Orsai blog post

Vida privada
lunes 26 de noviembre, 2012

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Vida privada
lunes 26 de noviembre, 2012

Mic

La televisión te engorda cinco kilos, entonces cuando me invitan a la televisión primero bajo cinco kilos. Uso un método que se llama la cura del sirope. Hay que estar diez días sin comer, tomando agua mezclada con sirope y limón. No funciona como dieta sino como limpieza del cuerpo, pero deshincha bastante. A mí no me importa ni limpiarme ni adelgazar. Lo único que me importa es no verme en la televisión con papada. Por eso llegué al canal muerto de hambre.

En el taxi que me llevó desde Luján a la Capital me quedé dormido y soñé con milanesas napolitanas, con sanguchitos de miga y con tartas de queso. Cuando sos gordo y estás diez días sin probar sólidos, podés escuchar a tu propia grasa desintegrarse, porque el cuerpo, alarmado, empieza a comerse a sí mismo. En ese viaje de setenta kilómetros oí con claridad cómo me iba desapareciendo la grasa del cuello: es un sonido inquietante.

Llegué a la televisión muy justo de tiempo y me mandaron a maquillar. En general me da muchísima vergüenza este proceso, pero esta vez lo aproveché para mirarme en el espejo del camarín y comprobar que el esfuerzo del sirope no había sido vano: si estiraba el cogote lo suficiente, como quien huele el perfume de una mujer que ya pasó, el óvalo de mi cara dejaba ver algo de hueso.

Mientras me ponían el micrófono —otro suplicio de la televisión, porque te meten la mano por abajo de la camisa— me sentí liviano y seguro. Para mayor suerte, el periodista que me haría la entrevista también era gordo; esa ilusión óptica también ayuda. Podía haber espectadores que, al vernos, dijeran: ah, estos dos señores no son gordos, es mi televisor que ensancha. Durante un rato pensé que todo saldría bien, que por una vez mi paso por la pantalla no me daría vergüenza al día siguiente.

Entonces dijeron ‘aire’ y todo se fue al carajo.

Yo no lo noté enseguida, porque la pantalla gigante estaba a mis espaldas. Tardé un par de minutos en ver la imagen. La producción había elegido poner una foto mía de fondo. Una foto horrible de un yo anterior, un yo sin sirope, un yo pálido y afeitado, con una papada descomunal que aparecía en primer plano cada vez que me enfocaban.

Era como si la papada gigantesca me susurrara al oído: este eres tú, el verdadero, esta es tu imagen de cada mañana, la que ven tu esposa y tu hija al despertar, no importa cuántos sacrificios hagas ni cuánto líquido absorbas, recuerda, Jorge: todos tus esfuerzos por caretear mentón han sido y serán inútiles.

Momento exacto en que veo la papada en el monitor. —Video completo, acá

Estuve toda la charla mirando de reojo mi gigantografía fofa. Por suerte la conversación empezó a tomar un camino interesante de libros queridos, de infancia y de educación literaria; entonces, cuando promediaba la entrevista, dejé de pensar en la imagen que me apuñalaba por la espalda. En cierto modo fue peor. Porque mi cerebro, ya liberado del problema estético, de repente se acordó otra vez del hambre acumulado.

Hablábamos de Twain con admiración y yo pensaba en el huevo batido y crocante de un pastel de papas. Nombrábamos con cariño a Chesterton y yo fantaseaba con una porción de pascualina. Destacábamos la intensidad de Allan Poe y en mi cabeza solo había lugar para el arroz con pollo.

Tuve sin embargo un momento de enorme felicidad al final de la charla. Fue cuando el periodista, en forma de agasajo inesperado, me entregó una tarjeta. Un auspiciante del programa, un restaurante muy exclusivo de la Recoleta, me invitaba a almorzar o a cenar gratis.

“Me imagino que te gusta comer rico”, me dijo el entrevistador sin conocer mi drama interno, y yo pensé, mirándolo a los ojos, que solamente un gordo conoce las necesidades de otro gordo. Y me sentí hermanado y en deuda con él, como el león doliente cuando la pantera rosa le extirpa la tachuela del pie.

Ni bien se apagaron las cámaras no saludé a nadie y me fui. Ni siquiera me dejé desmaquillar en el camarín. Me calcé el morral y salí a la calle con paso firme. Llamé a un taxi. Me subí con la garganta seca, le mostré al conductor la tarjeta y le señalé la dirección del restaurante como lo hubiera hecho un sordomudo apurado.

Durante los veinte minutos en taxi, desde la calle Fitz Roy hasta Libertador al 1100, mi estómago se preparó para un combate desigual contra todo lo masticable de este mundo. Un gordo alimentado a líquidos durante días, con una tarjeta de comida gratis en la mano y toda la tarde por delante, se convierte en una máquina perfecta de segregar bilis y jugos gástricos.

Al llegar al restaurante, ya desde la vereda, supe que las cosas no estaban bien. Las sillas estaban patas arriba sobre las mesas, y dos camareros me miraron entrar negando con la cabeza. “Cerramos a las cuatro y media”, me dijo uno. Pregunté cuándo abrían de nuevo. “A las ocho”. Yo estaba en ese intermedio ridículo del mundo occidental, las cinco en punto de la tarde. Ese tiempo en donde la gente toma té o café o coge o trabaja o duerme la siesta o muere; pero nadie mastica.

Caminé por Ayacucho, buscando con los ojos un bar abierto, o un almacén, o una rotisería. Vi un local extraño sobre la esquina de Posadas y entré. En este punto tengo que hacer un paréntesis, porque lo que vi al meterme en ese sitio puso a mi hambre monumental en un segundo plano.

Había una barra al fondo, sí, y eso le daba categoría de bar. Pero al frente tenía una tabaquería, muy del estilo de lo que acá, en España, se llama un estanco. En el medio de la escena había silloncitos, un par de sofás, y mesas ratonas. Lo que me sorprendió no fue eso, sino un señor canoso, opulento, sentado en un sillón y fumando un puro.

Hace cuatro años ya que no se puede fumar en España bajo el techo de los bares. Dos años en Argentina. Yo ya empezaba a olvidarme de esa sensación maravillosa de los cafés antiguos, llenos de humo, donde se podía conversar, beber y fumar al mismo tiempo.

Me olvidé del hambre. Ahora solamente quería fumar sentado en uno de esos sillones, abrir mi portátil, leer mails, pedir algo con burbujas y volver a fumar. Elegí un silloncito de pana, no lejos del único parroquiano que me acompañaba con su puro inmenso. La camarera me trajo una tónica con hielo y limón. Saqué mi tabaco mirando para todos lados, con miedo a una represalia, y armé despacio. Encendí el cigarrillo. Nadie me dijo nada.

Durante media hora me sentí feliz. Leí mails, respondí consultas, bebí, fumé como un escuerzo, y entonces el hombre canoso, que estaba a mi derecha, empezó a hablar por su celular. No lo hacía en voz muy alta. Pero enseguida dijo una frase que me hizo parar la oreja. Dijo: “Duhalde ya está adentro”.

Para que el lector extranjero entienda, en Argentina hay dos Duhaldes. Uno es bueno, el otro es malo. Como el bueno se murió hace poco, el hombre del puro hablaba del otro, del expresidente del país. Y cuando un cincuentón de traje, con un puro en la boca, sentado en el sofá de un Cuban Club de Recoleta dice por teléfono la frase “Duhalde ya está adentro”, uno empieza a extrañar España.

Todo pudo haber terminado ahí, pero no terminó. Diez minutos más tarde se abrió la puerta y desde la calle Posadas entró el Adolfo. Bronceado, de impecable traje sport. Saludó al del puro, que se levantó de su silla y lo palmeó. El Adolfo dijo: “¿Seguro está adentro?”. El del puro asintió en silencio.

Para que el lector extranjero entienda, en Argentina solo a dos personajes se los reconoce con el nombre de Adolfo, a secas. Uno es bueno, el otro es malo. Como el bueno se murió hace un tiempo, el hombre que acababa de llegar era Rodríguez Saá, expresidente del país durante los siete días más largos del año 2001.

El Adolfo se sentó tan cerca de mí que tuve que mover la mesita ratona y reacomodar la portátil. Mantuvimos un brevísimo diálogo, muy amable. Yo le dije: “¿Te molesta la mesa?”. Él me dijo: “Si a vos no te molesta, a mí tampoco”. Y desde ese momento nuestros codos se tocaron durante una hora. Y mi oreja estuvo a treinta centímetros de su boca todo el tiempo.

Escuché, haciéndome el boludo, una conversación en clave de la que no entendí nada. “El que te dije”, “ahora no que hay sudestada”, “hay que mantenerlo aparte”, ese tipo de frases que solamente se entienden dentro de un contexto, y que únicamente dejan claro que son turbias. Esas frases que, dichas por ciertas bocas, hacen que el perro de pavlov que todos llevamos dentro empiece a temblar de nuevo.

