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Sociedad
martes 10 de noviembre, 2015

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martes 10 de noviembre, 2015

Pajaritos en jaula gigante

   

Mi pueblo natal se llama Mercedes, está en una llanura verde de la provincia de Buenos Aires y cuando lo miro con el Google Maps tiene la forma exacta de dos alegrías que perdí: mi adolescencia y mi padre. Cuando alcancé tardíamente la madurez, a los veinticinco, el pueblo dejó de fascinarme y fui de visita cada vez menos; cuando murió mi padre, en 2008, dejé de ir para siempre.

No fue una decisión estratégica, sino el pánico de que, ya adentro y sin salida, una esquina me dijera: «Acá todavía eras joven». O una calle me dijera: «Acá todavía no eras huérfano».

Después me hice escritor y, quizás por vivir tan lejos, escribí mucho sobre Mercedes, sobre su gente y sus historias. Y aunque en general escribí con cariño, mi pueblo nunca fue un pueblo soñado. Sus señas de identidad eran un regimiento, unos tribunales y una curia; es decir, estuvo siempre infectado por tres oficios espurios: militares, jueces y obispos. También había payasos, panaderos y cantantes, pero muchísimo menos. Nunca logramos ser mayoría.

El problema de los militares, los jueces y los obispos no es solamente el sinsentido de sus oficios, sino que se trata siempre de gente muy mayor. De lo contrario se llamarían chicos violentos, estudiantes sin vocación o adolescentes con sexualidad reprimida.

En mi juventud Mercedes fue una olla a presión en la que se cocinaron mentes conservadoras. Piense, el lector europeo, en el personaje más nefasto de la Argentina. No. Ese no, otro. Piense en uno de bigotes que haya mandado a matar a treinta mil personas en los años setenta. Sí, ese mismo. Correcto. Ese señor nació a diez minutos de la casa de mi infancia; lo vi varias veces entrar a la Catedral a rezar y a recibir la hostia y a arrodillarse. 

Cuando empecé segundo grado de primaria, a los siete años, este hombre de bigotes ya era el Presidente (de facto) del país y vino a mi escuela con su disfraz militar y su gorro y sus botas, nos saludó a todos con un gesto marcial y nos regaló una jaula gigante, llena de canarios y de zorzales, que unos soldados empotraron en medio del patio. Éramos chicos y, cuando salíamos al recreo a jugar, veíamos antes que nada un montón de pajaritos enjaulados.

En los ochenta, cuando llegó la democracia, Mercedes se acomodó a un microclima ajeno a las decisiones políticas del país, que empezaban a ser progresistas. Mi pueblo no. Siempre lo gobernó una camada de conservadores rancios, dirigida desde las sombras por los tres oficios más espurios: militares, jueces y obispos… En los noventa nada cambió, por supuesto. En los dos mil, extrañamente, tampoco.

Yo hubiera vuelto cada tanto al pueblo en estos últimos diez años (por lo menos a visitar a mis viejos amigos los panaderos, los payasos y los cantantes) pero desde la muerte de mi padre sentí miedo. Y tenía previsto seguir así, cobarde y ajeno, hasta un llamado de teléfono que ocurrió una semana antes de las elecciones de Argentina. 

«Tenés que venir», me decía uno de mis mejores amigos del pueblo, «te voy a buscar a donde digas, pero tenés que venir a dar una charla, a contar cuentos, lo que quieras, porque estamos peleando cabeza a cabeza y esta vez puede ser que no ganen los de siempre; esta vez podríamos ganar nosotros». 

Me hablaba de las elecciones municipales; me hablaba de política. Me explicaba, este amigo, que había un montón de gente joven trabajando, y que esta vez, con suerte, el pueblo podía empezar a ser otro: el que habíamos soñado siempre. Me contaba que habían inaugurado un complejo cultural en el barrio La Trocha, donde transcurre una de mis novelas más mercedinas, y que tenía que ir a ver lo bien que había quedado. 

Le dije la verdad: que era imposible, que tenía la agenda apretadísima, que podíamos hacerlo en diciembre. Y me respondió con un cachetazo que me llegó desde la infancia, desde el patio de su casa donde tomábamos el Nesquik, desde él y yo riéndonos en el recreo, cerca de la jaula de los pajaritos tristes: «Gordo», me dijo, «soy el Chino, y esto es un pedido personal».

Entonces me metí el miedo en el culo y volví a Mercedes. 

Ocho años después de la muerte de mi padre entré por la calle Cuarenta y me reencontré con todos mis fantasmas. Me senté en una mesa, con mucha gente alrededor y leí una docena de cuentos en donde el pueblo, mi pueblo, era el paisaje principal de la trama. Fue extraño, porque en algunos párrafos nombraba a los personajes de los cuentos y esos personajes estaban ahí, sentados en la fila dos o en la fila siete, y yo los podía señalar mientras narraba.

