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Teorías
lunes 8 de noviembre, 2004

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lunes 8 de noviembre, 2004

¿Mi última voluntad? Que te calles

   

Estuve todo el fin de semana con un retortijón en el estómago por culpa de unas declaraciones de María Kodama a la prensa española: "A Borges le gustaba Pink Floyd", aseguraba, muy alegre de cuerpo, la viuda. Y no es que esté en contra de la música moderna; lo que me pone los pelos de punta es esta moda, contemporánea y ruin, de que los herederos saquen a relucir las intimidades de sus parientes inmortales. Sobre todo cuando lo que cuentan son esas pequeñeces de entrecasa que los muertos más han querido esconder.

Hay muchas maneras de disfrazar nuestra mediocridad doméstica. La más difícil de todas, está claro, es ser un genio. Los pocos que logran escribir un par de poemas inolvidables, o pintar cinco cuadros gloriosos, o patear todos los tirolibres al ángulo, o componer tres canciones de las llamadas clásicas, deberían tener eternamente perdonado que hayan meado en vida la tabla del inodoro, o que hayan votado a la derecha, o que un día atropellasen a una vieja en el auto y se hayan dado luego a la fuga.

Esta regla debería estar en Código Civil, junto con las demás cosas importantes del mundo. Artículo 4º: A los genios se les deben conmutar sus mezquindades. Archívese. ¡Es que hay tanto idiota defendiendo a los koalas de la extinción, que me da rabia que nadie lo defienda a Borges de María Kodama! Porque, si bien es algo tácitamente consensuado esto de que a los genios se les perdona todo, parece ser que los herederos lo han olvidado, y andan sacando trapitos al sol cada vez que se les pone un micrófono en la trompa.

Si a Borges le gustaba Pink Floyd, yo creo que tuvo veinte años para decirlo. Y si no lo dijo nunca, por algo habrá sido. Lo mismo, aunque más grave, pasó hace una década con la hija de Piazzolla, a la que se le ocurrió decir barbaridades sobre su padre en un libro llamado "Astor". No tengo el libro acá para ser literal como quisiera, pero recuerdo que la guacha chusmeaba lo siguiente:

"El día que murió el abuelo, papá estaba en Nueva York, y ni siquiera tuvo la delicadeza de enviar flores al entierro de su propio padre".

Por supuesto que no. El pobre músico se entretuvo llorando en la pieza de un hotel estadounidense mientras componía Adiós Nonino, quizá la obra más hermosa escrita en los últimos cinco milenios, y se le pasó lo más importante, que es mandar flores a un velorio que se estaba desarrollando en Mar del Plata. Si Piazzolla hubiese elegido bajar a la calle y comprar una corona de crisantemos para su padre en vez de ponerse a componer, ahora tendríamos una histérica menos y un agujero todavía más grande en la música contemporánea.

Y ahora me acuerdo de otra estúpida. Hace un par de años Marina Picasso estaba aburrida en su casa y no se le ocurrió mejor cosa que escribir otro libro biográfico. Lo único que había hecho hasta entonces Marina Picaso con su vida había sido gastarse la plata de su abuelo Pablo. El libro todavía no fue censurado (en España sólo se censura la publicidad de Axe) y se llama, cómo no, Picasso, Mi Abuelo. En él Marina narra, sin que le tiemble el pulso, que Picasso no era lo que se dice una buena compañía para una nieta, que no la sacaba a pasear, que no le cantaba el Arroz con Leche y que nunca la subió a caballito en los desfiles cívico-militares.

¡Y a mí qué mierda me importa, Picassita! Mi abuelo Salvador Casciari, que en paz descanse, me llevaba a pescar todos los domingos, me armaba barriletes con caña y papel manteca, me daba de tomar vino de misa mezclado con azúcar y yema de huevo y era el mejor amigo que un chico de nueve años puede tener, y no por eso voy a escribir un libro que se llame: "Mi abuelo era un inútil pintando cuadros cubistas".

Hablando de pintores y de Salvadores: hace tres meses escasos, una señora que dice haber sido novia de Dalí antes de que el catalán conociese a Gala, ha dicho por la televisión que el genio de Cadaqués estaba obsesionado con el sexo porque era impotente y, atención, "tenía un micropene". Por supuesto, la tele habló más de Dalí ese día que cuando se murió.

¿Pero qué cambia en el mundo por eso? Nunca faltará un gracioso que reinterprete el porqué de los relojes blandos, sí. Pero exceptuando eso, ¿qué cambia? ¿No sigue siendo la vida algo mejor gracias a que Dalí pasó por ella revoleando sus pinceles? Quizás, si el pintor hubiese tenido una poronga gigante como la de Darío Grandinetti, en vez de cuadros maravillosos ahora tendríamos más películas de Subiela. Dios nos libre y nos guarde.

