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Autoayuda
miércoles 3 de noviembre, 2004

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miércoles 3 de noviembre, 2004

Los blogs asesinan a los talleres literarios

       

Un amigo me confiaba vía mail que quería empezar un taller literario. "Estoy seguro que vos no creés en esas supersticiones", sospechaba en su correo, y la verdad es que tiene razón. Me resultó extraño este deseo en mi amigo, porque tiene una una prosa muy original y una bitácora excelente donde lo demuestra. Y yo realmente creo que escribir en un blog le hace mucho mejor al estilo de cada uno que cualquier cursillo en el que un facineroso te quiere transmitir lo inexplicable: el arte de contar historias.

Si hubiera que creer en algo alrededor de la creación literaria y sus secretos, yo solamente creería en dos verdades: desde siempre, en el decálogo del buen cuentista que escribió Horacio Quiroga a principios del siglo pasado; y desde este siglo, en publicar textos online, más o menos todos los días, para que los lean y comenten un grupo de desconocidos de cualquier parte del mundo. No hay nada mejor para mejorar tu prosa que alimentar un blog.

Los talleres literarios se usaban mucho, en el pasado inmediato, con un fin muy alejado al narrativo. La mayoría de la gente concurría para ver si podía coger. Un porcentaje algo menor se apuntaba para que alguien leyera sus cosas. Y una minoría, muy discriminada, realmente tomaba parte para estilizar su técnica. Éstos últimos se decepcionaban pronto, y se daban a la fuga en el preciso momento que descubrían que quien brindaba el taller también lo había abierto para poder coger.

Es casi un hecho que estos talleres, tal y como los conocemos, acaben muriendo pronto, en manos de una Internet que ya cumple con creces sus dos funciones sociales: mostrar textos y coger. Los que quieren aprender a escribir pueden tener su bitácora gratis, y los que prefieren la cópula pueden darse de alta en el chat de AOL.

Lo que no entiendo es cómo estos cursos improvisados funcionaron tan bien durante el siglo veinte, porque, ¿qué más se le puede enseñar a una persona que ya conoce las 27 letras del abecedario, que ya sabe cuál es la forma de concatenarlas para formar palabras en su idioma materno, y que no le está vedada la manera en que cada una de esas palabras, unidas, forman ideas? Eso es todo lo que hay en la literatura, y viene gratis en la escuela primaria. Lo demás es intransferible.

Aunque los folletos de los talleres y los programas impresos de la Facultad de Letras lo oculten, no todo el mundo aprende a escribir historias mediante el método de la enseñanza. Por ejemplo, una persona que no sabe contar una anécdota con algo de gracia en una sobremesa jamás podrá narrar decentemente. Alguien que desconoce las bases inmorales de la seducción no logrará nunca envolverte con su prosa. Ni tampoco sabrá engañarte con un buen cuento aquel que va siempre, en la vida diaria, con la verdad por delante.

El asunto pasa por tener algo interesante de lo que hablar, lograr seducir impunemente y ser un mentiroso cabal: éste es el trípode con el que se debería sostener, solita, cualquier historia digna de ser contada. El que no tiene nada interesante que decir no es escritor, es político; el que no sabe seducir tampoco es escritor, es mimo; y el que no sabe mentir cuando escribe es periodista y —para mal de males— de un periódico independiente.

Es cierto: hay trucos narrativos que te sueltan un poco la mano. Un profesor literario puede instruir al grupo de alumnos sobre las bondades de callar lo importante, de corregir exhaustivamente, de provocar suspenso, de que el principio de la historia es tan importante como el final, de la ventaja de leer a los clásicos, etcétera. Pero eso no convierte al curso en un taller literario. Si lo fuera, también podríamos decir que un señor que te descubre que el acelerador sirve para que el coche circule y el freno para que se detenga, posee un taller mecánico.

Todo el asunto radica en tener, o no, un estilo propio. Y la mayoría de los talleres son nocivos a estos efectos. Si concurre al taller un narrador mediocre sin estilo literario, las más de las veces acabará imitando, y mal, el estilo del alegre profesor que imparte el curso. Y si se apunta al cursillo una persona que ya tiene un estilo definido —como es el caso del amigo con el que hablaba sobre este tema— lo más probable es que el taller intente limar esa personalidad hasta unificarla con la del grupo. (Lo mismo pasa en los Institutos de Enseñanza Radiofónica con los aspirantes a locutores: entran mil voces diferentes y salen todos con la misma entonación efeéme.)

Y esto es así porque aquello que llamamos "trucos literarios" no son más que las diferentes formas de escribir del profesor; su visión de la literatura y su modo de plasmarla en el papel. Y está claro que hay tantos métodos como cantamañanas abren un taller de narrativa. El estilo personal de cada quién es algo que está oculto pero latente. Y en general los profesores de talleres entienden bastante poco de literatura, pero muchísimo menos de mayéutica.

El mandameinto tercero de Horacio Quiroga, en su "Decálogo del buen cuentista", habla justamente de la personalidad narrativa. No está mal recordarlo:

—Resiste cuanto puedas a la imitación —nos alerta el uruguayo—, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia.

Una buena manera de descubrir nuestra personalidad literaria (llamada en el barrio "el estilo") es la siguiente: buscamos en nuestra memoria un escritor que hayamos leído mucho y, luego de abrir el word, escribimos una pantalla entera imitando descaradamente su prosa. Garabateamos cualquier boludez, lo que nos pasó ayer a la tarde, por ejemplo, pero con la personalidad literaria del autor elegido; luego nos reeleemos. Todas las frases que no se parezcan en nada al narrador remedado, ésas, habrán sido dictadas por nuestro estilo, el que duerme al acecho en el interior de la mano.

Para el gran cuentista Augusto Monterroso hay, además, otras cuestiones de suma importancia para ser un buen escritor. Nos explica una de ellas en el mandamiento séptimo de su decálogo:

—Aunque el éxito es siempre inevitable —nos dice—, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.

Yo creo, al igual que mi admirado hondureño, que la amistad con otras personas del mismo palo es fundamental para mejorar la técnica. Que un puñado de buenos amigos se entristezcan por nuestros fracasos literarios es, muchas veces, más importante que un éxito humilde loado por cien mil desconocidos. Y el leerle a un grupo de amigos (no azarosos compañeros de taller, sino amigotes) las historias que uno escribe, tiene más rédito que cualquier cursito barato. Si Quiroga o Monterroso hubiesen escrito sus decálogos en esta época, habrían incluido, entre sus consejos, éste:

—Escribe tus historias en un blog e intenta interpretar las sensaciones de los comentaristas; no sus aplausos o críticas, sino la temperatura que provocan tus textos.

En lo personal, utilizo el decálogo de otro gran novelista (el chileno Roberto Bolaño) para escribir mis bitácoras. Claro que él hablaba de cuentos, pero yo lo he reinterpretado para la publicación de mis blogs. Sus mandamiento primero y segundo son muy claros en este sentido:

—Nunca abordes los cuentos de uno en uno; honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte —y en el segundo da detalles—: lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince.

Y es verdad: la pasión por escribir y la excelencia al hacerlo se alimentan únicamente escribiendo. Ésta es otra ley de la literatura por la que es aconsejable publicar un blog. El primer mandamiento de Monterroso no deja lugar a dudas:

—Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre —nos aconseja el centroamericano.

Cualquiera de los tres narradores nombrados en este artículo hubiesen visto con buenos ojos las bitácoras como nobles potenciadoras de la literatura, y agregarían de buena gana el consejo de escribir en ellas como undécimo mandamiento de sus decálogos. Yo me limito, para acabar, a incluir dos consejos más, de suma importancia a la hora de escribir: olvidarse de los talleres literarios y leer los libros de Augusto Monterroso, Roberto Bolaño y Horacio Quiroga.

Todo lo demás, es puro cuento.

Hernán Casciari
miércoles 3 de noviembre, 2004


Los blogs asesinan a los talleres literarios

por Hernán Casciari

Un amigo me confiaba vía mail que quería empezar un taller literario. "Estoy seguro que vos no creés en esas supersticiones", sospechaba en su correo, y la verdad es que tiene razón. Me resultó extraño este deseo en mi amigo, porque tiene una una prosa muy original y una bitácora excelente donde lo demuestra. Y yo realmente creo que escribir en un blog le hace mucho mejor al estilo de cada uno que cualquier cursillo en el que un facineroso te quiere transmitir lo inexplicable: el arte de contar historias.

Si hubiera que creer en algo alrededor de la creación literaria y sus secretos, yo solamente creería en dos verdades: desde siempre, en el decálogo del buen cuentista que escribió Horacio Quiroga a principios del siglo pasado; y desde este siglo, en publicar textos online, más o menos todos los días, para que los lean y comenten un grupo de desconocidos de cualquier parte del mundo. No hay nada mejor para mejorar tu prosa que alimentar un blog.

Los talleres literarios se usaban mucho, en el pasado inmediato, con un fin muy alejado al narrativo. La mayoría de la gente concurría para ver si podía coger. Un porcentaje algo menor se apuntaba para que alguien leyera sus cosas. Y una minoría, muy discriminada, realmente tomaba parte para estilizar su técnica. Éstos últimos se decepcionaban pronto, y se daban a la fuga en el preciso momento que descubrían que quien brindaba el taller también lo había abierto para poder coger.

