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Fútbol
miércoles 11 de junio, 2014

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miércoles 11 de junio, 2014

Temor a lo que se desea

   

Desde hoy y durante un mes entero me voy a poner monotemático y solamente escribiré sobre el Mundial de Fútbol. No es una decisión estratégica, sino la imposibilidad de pensar en otra cosa. Me encantaría tener otros cajones en mi cerebro, pero soy incapaz.

Hace cuatro años escribía en el diario El País una columna sobre ficciones de televisión y —como estaba a punto de empezar el Mundial de Sudáfrica— no se me ocurrió mejor idea que poner en pausa la temática «series» y hablar sobre fútbol durante un mes.

Fue un desastre, porque al empezar predije (delante de miles de lectores españoles) que España caería en cuartos y que el seleccionado argentino saldría campeón. Es el día de hoy que todavía se están burlando de mí, qué vergüenza.

Cuando finalmente Andrés Iniesta hizo aquel gol agónico en el suplementario de la final y España se proclamó campeón del mundo de fútbol por primera vez en su historia, escribí un pequeño texto en mi columna de El País para congraciarme con los lectores ibéricos.

No fue suficiente, porque me odiaron desde entonces y para siempre, con razón. Pero el texto (que se llamó «Bienvenidos a la elite») era muy sentido y un fragmento decía así:

Cambian muchas cosas después de que tu país gana una copa del mundo por primera vez. Cambian la relación del fútbol con las mujeres; desde mañana vas a tener que soportar a tu madre, a tu novia, a tu hermana hablando de triangulación y verticalidad. Es insoportable, pero el año que viene se les pasa.

Cambian más cosas. La cantidad de chicos de ocho años que quieren ser mediocampistas. La cantidad de bebés bautizados con el nombre de Carles, de Andrés, de Iker. Cambia la publicidad deportiva: ahora serán spots sensibleros, porque existe, por fin, la memoria emotiva. Cambia tu relación con los países limítrofes: con el de la izquierda, que nunca ganó una final; con el de la derecha, al que ahora ya mirás de frente.

Cambia el modo en que se emiten los partidos por televisión. Un país campeón del mundo no merece ir a publicidad durante siete minutos después de vencer en una final. Eso es mezquino, es sucio, es irresponsable. Dentro de cuatro años ya no ocurrirá.

Cambian muchísimas cosas cuando tu país es el mejor de todos en el mejor deporte que existe. Cambia el modo en que esperás el Mundial que viene. Cambian la Liga, la Copa y la Champion, que ya no valen tanto como antes. Ya hay un gol que gritaste más que ninguno.

Enhorabuena, españoles. Bienvenidos a la elite de los hinchas que sufren de verdad.

Esta vez no pienso arriesgar una predicción deportiva, pero mañana empieza un nuevo Mundial de Fútbol y mi cerebro vuelve a estar incapacitado para escribir sobre otra cosa, para ver ficciones en la televisión ni para pensar en algo diferente que no sea una pelota en movimiento continuo. Y lo poco o mucho que tenga para decir, lo diré únicamente acá, en mi blog.

De hecho, esta es la primera entrada de varias que intentaré redactar y publicar en caliente, conforme vayan transcurriendo los partidos.

Esta semana estuve en Perú, un país que no participa de mundiales de fútbol desde 1982. Estuve con un montón de gente joven que ni siquiera recuerda aquel Mundial de España, o que no había nacido cuando se llevó a cabo. Y sin embargo Lima rebosaba de espíritu mundialista. Al caminar por las calles limeñas, al ver los carteles en las marquesinas y el fervor inminente, intenté imaginarme un Mundial sin presencia argentina.

Lo más cercano en tristeza y desazón fue el campeonato de Japón 2002, en el que no solo nos echaron a patadas después de tres partidos horribles, sino que además fue mi primer Mundial lejos de Buenos Aires y también fue la fecha ingrata en que descubrí que mi mujer (por entonces flamante) no se despertaría por la madrugada para cebarme mate ni para consolarme.

Ahora, mientras escribo, faltan pocas horas para que empiece el undécimo Mundial de mi vida, y de a poco empiezo a sentir el cosquilleo. Hace unos días Gabriela Wiener me hizo una pequeña entrevista para la revista dominical del periódico La República. Hablamos casi únicamente de fútbol (la entrevista esta aquí), pero hubo una respuesta que a los editores del diario les pareció inadecuada y publicaron solo parcialmente.

Gabriela me preguntó:

— ¿La aguda crisis social brasileña, que han puesto de manifiesto las protestas callejeras estos días, impedirá que disfrutes del Mundial?

Y yo le contesté una exageración inofensiva que prefirieron no publicar:

—El Mundial se puede estar jugando en medio de niños etíopes muertos de hambre; incluso la pelota oficial del Mundial puede estar hecha del cuero de esos niños desnutridos, y el Gobierno del país anfitrión puede estar matando judíos pelirrojos durante los entretiempos, y se pueden caer en avalancha las tribunas de la semifinal más concurrida, con muertos destripados al costado del banderín del córner, que yo seguiré atento al fixture y miraré todos los partidos que pueda.

No entiendo por qué censuraron esa parte, si es lo que pensamos todos, básicamente. En el mundo ocurren un montón de barbaridades todos los días. En cambio los Mundiales son cada cuatro años. No es justo que las tragedias y las mezquindades se pongan egocéntricas y acaparen el único mes interesante que tenemos.

La pelota empieza a rodar mañana. Yo los espero en estas páginas de Orsai, desde hoy y durante un mes entero. No hablaré más que de fútbol, o de esa neblina antropológica que crece a su alrededor.

Los años en que no hay Mundial son años tontos. Y este 2014 por suerte no es uno de ellos. Este es un año intenso. Y dentro de esos años poderosos hay treinta días únicos que no se olvidan nunca. Hoy estamos entrando, con esperanza y ansiedad, a ese surco inolvidable del calendario.

Desde mañana puede pasar lo peor y lo mejor, y a veces las dos cosas al mismo tiempo. Si angustia es temor a lo que se desea, una final entre Brasil y Argentina, en cancha de ellos, en mi cabeza es deseo y es temor al mismo tiempo.

Bienvenidos entonces a la angustia de los próximos treinta días.