Es probable, pienso ahora, que incluso sean más peligrosas las novias de la juventud que las mismísimas viudas o nietas o hijas de los genios. Las novias de la juventud son ésas que dicen haber estado con, pero que no presentan pruebas. Porque las viudas, más que más, tienen un poco de respeto. En cambio las que no lograron cazar al genio, además de veneno chismográfico, escupen vil resentimiento.

No hace mucho se paseó por Barcelona Edith Aron, una señora francesa muy fea que asegura haber sido la mujer que, en los años cuarenta y siendo noviecita de Cortázar, inspiró al escritor para su personaje La Maga. Esto no es lo malo; lo malo es que la perra lo cuenta como con lástima, con un cierto desdén, dejando claro siempre que ella nunca estuvo enamorada de él, sino al revés. Será puta.

En una entrevista reciente un periodista le pregunta:

—¿Cortázar era tan buen mozo como se ve en las fotos, Edith?

Y ella, la ingrata, la gorda, la fea, contesta:

—Bueno, de chico tuvo un problema en las glándulas... Después se hizo operar y sólo entonces le creció la barba. Por otra parte, no podía tener hijos. Y era demasiado intelectual. Incluso usaba anteojos de joven sin necesidad.

Escuchemé, señora —me dieron ganas de decirle—: este hombre la inmortalizó a usted. Este buen señor la debía querer mucho para componer uno de los personajes femeninos más impresionantes de la literatura del siglo veinte basándose en su cara de foca. Por lo tanto, si en el futuro alguien le pregunta si Cortázar era buen mozo, lo que usted tiene que hacer es decir: "Sí, era un churro bárbaro" y cerrar el orto con candado.

El hijo de Camilo José Cela, que se llama igual que su padre, y su última esposa, que se llama Marina Castaño, vienen protagonizando desde hace años, en la prensa española, un novelón patético para ver quién la tiene más grande (a la herencia). Don Camilo aparece en la tele tantas veces como Enrique Iglesias, y por motivos igual de superficiales. Debe ser el escritor más nombrado y menos leído de la península, por culpa de su descendencia conventillera.

Desde hace un par de meses se ha sumado al folletín una señora que dice haber sido la sirvienta de Cela, y que ha sacado a relucir las dedicatorias privadas que el Premio Nobel gallego escribía a su segunda esposa, diciéndole cosas como por ejemplo "este libro es para tí, analfabeta, a ver si aprendes a leer" y otras divertidas ironías de entrecasa que la prensa quiere hacernos ver como violencia doméstica.

Todo esta lista de mezquindades ocurre mientras hoy leo en la prensa (este fin de semana ha sido aciago para los genios muertos) que los herederos de Marlon Brando quieren patentar la imagen del actor y comercializar, en su nombre, camisetas, relojes, manteca y otros iconos por el estilo. Brando se revolvería en su tumba, si no fuera porque murió tan gordo, si supiera esto, porque justamente él quiso escapar, en vida, de toda la parafernalia y el merchandising y el rocanrról.

Yo me acuerdo cómo nos escandalizamos, hace quince años, cuando los padres del actor enano Gary Coleman estafaron a su hijo robándole las ganancias que le dejó la serie Blanco & Negro. Hoy día, viendo cómo están las cosas, habría que hacerle un monumento al matrimonio Coleman, porque al menos tuvieron la sinceridad moral de no esperar a la muerte del hijo para destruirle el buen nombre.

La última voluntad de todo el mundo no debiera ser "entiérrenme aquí o allá", ni debería ser "déjenle el piano al Museo de la Música". No. La última voluntad de todos nosotros debería ser: "Que los que se quedan vivos no abran la boca". Que se callen, que no cuenten nada sobre nuestra vida, que no vayan a la tele, que laburen. Sobre todo eso: que los parientes vayan a trabajar si quieren mantener el presente de reyes que el muerto les daba en vida.

A la Nina ya se lo tengo dicho. Cada vez que me ve bailando solo en el comedor con el disco de Los Parchís, le advierto:

—Nena, vos a papá nunca lo viste hacer esto.

No sea cosa que yo termine siendo un genio o algo, y después la pendeja quiera vender a buen precio mis intimidades para comprarse vestiditos.

Hernán Casciari
lunes 8 de noviembre, 2004


¿Mi última voluntad? Que te calles

por Hernán Casciari

Estuve todo el fin de semana con un retortijón en el estómago por culpa de unas declaraciones de María Kodama a la prensa española: "A Borges le gustaba Pink Floyd", aseguraba, muy alegre de cuerpo, la viuda. Y no es que esté en contra de la música moderna; lo que me pone los pelos de punta es esta moda, contemporánea y ruin, de que los herederos saquen a relucir las intimidades de sus parientes inmortales. Sobre todo cuando lo que cuentan son esas pequeñeces de entrecasa que los muertos más han querido esconder.