Es casi un hecho que estos talleres, tal y como los conocemos, acaben muriendo pronto, en manos de una Internet que ya cumple con creces sus dos funciones sociales: mostrar textos y coger. Los que quieren aprender a escribir pueden tener su bitácora gratis, y los que prefieren la cópula pueden darse de alta en el chat de AOL.

Lo que no entiendo es cómo estos cursos improvisados funcionaron tan bien durante el siglo veinte, porque, ¿qué más se le puede enseñar a una persona que ya conoce las 27 letras del abecedario, que ya sabe cuál es la forma de concatenarlas para formar palabras en su idioma materno, y que no le está vedada la manera en que cada una de esas palabras, unidas, forman ideas? Eso es todo lo que hay en la literatura, y viene gratis en la escuela primaria. Lo demás es intransferible.

Aunque los folletos de los talleres y los programas impresos de la Facultad de Letras lo oculten, no todo el mundo aprende a escribir historias mediante el método de la enseñanza. Por ejemplo, una persona que no sabe contar una anécdota con algo de gracia en una sobremesa jamás podrá narrar decentemente. Alguien que desconoce las bases inmorales de la seducción no logrará nunca envolverte con su prosa. Ni tampoco sabrá engañarte con un buen cuento aquel que va siempre, en la vida diaria, con la verdad por delante.

El asunto pasa por tener algo interesante de lo que hablar, lograr seducir impunemente y ser un mentiroso cabal: éste es el trípode con el que se debería sostener, solita, cualquier historia digna de ser contada. El que no tiene nada interesante que decir no es escritor, es político; el que no sabe seducir tampoco es escritor, es mimo; y el que no sabe mentir cuando escribe es periodista y —para mal de males— de un periódico independiente.

Es cierto: hay trucos narrativos que te sueltan un poco la mano. Un profesor literario puede instruir al grupo de alumnos sobre las bondades de callar lo importante, de corregir exhaustivamente, de provocar suspenso, de que el principio de la historia es tan importante como el final, de la ventaja de leer a los clásicos, etcétera. Pero eso no convierte al curso en un taller literario. Si lo fuera, también podríamos decir que un señor que te descubre que el acelerador sirve para que el coche circule y el freno para que se detenga, posee un taller mecánico.

Todo el asunto radica en tener, o no, un estilo propio. Y la mayoría de los talleres son nocivos a estos efectos. Si concurre al taller un narrador mediocre sin estilo literario, las más de las veces acabará imitando, y mal, el estilo del alegre profesor que imparte el curso. Y si se apunta al cursillo una persona que ya tiene un estilo definido —como es el caso del amigo con el que hablaba sobre este tema— lo más probable es que el taller intente limar esa personalidad hasta unificarla con la del grupo. (Lo mismo pasa en los Institutos de Enseñanza Radiofónica con los aspirantes a locutores: entran mil voces diferentes y salen todos con la misma entonación efeéme.)

Y esto es así porque aquello que llamamos "trucos literarios" no son más que las diferentes formas de escribir del profesor; su visión de la literatura y su modo de plasmarla en el papel. Y está claro que hay tantos métodos como cantamañanas abren un taller de narrativa. El estilo personal de cada quién es algo que está oculto pero latente. Y en general los profesores de talleres entienden bastante poco de literatura, pero muchísimo menos de mayéutica.

El mandameinto tercero de Horacio Quiroga, en su "Decálogo del buen cuentista", habla justamente de la personalidad narrativa. No está mal recordarlo:

—Resiste cuanto puedas a la imitación —nos alerta el uruguayo—, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia.

Una buena manera de descubrir nuestra personalidad literaria (llamada en el barrio "el estilo") es la siguiente: buscamos en nuestra memoria un escritor que hayamos leído mucho y, luego de abrir el word, escribimos una pantalla entera imitando descaradamente su prosa. Garabateamos cualquier boludez, lo que nos pasó ayer a la tarde, por ejemplo, pero con la personalidad literaria del autor elegido; luego nos reeleemos. Todas las frases que no se parezcan en nada al narrador remedado, ésas, habrán sido dictadas por nuestro estilo, el que duerme al acecho en el interior de la mano.

Para el gran cuentista Augusto Monterroso hay, además, otras cuestiones de suma importancia para ser un buen escritor. Nos explica una de ellas en el mandamiento séptimo de su decálogo:

—Aunque el éxito es siempre inevitable —nos dice—, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.

Yo creo, al igual que mi admirado hondureño, que la amistad con otras personas del mismo palo es fundamental para mejorar la técnica. Que un puñado de buenos amigos se entristezcan por nuestros fracasos literarios es, muchas veces, más importante que un éxito humilde loado por cien mil desconocidos. Y el leerle a un grupo de amigos (no azarosos compañeros de taller, sino amigotes) las historias que uno escribe, tiene más rédito que cualquier cursito barato. Si Quiroga o Monterroso hubiesen escrito sus decálogos en esta época, habrían incluido, entre sus consejos, éste:

—Escribe tus historias en un blog e intenta interpretar las sensaciones de los comentaristas; no sus aplausos o críticas, sino la temperatura que provocan tus textos.

En lo personal, utilizo el decálogo de otro gran novelista (el chileno Roberto Bolaño) para escribir mis bitácoras. Claro que él hablaba de cuentos, pero yo lo he reinterpretado para la publicación de mis blogs. Sus mandamiento primero y segundo son muy claros en este sentido:

—Nunca abordes los cuentos de uno en uno; honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte —y en el segundo da detalles—: lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince.

Y es verdad: la pasión por escribir y la excelencia al hacerlo se alimentan únicamente escribiendo. Ésta es otra ley de la literatura por la que es aconsejable publicar un blog. El primer mandamiento de Monterroso no deja lugar a dudas:

—Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre —nos aconseja el centroamericano.

Cualquiera de los tres narradores nombrados en este artículo hubiesen visto con buenos ojos las bitácoras como nobles potenciadoras de la literatura, y agregarían de buena gana el consejo de escribir en ellas como undécimo mandamiento de sus decálogos. Yo me limito, para acabar, a incluir dos consejos más, de suma importancia a la hora de escribir: olvidarse de los talleres literarios y leer los libros de Augusto Monterroso, Roberto Bolaño y Horacio Quiroga.

Todo lo demás, es puro cuento.

Hernán Casciari
miércoles 3 de noviembre, 2004


¿Te gustó esta historia?

Pertenece al libro El nuevo paraíso de los tontos, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


07/11/2015 a las 15:55
Gracias por los consejos! He tenido que desandar te bastante para que sueltes prenda

Sobre la pregunta que te haces de por qué la gente paga talleres de este tipo, creo que en general, casi todos apreciamos la belleza de algo bien hecho. Pocos sin embargo ven el esfuerzo que la sostiene. Un taller pretende ahorrar ese esfuerzo condensan dolo en poco tiempo..crasso error como bien explicas.


Un saludo!


Pd; por que sale mi foto volcada?
Pd2: me queda mucho para terminar el bloc y empezar con las Orsai? ; D
ALFREDO GUDALUPE RAM?REZ ORTEGA.
10/01/2006 a las 02:10
la verdana es comun y corriente
poéticas
19/08/2005 a las 15:33
Quiroga, Bolaño, Monterroso: magnífico trío.

Hoy, Roberto Bolaño en poeticas.acelblog.com
lucia
22/11/2004 a las 17:51
a mi Bolaños me resulta un tipico producto del marketing editorial. sus fotos de estudio son lindisimas!
Bandancha
06/11/2004 a las 06:49
Eso! Palabras iniciales!
Mi memoria ya no es lo que ...
Monterroso tiene varios textos (no puedo denominarlos cuentos) sobre el hecho de ser escritor o tratar de serlo, no solo ese decalogo de doce reglas.
Gracias por Bolaños, no lo conocía.
Caribé
06/11/2004 a las 03:19
No estoy de acuerdo, Sandris, y no me resisto a responderte, porque he visto en foros literarios de la red muchas pretensiones con "alma" que no pasn de ser catálogos de frases hechas.

El perfeccionamiento va más bien en corregir al hábito, no al "alma".
Sin cierto grado de trabajo sólo se escriben lugares comunes, y por mucha "alma" que haya detrás en intención, en el resultado no hay ninguna, porque el lugar común no comunica.
Lazia
06/11/2004 a las 02:35
Hernán, cuando sea grande quiero tener la claridad de pensamiento que posees tú. El día que viaje a Barcelona, quiero conocerte. Felicidades por este comentario.
Sandris
05/11/2004 a las 21:28
Hola Hernan, es la primera vez que opino en tu web blog, pero es inevitable. Nadie te puede enseñar a escribir, solo a perfeccionar tus técnicas, el tema es que cuando mas perfeccionado está, menos del alma es.
asi que al señor ese que se da de literario, que muestre que es lo que escribe él, y lo desafío a que me haga pasar un buen rato de lectura como lo hacés vos.
Seguí asi!!
pd. es obvio que este show lo hizo porque lo que escribe no lo debe leer ni su madre...la envidia es un pecado muy feo....
lalodelce
05/11/2004 a las 20:00
Ya dijeron arriba que PhD quiere decir "Puta hijo De"
Amelie
05/11/2004 a las 12:27
Que quiere decir PhD?
Bandancha
05/11/2004 a las 04:56
"Puto el que lee".
Imprescindible texto del Negro Fontanarrosa. Muy relacionado con el tema de este post.