Y allí fue, en ese momento, mientras el puzzle más rancio de la política argentina intentaba rearmar su estrategia, que descubrí el micrófono.

Primero me palpé el bolsillo y creí que era mi celular. Pero cuando lo saqué de su sitio noté que era más cuadrado y pesado, y que tenía una luz roja palpitante, y que tenía un visor con una frecuencia encendida, y que tenía un cable interno que seguía por debajo de mi camisa, un cable que terminaba en un corbatero abrochado en mi segundo ojal desde hacía horas. Justo un poco más abajo de mi papada.

De repente todo me pareció irreal. ¿Qué hacía yo, en un salón de puros de la Recoleta, codo a codo con un expresidente bronceado, tomando tónica y habilitando por mail a distribuidores holandeses de una revista, con un micrófono de C5N encendido a treinta centímetros de una conversación que había empezado con la frase “Duhalde está adentro” y que sabe Dios cómo terminará? ¿Qué hacía yo ahí, y no en mi casa fumando un cuete? ¿Por qué bebí sirope de arce con límón durante diez días? ¿Por qué, a los cuarenta y un años de mi edad, me sigue importando tener papada?

Pagué lo más rápido que pude mi tónica con limón y me subí a un taxi. Tenía que devolver ese micrófono urgente. Horas más tarde mi mujer me diría que había sonado mi teléfono mil veces en Luján, que la gente del canal estaba desesperada y que me odiaron mucho, porque después de mi entrevista venía otra y tuvieron que salir a buscar corbateros a otro piso.

Pero yo entonces no sabía todo eso. Yo viajaba en taxi por Buenos Aires, de camino otra vez a la calle Fitz Roy, y pensaba, con sorpresa, que no me había sorprendido en absoluto la conversación engañosa entre esos dos hombres en el salón del Cuban Club. Me habría sorprendido, pensé, si uno de los dos hubiera dicho “tenemos que hacer algo por este país de una vez por todas” o alguna frase por el estilo. Me hubiera sorprendido eso.

Dejé el micrófono en la recepción del canal, avergonzado y sin pedir disculpas. Y con el mismo taxi me hice llevar al bar Orsai de San Telmo, que ya estaba empezando a abrir las puertas.

En el bar me esperaba Comequechu con sus pizzas. Pero, no sé por qué, se me había cerrado el estómago.

Hernán Casciari
lunes 26 de noviembre, 2012


Mic

por Hernán Casciari

La televisión te engorda cinco kilos, entonces cuando me invitan a la televisión primero bajo cinco kilos. Uso un método que se llama la cura del sirope. Hay que estar diez días sin comer, tomando agua mezclada con sirope y limón. No funciona como dieta sino como limpieza del cuerpo, pero deshincha bastante. A mí no me importa ni limpiarme ni adelgazar. Lo único que me importa es no verme en la televisión con papada. Por eso llegué al canal muerto de hambre.

En el taxi que me llevó desde Luján a la Capital me quedé dormido y soñé con milanesas napolitanas, con sanguchitos de miga y con tartas de queso. Cuando sos gordo y estás diez días sin probar sólidos, podés escuchar a tu propia grasa desintegrarse, porque el cuerpo, alarmado, empieza a comerse a sí mismo. En ese viaje de setenta kilómetros oí con claridad cómo me iba desapareciendo la grasa del cuello: es un sonido inquietante.

Llegué a la televisión muy justo de tiempo y me mandaron a maquillar. En general me da muchísima vergüenza este proceso, pero esta vez lo aproveché para mirarme en el espejo del camarín y comprobar que el esfuerzo del sirope no había sido vano: si estiraba el cogote lo suficiente, como quien huele el perfume de una mujer que ya pasó, el óvalo de mi cara dejaba ver algo de hueso.

Mientras me ponían el micrófono —otro suplicio de la televisión, porque te meten la mano por abajo de la camisa— me sentí liviano y seguro. Para mayor suerte, el periodista que me haría la entrevista también era gordo; esa ilusión óptica también ayuda. Podía haber espectadores que, al vernos, dijeran: ah, estos dos señores no son gordos, es mi televisor que ensancha. Durante un rato pensé que todo saldría bien, que por una vez mi paso por la pantalla no me daría vergüenza al día siguiente.

Entonces dijeron ‘aire’ y todo se fue al carajo.

Yo no lo noté enseguida, porque la pantalla gigante estaba a mis espaldas. Tardé un par de minutos en ver la imagen. La producción había elegido poner una foto mía de fondo. Una foto horrible de un yo anterior, un yo sin sirope, un yo pálido y afeitado, con una papada descomunal que aparecía en primer plano cada vez que me enfocaban.

Era como si la papada gigantesca me susurrara al oído: este eres tú, el verdadero, esta es tu imagen de cada mañana, la que ven tu esposa y tu hija al despertar, no importa cuántos sacrificios hagas ni cuánto líquido absorbas, recuerda, Jorge: todos tus esfuerzos por caretear mentón han sido y serán inútiles.

Momento exacto en que veo la papada en el monitor. —Video completo, acá

Estuve toda la charla mirando de reojo mi gigantografía fofa. Por suerte la conversación empezó a tomar un camino interesante de libros queridos, de infancia y de educación literaria; entonces, cuando promediaba la entrevista, dejé de pensar en la imagen que me apuñalaba por la espalda. En cierto modo fue peor. Porque mi cerebro, ya liberado del problema estético, de repente se acordó otra vez del hambre acumulado.

Hablábamos de Twain con admiración y yo pensaba en el huevo batido y crocante de un pastel de papas. Nombrábamos con cariño a Chesterton y yo fantaseaba con una porción de pascualina. Destacábamos la intensidad de Allan Poe y en mi cabeza solo había lugar para el arroz con pollo.

Tuve sin embargo un momento de enorme felicidad al final de la charla. Fue cuando el periodista, en forma de agasajo inesperado, me entregó una tarjeta. Un auspiciante del programa, un restaurante muy exclusivo de la Recoleta, me invitaba a almorzar o a cenar gratis.

“Me imagino que te gusta comer rico”, me dijo el entrevistador sin conocer mi drama interno, y yo pensé, mirándolo a los ojos, que solamente un gordo conoce las necesidades de otro gordo. Y me sentí hermanado y en deuda con él, como el león doliente cuando la pantera rosa le extirpa la tachuela del pie.

Ni bien se apagaron las cámaras no saludé a nadie y me fui. Ni siquiera me dejé desmaquillar en el camarín. Me calcé el morral y salí a la calle con paso firme. Llamé a un taxi. Me subí con la garganta seca, le mostré al conductor la tarjeta y le señalé la dirección del restaurante como lo hubiera hecho un sordomudo apurado.

Durante los veinte minutos en taxi, desde la calle Fitz Roy hasta Libertador al 1100, mi estómago se preparó para un combate desigual contra todo lo masticable de este mundo. Un gordo alimentado a líquidos durante días, con una tarjeta de comida gratis en la mano y toda la tarde por delante, se convierte en una máquina perfecta de segregar bilis y jugos gástricos.

Al llegar al restaurante, ya desde la vereda, supe que las cosas no estaban bien. Las sillas estaban patas arriba sobre las mesas, y dos camareros me miraron entrar negando con la cabeza. “Cerramos a las cuatro y media”, me dijo uno. Pregunté cuándo abrían de nuevo. “A las ocho”. Yo estaba en ese intermedio ridículo del mundo occidental, las cinco en punto de la tarde. Ese tiempo en donde la gente toma té o café o coge o trabaja o duerme la siesta o muere; pero nadie mastica.

Caminé por Ayacucho, buscando con los ojos un bar abierto, o un almacén, o una rotisería. Vi un local extraño sobre la esquina de Posadas y entré. En este punto tengo que hacer un paréntesis, porque lo que vi al meterme en ese sitio puso a mi hambre monumental en un segundo plano.

Había una barra al fondo, sí, y eso le daba categoría de bar. Pero al frente tenía una tabaquería, muy del estilo de lo que acá, en España, se llama un estanco. En el medio de la escena había silloncitos, un par de sofás, y mesas ratonas. Lo que me sorprendió no fue eso, sino un señor canoso, opulento, sentado en un sillón y fumando un puro.

Hace cuatro años ya que no se puede fumar en España bajo el techo de los bares. Dos años en Argentina. Yo ya empezaba a olvidarme de esa sensación maravillosa de los cafés antiguos, llenos de humo, donde se podía conversar, beber y fumar al mismo tiempo.

