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Fútbol
sábado 12 de julio, 2014

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sábado 12 de julio, 2014

Lo siento mucho, no siento nada

   

João da Silva, un cuarentón simpático, ahora arrastra los pies sin ganas y acerca el sillón a la tele. Su esposa lo mira con pena. Falta una hora para el partido y a João lo asalta una especie de déjà vu. Repiquetea en su cabeza un momento horrible de su primera adolescencia.

Recuerda la última nochebuena en que lo sentaron en la mesa con los primos pequeños. Tenía trece años cumplidos, ya le salían pelos en las patas, ya se masturbaba a escondidas, pero no le permitieron compartir la cena con sus tíos y sus padres; lo sentaron en la mesa de plegatín. Se sintió un idiota, con las rodillas dobladas, al lado de niños de diez años que cenaban en cuencos de plástico y se excitaban con el ruido insulso de los petardos.

João revive con fuerza aquella nochebuena espantosa en la que fue por última vez un semi-adulto que sorbía con rabia el menú sin picante.

Su esposa lo mira de reojo, preocupada.

Ahora falta media hora para que empiece el choque por el tercer puesto y João está ahí, frente a la pantalla, con el mismo agobio de su adolescencia. Abre de par en par las ventanas, pone la tele sin volumen, descongela tres cervezas, sincroniza la imagen con la radio, pero hace todo sin brillo en los ojos; más tarde oirá el himno como quien escucha llover, y si de casualidad suelta una lágrima será igual que la bilis del perro de Pavlov: pura costumbre.

Cumple con los rituales porque juega su selección de fútbol. Pero al mismo tiempo se pregunta (hace ya tres días que se lo pregunta) ¿qué sentido tiene todo esto, si en la otra mesa los adultos se están contando chistes verdes mientras beben de verdad? ¿Qué carajo hago yo con esta cocacola tibia en el vaso, al lado de estas criaturas que todavía creen en Papá Noel?

«Y si esta angustia me atraviesa a mí, que no soy nadie» —se pregunta João mientras los jugadores salen del túnel—, «¿que les estará pasando por la cabeza al bueno de David Luiz, al gigantón Hulk, al renacido Julio César, al voluntarioso Marcelo, a los once que están pisando por obligación el césped a esta hora, ante la indiferencia brutal del mundo?».

De repente, João recuerda qué pensaba cuando era chico, mientras se aburría como un hongo en la mesa plegable de la navidad. Pensaba en el orgullo que sentiría al año siguiente, cuando por fin lo sentaran con los mayores; pensaba en la próxima nochebuena. Pero la metáfora se le rompe enseguida: ya no le sirve esa ilusión a futuro.

Será que está grande, o será que Rusia 2018, en medio de tanta desazón, le parece una neblina en el calendario. Se siente desfondado y vacío.

La mujer de João se acomoda en el borde del sillón y le acaricia la cabeza. La pobre le puso el hombro al marido durante los últimos cuatro días: desde los treinta minutos de aquel primer tiempo, cuando los alemanes hicieron el quinto gol, hasta esta misma mañana.

Fueron horas tremendas. João lloró, durmió, cagó y bebió, en ciclos rotativos de nueve horas. Solo hizo eso desde el miércoles. No atendió el teléfono, no fue a visitar a sus clientes, no besó a sus hijos ni vio pornografía en secreto. João se convirtió en un vegetal hasta hoy sábado, que por fin salió de la cama y arrastró el sillón hasta la tele.

«Deberías haberte bañado, amor, para ver más fresco el último partido; los muchachos jugarán con dignidad, ya lo verás… Harán muchos goles».

João recibe las palabras de su mujer como el que escucha la megafonía de un aeropuerto árabe. No tiene fuerza para decirle que, incluso si esta tarde golean, nadie se atreverá a festejar. Nadie saltará ni gritará con el alma, y eso es lo que lo pone triste.

No puede decirle a su mujer que necesita el abrazo de su padre, porque ella sentiría que sus caricias son inútiles. ¡Pero cómo quisiera que su padre estuviera vivo en el sillón de mimbre! No para recibir el consuelo de su viejo, sino al contrario. Quisiera poder decirle: «Padre, ya no estés triste por lo que pasó en Maracaná, aquello que viviste en las gradas con vergüenza; ya no tengas pesadillas con Obdulio porque ha pasado el tiempo, padre, y el Mundial ha sido otra vez en casa y nos fue peor: Alemania nos metió siete y la final la jugarán los argentinos. Descansa en paz, papá, ya no sufras, que aquí está tu hijo para tomar el relevo del dolor».

Pero su padre no está, su esposa no lo comprende, su infancia lo asalta con recuerdos infelices y, para peor de males, por la ventana abierta se escucha a un grupo de hinchas cantando en español esa canción espantosa y pegadiza de Creedence. La mujer de João corre a cerrar las persianas pero no llega a tiempo y el estribillo invade la habitación.

«Putos argentinos, discos rayados», murmura la mujer, trabando los postigos.

João cierra los ojos y comprende la ironía: aquellos malditos se hartaron de preguntar qué se siente, qué se siente, qué se siente, y cuando por fin llega el séptimo partido, no se siente nada.

Ni las piernas, ni el corazón.

«Lo siento mucho», dice en voz alta João, «pero no siento nada».

Y a los tres minutos del primer tiempo, con marcador Brasil cero Holanda uno, apaga el televisor y se va a dormir.

Hernán Casciari
sábado 12 de julio, 2014


Lo siento mucho, no siento nada

por Hernán Casciari

João da Silva, un cuarentón simpático, ahora arrastra los pies sin ganas y acerca el sillón a la tele. Su esposa lo mira con pena. Falta una hora para el partido y a João lo asalta una especie de déjà vu. Repiquetea en su cabeza un momento horrible de su primera adolescencia.

Recuerda la última nochebuena en que lo sentaron en la mesa con los primos pequeños. Tenía trece años cumplidos, ya le salían pelos en las patas, ya se masturbaba a escondidas, pero no le permitieron compartir la cena con sus tíos y sus padres; lo sentaron en la mesa de plegatín. Se sintió un idiota, con las rodillas dobladas, al lado de niños de diez años que cenaban en cuencos de plástico y se excitaban con el ruido insulso de los petardos.

João revive con fuerza aquella nochebuena espantosa en la que fue por última vez un semi-adulto que sorbía con rabia el menú sin picante.

Su esposa lo mira de reojo, preocupada.

Ahora falta media hora para que empiece el choque por el tercer puesto y João está ahí, frente a la pantalla, con el mismo agobio de su adolescencia. Abre de par en par las ventanas, pone la tele sin volumen, descongela tres cervezas, sincroniza la imagen con la radio, pero hace todo sin brillo en los ojos; más tarde oirá el himno como quien escucha llover, y si de casualidad suelta una lágrima será igual que la bilis del perro de Pavlov: pura costumbre.

Cumple con los rituales porque juega su selección de fútbol. Pero al mismo tiempo se pregunta (hace ya tres días que se lo pregunta) ¿qué sentido tiene todo esto, si en la otra mesa los adultos se están contando chistes verdes mientras beben de verdad? ¿Qué carajo hago yo con esta cocacola tibia en el vaso, al lado de estas criaturas que todavía creen en Papá Noel?

«Y si esta angustia me atraviesa a mí, que no soy nadie» —se pregunta João mientras los jugadores salen del túnel—, «¿que les estará pasando por la cabeza al bueno de David Luiz, al gigantón Hulk, al renacido Julio César, al voluntarioso Marcelo, a los once que están pisando por obligación el césped a esta hora, ante la indiferencia brutal del mundo?».

De repente, João recuerda qué pensaba cuando era chico, mientras se aburría como un hongo en la mesa plegable de la navidad. Pensaba en el orgullo que sentiría al año siguiente, cuando por fin lo sentaran con los mayores; pensaba en la próxima nochebuena. Pero la metáfora se le rompe enseguida: ya no le sirve esa ilusión a futuro.

Será que está grande, o será que Rusia 2018, en medio de tanta desazón, le parece una neblina en el calendario. Se siente desfondado y vacío.

La mujer de João se acomoda en el borde del sillón y le acaricia la cabeza. La pobre le puso el hombro al marido durante los últimos cuatro días: desde los treinta minutos de aquel primer tiempo, cuando los alemanes hicieron el quinto gol, hasta esta misma mañana.

Fueron horas tremendas. João lloró, durmió, cagó y bebió, en ciclos rotativos de nueve horas. Solo hizo eso desde el miércoles. No atendió el teléfono, no fue a visitar a sus clientes, no besó a sus hijos ni vio pornografía en secreto. João se convirtió en un vegetal hasta hoy sábado, que por fin salió de la cama y arrastró el sillón hasta la tele.