Ya pasó más de un mes de esa reunión pero todavía me conmueve el recuerdo de aquella tarde, que se prolongó hasta la noche. Estaban las personas que me leyeron por primera vez, cuando yo era un chico y escribía en los diarios del pueblo: mis primeros jefes, mis primeros socios de redacción y muchos amigos que no veía desde hacía años, a los que les contaba historias en los bancos de la plaza.

Es verdad: no pasé un minuto entero sin pensar, con tristeza, en mi padre, la persona más mercedina que conocí en la vida, pero sin embargo no tuve nostalgia de mi adolescencia, ni tampoco de mis sueños viejos, porque vi a un montón de chicos con las mismas ganas que tenía yo, a esa edad, de que el pueblo no estuviera dirigido por los tres oficios espurios, ni por sus empleados en las sombras.

Una semana después de mi viaje de retorno ocurrieron las elecciones de Argentina y, como pasa siempre, Mercedes votó al revés que el resto del país. Pero esta vez fue una buena noticia. El flamante alcalde de mi pueblo (allá los alcaldes se llaman «intendentes») es un muchacho de treinta y siete años, que padeció la dictadura de cerca y que se convertirá, en unos días, en el intendente más joven de la ciudad.

Me hace feliz saber que los payasos, los panaderos y los cantantes fuimos por fin mayoría, después de tantos años de aburrimiento. Me hace feliz saber que voy a volver pronto, sin miedo a que mi padre, ni mi adolescencia, ni la jaula de pajaritos tristes me acechen en las esquinas. 

Yo no sé si todavía está la jaula horrible en el patio de mi escuela. Pero si sigue ahí, si permanece, sé que le quedan pocos días. Esta vez no va a hacer falta pedírselo a nadie: los canarios y los zorzales van a levantar el vuelo.

Hernán Casciari
martes 10 de noviembre, 2015


Pajaritos en jaula gigante

por Hernán Casciari

Mi pueblo natal se llama Mercedes, está en una llanura verde de la provincia de Buenos Aires y cuando lo miro con el Google Maps tiene la forma exacta de dos alegrías que perdí: mi adolescencia y mi padre. Cuando alcancé tardíamente la madurez, a los veinticinco, el pueblo dejó de fascinarme y fui de visita cada vez menos; cuando murió mi padre, en 2008, dejé de ir para siempre.

No fue una decisión estratégica, sino el pánico de que, ya adentro y sin salida, una esquina me dijera: «Acá todavía eras joven». O una calle me dijera: «Acá todavía no eras huérfano».

Después me hice escritor y, quizás por vivir tan lejos, escribí mucho sobre Mercedes, sobre su gente y sus historias. Y aunque en general escribí con cariño, mi pueblo nunca fue un pueblo soñado. Sus señas de identidad eran un regimiento, unos tribunales y una curia; es decir, estuvo siempre infectado por tres oficios espurios: militares, jueces y obispos. También había payasos, panaderos y cantantes, pero muchísimo menos. Nunca logramos ser mayoría.

El problema de los militares, los jueces y los obispos no es solamente el sinsentido de sus oficios, sino que se trata siempre de gente muy mayor. De lo contrario se llamarían chicos violentos, estudiantes sin vocación o adolescentes con sexualidad reprimida.

En mi juventud Mercedes fue una olla a presión en la que se cocinaron mentes conservadoras. Piense, el lector europeo, en el personaje más nefasto de la Argentina. No. Ese no, otro. Piense en uno de bigotes que haya mandado a matar a treinta mil personas en los años setenta. Sí, ese mismo. Correcto. Ese señor nació a diez minutos de la casa de mi infancia; lo vi varias veces entrar a la Catedral a rezar y a recibir la hostia y a arrodillarse. 

Cuando empecé segundo grado de primaria, a los siete años, este hombre de bigotes ya era el Presidente (de facto) del país y vino a mi escuela con su disfraz militar y su gorro y sus botas, nos saludó a todos con un gesto marcial y nos regaló una jaula gigante, llena de canarios y de zorzales, que unos soldados empotraron en medio del patio. Éramos chicos y, cuando salíamos al recreo a jugar, veíamos antes que nada un montón de pajaritos enjaulados.

En los ochenta, cuando llegó la democracia, Mercedes se acomodó a un microclima ajeno a las decisiones políticas del país, que empezaban a ser progresistas. Mi pueblo no. Siempre lo gobernó una camada de conservadores rancios, dirigida desde las sombras por los tres oficios más espurios: militares, jueces y obispos… En los noventa nada cambió, por supuesto. En los dos mil, extrañamente, tampoco.

