila de ropa para planchar.

Un beso grande.
seburu
08/11/2006 a las 22:02
Duda, Einstein dijo algo parecido (creo que fue el), que es algo así: "hay dos cosas que no tienen límite: el espacio y la estupidez humana. Y no estoy tan seguro de la primera".

(esto es pinpon?)
Gloriamundi
08/11/2006 a las 21:47
Hernán: Como sabés soy lector tuyo desde hace tiempo. Disfruto de tus textos y admiro tu creatividad y desparpajo.
Son esas cualidades, precisamente, las que, al dar el tono de tu blog, dan la pauta para el tono que tienen buena parte de los comentaristas. Y es por muchos de esos comentaristas que me tomo el tiempo de leerlos extensivamente. Para mí son una parte importante del interés que tiene visitar tu blog entre uno y otro posteo.
Es cierto que en la cantidad aparecen también los desafinados (como los comentarios que señalaste) y los trolls (que los hubo, y muy agresivos). Es casi inevitable cuando la red se vuelve muy amplia.
Pero, si me permitís, me parece preferible esperar que trolls y desafinados se decanten solos por falta de eco, que intentar una regimentación de pautas restrictivas que arriesgarían hacer perder buena parte del encanto y la gracia que vuelcan aquí muchos lectores inteligentes.
Espero que esa frescura no se pierda.
Saludos.
DudaDesnuda
08/11/2006 a las 21:46
El dueño de este Blog puede escribir como si fuera nuestro amigo de toda la vida pero hay algo que no logro comprender en algunos comentaristas y es no saber diferenciar la ficción de la realidad. Y recuerdo algo que alguien alguna vez me dijo o me debió decir: "La diferencia entre la genialidad y la estupidez es que la genialidad tiene límites."
Siento por Hernán mucho cariño porque gracias a él pude conocer a personas maravillosas pero usar su espacio como foro me parece una falta de respeto. Así que bienvenidos sean los límites.

Besos en el margen.
pal
08/11/2006 a las 19:42
"dan ganas de pagarte para que seas un amigo imaginario de tiempo completo".
Que razón tienes, que buena descripción de lo que puede llegar a creer el lector de este blog... si es la ilusión que a veces se crea...
seburu
08/11/2006 a las 19:34
Hernán, te agradezco la respuesta.
Siguiendo la línea de "yo", obviamente existe un espectro amplio de lectores, pero creo que dentro de esta paleta la mayoría son personas que gustan mucho de tu trabajo. Tus textos deben producir la sensación de que se te conoce desde hace mucho, como un viejo amigo, o un referente a nivel de sensibilidad. Por suerte tengo un que admiro desde la infancia. Un genio que exorciza la vida de taquito, cagándose de risa. Gracioso hasta las lágrimas en forma constante. Me haces acordar a el. Por suerte ahora se vino de Montevideo y se está quedando en mi casa en BsAs mientras duran los premios estos de la publicidad en sud o Latinoamérica.

Para mí (que no conzco nada de nada) escribís como Carver (que me gusta mucho), en la forma, pero le das un millon de vueltas en el contenido. Este espacio que nos abrís es especial. Por la generosidad en lo que escribís ¿Como no caer en la tentación del protagonismo, si dan ganas de pagarte para que seas un amigo imaginario de tiempo completo? Veo a mucha gente que te tira cariño y ní te conoce. Te agradecen! y esperan con impaciencia el próximo post para seguir teniendote en gotitas.

A aguantar el pichí con el pinpon!
ElTeta
08/11/2006 a las 19:14
Tambien se puede tomar márgenes como sinónimo de límites y creo que en este caso están mas que justificados.
fede o
08/11/2006 a las 19:06
al final, "justificar los márgenes" se convirtió en "justificar los comentarios".
yo
08/11/2006 a las 19:03
Le diste tanta calidez al blog, pusiste tanto de lo tuyo en esto y sobretodo te abriste tanto, que hoy cualquier bolas tristes se cree que es dueño y señor de tu casa.
Hernán, nos dijiste que abramos la heladera, que nos sintieramos como en casa y te terminamos dejando todo manchado, desordenado. En algún momento el orden lo tiene que poner alguien. Es chocante, pero no queda otra.
pal
08/11/2006 a las 18:54
Tengo la impresión de que a Hernán no le da lo mismo, como termine el desarrollo de este blog y sus comentarios. Eso es bueno, es lo contrario de dejarlo a la deriva u olvidarlo. Yo aquí lo paso bien, en todo el sentido de lo que significa leer.
No tengo idea que es lo mejor para este Blog, pero creo que es Hernán el que tiene esa responsabilidad, y encantada lo dejo hacer, o sea, si me borra... será que el comentario no es pa´SU blog... a lo mejor pataleo igual. Que el vaya haciendo, y yo iré leyendo.
En lo esencial me alíneo totalmente con Fede o #133, también en cuanto a que el Jorge tendrá trabajo con esto o no... y no tengo más que decir así es que aquí quedo.
 olo mosquera
08/11/2006 a las 18:24
Seburu (#147), en este blog —como en casi todos— los comentaristas representan menos del 10% del total de lectores. Y a mí, en lo personal, me interesa mucho más conocer la opinión de alguien que se anima a comentar por primera vez, que las conversaciones irrespetuosas de quienes hacen de esta página su propio blog, con diez comentarios herméticos al día. No es tu caso, nunca has sido irrespetuoso ni hermético.

Me gustaría recordarte de qué manera se comporta un lector irrespetuoso con un lector nuevo: véanse los comentarios 213, 214 y 215 del texto "Diario de amor durante una catástrofe".
Barbarita
08/11/2006 a las 18:06
No hace falta que me expliques, Laucha. Veo perfectamente lo que hago. Esta conversación entre nosotros SI nos interesa (a los dos), y tal vez al resto de lectores, porque viene a colación de un asunto que se está tratando y que tiene que ver con este blog. Otra cosa sería que tú y yo continuáramos tres días así y derivásemos en la vida secreta del crustáceo. Igualmente, si esta conversación acaba en el cubo de la basura, no me sentiré censurada ni creeré que este blog vaya a perder a "sus mejores comentaristas".

(Disculpa que te haya confundido, pero como no conozco de donde viene lo de "Laucha", me parció que eras niña. Imagina que yo me llamase "Barbarito"...)
 Interior
08/11/2006 a las 17:58
Voy a poner mi "opiñón" juajua.
Antes de que comiencen a recordar viejas discusiones donde tomando de base el texto de Hernán se terminaba charlando o debatiendo sobre política internacional, o disfunciones sexuales, esos debates valen, a mi entender, son muy diferentes a
- "Feliz fin de semana T.P."
- "Hay gracias, me voy a lo de mi tía pirucha pero antes te dejo este poema para el sábado a la noche que habla sobre la plastificacion de la cachirula"
- etc. etc.
Esos son los pinpones a que se refiere Hernán (creo)
seburu
08/11/2006 a las 17:58
yo voy a patalear, gordo contradictorio. me aplicas la normativa de albacete:
primero azuzás para que la gente que tiene pavadas para decir, no se contenga.
te pregunto si te jode, y no contestas.
después mandas al exilio a las mismas personas a las que alentaste, y nos convertís en carne de cañón para gente que no deja comentario en la vida (de qué feedback me hablas??)......
para mí, tenés razón en que no te guste la pavada, la maraña y la mar en coche, aunque no sos consecuente. pero, sos el gordo dueño de la pelota.

por otro lado, la palabra "censura" estuvo mal usada, y se nota que está mal usada. nadie se siente censurado acá. no es cuestión de levantar banderas borrachas, y que los gansos flameen en pedo.

 olo mosquera
08/11/2006 a las 17:40
El tema ya está abierto aquí mismo. El que tenga ganas de patalear puede hacerlo hasta mañana jueves, cuando se publique el próximo texto.
yo
08/11/2006 a las 17:30
Hernán:
por que no escribis un texto sobre este tema? asi podemos discutirlo tranquilo sin que sean susceptibles de ser borrados los comentarios.
Laucha
08/11/2006 a las 17:24
Barbarita, mi vida... Te explico, vos estás haciendo justamente lo que criticas... Metiendote en un intercambio de opiñones que no tienen nada que ver con el artículo q ecibió Hernan. Y obviamente ese intercambio de opiñones te resulta interesante, sino no responderías a las mias.

