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Sociedad
viernes 13 de enero, 2006

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viernes 13 de enero, 2006

La frente alta, la frente tersa

       

Ya no quedan viejas originales de fábrica. Quiero decir encorvadas, vestidas sin estridencia y abocadas a la labor del punto cruz. Ya no queda ni un especimen entrecano y silencioso, al que nombrábamos abuela —aunque no lo fuese— cuando nos pedía ayuda peatonal. Venga que la cruzo, abuela. Ya no queda ni una en las grandes ciudades y en breve no las habrá tampoco en el mundo, por culpa de la mujer actual, que, con tal de no envejecer, prefiere inyectarse botulismo.

Cuando los de mi edad éramos chicos (digamos hace un cuarto de siglo) las señoras que traspasaban los sesenta y cinco años no estaban en la pavada, como ocurre ahora. Las viejas de entonces poseían una especie de saber oculto, rústico y efectivo, para casi todos los males posibles: los del cuerpo, los del corazón y los del alma. Sabían solucionar un dolor de muelas con la ayuda de un sapo, por ejemplo, magia que la vieja moderna ya no practica. Sabía mezclar yema de huevo, azúcar y vino de misa para alegría de los nietos jóvenes; ahora las viejas les compran Danoninos. Sabían, en realidad, utilizar la experiencia de los años, no las avergonzaba el calendario.

Eran tiempos, los de mi infancia, en que todavía podíamos ver por la calle a señoras mayores con canas. Yo ayer estaba sacando cuentas, y hace mucho que no veo una cana verdadera, de mujer, por ninguna parte. No sólo eso, sino que las viejas actuales vuelven de la peluquería con colores estrambóticos: rojos zanahoria, amarillos fluorescentes, infinitas variantes del castaño con reflejos y, desde no hace mucho, hasta una especie de azul metalizado que las hace parecer, además de más viejas, un poco extraterrestres o incluso borrosas; como si les hubieran envuelto el pelo para regalo.

El gran problema es que por culpa de ese peinado horroroso al que le llaman la permanente y que sin embargo no les dura nada, hoy resulta casi imposible reconocer de atrás a una vieja. Todas son iguales.

Las canas que ya no vemos porque se esconden bajo litros de tintura cursi, los arrorrós que los bebés de hoy no escuchan porque sus abuelas modernas están en el bingo o estudiando en la escuela nocturna, la medicina campestre para salvar a los demás que las abuelas de hoy han sustituido por la cirugía dermoestética para salvarse solas, todo aquello, ha empezado a morir con esta nueva generación de mujeres empecinadas en parecerse a una ciruela hinchada, a una caricatura de Lánger, a un hazmerreír que no hace gracia.

¿Por qué ya no tejen escarpines, ni bordan mantillas, ni cuentan historias de aparecidos? ¿Por qué las abuelas de ahora, en lugar de a Gardel, escuchan a Julio Iglesias, y algunas a su hijo Enrique? (Las del pelo azul.) ¿Por qué ya no se espantan las señoras mayores con los chistes picantes, sino que hasta son capaces de contarlos en la sobremesa, sin gracia siempre, sólo para sacar patente de desprejuiciadas? ¿Por qué nuestros hijos habrán de privarse de la calidad de las abuelas que yo tuve, y padecer en cambio a otras que prefieren divorciarse antes que enviudar como dios manda?

La vejez femenina natural, en estos tiempos, sólo crece bajo el amparo de la pobreza. Únicamente vemos el verdadero rostro de una anciana en la mujer que no tiene el capital suficiente para pintarse como una puerta, o para ponerse colágeno, o para inyectarse bottox en las ojeras. Ya no es vieja la que quiere, sino la que no puede dejar de serlo. Estamos en camino, muy cerca ya, de que la vejez sea sólo un síntoma inequívoco de miseria, no de sabiduría o dignidad. Ya no les importará a estas señoras ir con la frente bien alta por la calle, pero sí bien tersa.

Por los fragmentos que alcanzo a oír cuando hablan entre ellas, las viejas de hoy —además— tienen preocupaciones banales, sin sustancia y casi siempre reproducen una charla anodina y ramplona. Ya no saben curar el empacho, ni tirar el cuerito, ni cantar viejos tangos irrecuperables, ni fajar con un poncho los pies de una criatura para que duerma por la noche de un tirón. Las viejas actuales únicamente repiten como loros las nuevas tendencias falsas de las revistas de la peluquería, y desean, más que ninguna otra cosa en este mundo, que nadie sepa nunca la verdadera edad de su vejez.

Para peor, la mercadotecnia les sigue la corriente: las telenovelas actuales ya no están confeccionadas para la anciana venerable de ayer, que buscaba un romanticismo angelical para pasar la tarde, sino para la vieja recauchutada de hoy, para las señoras degeneradas que pululan en este tiempo. Ahora las telenovelas ponen muchachos semidesnudos, untados en aceite, en lugar del recio galán de bigote fino. La vieja de hoy es un monstruo alimentado por la televisión vespertina, y me temo que es poco lo que podemos hacer para salvar a nuestros hijos de su cercanía.

Las pocas viejas sensatas que todavía quedan (lo mismo que el koala y el ford taunus) se irán extinguiendo en la soledad de los geriátricos y en los pueblos chicos, y sólo quedarán estas otras, las siliconadas, las lectoras de best-sellers de quince pesos, las sexuadas, las contemporáneas, las de los perfumes penetrantes, las compradoras de teletienda, las que ven en sus nietos no una segunda oportunidad, sino un dedo que las humilla o las delata.

Y en no muchos años, las criaturas ya no sabrán que en el mundo había ancianas cocineras que empezaban a preparar el estofado cuatro horas antes, ancianas reales con canas y trucos para el mal de amor, cebadoras de los primeros mates dulces, que recitaban coplas antiguas y las repetían mil veces por las tardes de la infancia y que ya son coplas inolvidables,

Negrito, ¿querés café?
No mama, que me hace mal,
¿Y entonces, qué querés?
Chocolate, pal carnaval.

Coplas incluso inolvidables treinta años después, cuando el niño ya no es un niño ni vive a la vuelta, ni puede ya despedirse, ni podrá.

En memoria de Teodolina Longhi de Casciari (1915-2006), la abuela Chola, que era de las sensatas.

Hernán Casciari
viernes 13 de enero, 2006


La frente alta, la frente tersa

por Hernán Casciari

Ya no quedan viejas originales de fábrica. Quiero decir encorvadas, vestidas sin estridencia y abocadas a la labor del punto cruz. Ya no queda ni un especimen entrecano y silencioso, al que nombrábamos abuela —aunque no lo fuese— cuando nos pedía ayuda peatonal. Venga que la cruzo, abuela. Ya no queda ni una en las grandes ciudades y en breve no las habrá tampoco en el mundo, por culpa de la mujer actual, que, con tal de no envejecer, prefiere inyectarse botulismo.

Cuando los de mi edad éramos chicos (digamos hace un cuarto de siglo) las señoras que traspasaban los sesenta y cinco años no estaban en la pavada, como ocurre ahora. Las viejas de entonces poseían una especie de saber oculto, rústico y efectivo, para casi todos los males posibles: los del cuerpo, los del corazón y los del alma. Sabían solucionar un dolor de muelas con la ayuda de un sapo, por ejemplo, magia que la vieja moderna ya no practica. Sabía mezclar yema de huevo, azúcar y vino de misa para alegría de los nietos jóvenes; ahora las viejas les compran Danoninos. Sabían, en realidad, utilizar la experiencia de los años, no las avergonzaba el calendario.

Eran tiempos, los de mi infancia, en que todavía podíamos ver por la calle a señoras mayores con canas. Yo ayer estaba sacando cuentas, y hace mucho que no veo una cana verdadera, de mujer, por ninguna parte. No sólo eso, sino que las viejas actuales vuelven de la peluquería con colores estrambóticos: rojos zanahoria, amarillos fluorescentes, infinitas variantes del castaño con reflejos y, desde no hace mucho, hasta una especie de azul metalizado que las hace parecer, además de más viejas, un poco extraterrestres o incluso borrosas; como si les hubieran envuelto el pelo para regalo.

El gran problema es que por culpa de ese peinado horroroso al que le llaman la permanente y que sin embargo no les dura nada, hoy resulta casi imposible reconocer de atrás a una vieja. Todas son iguales.

Las canas que ya no vemos porque se esconden bajo litros de tintura cursi, los arrorrós que los bebés de hoy no escuchan porque sus abuelas modernas están en el bingo o estudiando en la escuela nocturna, la medicina campestre para salvar a los demás que las abuelas de hoy han sustituido por la cirugía dermoestética para salvarse solas, todo aquello, ha empezado a morir con esta nueva generación de mujeres empecinadas en parecerse a una ciruela hinchada, a una caricatura de Lánger, a un hazmerreír que no hace gracia.

¿Por qué ya no tejen escarpines, ni bordan mantillas, ni cuentan historias de aparecidos? ¿Por qué las abuelas de ahora, en lugar de a Gardel, escuchan a Julio Iglesias, y algunas a su hijo Enrique? (Las del pelo azul.) ¿Por qué ya no se espantan las señoras mayores con los chistes picantes, sino que hasta son capaces de contarlos en la sobremesa, sin gracia siempre, sólo para sacar patente de desprejuiciadas? ¿Por qué nuestros hijos habrán de privarse de la calidad de las abuelas que yo tuve, y padecer en cambio a otras que prefieren divorciarse antes que enviudar como dios manda?

