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Historias
jueves 21 de junio, 2012

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jueves 21 de junio, 2012

Los jefes y los empleados

   

—¿Vos sos el jefe de Chiri? —me preguntó Nina.

—No.

—Entonces Chiri es tu jefe.

—Tampoco, pensamos la revista entre los dos.

—¿Y si no están de acuerdo en algo, quién gana?

Me quedé pensando, busqué algún caso en la memoria pero no encontré. Le dije asombrado:

—Siempre nos ponemos de acuerdo, dormite.

—¿Pero entonces quién es el jefe de los dos?

—Nadie —le contesté.

Nina se quedó callada, pensé que por fin se quedaba dormida, pero no. Dijo:

—Pero si un día se equivocan, ¿a quién hacen enojar?

Esa noche soñé, nítidamente, un recuerdo de mayo de 1982. En el sueño tengo once años y estoy en mi habitación desgrabando unas entrevistas que les hicimos a los vecinos, en la vereda, la tarde anterior. Les preguntábamos sobre Margaret Thatcher. Chiri está a punto de llegar, fue hasta lo de Guinot a hacer fotocopias del segundo pliego de la revista.

La revista que hacemos se llama Las Cloacas y la vendemos en la escuela, entre nuestros compañeros, sin demasiada algarabía por parte de ellos: solamente se ríen un poco con los dibujos, pero no con los textos. La revista tiene lema: abajo del logo dice, más chiquito, aromas del Cairo.

Son tres pliegos tamaño oficio doblados y grapados: doce páginas en total. La hacemos con mi flamante Lexicon 80, a dos columnas. Antes la hacíamos con la Olivetti portátil de la madre de Chiri, pero la nueva Lexicon que trajo Roberto a casa es de carro ancho, y podemos poner directamente la hoja apaisada. Es difícil hacer los originales a dos columnas y que te quede, cada línea, bien justificada a derecha, pero escribiendo despacio y pensando bien las frases, se puede.

En el sueño yo estoy ahí de manera rotunda; quiero decir, no tengo memoria del futuro. Soy realmente ese gordito, mis únicas preocupaciones son las de esa tarde. Son pocas, pero una me molesta: estoy un poco enojado con Chiri porque no nos ponemos de acuerdo en algo que, a mí, me parece simplísimo: las preguntas de la entrevista tienen que ir en rojo y las respuestas en negro, porque el lector va a entender mejor si la pregunta es de un color y la respuesta de otro.

Chiri dice que es al pedo, porque las fotocopias son en blanco y negro. Yo le digo que en las fotocopias el rojo se convierte en gris, por lo que el efecto se consigue igual. Chiri dice que no. Yo digo que sí. Creo que es la primera vez que nos peleamos.

Chiri se levanta, caliente como una pipa, agarra el original del segundo pliego y se va a lo de Guinot a hacer fotocopias. Yo estoy enojado porque Chiri cree que mis razones son otras. Estoy casi seguro. Él piensa que, como ahora tengo una máquina de escribir con doble tinta, quiero alardear.

Estoy enojado porque es verdad. Estoy enojado por ese instinto que tiene de saber mis verdaderas razones sobre las cosas. Le va a pedir a Guinot que haga las fotocopias con mucho contraste, para que no se note el rojo. Va a volver con esa cara que pone siempre cuando me descubre las intenciones.

En eso estoy pensando cuando Chiri entra a la habitación, con las fotocopias en la mano. No tiene la cara que yo me imaginaba, no está contento ni triste ni enojado. Me dice que afuera hay dos tipos que quieren hablar con nosotros. Lo vuelvo a mirar: está pálido, como si le hubiera pasado algo malo.

—¿Qué tipos? —le pregunto.

—Dos tipos: cuando volví con las fotocopias estaban a punto de tocar timbre.

—¿Y qué quieren?

—Dicen que son empleados nuestros, que ya terminaron la número siete y quieren que aprobemos los originales para entrar a imprenta.

—Será gente que pide —le digo.

—No, es muy raro: uno se parece bastante a mi tío Luis con anteojos; el otro es idéntico a tu abuelo Marcos más joven.

Bajamos la escalera caracol con alarma. Chiri llevaba las fotocopias en la mano y los papeles le temblaban. Mi susto tenía más que ver con su cara de pánico que con mi propia inquietud. Entonces vi, por fin, a los dos hombres que nos estaban buscando; los vi en la vereda hablando entre ellos con tranquilidad, sin apuro.

Supe enseguida lo que Chiri no se animaba a decirme. Me quedé paralizado, mirándolos a través de la cortina. Yo no conocía al tío Luis Basilis, pero a mi abuelo Marcos sí lo conocía muy bien. Y uno de ellos era bastante parecido a mi abuelo: algo más joven, pero igual de serio y de gordo. Pero no era mi abuelo. Y el otro no era el tío Luis.

Miré a Chiri:

—Somos nosotros —le dije.

Él hizo que sí con la cabeza, sin mirarme:

—Somos nosotros, pero viejos.

Hicimos silencio. De repente Chiri dejó de estar asustado (lo supe porque suspiró) y eso me tranquilizó también a mí. Creo que tenía miedo de estar loco él solo, de que ni siquiera yo le creyera.

—¿Cuándo te diste cuenta?

—Enseguida, ni bien me hablaron —me dijo en voz baja—. Yo venía en la bici para tu casa y los vi en la esquina de la Treinta y Dos. El gordo se dio cuenta de que era yo el que venía y le avisó al canoso. De lejos no los reconocí, de cerca me parecieron conocidos, pero cuando me hablaron me di cuenta. No les dije nada, pero me di cuenta. Hablan igual que nosotros.

—Vos tenés canas y anteojos de puto.

—Vos sos gordísimo. Y usás cartera.

—No es una cartera, es un morral de hippie.

—No existen los hippies gordos.

Habíamos levantado la voz y nos oyeron. Los dos hombres miraron a la vez la puerta. El más gordo saludó con la mano. El canoso nos hizo señas para que saliéramos de una vez.

Abrimos la puerta despacio, caminamos hasta la vereda y nos quedamos, los cuatro, mirándonos. El canoso me señaló al verme y le dijo al gordo:

—Ya tenías tetas de chiquito.

Los dos se rieron. Yo me puse colorado y encorvé los hombros. Me dio muchísima bronca ver que Chiri también se reía y se ponía del lado de los mayores. El canoso miró la hora en un rectángulo negro, muy raro, que sacó del bolsillo.

—Boludo, apuremos que tenemos que entrar a imprenta —dijo. El más gordo se acercó y me preguntó:

—¿Hay alguien en casa?

Negué con la cabeza.

—¿A dónde están?

—En la Liga.

—Entonces vamos adentro —dijo, abriendo el morral—, tenemos que solucionar un asunto.

Estuvieron en casa media hora, no mucho más. En ningún momento se presentaron, ni nosotros les preguntamos los nombres. Había algo, más fuerte que las palabras, que nos unía y nos hacía entender quiénes eran. Mejor dicho: quiénes éramos los cuatro.

Nos reunimos en la cocina, ellos caminaban por mi casa sin confundir los pasillos ni las habitaciones. El canoso abrió la heladera sin permiso y sacó una botella de leche. El gordo puso cuatro vasos grandes en la mesa y les echó dos cucharadas soperas de Nesquik a cada uno, menos al suyo. A su vaso le puso seis. Chiri y yo lo mirabámos sin decir nada.

El canoso bebió un trago, entrecerró los ojos y suspiró con alegría:

—¡Ah, la chocolatada de esta época es mil veces mejor! —dijo.

El gordo se llevó el vaso a la boca pero no se detuvo. Bebió y bebió, sin respirar, hasta la última gota. Después se limpió la boca con el mantel.

Ya no me quedaban dudas: ese gordo era yo. Y lo peor es que yo era ese gordo porque nunca había dejado de tomar la leche de esa manera. Ni siquiera de viejo. Tenía razón el doctor al que me llevaba Chichita: el problema era el Nesquik.

—El asunto es así —se puso serio, de golpe, el canoso—. Estamos haciendo una revista, ya vamos por el número siete, y hasta hoy nunca habíamos tenido un desacuerdo entre nosotros.

—¿Una revista de qué? —pregunté, tratando de que no se me notara la cara de felicidad.

—Cuentos, crónicas —dijo el gordo.

—Historietas, sonetos —agregó el canoso.

Chiri y yo nos miramos y sonreímos. Una semana atrás habíamos tenido una conversación muy seria sobre nuestro futuro y habíamos decidido que nos íbamos a dedicar a hacer revistas. A escribirlas y dibujarlas.

—¿En serio trabajan en una revista? —preguntó Chiri— ¿Escriben o dibujan, o las dos cosas a la vez?

—La dirigimos —dijo el gordo—. Yo soy el editor responsable y él es el jefe de redacción.

—¿Ninguno de los dos dibuja? —pregunté.

—No —respondieron a la vez.

Chiri y yo nos miramos serios.

—¡Pero dirigimos! —dijo el gordo— Buscamos a los que escriben, a los que investigan, a los que dibujan. Pensamos los temas, hacemos garabatos en unas carpetas, llamamos por teléfono a los autores, los cagamos a pedo cuando se atrasan... Deberían estar contentos.

—¿Ustedes están contentos? —pregunté.

—Claro que estamos contentos, gordito infeliz —dijo el canoso, pero no me sonó como un insulto—. Estamos haciendo lo mismo que hacíamos a los doce años. ¿No te das cuenta? Mirá este pliego: es el pliego uno. Y este es el pliego ocho.

—¿Qué problema tienen? —preguntó Chiri.

