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viernes 29 de octubre, 2004

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viernes 29 de octubre, 2004

Negro que muerde blanco no es noticia

       

El 4 de abril de 1994 recrudeció en Ruanda una guerra civil entre dos tribus (los tutsis y los hutus) que le costó la vida a 800 mil personas analfabetas de color negro en cuarenta y ocho horas. La portada de los diarios, al día siguiente, no mencionaba el asunto. El 11 de septiembre de 2001 se estrellaron dos aviones contra el World Trade Center de Nueva York. Murieron casi tres mil personas alfabetizadas de color blanco en venticuatro horas. Las portadas de la prensa del día siguiente tuvieron letras del tamaño de un caballo y ediciones especiales durante semanas.

Al menos en la prensa occidental de la que existe una hemeroteca online (como La Vanguardia, que es la que estoy usando para contrastar ambas masacres) la noticia de la desaparición de casi un millón de negros analfabetos aparecía en un recuadro perdido en la página 15, cuatro días después de que ocurrieran los hechos. En cambio, la muerte de 2.700 seres humanos blancos alfabetizados durante el 11-S apareció en portada y en las siguientes 39 páginas de todos los diarios.

Utilizo ex profeso los colores 'blancos' y 'negros' para dar cuenta de la cantidad de melanina existente en la piel de los muertos en cada uno de los acontecimientos. También puntualizo, adrede, la condición cultural de cada grupo de víctimas con los prefijos 'analfa' y 'alfa' delante del verbo 'betizados'. Y hasta podría adentrarme en la descripción y decir: muertos con traje y corbata (en un caso) y muertos en camiseta (en el otro caso). Muertos limpios; muertos sucios. Muertos parecidos a mí; muertos distintos a mí.

El tópico del periodismo es muy claro: "un perro que muerde a un hombre no es noticia; un hombre que muerde a un perro, sí". Más sintético: lo que ocurre con frecuencia no merece la pena ser contado. Y así, como quien no quiere la cosa, llegamos a una hipótesis general sobre las desgracias seguidas de muerte: hay muertos importantes y muertos sin importancia.

También hay dos clases de dolor, pensaba yo esta mañana mientras navegaba frenéticamente por las hemerotecas de los años 1994 y 2001. Está el dolor que nos duele en serio, y también está el dolor que debería dolernos pero, por alguna razón desconocida, no nos duele. La muerte de casi un millón de personas (del color que sean) debería dolernos. Pero (¿por qué será?) no nos duele en absoluto si no son del color adecuado.

Yo lo siento mucho por los progresistas y la gente sensible que pretende que no es así, pero quien marca el destino de nuestros valores éticos no es el Vaticano, ni Greenpeace, ni la Asociación Pro Africa fundada por Jimmy Carter, sino el rating que una noticia tenga en nuestra vida diaria (el rating ocupa, en este siglo, el sitio que en la antigüedad ocupaba la moral colectiva). Y la masacre ruandesa de 1994 no tuvo rating, a pesar de que superaba en casi trescientos mil muertos a la masacre neoyorkina del 2001, que sí lo tuvo.

Pero no nos preocupemos, porque este hecho absolutamente natural (es decir, que está en nuestra naturaleza) también se da en otros ámbitos. Atención que voy a poner un ejemplo muy lindo:

Punto A. Miles y miles de africanos se mueren de hambre a diario y tienen que comerse entre ellos: esto lo sabemos, y no pasa nada. Punto B. Se cae un avión con 18 deportistas uruguayos que deben practicar canibalismo para sobrevivir; el asunto genera una novela de trescientas páginas, un documental de la BBC, una película en la que Ethan Hawke toma mate y un almuerzo anual con los sobrevivientes en el programa de Mirtha Legrand.

¿Por qué esa diferencia? ¿Por qué el Milagro de los Andes nos sigue produciendo escalofríos treinta años después, y el cotidiano goteo del hambre en el mundo no? Porque los uruguayos son como nosotros; porque "podría habernos pasado". La muerte cotidiana de gente distinta, que no juega nuestros deportes, que se viste de un modo raro, que se divide en tribus, nos importa un reverendísimo carajo. Y no nos acordamos nunca de esas muertes, porque ocurren todos los días. El perro muerde al hombre casi siempre: no es noticia, no nos importa (estamos vacunados).

Cada tanto, por una cuestión de civilidad (y porque estamos alfabetizados) donamos cinco dólares por teléfono para que coman un poco mejor unos seres intangibles que existen en sitios a los que no iremos nunca de camping. Si además de pobres, un día un terremoto los pone patas arriba, hasta somos capaces de dejar dos litros de leche en polvo en la embajada de un país que posiblemente no sepamos ubicar en el mapa.

No estamos capacitados moralmente para decir "cierta gente me importa una mierda porque no vale un carajo". Pero en el fondo lo sabemos; sabemos que, según nuestra manera de medir la valía, hay una clase de humanos que no vale nada. Porque son demasiados y morirán de todos modos. Porque no sabemos nada de ellos ni podríamos mantener con alguno una conversación decente. Porque andan como animales. Porque no leen nuestros libros, ni escuchan nuestra música, ni se emocionan con nuestras cosas. Trascartón, ellos tampoco piensan en nosotros. No nos duelen sus muertes porque tampoco nos alegran sus vidas, y porque a ellos no les dolemos. Ojo por ojo, todos somos ciegos.

Releyendo, me da la impresión de que este artículo va en contra de nuestra desidia moral, pero en realidad a mí me parece bien que sea así. Más que nada, porque no hay manera de que sea distinto. La Humanidad es así. Vino así de fábrica y es complicado hacer algo por que cambie, de repente, el miedo generalizado que nos acecha cuando vemos a alguien que es diferente y que, si pudiera, nos robaría la cartera.

Personalmente, igual que a todos los editores de los diarios que decidieron no informar en portada del holocausto del '94 en Ruanda, a mí los negros analfabetos que se mueren de hambre o se matan entre tribus me importan un carajo. En cambio los hipócritas blancos alfabetizados que dicen "gente de color" suponiendo que de ese modo irán al cielo, esos, me dan directamente asco.

Hernán Casciari
viernes 29 de octubre, 2004


Negro que muerde blanco no es noticia

por Hernán Casciari

El 4 de abril de 1994 recrudeció en Ruanda una guerra civil entre dos tribus (los tutsis y los hutus) que le costó la vida a 800 mil personas analfabetas de color negro en cuarenta y ocho horas. La portada de los diarios, al día siguiente, no mencionaba el asunto. El 11 de septiembre de 2001 se estrellaron dos aviones contra el World Trade Center de Nueva York. Murieron casi tres mil personas alfabetizadas de color blanco en venticuatro horas. Las portadas de la prensa del día siguiente tuvieron letras del tamaño de un caballo y ediciones especiales durante semanas.

Al menos en la prensa occidental de la que existe una hemeroteca online (como La Vanguardia, que es la que estoy usando para contrastar ambas masacres) la noticia de la desaparición de casi un millón de negros analfabetos aparecía en un recuadro perdido en la página 15, cuatro días después de que ocurrieran los hechos. En cambio, la muerte de 2.700 seres humanos blancos alfabetizados durante el 11-S apareció en portada y en las siguientes 39 páginas de todos los diarios.