La vejez femenina natural, en estos tiempos, sólo crece bajo el amparo de la pobreza. Únicamente vemos el verdadero rostro de una anciana en la mujer que no tiene el capital suficiente para pintarse como una puerta, o para ponerse colágeno, o para inyectarse bottox en las ojeras. Ya no es vieja la que quiere, sino la que no puede dejar de serlo. Estamos en camino, muy cerca ya, de que la vejez sea sólo un síntoma inequívoco de miseria, no de sabiduría o dignidad. Ya no les importará a estas señoras ir con la frente bien alta por la calle, pero sí bien tersa.

Por los fragmentos que alcanzo a oír cuando hablan entre ellas, las viejas de hoy —además— tienen preocupaciones banales, sin sustancia y casi siempre reproducen una charla anodina y ramplona. Ya no saben curar el empacho, ni tirar el cuerito, ni cantar viejos tangos irrecuperables, ni fajar con un poncho los pies de una criatura para que duerma por la noche de un tirón. Las viejas actuales únicamente repiten como loros las nuevas tendencias falsas de las revistas de la peluquería, y desean, más que ninguna otra cosa en este mundo, que nadie sepa nunca la verdadera edad de su vejez.

Para peor, la mercadotecnia les sigue la corriente: las telenovelas actuales ya no están confeccionadas para la anciana venerable de ayer, que buscaba un romanticismo angelical para pasar la tarde, sino para la vieja recauchutada de hoy, para las señoras degeneradas que pululan en este tiempo. Ahora las telenovelas ponen muchachos semidesnudos, untados en aceite, en lugar del recio galán de bigote fino. La vieja de hoy es un monstruo alimentado por la televisión vespertina, y me temo que es poco lo que podemos hacer para salvar a nuestros hijos de su cercanía.

Las pocas viejas sensatas que todavía quedan (lo mismo que el koala y el ford taunus) se irán extinguiendo en la soledad de los geriátricos y en los pueblos chicos, y sólo quedarán estas otras, las siliconadas, las lectoras de best-sellers de quince pesos, las sexuadas, las contemporáneas, las de los perfumes penetrantes, las compradoras de teletienda, las que ven en sus nietos no una segunda oportunidad, sino un dedo que las humilla o las delata.

Y en no muchos años, las criaturas ya no sabrán que en el mundo había ancianas cocineras que empezaban a preparar el estofado cuatro horas antes, ancianas reales con canas y trucos para el mal de amor, cebadoras de los primeros mates dulces, que recitaban coplas antiguas y las repetían mil veces por las tardes de la infancia y que ya son coplas inolvidables,

Negrito, ¿querés café?
No mama, que me hace mal,
¿Y entonces, qué querés?
Chocolate, pal carnaval.

Coplas incluso inolvidables treinta años después, cuando el niño ya no es un niño ni vive a la vuelta, ni puede ya despedirse, ni podrá.

En memoria de Teodolina Longhi de Casciari (1915-2006), la abuela Chola, que era de las sensatas.

Hernán Casciari
viernes 13 de enero, 2006


¿Te gustó esta historia?

Pertenece al libro El pibe que arruinaba las fotos, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


 Gancho de Titanio
16/04/2016 a las 21:22
RETRATO DE UNA MADRE
Monseñor Ramón Ángel Jara

Hay una mujer que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor, y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados; una mujer que, siendo joven tiene la reflexión de una anciana, y en la vejez, trabaja con el vigor de la juventud; la mujer que si es ignorante descubre los secretos de la vida con más acierto que un sabio, y si es instruida se acomoda a la simplicidad de los niños; una mujer que siendo rica, daría con gusto su tesoro para no sufrir en su corazón la herida de la ingratitud; una mujer que siendo débil se reviste a veces con la bravura del león; una mujer que mientras vive no la sabemos estimar porque a su lado todos los dolores se olvidan, pero que después de muerta, daríamos todo lo que somos y todo lo que tenemos por mirarla de nuevo un instante, por recibir de ella un solo abrazo, por escuchar un solo acento de sus latidos. De esa mujer no me exija el nombre si no quieres que empape de lágrimas vuestro álbum, porque yo la vi pasar en mi camino. Cuando crezcan vuestros hijos, léanles esta página, y ellos, cubriendo de besos vuestra frente, os dirán que un humilde viajero, en pago del suntuoso hospedaje recibido, ha dejado aquí para vosotros y para ellos, un boceto del Retrato de su madre.
 Gancho de Titanio
16/04/2016 a las 21:17
Buscando en la red versos que recitaba mi Madre, encontré este artículo, mis ojos se llenaron de lágrimas ! Ella fue la Mujer Más Increíble que conocí !
Hace treinta años que Dios la llevó, pero sigue a mi lado cada día con Más Fuerza y por sobre Todo con Más Amor y Siempre ¨Juntos¨ con mi Padre !
GRACIAS !
05/11/2015 a las 23:33
Es un problema de asepsia también. Nos estamos haciendo fríos y plásticos, la arruga incomoda, los años avergüenzan hasta con los niños se ha perdido el estilo de bronca y capón. El fruto creo de un espíritu que nos han imbuido (tu lo explicas muy bien) según el cual, nunca hubo un momento mejor que el ahora ando web are te man or the Woman Es decir que nos tienen con la lengua fuera simplemente porque nos hemos creído los arquitectos de nuestra realidad y cuatro chorradas más, con lo bonito que es dejarse mecer por el tiempo.

Estupendo post, como la mayoría!
(Empece al leerte en la actualidad y en una semana llegue aquí, gracias por el viaje ; D)
05/11/2015 a las 23:36
Ni idea de por qué mi foto sale tumbada :C
 magavie saulado
24/04/2015 a las 01:08
ay Hernán. Es que las abuelas actuales se formaron en otra época. O tal vez en otro medio, como sospecho es mi caso. ¿Cómo aprender a cocinar si mi madre ni mi abuela lo hacían? Tuve 4 hijos. Para cocinar me compré un libro que mis muchachos (parafraseando el título) llamaban "Cocina fácil para la mujer estúpida". Probaba recetas, siguiéndolas al pie de la letra,y si resultaban las repetían hasta que mis muchachos lloraban frente a sus platos. Ahora soy abuela y como me he jubilado, tengo más tiempo para mis 6 nietos (entre 15 y 2 años). Los más grandes se turnan para pasar una semana en mi casa. Hacemos artesanías (hice el secundario en Bellas Artes, algo quedó), bajo recetas de Internet y hacemos mermeladas ¡en microondas! y bailamos rockabilly. En algún momento ellos vuelven a sus tablet y yo la PC, que me jubilé como docente pero sigo en investigación, les cuento lo que hago, se interesan. Hacemos incursiones en librerías de usados y volvemos contentísimos con nuestras adquisiciones, si no nos gustan los donamos, si los queremos releer los guardamos. En una semana tenemos una cita formal: vamos a escuchar jazz dixiland. Que querés, en mi casa nunca se escucharon tangos. Podría darte muchos ejemplos más de como la pasamos y lo bien que me siento como abuela, pero para qué, vos tenés tu imagen, otros la suya, todos hacemos lo que podemos. Salud
rubytuesday
10/04/2006 a las 09:59
gracias por hacerme acordar a mis abuelas,las dos tucumanas: una, en la cocina de la casa chorizo en la calle bolívar, siempre detrás de los vitrales, amasando y cantando el tango manoblanca. La otra, nacida en 1898, que contaba como sembraron los árboles en el parque 9 de julio con los chicos de la escuela y siempre llena de anécdotas divertidísimas de su vida de partera(trabajó en un hospital del campo hasta los 85 años), y un sentido del humor incomparable.Aun me acuerdo, cuando me ponía una mini , ella me decia:- En mis tiempos las mujeres no salían a la calle sin sombrero ni guantes, pero parece que ahora se estila salir sin polleras!!!
Hernán, Cariños!
graciela malagrida
09/04/2006 a las 09:03
Es duro, duro, pero muy cierto lo que comentás Hernán y podemos ser más duros aún, hasta implacables.
Es la actitud de las mujeres la que moldea ese hombre afeminado, porque aquel macho argentino, elegante y respetuoso, no las soporta. Es una verdadera pena que se hayan extinguido no sólo las buenas costumbres, sino el respeto por el otro...Sufro a diario las consecuencias de haber sido educada por un caballero y una dama: mis abuelos. Sufrimos todos la falta de orden y de decición, me refiero, a la decición de terminar con esta falta de buen gusto, de esta ordinariez que nos han hecho creer que está bien, que es por falta de guita!. No no! es como decís, las que pueden son MENNNNCHAS y las que no, destratadas.
Estoy segura que de onda nomás, y porque nací viejita, femenina, inteligente y -con el tiempo- sabia voy a ser una abuela ejemplar y que al menos los que me lean, se van a quedar pensando, que "esta vieja la tiene clara".
Hay mujeres y mujeres Hernán. En la minoría está la clave...y x q no, en las provincias.
Chau! y felicitaciones x el premio de 20 min.
josefa Maria Setien
08/04/2006 a las 15:53
Mi madre (generación de tu abuela) era si. Pura abnegación y entrega a la familia. Yo la recuerdo maravillosa. Como escribí en cierta opcasión !No me la imagino en Benidorm, con wl pwlo teñido, bailando patéticamente!

GUR
Arnie
05/04/2006 a las 13:25
fede o
27/03/2006 a las 14:51
che, que no es canancho sino carancho, una especie de aguilucho.
saludos.
 olo mosquera
09/03/2006 a las 19:21
Sí, esa también.
seba_velez
17/02/2006 a las 18:08

Bicho feo, Canancho asado
Tirate al rio
come pescao

La abuela Felisa.
Una fenomena!