El canoso le hizo una seña al gordo para que hablara él. El gordo levantó las cejas, como si ya hubiera explicado lo mismo mil veces:

—Se me ocurrió escribir una historia en la página tres, pero se me quedó corta la hoja —dijo, mirando al canoso con rabia—, y la quiero seguir en la página ciento veintiocho. Pero el pajerto no quiere saber nada.

—Es una reverenda pelotudez —dijo el canoso—. Hacemos una revista clásica, no somos vanguardistas, no experimentamos con boludeces.

Se notaba que la discusión venía de lejos. Se quedaron en silencio, mirándonos. Esperaban una solución por parte nuestra.

—¿Por qué tenemos que decidir nosotros?

Yo iba a hacer la misma pregunta, pero Chiri se me adelantó. El gordo grande dijo:

—Porque ustedes son los jefes y nosotros somos los empleados.

Nos quedamos en silencio.

—Quiero decir —siguió—, empezamos a hacer esta revista para cumplir un compromiso con ustedes. No estamos acá por casualidad. Ustedes tuvieron una conversación hace poco.

—En el patio —dijo el canoso—, en el segundo recreo. ¿Se acuerdan?

Asentimos, pálidos.

—Y se juraron algo.

—Sí.

—¿Juraron que iban a ser ricos?

—No.

—¿Que iban a ser famosos?

—No.

—Qué juraron.

Chiri tragó saliva:

—Que cuando fuéramos grandes íbamos a seguir siendo amigos.

—Y qué más —preguntó el gordo.

—Que íbamos a hacer una revista.

Lagrimeamos todos a la vez, como una coreografía de maricones en diferentes períodos de su sensibilidad.

—Nosotros —dijo el canoso— venimos a decirles que está todo bien, que lo que viene va a estar bueno. Porque ese juramento, para nosotros, fue una orden.

—Ustedes son los jefes —dijo el gordo—, los jefes son los que dan las órdenes. Nosotros, los grandes, solamente somos empleados. ¿Aprueban el cambio del editorial, entonces? Decidan rápido porque estamos entrando a imprenta mañana.

—Por mí sí, que vaya el cuento largo —dijo Chiri, y el canoso lo miró con bronca.

—Yo pienso lo mismo —dije—. Si el cuento está bueno, qué importa dónde termina.

Ese es el problema —dijo el canoso, resignado—. Es uno de los peores cuentos que el Gordo escribió en su vida. Es infantil, está lleno de lugares comunes. ¿Saben cómo termina?

—Cómo.

Y entonces me desperté.

Hernán Casciari
jueves 21 de junio, 2012


Los jefes y los empleados

por Hernán Casciari

—¿Vos sos el jefe de Chiri? —me preguntó Nina.

—No.

—Entonces Chiri es tu jefe.

—Tampoco, pensamos la revista entre los dos.

—¿Y si no están de acuerdo en algo, quién gana?

Me quedé pensando, busqué algún caso en la memoria pero no encontré. Le dije asombrado:

—Siempre nos ponemos de acuerdo, dormite.

—¿Pero entonces quién es el jefe de los dos?

—Nadie —le contesté.

Nina se quedó callada, pensé que por fin se quedaba dormida, pero no. Dijo:

—Pero si un día se equivocan, ¿a quién hacen enojar?

Esa noche soñé, nítidamente, un recuerdo de mayo de 1982. En el sueño tengo once años y estoy en mi habitación desgrabando unas entrevistas que les hicimos a los vecinos, en la vereda, la tarde anterior. Les preguntábamos sobre Margaret Thatcher. Chiri está a punto de llegar, fue hasta lo de Guinot a hacer fotocopias del segundo pliego de la revista.

La revista que hacemos se llama Las Cloacas y la vendemos en la escuela, entre nuestros compañeros, sin demasiada algarabía por parte de ellos: solamente se ríen un poco con los dibujos, pero no con los textos. La revista tiene lema: abajo del logo dice, más chiquito, aromas del Cairo.

Son tres pliegos tamaño oficio doblados y grapados: doce páginas en total. La hacemos con mi flamante Lexicon 80, a dos columnas. Antes la hacíamos con la Olivetti portátil de la madre de Chiri, pero la nueva Lexicon que trajo Roberto a casa es de carro ancho, y podemos poner directamente la hoja apaisada. Es difícil hacer los originales a dos columnas y que te quede, cada línea, bien justificada a derecha, pero escribiendo despacio y pensando bien las frases, se puede.

En el sueño yo estoy ahí de manera rotunda; quiero decir, no tengo memoria del futuro. Soy realmente ese gordito, mis únicas preocupaciones son las de esa tarde. Son pocas, pero una me molesta: estoy un poco enojado con Chiri porque no nos ponemos de acuerdo en algo que, a mí, me parece simplísimo: las preguntas de la entrevista tienen que ir en rojo y las respuestas en negro, porque el lector va a entender mejor si la pregunta es de un color y la respuesta de otro.

Chiri dice que es al pedo, porque las fotocopias son en blanco y negro. Yo le digo que en las fotocopias el rojo se convierte en gris, por lo que el efecto se consigue igual. Chiri dice que no. Yo digo que sí. Creo que es la primera vez que nos peleamos.

Chiri se levanta, caliente como una pipa, agarra el original del segundo pliego y se va a lo de Guinot a hacer fotocopias. Yo estoy enojado porque Chiri cree que mis razones son otras. Estoy casi seguro. Él piensa que, como ahora tengo una máquina de escribir con doble tinta, quiero alardear.

Estoy enojado porque es verdad. Estoy enojado por ese instinto que tiene de saber mis verdaderas razones sobre las cosas. Le va a pedir a Guinot que haga las fotocopias con mucho contraste, para que no se note el rojo. Va a volver con esa cara que pone siempre cuando me descubre las intenciones.

En eso estoy pensando cuando Chiri entra a la habitación, con las fotocopias en la mano. No tiene la cara que yo me imaginaba, no está contento ni triste ni enojado. Me dice que afuera hay dos tipos que quieren hablar con nosotros. Lo vuelvo a mirar: está pálido, como si le hubiera pasado algo malo.

—¿Qué tipos? —le pregunto.

—Dos tipos: cuando volví con las fotocopias estaban a punto de tocar timbre.

—¿Y qué quieren?

—Dicen que son empleados nuestros, que ya terminaron la número siete y quieren que aprobemos los originales para entrar a imprenta.

—Será gente que pide —le digo.

—No, es muy raro: uno se parece bastante a mi tío Luis con anteojos; el otro es idéntico a tu abuelo Marcos más joven.

Bajamos la escalera caracol con alarma. Chiri llevaba las fotocopias en la mano y los papeles le temblaban. Mi susto tenía más que ver con su cara de pánico que con mi propia inquietud. Entonces vi, por fin, a los dos hombres que nos estaban buscando; los vi en la vereda hablando entre ellos con tranquilidad, sin apuro.

Supe enseguida lo que Chiri no se animaba a decirme. Me quedé paralizado, mirándolos a través de la cortina. Yo no conocía al tío Luis Basilis, pero a mi abuelo Marcos sí lo conocía muy bien. Y uno de ellos era bastante parecido a mi abuelo: algo más joven, pero igual de serio y de gordo. Pero no era mi abuelo. Y el otro no era el tío Luis.

Miré a Chiri:

—Somos nosotros —le dije.

Él hizo que sí con la cabeza, sin mirarme:

—Somos nosotros, pero viejos.

Hicimos silencio. De repente Chiri dejó de estar asustado (lo supe porque suspiró) y eso me tranquilizó también a mí. Creo que tenía miedo de estar loco él solo, de que ni siquiera yo le creyera.

—¿Cuándo te diste cuenta?

—Enseguida, ni bien me hablaron —me dijo en voz baja—. Yo venía en la bici para tu casa y los vi en la esquina de la Treinta y Dos. El gordo se dio cuenta de que era yo el que venía y le avisó al canoso. De lejos no los reconocí, de cerca me parecieron conocidos, pero cuando me hablaron me di cuenta. No les dije nada, pero me di cuenta. Hablan igual que nosotros.

—Vos tenés canas y anteojos de puto.

—Vos sos gordísimo. Y usás cartera.

—No es una cartera, es un morral de hippie.

—No existen los hippies gordos.

Habíamos levantado la voz y nos oyeron. Los dos hombres miraron a la vez la puerta. El más gordo saludó con la mano. El canoso nos hizo señas para que saliéramos de una vez.

Abrimos la puerta despacio, caminamos hasta la vereda y nos quedamos, los cuatro, mirándonos. El canoso me señaló al verme y le dijo al gordo:

—Ya tenías tetas de chiquito.

Los dos se rieron. Yo me puse colorado y encorvé los hombros. Me dio muchísima bronca ver que Chiri también se reía y se ponía del lado de los mayores. El canoso miró la hora en un rectángulo negro, muy raro, que sacó del bolsillo.

—Boludo, apuremos que tenemos que entrar a imprenta —dijo. El más gordo se acercó y me preguntó:

—¿Hay alguien en casa?

Negué con la cabeza.

—¿A dónde están?

—En la Liga.

—Entonces vamos adentro —dijo, abriendo el morral—, tenemos que solucionar un asunto.

Estuvieron en casa media hora, no mucho más. En ningún momento se presentaron, ni nosotros les preguntamos los nombres. Había algo, más fuerte que las palabras, que nos unía y nos hacía entender quiénes eran. Mejor dicho: quiénes éramos los cuatro.

Nos reunimos en la cocina, ellos caminaban por mi casa sin confundir los pasillos ni las habitaciones. El canoso abrió la heladera sin permiso y sacó una botella de leche. El gordo puso cuatro vasos grandes en la mesa y les echó dos cucharadas soperas de Nesquik a cada uno, menos al suyo. A su vaso le puso seis. Chiri y yo lo mirabámos sin decir nada.