Utilizo ex profeso los colores 'blancos' y 'negros' para dar cuenta de la cantidad de melanina existente en la piel de los muertos en cada uno de los acontecimientos. También puntualizo, adrede, la condición cultural de cada grupo de víctimas con los prefijos 'analfa' y 'alfa' delante del verbo 'betizados'. Y hasta podría adentrarme en la descripción y decir: muertos con traje y corbata (en un caso) y muertos en camiseta (en el otro caso). Muertos limpios; muertos sucios. Muertos parecidos a mí; muertos distintos a mí.

El tópico del periodismo es muy claro: "un perro que muerde a un hombre no es noticia; un hombre que muerde a un perro, sí". Más sintético: lo que ocurre con frecuencia no merece la pena ser contado. Y así, como quien no quiere la cosa, llegamos a una hipótesis general sobre las desgracias seguidas de muerte: hay muertos importantes y muertos sin importancia.

También hay dos clases de dolor, pensaba yo esta mañana mientras navegaba frenéticamente por las hemerotecas de los años 1994 y 2001. Está el dolor que nos duele en serio, y también está el dolor que debería dolernos pero, por alguna razón desconocida, no nos duele. La muerte de casi un millón de personas (del color que sean) debería dolernos. Pero (¿por qué será?) no nos duele en absoluto si no son del color adecuado.

Yo lo siento mucho por los progresistas y la gente sensible que pretende que no es así, pero quien marca el destino de nuestros valores éticos no es el Vaticano, ni Greenpeace, ni la Asociación Pro Africa fundada por Jimmy Carter, sino el rating que una noticia tenga en nuestra vida diaria (el rating ocupa, en este siglo, el sitio que en la antigüedad ocupaba la moral colectiva). Y la masacre ruandesa de 1994 no tuvo rating, a pesar de que superaba en casi trescientos mil muertos a la masacre neoyorkina del 2001, que sí lo tuvo.

Pero no nos preocupemos, porque este hecho absolutamente natural (es decir, que está en nuestra naturaleza) también se da en otros ámbitos. Atención que voy a poner un ejemplo muy lindo:

Punto A. Miles y miles de africanos se mueren de hambre a diario y tienen que comerse entre ellos: esto lo sabemos, y no pasa nada. Punto B. Se cae un avión con 18 deportistas uruguayos que deben practicar canibalismo para sobrevivir; el asunto genera una novela de trescientas páginas, un documental de la BBC, una película en la que Ethan Hawke toma mate y un almuerzo anual con los sobrevivientes en el programa de Mirtha Legrand.

¿Por qué esa diferencia? ¿Por qué el Milagro de los Andes nos sigue produciendo escalofríos treinta años después, y el cotidiano goteo del hambre en el mundo no? Porque los uruguayos son como nosotros; porque "podría habernos pasado". La muerte cotidiana de gente distinta, que no juega nuestros deportes, que se viste de un modo raro, que se divide en tribus, nos importa un reverendísimo carajo. Y no nos acordamos nunca de esas muertes, porque ocurren todos los días. El perro muerde al hombre casi siempre: no es noticia, no nos importa (estamos vacunados).

Cada tanto, por una cuestión de civilidad (y porque estamos alfabetizados) donamos cinco dólares por teléfono para que coman un poco mejor unos seres intangibles que existen en sitios a los que no iremos nunca de camping. Si además de pobres, un día un terremoto los pone patas arriba, hasta somos capaces de dejar dos litros de leche en polvo en la embajada de un país que posiblemente no sepamos ubicar en el mapa.

No estamos capacitados moralmente para decir "cierta gente me importa una mierda porque no vale un carajo". Pero en el fondo lo sabemos; sabemos que, según nuestra manera de medir la valía, hay una clase de humanos que no vale nada. Porque son demasiados y morirán de todos modos. Porque no sabemos nada de ellos ni podríamos mantener con alguno una conversación decente. Porque andan como animales. Porque no leen nuestros libros, ni escuchan nuestra música, ni se emocionan con nuestras cosas. Trascartón, ellos tampoco piensan en nosotros. No nos duelen sus muertes porque tampoco nos alegran sus vidas, y porque a ellos no les dolemos. Ojo por ojo, todos somos ciegos.

Releyendo, me da la impresión de que este artículo va en contra de nuestra desidia moral, pero en realidad a mí me parece bien que sea así. Más que nada, porque no hay manera de que sea distinto. La Humanidad es así. Vino así de fábrica y es complicado hacer algo por que cambie, de repente, el miedo generalizado que nos acecha cuando vemos a alguien que es diferente y que, si pudiera, nos robaría la cartera.

Personalmente, igual que a todos los editores de los diarios que decidieron no informar en portada del holocausto del '94 en Ruanda, a mí los negros analfabetos que se mueren de hambre o se matan entre tribus me importan un carajo. En cambio los hipócritas blancos alfabetizados que dicen "gente de color" suponiendo que de ese modo irán al cielo, esos, me dan directamente asco.

Hernán Casciari
viernes 29 de octubre, 2004


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Pertenece al libro España decí alpiste, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


23/03/2016 a las 15:54
Si no nos duele por instinto, aprendamos todos los días a que nos duela. El movimiento del que formo parte se llama Etiopía para no olvidar nunca que los "negros analfabetos" no sólo "podríamos ser nosotros", sino que "somos nosotros".

Tenés razón en el texto. Pero, como dice Dolina, a mí con la razón no me alcanza.
 Alberto Bressan
15/11/2015 a las 18:38
Este artículo lo podrías haber escrito hoy que estaría igual de vigente, con toda la gente que hay por ahí rasgándose las vestiduras, quejándose que solo nos importan los muertos de Paris y no los de Beirut o Siria.
  FedE
14/11/2015 a las 20:08
Este artículo va a estar siempre vigente. Solo basta cambiar los nombres de las noticias.
 Mafaldita
15/11/2015 a las 01:39
si...
07/11/2015 a las 19:48
Instinto de conservación. Es la parte animal que piensa que no debe preocuparse uno por alguien que no pertenezca al su grupo o facción.


Sirve para sobrevivir. Para que el humano blanco alfabetizado sobreviva, aunque es una parte deplorable de estar en la cúspide.
 Luis R. Mendiburu Eliçabe
16/02/2006 a las 15:35
No man is an Iland, intire of it selfe; every man is a peece of the Continent, a part of the maine; if a Clod bee washed away by the Sea, Europe is the lesse, as well as if a Promontorie were, as well as if a Mannor of thy friends or of thine own were; any mans death diminishes me, because I am involved in Mankinde; And therefore never send to know for whom the bell tolls; It tolls for thee."