«Deberías haberte bañado, amor, para ver más fresco el último partido; los muchachos jugarán con dignidad, ya lo verás… Harán muchos goles».

João recibe las palabras de su mujer como el que escucha la megafonía de un aeropuerto árabe. No tiene fuerza para decirle que, incluso si esta tarde golean, nadie se atreverá a festejar. Nadie saltará ni gritará con el alma, y eso es lo que lo pone triste.

No puede decirle a su mujer que necesita el abrazo de su padre, porque ella sentiría que sus caricias son inútiles. ¡Pero cómo quisiera que su padre estuviera vivo en el sillón de mimbre! No para recibir el consuelo de su viejo, sino al contrario. Quisiera poder decirle: «Padre, ya no estés triste por lo que pasó en Maracaná, aquello que viviste en las gradas con vergüenza; ya no tengas pesadillas con Obdulio porque ha pasado el tiempo, padre, y el Mundial ha sido otra vez en casa y nos fue peor: Alemania nos metió siete y la final la jugarán los argentinos. Descansa en paz, papá, ya no sufras, que aquí está tu hijo para tomar el relevo del dolor».

Pero su padre no está, su esposa no lo comprende, su infancia lo asalta con recuerdos infelices y, para peor de males, por la ventana abierta se escucha a un grupo de hinchas cantando en español esa canción espantosa y pegadiza de Creedence. La mujer de João corre a cerrar las persianas pero no llega a tiempo y el estribillo invade la habitación.

«Putos argentinos, discos rayados», murmura la mujer, trabando los postigos.

João cierra los ojos y comprende la ironía: aquellos malditos se hartaron de preguntar qué se siente, qué se siente, qué se siente, y cuando por fin llega el séptimo partido, no se siente nada.

Ni las piernas, ni el corazón.

«Lo siento mucho», dice en voz alta João, «pero no siento nada».

Y a los tres minutos del primer tiempo, con marcador Brasil cero Holanda uno, apaga el televisor y se va a dormir.

Hernán Casciari
sábado 12 de julio, 2014


¿Te gustó esta historia?

Pertenece al libro Messi es un perro y otros cuentos, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


 mauro garcia
28/03/2016 a las 04:33
Aplausos.
 Jose Vargas
24/07/2015 a las 23:03
No me joda, este gordo si sabe como hacerlo.
11/06/2015 a las 22:26
Cuando tuve la edad para sentarme con los grandes, mi primer petitorio fue volver a sentarme en la vieja mesa. Que aburrida es la mesa de los grandes.
 lucas un vecino de Chivilcoy
13/11/2014 a las 04:56
Gracias por hacerme descubrir este fantástico mundo Hernan!! Un vecino de Chivilcoy
  andres cagliero
19/09/2014 a las 13:04
Recien lo leo, genial el relato hernan, como todo.....
 Lalo
05/08/2014 a las 19:02
no me canso de leer esto gordo!!
César Reyes
31/07/2014 a las 04:06
Grosso
 Pablo Policarpo
16/07/2014 a las 00:10
Genial jaja
14/07/2014 a las 22:23
Qué deleite es leerte Hernán! Te descubrí gracias a un tuit de @olguinserg . Lloré, perseguí a mi marido leyéndole tus textos, lloró él también con este grupo de amigos que gracias a la selección Nacional trascendió "la grieta"...y ahora comienzo a imaginar qué sintieron los Joaos, qué sintieron!!! Aplausos de pie, yo también. Y gracias!!
 Juampy
14/07/2014 a las 20:05
Aplausos de pie, gordo.

Aplausos de pie.
Alberto
14/07/2014 a las 15:42
ESPERABA MORIR

Creía que la estabilidad de mis humores corporales se alterarían hasta un límite imposible de disimular y que fatalmente, aparecerían olores desagradables insoportables para los que juntos, vimos el partido. Una vez que la pelota empezó a rodar , nada de lo que anteriormente temía, sucedió. Un equipo que enfrentaba una instancia suprema del futbol Mundial y que, a los que vemos mucho fútbol, nos dio inmediatamente alguna seguridad. No de ganar (eso en fútbol casi nadie lo tiene) sino de hacer un papel acorde a las cargadas brindadas a nuestros hermanos. Se debe considerar ademas, el infortunio de lesiones de jugadores que deben figurar en el top ten mundial. Le hizo frente a una máquina que te va quitando el alma. Como un alíen desalmado y desalmador. A eso, que de solo describirlo da miedo, Argentina le dió respuestas contestando de igual a igual cada una de las propuestas. Para la mayoría de las selecciones del mundo, serían indescifrables. Algunos salen y otros entran. En la próxima los que salían, entran y viceversa. Es como el boxeador que posee un "punch" temible y luego de pegar un par de piñas, ve que el oponente no se mosquea y además contesta con igual dureza. No se achicaron como Brasil a quién le llenaron la canasta mal.
Por eso estoy compensado. Por eso debemos aceptarlo y si bien estoy apenado NO MORÍ

PD: Messi es verdad, se lo ve bajoneado, a pesar de ser decisivo en algunos partidos, no jugo como sabemos, puede Leo hacerlo. Lo asimilo al bajón del Barza y de la selección española. No se porque desde España deberán encontrar alguna explicación
13/07/2014 a las 13:32
Extraño la primera ronda, esos momentos en los que no hay que sufrir el insoportable tedio de estos días muertos, sin partidos, que empieza a tener lugar a partir de octavos de final. Esos momentos que no hacen más que recordarte que un día, más temprano que tarde, el Mundial se va a acabar.



Suele decirse que el mundial arranca a partir de octavos de final. Que ahí empieza a verse el verdadero futbol competitivo en su máxima expresión y que lo anterior es un mero precalentamiento para darle un poco de color. Creo que este mundial ha podido cuestionar ese lugar común.



Charlaba hace unos días con mis amigos del grupos de whatsapp armado para la ocasión (titulado “sos amargo brasuca”) acerca de la cantidad de eventos extraordinarios que han ocurrido en este mundial, la cantidad y calidad de goles, las figuras inesperadas, las estrellas que no brillaron. Y decía que para ver algo así habría que remontarse a México ’86. La respuesta de mi amigo Carlitos apuntaba a lo obvio, a si no estaría influenciado por la particularidad de que Argentina salió campeón en aquella ocasión. Pero aquello no sólo tuvo un show de goles muy superior a mundiales anteriores y, sobre todo, a los que vinieron después, sino una gran cantidad de muy buenos equipos que, por diferentes circunstancias, fueron quedando en el camino. Empezando por la avasallante Dinamarca, que comenzó goleando 6 a 1 a la Uruguay de Francescoli y Rubén Paz y terminó goleada por la España de Butragueño. O la fabulosa Francia de Platiní, que venció en cuartos a un extraordinario Brasil de Zico en los penales, en un partido en el que todos querían seguir atacando y jugando y el árbitro lo terminó antes porque no aguantaba más el calor. De Argentina no esperábamos casi nada. Sí, aquel, como este, fue un gran mundial.



Cuando terminó el sorteo de Brasil 2014 todos pusieron su mirada en el grupo D, integrado por tres campeones del mundo que deberían dar una dura batalla para pasar de ronda y eliminarse entre ellos. A nadie se le iba a ocurrir que el vencedor del grupo no sería ninguno de los tres sino un casi desconocido Costa Rica, que venció a dos de ellos y con ese triunfo eliminó al tercero. El sorteo también dispuso un evento insólito: que se enfrenten en primera ronda y en primera fecha los dos finalistas de Sudáfrica 2010. Esperaba un partido trabado y aburrido como aquella final (aclaro que nunca me gustó España, creo que se ha sobre dimensionado su rendimiento). Y sin embargo Holanda le dio una paliza histórica.



Desde luego, esa victoria fue levemente opacada por lo que terminó siendo la mayor goleada en semifinales de la historia de los mundiales. Cuesta aún creer esa sucesión de goles alemanes ante una defensa brasileña que resultó ser lo más parecido a un equipo amateur que he visto en mundiales desde que miro mundiales (España ’82 para ser más preciso).



Sí, este mundial es de los mejores de los últimos tiempos. Vuelve a coincidir con una buena campaña argentina, pura casualidad. Y ratifica que el Mundial es el evento más importante que existe sobre la faz de la tierra. Sí, me encanta Roland Garros. Veo los juegos olímpicos (si no hay fecha en el campeonato local). Pero nada se compara con esto que se llama Mundial, Copa del Mundo, World Cup o como gusten. Y cuando arranca el Mundial y veo estas cuestiones que acabo de mencionar y muchas otras más que son más propias de una mesa de amigos que de un texto, siento el deseo de que se detenga el tiempo y de vivir, todo el tiempo, enmundialado, que dure para siempre, o al menos casi tanto como una eternidad.