El canoso bebió un trago, entrecerró los ojos y suspiró con alegría:

—¡Ah, la chocolatada de esta época es mil veces mejor! —dijo.

El gordo se llevó el vaso a la boca pero no se detuvo. Bebió y bebió, sin respirar, hasta la última gota. Después se limpió la boca con el mantel.

Ya no me quedaban dudas: ese gordo era yo. Y lo peor es que yo era ese gordo porque nunca había dejado de tomar la leche de esa manera. Ni siquiera de viejo. Tenía razón el doctor al que me llevaba Chichita: el problema era el Nesquik.

—El asunto es así —se puso serio, de golpe, el canoso—. Estamos haciendo una revista, ya vamos por el número siete, y hasta hoy nunca habíamos tenido un desacuerdo entre nosotros.

—¿Una revista de qué? —pregunté, tratando de que no se me notara la cara de felicidad.

—Cuentos, crónicas —dijo el gordo.

—Historietas, sonetos —agregó el canoso.

Chiri y yo nos miramos y sonreímos. Una semana atrás habíamos tenido una conversación muy seria sobre nuestro futuro y habíamos decidido que nos íbamos a dedicar a hacer revistas. A escribirlas y dibujarlas.

—¿En serio trabajan en una revista? —preguntó Chiri— ¿Escriben o dibujan, o las dos cosas a la vez?

—La dirigimos —dijo el gordo—. Yo soy el editor responsable y él es el jefe de redacción.

—¿Ninguno de los dos dibuja? —pregunté.

—No —respondieron a la vez.

Chiri y yo nos miramos serios.

—¡Pero dirigimos! —dijo el gordo— Buscamos a los que escriben, a los que investigan, a los que dibujan. Pensamos los temas, hacemos garabatos en unas carpetas, llamamos por teléfono a los autores, los cagamos a pedo cuando se atrasan... Deberían estar contentos.

—¿Ustedes están contentos? —pregunté.

—Claro que estamos contentos, gordito infeliz —dijo el canoso, pero no me sonó como un insulto—. Estamos haciendo lo mismo que hacíamos a los doce años. ¿No te das cuenta? Mirá este pliego: es el pliego uno. Y este es el pliego ocho.

—¿Qué problema tienen? —preguntó Chiri.

El canoso le hizo una seña al gordo para que hablara él. El gordo levantó las cejas, como si ya hubiera explicado lo mismo mil veces:

—Se me ocurrió escribir una historia en la página tres, pero se me quedó corta la hoja —dijo, mirando al canoso con rabia—, y la quiero seguir en la página ciento veintiocho. Pero el pajerto no quiere saber nada.

—Es una reverenda pelotudez —dijo el canoso—. Hacemos una revista clásica, no somos vanguardistas, no experimentamos con boludeces.

Se notaba que la discusión venía de lejos. Se quedaron en silencio, mirándonos. Esperaban una solución por parte nuestra.

—¿Por qué tenemos que decidir nosotros?

Yo iba a hacer la misma pregunta, pero Chiri se me adelantó. El gordo grande dijo:

—Porque ustedes son los jefes y nosotros somos los empleados.

Nos quedamos en silencio.

—Quiero decir —siguió—, empezamos a hacer esta revista para cumplir un compromiso con ustedes. No estamos acá por casualidad. Ustedes tuvieron una conversación hace poco.

—En el patio —dijo el canoso—, en el segundo recreo. ¿Se acuerdan?

Asentimos, pálidos.

—Y se juraron algo.

—Sí.

—¿Juraron que iban a ser ricos?

—No.

—¿Que iban a ser famosos?

—No.

—Qué juraron.

Chiri tragó saliva:

—Que cuando fuéramos grandes íbamos a seguir siendo amigos.

—Y qué más —preguntó el gordo.

—Que íbamos a hacer una revista.

Lagrimeamos todos a la vez, como una coreografía de maricones en diferentes períodos de su sensibilidad.

—Nosotros —dijo el canoso— venimos a decirles que está todo bien, que lo que viene va a estar bueno. Porque ese juramento, para nosotros, fue una orden.

—Ustedes son los jefes —dijo el gordo—, los jefes son los que dan las órdenes. Nosotros, los grandes, solamente somos empleados. ¿Aprueban el cambio del editorial, entonces? Decidan rápido porque estamos entrando a imprenta mañana.

—Por mí sí, que vaya el cuento largo —dijo Chiri, y el canoso lo miró con bronca.

—Yo pienso lo mismo —dije—. Si el cuento está bueno, qué importa dónde termina.

Ese es el problema —dijo el canoso, resignado—. Es uno de los peores cuentos que el Gordo escribió en su vida. Es infantil, está lleno de lugares comunes. ¿Saben cómo termina?

—Cómo.

Y entonces me desperté.

Hernán Casciari
jueves 21 de junio, 2012


¿Te gustó esta historia?

Pertenece al libro Messi es un perro y otros cuentos, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


Romina Córdoba
17/07/2014 a las 16:25
Me encantó, me sentí tan identificada que estuve a punto de unirme a esa coreografía de lágrimas! felicidades :)
 yesica gonzalez
06/03/2014 a las 14:41
muy bueno! y pensé: no solo los niños son jefes porque están cumpliendo su promesa! si no porque creo que en el fondo todo lo que hacen, escriben, dibujan, dirigen lo hacen para ellos! sobrada muestra la primer revista Bonsai! felicitaciones!
 Claudio Maiorano
03/08/2013 a las 15:58
El cuento está bueno, te sorprende, te hace pensar.Pero creo que si me econtrara con mi mismo,el pequeño odiaria al mayor por estúpido y este cagaría a patadas en el culo al pequeño inverbe por maleducado, un desastre.Lo de mantener los principios,gilipolleses,estos se metamorfocean y se adecuan a los tiempos a las circunstancias,al presente, el resto es idealismo, un tema apasionante para la literatura.La vida es vergonsozamente distinta,por suerte podemos contar con gente como "el gordo" para evadirnos aunque solo sea por un momento.
 Claudio Maiorano
05/08/2013 a las 23:16
Cuando nos trasformamos radicalmente, nuestros amigos, los
que no se han trasformado, se convierten en los fantasmas de nuestro
propio pasado; su voz resuena en nuestros oídos como si viniera de la
región de las sombras, como si nos oyésemos a nosotros mismos, más
jóvenes, pero más duros y menos maduros. Humano, demasiado
humano.Friedrich Nietzche
 LEONEL C
03/05/2013 a las 07:49
Buena historia, hace reflexionar sobre los ideales que uno tenía a cierta edad y como algunos de ellos los hemos traicionado y otros sólo se han fortalecido con el paso del tiempo. Sería extremadamente interesante conocer la opinión del joven "Yo" si viera el rumbo que tomo nuestra vida y como nos desarrollamos en el presente, lo mejor de todo es que sí lo podemos saber, solo falta soñar...
 LEONEL C
03/05/2013 a las 07:49
Buena historia, hace reflexionar sobre los ideales que uno tenía a cierta edad y como algunos de ellos los hemos traicionado y otros sólo se han fortalecido con el paso del tiempo. Sería extremadamente interesante conocer la opinión del joven "Yo" si viera el rumbo que tomo nuestra vida y como nos desarrollamos en el presente, lo mejor de todo es que sí lo podemos saber, solo falta soñar...
 CARMEN MARTINEZ
14/04/2013 a las 08:13
que manera de solucionar las cosas!... siendo fieles a los ideales y a los sentimientos, me gusto muchísimo, me reí y reflexioné sobre lo que uno anhela de chico y que no siempre es lo que llegas a ser de grande...
 Pablo Almirón
02/04/2013 a las 17:04
Estoy en el Barrio Laguna Seca. El balcón del tercer piso tiene un metro por dos cincuenta. Ahí en ese breve ring, con mis amigos nos terminamos de ver las canas.
 Cielito
02/04/2013 a las 05:42
Me vino de perillas: en particular para mis amigos y nuestra empresita. Otro tema, mismas cosas. =) Te debo otra Casciari. Muchas. Nomás vi el título y la foto del pibe que las arruinaba, compré sin referencias ese libro: no sabía nada, pero nada, de vos o de tus escritos. Así que de forma bien prístina me metí en tus textos y recuerdo mucho como me reí con la parte que tu vieja se encuentra con otra madre en el almacén y le comentan de que en esa escuela aceptan a cualquiera. Un placer!
Me acuerdo de eso y de que Messi tiene la cara del Totti.
No mucho más por ahora: salvo este cuento, que sin querer volví a elegir dos veces por azar.
Chivediamo.
 Alex Visic
17/02/2013 a las 21:07
¡ Esta genial ¡ Da para clásico¡
Esta muy bueno para coaching (tal vez no les gusté que diga esto).
Me gusto la forma que te lleva a conectarte con tus compromisos mas profundos.es muy emocionante.. gracias..
 Cristián Mendoza Zélis
20/01/2013 a las 18:52
 La Flaca
30/12/2012 a las 13:40
Esa sera la clave????. Seguir los sueños de chico para tener sierta paz con uno mismo cuando es adulto????
P.D: yo preferia el Vascolet, cuando lo batias quedaba una capa chocolatosa flotando y me la comia con la cuchara, lo estoy escribiendo y se me hace agua la boca!!!!
 Ceci46
27/12/2012 a las 16:34
Bellísimo relato, Me reí, lloré, me sentí identificada...Gracias Hernán por tanto!!! un abrazo!!
 elpenta
30/10/2012 a las 20:37
hoy me suscribi y esta es fue (pri)mer historia...wowwww....excelente!!
hacer realidad lo que de chico fue un sueño y encima acompañado de un verdadero amigo....para qué mas!!
...Necesito una audiencia urgente con mi jefe interno para corregir desvíos y redefinir objetivos....Hernan abrazo!
27/10/2012 a las 17:54
Jefe es jefe asi sea bruto¡
 Andresito
12/10/2012 a las 06:18
Es un embole cuando te gastan los adjetivos. Es la primera vez que comento una nota de Orsai y la estoy leyendo hace un par de días nada más. Así que para mi es un PRI !!! Estoy desbordado de placer con esta historia. Me hubiera gustado poder sostener mis amigos de la infancia, ya que mis viejos fueron nómades, solo retengo primos y los de la secundaria, que esos son los que llevaré para toda la vida como los mejores. Ahora tengo un par de viejos nuevos amigos. Saludos desde el Chaco.
 Gurú
30/09/2012 a las 16:28
Lo adoré!
 Camus
25/09/2012 a las 22:35
Vaya! El segundo relato que leo en esta página y ambos me han gustado mucho. Ya que hablan de Borges, su libro Ficciones es muy bueno, pero puedo decir que estos relatos son buenísimos, creo que cualquiera puede sentirse identificado con ellos. No quiero leer más de la página, pero no sé si pueda aguantar hasta tener la revista en mis manos. Saludos desde México.
 Isismery
21/09/2012 a las 10:35
Emocionante el relato, nos permite un viaje a la infancia propia y pensar en los pactos realizados cargados de sueños. Maldito olvido o maldito tiempo que permite, de vez en cuando, que dichos pactos queden sin efectividad. Sin embargo, hay excepciones, hoy leí una, por suerte. Felicitaciones por el relato, pero sobre todo por no dejar que ese pacto muera.
PD: recordé, al leerlo, un cuento de Borges (salvando las distancias obvias) en el cual se encuentra con su doble. Si el autor quiere, le puedo decir título y dónde lo puede encontrar. Saludos!
 klóketen
19/09/2012 a las 23:46
Listo, ya sé, le voy a entrar duro al Nesquik, cuando sea gordo quiero ser un gran niño.
 Sol Gonzàlez
15/09/2012 a las 14:02
Mi hijo de dos años tomaba Cola Cao, ante la crisis y mi sentimiento de culpabilidad por comprar marcas blancas, nos hemos pasado al Nesquik. Hicimos la prueba. Cogió una cuchara, la metió directamente en el bote y al metérsela en la boca, el polvo fino se le metió en la nariz. Casi se me ahoga y ahora no quiere ni ver al conejo ¿O es un zorro?. Total, he buscado el antiguo bote de Cola Cao sustituyendo los polvos. Que Dios me perdone!.
 TintaSeca
12/09/2012 a las 16:43
Estimado Hernán:
Espero que al recibir esta te encuentres bien de salud, al igual que los tuyos, quedando nosotros del mismo modo. Todavía me acuerdo: 2º grado Sta. Maite año 1966. Estoy seguro que fué la última carta que escribí. Sin embargo hace una semana leyendo "los Jefes y los empleados" me quedé en "... el Chiri fué a lo de Guinot a fotocopiar ...", como un disco rayado.
Tiempo atrás descubrí bitácora, quedé atrapado entre los relatos de Mirta. Seguí leyendo por sobre el hombro de alguien tus cuentos.
Hace un año me decidí a estudiar música, conservatorio Gilardo Gilardi, primer profesor de teoría: Lucas GUINOT. Le pregunté si conocía tus antecedentes y, ojo, parece que bastante.
Otro Mercedino talentoso (Pigna, Guinot, Casciari, sigue?)