John Donne ( 1572 ?? 1631)
—from "Meditation XVII" of Devotions Upon Emergent Occasions

Ningun hombre es una isla, completo en si mismo, todo hombre es una parte del continente, una parte del todo; si un terron es arrastrado hacia el mar, europa perderia, como si fuera un promontorio, o como si fuera la casa de tus amigos o la tuya propia; la muerte de cualquier hombre me afecta, ya que estoy involucrado en la humanidad;
Y por lo tanto nunca preguntes por quien doblan las campanas, doblan por ti
ElNegro
06/01/2006 a las 07:31
Lo que quiero decir es que, si la prensa estuviera más enfocada en áfrica y si yo históricamente y por cultura me sintiera más vinculado con áfrica, seguramente me dolería lo de ruanda, no porque sea de los que dice "gente de color" que, al igual que a vos, me dan asquito.

Vivo en Londres, y cuando le cuento a mis (ahora incontables, pero antes, en argentina inexistentes, porque no hay) amigos/conocidos negros que en argentina lo único que conocemos de áfrica es por National Geographic o por Discovery Channel... se ríen, pero ya lo sabían, porque en todos lados pasa lo mismo, excepto quizás en la misma áfrica.
ElNegro
06/01/2006 a las 07:17
Me gustó este artículo (post?). Pero sigo creyendo que no se escarba lo suficiente en los motivos de que las cosas sean como son.

Las torres gemelas, las que tantas veces vimos en las películas de joligud.
Un boeing, imponente, que tantas veces vimos surcar los cielos o en publicidades, o del que fuimos pasajeros.
CNN, la cadena que toda señal de cable tiene.
11-S 9 de la mañana, ese boeing a 600km/h se hace mierda contra una torre, en vivo y en directo entre sorbo y sorbo de café. Las torres humeantes y la duda durante 1 hora... se caen o no se caen? Y si se caen, que? Revienta manhattan? Uh, manhattan, woody allen! Los taxis amarillos, la estatua de la libertad, el empire state (o estate). Neoyorkinos corriendo, como correrían por las calles de buenos aires, san martin y bartolome mitre por ejemplo. como se cae un edificio? se cae tieso y aplasta a lo que tiene a 100 metros? O se cae como en una demolición controlada?
Y que pasa con esos edificios que tiene al lado, los hace mierda a todos?
Uy boludo! se caen! se caen! la puta que lo parió! no te puedo creer!
(hasta ahora tenemos adrenalina=948.000 unidades, muertos=0).

Ruanda, nota al pie: "mueren 300.000 personas en 24 horas por luchas tribales" (adrenalina=0, muertos=300.000).

Si en vez de ser negros de ruanda hubieran sido blancos de alguna republiqueta ex-sovietica, que también los hubo a mares... te hubiera dolido más?

También coincido con lo que dice Franco: no podemos hacernos cargo personalmente de toda la humanidad. Tenemos un límite para el dolor. Si se muere tu vecino de enfrente mañana a las 8 de la mañana. Te acercas a la casa. Cuando estas volviendo a tu casa te enterás que murió el de la esquina también. Y cada 1/2 hora se te muere un vecino. Como repartis el dolor?
Llega un momento, cuando los muertos son 25 vecinos, que decís, "má si, vayanse todos a la concha de su madre, me voy a tomar mate".
Futuro Exiliado
02/08/2005 a las 08:22
Asi somos, al que no le guste que se pegue un tiro y reencarne en tatu careta.
silvia
01/06/2005 a las 03:57
Hola, encontrè esta pàgina de casualidad....me preguntaba, hernàn es hernàn casciari, el mismo que trabajaba en la revista la ventana en mercedes? y còmo va la vida?
no puedo ver la pàgina completa, todavìa. espero noticias de ustedes
Silvia
Vero
09/11/2004 a las 18:29
Me resulta tristísimo pensar igual que vos Hernán.
Yuyu
07/11/2004 a las 14:28
ZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ
Me aburro, Hernán, me aburro soberanamente...
cvander
05/11/2004 a las 00:07
Una nota que ataca la hipocrecía de los medios y otros periodistas. Muy buena.
Anony mouse
02/11/2004 a las 03:16
Avisenlen al degenerado que Cusenier no se aspira!
Rabino
02/11/2004 a las 01:22
Che, ahi hay un degenerado que la está aspirando en vez de fumar
El Angel Gris
01/11/2004 a las 23:46
La última vez que fumé caspa me dió una ataque al higado, prefiero el Cussenier pero en vaso rojo tallado, sino nada.
Anony mouse
01/11/2004 a las 23:44
Angel, no se corte solo y únase al fogón.
Que le convidamos? Cusenier o caspa?
El Angel Gris
01/11/2004 a las 23:04
Casciari, posteá ya mismo, hay síndrome de abstinencia en la platea.
Anony mouse
01/11/2004 a las 22:42
Al que sí se le notaba la caspa era Philip Michael Thomas.
Elteta
01/11/2004 a las 22:27
y yo me refería a Don Johnson
Anony mouse
01/11/2004 a las 22:18
No elteta, yo me refería fumarse la caspa.
Elteta
01/11/2004 a las 22:13
La caspa se soluciona con un saco blanco
Anony mouse
01/11/2004 a las 21:45
Creo que es más dañino el Cusenier que la caspa...
Y eso que la caspa es un poderoso hongo; el pipiruspolum ovale (ja, para los que dicen que la TV no enseña).
Rabino
01/11/2004 a las 17:31
Convidame una seca.
Toro
01/11/2004 a las 14:52
Yo me tomo un Cusenier y me fumo la caspa.
Rabino
01/11/2004 a las 14:23
Pedro Almodovar tiene caspa.
caro
01/11/2004 a las 07:33
Marcos de Cousandier no opina lo mismo.
Caribé
01/11/2004 a las 05:13
Oh, gracias, Hernán.
:D

Pero salvo esa frase ese comentario casi me da vergüenza de lo mal escrito que está.
:/

Mi justificación es que la fuente de mi máquina está a punto de tirar la toalla y casi no conecta sino a ratos y cuando quiere, así que escribo apuradísimo.

Sin embargo cuando no es por la fuente que falla, también sé apurarme y engalletarme solita y sin motivos, así que esto no es más que un pretexto, ya lo sé. Valga sin embargo para explicar mi prolongada ausencia de todos los blogs.

Cariños a todos.
Caribé
 olo mosquera
31/10/2004 a las 12:13
Quiero rescatar con admiración esto:

"Es más fácil dolerse por los 3.000 muertos de NY que por los 800.000 de Ruanda —sospecha Caribé en el #67, porque los primeros duelen con rabia y los segundos con culpa".

Me da mucha rabia cuando un comentario mejora el artículo. Y si no lo borro, es porque me da culpa.
 Christian Libonatti
31/10/2004 a las 06:40
Que pasa con Racing Hernan? no podes empatar con quilmes... un GRANDE..... JAJA
saludos
El Bocha
31/10/2004 a las 04:06
Todo esto es una cortina de humo para no hablar de Racing.
Qué otra cosa se podía esperar...
Caribé
31/10/2004 a las 04:04
Pero algo con lo que no concuerdo, Hernán, es con eso de que la prensa elija las noticias de un modo tan simplista. En parte hay algo de eso, pero también hay intereses creados detrás de la elección de qué noticias van en primera plana,
no es unicamente un asunto de heurística periodística, ni de rating.