OTROS TEXTOS MUNDIALISTAS

Dentro de 4 años seré grande (crecer entre mundiales) Marzo 2005
10.6 segundos (sobre el gol de Diego a los ingleses), Enero 2013
En Europa no se consigue (las mujeres y los mundiales), Marzo 2014
Teoría sobre los horóscopos (los mundiales y el destino), Abril 2006

En mi novela «El pibe que arruinaba las fotos» hay muchos pasajes mundialistas compartidos con mi papá Roberto. Hace poco leí uno de esos fragmentos en Vorterix. Se los comparto:
Pueden encontrar muchísimos «Mensajes de Voz» en mi canal de YouTube.

Hernán Casciari
miércoles 11 de junio, 2014


Temor a lo que se desea

por Hernán Casciari

Desde hoy y durante un mes entero me voy a poner monotemático y solamente escribiré sobre el Mundial de Fútbol. No es una decisión estratégica, sino la imposibilidad de pensar en otra cosa. Me encantaría tener otros cajones en mi cerebro, pero soy incapaz.

Hace cuatro años escribía en el diario El País una columna sobre ficciones de televisión y —como estaba a punto de empezar el Mundial de Sudáfrica— no se me ocurrió mejor idea que poner en pausa la temática «series» y hablar sobre fútbol durante un mes.

Fue un desastre, porque al empezar predije (delante de miles de lectores españoles) que España caería en cuartos y que el seleccionado argentino saldría campeón. Es el día de hoy que todavía se están burlando de mí, qué vergüenza.

Cuando finalmente Andrés Iniesta hizo aquel gol agónico en el suplementario de la final y España se proclamó campeón del mundo de fútbol por primera vez en su historia, escribí un pequeño texto en mi columna de El País para congraciarme con los lectores ibéricos.

No fue suficiente, porque me odiaron desde entonces y para siempre, con razón. Pero el texto (que se llamó «Bienvenidos a la elite») era muy sentido y un fragmento decía así:

Cambian muchas cosas después de que tu país gana una copa del mundo por primera vez. Cambian la relación del fútbol con las mujeres; desde mañana vas a tener que soportar a tu madre, a tu novia, a tu hermana hablando de triangulación y verticalidad. Es insoportable, pero el año que viene se les pasa.

Cambian más cosas. La cantidad de chicos de ocho años que quieren ser mediocampistas. La cantidad de bebés bautizados con el nombre de Carles, de Andrés, de Iker. Cambia la publicidad deportiva: ahora serán spots sensibleros, porque existe, por fin, la memoria emotiva. Cambia tu relación con los países limítrofes: con el de la izquierda, que nunca ganó una final; con el de la derecha, al que ahora ya mirás de frente.

Cambia el modo en que se emiten los partidos por televisión. Un país campeón del mundo no merece ir a publicidad durante siete minutos después de vencer en una final. Eso es mezquino, es sucio, es irresponsable. Dentro de cuatro años ya no ocurrirá.

Cambian muchísimas cosas cuando tu país es el mejor de todos en el mejor deporte que existe. Cambia el modo en que esperás el Mundial que viene. Cambian la Liga, la Copa y la Champion, que ya no valen tanto como antes. Ya hay un gol que gritaste más que ninguno.

Enhorabuena, españoles. Bienvenidos a la elite de los hinchas que sufren de verdad.

Esta vez no pienso arriesgar una predicción deportiva, pero mañana empieza un nuevo Mundial de Fútbol y mi cerebro vuelve a estar incapacitado para escribir sobre otra cosa, para ver ficciones en la televisión ni para pensar en algo diferente que no sea una pelota en movimiento continuo. Y lo poco o mucho que tenga para decir, lo diré únicamente acá, en mi blog.

De hecho, esta es la primera entrada de varias que intentaré redactar y publicar en caliente, conforme vayan transcurriendo los partidos.

Esta semana estuve en Perú, un país que no participa de mundiales de fútbol desde 1982. Estuve con un montón de gente joven que ni siquiera recuerda aquel Mundial de España, o que no había nacido cuando se llevó a cabo. Y sin embargo Lima rebosaba de espíritu mundialista. Al caminar por las calles limeñas, al ver los carteles en las marquesinas y el fervor inminente, intenté imaginarme un Mundial sin presencia argentina.

Lo más cercano en tristeza y desazón fue el campeonato de Japón 2002, en el que no solo nos echaron a patadas después de tres partidos horribles, sino que además fue mi primer Mundial lejos de Buenos Aires y también fue la fecha ingrata en que descubrí que mi mujer (por entonces flamante) no se despertaría por la madrugada para cebarme mate ni para consolarme.

Ahora, mientras escribo, faltan pocas horas para que empiece el undécimo Mundial de mi vida, y de a poco empiezo a sentir el cosquilleo. Hace unos días Gabriela Wiener me hizo una pequeña entrevista para la revista dominical del periódico La República. Hablamos casi únicamente de fútbol (la entrevista esta aquí), pero hubo una respuesta que a los editores del diario les pareció inadecuada y publicaron solo parcialmente.

Gabriela me preguntó:

— ¿La aguda crisis social brasileña, que han puesto de manifiesto las protestas callejeras estos días, impedirá que disfrutes del Mundial?

Y yo le contesté una exageración inofensiva que prefirieron no publicar:

—El Mundial se puede estar jugando en medio de niños etíopes muertos de hambre; incluso la pelota oficial del Mundial puede estar hecha del cuero de esos niños desnutridos, y el Gobierno del país anfitrión puede estar matando judíos pelirrojos durante los entretiempos, y se pueden caer en avalancha las tribunas de la semifinal más concurrida, con muertos destripados al costado del banderín del córner, que yo seguiré atento al fixture y miraré todos los partidos que pueda.

No entiendo por qué censuraron esa parte, si es lo que pensamos todos, básicamente. En el mundo ocurren un montón de barbaridades todos los días. En cambio los Mundiales son cada cuatro años. No es justo que las tragedias y las mezquindades se pongan egocéntricas y acaparen el único mes interesante que tenemos.

La pelota empieza a rodar mañana. Yo los espero en estas páginas de Orsai, desde hoy y durante un mes entero. No hablaré más que de fútbol, o de esa neblina antropológica que crece a su alrededor.

Los años en que no hay Mundial son años tontos. Y este 2014 por suerte no es uno de ellos. Este es un año intenso. Y dentro de esos años poderosos hay treinta días únicos que no se olvidan nunca. Hoy estamos entrando, con esperanza y ansiedad, a ese surco inolvidable del calendario.

