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Sociedad
martes 16 de octubre, 2007

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martes 16 de octubre, 2007

La decadencia del Hombre Corbata

       

El actual Hombre Corbata es el último eslabón del Hombre Disfrazado, una especie que gobernó la Tierra, sin asco, desde el año 1138 de nuestra era. El poder, desde entonces y hasta hoy, ha estado en manos de gente disfrazada. Reyes, obispos, jueces y militares. Cada vez que un hombre corriente accede a un puesto de omnipotencia, se convierte en un Hombre Disfrazado, y por tanto al acto de posesión se le llama investidura. Cuanto más perverso sea el cargo de poder, tanto más ridículo será su disfraz.

Comparadas con el faldón de tela, las charreteras, la sotana o la peluca blanca, podemos decir que la corbata es un adorno menor, casi el último suspiro de una larga serie de disfraces. Pero lo cierto es que, antes de que reinara en este mundo el Hombre Corbata, los destinos de la humanidad estaban en manos de un grupo mucho más ostentoso. Esos tiempos oscuros son conocidos como la era del Hombre Falda (u Hombre Pollerita, en jerga americana).

Este ejemplar, poderosísimo, podía llegar a ser Rey o a ser Papa como máximo escalón de dominio, pero tenía en el camino docenas de disfraces intermedios igual de magnánimos: virrey (minifalda), cardenal (falda recta tableada), príncipe (kilt, o falda escocesa), monseñor (falda plisada), archiduque (faldón con doble ruedo), obispo (falda cruzada en tonos ocres), y un variado y colorido etcétera.

Cada uno de estos escalafones requería de un disfraz monumental y emperifollado en donde nunca debía faltar, por lógica, una falda, y al mismo tiempo algún elemento multiforme y llamativo en la testa. Los seres con falda pero sin algo extravagante en la cabeza se denominaban mujeres. Y lo contrario, antílopes.

Cuanto más tardaba un hombre poderoso en disfrazarse por la mañana, mayor era su rango y su impunidad. Al principio del siglo XIII hubo reyes que, al acabar de vestirse, debían volver a quitarse los atuendos porque ya era otra vez la hora de dormir. Éstos eran, sin duda, los hombres más poderosos sobre la Tierra.

Hoy los Reyes casi han perdido el poder magnánimo de su disfraz. Su figura monárquica sólo es simbólica y se conserva, en algunos países menores, para que las señoras de avanzada edad tengan de qué hablar por la tarde en la peluquería, y para que sus maridos jueguen a las cartas con la baraja llamada alta, o figuras.

Pero en cambio la vertiente cristiana del Hombre Falda u Hombre Pollerita (hablamos aquí del «sacerdote», en cualquiera de sus jerarquías) tiene, aún hoy, un poder tenebroso que sigue basándose en la ostentación de su indumentaria. El poder del clérigo está ligado, íntimamente, al oscuro secreto de su disfraz. Nadie sabe, a ciencia cierta, cuánto tarda un Obispo en vestirse o desvestirse; sólo algunos niños pueden dar cuenta de esto, pero son más tarde silenciados con dinero.

El cristianismo sigue siendo entonces, por acumulación económica, el gobierno mejor disfrazado del mundo, por eso funciona sin necesidad de territorio: están en todas partes donde haya un señor gordo generosamente ataviado con sotana o faldón acampanado de tonos púrpuras.

Durante todo el siglo XIV, por ejemplo, hubo tres clases sociales diferenciadas. Estaban los disfrazados, los bien vestidos y los mal vestidos. La pirámide de poder indicaba que los disfrazados mandaban sobre los bien vestidos, quienes a su vez sojuzgaban a los mal vestidos.

La frontera entre los bien vestidos y los mal vestidos, en ciertas regiones de Europa, era mínima. En Francia, por ejemplo, únicamente los diferenciaba el olor.

A mediados del siglo XV aparece una cuarta clase social en el concierto de las indumentarias. Esto ocurre cuando el navegante Colón (un bien vestido) le pide dinero a los Reyes Católicos (dos disfrazados) para dirigirse en barco junto con un grupo de reos (mal vestidos), a conquistar nuevas tierras.

El hombre moderno descubre entonces a los desvestidos, que son muchísimos y saben bailar muy bien.

Los desvestidos, sin embargo, no cuajan bien en un mundo regido por la vestimenta reglamentaria. El Hombre Falda —o Pollerita— cubre con telas y ropajes al desvestido, y lo hace con mano dura. Una vez ataviado, el desvestido ocupará el cuarto lugar en las posiciones sociales de entonces, bajo el nombre de «esclavo», más tarde «soldado» y recientemente «albañil».

Así comienza una era en donde el antiguo mal vestido (ahora llamado comerciante) tiene, por fin, a alguien de quien burlarse. A esta burla se le llamará, más tarde, el capitalismo.

El Hombre Bota nace en este intermedio. Es un ejemplar violento que ocupará un lugar preponderante en los conflictos entre el Hombre Falda y el Bien Vestido, dos grupos (éstos) que comenzarán a pelear por las ganancias económicas de los Desvestidos.

En general, las guerras de lo siglos XVII a XIX ocurren entre pueblos que acostumbran llevar divertidos disfraces, sobre todo en la cabeza. Turbantes los árabes, tefilines los hebreos, cascos los romanos, cuernos los vikingos, sombreros los cowboys, los indios plumaje. Cada grupo de poder pone como excusa la religión o las tierras, la libertad o la dignidad, el honor o la rencorosa deuda, pero en realidad cada quién defiende a muerte la coquetería de su particular sombrerito.

Finalmente triunfará el Bien Vestido, relegando así el poder de los Hombres Falda a una segunda categoría: los Reyes serán conminados a darse la mano entre sí por el resto de la eternidad, mientras que los clérigos tendrán como castigo devolver trescientos cuarenta dólares por cada niño manoseado.

El Bien Vestido, con el correr de los siglos, decide hacer uso de su posición de poder utilizando únicamente un esbozo de disfraz, al que llamará «corbata». En este punto de la historia se desarrolla una idea muy avanzada: la corbata, que es un símbolo primario de poder, será usada también por el esclavo. La diferencia sólo radica en que los bien vestidos usarán corbatas de un pueblo llamado Italia.

Según los historiadores contemporáneos, hay dos clases de hombres que usan corbata: aquellos que se ven obligados, y aquellos que lo desean. Vamos a centrarnos en el segundo grupo. Hay dos clases de hombres que desean usar corbata: los que suponen que así se verán mejor, y los que sospechan que así se verán más serios. Quedémonos otra vez con el segundo grupo. Hay dos clases de hombres que desean usar corbata para parecer más serios: los empresarios y los políticos. Esta rama de la rama de la rama de los primeros Hombres Corbata, es la que ha dominado el mundo durante todo el siglo XX.

El resto de hombres con corbata son quienes antiguamente se denominaban «esclavos» y ahora se llaman «funcionarios públicos» o «empleados del Estado».

Para despistar, el Hombre Corbata inventa (a finales del siglo XIX) los Juegos Olímpicos, una fiesta deportiva en donde la gente cree que las personas del resto del mundo se visten con atuendos típicos.

Allí se muestra a mexicanos con sombreros gigantes, a rusos con pantalones anchos, a españoles con camisas a lunares, y a africanos con taparrabos de mil colores. Todo es mentira. El mundo se viste de dos maneras: cuando los mal vestidos quieren estar cómodos se desajustan la corbata, y cuando tienen una fiesta se la ajustan. A excepción de la clase baja, que cuando está de fiesta se pone la corbata en la cabeza.