Hace un tiempo busqué ese texto en google y luego de unos meses aterricé aqui. Nunca me había enganchado con el universo bloggístico hasta esa noche. Le estoy muy agradecido al Negro.
Huelga decir que recomiendo ese artículo a todo aquel que no lo conozca.
05/11/2004 a las 00:48
Tienes toda la razón Patomusa (#140). Sin embargo, como alguien que no tiene ninguna aptitud para el baile puedo decirte que mi mayor aspiración no es bailar como Baryshnikov sino simplemente saber lo suficiente sobre el baile como para bailar medianamente bien con mi novia.

Así como Hernán piensa que escribir literatura es fácil porque a él le resulta fácil, la mayoría de gente considera que bailar es sencillo porque les resulta sencillo. Pero incluso de algo aparentemente tan fácil como es bailar en una fiesta familiar, algunos necesitamos talleres que empiecen por los principios más básicos.
Max
05/11/2004 a las 00:19
Me llevó toda la tarde leer todos los comments. Pero desde el comentario del HdP ¿eran asi las siglas que le sucedian al nombre? llegué a una conclusión: que envidia que te tiene Hernan!
bah, ni ganas de escribir de ese tipo, es un mediocre!

me enojé conmigo mismo.-

chau.
Anónima Que Escribe En Las Puertas De Los Baños
04/11/2004 a las 23:53
Puto el que lee.
Anónima Que Escribe En Las Puertas De Los Baños
04/11/2004 a las 23:52
Puto el que lee.
PatoMusa
04/11/2004 a las 23:44
De acuerdo Mauricio #139, pero si no tenés aptitud para el baile por más años que estudies y por más entretenidos que tengas a los amigos en las fiestas, nunca serás Baryshnikov...
04/11/2004 a las 23:37
Si Antonio Lubenzo hubiera escrito sólo el comentario #45 creo que hubiera conseguido una buena participación en su bitácora, pero luego de los comentarios #68, #78 y #123 creo que el distinguido Philosophiae Doctor ha demostrado que todavía no tiene mucha experiencia en la comunicación en línea.

En cuanto al tema que propone Hernán es cierto que, como reza el dicho, "la práctica hace al maestro". Pienso, sin embargo, que hay una confusión en los alcances de la práctica pues no creo que se aprenda a escribir novelas redactando apuntes de bitácora o que uno se vuelva poeta elaborando guiones para radio. Más bien, se aprende a escribir apuntes de bitácora escribiendo apuntes de bitácora, a escribir poemas escribiendo poemas o a escribir novelas escribiendo novelas.

Por tanto, Hernán, creo que en Orsai estás desarrollando habilidades de escritor de bitácoras pero no de novelista. Así que no te queda más que abrir una ventana de Word en tu computadora y empezar a escribir una novela en este mismo momento pues, en realidad, dándote la razón, "la práctica hace al maestro".

Por otro lado, es claro que cuando a uno le resulta fácil algo piensa que de ninguna manera es necesario aprenderlo de manera estructurada. Hay gente que escribe novelas, cuentos, poemas (o el diario de Mirta) con mucha facilidad pero otros necesitaríamos de varios meses de estudio para poder elaborar una ficción medianamente presentable. También hay gente que piensa que bailar es lo más fácil del mundo o que el fútbol se aprende espontáneamente. En este mundo, sin embargo, todos tenemos diferentes habilidades y es por ello que siempre se necesitarán escuelas, academias y talleres donde podamos aprender todo aquello que la vida no nos facilitó.
Amelie
04/11/2004 a las 23:35
Ahhh, no solo es escritor, sino que tambien es humorista!!
Que deje algun chiste en el achique!!!!

(habla como un señor amargo y aburrido y tiene 34 años!!!!!
Esto agrava terriblemente la depresión precumpleaños(de 34) que estoy sufriendo!)
animal
04/11/2004 a las 23:09
Del señor que tiene un diplomita, sobre dónde estaba el 9/11:

"Antonio Lubenzo, 16:55pm, 11-09-2002, Chile

"Ese día fui precisamente despedido de mi trabajo, por primera vez en mi vida, por lo que el impacto fue doble. Por un lado, mi jefe diciéndome que me despedía por razones de lo mal que iba la empresa y, por otro, recibiendo el golpe de este otro asunto que sucedía a miles de kilómetros. Cuando llegué a la casa, alrededor del mediodía, mi esposa no lo podía creer por las mismas dos razones: una por mi situación y la otra por la ocurrencia de Bin Laden y sus boys. Fue un día "inolvidable" para mí.
Por la tarde, mi hija, al llegar del colegio me preguntó si tenía alguna relación lo de los atentados con mi despido, yo le dije bromeando que sí, que me había enojado tanto con mi jefe que en vez de pegarle, había mandado a botar esas torres. Ella, de sólo 5 años, no podía creerlo.
Hasta hoy ese día tiene una doble carga para mí... Por si acaso, aún no encuentro trabajo estable... "

*********

A mí me da es pesar la criatura...

Y bueno, con esto es suficiente, o queda algo que decir sobre ése? Temita cerrado, ahora sobre Orsai.
El Angel Gris
04/11/2004 a las 23:07
Haceme un PT y metete el PhD en el OGT.
Elteta
04/11/2004 a las 22:30
Uso PC sin USB
Elteta
04/11/2004 a las 22:28
Tengo ART y un EMEGE
Rabino
04/11/2004 a las 22:26
Yo si quiero!
Elteta
04/11/2004 a las 22:10
Tengo un 3CV con GNC
¿Querés que siga?
Elteta
04/11/2004 a las 22:05
Yo soy DCV con DNI.
¿Hay que chapear para entrar acá?
Rabino
04/11/2004 a las 21:57
No quiero caer en lo vulgar... mentira, si quiero.

1. No, no me interesa tu obra.
2. No entiendo, ¿todo este lio es para venir a buscar clientes para tu taller? Si tan mala te resulta la prosa de Hernán y tan pacatos te parecemos los que comentamos... ¿QUE HACÉS ACA?
3. "pues veo en él cierta potencial y mínima capacidad y talento que bien podría transformarlo en un escritor de cierta regularidad" ¿De dónde salió este marciano? ¿Cúantos lectores diarios tiene Orsai? ¿Cúantos tenía "Weblog de una mujer gorda"?.

Ufff, no se ni para que me caliento
Sole
04/11/2004 a las 21:24
De niña me perdi en los miedos de "gallinas degolladas" y por supuesto por nada del mundo duermo con "almohadones de plumas".
Trato si, de cuando en vez de reencontrarme con el decálogo del "salteño triste".
Mi Caja de los Hilos es mi personal taller, pero cuando me pierdo en los Pirineos o en llanuras infinitas de La Mancha, donde internet aun es algo de los de "Madris", bibliotecas y salas de actividades culturales, siguen siendo testigo, del mano a mano, del papel impreso por una máquina que no es digital y haasta a veces por una "vieja" olivetti eléctrica.
La palabra, que de tan mágica trasciende espacio, para sobrevivir a como de lugar.
Pásate por mi Caja, hace tiempo que te dejo hilos.
Xtian
04/11/2004 a las 21:22
Yo tengo un MS, y dos anios de PhD, asi que me animo. Don Lubenzo, a pesar de la alharaca su weblog sigue congelado en 1 comentario. Nadie tiene interes en su taller literario, no se que otra traduccion del hecho de que nadie le haya dejado ni un comment necesita.

Y su ironia fue simpatica (para algunos) en su primer Carta Abierta, el resto de sus comments fueron codas lastimeras que se podria haber ahorrado.

Suerte.
 Christian Libonatti
04/11/2004 a las 21:20
Esto no será una cortina de humo para tapar la pobrisima campaña del Racing Club de Avellaneda?
Hablemos de eso..!!!
Bernardo
04/11/2004 a las 21:08
Yo iba a decir algo, pero con un PhD no me da el cuero.
Anika
04/11/2004 a las 20:58
Caribé, yo me doy cuenta de que la pulsión que me lleva a entrar a Orsai a cada rato, es precisamente porque Hernán incumple el punto 3 de su decálogo.

Gracias por la explicación. Me mataste de risa, qué linda!
El Angel Gris
04/11/2004 a las 20:56
Antonio Lubenzo: Que tengas poca convocatoria en tu invitación no habla mal de los que no se anotan. Me recuerda una chica que conocí en mi juventud que siempre decía "Esta ciudad está llena de estúpidos, fijate que fuí al baile y nadie me sacó a bailar"

Suerte en lo suyo.
Antonio Lubenzo
04/11/2004 a las 19:34
Al Señor Rabino, autor del mensaje Nº 80 y otras mentecitas:

1.- Señor Rabino, si le interesa saber sobre mis publicaciones y obra, investigue.

2.- A las otras mentecitas, he ofrecido al señor Orsai realizarle un taller, pues veo en él cierta potencial y mínima capacidad y talento que bien podría transformarlo en un escritor de cierta regularidad. Hasta ahora no he recibido respuesta de él, como tampoco del resto a quienes ofrezco mis servicios.

3.- Por la mañana ingresé un comentario similar en esta libretita de notas del señor Orsai y esta no fue publicada. No quiero pensar que este señor esté censurando ciertos mensajes y aplicando alguna indigna ley marcial en este lugar. En fin. Él lo sabe "en el país de los ciegos, el tuerto es rey". Ya se lo dije ayer en mi Carta Abierta.