Por cierto, es "el" Laucha, no "la" laucha, no todos los niks terminados en "a" son femeninos...

Beso, me despido y propongo a los que siguen, por respeto al dueño del Blog, terminar la charla acá y volver a comentar sobre "Justificar los márgenes" porque si no hasta el mismísimo Hernan deberá autocensurar su comentario...

Horacio
08/11/2006 a las 16:52
"...impiden a los usuarios tardíos dejar su opinión sobre el texto, o diluyen esa opinión en la maraña."

- De acuerdooooo...
Charly Garcia dixit
Barbarita
08/11/2006 a las 16:28
Querida Laucha: si Hernán borra mi comentario (este, el anterior, o el que sea) me parecerá bien. Si lo hace será porque lo que estoy diciendo ya no tiene nada que ver el post, porque utilizo los comentarios para hacer spam o porque me creo graciosa y necesito demostrarlo en un lugar donde haya público.

Por otra parte, si esos "cuelgues que se producen" y que te parecen tan "sumamente interesantes" tuvieran la calidad del posteo, habrían, como mínimo, cinco orsais más en la red, y que yo sepa no los hay. Admito que a ti te puedan parecer el colmo del ingenio, pero a mí, por ejemplo, me aburren; y lo que me gusta, cuando abro la ventanita de los comentarios, es encontrarme con lo que la gente tiene que decir respecto a lo que Hernán ha escrito y no 1.300 líneas de cosas que ni siquiera entiendo de qué tratan.
ElTeta
08/11/2006 a las 15:55
Si encontrás a un grupo de adolescentes pintando con aerosol el nombre de su banda favorita en el frente de tu casa y les pedís que dejen de hacerlo te van decir que los estás censurando.

Los graffitis son geniales, pero comprar un tacho de pintura no te convierte en Los Vergara.
Ginger
08/11/2006 a las 15:19
Acabas de reflejar en el tercer punto lo que sentimos varios. No se trata de ser más o menos inteligentes, sinó de monopolio de conversaciones que terminan bastardeando el texto, porque no tienen que ver con el conjunto. Tampoco se trata de viejos ni nuevos lectores: sólo de lectores. Un blog está compuesto por dos partes, cuando una de ellas se vuelve inaccesible para un grupo importante, algo está fallando y es bueno y saludable que el autor lo corrija.
 olo mosquera
08/11/2006 a las 14:56
Con el tiempo, los blogs que superan los cientos de mensajes acaban quitando su sistema de comentarios. Ha ocurrido con casi todas las bitácoras que reciben muchas visitas. Los motivos son comprensibles: el administrador de la página no tiene tiempo para filtrar la basura, y decide desentenderse, sacrificando un canal importante de feedback.

La basura está comprendida por tres elementos:

- el spam,
- los trolls,
- el pinpón.

Hace un tiempo solucioné el más engorroso (el spam) de un modo simple: cerrando las conversaciones antiguas y manteniendo abierta únicamente el texto en curso. Los trolls, por suerte, casi no existen en Orsai. Las veces que han aparecido han sido baneados o eliminados.

El tercer punto es más complicado; suele comenzar después del comentario número cien, y se hace muy visible después del doscientos. Se trata de conversaciones privadas entre tres o cuatro lectores que, casi siempre, impiden a los usuarios tardíos dejar su opinión sobre el texto, o diluyen esa opinión en la maraña. Véanse los comentarios 300 a 304 del texto "Confesiones de un astrólogo falso", sobre todo la queja de Andrea, #304, y lo entenderán mejor.

Desde el día 6 de noviembre, estoy intentando acotar esta práctica (que por suerte sólo ejercen pocos) para que el resto pueda sentirse cómodo de participar. Es posible que algunos entiendan este ordenamiento de ideas como "censura", dado que el pinpon genera un espejismo de libertad y protagonismo. No lo voy a discutir. Quienes se sientan censurados, pueden exiliarse en otro blog. Hay miles de bitácoras que estarían encantadas en darles asilo político.
Laucha
08/11/2006 a las 14:46
Querida Barbarita, vos te das cuenta de que yo te leí pq el Hernan no borró tu comentario? es decir Vamos!!!

Esto es un blog, si de leer calladito se trata, en la biblioteca hay mucho material. Ojo! me parece muy bien q el dueño del BLOG ponga los puntos, yo también tengo uno... Pero a la vez me resulta sumamente interesante ver los cuelgues que se producen y el ingenio de quienes comentan y muchas veces es directamente proporcional a la calidad de los posteos y como la calidad de los posteos es exelente... mmm buehhh sacá tus propias conclusiones...

Seburu: Quienes son los mejores comentaristas? Los de "Hernan sos Dios"? I don't think so!!!

Hernan, insisto, toda esta parafernalia es sin ánimos de ofender, mas bien la idea creo que es la de mmm... sentirnos lo mas cómodos posibles en un lugar en el que nos sentimos lo mas cómodos posibles... Se entendió o armé quilombo? (imagínese a Laucha razcándose la cabeza al leer este comentario)
seburu
08/11/2006 a las 14:14
pará laucha. los mejores comentaristas no somos los que jodemos, ni mucho menos.
tampoco somos pelotudos, como dijo Julian Ducque (que debe tener el carné de vivo de la revista billiken, o algo similar, al igual que florencia.
ah, florencia: muy buena tu réplica a lo que dijo crimson, pero poné las manos en el fuego que sos un poco mucho más ignorante que ella. paradójico es que vengas a cuestionarla)

me parece bien que el tío hernan diga como se juega en su casa. yo voy a seguir comentando (y bueno, que me borre los comments que me borre).
le mandé un mail a casciari preguntandole si le jodía que hablemos de pavadas en su blog y no me contestó.
yo estoy afin con la censura. me parece que propicia un aire mas elevado. los límites son buenos y necesarios, aunque como dijo fede, solo HC, el gran ojo, puede ponerlos.
Barbarita
08/11/2006 a las 13:47
"Hay que tener wevos para arriezgarse a perder de un solo saque a los mejores comentaristas, que al fin y al cabo son los que enriquecen los posteos."

Laucha: entonces, según tú, la gente no viene a este blog a leer, sino a lucir su ingenio en los comentarios y de paso a "enriquecer" los artículos de Hernán.

