Orsai blog post

Vida privada
viernes 19 de junio, 2009

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Vida privada
viernes 19 de junio, 2009

La revancha

   

Son las cuatro y mi hija acaba de tener una pesadilla. Se despertó llorando y me contó el sueño mientras hacía pucheros. Yo escuché la historia, le acaricié la cabeza y la tranquilicé. Mientras me describía al protagonista de su pesadilla intenté que no notara mi angustia. Ella no tiene edad todavía para entender mi sobresalto. Ahora que ha vuelto a quedarse dormida, ahora que el desvelado soy yo, voy a intentar contar la historia completa. Hace mucho que no escribo, quién sabe cómo saldrá.

La pesadilla que acaba de tener mi hija es una venganza para su padre. Una revancha de la que ella, pobrecita, es solamente un daño colateral. Como los chicos que quedan en medio de un tiroteo, la Nina se metió hace un rato, sin querer, en la guerra de otros. Para ordenar las ideas tengo que irme al Buenos Aires del noventa y cuatro.

En esa época yo era un tipo flaco, de veintitrés años, que trabajaba en una revista económica llamada Énfasis. Allí escribíamos —completamente drogados— sobre logística, packaging, management y alimentación. Desde un segundo piso de la calle Leandro Alem yo dirigía, sin conocimiento de causa, un dossier sobre gestión ambiental en la empresa. La palabra que más me gustaba escribir en esa época era «biodesarrollo».

Al principio me aburría bastante, pero un par de meses después de que me aceptaran, logré que incorporasen también al Chiri y entonces las tardes empezaron a ser divertidas, y también más rentables. Como ya teníamos un par de sueldos decentes, empezamos a vislumbrar la posibilidad de dejar de ser pobres y mudarnos a un lugar mejor. Justo entonces nos hicimos amigos de Andrés Gelós, un personaje muy pintoresco del Departamento Comercial de Énfasis, al que yo le debía mi puesto de trabajo. Él me había recomendado a los jefes, con grandes mentiras.

Andrés Gelós, el Chiri y yo decidimos alquilar una casa enorme en Villa Urquiza, con muchas habitaciones y terraza, para vivir los tres y compartir los gastos. Estábamos convencidos de que la idea era perfecta, porque en la redacción nos llevábamos muy bien. Con ese único indicio a nuestro favor, apostándolo todo a esa ecuación tan torpe, inauguramos convivencia junto a un desconocido. Gran error, por supuesto. ¿Pero quién podía anticiparse a las desgracias en los noventa?

El Chiri y yo veníamos boyando por diferentes barrios porteños desde los diecisiete, y no teníamos intención de dejar la adolescencia. Si ahora usábamos traje y escribíamos sobre el desarrollo de las pymes, sabíamos que aquello duraba de trece a diecinueve horas. Una vez fuera de la redacción, había que volver a la idiotez con urgencia. Estábamos acostumbrados a comer arroz de la olla y a limpiar el baño solamente cuando venían mujeres. Nuestra vida de entonces consistía en ver televisión y fumar porro. Y nuestra lucha, a brazo partido, era lograr que nada cambiara de repente.

Andrés Gelós, en cambio, había vivido hasta entonces con sus padres y su hermano; como es lógico, la aventura de irse de casa le resultaba excitante, evolutiva, y más que nada iniciática. Él estaba dejando la pubertad porteña de estar cerca de papi y mami, y se planteaba inaugurar su madurez en casa propia, con un par de amigos del trabajo que le caían muy bien. Andrés Gelós quería que todo resultara perfecto. Y nosotros, sin querer (bueno, yo un poco queriendo) se lo hicimos muy cuesta arriba.

No voy a contar los detalles de cada conflicto, porque fueron muchos y es posible que quiera narrar otros cuentos de aquella época, que fue maravillosa. La debacle de la convivencia ocurrió de a poco, y en un porcentaje enorme por mi culpa.

Por alguna razón, cada mejora que Andrés le hacía a la casa, yo la rompía, más tarde o más temprano.

Una mañana llegó a casa con una mesa de pimpón hermosa para la terraza. ¡Ah, cómo jugamos, con cuántas ganas, durante un mes entero! Desde el primer día, como si fuera un padre de bigote entrecano, nos recomendó guardarla siempre bajo techo después de jugar. Al segundo mes la mesa amaneció doblada por la lluvia y derretida por el sol, y nosotros debajo, durmiendo.

Si bien muchas cosas las rompíamos el Chiri y yo, juntos, Andrés me echaba la culpa solamente a mí, porque (nunca supe el motivo) ningún ser humano es capaz de enojarse con el Chiri.

Un domingo Andrés organizó un asado para su familia, y quiso que nosotros estuviéramos allí. ¿Por qué hacía esto, si nosotros odiábamos a las familias en general? Nos lo pidió de rodillas y accedimos. Una vez que formábamos parte del almuerzo, nos hizo limpiar la casa. Estuvimos toda la mañana barriendo y fregando y, es verdad, no debimos habernos drogado desde tan temprano.

Cuando llegaron los padres de Andrés, y su hermano mayor, me encontraron tirado en el suelo, boca arriba, con una botella de yogur que me goteaba líquido blanco en los ojos. Yo gritaba:

—Acabáme en la cara, acabáme en la cara...

Chiri estaba desparramado de la risa del otro lado de la habitación. Los padres de Andrés no quisieron aparecer nunca más por la nueva casa de su hijo. Su hermano Pablo, en cambio, empezó a venir más seguido.

Pablo Gelós era unos años mayor que Andrés y estaba completamente loco. Tuvimos con él una amistad fragmentada pero intensa. No lo veíamos mucho, pero cuando aparecía por la casa era como si llegase un Andrés con menos pelo y mucho más relajado. Cuando había discusiones serias entre nosotros y su hermano, Pablo no se metía. Sabíamos de él que era actor, un gran comediante.

Pasaban los meses en la casa de Urquiza y era obvio que tarde o temprano Andrés Gelós iba a explotar. De algún modo, nosotros hacíamos lo imposible para que nos echara a la mierda. La vida en la casa nos resultaba cada vez más agradable, sobre todo con la presencia paternalista de Andrés, que nos hacía ir bien vestidos e intentaba que no nos drogáramos adentro. No éramos nosotros los incómodos, era únicamente él.

Para Chiri y para mí, era como volver a tener padres.

Supongo que la gota que colmó el vaso fue la llegada de los cachorros. No recuerdo a quién se le ocurrió tener perros en casa, pero los trajimos. Fuimos como esos matrimonios a la deriva que sospechan que con la llegada de un hijo todo se puede encarrilar. Una tarde, en una caja, aparecieron Roosevelt y Burela, macho y hembra. Los bautizamos igual que la esquina donde teníamos la casa.

Andrés trataba a esos perros como si fueran hijos humanos de corta edad. Les daba de comer mejor carne que a nosotros. Los peinaba, les enseñaba a cagar afuera, les acariciaba la cabeza... De repente, Chiri y yo dejamos de importarle: se había conseguido dos amigos nuevos, muchísimo más decentes y cariñosos que nosotros.

Al Chiri y a mí los perros nos divirtieron más o menos doce minutos. Después nos olvidamos por completo de su existencia. O por lo menos eso hubiéramos querido, pero Andrés nos obligaba a darles de comer y limpiar las cacas de la terraza. Chiri, alguna vez, subía con palita y escoba a limpiar. Yo no tengo recuerdo de haber hecho eso nunca en la vida.

Un fin de semana largo, Andrés tuvo que irse y dejó los perros a nuestro cuidado. Nos recomendó cien cosas: alimentos cuánto y dónde, pastillas de las pulgas a qué hora, caquita de la terraza impostergable, paseos nocturnos por la plaza, etcétera. Cuando Gelós salió por la puerta, Chiri y yo nos prendimos un porro y nos olvidamos de todo.

A la mañana siguiente Burela (la hembra) se había descompuesto y había cagado seis kilos de mierda líquida en las escaleras delanteras de la casa. El olor era insoportable. Para salir a comprar cigarros, o comida, o cerveza, era menester rodear la mierda con cuidado para no pisarla. O limpiar, claro. Pero eso no estaba en nuestros planes.

La mierda aquella duró todo el sábado, y el domingo se empezó a secar. Nosotros nos habíamos ubicado en la parte opuesta de la casa para no sentir el olor, pero la pestilencia nos perseguía. El domingo a la noche nos pusimos serios:

—Andresito vuelve el martes —dijo Chiri—, algo vamos a tener que hacer.

—Tendríamos que haber baldeado cuando la mierda estaba fresca —dije yo—. Ahora alguien va a tener que rasquetear.

Nos miramos; prendimos un porro.

El martes al mediodía, cuando Andrés volvió, la mierda ya tenía gusanitos. Y los perros estaban en la terraza, conviviendo entre mucha más mierda, llenos de moscas, y sin comida desde el domingo.

Gelós me despertó a los gritos y me citó en el comedor de nuestra casa. Llegué con cara de dormido. Me dijo que me tenía que ir, que no podía vivir más conmigo. Andrés tenía previsto que yo iba a oponer alguna resistencia, y había traído una lista de razones que acreditaban su decisión. No le hizo falta usar el listado: le dije que bueno. Que me diera unos días para buscarme algo.

—Dos días, ni uno más —me advirtió.

Después se acercó a Chiri, que había escuchado la conversación en silencio.

—No te preocupes —le dijo—, lo convencí a mi hermano Pablo para que se mude con nosotros, así seguimos siendo tres para el alquiler.

A Chiri le dio ternura que Andrés diera por sentada su permanencia.

—Yo me voy con el Gordo —le dijo sonriendo.

—Pero yo no estoy enojado con vos.

—Yo tampoco, Andresito —le dijo Chiri, y le palmeó la espalda.

Una hora más tarde estábamos metiendo los mismos libros de siempre adentro de cajas de cartón. Era la segunda vez en cinco años que nos echaban de Villa Urquiza: iba siendo hora de entender que ese barrio estaba maldito.

Los tres o cuatro días de transición no fueron amables. Ahora Andrés, además de estar enojado conmigo por lo de siempre, estaba enojado con Chiri porque había elegido irse en lugar de quedarse. Mientras buscábamos otro departamento, teníamos que seguir viendo, a diario, la cara de orto de Andrés Gelós, nuestro segundo padre, el padre más joven que tuvimos en la vida.

Desayunábamos a horas distintas para no compartir la cocina, y las pocas veces que nos cruzábamos en los pasillos, o en la redacción de Énfasis, bajábamos la vista. El toque de equilibrio a semejante frialdad lo ponía Pablo Gelós. El hermano mayor de Andrés estaba a punto de ocupar mi habitación y ya empezaba a traer sus cosas a la casa. Pablo hacía chistes e intentaba que nosotros y su hermano nos reconciliáramos, para que —al menos— el final fuera feliz.

Sin decirlo abiertamente, para no enojar más a su hermano, los gestos cómplices de Pablo nos hacían notar que él nos entendía, que sabía muy bien el esfuerzo que conlleva aferrarse a la adolescencia con las uñas y con los dientes.

La mañana que nos dieron la llave de un departamento desvencijado en la calle Guatemala, fuimos por última vez a Villa Urquiza para buscar nuestros bártulos. Andrés estaba adentro, lo vimos a través de una cortina, pero no quiso salir a despedirnos. Había sido un año agotador para él. Pablo Gelós, en cambio, nos ayudó con las cajas y le ofreció a Chiri pagar una parte del flete.

Cuando nos fuimos, pensamos que quizá habíamos elegido vivir con el hermano equivocado.

Nuestro nuevo hogar no era gran cosa. Dos ambientes chiquitos, cocina y baño. Todo el departamento, balcón incluido, podía entrar siete veces en la casa gigante de Urquiza. Pero, al revés de lo que podía pensarse, nos sentíamos libres sin Andrés quejándose por todo y persiguiéndonos para que nos bañáramos. Volvimos a comer de la olla y fumábamos más que nunca. Como el alquiler no era mucho, también renunciamos a Énfasis, un poco porque estábamos hartos del management, y otro poco para no tener que ver a Andrés nunca más en la vida.

La tercera noche en el departamento nuevo, soñé que volvía a la casa de Urquiza. Fue un sueño nítido y comprimido que no olvidé nunca más.

Yo tenía las llaves viejas y era consciente de que aquélla ya no era mi casa. Era de madrugada y sentí curiosidad por ver cómo estaban los muebles y dónde dormía Pablo Gelós. Esa curiosidad por conocer cómo son, ahora, los lugares donde vivimos antes, me persiguió toda la vida.

Entré a hurtadillas a la casa de los hermanos Gelós y subí las escaleras. Vi el comedor, exactamente igual a como lo habíamos dejado. Abrí la puerta de la habitación de Andrés y ahí estaba él, dormido. Estuve a punto de hacerle alguna maldad más, pero preferí seguir de largo.

Yo era consciente de estar dentro de un sueño, y eso me daba poderes mágicos. Subí flotando a la que había sido mi habitación. Abrí la puerta y me quedé en penumbras. En la cama estaba Pablo Gelós, el hermano mayor de Andrés, durmiendo boca arriba.

Me acerqué; Pablo se despertó. En ese momento tuve miedo de asustarlo y le tapé la boca para que no gritase. Quería decirle que con él estaba todo bien, que no era mi intención molestarlo. Pero vi sus ojos, aterrorizados, y descubrí que era tarde. No era un sueño mío donde estábamos, sino una pesadilla de él. Lo supe realmente, con una conciencia espantosa.

En general, las pesadillas deberían asustar al dueño, al que las sueña. Pero en este caso yo estaba muy tranquilo, en casa ajena, asustando a otro pobre diablo.

Los ojos de Pablo Gelós se hacían cada vez más grandes, las pupilas dilatadas, su corazón a los saltos. Cuando confirmé que el malo del sueño era yo, y que el miedo me era ajeno por completo, me ayudé con la otra mano y empecé a ahorcar a Pablo. Apreté su cuello con fuerza y me empecé a reír.

¡Ja, ja, ja!

Me desperté transpirado.

Nunca había escrito esta pesadilla, pero la conté cien veces en sobremesas, cada vez que hablamos de sueños raros. Me fascina la historia, porque por única vez yo fui el monstruo, el malo en una pesadilla ajena. Jamás hablé con Pablo Gelós para certificarlo, pero siempre me gustó pensar que esa misma noche él, durmiendo en la casa de Urquiza, soñó que yo entraba a su habitación para matarlo. ¿Por qué no?

Pasaron los años. Nunca más vi a los Gelós. Después me vine a vivir a España y tuve una hija.

Andrés tuvo dos, por lo que sé. Una noche de este siglo, Gelós le empezó a contar un cuento a sus hijas, un cuento que se llamaba «Reinas Magas». El cuento resultó ser tan interesante que lo vendió a la televisión argentina y se produjo, con la historia, una serie infantil con guiones de Andrés. En esa historia hay un malvado que se llama Das Pulgas. En la serie, a este personaje lo interpreta Pablo Gelós.

«Reinas Magas» tuvo mucho éxito en diversos países del mundo y hace un año llegó a la televisión española. Nina, mi hija de cinco años, vio todos los episodios, se rió y bailó con las protagonistas, pero también se asustó mucho con el malo malísimo del cuento, porque la interpretación de Pablo Gelós, en el papel de Das Pulgas, es magistral.

A las cuatro de la madrugada de hoy (hace un rato largo, porque ahora ya amanece) Nina se despertó a los gritos y fui a su habitación para calmarla. Entonces me contó su mal sueño. Me dijo que ella estaba durmiendo y que entraba Das Pulgas a su cuarto, que se sentaba en su cama y la despertaba. Me dijo que ella quería gritar y no podía, porque Das Pulgas le tapaba la boca con una mano.

Mientras la escuchaba tragué saliva y me puse pálido, pero creo que ella no se dio cuenta. En un segundo se me representó la revancha de Pablo, y también supe que, después de muchos meses, volvería a escribir. Tranquilicé a Nina como pude y le dije que volviera a dormir. Ella me hizo que no con la cabeza, me dijo que tenía miedo de cerrar los ojos, porque Das Pulgas podía aparecer otra vez.

La miré a los ojos y le dije, con absoluta seguridad, que eso no iba a pasar.

—¿Por qué? —me preguntó.

—Porque no te está buscando a vos —le dije—, me busca a mí.

Hernán Casciari
viernes 19 de junio, 2009


La revancha

por Hernán Casciari

Son las cuatro y mi hija acaba de tener una pesadilla. Se despertó llorando y me contó el sueño mientras hacía pucheros. Yo escuché la historia, le acaricié la cabeza y la tranquilicé. Mientras me describía al protagonista de su pesadilla intenté que no notara mi angustia. Ella no tiene edad todavía para entender mi sobresalto. Ahora que ha vuelto a quedarse dormida, ahora que el desvelado soy yo, voy a intentar contar la historia completa. Hace mucho que no escribo, quién sabe cómo saldrá.

La pesadilla que acaba de tener mi hija es una venganza para su padre. Una revancha de la que ella, pobrecita, es solamente un daño colateral. Como los chicos que quedan en medio de un tiroteo, la Nina se metió hace un rato, sin querer, en la guerra de otros. Para ordenar las ideas tengo que irme al Buenos Aires del noventa y cuatro.

En esa época yo era un tipo flaco, de veintitrés años, que trabajaba en una revista económica llamada Énfasis. Allí escribíamos —completamente drogados— sobre logística, packaging, management y alimentación. Desde un segundo piso de la calle Leandro Alem yo dirigía, sin conocimiento de causa, un dossier sobre gestión ambiental en la empresa. La palabra que más me gustaba escribir en esa época era «biodesarrollo».

Al principio me aburría bastante, pero un par de meses después de que me aceptaran, logré que incorporasen también al Chiri y entonces las tardes empezaron a ser divertidas, y también más rentables. Como ya teníamos un par de sueldos decentes, empezamos a vislumbrar la posibilidad de dejar de ser pobres y mudarnos a un lugar mejor. Justo entonces nos hicimos amigos de Andrés Gelós, un personaje muy pintoresco del Departamento Comercial de Énfasis, al que yo le debía mi puesto de trabajo. Él me había recomendado a los jefes, con grandes mentiras.

Andrés Gelós, el Chiri y yo decidimos alquilar una casa enorme en Villa Urquiza, con muchas habitaciones y terraza, para vivir los tres y compartir los gastos. Estábamos convencidos de que la idea era perfecta, porque en la redacción nos llevábamos muy bien. Con ese único indicio a nuestro favor, apostándolo todo a esa ecuación tan torpe, inauguramos convivencia junto a un desconocido. Gran error, por supuesto. ¿Pero quién podía anticiparse a las desgracias en los noventa?

El Chiri y yo veníamos boyando por diferentes barrios porteños desde los diecisiete, y no teníamos intención de dejar la adolescencia. Si ahora usábamos traje y escribíamos sobre el desarrollo de las pymes, sabíamos que aquello duraba de trece a diecinueve horas. Una vez fuera de la redacción, había que volver a la idiotez con urgencia. Estábamos acostumbrados a comer arroz de la olla y a limpiar el baño solamente cuando venían mujeres. Nuestra vida de entonces consistía en ver televisión y fumar porro. Y nuestra lucha, a brazo partido, era lograr que nada cambiara de repente.