Hace unas semanas un mensaje en una lista rara en que estoy advertía de que en esa semana había habido 64 terremotos de magnitud mayor, y que la prensa se había hecho la ciega y sorda al respecto, posiblemente por temor a alarmar a la gente acerca de los cambios climáticos que está sufriendo el planeta.
Puede que algunos hayan salido en páginas interiores durante esa semana. Pero nadie hizo notar la suma.

Es un asunto de estructuración y punto de vista.
La prensa no sólo nos da datos, también nos da eso: Estructuración, puesta en perspectiva.
Y elige el punto de vista según sus intereses, no según los nuestros.

Si a esos intereses les conviniera que nos dolieran los muertos de Ruanda se las arreglarían para hacer que los sintiéramos.
Como tú dices, el fenómeno es en parte estético, aunque yo diría más bien que es formal. No es el contenido, sino la forma, lo que comunica. Pero la forma abarca más que lo puramente estético.
Pero la elección de la forma la toman también los medios.

De todos modos, es más fácil dolerse por los 3000 muertos de NY que por los 800000 de Ruanda, porque los primeros duelen con rabia y los segundos con culpa.

Pero de que la elección es de los medios y no Tengo un ejemplo de dos tragedias similares incluso en los aspectos estéticos y de tratarse de semejantes, y todos eso, y sin embargo muy disilmente cubiertas por la prensa internacional:
La inundación de Santa Fe el año pasado, y la crecida de todos los ríos del Avila en diciembre de 1999 (una forma de inundación, pero mucho más violenta).
La del Ávila fue muchísimo más catastrófica que la de Santa Fe. Ahora no tengo a manos las cifras, pero puedo buscarlas si a alguien le interesan, pero creo que se hablaba de algo así como unos 30000 muertos, y unos 300000 damnificados.
Sin embargo la cobertura internacional de la de Santa Fe fue como diez veces maýor que la del Ávila.
¿Razones?
Soy demasiado mal pensada para no ver en eso metidos intereses políticos.
Caribé
31/10/2004 a las 03:39
Lo que pasa, Lali, también es que tú lo que estabas viendo no era simplemente personas, sino venezolanos. Tan venezolano el panadero que sólo habla portuñol y hay que ser adivino para entenderlo, como el negrito del abasto, quizás descendiente de los esclavos de la familia del Libertador.

Nunca hemos tenido grupos culturales que, sintiéndose superiores, se encerraran en sus tradiciones y se negaran a las nuestras.
Yo al menos jamás vi algo así en Caracas, ni en ninguna otra parte de Venezuela. Vi, sí, sumar las ensaimadas al dulce de lechoza, o el quibe horneado a las hallacas. Pero siempre fue sumar, nunca restar. Nunca dividir.

El judío venezolano, por ejemplo, no tiene esa infatuación de pueblo elegido. Parece que el de Israel sí. Y ahí ponen la torta.

Si odié, sin embargo, momentaneamente, a unos turistas italianos agresivos y despreciativos a los que tuve que atender en una posada de Los Roques, y que se creían superiores a los pescadores margariteños que los llevaban en el peñero.

Es el sentirse superior al otro lo que arruina la convinvencia. Y de eso en Venezuela no hay; o hay muy poco.
Caribé
31/10/2004 a las 03:18
Agrego a lo que dice Lali que la mezquita está muy cerca de la sinagoga.
Ningún problema con eso.
Es más, la mezquita tiene a la entrada una base con tres simbolos grabados, como una indicación de amistad, la estrella, la cruz y la media luna: Los de los tres pueblos del libro, judíos, católicos y musulmanes.

Si los judíos y musulmanes del resto del mundo fueran como los venezolanos habría paz en el medio oriente.

Como la mezquita está muy cerca de la zona de los museos a mi mamá el llamado del almuecín (que me sospecho que es un almuecin grabado, más bien) le sirve de aviso de lo tarde que se le está haciendo.

Antes de terminarla condescendieron a dejar entrar mujeres un día para que la pudiéramos ver por dentro, al menos la gente de los museos (de algo vale ser vecinos) ya que luego no podríamos entrar, así que hicieron una especie de recorrido turístico. Yo no fui, porque me enteré tarde, me lo perdí.

O sea, tanto los unos como los otros, que en el resto del mundo se la pasan matándose, en Caracas se comportan como los mejores vecinos que se puede desear.

Yo creo que en el fondo son más venezolanos que otra cosa, y para de contar.
Es como lo que cuenta Pearls Buck en Peonía, de como la acogedora cultura china le mella el filo a la agresiva ortodoxia judía en una generación.
Algo así.
Batman y Robin
31/10/2004 a las 02:10
Parafraseando el post en terminos futboleros, no es lo mismo que pierda Defensores de Cambaceres que el Real Madrid. La comparacion es un reflejo natural en todo orden de la vida...desgraciadamente cuando de seres humanos se trata y no de partidos de futbol no deberia ser asi. Pero...la vida esta llena de peros.
Mentecato
31/10/2004 a las 00:38
Cuando se usa la palabra Holocausto a todos nos viene ciertas imagenes historicas.
Por lo general ninguna relacionada con el exterminio sistemático de un millón y medio de armenios por los turcos.
Nada me sorprende.
 olo mosquera
30/10/2004 a las 22:23
Pasó que no los habías puesto bien, animal.