Qué cosas!
Laucha
08/11/2006 a las 13:14
Todo muy chulo pero los ultimos comentarios no tienen nada que ver con el artículo publicado...

Ser o no ser, esa es la cuestión...
Hernan, como se supone que apliques suprema justicia? Ya hay quienes se estan quejando por haber sido censurados...
Digo... Hay que tener wevos para arriezgarse a perder de un solo saque a los mejores comentaristas, que al fin y al cabo son los que enriquecen los posteos. Espero que al final no queden solo los "Hernan sos Dios"...

Va con onda, no es mi intención ofender a nadie (yo me atajo por las dudas, siempre hay alguien a quien le pueden molestar este tipo de juicios personales)
Un abrazo desde este lado del cabre (pq es de cobre) cuak!
el tipo del sofa
08/11/2006 a las 00:37
hernan.... la verdad me parecio mas informativo que bueno.... igual te sigo admirando.

mi yo materialista esta feliz por que mi yo real le compro una laptop.... mi yo espiritual esta durmiendo.... asi que yo propongo tres hurras por los tipos del sofa....

es la primera vez que no hay discordia entre nosotros.

beso en el pupo.
fede o
07/11/2006 a las 19:22
crim, no, no creo que los extrañe. ni yo tampoco.

a lo largo del tiempo los comentaristas aparecieron y desaparecieron, y el estilo de diálogo fue mutando. está bueno ver cómo se dio leyendo algo viejo con sus comentarios.

particularmente, los comentarios de los últimos artículos no me gustaron mucho. me quedo con cualquiera del 2005.

sin embargo, los hinchapelotas eternos que insistieron en reglamentar cómo debían ser los comentarios de un blog que no es suyo me parecen unos pelotudos, y me gustan menos todavía.

quizás se creían con derecho por su antigüedad como lectores, o por creerse más inteligentes que los otros, o con mejor criterio o lo que sea.

pero me parece muy bien si es el dueño de casa el que da la indicación. cada cual sabe cómo quiere ordenar su rancho.

siendo así la cosa, empecemos la nueva etapa más prolijos, peinaditos al costado y con menos boludeces. a pesar de la asepsia inicial alguna bacteria se va a filtrar y ya va a fluir el asunto.

cito a la romu: "los buenos comentarios no se piden, nene. se hacen".
El tio KK
07/11/2006 a las 17:51
Muy bueno hernan, como siempre nos tenes (mal) acostumbrados...
Les dejo el link de un e-comic que estamos haciendo con unos amigos. Espero les guste..
un abrazo, EL tio KK
Maestruli
07/11/2006 a las 17:07
Por primera vez creo que he sido censurado en este lugar! En fin, se nos derechizo' el duen~o, era hora. Ahora eso si', flor de laburo le espera para discernir si cada comentario es de for(r)o o no.
Julián Ducque
07/11/2006 a las 16:36
Me gustó mucho el juego de palabras en los márgenes (de los ríos y de los textos). Yo también creo que en el escribir y el pescar hay semejanzas de sensaciones. Y agregaría otra: el ajedrez. No cuando juegas con otra persona, sino cuando estás solo, rehaciendo una partida antigua. Me alegra leerte.

PD: siempre te leemos, con mi mujer, pero nunca habíamos comentado. Muchos de mis amigos tambien te leen sin comentar. Todos nos alegramos de que hayas barrido a los idiotas que ensucian este espacio con conversaciones privadas.
Talita
07/11/2006 a las 16:20
Flor, te quiero, sos nuestra vengadora! Hernán, muy buena decisión, ya era hora de sacarnos de encima a todo lo que se menciona en el 127...
Florencia
07/11/2006 a las 15:14
Pido un chancho.
Renán: ¿no extrañás ni un mosquito los "torpeza a torpeza" de Fede O y Seburu, los canelones de Tere, las "tontas" de Grisel, las inexactitudes de Gus, los orificios del clima entre clarinetistas, etc.?
Bueno: me ves mejor.
Todo muy sufijo y escéptico, al gusto del establishment.
Un queso. Dirá basta el próximo post.
Crimson
07/11/2006 a las 14:14
Pido gancho.
Hernán: ¿no extrañás ni un poquito los "cabeza a cabeza" de Fede O y Seburu, las canciones de Tere, las "bombas" de Grisel, las inquietudes de Gus, los ejercicios de esgrima entre comentaristas, etc.?
Bueno: se ve que no.
Todo muy prolijo y aséptico, al gusto del establishment.
Un beso. Será hasta el próximo post.
 diego_can_a_ball
07/11/2006 a las 12:47
sos un choto. después de aguantar 5 años como un duque, tu post me hizo acordar que existe la nostalgia. Ahora tengo ganas de ir a pescar manduvíes.
ella
07/11/2006 a las 01:21
para cuando petit? y el lomo?
Ezequiel
06/11/2006 a las 23:21
Yo sólamente puedo escribir con lapiceras negras o verdes. Y si estoy en la pc uso notepad (nada de word) con Tahoma tamaño 10.

Hace mucho que no pesco, pero tu recuerdo me retrotrajo a cierto aire de amanecer dentro de una canadiense.

Ah, Casciari, soy hermano de Eduardo, él trabajó en Reporte Informativo con vos hace unos años, aún recuerdo la desopilante performance tanguera de "Ella es bruja".

Saludos
Ezequiel
Haffner
06/11/2006 a las 19:14
Sonreír y prender un cigarro para releer lo escrito, cuando supera las tres o cuatro pantallas
================
a rittornato,Gian Carlo?
Mir
06/11/2006 a las 12:53
Desde que vivo en Barcelona he recibido algunos regalos interesantes:
- la certeza de poder ganarme la vida de muchas maneras- diferentes a lo que hacía en Argentina
- la posibilidad de hacer nuevos y muy buenos amigos
-la alegría de vivir en otro lugar y adaptarme sin pasar por esa melancolía tanguera propia de los nuestros.
- haber conocido a tu primo Guille y por su intermedio tener la suerte de llegar a tu espacio.
Gracias Hernan. Tus cuentos tienen ese punto de alegría y sentimiento que me hace "soltar un lagrimón".son humanos, tiernos , queribles.
Gracias por hacernos partícipes de tus recuerdos.
Un abrazo.