Andrés Gelós, en cambio, había vivido hasta entonces con sus padres y su hermano; como es lógico, la aventura de irse de casa le resultaba excitante, evolutiva, y más que nada iniciática. Él estaba dejando la pubertad porteña de estar cerca de papi y mami, y se planteaba inaugurar su madurez en casa propia, con un par de amigos del trabajo que le caían muy bien. Andrés Gelós quería que todo resultara perfecto. Y nosotros, sin querer (bueno, yo un poco queriendo) se lo hicimos muy cuesta arriba.

No voy a contar los detalles de cada conflicto, porque fueron muchos y es posible que quiera narrar otros cuentos de aquella época, que fue maravillosa. La debacle de la convivencia ocurrió de a poco, y en un porcentaje enorme por mi culpa.

Por alguna razón, cada mejora que Andrés le hacía a la casa, yo la rompía, más tarde o más temprano.

Una mañana llegó a casa con una mesa de pimpón hermosa para la terraza. ¡Ah, cómo jugamos, con cuántas ganas, durante un mes entero! Desde el primer día, como si fuera un padre de bigote entrecano, nos recomendó guardarla siempre bajo techo después de jugar. Al segundo mes la mesa amaneció doblada por la lluvia y derretida por el sol, y nosotros debajo, durmiendo.

Si bien muchas cosas las rompíamos el Chiri y yo, juntos, Andrés me echaba la culpa solamente a mí, porque (nunca supe el motivo) ningún ser humano es capaz de enojarse con el Chiri.

Un domingo Andrés organizó un asado para su familia, y quiso que nosotros estuviéramos allí. ¿Por qué hacía esto, si nosotros odiábamos a las familias en general? Nos lo pidió de rodillas y accedimos. Una vez que formábamos parte del almuerzo, nos hizo limpiar la casa. Estuvimos toda la mañana barriendo y fregando y, es verdad, no debimos habernos drogado desde tan temprano.

Cuando llegaron los padres de Andrés, y su hermano mayor, me encontraron tirado en el suelo, boca arriba, con una botella de yogur que me goteaba líquido blanco en los ojos. Yo gritaba:

—Acabáme en la cara, acabáme en la cara...

Chiri estaba desparramado de la risa del otro lado de la habitación. Los padres de Andrés no quisieron aparecer nunca más por la nueva casa de su hijo. Su hermano Pablo, en cambio, empezó a venir más seguido.

Pablo Gelós era unos años mayor que Andrés y estaba completamente loco. Tuvimos con él una amistad fragmentada pero intensa. No lo veíamos mucho, pero cuando aparecía por la casa era como si llegase un Andrés con menos pelo y mucho más relajado. Cuando había discusiones serias entre nosotros y su hermano, Pablo no se metía. Sabíamos de él que era actor, un gran comediante.

Pasaban los meses en la casa de Urquiza y era obvio que tarde o temprano Andrés Gelós iba a explotar. De algún modo, nosotros hacíamos lo imposible para que nos echara a la mierda. La vida en la casa nos resultaba cada vez más agradable, sobre todo con la presencia paternalista de Andrés, que nos hacía ir bien vestidos e intentaba que no nos drogáramos adentro. No éramos nosotros los incómodos, era únicamente él.

Para Chiri y para mí, era como volver a tener padres.

Supongo que la gota que colmó el vaso fue la llegada de los cachorros. No recuerdo a quién se le ocurrió tener perros en casa, pero los trajimos. Fuimos como esos matrimonios a la deriva que sospechan que con la llegada de un hijo todo se puede encarrilar. Una tarde, en una caja, aparecieron Roosevelt y Burela, macho y hembra. Los bautizamos igual que la esquina donde teníamos la casa.

Andrés trataba a esos perros como si fueran hijos humanos de corta edad. Les daba de comer mejor carne que a nosotros. Los peinaba, les enseñaba a cagar afuera, les acariciaba la cabeza... De repente, Chiri y yo dejamos de importarle: se había conseguido dos amigos nuevos, muchísimo más decentes y cariñosos que nosotros.

Al Chiri y a mí los perros nos divirtieron más o menos doce minutos. Después nos olvidamos por completo de su existencia. O por lo menos eso hubiéramos querido, pero Andrés nos obligaba a darles de comer y limpiar las cacas de la terraza. Chiri, alguna vez, subía con palita y escoba a limpiar. Yo no tengo recuerdo de haber hecho eso nunca en la vida.

Un fin de semana largo, Andrés tuvo que irse y dejó los perros a nuestro cuidado. Nos recomendó cien cosas: alimentos cuánto y dónde, pastillas de las pulgas a qué hora, caquita de la terraza impostergable, paseos nocturnos por la plaza, etcétera. Cuando Gelós salió por la puerta, Chiri y yo nos prendimos un porro y nos olvidamos de todo.

A la mañana siguiente Burela (la hembra) se había descompuesto y había cagado seis kilos de mierda líquida en las escaleras delanteras de la casa. El olor era insoportable. Para salir a comprar cigarros, o comida, o cerveza, era menester rodear la mierda con cuidado para no pisarla. O limpiar, claro. Pero eso no estaba en nuestros planes.

La mierda aquella duró todo el sábado, y el domingo se empezó a secar. Nosotros nos habíamos ubicado en la parte opuesta de la casa para no sentir el olor, pero la pestilencia nos perseguía. El domingo a la noche nos pusimos serios:

—Andresito vuelve el martes —dijo Chiri—, algo vamos a tener que hacer.

—Tendríamos que haber baldeado cuando la mierda estaba fresca —dije yo—. Ahora alguien va a tener que rasquetear.

Nos miramos; prendimos un porro.

El martes al mediodía, cuando Andrés volvió, la mierda ya tenía gusanitos. Y los perros estaban en la terraza, conviviendo entre mucha más mierda, llenos de moscas, y sin comida desde el domingo.

Gelós me despertó a los gritos y me citó en el comedor de nuestra casa. Llegué con cara de dormido. Me dijo que me tenía que ir, que no podía vivir más conmigo. Andrés tenía previsto que yo iba a oponer alguna resistencia, y había traído una lista de razones que acreditaban su decisión. No le hizo falta usar el listado: le dije que bueno. Que me diera unos días para buscarme algo.

—Dos días, ni uno más —me advirtió.

Después se acercó a Chiri, que había escuchado la conversación en silencio.

—No te preocupes —le dijo—, lo convencí a mi hermano Pablo para que se mude con nosotros, así seguimos siendo tres para el alquiler.

A Chiri le dio ternura que Andrés diera por sentada su permanencia.

—Yo me voy con el Gordo —le dijo sonriendo.

—Pero yo no estoy enojado con vos.

—Yo tampoco, Andresito —le dijo Chiri, y le palmeó la espalda.

Una hora más tarde estábamos metiendo los mismos libros de siempre adentro de cajas de cartón. Era la segunda vez en cinco años que nos echaban de Villa Urquiza: iba siendo hora de entender que ese barrio estaba maldito.

Los tres o cuatro días de transición no fueron amables. Ahora Andrés, además de estar enojado conmigo por lo de siempre, estaba enojado con Chiri porque había elegido irse en lugar de quedarse. Mientras buscábamos otro departamento, teníamos que seguir viendo, a diario, la cara de orto de Andrés Gelós, nuestro segundo padre, el padre más joven que tuvimos en la vida.

Desayunábamos a horas distintas para no compartir la cocina, y las pocas veces que nos cruzábamos en los pasillos, o en la redacción de Énfasis, bajábamos la vista. El toque de equilibrio a semejante frialdad lo ponía Pablo Gelós. El hermano mayor de Andrés estaba a punto de ocupar mi habitación y ya empezaba a traer sus cosas a la casa. Pablo hacía chistes e intentaba que nosotros y su hermano nos reconciliáramos, para que —al menos— el final fuera feliz.

Sin decirlo abiertamente, para no enojar más a su hermano, los gestos cómplices de Pablo nos hacían notar que él nos entendía, que sabía muy bien el esfuerzo que conlleva aferrarse a la adolescencia con las uñas y con los dientes.

La mañana que nos dieron la llave de un departamento desvencijado en la calle Guatemala, fuimos por última vez a Villa Urquiza para buscar nuestros bártulos. Andrés estaba adentro, lo vimos a través de una cortina, pero no quiso salir a despedirnos. Había sido un año agotador para él. Pablo Gelós, en cambio, nos ayudó con las cajas y le ofreció a Chiri pagar una parte del flete.

Cuando nos fuimos, pensamos que quizá habíamos elegido vivir con el hermano equivocado.

Nuestro nuevo hogar no era gran cosa. Dos ambientes chiquitos, cocina y baño. Todo el departamento, balcón incluido, podía entrar siete veces en la casa gigante de Urquiza. Pero, al revés de lo que podía pensarse, nos sentíamos libres sin Andrés quejándose por todo y persiguiéndonos para que nos bañáramos. Volvimos a comer de la olla y fumábamos más que nunca. Como el alquiler no era mucho, también renunciamos a Énfasis, un poco porque estábamos hartos del management, y otro poco para no tener que ver a Andrés nunca más en la vida.

La tercera noche en el departamento nuevo, soñé que volvía a la casa de Urquiza. Fue un sueño nítido y comprimido que no olvidé nunca más.

Yo tenía las llaves viejas y era consciente de que aquélla ya no era mi casa. Era de madrugada y sentí curiosidad por ver cómo estaban los muebles y dónde dormía Pablo Gelós. Esa curiosidad por conocer cómo son, ahora, los lugares donde vivimos antes, me persiguió toda la vida.

Entré a hurtadillas a la casa de los hermanos Gelós y subí las escaleras. Vi el comedor, exactamente igual a como lo habíamos dejado. Abrí la puerta de la habitación de Andrés y ahí estaba él, dormido. Estuve a punto de hacerle alguna maldad más, pero preferí seguir de largo.

Yo era consciente de estar dentro de un sueño, y eso me daba poderes mágicos. Subí flotando a la que había sido mi habitación. Abrí la puerta y me quedé en penumbras. En la cama estaba Pablo Gelós, el hermano mayor de Andrés, durmiendo boca arriba.

Me acerqué; Pablo se despertó. En ese momento tuve miedo de asustarlo y le tapé la boca para que no gritase. Quería decirle que con él estaba todo bien, que no era mi intención molestarlo. Pero vi sus ojos, aterrorizados, y descubrí que era tarde. No era un sueño mío donde estábamos, sino una pesadilla de él. Lo supe realmente, con una conciencia espantosa.

En general, las pesadillas deberían asustar al dueño, al que las sueña. Pero en este caso yo estaba muy tranquilo, en casa ajena, asustando a otro pobre diablo.

Los ojos de Pablo Gelós se hacían cada vez más grandes, las pupilas dilatadas, su corazón a los saltos. Cuando confirmé que el malo del sueño era yo, y que el miedo me era ajeno por completo, me ayudé con la otra mano y empecé a ahorcar a Pablo. Apreté su cuello con fuerza y me empecé a reír.

¡Ja, ja, ja!

Me desperté transpirado.

Nunca había escrito esta pesadilla, pero la conté cien veces en sobremesas, cada vez que hablamos de sueños raros. Me fascina la historia, porque por única vez yo fui el monstruo, el malo en una pesadilla ajena. Jamás hablé con Pablo Gelós para certificarlo, pero siempre me gustó pensar que esa misma noche él, durmiendo en la casa de Urquiza, soñó que yo entraba a su habitación para matarlo. ¿Por qué no?

Pasaron los años. Nunca más vi a los Gelós. Después me vine a vivir a España y tuve una hija.

Andrés tuvo dos, por lo que sé. Una noche de este siglo, Gelós le empezó a contar un cuento a sus hijas, un cuento que se llamaba «Reinas Magas». El cuento resultó ser tan interesante que lo vendió a la televisión argentina y se produjo, con la historia, una serie infantil con guiones de Andrés. En esa historia hay un malvado que se llama Das Pulgas. En la serie, a este personaje lo interpreta Pablo Gelós.

«Reinas Magas» tuvo mucho éxito en diversos países del mundo y hace un año llegó a la televisión española. Nina, mi hija de cinco años, vio todos los episodios, se rió y bailó con las protagonistas, pero también se asustó mucho con el malo malísimo del cuento, porque la interpretación de Pablo Gelós, en el papel de Das Pulgas, es magistral.

A las cuatro de la madrugada de hoy (hace un rato largo, porque ahora ya amanece) Nina se despertó a los gritos y fui a su habitación para calmarla. Entonces me contó su mal sueño. Me dijo que ella estaba durmiendo y que entraba Das Pulgas a su cuarto, que se sentaba en su cama y la despertaba. Me dijo que ella quería gritar y no podía, porque Das Pulgas le tapaba la boca con una mano.

Mientras la escuchaba tragué saliva y me puse pálido, pero creo que ella no se dio cuenta. En un segundo se me representó la revancha de Pablo, y también supe que, después de muchos meses, volvería a escribir. Tranquilicé a Nina como pude y le dije que volviera a dormir. Ella me hizo que no con la cabeza, me dijo que tenía miedo de cerrar los ojos, porque Das Pulgas podía aparecer otra vez.

La miré a los ojos y le dije, con absoluta seguridad, que eso no iba a pasar.

—¿Por qué? —me preguntó.

—Porque no te está buscando a vos —le dije—, me busca a mí.

Hernán Casciari
viernes 19 de junio, 2009


¿Te gustó esta historia?

Pertenece al libro Messi es un perro y otros cuentos, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


 tatiana sirilo
24/01/2017 a las 02:27
el relato me iso reir mucho
 Priscila Oyarzo
18/01/2017 a las 16:51
Más de una vez me reí a carcajadas durante el relato.
Impecable, como siempre!
 Meludreams
04/09/2016 a las 15:35
Creo que no tengo el adjetivo adecuado para describir lo que sos y lo que me gusta tanto leerte... me transporta completamente a otro plano. Sos un genio Hernán!!!!!
 maru
19/06/2016 a las 21:02
una exquisites
22/11/2015 a las 18:23
Tambien yo busque en google la cara de los "gelos" Así como en otras oportunidades busque la del "el chiri" la de "chichita" la de "nina" tu esposa "la catana" excelentes cuentos Muy buena esta publicación de la revancha Hernan como todas las publicaciones, debes sacar esta también en nota de voz. Mi hijo de ocho años y yo las hemos escuchado casi todas, pasamos tiempo en tu canal de YouTube y leyendo el Blog. Exitos!!! Dios te bendiga al ti y al tu familia.
 Adriana
06/10/2015 a las 16:49
jjaja buenísimo ! también quede curiosa de conocer a los Gelos. Me encontré con un asesino de mismo nombre, con descripción parecida !! (este no parece actor !!) http://www.noticieroelcirco.mx/?p=21569
 Liverpool_uy
16/06/2015 a las 17:28
¡Maravilloso! Me choqué con el blog ayer, completamente de pedo, y no puedo parar de leerlo. Esta historia es sencillamente excelente. Si tuviese sombrero: Yapó
 Coutinho
29/05/2015 a las 14:52
Necesitaba ponerle Cara a Das Pulgas, no pude contenerme:
https://www.google.com.ar/search?q=reinas magas das pulgas&espv=2&biw=1366&bih=667&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=jWBoVci-JMKwsAWksYPoDg&ved=0CAYQ_AUoAQ#imgrc=JgWa7_1bxLmECM%3A;MOJqaWejqw6XJM;http%3A%2F%2Fwww.televisanetworks.tv%2Fassets%2FimagenesIlustrar%2FReinasmagas_2.jpg;http%3A%2F%2Fwww.televisanetworks.tv%2Fsinopsis.asp%3FidDest%3D10220%26idc%3D20;243;146

Maldito calvo asustaniñas!!!
 gloriucha en la isla
28/08/2015 a las 18:37
yo precisaba ponerle cara a Andrés Gelós… https://twitter.com/andresgelos Y me dió como una pena imaginármelo al pobre tipo luchando con estos dos anormales……muy bueno...
 Ricardo campos
09/05/2015 a las 03:50
SUBLIME.....
 Fabiola López Barbero
03/11/2013 a las 18:06
gordo, simplemente genial!
Francisco
17/09/2009 a las 23:54
ulti otra vez! y la recalcada madre q te pario "anonimo".
Comprate una vida y vivila si no tenes una
Fede
17/09/2009 a las 23:47
Hernán, se acaba septiembre y aun no has contado tu primera vez, como tampoco en Mayo tuvimos los reportes de tu tataranieto Woung =(((

No es un reproche, es que de verdad me quede con la espina.

Espero que estes bien.

Un abrazo!
seburu
17/09/2009 a las 05:23
dale chanchura
Pini
17/09/2009 a las 02:31
Qué pasa Hernan? Te extrañamos!!... Desde la pesadilla de Nina no volviste a escribir. ¿Tan fuerte pegó?...
Dale, sabés que nos conformamos con un "Hola lectores"! Media pila!...
Pablo
16/09/2009 a las 01:45
Habras colgado los guantes hernan?
no se que leer
tengo la angustia de un escritor, pero yo veo el internet explorer en blanco
saludos
anonimo
15/09/2009 a las 21:57
"(no me arruinen esta felicidad)"

Pelotudo el ulti

Francisco
15/09/2009 a las 03:17
Ulti!!!!!!
(no me arruinen esta felicidad)
andresn
15/09/2009 a las 00:23
No se como llegué aquí pero me han gustado las historias. muy buenas, saludos desde México
yo
14/09/2009 a las 23:17
Dale, loco. Escribí de una vez.
Leo
14/09/2009 a las 22:22
Excelente !
diego
14/09/2009 a las 05:24
se te extraña.
ya me di vuelta todo orsai,
necesito algo de casciari para leer,
lamentablemente nos hemos vuelto como alguien dijo mas arriba (ya no se qe leer, asi que leo comentarios) "casciaridependientes".
espero con ansias tu proxima produccion.
saludos desde bs as.
fede
13/09/2009 a las 18:10
Casciari,que espera para escribir, la temporada del surubí?
Anónimamente pelotudo
13/09/2009 a las 02:36
Gracias Hernán por ayudarme a combatir el tedio en el laburo, mi trabajo se basa en saber soportar mirar el techo sin desesperarse.
La verdad nunca leí nada tuyo anteriormente, pero me vino de lujo este espacio, textos breves y entretenidos. Era justo lo que necesitaba, ya que anteriormente leía pero era una garcha porque de vez en cuando el techo cambia por una persona que necesita romperle las bolas a uno. Así que dejé de leer, no me podía concentrar. Y era injusto para mí y para el libro.

Ojalá lea "en directo" algún nuevo post tuyo, así puedo comentar.

No viene al caso, pero quiero remarcar el mejor texto (a mi parecer), es ése que olvidé el nombre. La puta madre... Bueno, iba de tu "viaje de revelación" o algo así, donde está la frase si no me equivoco de "La soledad es el placer de la perspectiva de uno mismo". No sé exactamente si iba así la frase, si no es así seguro te calentás porque arruine tan excelente frase. Pero al re-carajo. La mala memoria tampoco se disculpa con uno.