Me olvidé del hambre. Ahora solamente quería fumar sentado en uno de esos sillones, abrir mi portátil, leer mails, pedir algo con burbujas y volver a fumar. Elegí un silloncito de pana, no lejos del único parroquiano que me acompañaba con su puro inmenso. La camarera me trajo una tónica con hielo y limón. Saqué mi tabaco mirando para todos lados, con miedo a una represalia, y armé despacio. Encendí el cigarrillo. Nadie me dijo nada.

Durante media hora me sentí feliz. Leí mails, respondí consultas, bebí, fumé como un escuerzo, y entonces el hombre canoso, que estaba a mi derecha, empezó a hablar por su celular. No lo hacía en voz muy alta. Pero enseguida dijo una frase que me hizo parar la oreja. Dijo: “Duhalde ya está adentro”.

Para que el lector extranjero entienda, en Argentina hay dos Duhaldes. Uno es bueno, el otro es malo. Como el bueno se murió hace poco, el hombre del puro hablaba del otro, del expresidente del país. Y cuando un cincuentón de traje, con un puro en la boca, sentado en el sofá de un Cuban Club de Recoleta dice por teléfono la frase “Duhalde ya está adentro”, uno empieza a extrañar España.

Todo pudo haber terminado ahí, pero no terminó. Diez minutos más tarde se abrió la puerta y desde la calle Posadas entró el Adolfo. Bronceado, de impecable traje sport. Saludó al del puro, que se levantó de su silla y lo palmeó. El Adolfo dijo: “¿Seguro está adentro?”. El del puro asintió en silencio.

Para que el lector extranjero entienda, en Argentina solo a dos personajes se los reconoce con el nombre de Adolfo, a secas. Uno es bueno, el otro es malo. Como el bueno se murió hace un tiempo, el hombre que acababa de llegar era Rodríguez Saá, expresidente del país durante los siete días más largos del año 2001.

El Adolfo se sentó tan cerca de mí que tuve que mover la mesita ratona y reacomodar la portátil. Mantuvimos un brevísimo diálogo, muy amable. Yo le dije: “¿Te molesta la mesa?”. Él me dijo: “Si a vos no te molesta, a mí tampoco”. Y desde ese momento nuestros codos se tocaron durante una hora. Y mi oreja estuvo a treinta centímetros de su boca todo el tiempo.

Escuché, haciéndome el boludo, una conversación en clave de la que no entendí nada. “El que te dije”, “ahora no que hay sudestada”, “hay que mantenerlo aparte”, ese tipo de frases que solamente se entienden dentro de un contexto, y que únicamente dejan claro que son turbias. Esas frases que, dichas por ciertas bocas, hacen que el perro de pavlov que todos llevamos dentro empiece a temblar de nuevo.

Y allí fue, en ese momento, mientras el puzzle más rancio de la política argentina intentaba rearmar su estrategia, que descubrí el micrófono.

Primero me palpé el bolsillo y creí que era mi celular. Pero cuando lo saqué de su sitio noté que era más cuadrado y pesado, y que tenía una luz roja palpitante, y que tenía un visor con una frecuencia encendida, y que tenía un cable interno que seguía por debajo de mi camisa, un cable que terminaba en un corbatero abrochado en mi segundo ojal desde hacía horas. Justo un poco más abajo de mi papada.

De repente todo me pareció irreal. ¿Qué hacía yo, en un salón de puros de la Recoleta, codo a codo con un expresidente bronceado, tomando tónica y habilitando por mail a distribuidores holandeses de una revista, con un micrófono de C5N encendido a treinta centímetros de una conversación que había empezado con la frase “Duhalde está adentro” y que sabe Dios cómo terminará? ¿Qué hacía yo ahí, y no en mi casa fumando un cuete? ¿Por qué bebí sirope de arce con límón durante diez días? ¿Por qué, a los cuarenta y un años de mi edad, me sigue importando tener papada?

Pagué lo más rápido que pude mi tónica con limón y me subí a un taxi. Tenía que devolver ese micrófono urgente. Horas más tarde mi mujer me diría que había sonado mi teléfono mil veces en Luján, que la gente del canal estaba desesperada y que me odiaron mucho, porque después de mi entrevista venía otra y tuvieron que salir a buscar corbateros a otro piso.

Pero yo entonces no sabía todo eso. Yo viajaba en taxi por Buenos Aires, de camino otra vez a la calle Fitz Roy, y pensaba, con sorpresa, que no me había sorprendido en absoluto la conversación engañosa entre esos dos hombres en el salón del Cuban Club. Me habría sorprendido, pensé, si uno de los dos hubiera dicho “tenemos que hacer algo por este país de una vez por todas” o alguna frase por el estilo. Me hubiera sorprendido eso.

Dejé el micrófono en la recepción del canal, avergonzado y sin pedir disculpas. Y con el mismo taxi me hice llevar al bar Orsai de San Telmo, que ya estaba empezando a abrir las puertas.

En el bar me esperaba Comequechu con sus pizzas. Pero, no sé por qué, se me había cerrado el estómago.

Hernán Casciari
lunes 26 de noviembre, 2012


Podés ver a Hernán Casciari en el teatro


 Dario Ferreyra
02/09/2016 a las 15:30
Sólo en Buenos Aires......
07/03/2016 a las 18:51
Si la dieta del sirope de arce es muy conocida aunque realmente no es un dieta, es un periodo de detox para limpiar toxinas del organismo pero es verdad que se pierde peso ya que son 10 días tomando un preparado con sirope de arce.
 Fred Fonz Llonso
01/07/2015 a las 12:16
Da miedo de sólo leerlo, los dinosaurios siempre presentes lamentablemente. Una pequeña corrección, en el párrafo 7 dice: ...la que ven tu esposa y tu hija al "desperar"... Saludos Hernán
 magavie saulado
22/05/2015 a las 00:21
pavoroso
 LUCRECIA LUCIA CONTARINI
12/08/2013 a las 17:31
siempre genial !!!!!! ;)
 siriho redelico
12/08/2013 a las 00:01
QUE ODISEA"", SUERTE QUE TE ENCONTRABAS EN LA ZONA BIENUDA", MIRA SI TE DABAS UNA VUELTA POR EL CONURBANO BONAERENSE!!! IMAGINATE EL FASO"".ABRAZO""
 WWW...
16/04/2013 a las 18:09
Buenísimo! Este texto fue el primero que leí en ORSAI, y sigue siendo de mis favoritos.
 francisco cicciari
11/04/2013 a las 09:04
Muy bueno! nunca vi esa entrevista, cuando la vea si es que la veo algun dia. se me va hacer dificil olvidarme de tu cuento, un abrazo saludos
 andrés enz
04/04/2013 a las 07:22
por suerte no te quedaste a escuchar la parte de "ya llega el aníbal" - también tuvimos uno bueno y tenemos uno malo. y en esa conversación sólo entraba uno
 andrés enz
04/04/2013 a las 07:22
por suerte no te quedaste a escuchar la parte de "ya llega el aníbal" - también tuvimos uno bueno y tenemos uno malo. y en esa conversación sólo entraba uno
 andrés enz
04/04/2013 a las 07:21
por suerte no te quedaste a escuchar la parte de "ya llega el aníbal" - también tuvimos uno bueno y tenemos uno malo. y en esa conversación sólo entraba uno
 andrés enz
04/04/2013 a las 07:19
 andrés enz
04/04/2013 a las 07:18
 Mervei
24/01/2013 a las 05:55
Y yo que recien me entero que hay una bar Orsai en San Telmo con pizza!!!!
 Gaby
02/01/2013 a las 21:34
Esperaba que alguien lo preguntara, no lo preguntó nadie (creo): ¿qué es Sirope?
 taximetrista
03/01/2013 a las 01:49
Jaja. El sirope es como una miel, es un líquido espeso y dulce, puede tener cualquier sabor. ¿Viste las "salsas dulces" que hay en las heladerías para echarle arriba al helado? Normalmente de frutilla, chocolate, dulce de leche... esos son siropes.
 Gaby
03/01/2013 a las 16:07
¡Ahhhh gracias! Me sonaba a algo como eso, pero me parecía raro que algo así pudiese ayudar a adelgazar...Jajaja
14/01/2013 a las 02:36
googleen "cura de sirope de salvia y limon" y tendran a respuesta a sus preguntas.........
26/12/2012 a las 22:40
surrealista, me encanto,un abrazo
 Yogur
25/12/2012 a las 14:15
Hernán, como describir lo que leo. Entré en contacto con la revista y con tus escritos y con tu vídeo de presentación recién hoy, de casualidad, escribi un pequeño post en mi blog sobre una tremenda diarrea en Navidad http://martinguevara.over-blog.es/article-bife-de-lomo-y-aceite-ingles-113771016.html y un amigo me recriminó que dijese que en España al menos había bidet! y me mandó tu escrito de Cagar leyendo, un placer rioplatense. A partir de ahora se convertirá en una costumbre placentera leer estos blogs. Ojalá tenga tiempo para la revista también, eso signicaría que publiqué mis libros y me pude tomar un respiro! abrazo. Mirá vos , yo vivo en León, España, y hace un par de semanas estuve en Baires mi ciudad, y en san Telmo mi barrio fui a comer pizza a pirillo, a tomar algo al nacional, a casas de amigos, peor no sabía nada del Orsai, bueno la próxima vez será.
22/12/2012 a las 00:18
Fue lo primero en lo que pensé cuando escuché acerca de los saqueos, me da escalofríos saber sólo una partecita de las historias que se entretejen a nuestras espaldas. Lo peor es que hace varios años todos lo acusan, hasta hay libros que hablan de sus negocios sucios, y él sigue su vida tan tranquilo.
21/12/2012 a las 18:32
Esto parecía una locura cuando lo leimos por primera vez, hoy ya no pensamos que es otra historia inventada por el gordo...que miedo neneee
 German Alejo Gonzalez
21/12/2012 a las 15:41
No pude evitar pensar en esto cuando vi el tema de los saqueos de ayer...
 Juako
21/12/2012 a las 04:20
che, Hernan... cuanto de los saqueos de hoy estara relacionado con lo que escuchaste en ese bar??
 chicruz
15/12/2012 a las 04:51
La verdad,estuve el bar. Como explico que no tengo exactamente menos de 50 pirulos. Pero debo de tener unos 25 en digital(Internet). LO cual me lleva que no puedo conversar acerca de que pertenezco a grupos de Literatura, tengo un blogg y acceso a toda la información del mundo que siempre se nos vendió.Entonces dije, ya te había leído había disfrutado, y conocía bastante.Mi CDC(compañera de casa, pasa por el mismo problema, cuando con amigos de nuestra edad comentamos de Internet, grupos, etc. Empiezan a mirarte "raro2 con cara de que sos o te hacés. Por lo tanto inteligentemente pensamos, vamos a "Orsai", nos imaginamos notebook por todos lados y gente como nuestros hijos.Ahí vamos a estar como "chanchos", fuimos no había mucha gente ya entramos y nos sentimos como en "casa",se respiraba otro ambiente, vamos a ala "barra"vos sos "comequechu", meta abrazos y comenzamos a saludar pibes, de todas partes, al fin en familia.Foto al final con "comequechu"y comentarle, sabes lo que me pasa con Hernán, cuando estoy medio depre en internet, de repente se pone denso, voy y me leo algo de Casciari y me levanta el animo, nos reímos, si me dijo es su especialidad no sé como lo hace...Bueno hoy también.....
 nczynski urq
15/12/2012 a las 02:25
HOLA Y HABLANDO CON EXPONER DESDE LAS TRIPAS, LES ALCANZO MI FANZINE DIGITAL: http://issuu.com/calvariopolaco/docs/calvario_polaco_3