Entr











Marcelo
06/11/2006 a las 01:29
Este texto de Casciari carece de justificación. De una marginalidad que se alínea claramente a la izquierda, nos revela a un púber obsesivo, de pantalones rotosos, ensartando lombrices exhumadas y pescando bagres a horas en que la gente normal coge minas decentes. De los comentarios que realzan la experiencia del lector destacan los de Florencia, que puede :-)

Quien lea en inglés, dese una vuelta por aquí. No tiene desperdicio.
otroputotriste
06/11/2006 a las 00:56
Identificación plena. Aunque en estos instantes más que condiciones para escribir, estoy precisando escribir para que se den ciertas condiciones.
Marcelo
05/11/2006 a las 22:46
Pensé que Orsai estaba por desaparecer. Es saludable leerte.
Saludos
Marcelo (cuentos eroticos & bizarros en blog)
Maestruli
05/11/2006 a las 17:48
Qué aburrido que es pescar!
ChuKita
05/11/2006 a las 07:55
HERNAN: Volviste a fumar???...
mulo
04/11/2006 a las 20:33
lo mío eran barbos en el Jarama cuando mi padre nos dejaba con mi madre los tres meses del verano en la doble canadiense y él venía los fines de semana. ¡Cómo odiaba todas las geografías sucesivas que siempre me quedaban junto con las mates y los latines que me quitaban tiempo de buscar gusarapas o amasar el cebo de miga de pan con aceite¡
¿Se hacía lo mismo en Madrid que en Mercedes?
Curioso el mundo y éste blog que se te queda agarrado(¿enganchado?¿adherido?) y no se vá ni aunque formatees cien veces.
Estoy con Crimson(26)

 Clarisa Costa
04/11/2006 a las 19:13
te leo y te leo y nunca comento. recibi tu libro como regalo el dia de la madre y desde el baño de leo y te leo. pero ya nombrar a mi ciudad natal fue lo mas del manual para fans.
rompo el silencio para agradecerte.
Octavio
04/11/2006 a las 15:16
Que almas hermanas son las de argentinos y uruguayos. Es como si hablaras de mi infancia en los arroyos de Rosario Oriental.

Que grande Casciari !!
Crimson
04/11/2006 a las 14:52
La pucha con el anticomentario preventivo del autor. De ahora en más, subordinación y valor.

Aunque Ud. no lo crea, existe o existía algo así como una subdisciplina, en las fronteras de la teoría, la crítica, el análisis y la historia de la literatura, llamada "genética textual", que hace algunos años desencadenó una pequeña cascada de investigaciones (la mayoría bastante snobs y bizarras) que se ensañaban con los manuscritos de autores célebres, tanto borradores de sus obras como cartas personales relativas a éstos. La cosa consistía, más o menos, en analizar la diagramación original, las anotaciones al margen, las tachaduras, las sobreescrituras y cualquier otro indicio del proceso de elaboración del texto, para llegar a conclusiones que refutaban las hipótesis más difundidas sobre el origen o las condiciones de producción de esas obras. Es de imaginar que ese tipo de "estudios", hoy por hoy, sólo puede hacerse con autores o textos de la era pre-digital, porque los procesadores, paradójicamente, borran las huellas del proceso, a menos que un escritor conserve ritualmente las distintas versiones de su trabajo antes de editarlo definitivamente.

¿Qué "utilidad" tendría eso para los lectores? Tal vez, ninguna. Pero toparse con la "mano" del escritor, sus vacilaciones, sus sofocamientos y sus entrelíneas, debe producir la placentera ilusión de trabar una relación íntima con él, aunque sólo sea porque se ha conocido el secreto de sus márgenes.
Anaik Frita
04/11/2006 a las 14:51
"el pantalón de escribir ... debe ser un joggin azul, o un piyama azul de invierno, recortado a tijera a la altura de la rodilla. Debe tener el elástico roto, algunos agujeros de cenizas caídas y, esencialmente, más de cinco años de antigüedad"

"Salir a caminar de noche para pensar y ser objetivo. Dar vueltas alrededor de la mesa con las manos en los bolsillos."


¿Salis por el barrio con ESE PANTALON !!?? Serás desubicado !!
Pobre Cristina, pobre santa...
(Qué piyamas vienen con bolsillos??)
Laucha
04/11/2006 a las 14:31
juuuuuuu! que bueno! no había leido esto: "Los comentarios que no se ajusten al texto serán eliminados, y sus autores perseguidos hasta darles muerte."

Pato
04/11/2006 a las 07:04
Amo a la gente que ama a los rios.
Pero son tan pocos...
Miles hablan del mar y de su historia y de ahogados famosos y de grandes naufragios y de piratas cojos y de grandes tesoros y de barcos fantasmas y de sirenitas y de heroicas batallas y feroces escualos y que se yo mas, pero sobre esos huerfanos hilitos marrones que corren silenciosos a espalda de la gente, solo algunos pocos se animan a escribir.
Larga vida a los seres fluviales!!!.
Pato.

MIGUE
04/11/2006 a las 06:40
Hola hernan,hace poco que te descubri,solo queria decirte lo mucho que te admiro,y por ello es que me senti tentado a escribirte,viendo que algunas personas ,aprobechan este espacio que tu le brindas para sacar su lado mas obscuro,te cuento que soy de Entre Rios,peroestoy viviendo aqui al sur de Boston en un pueblito que se llama Quincy y que es muy pintoresco,tambien queria decirte que mi escritor favorito es Oscar Wilde,porque llevaba una vida muy linda y muy alegre,el otro dia estaba leyendo un libro de el y se me quedo una frase,que bien vendria para este momento y dice asi
algunos dan alegria a donde van
y otros cuando se van.
(Oscar Wilde)

que te parecio?buenisima,nosierto,bueno te mando un beso,y te sigo.
leyendo
Ana Laura
04/11/2006 a las 06:12
Gordo...nunca me fuí, me mantuve en silencio, pero te voy a decir una verdad inquietante: "todavía te leo". Volví para decirte eso.
Un beso para Ángel Gris, para Cristina de Casciari, para Tere de Punta Carretas (que ella no me conoce, pero a mí me gusta el barrio) y para vos, Hernancy....estuve por BCN y estuve re tentada a escribirte, a ver si te llevaba un dulce de leche Conaprole...el que venden en Mer**dona ni comparación.
Dame la bienvenida por lo menos ché. Prometo que este año no armo más polémicas.
Lukas
03/11/2006 a las 23:50
Hola, sos un grande, tu prosa con manias y sin manias es soberbia, me encantan tus cuentos, especialmente Lukas y Alex; vas a ser un clásico de la literatura, asi como cuando niño leia a Quiroga y luego a Borges, ahora leo a Casciari, ojala sigas deleitándonos con tus cuentos e historias muchos ciberaños más.

Con cariño Lukas

El blog de lukas
Ginger
03/11/2006 a las 23:02
Uy nene, que complicado. Ajustarme al texto, o sea, escribir comentarios de cincuenta y ocho caracteres por línea, tres de sangría, justificar los márgenes...,no vale agregar puntos suspensivos de más....
¡Qué suerte, voy derecho a la muerte!
pal
03/11/2006 a las 22:54
Y no solo eso Bernardo #104,
lee bien la advertencia hecha por pantalón indigno. Piremosnos en masa. Por siaca.
03/11/2006 a las 22:15
Los comentarios que no se realicen peinados, con pantalón indigno, duarnte la madrugada, con los diccionarios encima de la mesa limpia, y haciéndose el que pesca sin fumo, serán borados como si tal cosa por uno que escribe drogado y se ríe fuerte.
camila
03/11/2006 a las 22:13
No habías dejado de fumar?
ElTeta
03/11/2006 a las 22:09
Me ajusto al texto, Sr Casciari:
...que solamente me producía el ir a pescar solo cuando tenía diez años.
¿no sería mejor ...que únicamente me producía el ir a pescar solo cuando tenía diez años.?
anxo
03/11/2006 a las 21:44
...¿"hojeaba"? ¿Tres carillas? ¿Ojeaba?
...¿"carillas apretadas"? Ummm
EstebanQuito
03/11/2006 a las 20:08
la verdad me siento muy identificado con vos al momento de escribir, soy un obsesivo de 1° línea, cualquier informe que tengo que entregar para mi trabajo implica una rutina y ritos, que van desde colocar mi escritorio en dirección de las cuadrículas del mosaico hasta hacer llamados avisando que no me tienen que joder... jajja... ahora me doy cuenta que no soy el único!
Pianista
03/11/2006 a las 19:56
No alcanzo a imaginar una técnica mejor para aprender a escribir.