Chau chau adiós.
yessi..
11/09/2009 a las 19:34
Junio, Julio, Agosto, Septiembre.. nos abandonaste por completo Hernan?.. sin un "Adios" "Hasta luego" "Me voy queridos lectores, gracias por haber estado en el principio de mi carrera".. q paso Hernan?..
CeciS
11/09/2009 a las 00:17
Hace mucho (bue, un par de meses) que te leo pero es la primera vez que voy a escribir algo (bue también, alguna vez te escribí un mail...)
No me suscribo a los avisos porque me causa adrenalina venir a ver si publicaste algo nuevo, así que un par de veces todos los días entro a Orsai.
No se si todavía leerás los mensajes de tus comentaristas, pero bueno, sigo acá.
Te cuento que el otro día tuve que escribir las conclusiones para un trabajo de la facultad y bueno, no sabía que escribir. Así que me senté adelante de la compu y se me ocurrió poner algo de la teoría de los guiños... En resumen, cuando me pidieron que la lea frente al grupo la gente se emocionó mucho y yo también, no sabía que lo que escribía podía gustarle a alguien.
Nada, quería contarte nada más.
Y espero leerte más seguido. Mientras tanto paso por Spoiler, aunque no es lo mismo.
Besotes a la familia!
Luis Quijote
02/09/2009 a las 11:51
Hernán:

Aunque no te conozco más que por tus relatos y de lejos en una conferencia, te trato por tu nombre como acostumbramos -últimamente- los argentos.

Comprendo que tendrás otras cosas que hacer más importantes y redituables que escribir aquí; pero debieras tener en cuenta que nos generaste una adicción que, no será la bolsita feliz, pero somos casciaridependientes.

No nos dejes en abstinencia tanto tiempo o estaremos obligados a internarnos para recuperación de tu ausencia.
Fede
30/08/2009 a las 17:08
Hola Hernàn, te dejo mis saludos, te leia hace años, ahora volvi a leerte y me devore todo lo que no habia leido en que aquella epoca.


Lo disfrute mucho.

Gracias.

Un abrazo
 Gengisfrhan
30/08/2009 a las 08:44
Wow, llegué por primera vez al blog gracias a Café y Cigarillos y acabo de léer esto y me encanto!! mañana procedo a léer todo lo demás
alessandra
29/08/2009 a las 06:57
hernan??por que ya no escribis??? nos tenes muy abandonados che
Apnut
28/08/2009 a las 20:23
Juazzzzz... Hernán, qué borgeano te pusiste... O ya eras? Ta muy buena esta historia. En general me gusta mucho lo que escribís. Pero no estoy segura de qué me gusta más, si el "qué" o el "cómo" escribís. Igual, hasta que me decida, te sigo leyendo.
Saludos desde muuuy lejos.
El Tony
28/08/2009 a las 17:30
Hernán, no te asustes... escribo desde Paraguay, pero no estoy blandiendo mandiocas justicieras contra escritores que certifiquen que en Buenos Aires las empleadas domésticas son paraguayas, todo lo contrario. Hubiese preferido que la gente tenga la idea que somos todos empleadas domésticas y albañiles y no gorilas que amenazan a quien escribió una novela, me averguenza eso, tantos mails para gente que ni siquiera leyó tu obra. Y si... el prejuicio puede ser mejor que el conocimiento, mea culpa por eso.
Tu página es vicio y despuès de mucho tiempo cada mañana quiero venir a "trabajar" y por favor no te quedès con la idea de un Paraguay lleno de gente intolerante, acá hay también cosas buenas como la yerba y la hierba de la felicidad.
Aunque sea extemporáneo te comento que de chico me saqué una foto con un famoso: estoy posando con el Gitano Ivanoff de la troupe del gran Martín cuando "Titanes" visitó Asunción a comienzos de los 80.
Y ya que estàs en Barcelona, ¿cómo uno puede ser hincha de un equipo al que le dicen "El Periquito"?
Gracias por el talento gratuito y on line, salvo que todo esto sea un macrabo plan de alienación y sugestión que concluirá en una violación masiva a todos los lecores del orsai.
El Chalero Solitario
27/08/2009 a las 22:03
Andá a cagar Hernán; me cansé de esperarte, así que de ahora en más voy a leer a Bucay.
IRENE
27/08/2009 a las 14:35
nos tenes abandonados !!!!
Dinamita
27/08/2009 a las 12:03
Este mensaje no es para reclamarte nada, ni que vuelvas, ni que escribas...pienso que seguramente estarás de vacaciones por algún sitio con tu niña...descansando..paseando el con "el Chiri"..o algo así....pues nada, paciencia....ya volverás.....o no?
Hermosamente
26/08/2009 a las 22:38
Hernán, cómo estas... te invito a conocer mi lugar.
mehari
26/08/2009 a las 15:54
casciari! usted que sabe tanto.. no sabes con cuanto porro podemos andar tus paisanos por la calle ahora que la despenalizacion?
yessi..
25/08/2009 a las 05:08
Vamos Hernan.. se te extraña gordo querido.. no es por apurarte, porq jamas lo haria.. pero ojala sepas q esperamos ansiosos a q vuelvas deleitarnos con esas historias unicas q solo vos sos capaz de hacer..

Ahh.. propongo algo, en el ultimo post vos dejaste a entender q gracias a Nina volviste a escribir despues de un largoo tiempo, porq lo q podemos deducir q este bache se debe a la falta de poesia o insipiracion en tu vida (cosa q dudo porq un artista como vos siempre tiene algo q decir, pero buee).. debido a esto.. Q te parece si haces otra vez las preguntas y respuestas de todos tus lectores??.. como hiciste hace unos meses atras.. Yo no pude participar, pero me encantaria q lo vuelvas a hacer asi te volvemos a leer aunq sea a travez de una respuesta.. por favor Hernan pensalo y contestame a ver q te parece la idea..
Gracias y Saludos a la Flia..
Marcos
25/08/2009 a las 04:16
Idas y vueltas de una vida bastante mareada... igual sostengo la teoría del chavo: "la venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena"
Petre
23/08/2009 a las 06:39
Leo tu cuento y me acuerdo de cuando leía la biografía de Miles Davis (y de cuando Miles contaba cosas de Charlie Parker). Entonces pensaba en la alucinante música que hacían estos negretes... pero que no me los hubiera bancado ni media hora a ninguno de los dos debajo del escenario...

Algo parecido me pasa contigo... en los 90s yo también deambulaba por casas alquiladas y pensiones, y no hubiera soportado ni dos días a alguien como vos.

Así y todo como disfruto tus textos...

Está muy bueno este cuento.

Salud!
Sergio Oviedo
21/08/2009 a las 22:07
Tremendo Hernán. La verdad es que hacía mucho que no te leía y nuevamente, volviste a alegrarme la tarde.
Un abrazo desde Baires.
Mafaldita
21/08/2009 a las 05:22
Hola hernán (me da cosita llamarte por tu nombre cuando en realidad no te conozco) solo queria decirte Gracias. Hace muy poco encontre tus blogs y fueron como el alimento de los dioses para mi. Me hiciste acordar a cuando era una adolescente y escribia poemas y cuentos, todo ello lo abandone para dedicarme a la carrera que elegí.Desde que comencé a leerte volvió a resurgir esa niña que escribia sobre todo lo que la rodeaba, aunque es un poco dificil despues de tanto tiempo. Estoy ansiosa como todos por tu regreso.Muchos besos a la Nina y a Cristina y otro gigante para vos (hayyyy si tuvieses mi edad y vivieses en bs as....!!!!)
ale
19/08/2009 a las 20:46
miss you hernán!
abrazo de un charrúa
19/08/2009 a las 19:13
Hernan! Muy bueno como siempre. Te leemos desde que eras un extraño.
Hasta que escribas algo nuevo dejo un link (click en el nombre) para que la gente se entretenga. Saludos a todos!
dxla
18/08/2009 a las 12:42
bueno, bonita historia, a esperar a setiembre para el cuento de como perdiste la virginidad casciari.. =D
Belo
17/08/2009 a las 16:58
Es lo mejor que, nacido en el insomnio, he leido en mucho tiempo.
 El Chino
17/08/2009 a las 14:26
Un lugar para culear

Un lugar para verlos, tenerlos cerca, dejarme seducir por sus lomos y disfrutar de eso.

Con sólo echarles un vistazo encender un cohete de intercambios juntos. Sentirlos, palparlos, comermelos hasta quedar agotado.

Que estén todos, los q me acompañaron de chico, los q me dibujaron sonrisas, los q me daban hambre, ese hambre q te genera angustia cuando uno los acaba.

También q estén los q amé, aquellos q sabía q iba a tener q repasarlos, xq sin conocer las cerraduras de los tiempos venideros pasaban a engrosar mi llavero.

Quiero eso, poder sentarme con ellos, o tal vez recostarme...como sea, lo importante es q ellos estén y tengan su lugar.

Sin duda es hora de q me haga ese lugar en el depto y arme mi biblioteca.
GatoR4
15/08/2009 a las 20:12
Te leí en "un detalle sin importancia" de una antología del Concurso para jóvenes Narradores "Haroldo Conti" publicado por Página 12. Flashee con un par de líneas de ese relato, por supuesto sin saber quién carajo eras; después te descubrí por la web en Spoiler y me convenciste de ver "Damages" y ahora googleando a Juan Filloy decubro en Wikipedia un enlace a tu contacto con don Juan en los post de Orsai, muy buenos por cierto, "Lado A..." y "Lado B..." Ahora acabo de leer tu último posteo y definitivamente me suscribo a este blog.
Buena vida Casciari. Mis respetos argentos. Salú. je!
spiritu13
15/08/2009 a las 14:08
lo haces de gusto?
¬¬

el ojo con dientes
15/08/2009 a las 06:47
Muy bueno. Un poquito largo quizás, pero muy bueno.
Malena
15/08/2009 a las 05:25
Como empezar.. te descubrí hace dos semanas, me encanto lo que escribis, entonces para ponerme al día todas las noches leo diez de tus cuentos antes de irme a dormir, ya no me falta mucho para terminar este blog, pero descubri que tienes otros! asique tendre que leer mas de diez. No solo deberia agradecerte por alegrarme un poco las noches, sino tambien porque gracias a lo entretenida que me tiene tu blog mi mama cree que estoy estudiando, la escuche hablando con una amiga y le decia: no se que le agarro a malena, se paso todo el fin de semana encerrda en la pieza leyendo con la computadora, ni música escuchaba.
Espero que pronto subas algun texto nuevo! y apenas termine todos tus blogs, ire por tus libros.
Saludos
el tata
15/08/2009 a las 03:43
cheeeeee daleeeeeee no sea vagoooooo, escriba algo m'hijo, te vo' agarra a cintazo, no vas a querer dos no
marcelo
14/08/2009 a las 11:53
hola, te sigo desde que lei el libro ,españa perdiste,...escribi algo...cortito aunque no tengas tiempo....
como compatriota y desde gandia espero tus cuentos..
angel cabrera
13/08/2009 a las 10:59
no conocido, recien descubierto, leído, divinizado y ahora, seguido

:)
Victoria
13/08/2009 a las 00:00
¿No te gustaba escribir a vos?
Dale escribí entonces! jaja, me da gracia nuestra desesperación porque escribas.
Camila
12/08/2009 a las 05:16
Buaaa, que miedo!!!

Me acordé mucho de cuando vivía en brasil con dos garotinhos que eran exactamente como te describís vos y tu amigo chiri, fumaban todo el día y me hacían la vida imposible aunque yo se que no era a propósito pero no los aguantaba mas!!!

lees estos coments? tenes 386! no escribis mas seguido por que te lleva mucho tiempo leer los comentarios!!!

saludos
Mario.
10/08/2009 a las 19:23
dale hernán!!

No podés hacernos adictos a esta cagada y después no escribir nada por 2 meses!!!!!


abrazo
Mona
08/08/2009 a las 20:56
Sos demasiado bueno escribiendo, impresionante...
 Neuquina
07/08/2009 a las 19:56
Muero por leer "El pibe que arruinaba las fotos".
¿La vamos a poder leer en la web, o tendremos que esperar el libro en papel para disfrutarla?
Beso enorme
Ivan Z
07/08/2009 a las 12:17
Soberbio!!!! jaja sin más palabras que eso. No hace mucho que comencé a leer este blog, pero lo consumí por completo en cuestión de minutos... ya se necesitaban novedades... y para no decepcionarnos cada vez mejor.
Suerte
seburro
07/08/2009 a las 05:30
igadabudana
ija da budana
hija da putana
hijo de puta
escribite algo concho
romi
06/08/2009 a las 13:22
yyyyyyyyyy? para cuando?
Locodelpelorojo
06/08/2009 a las 10:31
Me ha encantado la historia! Y me gusta ese final circular.

Un abrazo
Franco
05/08/2009 a las 18:37
Como siempre un placer leerte.
Luis Ricardo
05/08/2009 a las 08:46
Me encanta cuando hilas así de fino y se deja un resquicio fantástico.
lo.
04/08/2009 a las 06:16
eh bueh...fue lindo mientras duro...y "we'll allways have Paris".
gracias!
lo.
parq
03/08/2009 a las 17:23
Muy bueno!!
Llegué siguiendo al autor de "el mundo según Hernán Casciari". Y creo que me voy a quedar por acá un tiempo!
Manuel Merlino
01/08/2009 a las 00:30
Hernán,

Ironías de la vida hicieron que venga a conocerte a través de otro blog, y después que la mayoría de la gente que veo acá, cuando soy mercedino y nací a media cuadra de tu casa, en la 35 entre 32 y 34 (soy hijo de Patricia Montes). Infinitas gracias por alegrar mis tardes cada vez que subís algo desde entonces.

Un abrazo desde tu tierra

Manuel

FEDERICO FERNANDEZ REIGOSA
31/07/2009 a las 01:25
HOLA

QUE BUENO VOLVER A LEERTE!
yessi..
30/07/2009 a las 21:45
Chee Hernan te tenemos q esperar como la vez pasada?.. cada vez te hacer desear mas loco.. ya es para preocuparse..
Saludos..
La bruja Maruja
30/07/2009 a las 17:48
Chabón! ponete las piletas y escribi algo!!!
rufilanchas
29/07/2009 a las 18:22
Hernan, escribe algo ya o cierra Orsai de una vez!
es injusto que nos tengas revisando la página a cada rato para ver si te dio por ahí y colgaste algún texto por equivocación...
claudio
29/07/2009 a las 06:40
escribi algo sobre la gripe..... o escribi algo!!
flor
28/07/2009 a las 07:12
se te extraña
Vero
28/07/2009 a las 02:59
Ayyy Hernancito hacia mucho que no pasaba por aca...pero como siempre un placer leerte!!!
Noto tu ausencia y me alegro por tu regreso!!!
Besitos miles, Vero.-
Alan
27/07/2009 a las 02:43
Hernán:
Ni te imaginas desde donde leemos tu blog. Estoy en un hotel ubicado en la Bahía de Paracas, Departamento de Ica en el Perú. Estamos en medio del desierto. Acá llegó la expedición libertadora del sur comandada por un argentino: el General Don José de San Martín; y ahora, acabo de terminar este cuento de otro argentino. Excelente relato.
Saludos desde el Perú.
Alan Alarcón
Morganita
26/07/2009 a las 16:50
Ya era hora q volvieras... te extrañabamos. Bienvuelto!!
Gabriela Montevideana
26/07/2009 a las 00:22
Excelente relato.
Causa y efecto hasta en los sueños eh......!
Mariano P
26/07/2009 a las 00:16
Excelente. Gracias por la transportarme a un momento de pacífica compenetración. Te descubri gracias a una aparición en el programa radial de Andy y desde ahi sigo tus cuentos por la net.
Salutes
Marcela
24/07/2009 a las 18:27
Muy lindo Hernán!!!!!!!!!! Pero me he dado cuenta de algo que me parece curioso, la gente que te lee y te idolatra, bastante al parecer, se comienza a contagiar o "te admiran hasta el plagio" como diría Borges, porque casi todos intentan escribir y relatar sus historias IGUALITO a como vos lo hacés ¿No se te enfría el espinazo? son como discipulos tuyos "afanosamente" inspirados, ¡¡¡¡ojo!!! no es una crítica para nadie, solo me extraña ver tanta gente talentosa, voy a leerte más seguido por si me contagio un poquito....Besos
desde montevideo
24/07/2009 a las 09:46
impecable.
abrazo
claudia
24/07/2009 a las 02:36
Bueno.. al fin has vuelto...! ya estaba preocupada.. pensé que el éxito te habia echo un tipo distante y ya no escribirias mas..

besos
Seba Ramia
23/07/2009 a las 21:17
Excelente. Ay, ay... es que la vida durante ciertos períodos y con cierta gente es siempre la misma.
Jajaja, hace dos y pico que vivo con los mismos zánganos de siempre. Tenemos uno que no fuma pero se pierde totalmente con el vino tinto. Así que estamos todos iguales....
Excelente, de vuelta.
Un abrazo:

gringo
cHarOL
23/07/2009 a las 13:25
Mencantò!
Mencantòmencantó!


Por otro lado, que pena que aca tambiene estan con la boludez del Pri!
ES com que les chupa un huevo lo que acaban de leer, lo unico importante es poner Pri... Que idiotas.

Robert
22/07/2009 a las 20:34
Exelente post! Te invito al mío.
Pao
21/07/2009 a las 21:35
Me atrapó totalmente lo que leí. Sos excelente haciendo esto. ¡Felicitaciones!. Un amigo me recomendó tu blog y me encantó, así que desde ahora voy a pasar seguido.
chica pepsi
21/07/2009 a las 01:37
Pará un poco, Juan Rolón, qué te pasa? ¿Te creés que uno solo está tocado con la varita mágica? Nadie tiene la intención de superar la creatividad de nadie. pero tampoco se vayan de mambo con la obsecuencia, viejo......
Como diría Marrone: cheeeeeeeeeeeee
BUFONAZO
20/07/2009 a las 20:33
ULTIMOOOOOOOOOOOOOOOO...!!!!!
JAJAJA
Alejandro
20/07/2009 a las 19:44
Así como vos hacía mucho que no publicabas nada, yo hacía mucho que no entraba a Orsai. Y me encuentro con esta vuelta tuya que me hace pensar, porqué estuve tanto sin entrar?. No lo sé, tal vez tu exposición mediática me causó sensaciones raras. En un principio alegría, por lo bien que te estaba yendo. Y después un poco de tristeza, por miedo a que te marees. Que nos dejes. No sé. Seguro es una pelotudez mía. Al fin y al cabo, acá estoy de vuelta disfrutando de tus textos. Gracias!
Jibarito
19/07/2009 a las 23:51
Inquietante. Ahora no me atreveré a dormirme acordándome de todo lo malo que he hecho...

Gracias por volver a escribir. Tengo una carta empezada para ti para pedirte que volvieras. No la acabé, quería escribirla demasiado bien.

Te descubrí en Marzo y ya después sólo publicaste una entrada y te secaste. Me entró complejo de gafe, como aquella vez que fui a la librería Renacimiento decidido (tras dos años de indecisión) a comprarme mi libro de poemas favorito hasta la fecha. Después de la caminata hasta el centro de Sevilla encontré que la habían trasladado a un pueblo a las afueras hacía menos de una semana... Nunca compré ese libro.