Discutimos este tema con los muchachos del Sos amargo brasuca. Pensamos algunas opciones que serían apropiadas. A mi amigo Wila se le ocurrió que Argentina y Brasil deberían ser invitadas a jugar la Eurocopa, y Alemania y Holanda la Copa América. Así tendríamos algo parecido a un mundial cada dos años, o menos aún. También se podría ampliar la cantidad de equipos participantes, de 32 a 40, o por qué no a 64. Pero la idea que más me sedujo es que el mundial se juegue dos veces. La cosas sería más o menos así. Se juega el Mundial con el mismo formato que existe en la actualidad. La única diferencia es que, una vez finalizado, al día siguiente arranca de nuevo. Sí. Termina la final y al día siguiente otra vez Brasil – Croacia. Otra vez España – Holanda. Y así hasta una nueva final. Con lo cual tendríamos, probablemente dos campeones y la necesidad de jugar una superfinal. Sería más largo. Más apasionante. Pero lo más interesante es la posibilidad de ver aquello que pudo ser y no fue. ¿Podría Holanda volver a ganarle a España 5 a 1 y dejarla afuera rapidito? ¿Cristiano Ronaldo volvería a hacer ese papel lamentable e indecoroso o alguien le recomendaría que deje de mirar un rato la cámara y se concentre en la pelota? Sin dudas tendríamos una competencia más apasionante aún.



En todo caso, sólo se trata de falsas argucias para postergar lo inevitable. El Mundial se acaba. Y ahí empieza la cuenta regresiva hasta el siguiente.



Pero este aún no se acabó. Y mientras viajo de San Pablo a Rio de Janeiro hago un párrafo aparte para hablar de algo nuevo para mí, como es ver un Mundial en vivo y en directo. Mi amigo Miguel Mora me decía que es algo que crea fanatismo. Y que mientras se vive se está pensando en el próximo mundial. No sólo por la posibilidad de ver a tu selección en la cancha, sino por todo el clima que se vive en las calles y bares. Y ni hablar del subterráneo. O en los aviones y aeropuertos. Es cierto que en ocasiones la cosa se va de madre, pero la mayor parte del tiempo la convivencia entre hinchadas rivales es de lo más amigable que he visto. Fotos compartidas entre hinchas de distintos equipos. Charlas. Bromas. Intercambio de cánticos. En general los más hirientes no se entienden. Anteayer, sin ir más lejos, un brasileño que parecía ajeno a la fiesta y escuchaba atónito los cánticos me preguntaba en el subte de San Pablo qué significa la palabra ojete, aquella que rima con siete, es decir la cantidad de goles que recibió Brasil en su partido con Alemania. Creo que fui bastante claro en mi explicación, pero no hubo caso. No me entendió. Tampoco yo había entendido el paupérrimo cántico brasileño que dice que Pelé hizo mil goles y que Maradona es un aspirador de coca. Ni tampoco lo entendieron los que cantaban encima de eso, recordando la inverificable confesión de que Pelé debutó con un pibe (tan inverificable como los mil goles de Pelé, estadística que seguramente incluye los goles que hizo en la playa jugando con sus amigos).



Todo esto pasó sin que se enfrentaran Argentina y Brasil. Pero los brasileños alentaron de manera sistemática al rival de la Argentina en cada partido. La rivalidad existe. Está instalada desde hace mucho tiempo. ¿Por qué? ¿Quién empezó? ¿Acaso importa? Es así. Y es fútbol. Muchos amigos se mortifican por las burlas tras la insólita goleada que recibió Brasil en semifinales. Quiero ser claro en esto: me preocupa mucho la integración y solidaridad con nuestros vecinos a la hora de los acuerdos comerciales, el desarrollo productivo, las cuestiones migratorias, la pobreza, la explotación. Esto es futbol amigos. Me preocupo cuando nos matamos con nuestros vecinos por cosas que no son un juego, no por unos cánticos y burlas.



El segundo hecho inédito fue que además de ver el mundial in situ, vine a ver algunos partidos con mi pequeño hijo. Y la educación futbolera es un capítulo central en la formación de un niño. En algunas ocasiones dicha educación quedó en manos de la barra brava. Recuerdo la salida del estadio Mineirao en Belo Horizonte, tras el partido con Irán, en la que un grupo cantaba contra Chile acusándolos de traidores. La pregunta no se hizo esperar, así que me pareció pertinente separar la paja del trigo y explicarle que fue el gobierno de Pinochet el que ayudó al gobierno inglés en la guerra de Malvinas, y no “los chilenos”. Mientras avanzaba en dicha explicación, enfatizando que los traidores no habían sido los chilenos sino alguno en particular, fui interrumpido por un hincha que dijo que los chilenos también, todos traidores. De más está aclarar que perdí la batalla y mi niño ahora califica de traidores a todos los chilenos. Peor aún fue afrontar las preguntas acerca del significado de términos tales como “comebananas” con que se increpaba a un brasileño o que Pelé debutó con un pibe. Pero lo más importante creo que se consiguió. Nos sentamos frente a la tele a ver todos los partidos, a veces con la repetición de la noche, todos los goles, los comentarios en portugués de los tres canales que transmitieron día y noche partidos y jugadas hasta el hartazgo (y digo hartazgo como un mero lugar común, porque la verdad es que nunca me harté).



Sin dudas el partido semifinal entre Brasil y Alemania dará que hablar por mucho tiempo. Cuesta sacarse de la cabeza la imagen de ese niño deshaciéndose en lágrimas luego del quinto gol, tapando su cara con un vaso. O la de esa mujer que parece sufrir un ataque de histeria, de esos que ni Federico Luppi es capaz de contener. Leí por ahí que los alemanes no tuvieron códigos, porque debieron parar antes y no someter a Brasil a semejante castigo. Creo, por el contrario, que no hacer los goles que se generan es no tener código acerca de lo que significa este juego. Y, por otra parte, ya se habla de cierto pacto que hicieron los jugadores alemanes entre ellos en el entretiempo para bajar el ritmo en el segundo tiempo (menos mal que lo bajaron, porque caminando hicieron dos goles más).



El magnifico Hernán Casciari, todavía bajo los influjos de la conmoción que le generó el 7 a 1, escribió en su maravilloso blog que el futbol, tal como lo conocemos, había dejado de existir tras ese partido. Y que había sido reemplazado por máquinas inhumanas y despiadadas. Entiendo que esta suerte de homicidio que Casciari ejecuta sobre una etapa del futbol es en realidad fruto de una emoción violenta, y como tal Casciari es inimputable a la hora de juzgar su conducta. Fue un partido atípico que difícilmente se repita en mucho tiempo. Brasil venía jugando mal y encima había perdido a su estrella, lesionado en el partido con Colombia. Nunca había encontrado un esquema de juego y debió haber sido eliminado por Chile. Contra Colombia intentaron un cambio de esquema y les funcionó. Los arrinconaron y prepotearon. Y a alguien (probablemente al desgastado Scolari, aquel que logró el pentacampeonato en 2002 y hoy es tratado de viejo inútil, por decir lo más suave que se lee y escucha) se le ocurrió que esa estrategia también podría servir contra Alemania. Y los alemanes encontraron a una defensa mareada y desorientada, e hicieron lo que saben hacer cuando encuentran el espacio adecuado: ser implacables. ¿Pero acaso puede alguien imaginar que en una situación similar, pero a la inversa, Brasil se hubiera detenido luego del tercer gol? Permítanme decir que no. Que ni por casualidad. Que en lugar de siete hubieran hecho catorce. Y que se hubieran empezado a pelear entre ellos para hacer su gol, incluyendo al arquero. Y que además los habrían festejado de una manera mucho más estruendosa, bailando y haciendo saltos ornamentales. Pero claro, Brasil nunca sometió a ningún pueblo ni armó campos de concentración, entonces hacen jogo bonito mientras que los alemanes son despiadados y desalmados. Suena un poco desproporcionado el planteo.



Para terminar, lo mejor. Argentina en la final. Un placer inconmensurable. Hace rato que venimos discutiendo con mis amigos del sos amargo brasuca que teniendo al mejor jugador del mundo, lo que tiene que hacer el DT es limitarse a armar un equipo ordenado, que defienda bien, maneje la pelota y le de la chance a Messi de generar las tres o cuatro posibilidades de gol por partido que se necesitan para avanzar. Cuando terminó la primera ronda, parecía que Sabella no había logrado su cometido. Pero el equipo apareció en octavos, se fortaleció en cuartos y fue muy sólido en semifinales. Es cierto, no brilla. Y probablemente tampoco lo haga en la final. Tiene una carga muy grande este equipo. Pone la cara por demasiados fracasos pasados. Por la falta de reacción ante el “corte de piernas” del ’94, a pesar de haber tenido buenos jugadores del medio para adelante. Del timorato equipo del ’98, aquel que fuera conducido por el gran capitán (y menos grande como DT, y ni hablar como dirigente). De aquella ilusión hecha trizas del equipo del 2002, conducido por el mártir loco Bielsa (mártir según la acepción de Mafalda: héroe con mala pata) que fue sin dudas de lo más sólido que armó Argentina en mucho tiempo, pero se quedó en primera ronda. Del equipo de Pekerman de 2006, que estuvo a pocos minutos de llegar a la semifinal y perdió con Alemania en cuartos, por penales. Y del embrigante pero enclenque equipo de Maradona de 2010, también afuera en cuartos con Alemania con una dolorosa goleada. Difícil pedirles que jueguen sueltos con tanta carga. El miércoles pasado no jugaron sólo contra Holanda. Jugaron también contra la Rumania de Hagi del ‘94, contra la Holanda de Bergkamp del ‘98, contra la Inglaterra de Beekham de 2002 y contra la Alemania de Klose de 2006 y Mueller de 2010. Todos juntos. No era poca la carga. Han logrado mucho y están a un paso de ser campeones.