Yo hubiera vuelto cada tanto al pueblo en estos últimos diez años (por lo menos a visitar a mis viejos amigos los panaderos, los payasos y los cantantes) pero desde la muerte de mi padre sentí miedo. Y tenía previsto seguir así, cobarde y ajeno, hasta un llamado de teléfono que ocurrió una semana antes de las elecciones de Argentina. 

«Tenés que venir», me decía uno de mis mejores amigos del pueblo, «te voy a buscar a donde digas, pero tenés que venir a dar una charla, a contar cuentos, lo que quieras, porque estamos peleando cabeza a cabeza y esta vez puede ser que no ganen los de siempre; esta vez podríamos ganar nosotros». 

Me hablaba de las elecciones municipales; me hablaba de política. Me explicaba, este amigo, que había un montón de gente joven trabajando, y que esta vez, con suerte, el pueblo podía empezar a ser otro: el que habíamos soñado siempre. Me contaba que habían inaugurado un complejo cultural en el barrio La Trocha, donde transcurre una de mis novelas más mercedinas, y que tenía que ir a ver lo bien que había quedado. 

Le dije la verdad: que era imposible, que tenía la agenda apretadísima, que podíamos hacerlo en diciembre. Y me respondió con un cachetazo que me llegó desde la infancia, desde el patio de su casa donde tomábamos el Nesquik, desde él y yo riéndonos en el recreo, cerca de la jaula de los pajaritos tristes: «Gordo», me dijo, «soy el Chino, y esto es un pedido personal».

Entonces me metí el miedo en el culo y volví a Mercedes. 

Ocho años después de la muerte de mi padre entré por la calle Cuarenta y me reencontré con todos mis fantasmas. Me senté en una mesa, con mucha gente alrededor y leí una docena de cuentos en donde el pueblo, mi pueblo, era el paisaje principal de la trama. Fue extraño, porque en algunos párrafos nombraba a los personajes de los cuentos y esos personajes estaban ahí, sentados en la fila dos o en la fila siete, y yo los podía señalar mientras narraba.

Ya pasó más de un mes de esa reunión pero todavía me conmueve el recuerdo de aquella tarde, que se prolongó hasta la noche. Estaban las personas que me leyeron por primera vez, cuando yo era un chico y escribía en los diarios del pueblo: mis primeros jefes, mis primeros socios de redacción y muchos amigos que no veía desde hacía años, a los que les contaba historias en los bancos de la plaza.

Es verdad: no pasé un minuto entero sin pensar, con tristeza, en mi padre, la persona más mercedina que conocí en la vida, pero sin embargo no tuve nostalgia de mi adolescencia, ni tampoco de mis sueños viejos, porque vi a un montón de chicos con las mismas ganas que tenía yo, a esa edad, de que el pueblo no estuviera dirigido por los tres oficios espurios, ni por sus empleados en las sombras.

Una semana después de mi viaje de retorno ocurrieron las elecciones de Argentina y, como pasa siempre, Mercedes votó al revés que el resto del país. Pero esta vez fue una buena noticia. El flamante alcalde de mi pueblo (allá los alcaldes se llaman «intendentes») es un muchacho de treinta y siete años, que padeció la dictadura de cerca y que se convertirá, en unos días, en el intendente más joven de la ciudad.

Me hace feliz saber que los payasos, los panaderos y los cantantes fuimos por fin mayoría, después de tantos años de aburrimiento. Me hace feliz saber que voy a volver pronto, sin miedo a que mi padre, ni mi adolescencia, ni la jaula de pajaritos tristes me acechen en las esquinas. 

Yo no sé si todavía está la jaula horrible en el patio de mi escuela. Pero si sigue ahí, si permanece, sé que le quedan pocos días. Esta vez no va a hacer falta pedírselo a nadie: los canarios y los zorzales van a levantar el vuelo.