PD: Nuevamente gracias hernan
Catalina
16/02/2006 a las 19:59
Un mes tarde llegue a tu bitacora. Lei este post y me largue a llorar. Yo no tuve abuelas, pero prometi ser para los nietos que algun dia tendre, la abuela que cuenta cuentos y prepara galletas. Y queria que supieras, que alguien va a mantener la especie, al menos, por unos años mas.
Un abraso.
walter
13/02/2006 a las 16:17
Mi abuela Rosa era así. Mi mamá (que es abuela) es moderna. PATETICO.

WALTER. BAHIA BLANCA. ARGENTINA
sole
08/02/2006 a las 16:58
Mirá yo creo que afortunadamente muchos están tratando de volver a un camino más natural en la vida, es probable que estas abuelas, las que le van a tocar a mi hijo cuando lo tenga y al tuyo por ejemplo, serán como vos decís. Pero de mi generación hay mucha pero mucha gente que vuelve a las viejas recetas, a la cocina casera, a los barcitos en la vereda, a una vida mucho más natural.

Nosotros cuando seamos viejos vamos a ser muy parecidos a nuestras abuelas, sólo que tendremos además una apertura mental que desde ya ellas no tenían, un poco por ignorancia, un poco por un tema generacional, en el que estaba prohibido mucho de lo que hoy es socialmente aceptable.

No te descorazones, cuando se llega a tal nivel de decadencia social como el que atravesamos en esta época, viene una crisis, como la que se está viviendo, y la gente rescata las buenas cosas del pasado.

:)

saludos me encanta este blogg.
Julián
03/02/2006 a las 05:36
No se porque te asustás con la modernización de las abuelas, algunas cosas están bien pero por otro lado que bueno que es que se acoplen a algunos cambios positivos de la sociedad, las abuelas de antes veían el sexo como algo casi repugnante, eran muy conservadoras. Por último, no veo mal el tema de las cirujias, si en alguien joven pero en alguien mayor mientras lo haga feliz y sepa que no es lo único no creo q deba considerarse un problema, yo tengo 20 años y soy hombre y la verdad es que no se si no me operaría la calvicie incipiente que tanto me está acomplejando.
saludos.
PD: siempre te veo tan aferrado a tus prejuicios
Juan Jose
30/01/2006 a las 19:01
Tengo a mi lado a una abuela de 60 y pese a ser un poco diferente, es tan abuela como las que vos describis si se las mide por el cariño y respeto de su nieto. Es una cuestión de época y de vocación. Es de esperar que las que hoy tienen 40 serán también tan abuelazas a pesar de formato exterior si llevan activo el gen del abuelazgo.
Pero la razón de este comentario es otra:
Ayer volví a Mercedes luego de dos meses y... la pucha...!!! Que hueco quedó en esa cuadra de la 32 !!!!
marcela
28/01/2006 a las 20:28
No solo la abuela desapareció, todo lo que tiene que ver con lo femenino ya no existe; aqui en Noruega el feminismo es una de las corrientes mas influenciables, y lo que mas extraña es que una mujer entre mas feminista, se ve menos mujer. Lo que escribes me ronda en la cabeza todos los dias desde que estoy en este pais.
pucho
27/01/2006 a las 19:44
...que te pario....Hernán....
soy de los que no le gusta que los demas te vean llorar.....
....ahora voy a estar moqueando todo el día....
sabes cuantas abus reviviste aunque sea por un rato???
gracias.
gustavo
26/01/2006 a las 19:46
mis lagrimas brotan por Ana y Maria, mis abuelas muertas de cuerpo hace como 30 años, pero vivas en mi corazon y vivas en letras como estas que acabo de leer...
Omarcito
25/01/2006 a las 21:38
Hernan: No hace falta despedirse de los que viven en el corazón....Doña Chola: Vió que buenaso le salió Hernan!?
Leo
25/01/2006 a las 18:56
Hernan, siempre un gusto leerte.
Un abrazo desde argentina!
victoria
24/01/2006 a las 13:40
Quien cumplió el rol de "la abuela" que desscribís es una tía, hermana de mi papá (que a su vez hizo casi de mamá para mi viejo).
Haber leido tu historia me hizo recordar muchos buenos momentos que viví con ella, y me dieron ganas de escribir y escribirle.
Ahora ya hace un tiempo que no me reconoce, ni a mi ni a sus hijos.
Me acuerdo de todo lo que quiso ser. Tenía una mente brillante, inteligentísima, pero sus obligaciones y responsabilidades fueron más fuertes.
Pero gracias a ella y su laburo hoy somos lo que queremos ser, libres y con ganas de ser mejores todavía. Gracias Kuky.
un saludo, Hernán.
vic.
www.vicovin.blogspot.com
www.viajesincreibles.blogspot.com
GELY
21/01/2006 a las 18:37
Hola Hernan: lamento lo de Chola; pero .. es la ley de la vida , sucede siempre cuando se van los seres que mas amamos , nos queda un vacio norme , " que nunca , nunca ,nadie podra llenar".

En cuanto a lo que decis de las "abu" actuales , estoy totalmente de acuerdo con WIDO del comentario 13; porque es bueno que haya abuelas modernas y actualizadas y poder hablar de tecnologia con sus nietos y tambien cantarle "NANAS". Un beso Gely
El living de Sebas
20/01/2006 a las 13:06
Y será por llevar la contra que lo hacen¡¡¡
Criticón
20/01/2006 a las 12:27
EL SR. CASCIARI DEBERIA DEJAR DE CRITICAR A LAS SEÑORAS QUE SE TIÑEN O SE ARREGLAN, MIRARSE AL ESPEJO Y AVERGONZARSE DE SU PELO GRASIENTO.

(AUNQUE TODO EL SEA GRASIENTO)

que pena, con lo barato que vale el jabón...

ah, otra cosa, ¿que pasa con los abuelitos? no quiero ni pensar en como serás tú de viejo (horror!!!!
lunanueva
20/01/2006 a las 02:49
Hernán, mi abuela murió hace 8 años; tenía 94 y era como las abuelas que vos describís: canosa, arrugada, excelente cocinera, siempre lista para prepararnos algo, confidente, un amor. Poco tiempo antes de morir, un día vio cómo yo metía los platos en el lavavajilla, se quedó pensando y dijo: "Qué suerte que tienen ahora, que pueden ahorrarse tantos trabajos ingratos. La verdad, que yo he trabajado como una burra toda mi vida"
Si ella hubiera podido, si por ejemplo en vez de ser más bien pobre hubiera sido rica, se hubiera ido a pasear por Europa, hubiera jugado a la canasta con sus amigas todos los días y hubiera tenido mucamas que hicieran los trabajos ingratos. No era estúpida, es que no tuvo elección.
Mi mamá tiene 76, y trabajó como empleada en Tribunales hasta los 70. Nunca cocina, porque lo hace mi papá. No teje ni borda punto cruz, porque tiene cosas más interesantes que hacer, como salir con sus amigas, varias de las cuales tienen mi edad.
Adhiero a lo que dice Wido, y creo que no hace falta denigrar a unas para exaltar a otras. Cada generación tiene sus glorias y sus miserias; aquellas no pudieron elegir, y éstas viven en una sociedad en la que la vejez es un pecado imperdonable que debe ocultarse a toda costa. No todo el mundo tiene la fortaleza de espíritu para decir: "Me importa un bledo, yo hago la mía, no me tiño y uso pañoleta"
Y si no, fijate en varios de los comentarios que han dejado aquí, en los cuales se refieren a las mujeres mayores de 60 igual que vos, con asco, desprecio y subestimación, sin hablar de la incomprensión más absoluta de lo difícil que resulta vivir dignamente la segunda mitad de la vida.
Y la dignidad no la podés definir desde la subjetividad, la soberbia o la ignorancia.
Ana_La
20/01/2006 a las 01:59
Tengo suerte. Mi Nanita Chuy todavia esta conmigo. Me acaba de hablar para preguntarme como sigo, ha estado mas triste que yo por el embarazo perdido. Y de todos modos me regaña porque es la unica forma que sabe de quererme; regañarme o darme de comer, y por el telefono no me puede dar comida. Es abuelita a la antigüita, empecinada en enseñarme a tejer con ganchillo por aquello de que hay que adornar la casa con mantelitos -- no comparto el gusto, pero la dejo hacer--; me manda a servirle mas a mi flaco si su plato ya esta vacío. "Atiende a tu hombre", me dice,"que esta cansado y necesita comer". El flaco nomás se ríe y se deja consentir. Mi hijo es aún mas afortunado. No tiene Dos abuelas. Tiene tres, muy consentidoras. No son abuelas a la antigüita, pero no importa, porque tiene a sus tres bisabuelas que tambien lo consienten como locas. Mi nanita Chuy lo ha nombrado su nieto favorito --a escondidas de los demas, claro-- porque a sus 4 años ya le dice "por favor" y "gracias". Yo tambien soy un poco a la antigüita.
Gracias por el post, hablar de abuelitas me endulza el corazon.
Y me hace feliz.
nasha
19/01/2006 a las 21:21
Yo tengo una de esas abuelas, bien abuela: con sus trapos, sus canas, sus manos sin crema, su infinita sabiduría y sus interminables quejas... y la amo, es realmente una de las personas mas lindas que me dio la vida.
Sin embargo no estoy de acuerdo con linchar en la plaza Orsai a las abuelas modernas en frente de toda esta audiencia.
Muchas veces tambien vi como a mi abuela se le vaciaba la vida... de a poco solo quedamos los que tenemos ganas de hacer el viaje en bondi para verla un rato o los que llamamos de vez en cuando solo para darle charla; y no somos ni el 10% de su familia...
Y acuerdo con #13. Que vivan las viejas con novios cubanos!
Si bien me parece igual de pelotudo a los 20, 40 o 70 años esconderse tras un monton de maquillaje, tintura, siliconas y botox; brindo por las abuelas de hoy con una vida propia, llena de aventura, y plena de felicidad; que no se quedan como mi abuela sentadas junto al telefono diciendo que sus hijos y nietos tienen mucho trabajo como para llamar.
19/01/2006 a las 17:20
Es una pena Hernán lo sucedido y un gran homenaje el que le haces.
Fernando
19/01/2006 a las 09:46
Hola Hernan, acabo de ver una nota del diario El Pais, hoy 19/01/2006...