La estadística dice que en los años ’70 se jugaron 3 mundiales. Alemania llegó a una final y la ganó. En los ’80 se jugaron 2 mundiales. Alemania llegó a las dos finales, y las perdió. En los ’90 se jugaron 3 mundiales. Alemania llegó a una final y la ganó. En los ‘2000 se jugaron 2 mundiales, Alemania llegó a una final y la perdió. En la década de ‘2010 se juegan 3 mundiales. Alemania llega a su primera final. Ya adivinan cómo seguiría la progresión. Pero la estadística también dice que nunca un equipo europeo levantó la copa en el continente americano. De los 7 mundiales disputados desde Alaska a Ushuaia, Brasil ganó 3, Argentina 2 y Uruguay 2. Y les agrego algo, la más importante de las estadísticas: mi niño jamás vio perder a su equipo en la cancha. Ni siquiera lo vio empatar. Así que tranquilos amigos, este domingo no habrá penales.
 Jo
13/07/2014 a las 16:48
Me encantó la crónica. Soy malísima por naturaleza con los números y por eso detesto las estadísticas de fútbol. Mi papá y mi novio son una "máquina implacable" de citar estadísticas y creo que saben más que nadie de fútbol en todo sentido. Los dos son de Racing, los dos han sufrido los dos son justos y los dos son eternamente perfeccionistas cuando de fútbol se trata. Cuando me cuentan anécdotas futbolísticas me olvido de los números y los nombres y me entrego al relato como niña de 5 años escuchando el cuentito de la maestra en el jardín. Que sea lo que Dios y el Diablo quieran pero que no terminemos en penales salvo que haya alguna estadística que diga que Messi siempre te salva en el quinto. Abrazo de gol!
 Alan Alarcón
13/07/2014 a las 06:49
Alex, te equivocas. Somos muchos, miles, millones, que en Latinoamerica queremos que Argentina campeone mañana. Todos quisiéramos que nos digan lo que se siente. Saludos desde Lima.
Alex
13/07/2014 a las 04:48
Toda latinoamérica va en contra nuesrra. Da verguenza pero son así de penosos.
Deberíamos dejar de sumar estrellas para un mismo continente.
Vos por alguna razón estás en Bcn, uno de los pocos lugares que nos tienen simpatía
 Eduardo A. López
13/07/2014 a las 05:15
NO TODA, en México al menos el 50 % queremos ver campeona a La Argentina. Esa final del 90' era toda suya y me da pesar que haya sido un mexicano quien protagonizara uno de los peores arbitrajes en la historia de los mundiales.
13/07/2014 a las 03:02
Leí el cuento anoche, con marcador en suspenso, y lo volví a leer hoy, con marcador consagrado. Es más. Cuando vi que cobraron penal al minuto y pico de comenzado el partido pensé en João, en que, de acuerdo al cuento, todavía no se había levantado del sillón.
Pasó un rato para que llegara el turno de pensar en vos como autor del texto y de como la vida te mejora los argumentos. Me gusta más este final de hoy porque, nada, se ajusta mejor a la melancolía.
Abrazo.
13/07/2014 a las 02:51
Piel de gallina y un nudo en la garganta.
Minutos antes de leer la nota, a miles de kilometros de mi casa y de los mios, decidí que ya no queria saber qué sentía. Y de repente viene un gordo cuarentón y hace esto.
Gracias Hernán por tanto durante el mundial (y eso que el post que falta, lo sé, va a ser el mejor de todos).
13/07/2014 a las 02:46
Ja! soberbio.
 Patito
13/07/2014 a las 02:08
Genio Neneeeee!!!!
 Fede
13/07/2014 a las 01:53
Hace un par de años que te sigo y es la primera vez que comento.
ESTE ES EL MEJOR BLOG QUE LEÍ EN MI VIDA.
Saludos desde Rafaela.
13/07/2014 a las 01:30
Hay muchas teorias sobre el funcionamiento del cerebro. Una de ellas habla de áreas específicas responsables de determinadas funciones. Aunque ya se sabe que no es sólo así, podemos inferir que habrá entonces un área para detectar la sutileza y la ironía me supongo Y habra entonces una sub-especialidad que sería capaz de percibir la sutil ironia con amor y empatia.
Depende de cuantas bonsai hayas leído de niño y la cantidad de proteinas consumidas en la infancia, la gimnasia en: simbolo, paradoja y reversibilidad del pensamiento se habran ido desarrollando con otras capacidades intelectuales.

No me sorprende que mucha gente no tenga ni una ni otra.
De esa esta lleno.
Lo que me sorprende y desalienta un poco que algunos lectores asiduos al blog (asiduos...!) se pierdan lo mejor de este texto y del selecciones pintorescas por ejemplo, por tener esas areas trombosadas.
Como hermana de medica, les recomiendo una aspirina diaria para aligerar la sangre y mejorar la irrigacion general, pero cuidado con los cortes, que despues te vas en sangre.

Se tambien que en este blog se intenta regular la carga critica burlona y que el dueño de casa se encarga eficazmente de ello al ser testigo silencioso y como un aikidoka 3er Dan de las relaciones, lo permite pero no lo alienta ni reprime. Solo es testigo.
Siempre intento seguir esa politica implícita.
Pero hoy, el desatino de algunos comentarios en este y en el de los pintorescos, me ha obligado.
¿Cómo es que no entienden??!!!
13/07/2014 a las 02:25
es simple querida Tilinga...les falta horas Orsai.
13/07/2014 a las 02:45
No se Toti, ojalá sea eso.

Es que alucino, no de que no entiendan a veces.
Lo que me jode es lo que se pierden por entender plano y pensar lineal.

Lo lindo que se pierden.

Y me jode lo que no les pasa si se lo pierden.
Y me podes decir "¿y a vos que mierda te importa?
Y es verdad... pero me importa
13/07/2014 a las 07:55
Tilinga,hay gente que en esta calesita de la vida le pasa la sortija por la cara veinte veces y se la pierden por mirar la vida de los demas por el movil.

Hay otros que disfrutan en privado y se disfrazan de insensibles e intelectuales en publico, poniendo análisis donde puede llegar a ir emocion.

vaya a saber como les trabaja el mate a estos pichones de fred con dos dedos...

Un abrazo hermana Tilinga!!!!!
13/07/2014 a las 01:29
Yo que vos le haría un llamadito a Joao, por las dudas, a ver si está vivo!
 Felipon
13/07/2014 a las 01:17
¡Grande, Hernán!, tal cual.
 Jorge Eduardo
13/07/2014 a las 00:44
Tan mal estuvo Brasil, que hasta un ciego (Blind) le hizo un gol hoy día...!!! Sigue durmiendo João, no te vaya a dar un patatús...!!!
13/07/2014 a las 00:35
Primero??
Horoche de Barilacio
13/07/2014 a las 00:34
Y encima, el cursor de la notebook saltó, y quedó un comentario incomprensible...
Horoche de Barilacio
13/07/2014 a las 00:32
Buenas ito del pritardes; nunca me gustó el jueguito del pri.
 Jorge Eduardo
13/07/2014 a las 00:13
Tan mal estuvo Brasil, que hasta un ciego (Blind) le hizo un gol hoy día...!!! Sigue durmiendo João, no te vaya a dar un patatús...!!!
Martin
12/07/2014 a las 23:35
muy bueno pero lastima el final que a los 4 minutos ya iban 1 a 0
aSY
12/07/2014 a las 23:13
Predijiste el 1@0 antes de los tres minutos loco
13/07/2014 a las 00:16
No, lo corregí en el entretiempo.
12/07/2014 a las 22:24
La realidad me acaba de marcar un error en el último párrafo. ¡Corregido, gracias!
13/07/2014 a las 00:09
Hernán, esta tarde, luego de leer tu excelente escrito, pensé: ¿Y si Holanda mete un gol antes de que hayan pasado cuatro minutos? Enseguida descarté la idea porque parecía sumamente improbable. Seguro que otros pensaron lo mismo e igualmente desecharon inmediatamente semejante ocurrencia. Estas sorpresas son las que han transformado a este Mundial en uno de los mejores de los últimos años.
 Iskani
12/07/2014 a las 22:05
Correción, donde dice 4 minutos debería decir segundos
  Matias Fasano
12/07/2014 a las 22:05
Hernan, Brasil ya pierde antes del 4to minuto, vas a tener q ajustar el post
 jose maria -txema- gonzalez learra
12/07/2014 a las 21:59
Que alguien detenga este despropósito, por favor...
 GABRIEL CAM
12/07/2014 a las 21:50
VICEPRESIDENTE DEL MUNDO