SALUDOS Y A VER SI ALGUNO QUIERE ENVIAR ALGUITO, suerte y ya veré de leerle el principito a mi hijo de 5 años pero con las advertencias de Mark Twain, claro.
 Marcos Forlenza
14/12/2012 a las 14:08
Fuera de joda parece que la foto de atrás es de la tota santillán
 Flavia Flash
13/12/2012 a las 14:46
yo me hubiese quedado a terminar de escuchar la conversacion como si nada total el microfono ya lo tenias ahi, lo podias devolñver despues u,u personajes nefastos si los hay...
11/12/2012 a las 22:27
Buenísimas las dos frases en que refiere al bueno y al malo al mejor estilo "juan y pinchame fueron al río". Al Adolfo bueno todavía lo extraño.
 Flavia Flash
13/12/2012 a las 14:43
pense lo mismo xD (de juanypinchame) ajjejjjajjej
 Santiago Uberti
10/12/2012 a las 16:55
Se te frunció, el estómago!
 Isismery
10/12/2012 a las 13:16
Excelente! la imagen en la cual te ves en el monitor me causó mucha gracia! luego vi el video completo y me reía por tu semblante, como queriendo decir: "¡que hdp! ¡justo esa foto van a poner!"
En cuanto al Adolfo malo...este país da para esto y mucho más...eso me da más miedo.
El Adolfo bueno: ¿será ABC?
Contenido de reportaje C5N: "miedo en el cuerpo, el papel causa miedo" Sí, eso es Poe, exactamente. Muy bueno! Saludos!
 Gaby
11/12/2012 a las 18:21
El Adolfo bueno es el GRAN Adolfo Castelo.
 Isismery
12/12/2012 a las 17:19
Como amante de la literatura y de Borges, lo primero que se me vino a la cabeza fue Adolfo Bioy Casares. Quizá dependerá de la interpretación de cada lector! Eso lo hace más entretenido...
 Gaby
02/01/2013 a las 20:53
Claro pero a Bioy Casares más se le dijo Bioy siempre, Adolfo es Castelo...
 charrua23
09/12/2012 a las 16:09
Sos y seras nuestro Sr Keating regordete.
Oh capitan , mi capitan

http://www.youtube.com/watch?v=hiWh4DGnWg4

abrazo de gol
07/12/2012 a las 16:11
Que miedo, y encima lo leo hoy...
 klóketen
04/12/2012 a las 16:48
jaja buenísimo.
04/12/2012 a las 15:23
Siempre tan mordaz usté. Dicho esto sin segundos sentidos. Un abrazo.
 Viri
04/12/2012 a las 10:12
Acabo de ver tu entrevista en Youtube, yo no te veo desconcentrado, como se dijo más arriba, todo lo contrario. Como madre, que no leyó a Mark Twain, sino a Corazón o Papaito piernas largas, jejeje, te agradezco tus comentarios y consejos, me parecieron piolas.
Una pregunta Hernán, cuál es el primer escritor que nombran en la entrevista?
 Paulilla
03/12/2012 a las 03:08
El otro día, extrañamente estaba levantada a las 8 de la mañana, desayunando en un bar en pleno centro porteño, cuando entró, saludando a diferentes señores, con su característica voz, D'Elía (En Argentina hay por lo menos 3 D'Elías famosos, dos son los buenos, no se murieron, son padre e hijo y excelentes actores, el otro es el malo, se llama Luis y con googlearlo es suficiente). Las conversaciones que mantuvo (cambió de señores un par de veces), fueron de, exactamente, la misma índole.
 Un Tal Lucas
07/12/2012 a las 05:53
es imposible ser político y ser impoluto. aún cuando seas el tipo más comprometido del universo, si realmente lo sos entonces los que se encargan de construir la realidad se van a molestar por su existencia. no se si será el caso de Luis D´elía, pero partamos de la base de que no lo conocemos sin la mediación de otros. Quién te dice si los Délía actores no son unos forros?
02/12/2012 a las 21:20
dale más duro al sirope, jorge y confesá: cuantas porciones te comiste con el estómago cerrado?
 LULA
02/12/2012 a las 02:32
Estas historias solo pueden pasar en Buenos Aires, seran estas cosas las que la hacen tan cautivante a pesar de todo?
 Pepe
30/11/2012 a las 14:24
Hernan,
me gustó la entrevista, sobretodo para mi que siempre ando pensando como incentivar en mi hija la lectura. Solo queria preguntarte su opinión acerca de los libros de Harry Potter ¿recomendarías su lectura?
saludos
01/12/2012 a las 05:35
Permiso! En Orsai 3 (que se puede descargar acá) hay un artículo sobre Harry Potter muy interesante de Ana Prieto. Recomiendo su lectura, y recomiendo leer a Harry Potter a cualquier edad...
 Kat
01/12/2012 a las 19:01
Adhiero a las palabras de Kariu.
Y a Pepe le recomendo prohibirle la lectura a la hija. Tal vez es una buena forma de asegurarse de que lea...
 light on mars
30/11/2012 a las 03:48
eso más que el cuban club era el tren fantasma del italpark Hernán.
29/11/2012 a las 22:08
Hace ya muchos años cuando de niño ayudaba de mala gana a mi madre a servir las cervezas a los clientes extraños. Uno de niño siente más esas cosas sobre las personas grandes. Los extraños hablaban de todo y se reían. Casi siempre usaban palabras que no entendía. Un día pronunciaron una oración magnífica que anoté con rapidez para buscar luego su significado pero luego lo olvidé. Esto no trascendió hasta un par de años después cuando volví a encontrar la frase escrita en la última página de una revista de crucigramas ya vieja y oliendo a olvido que había sobrevivido debajo del tocadiscos de mi padre. Leí al frase nuevamente y me di cuenta que era un insulto. Entonces no me sorprendí que fuera pronunciada por aquellos autores alejados en el tiempo. Ellos eran unos concejales de mi pueblo natal y en medio de la euforia de la cerveza con todo el calor de la costa atlántica colombiana, uno de ellos le había dicho a su mejor amigo Lo he recordado todo con esta entrada del blog de Orsai. Y me he animado a escribir la historia completa. Cuando la acabe se las comparto a todos. Saludos desde Colombia.
29/11/2012 a las 22:12
la frase fue "Que me vas a reprochar a mi, tú que eres el prototipo de la gente baja". (lo siento escribí la frase entre signos de mayor y menor y se ocultó)
29/11/2012 a las 17:47
Olvidé preguntarte, Hernán, ¿viste la película original La Guerra de los Botones, la que es en blanco y negro? Conmovió mi infancia!
29/11/2012 a las 16:29
No es realismo mágico; es, como dijo Carpentier, lo real maravilloso ;)
  Juan Sebastián Olivieri
29/11/2012 a las 16:03
Hablando de otra cosa: Nunca llegaron la 9 y la 10, ¿Qué está pasando?
 Juan Pablo Rebuffi
09/12/2012 a las 03:16
Leyendo a todos ustedes, amigos, en este bello sitio, me veo obligado a elevar el tiro esos milimetros e impedir en esta instancia que el tiro que tenia planificado para el entrecejo de alguien en otro momento, sirva solo para asustarlo y me sirva para darme cuenta que es mejor asi.
Salud.
 Titania
29/11/2012 a las 13:42
Que genial! la verdad q haces q cada lector imagine la situación de un modo tan pintoresco! Y el hecho de escuchar tus llamadas en Vorterix le agrega al relato tu voz en mi cabeza! Exquisito! Cariños!
 elpenta
28/11/2012 a las 19:58
excelente texto Hernan.....me pregunto si esta gente conocerá una de las frases que hizo grande a la Argentina..."anda a hombrear bolsas al puerto"...que no es Madero, obvio!
 Mosolamo
28/11/2012 a las 19:27
Genial!! Que situaciones copadas te pasan Andrés!