Hay muchas maneras de disfrazar nuestra mediocridad doméstica. La más difícil de todas, está claro, es ser un genio. Los pocos que logran escribir un par de poemas inolvidables, o pintar cinco cuadros gloriosos, o patear todos los tirolibres al ángulo, o componer tres canciones de las llamadas clásicas, deberían tener eternamente perdonado que hayan meado en vida la tabla del inodoro, o que hayan votado a la derecha, o que un día atropellasen a una vieja en el auto y se hayan dado luego a la fuga.

Esta regla debería estar en Código Civil, junto con las demás cosas importantes del mundo. Artículo 4º: A los genios se les deben conmutar sus mezquindades. Archívese. ¡Es que hay tanto idiota defendiendo a los koalas de la extinción, que me da rabia que nadie lo defienda a Borges de María Kodama! Porque, si bien es algo tácitamente consensuado esto de que a los genios se les perdona todo, parece ser que los herederos lo han olvidado, y andan sacando trapitos al sol cada vez que se les pone un micrófono en la trompa.

Si a Borges le gustaba Pink Floyd, yo creo que tuvo veinte años para decirlo. Y si no lo dijo nunca, por algo habrá sido. Lo mismo, aunque más grave, pasó hace una década con la hija de Piazzolla, a la que se le ocurrió decir barbaridades sobre su padre en un libro llamado "Astor". No tengo el libro acá para ser literal como quisiera, pero recuerdo que la guacha chusmeaba lo siguiente:

"El día que murió el abuelo, papá estaba en Nueva York, y ni siquiera tuvo la delicadeza de enviar flores al entierro de su propio padre".

Por supuesto que no. El pobre músico se entretuvo llorando en la pieza de un hotel estadounidense mientras componía Adiós Nonino, quizá la obra más hermosa escrita en los últimos cinco milenios, y se le pasó lo más importante, que es mandar flores a un velorio que se estaba desarrollando en Mar del Plata. Si Piazzolla hubiese elegido bajar a la calle y comprar una corona de crisantemos para su padre en vez de ponerse a componer, ahora tendríamos una histérica menos y un agujero todavía más grande en la música contemporánea.

Y ahora me acuerdo de otra estúpida. Hace un par de años Marina Picasso estaba aburrida en su casa y no se le ocurrió mejor cosa que escribir otro libro biográfico. Lo único que había hecho hasta entonces Marina Picaso con su vida había sido gastarse la plata de su abuelo Pablo. El libro todavía no fue censurado (en España sólo se censura la publicidad de Axe) y se llama, cómo no, Picasso, Mi Abuelo. En él Marina narra, sin que le tiemble el pulso, que Picasso no era lo que se dice una buena compañía para una nieta, que no la sacaba a pasear, que no le cantaba el Arroz con Leche y que nunca la subió a caballito en los desfiles cívico-militares.

¡Y a mí qué mierda me importa, Picassita! Mi abuelo Salvador Casciari, que en paz descanse, me llevaba a pescar todos los domingos, me armaba barriletes con caña y papel manteca, me daba de tomar vino de misa mezclado con azúcar y yema de huevo y era el mejor amigo que un chico de nueve años puede tener, y no por eso voy a escribir un libro que se llame: "Mi abuelo era un inútil pintando cuadros cubistas".

Hablando de pintores y de Salvadores: hace tres meses escasos, una señora que dice haber sido novia de Dalí antes de que el catalán conociese a Gala, ha dicho por la televisión que el genio de Cadaqués estaba obsesionado con el sexo porque era impotente y, atención, "tenía un micropene". Por supuesto, la tele habló más de Dalí ese día que cuando se murió.

¿Pero qué cambia en el mundo por eso? Nunca faltará un gracioso que reinterprete el porqué de los relojes blandos, sí. Pero exceptuando eso, ¿qué cambia? ¿No sigue siendo la vida algo mejor gracias a que Dalí pasó por ella revoleando sus pinceles? Quizás, si el pintor hubiese tenido una poronga gigante como la de Darío Grandinetti, en vez de cuadros maravillosos ahora tendríamos más películas de Subiela. Dios nos libre y nos guarde.

Es probable, pienso ahora, que incluso sean más peligrosas las novias de la juventud que las mismísimas viudas o nietas o hijas de los genios. Las novias de la juventud son ésas que dicen haber estado con, pero que no presentan pruebas. Porque las viudas, más que más, tienen un poco de respeto. En cambio las que no lograron cazar al genio, además de veneno chismográfico, escupen vil resentimiento.

No hace mucho se paseó por Barcelona Edith Aron, una señora francesa muy fea que asegura haber sido la mujer que, en los años cuarenta y siendo noviecita de Cortázar, inspiró al escritor para su personaje La Maga. Esto no es lo malo; lo malo es que la perra lo cuenta como con lástima, con un cierto desdén, dejando claro siempre que ella nunca estuvo enamorada de él, sino al revés. Será puta.

En una entrevista reciente un periodista le pregunta:

—¿Cortázar era tan buen mozo como se ve en las fotos, Edith?