Cuentan que Humberto Grondona dijo, en el Diario Olé,: “para que quiero ser intendente de Avellaneda si soy Vicepresidente del Mundo”. No me importa si la frase es verdadera o falsa, lo que me importa es que es una frase posible.-

Mañana Argentina juega la final del mundial de Fútbol contra Alemania y yo, que desde hace unos 20 años no creo ni en el amanecer, tengo un nudo en el estómago desde el momento que un penal selló el 4 – 2 con Holanda y provocó que cayeran unas lágrimas que creía secas desde la semifinal de Italia ´90.

Vi las tres finales anteriores que jugó Argentina, la vi ganar, la vi perder y siempre las vi con mi padre y con el deseo claro y firme de ambos que la selección fuera campeona del mundo. Queríamos que Argentina ganará; lo queríamos aun en ese blanco y negro 78, cuando vivíamos a unos 6000 kilómetros de la cancha de River porque estar en Buenos Aires significaba torturas y fusilamientos.

Pero hoy ya no está mi padre para ver la final conmigo y, pese a las lágrimas de hace unos días, no es tan claro que quiera que Argentina gane. No porque los Alemanes se lo merezcan y sean mejores, ya hace mucho tiempo que miró futbol como quien ve una película (“la ficción nos dice más de la realidad que la realidad misma”) y reconozco que un triunfo Argentino sería hermosamente épico, sino porque no quiero que un señor que dice ser Vicepresidente del Mundo gane.

En estos años en que 50 personas han destruido nuestro futuro y nos hacen ver las 24hs una realidad touch y HD que podemos tocar pero no vivir, quisiera que por una vez a los malos no les salga todo tan bien. Aunque mañana yo y mi padre lloremos de tristeza.-
13/07/2014 a las 01:16
¿Sabés qué? Que aunque no pueda evitar pensar que tenés razón, no va a cambiar nada si Argentina pierde y encima te vas a quedar sin esa alegría. Y muchos hijos que no vieron jugar a Argentina una final (cualquiera de menos de 30 años) van a estar privados de disfrutarlo con sus padres.

No vale la pena. No sirve de nada.
La realidad la tenemos que cambiar de otra manera. El fútbol lo tenemos que disfrutar como lo que es: pasión.
 Jhordan PLG
12/07/2014 a las 21:35
El 1-7 lo vi en la chamba, en una TV que llevó una amiga, y que me disculpe don João, pero cada gol era un disfrute tremendo, tanto así que el gol de honor que hicieron los brasileños como que me malogró un poco el festín, ese partido era a cero. Cuando terminó, una compañera de otra área se acercó a la TV y lanza un "bien hecho, ahí está, como nos metieron el 7-0". Me quedé buscando en los archivos de la cabeza y salió a flote el 7-0 del cual Sandra se refirió, fue en al copa América del 97, seminal Perú - Brasil, nos dieron un baile tremendo, pero curiosamente sólo tengo en la cabeza uno de los goles, de punta, ¿de quién?, de Romario.

No me apena en lo absoluto lo que le pasa a los millones de brasileros por el fútbol (me preocupa lo que les pasa en otras áreas como a todos nuestros países, pero en fútbol no), fuimos testigos de algo histórico, desde el maracanazo no sucedió nada de esa envergadura, o por lo menos que se le asemeje en algo, así que me sobo las manos con un morbo terrible esperando que el buen João reciba hoy la estacada final.

Sólo para terminar, yo soy inca de pies a cabeza, pero en copas mundiales siempre le voy a argentina por esto: https://www.youtube.com/watch?v=L0SX9a7iHEk , una máquina no puede llevarse la gloria y dejar a esta gente con las manos vacías, acá corre sangre hirviendo, no son circuitos, chips, perfección. Yo que soy peruano lloré viendo el vídeo, argentinos, díganme por favor, ¿qué se siente?.
 jose maria -txema- gonzalez learra
12/07/2014 a las 21:05
ARGENPRESS, info (viernes. 11 de julio de 2014)

FÚTBOL BUITRE (Final)

Alfredo Grande (APE)

Dicen que la Patria es fecha, pelota y bandera... la Patria son mis hermanos que luchan contra las empresas.

(Aforismo implicado. AG)

Mientras intento escribir este trabajo, se desborda alegría por el triunfo de lo que alguna vez se llamó la naranja mecánica y ahora es apenas una mandarina machucada, incapaz de hacer un gol en 240 minutos de juego. Los penales que le dieron el triunfo contra Costa Rica le dieron la derrota contra Argentina. Desde ya, cuando escribo Argentina, debería escribir “el seleccionado argentino”. Que tiene jugadores que son argentinos por origen y extranjeros por lugar de trabajo. Todos los titulares trabajan en diferentes países y nuestra estrella mayor fue incluso formada como deportista en el extranjero. Todo bien como decía el cirrótico y se mandaba una cerveza.
Me alegró el miércoles a la noche la alegría de peatones, conductores de autos, motos, colectivos. Banderas, trompetines, en una marcha hacia el obelisco de la ciudad, el mismo que ahora funciona como faro de vigilancia gracias a las cámaras que fueron colocadas por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Versión buchona para que “en todo estés vos”.
Desde ya amigos, compañeros, algún enemigo que nunca sobra, familiares y algún paciente, me censurán por expresar de forma acotada, muy recatado, casi inadvertido, como orgasmo de monja, mi júbilo por el triunfo. Las atajadas de “chiquito” Romero me alegraron. Y no a pesar mío. Me alegraron. Sin embargo, y esto para mí sigue siendo importante, para la cultura represora no es suficiente la alegría.
La cultura represora exige, garantiza, ordena, la manía. Que bien se la puede definir como la hegemonía de la alegría. La alegría tolera la tristeza, la mesura, la sonrisa, la caricia. La manía no. Todos unidos nos alegraremos. Desde TN a 678. En una nota en la Agencia Paco Urondo del 10 de julio leo : “Superioridad física e ideológica de un pueblo: El autor, José Cornejo, propone una conexión entre éxito deportivo y el bienestar social. Una discusión que se remonta hasta la Grecia clásica”.
La foto de la Presidenta junto al director técnico de la selección nacional hace contundente la afirmación. Esta es la forma que toma el pasaje de la justa alegría a la desmesurada manía, de la causa a la cruzada. El seleccionado argentino es La Patria. Y además es Razón de Estado. En este punto, la política deja que cope la parada el deporte. En este caso, el fútbol. Más allá o más acá, esos sinónimos son patrimonio cultural de las derechas. El Campo, El Ejército, La Iglesia, La Familia, son cotos de caza para colocar en el trono no ya a la noble igualdad sino al fetiche de turno. El fetiche es la parte por el todo. Aunque importante sea la parte (en este caso la selección nacional) no es el todo (la nueva, la vieja pero siempre gloriosa Nación).
Este intento de relacionar éxitos deportivos con la cruzada kirchnerista ya fracasó con Maravilla Martínez. Excelente boxeador pero que se lo puso al ladito, muy cerquita, de los héroes de la independencia nacional. La manía es desmesura y abolición de pensamiento crítico. Patético ejemplo fue la reacción casi vengativa, de burla y sarcasmo, cuando el seleccionado brasileño pierde 1 a 7 contra el “robot team” alemán.
Se fomentaron rivalidades, envidias, miserias que luego dejan heridas que cicatrizan en años. Justamente así funciona el fetiche. Pero todo puede empeorar. Estoy esperando el surgimiento de una nueva triple alianza: Fútbol, Estado y Religión. Como observara el psicoanalista Cesar Hazaki, los jugadores no solamente se santiguan antes del partido, durante los penales, (creo que en los corners por las dudas) sino que lo hacen rápido y dos veces. Pienso que es una forma de “ponerse las pilas” y “apurar” las bendiciones.
El Papa Francisco es el Papa de todos los católicos, pero “los católicos argentinos son mas católicos que otros”, parafraseando a George Orwell en su Rebelión en la Granja. Esta nueva Triple Alianza promete arrasar con toda insinuación de balbuceo y tartamudeo crítico. Y habrá fervor y hervor patriótico si arrasamos con los robots y ya no habrá más penas ni olvidos. El 9 de julio será recordación de la independencia de España y de la independencia de Holanda, cuando la banalización de la historia empiece a confundir fechas y acontecimientos.
La cultura represora hace abuso de la alegría legítima, para convertirla con prisa y sin pausa en una manía fundacional. En Facebook aparece la cara de Mascherano fusionada con la del pelo, barba y boina del Che Guevara. “MASCHE”. Un adelantado de la banalización de la historia. Ningún gobierno va a quitarme mi derecho a la alegría si el domingo el seleccionado de fútbol de la Argentina sale campeón. Pero tampoco ningún gobierno me impondrá su mandato de manía para aceptar que el fútbol es LA PATRIA. Y si así fuera, si por debilidad, por temor, para no sufrir el aislamiento y no querer tolerar la burla, me sumara al delirio del pensamiento y sentimiento único, que los compañeros en lucha, los que sufren persecución por causa de injusticia, los niños que siguen con hambre, las mujeres secuestradas por la Trata y por las cárceles de la democracia, los pueblos originarios arrasados por los modernos cruzados de las empresas que se llevan todo y no dejan nada, los jubilados y jubiladas que no sobreviven con la “mínima”, los enfermos que no encuentran hospitales y los alumnos que no encuentran escuelas, que todas y todos me lo demanden y me borren por toda la eternidad de la memoria de los pueblos.
“A la par, el secretario de Seguridad, Sergio Berni, se pavonea en helicóptero por encima del despliegue del operativo de turno, presentándose como supuesto árbitro de intereses y derechos en nombre del estado, “arbitraje” que siempre favorece a los empresarios a quienes garantiza “normalizar” la situación, o sea, garantiza los despidos y las suspensiones. Berni sostuvo esta vez que "del otro lado hay una violencia inusitada" y que por ello "tuvimos que actuar con mucha energía"; además cargó contra los partidos de izquierda, responsabilizándolos de la situación, porque "en vez de hacer leyes para impedir esto, participan". (Informe Correpi).