Un abrazo.-
 abe
07/09/2012 a las 00:29
Me encantó. Figura de una manera hermosa el compromiso con uno mismo y el valor de la amistad.
 Sebastian Rodriguez
05/09/2012 a las 16:36
alert('ethical hacking')
 Sebastian Rodriguez
05/09/2012 a las 16:39
alert('ethical hacking')
 Sebastian Rodriguez
05/09/2012 a las 16:33
...
05/09/2012 a las 05:57
Audio completo, video y texto leído en entrevista a Hernán Casciari del viernes pasado: http://www.chill-art.blogspot.com.ar/2012/09/hernan-casciari-hablamos-una-hora-sobre.html.
 Chupe
01/09/2012 a las 19:57
Excelente como siempre !
 Alexis .
27/08/2012 a las 16:51
ulti!
 Daina
27/08/2012 a las 01:50
Y yo que ayer les iba a preguntar cómo administraban las diferencias! Pero qué pelotuda!
24/08/2012 a las 12:42
Que bueno, me gustó mucho. El Chiri tiene razón, pero en el campo del cansancio...
23/08/2012 a las 01:48
Claro , así cualquiera! Van ustedes y se mandan un viaje en el tiempo para antes de la hora del Nesquik … Así es fácil, ahora te quiero ver cuando el que esta enfrente se parece mucho a vos, usa lentes, todavía tiene todo el pelo bien agarrado a las ideas que hay dentro de esa cabezota y tiene esos sueños de hacer y ese volcán de utopías que le brotan de los gestos. Pero claro, uno sabe donde le va a apretar el zapato, ya sabe uno sin preguntar que la morocha le va a romper el corazón antes del día de la primavera, sabe lo que vendrá, donde tendrá éxito, lo bueno y lo malo. Y sin embargo, sabes que?, Uno no sabe nada!.
Si , definitivamente es mas fácil viajar en el tiempo a rendirse cuentas o pedirse consejo que tener de vocación y empleo ser padre!

Excelente!!! Sigo descubriendo ORSAI con una sonrisa estampada en la jeta!
 Mauro
21/08/2012 a las 20:11
¡Cómo me cagaría a pedos mi pendejo de 13 o 14 años! ¿Estaré a tiempo, para arreglar las cagadas y que no me eche a la mierda?
 viktorba
17/08/2012 a las 18:47
¿Vale PRI ahora? Es mi PRI comentario. Yo me lo apruebo. Cante PRI.
 Usuario Anónimo
15/08/2012 a las 13:48
Que bueno eso de recuperar sensaciones y gustos pasados. Vivo en Barcelona y el Nesquik es una cagada. Sigo siendo el boludo que se compra todas las Rumbas que hay en el super de Spar de mi pueblo. Están ahí. Se lo pierden. Grito Pri.
Ahora estoy en el paro y no me puedo comprar la Orsai pero hablando de sensaciones cuando fui a retirar la N°1 en una librería de Barcelona, recuperé algo de mi infancia que era oler la tinta. Ese día había quilombo en el laburo. No me importó y me fui a tomar un café y lo hice en la terracita que estaba soleada. Creo que era otoño o invierno. No importa. Allí en un momento que se detuvo el tiempo estaban: Mi café. Mi Orsai con su olor a revista recién salida del horno y el sol que lo iluminaba todo. El resto de las cosas... se podían ir a la mierda.
 Martin
14/08/2012 a las 10:50
" Dejá un comentario " es un hermoso cuento en si mismo.
 Martin
14/08/2012 a las 10:55
Sigo: Apareció como
MARTIN
14/08/2012 a las 10:50
Y estoy escribiendo esto a las 5:55 , insomne
 Gingko
10/08/2012 a las 14:51
Hernan, gracias por este texto. Me hizo reflexionar mucho. Desearía tener tu imaginación para poder encontrar a mi jefe en alguna historia y pedirle perdón. No pude cumplir con su objetivo. Pero, por suerte, todavía no me considero despedido!
Saludos...
 Tam Dixit
07/08/2012 a las 00:19
Qué bello,cuando uno no reconocía jerarquías. Y el Nesquik infaltable.
 FILI
03/08/2012 a las 16:28
Estoy tan enamorada de esta revista!
 mosquito
02/08/2012 a las 22:39
como se hace para leer este "CUENTITO" en la oficina cuando tu jefe cree q estas trabajando? termino de leer y aparece mi jefe, yo llorando....mi jefe me dice porque lloras? Porque nunca me imagine de niña estar sentada en esta mierda de trabajo" GRACIAS POR ABRIRME EL ALMA cada vez que te leo....aunque sea por un ratito GRACIAS
 Juan Manuel Sanz Dalcero
02/08/2012 a las 17:32
Top 150!
01/08/2012 a las 20:53
Hola a todos, felicitaciones por la revista !!!!!!!!!!! les escribo desde la Argentina desde la ciudad de la Plata trabajo en un Centro cerrado que aloja a jóvenes que deben cumplir una medida judicial, y los invito a visitar nuestra revista web: www.periodismoescolar.org.ar/seguirsoniando
Un saludo a todos
Marcelo
 MaruGC
01/08/2012 a las 20:12
Lagrimón. Muy lindo =)
31/07/2012 a las 23:56
Maestro! Siempre odie leer de la pantalla del pc y desde hace 6 años te estoy siguiendo.
Así que me fui descargando uno a uno todos tus artículos y los guarde en pdf.
Hace poco me compre un e-book reader y finalmente puedo leerte!! ;-)
No te hagas problemas por que compre "Mas respeto que soy tu madre" tres veces, una para mi que conservo y como me gusto tanto, dos mas para regalar a personas especiales.
Felicidades y que sigas por muchos años mas! ;-)
 Camus
25/09/2012 a las 22:40
Yo también odiaba leer en el pc. Aún así ya me suscribí a la revista. Saludos a todos.
 Gines Cedres
31/07/2012 a las 16:28
Soy nuevo en el barrio!... sólo dos cosas; felicidades y gracias por hacerme feliz!!
26/07/2012 a las 22:05
Felicitaciones!, emotivo y sin tantos lugares comunes. Un lujo leerlos.
26/07/2012 a las 22:04
Felicitaciones!, emotivo y sin tantos lugares comunes. Un lujo leerlos.
 csarandi
26/07/2012 a las 20:12
genial!!!
 mavimorero
23/07/2012 a las 16:08
me encantó!!! me cague de risa un ratito y al final se me escapo un lagrimón.
 Julián Sánchez
22/07/2012 a las 17:25
Que curioso, soy el comentario numero 132 y a diferencia de los primeros 2 no se como se escribe en ingles. Es una grata sorpresa que lo primero que leo me guste tanto, después de escuchar los msj del gordo en vorterix cuantas veces puedo como un tonto. Gracias, no se porque pero leer esto me hizo feliz
 Julián Sánchez
22/07/2012 a las 17:25
Me equivoque soy el # 133
 Agustín
21/07/2012 a las 22:50
No lo puedo creer!! Los jefes y los empleados,es el primer texto que leo en este sitio, y me parecio emocionante, increible, nose, indescriptible seria la palabra justa, tambien se anudo mi garganta! Son unos locos importantes, les envio mi admiracion. Saludos
 JG
21/07/2012 a las 21:22
Anteojos de puto, usas cartera y ya de chiquito tenías tetas... Que bueno que es largar la carcajada de sorpresa!
GENIAL.
Abrazo
 etznab
20/07/2012 a las 04:53
Este cuentito me recuerda El Otro, ese de Borges, quien en el comienzo dice no haber escrito su relato inmediatamente porque pretendía olvidarlo y reza: "...para no perder la razón..." Es por eso que me alegro que no sea tan perturbador el encuentro con uno mismo para ustedes, porque es así como puedo disfrutar de una linda historia como esta. O será que la razón ya la perdieron y no importa nada?. De cualquiera de las formas es interesante.Saludosss. exitoss!
 Ivan Varela
20/07/2012 a las 03:39
Muy bueno todo y que continúen los éxitos! Esperaremos con ansias la entrevista del INDIO. Saludos!
 zzZZZzzzZZzz
19/07/2012 a las 21:39
El cuento empieza en la página 1 y sigue en la 128... Si posteo en el #128 estoy PRI también???
 Juan Pablo
19/07/2012 a las 19:32
"Lagrimeamos todos a la vez, como una coreografía de maricones en diferentes períodos de su sensibilidad." MAGIA ..y como diría El Diego: Magia mata lugar común.
19/07/2012 a las 15:01
Che, no tiene nada que ver, pero en la venganza anoche te saludaron Hernan, y mencionaron la revista. Tendrías que pedirle al Negro Dolina que se escriba algo para la revista!
 G10N_
19/07/2012 a las 21:24
Buena idea!
 Beto
15/07/2012 a las 01:01
Gordo.... no lagrimee como esos cuatro maricones de la historia, pero lo que me llego al corazon es el hecho de que siguen siendo amigos con Chiri.....ojala lo sigan siendo eternamente... Abrazo.
 Fernando Girasol
14/07/2012 a las 06:11
Gente, me puse las pilas y bajé más de siete kilos con un programa natural para bajar de peso. Publiqué mis resultados y quedé seleccionado entre gente de varios paises que tambien bajó de peso. Ahora hay una competencia que se define por votos, para ver quien se queda con el primer premio: unos verdes y ropa deportiva. Me ayudan con sus VOTOS? Es muy breve. Gracias por anticipado a los que se copen.
VOTEN X FER GIRASOL! Gracias!!! http://www.agelfitness.com/?q=content/fit-challenge-finalists#vote
 MeriLá
14/07/2012 a las 05:26
Hace unas horas que entre en el mundo Orsai y no puedo parar de leer! Emociona descubrir que hay personas que dan todo por su pasion, que crean y comparten su arte sin seguir el juego del mercado y por sobre todo, luchan por sus sueños hasta concretarlos.