Desde mañana puede pasar lo peor y lo mejor, y a veces las dos cosas al mismo tiempo. Si angustia es temor a lo que se desea, una final entre Brasil y Argentina, en cancha de ellos, en mi cabeza es deseo y es temor al mismo tiempo.

Bienvenidos entonces a la angustia de los próximos treinta días.

OTROS TEXTOS MUNDIALISTAS

Dentro de 4 años seré grande (crecer entre mundiales) Marzo 2005
10.6 segundos (sobre el gol de Diego a los ingleses), Enero 2013
En Europa no se consigue (las mujeres y los mundiales), Marzo 2014
Teoría sobre los horóscopos (los mundiales y el destino), Abril 2006

En mi novela «El pibe que arruinaba las fotos» hay muchos pasajes mundialistas compartidos con mi papá Roberto. Hace poco leí uno de esos fragmentos en Vorterix. Se los comparto:
Pueden encontrar muchísimos «Mensajes de Voz» en mi canal de YouTube.

Hernán Casciari
miércoles 11 de junio, 2014


¿Te gustó esta historia?

Pertenece al libro Messi es un perro y otros cuentos, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


26/04/2015 a las 07:36
:)
12/09/2014 a las 12:25
Acabo de leer este articulo ya unos meses después del mundial y con cierta perspectiva y creo que aciertas en muchos aspectos y aunque siendo español me pudiera sentir aludido creo que el texto que escribiste para reconciliarte con nosotros no tiene desperdicio, gracias!
 Mr. Bumby
16/06/2014 a las 03:28
Messi es un perro
 Mr. Bumby
16/06/2014 a las 03:27
Messi es un perro
 Marce
16/06/2014 a las 02:36
Hace un rato terminó el partido contra Bosnia... quiero saber que escribe Hernán!. No se mucho de futbol, pero me siento identificada con lo que cuenta Hernán. Muchas veces cuando quiero acordarme cuando pasó esto o aquello mi referencia son los mundiales. Me acuerdo del 86 en adelante, me acuerdo de una jugada de Cannigia y Maradona que terminó en gol con Brasil, me acuerdo hasta de algunos nombres de la selección griega del 90, me acuerdo de Goicochea... no sé, la gente esta ansiosa, feliz, triste... siento todo eso.
 Diana Hernández
16/06/2014 a las 01:58
Hoy es el día del padre en Mx. Y después de tanta cagada que acabo de leer en las redes sociales,(y de confirmarle a mi amigo Paco, que cuando tenga hijos si público esas idioteces me de un zape correctivo)...

Tú monólogo mundialista es lo único bonito que he escuchado en el día, a excepción del triste final.
15/06/2014 a las 02:07
Durante este mes y hasta que salga la Bonsai 3, cambio mi dirección para tener la bandera.
15/06/2014 a las 02:05
 YzTufo
15/06/2014 a las 00:16
gordo deci algo! voy llorar!
15/06/2014 a las 02:03
No puede.
Estaba viendo el partido y ahora festejando. Cómo nos gusta ver perder a Inglaterra a manos de nuestra ascendencia!!!
14/06/2014 a las 18:36
Humildemente creo, Fernandez #42 que Casciari tiene mucha conciencia de ser “operador de opiniones” como usted dice.
También humildemente, creo que es probable que eso le chupe un huevo.
Sea como sea, en mi opinión rasa, utilizó de la mejor manera posible ese espacio público para hacer lo único útil: No dejarnos retroceder en la inercia de las declamaciones (la mayoría impecables y ciertas) que nos dejan sentaditos en primera, encantados de estar horrorizados con tanto horror.
14/06/2014 a las 18:36
Antes y después del mundial las niñas prostituidas de 16 años van a seguir siendo demasiado mayores para el negocio. Sumá cualquier horror de los que pasan en Brasil o en cualquiera de los países donde pasan horrores. Pasaban y van a seguir pasando.

Casciar tiene razón. Lo que él dice es lo que básicamente pensamos todos.
Su reflexión no está en el orden de lo moral. Para mí es descriptiva.

Está muy bien que los que REALMENTE trabajan sobre eso y especialmente los que lo padecen, aprovechen que todos los ojos están mirando allí. Esta muy bien.
Ahora, los que no... tenemos que por lo menos, callarnos la boca.

Me acordé de un espectáculo de Louis CK donde cuenta que ahora viaja en primera y que el otro día estaba sentado en su cómoda butaca de first class cuando vio que subía a turista un soldado. “Ese muchacho que está luchando por su país, o es lo que él cree, pero está luchando -decía- él debería ir en primera. Yo debería ir y darle mi asiento porque yo estoy en primera porque cuento boludeces y hago reír, pero él que se esta jugando la vida realmente se merece estar acá. Qué bien se sentiría él si yo hiciera eso que no pienso hacer. Pero como me gusta pensarlo, me siento muy bien teniendo estos pensamientos tan buenos”.
Y me acordé también del cuento de Maslía “La bolsa de basura”.

Mientras leía la respuesta censurada, imaginaba cuantos comentarios habría saltando por eso. Y saltando es el verbo exacto.
A ver si me puedo explicar:
La metáfora que vino a mi cabeza cuando leía la respuesta a la periodista es que a veces, Casciari es como un alicate y nosotros un resorte.

Todos los que no vivimos de joder a otros (y somos la mayoría) nos horrorizamos VERDADERAMENTE del sufrimiento ajeno y de las perversiones del sistema. No lo digo con sorna, de verdad lo creo.
También creo que nos sentimos partícipes cuando disfrutamos del espectáculo futbolístico, porque la pelota ESTÁ hecha de cuero de niños.
Cuando eso se pone en nuestras narices como ahora, nosotros, los resortes, nos tensamos. Nos tensamos al máximo. Nos rasgamos las vestiduras y los “mas coherentes” no miran el espectáculo.
Los menos coherentes (los mas), pegamos cosas en el muro y hacemos reflexiones inteligentes. Como dice Louis, nos encanta sentirnos buenos.
Después nos ponemos la bandera como un poncho para ver el partido o miramos de reojo los resultados en el bar.
El resorte a vuelto a su lugar.
Hace mucho leí que Fucoult decía que una de las exquisiteces mas perversas del sistema es que hace que sus víctimas sean también los guardianes.

Volvamos al resorte. Cuando estaba en tensión, cuando todos decíamos ¡qué barbaridad!, vino la respuesta de Casciari y cortó el rizo de alambre por su base y salimos estrepitosamente a darnos la cara contra lo que es.