Antonio Lubenzo PhD
Sandra
04/11/2004 a las 19:20
Increible!! este mundo de mentes pequeñas (incluida la mia) cada día me seduce más... y respecto al post hay cosas con las que no concuerdo, aunque me gusta tu estilo Hernán o Sr. Orsai?, pero para que les voy a dar la lata ya con tan extensos comentarios es suficiente...Roberto y todo esto por tu taller literario... Lo encuentro francamente Genial.
Saludos desde Chile
M.-
04/11/2004 a las 18:54
Los Cursos Literiarios lo único que hacen es homogeneizar de una forma diplomática los estilos de expresar y transmitir nuestras ideas.-
Para qué un curso literario si ya sé las letras y el idioma (pacialmente, claro)?
Mejor me quedo en casa, le pido ayuda al diccionario on-line y listo.-
Escribir es como investigar. Buscate un problema y tendrás la narración.
Saludos.
M.
Douglas
04/11/2004 a las 18:46
Para poder escribir no interesa como una hable solo tu ser (paz interior o una ira que te consume, de otra manera no te sale nada ... como a mi) saludos
PD los talleres no sireve para cojer si no tenes labia
 olo mosquera
04/11/2004 a las 17:37
Gracias, JEL.
KarlanKas
04/11/2004 a las 17:34
Me ha encantado este artículo!! Muchas gracias... es realmente interesante!
el edu
04/11/2004 a las 16:57
Pregunta descolgada:
¿Alguien leyo "El Prestidigitador" de Bonifacio Lastra?
Y si asi fuera, que tal? Lo leí a los diez años y no me dejó dormir
sin pesadillas durante un año...
Marie Pelouse
04/11/2004 a las 15:24
He llegado desde el blog de Roberto Arancibia. Había venido para acá alguna vez...
Creo que el post es un poco radical. Concuerdo con mucho de lo que dice Paloma en su comentario más arriba.
Creo que las facultades de letras son necesarias, así como las de periodismo y los talleres literarios, donde hay personas que van a aprender a escribir, otras que van buscar quizás qué cosas, como todo en la vida, no sólo esos talleres.
Creo que buscar el propio estilo es aprender a conocerse a sí mismo porque no hay nadie igual a uno en este mundo, por lo tanto no habrá un estilo igual. Uno comienza copiando a veces lo que le identifica, pero después uno va en una búsqueda, que la mayoría de las veces debe ser asistida por alguien que sabe más del tema. Además, no va sólo por el juntar las 27 letras, sino que esas letras a veces llevan tilde o no (tienes una falta de ortografía por ahí en tu menú, perdona que te lo diga...), o se necesita saber cómo decir algo, pero la gracia es que el que lea entienda lo que uno quiso decir... a veces no resulta.
Hay ciertos talentos que no necesitan de nada... esos son contados con los dedos de la mano, la mayoría aprendemos mucho cuando vamos a la universidad, o quienes aprenden en talleres que no es mi caso puntual.
Los talleres literarios no van a morir... así como no murieron los periódicos con la internet, así como no murió la radio con la televisión, así como no han muerto las facultades donde te enseñan a escribir con la aparición de talleres gratuitos...
Adrián
04/11/2004 a las 14:34
Ah, se me olvidaba decir que de Quiroga yo sólo léi un cuento llamado El Hombre Muerto que me dejó fascinado durante días.
Adrián
04/11/2004 a las 14:33
Como regla definitiva de un buen blogger, yo diría que no se preocupe tanto por el QUÉ como por el CÓMO.

Lo bonito de los blogs es que con un poquito de inventiva hasta la vida más aburrida recibe comments.
cpunto
04/11/2004 a las 13:49
Sorry, pero hay talleres para todos. Para el que quiere lucirse (disfrazado de profe y alumno), para el piola que va, escucha, lee y escribe.
Sólo leer y escribir,harto, eso es todo.Y el que quiere fama, ese, seguro se queda en los puros blogs....

C.
Roberto A.
04/11/2004 a las 06:22
Hernán, no me resultó lo del Trackback, Eco, ni nada con la explicación. Pero te aviso que me llevé la conversa al blog.
Christian Libonatti
04/11/2004 a las 05:11
Eran las cuatro de la tarde de un día de primavera bastante feo pero pasable. Un pibe de Haedo entra a la página hecha por el Sr Orsai y comenta tranqui y hasta tiene ganas de dedicarse aun mas a su pasión de escribir aunque sea solo verdades en un diario barrial...
A las 7 este pibe se va a la facu y recien vuelve a la 1 de la mañana... entra de nuevo a la pagina de ese señor pero se encuentra con un vendaval de comentarios. Hay uno que le rompe soberanamente las pelotas y es el de un tal Lubenzo, que no se entiende bien para que entra si no le gustan los blogs....
Se alegra al saber que va por el buen camino al leer en esa crítica que el señor que creo la página que está leyendo intenta aunque sea minimamente parecerse a Osvaldo Soriano (Señor Cuarteles de Invierno/El penál más largo de la historia)con resultados que el pibe de haedo considera totalmente satisfactorios.
Termina el día comentando y pensando que en este mundo loco no se puede decir nada sin que aparezca una contra...
Caribé
04/11/2004 a las 03:49
Esa dicotomía de caro y recóndito contra barato y transparente me ha desinflado:
A mí me gusta gratis y recóndito. ¿Será que estoy muy demodé?
;S
Caribé
04/11/2004 a las 03:47
Los talleres universitarios (que suelen estar abiertos a todo mundo) los hay desde 10$ mensuales, Xtian, al menos por aquí. Y posiblemente sean mejores (aunque el único al que yo he asistido aquí daba un poco de sueño, de verle la cara idem a la coordinadora, que tal vez fuera muy buena, pero a esa hora ya estaba que no podía con su alma) que muchos de los privados.
Claro que mucho no puedo juzgar porque no andaba muy atenta, pues en este caso sí iba para coger: Iba con mi pareja, y el taller precisamente nos daba tema de conversación, y motivos para intentar conocernos mejor después. Esa era la idea, en el fondo. O sea. :)
Pero la pasábamos muy bien. Recuerdo estar los dos muriéndonos de la risa en medio del grupo todo serio. Nos unía muchísimo.
Caribé
04/11/2004 a las 03:44
A mí me encantó Manhattan transfer, pero ahora no me acuerdo si es de Capote o de Dos Pasos.
Caribé
04/11/2004 a las 03:44
Eso de sentir que lo que escribo es bazofia me pasa siempre con los cuentos, Xtian..
Por lo que cuentas veo que no soy la única a la que le pasa.
Hoy en día ya sé que meses más tarde me gustará lo que cuando lo acabo de escribir me parece espantoso. Pero en el primer momento siempre lo detesto.
Envidio a quienes tienen un lector interior amoroso que los aplaude. El mío es un ogro.
Caribé
04/11/2004 a las 03:43
Ay, Hernán:
¡Qué razón tienes con lo de las verdanas y las times new roman!
Siempre tropiezo en esa piedra.
Creo que le tengo un exceso de respeto al post en blanco y lo de los tipos va muy bien para evadirlo.
Pero resulta en un desastre para el texto, tienes mucha razón.
Menos mal que en los blogs se puede editar todo luego.
Caribé
04/11/2004 a las 03:34
¿Casualidad? Ni Hernán ni Xtian cumplen el punto 3 de sus decálogos. :)))
Caribé
04/11/2004 a las 03:33
Cuando llegué al comentario 89 tuve que parar de leer porque ya la risa no me dejaba seguir.
Cómo se han puesto de acuerdo hoy todos: Locura orquestada.

Hernán: Si no hubieras puesto el link al blog del señor éste habría entrado en sospechas de algún nuevo ejercicio de ficción por tu parte. Y aún así. (Un poco). ;)
Caribé
04/11/2004 a las 03:29
Discrepo, Hernán, para no perder la costumbre:

Primero, porque imitando es que se aprende, no en esto, sino en todo. Imitación y ensayo y error son los dos mecanismos espontáneos del aprendizaje, y son insustituibles. Pero no se imita adrede, sino sin darse cuenta. Cuando uno se da cuenta de a quien está imitando ya ese autor empezó a perder influencia sobre uno. Y cuando uno ya no imita a un autor sino a tantos que ya no hay manera de reconocerlos, ya no se llama imitación sino influencia, y ya empieza a estar bien visto.

Segundo, porque no hay taller que le pueda matar el estilo a alguien definitivamente, por más que muchos talleres lo intenten. El estilo es como la caligrafía: Por muchas planas que te hagan hacer al final siempre sale tu letra en definitiva. Y tu letra tampoco es ajena a todas las influencias, por supuesto. Pero de eso se trata, de todas, y no sólo de las intencionales.