Hernán Casciari
martes 10 de noviembre, 2015


Podés ver a Hernán Casciari en el teatro


 Anser
30/10/2016 a las 05:53
Como joven de un pueblo de Navarro, cerca de Mercedes, conozco el aburrimiento que sufrimos los payasos, panaderos y cantantes... y puedo reconocer que cuando ese aburrimiento llega al límite es cuando todo ese grupo de las mentes abiertas o de las ideas frescas se organiza y sólo resta esperar para ser mayoría.
Es un orgullo que queden tipos como vos. Sos inmenso Casciari!
 Jorge Luis Borges
17/02/2016 a las 16:19
Después de escucharte en la radio, en La trocha fue que te conocí! Y te empecé a seguir!
 jacke
25/01/2016 a las 02:45
que lindamente emotivo éste relato... gracias...
 Mariana Parodi
10/01/2016 a las 01:51
Recién leo este, qué lindo. Qué bueno que la esperanza siga viva en algún lado, que los panaderos, los payasos y los cantantes por fin sean mayoría :)
 vale valeria
22/12/2015 a las 12:58
gracias!
 China
21/12/2015 a las 18:03
Un nudo en la garganta! Bien por Mercedes, necesitamos esa fuerza! Mar del Plata atrasó mil años!
21/12/2015 a las 17:24
Buenísimo! no me canso de leer!
14/12/2015 a las 16:48
Grande!
 Inés García
10/12/2015 a las 15:24
Lamentable lo mio pero acabo de descurirte Hernán por lo que te pasó en Montevideo. Arriba !!! Estoy indagando tu blog y me encanta como escribis, Fuerza!
05/12/2015 a las 14:39
¡Copado!
 natiuli
05/12/2015 a las 02:46
me tenté de leerlo ahorita , pero me lo guardo para mi ritual de los domingos por la mañana de leerte mientras tomo mate en la cama!
 Diego Luciano
01/12/2015 a las 23:31
Gracias por esto!
 brian roca
26/11/2015 a las 01:45
Hola Hernan, tuve el privilegio de visitar Mercedes por 6 meses ya que mi esposa hizo el curso de Gendarme y puedo decir que es un pueblo aburrido pero fantástico en su hermosura de los años anteriores!
Te mando un Abrazo...
22/11/2015 a las 21:52
Son casi las 6 de la tarde del día en que gran parte del destino del país entra en juego. Imposible leer esto sin que se aprete el pecho. Mucha emoción, empatía, pocas palabras que agregar. Gracias, solo eso.
 silvia brugnoni
20/11/2015 a las 03:41
Me emociono mucho...
 Federico Daneri
19/11/2015 a las 23:29
que emoción viejo. Gracias.
 Kely Idrogo
15/11/2015 a las 18:39
Gracias por la magia de tu pluma querido Hernán.
 Pablo de Pina
14/11/2015 a las 04:58
pero qué cosa increíble... Hasta el apellido del contrincante del intendente electo está relacionado con los militares!

http://www.larazondechivilcoy.com.ar/locales/2015/10/26/juan-ustarroz-sera-nuevo-intendente-mercedes-70132.html
 dani22v
13/11/2015 a las 17:53
Gracias siempre por estas lineas...excelente!!!
 Jhordan PLG
13/11/2015 a las 01:38
Jaulas de pajaritos en medio de una escuela, excelente el mensaje. Esperemos que nunca más las vuelvan a colocar en medio de un patio físico o mental.

En mi país, durante una época, un grupete vestido de color rojo las colocaba por donde pasaban, a la par, otro grupo vestido de verde pasaba por los mismos lugares abriendo las jaulas de buena o mala manera. Los pajaritos que lograban escapar volaban fuera de sus fronteras, los que tenían las alas tan duras por la falta de práctica no lograban volar, pero escapaban dando saltos y crecieron en un mundo hostil, otro pajaritos murieron viendo que la puerta se abría.
 RASTELMAN
12/11/2015 a las 14:04
Que gordo lindo sos.
Tus fantasmas o demonios los transformas en nuestros ángeles.
Nos vemos en el Caras y Caretas!
 Corny
12/11/2015 a las 09:43
esta muy bueno!!
 LONCO
12/11/2015 a las 00:45
exelente. espero q el 22 vayas a tu embajada a votar.
 musco62
11/11/2015 a las 21:16
Que boludo! , me hiciste emocionar.
11/11/2015 a las 20:55
Che, yo desde que descubrí los podcast no leo más... ¿Hay cosa más linda que te lea el cuento el propio autor? ¡Sos grosso gordo!
11/11/2015 a las 20:49
Quiero ser mercedino de tu Mercedes (aunque haya nacido a 3 cuadras del Obelisco)
 Darío Lo Prete
11/11/2015 a las 20:49
Hace algunos meses que un amigo y compañero de laburo me pasó el link de una de tus historias y terminé suscribiéndome y disfrutando, como muchos, de lo que escribís. Me parece una excusa perfecta para parar la pelota en el laburo y arrancar de nuevo, a veces pensativo, a veces riendo y a veces recordando a alguien con nostalgia, dependiendo de la lectura que, me lleve a donde me lleve siempre es un buen lugar.
Ahora, hay algo que me molesta sobremanera y no se trata de lo que escribís, se trata de la cantidad de maestritos de primaria buscándole el pelo al huevo en cada línea. En serio, déjense de joder. Disfruten un poco más de la lectura y en todo caso copien y peguen el texto en un word, pasen el auto corrector y sean felices.
Soy un enfermito de la ortografía y disfruto de la buena gramática, pero realmente me gustaría que los comentarios hablen un poco más de la calidad literaria que de la gramatical. Es una idea, nada más.
 Mafaldita
11/11/2015 a las 20:45
Me hiciste lagrimear.
Gracias Chino.
 Rufo Pérez
11/11/2015 a las 19:41
Dale Hernán! Me sumo al club de los que disfrutan de la literatura los martes contigo.
 Juan Pedro Monteagudo
11/11/2015 a las 19:13
"De lo contrario se llamarían chicos violentos, estudiantes sin vocación o adolescentes con sexualidad reprimida." Excelente
 LA EÑA
11/11/2015 a las 17:07
Mi primer comentario en tantos años que te leo Hernán, solo para decirte lo feliz que estoy de volver a leerte mas seguido! Siempre un placer! Saludos!
 UNA MÁS
11/11/2015 a las 15:55
¡Me hiciste lagrimear, Hernán!
 Criptonita
11/11/2015 a las 14:09
Impecable. Piel de pajarito enjaulado.
11/11/2015 a las 13:20
TOP TEN!
 gabyheinz
11/11/2015 a las 11:00
Pri Australia! es asi, o no entendi un pomo?
 gabyheinz
11/11/2015 a las 11:01
Y dicho sea de paso, herrrmoso tu texto... me cuesta mucho a mi comentar el tema politico, sobre todo desde lejos, pero me encanta como lo tocaste vos...
11/11/2015 a las 10:43
Hernán estaba pensando: "siempre infectado" o "siempre infestado". Parece que acá es lo segundo...
11/11/2015 a las 10:54
"Infectado" categoría el hecho como un mal (que se arraiga), yo lo veo bien ahí.