Y ella, la ingrata, la gorda, la fea, contesta:

—Bueno, de chico tuvo un problema en las glándulas... Después se hizo operar y sólo entonces le creció la barba. Por otra parte, no podía tener hijos. Y era demasiado intelectual. Incluso usaba anteojos de joven sin necesidad.

Escuchemé, señora —me dieron ganas de decirle—: este hombre la inmortalizó a usted. Este buen señor la debía querer mucho para componer uno de los personajes femeninos más impresionantes de la literatura del siglo veinte basándose en su cara de foca. Por lo tanto, si en el futuro alguien le pregunta si Cortázar era buen mozo, lo que usted tiene que hacer es decir: "Sí, era un churro bárbaro" y cerrar el orto con candado.

El hijo de Camilo José Cela, que se llama igual que su padre, y su última esposa, que se llama Marina Castaño, vienen protagonizando desde hace años, en la prensa española, un novelón patético para ver quién la tiene más grande (a la herencia). Don Camilo aparece en la tele tantas veces como Enrique Iglesias, y por motivos igual de superficiales. Debe ser el escritor más nombrado y menos leído de la península, por culpa de su descendencia conventillera.

Desde hace un par de meses se ha sumado al folletín una señora que dice haber sido la sirvienta de Cela, y que ha sacado a relucir las dedicatorias privadas que el Premio Nobel gallego escribía a su segunda esposa, diciéndole cosas como por ejemplo "este libro es para tí, analfabeta, a ver si aprendes a leer" y otras divertidas ironías de entrecasa que la prensa quiere hacernos ver como violencia doméstica.

Todo esta lista de mezquindades ocurre mientras hoy leo en la prensa (este fin de semana ha sido aciago para los genios muertos) que los herederos de Marlon Brando quieren patentar la imagen del actor y comercializar, en su nombre, camisetas, relojes, manteca y otros iconos por el estilo. Brando se revolvería en su tumba, si no fuera porque murió tan gordo, si supiera esto, porque justamente él quiso escapar, en vida, de toda la parafernalia y el merchandising y el rocanrról.

Yo me acuerdo cómo nos escandalizamos, hace quince años, cuando los padres del actor enano Gary Coleman estafaron a su hijo robándole las ganancias que le dejó la serie Blanco & Negro. Hoy día, viendo cómo están las cosas, habría que hacerle un monumento al matrimonio Coleman, porque al menos tuvieron la sinceridad moral de no esperar a la muerte del hijo para destruirle el buen nombre.

La última voluntad de todo el mundo no debiera ser "entiérrenme aquí o allá", ni debería ser "déjenle el piano al Museo de la Música". No. La última voluntad de todos nosotros debería ser: "Que los que se quedan vivos no abran la boca". Que se callen, que no cuenten nada sobre nuestra vida, que no vayan a la tele, que laburen. Sobre todo eso: que los parientes vayan a trabajar si quieren mantener el presente de reyes que el muerto les daba en vida.

A la Nina ya se lo tengo dicho. Cada vez que me ve bailando solo en el comedor con el disco de Los Parchís, le advierto:

—Nena, vos a papá nunca lo viste hacer esto.

No sea cosa que yo termine siendo un genio o algo, y después la pendeja quiera vender a buen precio mis intimidades para comprarse vestiditos.

Hernán Casciari
lunes 8 de noviembre, 2004


¿Te gustó esta historia?

Pertenece al libro España decí alpiste, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


 Camilett
19/01/2017 a las 02:12
Clap clap clap! Me morí de risa.
Podemos agregar a la hija de marta argerich que hizo toda una película para contar como su madre había abandonado a la otra hija

Igualmente estos chismes me reconcilian con la vida y me hacen saber que nadie es genio en todo y las 24 horas :)
 Usuario Anónimo
18/03/2015 a las 17:15
Como decís alli. De locos cada vez que nombráis a un pelotudo aúnque se para destacar su estupidez, no hacéis mas que dar cancha a su bajeza moral.
10/09/2012 a las 17:10
Si hacemos una actualización de esto, hay que sumar a la lista el quilombito hereditario del NEgro Fontanarrosa, que no solo da lástima si no también bronca porque no podemos comprar ningún libro.
Funkie
05/04/2006 a las 11:15
bauy buy hydrocodone here.
Alberto
01/12/2004 a las 19:19
Lo más triste de la situación de kodamas, mayordomos, nietecitas y etcétera es que, para muchos, lo que vale es el chisme: Borges vivió (parecen creer) para que Kodama le echara veneno, y jamás mirarán la página 1 de Ficciones. El asco, por supuesto.