A principios del siglo XXI la corbata comienza a desaparecer, lenta, paulatinamente. En este nuevo tiempo sólo la utilizan (por placer) los ladrones obsesionados con el dinero. En las televisiones del mundo los hombres con corbata ya son únicamente banqueros, directivos de compañías telefónicas, senadores, presidentes de gobiernos democráticos y otros políticos de calaña diversa. Las usan de seda, casi siempre rojas con un traje oscuro, delante de una camisa blanca.

El ya caduco Hombre Falda, y el misterioso Hombre Disfrazado de los tiempos antiguos, utilizaba sus atuendos para despistar y robar, para matar y desposeer. Y lo hacía, al menos, con coquetería y con disimulo.

El actual Hombre Corbata, cercado por las camisetas y los vaqueros del nuevo Hombre Sport, ahora roba sin pudor porque sabe que le queda poco tiempo. El Hombre Corbata de hoy no devuelve el cambio de los teléfonos públicos. Sus bancos cobran comisiones que no tienen motivo. Sus países propician guerras absurdas y se jactan de ello. Y no hacen nada por disimular su maldad, por disfrazarla.

Saben que les queda, como mucho, diez o doce años de robar y de mentir. La decadencia del Hombre Corbata es un hecho conocido por todos, olfateado y sospechado.

El hombre con corbata está muriendo ahogado, y mientras muere da muy torpes manotazos y nos roba monedas de cincuenta centavos o céntimos. Engaña a los adolescentes con el valor de un mensaje de teléfono. Sonríe con sonrisa helada en las televisiones mientras su corbata brilla. Su disfraz perezoso y antiguo, sin embargo, muestra todas las hilachas de los tiempos.

El Hombre Corbata da lastimeros manotazos, estira la mano con gracia, pero no para salvarse. El hombre con corbata es tan obcecado que manotea el aire con el afán de conseguir una corbata nueva, un poco más cara que la que ya tiene, antes de morir. Esto es lo mejor que está ocurriendo en los tiempos en que vivimos.

El castigo es poético, milimétrico y ejemplar.

Hernán Casciari
martes 16 de octubre, 2007


La decadencia del Hombre Corbata

por Hernán Casciari

El actual Hombre Corbata es el último eslabón del Hombre Disfrazado, una especie que gobernó la Tierra, sin asco, desde el año 1138 de nuestra era. El poder, desde entonces y hasta hoy, ha estado en manos de gente disfrazada. Reyes, obispos, jueces y militares. Cada vez que un hombre corriente accede a un puesto de omnipotencia, se convierte en un Hombre Disfrazado, y por tanto al acto de posesión se le llama investidura. Cuanto más perverso sea el cargo de poder, tanto más ridículo será su disfraz.

Comparadas con el faldón de tela, las charreteras, la sotana o la peluca blanca, podemos decir que la corbata es un adorno menor, casi el último suspiro de una larga serie de disfraces. Pero lo cierto es que, antes de que reinara en este mundo el Hombre Corbata, los destinos de la humanidad estaban en manos de un grupo mucho más ostentoso. Esos tiempos oscuros son conocidos como la era del Hombre Falda (u Hombre Pollerita, en jerga americana).

Este ejemplar, poderosísimo, podía llegar a ser Rey o a ser Papa como máximo escalón de dominio, pero tenía en el camino docenas de disfraces intermedios igual de magnánimos: virrey (minifalda), cardenal (falda recta tableada), príncipe (kilt, o falda escocesa), monseñor (falda plisada), archiduque (faldón con doble ruedo), obispo (falda cruzada en tonos ocres), y un variado y colorido etcétera.

Cada uno de estos escalafones requería de un disfraz monumental y emperifollado en donde nunca debía faltar, por lógica, una falda, y al mismo tiempo algún elemento multiforme y llamativo en la testa. Los seres con falda pero sin algo extravagante en la cabeza se denominaban mujeres. Y lo contrario, antílopes.

Cuanto más tardaba un hombre poderoso en disfrazarse por la mañana, mayor era su rango y su impunidad. Al principio del siglo XIII hubo reyes que, al acabar de vestirse, debían volver a quitarse los atuendos porque ya era otra vez la hora de dormir. Éstos eran, sin duda, los hombres más poderosos sobre la Tierra.

Hoy los Reyes casi han perdido el poder magnánimo de su disfraz. Su figura monárquica sólo es simbólica y se conserva, en algunos países menores, para que las señoras de avanzada edad tengan de qué hablar por la tarde en la peluquería, y para que sus maridos jueguen a las cartas con la baraja llamada alta, o figuras.

Pero en cambio la vertiente cristiana del Hombre Falda u Hombre Pollerita (hablamos aquí del «sacerdote», en cualquiera de sus jerarquías) tiene, aún hoy, un poder tenebroso que sigue basándose en la ostentación de su indumentaria. El poder del clérigo está ligado, íntimamente, al oscuro secreto de su disfraz. Nadie sabe, a ciencia cierta, cuánto tarda un Obispo en vestirse o desvestirse; sólo algunos niños pueden dar cuenta de esto, pero son más tarde silenciados con dinero.

El cristianismo sigue siendo entonces, por acumulación económica, el gobierno mejor disfrazado del mundo, por eso funciona sin necesidad de territorio: están en todas partes donde haya un señor gordo generosamente ataviado con sotana o faldón acampanado de tonos púrpuras.

Durante todo el siglo XIV, por ejemplo, hubo tres clases sociales diferenciadas. Estaban los disfrazados, los bien vestidos y los mal vestidos. La pirámide de poder indicaba que los disfrazados mandaban sobre los bien vestidos, quienes a su vez sojuzgaban a los mal vestidos.

La frontera entre los bien vestidos y los mal vestidos, en ciertas regiones de Europa, era mínima. En Francia, por ejemplo, únicamente los diferenciaba el olor.

A mediados del siglo XV aparece una cuarta clase social en el concierto de las indumentarias. Esto ocurre cuando el navegante Colón (un bien vestido) le pide dinero a los Reyes Católicos (dos disfrazados) para dirigirse en barco junto con un grupo de reos (mal vestidos), a conquistar nuevas tierras.

El hombre moderno descubre entonces a los desvestidos, que son muchísimos y saben bailar muy bien.

Los desvestidos, sin embargo, no cuajan bien en un mundo regido por la vestimenta reglamentaria. El Hombre Falda —o Pollerita— cubre con telas y ropajes al desvestido, y lo hace con mano dura. Una vez ataviado, el desvestido ocupará el cuarto lugar en las posiciones sociales de entonces, bajo el nombre de «esclavo», más tarde «soldado» y recientemente «albañil».

Así comienza una era en donde el antiguo mal vestido (ahora llamado comerciante) tiene, por fin, a alguien de quien burlarse. A esta burla se le llamará, más tarde, el capitalismo.

El Hombre Bota nace en este intermedio. Es un ejemplar violento que ocupará un lugar preponderante en los conflictos entre el Hombre Falda y el Bien Vestido, dos grupos (éstos) que comenzarán a pelear por las ganancias económicas de los Desvestidos.

En general, las guerras de lo siglos XVII a XIX ocurren entre pueblos que acostumbran llevar divertidos disfraces, sobre todo en la cabeza. Turbantes los árabes, tefilines los hebreos, cascos los romanos, cuernos los vikingos, sombreros los cowboys, los indios plumaje. Cada grupo de poder pone como excusa la religión o las tierras, la libertad o la dignidad, el honor o la rencorosa deuda, pero en realidad cada quién defiende a muerte la coquetería de su particular sombrerito.

Finalmente triunfará el Bien Vestido, relegando así el poder de los Hombres Falda a una segunda categoría: los Reyes serán conminados a darse la mano entre sí por el resto de la eternidad, mientras que los clérigos tendrán como castigo devolver trescientos cuarenta dólares por cada niño manoseado.