Un saludo!
11/11/2015 a las 11:08
Sí, pero como después dice que de los otros oficios había menos, me asaltó la duda.
11/11/2015 a las 11:23
Que bonito que comentes eso. Dice que eran menos (no de numero) y que nunca alcanzaron mayoría (tampoco por número. ..de votos ; D).

Eso es lo bueno de pararse en los detalles. Me abruma comprobar lo trabajado de muchas expresiones que usa Hernan (fallos puntuales aparte que todos podamos cometer), usa por lo general los términos más sabrosos, los que mejor destilan el alma de lo que cuenta. Es un impresionismo abstracto y poético.
 pepehillo
11/11/2015 a las 10:32
Es un lujo para una población llamarse Mercedes. Una estupenda marca.

Por otra parte, leyendo los comentarios que te envían en tus diferentes escritos, me sorprende un poco la gran cantidad de comentaristas que terminan llorando. Parece que la cantidad de llorones en la Argentina es muy superior al promedio mundial. O, quizá, que los que no lloran son más perezosos para escribir.

Tus relatos, siempre excelentes.
11/11/2015 a las 13:19
Ya viste como son los arjentinos, todo sentimiento... :P :D
 Jhordan PLG
13/11/2015 a las 01:18
Jajaja que buena!
 marta frank
11/11/2015 a las 10:07
Hernan,no te conozco pero hace un tiempo a través de mi hija (una fanática tuya) te descubrí.Amo tu ciudad y su gente,entiendo de que hablás. Volve siempre nutrite de nuevos personajes y seguí hilvanando historias que nos dejen VIvir un poco mas.
11/11/2015 a las 04:19
"Es verdad: no pasé un minuto entero sin pensar, con tristeza, en mi padre"
Hay algo en la construcción que me hace ruido...
A mí me suena más "Es verdad: no pasé un minuto entero sin dejar de pensar, con tristeza, en mi padre"

una boludez...ya sé (trompa mirando el piso)
11/11/2015 a las 07:35
Creo que tu "dejar de", es reiterativo Tott, ya que va después del "no pase ni..".


Un saludo!
11/11/2015 a las 11:54
me sonó tambien reiterativo el sin dejar, pero fijate que "sin pensar" y "sin dejar de pensar" cambian el sentido....
que se yo...
Che elgomes, fijate si a la foto la cortas desde el jpg y la pegas derecha en el paint y ahi la salvas y la volves a subir....parece un metodo cavernario pero a mi cuando se me agota la lógica con las fotos volteadas , aplico eso así sin pensar y sale...
si te enderezas sos un capo...
si no....no
11/11/2015 a las 13:45
Jajaja gracias Totti! , haré lo que me dices del Paine.