Tercero, porque un buen taller es invalorable.
Por supuesto, de esos hay muy pocos. La mayoría deben ser como tú dices, supongo.
Pero los comentaristas de un blog no van a cumplir la función de un compañero de taller dispuesto a criticar lo criticable y corregir lo corregible aún a riesgo de que te enojes con él.
Después de todo eso es en realidad un trabajo, y nadie va a hacerlo sin una buena razón. El taller, cuando es bueno, crea la relación que posibilita esto. Y eso es muy valioso.
Cuando se da. Que no es en cualquier taller, por supuesto.
Amelie
04/11/2004 a las 01:06
Roberto A: no es para defender al Sr A sangre fria, pero tal vez los comentarios #68 y #78 no sean del verdadero Sr A sangre fría.
Cualquiera puede adoptar cualquier personalidad en un comment (aunque me parece bastante patético que adopten JUSTO esa)
lalodelce
03/11/2004 a las 23:54
Este post y sus comentarios primero me hizo poner cara de culo y despues cara de culiada!
Resulto mejor que un lift!
Amelie
03/11/2004 a las 23:20
Cuando leí que si escribis un blog coges, estuve a punto de publicar la dirección.

Cuando vi que del decálogo del Sr. Orsai solo cumplo con los puntos 4 y 9(porque me lo enseñó en El lomo), y del del Sr. Puto y aparte ninguno, decidí que primero tendré que asimilar todos estos conocimientos antes de mostrarlo.

Cuando leí el comentario del Sr A sangre fría #45, decidí que jamas haría público mi cuadernito.

Cuando leí el comentario de Hernan #53, supe que el día que necesite alguien que me defienda, recurriré a él.

PD: El decálogo del buen blogger del Sr A sangre fría empezaría mas o menos asi:
1. El día que no sepas que escribir en tu blog, copy+paste al comentario que has dejado en otro, mas el link correspondiente.
 olo mosquera
03/11/2004 a las 23:14
Tiene razón Anika. A veces nos ponemos como si fuéramos chicos. El #69 es un fiel ejemplo.
Anika
03/11/2004 a las 22:56
Yo pregunté cosas y me interesé, Pato. Pero nadie me vió ni respondió a mis dudas.

Bueno, suele ocurrir, se arma lio y ya es como si una nunca hubiera pasado.

Iba a decir que a mí el decálogo de Xtian me parece bastante sensato... pero pensé que no valía la pena abrir el pico en mitad del caos que originó el señor Sangre Fria, y lo entusiasmados que estaban todos con él. Cuando se pone así este blog me da susto.
La Romu
03/11/2004 a las 22:52
Están calientes como pava e lata, Pato #91.
Pero si van a tratar de levantar con la prosa que se está leyendo acá, mejor que se dediquen al taller.

Un beso grande.
Roberto A.
03/11/2004 a las 22:52
La película de David Lynch, con Nicholas, es Wild at Heart, que es Salvaje de Corazón, aunque algunos le decían Corazón Salvaje, que no es lo mismo. En todo caso es buena, buena, buena. Los inolvidables primeros 5 minutos son de antología.
Personajes inolvidables: Lula (Laura Dern) Sailor (N.C.), Boby Peru (Willem Dafoe), Perdita Durango (Isabella Rosellini) y el inolvidable final con "Love Me Tender".
Lo más freak: La chaqueta de serpiente.
PatoMusa
03/11/2004 a las 22:44
Elteta,
Como todavía no salió el "Decálogo para Comentaristas Femeninas" dejo la ventanita de comentarios abierta por una hora y media mientras pienso que escribir. En el interín, me como de 5 a 10 comentarios.

Igual Nicolas Cage no me gusta más, se está quedando pelado.
PatoMusa
03/11/2004 a las 22:39
Uia! No te había visto Romu#83...
Se aprende algo acá o todos te quieren culiar?
Roberto A.
03/11/2004 a las 22:37
Te caíste Antonio Lubenzo: Tu primer comment, aunque no esté yo de acuerdo en lo que dice, estaba bien, denso, bien adjetivado, un poco insolente. Como tiene que ser. No defiendo a Hernán. Se defiende solo. Yo mismo le he pegado algunos palos, alguna vez. Pero, mal hijo de Truman, después te desinflaste, trataste de ser agudo, pero no funcionó. Casi, casi, te dió para mercachifle de talleres. Pero tampoco.

Truman: Sacúdete en tu cripta.

¿Y si le cambiaras el nombre al blog?
Elteta
03/11/2004 a las 22:36
¿Qué tiene de masculino coger con Nicolas Cage?
PatoMusa
03/11/2004 a las 22:33
Iba a decir algo, pero los últimos 40 comentarios son todos masculinos...

Este taller literario es para "hombres" nada más?

Cuando publiquen el "Decálogo para Comentaristas Femeninos" avisen.
Xtian
03/11/2004 a las 22:31
Ah, viste que necesito pagar esos 150 pesos, no?

Por ahora y hasta que junte la guita cambiemos la frase a "Yo he hablado (luego del coito) del disparate de darle la Palma de Oro a aquella insoportable pelicula de David Lynch con Rocco Siffredi", porque Nicolas Cage no me calienta ni un poquito. Rocco si.
 olo mosquera
03/11/2004 a las 22:23
En un taller literario te dirían que en la frase "Yo he hablado (luego del coito) del disparate de darle la Palma de Oro a aquella insoportable pelicula de David Lynch con Nicolas Cage", el lector puede interpretar que te culió Nicolas Cage.
Xtian
03/11/2004 a las 22:18
Che, yo el taller que averigue me sale $150. Estoy bastante al tanto de que una buena cogida por un tipo te sale alrededor de $80 o $100. La ecuacion de ir a un taller a coger no cierra en numeros.

Tambien conozco antros en los que por $50, si sos hetero y no sos un adefesio tambien la pones. Toda esta gente esta muy mal informada o desactualizada.

Ya lo dije y lo repito, quizas en los 70s el sexo era caro y recondito, hoy en dia es barato y transparente.

Ya me van a decir que la diferencia es que los talleristas pueden hablar de Victor Hugo en al charla post coito. Ok, como quieran. Yo he hablado del disparate de darle la Palma de Oro a aquella insoportable pelicula de David Lynch con Nicolas Cage. Y no tuve que pagar adicional.
animal
03/11/2004 a las 22:12
Eso de la propuesta de Lubencito para darle un taller a Hernán está sospechoso... será que se lo quiere coger?
Un tipo que escribe así de patético es capaz de cualquier aberración...
La Romu
03/11/2004 a las 21:59
Si el señor Lubenzo le pone a su cuaderno A sangre fría, ya mismo le cambio el título al mío y se pasa a llamar Cuentos de la era del jazz.

¡A atrevida no me van a ganar!

Un beso grande.
Rabino
03/11/2004 a las 21:57
"NO SE DAÑARON COMENTARISTAS DE MENTE DIMINUTA PARA ESTA PUBLICIDAD DEL TALLER LITERARIO. LOS COMENTARISTAS OFENDIDOS NO SON REALES."
Xtian
03/11/2004 a las 21:51
Tony Lubenzo: con todo el amor que me merece cualquier persona que intente escribir... tu prosa esta tan cargada de esteroides que se vuelve ilegible. Esta todo bien, si tu prosa es el futuro de la literatura, deja que yo me meta en la maquina del tiempo de HG Wells y me vaya a la prehistoria a pintar bisontes rupestres.
Rabino
03/11/2004 a las 21:46
Yo estoy contento con no saber escribir, debido a mi mente chiquita. Gracias Antonio, yo paso!

(Por cierto, me recomendas algunos libros editados tuyos para leer?)
Xtian
03/11/2004 a las 21:44
Si, al final se trata de dos cosas: quien la tiene mas larga y como hacer para coger. Como los que la tienen mas larga son los que cogen, toda la complejidad del universo se resume en quien la tiene mas larga.

No sere Macedonio Fernandez, pero que intento, intento.
Antonio Lubenzo
03/11/2004 a las 21:43
Apreciadas y torpes mentecitas:

Agradezco los elogios y no olviden visitarme.

En cuanto a la beca que el señor Orsai podría entregarme para viajar hasta su ciudad de residencia y darle un buen par de clases y corregir su estilo, bien podrían sumarse varios de ustedes por el mismo precio. La posibilidad de que les dicte un taller está abierta. De ustedes depende.

Salud Mortales!

Antonio Lubenzo
03/11/2004 a las 21:43
Yo no tengo más remedio que hablarles, porque vivo con ellos.
Guty
03/11/2004 a las 21:41
Al final tanto bardo era para publicitar su taller literario itinerante? O sólo quiere manguearle guita al Gordito?
 olo mosquera
03/11/2004 a las 21:38
Yo con gente de Guatemala no me hablo.
03/11/2004 a las 21:32
Al final siempre se trata de quién la tiene más larga.
Alejo
03/11/2004 a las 21:32
No che, yo hablé primero de lo de las becas; no es justo. Que el taller lo dicte cualquiera si el viaje a Barcelona es de arriba.
Xtian
03/11/2004 a las 21:30
A mi lo que me preocupa del Sr. Sangre Congelada es que escribe comentarios mas largos que los mios!

A ver pela y jugamos a quien tiene el comentario mas largo y si empatamos lo decidimos con catch en el barro.
03/11/2004 a las 21:28
Caíste en la trampa Gordito. Aplicá la parte de la regla 6 de tu decálogo donde te vas a pasear.

Ya fuera de joda, no te lo tomés en serio Sr. Orsai.
Xtian
03/11/2004 a las 21:28
A mi me encanto el Capote de "Musica para camaleones". Sus traducciones al castellano no le hacen justicia. La historia de Marylin Monroe en "Musica..." deberia ser obligatoria.

Y "Desayuno en Tiffany's" me parecio excelente tambien.