GRACIAS por dejar a todos ser parte de esto!
Un abrazo bien argento :)
 Agustín
21/07/2012 a las 22:58
Comparto tus dichos Merilá!
14/07/2012 a las 04:41
En este momento Rep («El holograma y la anchoa», AM 750), está entrevistando a Hernán Casciari y Horacio Altuna: http://www.radioam750.com.ar/player3.php.
13/07/2012 a las 06:52
Audio y video de la entrevista a Hernán Casciari en el programa «Leer es un placer» (conducido por Natu Poblet), realizada el 29/6/2012: http://www.youtube.com/watch?v=_Ae4VObSUYM.
13/07/2012 a las 06:51
Lectura de «Mis conflictos con la ciencia» (de Hernán Casciari), por la voz de Carlos Clerici, en «Leer es un placer»: http://www.youtube.com/watch?v=d2oos2dYtkI&feature=endscreen.
13/07/2012 a las 06:38
¡Muy bueno!Como siempre
Abrazo
 Adrian Florenza
12/07/2012 a las 23:49
Bueno al asunto. No cante Pri, pero cante cuanto? el #118? jajajaj.
Esta muy bueno el texto la verdad que eso de encontrarse e interrogarse a si mismo en el pasado es una idea fascinante. De chico jugaba que era observado por un Yo mucho más viejo, pero por alguna razón nunca me animé a encontrarme. Por algo será... O.o

SLDs desde Rosario
12/07/2012 a las 19:53
Che, los vagos y minas que compramos Orsai en la tierra del fernet (Córdoba Capital) nos vamos a juntar este viernes 13. Vayan, no sean muertos. Acá el link del evento: http://www.facebook.com/events/399990403391570/
un abrazo!
 Adrian Florenza
12/07/2012 a las 23:47
Che hay juntadas regionales? hay alguna programada para Rosario. soy un recién llegado, guíenme en este paseo emocional...
 Marmota
12/07/2012 a las 15:12
Me encanta. Acabo de descubriros gracias al Gipsy Chef, y le estoy agradecida.
Me va a gustar mucho estar por aqui.

Genial!
 Pablo Alfonso
12/07/2012 a las 04:04
Genial la creatividad. Mi segundo texto que leo y cada uno tiene lo suyo, pero el primero que leí me hizo "pucherear" de lo lindo. De sensible nomas que es uno.
 Driver
12/07/2012 a las 00:28
Es genial esto!... creo que encontré mi lugar (el "creo" esta de más)
 JoTana
11/07/2012 a las 03:03
Gracias, Hernán. Este cuento maravilloso me ahorra una larga e$tadía en divane$ p$icoanalítico$. En lo que me llevó leerlo comprendí mucho más de mí misma que en todas las ocasiones en que me di la cabeza contra la pared. Buscaré la forma de hacerte partícipe de ese ahorro. Por ahora invierto en Orsai.
 Luis Elfego Aguila Ipiña
10/07/2012 a las 20:03
Yo no entiendo por que Chiri empleado dice que es uno de los peores cuentos del Gordo. Lo infantil y los lugares comunes son lo mejor.
 Nicolás Ferrari
09/07/2012 a las 18:22
Fantástico! Es lo primero que leo y volveré por más!
 Un Tal Lucas
07/07/2012 a las 23:00
Sinceramente, hacía muchísimo tiempo que no leía los comentarios de lectores en ningún medio. Me desilusionaron mucho, me parecían sin sentido. Hace poco descubrí Orsai, mejor dicho, me la hicieron descubrir, y este espacio, incluida la participación de los lectores, parece diferente y llevada de un modo particular. Espero ir descubriendo cosas más que interesantes.
06/07/2012 a las 07:46
Da gusto leerte Hernán. Estos escritos me dan más ganas de seguir escribiendo para transmitir, lo que sea, pero poder transmitir. Abrazo grande.
 Facu!
05/07/2012 a las 20:37
Ulti!!! (Por ahora, estoy en descenso directo). Genial Hernan como redactás. Leí por ahi un comentario de que Nesquik es el mejor para las chocolatadas... Quisiera refrescarle la memoria a los Cincuentones, a ver si recuerdan al Vascolet! "Alejandro pateando parece Pelée, toda la fuerza viene de Vascolet. Mete 1, mete 2, mete 3, mete 10!. Jaja... mi abuela todavia dice, veni a tomarte el vascolet con macitas!.
 Daniber
05/07/2012 a las 15:21
Surrealismo, lo adoro, escribo así. La vida es así. Soy así.
 Dmonsir
04/07/2012 a las 20:55
Que bonito la puta madre (si, si, bonito, esa palabra completamente desubicada para describir el cuento)
 Juan Ignacio de los Reyes
03/07/2012 a las 21:13
Genial el relato, y genial la n°7...
 Rafa B
03/07/2012 a las 13:52
Hernán,aunque ya sabemos que la Eurocopa es una competición menor, ¿verdad que da gustito ganarla?, jeje.
03/07/2012 a las 05:29
Entrevista radial a Hernán Casciari en el programa «Leer es un placer» (conducido por Natu Poblet y Carlos Clerici): http://www.ivoox.com/hernan-casciari-orsai-audios-mp3_rf_1316252_1.html?autoplay=1.
  Juan Sebastián Olivieri
03/07/2012 a las 17:11
¡Qué bien lee Carlos Clérici!
Gracias Julián
14/07/2012 a las 00:32
Gracias a vos, Juan. Efectivamente, Carlos Clerici lee actuando, gesticula, modula, hace respirar al texto. Es impresionante verlo cuando lee. Me alegro de que te guste, saludos.
 El Toro
03/07/2012 a las 03:11
 Marcos Shayo
02/07/2012 a las 18:26
Hola,
Quisiera enviarle un mail a Hernán Casciari.
Alguien me puede pasar la dirección?
Gracias
Marcos
 DjFaramir
02/07/2012 a las 22:32
http://editorialorsai.com/contacto/
01/07/2012 a las 17:32
Si pudiera encontrarme conmigo mismo (ahora con una versión más vieja o más adelante con la versión joven, da igual) sería tomando un submarino, comiendo tostados y hablando sobre la nada que es todo. Estas historias de realidad mejorada me matan, maldita sea!
 Rom Formento
30/06/2012 a las 19:53
"—No es una cartera, es un morral de hippie.—No existen los hippies gordos."
jajajajajajjaaaaaaaaa bueniiiisimmoooo!!!!!!!!!!!!!
29/06/2012 a las 01:12
La pucha, me hicieron emocionar... Me hicieron recordaron los dos amigos de El Último Encuentro. Será que uno es testigo de la vida del otro; más allá de la sangre, del tiempo y las pavadas. Y que reconocen al Jefe... está bueno reivindicarlo! (al propio, al interno, que a veces queda relegado.
Chichín por los 5mil (y por el jefecito que llevamos dentro)
28/06/2012 a las 21:14
Gordo me hiciste volver al aula de séptimo y recordar! Yo a los doce tenía dos sueños: estaba segura de que iba a ser escritora y también quería tener un local de ropa. Uno lo cumplí, para el otro sigo esperando la inspiración.
 Fernando Girasol
27/06/2012 a las 22:32
PRImer comentario mío en el Blog! Este cuento me hizo acordar al del bisnieto japonés. Geniales ambos. Y sin prurito les digo que las mujeres no son las únicas que se emocionan leyendo Orsai. Gracias Hernán!
27/06/2012 a las 04:44
El próximo viernes 29/6 a las 16 hs. Natu Poblet y Carlos Clerici entrevistan a Hernán en el programa «Leer es un placer». Podrán escucharlo en vivo en http://conexionabiertavivo.com.ar/.
27/06/2012 a las 20:02
¿A las 16 de Argentina?
Saludos.
14/07/2012 a las 00:47
Hola, Graciela:

Efectivamente, fue a las 16 hs. de Argentina. Podés escuchar el audio de la entrevista completa en http://www.ivoox.com/hernan-casciari-orsai-audios-mp3_rf_1316252_1.html?autoplay=1.
 Cuchillo
26/06/2012 a las 23:15
tengo 23 y la mayoria de mis amigos los tengo hace 20 años. Capaz que el hecho de que estemos algunos viviendo a 1500km de nuestras casas nos unio mas todavia. Lo importante es que mirando un poco atras, nos damos cuenta que gracias a Dios todavia no crecemos y seguimos siendo los mismos que se juntaban sentados en una vereda a reir en voz alta. Abrazo!
 Darth Dam
26/06/2012 a las 17:26
El otro día mi hijo de 6 años me preguntó qué son el futuro y el pasado (me hubiera venido bien esta historia!). Pelé álbumes, juguetes y otras cosas de mi "estante de los recuerdos" y me entregué a la explicación. Y terminé pensando en mí y mi profesión, que también estamos juntos desde chicos, como sucede en este relato. Saludos!
26/06/2012 a las 01:30
Hoy salió publicada en «Fair Observer» una breve entrevista a Hernán, traducida al inglés: http://www.fairobserver.com/article/hernán-casciari-and-paradigm-change-hispano-american-editorial-world.
26/06/2012 a las 18:25
¿Universidad o equipo de Jockey?, apoyo al George si me lo hace mixto al equipo. La traducción de nuestra presidenta: excelente.
24/06/2012 a las 16:12
qué bonito eso de que nuestros jefes sean los niños que fuimos. Conmovedor y salvador. Gracias :)
27/06/2012 a las 17:59
bonito si fuiste una niña buena Selene, ¿tener de jefe al niño que yo fui? te lo encargo. Selene seguro fue una niña ejemplar, hasta tiro un... fue primer escolta. :P
 ALICIA MARTINEZ
23/06/2012 a las 00:26
coooomo me gusto!, muchas gracias hernan
 Martha Tornini
23/06/2012 a las 00:07
No pienso leer gratis y de garrón, por algo que ya aboné anticipadamente, asi que ni idea de porque lagrimean tanto.
Será la estrategia marketinera del gordito dueño de la pelota que quiere cerrar la persiana de las ventas de una vez.
Mirando el dibujito que tiene la bandera, me da la sensación que va a bajarla en cualquier momento, al estilo meta, llegada.
Ya pensaron en ampliar el rubro y poner la plantación legal aqui de marihuana, al fín los políticos se dieron cuenta que para fumar, que sea de calidad, no cualquier yuyo ...
22/06/2012 a las 23:14
Este cuento me encantó, mientras lo leí en la revista me ponía tenso a medida que iba leyendo..
22/06/2012 a las 22:16
Impecable, felicitaciones, asi se hace! Sigan dejando fluir esta creatividad tan maravillosa, tan rara y dificil de encontrar en este mundo actual (como el hombre perro que no deja de mirar la pelota...)
 Leticia Berardo
22/06/2012 a las 21:22
Nesquik es el mejor para las chocolatadas..!! Buenisimo...
 Rafa B
22/06/2012 a las 20:28
No entiendo tanta devoción por el Nesquik, todo el mundo sabe que el Colacao es mucho mejor.
22/06/2012 a las 22:20
En el Río de la Plata no tenemos (ni teníamos) Colacao, el mejor es el Nesquik... (y el peor en mi opinión era el Toddy..."en cada chico una estación...")
 Rafa B
22/06/2012 a las 23:47
La verdad es que solo lo he dicho para crear polémica, ¡larga vida al Nesquik!
24/06/2012 a las 21:20
Acabo de acordarme que la publicidad de "en cada chico una estación" era de Zucoa y no de Toddy...
28/06/2012 a las 20:58
Ése sí que era malo!
30/06/2012 a las 20:14
Jajajaja, horrible!!
 Juan Pablo
19/07/2012 a las 20:46
El outsider era el Vascolet ( larga vida a La Vascongada ) que era imposible de comer a cucharadas.
 G
22/06/2012 a las 17:52
Como escribís hijo de puta! No se si me estaré poniendo viejo o puto, o las dos cosas. Me haces lagrimear como una señora mirando telenovelas. Te mando un beso obeso tereso. Solo eso.
22/06/2012 a las 19:52
Hermoso coming out, sos: viejo, puto y señora televidente. Aplaudo.
 MPolaczinski
22/06/2012 a las 16:32
emociona tanto talento..
22/06/2012 a las 16:18
Gordo está genial el cuento!!!! Decile al canoso que la próxima, él tiene un permitido para meter un cuento que a vos no te guste tanto y chau.
Cagarse a pedos entre miembros del equipo es natural, y demuestra compromiso por mejorar. Tal vez en el caso de Uds sea un poco más difícil mejorar.
 Andrea Marcos
22/06/2012 a las 15:45
Ya descubrieron la pista de la próxima revista? A mí mucho no me copa la idea, porque no me banco a la persona que creo que es la sorpresa, pero bue.
23/06/2012 a las 01:28
Filtrá algo!
23/06/2012 a las 02:10
un musico, quizas el mas grande de los ultimos 20 años ( quizas no el mas grande, seguro el mas popular) una persona que no habla mucho y siempre tiene cosas interesantes para ser escuchadas-----
 Cristian Chiavon
22/06/2012 a las 15:34
Muy buen cuento. Creo que voy a ponerme a leer todos los posteados para entrar en ritmo.
22/06/2012 a las 15:02
¡Que buena historia! siempre tienen un punto de gamberrada inocentona...
Ahora... honestamente... creo que lo del sueño lo escribiste para dejar en orsai al pobre canoso... como un viejo choto que no comparte las ideas locas de los niños...
Igual la revista es de ustees... pueden acabar el cuento cuando y donde quieran... pueden probar y modificar a gusto y placer... y acá estaermos nosotros para disfrutar de sus locuras!!
Hoy por fin recibo las revistas nº6 y nº7!!!!
22/06/2012 a las 15:03
"estaremos nosotros" perdón.
y de paso.. TOP 80! el 79 es de mis numeros favoritos!
 Leandro Heine
22/06/2012 a las 13:19
Hay justicia poética, el Chiri pibe se salió con la suya al hacer las fotocopias de una, y Cayota empleado partió el cuento en dos partes con el visto bueno del Chiri canoso.
 Hernán Farías
22/06/2012 a las 12:04
Muy bueno Hernán, te felicito, me hiciste emocionar como otro gordo maricón.
 Hernán Farías
22/06/2012 a las 12:31
ah! TOP 80 =)
 Juan el Cuervo
22/06/2012 a las 11:29
Chiri y Hernán,
si hubieran ido a la misma primaria que yo, seguramente nos hubiéramos cagado a trompadas. Los recreos eran para jugar al fútbol, y dos boluditos haciéndose los intelectuales durante el momento más importante del horario escolar habrían cobrado. Como soy un poco más viejo que ustedes en ese momento seguramente también era más grande.
Ojalá que podamos cumplirnos nuestras promesas de aquella época de nuestra vida ahora que depende de nosotros.

Me emocioné con el texto, son unos maricones...
23/06/2012 a las 01:26
Cuál promesa? Los vas a cagar a palo?
 Juan el Cuervo
25/06/2012 a las 12:37
No, ya no... Me he puesto viejo y ahora estoy más preucupado en cumplirme las promesas que me hice de chico.
 Juan el Cuervo
22/06/2012 a las 11:13
 Javier Castillo
22/06/2012 a las 09:02
No podría haber mejor definición de un amigo: tiene 'ese instinto de saber mis verdaderas razones sobre las cosas' con 'esa cara que pone siempre cuando me descubre las intenciones'.