Muchos saludos...
Bentaly
22/11/2004 a las 06:53
También ella le dedica algunas palabras. Y no precisamente positivas: "Siempre ha sido un cobarde. Si alguien que le caía mal aparecía en nuestra casa, decía ´hola, cómo estás, quieres una copa de vino?´
hugo
20/11/2004 a las 00:28
la verdad de verdad, es que a la kodama le gusto yo, pero en realidad no puedo; tengo muchos pedidos de provincia
Sátiro.
11/11/2004 a las 20:43
Esto me hizo acordar (salvando las distancias) a los hijos de la patria del historicismo revisionista que no se cansan de bastardear a los héroes patrios.
Me parece Casciari q ese es todo un tema para proponer en sus proximos posts.
Salute.
jhwn
11/11/2004 a las 03:14
Hay que abolir la herencia.

In memorian Damián.
soga de papel
09/11/2004 a las 21:50
Algunos piensan que la vida de los muertos se transmite como una herencia, es totalmente falso. Los muertos solo pertenecen a quién los mata, a quién lleva su pesada carga o el grato placer de haberlo hecho.
AM
09/11/2004 a las 21:45
Que feo eso de que Kodama me chupe un huevo... que antiestético, y que ojalá se los haya chupado a Jorge Luis, que se lo merecía ¿no?
Wertygol
09/11/2004 a las 19:06
Y ni que hablar de la Hija de Joan Craford que bien le cagó la imagen a su vieja con su libro / película "Mamita Querida"
 olo mosquera
09/11/2004 a las 18:27
También he nombrado al hijo de Camilo José Cela, y a los herederos de Marlon Brando, que son señores con pito.
Vero
09/11/2004 a las 18:07
No es por feminista...no?, pero porque en todos los ejemplos son mujeres las pelotudas que salen a chusmear las intimidades de sus muertos?. Y el mayordomo de Lady Di...?
 el cebador
30/03/2016 a las 22:12
no es por feminista PERO = es por feminista
Bernardo
09/11/2004 a las 17:53
"En realidad, Mirta fue un personaje de ficción."

El que se quedó con los derechos de Casciari
walquiria
09/11/2004 a las 16:47
Hernán: Adhiero a tu postura.- Pienso que lo que hacen los "herederos" cuando revelan las "miserias" es manifestar su envidia por el "genio" de su pariente, ya que nunca van a lograr por mérito propio ni siquiera un renglón en la historia.-
Besos
tu tía walquiria
wertygol
09/11/2004 a las 13:38
#57


Ah bueno...

Me gustaría saber cuanto escuchaste de Sid Barrett (que yo sepa, sólo hay un disco editado con él cantando, y digamos que no es "el hito" de la música)

Igual lo veo más a Barrett en su insanía creyendose Dios que a nuestro querido y agnóstico cegatón dándose ínfulas de deidad.
Adrián
09/11/2004 a las 13:25
Angel Gris #33, a Rocco Sifredi lo que le pasó es que al nacer cayó en triple tanto de palabra y por eso...
Teki
09/11/2004 a las 12:08
Hernán, contigo al 100%.
Y me adhiero a la petición de que Subiela no vuelva a darle a la manivela.
xenia
09/11/2004 a las 07:30
Borges no es Dios.
Syd Barrett, SÍ...
Juan
09/11/2004 a las 04:26
Hernán:
No decís nada de los ex-representates buchones como el de Pavarotti.

"EL ANTIGUO MANAGER DEL TENOR ESCRIBE SOBRE LOS CAPRICHOS DEL DIVO, SUS INFIDELIDADES Y COMPRAS COMPULSIVAS
Las miserias de Pavarotti, en un libro

02/11/2004

"La historia de Luciano Pavarotti es la de un hombre sencillo y cariñoso que se transforma en una superestrella decidida, agresiva y, de alguna forma, infeliz". Así describe Herbert Breslin, exmánager del tenor italiano durante 36 años, el ascenso de Pavarotti hacia la riqueza y la fama en el libro El rey y yo, escrito con Anne Midgette, crítica de música clásica de The New York Times. La obra retrata las pasiones y caprichos del divo, sus supersticiones, infidelidades y compulsivas compras: "Cuando ve algo que le gusta, se lo compra repetida e inmediatamente".

Para el agente, de 80 años y que dirigió su carrera entre 1967 y 2003, Big Luciano es egocéntrico, codicioso y desagradable. En El rey y yo, Breslin reconoce su talento musical pero lo destruye como ser humano, revela sus problemas fiscales y su apetito voraz, que le lleva a pesar más de 100 kilos. "Nunca deja de pensar en la comida. No es que le guste comer, es que le encanta oler a comida, tocar la comida, pensar en la comida. Cuando entra en una habitación, empieza a husmear como si fuera un perro", cuenta.

LA EXESPOSA Según Breslin, las aventuras sexuales de Pavarotti le costaron el divorcio de su primera esposa, Adua Veroni, tras 34 años de matrimonio. También ella le dedica algunas palabras. Y no precisamente positivas: "Siempre ha sido un cobarde. Si alguien que le caía mal aparecía en nuestra casa, decía ´hola, cómo estás, quieres una copa de vino?´ y acto seguido comentaba que no quería volver a ver a esa persona en su salón".