El Bien Vestido, con el correr de los siglos, decide hacer uso de su posición de poder utilizando únicamente un esbozo de disfraz, al que llamará «corbata». En este punto de la historia se desarrolla una idea muy avanzada: la corbata, que es un símbolo primario de poder, será usada también por el esclavo. La diferencia sólo radica en que los bien vestidos usarán corbatas de un pueblo llamado Italia.

Según los historiadores contemporáneos, hay dos clases de hombres que usan corbata: aquellos que se ven obligados, y aquellos que lo desean. Vamos a centrarnos en el segundo grupo. Hay dos clases de hombres que desean usar corbata: los que suponen que así se verán mejor, y los que sospechan que así se verán más serios. Quedémonos otra vez con el segundo grupo. Hay dos clases de hombres que desean usar corbata para parecer más serios: los empresarios y los políticos. Esta rama de la rama de la rama de los primeros Hombres Corbata, es la que ha dominado el mundo durante todo el siglo XX.

El resto de hombres con corbata son quienes antiguamente se denominaban «esclavos» y ahora se llaman «funcionarios públicos» o «empleados del Estado».

Para despistar, el Hombre Corbata inventa (a finales del siglo XIX) los Juegos Olímpicos, una fiesta deportiva en donde la gente cree que las personas del resto del mundo se visten con atuendos típicos.

Allí se muestra a mexicanos con sombreros gigantes, a rusos con pantalones anchos, a españoles con camisas a lunares, y a africanos con taparrabos de mil colores. Todo es mentira. El mundo se viste de dos maneras: cuando los mal vestidos quieren estar cómodos se desajustan la corbata, y cuando tienen una fiesta se la ajustan. A excepción de la clase baja, que cuando está de fiesta se pone la corbata en la cabeza.

A principios del siglo XXI la corbata comienza a desaparecer, lenta, paulatinamente. En este nuevo tiempo sólo la utilizan (por placer) los ladrones obsesionados con el dinero. En las televisiones del mundo los hombres con corbata ya son únicamente banqueros, directivos de compañías telefónicas, senadores, presidentes de gobiernos democráticos y otros políticos de calaña diversa. Las usan de seda, casi siempre rojas con un traje oscuro, delante de una camisa blanca.

El ya caduco Hombre Falda, y el misterioso Hombre Disfrazado de los tiempos antiguos, utilizaba sus atuendos para despistar y robar, para matar y desposeer. Y lo hacía, al menos, con coquetería y con disimulo.

El actual Hombre Corbata, cercado por las camisetas y los vaqueros del nuevo Hombre Sport, ahora roba sin pudor porque sabe que le queda poco tiempo. El Hombre Corbata de hoy no devuelve el cambio de los teléfonos públicos. Sus bancos cobran comisiones que no tienen motivo. Sus países propician guerras absurdas y se jactan de ello. Y no hacen nada por disimular su maldad, por disfrazarla.

Saben que les queda, como mucho, diez o doce años de robar y de mentir. La decadencia del Hombre Corbata es un hecho conocido por todos, olfateado y sospechado.

El hombre con corbata está muriendo ahogado, y mientras muere da muy torpes manotazos y nos roba monedas de cincuenta centavos o céntimos. Engaña a los adolescentes con el valor de un mensaje de teléfono. Sonríe con sonrisa helada en las televisiones mientras su corbata brilla. Su disfraz perezoso y antiguo, sin embargo, muestra todas las hilachas de los tiempos.

El Hombre Corbata da lastimeros manotazos, estira la mano con gracia, pero no para salvarse. El hombre con corbata es tan obcecado que manotea el aire con el afán de conseguir una corbata nueva, un poco más cara que la que ya tiene, antes de morir. Esto es lo mejor que está ocurriendo en los tiempos en que vivimos.

El castigo es poético, milimétrico y ejemplar.

Hernán Casciari
martes 16 de octubre, 2007


¿Te gustó esta historia?

Pertenece al libro El nuevo paraíso de los tontos, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


01/07/2016 a las 04:04
Así se enseña historia. ¡Así! No es chiste. Desde este día sos también mi historiador favorito.
23/09/2012 a las 01:40
La corbata es el simbolo de opresión del sistema capitalista.
Es increíble que tengamos que anudarnos algo al cuello, lo más apretado posible, para sentir permanentemente que estamos siendo pisoteados por alguién que tiene una corbata mejor y que a su vez es pisoteado por otro de mejor corbata y así hasta llegar al primer eslabon de la cadena, quién seguramente nos pisotea en músculosa y pantuflas.

Muerte a la corbata!
JAVIER
26/10/2007 a las 17:51
No me puedo creer que fumes nobel¡¡¡ Espero que por lo menos no lo uses para hacerte los porros...

Así que el gran Hernan fuma Nobel...se me cayó el mito.
Natalí
25/10/2007 a las 19:04
¡Me alegra haberte encontrado! Tenés esa capacidad de ver cuales son los supuestos subterráneos que manejamos los argentinos, y que yo como estudiante de Filosofía me paso buscando...Besos...y gracias por hacerme cagar de risa (no quería ser menos, yo también te lo tenía que decir)
Maestruli
25/10/2007 a las 11:31
Guau! Foto nueva de Casciari!!?? Encima auspiciada por Mac!? Vayan a la sección "El Autor"
kimi
25/10/2007 a las 10:36
Ayer leí una nota que te hicieron en pagina12. Pero no hablabas de orsai sino de tu otro blog. ¡orsai es mejor!
inforgchu
24/10/2007 a las 22:20
muy bueno el sitio
Musa
24/10/2007 a las 11:29
Ya te han dicho todo...

Me gustó mucho porque recuperás elementos que todos vamos observando, sos un investigador del imaginario social, Hernán. Y con humor hacés que la aspirina sea menos amarga.

En el párrafo creo que 22, que comienza "Allí se muestra a los mexicanos..." me parece que hay ur error, ponés "mal" vestido, pero supongo que te referís a los que venís mencionando como "bien" vestidos, no? Bueno, te lo digo por si lo querés revisar.

Un beso
Johanna
23/10/2007 a las 20:53
Buenísimo. Me llega esta columna en una época en que yo misma estoy entendiendo porque me molesta tanto vestirme de "ponqué" y el tipo de trabajos que lo exigen, como si uno dejara de ser inepto por el disfraz, pero mientras existan personas que se lo crean y le den importancia, seguirá habiendo qué robar, para los disfrazados.
cecilia
23/10/2007 a las 17:12
Hola Hernán, me gustó mucho tu análisis de la historia... Creo que la corbata además de ser un símbolo de poder, es también un símbolo fálico.... de lo que se deduce que el poder es de los hombres, pues las mujeres no usan corbata. Si es verdad que la corbata tiene sus días contados, no me parece en cambio que los poderosos se vayan a extinguir... ni mucho menos, se camuflan entre el resto de los mortales y sino ahí tenés como ejemplo a la monarquía española... vistiendo de calle como gente normal, pero esos si que tienen los días contados!

Te quería decir que me gustó mucho tu artículo de instrucciones para la masturbación de un hijo... estuvo soberbio! muy diferente de todo lo que venís escribiendo hasta ahora, como que se despega... Yo no compré 10 libros, compré solamente uno, pero me gustaría tener un autógrafo tuyo, podré tenerlo algún día? Besos!
23/10/2007 a las 16:34
#116 A mi en la primaria me enseñaron que colon le mostros los huevos, o le paro no se que cosa, por ahi debe venir la cuestion.
El otro tema capaz que no halla sido oregano lo que le pidio, le dijo "che vo' negro va para America, si pasas por Bolivia traete un par de plantitas ;) "
Marcelo
22/10/2007 a las 21:57
Correción (no sé cómo llegó hasta aquí, parece que el artículo es demasiado bueno para darle pelota a detalles):

Al principo del segundo párrafo, "Comparadas... ...la corbata" Debiera ser "Comparada".