Y las estudiantes de Letras perdiendo el tiempo con la gramática y las figuras retóricas...

Pianista
 Interior
03/11/2006 a las 19:29
Yo a mis 10 años vivía a 70 metros del río Iguazú, a 70 metros con una pendiente de 45 grados, bajaba a pescar a la siesta, hora en que los contrabandistas dormían, si no tenia peligro de quedar en medio de algún tiroteo.
Las bogas a las brasas, a orillas del río, son el plato mas maravilloso, el que no se consigue en ningún restaurante.
Emkja
03/11/2006 a las 19:25
Había algo en el texto que me molestaba, y no alcanzaba a ver qué era. Ahora lo sé: para los que vivimos acá, nuestro pueblo no es Flandria (ése es nuestro club de fútbol), sino Jáuregui.
Alberto José
03/11/2006 a las 18:05
Hola Hernán. Hoy llego un poco tarde porque no recibí el acostumbrado "Alerta Orsai".
Igual te digo que leerte sigue siendo un placer. Como siempre.
Un abrazo.
Gabriel
03/11/2006 a las 16:27
Decir que me emocionás hasta las lágrimas, es sinónimo de "excelente" (zas me pasé de los 58 caracteres) ;)

Que duro era para los maniáticos como nosotros, escribir a máquina!
voyeur
03/11/2006 a las 16:25
yo escribo en el bloc de notas. no uso word. y al momento de escribir no consulto libros, ni diccionarios, ni nada. todo se hace antes de escribir. cuando me siento a escribir escribó lo que sé y lo que no sé lo invento. si las palabras se repiten, las repito y si la repetición me hace ruido cambio la construcción.

cuando escribo preciso vomitar, escribir una palabra detrás de la otra, no pensar, darle y darle al teclado sin parar, que no me interrumpan, no teléfono, no msn, no nada.

ah, también escribo en georgia. pero no me fijo en nada estético. hubo una época en que escribía lo que se me ocurría en los boletos de bondi o papelitos así porque nunca andaba con papel, pero sí con mi birome de siempre. luego incorporé un anotadorcito genial que ahora me acompaña a todos lados.

abrazo.
GAVER
03/11/2006 a las 16:13
Al leerte yo mismo viaje al Rió Santa Lucia, Montevideo, Uruguay, las noches de pesca en mi adolescencia. El campamento, sentir la naturaleza, la soledad del bosque, las noche de pesca, la oscuridad ?..
Y no se si es por el aire acondicionado que estaba fuerte en la oficina, pero de a poco empecé a sentir ese frió del que hablas.
Gracias por sacarme un ratito del trabajo de la oficina y viajar al pasado a una de las tantas épocas felices de mi vida.

Saludos

GAVER
El Bruche
03/11/2006 a las 13:41
Hernán, si los procesadores de texto tenían una justificación divina, la encontraron en salvarte del hospicio psiquiátrico.
El Angel Gris
03/11/2006 a las 13:37
Hernán: El 11 de Enero del 2004, ya no fuí solo a pescar. Mientras yo lidiaba con las siempre escasas corvinas negras, Aída (4) pescó su primer pez al lado mio.

Estabamos los dos absolutamente solos en "El médano blanco" cerca de Claromecó y sentí que el resto de la humanidad era innecesaria ese día.

Q
03/11/2006 a las 13:19
faa
may
03/11/2006 a las 07:33
Hernán: me llevaste al río, emocionante, nostálgico, y veo
que es difícil lo de los 58 caracteres! Imposible? Cuando
te leo me dan ganas de volver a fumar. El último y ya. No
sabés las ganas de dejarme llevar. Tengo los dedos tristes
entumecidos de no escribir. Es raro despertarme así, ahora
Son 58 caracteres por renglón a vuelo de Word. Inténtenlo.

Besos! (pd. para dejar de fumar tomé Odranal, la droga es Bupropion, da insomnio y ganas de llorar, pero... llevo 1 mes sin pucho y sin duelo!)
Diego A. Rotés
03/11/2006 a las 07:25
La 'madera de un escritor'.
Yuma
03/11/2006 a las 05:55
Ya que me birlaron el capicúa, y la noche es larga, ahí dejo un viejo poema.
Noches de sexo urgente, drogas al por mayor/ 60 cigarrillos, conversaciones vanas/ pero a pesar de todo sigo teniendo ganas/ de encontrarte, mi amor, y ofrecerte el amor/ que sé que estás buscando. La noche artificial/ dura hasta mediodía. Llegas a casa roto/con los ojos hinchados, y agarrada al escroto/ (si la suerte acompaña) una mujer fatal/. Luego, de madrugada, mientras sudas toxinas/ves un cuerpo a tu lado que no quisieras que/ aún estuviera allí. Descorres las cortinas/enciendes un cigarro y te quedas de pie/. Hay rastros de tu rostro en todas las esquinas/de la ciudad dormida. No hay que perder la fe.
ella
03/11/2006 a las 05:26
"no escribir ni borracho ni drogado"
Masaco
03/11/2006 a las 04:59
Simplemente Magnifico.

Saludos, Ricardo Zuna.
Gonzalo
03/11/2006 a las 02:17
Una cagada, todo lo que escribis es igual, hablo con autoridad por que leí todo lo que escribiste con el solo objetivo de poder decirtelo con fundamentos.


Mentira, sos de esos argentinos que se destacan y le alzan el pecho a los que te leen. Escribí lo de arriba para provocar una reacción diferente, los cumplidos permanentes (como este) deben llegar al punto de transformar esto en una lectura monotona. Si, leí todo lo que pude de Orsai y me gustaría pensar que he leido lo suficiente de otros autores contemporaneos como para opinar . Tu originalidad da muchas ganas de cerrar todos los programas y empezar con el word a exprimirse a uno mismo. Saludos desde Mar del Plata
Luciano Salvatore
03/11/2006 a las 01:55
Muy bueno. Simple. Como todos los de tu Vida Privada. Como que por secciones sos diferente, no parece el mismo Hernán el que escribe. Hace poco empece a escribir algunas historias. Y siempre te agradezco que vos allas sido el motor de mis escrituras, aunque tal vez a vos no te importe, para mi sos importante porque sos Mercedino y porque has sabido triunfar. Te agradezco como siempre tu tiempo para tus lectores y espero como siempre la proxima historia. Gracias.