(Yo sé que suena a insulto, pero el hombre se llama así).
Lali
30/10/2004 a las 10:21
Esto que voy a escribir, quizás no tiene relación directa con el post de Hernán, pero esto es lo que me hizo pensar.
Quiero compartir algo con todos, quizás sea algo que cuando otros latinoamericanos que viven en el extranjero lo lean piensen : "Y ahora es que te das cuenta?"... Pero es algo que me molesta, que me hace sentir incómoda y que a la vez me permite entender una cantidad de cosas que antes no entendía.
Nací y crecí en Venezuela, un país que es una mezcolanza de culturas. Crecí en una familia clase media "normal".
Nunca y digo: NUNCA, vi a una persona negra, blanca, musulmana... Ví personas, como yo. Nunca me detuve a ver países, colores o religiones, excepto cuando se trata de los países inmediatamente vecinos, como sucede con frecuencia, siempre hay una relación amor-odio con los vecinos, pero nada demasiado radical. La única discriminación que sentí era entre pobres y ricos (bilateral); y no es algo tan simple como eso, creo que era más una separación geográfica y cultural que verdadera discriminación; por que cuando entré a una zona "gris", la Universidad, donde los ricos y los pobres asisten por igual; seguía viendo personas, y no dinero.
La cosa es, que nunca vi al musulmán de la tienda de telas, o al portugués de la panadería, o al italiano constructor, o al libanés de la tienda de electrodomésticos, o al negrito del abasto como una plaga que debía ser o expulsada del país o debía ser eliminada o a como un grupo étnico con el cual no quiero reunirme.... ni muerta. Y fíjense que estoy hablando de gente trabajadora y no de delincuentes, por que los delincuentes no respetan los colores, países o estratos sociales.
Viviendo aquí en Europa me encuentro todos los días con situaciones que me hacen desear que ciertos grupos (trabajadores o no) desaparezcan de mi vida, no quiero que mi hijo salga a reunirse con ellos, no quiero verlos, no quiero conocerlos y quiero que se vayan de aquí. Y no estoy sola, el resto del país donde vivo constantemente expresa su descontento con estas gentes.
El asunto termina en una generalización contra los extranjeros; y de pronto, me encuentro metida en ese cajón, con "esa gente" que no quiero ni ver.
La última vez que estuve en Venezuela, teníamos la mezquita más grande de latinoamérica. Venezuela es un país predominantemente católico, cuando pasamos frente a la mezquita, admiramos lo hermosa e impresionante que es. (PUNTO).
Aquí trataron de construir una mezquita en el centro. Todos los días debían empezar a construir de nuevo, porque durante la noche, las personas del lugar se habían ocupado de deshacer la construcción que se había hecho durante el día. Y así fue durante un tiempo, hasta que se cansaron de construir una y otra vez lo mismo. Me pregunto si tuviera la oportunidad, también hubiese participado en la de-construcción.
Esta situación me molesta... Me molesta por que tengo que pensar y preocuparme. Por que me incomoda, me molesta porque en cierto modo altera mi estilo de vida. Me molesta porque tengo que mirar el color, la ropa, tomar consideraciones especiales debido a diferencias culturales.
Y eso, en realidad no es mi responsabilidad.
En Europa he aprendido lo que la palabra "racismo" significa y lo he aprendido de la manera más desagradable, sintiendo el odio que engloba la palabra.

-Lali
30/10/2004 a las 06:23
Me molestan algunas cosas que se dicen en este artículo y quisiera gritar que me molestan pero entonces oigo las risas de TíaGanga (#12) y ya no me quedan ganas de decir nada.

Es cierto que todos de una u otra manera somos una mezcla de bondad y maldad, amor y odio, compasión e indiferencia. Pero, ¿por qué hemos de inclinarnos hacia el lado negativo y no hacia el positivo?

Cuando ocurrió lo de Ruanda me dolió mucho que a casi nadie en el país donde vivo le importara. En cambio a todos les importó apoyar económicamente a "nuestros soldados" para que participaran en una guerra absurda poco tiempo después. ¿Acaso no hay manera de que esto sea distinto?

Como decía Paulo Freire: "No hay cambio sin sueño, como no hay sueño sin esperanza".
Cristina
30/10/2004 a las 03:12
En este mundo (que por supuesto ya tenía todo establecido cuando yo llegué a él) las cosas las manejan unos pocos tipos que mandan al resto, ese resto se va beneficiando en menor medida y usando al otro resto que queda. Todos usan al de más abajo, y el de más abajo de todo es al que seguramente no le interesa usar a nadie (por eso se quedó abajo) y encima pretende cambiar las cosas. Apenas aparece alguien insinuando un mundo más justo el resto el de más arriba se encarga de destruirlo. Entre todos los encargados de esta destrucción se encuentran como actores principales los medios de comunicación, que se introducen sin que quieras en las mentes de las personas y te influyen y te meten imagenes una y mil veces (las que ellos quieren mostrar) para convencerte de lo que ellos quieran y que les sigas sirviendo a sus fines. De ahi deducimos que el 11 de septiembre fue una tragedia que afecta a la humanidad y que los negros de la tribu no sean humanos, por lo tanto no debe afectarnos lo que les pase. Que un soldado norteamericano este tan equipado que sea digno de admiración por contar con tanta tecnología al servicio de cuidar los intereses mundiales. Se les permita invadir un país. Tirarle bombas a un pueblo inocente y escuchar por la tele que estan en guerra. Por lo que alguien viene, tira una bomba en el techo de tu casa, mata a tu mujer, tus hijos, tu familia, y los demás de acuerdo a quien lo haga llaman a eso guerra, la cual está socialmente aceptada. O se espanta al extremo cuando esto mismo es producto de un ataque terrorista.¿Cual es la diferencia? La diferencia es lo que te hacen creer los encargados de que nada cambie, los dueños del mundo, que piensan que cuando ellos matan esta bien, y solo los otros son los criminales. Es por eso y no por otra cosa que a algunos (me incluyo)no les afectó la noticia de lo de las torres. Es que te provoca rebeldía darte cuenta como se maneja la información para que uno sienta que la humanidad solo son ellos. Un niño con la cara destrozada por un misil es la "guerra" me pregunto cuanto armamento tendría ese niño que decidió entrar en combate con soldados tan poderosos. La mentira del mundo la vemos a diario por televisión, en vivo y en directo y lo peor que nos puede pasar es que nos acostumbremos a que esto sea lo normal. Mientras más nos dejemos engañar más usados seguiremos estando. El mundo es un gran negocio, depende de cada uno que cuando nos ataquen con los medios de comunicación sepamos hacia adonde apuntan y por qué.
AM
29/10/2004 a las 22:39
acá en mi casa no se saben de estas cosas, ¿para qué perder tiempo? anda a traer plata a tu casa mejor será
LaSoLe
29/10/2004 a las 22:26
Smart, #40 justamente por eso dije que no me vanagloriaba de eso... siento verguenza de haber pensado así, por eso trato de corregirme y de ser mejor persona cada día...

Salu2!
leo
29/10/2004 a las 21:46
Hernan: aqui en tucuman donde vivo se muere de hambre "gente no tan negra" a diez cuadras del centro, la noticia recorre el mundo, porque son casi parecidos a nosotros, y que pasa... cambiamos de canal, porque??? porque nos importa un carajo, total son pobres, negros, feos y sucios y cundo tienen plata compran vino etc etc.no hay que irse a africa para ver hipocresía.
Bernardo
29/10/2004 a las 20:45
Yo creía que betizados era verbo en el sentido de tener todo elsoftware sin terminar.

Otra vez avisá.
 olo mosquera
29/10/2004 a las 20:31
Cierto Smart (#40), 800.000 - 3000 no da 300.000. Pero la palabra "betizados" tampoco es un verbo y nadie se dio cuenta. En Orsai, además de decir grandes verdades, a veces cuelo alguna mentira para ver quién está atento.

Torombolo (#39): ¿Las guerras en Sierra Leone son spaghetti westerns?
marcos
29/10/2004 a las 20:23
comparto el pensamiento de hernan, hay muertes que esteticamente no nos producen nda y otras que nos chocan por su estetica. paso a explicar,
gracias a la tv vimos la guerra del golfo , la de afganistan y la de irak en directo. Vemos como un misil cae en uan casa, edificio, etc y no nos hace nada, nos mueve unpelo. Calro nadie piensa en la gente que esta hi, ahora pasan la decapitacion de alguien por internet, tv, etc y todos nos horrorizamos. Poniendo las cosas en claro, el primer misil mato a un monton de personas, desparramo tripas, extremidades y demas, pero claro no lo vimos, asi que nada, solo un puntito luminoso en la tv y se acabo no hay muertos ni sufrimientos, ni nada. En cambio matan a uno decapitado y todos hablan de los anguinarios que son esos terroristas. Es solo una cuestion estetica, solo eso.
Elteta
29/10/2004 a las 20:06
Conozco muchos periodistas que se hacen un camino sin cagarle la vida a nadie que no se lo merezca, pero se les hace mucho mas dificil.