Salu2 desde el sur
Martin
19/07/2009 a las 19:45
Exelente historia
Eliza
19/07/2009 a las 07:47
Hola te escribo desde Chile...te cuento...entre en tu blog de casualidad sin saber quien eras, alguien por ahi puso un link con tu historia sobre facebook y las mujeres, y me gustó tanto que segui leyendo otras, de verdad eres genial! me encanto tu forma de escribir los titulos que escoges para cada historia... se nota inmediatamente que eres escritor sin saber nada sobre ti. al leer tu información personal me doy cuenta que eres muy conocido, que has hecho muchas cosas (de hecho quiero leer uno de tus libros...voi a ver si lo encuentro aca en Chile) y me sorprende tantos post en un solo día y la forma en que esperan tus historias...impresionante, te felicito! Saludos desde Chile.
Hugo
17/07/2009 a las 06:04
Hernán, me gusta mucho el estilo de tus escritos porque son algo no complejo, no excluyente, para todos. Aprecio eso.
buena vida
alejandro
17/07/2009 a las 03:52
Gordo la estas rompiendo, de colega a colega, se te ven la alas crecidas. Un abrazo de karateca desde belgrano. Chau Gordo, un lujo.
 Jugador Falopa
13/07/2009 a las 21:56
Fenomenal
Juan Rolón
13/07/2009 a las 21:55
Iba a escribirte unas felicitaciones por tu trabajo tenaz. Y entré en un profundo estado depresivo al leer los comentarios, de gente que incluso dice "Nos debés una explicación".

Es elocuente que no les das ni un gramo de bola, pero, mis felicitaciones van para ellos, los comentadores, que intentan inutilmente, superar tu creatividad.

Intentando, no se pierde nada.
Cabeza
13/07/2009 a las 21:29
Como estudiante del interior, tuve la misma experiencia que Casciari con la ventaja que mis concubinos y yo curtiamos la onda Chiri/Hernán lo que hacía la casa mas sucia pero muy divertida.
Después me aburguesé y hasta me dió por limpiar una vez por semana alguna parte de la casa.
Montonero Casciari queremos mas posteos por mes, si no lo puede hacer y tiene dignidad Re-nun-cie montonero casciari, Re-Nun-Cie...muy bueno el programa(?)
Gisela
12/07/2009 a las 21:45
Sos un genio, Hernán.
¡Yo pagué!
11/07/2009 a las 23:46
Muy bueno. Excelente el final.
Ariel
11/07/2009 a las 02:59
Hernan te estoy releyendo del archivo, la guerra del hombre chiquito, mirá lo que vos mismo escribiste al pie de página.


Éste es el tercer texto de una serie sobre el devenir del siglo XXI, que comenzó en mayo de 2006 con "La Gran Guerra del 22 y otros sucesos", continuó en mayo de 2007 con "La persecución de las viejas y demás cuestiones", y seguirá en mayo de 2009 con "Fútbol en Marte y los ángeles peludos".


Hernan nos debes una explicación, si viene el texto en Julio de 09 te podemos perdonar la demora.
chica pepsi
10/07/2009 a las 03:02
Uh bien Ricardo, por fin alguien que hace valer nuestros derechos. Le mantenemos el blog, la vigencia, el éxito; lo menos que debe hacer es escribir. Ya sabemos que además lo hace bien. Pero por favor, basta de zalamerías.
devacaciones.com
10/07/2009 a las 02:58
Coincido con Pablo (286), en pocos días 340 comentarios. Me siento como los pobres de "El nombre de la Rosa" que se amontonaban al pie de la torre de la Magnánima Iglesia Católica a recibir las sobras que les tiraban hasta que a ellos se les antojara volver a aparecer, mientras la multitud se sacaba los ojos para ver quién tomaba la mejor parte. Es mucho, viejo, aparecé más seguido. Aunque sea poné dos o tres renglones, si no le cuesta nada a tu genio. Y las fieras nos calmamos un poco. Estamos famélicas.
Ricardo
09/07/2009 a las 18:57
Hernán:

No puedo congratularte por "volver a escribir", es tu obligación para con nosotros, tus lectores y tu lo sabes;)

Hoy, al finalizar de leer éste post, terminé de leer toditito orsai; podría decir cualquier cosa en contra de este artículo, pero hay demasiadas mudanzas y pesadillas buenas y malas últimamente como para que importe lo malo o bueno que alguien pueda ser en algo.

Por cierto, en español mexicano ¿cómo se pronuncia Casciari?

¡Saludos a todos!
paula, la malvada
09/07/2009 a las 17:29
Algo sencillo y comodo. Y seguro que vas a tener cena familiar, es decir, abundante. Un pantalón suelto para que no tengas que desabrocharte los primeros botones. jajaj

un abrazo, elena
Sir Coco
09/07/2009 a las 16:39
que hijo de re mil puta que sos!!! pienso y pienso y no te creo nada, pero me haces pensar y me mantenes en vilo de si sera cierto o no por horas, gran cuento, tremendo...

PD: comentarios como el de spiritu 13 (#334) me hacen recordar al lucido Eduardo Feinmann
no importa quien soy
08/07/2009 a las 23:01
Tremenda historia!

Excelente. Increíble final!

Te felicito viejo!

Saludos argentos!
carozo
07/07/2009 a las 05:27
soy nuevo por acá.
y me gusta.
Anna
07/07/2009 a las 01:05
Yo tengo otra pregunta. Hablás catalán?
:D
Salutti
spiritu13
05/07/2009 a las 16:15
hola hernan... tengo una pregunta... como se te ocurre sobre que escribir?, como te inspiras?, como sabes que decir en cada caso?

saludos
Luis
05/07/2009 a las 03:53
Conozco a Andrés hace más o menos tres años. La verdad es que siempre me resultó una persona de gran libertad, no sólo con el mismo, como es tu caso en el relato, sino con todos los que lo rodean (esa libertad que es difícil). Creo que su creatividad y su manera de ver el mundo emanan de esa libertad. La verdad que reconocerlo en el cuento me costó mucho, ¿estará hablando del mismo Andrés de siempre? Hoy lo observo detenidamente con este cuento aún en la retina y caigo en la conclusión que el personaje del cuento, parece ser eso, un personaje de cuento.
Verónica
04/07/2009 a las 17:05
Hernán, hasta hoy no pude dar mi enfoque. Lo cierto es que lo hago por el buen nombre de mi familia y la búsqueda de la verdad.


En realidad, les cuento esto a todos los que quieran saber quienes son en verdad mis primos Pablo y Andrés, los menciono en ese orden por que en ese orden los mencionaron siempre en la familia -supongo que por su orden al nacer- excepto cuando alguno de mis tíos quiere priorizar a uno u a otro para mandarse la parte, por ejemplo: por lo general mi tío Saadi menciona primero a Andrés -seguro por que es el que tiene más habilidad para hacer plata- en cambio para mi tío Ulises el primero es Pablo -creo que se siente más identificado, por que es más bohemio, artista, pero de plata ni hablar-. Mi tío Saadi vive en Punta Alta y mi tío Ulises en la Boca, mi tío Saadi dice que al él le fue bárbaro en la vida por que tiene una sola neurona pero ordenada, en cambio que a mi tío Ulises le va mal -con lo inteligente que es!- por que tiene muchas pero tocando el bombo.

La verdad es que nadie conoce bien a mi primo Pablo. Yo los adoro a los dos, - a Andrés y a Pablo- con esa adoración que puede tener una prima que adora a sus primos, además nuestro apellido funciona en nosotros como una logia, una cábala -Gelós, Gelós, Gelós-? pero nadie conoce bien a mi primo Pablo.

El otro día nos encontramos con mis primos y el resto de la familia, era el velatorio de nuestro tío Fito, cantamos tangos con Andrés abrazando a mi tío y entre nosotros, Pablo no cantó, dice que no sabe cantar -yo no sé como un actor no sabe cantar- mi hermano Mariano no cantó - estaba tomando whisky- dice que eso es de borrachos, al terminar el tango y como es costumbre, de a poco nos fuimos separando del grupo mayoritario, quedamos en una pequeña ronda: Andrés, Mariano, Pablo y Yo ??en orden alfabético- y entre recuerdo y recuerdo hilamos una telaraña de palabra y frases y vaya a saber cual de todas nos condujo a la palabra ORSAI, y en ese momento Hernán, comenzamos a hablar de tu blog y de lo que escribiste respecto de mis primos, cada uno de nosotros en mayor o menor medida acotaba comentarios hasta que Pablo, con una risa del más allá inicia el relato de lo que sería tu último día en la casa de Andrés. Todos escuchábamos concentrados, pero hubo algo, una palabra, un frase que hizo que yo dejara de escuchar a Pablo. Textualmente vos relataste: "?Había sido un año agotador para él. Pablo Gelós, en cambio, nos ayudó con las cajas y le ofreció a Chiri pagar una parte del flete?"

En mi mente se mezclaba la risa de Pablo, la cara de miedo de tu hija, tu angustia al imaginarte a Das Pulgas tapándole la boca a Nina?temblé. Escuché de los propios labios de Pablo lo que no hubiera querido escuchar nunca.

- Al final lo dejaron a Andrés como un "cara de orto" y a mí como a un santo ?? su risa fue in crescendo- y en realidad yo no le ofrecí plata al Chiri, él me la pidió por favor y yo miré su bicicleta ??estaba nueva-, y con mi gesto el Chiri entendió.

Todavía la tengo.
Pablo Ch
04/07/2009 a las 03:56
hace bastante que te leo y me gustan mucho tus relatos... te mando un saludo desde Paraná, Argentina... voy a tener que buscar tus libros... porque como dicen todos... te demorás mucho entre relatos
aguirrebello
04/07/2009 a las 01:52
Decía que las muertes de jackson y Farrah Fawcett me hizo recordar tu Mi más sentido zapping, pero estos putoscomentarios no sé porqué no pasan.
Daniel
03/07/2009 a las 08:20
Muy bueno che!!!
sil de hudson Bera
02/07/2009 a las 16:20
No entiendo xq Andrés de apropió de la casa. Por qué le cedieron tanto espacio al fóbico.
agustin
02/07/2009 a las 07:21
Que buen final.
seburu
02/07/2009 a las 06:36
mas que los bananas me asombra y asusta la gente mala onda...........q tragedia cuando se es ambas cosas........y cuanto peor es creerse todo lo contrario.....y andar vestido de galan emperifollando hasta los puntoycomas y los dospuntos.........su lugar hoy es en una mesa con borges, por decir un justo, para que pueda expiar unas lagrimas avergonzadas de soberbia

Gimena
01/07/2009 a las 21:45
absolutamente asombroso, gracias Hernán cada vez mas genial !
 Neuquina
01/07/2009 a las 20:24
Te cuento lo que me pasó:
Anoche vino un ex novio a tomarse revancha en un sueño. Resulta que yo me hice la histérica durante nuestro noviazgo (en la realidad) y nunca concretamos, al fin el pibe se cansó de la espera y me dejó. Despues me volvió a buscar y yo le di calce sólo para ser yo quien lo dejara, y porsupuesto otra vez sin concretar. ¡Una guacha!
Anoche en un sueño me lo encontré en un boliche, el maldito me sedujo a morir, y cuando me tenía super entregada en lugar de llevarme a su casa me tiró en la mia, no sin antes despedirse con un beso. ¡Que odiooo!
Almu
01/07/2009 a las 18:08
Magistral.
el que sabe, sabe; y el que no, tiene un blog
01/07/2009 a las 13:41
Suerte que ha vuelto, caballero (según declaran sus prosélitos). Había dejado de recordar que uno también puede aburrirse leyendo algo. Gracias por devolverme el sopor que reconsidera inquietudes sepultadas.
Me despido ya que el tiempo acomete contra los que desatienden lo útil.
Saludos desde la compasión.
Muzza
01/07/2009 a las 03:34
Temo por la vida de Guillermo.

Y por la de tu familia.
Pablo Nat
01/07/2009 a las 03:15
Sos muy grosso Hernán, tenés que escribir mas seguido. Je
Hipatia
01/07/2009 a las 03:05
Y claro, te busca a vos.
Ese Andresito me recuerda poderosamente al pelotudo vivo de mi ex marido, JLLP. Hay gente así.
Decile a tu hija que la próxima que se le aparezca Das Pulgas le ponga una sonrisa ENORRRRRRMEEEEEEE... y lo invite a su guarida de reina brujita, que si no puedes contra el enemigo, únete a él.
Eso es lo que debió aprender su padre en su momento.
Guillermo
01/07/2009 a las 02:08


Alguna ves te has puesto a pensar que personas leen lo que escribes?

hasta donde llegan tus palabras?

soy de mexico?del distrito federal?.de la delegación benito juares?.colonia portales sur..de una calle en particular tranquila donde las parejas jóvenes empiezan a tener a sus primeros hijos?podria decirse que soy el joven mas grande de esta zona no hay muchos de mi edad?. Leo todo lo que escribes desde mi cuarto de 2X2 donde las paredes estan tapizadas de imágenes de marilyn manson tengo el computador junto a la ventana que es del tamaño de una pared tengo una vista un tanto aburrida ya que mi ventana da hacia la ventana del vecino jaja nunca cierro mis cortinas me gusta que mis vecinos vean mi vida ellos son las que nunca abren sus cortinas jajaja

Eh visto por tus palabras que tenemos tanto en común excepto claro el fútbol tu lo amas al parecer y yo lo odio?.

Te eh explicado de donde soy hasta donde llegan tus palabras ,alguna ves lo pensaste?
alguna ves pensaste que alguien consultara tu blog desde su telefono movil camino a su escuela o en un colectivo ?

Asi como yo que clase de personas también te leerán?
cada uno tiene una historia y una muy distinta vida..distintas edades?distintos gustos? pero el mismo interes en leerte.

Mi seccion favorita?
Sin duda la de teorías =)

Espero leer algo de ti pronto..

Saludos a tu familia ;)
Anna
01/07/2009 a las 01:53
A la mier! que miedo!
karen
30/06/2009 a las 22:05
Eso que le dijiste a tu hija, debe haberla aterrado aún más...!
De todos modos, buen relato... te leo siempre cuando estoy en el trabajo.. escribe más seguido por favoR!!1.. hay momentos aquí muy tensos!.
Rosi
30/06/2009 a las 19:13
Y no lo abrí por falta de tiempo....puf!!! exelente, lloré mucho, dicen q es la edad,....pero, además, leer tu historia en Urquiza fué un sacudón, hace 13 años q me fui de ese barrio, mi barrio ( y el de otros claro ), rumbo a Mallorca. En la esquina de burela, mis hermanos jugaban a la pelota....la verdad q viviamos en la calle, o ibamos al club arquitectura, la agronomia, etc, como me gustaría ver todo, por lo menos en una película, vos hiciste q por un rato vea a mis amigos y a mi misma....compartiendo, fumando....gracias. ( y no puedo para de llorar coño!!!! ) hace mucho q te leo y te sigo, en el último viaje a barcelona para ver ac/dc busqué el baño con bidet!! jajajja GRACIAS !!
franmorten
30/06/2009 a las 16:22
copado! COPADISIMO!

me rei mucho y me cargue de una adrhenalina genial.. un abrazo grande gol

fran
Juan Pablo
30/06/2009 a las 15:48
Hernán, genio y figura hasta la limadura !!!
Fernández de Palleja
30/06/2009 a las 03:21
La verdad, buenazo.
 Alvaro Giancarlo Achin Agüero
29/06/2009 a las 22:33
En mayo del 2008 en "La Última Gran Guerra del Hombre Chiquito" escribiste esto: Éste es el tercer texto de una serie sobre el devenir del siglo XXI, que comenzó en mayo de 2006 con "La Gran Guerra del 22 y otros sucesos", continuó en mayo de 2007 con "La persecución de las viejas y demás cuestiones", y seguirá en mayo de 2009 con "Fútbol en Marte y los ángeles peludos".

Pero en mayo del 2007 en "La persecución de las viejas y demás cuestiones" escribiste esto: ...Woung acaba de enviarme el segundo de los tres documentos. Allí nos explica, con dramático detalle, cómo será la vida entre 2027 y 2046.

En realidad existe el cuarto documento??? porque lo estoy esperando desde el 1 de mayo, espero que si exista ya que la saga es muy buena.
Maggiolo
29/06/2009 a las 19:40
¿Este año no hubo carta de Woung?

Buen texto, Saludos
Fabiana
29/06/2009 a las 13:49
Excelente. ¡No sabés cuánto tiempo hace que esperaba leer algo!
Se te extraña entre cada una de tus entradas.

Saludos.
Muzza
29/06/2009 a las 06:54
Yo siempre escribí mierda así que me incomoda un poco la posición de crítico que voy a tomar, pero hablaré desde la sinceridad del amigo, lo que vendrá es lo que siento y de ninguna manera intenta ser una crítica destructiva.

Creo que no exagero cuando digo que definitivamente este texto es, por lejos, lo peor que has escrito en Orsai. Con esa sensación lo terminé, y me dispuse a tantear los 300 y pico de comentarios a ver si a la gente le pasaba lo mismo.

Pero no, increíble. Los únicos que compartían un poco la manera en la que me había sentido fueron #75 y #292. Por lo demás, todos te tiraron flores. Quiero creer que no leyeron todos tus geniales textos anteriores, porque no me explico la falta de crítica y la sobra de elogio. O sí me la explico:

Felicitaciones, Gordo. Llegaste a ese punto en la carrera de un artista en el que puede hacer cualquier mierda que todos lo van a amar. No está mal.

Espero igual que todavía te quede chapa para pelar algún buen cuento de vez en cuando. Y de todas maneras, siempre tendremos tus primeros textos, a los cuales podemos volver en cualquier momento, como los increíbles primeros discos de algunas bandas que nunca en toda su carrera logran igualar.

No te olvides, El título dejalo para el final.

Espero que también haya revancha para este texto.
DianaL
29/06/2009 a las 02:15
Durante casi todo el relato me estuve preguntando qué tenía que ver la hija con la historia de los varones, luego vino el final sorprendente, y un remate genial.
Juan
28/06/2009 a las 20:48
Excelente!
Se me puso la piel de gallina cuando tu hija dice que quería gritar y no podía.

Saludos,
Oyom

http://oyomes.blogspot.com
Judithfrancia
28/06/2009 a las 19:45
Très bien. Que gusto ver q pueden venir mas historias, y saber que puedo formar parte de ellas.

Un beso, genio no pares nunca
Gab M.
28/06/2009 a las 13:20
"El Chiri y yo veníamos boyando por diferentes barrios porteños desde los diecisiete, y no teníamos intención de dejar la adolescencia."

La coma antes de la conjunción "y", sin cambio de sujeto, no está demás?

A mi la verdad que no me podría importar menos esta cuestión, pero por ahi lei que eras un maniático de la ortografía o algo asi.