Muy bueno Hernán
Yimmi
22/10/2007 a las 21:13
Vaya!!
Muy buena lectura. Gran precedente para los países que celebran (o que roban celebraciones extranjeras para parecer "cool", como el mio) lo que llaman "Halloween"... los disfraces de faldas dan miedito... puede ser el disfraz de esta temporada.
fede o
22/10/2007 a las 15:59
como están las cosas en argentina, vamos a comprar tomate y calabaza con las alhajas de la abuela.

en cualquier momento van a poner verdulerías en la calle libertad. "compro oro - vendo zapallitos".
roberto sánchez
22/10/2007 a las 13:20
Y hablando del descubrimiento de los desvestidos ¿ que habrá hecho Colón para lograr que la reina de las joyas? Ahi hubo algo raro porque no a cualquiera le regalan joyas para ir a buscar especias: Mirá te doy las joyas de la corona si me traes dos bolsitas de orégano y cuatro de ajimolido que sino no puedo hacer chimichurri!!!

salud y buenos alimentos

Aluminio
21/10/2007 a las 18:40
Hernán,

Yo más bien veo que no están en decadencia, sino que se están camuflando. Los con pollerita y sombreritos divertidos, ahora usan cuellitos raros donde iría la corbata, pero el poder sobre sus rebaños lo mantienen. Mira que ahora al viejito Benedicto le dió por la onda retro y hacer las misas en latín. Cualquier día se le ocurre relanzar la inquisición, en versión sXXI, renovada y actualizada. Ahora el mundo es más chico y no hay para donde correr, así que les recomiendo mantener los papeles al día o conseguir nuevos mientras estan baratos.

Jorge
21/10/2007 a las 04:59
Acabo de descubrir este blog, los textos son una total delicia, de hecho recomendé este en http://www.Votalanota.com (lo anoté con el mismo título del texto por si alguien desea buscarlo y votarlo)

PD. ¿Los libros del autor se consiguen en Amazon?
Truman Cipote
20/10/2007 a las 14:58
Perfecta apreciación del hombre de nuestros días. Me encanta el texto, como también me encanta este escritor. Orsai, querido Orsai, eres un jodido crack.

Te leo, como siempre, desde la vitrina más encantadora del edificio más pérfido de Madrid, en un ordenador que más bien parece un pedazo de walkman antiguo. ¿Sabes de lo que hablo? Que bonitos recuerdos, cuando no existían los mp3 y todo, todo, era un mundo perfecto.

Saludos, imberbe.
www.realismosucio.com
Mel
20/10/2007 a las 02:38
No sé si escrito con porro o no, o si para que los que se toman todo en serio y en primer grado hagan polémicas, o no, pero qué placer es leerte cuando le tocas el culo a la historia y a la realidad...
A mi me gusta andar desnuda, pero por elemental supervivencia, solo lo hago en sitios en los que la norma esta admitida. Y sabés qué he observado ? Los naturistas tienen tantas reglas y jerarquias como los vestidos. (Aunque claro, es mas facil tocarles el culo).
Si, Hernan, "la poesia es un arma cargada de futuro", y "nos queda la palabra".

Te abrazo

Mel, (la del flamante bidematic : cuando vaya a Madrid te llevo uno, y nos hacemos un chat bidematico, vale?)
Julio Avendaño
19/10/2007 a las 20:30
Gracias a Dios
y Dios nos ampare del sustituto.
Goose
19/10/2007 a las 19:47

#62 lununa:
"¿De verdad crees que están desapareciendo Hernán? ¿No estarán mutando?"

Espero que no. Mi esperanza es bastante ingenua y simplista...prefiero creerle a Hernán.
Don Pepe
19/10/2007 a las 11:30
Hace algunas semanas me encontré con esta joyita de la internet. Desde entonces, vengo devorando sus post uno a uno como si fueran pequeñas bolitas de azúcar que endulzan mi mañana.

Excelente trabajo!

Mi favorito: "Los Justos"

Saludos
mestizo
19/10/2007 a las 06:15
Hernán, es mi primera participación y si bien ya te había leído en algunos papeles impresos que me pasó un amigo (muy buenos por cierto), me parece que este articulo en particular fué menos divertido, aunque una lúcida genealogía del poder, una especie de Michael Foucault mas descontracturado y entendible, tal vez...
SOL
19/10/2007 a las 04:32
Creo tener la solución al problema: Y si tienes un "accidente" (menor, por supuesto) y tienes que usar un collarín que no te permita el uso de la tan por tí odiada corbata?
Después de un par de días ocurre un milagro y voilá...la lesión ha desaparecido y "gurbai" collarín.
Ahora que si no crées en los milagros, pues, podría suceder como por arte de magia, no?
Suerte (espero que Cris te encuentre una bonita) LOL
Pike Bishop
19/10/2007 a las 00:54
Algo parecido ha ocurrido con la cocaína. Hace años estaba en manos de camellos e inconscientes, gente seria. Ahora no puedes ir a una fiesta que se precie de serlo sin que te la ofrezca algún recién llegado a la postmodernidad.
Camilo
18/10/2007 a las 23:26
Hacía tiempo (muuucho) que no leía una crítica tan entretenida y profunda a la vez sobre el comportamiento histórico que ha tenido (y tiene) este extraño animal... o sea, Nosotros!
Felicitaciones Hernán! De lujo.
German
18/10/2007 a las 22:40
Excelente, esta frase me hizo reír mucho:

"El mundo se viste de dos maneras: cuando los mal vestidos quieren estar cómodos se desajustan la corbata, y cuando tienen una fiesta se la ajustan. A excepción de la clase baja, que cuando está de fiesta se pone la corbata en la cabeza."
Franco
18/10/2007 a las 19:50
Buenismo! es VERdad.. saludos
Hitos
18/10/2007 a las 18:35
Y eso que no has visto o presenciado la investidura de un caballero de la orden (ya sea de Alcántara, de Santiago, de Calatraba o de Montesa) que aun se hacen.
Buenísimo todo el texto pero el trocito de.......A mediados del siglo XV aparece una cuarta clase social en el concierto de las indumentarias. Esto ocurre cuando el navegante Colón (un bien vestido) le pide dinero a los Reyes Católicos (dos disfrazados) para dirigirse en barco junto con un grupo de reos (mal vestidos), a conquistar nuevas tierras....... sublime. Aaaaaaaaaay si lo hubiera tenido a mano el otro día que un uruguayo me preguntaba por mi visión de la conquista de América
RusaRoja
18/10/2007 a las 15:50
...la tela de dos colores con que se envuelve el Dalai Lama dejando un brazo descubierto.....el turbante de Komeini con su barba......el vestido colorido de Rigoberta Menchu con un chal enchorizado en la cabeza.......la reina Sofia con mantones andaluces...la pañoleta de Arafat......el pullover de Evo Morales...la panza del Buda.....la flor en la testa de la Duquesa de Alba.........
Innumerables los Sincorbata en emblemas fatuos.

Hernan permitime reiterar
Sos un superdotado
A tus pies
RusaRoja
Bart
18/10/2007 a las 15:15
Cristina :

¿Luego era eso,no? (#7) ¡Lo sabía!
Cristina
18/10/2007 a las 14:44
Esto me hace acordar que tenemos que ir a comprarte un disfraz.