¡Qué lindo!
¿Por qué les pasa todo eso, y mucho más, si ustedes ni siquiera tienen rey ni reina?
¡Qué lindo!
Esa insoportable manía de locos rojos izquierdosos, la de empeñarse en mezclar todo: Patria, Campo, Iglesia, Ejército, Familia, Fábrica, Seleccionado, Machismo, Nación etc. con el inocente juego del balompié bendecido esta vez por la papada del papá Francisco y por la revolucionaria expresión del rostro del otrora Che, ahora maschereado.
¡Qué lindo!
Nuestra inocente sabiduría popular. Decimos que llueve cuando los de siempre nos mean. Como somos muchos, llevaremos razón. ¿Tal vez las de ellos?
¡Qué lindo, che!
Disculpen que no haya podido contenerme.
Vero
12/07/2014 a las 20:50
La manera que tenés para escribir es muy buena. Buen uso de la estilística, me persuadiste desde la primera palabra y me puse como protagonista, no dejo de llorar. Que tristeza, si nos hubiese pasado lo mismo yo seguramente estaría igual. Abrazo Hernán.
12/07/2014 a las 20:44
"La alegría no es sola brasilera"
12/07/2014 a las 19:17
Es muy bueno, me parece que hay palabras que se pueden evitar en el cuento, ya que no hacen a la esencia del cuento.
12/07/2014 a las 18:45
Por un momento sentí alegría soberbia .pero pobre tipo , y si un argentino en su cama con su mujer y él. ... mirando
12/07/2014 a las 18:12
Excelente Hernán tocayo. Hermoso relato.
 Daniel Rivera Marín
12/07/2014 a las 18:03
Un bullicio en las calles lo despierta, le revuelca el sueño. Se va para el televisor y ve la repetición del gol de Van Persie, grande, magnífico y entonces sí, siente.
12/07/2014 a las 18:38
No seas cruel, dejalo dormir en paz.
 Jhordan PLG
13/07/2014 a las 00:23
Dale Hernán, que se despierte y se entere del 0 - 3, por favor.
 Daniel Rivera Marín
13/07/2014 a las 03:25
Hernán, ¿viste como me salió el finalito?
12/07/2014 a las 18:01
A la miércoles con Jorge Eduardo, cómo se puso. Tengo unas ganas de que gane Brasil.....Pero creo que para el próximo Mundial podrían quitar esto del tercer y cuarto puesto porque debe de ser muy duro. Por cierto, para Rusia 2018, estaría bueno que todos los futbolistas se vistieran de rosa :)
 Jorge Eduardo
13/07/2014 a las 00:02
Brasil está en nada. Absolutamente nada. Yo quería que ganara Brasil, pero cuando el arco está vacío, la defensa es una puerta abierta; el mediocampo deambula sin ton ni son y la delantera, la delantera...? qué delantera...? pues te golean 7-1 y 3-0.
Enrique Pereira
12/07/2014 a las 17:39
Me pareció asqueroso, innecesario y falto de empatía hasta la crueldad y la ignorancia (que es más o menos lo mismo). Bien escrito, pero inmundo. Realmente no veo qué necesidad, abolladura o agujero en el alma les vienen a cubrir este tipo de cosas. Aguante la selección Argentina de Sabella, que no precisa este tipo de vejaciones simbólicas para identificarse. Y aguante el gran pueblo brasileño, también.
 Juanma
12/07/2014 a las 17:58
Un abaco y unas manzanas aca para este muchacho que no entendio nada...
13/07/2014 a las 00:51
Si esto fuera fb te pondria un like.
Comentario re cordobés.
 Andrea Oronel
12/07/2014 a las 20:04
Nada más empático que hacer suyos los sentimientos de João. Emocionante, por un momento, me invadió la tristeza.
 Andrea Oronel
12/07/2014 a las 20:04
Nada más empático que hacer suyos los sentimientos de João. Emocionante, por un momento, me invadió la tristeza.
13/07/2014 a las 02:27
¿y este quien es?
se llenó de moscas el bulí, y la puta madre a los experimentos de Casciari!!!
ya...es hora de buenas noches.
 Jorge Eduardo
12/07/2014 a las 17:33
Hernán... qué es lo que creían verdaderamente los brasileños, acaso que con esos personajes de Marvel o Hanna Barbera (Hulk y Fred) o con el sobredimensionado Neymar, o la cojudez, digo, tozudez de Felipao, habrían de llegar a la final...? Que se den golpes de pecho, que hagan un acto de contrición y que den gracias a Dios por estar disputando el deprimente tercer puesto.

Una corrección, no es Holanda, sino Países Bajos. Abrazo y suerte, mucha suerte para el domingo.
12/07/2014 a las 18:43
Es complicado decirle países bajos. No entra en la métrica de casi nada. No podés cantar 'el que no salta es de los países bajos', no podés decir 'Máxima, la reina de los países bajos', no podés escuchar discos de Chico Buarque de los países bajos. Incluso cuesta mucho ponerlo con mayúsculas. Es «Holanda», de acá a la eternidad. Sabemos que es incorrecto, pero que nos permitan la sinécdoque.
12/07/2014 a las 18:54
Maxima reina de los paises bajos? parece la descripcion de Xuxa
 Jorge Eduardo
12/07/2014 a las 21:04
Esto lo escribí cuando se conocieron los 4 semi-finalistas:

1) Porque Colombia, que era mi selección favorita, ya no está.
2) Porque en mi casa siempre hubo tradición futbolística argentina.
3) Porque todas las semanas esperábamos al viejo con El Gráfico
4) Porque desde 1969 -gracias a El Gráfico- soy hincha del Vélez Sarsfield
5) Porque Argentina ha parido a los tress más grandes genios futbolísticos.
6) Porque "El Secreto de sus Ojos" es argentina.
7) Porque Las Malvinas son las Malvinas y no The Falklands.
8) Porque Menen es un hijo de puta.
9) Porque Alemania es una máquina, y la palabra Bundesliga es horrible.
10) Porque Países Bajos vence pero no convence.
11) Porque Brasil ídem.
12) Porque de los que menos convencen, la albiceleste es la que más convence sin convencer (espero haberl@s convencid@)..
13) Porque las expresiones 'che, sos un boludo' y 'me tenés hasta el orto' son de la puta madre.
14) Porque vi dos golazos de Cachito Ramírez en la Bombonera.
15) Porque las piernas de Susana Gimenez fueron mi primer pajazo.
16) Porque Jorge Luis Borges fue Noble más que Nóbel.
17) Porque las parrilladas son argentinas.
18) Porque Mariano Grondona es un genio.
19) Porque el Papa Francisco es un buen tipo
20) Porque Argentina, a pesar de estar en Europa, es lo más cercano a Sudamérica, en este Mundial.
 Jorge Eduardo
12/07/2014 a las 21:09
Debió decir al inicio...: las 20 razones por las que Argentina debe vencer en el Maracaná el domingo 13 de julio.
 Emi
12/07/2014 a las 17:18
Pfff.. mi papá era brazuca, lo ví llorar en el 90 cuando los eliminamos.. yo tenía 7 años y no entendía bien del todo que pasaba...