Luciano, Mercedes, Argentina.
zelayeta
03/11/2006 a las 01:46
¡Serás hijo de la gran puta! Así no hay forma de escribir nada, uno, a veces, pocas veces, tiene una intuición, un pálpito -leve, volátil- y de pronto, zas, ya lo escribiste tú, y para colmo mejor de lo que soñé! En serio, buenísimo, Hernán. Habrá que hacer como el otro, sentirse orgulloso de lo que uno ha leído en lugar de lo que uno ha escrito (era Borges, no?) Recomendación: "Intimidad" de HANIF KUREISHI.
Saludos.
grisel
03/11/2006 a las 01:26
# 79:estas fumando de la buena,picarona...
chichita
03/11/2006 a las 00:50
A Roberto le gusto la frase:" (yo era casi tan estúpido como hoy, hace veinte años; pero no me sentía tan orgulloso como ahora)"
Cuando Nina sea grande le voy a dar los escritos robados a Hernan porque para ese entonces van a tener mucho valor. Nos encanto lo que escribiste...si se nota la nostalgia...nosotros estamos igual...te estamos esperando....
Florencia
03/11/2006 a las 00:13
#78 "lo que me taraba mi tío es muy parecido
al tapado de mi habitación.
son micro estantes muy...difíciles de digerir.
pero en un hogar perruno
queda ese recuerdo de un eurodiputado.
gracias.
(por beber me volví una cacatúa, dará tos...)"
Tere de Punta Carretas
02/11/2006 a las 23:24
lo que te pasaba en el río es muy parecido
al estado de meditación.
son micro instantes muy...difíciles de describir.
pero en un lugar de uno
queda ese recuerdo de haberlo experimentado.
gracias.
(por leer me perdí el capicúa,mirá vos...)
montuna
02/11/2006 a las 22:34
Haces hermosos los márgenes de tus ríos y de los nuestros. Gracias, Hernán.
Ricardo
02/11/2006 a las 22:20
Muy bueno, te felicito. Solo tengo una curiosidad, ¿no es que habías dejado de fumar?
Abrazos,
Franco
02/11/2006 a las 21:47
Hacía tiempo que no me daba una vuelta por acá; y mucho más que no escribía.
Hernán, un placer leerte, como siempre.
Un abrazo
Armando
02/11/2006 a las 21:41
Chinga tu madre, señal de que tu post me provoca todo lo que anhelo y mucha envidia por tu forma de ponerlo y mucha felicidad de que el mundo pueda saberlo.

Abrazo Hernán
el_implacable
02/11/2006 a las 21:37
Un poco meloso de más, como buscando una sensibilidad que como dijo uno por ahí, en internet no encaja. Será el sentimiento de desterrado, la nostalgia. Si se me permite, con todo respeto, te recomendaría buscar otra manera de paliarla, que lo de desterrado está un poco usado ya.
Linda prosa; porque por tus fobias, parece que un poema nunca. ¿O me equivoco? Ojalá.
Saludos
Laura
02/11/2006 a las 21:24
#43 y #46 Hace un tiempo ya que el "solo" que significa solamente se escribe sin tilde.
Mauricio
02/11/2006 a las 20:52
Com siempre, un placer encontrar en mi buzón la actualización de Orsai. Felicitaciones,Hernán y sigo leyendo de atrás para adelante, como lo estoy haciendo también con Mirta Bertotti.

www.de9a18.blogspot.com
DudaDesnuda
02/11/2006 a las 20:40
¿Estás extrañando a lo bestia, no???

¿Cuándo te das una vuelta por Buenos Aires?

Besos y ríos.
Bebe
02/11/2006 a las 20:37
Conozco ese frío del que hablás, es el mismo que yo necesito para poder dormirme en las noches y cuando empieza a subir por mis piernas me doy cuenta que esta noche el insomnio no tocó a mi puerta
Besos, buen post
Bebe
maito
02/11/2006 a las 20:23
Me aburrí... es un texto demasiado largo para estar en Internet.... no quiere decir que sea malo eh. Saludos!
Horacio
02/11/2006 a las 20:20
Muy bueno, candorosa y contagiable energía al terminar de leer el artículo te lleva a seguir con alegría los comentarios.

Luego llega Crimson (y Grisel) y a cagá, se te quita la sonrisa.
mariodom
02/11/2006 a las 20:04
Que lindo cuando teniamos pocas reglas pero inquebrantables!!

matías
02/11/2006 a las 19:27
Es lindo cuando algo provoca recuerdos melancólicos, se parece a la felicidad. Muy lindo el texto, al final ya sentía los pies fríos.
H
02/11/2006 a las 19:21
Es precioso ver como puedes volver la vista a los años raros del final de la infancia y el principio de la adolescencia. Pero ¿ya no necesitas ajustar la derecha del texto?
pal
02/11/2006 a las 18:39
pucha Hernán no aguanto tanto agradecimiento! Respecto a "piaccere",
las dobles consonántes en italiano son como acentos en castellano, se queda cada una pegadita a una vocal. Sería piash- shere. Lo que escribiste.
Pero: c+h suena qu (o [k]) y
ci suena como [sh] frente a "a", "o"... é cosi via

Ej: Baccello= tonto
pero
chiacchierare= hablar cosas livianas, tontitas...

claro, eso si, piacere se escribe igual con una sola "c".

y cuanto vale la corrección de la corrección en otro idioma... no contestes que vomito!
piacere.
tavo
02/11/2006 a las 18:28
uy es verdad que osado e incorrecto de mi parte.
perdon!!
ana yalour
02/11/2006 a las 18:27


De punta a punta un placer. El cierre perfecto. Pareciera, leyéndote, que las obsesiones dejan de ser íntimas enemigas cuando le ofreces un sentido. Un fabuloso sentido.

"... solamente escribo para sentir ese hormigueo de la infancia, y para justificar los márgenes de los textos y de los ríos por los que anduve"

Te beso los dedos. De las manos.

Abrazo de arena.
CARLA
02/11/2006 a las 18:27
Muy bueno...como siempre. Saludos desde Ciudad Jardin.
 olo mosquera
02/11/2006 a las 18:14
#58: Gracias (corrección en otro idioma vale doble).
Spike Spiegel
02/11/2006 a las 18:04
Hernán: piacere se escribe con una sola "C". La doble hace que se lea piaquere y no piachere.
EDUARDO
02/11/2006 a las 17:58
Que grata sorpresa encontrar a mi ciudad nombrada entre las mas lindas. hoy estamos luchando para que no nos arruinen nuestro rio. NO A LAS PAPELERAS. Eduardo de Gualeguaychu
Chumina
02/11/2006 a las 17:40
Guau, de diferente manera, pero así siento.

Nando YuriYork
02/11/2006 a las 17:39
"Yo estaba conmigo y sin nadie." Esto lo resume todo ... Me teletransporté a mis primeros días con la máquina de escribir, vaya! recordé ese ritual de escribir justito justito para alcanzar el magen derecho perfecto, me provocaste una sonrisa desde aquí adentro, y otra vez tenía 12 años. Gracias.
Fede
02/11/2006 a las 16:22
Lástima que todo este mundo mágico que estás construyendo pueda venirse abajo antes de hora si no largás el pucho pronto. No es joda.
 Teresiña
02/11/2006 a las 16:19
hoy, al comenzar la lectura del post, Martina, mi nena de 9, me acompañaba como otras veces que tiene que esperar a que mi vieja la busque. Ella comentó: ¿por qué Hernán siempre escribe "pum para abajo"?. Le pregunté a qué venía ese comentario y me leyó: "Me quedé mirándolo como quien ve a un hermano mellizo después de que cada uno ha vivido en distintos orfanatos. Ese cuento era yo, pero no era yo". Además de la lectura del post, que ya venía gustándome como suele pasar, ese comentario de la pendeja me pegó lindo. Me pareció que debía decírtelo, más allá de que ella no siguió su lectura, porque tiene que ver con que ella se conmovió con ese tramo que ya preanunciaba el tono tristón, con cadencia nostálgica. Y tiene 9, Hernán. Lo digo porque a mí me gustaría -además de tener tu talento- que una pendeja de 9 me leyera aunque fuera de refilón, y opinara.
grisel
02/11/2006 a las 16:11
Hola Flor,me gusta tu nombre.
 laura alvarez
02/11/2006 a las 15:51
es la primera vez que escribo... por fín me animé!!! sólo quería darte las gracias por las risas y cómo no por la sensibilidad de tus textos...