Cuantas fotos te voy a sacar el día que te lo pongas!
Shulila desde el Medio Oriente
18/10/2007 a las 13:11
Siempre me haces reír, luego le paso tu teto a todos mis amigos en México para que lo gocen también... en este texto fue mennos fácil escoger una línea favorita, pero esta me sacó la carcajada:

"... en realidad cada quién defiende a muerte la coquetería de su particular sombrerito."
gracias por el humor matinal

Shu
rosario
18/10/2007 a las 12:41
La corbata es mas de lo que se dice es un simbolo, insinuante y trae un mensaje; observe su forma y hacia donde se dirije su sentido de orientacion; los diseñadores y publicistas entre otros saben enviar mensajes con las lineas mas sutiles en una prenda de vestir. En muchos lugares la corbata es un simbolo de poder, si una persona la usa los demas le muestran sometimiento. La insinuacion hacia la cadera es bien notoria; y su forma tambien. Y el pantalon no escapa, es la prenda mas EXHIBICIONISTA QUE SE HAYA USADO; y la mujer queriendo imitar al hombre ya ni se quiere vestir se cubre (o se ciñe) y se viste mas para su vida intima que para salir a la calle.
Las faldas que no suban de la rodilla y que no sean tan angostas son muy confortables y saludables para hombres (por su anatomia; la costura central del pantalon lastima las partes nobles, y produce impotencia y esterilidad y cancer del testiculo); y tambien para las mujeres, cuando las usan muy cortas o muy estrechas pasan verguenzas.
Hombre Sin Corbata
18/10/2007 a las 04:43
sos un maestro!!? sos un ídolo!!!?

Sos Dios!
Sergio
18/10/2007 a las 03:21
Hernán! sos un maestro!! ídolo!!!
Cuidate
Suerte
Lalodelce
18/10/2007 a las 00:31
Tus libros aún no se venden en Amazon, lo que complica su adquisición en Gringolandia. De todos modos ya me hice de uno. Me encantaría regalarlos a mis coterraneos, pero habrá que esperar hasta que lleguen los traducidos al Inglés. Lo tienes como proyecto?
andrea
17/10/2007 a las 22:33
...y las corbatas
Andrea
17/10/2007 a las 22:27
Pues la verticalidad que siempre ha habido entre los poderosos y los no pudientes (que en mi opinion son los libres) se ha visto directamente relacionada al disfraz, pues la apariencia es algo que la gente no para perseguir, la insensatez de esconder quienes somos nos ha acosado en toda epoca.

Me has hecho recordar de la obra teatral "Happy Days" de Beckett, donde Winny, representando a muchos de nosotros, se aferra a lo material para no aceptar que la muerte es inminente, hundida en un monton de tierra, de nuevo presa de la tendencia vertical de ver la vida: el cielo y el infierno... y el pobre hombre en el medio, comprando cosas en el mall para sentirse vivo, como si no fueramos a alimentar a los mismos gusanos que nos hacen banquete sin diferenciar si fuimos reyes o esclavos. Asi como verticales pueden ser las castas sociales, raciales y economicas.

Es un gusto leerte...
Zebas
17/10/2007 a las 21:47
Si el mundo hubiera permanecido en pelotas los grados de poderes y maleficio serian tan reconocibles?
Me pregunto como seria un mundo de "completamente desvestidos", donde las intenciones serian muy claras, no existiría la equivocación y los fabricantes de ropa interior estarían dedicados a producir pequeños ruleros y peinetas.
Simplemente estupendo tu rol de pez referencia, las demás sardinas nos movemos en la dirección indicada.
Crysty
17/10/2007 a las 20:08
A poquitos días de las elecciones presidenciales de acá, la lista de "Hombres corbata" y "Mujeres polleritas" a los que a uno le gustaría ahorcar en sus propios disfraces (tanto reales como simbólicos)...es bastante surtida, ya que las propuestas de una Argentina mejor, que nunca llegaremos a vivir, son lanzadas a cara de chapa por personajes hilarantes a los que no les importa disfrazarse a costa de todos nosotros...
¿Viste? Me contagiaste la ironía de tu blog...
Besotes grandes desde esta serrana Cosquín del interior.
Suerte, chey!
Vivienne
17/10/2007 a las 19:14
Con tanta adulación la camisa blanca tuya de la auto-estema debe brillar tan espectacularamente que una corbata por delante sería ridículo. Pero voy a adular también! Soy inglesa, pasé 6 meses en Argentina hace 18 meses y me encantó, vivo en Sitges y te juro hay más Argentinos aquí que en BsAs (especialamente durante verano por los soccoristas). Ya he comprado el libro - 2 copias (que no son 15 entonces no te espero en mi casa) con la intención de regalarlos a mis queridos amigos argentinos. Por que? Porque si. Quién necesita un cumple o navidad para regalar un libro? Pues, regalé uno y me quedé con el otro porque el tesoro es mio! Sinceramente, no entendí todo pero por otra parte, que manera de hacerme reir. Sigo sonriendo cada vez que voy al super y veo una botella de horchata. He mandado la dirección del blog a todos mis amigos en Argentina. No es nada original decirtelo pero gracias Hernán. Saludos
neo
17/10/2007 a las 19:05
Me queda una duda: ¿esto lo has escrito con cigarrito o sin cigarrito? Es por valorar tu estado de ánimo. Cruel que es uno.
violeta
17/10/2007 a las 18:48
Inesperado. Estoy gratamente sorprendida. Hacía tiempo que un escrito no me atrapaba tanto. Gracias Hernán. Petons des de València.
Sofía
17/10/2007 a las 18:19
Hernán, gracias por escribir con tanta frescura y verdad.
No hay palabras para describir tus textos, sólo voy a decir que me sacan una sonrisa.
Hay más argentinidad en vos que en muchos de los que están acá en Argentina.

Saludos.
M!~
17/10/2007 a las 18:01
Los escoceses usan faldas.
Neuquina
17/10/2007 a las 16:45
Ojala la decadencia del hombre corbata no de lugar a un especimen peor.
Me gusto el post.
saludos
Maestruli
17/10/2007 a las 16:43
¿Y ni una línea para el Hombre Moñito? Esos que se suben a un escenario a soplar por tubitos de diversas formas, a tocar bombos y platillos, y a frotar cuerdas sobre unas cajas de madera. El peor es el que tiene un palito que revolea en el aire, que generalmente está muy despeinado y encima te da la espalda.

Aunque por suerte el Hombre Moñito no le hace mal a nadie.

fede
17/10/2007 a las 16:41
Y a los que alguna vez nos hicieron la corbata colombiana y nos obligaron a cantar Papi Chulo... esclavos humillados no?

Teltubi gris

marlok
17/10/2007 a las 15:21
GE-NIAL. Lo mejor por lejos en mucho tiempo tanto en Orsai como en cualquier otro blog de habla hispana.
Casi me pongo a llorar en un momento por lo sublime de lo que estaba leyendo, no se si yo estoy equivocado, pero este post me pareció soberbio, veo que los comentarios son muy jocosos y algunos simplistas, pero creo que este relato se merece algún galardón a nivel internacional porque es, y lo repito, GE-NIAL.

Saludos Hernan, seguinos regalando prosas como estas... nosotros agradecidos.
Paco Achaval
17/10/2007 a las 14:39
Crimson, en realidad es el mismo tema, solo que da para otro post Casciari. Por suerte la mia no evoluciono (quedo en hippie) pero sigue empecinada en que use traje y corbata en las fiestas de bodas, je je
José María
17/10/2007 a las 14:25
Tampoco se gasten de dejar links a sus blogs ni nada. Al igual que con los comentarios, dicen que Hernán sólo los visita a cambio de 15 libros comprados y con comprobante de pago en mano. Yo por eso no pongo nada, todavía me faltan 4. Bue... 5 (perdí la factura de uno). Salud.