Cuando llegó el 2 a 0 de Alemania, apagué la tele, no quería sufrir, no quería pensar en como estaría sufriendo mi viejo si hoy viviera.

Estuve a punte de patentar la frase "más sola que una argentina hinchando por Brasil", ya que quería que llegara a la final, y que solo perdiera contra Argentina.

Y con este post, lo único que hiciste fue mostrarme como se sentiría mi viejo hoy. Qué dolor! Pero creo que voy a ver el partido por él.

Gracias!
 Martín Esteban Uzquiano
12/07/2014 a las 16:38
Gracias Hernan usted escribe con el alma y al alma de los lectores toca
lfbarq@gmail.com
12/07/2014 a las 16:15
No soy un aficionado del futbol como el resto de los mortales lo son, no desde el mismo lugar... pero este mundial a sido gracias a los relatos de Hernan, una especie de aconteceres en clave de realismo mágico.
Si a las victorias impensadas de costa rica, las eliminaciones de media europa campeona antes de acomodarse uno en el sillon frente a la tele, a las batallas heroicas de los nuestros y el chernobyl de goles a brasil, si todo eso no bastaba para hacer este mundial algo inverosimil, cada comentario sobre lo vivido por cada uno, pero desde tu mirada única, entretejio los recuerdos recien creados con una mistica especial, nos dió la anécdota ya hilvanada.
Hoy, soñe con vos, como si fueras un amigo al que visitaba junto con otros más. Te hacia preguntas sobre la vida y otras sobre tu escritura. Gracias por responder a todo, si hasta en un sueño mio sos un capo che.
Me despierto, aun en la cama bendito por un sabado de lluvia, lo primero que leo este post, haciendo más difuso aún el limite entre lo onírico y lo real, como si te fuera imposible darnos la posibilidad de despertarnos de tu mundo, donde la realidad esta entretejida de tus palabras. Gracias.
12/07/2014 a las 15:52
Brillante relato!! Gracias una vez más. Usted cuando escribe, es Totín! Solo le importa llegar al punto máximo del sentimiento. Felicitaciones, lo logró una vez más.
 Jhordan PLG
12/07/2014 a las 20:21
¡Que buena!: "Usted cuando escribe, es Totín! Solo le importa llegar al punto máximo del sentimiento.". Antes sólo leía el post y pasaba al siguiente, no me tomaba el trabajo de leer los comentarios, no sabía que me perdía el postre.
 Chichita
12/07/2014 a las 15:25
Buenisimo!!!!!....ese es mi hijo!!!!! lo comparto en mi muro. y ojala mucha gente lo lea. Esas son las historias escritas con sentimiento...te has puesto en la piel de un brasileño....ta bueno!!
 P. Sebastian Bonanni
13/07/2014 a las 03:02
Genia!
 P. Sebastian Bonanni
13/07/2014 a las 03:02
Genia!
12/07/2014 a las 15:16
Maravilloso, y nunca mas preciso en espacio y tiempo, como todo lo que suele regalarnos el Maestro Casicari
Cesar Saldumbere
12/07/2014 a las 14:48
Lo lamento por brasil de corazon de un argentino bien nacidi.
12/07/2014 a las 14:35
Cuanta claridad. Felicitaciones.
12/07/2014 a las 13:54
No me canso de leerte Casciari. Genio total.
José
12/07/2014 a las 13:49
Infame argentino. Canchero diz como alguna vez Menen se creyó ser. Volveré a tu pagina el domingo y te meteré tus palabras por donde te sale el excremento. Por tu boca.
nadie recuerda al 3ro o al 4to. Sólo se recuerda al campeón y al PERDEDOR. Espero tengas algo preparado para contarnos "Que se siente" ser el mejor, de los perdedores.
12/07/2014 a las 16:02
??????
Creo que no has entendido nada
selba de hurlingham
12/07/2014 a las 13:23
Casiari me encanta lo q escribis sos genio sin lugar a dudas
12/07/2014 a las 12:41
Difícil, muy difícil, describir mejor, elegir palabras más acordes a lo que el partido de mañana significa, a lo hondo que puede calar en un dueño de casa lo que tienen que vivir, y no desde la gastada futbolera. No, por el contrario, desde la comprensión y por sobre todas las cosas desde la empatía, como bien lo muestran estas líneas, como precisamente lo marca la enorme analogía de adolescente sentándose en la mesa de los chicos. Aquellos que amamos al fútbol de verdad no podemos disfrutar de un momento así, ni siquiera tratándose de nuestro peor rival. Se me asemeja mucho, como hincha de Boca que soy, a cuando River se fue al descenso. Dan más ganas de una palmada comprensiva que de señalar risueña e inocentemente con el dedo acusador.
12/07/2014 a las 17:32
Pensé mucho en mucho en esa analogía del riverplatense en la B cuando escribí el cuentito.
12/07/2014 a las 18:26
a menor escala pasó cuando rosario central se fue a la B...
caydan
12/07/2014 a las 11:40
Encendí la compu para ver si había algún post tuyo. Sos mi cábala del día anterior al partido. Ufff! ya respiro un poquito mejor.
 Horacio Alanis (HG)
12/07/2014 a las 10:45
Brasil va a aplastar a Holanda. Porque Brasil ya no tiene el peso de la Copa. Ya debe haber entendido su lugar en este mundial. Mañana, hoy, vamos a ver un partido hermoso. Lleno de la sana revancha que sólo da el fútbol. Al menos eso espero. Al fin y al cabo, Brasil es Brasil.

Abrazo.
12/07/2014 a las 09:01
''Descansa en paz, papá, ya no sufras, que aquí está tu hijo para tomar el relevo del dolor.''

Esa línea va infinitamente más allá del fútbol.
12/07/2014 a las 18:34
esa linea es la síntesis del ser latinoamericano...si no sentiste eso una vez en tu vida, naciste en el continente equivocado...hacele juicio a la cigüeña.

David bravo está en el tema.
Landor
12/07/2014 a las 08:39
Me hace gracia lo de los brasileños, o mejor, cómo los demás hacen creer que se sienten,o viven lo del Maracanazo: sí, sí.... mucho Maracanazo, mucha verguenza, pero los tíos ganaron desde entonces cinco mundiales! Ojalá a España le hiciesen 20 maracanazos así. Yo me apunto.
 maticaffa
12/07/2014 a las 08:32
sin palabras
 Pedro Mourelle
12/07/2014 a las 08:24
Fulminante. La desesperanza y el vacío de João era palpable. Hasta lo vi levantarse del sillón con los ojos mirando a la nada.
 Pauriqueta
12/07/2014 a las 08:20
Ay, la e puta madre. Qué alivio no ser nosotros los que no sentimos nada. Que alivio no quedarnos con la ñata contra el vidrio.
Pero te juro gordo, que sentí el dolor de João. Lo vengo sintiendo desde el 98 que empecé a sufrir con todos los mundiales.
Y el domingo puedo explotar de alegría o explotar de dolor, pero vacío nunca.

Gracias por acompañarnos todo este mes con tus textos. De verdad, gracias.
 Hernán Carrera
12/07/2014 a las 07:36
Gracias Hernán. Con estos canapés tuyos se me hace un poco más fácil llegar al domingo. Estoy que me muerdo los codos.
12/07/2014 a las 07:29
che...hernan...cada vez que pulso F5 me replica el comentario....
la segunda vez que pasó me hice las 7 pruebas del alzheimer y la tercera hice el 4 al lado de la cama y el espejo de la cómoda me devolvió una imagen patética...fijate que debe haber un chingue...
12/07/2014 a las 07:41
Toti, me tranquiliza saber que no sos vos, ni soy yo... es orsai... jajaja! ;)
12/07/2014 a las 18:32
a lo mejor somos todos Patricia...
¿que hacíamos a esa hora cuestionandonos la importancia del F5 en la clonación de los comentarios?¿eh?

uhhh.....me olvidé tomar la pastilla...ya vuelvo.
12/07/2014 a las 08:03
Seguro hicimos algún lío con la programación. Mañana cuando se despierte mi primo lo solucionamos. Mientras tanto no abusen del F5.
12/07/2014 a las 18:28
llegó tarde la advertencia...El F5 nos presentó una exposición legal...el martes a las 10 tenemos la primera audiencia conciliatoria....no creo que zafemos esta ves...si desde el miercoles no comento, llevenmé puchos y dermaglós a la unidad penal 3 de san nicolás. Gracias
13/07/2014 a las 00:57
Perdoname de antemano Toti, pero ese "ves", va con z.
13/07/2014 a las 08:00
es jodido escribir en la cama con la netbook en la panza...me cago en el que puso la s arriba de la z!!!!!
maldito John Isaías Qwerty!!!