Felicitaciones por el éxito de la suscripción.
 MariCarmen
22/06/2012 a las 05:57
¡ME ENCANTA ESTE TIPO DE HISTORIAS TUYAS! Saludos desde Guatemala :O)
 María Daniela Paris
22/06/2012 a las 05:42
 Laslo Rojas
22/06/2012 a las 05:17
Se me antojó una leche con Nesquick!
en realidad se me antojó comer una cucharada de Nesquick, atorarme un poco y toser cocoa en polvo :D

grande orsai, bien ahi con el meta-cuentito con flashback onírico!
 Jonatan One
22/06/2012 a las 04:53
Muy bueno che! Éste es el tipo de literatura que más me gusta (lo digo por el lenguaje, más que nada). Hace poco que conozco la revista y de a poquito me estoy enganchando. Con este texto, el de Messi y el video de cómo matar al intermediario, se me fueron las dudas de si suscribirme para recibirlas en papel o no. Saludos desde Buenos Aires!
22/06/2012 a las 03:25
¿Dónde estará taximetrista y mi Orsai en Córdoba? Quiero leer!!!!
22/06/2012 a las 03:06
Acá un quinto maricón lagrimea.
Qué lindo cuento.
 Matias Zaffaroni
22/06/2012 a las 02:15
Uh, ultimo. Ah, me voy a jugar al fútbol con un amigo y despues nos juntamos a comer para ser gordos y un poco mas canosos.
 Matias Zaffaroni
22/06/2012 a las 02:13
22/06/2012 a las 01:11
no voy a ir a hacer pri como un loquito...
pero ya están los textos de la 7?
uh...me tengo que aguantar a tenerla en papel....y leerla cuando los niños se duermen...uf...espero que sea pronto!

tiene razón el chiri..el cuento termina como el de un principiante....hasta creo que yo terminé un cuento así!
 Cynthia Orjeda
22/06/2012 a las 01:04
Buaaaa!!! que linda historia! un besazo desde Lima.

Cynthia (bien escrito)
22/06/2012 a las 00:59
Hernán: dice "y quieren que la aprobemos los originales "

¿No es "que le aprobemos"?

Saludos,
Silvana.
22/06/2012 a las 00:54
el niño C desgraba entrevistas, yo cubro las luces de las camionetas, ¿que estaba haciendo usted en abril del 1982?.
22/06/2012 a las 00:54
Lo que daría por un Nesquik de sus épocas... con unas Terrabusi de lata...
 Caminante
22/06/2012 a las 00:36
Gordo puto, me hiciste lagrimear. Vos y el otro canoso...
A fin de cuentas lo importante es ser fiel con el jefe que era uno a los 12 años, porque después difícilmente volvamos a tener las cosas tan claras.
Errorcito: cerca del final del primer cuento (o de la primera parte) hay una frase rara: "quieren que la aprobemos los originales". No sería "quieren que les aprobemos los originales"?
22/06/2012 a las 00:03
Enorme!
21/06/2012 a las 23:27
Gordo, que tu jefe seas vos mismo cuando sos chico es lo más cercano a la manera de ser coherente y genuino que puedo imaginar. Que tu sueño se cumpla, y que lo compartas de esta manera, despierta sueños y juramentos (al menos en mi) que tengo más o menos latentes, pero que en ocasiones olvido. ¡Gracias! ¡Lo celebro con una chocolatada!
 Sumira
21/06/2012 a las 23:05
No me entiendo. Tanto esperar y al final termino leyendo por aquí. Pero tengo que reconocer el placer que produce cuando veo que llega el correo anunciando blog. Al final soy bi, tanto el papel como el blog!
 Pancho
21/06/2012 a las 23:04
Aaahhhhhhhhhhhhh! Jajaja... qué forro!
Muy bueno! XD
 H
21/06/2012 a las 22:58
UQe genial la historia, recorri la revista para ver si todo coincidia. Que fantastico poder volver y proguntarle a uno chico como carajo seguir o decirle que lo que se juro de chico lo esta respetando de grande.
Hernan, buenisima la propuesta, son unos grosos

De san juan , argentina Salud
21/06/2012 a las 22:22
Perdón, no es : "quieren que LES aprobemos los originales" ? ¿cuándo llegan mis revistas, lpmqlp, taquetepa, taquetepa, taquetepa!!!!????
 Noelia Fernández
21/06/2012 a las 22:18
Excelente!!! Gracias por recordarme la deuda que tengo con mi "jefa". Me parece que tengo que quedarme unas cuántas horas extras...
 Maria Angela Tworek
21/06/2012 a las 22:18
quiero leerlo en la revista y me faltan casi 2 meses!!!!!
recièn la vere en Agosto..
pero igual lo volvere a leer y a emocionarme....
 Isa
21/06/2012 a las 22:09
Recién empezamos con Orsai. Recibimos los últimos tres y ya hay peleas en la casa por quién lee primero qué número. Estamos emocionados. Gracias
 juan pablo Garcia
21/06/2012 a las 22:02
ja top 50
 Mariano Zorzano
21/06/2012 a las 21:58
Una cucharada de Nesquik la sumergis en la leche hasta que se cubra la superficie y la sacas enseguida, de ahi a la boca y voles a repetir hasta el hartazgo, o el empacho o la urticaria.
 juan pablo Garcia
21/06/2012 a las 22:04
lo mejor que le puede pasar al nesquik es mesclarse con leche en polvo y engucharlo sin agua ni nada mas
 Diego De Paola
21/06/2012 a las 21:26
Excelente. Felicitaciones!
21/06/2012 a las 21:20
apoyo al chiri, pero escribis super bien hernan!
21/06/2012 a las 21:18
"carne de pri" me hace acordar a una prima mia, que nunca habia........
 JC
21/06/2012 a las 21:07
Casciari genio, me fascinó. Y comparto la filosofía de reencontrarse con la versión infantil de uno mismo. Es una gran manera de recuperar un poco de perspectiva.
23/06/2012 a las 01:19
Yo de chico quería ser indio, así que no sé qué tan copado sea reencontrarme con ese niño.
21/06/2012 a las 21:05
Maravilloso.
Fijate el "siquira" y el "quieren que la aprobemos los originales"
Y gracias. Como siempre.
22/06/2012 a las 12:27
Corregido!
21/06/2012 a las 21:00
Lo bueno es que todavía no leí este cuento en la 7 de papel (no se si es bueno o malo). Que lindo es saber que después de 40 años pensás igual que hace 30.
 Lucho
21/06/2012 a las 20:57
Cayota: "los cagamos a pedo" me suena raro. No serán varios pedos?
No quiero parecer pedante...
Abrazo a todos! Felicitaciones nuevamente por este hermoso proyecto
22/06/2012 a las 00:51
O, en todo caso, "los cagamo a pedo". Suena más real.
22/06/2012 a las 12:26
En Mercedes se dice así, en singular. Lo mismo en la versión "los cagamos a palo".
21/06/2012 a las 20:52
Qué buen cuento...

Y nadie ha jugado a corregir, aún? Hay un "ni siquira" y un "cuándo" con un tilde que le sobra.
22/06/2012 a las 12:25
Corregidos los dos. Gracias!
 Nico Beta
21/06/2012 a las 20:49
Si este es su peor cuento, es el mejor peor cuento que leí en mi vida. ¡Salud!
21/06/2012 a las 20:45
Y estoy en desacuerdo con Chiri: el cuento es hermoso, deja muy en claro que son los sueños y promesas de niño las que deberían regir nuestras vidas siempre.
Un abrazo, Hernán.
 Randal
21/06/2012 a las 20:40
Comparto con Chiri...
 Guido Carricato
21/06/2012 a las 20:39
Que linda entrada! Todavía no fui a buscar la revista, pero ya la siento.
Se me puso la piel de gallina.
Felicitaciones por los 5000 tambien!
21/06/2012 a las 20:36
Magnifico texto, aun que al final queda en el aire lo de las dos tintas, jeje. Y yo que a mitad del texto pensé que era por algo de las entrevistas.
Al final voy a terminar leyendome la revista por aquí.
21/06/2012 a las 20:36
to 50, carajo
21/06/2012 a las 20:42
Ya lo leí en la revista, pero de goloso nomás que comento. Y es Nesquit, inorante.
 fede o
21/06/2012 a las 20:33
Hernán! Es Nesquik, con K, no con CK.