Nada, eso, solo felicitarte. Un HONOR LEERTE !!!
El Marce
18/01/2006 a las 18:20
Sirva también de homenaje para mi inigualable "Mamina", hermosa vieja que supo hacer del estofado con asado ruso y el postre de vainilla el más bello de mis recuerdos.
Fuerza, maestro! Deberían prohibir por ley que las abuelas se mueran
Anófeles
18/01/2006 a las 17:42
...Mantelito blanco,... de la humilde mesa....
Hugo
18/01/2006 a las 15:21
Mi pésame también Hernán... cualquier pérdida de un ser querido duele hondo, y lo que importa es el dolor, independientemente de la forma en que lo expresemos.
Torombolo
18/01/2006 a las 14:35
Mi mas sentido pesame Hernán...
LocaComoTuMadre
18/01/2006 a las 05:11
Permiso, voy a llorar...

Extraño a mi abuela!!!!!!!!
El Angel Gris
18/01/2006 a las 02:15
Y Denis que puso el 100 y no lo festejó?.
Hay que ser pelotudo. Dios le da pan....
Chac
17/01/2006 a las 23:26
Te acompaño en sentimiento Hernan, la vida hizo que la unica abuela que más quería también fuera la que primero se fuera primero, los otros abuelos eran como resto de la parentela, eran de palo. Pero Adela era temperamental, mañosa, tejía unos puloveres bien lindos, cocinaba rico, coleccionaba botellitas miniatura de licor que se las tomaba cuando estaba triste, cuando iba al medico si no le recetaba algun medicamento decia que el medico no era bueno, se hacia sus permanentes onda Sofia Loren y tambien por momentos se dejaba sus canas, usaba lentes como Jackie Onasis y tambien los de aumento, me gustaba porque me consentia y nunca me decia que hacer, sino era complice y sin querer me ayudo a formar mi personalidad para saber adaptarme a cualquier lugar y situacion. Me encantaria usar la maquinita del tiempo del chino ese que te visitó y ir por un rato a la casa de mi abuela Adela a que me malcrie un rato.

PD coincido totalmente con el post creo que es #92, eso de postear primero me parece una pelotudes y más cuando gritan Gooool en un caso como estos donde el resto tiene un nudo en la garganta.
denis
17/01/2006 a las 22:19
Entiendo tu punto de vista, pero es muy machista de tu parte que porque las mujeres mayores quieran verse mas jovenes de lo que son dejan de ser sabias o pierden la escencia de una abuela.

Es medio largo de explicar, pero el punto es ese: si tienen la posibilidad de verse mas jovenes porque la van a desperdiciar ???

Por otro lado, te doy toda la razon en otras cosas, como las actitudes de NO PREJUICIO ... recatate nona!! Esos chistes no son para vos, y otras cosas.
Juliette
17/01/2006 a las 21:37
Las abuelas de pelo azul y piel tensa creo que son las que más le temen al futuro. Necesitan mostrar al mundo que siguen siendo jóvenes y acaban cayendo en la desesperación de teñirse el pelo y de operarse de algo más que de simples cataratas...Como más estridentes sean más creeran tener esa edad que ya pasaron...
Yo prefiero a las de toda la vida, que llevan su juventud por dentro, sin temores.
...y ante todo a vivir la vida que son dos dias y uno llueve...!
argie01
17/01/2006 a las 21:15
Tuve una abuela que para hacerme el "budín borracho" se pasaba batiendo a mano 1 hora. Porque no tenía batidora. Una grande !!
Mi otra abuela murió cuando yo era mucho mas pibe, pero me acuerdo de ella porque se pasaba horas en la cocina, haciendo morfe para todo el mundo, y porque siempre el primer plato era sopa :)
A las dos las extraño mucho.
Sus medida de amor por mi y por todos nos dejó una herida en el corazón...

Fuerza Hernan !
Andrés
17/01/2006 a las 21:01
Mis dos abuelas ya no están, pero eran así como las describís. De esas que preparaban (entre otras tantas delicias)los "fuccile al fierrito" para el domingo amasándolos el sábado
Saludos, y un abrazo desde Tierra del Fuego
Morganita
17/01/2006 a las 19:39
Yo tengo aún una abuela de ésas con canas, q sabe tirar el cuerito y hacía un puchero en 3 horas, claro q ya tiene 94 años y poco puede hacer. Pero aún le cuenta historias de luces malas y lovizones a mis hijas de 20 años. Mis tías, sus hijas... son veteranas sesentonas q ni saben tirar el cuerito, ni curan el empacho, ni se les ve una sola cana y el jueves 12, el día q mi abuela cumplió esos hermosos 94, se preguntaban cuando la escuchaban contar historias a los bisnietos, quien tomaría el relevo cuando mi abuela ya no estuviera... nos quedamos sin respuesta.
Un abrazo a todos
ElGogy
17/01/2006 a las 18:08
Edo me pregunto si habia leido el último Orsai, le dije que no y hacia aca me dirijí, con la promesa de que despues de leer volviamos a hablar.
Lei. Termine de leer y le dije "no me gusta llorar en el trabajo", "anda y lee mi post" me dijo, que es el anterior al mio. Je!, la semana pasada estuvimos una hora hablando acerca de las abuelas, sus curas, y las dementes que hay ahora por ahí. Un abrazo, y gracias...
Edo
17/01/2006 a las 16:27
Precioso. Pero la proxima tenes que implementar algun tipo de aviso! Pasa que estoy en el trabajo y no da para ponerse a llorar, igual no se noto, aprete los dientes y solo me corrio una gota del ojo derecho.
El Observador
17/01/2006 a las 14:52
Hernán, mis más sentido pésame por la pérdida de tu abuela. Condolencias que hago extensivas a la pérdida de Juan Dámaso, al que extraño, por que a éste sí que lo conocía... o al menos creía conocerle.
Sólo se van los buenos.
german
17/01/2006 a las 14:40
Hoy más tranquilo, después de haber posteado ayer como el corazón mandó, me permito una humilde sugerencia. Por ahí estoy diciendo una tontería, Hernán, pero no es la primera vez que me pasa: entro a leer los comentarios a un texto tuyo y me molesta un poco esa tonta carrera que hay por meter el primer comentario. En este caso Katara se anotó el primer gol. Buenísimo. ¿Pero tuvo tiempo de leer tu artículo? ¿No pensaste alguna vez en la posibilidad de programar esta ventana al revés, y que los últimos comentarios aparezcan arriba, al revés de como está ahora? Así dejaría de tener sentido correr para ser el primero. ¡Con lo saludable que es tomarse un tiempo generoso para poder disfrutar como se debe de un buen texto!
Zorro parlante
17/01/2006 a las 12:06
¿Todas las abuelas se llamaban "Chola"?
La mía era Leonor de pila. Pero era "La Abuela Chola".

"¿Cómo te llamás, piba?"
"Hermenegilda..."
"¡Epa! Bueno, entonces te vamos a decir Chola".
El Angel Gris
17/01/2006 a las 04:03
Si pudieras escucharlo, ésta sería mi forma, criolla, de darte el pésame.
Berreta
17/01/2006 a las 01:13
Hernan,

Que te puedo decir, gracias por todo y fuerza macho, es feo, pero es la vida.
Te mando un abrazo enorme,

Gonzalo
KbronceTE
17/01/2006 a las 00:25
Dudo que al Lechu le den el pesame si muere su abuela.

PD: HACHETETEPE !!!!
Eva
16/01/2006 a las 21:35
Hernán, mi pésame. Lamento lo de tu abuela, mi abuelo se fue hace ya casi tres años, de un cáncer terminal y pasó de ser un elegantísimo señor con el que jugaba ajedrez y bailaba tango a un cadaver en pañales babeante. Menos mal que se fue, era una indignidad vivir así. Ahora se me muere el otro, el abuelo gaucho, el que hace los asados y sabe distinguir la jarilla del yuyo promedio. Salud, amigo, hágase lentamente un hombre íntegro y un abuelo como Dios manda, que de este lado del charco se está intentando aprender todas las historias posibles para encantar a los niños cuando nos toque el turno.
Valy
16/01/2006 a las 21:25
Las abuelas que sean como quieran ser .. pero que duren para siempre.

muy lindo Hernan.
luisricardo
16/01/2006 a las 19:05
Intenso.
Mariano
16/01/2006 a las 18:00
Los nietos, ¿habran cambiado?
germán
16/01/2006 a las 16:20
Hoy, precisamente hoy, luego de no ingresar a tu blog desde hace algunas semanas, quién sabe por qué razón, justamente hoy, te decía, mi abuela Chola hubiese cumplido sus 86 flamantes años. Pero no llegó. Falleció hace unos pocos meses, de un modo triste, y con su partida dejé definitivamente atrás mi infancia, entre otras cosas.