Cuando despedimos el año? Todas tus historias merecen un brindis y que brindis (a menos que seas testigo de Jehova)!
29/11/2012 a las 05:07
Andrés, te hablan.
 Mosolamo
30/11/2012 a las 15:21
Y vos Hernán querés venir?
 Diego Spucches
21/12/2012 a las 00:14
Juajua
28/11/2012 a las 18:39
Sos hermoso Cayota. Y lo sabés. Y ahora sé que sos coqueto. Besos y disfruté muchísisisimo de la entrevista. Salú.-
 agu rafaelino
28/11/2012 a las 17:49
soy nuevo en orsai, estoy muy bobo con el blog. no puedo salir de esta computadora y pasar un buen momento reemplazando totalmente a youtube y facebook. no se si esta bien dejarme llevar por las palabras de hernan pero lo disfruto..
 Nostrasladamus
28/11/2012 a las 17:31
Me enteré de vos por un comentario en la radio de tu libro "Mas respeto...", después me autoregale "El pibe que..." (lloré de la risa), me entusiasmó y me encantó participar del proyecto de la revista. Las leí a todas de manera casi completa y llegué a ésta conclusión:
Escribis bassstannnnte bien loco..
 Nostrasladamus
28/11/2012 a las 17:18
28/11/2012 a las 04:36
Me llama la antención la despolitizada liviandad con que ha sido tomado por aquí este texto tuyo. no?
 diego
28/11/2012 a las 13:16
FERMAR, arriesgo una teoría de por que no se politiza el texto, y creo que tiene que ver con el hecho de que por norma, las discusiones sobre religión, política y fútbol son precisamente eso, discusiones y no un debate serio. Si yo acuerdo con el tono del post de Hernán una parte me tildará de choripanero de la cámpora, mientras que si planteo ciertas contradicciones paso a ser un empleado de la corpo. En lineas muuuuy generales, creo que los lectores argentinos del blog están mas cerca de Pino Solanas que de Macri, y opinar en contra de esa línea es casi equivalente a actuar como un troll. slds. diego
  Juan Sebastián Olivieri
28/11/2012 a las 15:37
Sospecho, con cierta proximidad con la alegría, que los enamorados de Orsai estamos bastante maduros al respecto.
Eso parece que nos permite mirar unos milímetros más arriba.
¿Será el resultado lo que da la imagen despolitizada?
No se.
Pero liviandad no abunda afortunadamente.
28/11/2012 a las 19:10
Hola Juan, Diego.
Contextualizo un poco: No creí que alguien me fuera a responder, plasmé por escrito una impresión que tuve al terminar de leer los comentarios que había hasta ese momento.

Al finalizar el texto de Hernán lo primero que pensé fue en ver los comentarios. Hace tiempo ya comencé a leerlos cada vez menos (hubo una época del blog orsai, en que para mí los comentarios eran inescindibles de del texto principal), ahora ya casi nunca leo más que por arriba.

Quiero dejar en claro que esto está lejos de ser un reclamo o diatriba para con los comentaristas. Nos considero a este grupo de participantes de apariencia aleatoria y no muy bien identificados una parte fundamental de todo este proyecto, lo sigo desde mediados de la década pasada, cuando era un blog popular, y si hay algo que Orsai hace es confirmar que algo bien distinto a su entorno y sin embargo dinámico, puede superarse a sí mismo constantemente.

anyway, prosigo:

Creo que pensé en los comentarios porque en este texto Hernán expone lo que rara vez, una postura política sin metáforas, no dice qué es lo que quiere (eso arruinaría la literatura) pero nombra lo que no quiere. (y ojo, no me olvido que lo de Hernán es, dije, literatura, y lo que dibuja con el texto puede ser más o menos ficcional y no tener mucho que ver con las ideas de su fuero interno, si es que realmente existe un fuero completamente ajeno a lo literario en Hernán).

Yo, Juan, después después de leer tu comentario releí las repercusiones para ver si me había perdido algo. Pero todo lo que veo es la tradicional y siempre divertida carrera de pris, observaciones sobre los mecanismos hilarantes, (probablemente la característica más atrapante en primera instancia de los textos de Hernán), y bueno, algunas felicitaciones, no mucho más. Para mí eso es liviano. Lo de despolitizada, bueno, quise afinar, porque la repercusión podría haber sido politizada e igualmente liviana (en los términos en que la plantea Diego, antinomias insípidas hasta lo kitsch).

-pausa de 5 minutos-

Me acabo de releer y descubro que ya no creo que Hernán no deje traslucir en sus textos posturas sobre hechos de actualidad, que fue lo que me pareció una novedad en principio.
Lo novedoso ahora resulta ver un tema tan en tapa de diarios de Argentina. Suele, ahora creo recordar, mencionar más actualidad española, supongo que Ockam derivaría que tendrá que ver sencillamente con el contexto. Estuvo aquí en Buenos Aires y habla particularmente de nosotros.