Así es, no nos importa cuanta sangre y dolor haga falta.
Ni para el mundial ni para, por ejemplo, sacar ese mineral que no me acuerdo como se llama pero que hace posible que el terminal desde el que estás leyendo esto o desde el que estoy escribiendo, funcione.
Ese mismo, que cambié hace nada para que vaya más rápido y poder ver youtube. Ah, pero no lo pagué, me lo dieron gratis.
Así que, no hagamos tanto ruido, que esta noche juega italia y quiero estar tranquila. Ojalá los italianos les rompan bien el culo a los ingleses. Eso sería justicia.
 Fernández
13/06/2014 a las 23:47
Aseveraría sin muchas dudas que, tal como otros fenómenos que ocurren, la percepción personal sobre la sociedad y dentro de ella uno mismo, es un proceso. Me refiero a que insume esfuerzo y tiempo. Aunque, siendo la sociedad tanto como las personas, dinámicos; tal proceso nunca cierra, es abierto. De todas formas, algunos individuos por necesidad profesional y otros muchos, por mera curiosidad existencial, a lo largo del tiempo llegan a conclusiones apreciablemente satisfactorias y verdaderas.
Empero otros, muchísimos, pueden renunciar a ello; evitan la complicación de explicarse qué son, dónde están. Esquematizados, viven con algunas pocas ideas aprendidas y mientras la realidad se mantiene dócil y no produce cimbronazos, evitan problematizarse. Al fin y cabo una persona del común, no asociada profesionalmente al mundo de las ideas o de la educación; trabaja, se sostiene, enfrenta rústicamente y como puede los conflictos y, si no son éstos muy graves, se estabiliza; entonces pasa su vida entretenido mirando por la TV las novelas, y los partidos.
Sin embargo, el caballero Casciari pese a que pareciese querer colocarse dentro del grupo mayoritario, me refiero al de consciencia moderada y baja elaboración, ya no podrá conseguirlo.
Él ha dado algunos pasos, que lo han alejado de ese gran grupo mayormente anónimo. Como resulta evidente, el caballero Casciari ha ido construyendo una imagen dentro del espacio de opinión pública. Espacio que como cualquier persona con algo de inteligencia comprende, no es un sitio inocente.
La opinión de Casciari es requerida; responde entrevistas, participa en mesas donde se tratan temas de interés comunitario, da charlas o conferencias.
Es cierto que no pertenece al grupo de los muy cultos, a la elite ilustrada; principalmente su notoriedad ha surgido por efecto de las nuevas tecnologías. Correspondería situarlo, si se me permite el juego asertivo de pensar, dentro de los exponentes de la nueva cultura de masas. Un hombre que, desde una plataforma rasa, utilizando los enormes recursos informativos y culturales gratuitos o de muy bajo costo disponibles en los últimos tiempos, así también como las posibilidades de llegar a grandes públicos, ha ocupado con su creatividad un espacio construido por la sociedad actual de la tecnología globalizada.
Lo celebro. Tanto es un gran logro de la sociedad haber creado esa posibilidad, así como lo es personal de Casciari haberla aprovechado creativamente dsarrollándola con éxito.
Casciari es según lo veo, un referente, la muestra materializada de las posibilidades de desarrollo, que ofrecen las nuevas tecnologías a la cultura de masas. Quizás y en parte por ello, en el Encuentro Federal de la Palabra, realizado últimamente en Tecnópolis, le hayan otorgado su uso público, en ese escenario, para que trasmita su experiencia.
Ahora; regresemos al inicio de mi comentario, al párrafo inicial y hagamos la pregunta: ¿Qué percepción tiene el caballero Casciari, de la sociedad y de sí mismo. En qué estadio de ese proceso que he mencionado se encuentra? Pues, la respuesta es sencilla: en forma directa no es posible saberlo.
Sin ir muy lejos, aquí mismo en los escritos expuestos y a la mano en el blog; Casciari ha hecho referencias expresas a los límites en su formación y, también a cierta satisfacción con la capacidad de su intelecto. Se podría resumir: sabe que tiene límites en áreas específicas de las materias de que se ocupa pero, confía en su inteligencia para resolver asuntos relacionados con ellas. La forma en que narra cómo obtuvo el premio literario Juan Rulfo “francés”, es una prueba de ello.
Pero el asunto que despierta mi interés, —que estoy aquí (tal como he dicho desde el principio) para saber algo de él y por entretenimiento—, sería preguntarme en esta oportunidad, si percibe y en qué grado, la competencia ideológica que representa su opinión pública sobre este asunto del Mundial de Fútbol.
¿Qué grado de consciencia, tiene al caballero Casciari de la sociedad, y de él mismo como operador de opiniones en el espacio público dónde no es posible ser inocente, al emitir una respuesta como la que dio al diario La República y que fue motivo de censura? Es esta una pregunta que encuentro interesante porque su respuesta podría hacer explícita y evidente una posición ideológica, y no una mera despreocupada opinión emitida desde ese grupo de ciudadanos anónimos y de ideas poco elaboradas al cual él, en muchos aspectos representa pero que a partir de su práctica social ya no le es posible integrar como cualquier otro distraído ciudadano o vecino.