Puta madre, escribo esto desde mi oficina en el trabajo y no quiero llorar, pero se me llenan los ojos de lágrimas. Por qué será que llorar en público está mal visto? Lloro por la abuela Chola, fijate encima qué coincidencia, que uno piensa que abuela Chola es la de uno, una sola en el mundo, pero también hubo otras, la tuya sin ir más lejos, y qué lindo homenaje el tuyo, Hernán (vos perdoname que me lo adueñe), a tu abuela, a la mía...

Tal vez yo sea el único que hoy derrame lágrimas en tu homenaje, abue. Perdoname por no haber estado a tu lado en el momento en que más me hubieses necesitado. Simplemente yo no sabía. No entendí algunas cosas a tiempo. Perdoname. Pero estarás siempre en mi recuerdo. Y perdoname vos, Hernán, que este blog seguramente no es para esto, pero me harté de aceptar que es una verguenza llorar en público.
Malén
16/01/2006 a las 13:14
Leí el blog como creí que había que leerlo, con humor, pero los comentarios (el tuyo Hernán sobre todo) le dan seriedad al tema.
¿No será muy egoísta pretender que una abuela se dedique sólo a eso: a ser abuela para uno? Prefiero a la mujeres con vida propia, que son madres y abuelas, pero no viven sólo "por y para" sus hijos y nietos. Admiro a la que fue al secundario de grande, y la verdad, al menos a mí, un batón y canas no me dan ninguna seguridad de que esa persona sea más feliz. La serenidad de la que hablás me suena más bien a resignación, resignación de creer que ya nada nuevo puede emprenderse. En cuanto a eso de "impuesto por el feminismo progre" ¿no será mucho?
Noté una cierta recurrencia con el tema de las viejas vistas de atrás...¿qué les pasa? Diría mi abuela (la que cocina 4 horas): "¡que espanto!! ¡Los jóvenes de hoy, vistos de atrás parecen muchachitas!" Y sí... los tiempos cambian, por suerte para las de más de 60, al menos.

Wido comparto sus opiniones
JuanC
16/01/2006 a las 04:01
Y tambien como hombre prefiero cuidarme de fisico y que digan, mira que bien que esta ese viejo, a recauchutarme como un viejo de 70 años y que digan que arruinado que ese flaco (Ya que voy a parecer un tipo de 50 pasado de paco)...
JuanC
16/01/2006 a las 03:58
Debo decir que me pone muy triste, que ni siquiera lei los otros comments porque ya me puse mal, el texto muy lindo, pero lo del final me dejo mal, suerte, cuidese, mi mas sincero pesame...
PD: Un abrazo a la abuela del cielo, que crio una maravilla...
Silvina
15/01/2006 a las 23:36
Ahora tengo 20 años, pero siempre pensé, que cuando sea vieja, quiero tener cara y actitudes de vieja. No quiero que vengan mis nietos con sus amigos a visitarme y digan: "¡Que buena que está tu abuela!"... no no no, quiero ser una vieja de verdad. Así que de a poco me voy preparando, lleva una vida entera de práctica, no es moco de pavo!
Saludos Hernan, me gusta mucho leerte.
criatura del pantano
15/01/2006 a las 21:41
Las viejas botulinicas que vos mencionás invaden las ciudades, es cierto. Pero en el interior y en los barrios (bah, adonde yo vivo) a mi me llama la atención que las viejas de ahora son igualitas a las viejas de los ´70s: mismo batón, mismo saquito, mismas chinelas sin taco...
luciana
15/01/2006 a las 17:08
....estoy llorando como una naba!!!! besos.
eli
15/01/2006 a las 08:25
Hernán:
Yo no tuve de esas abuelas, mi hija sí las disfrutará en mi madre y en mi exsuegra. Adivino que la experiencia es de lo más tierna. Lamento mucho la muerte física de la abuela Chola. Un abrazo.
jaio la vieja espía
15/01/2006 a las 04:48
Pues yo estoy deseando ser abuela y ¡ni para fardar pienso hacerme abuela-abuelita!
Pienso ser abuela makarra (las anarquistas también envejecemos) y mis nietos serán los qu emás lejos escupan en el parque, porque aprendieron conmigo. Y guardo todas las bisuterías ochenteras en una caja de madera que esconderé cuando vengan a verme y lo llamaremos "el tesoro de la agüeli". Y seré "abuela cebolleta" porque les contaré mil historias. Y no, no tengo canas porque no me salen, pero tengan la certeza de que mis conversaciones no llevan tinta de folletín. O sí. ¿Y qué si sí? ¿Y qué si no?

Lamento, la muerte de su abuela, caballero.
Geri
15/01/2006 a las 03:17
Hola Hernán:

Primero mis condolencias.
Este blog llegó muy dentro de mi, y sacó algo...

A mi siempre me crió mi verdadera abuela y no puedo terminar de verla como abuela, ella siempre fue mi madre.

Se pinta el pelo de un rojo raro sólo cuando se acuerda o cuando hay una reunión importante.

Nunca fue la mejor cocinera ni tuvimos una relación perfecta pero su casa fue siempre mi punto de partida y de llegada, el refugio final.

A veces extra~o cuando me contaba historias, de su abuela! y ahora que vivo lejos, quisiera no haberle dicho nunca "Eso ya me lo contaste!".

Si mi vida sucede como un cuento feliz ella conocéra a sus bisnietos y será su abuelita.

PD: Un beso para tu abuelita! Ella debe sentirse feliz. Cuánta gente ha pensado en cuanto quiere a su abuela con este blog!
gustavo
14/01/2006 a las 19:55
una (la bobe) barria cantando
"con quién se mete, la chica del diecisiete"
y corría atrás de mi abuelo con el frasquito de remedio, "luis, la pastilla!"
y todas las mañanas de enero a marzo en la quinta de mi abuelo nos cebaba mate dulce con leche en un matecito de loza, sentada en un sillon hamaca.

y la otra, la "baba Rosa" (sic)
pensaba siempre en negativo.
Llamaba a casa y preguntaba "tu papá no está, no?"
y cuando mi viejo le compraba fruta en el mercado, decia, "no va a quedar lugar en la heladera"
y cuando mi viejo le compró el aire acondicionado (despues que se quejara durante 50 años del calor de buenos aires, extrañando a polonia) le dijo, "la electricidad que va a gastar!"

salud

GF
Haffner
14/01/2006 a las 19:36
Ho He

Mi sentido pesame.
Cuando escribis de abuelos,me acorde de mi Zeide Naftali,que vino de la lejana Dolina-era de la barra de Dolina sin saberlo-en lo que hoy es Ucrania al 1er Mundo.De el saque el gusto x la politica -el hablaba siempre mal de un tal Stalin y yo creia q era un centrojas-y el gusto x los idiomas.Era plomero y me llevaba de ayudante con una comi del 10% x cliente.El dia q le cobro 1200 a una cheta de Belgrano y puso el grito en el cielo
-que hacias,Zeide,si no t pagaba?
-Desarmar trabajo,deja todo como antes y voy a casa.
o cuando el patron de la fabrica le vino a pedir presupuesto y le dijo 900$
-900,el negrito me lo hace x 200
-llama negrito y despues hablar
N hizo un mal trabajo y lo llamo al Zeidi de nuevo.Arreglaron en 1800.

O de mi Bobe Felisa-y la corto x q me agarra una rafaga de nostalgia,copirait del libro de Galimberti-yo que comprame esto y eso y aquello.Ella me dijo que tenia que esperar a un sr hasta el lunes que iba a traer un maquina
-maquina de que,bobe
-maquina de hacer plata
todavia espero
Haffner
Sebas
14/01/2006 a las 19:14
alla en mercedes, mi abuela que vive en gowland con mis viejos, tiene todas las canas y nunca la vi teñida, y se levanta temprano, y a las 10 empieza a hacer el tuco para comer a las 13... mi abuela es grossa! pero despues tengo a mi abuela la porteña, que siempre tiene colores locos en el pelo, y ahroa que esta viviendo en mercedes por fuerza mayor, se siente incomoda por la tranquilidad... y yo no quiero ser malo, pero a mi abuela la canosa, la quiero mucho mas...


PD: y no tendre koala, pero mi viejo tiene un taunus azulcito, todos los dias estacionado en la 22 e/25 y 27!
Nadia
14/01/2006 a las 18:01
Hola Hernan,queria saludarte y decirte q lo siento mucho por tu abu, yo me imagino como estas, mi nona se me fue hace tres meses, y tambien me toco no poderla disfrutar los ultimos anos ni despedirla porque estoy en Montreal, pero sabes? yo me consuelo en saber q no todos tienen la suerte de haber tenido una abu como nosotros..
un abrazo.
LuisCarlos
14/01/2006 a las 15:53
Pues a disfrutar las abuelitas que queden... y prueben algo, siéntense a hablar con los abuelos en las plazas... es increíble lo que puedes escuchar.
Particularmente me encantan los viejos mentirosos... los que se creen pícaros y tratan de tenderte trampas de la historia, los que a fuerza de arrugas se inventan gestas de las pendejadas pequeñas (en venezolano, tonterías) que alguna vez escucharon.
Me gustan más los abuelos con humor que los enciclopédicos...
Agustin
14/01/2006 a las 14:11
Buenisimo Hernan!. Me encantó. Me hiciste acordar de mis abuelas... Una es "clasica" y la otra - la que no nombraste -, la abuela coqueta. Esa que se pone siempre su mejor perfume para las cenas que hace para sus hijos y nietos.
Konectada
14/01/2006 a las 03:25
Nunca preferia un estilo, nunca le diria a una abuela lo que tiene que hace expresando mis preferencias, ni tendria que compararlas para hacer adorable . En mi caso adoraba a mis dos abuelas a la que usaba falda y a la que usaba pantalon. Aunque solo una de ellas decidio lo que queria hacer y simepre lo hizo. Era la mujer mas serena y mas apasible del mundo y lad e mas independiente era la mas serena de las dos.
14/01/2006 a las 02:59
Mi abuela también murió en Diciembre del año pasado. Un saludo a su tumbita que era una abuela de las verdaderas.
Tanguera
14/01/2006 a las 00:56
Uy como extraño a mis abuelas de golpe!!
Lamento mucho tu pérdida...
El Ruso del SOLBAID
14/01/2006 a las 00:01
Cuando uno es chico piensa montones de veces en que un día se van a morir sus abuelos ;pero como dijo Hernán"casi siempre es un tronco,pero un día es Finlandia."