Y ya ves, con las ganas que tiene siempre uno de llamar la atención de alguien que uno admira...
Juan Carlita
28/06/2009 a las 05:34
gordo sos un groso, me atrapo, te mando un abrazo. un beso para la nina
Mamá Gansa
28/06/2009 a las 02:00
Ay nooooo!!! Hacía muchos meses que no entraba a leerte... aunque veo que no habías escrito mucho desde entonces... pero bueno, de todos modos re-leerte nunca es aburrido...La historia es fantástica, sobre todo porque incluyes a la Nina...
P.D. Hace ya mas de 3 meses, pero me acordé de tu cumpleaños... felicidades jijiji
ApoloDuvalis
27/06/2009 a las 23:54
Qué buen retorno. Aunque en un principio me intimidó la extensión del texto, me lo leí de corrido sin darme cuenta; fue perfecto.

Gracias, Hernán.
Víctor Manuel
27/06/2009 a las 17:37
Excelente y divertido, como siempre.
Andres
27/06/2009 a las 02:32
Muy bueno todo como siempre.
LA descripcion de la forma de vida me trajo recuerdos de la vida universitaria cuando compartiamos entre 4 una casa ?.
saludos
aguirrebello
27/06/2009 a las 01:39
¡Bien Hernán!

Las muertes de Farrah Fawcett y Michael Jackson el mismo día me hicieron recordar tu reflexión de hace algún tiempo titulada Mi más sentido zapping. ¡Notable!


Andra
26/06/2009 a las 22:30
¡Me reí mucho leyendo este relato, me pareció genial como contaste la convivencia entre ustedes!
Te admiro Hernán, saludos.
26/06/2009 a las 21:57
Muy bueno este, procurá no dormir cerca de la Nina para no hacérsela tan fácil a Das Pulgas.
 olo mosquera
26/06/2009 a las 20:58
Gracias por la corrección, Laura (#294), pero prefiero las de ortografía. En las argumentales ando bien.

Realmente estábamos a gusto en la casa.
Laura
26/06/2009 a las 20:54
"La vida en la casa nos resultaba cada vez más AGRADABLE, sobre todo con la presencia paternalista de Andrés, que nos hacía ir bien vestidos e intentaba que no nos drogáramos adentro."

Hernán, ¿no será "desagradable"? ¿o estás siendo irónico?
 Aduchis
26/06/2009 a las 20:34
;-D
Yo, quien otro?
26/06/2009 a las 19:27
Espero que los excesos que la mayoria comete en elogiar este cuento no te confundan. Sin sacarte meritos como escritor, este cuento me parece muy flojito. El recurso borgiano de los sueños entrecruzados no se condice con la manera en que esta escrito.

Creo que si transcribieras un cuento pedorrisimo de algun otro escritor y le pusieras tu nombre (plagio que le dicen), los mismo que hoy te alaban encontrarian palabras para seguir haciendolo.

Ya se que sobre gustos no hay nada escrito, pero si ponemos como marca algunos de tus cuentos pasados, este no tardara en pasar al olvido.
marieven.
26/06/2009 a las 02:15
imagináte la tristeza de don américo el dia de hoy.
26/06/2009 a las 01:50
Wooooow
Lindisima la historia. Y si la respuesta del tal Andres es real doble Wow. Que bueno encontrar un nuevo post tuyo.
Noelle
26/06/2009 a las 00:05
Lo que necesitaba, justo cuando lo necesitaba... ahh qué bueno es leerte, ya extrañaba estos textos!!
un abrazo exiliado
Noe
Anthony
25/06/2009 a las 21:13
Simplemente Genial!!!
Bodie
25/06/2009 a las 20:23
Impresionante historia!! cuánto te admiro Hernán
pablo
25/06/2009 a las 15:47
Después de casi cuatro meses sin publicar ninguna entrada, en cuatro días ya has tenido casi trescientos comentarios. Carajo Gordo, los lectores de Orsai nos merecemos un poco más de "asiduidad" por tu parte, no? Se te echaba de menos
Silvina
25/06/2009 a las 14:03
Qué linda historia!
turing
25/06/2009 a las 12:26
Grande, muy grande.
Pero dónde está "Fútbol en Marte y los ángeles peludos", eh! ¿Dónde?
paula, la malvada
25/06/2009 a las 07:22
Que hermoso cuento, hernán.

No sé por qué, no puedo precisarlo pero me conmovió.
Kari
24/06/2009 a las 22:52
48 alfajores havannas??? Pero vos tas loco, gordooo..es una mini fortuna!
leo
24/06/2009 a las 21:17
creia que la fama te habia secado la inspiración, por fin apareciste, ya estaba por borrarte de la lista de favoritos, me dije: este se cansó, por suerte parece que no es así
jimena
24/06/2009 a las 19:54
muy buen blog!
Dolores
24/06/2009 a las 17:40
Dejar un comentario aca es como la cola para sacar entradas en un recital famos....
Esta bueno leerte otra vez viejo amigo, ahora bien sera como la epoca de la gorda que nos matabamos por hacer el caldo haste que algunos nos dimos cuenta del chiste y luego te conosimos otros chistes más....
Saludos
Andrea
24/06/2009 a las 17:08
Hola, empecé a seguir tu blog hace unos días. Estoy leyendo todo en orden cronológico, voy por el 2006, asique no me imagino todo lo que te habrá pasado desde ese momento.
Pero hoy no me aguanté y leí este texto. Y luego me puse a leer los comentarios. Obiov que no los leí todos, pero entre los "priiii" y los que te corrigen la ortografía, dios! Que pesados!

Bueno, me voy a trabajar y después a leer un poco más.

Saludos!

Andrea
HQDLV
24/06/2009 a las 16:08
JAJAJA...muy bueno!!! QUE COPADO QUE EMPIECES A ESCRIBIR DE NUEVO ACA. PENSAMOS QUE ORSAI HABIA MUERTO.
Luis Quijote
24/06/2009 a las 12:56
¡Maravilloso!
Muy imaginativo.
Saludos a Gasalla.
Más respeto... no tiene desperdicio.
Un abrazo.
Ana
24/06/2009 a las 07:45
genioooooooooooooooooooooooooooooooooo!!
El Bobero
24/06/2009 a las 04:32
Como me gustan esos remates Hernán.
marieven.
24/06/2009 a las 04:23
éstas son cosas que se disfrutan mejor detras de la cortina del silencio. Magistral Casciari, como siempre!
Nuria
24/06/2009 a las 02:55
Una historia dentro de otra historia. Un sueño dentro de otro. Seguramente, Pablo también soñó con tus manos. Según Cortázar, su vida transcurría de un modo fantástico. Esa oscilación entre lo posible y lo imposible también se da en este cuento. Me encantó! Gracias!
Sol
24/06/2009 a las 02:48
Óptimo, Hernán, como siempre
Xtian
23/06/2009 a las 23:19
Excelente.
f.m
23/06/2009 a las 20:51
q buena historia loco!la verdad me encantó...escribí más seguido por favor!te dejo mi blog
www.economiaargentinahoy.blogspot.com
saludos.
Alberto José
23/06/2009 a las 18:00
Buen retorno don Casciari.

Un saludo.
Comandante40
23/06/2009 a las 15:46
Gordo te vas de vacaciones a Formentera como el de Estrella Dam? Seguis hablando como Valdano? Aunque no corresponda a este blog y tenga mas que ver con Espoiler, aunque tampoco estoy seguro, como uno de los tantos abanderados de la yihad del V.O.S., fui a ver "El Primer Dia Del Resto de Mi Vida" "Le Premier Jour Du Reste De Ta Vie" Y PUEDEN SER TAN CUADRADOS QUE PUSIERON SUBTITULOS BLANCOS SOBRE FONDOS BLANCOS". Saludos, ah me olvidaba, aparte de provocar pesadillas a Nina, provocaste los celos y la envidia de Moria Casan para con Gasalla por el exito de tu obra de teatro" Mas respeto..." Espero que puedas subsistir con esas pesadas cargas... Agur
Sand
23/06/2009 a las 13:17
Imponente.

Gracias por volver, Hernán.
Crysty
23/06/2009 a las 06:58
Hola Hernán...has vuelto! por fin puedo entrar y leer la historia...
Me ha impresionado bastante...está buenísima...
(Adhiero a todos los que te estaban extrañando...)
Mucha suerte...y... a ver si no te desaparecés tanto de nuevo che...
Besos de esta fiel lectora... que siempre te admiró más de lo que la podrías haber desilusionado...jejej
Hasta la próxima!
23/06/2009 a las 05:19
Creer o reventar diría el forúnculo, pero hoy hablando con una de mis primas ??con la que estoy laburando además??, le pregunté qué le habían regalado a su papá ??mi tío?? y me dijo que le iban ??con mi otra prima?? a regalar las entradas para «ver a Gasalla» (en textuales palabras), pero que nada conocen ??ni mí tío ni ellas?? de tu blog. La cuestión es que me dio esa cosita como cuando te dicen que conocen a alguien que vos conocés y no decís nada, ¿viste?
Pero lo más loco es que me debés de haber quedado girando en la cabeza, porque hace un rato me dije: ¿habrá escrito algo Hernán? Y justo estaba este post (hace un par de días ya).
Gracias, y ojalá estas locas sensaciones sigan dandose,a vos para escribir, y a mí para leer.

Un cariño enorme:

Ju

M
23/06/2009 a las 00:04
No mames!
Juan Rivero
22/06/2009 a las 22:15
hoy me siento un vivo barbaro, tanto como para burlarme de los que ponen PRI (o similares) y yo voy a poner:

"ulti!!!!" (o al menos hasta las 5:12 pm hora de argentina, fecha: 22/06/09)
lamusadebotero
22/06/2009 a las 20:42
Primero, eres el primero en mi lista de autores preferidos, porque me haces ver las cosas sencillas de la vida de manera espectacular, a traves de tus palabras.
Te echaba de menos, siempre tenia esa espinita clavada, de no saber si regresarias tu mismo, en esencia, escribiendo como eres tu, entregado, no a las carreras porque quieras complacernos y publicar algo.
Te adoro, a ti, y a todo el entorno que te inspira.
Lei la historia, la relei, y visto todos los comentarios, antes de escribirte. Vi la parte del Gelos y de Roosevelt, ahora, si no es mucho pedir, quisiera conocer las otras versiones, la del buenon del Chiri, el otro hermano, y quien sabe! la de algun vecino que tenga su propia experiencia. Como acostumbras, siempre me sabe a poco, siempre quiero mas de ti.
Cuidate mucho, sigue asi, como quieres tu, y recibe una beso y un abrazo de una admiradora de Republica Dominicana.

Muuuuuuuuuuuuuaackkss!!!
Max
22/06/2009 a las 20:19
Gracias Hernán, espectacular relato al que Andrés Gelós le dio un cuerpo. Yo te quiero Hernán, entonces es obligación que te lo diga: con los alfajores te fuiste a la caraja.
Es compensación quizá, que Andrés Gelós salte a la fama en el google, y en toda Argentina por este artículo. Pero ponete las pilas y mandale los cuarenta y ocho Havanna mas intereses. un saludo
bugplanet
22/06/2009 a las 20:08
Y de cómo una historia puede ponerte mejor.
Mer
22/06/2009 a las 17:53
Por fin volvio señor!
y como dijo un comentario por alla arriba, termine de leerlo y se me puso la piel de gallina!

excelente 10
Fer.. de Tandil
22/06/2009 a las 17:03
Sigo insistiendo... yo entro a orsai con la misma emocion que cada uno ustedes... pero las historias de Hernan ultimamente están lejos de ser tan excelentes como las primeras. ¿o acaso a mitad del relato ustedes no sabían como iba a terminar? ¿o acaso estas te hacen pensan como te hacian pensar las de antes?. Yo también creo que Hernan es un genio, no aplaudamos cualquier cosa, exijámoslo.
Hernan, haciendote el disimulado, escribi cualquier cosa con un poco de sentido y algo de melancolía, y vas a ver que los comentarios son los mismos que en tus mejores post. La gente ya no es objetiva ni con Maradona ni con vos.
Markab
22/06/2009 a las 14:28
Maravilloso
George Perez
22/06/2009 a las 14:09
Hoy por la mañana me levante apurado y a las puteadas porque me quede dormido. Me cambie a los pedos, me lave los dientes y salí al trote para el laburo porque llegaba tarde. Parecía un día mas, un día común, como cualquier otro. A pocas cuadras de llegar al trabajo, me represente una y mil veces la escena de todos los días: llegaba, saludaba a las cotorras de mis compañeras que le estarían sacando el cuero a alguna de otro piso, me iba a mi oficina, colgaba el abrigo, prendía la compu, abría el Google reader y chequeaba mis suscripciones: 5 de argentina autoblog, 3 del blog de Enrique Dans, alguna que otra del blog de Leopoldo Abadie, 53 de Alejandro Rozitchner (100 volando) y para mi decepción, ninguna de Orsai. Se cumplió lo imaginado casi al pie de la letra con la excepción de que cuando mi vista recorrió la lista de suscripciones del Reader se encontró con una diferencia. Orsai tenía un uno entre paréntesis a la derecha; mi corazón acelero sus latidos cual niño de 4to grado al que lo llaman al frente para dar lección. Cuando pude reaccionar comencé a leer y para mi gran alegría me encontré con esta maravillosa historia, apasionante de principio a fin. Jajaja estas intacto Hernán, no nos prives de la magia. Abrazo grande gordo, sos un genio!!!
Roberpf
22/06/2009 a las 12:48
[modo irónico=ON]
¡Doscientos cincuenta y cuatro!
¡¡Estoy en el top 300!! ¡¡Vivaaaa!!
[modo irónico=OFF]

Es delicioso usar el tiempo (que no perderlo) en leerte. Aunque sea ya cada tanto, se agradece leer tus historias.

Seguramente será el mejor cuarto de hora del día con diferencia.

Gracias.
Manuela
22/06/2009 a las 12:21
rebuenísima historia... mis mejores amigas las hice compartiendo piso, aún hoy somos como hermanas y cada una vive en una punta del mundo... lo peor de lo peor fue cuando una de ellas se echó novio y lo trajo a vivir a casa, será por muy poquito tiempo, dijo, y casi acabó con la convivencia, al chico le gustaba cocinar y dejarlo todo perdido, pero lo peor era que dejaba los chorizos a secar colgados en la cocina, yo que soy aséptica no lo podía soportar, y peor que eso era que se levantara de buen humor, venía a lavarse los dientes en la pica de al lado y te saludaba con un 'hola bonita' que nos ponía de los nervios... aún ahora lo recordamos con risas, pero por entoces casi acaba con nuestra amistad
www.manuelassecret.blogspot.com
Marcelo
22/06/2009 a las 09:49
Hernan, vos decis que a los 23 años eras flaco, pero sin embargo el Chiri, cuando Gelós le dice que se quedé, contesta:"me voy con el gordo". Ese apodo te quedó desde chico ???
Solo es una duda...
El cuento muy bueno !!!!!!
mazlov
22/06/2009 a las 09:48
Cóóóóósmico (girando la mano en cículo, como hace Homero mientras dice lo mismo)
 Juako
22/06/2009 a las 07:01
Increible historia... con que extraña varita te habran tocado cuando naciste para que te pasen todas esas cosas increibles???
El Tipo Del Sofa
22/06/2009 a las 05:51
Pri !!!!.... excelente historia... una alegria enorme volver a leerte.
CRUDO
22/06/2009 a las 05:25
Que buena historia, me quede atónito, me da un gusto tremendo haberlo leído, que buena vida llevaban, yo tambien rente muchisimas veces y pase muchas cosas de lo que mencionas, es una experiencia unica
Matías
22/06/2009 a las 04:17
Listo, del comentario de Rocío y la pequeñez del mundo salió, sale o saldrá otro texto de Casciari, lo presiento...
¿Qué pasó con "Fútbol en marte y los ángeles peludos"? Entendelo, Hernán, estoy angustiado... Años esperando mayo para leer la continuación de la saga y el 2009 me ha dejado de garpe...
 Simón
22/06/2009 a las 03:56
"Jamás hablé con Pablo Gelós para certificarlo, pero siempre me gustó pensar que esa misma noche él, durmiendo en la casa de Urquiza, soñó que yo entraba a su habitación para matarlo. ¿Por qué no?"
Yo te digo por qué no: Una vez leí no sé dónde (tal vez en una "Fierro" o similar) una historieta en la que el soñador y el soñado compartían en simultáneo el mismo sueño. Sucedía también que en el sueño, uno asesinaba al otro. El epílogo aclaraba que en estos casos, si ambos soñadores sueñan lo mismo, lo soñado se hace realidad. En el último cuadrito se confirmaba el fallecimiento de uno de los fulanos.
Dicho esto, y aceptando como irrefutables los resultados de la onírica coincidencia, quedan sólo dos opciones: o Pablo no soñó lo mismo, o, si soñó lo mismo, al menos en una de las dos versiones, no hiciste la presión suficiente.
Un abrazo desde Necochea.



vachi
22/06/2009 a las 03:48
Al fin. Gracias. Qué recreo largo te habías tomado.

Quedo recontra contenta porque se mezcla lo familiar, el pasado con tu mejor amigo y ese tinte metafísico extraño metido en el mundo de los sueños con la posibilidad de que el otro esté soñando con vos mientras vos soñás con él; siempre me tentó esa idea. Y la posible magia del destino, la historia de que la nueva telenovela refleje cosas de tu anterior realidad (con seguridad inventada pero realidad al fin)... Redondito todo . Uff, alucinante.
Saludos!
locura automática
22/06/2009 a las 03:18
Increíble, sigue creciendo la cantidad de comentarios, a la par de la idolatría del autor y la popularidad de Gelós, el Chiri, Nina, y ahora también LA CASA!!!!!!!!!!! Eso es tener visión de futuro.
Felipe Ramirez
22/06/2009 a las 00:21
Gracias
Felipe Ramirez
22/06/2009 a las 00:18
Hernán, solo dos palabras: Gracias genio
  Maxi en Bermudas
21/06/2009 a las 21:20
Gracias Hernan! Te hiciste desear por un largo tiempo pero volviste con todo. Me encanto la historia, la verdad que me hiciste cagar de risa. Espero ansiosamente tu proximo posteo. Saludos de un compatriota desde las Islas Virgenes Britanicas!
Licuc
21/06/2009 a las 20:17
Hernán que hayas sido capaz de darte cuenta de que soñabas dentro de un sueño, drogado o no, habla de la luz que tienes en la cabeza y que te permite escribir historias como esta.
Sin quererlo has tocado el tema del karma sin sonar aburrido, insoportable, bien por esa.
Ahora esperemos que Nina no tenga que pasar por más pesadillas parecidas para que tú vuelvas a escribir.
Rocío
21/06/2009 a las 19:23
ME MUERO, ME MUERO, ME MUERO, ME MUERO.

EL MUNDO ES UN BUÑUELO.

SI VIVÍAS EN BURELA Y ROOSEVELT, JUSTO EN LA ESQUINA: VIVIAS EN LA QUE FUE CASA DE MI ABUELO, CASA DE LA INFANCIA DE MI MADRE Y MI TÍO.

Voy a buscar fotos y te mando.