Para resumir, no buscaba en los comentarios voces a favor o en contra de nada. Pero sí, tal vez, alguien que comparta mi sorpresa.
Por ahí me sorprendo muy fácil, vaya a saber.
 diego
28/11/2012 a las 22:46
Creo entender la sorpresa y aunque parezca mentira la comparto, pero últimamente en Argentina hemos pulverizado la capacidad de debatir ideas. Hay una polarización tal que tenemos dos postura a asumir: o somos incondicionales o somos enemigos/traidores. Para no huirle al tema creo que la anécdota de Hernán no debería sorporendernos, desde tiempos inmemoriables la política se hace en lugares con poca luz y entre susurros. Hernán plantea una idea con la que disiento y es la de los Duhaldes y Adolfos buenos y malos, por que de última en política todo es relativo, parándome en la vereda de enfrente podría decir que el Duhalde "bueno" ideó con Gorriarán Merlo el copamiento de La Tablada en plena democracia y que el Duhalde "malo" apadrinó a un ignoto gobernador patagónico a comienzos de la década pasada. La figura del "enemigo oculto y golpista" puede abrir la puerta para que muchos usen esa excusa para cagarse en la democracia, con la excusa de protegerla. La anécdota de Hernán podría haber tenido otro bar en otra zona con otros personajes y nos seguiría quitando el apetito, lo que quiero decir es que no me dá "miedito" esa reunión por que hace décadas que nuestro destino se define en esos ámbitos, lo que sim siento es un poco de desesperanza por ver que cada dia que pasa se nos hace mas dificil salir de donde estamos. slds. diego
29/11/2012 a las 05:06
Hubo un par de textos de este año («Caretas» y «Liberen los libros») en donde abordo una visión de la actualidad. Y la conversación que se generó en los comentarios también fue respetuosa. Yo no la llamaría superficial, sino más bien tranquila y buena onda.
30/11/2012 a las 13:30
Coincido con Hernán y con Diego, internet no se ha mostrado como un medio muy práctico para debatir o discutir sobre política, fútbol, religión, etnias y tantos otros temas. En facebook, por caso, son repetitivos los masivos comentarios pletóricos de furia, las interpretaciones erróneas (potenciadas en la pésima redacción y ortografía que nos rodea en los medios digitales). Hace tiempo que leo, pienso, coincido o no los textos o comentarios que me parecen interesantes, pero trato de no participar en discusiones que entiendo que deben realizarse en otros ámbitos. (Sin dudas mi comentario es tranquilo y buena onda, o no?)
 Elisea
30/11/2012 a las 23:17
Personalmente considero que una de las características de lo que escribe Hernan, lo cual nos llama como luz a las polillas, es el hecho de tomar como literatura de la placentera lo que escribe, que nos quede siempre esa duda si lo que nos cuenta paso dentro o fuera de su cabeza (una parte chequeable by youtube) y no nos ponemos a realizar análisis de las anécdotas que nos cuenta.
Para que se nos quite el hambre tenemos tantos medios que nos aporrean a diario, sea cual sea tu ideología política, tu credo o afición deportiva o aún la falta de ella.
Agotada de palabras a medias que a veces no logro descifrar en los "twits", "sms", "face", etc; encontrar algo digno de ser leído, de encontrarme con gente que sin haber visto jamás, siento tanto más cerca que el pibe en el colectivo o el contacto en mi face, porque simplemente compartimos este mundo, esta comunidad que es Orsai, donde hasta los comentarios están bien escritos y tienen su cuota de chispa e ingenio.
No comparto con Diego la idea de que los argentinos no tengamos más capacidad para debatir ideas, o al menos no la parte que anda dando vueltas en este blog, sino que simplemente estamos disfrutando, llenándonos los ojos, el alma, la cabeza, con algo bueno, evitando o esquivando el maldito estrés por un rato.
Mi lectura de esta entrada y todos sus comentarios son a fin de regalarme un momento Orsai, salgo del juego, pateo al límite entre las responsabilidades y mi divertimento y vuelvo a la cancha donde gambeteo mi partido diario, como todos supongo.

Mientras leía masticaba cada vez más lento las minifacturas que están junto a mi café mientras pensaba en mi papada y en la panza cuando se acerca tiempo de bikini (más que acercarse casi aplasta) y estiraba el cuello y disfrutaba, sin pensar ni un segundo en el anecdotario político ni intentando descifrar cual es la nueva rosca que se daba, sino simplemente pensando "que genial este hernán como escribe!!!"
Sólo resta decir, como siempre, que para mi fue un placer encontrarme con todo esto, con la magia que significa hasta por el hecho mismo de ser virtual lo cual nos hermana en un espacio sin fronteras ni limites de ningún tipo.
Evidentemente tu sorpresa y la de diego deviene del ser argentinos ya que, supongo y sólo supongo, que los lectores de otros países ni se cuestionaron la veracidad o ficción de esta anecdota, ni se les cerro el estómago ni nada de nada simplemente porque estos personajes son sólo otros tantos de los cuentos de Hernan.
Saludos a todos por aquí
07/10/2013 a las 00:43
Interesante lo que escribís y me adhiero en que encontramos muchos un espacio para poder disfrutar una buena lectura de cosas tan reales que parecen fantasía o tal vez al revés.
 Fabrizio Scalfino
28/11/2012 a las 04:20
Qué hermosa facilidad de atraparme tenés, Hernán. Primer comentario de los, ojalá, muchos que haré en estas secciones. Por otro lado, los resabios rancios del PJ otra vez unidos...parece que Saa arrugó otra vez, como cuando Duhalde lo hizo renunciar después de 7 días y 1000 promesas.
  Gael Simas
28/11/2012 a las 04:19
Lindo relato!
*la que ven tu esposa y tu hija al desperTar (falta la t)
27/11/2012 a las 22:39
Excelente. me encantó el relato. Que falla no conocer más del final de la conversación turbia.
 Neuquina
27/11/2012 a las 20:12
La reunión de estos dos personajes me dió un escalofrío casi tan intenso como sentí la primera vez que leí a Poe.
27/11/2012 a las 20:00
Y pasa el tiempo, el gordo viene y se va, se hacen fiestas increíbles en el bar Orsai, todos conocemos a Juan Sklar y el indio sigue dando explicaciones después de cada publicación que lo nombra:
http://www.rollingstone.com.ar/1530702-carta-del-indio-a-rolling-stone
27/11/2012 a las 18:05
Shake it! Shake it, baby!! Shake your ass out in that street, you're gonna meke us scream someday, you're gonna make it big.
  Fede Marplanauta
27/11/2012 a las 16:52
Que lindo que escribis!
Esto es 100% Orsai.
Se extrañan mas relatos de estos, como en los viejos tiempos.
 Pablo Gauto
27/11/2012 a las 15:00
En cualquier momento te llega la citación para declarar como "testigo"
 Vincenzo Delre
27/11/2012 a las 13:27
Hola Hernan, has pensado fichar a Guardiola para el 2013? :P
Haces un trabajo espectacular, el dia que quieras divulgar Orasi afuera de los confines de habla hispana cuenta con toda la gente que te sigue en Italia. Saludos a toda la familia Orsai.
27/11/2012 a las 07:39
La papada tendría que tener otro nombre. Es un nombre simpático para una de las cosas más desagradables que tenemos. Yo diría un "vergaza" o "putada"...
 PaZ
27/11/2012 a las 03:39
A la pipetua!!!!! menos mal que saliste corriendo... pero, a dentro de que cosa esta Duhalde esta vez??? una vez mas, creo que nosotros la tenemos adentro...
Que susto Casciari!!!
Unos besos.-
27/11/2012 a las 03:26
"Hace cuatro años ya que no se puede fumar en España bajo el techo de los bares. Dos años en Argentina."
¿No es al revés? Me suena que hace más de dos años que no se puede fumar en los bares en Arg. Perdón la curiosidad inconducente, me salió pensarlo al leer. Es ese ojo maldito de chequear datos que a veces no podemos apagar los editores.
El resto, por supuesto, bárbaro, como ya nos tenés mal acostumbrados. Abrazo.
27/11/2012 a las 04:42
Depende de cada provincia. Fueron leyes provinciales las que fueron prohibiendo.
 Elisea
30/11/2012 a las 22:22
De España no tengo idea, pero recuerdo muy bien que en Buenos Aires no se podía hace 4 y yo no me acostumbraba..
 ANGELES OBARRIO
07/12/2012 a las 01:39
En España fue a finales de 2010 (o principios de 2011) y en Argentina un par de años antes...
27/11/2012 a las 01:53
Yo creo que si les importara un poco la cultura sabrían quien es el gordo y no hubieran hablado ni en pedo. o tal vez no lo reconocieron por lo flaco que está.
Esperemos que salga una versión 2 de esto sin censura, así contás cómo están planenado rompernos el orto entre todos los garcas
 Randal
27/11/2012 a las 00:23
Canales de televisión con entrevistadores gordos, restaurantes gratis cerrados, politicos oscuros en bares cubanos,taxis con la bocina fácil y estomgos abstemios que no dejan pensar. Pero vos insistis con vivir en Barcelona...
27/11/2012 a las 00:16
Como siempre, todos creen que te pasó la mitad, y la otra mitad la inventás. Y en realidad muchos sabemos que sólo contás la mitad de la historia.
Sólo le pido que nos diga cuándo. Cuándo será. Vamos, no sea alcahuete. Díganos cuándo.
 Carangueisho
26/11/2012 a las 23:38
Casciari, diga la verdad. Se quedó hasta el final de la charla entre "Mister Puro" (usted sabe su verdadera identidad, pero sé que no puede develarla) y el Adolfo. Lo que escuchó es de tremenda importancia para el devenir de los Argentos. Una vez que los planes fueron puestos sobre el tapete, pensando estos señores que Usted era un "Gordito inofensivo" (esas fueron las palabras exactas que se usaron en el mitín), intempestivamente usted sacó el micrófono de entre sus ropas con bastante torpeza, habida cuenta del cableado interno al cual estaba sometido el mismo, y los amenazó lanzando todo tipo de improperios mientras les enrostraba el aparato (el micrófono), con la misma cara de alienado que uno imagina que pondría Van Helsing mientras amenazaba a Drácula con un crucifijo. Solo ustedes tres, el mozo que los atendió, el barman del fondo y yo, sabemos de que bueyes encontrados hablaron luego de que sus amenazas surtieran efecto. El mozo y el barman hasta el momento no han vuelto a sus hogares. Y yo tampoco.
 Usuario Anónimo
26/11/2012 a las 23:24
Sólo un grande puede transformar una anécdota graciosa en una película de terror.