Hernán, un abrazo grande
highflow
13/01/2006 a las 23:55
Lo siento Hernán.
Este (los comentarios)no es el lugar + indicado para recordar a los seres queridos que ya no están pero al menos espero que no sufriera mucho.

Mis condolencias
fede O
13/01/2006 a las 21:29
Abuelas propias ya no me quedan, pero la de mi mujer, de casi 90, es como si fuera mía.

Al verla el primer tema de conversación es obligatorio: el tiempo. Siempre.

Amasó toda su vida. Ahora ya no muy seguido -los huesos duelen- pero su matambre casero es increíble.

Mi hijo y yo compartimos el raspar el fondo del tacho cuando viene a casa a hacer dulce de leche. Ya tenemos el cálculo: 4 lt de leche= 3/4 kg de dulce.

Pero lo más grande ocurre cuando compartimos la mesa. Ella está atenta a mi plato, y apenas lo vacío le dice a mi mujer: "Nena, ¡servile más a Fede!" No importa si yo quiero o no.

Grande, Anita.

Hernán, un abrazo.
Alvaro Magaña
13/01/2006 a las 21:19
Abuela así, casi una tía abuela, también casi mi abuelita paterna, pero de tan viejita la pobre murió cuando yo muy chico y la tia abuela era más moderna, pero cariñosa y cool, de historias y chistes delicados, mi madre, la abuela de mis hijos ni se tiñe ni se pone bottox, pero cocina muy poco y prefiere comprarle helados a mis hijos en lugar de hornear galletas, pero son el puente, ese que un día seremos sin darnos ni cuenta, hacia allá nos delizamos suavecito, suavecito. Cómo siempre, muy bueno lo suyo hernán.
belen
13/01/2006 a las 21:18
simplemente ,impresionante,me emocione mucho con el texto, y como cada dia le doy gracias a Dios x q mi abu sigue conmigo
gatito viejo
13/01/2006 a las 21:03
Estupendo post. Las abuelas de ahora se han convertido en madres. No hacen más que criar nietos que son como hijos. Saludos
Lucas
13/01/2006 a las 20:32
Me haz sacado una lágrima hernán. Acabo de ser Padre y aunque mi madre no vive, mi suegra si... y es una de esas que ya casi no quedan... de las que le cantan al nieto, y consienten al yerno con comidas que tienen que cocinar por horas.
 Teresiña
13/01/2006 a las 20:22
Mi abuela, la única que me queda - y la que más ofició de tal, aunque me llevó "de visita" al cotolengo don Orione cuando era muy chica- me cantaba la misma copla (y se la cantò al Negro, cuando lo conoció)y también "Ay Lilí, ay lilí, ay looooo". Te mando un abrazo cálido como los que se dan por estos sures para que te duela menos una pérdida de esas que se notan cada vez con mayor conciencia.
Osa
13/01/2006 a las 19:05
Sigo robando comentarios, ahora quisiera hacerme un cuadrito con el comentario de Bernardo (#45), impecable.
ElTeta
13/01/2006 a las 19:04
A mi me pasó lo mismo, Cristina.
Cristina Daae
13/01/2006 a las 19:01
Me venía matando de risa con el post, pensando en los comentarios que ibas a tener hasta que llegué al final y me quedé con la garganta apretada.

Abrazos fuertes, Hernán.
Pistone
13/01/2006 a las 19:01
Mi abuela es de las que dicen .

- Jorgito queres un tè?
- no abue gracias ..

y a los 5 minutos viene ella con el tè ..jaj


gracias a dios esta conmigo aun .
Fuerza Hernan!
teo
13/01/2006 a las 18:38
antes que nada te mando un fuerte abrazo!! me emocionó lo que escribiste. por el amor que transmitís por tu abuela. pero ella era única.
las abuelas, como los abuelos, los adultos, los jóvenes, los adolescentes y los niños pueden ser de mil formas distintas. gente interesante y pelotuda, indiferente o cariñosa hay de todas las edades y por suerte no dependen de la apariencia que tengan. yo apuesto por el paso del tiempo. creo que me hará más sabio. y esa sabiduría me hará conservar lo que tenga que consevar y desprenderme de lo que toque. y ojalá me tiña el pelo de verde si tengo ganas. y ojalá siempre tenga tiempo para los demás.
te mando un fuerte abrazo y todo el afecto (que se alimenta del que recibo de vos cada vez que escribis con tus entrañas)
Gra
13/01/2006 a las 18:19
Un abracito.Y siempre gracias.
Alberto José
13/01/2006 a las 18:11
Hernán, he reflexionado acerca de lo que escribes (todo lo que se puede reflexionar con mi pobre intelecto).Aunque en un principio el recuerdo de las abuelas y de la patria lejana y querida nos haga añorar tiempos pasados, la realidad nos dice que vos no sos igual a un joven de 34 años un cuarto de siglo atrás. Nada permanece igual que hace 25 años, entonces, porqué vamos a exigir a las mujeres de más de 65 mantener su antiguo formato? No te parece?
lamaga
13/01/2006 a las 18:04
Está la otra:
Dónde vas negrito con este calor?
Voy abajo´el puente que tengo calor.
En qué calle vives?
En la calle Rincón
Qué número tiene?
cin-cuentay-dós.

Gracias por hacerme acordar de mi mamina. Con ella conocí la poesía y el canto y soy su heredera continuando su costumbre de juntar botones e hilos de colores.
lalodelce
13/01/2006 a las 17:36
Sí, es exacto así como lo dice Bernardo en el comentario #45. Cuando se murieron mis abuelos se me perdió el ancla a un solo lugar. En especial cuando murió mi abuela, hacen ya 10 años. De ahí en más tuve que aprender a echar mis propias raíces, y a ser más íntegra y a poco a poco irme convirtiendo en ese pilar inexpugnable que algún día pretendo ser para mis nietos, como mis abuelos fueron para mi. Y para empezar ya soy un bastión para mi hija. Ese es el mejor regalo que puedo darle a ella, y el mejor homenaje al amor de mis abuelos.

Y espero ser una abuela que no tenga que cumplir las espectativas de nadie, ni en versión machista, ni en versión feminista, sino, solamente las mias, y así poder ser una abuela real y única. Como mi abuela.

Comparto tu pena.
Dandy
13/01/2006 a las 17:27
Creo que al menos por una vez habria que dejar de polemizar y simplemente acompañar a Hernan en su dolor. Despues de todo, que mas da el aspecto? Una abuela es una abuela, y eso es lo mas importante. El frasco, es un aditivo.
Pol
13/01/2006 a las 17:25
Que tal, me estreno con este post. Muy buen articulo, me gusto mucho. Me hizo acordar a un recitado de un poeta sanjuanino, Buenaventura Luna, alias Eusebio Dojorti, que termina diciendo Acaso cierren mis ojos las piadosas manos magras de alguna vieja huaqueña... de negro rebozo pobre y antiguo credo cristiano. Un saludo.
13/01/2006 a las 17:08
Mis viejos eran de esos que se mudaron de alquiler en alquiler hasta dar por fin con el crédito hipotecario y la casa propia. La única referencia fija de mi infancia es, por tanto, la casa de mia abuela.

Y cuando digo La casa de mi abuela digo todo el universo que eso significa a los diez años: el barrio, los amigos del barrio, la plaza, andar vuelta mazana en bicicleta, remontar volantines en la terraza, reventar petardos en las vías del tren.

Supongo que para mi generación - y a lo mejor la tuya - la casa de la abuela fue la primera patria a la cual volver, primero en vacaciones, luego del exilio de la escuela, y después, de mayores, a buscar un poco de la paz perdida.

Cuando se muere uno de tus padres entrás en la madurez de un cachetazo.

Pero cuando se te va un abuelo se acaba el país de tu mejor identidad.

Un abrazo.
Angeles
13/01/2006 a las 16:59
Las abuelas de antes.....quizás podían cocinar 4 horas porque no necesitaban salir a trabajar.....entre otras cosas
Creo que de a poco se van a ir terminando, así cómo se terminaron las radio-novelas, por la tele, la radio por el teléfono y quizás el teléfono por el celular....e internet.....la tecnología...etc...etc
DudaDesnuda
13/01/2006 a las 16:33
Seguramente tu abuela, ahora, te hará compañía.