A mi ese post en ese blog me dejo la sangre helada, que creo que era la idea no?
Toro
03/11/2004 a las 21:26
Uhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

Vengo a dejar mi cuota de infantilidad.:
Gordito, gordito, hace cuanto no te ves el pito!
Antonio Lubenzo
03/11/2004 a las 21:25
Señor Orsai
Orondo columnista, agradezco haya publicitado mi blog en el suyo, para que así los señores visitantes de su libretita de notas puedan aprender algo más que historias simplotas.
Asimismo, quisiera invitarle, si no le convencen los talleres literarios, a tomar uno conmigo. Para ello bien podría financiarme el viaje a tierras catalanas, donde gustoso le enseñaré cómo se escribe correctamente y afinaré su desprolijo y ramplón estilo.
Un abrazo
Antonio Lubenzo
Toro
03/11/2004 a las 21:20
...Es como que matemos al vulgar juego del fútbol y ningún fanático asista al estadio porque cada vez las consolas de juegos son más reales, ejemplificando de manera simple y ramplona, tal como a usted le gusta, y a ver si me entiende puesto que sé que es cultor de ese deporte (no podía ser de otro modo)..."

El sr este noe s el pibe ese que te lesionó jugando al rugby?...mmm eso pasa por juntarte con gente pudiente, si hasta piensa como la elite! viste? con el culo! un genio de los inodoros...
( generalización permitida porque al Sr Orsai le encanta generalizar).
El Angel Gris
03/11/2004 a las 21:20
A Sangre Fría fué a un taller literario y no cogió.
Elteta
03/11/2004 a las 21:18
A mi Capote me aburrió
La Romu
03/11/2004 a las 21:15
Che, yo leí A sangre fría y estaba bien escrito...
Elteta
03/11/2004 a las 21:15
Hernán #53
¿Cómo pretendés que alguien lea esas letras blancas sobre fondo negro?

¿Nos querés dejar ciegos?
El Angel Gris
03/11/2004 a las 21:13
A mi me gusta mas Sr. Orsai que Gordito.
Rabino
03/11/2004 a las 21:12
jajajaj ¡Amén! (#59)
José Joaquín
03/11/2004 a las 21:10
El punto 3 de don Puto y Aparte, digo.
Toro
03/11/2004 a las 21:09
A quien corresponda
( = al Gordito renegado y a su tripulación de geniecillos):

Con respecto a su manual del buen blogger o algo así:

-Considerando que ha tenido los escrúpulos para exigir en reiteradas oportunidades que no le gusta su apodo al cantico de: "...espejito rebotín, todo lo malo será para tí...".

-Estableciendo y dando por sentado, a causa de que me importa un bledo la opinión del resto, que sos antipáatico y resentido con la juventud.

-Haciendo uso de los derechos que se me conceden para opinar libremente en aguas internacionales, digo:

El Sr Orsai, excelso periodista y escritor, reconocido por su gusto hacia el travestismo en nombre de la literatura moderna. Amargo hincha de Ra sin Clú por herencia. Excedido en peso por elección y en edad por número de documento. El Sr Orsai decía, es un resentido hacia nos los más pequeños, por ser jovenes, flacos, bellos y sobre todo, porque nos cagamos en la indiferencia que se nos profesa!

Atte,
Toro
Apoderado de Rabino y demás diseñadores de blogs ofendidos.
José Joaquín
03/11/2004 a las 21:09
También funcionó con el señor Orsai.
Xtian
03/11/2004 a las 21:08
Ufa, llegue tarde y me perdi la diatriba contra el Senior Orsai. Senior Orsai usted vive en la misma vecindad que Donia Florinda y el profesor Girafales?

Que tiene Antonio Lubenzo en contra de la lectura sobre el inodoro. Los mejores raptos de extasis literario los he tenido mientras cagaba. Nene! El inodoro es un elemento esencial en la vida literaria del planeta! Ojala me lean sentados en el inodoro, pero no mucha gente tiene PC en el banio todavia.

Ah, aclaro que yo no meo la tabla, porque meo sentado, como las chicas. Es mas comodo y mas practico, especialmente si estas dormido o borracho.

Yo Carlos Sacaan, lo garantizo.
 olo mosquera
03/11/2004 a las 21:07
El punto tres del señor Puto y Aparte funcionó con el señor A Sangre Fría.
José Joaquín
03/11/2004 a las 21:07
Lástima, yo pensé que era Borjamari. Pero qué bien lo imita. De todos modos, es uno de los comentarios más memorables que he leído en Orsai.
Manuel
03/11/2004 a las 21:02
Este Sr. Lubenzo sí que se tomó la molestia. Sospecho que es de esos que piensan que "La letra con sangre entra". No puedo evitar estar de acuerdo con él en algunas cosas, pero el tono me enterneció.
Sólo que a la otra sea breve, sea un loco de deveras, es más práctico.
 olo mosquera
03/11/2004 a las 21:01
Señor A Sangre Fría: me halaga que note influencias del señor A sus Plantas Rendido un León y del señor El Jorobadito.

En su comentario olvidó dejar constancia de su blog, señor A Sangre Fría. Espero que no le moleste que todos veamos cómo hay que escribir.
Xtian
03/11/2004 a las 21:00
Decalogo del buen blogger puto y apartado
(administrese con cuidado, no poner al alcance de los ninios, arrojar pronto al incinerador o al fuego)

1. Si vas a escribir una historia personal, tenes que sacrificar tu dignidad. No hay forma de preservarse del ridiculo si vas a ser veraz. Y si no vas a ser veraz en tus historias personales, escribi ficcion. Los ingleses lo dicen mejor: caga o deja el inodoro libre.

2. No intentes evaluar la relevancia de lo que escribis. En busca del tiempo perdido no termino con el hambre en Africa. USA for Africa lo intento y no pudo. Te toca a vos decidir si queres vivir escuchando We are the world o leyendo El Aleph.

3. No te preocupes si heris la sensibilidad del lector. Es mas, consideralo un pequenio fracaso si no lo haces.

4. Escribir es una empresa policiaca: se trata de perseguir una historia por calles empinadas y llenas de obstaculos. En el proceso van a volar 15 autos por los aires, vas a atropellar 4 viejitas y 8 perros salchicha. No es tan grave. Es mas, si en el proceso tenes que asesinar todos los buenos modales, dale nomas. No se puede ser mercenario y santo a la vez.

5. Tambien quebra las reglas de la gramatica, del buen decir y cualquier otra pavada si se interponen entre el lector y tu historia. Un blogger escribe historias, un gramatico, prospectos. La blogosfera hispana esta llena de medicamentos magicos llenos de efectos colaterales - el principal es la somnoliencia -. No la leas nunca antes de manejar maquinaria pesada.

6. No intentes adivinar que quiere leer el lector. El lector no sabe que quiere leer hasta que lo lee.

7. No trates de conmover. No trates de caer simpatico. No trates de ser inteligente. No trates de ser seductor. No trates de ser humilde. Por favor, no trates.

8. Si no te trabas cada 3 segundos cuando escribis, si no sentis que lo que escribis es bazofia, si no te sentis culpable por aumentar el caudal de basura literaria universal, hay dos opciones: o sos un genio, o estas disparando cliche tras cliche. Si te ocurre lo segundo, segui adelante, no frenes, y borra toda esa ortopedia cuando revisas el texto.

9. Si cuando lees los comentarios sentis que estan comentando otro post, o tenes ganas de mandar al comentarista a desintoxicarse, es porque has escrito algo que vale la pena. Si el comentarista dice que sos el mejor escritor de la blogosfera, pedile algun favor sexual.

10. No intentes explicarle a la gente que lo que escribis es verdad o ficcion. La mayor parte del tiempo no importa. El resto del tiempo, aunque expliques que algo cierto es cierto, no te lo van a creer.
Elteta
03/11/2004 a las 20:57
Me encantó que despues de mear limpie la tabla.
Elteta
03/11/2004 a las 20:53
Me encantó lo de Señor Orsai.
Me encantó lo de mentecitas pequeñas.
Me encantó la cantidad de adjetivos.
Me encantó la cantidad de palabras que usó para decir "Esto es una mierda"
La Romu
03/11/2004 a las 20:53
Densitud. Anoto: Den... si.... tud.
Rabino
03/11/2004 a las 20:51
¿lo de "mentecitas pequeñas y divagantes" es por mi? Que dulce, han sido mas duros conmigo...
03/11/2004 a las 20:51
Antonio Lubenzo es Borjamari. Genial como siempre.
Rabino
03/11/2004 a las 20:49
¿Señor Orsai?
Antonio Lubenzo
03/11/2004 a las 20:44
Señor Orsai:

He leído su columna con cierto desagrado. Debo decirle que por recomendación de una amiga he visitado un par de veces su sitio y hoy me ha quedado más claro que nunca que usted es el típico columnista, o remedo de él, que adorna su débil prosa de frases categóricas para darle cierta densitud. Además, señor, tengo malas noticias para usted, pues el decálogo de Horacio Quiroga está obsoleto en buena parte y tanto el de Bolaño como el de Monterroso son humoradas cuyo intención es burlarse de los otros decálogos. Por tanto, señor Orsai, primero instrúyase, para no caer en dichas tretas

En cuanto a los talleres obsoletos, le tengo peores noticias aún, pues los blogs son leídos habitualmente por mentecitas pequeñas y divagantes, y someter al criterio de esas mentecitas lo que se escribe puede ser nocivo para cualquier proyecto de escritor. Ya lo veo en usted que, con gran soberbia, declara el fin de los talleres literarios, a manos de este jueguito. Es como que matemos al vulgar juego del fútbol y ningún fanático asista al estadio porque cada vez las consolas de juegos son más reales, ejemplificando de manera simple y ramplona, tal como a usted le gusta, y a ver si me entiende puesto que sé que es cultor de ese deporte (no podía ser de otro modo). Ahora, si a usted lo leen sólo sus amigos, familiares y algunos que caemos de rebote por acá y le llueven los elogios, es porque finalmente algo no funciona en su taller virtual.