Leí la historia apenas publicaste en facebook, y todavía siento escalofríos.
 sebawabes
26/11/2012 a las 22:47
Que lindo Recuerdo "La Guerra de los Botones" fue uno de mis libros de la infancia, es de la Colección "Mis Libros" de Hyspamerica Ega. Y uno de los mejores insultos: "te vamos a llenar el culo de vergajazos"!!! Lo conseguí a principio de año en mercado libre, hay varios de $15 a $45
 Federico Báncora
26/11/2012 a las 21:41
espero que hayas delirado de hambre y la supuesta conversación que escuchaste haya sido solo producto de tu inanición... si no es así habría que denunciarla...
 Juan Pablo Cassain
26/11/2012 a las 21:59
Aflojemos con la paranoia golpista. ¿Qué habría que denunciar? ¿Qué Duhalde acuerda con Rodriguez Saa? ¿Vos pensás que dentro del propio gobierno no hay rosca política de este tenor (como mínimo)?
26/11/2012 a las 21:18
Déjate de siropes y de polladas!!... podía haber conseguido disimular esa papada en diez días a golpe de manjares sólidos, con olores increíbles y sabores de otro mundo. El disco de "Papada´s Reduction" también tiene cara "B" y es alucinante!!...muerte al sirope guarro, a los brebajes milagrosos y a los que nunca se fueron.
27/11/2012 a las 02:54
Gitano, si el gordo no te da bola acá hay otro gordo que espera ansioso esas recetas bajar panzas a golpe de manjares sólidos.
 Kat
29/11/2012 a las 12:30
Gitano, largá prenda! Yo también quiero escuchar la cara "B" de ese disco...
 Lara
26/11/2012 a las 20:53
Jajaja gracias porque ahora cada vez que vuelva a ver el video me voy a concentrar pura y exclusivamente en tu foto de atrás. Maldición!
 RidLohman
26/11/2012 a las 20:04
Este comentario es sólo para ver mi foto.
 Juan Pablo Cassain
26/11/2012 a las 20:03
¿Tan nefasto te parece Duhalde? Pensá que en reuniones de ese tipo, él y otros deben haber decidido en 2003 que el candidato iba a ser Nest... ¡Ups!, ya entendí...
 Ivan Calcagno
27/11/2012 a las 20:11
Nestor vive!
26/11/2012 a las 19:57
Entonces... seguís siendo "El ñoño que arruinaba las fotografías"!!! Excelente relato!
 Mariano Vidal
26/11/2012 a las 19:44
Sigo sin sacar quién es el Adolfo bueno. Tenés el Adolfo malo de la Puna y el Adolfo malísimo de Munich. También está Adolfo Res, que es un prócer porteño desconocido para cualquier ser humano que no sea hincha de San Lorenzo. Hay un Perez Esquivel, un Bioy Casares y un Cambiasso, que son los tres más importantes si pones a Google a que termine la frase. Para mí, el más importante siempre fue el que traía a Papa Noel, hasta que muy entrado en años aprendí que se llamaba Rodolfo, y que (Spoiler alert) Papa Noel eran los padres.
26/11/2012 a las 21:27
Tenés razón, no sale el Adolfo castelo en Google.
26/11/2012 a las 19:25
El libro "La Guerra de los Botones", que vos decís, me parece que es de la colección "Tus Libros" de Ediciones Anaya... Y no, a mí no me dejaban llevarlo al colegio, jajaa.
En cuanto al video, gordito querido... ¡Cuánta facha!!
Abrazos.
26/11/2012 a las 19:00
Esas cosas te pasan solo a vos!!!

Mediante cadena de mensajes, nos fuimos alertando entre lectores, que estarías en "Esta noche, libros" a las 22:00 hs. Y nos apropincuamos con el fin de verte/grabarte/gozarte para finalmente descubrir que la nota fue groseramente CORTA!!!
Así que gracias por este bonus track.
 diegoush
27/11/2012 a las 01:28
Coincido con la duración de la nota.
26/11/2012 a las 18:41
Adhiero profundamente -como gorda total que en los últimos años redujo algunos kilos a fuerza de ensaladas- a que hay pocas cosas que te cierran el estómago, y ésta, sin dudas, es una de ellas. Y aceptando el riesgo de parecer superficial frente a lo serio que se pone el texto entre los Duhaldes y los Adolfos, me hermano con vos en el tema papada, en las mierdas de dieta para que no te culeguen las partes que se ven, y en la sensación de que la buena literatura tiene mucho que ver con la buena comida, hayas tomado o no sirope de arce. Yo quiero ser como Alejandro Dumas (¿viste alguna foto suya?), escribir folletines, un diccionario de cocina y comer y estar de partuza como pocos. Pero a mí me detiene -sobre todo- lo que mi mamá comenzó a llamar "brazazos" (¿o brasazos?) cuando cumplió 45. Yo acabo de cumplir 40 y la amenaza (cada vez más visible) de colgajo que no me permitirá usar camisetas sin mangas en un futuro próximo, me detiene ante la natural y gorda necesidad de desayunar con facturas y alfajores, comer con pan de todos los tipos, rematar con postres con dulce de leche y (cómo extraño esto en España) tener el número de teléfono de la heladería a domicilio como uno de los contactos que se marcan automáticamente. Y escribo esto mientras huelo el aroma del pancito que me estoy haciendo para tomar mate. Eso sí, integral (snif...)
 Rom Formento
26/11/2012 a las 18:37
que buen inicio para una novela!!!jaja
lástima que sea tan real, ¿cuál será el final?
 SATO
26/11/2012 a las 18:35
2001... que época nefasta... el único recuerdo positivo de esos años es que Racing salió campeón!
26/11/2012 a las 18:23
Puedo creer que los muertos políticos revivan, que escuches sus códigos mafiosos y que fumes en Recoleta codo a codo con el Adolfo. Lo que me parece realismo mágico es que hagas una dieta tan estricta durante diez días. Besos!!
27/11/2012 a las 02:52
Adhiero 100%. Lo de la dieta no te lo cree nadie.
 diegoush
26/11/2012 a las 18:07
Aceptálo. La papada no te va a dar tregua. Lo se porque yo ya baje los brazos, me ganó. Lo mismo le pasa a la argentina con los Adolfitos y Eduarditos, en el momento en que te sentís recuperado de ellos aparecen a tu espalda y cagan la historia.
PD: voy a ver ya mismo la entrevista de nuevo, quiero ver cuando te da la tarjeta del morfi. Jajaj
 unicornio plateado
26/11/2012 a las 17:54
saludos a Duhalde
 Milpe
26/11/2012 a las 17:54
JAJAJA!!!
Gordo sos lo más!!!
Admiro tu manera de escribir y esa increíble facilidad para poner por escrito lo que pasa por tu cabeza.
Riquísima anécdota... Cuak!!
 NandoYuriyork
26/11/2012 a las 17:37
Jajaja. "Y me sentí hermanado y en deuda con él, como el león doliente cuando la pantera rosa le extirpa la tachuela del pie". Que buena!
26/11/2012 a las 17:35
y por cierto... no quedó grabado nada en el mic? onda la pistola desnuda...??
26/11/2012 a las 17:33
"Momento exacto en que veo la papada en el monitor. ". me hizo acordar al capítulo de Los Simpsons cuando Bart frena el video en que Lisa le rompe el corazón a Rafa!!!!!!
 Clau
26/11/2012 a las 17:17
lo que necesitaba para el ia de hoy
 Pinchegorro
26/11/2012 a las 17:10
Las ganas con la que miras el voucher al final de la entrevista es impagable!
26/11/2012 a las 16:54
No quiero dudar de tu sinceridad Hernan, pero espero que no sea cierto. Cuando escucho o leo estas cosas, siempre espero que no sean ciertas. Igualmente muchas gracias por contarlo.
26/11/2012 a las 16:56
¿La papada? Es MUY cierta.
26/11/2012 a las 18:46
Si, sigo en la lucha de no llegar a la "adultez", espero tener 40 y que no me importe la papada. Con 27 años sigo dando batalla con la supuesta madurez.
26/11/2012 a las 16:53
Qué mejor remedio para el hambre que un sustito
 Bruno
26/11/2012 a las 16:47
Distribuidores holandeses reportandose! Que lindo ser una pequeña -pequeñisima- parte de una de las historias de Orsai! Aguante el cholulismo literario!
26/11/2012 a las 16:38
Igual el relato me encanto
 Letoleticia
26/11/2012 a las 16:36
Gordo encubierto!!!
26/11/2012 a las 16:35
No me quiero hacer el Sherlock, pero cuando te dan la tarjetita sale un graph que dice Sottovocce Puerto Madero...
26/11/2012 a las 16:50
Sí, hay uno también en Puerto Madero.
 alexandra judith
26/11/2012 a las 16:33
 alexandra judith
26/11/2012 a las 16:33
Buenisimo todo!!! ya salio ese programa??, otra cosa, cuando un tipo es inteligente, gracioso no importa ni su papada, ni sus kilos de mas Hernan, asi que relaja, y de la conversa que decir... es bueno saber donde se juntan y seguir pensando que no tenemos nada en comun, besos!!
26/11/2012 a las 16:33
Hernán, como Mata Hari está claro que no por mucho sirope que le demos al cuerpo. Pero mejor así, que si averiguabas algo y lo publicabas acá, andá a saber....
26/11/2012 a las 16:29
Si no fueras tan suelto de palabra en tu blog, ya te estaría llegando algún mensajín de la SIDE...
26/11/2012 a las 16:25
Mozo, la cuenta por favor.
 Estefi
26/11/2012 a las 16:24
¡Muy bueno, Hernán! ¿Nadie más lo interpretó como que...? Nada, mejor no tocar el tema. :)
26/11/2012 a las 16:23
Pah, y en "vida privada" lo publicaste.
 martinianon
26/11/2012 a las 16:22
Y al final volviste a morfar con el ticket?
 JJ RICHARDS
26/11/2012 a las 16:20
lo que engorda es la emoción dicen...
26/11/2012 a las 16:17
Tremendo!!!!
26/11/2012 a las 16:15
Hay lugar en Barcelona?
26/11/2012 a las 16:12
Genial. Me imagino, camino al canal, las porciones de pizza bailándote en sunga. Ya busco en internet tu papada en primer plano jaja
26/11/2012 a las 16:11
estabas del orto y querías bajonear...
26/11/2012 a las 16:10
Como no avisan que vas a salir en C5N?
Eso me pasa por no ver televisión.