Hay que tener mucha conducta para no ceder y no confundir información con chusmerío.
 Christian Libonatti
29/10/2004 a las 20:00
Obviamente que tengo criterio y no quiero terminar como Mauro o Ventura o uno de esos... pero tambien el medio te echa si no cumplis con lo que quieren...
A los muchachos que son movileros les piden que traigan una noticia si o si... fijate el caso de patagones, dijeron boludeces pero era porque el productor general del programa les exigia que dijeran algo aunque fuera inventado...
Ojala pueda depender de mi las noticias para decir... pero para eso tengo que hacer como lanata y fundar mi propio diario...
Elteta
29/10/2004 a las 19:55
¿Notaron qué la foto robada de mentira es la última tendencia periodística?
Funciona así: La mina no quiere parecer cholula, pero quiere salir en todas las revistas.
Entonces le dice un par de boludeces que al periodista puedan interesarle, pero le pide que nadie se entere que ella le dijo.
Se viste para la foto y hace como que no ve al fotógrafo (generalmente la mina es tan boluda que posa) y se pone en una pose casual.
La revista dice que tiene imágenes únicas y exclusivas.
En todas las revistas de esa semana aparecen fotos similares.
(vean a las minas en topless en Miami y a la novia de Solá).
El que compra la revista se da cuenta de todo, pero hace como que se lo cree.
Elteta
29/10/2004 a las 19:41
Christian Libonatti #37 :
Espero que tengas el criterio suficiente como para poner en duda todo eso que te enseñaron.
Sí lo cumplís al pie de la letra vas a terminar transformándote en Rial, o Mauro Viale.
Ellos son malas personas de las que el medio se alimenta. No vale echarle la culpa al medio por las atrocidades cometidas en su nombre. Hay que hacerse cargo
animal
29/10/2004 a las 19:21
Pues sí Pirula #43, lo puede explicar la Psicología Social... Recordás la película "El Experimento"? Se basa en una prueba real, realizada en la Universidad de Stanford... Leé y temblá...
Los malparidos no son sólo los abiertamente xenófobos... somos todos... en nuestro sistema límbico habita el caníbal...
animal
29/10/2004 a las 19:11
Así nos diseñó la evolución, es inevitable, somos homínidos tribales, de ahí que por asuntos bastante ridículos, como el color de una camiseta, se armen grescas, a veces fatales, en los estadios (sin importar que los que llevan la camiseta en el campo de juego cambien de una temporada a la siguiente). Por eso no hay que ser optimista respecto a la humanidad. Por eso eventualmente quedarán solamente humanos en una Tierra desolada de otras especies, devorándose mutuamente, incapaces de reconocerse incluso entre ellos, bestias iguales, como semejantes. Ojalá y llegue antes un virus que nos borre...
chori
29/10/2004 a las 18:58
Por más que hice fuerza, nunca sentí congoja por lo del 11 de septiembre y me comí toda las fotos, relatos, imágenes y documentales (el de los bomberos está muy bueno), por curiosidad o -esto es morboso- divertimento.
Nunca trato de olvidar que USA y parte de Europa es un paraíso gracias a la miseria del resto del mundo. Soy un resentido hijo de puta, pero sin ansias de venganza. No me pidan que derrame una lágrima por lo que sucede en el Olimpo, mientras en el radio de las diez cuadras que me rodean hay muchísmos motivos por los que llorar a cántaros.
Tampoco lloro por los negros del Africa, no me pertenece, deseo de todo corazón por su bienestar, pero a sólo cinco cuadras de mi casa un hospital público no da a vasto con la cantidad de gente pobre que sufre dolencias y enfermedades producidas por la carencia, la miseria.
La gran secuela que dejan los medios es la pérdida de perspectiva a donde pertenecemos, una distorsión de la realidad que nos hace solidarizar con las catástrofes lejanas e ignorar las que nos pisan los talones.
No me caben dudas: si descubren un planeta habitado dentro de un tiempo, y un terremoto destruye uno de sus pueblos, gracias a los medios vamos a enviar, condolidos, ayuda desde acá, mientras le negamos una moneda al pibe, que todos los días nos pide algo, ahí nomás en la puerta del supermercado donde compramos los yogures descremados, con cero contenido graso, para adelgazar.
No me odien.
Pirula
29/10/2004 a las 18:55
Yo no creo que se trate ni más ni menos que el fenómeno de la identificación, que es algo que puede ser perfectamente explicado por la psicología(creo).
Anony mouse
29/10/2004 a las 18:47
Es que el poder adquisitivo de un estadounidense es 166,66 veces al de un ruandés.
Alejandro
29/10/2004 a las 18:46
y si te crucificás a modo de protesta?
Smart
29/10/2004 a las 18:36
A todos los que dicen que el 11-s dijeron que se jodan, o no les importo. Esta bien eso?
Me parece que lo que todos queremos es que eso no pase, ni en nueva york ni Ruanda ni en Saranganpito.(Lindo lugar por cierto)
Que te de menos lastima lo de los EEUUnidenses, no te hace mejor persona ni mas conciente de lo que pasa en Ruanda, si te da la misma preocupacion, ahi tal vez sos distinto a la mayoria de las viejas que nombra Hernan.