No lo puedo creer... me emocioné.
Chan
21/06/2009 a las 19:09
Que tipo, como tienes la cara de decir "Hace mucho que no escribo, quién sabe cómo saldrá." y luego escribir así, no me gusta nada leer y no se porque extraño motivo me encanta leerte.
L*
21/06/2009 a las 18:55
Que locura que pase algo asi
yessi..
21/06/2009 a las 18:49
Feliz Dia del Padre Hernan.. Saludos..
Dulce Sof
21/06/2009 a las 18:39
¡Me encantó! Me dejó una sensación agradable de historia completada.
Kazu
21/06/2009 a las 18:37
Dicen que los errores de los padres siempre los pagan los hijos, pobre Nina pero, beh, por lo menos un texto muy bueno salió de eso. Y coincido con los demás, se te extrañaba, ojala que no sea necesario que tenga más pesadillas para que sigas escribiendo.

Saludos
Viv.
21/06/2009 a las 16:38
Sos un buen narrador; la sudestada llevó buenas semillas a la otra orilla.
Capitan Tan
21/06/2009 a las 13:32
Genial tu vuelta, de lo mejor que te he leido. Ha valido la pena esperar. Muchas gracias.
Fernando Summers
21/06/2009 a las 11:55
Cada día eres más cortazariano Hernán... y es un placer que así sea...
susana
21/06/2009 a las 09:06
Gracias por dejar un rato de jugar con tu poronga
y regalarnos un post! se te extrañaba!
Flo
21/06/2009 a las 07:31
Pucha... soy último!
pal
21/06/2009 a las 06:08
No, lo raro no es que al Chiri nunca lo culpen, lo raro es que tu escribes precisas tus asquerosidades y la gente te postula p'al Nobel.
Te advierto que a Vargas Llosa- que usa el mismo método- no se lo van a dar.
Cristina es una santa.
Y si tenían tanta plata y tanta casa, por qué no teían alguien que les limpiara?
Déjalo, no me respondas, me da susto.
A propósito, si solo contestas para corregir errores, sería bueno que le avisaras al Seburu, que no, que no es primero.
Martin
21/06/2009 a las 05:38
La concha de la lora, Hernán. Te tomaste lindo descanso pero volviste con una historia del recarajo. Buenísima.

Matías
21/06/2009 a las 03:31
Genial!
Saludos,
Mara
21/06/2009 a las 00:09
Me encantó. Me dio piel de gallina al final. Qué bárbaro, los sueños.
atzoka
21/06/2009 a las 00:06
muy bueno volver a leer en orsai, se extrañaba, ademas estoy viviendo la primera parte de tu relato de la vida con amigos y ahora voy a pensar con quien alquilo!ja un abrazo de un sanjuanino desde la plata
Agusagus
20/06/2009 a las 23:48
Por fin has vuelto a escribir en Orsai Hernán, se te extrañaba
Raul
20/06/2009 a las 23:10
Hernan: ¿Sos consciente de que estas a 20 años de recibir el premio Nobel de literatura?
Fede
20/06/2009 a las 22:55
excelente, como siempre. Sugiero que le envíes cuatro docenas de Havanna a Andrés, quien aparentemente sigue enojadísimo con vos! PD: parece que Chiri siempre zafa!
 Usuario Anónimo
20/06/2009 a las 20:13
Volviste maestro!!!
Patricia en Tenerife
20/06/2009 a las 19:44
Hernán el comentario # 81 es verídico ?? xq , no respondiste ni mú, si lo es, no merece una respuesta , or not ??
Saludos
20/06/2009 a las 19:42
Excelente!!! Se te extrañaba...
Otro ejemplo de tu talento!!!!

Me encantó el final...

Besos,
Demry
EL RUSO del Solbaid
20/06/2009 a las 19:37
Exelente Hernàn!!!! abrazos para vos y el Chiri!
el Rafa
20/06/2009 a las 19:03
En algún lugar leí que los pagaras en tus hijos tus pecados? eso me perturba y me asusta por que quiero ser responsable yo por mis maldades y pecado?
Gran experiencia soñar que uno es el malo en la pesadilla de otro?
Saludos Herman.
ELINA
20/06/2009 a las 18:58
FELIZ DIA DEL PADRE HERNAN,
elina
20/06/2009 a las 18:50
AL FIN ,
El Cíclope Catódico
20/06/2009 a las 17:50
muy bueno, che.
teaaann
20/06/2009 a las 17:16
No lo conosco, sólo se que fumaba porros contigo...
es cierto que ni un humano se podría enojar con el?
sólo te queda decir que no duerme y se vuelve en amigo imaginario, ese Chiri debe ser un personaje.

Saludos, buena historia.
20/06/2009 a las 15:47
"a limpiar el baño solamente cuando venían mujeres" no podés poner esas cosas Hernán... esos secretos no se dicen...
 Rocio Parrilla
20/06/2009 a las 13:39
Entiendo y justifico a Andrés. Mis saludos.
Y a vos también, claro... porque hace tiempo que se te quiere y se te conoce... aunque no supiéramos hasta hoy que bailabas en pelotas (¿intuías que se te acababa el tiempo para hacerlo antes de que aparecieran los móviles con cámara?).
Qué bien que volvemos a saber de tu vida y de la Nina.
LS
20/06/2009 a las 11:40
Genial!!! me encanto, bien Hernan te extrañabamos!!!!
Franco
20/06/2009 a las 11:31
Qué buena manera de empezar el finde!! No perdés el toque!! Aunque sí la constancia... algo por demás de entendible, no te preocupes por nosotros que podemos (aunque cueste) vivir sin orsai, dedicate a disfrutar a Nina que esos momentos no vuelven... no como Pablo Gerós, jaja. Además, si TU karma se la empieza a agarrar con la pobre criatura, la vas a tener que ayudar... insisto, pobre de ella... jaja
Y con respecto al descargo que hicieron por ahí arriba, no sé si será él de verdad, pero en caso de que lo sea, tu actuar es entendible... esos alfajores son muuuuuuy ricos!!
A ver si algún día llega la historia paralela del Hernán que vivió con el otro hermano... quién sabe, a lo mejor estarías en cana, o te hubieras convertido en alguien serio... todo puede ser, no??
Ya son las seis y media de la mañana y yo necesito dormir, un abrazo Gordo!!
Javi
20/06/2009 a las 10:48
Lo leí ayer, me gustó.

Hoy me acordé y me sonó a escusa.
manreisa
20/06/2009 a las 08:36
Hay Hernán!!!! no sabés lo bien que me hizo leerte hoy!!!!!! Morí de risa!
Besotes
Acherontia Atropos
20/06/2009 a las 06:48
Pareces el sobrino de Boges... cuando habla de los sueños, él narra la historia de un sobrino, quien un dìa mientras esta contandole su sueño, en medio de la historia contada por el niño donde decía verle en una casa, se auto-inerrumpe, queda pensativo y le pregunta: tío, y ¿qué hacìas en esa casa?...¿Sabes?, creo que no has crecido, es más, no deberìas calmar a tú hija, ella debería abrazarte, llevarte agua a la cama y decirte que no hay un monstruo en el closet o debajo de la cama y luego cubrirte y besar tu frente, dejar la luz de la habitaciòn prendida y observarte con ternura mientras piensa "ese es mi niño",,, No sé si soy seguidora, pero tienes buena reputación. Quiero sorprenderme, asì que para empezar... nada mal. Me recordaste a Borges y no sabes el pedestal en que lo tengo... ya no puedo ser objetiva en mi comentario.
Javier B
20/06/2009 a las 06:02
Este brillante relato me enfermó. Conocia Reinas Magas de nombre y las busque en youtube. Me quede fascinado, pero solo hay pocos videos y ahora quiero conseguir mas. Tambien encontre unos videos con fragmentos de Pablo Gelós en otros programas y creo haber descubierto un genio, del que nunca habia oido hablar. Que hermosa es tu historia Hernán y que alivio descubrir que por lo menos una parte es cierta.Te admiro.
SARA
20/06/2009 a las 05:53
Por fin !!!!

Genial como siempre; Gracias !!!
strepto
20/06/2009 a las 05:24
Que certeza en el lenguaje. Que loco. Me acabo de dar cuenta que yo sería un Andrés. Lo que me consuela es que hay otro peor que yo.
seb
20/06/2009 a las 05:03
buenisimo el relato...además buenisimo enterarse de que andrés gelos triunfó con las reinas magas . no sabía que en el fondo era un tipo tan serio él:)
Celeste
20/06/2009 a las 04:45
Hola Hernán!
Lindo y larguito, bien disfrutable!
Por un momento creí que algo malo ocurriría con Roosevelt y Burela, estuve a punto de abandonar el relato, temiendo lo peor.
Pero no, estuvo perfecto! (esta vez no hubo comadrejas emarazadas)
Muchas Gracias!
Saludos orsalinos desde Buenos Aires




Lucas
20/06/2009 a las 04:40
Nunca creí en eso de que todo vuelve en la vida, pero ahora al menos me lo cuestiono. Lo tuyo de ahorcarlo en el sueño fue una cosa de hijo de puta muy inocente, casi igual de inocente que un personaje infantil asustando en los sueños a una niña.
Muy buena historia... la disfrute mucho mientras la leía.
Juan Diego Soto
20/06/2009 a las 04:00
Totalmente de acuerdo con 181. Y en total desacuerdo con 195.
Juan Pablo B
20/06/2009 a las 03:45
Buenisimo Hernan!!!!
Se te extrañaba!!!
Eleonora
20/06/2009 a las 03:44
Todo el relato parece una mala pesadilla, pero algo mia.
Tengo una nena de 3 años, que veía Reinas Magas con fascinación. El personaje de Das Pulgas siempre me causó espanto y atracción. Era malvado, pero en el fondo uno no podía enojarse con él, porque siempre terminaba fracasando. Con el tiempo quedó en mi cabeza el recuerdo de aquel personaje, y siempre creí también que existía algún otro motivo desconocido por el cual Das Pulgas debía existir.
Vaya si acabo de encontrar la respuesta.

Kisses
Ro
20/06/2009 a las 03:35
Por finnnnn!!!!gracias por volver!!!
Muyyy bueno.
Saludos con mucho cariño. Ro
SergioMC
20/06/2009 a las 03:30
Se te extrañaba por estos lados... me gustó mucho leerte nuevamente.
No te pierdas tanto tiempo otra vez.

Sergio
Juliusss
20/06/2009 a las 03:17
Me encantó tu historia, Hernán.

Gracias por escribir de nuevo.

Un abrazo.
Arielo
20/06/2009 a las 03:11
Hernan mi viejo, que larga se hizo la marea, no llegabas más, que ansiedad por leerte. Brindo por tu vuelta y por Andrés Gelos que es de los míos, yo no hubiese podido vivir con uds que eran una especie de Beavis and butthead mercedinos.
El Kioskero del Antifaz
20/06/2009 a las 02:29
Conviví con una persona parecida al Chiri y a ti; a decir verdad... creo que esa persona, él solo, reunía en sí mismo la insoportabilidad que el Chiri y tú volcábais sobre Andrés Gelós. Pobre Andrés... le comprendo perfectamente.

Lo curioso del caso, es que pese a todo, yo tuve la absoluta paciencia de no echar nunca a ese tipo. Incluso comprendía que él necesitaba vivir así y ocupar ese "espacio", así que ... yo limpiaba la mierda y callaba.

Lo que más me jode es que finalmente, y después de todo, fue él quien decidió largarse y encima... haciéndose el digno.

Jamás le odié, sólo le odio desde que se fue y me arrebató la posibilidad de llegar a echarle, pero eso si... desde que ya no está soy más feliz que la hostia!!

Estupendo cuento Hernan y felicidades por este regreso ;-)
Gary
20/06/2009 a las 02:12
Genial Hernan, no nos abandones por tiempos muy largos... el relato estuvo buenisimo
Charlotte
20/06/2009 a las 02:03
Hernan, que placer volver a leerte. Acabo de descubrir el motivo de mis temblores, era la abstinencia de orsai. Genial. PD: Lei un comentario del verdadero gelos (creo) y me parece que si fue verdad que los saco a patadas por los havanna, es que tambien se estaria fumando vuestro porro.
lakade
20/06/2009 a las 01:46
perdonen chicos la blackberry se me empaco!! en serio se usa la palabra pimpon??
 Violeta
20/06/2009 a las 01:32
Magistral! Se me erizo la piel. Gracias por escibir nuevamente. Se te extrañaba.
nora (una japonesa en Japón)
20/06/2009 a las 01:22
¡Qué bueno! Me has hecho recordar mis años en Argentina. Gracias ...
Un cordial saludo.
elcoro
20/06/2009 a las 01:21
Exelente!!! me trajo recuerdos de mis epocas en Cap. Fed., buenisimos tiempos de cerveza hasta cualquier hora, de despertarnos y no saber cuantos dias habian pasado.......
Me estare poniendo viejo?
Saludos Mercedinos!!!
Aitor
20/06/2009 a las 01:20
Excelente relato, Das pulgas también tuvo su pesadilla (en la serie)
http://www.youtube.com/watch?v=exp-SV2-5xI&feature=related
 cholo
20/06/2009 a las 01:06
Excelente!!!
chanchubela
20/06/2009 a las 01:06
Un alegrón volver a leerte, de veras se hizo larga la espera, pero qué gusto!
Gracias por la magia!
 PERLA
20/06/2009 a las 01:01
Magnífico relato, señor Casciari, bienvenido a su casa, se le espera siempre...
Hoy hice algo que no quería.... Puse el marcador para leerlo en el Spoiler... buee, no es lo mismo pero es igual.... como dice Pablo Milanés

Además alguien dijo que somos una banda....

Abrazos
PERLA
yessi..
20/06/2009 a las 00:58
Por fin!!!!!!!!!!!!!!!!
Por fin nos volviste a escribir, ya me estaba asustando.. pero volviste como siempre, con una historia maravillosa, tal cual nos tenes acostumbrados.
La verdad es q te extrañamos mucho Hernan, pero buee.. vale la pena esperar para leerte. Y coincido con #170, ahora ya sabemos como hacer para no pases tanto tiempo sin escribir ja,aj..
Bueno, te mando un beso a vos y a la pobre Nina ja,a.. Saludos..
Chanfle II
20/06/2009 a las 00:55
Grande Hernán, grande. No seas cabrón, no te tardes taaanto.
Gabriela
20/06/2009 a las 00:36
te caben re bien los 90` I D O L O !
silvia
20/06/2009 a las 00:36
y yo que creia que me habias abandonado para siempre y lloraba desconsoladamente...menos mal que fue solo una pesadilla!!
Celeste
20/06/2009 a las 00:32
Bien, Bendito final de este viernes para mi.
estoy convencida: Le pertenezco, Hernán.
Bravo Bravisimo Bravo.
lakade
20/06/2009 a las 00:29
Releyendo; "una mesa de 'pimpon' ..." Esa no la tenia, wow! que paso con el 'ping-pong'???...
Celeste
20/06/2009 a las 00:29
Bien, Bendito final de este viernes para mi.
estoy convencida: Le pertenezco, Hernán.
Bravo Bravisimo Bravo.
maru
20/06/2009 a las 00:28
Estupendo Casciari, es bueno leerte de nuevo. Somos un buen grupo que lo afirmamos.
lakade
20/06/2009 a las 00:20
Releyendo; una mesa de "pimpon" ... Esa no la tenia, wow! que paso con el ping-pong???...
 Neuquina
19/06/2009 a las 23:41
Que lindo, una nueva historia y estan el Chiri y la Nina.
Genial!
makeche
19/06/2009 a las 23:15
Gracias 2 Pulgas por obligar a Hernan a escribir de nuevo en Orsai.

Hernan, te lo mereces. Ahora tus despechados lectores sabremos que hacer para que vuelvas a alegrarnos un poco......solamente tendremos que aparecernos en tus pesadillas.

Estoy tramando mi aparicion, disfrazado de Bichi Fuertes y mandando a Racing al descenso.

Alegria!
SG
Daniel Lara F.
19/06/2009 a las 23:06
Algún dia deberías contar como has logrado llegar vivo hasta el momento luego de hacerle tantas cosas a tanta gente...
Sin embagro el relato es excelente. Y el comentario de Andrés es como que un dia aparezca el lobo a desagraviarse por todo lo que de él han dicho Caperucita y los tres cerditos...
Rubén C. Castrillo
19/06/2009 a las 23:04
Recibí el mail hoy a la mañana y tanto no lo pude creer que hice clic y fui hasta abajito de todo para ver si era cierto (cosa que un buen lector nunca debe hacer). Fue ahi que me poseyó el conflicto final: loleo-vs-nololeo. Lo lei, como un boludo. Lo largué, de bronca, y lo lei todo de nuevo ahora a la tarde, y no perdio la gracia!

Un gran abrazo, se te extrañaba!!!
RCC
cartilagoinquieto
19/06/2009 a las 22:55
por fin,hernan! la abstinencia me estaba matando...estuvo bueno,sos el mejor cuando mezclas realidad con divague...creo que hablo en nombre de todos cuando te pido que no pase tanto tiempo hasta que vuelvas a postear...estas siguiendo la campaña de caruso?que opinion te merece?
javier
19/06/2009 a las 22:55
muy copado como siempre che
19/06/2009 a las 22:49
ES imposible que Das Pulgas te esté buscando... por que Das Pulgas sos vos.... eso está muy claro. Tu pesadilla es entrar al cuarto de tu hija y que ella se asuste y grite... y vos le tapes suavemente la boca
Ana
19/06/2009 a las 22:23
Te amo Hernán
En fin, después del lapsus brutus, ¡que buena historia!. Como para llamar a todos los espectadores de la anécdota de la pesadilla original y decirles que ahora hay versión 2.0
Apolo
19/06/2009 a las 22:08
mardito, sos grande.
vir prieto
19/06/2009 a las 21:56
Hace bastante que paso por acá pero es la primera vez que comento
Me gustó la historia y sobre todo la resolución.Fantástica la aparición de Gelós, me encantó que diera su versión y como la contó.
Ahora me dió intriga con el chiri...
Beso
Romina
19/06/2009 a las 21:50
Hace semanas q entro todos los días esperando un nuevo post (descubri hace poco el blog) y hoy me ecnuentro con esta sorpresa. INCREIBLE! muuuy bueno el post.
cristian
19/06/2009 a las 21:45
Parece que el chiri es cierto porque lo acompaño en la presentacion del libro igual la cuestion que se me habia pasado es que Fútbol en Marte y los ángeles peludos ya se atraso un mes che! Que bueno que escribiste otra vez.
19/06/2009 a las 21:42
Bueno, con el sueño de tu hijita ya supiste si Pablo soñó que lo ahorcabas. Buenísima su venganza. Para llevarla a cabo debe de haber esperado a que ella creciera lo suficiente como para que supiera contar(te)la.
Me encantó la historia. Un beso.
Paul!tz®
19/06/2009 a las 21:40
Genial!
Perturbador como pocos... menos mal que lo leí de día jejej!
CaroTros
19/06/2009 a las 21:31
Gracias, gracias, gracias por volver a escribir y hacer de éste, un viernes como la gente.
mara
19/06/2009 a las 21:30
anoche no aguantaba mas de extrañación y volvi a leer el que escribiste sobre facebook, hoy vuelvo a casa y CASCIARI actualiza!!!!!!!!!