Besos y ayeres.
German
13/01/2006 a las 16:16
Cuando se describe a esas personas que reniegan de la misma naturaleza humana, (envejecer y morir) no puedo evitar recordar las sociedades que plantea Asimov, donde ya no se puede diferenciar a una joven mujer de 30 de otra de 200 años.
Es este el lento camino de la cultura global hacia esa terrorifica prediccion?
Espero que todo se componga en el camino... y no sea necesaria una "Fundacion"...
GUiDiN
13/01/2006 a las 16:02
Aqui en el norte argentino llueve despues de varios dias de sol infernal...hoy es un buen dia para ver a mi abuela...todavia la tengo, no solo voy a escucharla cantar tangos inolvidables sino que hasta me enseño a bailarlo.
desde el entrañable y caluroso norte, un entrañable y caluroso abrazo para vos hernán.
. Mariano
13/01/2006 a las 15:45
Lamento lo de tu abuela Hernán.

El post, excelente. Generalmente me hacias reir con las cosas que escribias, hoy fue un update diferente, pero no de menor calidad.

La verdad nunca disfrute a mis abuelas por problemas familiares, aunque me hubiera encantado tener en casa una como la que describis, de esas de antes.

La verdad somos muchos los que no te conocemos pero aun asi te sentimos cercanos y cada vez que nos traes algo asi nos sentimos casi tan tristes como vos.

Un abrazo, y suerte.
loki
13/01/2006 a las 15:32
:-),nada de lo que digamos nosotros va a ayudar de algo, pero te envidio por haberla tenido tanto tiempo.junto ati.:-(,es un sentimiento feo..
NO importa como sea tu abuela.lo importante es que la recuerdes y que no con el tiempo se te vaya olvidando como fue.que hacia, qeu te decia.(es una pena.yo no me acuerdo de la mia)...
Fernando
13/01/2006 a las 15:28
Yo que he perdido a mis abuelas, desde muy chico, acompaño este texto...

Y ahora volviendo a la realidad, ¿no sera que nos estamos poniendo viejos?

Hay que aceptar lo novedoso, y no vivir de recuerdo...

Ahora, mas serio... Hay cada viejita... Que dios mio !!! Papaaaaaaa....
 Clarisa Costa
13/01/2006 a las 15:26
"negrito queres cafe..."
deja vu total, acabo de recordar cuando mi abuela me la cantaba, ademas de tocar el piano, tejer y cocinar como una diosa. en este enero de calor y aburrimiento en baires, relei casi todo tu archivo y se me hizo mas soportable el trabajo, ahora cierro tu blog y me pongo a meditar en mi abuela.....que mujer!!
besos
Osa
13/01/2006 a las 15:19
Al comentario de Ginger lo combino con el #34 de Ella. Así que mejor no escribo más y sigo leyendo.
Osa
13/01/2006 a las 15:15
Hernán, lamento mucho tu pérdida. ¡Cómo duelen los abuelos!

Acabo de borrar un comentario por ser demasiado largo y descubro que Ginger (#32) expresa en forma sintética lo que yo quería decir.
Tuve una abuela maravillosa que se ajusta bastante bien a tu descripción, pero no por eso quisiera imitarla.
ella
13/01/2006 a las 15:11
"las de antes" me resultan mas tiernas... mas reales... pero, despues de leer todo esto, en lo unico que puedo pensar, es en que mi mamá hubiera podido ser una abuela divina.... pero el cancer miserable se la llevó.... y ni siquiera llego a ser abuela pues no conoció a mi hija...
asi que cuando miro sus fotos, la veo siempre linda, siempre joven. no hubo canas, ni pelo azul, ni signos de deterioro fisico (ni de ningun otro)se fue linda y fresca nomas!
asi que en definitiva, mi conclusión es que canosas, o azules... arrugadas o estiradas, clasicas o rockeras.... lo unico que importa es que todavia estan entre nosotros. no importa si tejiendo o en un gimnasio. que hagan lo que quieran, para eso estan vivas y son dueñas de sus vidas. todo lo demas, es carton pintado.
ElTeta
13/01/2006 a las 15:00
En cuestiones de familia siempre fui un adelantado.
Nunca tuve una de esas abuelas como la gente.
La que me tocó se la pasaba haciendo cursos de inglés, francés, aleman o lo que tuviese a mano. Para ella lo mas parecido a cocinar era abrir una lata y vaciarla en un bol.
Y cuando mi hermana la hizo bisabuela estuvo tan ofendida que no la vimos por dos años.

Un abrazo Hernán. Qué suerte que tuviste de tener una abuela de las de verdad.
Ginger
13/01/2006 a las 14:42
Ves? Esa es una concepción machista: creer que las mujeres hacemos cosas por imposición y no por elección. La ciencia, el progreso, te da la posibilidad de elegir entre tener canas o arrugas y no tenerlas, usar una pc. o escuchar la radio a pilas, cantar coplas o comprar un cd de ACDC a los nietos. Posiblemente tu abuela no hubiera cocinado 4 horas si hace 30 años existiera el delivery. Y lo hubiese hecho por ella, no porque lo imponía la modernidad. El espíritu sereno no pasa solamente por verse envejecer frente al espejo.
13/01/2006 a las 14:23
Abrazo Hernán.
 olo mosquera
13/01/2006 a las 14:11
Ambas viejas son una creación ajena e impuesta. Las de ayer alentadas por el machismo conservador, las de hoy por el feminismo progre. A ambas viejas les dijeron lo que había que hacer: arrugarse serenamente, o desesperarse y enloquecer. Yo digo que prefiero a las serenas de espíritu.
konectada
13/01/2006 a las 14:03
Señoras degeneradas?????? En esta no me anoto Hernan. Para elogiar a las maravillosas abuelas de antes no hay por que satirizar a las nuevas.
No me vale mas un punto de cruz impuesto que unos cabellos azules elegidos. Y es que, Hernan la abuela que pintas la anterior es creacion de ajena y no propia. La bauela actual se crea y se recrea ella misma..incansablemente.

Vivan las nuevas abuelas y adios a la degeneracion y a la mutacion forzada de las abuelas anteriores. Para que sirve el punto de cruz? para qu elos demas no comenten sobre los cabellos azules?

Bienvenidas las mujeres que al pasar los 60 no se han dejado borrar y no son "aditivos" y tienen existencia propia despues de los nietos.

Que mejor manera de terminar la vida de sacrificio ( cuidando ninos y maridos) que finalmente tener el chance de dedicarse un ratito.

ojala mi abuela pudiera andar en moto...
Laura
13/01/2006 a las 13:59
Hernan, mi mamá es una mezcla preciosa de hippie de los 60, pero de 81 años, con su moño blanco pero flojo y sus pilchas sueltas y elegantes. Es el modelo de mujer de todas las de mi familia.Todas peleamos por parecernos. Apenas terminó la escuela, pero ya de grande, después de los 50 entró a la Escuela de Bellas Artes y es tremenda pintora, además de cocinar rico, concentir a sus nietas y preguntarle a sus hijas "si hubo química" en una primera cita!
Te mando un abrazo apretado
Wido
13/01/2006 a las 13:56
Anaik, esa abuela nos se viste para ti sino para ti dentro de 40 años; igual la miras.

Creo Jane Fonda, Faye Danawey (?), Sofia Loren..... tienen más de sesenta, serán abuelas, y estan buenisimas.
Anaik
13/01/2006 a las 13:46
Mis abuelas son de las posta-posta, verídicas abuelas de antes. La Yaya hace la mejor paella del mundo. La otra me está tejiendo un sweater en crochet. Las 2 son bisabuelas de mis hijas. Es decir que mi mamá es su abuela... Mi mamá: teñida de rojo guinda, anda con sus remeritas batik; del curso de tejeduría artística pasa al INTA a aprender a hacer conservas,hace cursos de hebreo e inglés. Sin embargo estuvo conmigo cuando nacieron sus nietas, (empezó a bordar las sabanitas para la primera pero las terminó para la segunda), le puso apliques a los baberos y juega con sus nietas (al buscaminas en la compu, a dibujar con el paintbrush) y les manda e-postales para los cumples.Y mi hija le enseña a cambiar el ringtone del celular. Y es que el mundo entero ha cambiado... Y esto de las viejas hechas las pendex es un castigo paraa los hombres babosos, como le pasó a mi gordo los otros dias mirando de atrás a un par de rubias en el shopping, una de ellas de botas rojas, enfundada en un jean que no dejaba nada a la imaginación, y cuando se da vuelta WOW!! tenia como 60 y pico de años, puajjjjj
Sonia
13/01/2006 a las 13:40
Lo siento, Jorgito.

Dulces Besos
Sonia
Gise
13/01/2006 a las 13:37
Hermoso relato.

Lamento lo de tu abuela. La mía está tan viejita ya... y la adoro, la admiro, qué mujer!! Mi abue Elena.

Pienso que uno mismo puede proponerse conservar algo de aquellas tradiciones que nos hayan hecho felices. No todo tiene por qué perderse en un destino irremediable de consumidores y de soy lo que tengo... Al menos yo tengo esa esperanza y ese propósito.

Un abrazo grande y mucha paz.
Gise.
Ginger
13/01/2006 a las 13:33
Yo no tengo referencias de abuelas porque a una no la conocí y a la otra la ví pocas veces (porque vivíamos en distintos lugares y murió cuando yo era chiquita). Pero creo que yo voy a ser la del botox y el pelo naranja, lo que no significa por eso que vaya a querer menos a mis nietos.