es un verdadero gusto leerte. GRACIAS!!!
02/11/2006 a las 15:39
Desde hace unos dos o tres posts a esta parte estoy adivinando en Ud., Casciari, una maduración, una forma de escribir, unos temas, que lo diferencian y mucho de aquellos primeros posts de Orsai o de la Sra. Bertotti. No sé si definirlo como "maduro" en realidad o como "serio". Quizás hasta triste le diría. Igual sigue siendo un placer leerlo, en cualquiera de sus versiones, con o sin serrucho, triste o alegre, jodón o deprimido.
Que siga Ud. bien.
martianz
02/11/2006 a las 15:08
Las márgenes que has evocado le agradecen tener de ellas tan bonitos recuerdos.

Mientras sobrevolaba tus líneas, las imágenes del recuerdo se superpusieron a las del monitor.

A ciegas hasta nuevo aviso.

Saludos desde Gualeguaychú. :-D
Florencia
02/11/2006 a las 14:48
#37 "Los cominos que vos nos dabas y los que yo tuve,me parecen puchos.Sera por tu torta tan banana de freir?
Creo que todos tenemos nuestros talles,a la hora de trabajar con nuestras blusas.
Gracias Hernan,por tan cremoso pesto."

CaroL
02/11/2006 a las 14:40
intrometerse es la versión no corregida de entrometerse...
CaroL
02/11/2006 a las 14:39
Tavo:

El solo de soledad no lleva tilde, el sólo como abreviación de solamente es el que lo lleva...

Sorry Hernán por intrometerme... me gustan mucho los textos en los que te muestras tú, admiro la capacidad del ser humano de sxcribir y expresar, pero más aún hacerse entender y hacer que el otro sienta algo que no ha vivido... y eso lo logras con creces...
Cariños...
ElTeta
02/11/2006 a las 14:39
Está tan solo que ni el acento lo acompaña.
 olo mosquera
02/11/2006 a las 14:36
#43: no va con acento solo de soledad, pero gracias por la intención de corregir.
tavo
02/11/2006 a las 14:33
buen penultimo parrafo

correcion:
"que solamente me producía el ir a pescar solo cuando tenía diez años"
te falto el acento en la "o" si te referis a la soledad en la que te encontrabas

saludos
acorrale
02/11/2006 a las 14:32
Además de ir descubriendo los rituales para escribir (porque no es que se los busca e inventa, simplemente un día están ahí), yo siento que un texto me gustó mucho cuando al terminarlo me doy cuenta de que me había ido por completo. Que había perdido conciencia de todo lo de alrededor, desde mi escritorio y las frenadas del 42 hasta un limpia ventanas a dos centímetros de mi pantalla. Y acaba de pasarme con tu post.
02/11/2006 a las 14:28
nunca lo había pensado, pero es verdad: la mejor sensación para escribir es el frío.

Ahora me acuerdo de aquellos primeros poemas en prosa de mis 15 años, en verano, con la malla todavía con olor a cloro, y la ventana abierta, temblando mitad por el frío mitad por el sentimiento de angustia de que mi tipeo sea tan lento.

hoy, tipeo más rápido que un mecanografista. pero con dos dedos, y sin mirar la pantalla. mi secreto para saber que todo está bien en el texto, es ver si, justificado en word, la morfología del párrafo es agradable a la vista.
Tincho
02/11/2006 a las 14:28
Hace un par de semanas estuve chapoteando en el río Baradero... ese suelo barroso, los mosquitos, el color del agua, los olores... imposible no acordarse de esas sensaciones toda la vida.
MalcolmX
02/11/2006 a las 14:19
No me gusto. En mi infancia deseaba tener un río a mi disposición -uno de verdad, no el charco sin orillas del Rio de la Plata-. Nunca lo tuve. Ahora me da más bronca. Pero bueno, al menos en la gran ciudad yo podía ver accidentes de tránsito desde el balcón de casa. Justificar los márgenes es muy importante.
. Mariano
02/11/2006 a las 14:12
Cada vez que encuentro a alguien que dice que disfruta de los momentos de estar solo haciendo practicamente nada (como pescar :P) me pongo contento.
Muchas veces recibi el "no te aburris tirado ahi sin hacer nada?", y la verdad si no tengo un rato de esos por semana empiezo la siguiente de mal humor...

¿Eras vos el que se compadecia de los que se aburrian estando solos porque no tenian imaginación?
Tengo ganas de releer eso y no se como buscarlo :(

Muy bueno el texto, pero no tiene los márgenes justificados!
grisel
02/11/2006 a las 14:11
Los caminos que vos andabas y los que yo anduve,se parecen mucho.Sera por tu forma tan humana de escribir?
Creo que todos tenemos nuestros rayes,a la hora de trabajar con nuestras musas.
Gracias Hernan,por tan hermoso texto.
fede o
02/11/2006 a las 14:10
de chico, lo mío fue en cuaderno gloria cuadriculado, espiralado, de tamaño menor que el carta. nunca en máquina de escribir.

casi siempre en la cama, acostado boca abajo, con la almohada en el pecho.

valía dibujar los márgenes, si estaba relacionado con el texto. cambiar la caligrafía pa joder. usar biromes o marcadores de colores.

tachar o arrancar las hojas, aunque nunca llegué a prenderle fuego un cuaderno entero, lamentablemente (si lo hubiera hecho, hoy los recordaría como unos textos fabulosos).
Carito
02/11/2006 a las 13:44
Hernán, es maravilloso leerte una vez mas!
Roberto
02/11/2006 a las 13:38
Los recuerdos de tu infancia en la pcia de BsAs, se copian de los mios. Esto me encanto...Y si, las locuras de grandes son las emociones de niño. Un abrazo
Rober
Ori
02/11/2006 a las 13:33
?solamente escribes para sentir ese hormigueo de la infancia, para justificar los márgenes de los textos y de los ríos por los que anduviste y para permitir que yo cumpla con mi ritual de leerte.

ElTeta
02/11/2006 a las 13:31
Me parece que te faltó un detalle. Cuando ponés puntoaparte la línea de texto debería superar la mitad del párrafo.
Lo otro no es obsesión, es sentido común.