;P

que buenooooooooooo!!!!!!!!
Ana Chévere
19/06/2009 a las 21:09
A mi hija también le fascinaban las reinas magas. Buena historia. Curioso que a veces nos cueste tanto volver a escribir...
apodo
19/06/2009 a las 20:57
G
R
A
C
I
A
S
Monica
19/06/2009 a las 20:15
Como siempre...me fascinas!

Me gustaría saber si al menos el Chiri es real....
Sé que Nina lo es, nada más.
Sergio Muzzio
19/06/2009 a las 20:07
Se esperaba tu vuelta, Hernán. Intenso el relato, atrapante como siempre.
Sin embargo, esto me hace ruido:

"Justo entonces nos hicimos amigos de Andrés Gelós, un personaje muy pintoresco del Departamento Comercial de Énfasis, al que yo le debía mi puesto de trabajo. Él me había recomendado a los jefes, con grandes mentiras."

¿Por qué había hecho eso Andrés, si no te conocía, si se hicieron amigos cuando ya había entrado Chiri?

Todos sabemos que las historias que contás son verídicas 100 % (What? Ni falta que hace), pero si esta tuviese un toque de ficción justo en esa parte, entonces hace un poquito de ruido.

Pero es como una sola nota falsa en un melodía absolutamente agradable.

Saludos!





Leandro Russo
19/06/2009 a las 19:59
Cosa rara eso de "Primero, segundo" ... Raro porque yo gritaba lo mismo pero la inversa "ultimo para atajar" "anteultimo" ... curioso simplemente ...

Buena historia, una vez más, y gracias por darle tinta nueva a Orsai!

Abrazos!
Sambola
19/06/2009 a las 19:37
"En esa época yo era un tipo flaco, de veintitrés años", ahora si no te creo.
desnudaconsombrilla
19/06/2009 a las 19:31
me cachis... ahora ke lo pienso, tengo de vivir sola exactamente tres meses mañana... deje la casa materna para poder hacer de mi culo un papalote lejos de casa ... y lo mas triste de todo, es ke creo ke soy una Andres... cuando todo el mundo penso ke seria yo una VOS... dejare el tabaco, empezare la mota, y me comprare un perro ke cague por todas partes... a kien engaño! Sin embargo en mi defensa puedo decir, ke vivir con vos no me molestaria del todo, y estaria dispuesta a limpiar cualkier desastre, contal de oirte decir TERMINAME EN LA CARA, TERMINAME EN LA CARA y pasar la tarde entera solamente cagandome de la risa... un abrazo!
carolina
19/06/2009 a las 19:24
y no sólo escriben una banda sino que además dejan al autor como un genio. Eso es tener éxito, eh. Casciari, date por hecho, che.
carolina
19/06/2009 a las 19:18
eh, loco, por qué nadie comenta en mi blog como acá??? qué éxito!!!!!!!!! pónganse las pilas, viejo, el sur también existe...
Neogeminis
19/06/2009 a las 19:17
Una maravilla tu relato!...lo seguí con mucho interés hasta el final!

Saludos!
ferchasan
19/06/2009 a las 19:11
Espectacular Hernán, seguis siendo el mismo genio de siempre. Te mando un beso grande.
chica pastiche
19/06/2009 a las 19:07
wow, hacía muuuuuucho que venía leyendo historias viejas, porque no se publicaba nada nuevo.
llegué a pensar que este blog estaba abandonado.
y ete aquí , para mi sorpresa, que hoy es un día rojito en el calendario: orsai tiene nueva entrada!
parabéms
no tardes tanto en escribir otra vez , porfis :)
KILLER QUEEN
19/06/2009 a las 19:06
HOLA!, es mi primera vez por acá y me gusto mucho como escribis!

Lindo el texto pero.......................señor no podia ser tan asqueroso!!!
Pobre Andrés un santo!!...y eso de que se comieron los alfajores Havanna una crueldad sin nombre!!
Te perdono todo menos que te morfes la caja entera!!!!!
Y para colmo eran HAVANNA!!!!

Chau! :D
 CaroL
19/06/2009 a las 19:06
Hernán:
Que gusto volver a leerte acá!
Hace un par de días estuve leyendo tu cuento de Comequechu y sus anécdotas mejoradas, y luego apareces con esto: juntas a Nina (que siempre que la mencionas me enterneces), un buen relato, un amigo que aparece y confirma (además de añadir datos bastante interesantes)... recuerdos, historias, imaginación...
Desapareces por meses y lo único que te podemos decir es Genial como siempre! o mejor dicho como tus mejores tiempos...
Saludos al Chiri y a las familias de ambos,
CaroL

(Ni Seburu ni Seburo... qué pasó con el 100!!!!!)
nicolas
19/06/2009 a las 19:04
Ahora quiero la version del CHIRI!!!!
fabiana
19/06/2009 a las 19:03
Me encantó éste, sobre todo por el comentario con la versión de Andrés Gelós. Es genial la forma en que ensamblaste las escenas, y los personajes. Un placer leerte, como siempre.

Tengo un amigo que te lee en la nación, y recuerda bien cuando le mandé "Cuento con bruja y tramontina" que le gustó mucho. Le voy a mandar éste a ver si se decide un día y vamos juntos a ver a Gasalla.
ana yalour
19/06/2009 a las 18:59
Sabía! El conjuro en mi blog no podía fallar. Estás de regreso! Es tal mi contentura que ni leí esta entrada. A ver si me entiendes, como en apnea, asi estuve en tu ausencia, una prolongada apnea. Celebro tu regreso y si me disculpas, subo a leerte.
Un abrazo.
Rodrigo
19/06/2009 a las 18:53
Hernán,
los que te seguimos desde siempre (siempre quise decirle eso a alguien) sabemos que estás laburandoi bastante, mas ahora que lo tenés al Chiri cerca, pero no abandones orsai tanto tiempo.
No nos dejes huérfanos por favor.

Un abrazo.
Lungo
19/06/2009 a las 18:47
pimpón está a propósito o es un error?
Excelente relato!
Nicasius
19/06/2009 a las 18:46
Que alucinante historia. Y que piola el chiri hay pocos amigos así.



Un gustazo leerte, trata de seguir escribiendo.
Pam
19/06/2009 a las 18:46
Pablo Gelós estará soltero?
Roosvelt
19/06/2009 a las 18:42
Si soy el perro Roosvelt el que nombra el inefable Casciari, escribo esto, espero no morir antes de concluirlo debido a mi edad) para que veais que en esta historia no solo La Nina es inocente tambien lo fuimos nosotros Burela y yo.
Debo decir que Burela pasó a mejor vida -nunca mejor dicho- al ser consumida por una plaga de pulgas que se avalanzaron sobre nosotros al ser abandonados por el infame señor casciari y su rastrero escudero El Chiri.
Ahora esperando la muerte y ya retirado de mis funciones de perro y luego de haber visto tanto, llego a la conclusion de que esta es una venganza , la primera, de mi ex-compañera Burela.
Nuestro abandono fue tan tragico que a muchos protagonistas quedaron marcados, vean como fue bautizado el personaje de la novela, Das Pulgas, ¿creen que es por que sí? esta historia para Casciari recien comienza.
Burela desde el mas allá hace algo pero a mi... a mi me quedan pocas horas para comenzar a ir por él... y en los sueños nos veremos, Casciari, palabra de perro.
19/06/2009 a las 18:41
Me identifico plenamente con tu amigo. Aunque claro, yo nunca te hubiera corrido de la casa. Soy más de escapar. Durante una temporada viví con dos de mis mejores amigos en un departamento en Cancún. Grave error. Todo el día fumaban mota. El departamento se convirtió en un muladar como la casa del Club de la Pela. Escapé.
Al regresar dos semanas después a visitar a mis amigos, encontré la puerta abierta. Entré. Un olor a sumidero me hizo retroceder. A lo lejos los pude ver sentados en el sofá. Estaban debatiendo y fumando mota.
-Ve a la tienda.
-No, ve tú.
Llevaban media hora con este mismo dialogo. Mi paciencia no pudo más, me tapé la nariz y les pregunté que ocurría.
Los dos se quedaron callados como si yo fuese un fantasma. Miré a su alrededor y toda la sala estaba llena de ropa manchada con mierda.
-¿Puedes ir por papel de baño? ??preguntaron al unísono.
Fletch
19/06/2009 a las 18:41
Buenísssimo!!!!
: )
F.
Madame Rosa
19/06/2009 a las 18:38
Puede saberse de qué van los primeros siete comentarios?

Creo que tu y tus posts se merecen algo mejor.

Por otro lado, decirte que me gustó, como todo lo que escribes sobre todo cuando la Nina hace parte de la historia

Saludos
19/06/2009 a las 18:28
se te extrañaba, che.
19/06/2009 a las 18:21
Que hermoso leerte Hernàn..que disfrute.
Por aquì muy triste porque se fue Fernando Peña, un Ser Autèntico..
Diana
19/06/2009 a las 18:18
Casciari, BRI-LLAN-TE.
katina
19/06/2009 a las 18:18
Hola,

Te leo a menudo, tus entradas me llegan al mail... Casi nunca comento, porque tienes tantos coments!!! que, qué más decir... Pero, me encantas, tus historias son muy buenas. Me gustaría detectar algo para corregir para que me contestes, pero, la verdad, no me doy cuenta.... Leo no más y me imagino todo o casi. No conozco esa esquina y sé que cuando vaya a Buenos Aires, buscaré ese lugar... para decir, "la historia esa de la pesadilla, es acá", y sacaré una foto. Buena que Andrecito, te haya explicado lo de los alfajores.
Saludos,
Katina
Fernando
19/06/2009 a las 18:18
Genial... le hacian falta a estas mañanas de zonda mendocino, un poco de orsai...

Gracias porque asi, los meses de espera valen a pena!

Saludos Hernan!
George Perez
19/06/2009 a las 18:16
Hoy por la manañana me levante apurado y a las puteadas porque me quede dormido. Me cambie a los pedos, me lave los dientes y sali al trote para el laburo porque llegaba tarde. Parecia un dia mas, un dia comun, como cualquier otro. A pocas cuadras de llegar al trabajo, me represente una y mil veces la escena de todos los dias: llegaba, saludaba a las cotorras de mis compañeras que le estarian sacando el cuero a alguna de otro piso, me iba a mi oficna, colgaba el abrigo, prendia la compu, abria el google reader y chequeaba mis suscripciones: 5 de argentina autoblog, 3 del blog de enrique dans, alguna que otra del blog de leopoldo abadie, 25 del boludo de alejandro rozitchner(100 volando) y para mi decepcion, ninguna de orsai. Se cumplio lo imaginado casi al pie de la letra con la excepcion de que cuando mi vista recorrio la lista de suscripciones del reader se encontro con una diferencia. Orsai tenia un uno entre parentesis a la derecha; mi corazon acelero sus latidos cual niño de 4to grado al que lo llaman al frente para dar leccion. Cuando pude reaccionar comence a leer y para mi gran alegria me encontre con esta maravillosa historia, apasionante de principio a fin. Jajaja estas intacto hernan, no nos prives de la magia. Abrazo grande gordo, sos un genio!!!
Martino
19/06/2009 a las 18:14
¿Aclaré que hasta hace una semana no había leído nada suyo? No por eso me siento menos histórico, quién sabe por qué.
Martino
19/06/2009 a las 18:12
Qué maravilla. Luego de pasar la última semana leyendo todo lo que has escrito y que pude encontrar (fue como un Casciari intensivo que me impidió dormir algunas noches pero me mantuvo despierto en el trabajo durante los días), es decir desde Mirta hasta todo Orsai pasando por Letizia y Dámaso y Espoiler; me encuentro con un post nuevo. Esto es coordinación, Sr. Casciari. Impecable como siempre, con la calidad de los últimos tiempos.
Susana Mar Jet Co.
19/06/2009 a las 18:01
¡Buenísimo!

Me gustan especialmente estos posts donde evidenciás la magia de la herencia familiar (estoy pensando en el del mensaje del celular de tu papá).

¡Muy buen humor el de Andrés, al contarnos algo de su "pesadilla"!

"La palabra conciente no está en el Diccionario." Esa frase la leí cada vez que corregía las monografías de mi hija cuando estudiaba psicología. Siempre dudaba y me escribía en un papelito: consciente.

Etienne
19/06/2009 a las 17:47
¡Qué bueno que estás de vuelta, Hernán!
Karen, petisa terremoto
19/06/2009 a las 17:42
Hernán, ¡muy bueno! Pobrecilla Nina, yo todavía recuerdo muy vívidamente las pesadillas que tenía de chiquilla, según mi madre de tanto ver tele y leer. En fin.

Aplausos también para el revisionismo histórico de Andrés, ¡gran aportación! Pero debo decir que si alguien hubiera abandonado esos 48 alfajores sin custodia, yo también hubiera actuado como tu y el Chiri, y se lo hubiera culpado a los perritos.
Marina tirulera
19/06/2009 a las 17:41
que fuerte, te escribió Andrés!Y yo que pensaba que era no ficción pura...

me encantó, me encanta como escribís y me alegraste una mañana gris en el DF.


mariano
19/06/2009 a las 17:39
Este blog estaba lleno de polvo, gracias por pasarle el plumero, gracias por limpiar un poco Hernan.
19/06/2009 a las 17:35
Por favor, diganme que no soy la única boluda que corrió a googlear a Andrés Gelós para ver su foto, su biografia!!

A mi tamb me sorprende que des nombres reales... el otro día un ex mio que es un nabo me mandó un mail ofendido porque dije que era un grasa descomunal jaja debe ser raro leer que hablan de uno no?
 ana
19/06/2009 a las 17:34
ay hernan, las ofensas se pagan
no te convenia mas comprarles unos alfajores a andres y evitarle las pesadillas a nina? que malo sos!!!

ahora lo que yo me pregunto es : si la casa la iban a alquilar vos y el chiri, no tendrian que haberlo echado uds a andres?

pd : y te conviene escribir prontito la saga de los woung o nina sufrira las consecuencias!!!
 Demián
19/06/2009 a las 17:28
Que bueno volver a leerte.
Excelente texto.
Ginger
19/06/2009 a las 17:27
A mi me alarma que sigas insistiendo con poner nombres reales en tus historias. Menos mal que estás en España, porque un día alguno te va a estrolar de una piña.

Pd: Negro, siempre estás a tiempo de hacer justicia por mano propia. Vos sabes que yo apoyo tu causa.
julian
19/06/2009 a las 17:24
espectacular!
Débora
19/06/2009 a las 17:24
Impactante como muchos otros relatos tuyos. Me encantó.
Javier Tooshort
19/06/2009 a las 17:23
Y un día, Hernán Casciari volvió.
¿Te acordaste que la dirección del blog es orsai.es?. Anotala, no la pierdas.
Grande genio.

Aioz.-
Esteban
19/06/2009 a las 17:20
Realmente disfrute mucho la historia.
Gracias.
19/06/2009 a las 17:20
Jajajaja me encantó la historia, increible como siempre con esa dosis justa de risa y melancolia que tanto te representa... Y morí con el comentario de Andrés contando su versión de los hechos!

Hernán, sos groso!
 olo mosquera
19/06/2009 a las 17:17
Gracias, #107: corregido.
 JikoKanri
19/06/2009 a las 17:16
Me encantó el cuento y el "descargo" de AG. Fijate que hay un "ensañaba" por "enseñaba".
AnaMagda
19/06/2009 a las 17:16
Magistral !!!!!!!!!!
Espero que no tengamos que esperar tanto por el proximo
vagina way
19/06/2009 a las 17:14
¡Qué maestro Hernán!
Un ídolo junto con Playo, ahora... ¿porqué nos rompemos la cabeza los seguidores de uds. tratando de dilucidar que hay de cierto en esto?
Igualmente es un placer.
19/06/2009 a las 17:11
Divertido y estremecedor relato... Tras reponerme, me queda una duda: ¿qué fue de los perros? ¿Se comieron a su dueño en justa venganza por haberlos dejado en vuestras manos? ¿Siguieron con la costumbre de aromatizar la escalera? ¿Aparecen en la serie? ¿Trabajan en la revista?...

Genial una vez más, amigo ;-)
 Rape
19/06/2009 a las 17:05
Impresionante, me recague dfe la risa. Excelente. Se te extrañaba. Andres, yo lo hubiera matado. Saludos
oscar
19/06/2009 a las 17:04
Gracias por otra historia.
Se te extrañaba!.
Espero que las proximas vengan mas seguidas.
Un saludoT
Nacho
19/06/2009 a las 16:57
La verdad que se te extranaba!!! Buenisimo como de costumbre Hernan. A ver si la Nina te sigue inspirando y nos entregas cuentos asi mas seguido.

Abrazos desde Córdoba, Argentina.
Eduardo
19/06/2009 a las 16:56
Admiro tu narración. ¡Y qué bomba el aderezo de Andrés!
Al principio pensé "vaya, más de lo mismo; éste vuelve con sus recuerdos drogómanos y sus malas palabras", pero mira que caí en la trampa de tus palabras y tu estilo, y me obligaste a tragármelo todo de un bocado. Y más aún, no pude resistir empujarme los comentarios que ya empezaban a aburrirme cuando, ¡éxtasis!, la revisión histórica de Andrés.
Esto de tu blog me está dando ideas, y me tiene revuelto de pies a cabeza.
Felicidades desde Panamá
cyn
19/06/2009 a las 16:51
Ja! nunca crei que las cosas que contabas eran ciertas!
el comentario de Andrés me descolocó
Cosima
19/06/2009 a las 16:48
Qué brillante narración!

Enhorabuena!

Te extrañábamos
jc
19/06/2009 a las 16:48
está muy bien, chabón. me encanta como se va introduciendo el personaje de Pablo, hasta desplazar al pelmazo del hermano. salió bastante bien para el tiempo q hacía q no escribías ;-) respeto esa lealtad de no escribir x escribir, de aguantarse las ganas hasta q llegue algo q valga la pena contar.
Emi
19/06/2009 a las 16:47
Loco... me mato tu historia... me cague de risa y tambien me impacto el final...

Tenes un don... yo nunca podria contar algo asi y relacionar tantas cosas...

Saludos!!
. Mariano
19/06/2009 a las 16:40
Increible Relato!!!! Creo que de los que mas me gustaron de todo Orsai... linda forma para volver.

Ahora a romperme la cabeza 8 horas pensando que parte de todo esto es verdad y que parte ficcion.
Catalina
19/06/2009 a las 16:37
Fantástico Hernán! Y genial Andrés en los comentarios...
laira scible
19/06/2009 a las 16:35
Gelós, celoso en catalán, golós, goloso, mismo idioma.
Después de leer el mensaje del personaje en cuestión, y asociar ambas palabras y ambas historias, la cosa cierra un poquito más. Un celoso cuidándose de un goloso...

¡Che, golós, andá devolviendo los havanna!
Soledad
19/06/2009 a las 16:34
El mundo de tu blog es mágico!!
Gracias
fede
19/06/2009 a las 16:32
Volviste a escribir, estas hecho un monstruo
Uno de tantos
19/06/2009 a las 16:32
«Creo que no fuiste a trabajar porque habías perdido los zapatos. Es más, el día anterior habías ido a trabajar de traje y en ojotas»

Qué grande, Casciari, qué grande.