No puedo perdonarla Tilinga, al contrario, le agradezco que haya señalado mi error...

zaludos y en zerio, nucjaz graziaz"""""
 sergio corpacci
12/07/2014 a las 07:21
Soy redactor. Cronista. Conozco el palo. Pero vos Casciari SOS de lo que no hay. No podes escribir así. No me banco a los brasucas. Los odio como a Boca. Y faltando varios párrafos ya me hiciste llorar. Pedazo de escritor! Pedazo de hijo de puta! barrilete crónico...de queplaneta viniste?... Genio geniooo
12/07/2014 a las 07:13
No se pongan demasiado tristes....despues del minuto 90, Joao y un montón más de Joaos, van a olvidar sus raices por 24 Hs y se van a transformar en leales hinchas de sus verdugos arios, como si esta labor les permitiese saborear una gota de la gloria ajena....Es la moneda que se le deja al dueño de casa despues de jugar al poker encarnizadamente y ver como un desconocido pela a tu vecino de toda la vida, a ese que te presta la podadora y te empuja el auto cuando te quedás sin batería. Porque si alguien gana y no voy a ser yo, que sea uno que viva bien lejos. porque en el cono sur somos así, gloria o mierda, pero toda de golpe...Creo que en el fondo, si la cosa se hubiera dado al reves, no veríamos la hora de ver como un verdugo ario se carga a nuestro vecino de color, como en el 76, porque en el fondo algo habrá hecho.
maico
12/07/2014 a las 07:07
Lo único que me deja el mundial: los posts de Hernán, maravillosos como siempre
Sole
12/07/2014 a las 07:07
Buenisimo, para el top ten!
Diego PD
12/07/2014 a las 07:00
Tremendo Casciari. Como en tu mejores épocas. Ojalá el Lío se destape el domingo y le salga el perro que conocemos.
12/07/2014 a las 07:00
Muy bueno Hernan. Hace poco lei algo tuyo por primera vez y cada vez que lo hago me seguis sorpendiendo. Inspirate mañana para la previa del partido "de los grandes"
12/07/2014 a las 06:57
Si se siente Brasil... Si se siente...
12/07/2014 a las 06:52
Excelente. Te felicito. Sólo me permitiría decirte que un personaje retratado con esas obsesiones, esos ritos y esa pertenencia hacia el fútbol, se queda mirando el partido, transpira, tal vez por la presión alta, pero no se permitiría la traición de no acompañar a su selección; tal vez piense en dormir la siesta, pero no tendría el valor de hacerlo. Te felicito otra vez.
 H. H
12/07/2014 a las 06:50
Carta abierta para argentinos en Alemania :
La historia futbolística entre las dos potencias a enfrentarse el domingo, es larga y sinuosa. Este domingo nos enfrentamos a algo más que un partido de fútbol nos enfrentamos con las cargadas de los últimos 8 años, contra dos eliminaciones seguidas ( una injusta y la otra semi injusta o que el resultado abultado no refleja los huevos que se pusieron para intentar empatar ese partido contra 11 alemanes metidos atrás para esperar sigilosamente los oportunos contraataques) Particularmente para nosotros es un momento de inflexión, ellos están seguros que nos van a aplastar como a Brasil que nos van a meter noventa, pero no se dejen amedrentar por sus vacías palabras, no miren para abajo, clavenle una mirada mascheranica y pronuncien estas palabras mágicas : "el domingo les vamos a ganar".
Llegamos a una final después de muchos sufrimientos, el goiko vencido en el 90, lehman y sus putos machetes, Messi llorando con el Diego."Ya basta"
Recuerden al Diego en la única jugada que le dejaron hacer, en ese pase mágico a Burruchaga en esa corrida eterna con ese " panzer " de briegel corriéndolo,en ese toque in extremis de Burru. Piensen que no hay mal que dure 100 años, que no somos Brasil, que somos del tango, de la nostalgia pero que tenemos huevos tanto los que están en Brasil como los que estamos acá luchandola en un país amigable pero a la vez hostil( saben de lo que hablo) . El domingo vamos a ganar por el Diego , por Messi, por nuestros hijos y los hijos de los mismos, porque nos dejen en paz por lo menos cuatro años para poder seguir nuestros trámites burocráticos pelando con orgullo el pasapiro azul. Pensemos en las caras que pondrán nuestros amigos , los familiares, los cuarenta millones que el domingo van a ser felices.
Vamos argentina carajo.
H. H
  mafaldita
12/07/2014 a las 15:39
si.... lo vengo gozando desde el miercoles en esta islita llena de holandeses.....
12/07/2014 a las 16:52
Tano: No veas lo de mañana como algo tan trascendental. No se trata de ningún "momento de inflexión", ni de nada similar. Simplemente, disfruta del excelente partido que tendremos este domingo. El resultado es previsible, pero ni argentinos ni alemanes serán mejores o peores porque ganen o pierdan la final de este Mundial.
 Jhordan PLG
12/07/2014 a las 20:14
Con todo respeto Mauricio, no, no y no, un simpatizante del fútbol puede verlo así, pero uno que ES fútbol... que te puedo decir, es matar o morir.
 Willy
12/07/2014 a las 06:42
Gordo, espectacular. Sublime cuento
12/07/2014 a las 06:41
Conozco a varios "da Silva" que andan con la mirada perdida por aqui, Hernan...
12/07/2014 a las 06:40
Increíble... me dio pena un toque.. muy bonito
12/07/2014 a las 06:34
Estupendo.
El cuento, porque sentir que no se siente, debe ser tremendo.
Siempre admiré (y envidié sanamente, si es que se puede envidiar "sanamente") ese maravilloso don tuyo de mirar lo que nadie o muy pocos ven. De no encandilarte con el jardín, y enfocarte en las hormiguitas. Esa riqueza de tu mirada que generosa y talentosamente nos transmitís. Gracias.
Abrazo.
Enrique Martí
12/07/2014 a las 06:31
Cuentazo, gordo genial.
 Beagrana
12/07/2014 a las 06:27
Creo que lo MÁS terrible del mazazo que recibieron los vecinos, es que les talaron de raíz el sentido de la lucha. Ganar o perder es una opción amorfa porque NADA los puede entusiasmar...
 Jhordan PLG
12/07/2014 a las 20:09
¡GRANDE Beagrana!, "les talaron de raíz el sentido de la lucha." Lo resumiste todo.
ernesto
12/07/2014 a las 06:24
Me da un poco de pena João, bah mentira, me encanta como se siente João y quisiera que todos los JURGEN, los KLAUS, los WOLFGANG sintieran lo mismo el domingo a la noche, aunque dicen que los alemanes son maquinas sin sentimientos, creo firmemente que muy pero muy adentro de esa coraza que tienen como piel, se van a cagar en las patas cuando vean a tantos argentinos con la celeste y blanca tatuada en la piel.
 Alex Bengoa
12/07/2014 a las 06:14
Me gustaría que el cuento continúe con Joao Jr en un Brasil 2042
12/07/2014 a las 06:10
Se vienen los últimos dos partidos de este mundial...
12/07/2014 a las 06:09
* "estas criaturas que todavía que creen en Papá Noel". Sobra un QUE

La comparación con la visión desde la mesa de lo chicos está muy bien elegida. Y el cierre, para variar, excelso.

Salud
12/07/2014 a las 06:10
Gracias, corregido!
12/07/2014 a las 06:07
al lado de estas criaturas que todavía que creen en Papá Noel?
sobra el "que"
12/07/2014 a las 06:11
¡Corregido rusito!
12/07/2014 a las 06:16
sé que lees todos los comentarios, pero que me respondas uno es una sensación parecida al gol de Khedira contra Brasil!! Abrazo gordito!
12/07/2014 a las 06:07
Podio??
12/07/2014 a las 06:05
Pobre João. Espero que pronto vuelva a sentir.
Yo siento una ansiedad terrible que me desborda a cada minuto y una cancioncita pegajosa que no deja de repiquetear en mi cerebro.
Harrylpg
12/07/2014 a las 06:03
Groso !
12/07/2014 a las 06:02
Quintu
Alonzocornejo
12/07/2014 a las 06:01
Quintu
12/07/2014 a las 06:00
Podio.
12/07/2014 a las 05:59
Se vienen los últimos dos partidos de este mundial...
 Cabeza
12/07/2014 a las 05:59
Pri
 Pablo Cambria
12/07/2014 a las 23:47
Hernán: si comento 'pri' en el primer comentario. Se me asigna algún punto para el Torneo Pri? Desde ya gracias por su respuesta.