Anoche, mientras veía la apertura del magnífico y universal evento, tan popular y que como dice la frase hecha: es pasión de multitudes; leía en la pantalla la letra sobreimpresa en español de un samba que se ha convertido en himno de las protestas sociales y que expresa lo que por ahora nada más es un mensaje indignado y una expresión de esperanza, porque como ha dicho Casciari, suponiendo un sentido uniforme y común que es contradicho por las imágenes de los que protestan y los palos amenazantes de la policía: “No entiendo por qué censuraron esa parte, si es lo que pensamos todos, básicamente”
Ver el mundial es lo que queremos todos. Tal vez para las grandes mayorías siempre algo confusas sea así.
En tanto algunos otros, pocos sí, se enfrentan con la policía y cantan el samba que en un verso afirma y pide consciencia por las tremendas y penosas dificultades con que viven ante la indiferencia del resto.
“…La vida, es más importante que un gol…”
 El Gusta
16/06/2014 a las 02:25
Modestamente, me parece que te falta leer mucho "caballero Casciari" para darte cuenta qué dice cuando dice lo que dice...
 Fernández
16/06/2014 a las 02:52
Tal vez tenga usted razón, caballero EL GUSTA; pero no podré hacerme una idea más precisa si es así, hasta tanto usted no brinde algún razonamiento que explique su, hasta ahora muy solitario,"me parece" Así que no sea modesto y expláyese, que con gusto leeré sus argumentos.
 benjamin rodriguez
13/06/2014 a las 02:35
que lindo va a ser leer textos futboleros sobre un mes. para ponernos a tono, y con tu permiso hernán, subo un breve cuento sobre la sensación premundialista que se vive en argentina, sobre todo en algunos desesperanzados.
el cuento se titula: El día de la fiebre.
espero les agrade.
Cuatro noches… Restan cuatro noches, noventa y cuatro horas para que el tipo se revele. Él no lo sabe, o tal vez sí. Lo que es seguro es que lo ocultará inconscientemente hasta el mártir silencio del último segundo. Yo lo sé, él sabe que yo lo sé y la certeza no lo asusta. Porque el destino de ese último segundo agónico ya está conquistado y quedará machado en las páginas de la historia, manchado con tinta, con furia, algarabía o acaso lagrimas. Pero eso en este instante es solo un misterio.
El tipo Lleva en los ojos un velo hace años, un maldito crespón que lo cobija. Una espina clavada en el pecho y millones de ilusiones compradas en vano, generadoras de odios desmesurados y perdones póstumos. Incontables recuerdos y simbologías vencidas por el devenir de la historia, que como Walter, la siente “una catástrofe que acumula sin cesar ruina sobre ruina”.
Pasadas las cuatro noches que anteceden a la luna llena que llegará inevitablemente a estas latitudes y a su corazón, volverá la fiebre. Esa fiebre bisiesta que revive los nervios y hasta las llamas en las velas. El tipo lo oculta, pero en noventa y cuatro horas convocará a todos sus santos y a todos sus demonios. Las supersticiones gobernaran su entorno. Lo invadirá el veneno dulce su enfermedad mortal, él lo sabe, en vano intenta convencerse de que la mutación no golpeará su puerta. Carga una pena que lo acompañará hasta el final de sus días y sabe que un minuto después de las 19 horas del día que llegará, el sol comenzará a ocultarse en el hemisferio, y la metamorfosis será imposible de gambetear. Yo lo sé porque invado a diario sus sueños, camino sus pasos y habito su corriente sanguíneo. Sé que no podrá tapar con su mano esa bella luna sureña, que lo transformará una vez más. Abandonará el escepticismo gélido en el que habita hace años y sentirá el fuego. La incredulidad de su presente devendrá en esperanza, los nervios se apropiaran de él, le quitaran el sueño, el hambre y hasta el deseo nocturno. Bailará debajo de la mesa, hará promesas imposibles de cumplir, creará héroes y herejes, vivirá 30 días en la polaridad sensitiva del alma. Volverá a ser el soldado que alguna vez fue en el frente de su patria, defenderá hasta el final su bandera e izará en lo alto del cielo ese sueño que lo invadirá en unos días. Hoy lo niega, se muestra mesurado y desentendido de la batalla que le impone la historia, a pesar de saberse consciente de estar cavando su trinchera.
Cuatro días. Restan cuatro días para que la enfermedad perpetua se manifieste en su cuerpo y la gloria sea el último bastión del terreno vecino. La fiebre subirá hasta su sien y será imposible de bajar. Intentará matar estas últimas horas de lucidez con un tango, el canto de Whitman o ahogarlas en las piedras de un bourbon. Se alzará sereno sobre las calles del valle, besará en la frente a su hija, como quien se despide de un presente lúcido, y esperará paciente el último segundo de pasividad que hoy lo invade. Cuando el primer compas del amo y verdugo del verde césped se eternice tras las curvas deliciosas que vieron nacer a Niemeyer y aturdan al Cristo redentor, sus pelos erizaran su piel. Las pupilas se dilataran y la maldita fiebre crecerá hasta los cielos, sentirá el fuego del infierno colonizarle cada uno de sus poros y comprenderá una vez más que su enfermedad circular no tiene remedio y que su único bálsamo será la conquista del más sagrado de todos los gritos.
Cuatro días. Noventa y cuatro horas. La pasión ingobernable volverá a apoderarse de su razón y su existencia, pero eso, él, ya lo sabe.