Quisiera decirle, señor Orsai, sin ánimo de ofenderlo que su bitácora o libretita, a estas alturas un remedo de diario de vida, no pasa de ser un anecdotario imprimible para animar los minutos en que uno se sienta sobre el inodoro y luego utiliza ese mismo escrito no para limpiar sus heces si no para dejar libre de orines el borde la taza al ciudadano siguiente.

¿Qué de literario tiene usted en su libretita? Digamos que una prosa correcta, nada sorprendente. Una prosa rioplatense que triunfa por su levedad, que intenta imitar muy a lo lejos el estilo de Osvaldo Soriano y, de mala forma, casi como un remedo y una ofensa, el estilo de Roberto Arlt en sus Aguasfuertes Porteñas. Usted habla de imitar, entonces imite bien.

Pero debo darle otra mala noticia. Como usted deben existir unos 10.000 argentinos que escriben igual en distintas partes del mundo. Nada sorprendente. Y creo que me quedo corto. Y le agrego más malas noticias, pues un taller literario sí que ayuda, aunque depende con quien se esté. Si su amigo pensaba tomar un taller literario con usted, indudablemente estaría perdido, extraviado, bebido o drogado.

Creo, además, que para decir con tanta liviandad, la misma que cruza toda su soporífera libretita, "¿qué más se le puede enseñar a una persona que ya conoce las 27 letras del abecedario, que ya sabe cuál es la forma de concatenarlas para formar palabras en su idioma materno, y que no le está vedada la manera en que cada una de esas palabras, unidas, forman ideas? Eso es todo lo que hay en la literatura, y viene gratis en la escuela primaria. Lo demás es intransferible", hay que tener el cerebro del tamaño de una nuez y un alto sentido de la autosuficiencia que resulta tan molesto como su inmencionable e insufrible texto. Por cierto, le recomiendo una pequeña lobotomía, no demasiado extensa ni profunda, pues en una de esas puedan extraer de su lóbulo frontal aquella estúpida soberbia de suponer que este trocito de mundo destinado a las mentes pequeñas y a sus amigos es mejor que cualquier tipo de taller literario.

Concluyo por señalarle, señor Orsai, un viejo dicho con el cual no descubro la pólvora pero que sí espero le sea de utilidad: "En el país de los ciegos, el tuerto es rey". Usted sabrá interpretarlo.

¡Ah! y se me queda algo en el tintero. Desafío a quien sea a encontrar un trozo de literatura verdadera proveniente de la pluma del señor Orsai y me refiero a cierto momento magnánimo, con densitud literaria y no de risitas de inodoro ni trocitos de su realidad que él, de manera liviana como el vapor o un vello púbico, nos va relatando disfrazada de buena prosa... Más bien de buen "verso".

Antonio Lubenzo
 olo mosquera
03/11/2004 a las 20:43
¿Cómo que hoy? ¡Siempre!
Paloma
03/11/2004 a las 20:36
Mmmm me parece divertido e ingenioso muchas de las cosas que dices, pero antojadizo también.

Yo no escribo cuentos, soy sólo periodista, pero tengo un par de amigos que escriben muy bien y van a talleres literarios con grandes escritores chilenos y han mejorado mucho su estilo, su forma de contar las historias, la exploración de los temas.

Hay talleres muy malos también y viejas que van porque creen que es una terapia, lo mismo pasa con los blogs.

En general, no creo en ningún caso que sea mejor la opinión abierta de lectores a la de un grupo de personas que se juntan para avanzar y aprender.

Sólo alguien que nunca será escritor, sino que sólo es un mediocre, puede ver su estilo aplastado por el de un taller literario. Contrariamente, el buen escritor participará de varios talleres hasta que encuentre uno que le acomode y potencie su estilo.

Creo que hoy pecaste de fundamentalista, no todo es blanco o negro.
03/11/2004 a las 20:24
10.1. Siempre dile a todo el mundo que tus visitas son el doble de lo que realmente son. El rumor de éxito atrae más gente.

10.2. Si apareces en los primeros lugares de rankings da las gracias. Si no, di que te chupa un huevo. Pero no te quedes callado.
Anika
03/11/2004 a las 20:19
El punto 3 no lo cumples nunca, Hernán.

En el 4 has puesto en serio todo seguido. Pero enserio si te tomamos. Yo sí.

El punto 6 va a ser dificil, debe ser por eso que nunca digo cosas crueles.

Yo qué sé, cada vez veo más complicado esto de tener un blog.
Alejo
03/11/2004 a las 20:19
Hernán,

Y las becas para el taller?.
Elteta
03/11/2004 a las 20:13
Decálogo ampliable.
 olo mosquera
03/11/2004 a las 19:52
Obviamente, es un decálogo ampliable. Así que si alguien quiere largar el punto 11º, aquí estamos con los oídos atentos.
Anony mouse
03/11/2004 a las 19:51
Y la moneda?
La Romu
03/11/2004 a las 19:45
Uy, se nos subió al caballo...
Yo sabia que este tema iba a terminar así.

Un beso igual.
 olo mosquera
03/11/2004 a las 19:41
Decálago del buen blogger
(a pedido del #33)

1. Escribe siempre en el bloc de notas. No uses word ni otros sistemas con formato, porque caerás en la tentación de ponerte a jugar con los tipos de letra a los diez minutos. La inspiración suele aparecer, siempre, cuando estás jugando con las times y las verdanas. Y la mayoría de las veces pasa de largo creyendo que eres un diseñador.

2. Acostúmbrate a utilizar todos los recursos multimedia para contar tus historias. No expliques cómo era el rostro de un personaje: pon su foto. Los escritores de la antigüedad no eran descriptivos por placer, sino por falta de photoshop.

3. Cuando un comentario a uno de tus textos sea evidentemente mejor que tu relato, elimínalo tan pronto lo veas. Si usas Movable Type o Word Press, copia la IP del comentarista y banéala.

4. Jamás, ni en sueños, le digas a tu madre que tienes una bitácora. Las madres suelen entrar, comentar y hacer públicos tus apodos infantiles. Jamás serás tomado enserio por tus lectores si todos comienzan a decirte "gordito".

5. Haz un backup mensual de todo lo que has escrito. Lo peor de perder los textos de tu bitácora es que, cuando ya no los tienes, comienzas a creer que eran buenos. El backup es, a este tiempo, lo que el canal Volver es a los nostálgicos de los programas de Hugo Mozer.

6. Si luego de escribir un texto que te parece demasiado cruel se te revuelve la moral y dudas, dale a "enviar" con los ojos cerrados y vete a dar un paseo largo, que dure todo el día. Hay sólo una cosa peor que ser un hijo de puta: y es tener que justificarse en los comments.

7. Nunca expliques si es o no verdad lo que estás contando. Siempre habrá un lector español que lo hará por ti.

8. Si lo deseas, aprende algunas nociones de diseño y pónlo al servicio del argumento. Si lo haces exactamente al revés se te llenará la bitácora de gente joven. Y después no hay manera de echarlos.

9. Por más que en la literatura tradicional funcione, jamás escribas un párrafo que tenga más de seis líneas. En pantalla se ve como un ladrillo y todo el mundo sabe que los albañiles sólo navegan pornografía.

10. Jamás le hagas caso a Xtian cuando te propone algo en un comentario. Una vez te incitó a poner en marcha "El Lomo", y nunca en su puta vida escribió un artículo.
Rabino
03/11/2004 a las 19:30
Eso hernán, colaborá con un decalogo pa' lo' pibe' (y una monedita pa'la birra)
Xtian
03/11/2004 a las 19:13
Este post no va a estar completo hasta que Hernan mismo enuncie su decalogo. Yo incluso pediria que bajes con una larga barba blanca de algun monticulo y que el decalogo este escrito en piedra.

Pero si bajas con dos cartulinas de una montania de tierra, en salto de cama y alpargatas, igual me sirve.
Xtian
03/11/2004 a las 18:54
Manuel: entendiste bien. El que me sali del tema fui yo. Volvamos al tema talleristico que me interesa la opinion de todos. Me cuesta creer que nadie haya participado... animense pichones que yo les hago de escudero. Yo, como Luisa Delfino, te escucho.
Manuel
03/11/2004 a las 18:28
Y yo que estaba en eso de que el tamaño no importa.
Yeah, right!

¿Me salí del tema o entendí mal, Xtian?
chori
03/11/2004 a las 17:44
El taller literario es como una religión: si hay gente que cree y le sirve para qué intentar quitar la ilusión.
Muy poco piadoso lo tuyo, Hernán.
Anika
03/11/2004 a las 16:57
Bueno, yo que no domino ninguno de los tres puntos básicos mencionados y que nunca aprendí a hacer nada bien hecho, me gustaría saber cuantas mentiras hay que decir al cabo del día para contar las cosas como las cuenta Caribé, por ejemplo.