Otra cosa. Me hacés pensar en lo bien que hice en regalarles a mis hijos una infancia con río.
 olo mosquera
02/11/2006 a las 13:06
#28: gracias por la corrección. (Corrección de último párrafo vale doble).
marlok
02/11/2006 a las 13:03

che, yo lo había justificado al comentario, en el preview me lo mostraba justificado, cuando lo publiqué me lo puso sin justificacion... un bug de la pagina?

marlok
02/11/2006 a las 13:01

Este relato me trajo muchos recuerdos de tiempos no muy lejanos, en los que solía hacer lo que cuenta hernan (todavia tengo la canadiense je je), y siento un poco de nostalgia por esas cosas que me gustaría repetir, para colmo estoy en una ciudad con rios por todos lados(Gchu.) y una provincia con los mejores rios para pescar. Te felicito hernan, porque una de las virtudes que mas valoro en la gente es la de no perder el amor por las cosas simples y el recuerdo de lo que uno fue antes de ser alguien (porque aunque no lo reconozcas ya sos una estrella...cuac!)

solo para no diferenciarme del resto te diré que no me gusta la tipografia romana, prefiero Verdana o Arial toda la vida.. je je

Una simple inquietud... porque Orsai no está justificado?.



salute
kelo
02/11/2006 a las 12:53
Hernan, como siempre, fuiste mas allá de la ilusión que crea el ver un nuevo escrito tuyo, muy bien llevado.

No se si alguien ya avisó porque no llegué a leer los comentarios, pero si te fijas en el último parrafo le chingaste a la o : "y para justificar los márgenes de las textos"

Me hiciste acordar a Areco, que hermoso lugar!!!

Un abrazo grande!
animal
02/11/2006 a las 12:52
¡Hermoso! Los que carecemos de esa multitud de emociones que se vierten tan de fuera hacia adentro y al contrario, hechas de cosas simples, no somos sino simulacros...
Gracias por estar tan vivo y por compartirlo, Hernán.
¿Contarás algún día sobre tus pirotecnias?
¿Ya no te hace falta quemar nada de vos?
Crimson
02/11/2006 a las 12:32
Hernán: esa encantadora evocación de tus hábitos de joven pescador, ¿no habrá sido un recurso literario para tratarnos de pescados? Lacerante sospecha.
Laucha
02/11/2006 a las 12:10
Aunque no me vea, en este momento le estoy regalando un aplauso maestro...

Por otra parte, no hay caso, probé con el pantalón, los lápices con la punta hacia arriba, los diccionarios, la mesa limpia (eso es lo q mas me costó) y todo lo demás, pero sigo escribiendo las mismas idioteces incluida esta :(

Saludos y mi "silencio" hasta por lo menos el 100.
gonzalo villar
02/11/2006 a las 12:01

Quién volverá a quemar nuestros cuadernos?
Nacho
02/11/2006 a las 12:00
Volviste a fumar..., es duro dejarlo, a mi me costó dos veces, no es buena táctica el justificar el vicio, como si fuera parte de la creación literaria, se puede escribir con tabaco y sin tabaco y si eres bueno escribiendo, lo serán aunque no fumes, ánimo
Mariano
02/11/2006 a las 11:48
Me irrita la gente que escribe sin justificar los márgenes.
Pablo
02/11/2006 a las 11:39
Como siempre, muy simple lo tuyo... y esa simplesa encierra tu experiencia y tu melancolia al escribir, nada mas complejo y nada mas transmisible, situaciones a flor de piel que en alguna u otra medida todos hemos vivido. Y en cuanto a manias, todo un tema! una de las mias (y debe ser compartida por varios) es que odio que me toquen el pelo, otra mania es llegar al trabajo temprano y abrir el correo para ver si escribiste algo nuevo, si es asi, lo leo despacio y me quedo saboreandolo un rato, como quien disfruta de un buen sueño recien despierto. Abrazo!
ver
02/11/2006 a las 11:35
Excelente!!
José
02/11/2006 a las 11:32
Quiere estar solo a orillas de un río pero se encuentra consigo mismo cuando joven.

(Georgia, garamond, las letras romanas son para emotivos).
02/11/2006 a las 11:29
Sabés que ayer o anteayer pasé por acá para ver si tenías justificado el margen derecho, qué sensación más rara que me da que hoy hayas escrito sobre esto. Este tipo de escritos yo a veces los interpreto como Consejos para escribir mejor. Gracias.
Marco Antonio Sepúlveda
02/11/2006 a las 10:57
Hernán.
Como siempre tus textos tocan la epidermis de muchos.
ATENCION: en el post no está justificados los márgenes, ¿Se te acabó tu manía principal?

Saludos.
manancancho
02/11/2006 a las 10:24
Yo no puedo escribir si no es en bloc de notas (ese de los accesorios de güindous). después, mucho despues copioypego en guord..
impecable.
abrazo, medaya y beso
Florencia
02/11/2006 a las 10:15
Y Filoso, filoso... ¿te acordás? Este te lo puedo mandar yo, o si querés quemarlo, pero ese es otro precio.
santiago
02/11/2006 a las 09:38
Con razón, algo de Tom Sawyer se te siente
PAT
02/11/2006 a las 09:32
Hernán:
Precioso texto, señor.
Tiene usted una creatividad y sensibilidad que desborda los acostumbrados márgenes.
Felicitaciones.
Rafael
02/11/2006 a las 09:28
do-ce. las manias que le deja hernan a uno...
02/11/2006 a las 09:09
Once, que son dos unos.

Ya, puedo leer mañana
pal
02/11/2006 a las 08:53
ya que estamos, me llevo el 10. Chau
pal
02/11/2006 a las 08:49
Me encantan los textos sobre escribir. Me parece una cosa misteriosa que esto de escribir, como pintar de ninhos, se mantenga, se siga haciendo durante el resto de la vida.

Y "ver" como se hace, qué asocia la cabeza a esto, cuál es nuestra justificación... me gusta.

Encantador también unirle al cigarrillo y a la tele encendida, ese pantalón azul... jajajajaja

Mi asociación: Doris Lessing escribía desde algo así como las 4 de la manhana... decía que había que descubrir la hora en que se es productivo, y no dejarse distraer. Después levantaba al hijo, daba desayuno y mandaba al cole... asombroso.

Salutes.
florcita
02/11/2006 a las 08:26
falto decirte que lo que escribiste fue pura poesia, buenas noches.
florcita
02/11/2006 a las 08:07
me encanto,Hernan,me voy a dormir muy satisfecha,pase un lindo dia y ahora, siendo las 11 de la noche, aqui en California,termino de leerte , carinos
María
02/11/2006 a las 07:16
Genial.... como siempre.
Pini
02/11/2006 a las 07:03
Felicitaciones Hernan! Nuevamente, me conmovés muchísimo con lo que decís.
Coincidencia, yo también tengo rituales antes de escribir, e inevitablemente dejo sangrías, porque sinó, muero!
Me encanta la tipografía georgia [negrita cursiva en 10 tambien es linda] aunque también la Verdana (N C). Odio Comic!! y Courrier ni te cuento... Ahi, otras coincidencias. Detallistas con las tipografías :S
Por otra parte, yo, a mis 15, inevitablemente prendo fuego todo lo que se me cruce. Soy demasiado piromaníaca! :p... Y, también fumo.

Te felicito, realmente me encantó este post...
Rompiendo tus reglas, podrías actualizar con más frecuencia.

Son las 3.05 am en Argentina, y esta chica tiene un poco de sueñito...
Nos leemos Hernan.

Abrazo;

Pii.-
marci
02/11/2006 a las 07:00
Muy bonito
02/11/2006 a las 06:56
(sonrisa)
benjamín
02/11/2006 a las 06:47
por un momento, creí habías seguido los pasos de tp. perfecta desilusión.
Inés
02/11/2006 a las 06:40
No puedo creer encontrar un post tuyo "Sin comentarios"...