PD: Uso corbata. Y a veces falda.
ire
17/10/2007 a las 13:51
Nadie sabe, a ciencia cierta, cuánto tarda un Obispo en vestirse o desvestirse; sólo algunos niños pueden dar cuenta de esto, pero son más tarde silenciados con dinero.



(y en el mejor de los casos le dan dinero..)
Crimson
17/10/2007 a las 12:30
A no olvidar que la actual decadencia del Hombre Corbata también es consecuencia del irrefrenable ascenso de la Mujer Botox, histórica sucesora de la Mujer Traje Sastre y enconada rival de la Mujer Batón. Pero ése es otro tema, claro. O no.
Alberto José
17/10/2007 a las 12:17
Excelente post. Hernán, gracias de nuevo.
En lo que no coincido con vos es en que en 10 ó 12 años no van a poder robar más. Creo que van a seguir robando, con corbata, sin carbata, con pañuelo al cuello, con bandana o en alpargatas.
Un abrazo.
Schaduwplek
17/10/2007 a las 11:27
Muy bueno, pero te equivocas en una cosa. Los desvestidos (más tarde vestidos y llamados esclavos) no los descubrió Colón. Se descubrieron muchísimos años antes en África (fuente inagotable de esclavitud durante milenios).
oscar
17/10/2007 a las 10:59
Muy buen relato.
No se en Argentina, pero aqui en los 70 surgio el hombre pajarita, que acompañado de unas patillas salvajes lucho sin cuartel contra el hombre corbata.
Gracias a dios, la lucha fue corta. Aunque de principios nobles, la vision de un hombre pajarita era demasiado dantesca.
Rodrigo
17/10/2007 a las 05:42
Hernán, que capitalista te estás poniendo!. Solo por el hecho de comprar 15 de tus libros ofrecés comentarios a domicilio. ¿Dónde quedó el bolche drogón que vomitaba los restos de una mala noche en las begonias de la vecina, eh?.
No importa, igual te deseo lo mejor con tu libro.
Exitos.
nt
17/10/2007 a las 03:34
me disponía a preguntarte si alguna vez lees los comentarios (ya que he visto muchísimos) pero más arriba contestaste a varios y entonces me doy por respondida. me gusta mucho tu blog, me dejó helada el cuento del primer asalto porque camino siempre por las calles que mencionas. esta semana me compro tu libro, vale la pena ?
SOL
17/10/2007 a las 03:04
Se nota que estoy ansiosa? lol
SOL
17/10/2007 a las 03:01
Hernán #47: Ya rugiste, "lion".

Los estaré esperando por estos lares (a ambos, el libro primero y posteriormente, a Casciari).

Saludos 1000.
Jhordan
17/10/2007 a las 02:11
Hola Hernán, te escribo desde Trujillo-Perú y bueno para colocar la idea de tu post en mi país .... En la actualidad, a mi parecer, el fiel ejemplo del "Hombre Corbata" por estos lares es "el chino" Fujimori con su pata Montesinos. ¿Q dices?
eugenia
17/10/2007 a las 02:06
Me cague de risa! pase por casualidad! felicitaciones
DrGEN
17/10/2007 a las 01:38
Aún hoy sigue habiendo seres que ostentan sus detestablemente ridículos atuendos... quizá el máximo exponente de esta calaña sea el arzobispo de Toledo (y su séquito no se queda atrás!)

Saludos,
DrGEN
Gra
17/10/2007 a las 01:35
Primera vez que escribo... Pero apenas leí, tenia la necesidad de compartir, que para mi el "Hombre Corbata", es en realidad el "Hombre que lleva todo el tiempo un babero de adultos, aun cuando no este comiendo"
g
17/10/2007 a las 01:34
Me encantó Hernán, todo!
Pero creo que se te olvidó otro disfraz digno de admiración y lleno de rango: el de los árbitros! También el uniforme de los de zumo es increíble.
Alicant4ever
17/10/2007 a las 01:11
Y los nudos de las corbatas ¿es que nadie se acuerda de ellos?
Marcelo
17/10/2007 a las 01:06
#61: Aceptadas las disculpas. Efectivamente, me siento gente e inteligente. Pero le pido que lea nuevamente mi comentario. No me he defendido de nada. He dicho que a mi me resulta mas comodo ponerme un traje por las mañanas que andar eligiendo que ropa ponerme, claro, siempre y cuando estemos hablando entre personas que vayan razonablemente vestidos por la calle. Si Usted es del estilo "me cago en la elegancia" no tenemos nada mas que comentar.
Saludos cordiales,
lununa
17/10/2007 a las 00:17
¿De verdad crees que están desapareciendo Hernán? ¿No estarán mutando?
tragopansatiro
17/10/2007 a las 00:06
Estimado M
Disculpeme si lo he ofendido. No ha sido mi intencion. Tampoco he querido subestimar la inteligencia de nadie. Ocurre que al hacer esa clase de comentarios a la defensiva, en un blog como este, luego de tan brillante post, se desprende o que usted no lo ha entendido o que su sentido del humor es limitado. Y le pido por favor que no me tutee. Cordialmente, sin ser ni gente ni inteligente. Como usted.
Marcelo
16/10/2007 a las 23:58
#58: Por favor no subestimes la inteligencia de la gente, que justamente eso es ser reaccionario !!
vecina
16/10/2007 a las 23:40
Una tapa de hoy que parece ad hoc para tu post.

http://www.pagina12.com.ar/diario/principal/index-2007-10-16.html
tragopansatiro
16/10/2007 a las 23:39
#56; nadie lo ha acusado de nada. Por favor, no se justifique. No sea reaccionario; esto es Orsai. El post evidentemente no lo ha entendido. Cordialmente
chikarkas
16/10/2007 a las 23:39
Me gustó, muy buena historia de la corbata.

Creo que hay otros disfrazados del siglo XX, que serían los deportistas profesionales. Sus disfraces puede portarlos cualquiera comprándolos a precio de oro.

O sea que uno hace el ridículo disfrazándose también y además tiene que pagar.
MARCELO
16/10/2007 a las 23:26
Hernan, me gusta tu forma de escribir. La disfruto, es agil y punzante. Es original el ensayo, aunque no lo comparto totalmente. ¿Que hay de los dictadores sin corbata? Los que usan ropa del pueblo, que aparentan ser mal vestidos (Hugo Chavez, Fidel), creo que como dice Enrique Santos Discepolo el gran problema del siglo se resume asi: "...No pienses mas, sentate a un lado, a nadie importa si naciste honrado...es lo mismo el que labura, noche y dia como un buey, que el que mata, el que roba, el que vive de las minas o esta fuera de la ley."
TRABAJO EN UNA OFICINA Y LO MAS COMODO QUE HAY A LA MAÑANA ES ELEGIR TRAJE Y CORBATA y NO COMBINAR LA CAMISA, PANTALON Y CHAQUETA....
Farsa Alarma
16/10/2007 a las 23:14
Como siempre, que graaaaande!!

Gracias por darnos excelentes momentos de felicidad.
La Filistea
16/10/2007 a las 23:00
Bué,, exelente ejemplo con fechas y hasta uno que otro puntapié a las grandes faldas faldas de los "vatichicos del vaticano"

En mi país también se les denomina (frase trillada) ladrones de cuello blanco, con todo y las pomposas corbatas psicodélicas que se tiran yo no puedo agregar mas que son unos hijos de su gran puta, mas cuando hablamos de las guerras estúpidas.

Abrazos fuertes Hernán!
Oyo Mepon Goloco
16/10/2007 a las 22:46
Aguante el Hombre Sport! jaja!
Muy bueno, como siempre.