(por curiosidad sólo, eh...)

...

(bueno, no. En realidad es por pura envidia)

¿Ven? ¡no tengo remedio, nunca llegaré a nada!
Elteta
03/11/2004 a las 16:32
El de Horacio Quiroga lo había leído, a Roberto Bolaño y Augusto Monterroso no los conozco. Los voy a leer ahora.

A mi me gusta un texto de Edgar Allan Poe donde cuenta como escribió El curevo. No lo encuentro ahora, pero es fantástico el método que usa, desmitificando la "divina inspiración" del artista.
Xtian
03/11/2004 a las 16:31
Manuel: Jajajaja. No, yo no soy un psicoanalizado, yo soy un size queen.
Manuel
03/11/2004 a las 16:25
Al final es hacer lo que nos sale de lo huevos, no?
Xtian, por lo visto eres de los pscicoanalizados.
La Romu
03/11/2004 a las 16:12
Xtian, vos no necesitás ningún taller.
Pero si tenés ganas, andá.

Siempre es bueno buscar nuevos lugares para pelearse.

Un beso grande.
 olo mosquera
03/11/2004 a las 16:08
Si yo tuviera que coger para escribir, me saldrían minicuentos, mucho más breves que los de Monterroso.

(Y sí, Xtian es el amigo del que hablo en el artículo de hoy).
Xtian
03/11/2004 a las 16:05
Quería agregar brevemente (prometo) que hasta ahora no cogí con nadie gracias a lo que escribo. Qué triste. Será que Baires está que arde e invadida por una calentura que te atraviesa los huesos. Y hasta me suena insólito que alguien escriba para coger, y no coja para escribir, como hago yo.
Xtian
03/11/2004 a las 16:00
Recién me despierto así que me van a perdonar si hablo pavadas.

1. Estoy muy de acuerdo en todo lo que decís. Si yo tuviera la guita para pagar un editor, o 15. O para pagarle a 30 personas con el gusto afilado y el oído literario atento para que me lean y me critiquen lo haría. No tengo esa guita. Los talleres literarios prometen al menos una entrega semanal que el profesor va a leer y criticar.

2. Ya en uno de los prospectos del taller al que quizás asista decía algo medio escalofriante: "y por favor, nada de adjetivos...". Eso me dio un poco de miedo inicialmente (a mí me fascina un adjetivo bien puesto). Igual me conozco, y sé que a los sumo voy a tener un par de discusiones airadas y voy a irme dando un portazo si pretenden sacarme la droga y pretender que camine "limpio" (de adjetivos) por la vida.

3. Leí algunos libros "interesantes" que tratan el tema de cómo escribir bien. El que más me gustó se llama "On writing well". Y acuerdo con vos, muy pocas cosas me parecieron novedosas y la mayoría se resume en un par de consejos sensatos, que son los que diste vos.

4. El ir a un taller literario será también por sentir un poco de culpa. Yo escribo "de oído". No tengo ningún tipo de formación. Sé algunas reglas sintácticas básicas y nada más. Lo que sí creo detectar se cuando algo suena bien o mal. O cómo intentar hacer sonar bien lo que escribo. Eso también me dí cuenta al leer estos manuales de escritura: que aunque no pudiera enunciar la regla para modificar la oración y hacerla funcionar, hubiera hecho algo parecido. Sin que se me ofendan los psicólogos, es lo que siento con los locos puros y los psicoanalizados: los primeros te dicen "estoy loco", los segundos se toman 15 minutos para decir lo mismo.

5. No te asustes igual. Vos sabés muy bien que para escribir hacen falta dotes más allá de la escritura: sentido del humor, sentido de "la historia". Ese clic que sentís y que te dice "acá hay una historia". A mí me divierte mucho cuando salgo o estoy con gente que lee mi blog y de pronto sueltan un: "Uy, eso es para tu blog". Y yo pienso: "Eso nunca va a estar en mi blog". Eso de oler dónde comienza una historia, de ver hacia dónde va el flujo de seducción de algo que te pasa. No quiero sonar pedante ni dopado, pero alguno entenderá.

6. Así que el taller me lo tomo también de esa manera. Meterme en una situación medio alienígena y ver como aterrizo. Le veo un destino casi cierto: voy a terminar peleándome con todo el mundo, pero todo bien.

7. Desde ya te agradezco las recomendaciones, tu punto de vista, y este post, tan esclarecedor. Si de rebote todo este intríngulis sólo sirvió para que lea "Las palabras y los días" de Abelardo Castillo, alcanzó y sobró.

8. Me divierte muchísimo que el 90% de los talleres literarios que pizpeé tienen culpa de ser talleres literarios. "Esto no es un taller literario", "Nunca fui tallerista", "Ni siquiera sé si puede servir para algo", así se presentan todos.

A escribir che, que se acaba el mundo, y empieza uno distinto. De una vez por todas.
LaSoLe
03/11/2004 a las 15:27
Que lindo, gracias, todos los días se aprende algo..

Salu2!
 Interior
03/11/2004 a las 15:24
Yo me estoy riendo de la cantidad de gente que escribe Blog para coger, y ahora, de acuerdo a tu balde de agua fría, son mediocres/malos/buenos/buenísimos/regulares escritores célibes y/o castos.
elteta
03/11/2004 a las 15:22
Hernán: Yo me anoto pero para coger
Toro
03/11/2004 a las 15:22
Torombolo, en vez de perder el tiempo acá perpará el estómago, hoy se muere tu último resquicio de hígado!...
jay
03/11/2004 a las 15:20
mentira. contarlas oralmente no tiene nada que ver con escribirlas. conozco gente que no tiene gracia para contar historias en una sobremesa y que las escribe increiblemente bien.
DudaDesnuda
03/11/2004 a las 15:19
Hernán: muchas, pero muchas ¿eh? GRACIAS por el post de hoy.
 Christian Libonatti
03/11/2004 a las 15:14
Hernan: a mi me parece que voy a ser uno de los terceros del trípode del que hablás. Periodísta, y ojalá de un medio independiente pero creado por mí....

Me encanta leerte y creo que si algún editor mas o menos inteligente va a saber apreciarte y publicará tus textos.

Chris
Torombolo
03/11/2004 a las 15:13
Don Casciari:
Mire...
Es que...
Pero...
( la verdad me tapó la boca y me dejó sin respuesta)
 olo mosquera
03/11/2004 a las 15:07
En mi caso, se trata del ejercicio de un escritor que, a sus treinta años, ha descubierto cuál es realmente el formato con el que se siente más cómodo. Hoy por hoy, don Torombolo, me costaría mucho sentarmea escribir una novela del solitario modo tradicional, o escribir artículos a cambio de una paga. Más que no encontrar quién me descubra, creo que he descubierto lo que buscaba y he dejado de buscar otros formatos.

(Si me quedase sin trabajo y debiera escribir por dinero para dar de comer a la Nina, este comentario se autodestruiría en cinco segundos).
Torombolo
03/11/2004 a las 14:54
Hernán:
Desde el vamos arrancás con una premisa que no es la norma en los blogs (y de hecho es la que me ha convertido en tu asiduo lector) que es escribir sobre sucesos que no pertenecen a tu cotidianeidad. No tratás de expresar tus vivencias en busca de algún tipo de reacción, sino que tu busqueda pasa mas (al menos es mi interpretación y me gustaría saber que pensas realmente en este aspecto) por cautivar a traves de tu prosa. La gran diferencia que encuentro entre Orsai, o Mirta es que estos no son diarios íntimos on line sino el ejercicio de un escritor que aún no encontró quien lo descubra.
javier
03/11/2004 a las 14:48
¡bravo! redondito
AM
03/11/2004 a las 14:47
Ah y la célebre cita grabada de Cortázar...
"mi mejor consejo es que siga adelante sin pedirle consejos a nadie"
AM
03/11/2004 a las 14:45
escribir ¿pa' qué?
Luto mundial, seguimos bajo toneladas de BUllSHit
03/11/2004 a las 14:40
Buen post. Monterroso era hondureño de nacimiento, guatemalteco de ciudadanía. Leí una referencia de Julio Cortázar al manual de Quiroga y el argentino decía que todos los puntos del decálogo eran prescindibles, menos el último: "No pienses en tus amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida del cuento."

Y es cierto, escribir constantemente te va mejorando la puntería y eliminando vicios, simplemente por hacerlo. Es como si para aprender a jugar fútbol Ronaldinho se hubiera puesto a ver videos. No, el brasileño salía todos los días a la calle a jugar con sus amigos para ser mejor que ellos.
 olo mosquera
03/11/2004 a las 14:36
Además lo precios son súmamente accesibles, Patomusa y queridos amigos. Mi teléfono de contacto está al pie de este blog.
PatoMusa
03/11/2004 a las 14:30
Qué manera sutil de inaugurar tu propio taller literario online!
Cuando empezás a pasar por los blogs a corregir textos?
Ahí te dejo mi dirección...
La Romu
03/11/2004 a las 14:15
A mí mucho lo de copiar no me perturba.
No está mal espejarse en la voz de otro para animarse a cantar.
Después, cantando, aparece la voz propia.

Un beso grande.