NOTA: Ese debe ser el único programa que merece ser visto en la tv argentina. Grande Rosin y la muchachita de lentes
 Usuario Anónimo
26/11/2012 a las 16:05
Viste que al final no se fue nadie, se quedaron todos y son los mismos. O mucho peores.
26/11/2012 a las 16:02
Impresionante! A pesar de llevar casi 13 años viviendo fuera de Argentina, me pude imaginar cada momento de la situación del bar, las caras de los políticos, los distintos tonos que pondrían al pronunciar las frases "Duhalde está adentro", "hay que mantenerlo aparte"... Indudablemente el sirope detox es un viaje de ida...
 bea
26/11/2012 a las 16:01
Ver la nota que te hicieron y saber que en ese momento estás pensando en comida no tiene precio!!!!
26/11/2012 a las 15:59
"C5N": "Casciari, 5 kilos, Nervios", esa es otra clave como la del lenguaje cifrado del Adolfo. Hernán: como siempre, escucharte es como estar tomando mate con vos en el patio de casa, generás esa energía íntima de dos amigos que conversan abajo de una parra. ¡Crack! Abrazo grande.
 Kiki
26/11/2012 a las 15:55
Anecdotón!!! Me encantó
 Emi
26/11/2012 a las 15:55
Escalofriante... más que un cuento de Poe.
26/11/2012 a las 15:54
Pensé que te iban a ver el micrófono, como le pasó a Bart con el Gordo Tony...
 Sil Kosten
26/11/2012 a las 15:53
simplemente genial
 Calfuman
26/11/2012 a las 15:52
Che Hernan, podrías ofrecerles el negocio onda Cormillot al Adolfo. Si con vos pudo....Solo tendría que hablarles. A mi con 160 kgs. Con solo leer tu relato se me cerro el estomago. A la mierda el asado del mediodía!!!!!
26/11/2012 a las 15:51
Qué divertido Hernán! Nada más a vos te pasan esas cosas!! Siempre que te leo me pregunto... ¿será verdad? Sos un grande!

Intentaré ver la entrevista por youtube!
26/11/2012 a las 17:32
En serio te parece divertido? Dónde vivirás? A lo mejor muy lejos de Argentina... porque acá, a mí, al menos, lo que cuenta Hernán me da escalofríos.
26/11/2012 a las 15:50
hablemos en código que el gordo trae micrófono...
 Paulo
26/11/2012 a las 15:49
Top 20 !!!
  Juan Sebastián Olivieri
26/11/2012 a las 15:49
¿Por qué no arreglás con Szifrón la segunda parte de Tiempo de Valientes? Ya tenés medio libreto
 Inimpus
26/11/2012 a las 16:00
Leía y pensaba lo mismo...
26/11/2012 a las 15:49
Y qué más escuchaste? y qué pudiste deducir??
26/11/2012 a las 15:46
Top 20. Dicho sea de paso, en casa vimos la entrevista. Ni nos fijamos en la foto que a vos te obsesionaba. Es verdad que te vimos más flaco. Pero eso es al margen. La charla fue sin disperdicio. Marido e hijo mayor terminamos hablando de nuestros libros, lecturas, búsquedas y con orgullo vimos todas las coincidencias que tenemos con vos. Nos sentimos, ¡je, ejem, compartimos gustos! Una complicidad más... Lástima tu encuentro cercano del tercer tipo. Esperamos que además del hambre no te haya quitado el sueño. Abrazo de gol desde Córdoba.
26/11/2012 a las 15:44
Bueno, entre que abrí y mandé, pasó agua bajo el puente. Repito mensaje para agradecerte el post porque la verdad, se extrañan cuando estás ocupado en otras cosas y no nos contás algo tan así como contás vos las cosas, haciéndonos creer que es re-fácil y que somos amigos de toda la vida...
 ernesto dilorenzo
26/11/2012 a las 20:34
ssssssssssssiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
26/11/2012 a las 15:44
Por cierto, necesito hacer la cura del sirope durante los siguientes siete días jeje :p
26/11/2012 a las 15:43
Increíble!!!!!! Parece de películas gordo!
(...Ese tiempo en donde la gente toma té o café o coge o trabaja o duerme la siesta o muere; pero nadie mastica...) eso me mató! jajajajajajja

Un beso!!!!
 imor
26/11/2012 a las 15:42
Eso tienen que aprender los españoles: que crisis es cuando diez años después una conversación de un par de cerdos oída de refilón te da ganas de volver a la Catalunya de hoy.
 Oscar Zarate
26/11/2012 a las 15:42
Graciosísimo el relato. La entrevista la vi en directo y siempre me dio la impresión de que estabas desconcentrado. Imaginé que era porque te hacían hablar de cosas ajenas a la revista o los libros actuales, nunca imaginé lo del hambre. Y lo otro es alarmante. La política argentina debe haber sido la inspiración de Shyamalan para filmar Sexto Sentido. Hay muchos muertos, pero no saben que están muertos y siguen llevando vidas normales.
26/11/2012 a las 15:41
eh, qué pasa que no hay nadiesss
 Calfuman
26/11/2012 a las 15:41
Del salame mercedino y las pizzas del comequechu a sirope y limon......Merde!!!!!
26/11/2012 a las 15:40
Tenes futuro como agente de la SIDE, Hernán.
 ::Pachu::
26/11/2012 a las 15:39
top tuenti???
un saludo pa' todos los que me conocen
 imor
26/11/2012 a las 15:38
Hoy sí? 10?
 Sodero
26/11/2012 a las 16:02
no, hoy no.
 Luis R. Mendiburu Eliçabe
26/11/2012 a las 15:37
Top 20
 Valentinjrr
26/11/2012 a las 15:36
TOP TEN!!!!
 Sodero
26/11/2012 a las 16:02
casi, pero no :P
26/11/2012 a las 15:36
Top ten!?
26/11/2012 a las 15:35
Top ten...
 Lito
26/11/2012 a las 15:35
top ten!
  Matias Fasano
26/11/2012 a las 15:32
top ten!
26/11/2012 a las 15:32
Top algo?
26/11/2012 a las 15:36
Bien!

Falta una "t"
la que ven tu esposa y tu hija al desperar
 Ardilla
26/11/2012 a las 15:32
Pri!!!!
 Oscar Zarate
26/11/2012 a las 15:32
A ver dónde caigo...
 Oscar Zarate
26/11/2012 a las 15:32
Soy Alonso...
  Juan Sebastián Olivieri
26/11/2012 a las 15:30
ter!
  Juan Sebastián Olivieri
26/11/2012 a las 15:43
¡Pero, Hernán!
Tenés que quedarte un rato más. ¿Cómo vas a dejarnos con la intriga?
¡Volvé y terminá de escuchar la historia, por favor! Acá, entre todos, te desciframos la clave de la conversación.
 Leandro Heine
26/11/2012 a las 15:30
podio
 Kat
26/11/2012 a las 15:28
pri!