Pd: lamento lo de tu abuela. Te mando un beso.
Mentecato
13/01/2006 a las 13:29
Un abrazo, e independientemente de tu dolor...solo queria decir que no hay nada mas divertido, transgresor y fiestero que irse de vacaciones con paquete de algun centro de jubilados.
Marce
13/01/2006 a las 13:27
Mi abuela es de las "sensatas" y es hermosa, con sus arrugas y sus canas.
Empieza a cocinar el almuerzo a las 10 de la mañana, como dice Hernán. Y también tiene galletas en una lata histórica para regalarnos!
Ella no deja de ver las novelas de ahora y los noticieros, pero no se escandaliza, yo más bien creo que se entristece. Su sabiduría debe anticiparle que no puede ser bueno un mundo con abuelas como la gente en vías de extinción.
Mis sinceras condolencias, Hernán. Pensá que somos afortunados por tenerlas el tiempo que puedan quedarse con nosotros.
Lulet
13/01/2006 a las 13:18
Impecable, como siempre.

Me hiciste recordar a mi abuela.
Gracias

Lamento lo de tu abuela.
Besos!
July
13/01/2006 a las 13:16
Coincido con Barbarita, yo también quiero ser una abuela como la que tuve y, en especial, tener a mi lado a un abuelo como el que perdí, ese que con 70 años se levantaba a las 6 de la mañana para ir al campo, y que, cuando volvía, no había ni reuma ni gota ni nada que le impidiera hacernos caballito un rato largo. Si, una nieta en cada rodilla, un amor don Julio!
Saluditos y brindemos porque nuestros nietos no tengan que tironear de un pelo azul!
laSue
13/01/2006 a las 13:04
Me da cosa estas pobres mujeres que vos describís que se esfuerzan por seguir la mercadotecnia (y no al revés, porq el mercado no piensa en los viejos) Ocultan sus años, sus saberes, y conservan sólo lo que el consumismo considera valioso: la imagen, la pavada, lo descartable.(¿Para no ser descartables ellas ahora?)
Mi abuela se asemejaba a la que vos describís y no supe disfrutarla, valorarla, bastante. Por suerte todavía tengo una tía abuela hermosa (como las de antes)a la q le llevo mis hijos, aunq no estén descompuestos, para q se saque el gusto y les cure el empacho.Y ella, apenas me descuido, me hace el combo y les cura el mal de ojo. Andá a saber qué abuela podré ser yo.
Alberto José
13/01/2006 a las 12:55
"Negrito querés café
no mama, que me hace mal
Entonces lo que querés
careta pal carnaval "

Así es como la recuerdo.
Un abrazo.
Alberto.
Matu
13/01/2006 a las 12:43
Lamento mucho lo de tu abuela, Hernán.
A veces pienso cuánto se está perdiendo mi hijo al contar solo con una abuela viva, pero la vida es así.
Precisamente ayer, en la verdulería, la clienta que me precedía era una abuela de las de antes. Cuando vi que la viejita estaba comprando dos docenas de choclos, y zapallo, hice el comentario en voz alta: "... ¡mmmmh!. Humita". La abuela me miró, se sonrió, y me confirmó el pronóstico culinario.
Cuando llegó mi turno, el verdulero me dijo que la señora le había dicho que mañana iba a dejar un "tupper" con humita en la verdulería, para mi.
pon
13/01/2006 a las 12:16
segun hernan ya no existen, y aqui salieron por montones
JMR
13/01/2006 a las 11:58
Formidable, Hernán!
Wido
13/01/2006 a las 11:03
Pues prefiero la abuela moderna, porque pienso en ella y no en mi, porque las mujeres, y las abuelas son mujeres, tienen derecho a vivir para si mismas. El negro triste y viudo, qué bien, resignado y abocado al guiso, para que los hijos y nietos se pongan bien gorditos y ella agotando sus días en recuerdos y soledades. Habrá abuelas "sensatas" felices, pero hay muchas que no lo son y salen a la calle, porque siguen vivas. A mi me cae bien la abuela hortera de pelo rojo, me cae bien la que se echa un novio cubano, me cae bien a la que le aburren los guisos, la que no soporta los bordados, la que se va Benidorm, la que cambia de voto (tiene ideas propias no las del marido), la que aprende Internet, la que se toman gintonics, la que va al cine, la que ha leído, ha bailado y ha sido libre. No digamos si ha sido bella. La cana es digna, pero triste. "Que las abuelas mantengan el espectáculo".
Barbarita
13/01/2006 a las 10:58
Yo voy a ser una abuela con canas y moño. Si de algo no tengo dudas, es de eso.

Un beso grande.
Morghana
13/01/2006 a las 10:19
Mi Nona era de las auténticas, tejía crochet y en lugar de coplas, soltaba refranes en algún dialecto calabrés.

Se fue estando yo en España hace ya 12 años. Con el tiempo y la distancia, me queda la sensación de que en realidad sigue allí, en la calurosa Santa Fé, tomando mate frío en el patio o amasando los ñoquis del domingo.
axelote
13/01/2006 a las 09:53
Una de mis grandes aspiraciones es convertirme en uno de esos abuelos patriarcas, en la cabecera de una mesa de muchos nietos. Esos que tenían la capacidad de aparentar ser muy serios cuando éramos muchos (porque era el rol que les tocaba como pater familias, pero que después se los descubría amables y divertidos.
Por ahora yo me hago solito mis pucheros de 4 horas. Ya es un punto.

Petit anécdota: estuve hace un mes de visita por Buenos Aires, y por supuesto fui a visitar a mi abuela, Mamama, de 91 años, que ya casi no sale de casa. Achacosa y quejosa, con la misma mala leche de toda la vida, me hizo divertir. A la hora de la despedida, hubo un breve momento de duda y tensión:
Primer plano de mi cara, voz en off (mía) "¿lo hará o no lo hará?"...
Lo hizo, abrió el armario, sacó la vieja lata, y me dio un caramelo.

Una grande.

Hernán, gracias por el relato y los recuerdos.
Saludos a todos.
Lukre
13/01/2006 a las 09:26
Hernan, dice un dicho "nadie muere si alguien aqui le recuerda siempre"
Con un nieto como vos, que seguro recordara siempre a su abuela, estara contigo todos los dias
Me ha gustado mucho lo que has escrito y para no variar, muy cierto.
esas abuelas como vos describis, las de antes, siempre estaran con nosotros.
yo aun recuerdo a mi abuela, de pelo blanco haciendo dulce de leche casero con las bolitas de cristal de mis hermanos en el fondo de la cacerola de aluminio para que no se le pegara...
en fin.. un abrazo y animos que el estar lejos de casa, es jodido pero es lo que la vida nos puso delante.
que se le va a hacer...
Florws
13/01/2006 a las 08:06
wow... me hiciste llorar. Que puedo decir? Que los abuelos se vayan... es una gran cagada. Y a mi todavia me duele mucho- pero me alegra, por lo menos, saber que mis abuelas son como las describis...
...cocineras de estofados de cuatro horas...
Silvina
13/01/2006 a las 06:53
HERNAN,
LAMENTAMOS MUCHO LO DE TU ABUELA, ASI ES LA VIDA !! PERO QUE MEJOR QUE RECORDAR LOS BUENOS MOMENTOS VIVIDOS CON LOS QUE YA NO ESTAN, NO ?

TE FELICITAMOS POR TODOS TUS RELATOS, HACE UN PAR DE MESES ENCONTRE TU BLOG EN UNA NOTA EN EL CLARIN Y CON PAULO, SIEMPRE TE LEEMOS, A VECES NOS SENTIMOS IDENTIFICADOS CON TUS HISTORIAS YA QUE ESTAMOS EN EEUU Y HACE 5 AÑOS QUE NO VAMOS A NUESTRA QUERIDA ARGENTINA, Y EXTRAÑAMOS MUCHO TODO LO DE ALLA... Y MAS AHORA QUE TENEMOS 2 CHIQUITOS !!

NUEVAMENTE FELICITACIONES ! Y SEGUI ESCRIBIENDO ASI QUE ES UN PLACER LEERTE ......

MUCHOS SALUDOS:

SILVINA & PAULO & FLIA
Cynthia Plaster
13/01/2006 a las 06:39
6" desde Mexico
ximena
13/01/2006 a las 06:30
la yayita era de las antiguas.....
Max
13/01/2006 a las 05:49
hernán no se como decirte en palabras, lo que siento, te quiero mucho, yo estoy con vos, se que las palabras son solo palabras, pero en este momento horrible que estas pasando pienso en vos y quiero que sepas que estoy con vos.
Marina
13/01/2006 a las 05:36
Abuelas maravillosas que sabían coser ropa para las muñecas, aquellas que te contaban con cierta añoranza su infancia en el monte.

Abuelas que no se hacían problema en relatarte el porqué tenían el dedo pulgar raro, así medio redondo, debido a un accidente con una aguja en clima tropical y que por gracia divina (o de alguien más) no hubo necesidad de amputar.

Abuelas que te arrullaban cantando: ♪ Dormir chiquitita, que tengo que hacer, lavar los pañales, sentarme a coser.♪

Abuelas con una caligrafía maravillosa y un sinfín de cuentos, como el del ratón Pérez que "sururuqui" se cayó a la olla por no hacer caso.

Los recuerdos que me dejó mi abuela son mis grandes tesoros de niñez, llegado el momento se los pasaré a mis hijos y nietos, ojalá con el mismo amor que ella me los dio.
Othaner
13/01/2006 a las 05:25
:( Estoy llorando muchisimo... Mi Awe murio hace 7 meses, y ella era de esas bulitas, que cantaban coplas, y que contaban historias, y que se asustaban con las cosas de la vida moderna, y que preparaba la comida con anticipacion, y que veia las novelas, x buscar ese romance angelical... y que tenia remedios para todos los males... La extraño muchisimo...
Katara
13/01/2006 a las 05:14
Y me anoto el primer
Gooooooooooooooool!