(Nunca batiste medio vaso de Nesquik solo, sin leche, con otro medio vaso de dulce de leche? Uuuuu...)
22/06/2012 a las 12:24
Graciak, corregido!
 Neuquina
21/06/2012 a las 20:32
Que hermoso, me hiciste moquear.
 Chuletapelada
21/06/2012 a las 20:31
moi boeno !!!
21/06/2012 a las 20:27
¡Qué lo parió, Mendieta! Se cierra un círculo virtuoso en la vida del Gordo y Chiri. Un abrazo y mi agradecimiento a esos dos pibes que llevan adentro y que hicieron posible que estos dos grandulones hagan realidad su sueño y, de paso, logren algo impensable en estos tiempos amarretes: una revista literaria que no da pérdidas y encima es sublime...
21/06/2012 a las 20:26
Que temón, abrazos desde el sur!
21/06/2012 a las 20:25
y esta gorda boluda LLORA . LLORA COMO UNA TARADA LEYENDO. será también mi etapa sensible de mi vida? si me encontrara conmigo misma en otro momento de mi vida, también estaría llorando. la gran puta.
21/06/2012 a las 20:25
Brillante!
 kchito
21/06/2012 a las 20:24
ahhh hijos de puta!!! escribir así debería de ser ilegal en algún pais, eso es Orsai!
21/06/2012 a las 20:24
Genio.
21/06/2012 a las 20:23
Me encantó!
 Ggmonti
21/06/2012 a las 20:23
Sigo pensando que no entiendo porque soy "nuevo". Hace nada más que 8 meses que leo el blog.
Donde dice Comentarios, no dejan comentarios. Compiten a ver quien llegó primero.
A mí, me llega el mail abro el link y leo. Llego al final, buesco opiniones, impresiones, discuciones y...nada. Para peor, el primero que escribe sobre esa nada, lo hace varias horas antes que yo (a veces, casi un día...). Mi Gmail es más vago para repartir correos electrónicos que otros.
 martinianon
21/06/2012 a las 20:36
en mi defensa alego que los textos ya los había leído en la revista, por lo que sólo me quedaba competir por el pri...
 sebagiar
21/06/2012 a las 21:00
Hola. La historia del PRI es muuuy vieja y es un clásico de los seguidores del gordo. Igualmente en la sección de Revista la gente va comentado cada nota (excepto el primero en llegar que coloca su "pri"). Salute.
 Pablo Aragone
21/06/2012 a las 20:23
me conformo con un 20. pero algun dia lo lograré. algun dia...
 Pablo Aragone
21/06/2012 a las 20:24
puta, en lo que tarde en escribir eso me dejo fuera de mi record
22/06/2012 a las 04:17
Compartí el post en Twitter, que está asociado a mi Facebook y ahora tengo tu cara en mi foto. Tal vez sea vos.
 Pablo Aragone
22/06/2012 a las 05:43
mmm, creo que no entendi que fue lo que te paso
21/06/2012 a las 20:23
Top20... o 60, pa asegurarme una vez que actualice, ja.
lindo cuento. saludos a los jefes! :)
 Caminante
22/06/2012 a las 00:40
Abrazos a mi distribuidor!
 Paulo
21/06/2012 a las 20:23
Casi top 20 !!!
 florsaravi
21/06/2012 a las 20:21
Qué linnnnnnnnndo...
  Juan Sebastián Olivieri
21/06/2012 a las 20:18
Y bueh...Ya te dije que el escrito es extraordinario (en la opción de comentarios de la revista 7), pero te lo digo de nuevo, ¡Qué tanto!: ¡Extraordinario!
21/06/2012 a las 20:23
Me había olvidado que podíamos comentar los textos individualmente! Gracias!
22/06/2012 a las 12:22
No es que te hayas olvidado: es que nos colgamos con el rediseño y recién ahora se puede otra vez.
21/06/2012 a las 20:16
es muy bueno, lo leí de la revista yo :P
21/06/2012 a las 20:12
Hace MUCHO, pero MUCHO que no meto un TOP TEN.
Aprovecho esta buena onda de noticia para bajarselas un poco a los charruas:
tuvimos un inconveniente aduaneril. Intentamos nuevamente en breve. Los contacto por privado.
Los quiero mucho.
Tonga
21/06/2012 a las 20:35
el gobierno uruguayo va a plantar el porro y lo va a vender... porqué no se ocupa tmb de la orsai?

estaría bueno ir a tu udai amiga, anotarte en un listadito, y que te manden un cuarto de cogollo y la orsai cada dos meses no?


=)
21/06/2012 a las 21:27
si existiera el meguste, seria para este comentario
25/06/2012 a las 16:52
je, abrazo!
 Majo
21/06/2012 a las 20:37
se agradece...
 nomeacuerdo
23/06/2012 a las 23:07
Si siguen bocineando que las trae no sé quien en su valija, mezcladas con las medias sucias, seguirán teniendo problemas aduaneriles. Y los que vivimos de este lado, a jodernos.
 Gu
04/07/2012 a las 05:57
Che tonga por privado no tuve mucha respuesta, ¿podrás actualizar en que estás?
21/06/2012 a las 20:11
no olvidemos a los belgas!
21/06/2012 a las 20:11
Uno a veces se pone a pensar que pasaría si uno se encontrara con su niño pasado, o su futuro anciano, que pensarían de lo que somos y donde terminamos... y ahí es donde entran los psicoanalistas a facturar.
 Xolxito
21/06/2012 a las 20:11
:D
21/06/2012 a las 20:11
PRI
21/06/2012 a las 20:10
Yo creo que estaban muy fumados los dos.
21/06/2012 a las 20:05
Casi top, pero no...
21/06/2012 a las 20:19
Tan solo un sueño
21/06/2012 a las 20:04
Top ten?
21/06/2012 a las 20:05
Maldición, usted sigue logrando entrar al ranking. Asi no se puede.
21/06/2012 a las 21:00
Entregué mi alma por un top ten eterno y PRIs ocasionales.
21/06/2012 a las 21:03
¿Quién acepto semejante intercambio? Claramente salio perdiendo... el otro.
21/06/2012 a las 20:04
Ultimo! Lo que sea!
21/06/2012 a las 20:03
Bue, top 10
21/06/2012 a las 20:03
:)
 Rodrigo Villar
21/06/2012 a las 20:03
¿Top ten?
 Rodrigo Villar
21/06/2012 a las 20:04
YES!
 Sujetotácito
21/06/2012 a las 20:03
top five!
 Sujetotácito
21/06/2012 a las 20:03
yesss...!!
21/06/2012 a las 20:02
Top Ten!
21/06/2012 a las 20:11
Fui al bar un sábado, hacía frío. Era la presentación de un libro al que yo no conocía, se llamaba Vida Normal y parecía interesante, autobiográfico. Después tocó una banda. La gente se agolpaba en la barra, ocupaba las mesas. Pero a mí sólo me importaba la revista.
Cuando la tuve entre mis manos la atesoré como Gollum al anillo y fui hasta el café más cercano.
Leí la editorial, me reí. Tengo la costumbre de mirar el final, así que pronto llegué a Los Empleados. Seguí riendo hasta que me emocioné.
Siempre pasa lo mismo.
 Alejandra Irigoyen
21/06/2012 a las 21:55
Es muy grato saber que hay más gente tipo yo. Solía emocionarme con todo. Pero ahora, embarazada, sólo lloro con Orsai. Y con una canción de Jorge Drexler.
22/06/2012 a las 20:56
Por lo que veo, somos muchos los llorones Orsai! Beso para vos y tu panza!!
 Regina
25/06/2012 a las 18:24
jajaja mi marido sigue sin entender por que cada que leo Orsai estoy moqueando, me echa esa mirada de "no entiendo un pepino porque estas llorando con esas historias". Es bonito saber que es un sentimiento compartido :-)
 Regina
25/06/2012 a las 18:24
jajaja mi marido sigue sin entender por que cada que leo Orsai estoy moqueando, me echa esa mirada de "no entiendo un pepino porque estas llorando con esas historias". Es bonito saber que es un sentimiento compartido :-)
 Leandro "Tano" Vera
19/07/2012 a las 13:57
Es emocionante enterarse que hay otra gente en el mundo que se emociona con las mismas cosas que vos! GRACIAS! La próxima voy a llorar sin culpa ;)
 Juan Pablo Rebuffi
05/08/2012 a las 14:45
Me asombro y comento con mi mujer este sentimiento que nos reune.
A mi se me caen las lagrimas con pocas cosas y con una de ellas es con Orsai.
Tratando de entender hago un ensayo mental y llego rapidamente a una conclusion que nisiquiera se si esta acertada y la refutare en tres minutos, pero es lo que siento en este momento.
Sera que proyectamos en el gordo las expectativas de que crezca aquello que el se animo a hacer y nosotros no?
Salud.
Juan
19/08/2012 a las 23:48
Tal vez tengas razón, o tal vez sean las personas y el proyecto que nos impulsan a animarnos a hacer lo que queremos.
 rockalinrolla
29/08/2012 a las 21:44
Hola! Hablando de emocionarse y llorar con cosas q otros no comprenden, yo hoy descubrí Orsai xq mi hermano lee siempre las cosas q escribo y publico en mi perfil de Facebook y decidió pasarme un video de Hernan contando cuáles fueron los pasos q lo llevaron a organizarse en Orsai. Q emoción fue escucharlo y descubrir este blog y la gran familia q se reune aki, descubrir q hay gente q se dedica a escribir x amor a las letras y la imaginación y no x amor al vil metal, emoción de descubrir q se puede llegar a tanta gente cuando uno, como escritor, siente q solo escribe con la motivación de expresarse, sin pensar q tambien puede ser leído y comprendido, convirtiendose en punto de encuentro de sentimientos esparcidos por el mundo a la buena de Dios...bueno, me fui al carajo, esa es la emocion! no se si llego pri alguna vez, pero igual es lindo llegar y compartir.Salud comentaristas!
21/06/2012 a las 20:01
secon?
21/06/2012 a las 20:02
tricot... jua!
21/06/2012 a las 20:01
secon?
 martinianon
21/06/2012 a las 20:01
pri
 martinianon
21/06/2012 a las 20:01
oh la la, he vuelto a clavar un pri
 Juan el Cuervo
10/07/2012 a las 18:39
Vale colgarse del pri?
 Musaleo
20/07/2012 a las 04:26
Como es eso del pri? Soy novata, hay un par de cosas que debo aprender.
 Pato
25/07/2012 a las 23:45
Una boludez
 MAG
19/09/2014 a las 00:17
Hace como dos años no entraba al blog, cambio mucho pero me encanta leer un priii me transporta a otra época como este post....

lindo volver, y buenísimo el post
01/08/2012 a las 19:51
una boludez que consiste en estar atento a cuando se publica un artículo en el blog y ser el primero en comentar, diciendo "pri" :)

una boludez que a algunos nos causa simpatía, y para otros es deporte.
 Juan Pablo Rebuffi
05/08/2012 a las 14:33
Hola amigos.
Esa boludez de cantar PRI, a mis nueve años, me hacia sentir el mas rapido, el mas inteligente, el mas piola, aunque no tuviera ni puta idea de lo que seguia, la cosa era ser el primero. Indudablemente ese fue un paso que me ayudo a entender, de mas grande, que no habia que ser el "mas" sino simplemente el adjetivo que uno quisiera ser.
Mientras escribo me acuerdo de la cancion de Los Twist, o como se escriba.
"Al pedo pero temprano".
Salud a todos. Recien me engancho con la revista y me encanta.
Juan