Una duda Hernan, primero decis que en Ruanda murieron 800000 y despues que fueron casi 300000 mas que en eeuu. 800.000 - 3000 = 300.000??
Torombolo
29/10/2004 a las 18:33
Yo tuve la oportunidad de vivir en Sudafrica durante el 99 y el 2000. Por aquellos años la guerra se había trasladado a Sierra Leone. No se diferenciaba mucho a lo ocurrido en Ruanda unos años antes sobre todo en los métodos.Les cortaban las manos a los niños para que no pudieran pelear en el futuro. También se vivian a diario situaciones similares en el país donde gente de una tribu prendía fuego las casas de los miembros de otras y cuando salían los acribillaban a balazos. Yo todo esto lo supe (lo que ocurría en sudáfrica lo otro vi en un par de documentales) por la gente que vivía en los poblados o villas con los cuales compartía el lugar de trabajo, pero estas noticias jamás ocuparon una linea en los diarios. En ellos solo veías noticias acerca de como negros analfabetos mataban a gente educada. debo reconocer que el hitler que llevamos todos adentro creció mientras viví allá y es algo de mí que me cuesta aceptar.
Gracias Hernán por recordarme que soy una basura.
 Christian Libonatti
29/10/2004 a las 18:30
quise poner Noticia.... error de tipeo..
 Christian Libonatti
29/10/2004 a las 18:28
hay Hernan..... yo estudio periodismo y lo primero que me enseñaron es eso de: "si un perro muerde a un hombre es normal, si un hombre muerde un perro es noticaia".
Desde la enseñanza del periodismo explican que hay que buscar lo raro, lo distinto, lo original en la noticia. Si queres ser periodista no presentes a tu editor una nota sobre un robo de auto, solo entregala si murió el dueño del auto... y si el dueño era suar, echarri o no se que famoso, mejor....
en un año de periodismo en la escuela TEA me enseñaron esas cosas......
No me queda otra... el medio es asi...
nyco
29/10/2004 a las 18:14
ejemplo facil de lo del manejo de la percepción(en cuanto al recurso, hasta asco da de obvio), la estadistica chota esa que dan en Bowling for Columbine que mientras que bajaron los homicidios a mano armada un 20% aumentó la cobertura de los mismos en un 600%, eso te altera la percepción "del otro", del malo, te hace pensar que esta pasando algo que no es asi, como ustedes (argentinos) con lo de bloomberg (qunque no tenga numeros) ahi alguien que antes por ahi me paresia de "los mios", empiezo, porque los medios me lo muestran secuestrando niños, a buscar un "otro" y si afino el ojo lo veo, en el gorro, en la campera, en las sapatillas, me genero una estetica de los malos, los piqueteros, los que no son "gente de familia" y me deja de importar que los maten en la carcel y los ejecuten con toda impunidad, y no es cuestion de cantidad de hemoglobina en piel..; Igual comparto que el dolor en "el otro" no me duele, sea como sea que me lo genere, y eso me calienta y me convierte en "el otro" de mi mismo.
elteta
29/10/2004 a las 17:25
¡Qué pena me dieron los cuatro chicos de "Los hijos de la calle"!
Tan chiquitos y blanquitos, encerrados en un reformatorio y abusados por los guardias.
Menos mal que eso acá no pasa.

Sí sos blanquito, nunca vas a caer en un reformatorio.
nyco
29/10/2004 a las 17:22
el dolor puede ser estético #25, pero.. hay UNA estética? ademas de que no comparto la estética de la HOLA #17, la estética es manejable. Vos podes alterar la percepción de "lo que está pasando" y a mi nada me indica que la globalización tienda a superar el filtro con el que uno percibe al intangible mundo (como a mi entender sugiere el angel gris #24). Para mi la información es algo importante pero nunca deja de ser herramienta de dominación, uno participa en el mundo solo a travez del lugar, solo ahí existe la verdadera comunicación desde la cual uno puede vivir y transformar la realidad. (el "para mi" es medio trucho, en realidad eso me lo despertó Milton Santos) La gran pregunta es que hago escribiendo en un blog...
LaSoLe
29/10/2004 a las 16:48
Corsi, vieja chota si, pero "fruncida y copetuda, jamás! para eso ya la tenemos a la forra de Mirtha (con H)....

Salu2!
Corsicarsa
29/10/2004 a las 16:44
Hernán:
Ahora que lo leo mas despierto a tu post, noto algunos errores, a saber:
"Tutsi" era Duftin Hoffman y es blanco!
informate mas queres!!!!!

y Sole tiene razón, ella y a mucha honra será una vieja chota. Esa es mi amiga!
LaSoLe
29/10/2004 a las 16:33
Si hay algo que no soy ni voy a ser es "una de esas viejas copetudas"....
Quiero ser aun más optimista, y ojo, no voy a vanagloriarme porque el 11/sep/2001 dije "que se jodan", no.
Quiero pensar que algún día, no exitirán los "ellos" y los "nosotros", y si bien nos falta muchísimo por recorrer, tal vez un par de siglos más, ojalá mucho menos, creo que vamos por buen camino. El hecho de que vos Hernán puedas decirlo, escribirlo y nosotros podamos reflexionar, ya es algo importante por cierto....

Salu2!
Hugo
29/10/2004 a las 16:00
No es tan sencillo eso de los "nuestros" y de los "otros". El sólo color de la piel o la distancia geográfica no hace la diferencia. Todos somos, dependiendo de las circunstancias parte de los "nuestros" o de los "otros".
Cuando vi lo del 11-S, sólo me impresionó la destrucción, pero no la matanza porque no la ví. Los ataques de EEUU a Afganistan e Irak me impresionan sumamente por la muerte televisada... la matanza de escolares en buenos aires, a ustedes (me refiero a los Argentinos) evidentemente les dolió, pero pese a tener yo los mismo rasgos que ustedes, no fueron "mis" muertes y no me dolió más que la muerte de cualquier ser humano (con lo genérica que resulta tal frase). Uno hace suya las desgracias ajenas cuando las vé: la imagen de un hombre quemándose en Puno, mejor dicho, la imagen de un hombre quemado por gente de un pueblo de Puno, me descolocó de mi entorno por varios días. La imágen de un hombre ruso con un bebe muerto en sus manos, luego de lo de los chechenos, o la visión de un documental de ruandeses a los que les habian cortado los brazos (cortes manga corta o manga larga), me descolocó igual.
Pero hay algo de cierto en todo esto: somos todos unas mierdas kischt, es decir somos unos mierdas que no nos gusta ver nuestra propia mierda. No se engañe señor Toro, ésta no es una generalización, es la pura y simple realidad.
Mauro Trivilino
29/10/2004 a las 15:54
Me parece que la ignorancia de muchos (racismo) termina matando al ser humano. Siempre va a existir de parte de los mediocres la discriminación y por eso se creen diferentes.
Igualmente si el atentado del 11-S hubiese sucedido en otro país, hoy sería un acontecimiento más!!!!!!.
El Angel Gris
29/10/2004 a las 15:15
Hernán: El negro de traje es mas "nuestro" que el de la pipa. Quiero creer que habrá un día en el que no haga falta ese componente estético para que seamos nuestros u otros. Pero por ahora es así.
Wendy
29/10/2004 a las 15:05
Uy, hubo una parte de mi comentario q no salio, despues de lo dicho sobre Página 12 dije: esta es mi parte de "ser nacional" q quiere excusarse x su forrez mediante la lectura de la matanza (era algo asi)
Wendy
29/10/2004 a las 15:00
"...cosa'e negros antes del mediodia"
Asi empezaria el comentario mi tia Chiquita, la de Uruguay, q decia q ella no era racista xq tuvo una maestra negra, y un dia la beso y todo.
Yo herede el "ser nacional" de las dos orillas, Argentina y Uruguay...sere doblemente hipócrita?
Muchas gracias Hernan, muy bueno...pero hoy no se si tenia ganas de mirar mi corazon (el 11-s no me movio mucho...aca en Argentina, el diario Página 12 le dedico bastante prensa a los hutus y los tutsis)
El Angel Gris
29/10/2004 a las 14:36
Hernán: El tema pasa por las palabras "nuestros" y "otros". Esto es así desde siempre, los Uruguayos son nuestros, los Ruandeses son otros; los que se tiraban de las torres eran "nuestros", los muertos de Timor Oriental son otros.

Los "otros" son los bárbaros de hoy. Casi no son sujetos de derecho, casi no son humanos.