En diciembre del 2003, Pavarotti, que entonces tenía 68 años, se casó con Nicoletta Mantovani, de 33, su exsecretaria, compañera desde hace 10 años y madre de su hija Alice. De ella dice Breslin: "Cuando empezaron, Nicoletta era joven pero astuta. La música clásica le resultaba aburrida y quería convertir a Luciano en una estrella pop. Así nacieron los conciertos Pavarotti & Friends con Sting, Elton John y Bono".

Breslin también destapa sus escaramuzas a espaldas de Plácido Domingo y José Carreras para hacerse con una parte de la venta del disco de Los Tres Tenores, que al final se zanjó con un acuerdo secreto con la discográfica por 1,1 millones de euros. Preguntado por este libro, Pavarotti dijo: "Soy constructivo y, por lo tanto, no haré comentarios". El tenor hizo estas declaraciones en Módena, en la presentación de la La Boh¨me
Elteta
08/11/2004 a las 22:02
No #am, la cosa es leer a Borges y que Kodama y todas sus boludeces te chupen un huevo
AM
08/11/2004 a las 21:33
La cosa es si la Kodama le dio siquiera un ratito de placer al ancianete de Borges, si de verdad como decíamos por acá entre las brumas de su ceguera le alcanzo a ver las tetas a su legítima esposa...
Wertygol
08/11/2004 a las 20:50
Eso (#50, a romperse el culo entrenando!!
Elteta
08/11/2004 a las 20:28
Fue mas delicado Xtian con su puño que Corsicarsa con su dedo
 olo mosquera
08/11/2004 a las 20:23
"geopolíticamente". Y después quiere ir a un taller literario.
Xtian
08/11/2004 a las 20:21
Si el culo fuera solo puerto de egreso no tendria tantas terminaciones nerviosas y la prostata no estaria tan geopoliticamente bien ubicada. Es mas, yo les sugeriria a las chicas que en vez de implantarse siliconas, opten por implantarse una prostata, y se dediquen con fruicion al sexo anal, tan brutal y anticonceptivo.

Repito para los sensatos, solo por enfasis: esta claro que el culo no es puerta de salida solamente, sino mas bien puerta vaiven (y a veces, doy testimonio, giratoria).

Celebro por lo tanto la dactilografia que practica el senior Casciari, aunque aclaro, porque sino despues Borjamari inventa rumores, que yo no tuve nada que ver.

Apunto, sin embargo, que si se trata de UN SOLO dedo, estamos frente a un amateur. Las olimpiadas son en 4 anios, a entrenar se ha dicho.
Rabino
08/11/2004 a las 20:13
No se si Xtian, a Lubenzo creo que le encantaría hacerlo.
 olo mosquera
08/11/2004 a las 19:54
Xtian, te llaman.
Corsicarsa
08/11/2004 a las 19:47
Hernán:
Yo no me cuidaría tanto de Nina como d Cristina...por las dudas empeza a colaborar con los quehaceres domesticos sino algun día terminará contando que en la cama te gusta que te metan un dedo en el culo, por ejemplo.
Diablita
08/11/2004 a las 19:36
Qué suerte que nací en Argentina y no en Dinamarca. Es que no sé hablar en dinamarqués.
Bernardo
08/11/2004 a las 19:18
Oye, #18: ¿también tienes problemas con que tu hija parlotee en dinamarqués?
Elteta
08/11/2004 a las 19:16
La idea es que los periodistas hagan famosas a otras personas, no que se la pasen hablando de ellos mismos.
 olo mosquera
08/11/2004 a las 19:13
El mail es obligatorio porque en breve te escribirán nuestras teleoperadoras para venderte una suscripción a El Periódico.
LoLa MeNTo
08/11/2004 a las 19:11
Mi estimado Orsai:
te vengo leyendo desde hace unos días,me gusta mucho el blog pero sobre todo cuando escribiste sobre las teleoperadoras, juasjuas estuvo buenísimo :)
Che... no se prevee algún regreso de Mirta??? :(
pd. porque es obligatorio dejar un mail???
 Christian Libonatti
08/11/2004 a las 19:02
Que guachos son algunos descendientes... cuando yo sea un periodista famoso voy a sacar mi propia autobiagrafia para contar que me gusta Arjona aun mas que la Bersuit...

Pd: no lo tenía que contar pero lo hice...
Toro
08/11/2004 a las 18:00
Hernán #14 :
Convengamos que en tu lista nombraste a Casciari, Coleman y Brando. Luego convengamos que la única genia es Kodama.
Y por otra parte convengamos que Olmedo era un genio. Y el Bambino no será tal, pero frota la lámpara.