Benjamín Rodríguez
 Oliver Aton
13/06/2014 a las 00:18
Gordito, cuatro años después me sigo partiendo. No le deseo ningún mal a tu equipo en el Mundial, porque no hace falta.
Los argentinos catalanistas tienen un infierno sólo para ellos.
12/06/2014 a las 16:35
Del reportaje en La República, hablando de la selección española: "En lo personal, espero que pierdan cuatro a cero con Holanda, tres a dos contra Chile y que después Australia les pegue un baile histórico para que se vuelvan a su casa y miren los octavos por televisión. (Este es un pensamiento de argentino que vive hace mucho tiempo en Cataluña.)".

Haciendo amigos entre los vecinos, por Hernán Casciari...
 GoodKikin
12/06/2014 a las 15:24
Hoy empieza el mundial y comparto este artículo por una periodista peruana http://elcomercio.pe/opinion/rincon-del-autor/1982-edad-inocencia-patricia-rio-noticia-1735658
 PERLA
12/06/2014 a las 14:12
Pan y circo... ¿Se recuerdan?
12/06/2014 a las 13:12
Hernán, no apoyo NUNCA la censura, y es más, admiro la franqueza, pero el día que Mondadori Random House auspicie un mundial y la pelota oficial esté hecha de cuero de Nina, te quiero ver con el fixture en la mano a ver si te dura mucho la atención.
 Abel Garriga
12/06/2014 a las 08:04
Fútbol y patriotismo, se me cae la lágrima. O las pelotas.
12/06/2014 a las 07:39
te admiro, Hernán, pero esta ya es la 2da vez que me dejás en orsai (la 1ra fue en relación a la violencia contra la mujer)
porque lo que está pasando en Brasil, a nivel represión estatal, ni las mejores gambetas lo van a poder tapar
¿lo escucharon al diego? "No se puede tapar a la gente con cemento"
 Maria Posse
12/06/2014 a las 02:01
Me hiciste llorar con el audio.
  ElTeta
12/06/2014 a las 00:49
En 2002 festejé la eliminación.
En el diario se les ocurrió sacar un suplemento mundialista que yo tenía que armar en las madrugadas. Hubo días que salí de armar esa pedorrada mundialista a las 6 AM para entrar a la cuestión cotidiana a las 14.
CASITA, CASITA! gritabamos eufóricos en el siamofuori.
 Martha Tornini
12/06/2014 a las 00:15
Yo solo sé que en Sudáfrica 2010 te extrañé, me hacían falta tus análisis.
Nuestro equipo puede tropezar en la primera ronda, o llegar a final, no sabemos, pero la adrenalina y la intensidad son indescriptibles.
A disfrutar esta gloria de participar !!!
 Alejandra Irigoyen
11/06/2014 a las 23:57
Leeré tus escritos para sentir que tengo algo de sabiduría futbolera mundialista. Así de paso apantallo un poco a mi marido (jajaja!)
11/06/2014 a las 22:12
En el universo de las mujeres y el fútbol, estamos las que no entendemos de fútbol pero sí de pasión.
Entendemos lo suficiente para percibir la tensión de las jugadas peligrosas, para disfrutar de Messi y su genialidad (la que alcanzamos a detectar) y para alegrarnos de los éxitos de nuestra selección o padecer sus derrotas.
Nunca vemos la posición adelantada, pero si vos lo decís mi amor, así será y ese arbitro es un hijo de puta y ese que decís que hizo un paso atrás, es un recontra conchudo hijo de puta.
Lo que tenemos de bueno es que si no es cuartos ni semi ni final (y jugamos nosotros por supuesto), podemos levantarnos a traerte una cerveza o a ver si está la pizza.
Lo malo es que como entendemos de la misa la mitad, a veces hacemos comentarios idiotas, aplicamos nuestros magros conocimientos donde no tocan, y decimos boludeces. Vos me mirás con condescendencia y a veces con ganas de acogotarme.
Juro, como antes de cada partido, que intentaré mantener mi boca cerrada.

En mi próxima vida, quiero ser hombre. Quiero sentir eso que sienten ustedes, pero sabiendo.
Ya sé que hay mujeres que saben de fútbol. Pero yo no quiero ser una mujer que sabe de fútbol, quiero ser hombre y sentir eso. Que no es lo mismo.
Mientras tanto, disfrutaré del mundial desde mi feliz ignorancia y leeré cada entrada del blog como si entendiera.
12/06/2014 a las 03:14
pensar que mataron a sally field por la igualdad de derechos....
12/06/2014 a las 03:14
pensar que mataron a sally field por la igualdad de derechos....
 Jhordan PLG
11/06/2014 a las 21:37
32 años y contando; lo más curioso, cada inicio de una nueva eliminatoria sigo repitiendo lo mismo, "es ahora", y lo que es peor, lo digo con una fe que puede mover montañas, y lo que es peor de lo peor, es que no soy el único, somos millones que esperamos lo mismo, algo muy parecido a la ilusión del primer amor.

Desde acá toda la buena vibra para Brasil, Argentina, Uruguay y Colombia.
 Jhordan PLG
13/06/2014 a las 07:54
El último domingo, El Comercio posteo "Si el Mundial fuera de escritores, este sería el once ideal", si les interesa el link: http://elcomercio.pe/luces/libros/si-mundial-fuera-escritores-este-seria-once-ideal-noticia-1734831?fb_action_ids=809241819100724&fb_action_types=og.likes&fb_source=aggregation&fb_aggregation_id=288381481237582
  Una ET en España
11/06/2014 a las 20:11
SI DURANTE 30 DÍAS SE VA A HABLAR DE FUTBOL, CREO QUE MEJOR ME VOY A LEER LAS MEMORIAS DE BELEN ESTEBAN QUE LO ENTIENDO MÁS


PD1: Lo único que yo aprendí de futbol desde que España ganó el futbo fue lo de "taca taca" que encimo me parece que ya no se usa más
PD2: yo tampoco entiendo por qué te censuraron la respuesta, ¡si estuviste de un fino...!!
  Una ET en España
11/06/2014 a las 20:21
Corrección: "desde que España ganó el mundial" (sorry, es que no puedo tomar café y pensar al mismo tiempo)
11/06/2014 a las 20:07
Me alegro de que no vayas a escribir sobre otro tema porque durante este mes, estoy incapacitado para leer cualquier cosa que no tenga que ver con el mundial. Ni siquiera me interesa ver el partido de hoy, para disfrutar de la amargura de independiente.
Llega cada cuatro años y dura un mes. Espero que Messi, Sabella y la puta que los parió no nos hagan sufrir demasiado.
11/06/2014 a las 19:38
Permiso, perdón y gracias.
Pongo un cuento mundialista, para estar a tono.

Descarga Mundial
Yo te entiendo, en serio, entiendo que tenés esa mentalidad estrecha de lavadora y que no podés imaginarte lo que esto significa para mí. En serio, te entiendo, sé que tu cabecita de cocinerita familiar no te deja comprender la magnitud que tiene para un hombre esto que me hacés. Y ojo, que no es lo de hoy nomás. No, esto es parte de tu plan sistemático para aniquilar mi hombría. Sí, sí. Sé que suena exagerado, pero sé que es así. Porque sé que detrás de esa mentalidad cuadrada de mujer reprimida vive un genio maligno que busca la destrucción de mi autoestima y que planifica mi castración mental.


No te pedí ver Platense-Ferro. No, España-Holanda, eso quería ver yo. Reviven la última final, ¿te das cuenta? Yo entiendo que no tenés ni idea de quienes juegan y que para vos si no está la selección es una estupidez mirar un partido, te entiendo eso. Pero lo que no entiendo es que puedas ser tan pero tan hija de puta de obligarme a ir otra vez a la sucursal terrenal del infierno: lo de tu vieja. España-Holanda, eso quería ver yo, el campeón contra el subcampeón, nada más y nada menos. ¿Por qué no puedo disfrutar de un viernes a la tarde como se me antoja? Es un Mundial, sí con eme mayúscula. Un Mundial, ¿entendés eso? Todos los partidos son importantes. No, qué vas a entender. No entendés nada con esa cabecita hueca de ama de casa. Así que no sólo me ponés cara de culo cuando me siento frente al televisor con la mano adentro del pantalón para disfrutar de mí tarde post trabajo, sino que además me obligás a ir a lo de la vieja esa. Y claro, como vas a tener un poco de compasión por mí y pensar en otra persona, si sos hija de tu madre. La vieja más podrida de todas las viejas. Y justo a mí me tocó tenerla de suegra. Me cago en mi suerte. Justo a mí me toca de suegra. Porque a ella no le alcanzó con joderle la vida a hijos, nietos y bisnietos, también nos tiene que joder a los de la familia política.