Abrazo!!
 Darío Lo Prete
11/11/2015 a las 20:42
Si dijese "no pase un minuto entero sin dejar de pensar" estaría diciendo quie se pasó todo el tiempo "dejando de pensar".
12/11/2015 a las 12:34
Tenés razón Darío Lo Prete...es una doble negación....
como lo escribe el gordo, dicho en voz alta suena bien, pero leído es un bardito, pero está bien...
12/11/2015 a las 22:29
Una opción para tu forma, Totti? Habría sido la aiguiente:

"No pase un minuto entero no deje de pensar, con tristeza, en mi padre"


De esta forma aclaras, que creo que es lo que tu querías, aunque ralentiza un poco.


Abrazo!
13/11/2015 a las 23:52
Grande Elgomes
che....¿seguis acostado?
levantate que es tarde...
 ABRIL_1971
11/11/2015 a las 03:44
Gracias Hernan, me encantan los cuentos que incluyen a tu papá.
 Ximena Rivero
11/11/2015 a las 01:35
No pare de llorar y se lo lei a todos mis amigos... Esto es lo que siento esto senti yo cuando mi amiga del alma me llamo para contarme que Juani era el nuevo intendente de mi ciudad. Soy Mercedina y este año comence a ir con ganas de nuevo. Gracias
 Irene ARG
11/11/2015 a las 01:13
Desde 2008, y también después de una muerte, que no voy al pueblo donde nací.
Lo que más me aterra es tener que volver por otra muerte.
 Liliana Olveira
11/11/2015 a las 01:02
¿Y cuándo por Mardel? Fui a la librería a comprar tus libros pero conseguí solamente tres. Buaaaaah!
Dicen que vuelan enseguida pero que se consiguen poco.
Muy buena la historia y suerte que Mercedes rompió las cadenas. Espero que en el nivel nacional no ganen los representantes de Menem, Caballo, los militares y los EEUU. Nuestra provincia ya la ganaron. Pobre mi provincia querida, que mi espíritu estepario no cambiaría por nada. Saludos.
 Criptonita
11/11/2015 a las 00:24
Impecable. Piel de pajarito enjaulado.
11/11/2015 a las 00:02
Hoy no es mi día. Estoy trabajando desde ayer por la noche en mi computador, actualizando cada tres minutos y NADA QUE PUBLICA Casciari. En la mañana la ansiedad crecía y NADA QUE PUBLICA Hernán. Terminé el trabajo y NO PUBLICÓ NADA!!!... Vencido por el cansancio me dormí alrededor de unas dos horas y claro! PUBLICASTE CASCIARI! No puede ser posible que me fui a dormir cuatro o cinco minutos antes de la publicación.

En fin!

PRI Nicaragua!

Estoy seguro que esto nadie me la quita!
11/11/2015 a las 00:46
Gracias por compartir tus sentimientos Hernán, ¡sencillamente precioso! Hago fuerzas para que pronto haya una nueva Mercedes y recuerda que ahora eres parte del cambio.

Abrazos!
11/11/2015 a las 09:47
¡Aguante, Nicaragua!
10/11/2015 a las 23:53
Es muy bonito el post. Además hace gala de la precisión al que nos tiene acostumbrados. Que sencillo pero al la vez, que acertado el uso de los sustantivos que, como quien no quiere la cosa, lo dicen todo. La jaula es totalmente iconica (quería usar esa palabra y ahí está ; D).

Los hechos son deplorables.

Aparte de todo y aunque se me apedree, me pregunto que podría hacer Hernan, con la exquisita técnica que posee, si plantease y utilizase temas más livianos (manteniendo su profundidad en el análisis del tema y situaciones, obviamente), más novelescos..tengo en mi mesilla una novela de Álvaro Pombo (no hago publicidad, ya que la historia es un peñazo) para releerla. Esta novela fue premiada con el Planeta. Me impresionó el uso magistral del lenguaje, aunque creo que tanto como lo ha hecho Hernan con sus escritos. Voy al hacer un pequeño experimento comparativo ; D


Un saludo!.


Pd: alguien puede decirme por que sale mi foto de lado?
11/11/2015 a las 04:11
es por la orientación de la misma...
Muchas gracias
vuelva prontos....
11/11/2015 a las 07:23
Gracias Totti, eso se cambia en el ordenador o en la página de registro?, hice la foto con el móvil Y ya que estamos...como puedo hacer que me avise cuando haya publicación nueva?, esta la vi por el Facebook. .un saludo grande Totti! !
11/11/2015 a las 15:50
La orientación de la foto se hace en el ordenador.
Para recibir novedades por email te anotas aquí: http://editorialorsai.com/alertas/
Saludos!
11/11/2015 a las 16:27
En el ordenador no vi nada raro, estaba al derecho cuando la seleccione. Voy al probar con el pintor.