Abrazo
Toro
maria kodama
08/11/2004 a las 17:01
Acabo de demandarlo señor Casciari por injuriar mi persona y faltar a la verdad con respecto a mi querido George. Borges me dijo, mientras hacíamos el amor en un hotel de Ginebra, a punto él de derramar su líquido blanquecino como la nieve en mi frágil humanidad que deseaba que yo, después de su muerte, divulgara su obra y como sabemos, la obra de un artista es su vida misma. Mis abogados lo contactarán a la brevedad.
Perico
08/11/2004 a las 16:11
Hernán, te puedo peidr ayuda con un temita en privado?
Narayan
08/11/2004 a las 15:56
Por lo menos tenía un excelente gusto musical, malo que le hubiese gustado Charly García...
PatoMusa
08/11/2004 a las 15:49
Este buen señor la debía querer mucho para componer uno de los personajes femeninos más impresionantes de la literatura del siglo veinte basándose en su cara de foca.

Gracias, Hernán. Desde hoy voy a ver a La Maga con otros ojos...
El Angel Gris
08/11/2004 a las 15:44
lowprofile #29 Dalí tiene 4 letrás y andan diciendo eso del micropene . Realmente me compadezco de vos.
 Daniel Enrique Low
08/11/2004 a las 15:29
Tema 1
A los que se nos conoce solo por las boludeces que hacemos o decimos nos queda la chance de que después de muertos alguien saque a relucir alguna de nuestras virtudes. Entonces: Mi última voluntad? hagan memoria o inventen!!!
Tema 2
Tengo una severa preocupación sobre la teoría que nos ocupa: La relación de tamaño es con el significado / alusión del apellido o con su extensión en letras? El mío tiene apenas 3 letras y el de un amigo 13 y si han de confirmarme lo que me intuyo, encontraré la explicación que se me ha escapado por años.
DudaDesnuda
08/11/2004 a las 15:07
A mí más que a la Kodama, reventaría a patadas a María Esther Vázquez, que escribió un libro contando, al mejor estilo Jorge Ríal, algunas de las miserias del genio, y que yo, como buena papafrita compré para casi terminar con una úlcera.
LaSoLe
08/11/2004 a las 14:39
Elteta, que malo... jajaja
jamembu
08/11/2004 a las 14:28
A Hernán #14. ¡Al fin encuentro otro que reconoce que Olmedo era un caradura simpático...y nada más!
Bueno, bah: nada más, no. También era guarango al pedo.
Elteta
08/11/2004 a las 14:25
Todos deberían tener la misma delicadeza que los hijos de Piaget.
foto
08/11/2004 a las 14:16
Si lo del apellido es una regla, yo soy la famosa excepción. Me llamo Torres y nunca ví nada tan fofo ni tan minúsculo.
 olo mosquera
08/11/2004 a las 14:15
Yoko Ono es una experta, Adrián (#20), en rebuscar en los cajones de los muertos. Cada vez que aparece, tiene en una mano una cinta nueva y en la otra una pala para juntar la guita.
Elteta
08/11/2004 a las 14:10
en vez de cuadros maravillosos ahora tendríamos más películas de Subiela. Dios nos libre y nos guarde.

No te voy a permitir.
El tipo se rompió el alma para lograr su completo catálogo de obviedades y lugares comunes. Merece respeto este gran recopilador.
Adrián
08/11/2004 a las 14:06
¿Pero no sabe usted, señor Casciari, que a estas cosas hay que saber darle la vuelta?

Lo que debe hacer es esperarse a los sesenta años y escribir algo parecido a "Memoria de mis ridiculeces", y narrar en clave de ironía todo lo que sus depredadores de lo póstumo están esperando a desenterrar en cuanto muera. Verá como así la leyenda crece.

Por cierto, que al hilo del post, le ha faltado hablar de esos familiares que, recién fallecido el tipo en cuestión, sacan de sabe Dios dónde un poemita inédito del que "casualmente" no conocían la existencia.
Wertygol
08/11/2004 a las 13:55
Si, lo que veo jodido, es ser dinamarqués y luchador de Sumo...
 olo mosquera
08/11/2004 a las 13:46
Jamás lo hubiera creído, #16. ¿Entonces también es posible ser dinamarqués y corredor de maratón?
Wertygol
08/11/2004 a las 13:46
Como pequeño aporte, creo, que para evitar este tipo de situaciones, lo mejor es hacer las cagadas en vida, de esa manera se decanta la gilada y quedan realmente los verdaderos seguidores. De Dalí poco puede importar lo que digan total, él mismo representaba un papel impresentable constantemente, creo, para que quede bien separada la obra del hombre. Casos de incendios en vida de genialidades, Arthur C. Clarke (se fue a vivir a lejano oriente por que le gusta garcharse pendejos), Roman Polanski (se rajó de EEUU por darle murra a una pendeja de 13 años), Kurt Kobain (miren a Courtney Love nomás), Monzón (el tipo bajó bien al subsuelo antes de crepar), Charly García (si hasta es capaz de defender a Mendez), H. R. Giger (en la casa de su adolescencia tenía un tren fantasma hecho con restos de carnicería para asustar a sus compañeritas de colegio, contado por él mismo), o hasta Lord Byron, Shelley y su Sra Esposa que se fumaban hasta los escobillones y organizaban bonitas orgías de época. Por eso, antes de que nos caguen la muerte nuestros herederos, caguémonos la vida nosotros mismos.
Bernardo
08/11/2004 a las 13:30
¿Viste, Hernán? El violoncello y el catalán no son incompatibles.
Wendy
08/11/2004 a las 13:21
..calma...todo llega...preparemosnos para q cuendo alguna de estas chicas (Kodama o alguna nietecilla chusmeta) esten en terapia intensiva, podamos hallar a alguna amiga lesbica con aires de popularidad q diga q fue su pareja y q ella "nunca quiso estar en la Suizo-Argentina" q "deseaba q la atiendan en un Htal. público...o podemos declarar q Kodama moria x los libors de José Narovsky....toooodo llega....
 olo mosquera
08/11/2004 a las 13:18
Convengamos que en todo tu listado, Toro, no nombraste a un solo genio. (A excepción de Jorge Porcel.)
Toro
08/11/2004 a las 13:15
A saber...según tu teoría, explicame lo de Pergolini...