Saludos e invitaciones a pasar por el blog de Oyom

http://oyomes.blogspot.com


PD: y entre los Hombres Corbata con distintos tipos de nudo, ¿qué diferencias hay?
Ad
16/10/2007 a las 22:40
simpática forma de trastocar la historia del vestir....
Alejo
16/10/2007 a las 22:31
Madre mía, nunca ví a nadie tan arrepentido por repetir posts ... tranquila Katana, que Hernán es piadoso. Eso sí, ahora me parece que por el error vas a tener que comprar al menos 15 copias del libro (de regalo, viene con el comentario de Hernán ... EN TU PROPIA CASA!!!!).
Katana
16/10/2007 a las 22:16
Dios mio!!!, que hice, decia que tenia que esperar y mandarlo nuevamente, me lo puso dos veces, SORRYYY!!! nunca imagine que enviaria todos los intentos, es mi primera vez, lo siento mucho en el alma, borra los que quieras.
Katana
16/10/2007 a las 22:07
Hernan, FELICIDADES, un maestro, hubo trabajo en ese post, pero trabajo del bueno! Tu libro no ha llegado a USA pero lo compro en Baires el ano que viene. EXCELENTE! Quiero que sepas que me mori de risa con "Disculpe, me dice donde hay un quiosco?" Buenisimo, se lo mande a una miga catalana que vive en Buenos Aires.

Katana, la cubana.
 Psicomollejita
16/10/2007 a las 21:53
Menos mal que amanecí engripada hoy. Porque sino hubiera leído el texto unas 2 horas más tarde de lo que lo estoy haciendo.

Gracias Hernán, por darle sentido y gratitud a mi reposo por resfriado.

Saludos a los opinólogos (me encantó ese título #34, implicará su respectivo disfraz, #31?) desde una Venezuela dolorosamente precomunista. (de acuerdo con Alejo #41)
 olo mosquera
16/10/2007 a las 21:48
Es más: si comprás quince y me presentás factura, voy a hacerte el comentario a tu casa.
Laura
16/10/2007 a las 21:37
Hernán sólo responde los comentarios si le comprás diez libros suyos. Tss, tss.
tacho8
16/10/2007 a las 21:14
Buenisimo hernan...

pero creo que te faltó un subgrupo muy importante de "hombres-corbata" - para mi, el más absurdo de todos - que es el de los periodistas deportivos de TV.

Y no sólo es un mal de por aca en el rio de la plata, sino que a través del cable ves que es un mal "universal",
Lo más graciosos para mi gusto es en ESPN, cuando ves a los ex futbolistas (de futbol americano) devenidos en comentaristas, que no tienen ninguna vocación -y menos aun el "phisique du rol" - para usar chaqueta y corbata... y se les nota.
Otháner
16/10/2007 a las 20:57
Sólo una palabra: Soberbio.

Saludos desde México.
juliet.
16/10/2007 a las 20:20
Un grande Hernán.
Saludos
Juliet.
 Emiliano del Valle
16/10/2007 a las 20:12
Excelente hernán, interesante análisis y muy buenas frases... pero ojo con los hombres elegante-sport o geek-sport... no se sabe que traman!
Alejo
16/10/2007 a las 19:31
Excelente texto. Pienso que, en general, tus textos suscitan un debate que es totalmente inútil: la gente no se suele dar cuenta de que no son para discutir, sino para disfrutar la ironía, el mensaje (mentiroso muchas veces) escondido detrás de las líneas, y el buen escribir.

Aún así, no puedo reprimir mis ganas de hacer un comentario al respecto de éste en particular:

Hay que darse cuenta, de una buena vez por todas, de que el que en realidad tiene el poder es la persona común de a pie, que va al supermercado a comprar todas las semanas, no el súper empresario o el súper político. La reducción del sistema capitalista al "monstruo malo y feo que nos viene a comer y a dominar a todos" es la mejor excusa que encuentran las personas comunes (que sí son dueñas de sus decisiones y su destino, pero que no quieren darse cuenta) para no esforzarse y hacer las cosas como debiera ... total, "es este capitalismo malísimo que me quiere dominar!".

Bill Gates no sería quién es si millones de personas no hubieran comprado su producto; los malos políticos no harían las cosas como las hacen si nosotros no los votásemos ... de quién es la culpa entonces??

Perdón por la extensión y un saludo!
David
16/10/2007 a las 19:17
Hernán, enhorabuena por el libro. Ya he comprado dos copias y tienes por lo menos tres lectores nuevos en mi entorno. Gracias por el buen rato.
MaGgioLo!
16/10/2007 a las 18:49
Buenisimo, simplemente notable.. siempre leo tus textos.

Creo qe seria util, un boton de "texto al azar" para así poder llegar a los textos masa recónditos, por asi decirlo.

Saludos!
 olo mosquera
16/10/2007 a las 18:45
Casciari no piensa.
clavijo
16/10/2007 a las 18:35
Excelente articulo.
Sin embargo no se si los encorbatados por obligacion son esos mismos ignorantes sin estudio que por ponerse una corbata ya quieren que los traten de doctores. ¿que piensa Casciari?
Guille
16/10/2007 a las 18:15
#20 "Los politicos no son mas que titeres de los empresarios, quienes son realmente los que han dominado el mundo (y dominan)"

Si, y por cierto, mientras más poderosos son, más crotos se visten, o bien desvestidos, lo cual nos indica lo difícil que es ubicarlos.
Andrea
16/10/2007 a las 18:11
y esto que llaman moda(hoy todas rubias, mañana todas morochas, hombres depilados, cejas depiladas....ropa marca Acme, con los huevos hasta la garganta de justos que van¡¡¡¡) esos tambien tiene su trastono grave escondido.... bueniiiiiisimoooooo...Muy buen hecho el trabajito historico eh¡¡ y su lectura un placer. un saludo
Goose
16/10/2007 a las 18:10
Hernan: Como siempre, exelente.

Y a todos los opinólogos (con mucho respeto), creo que un artículo así no es para debatirlo.
Es para disfrutarlo y reflexionarlo, dos cosas que Hernan sabe combinar muy bien y que infaliblemente marcan su estilo.


P.D: En Argentina todo nos llega tarde (exepto las boletas de servicio). Ojalá que el nuevo libro sea una exepción...
 Maruh
16/10/2007 a las 18:09
Para mi, Hernán, que al Hombre Corbata se lo están comiendo los "Casual Days"
ANA
16/10/2007 a las 17:24
Hola Hernán, muy bueno el articulo...GRACIAS...y creo que la corbata hoy en dia es algo que distingue tal vez la personalidad de la persona que la viste, o lo que quiere reflejar ante los demás.... Por cierto quiero saber si tu libro de "España, perdiste" ha salido en México con alguna editorial , como salió el de "Más respeto que soy tu madre"con editorial Grijalbo..agradeceria tu respuesta...Que estés muy bien...
Mar
16/10/2007 a las 17:10
Y de que nos disfrazamos nosotros, los que leemos Orsai ?
Carmen
16/10/2007 a las 17:10
Esta frase me dio un poco de escalofrío "Nadie sabe, a ciencia cierta, cuánto tarda un Obispo en vestirse o desvestirse; sólo algunos niños pueden dar cuenta de esto, pero son más tarde silenciados con dinero."

 Javier Battigelli
16/10/2007 a las 16:56
Siempre me pregunte para que carajo servia llevar un pedazo de tela colgado del cuello y que carajo tendria que ver con vestir bien y la obligatoriedad de algunos lugares en donde todavia la exigen... por suerte estos dias se estan terminando.

exelente texto.
 juanpex
16/10/2007 a las 16:35
jajajaja, linda lectura de disfraces =)
están buenas estas analogías absurdas pero con algo de verdad.
como la de los paises, esa me encanto
Salud!
16/10/2007 a las 16:32
No puedo creer que la gente analice tus cuentos en Google. No lo puedo creer. Sera la nueva version de la imbecilidad? Imbecil 2.0?