Sé que si no voy, te pregunta por qué no fui, qué por qué me quedé y que si estoy enojado o qué me pasa y que pone cara y entonces vos me llamás llorando y diciendo que soy un mal marido y un mal yerno y que te hago quedar mal con tu familia retorcida y que si le pasa algo a tu mamá es culpa de los disgustos que yo le doy. Culpa mía, creer o reventar. Reventar como mis huevos. Dejate de joder, ¿qué le va a pasar a la vieja esa? Ochenta y tres años inflando huevos a diestra y siniestra. Siniestra, eso es. Yo entiendo que hay mujeres jodidas, entiendo que tu mamá puede querer cagarme la mayor cantidad de días posibles de mi vida, y que quiera arruinarme todos los domingos amasando esos fideos horribles y que no le importe un carajo que yo quiera ver España-Holanda, lo que no entiendo es por qué mierda no se muere la lacra esa. ¿Y si le pasa algo va a ser culpa mía? Por favor.

Ah, y otra cosa, ¿a quién carajo se le ocurre juntarse un viernes a las seis de la tarde a tomar el té? ¿Quién mierda se junta a tomar el té en la Argentina? ¿No podía ser…no sé, a las siete o a las ocho a comer algo? Eso es parte del plan, buscan, entre vos y la vieja esa, las formas de impedir que tenga un poco de felicidad ¿Y por qué mierda me toca a mí, que soy el único que labura, ir a comprar las masitas y las facturas? Acaso el imbécil de tu cuñado, ese que le chupa las medias a la vieja para ver si le deja algo cuando tengamos la suerte de que mire las flores desde abajo, ¿acaso no lo puede hacer él una vez? ¿Qué pasa, sus manitos de abogadito se pueden lastimar si alguna vez hace algo honesto? ¿No quiere ir en su BMW hasta la panadería del barrio? Y ni arranquemos a hablar de tu hermana.

Dejate de joder, seis de la tarde, todavía tengo atragantado los criollos que nos dan en la oficina. Que dicho sea de paso, se me atragantan cuando empiezo a pensar en cómo me vas a joder con que esté listo temprano, como si no supiera lo rompe huevo que son en tu familia con el temita del horario. Ni que fueran suizos. Gallegos de mierda, cuadraditos todos como una caja. Y ojalá que España se quede afuera tempranito como siempre, cagones. Porque lo del último mundial fue de pedo, yo voy con todo a favor de Holanda. Voy con mis calzones anaranjados y la estampita de Máxima.



Como te decía, te entiendo, en serio, entiendo que con tu cerebro destruido de miradora compulsiva de novelitas pedorras de tres a seis de la tarde y de ocho a once no puedas entender que me estás capando domingo a domingo, y ahora todos los días que hay partido. Entiendo que como planchadora de camisas tu testa cuadrada no pueda abarcar lo que significa para mi ser el único boludo del bar que no ve los clásicos, los partidos del ascenso, los partidos de las ligas europeas y ahora el Mundial. No, no lo podés entender. ¿Y cómo lo vas a entender si el diablo que te parió torturó a tu viejo hasta que el buen tipo se hartó y se rajó con una veinte años menor? Cómo me gustaría decirte cuánto admiro a tu viejo y cuánto lo envidio, ¡cómo no tener los huevos que tuvo el viejo! Me rajaría aunque sea un mes. Termina el Mundial y vuelvo. Solo eh, me voy a la reverendísima mierda solito por un mes. Sos tan pero tan porquería que ni te darías cuenta, o sí, el domingo te darías cuenta, cuando quieras que te lleve hasta lo de la vieja de porquería a comer otra vez esos fideos te darías cuenta que no estoy.

Qué lindo sería que entendieras mi sufrimiento, porque sé que vos sabés que estoy sufriendo, porque no puede ser que no hayas escuchado los cuarenta y siete suspiros y los dieciocho bufidos y los nueve ayes que exclamé desde que salimos hace doce cuadras. Doce cuadras, cada una como los doce pasos que separan el punto de penal de la línea de gol. Doce cuadras que conducen a la muerte momentánea. Y me escuchás el sufrimiento y con lo bruja que sos hasta debés escuchar lo que pienso. Y sé que estás disfrutando todo esto, como yo hubiese disfrutado de la previa del partido. Pero no pude porque salí del trabajo corriendo para comprar esos masacotes que le gusta comer a la vieja y seguí corriendo para buscarte así llegabamos a tiempo, claro que te tuve que esperar. Había que esperar que terminara esa novelita brasilera que ves ahora.



Gozás con mi sufrimiento guacha, bruja de porquería. Ay, ay, ay, ¿sabés qué? Sería bueno que me escucharas los pensamientos, o mejor no. No, no. Porque si me escucharas me pedirías que piense en voz baja y cambie de pensamiento. Sí sería lindo que me entendieras, pero no lo vas a hacer nunca, porque sos egoísta. Egoísta como tu vieja. ¡Qué grande tu viejo! Sí, el egoísmo lo heredaste de ella y ella seguro que de su abuela, otra vieja longeva al re pedo, no hizo ni bosta en toda su vida salvo tener hijas para cagarle la vida a otra generación de hombres. Todas egoístas hasta el último día. Ni el gusto de morirse rápido le dan a la gente. Todas las Bustos de La Torre fueron igual. Ah, y algo que te quería decir hace mucho ¿Cómo mierda los del registro civil dejaron que se casara una Bustos con un La Torre? Es ridículo hasta pensarlo.



Ya estamos llegando, ¿y si te bajás y yo me voy de nuevo a casa y decís que estaba enfermo? No, que lo vas a hacer, jamás me harías un favor. Además la dueña de esta caverna infernal se da cuenta de todo. Es capaz de aparecerse allá y comerme el alma si me ve mirando la tele con la mano adentro del pantalón y siendo feliz, en vez de estar sufriendo en su casita del horror.

─ Llegamos.

─ Sí, ya me di cuenta. Siempre tan bruto para frenar.