Acá hubo casos resonantes de familiares pelotudos. Bety Olave y el cuartetazo de mafiosos con Rodrigo. El hijo de Olmedo y las jermus.
En vida se me vienen dos, el del hijo de >Porcel, o el del Bambino, Candelmo, Sonia Pepe y la hija del Bambi (arrmosa pendeja)...hermoso!

Internacionales al estilo Coleman tenés el de Macaulay Caulkin, y también se comenta que las apaiciones de Legwinsky, y la mina esta que "violó" Kobe Bryant, no son más que mujeres despechadas por un polvazo al paso.

Abrazo
Toro
Jordi
08/11/2004 a las 13:08
Bernardo #8: el violoncelo y el catalán no son incompatibles. Un ejemplo: Pau Casals.
XavMP
08/11/2004 a las 13:02
"En realidad Mirta no era una tranquila abuela de la pequeña ciudad de Mercedes, en la oscuridad de su sótano se realizaban orgias multitudinarias..."
"...Además solía escuchar música de Damas Gratis..."
"Comunes eran los episodios de excesos con la bebida y las drogas, nada más lejos de la imagen bonachona de su diario personal existente en la red"


Diario el Pais, enero de 2018.
Franco
08/11/2004 a las 12:56
Lo de Grandinetti se supo cuando en la obra "Yepeto", le tocó hacer un desnudo.
Ahora, la teoría del apellido no deja de ser interesante. Estoy pensando en mi amigo, de apellido Gigante...
limburgo
08/11/2004 a las 12:52
Yo seguramente de mayor nunca seré un genio, ni me darán un nobel, ni saldré en el periódico por haber hecho méritos en algo, pero si a mis herederos se les ocurre hablar de mis intimidades vuelvo del más allá o del más acá, es igual, y los mato a todos de un susto, para que se les quite las ganas de decir tonterias.
Bernardo
08/11/2004 a las 12:31
"Mi papá solo deseaba que yo hablara catalán. Era su sueño".

Nina Casciari, violoncelista.
clari
08/11/2004 a las 12:17
Quien lo hubiera pensado de grandinetti?
Lo de la "novia" de Cortázar me suena al gordito de la barra diciendo que a la minita imposible, él, le bajó la caña y la verdad es que no se animó a darle los buenos dias.
Flaco, sos un capo
Bernardo
08/11/2004 a las 12:16
"Mi marido el Gordito en realidad era hincha venenoso de Independiente, pero nunca lo quiso decir para no matar de un disgusto a su padre. Así de noble era".

Cristina Casciari, en algún momento de la posteridad.
 olo mosquera
08/11/2004 a las 12:10
Un estudio de la Universidad de Oxford dice, Ginger, que el tamaño de la poronga tiene que ver con el apellido. Por lo que lo de Grandinetti es casi un hecho. Por supuesto, Eddie Pequenino no está de acuerdo con este estudio.
 Interior
08/11/2004 a las 12:07
Grande Borges: yo sabia que el viejo tenia buen gusto, para la musica digo, por que para que te guste la Kodama tenes que estar ciego.
Ginger
08/11/2004 a las 12:07
¿Así que Grandinetti la tiene tan grande? Yo escuché chismes pero nunca nadie me lo pudo confirmar...
Mentecato
08/11/2004 a las 12:00
(me muerdo los dedos con fuerza para no decir ninguna zonsera relacionada con ser el primer mensaje del post)
Mentecato
08/11/2004 a las 11:56
La mayor desilusión fue cuando me entere que el Caballero Rojo era daltónico, y eso lo llevo a consumir descontroladamente queso crema de alto contenido graso. Se lo notaba bastante gordito en sus ultimas peleas.