Adhiero a Bestiaria.
GinesF
16/10/2007 a las 16:31
¿Y que pasó en esta historia con aquellos que llevamos corbata por obligación?

Esclavos igual, ¿verdad?

Un abrazo.
 Carolina Aguirre
16/10/2007 a las 16:28
Che, ¡que acá también venga el malón de boludos que tengo en mi blog a quejarse de "niño manoseado"!
tragopansatiro
16/10/2007 a las 16:26
En mi pueblo de la infancia, Tito, nacio con corbata. Jamas se lo vio sin ella. El sabado, iba a comprar los cuernitos para el mate con corbata. Nunca hubo domingo que no asistiera a misa de ocho sin ella. Hasta se lo veia cortar con la bordeadora de corbata (sin saco, en este caso) Termino gerente del Provincia...
fede o
16/10/2007 a las 16:22
qué coño pasó en el 1138? googleando veo:

"San Bernardo lloró amargamente la muerte de su hermano. Era el año 1138"

"en el año 1138, los musulmanes llegan hasta las mismas puertas de Toledo "

"A partir del año 1138 (Hangzhou) se convirtió en un importante centro de comercio."

"... el rey de Aragón, Ramiro II, y su yerno el conde Ramón Berenguer concedieron a Tauste el año 1138. En ella se da a los pobladores la propiedad de todo el término municipal"


pescar en la web a qué te referís es más difícil que encontrar una brizna de paja en una montaña de agujas.
David
16/10/2007 a las 16:18
Muy buen artículo.
Armando
16/10/2007 a las 16:13
Da para un cuento-corolario: "Historias de Corbatas", las corbatas de Hitler, de Stalin, de Reagan platicando entre sí, o una "Corbata del Poder" circulando como herencia-botín entre los poderosos del mundo. Y solo como nota, hay un par de variedades francesas que también son muy socorridas, aunque es cierto que Italia domina.
 Maximiliano
16/10/2007 a las 16:12
Muy bueno como siempre, gracias.

Solo una cosa:

"...más serios: los empresarios y los políticos. Esta rama de la rama de la rama de los primeros Hombres Corbata, es la que ha dominado el mundo durante todo el siglo XX."

Los politicos no son mas que titeres de los empresarios, quienes son realmente los que han dominado el mundo (y dominan)

Buena suerte y mas que suerte
Sonia
16/10/2007 a las 15:59
Hernán: ahora, gracias al #9 vas a poder disfrazarte como quieras.
 Demián
16/10/2007 a las 15:57
Muy bueno, ojala termine pronto el tiempo de las corbatas.
Gerardo
16/10/2007 a las 15:53
Wow, primera vez que llego tan cerca. Abajo las corbatas! Arriba los pulovers!
francisco
16/10/2007 a las 15:43
El poder siempre tiene que verse absurdo, casi ridiculamente absurdo, para que las masas lo reconozcan como algo distante... algo más o menos asi dice Foucault en Los Anormales.
Saludos.-
Demian
16/10/2007 a las 15:35
Ojalá. Simplemente eso... Ojalá.
Paco Achaval
16/10/2007 a las 15:28
Genial Maestro!, son el tipo de escritos que disfruto del principio al fin; por usar un formato divertido, original e incisivo y por coincidencia en conceptos. Justamente el sábado pasado, originé una acalorada discusión familiar por resistirme a usar traje y corbata en una fiesta de bodas, je je.
Joseeé
16/10/2007 a las 15:24
No pasará a engrosar mi lista de favoritos (entre los que descansan casi todos los textos de este blog), pero igual me gustó, por la originalidad y por el trabajo. ¡Qué derroche de sapiencia sobre cortes y estilos!
Hay investigación ahí, cosas que no se saben a menos que seas modista.

Te menciono en un cuentito costumbrista.

Abrazo,

José.
fede o
16/10/2007 a las 15:13
conozco un hombre corbata (que NO es mi amigo) a quien la madre, antes de tirar a la basura una corbata italiana ya muy gastada, le saca la etiquetita y se la cose a una nacional.
llauisset
16/10/2007 a las 14:57
lo has bordado, ahora entiendo la historia...
 olo mosquera
16/10/2007 a las 14:55
#9: ¿Vas a comprar diez de mis libros para regalar en Navidad? Dios quiera que tu ejemplo sea seguido por muchos otros lectores. ¡Gracias!
Mónica & Cía.
16/10/2007 a las 14:49
No me acuerdo como llegué a tu blog, Hernan. De esto hará ya un año y sigue siendo el único para mí.
Normalmente soy muy espeditiva con la red. Busco algo que necesito, concreto, lo apunto o imprimo y a otra cosa...
Tampoco nunca había ¿posteado, se dice?

¡¡¡Muchísimas gracias por lo que me haces reir, GRACIAS!!!


(Tu libro será el regalo de Navidad más socorrido en mi entorno, primero compraré 10, y luego ya veré a quienes les tocan...)
16/10/2007 a las 14:47
Un muy interesante análisis, solo creo que deberías profundizar un poco más en que las vestimentas de los sacerdotes fueron disminuyendo paulatinamente con el correr de los años, para tener más oportunidades de manosear niños antes de que se escapen.
Y además no comentaste como muchos de los mal vestidos se convirtieron en "hombres de moño" (una especie de hombre corbata pero mas berreta) y que a su vez se volvieron mozos de bares, que con el paso del tiempo fueron reemplazados por señoritas con pantalones ajustados y riñoneras.

Un abrazo Martín
Bart
16/10/2007 a las 14:46
Vaya, no me digas que estás invitado a otra boda y pretenden que lleves corbata.
Emanuel
16/10/2007 a las 14:32
Exelente Hernan, gracias por una dosis de buena lectura matinal...
Axel
16/10/2007 a las 14:29
Más allá del artículo, que está bien, a mí me cuesta acostumbrarme a la gente de traje y sin corbata. Me da la sensación de que falta algo. Los trajes son todos tan parecidos que la corbata es, para mí, el único toque relativamente personal que la gente que usa traje podía darle a su vestimenta.
Sólo tengo un amigo que trabaja de traje y ahora se le dio por usarlo sin corbata y cada vez que lo veo me da la sensación de que salió apurado de su casa o algo así.

Me gustó mucho lo de los antílopes. Inesperado.

Saludos!
Konectada
16/10/2007 a las 14:27
Creo que ahora los del poder son los hombres en Kaki que para no quedar mal se han quitado la corbata y usan cardigans a lo Bill Gates o kakis a la Sergei . Resulta que el hombre del traje gris es ahora el "obrero" de las minas de otros dias. Que se indumenta para creerse que importa pero solo compite con otro millon de tornillos. Pero no es mas que la mima copiar a lo que creemos que tienen alguna influencia. A ver si volvemos a la epoca de menos ropa y mas baile y como va lo del clima a lo mejor sea posible.
ernesto
16/10/2007 a las 14:22

mira hernan , del verdadero poder no tenemos ni idea de como estan vestidos, estan escondidos, creo que los que aparecen son sus monigotes. saludos.
Konectada
16/10/2007 a las 14:21
Wao segunda!

"El hombre moderno descubre entonces a los desvestidos, que son muchísimos y saben bailar muy bien"

De primera esta frase, pocas palabras y muchas ideas. Me encanta
Purpurina!
16/10/2007 a las 14:16
No me importa naaa!
Pris!