¿Cómo irán los gallegos? ¿Y si espero que pases por adelante del auto y te paso por encima de ida y de vuelta, como para asegurarme? ¿Me entenderías? No, que me vas a entender. Nunca me entendés.

http://unacariciadivina.wordpress.com/

Espero que lo disfruten!
11/06/2014 a las 19:05
uruguay nomá'
11/06/2014 a las 19:06
mal yo!
(buen relato y excelente audio)
 Maria Isabel Moreira
11/06/2014 a las 18:50
También espero una final entre Brasil y Argentina, en nuestra cancha, con deseo y temor. Y, claro, espero nuestra victoria, pero si Argentina gane, sabré aceptar nuestra derrota. Ahora, lo que más me importa es que todos puedan desfrutar el Mundial.
11/06/2014 a las 18:48
La vida es eso que pasa entre Mundial y Mundial. Ese mes, cada cuatro años, es la.mejor forma de medirla.
http://www.lecturacorolaria.com.ar/2013/08/la-medida-de-la-vida.html?m=1
 edzelig
11/06/2014 a las 18:21
Gracias Hernan por tu post.
Estoy harto de escuchar a mis amigos "anti-futbol" (ser anti-futbol parece ser muy "hype" y sobre todo si hay injusticias de por medio) con la misma cancion de cada 4 años y ahora mas con la cobertura mediatica q se le ha dado a los "fallos" del mundial... Pero nadie critico los Juegos de Sotchi en Rusia...
Gracias Hernan por no hacerme sentir tan solo en este mundo de "bien pensantes", "hypes", etc...
Soy Veneco, vivo en francia pero siempre le voy a Argentina.
"Pastelero" me dicen mis amigos de Venezuela, pero porfavor, que otra seleccion de futbol es tan "rock'n'roll" como la Argetina?.
Como tu, vivi todos los mundiales con mi papa, hasta el de Francia 98, ya q en ese año me mude aqui, a un pais "mundialista" un pais "campeon del mundo".
Mi papa vive, y cada vez q podemos al final de un primer tiempo intenso o al final del juego, nos llamamos y comentamos... te juro q pense q era quizas el unico tonto en hacer eso...

Daniel Cohn-Bendit, gran intelectual franco-aleman, uno de los grandes organizadores de la revolucon del "mayo frances" o "revuelta del 68" esta en Brasil sacando un documental...

https://twitter.com/danycohnbendit

http://fr.ulule.com/futebol/
 Lara
11/06/2014 a las 18:19
Volví a leer "En Europa no se consigue" y me pregunto como se preparará Nina para este mundial!
 Lucas Tegui
11/06/2014 a las 17:53
Tengo miedo nene!
Qué ilusión cada vez y cuánto vacío después... Éste tiene que ser. Buenísimo el audio Hernán.
 Tots_reloaded
11/06/2014 a las 17:53
Con el parentesis que hiciste dedicado a tu mujer te exponés mas que si te hubiesen publicado tu respuesta completa los de la entrevista. Eso es tener huevos.
11/06/2014 a las 17:48
"No entiendo por qué censuraron esa parte, si es lo que pensamos todos, básicamente." GENIOOOOOOO
11/06/2014 a las 17:40
Que raro que no publicaron ese párrafo, inluso es una metáfora histórica. En 1978 pasaban casi las cosas que vos mismo decís. En Argentina desaparecía gente, torturaban gente a metros de la final. Sin embargo casi todo el país gritó ¡Dale Campeón! sin demasiado remordimiento...
12/06/2014 a las 01:08
no todos gritaron...no todos tuvieron esa suerte ni el ánimo. Hay que aprender a separar y entender.
11/06/2014 a las 17:38
Acá mi humilde visión de mis 9 Mundiales vividos: http://www.javierdebarnot.com/2014/06/un-mes-con-la-idea-fifa.html
Genial tu post, Hernán, como siempre!
11/06/2014 a las 17:29
Quiero un post por partido!
12/06/2014 a las 02:49
un post partido?
 Burt Munro
13/06/2014 a las 14:35
Análisis de los juegos junto al amigo imaginario Chiri, con audio
13/06/2014 a las 20:12
Con Gaudio?
11/06/2014 a las 17:28
No me gusta el fútbol, pero me gusta tu blog. Así que me gusta el fútbol.
 Burt Munro
13/06/2014 a las 14:32
Personalmnente, desconfío de los que no les gusta el fútbol y no toman mate.

Abrazo cauoteloso
 Burt Munro
13/06/2014 a las 14:32
Digo: cauteloso
 Carlos Vazquez
11/06/2014 a las 17:26
Soy uno más de los que celebra tu decisión, Hernán. Aún recuerdo cuánto me reía con los artículos de "Siempre perdemos en cuartos", y alentaba íntimamente que lo reprodujeras en este 2014 desde nuestro lado para darnos la fortuna de España entonces. Sobre la respuesta editada, creo que en 1982 dimos como sociedad una cercana a ésa. Yo mismo armé carpetas con estadísticas y recortes de un campeonato disputado en el momento en que se entregaban las tropas en Puerto Argentino, tropas que por clase pude haber integrado.
 Chapi
11/06/2014 a las 17:26
top 10!
11/06/2014 a las 17:26
¡No puede ser! Quinta (sexta o más abajo después de lo que me tarde escribiendo)
 Franco
11/06/2014 a las 17:24
Desde un país que no he visto en el mundial (nací en el 83), me tocará leer la fiesta extranjera y los gritos lejanos. Lo haré con gusto.
 Paulo
11/06/2014 a las 17:22
TOP TEN !!!
11/06/2014 a las 17:19
¡Casi diez!
 Tico
11/06/2014 a las 17:17
esto es una buena noticia, sos el segundo escritor (que leo con ganas) que este mismo día anuncia que solo escribirá sobre el mundial este mes y con mayor frecuencia, ya tengo donde refugiarme cuando quiera leer sobre el mundial.
11/06/2014 a las 17:15
¡No puede ser! Quinta (sexta o más abajo después de lo que me tarde escribiendo)
11/06/2014 a las 17:26
¿por qué repitió mi comment? La verdad no era nada bueno...
11/06/2014 a las 17:13
casipodio! :(
11/06/2014 a las 17:07
Podio, o algo
11/06/2014 a las 17:19
Por cierto, muy bajuno lo de La República. Una lástima, Hernán.
 Tico
11/06/2014 a las 17:07
pri
11/06/2014 a las 17:06
A ver como nos va...
12/06/2014 a las 00:51
que raro...otra vez sopa...
 Burt Munro
13/06/2014 a las 14:31
Me parece que vamos a tener que fajarlo a este, se hace el cheronca comentando "casual"
13/06/2014 a las 18:09
le vamos a hacer Cyber Bowling