Pero no tengo una visión tan pesimista como vos, hoy gracias a la TV, el progreso moral de la humanidad o no se bien a que, las viejas copetudas, por lo menos lloran un ratito y dejan 5 mangos por teléfono, y Hernán casciari escribe para sacudirnos un poco, hace unos años ni siquiera ésto existía, ¿a que vikingo se le hubiese ocurrido juzgar mal a otro vikingo que mataba mujeres y niños lejos de su casa?, ¿a que cristiano se le hubiese ocurrido que era pecado matar moros?, ¿A que texano se le hubiese ocurrido que estaba mal pegarle a un negro hasta que muera?.
Es evidente que con lo mucho que falta aún, vamos por buen camino. En algunos años o siglos mas los Ruandeses serán "nuestros", hoy por hoy como siguen siendo "otros" vemos su realidad de documental y no de noticiero.
Toro
29/10/2004 a las 14:06
Hernán, no me extraña y coincido en líneas generales. Exceptuando tu último comment, "...Esas viejas, además, somos todos."...
Y no che, no creo que seamos todos. Odio las generalizaciones, aún cuando una gran mayoría sea formada por viejas eh!

Por otra parte, queda clarísimo que publicás esto para despotricar contra esa prensa/consumistas y sus parámetros de belleza/venta/compra, que jamás permitirán que un sudaca, morocho, gordo y demás sea portada de HOLA. Todavía po´dés teñirte de rubia y ponerte tetas, los travestis están ganandose el cariño de todos, es tu oportunidad!

Abrazo
Toro
Teresiña
29/10/2004 a las 14:00
Tenés razón Hernán, aunque duela el orto leerla. Pero no es sólo con los negros del áfrica. Hoy, en página 12 (que aunque es un diario todavía identificado como "progre" acaban de censurar a uno de sus periodistas por denunciar corrupción en el gobierno) pusieron en tapa una nota sobre el estado, tipo "campo de concentración" de las cárceles. Acá, a las viejas copetudas, no sólo les importa un carajo lo que les pasa a los presos, sino que celebran, auspiciadas por Blumberg, que estèn en esas condiciones, y rezan para que, en lo posible, se mueran lo más rapidito posible. Es lo mismo, y acá al ladito de uno nomás.
Ginger
29/10/2004 a las 14:00
A medida que iba leyendo el artículo pensaba "es cierto, pero aunque quiera modificarlo, si me entero de una masacre en Ruanda, seguramente mi pensamiento será: pobre gente, y a los dos segundos no la recordaré más". Y me preguntaba cual sería tu propuesta de solución o si simplemente quedaría en una reflexión más sobre la naturaleza humana. Pero el último párrafo de este post hace no solamente creíble todo lo que escribiste previamente, sino también digno. Porque yo tampoco creo en los que se golpean el pecho por situaciones completamente ajenas.
Gordo, cada día te quiero más.
Franco
29/10/2004 a las 13:59
¿La culpa es del chancho, o del que le da de comer?
 olo mosquera
29/10/2004 a las 13:42
Yo no pongo a los dueños de los diarios como parámetro de nuestra humanidad, Franco, sino a la audiencia de sus productos como parámetro de nuestras preocupaciones.

Imagino que la mejor manera de refutarme es decir que "los medios tienen la capacidad de modificar nuestra sensibilidad a fuerza de mostrar lo que desean y ocultar lo que no", pero ese tópico, además de perdonavidas, es falso.

Si el 4 de abril de 1994 la revista 'Hola' hubiese sacado una edición especial sobre la masacre de Ruanda, el director de 'Hola' se habría tenido que meter toda la edición en el orto, porque las viejas copetudas no hubiesen comprado un solo ejemplar. La edición de 'Hola' sobre el 11-S, por descontado, se agotó en seis horas.

Esas viejas, de clase medialta, rezan por los negritos cada noche, pero prefieren entristecerse con desgracias de clase medialta.

Esas viejas, además, somos todos.
Franco
29/10/2004 a las 13:32
Creo que una cosa son las políticas editoriales (la necesidad de vender noticias), y otra, la posibilidad que tenemos de hacernos cargo personalmente de toda la humanidad.
Que depositemos en los medio de comunicación, la responsabilidad de solidarizarnos con todos los hombres, me suena un poco naif, sabiendo que, solo las leyes me mercado, sensibilizan a los formadores de noticias.
Que cada uno de nosotros pueda dolerse o no por los demás, es otro tema. Adem´s ¿podríamos, aunque quisiéramos?
Bárbara
29/10/2004 a las 13:25
Buen artículo...creo que debo reflexionar un poco...
TíaGanga
29/10/2004 a las 12:33
Siii, BASTA CON EL 11-S ¡¡nauseabundo todo el circo ese! Ya está, se murieron, qué se le va a hacer. No son los primeros y de seguro, no serán los últimos. Ellos se martirizan y el resto del mundo contribuye con la parodia.
Si no fuera porque mis principios no me lo permiten, diría: "algo habrán hecho". De Pearl Harbor al 11-S ellos han sido víctimas devenidos en ¿paladines de la justicia? puajjjjjj

Punto aparte, me reía sola pensando las vestiduras que se rasgarán mientras algunos extremadamente sensibles lean oraciones tales como "a mí los negros analfabetos que se mueren de hambre o se matan entre tribus me importan un carajo" Pero bueno, importancia a lo importante; qué culpa tiene uno de que esa gente haya nacido de ese color o de cualquier otro. (ohh... de pronto me sentí un poco como Susanita Chirusi)
Adrián
29/10/2004 a las 11:52
Muy bueno, este. Me ha encantado.
Gabriel
29/10/2004 a las 11:39
La cabeza está ahí para corregir cuando lo que sentimos está mál.
Lo que sentimos está ahí para corregir cuando lo que dice la cabeza está mal.
topita
29/10/2004 a las 10:54
solo nos volvemos a acordar de como está el mundo cuando lo leemos o lo vemos por la tele, etc... Despues, cerramos los ojos ante tanto horror y seguimos con nuestras preocupaciones de autenticos gilipollas
Darío
29/10/2004 a las 10:47
Así es el mundo que "tanto queremos"...
casquete
29/10/2004 a las 10:29
antes que nada quiero decir que la situación es verdaderamente vergonzosa

Qué pasa Hernán? Se te te está acabando la originalidad? Un poquito facilón el tema, no?
Corsicarsa
29/10/2004 a las 10:23
Que burro que soy, parezco un negro analfabeto.
Tata
29/10/2004 a las 09:53
El último párrafo realmente me puso piel de pollo.. que capacidad para transmitir que tiene Hernan!!!!
Lo felicito de verdad.
Tata
29/10/2004 a las 09:44
Muy bueno Hernan, como siempree...
Portacion de cara, le dicen?
ultratumba
29/10/2004 a las 09:40
Me gusta lo que escribiste. Parecés una especie de Cristo que busca crucifixión para salvarnos a todos.
Hoy todos se sentirán más hipócritas que nunca.
ultratumba
29/10/2004 a las 09:35
¿Qué pasó? ¿No querés más amigos?