Gracias Gaitan,

Un saludo!
10/11/2015 a las 23:31
El relato es hermoso, me emocioné. Vivo en España, pero soy de Ituzaingó, y cada vez que he vuelto a Argentina los recuerdos me matan, se me da vuelta el corazón, no lo puedo evitar. ¡Gracias Hernán!
 Tomas Torres
10/11/2015 a las 23:17
Pri....mera vez que entro para comentar pero hace más de un año que sigo a Hernán Casciari, el "gordo". Lo digo con cariño, ya me es familiar su mundo. Vivo en Canadá y soy de colombia.
Un buen abrazo para todos y gracias disfruto el 100 x 100 lo que escriben.
11/11/2015 a las 12:01
Le retribuyo abrazo y le doy bienvenida al mundillo del comentario. Esta suerte de fogón a distancia que hacemos los seguidores de esta suerte de Jim Jones literario.
  carito1919
10/11/2015 a las 22:45
Qué increíble! Te felicito por el cambio en tu pueblo. Soy de Cádiz y hemos vivido algo parecido a lo vuestro. Después de años de catetismo y choriceo variado, me alegra saber que hoy el alcalde de mi ciudad es un chaval que estudió conmigo Historia. Y lo observo todo como tú, en la distancia, en mi caso desde Alemania. Ya me alegro de mi próxima visita!
 sihagalo
10/11/2015 a las 22:41
Me gustó tu relato...volver siempre tiene sus vueltas no? a veces es gratificante...esperemos que el 22 en la vuelta del balotage también sea gratificante para tod@s y no para unos pocos ...se entiende no?

vivis en la única ciudad que podría vivir además de Buenos Aires, en la que vivo peleando con todo el "amarillismo" que nos envuelve.

chauses abraziños
  ElTeta
10/11/2015 a las 22:01
Qué pelotas, señor Casciari.
Podría haber eludido la responsabilidad.
(no se si ante un amigo, seguro que si ante los lectores)
Muy emocionado.
10/11/2015 a las 22:00
Mucho cuidado, de todas formas. Lamentablemente sabemos bien que los "payasos, panaderos y cantantes" pueden convertirse en aquello que quisimos dejar atrás y peor también.

Espero, no sea el caso de Mercedes.
10/11/2015 a las 21:55
Me ha encantado el relato.
 Oz
10/11/2015 a las 21:08
No sabía que hubieras sido cantante (o panadero).
 Fer
10/11/2015 a las 20:41
Gracias, Hernán!
Pero esta vez fue una buena noticia... que sigan las buenas! Y las personas que saben distinguirlas.
Sos un genio! :)
10/11/2015 a las 20:40
Pucha che. Me crié en Ciudad Evita -sede de Gendarmería Nacional- y el domingo pasado fui para el 60 aniversario de mi secundario. El "cantante prestigioso que cantó en el Colón y en toda Moscú" es un repetidor que terminó cenando conmigo y otros repetidores emperdernidos. Mercedes en silencio con todo lo que me crispa el cantante siempre me pareció una gran alegoría y me llenó de alegría saber que algunas cosas se empiezan a mover por allá. ¡Basta de hacerme llorar!
 Genaro La Fata
10/11/2015 a las 20:28
Nudo en la garganta. Escribis hermoso Hernan.
Se lo leí en voz alta a mi vieja y terminamos los dos lagrimeando.
Gracias!
Saludos desde Mendoza
10/11/2015 a las 20:16
Qué lindo que eres....
11/11/2015 a las 04:10
Aflojale al piropo Nathalie que Cristina lo va a cagar a piñas a Casciari....o peor aún, no lo va a llevar en auto a ningun lado más.
 nicolas cestari
10/11/2015 a las 20:14
Gracias Hernan,
Por poner algo fresco.
Una vez te escribí que a mercedes algunos ya no lo conocen por el bigote o por el toto etchegaray, ahora nos conocen por un escritor especial y único, comenzas a ser nuestro orgullo (aunque seas de todos).
Vos te ofendes si el monumento te lo hacemos en vida? en que lugar te gustaria?
Abrazo
Nico de mercedes (donde nació Hernan Casiari)
 Ruben Fernández
10/11/2015 a las 20:10
Querido Hernán:
Seguramente los canarios y los zorzales levantaron vuelo, y posiblemente la jaula ya no esté. Dudo sin embargo, que se hayan abierto las otras jaulas, las que encadenan el espíritu de los chicos. Esos jaulones con forma de aulas (recién me doy cuenta cómo se parecen: jaula-aula). Temo decirlo, pero sospecho que dentro de unos años, cuando a esos chicos les toque votar, vuelvan a ser mayoría los militares, los jueces y los obispos, como sucedió en otros lugares de la provincia hace poquito.
Te felicito por derrotar la “comodidad” de seguir con miedo.
Abrazo.
 Ariel Kuznicki
10/11/2015 a las 20:07
Excelente como todo lo que escribís. Haces que los textos me lleguen de una forma distinta. Jamas leí a nadie y es la primera vez que leer me genera esto. Cada párrafo espero mas que el anterior, me genera ansias. No importa sobre lo que escribas, sino la forma en que decís las cosas, la sensación que eso genera. Te conoci hace poquito con la historia de "El día en que un lector se me murió de muerte natural". Desde ahi no pude evitar leer cuanto texto tuyo se me cruzara y ver cada video en youtube. Abrazo.
 David Kotlirevsky
10/11/2015 a las 20:16
Hace ya un par de años que me pasa exactamente eso que vos padeces Ariel ;) ...Gracias Hernán.
 Jimena
10/11/2015 a las 20:07
Roberto murio en 2008? No pasaron 8 años...
10/11/2015 a las 19:59
Me gustaría estar en la mente del lector europeo y pensar en el personaje más nefasto de la Argentina recibiendo "la hostia" arrodillado.
Saludos!
 PPLANDA
10/11/2015 a las 19:54
pa variar..buahhhh!!!
 KEKO
10/11/2015 a las 19:53
Que bien El Chino.Esto es un pedido personal.
Venís parejo,con destellos de magia.