Y qué grande también Gelós, porque si te comiste sus alfajores lo menos que te podía hacer era echar de casa. Suerte hubo de que no te matase.

«Quizás ese fue el principio de tu gordura y el final de mi paciencia». Vaya perla.
 Nicolas Giani
19/06/2009 a las 16:30
Hola Hernán.
Como siempre, muy buena la historia. Soy periodista y también trabajé en Énfasis, un lugar horrible lleno de explotadores.
El viejo Luis, hasta que lo vi en 2007, sigue usando unas camisas búlgaras horribles. Y el hijo, el pelado, intentó hacerse un implante capilar que salió mal y lamentablmente, volvió a quedar pelado.
Quedo a la espera de la próxima historia.
Te mando un abrazo


DudaDesnuda
19/06/2009 a las 16:30
¡Qué grande Andrés, contando su visión de tu historia!!!

Besos y Havannas

Memi
19/06/2009 a las 16:28
Me gustó mucho.
Eso.
 Gavilandia
19/06/2009 a las 16:25
Hermosa historia, Hernan, como siempre. Te extrañamos mucho.

A mi tambien me pasa que quiero saber como son ahora los lugares que alguna vez pise.

Saludos.
Rodrigo Granados
19/06/2009 a las 16:24
Es muy bueno Hernàn! felicitaciones tambièn por el èxito con Gasalla, esta dificil conseguir entradas. Con lo del texto bàrbaro que hayas vuelto a publicar, causò sorpresa la verdad, el mail de actualizaciòn. Parece ser que a lo largo de tu vida te persiguen los deja vù. Las venganzas pueden ser transgeneracionales, estoy convencido, sucede a menudo. Bueno Hernàn, seguinos deleitando con tus textos pero escribi mas seguido, no te podes colgar tanto tiempo. Exitos y decile a Nina que duerma tranqui.
Romina E.
19/06/2009 a las 16:22
Exquisito... admiro las vueltas que das en cada uno de tus relatos, tb imaginarme la cara de tu hija al escuchar "no te busca a vos, sino a mi" muuuy loco
Genial, besos
marielita
19/06/2009 a las 16:22
Joya Hernán, hace dos dias te mande en el feis una puteada larga por no actualizar, vaya mi agradeciomiento a la Nina que te ha vuelto a inspirar...ahcuando los niños tienen pesadillas abrazarlos fuerte resulta muy efectivo..te quiero mucho amigo, un abrazo desde la patagonia argentina
Zoe
19/06/2009 a las 16:20
Todo vuelve. Sólo hay que esperar.
Delicioso relato.
Andrés Gelós
19/06/2009 a las 16:20
Hernán (revisionismo histórico): La razón por la cual te eché no tuvo que ver ni con el vómito ni con el yogur. Te recuerdo: mi hermano, Pablo, con quien deberías haberte mudado en vez de mudarte conmigo, había traído de Mar del Plata, como un regalo personal, una caja de 48 alfajores Havanna. Pasó por casa cuando yo no estaba y los dejó en la mesita de luz de mi cuarto. Yo estaba en Enfasis en ese momento. Obviamente uds no. Creo que no fuiste a trabajar porque habías perdido los zapatos. Es más, el día anterior habías ido a trabajar de traje y en ojotas. Vos me dijiste "Andresito, no encuentro los zapatos" y yo te llevé de la oreja hasta el ascensor para que te volvieras a casa a buscarlos. Así que como te contaba, se quedaron en casa vos, Chiri, solidario como siempre, los 48 alfajores y un bajón de porro. Llegué a Urquiza tarde y ya en la escalera encontré el primer papel de alfajor. El alfajor Havanna tiene la enorme virtud de contar con un envoltorio de papel manteca y papel dorado pegados uno al otro y existe cierto morbo y placer en la tarea de separar uno del otro. Lo que yo fui encontrando a medida que llegaba al cuarto fue esa delgada lámina dorada adornando escalones, muebles, paredes, etc. Cuando encontré la caja vacía y el sonido de la puerta del cuarto de uds que se cerraba al percatarse de mi entrada, entendí todo. Quizás ese fue el principio de tu gordura y el final de mi paciencia. Como éstas, recuerdo cien anécdotas más: uds bailando desnudos en la terraza para el público del edificio de enfrente a las 4 de la mañana y escuchando Circo Beat. Y yo abajo calmando a los vecinos. Bigote, que los quería matar, los milicos de enfrente que mandaron 2 veces a la policía y la cuenta sigue... Pero el único rencor descansa en que no quedó ningún Havanna.

Te mando un abrazo desde la distancia. Nunca te había escrito y me enteré por amigos que te leen que me bombardearon a mensajes. PD: Vimos tu obra con Natacha en BsAs y cuando terminó, después de los aplausos, Natacha me miró un tanto emocionada y me dijo "Y pensar que al Gordo este yo le limpiaba el baño". Abrazo grande al Chiri, estoy en falta con él.
carolina
19/06/2009 a las 16:18
casualmente conocí este blog gracias a andres gelos, y lo que se cuenta en esta historia de él está muy lejano a la imagen que tenía de él jejejejeje.
Ojalá andrés también lo lea. Muero por saber su opinión al respecto.
Saludos!!!!!
flaco
19/06/2009 a las 16:18
dicen que todo en la vida se paga...
pobre Nina.. ella no tiene culpa de ese padre y sus... acciones.
muy bueno,
gracias por compartir un amanacer con nosotros.
interior
19/06/2009 a las 16:17
Por fin che!!. Muy bueno Hernán , me gustó.
El Chiri no es bueno, se hace el bueno, y al tener un malo malo cerca, sus atrocidades son disimuladas.
Patricia Freire
19/06/2009 a las 16:15
Hernán, si tenemos que esperar tanto tiempo para leer algo tan bueno, estoy dispuesta a esperar otro tanto. Como siempre, notable. Absolutamente.
Cariños desde Montevideo
Patricia
Andrea
19/06/2009 a las 16:13
Gordo !
volviste !! que alegría !! para este viernes de laburo aburrido ...
contá más de la Nina !!
Besos !
Francisco
19/06/2009 a las 16:13
me resulto un tanto denso...
 martinianon
19/06/2009 a las 16:09
Excelente Hernán, otra vez.
Mariluz
19/06/2009 a las 16:08
Pues bienvuelto, Señor... ha merecido la pena tanta espera. Gracias por volver
La Dama del Abismo
19/06/2009 a las 16:07
(Qué pesaditos esos que dejan mensajes de primeros y ni siquiera se dan el trabajo de leer el post completo)
Genial narración!
Señor Hernán, ya sabemos que con Nina y todos tus otros proyectos debes tener poco tiempo, pero deberías escribir por aquí más a menudo para hacernos felices a tus cientos de lectores.
Un beso
regaladaescara
19/06/2009 a las 16:04
Inquietante. Qué material para tu regreso.
Lo celebro.
Angibe
19/06/2009 a las 16:03
No lo puedo creer!! Uno del día!! Solo quiero decirte que sos un escritor absolutamente fantástico!!! Te admiro muchísimo... (que vergüenza, nunca comenté nada en ningún lado) bueno, saludos desde Quilmes!!!!!
ElTeta
19/06/2009 a las 16:02
No es que nadie se pueda enojar con el Chiri, es que se hace amigo de los Andrés Gelós, te critica por detrás y finge ser víctima de tu compulsión al fumanchú.

Hay una cadena de mails firmada por él donde dice varias verdades acerca de Casciari, de Mujer gorda y de quién es el verdadero autor de la mayoría de los textos.

Lamento que te enteres así.
leandro
19/06/2009 a las 15:59
muy bueno, me encanto, aflojate, asì escribis mas seguido
Gracias
Yatsil
19/06/2009 a las 15:59
Ay Hernán, cómo envidio que puedas tomar conciencia de que estás soñando. Ya habría volado a placer, no, mejor aún, habría tomado venganza de todos mis maestros...ser SU pesadilla no suena nada mal.

¡Gracias por regresar!
Angibe
19/06/2009 a las 15:59
No lo puedo creer!!!! Releí la fecha varias veces, siempre comparando con la esquina inferior derecha de mi patalla, y coincidían!!!!!!!!!! Sólo quiero decirte que estoy muy felíz de haber encontrado un escritor tan prolifico como vos...sos increible!!
Diana
19/06/2009 a las 15:58
Casciari, BRI-LLAN-TE.
Mara Gena
19/06/2009 a las 15:58
VUELTA TRIUNFAL!!! VÍTORES A VIVA VOZ!!!!
guille
19/06/2009 a las 15:54
Maestro, como siempre volviendo y volviendo en grande. No nos abandones por favor, la dosis de espóiler a veces no es suficiente!

Un abrazo desde el Perú
Patricia en Tenerife
19/06/2009 a las 15:53
TOP 100!!. Me encantó, bueno, me atrapan y fascinan las historias de sueños perturbadores y las mezclas de dimensiones.
Creí que ya te habías jubilado, ja,ja...
seburu
19/06/2009 a las 15:53
me paro de pie para aplaudir bastante rato.....
encore, encore!!
19/06/2009 a las 15:52
es verdad hace mucho que no escribías!. quiero más!.. 10 de JULIO voy a ver "Más respeto..." por fin! 500 km sólo para eso! CAPO!
nat
19/06/2009 a las 15:51
Piel de gallina!!!
Muy bueno, gracias!!!
 olo mosquera
19/06/2009 a las 15:49
Gracias Javier (#49), ya está corregido.
Martín Rossi
19/06/2009 a las 15:48
Bien Hernán ya estaba extrañando leerte

Saludos
fede o
19/06/2009 a las 15:43
seburu, seguí con el pri hasta meter el 100.
19/06/2009 a las 15:41
Comencé el día de pésima manera; mañana nublada y fría en La Plata y un malhumor insoportable por mil quilombos que no vienen al caso. Pero vi, de golpe, que en mi página de Netvibes había un nuevo post en Orsai. ¡Cómo te extrañaba, Hernán! Y ahora, te juro, mi día está mucho mejor.
Gracias.
 La prima Sole
19/06/2009 a las 15:39
EXCELENTE respuesta a Nina!! Como respuesta y como final del cuento!!

TE ADMIRO HERNAN
seburu
19/06/2009 a las 15:38
pri!!! o no?
 elin
19/06/2009 a las 15:37

Ay! Que alegría volver a leerte ... a ver si te escribis alguna historia mas acerca de esa convivencia (para todos aquellos que alguna vez nos fuimos a vivir con desconocidos, y no tenemos la habilidad para contar las historias tan bien como vos).

Saludos desde aca nomás!
 La prima Sole
19/06/2009 a las 15:35
Barbaro! Muchas gracias por tu nuevo cuento!! Se te extrañaba!
 paula
19/06/2009 a las 15:33
Hernan¡¡¡¡ ya te extrañaba demasiado¡¡¡¡ por finnnn¡¡¡
Me encanto. Besos¡¡¡
19/06/2009 a las 15:31
Muy bueno, Hernán; nostálgico, dulce y perturbador. Valió la pena esperarte.

No sé si alguien lo dijo antes, pero en la frase "Nuestra vida de entonces consistía ver televisión y fumar porro." te está faltando un "en".

Un abrazo.
Joaquin
19/06/2009 a las 15:30
Me acuerdo que cuando me mude por primera vez.

Me mudé con una amiga que conocía hace años que vivía en una pensión con otra gente, la primera semana le rompi su cenicero favorito, al siguiente día deje todo mugriento y me cagaron a puteadas, la semana siguiente entre yo y otra mina que se mudo quemamos dos ollas y una caldera porque dejamos el gas encedido y volvimos a las horas.

Una vez hice una fiesta sin pedir permiso en la terraza con la musica a todo volumen, subió uno de los que vivia con nosotros y me arranco el cable de la radio, me re quemé (aparte estaba medio fumado) y nos cagamos a trompadas. Bueno ahora estoy un poco mas decente (y por supuesto ya no vivo ahí), o al menos ya no destruyo todo lo que tengo a la vista


saludos che!
Gracias por el cuento
EL Tavo
19/06/2009 a las 15:30
Pregunta: Por el principio dice que en el 94 vos eras flaco, y despues cuando se van de la casa de Urquiza, el Chiri dice: Me voy con el Gordo. te decia gordo por costumbre o hay una contradiccion?
Igual no cambia nada, aguante que volviste.
spiritu13
19/06/2009 a las 15:28
genial el cuento, y muy interesante... lee un poco sobre viajes astrales, no creo que te interese pero bueno, yo te sugiero XDD,
aunque si te fumas un porro y pedis que te acaben en la cara creo que esto no sera loco para ti...

me encanto la historia, y NO TE TARDES TANTO PARA LA OTRA...

saludos desde argentina...
Guillermo
19/06/2009 a las 15:24
Esssaaa!! Volvió Casciari! Al fin!
Leandro Suarez
19/06/2009 a las 15:24
Excelente manera de calmar a la Nina. Al final, la verdad puede ser más satisfactoria que una mentira inventada...

Abrazo.
Cristian
19/06/2009 a las 15:23
Genial, Hernán, gracias por el regreso y saludos al Chiri. Algún día podrías ahondar más en esa teoría de que nadie puede enojarse con él, suena interesante.

luc
19/06/2009 a las 15:19
je... que manía pava esta de cantar pri en vez de leer... es muy raro
Elma
19/06/2009 a las 15:19
Muy bueno, excelnte cuento...
spiritu13
19/06/2009 a las 15:17
hernan, un error:

(...) pero la conté cine veces en sobremesas, cada vez que hablamos de sueños raros(...)

 Alejandro Carabajal
19/06/2009 a las 15:16
Que buena reaparicion!!!!
me encanto la historia, pero queremos mas continuidad, te cuento que me tome un avion de 11000 km para ir con mi vieja a ver "Mas respeto...."
Y el dia de la funcion mi abuelita nos dejo para siempre un bajon y me quedo eso pendiente.
Un abrazo
cocoa
19/06/2009 a las 15:14
muy bueno!!!!!!!!
Jime
19/06/2009 a las 15:14
Hernan: Que lindo sos.
Alguna vez pensaste que los que funcionan como padres de gente que no son sus hijos, siempre tienen ansias de liberarse de ese rol, sin poder hacerlo porque aquellos que funcionan de hijos no dejan de serlo? No es un poco injusto? No crees que Gelos tenía ganas de tirarse a fumar porro y a cagarse de risa igual que vos, haciendose la vida mucho mas liviana?
luc
19/06/2009 a las 15:14
je... que manía pava esta de cantar pri en vez de leer... es muy raro
Alice in London
19/06/2009 a las 15:13
Terminé leyendo este maravilloso relato con escalofríos y piel de gallina!

Ehhhh.....
19/06/2009 a las 15:13
"Nunca había escrito esta pesadilla, pero la conté cine veces en ..."
Joseé
19/06/2009 a las 15:12
Qué lindo volver a leerte. A riesgo de sonar muy boludo, te digo que dentro de mi cabeza el aplausómetro está que arde. Es una historia hermosa, Hernán. Te mando un abrazo grande, cariños a la familia.

José.

PD: tenés por ahí un Urquiza con las letras revueltas y un cine en lugar de cien; esas cosas que a vos te gusta pulir hasta reventar.
Silsh
19/06/2009 a las 15:12
muy bueno!
esperemos que vengan otros personajes a buscarte, así te das una vueltita por este sitio.
(fijate... cien)
 olo mosquera
19/06/2009 a las 15:12
Corregido también el cine cien... ¡Gracias!
Nat
19/06/2009 a las 15:12
Genial, como siempre. Qué bueno leerte de nuevo!
quique
19/06/2009 a las 15:11
sutil, como siempre!

todo lo que escribís es genial!

un abrazo Hernán, a ver si te cruzo por Barceloca algún día
 Oscar Zarate
19/06/2009 a las 15:10
Y ya que estás en eso, hay un CINE veces cuando recordás haberla contado. Y es impresionante, Hernán... gracias a vos!!
19/06/2009 a las 15:10
Excelente loko,
te digo que al final, cuando le decis a tu hija que realmente te busca a vos se me puso la piel de gallina.

Excelente.
Dante
19/06/2009 a las 15:10
Mis hijos también ven Reinas Magas. El cuento es precioso (el tuyo).
Nat
19/06/2009 a las 15:09
Genial, como siempre. Qué bueno leerte de nuevo!
 Alejandro Altea
19/06/2009 a las 15:08
Linda historia, atrapante, se extrañaba.-
 ORM MAG
19/06/2009 a las 15:08
Un cuento precioso! Lo disfruté mucho.
Beso.
 olo mosquera
19/06/2009 a las 15:08
Gracias por las correcciones, Oscar (#18), ya están solucionadas.
 Rodo
19/06/2009 a las 15:06
Muy bueno, Hernán! Gracias!
malen
19/06/2009 a las 15:06
Será coincidencia o qué, ayer me quedé hablando con una amiga de los karmas familiares ( estuvimos en un seminario de Bert Hellinger) y justo ahora , esto! Besos desde Hannover.
 La Negra Quiroga
19/06/2009 a las 15:05
Gracias.
 Oscar Zarate
19/06/2009 a las 15:05
En medio de esta maravilla, se mezclaron un UrquEiza y algunos AndreCito... y por Dios, si así escribís cuando perdés la práctica, qué nos queda a los burros...
Bunchi
19/06/2009 a las 15:04
Gracias por volver Hernan, se te extrañaba!

Natalia Alabel
19/06/2009 a las 15:02
Quise cantar pri pero la historia me atrapó y no pude dejar de leer.
Nina se tranquilizó?
Omar Nieva
19/06/2009 a las 15:00
Hernán te escuche el otro día en la radio Metro, la verdad que desde ese dia tengo el blog en mi blackberry, Saludos.-
Soneus
19/06/2009 a las 15:00
Gracias por otra alegría, se te extraña......
lakade
19/06/2009 a las 14:58
Gracias Hernan, mi día dió un vuelco fenomenal al ver tu nombre!! Un fuerte abrazo.



 Usuario Anónimo
19/06/2009 a las 14:58
Me lo imprimo y me lo leo cagando en el baño, en un rato. (Baño con bidet, morite de envidia...)


Un abrazo, gordo!


Nacho!
seburu
19/06/2009 a las 14:57
pri con pri
Bunchi
19/06/2009 a las 14:57
Gracias por volver Hernan, se te extrañaba!

Rodrigo Granados
19/06/2009 a las 14:57
Top ten?!?!? por primera vez? a leer ahora...
Federico
19/06/2009 a las 14:56
No sere pri, pero bue... Saludos desde Correa, Santa Fe y grcias Hernán por acordarte de los que te seguimos
seburu
19/06/2009 a las 14:56
pri!!!!!! lo dije varias veces ya!!
 Rodo
19/06/2009 a las 14:55
Al fin!
A ver?
seburu
19/06/2009 a las 14:55
pri!!!!!!!!!!!
 IRONIC
19/06/2009 a las 14:54
segunda
seburu
19/06/2009 a las 14:54
pri!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Leandro Suarez
19/06/2009 a las 14:53
Pri!
Rafa
19/06/2009 a las 14:53
primero!!!!