Gracias gordo.
 NENE
10/11/2015 a las 19:48
Bárbaro . me gusto.
Te cuento :
Estuve en Mercedes para la fiesta del salame criollo . Allí me di cuenta que el salame criollo , era YO . Por lo que me cobraron de entrada , estacionamiento y 4 choripanes ( te acordás de ellos ) y dos birras ( chiquititas ).
 Calabazza
10/11/2015 a las 19:46
Brindo por Mercedes y su nuevo intendente! Ojala sigamos siendo mayoria los payasos, panaderos y cantantes. Me cuesta mucho entender porque tanta gente quiere volver a ser gobernada por una camada de conservadores rancios, dirigida desde las sombras.
 Luciano Pastore
10/11/2015 a las 19:45
Hola, soy el gordo de azul en la cuarta fila del lado de Chichita. El de campera negra es uno de mis hermanos.
Nos escapamos de Parque Leloir hacia un paréntesis en la realidad, pletórico de la magia verdadera de tu narrativa.
Me ganaron de mano para llevarme un recuerdo en los bollos de papel leidos. Pero me llevé tatuado en el músculo de la memoria una experiencia fantástica.
La tenía de espaldas a tu madre pero todavia veo los saltitos de sus hombros, siguiendo con la atención de un boxeador que mide a su adversario, tus cuentos como si ella los interpretara tanto como su protagonismo.

Consulta, era familiar o conocido tuyo el viejo pelado, que dejó sonar un rato eterno su celular y en cámara lenta se apartó de la sala mientras atendia uno de los llamados más inoportunos. (¿Es más, fue durante Canelones?).

Gracias.

Abrazo intenso de un esperanzado que anhela que merme el enojo.
10/11/2015 a las 19:58
Me acuerdo de ese llamado, pero no vi quién era.
 Huenú
10/11/2015 a las 19:44
QUE LINDO!!!! EMOCIONANTE! me encanto! besos
 Sole
10/11/2015 a las 19:42
Como me emocionás Gordo. Ponerme a lagrimear en el laburo... ya se lo pasé a todos mis amigos mercedinos.
Te felicito
 Zippo
10/11/2015 a las 19:38
¡InMessionante como siempre!
Los martes se convirtieron en "los días de la semana cuando espero ansiosamente a leer algo nuevo de Hernán" (Se me complicó el calendario por ser un poco más largo que "martes").
10/11/2015 a las 19:37
es raro cuando escuchas o lees a gente de algún pueblo hablar de su lugar, es como que todos comparten algo mas allá del amor/odio hacia el lugar. Acá mi jefe es de Moises Ville y suele contar vivencias de chico y de lo que era vivir en un pueblo tan cerrado con una comunidad judía así. Siempre lo noto muy parecido a vos........ Don Casciari Padre no se habra tirado una cañita por Moises???
Muy bueno el texto Hernan, te imagine con señalando con el indice a la gente...
10/11/2015 a las 19:36
"este hombre de bigotes ya era el Presidente (DE FACTO) del país"
10/11/2015 a las 19:36
yo también me quedé pensando quién era señor en la cancha, el día del encuentro de Orsi...en el 2010, creo. Por otro lado me pregunto por qué te exigimos que te ajustes a la verdad...acaso no sos escritor? no es más importante la verosimilitud?
10/11/2015 a las 19:39
Respondo esa en el comentario #14.
 nelakamacho
10/11/2015 a las 19:35
¡Fenomenal! Qué bien que despertaron los mercedinos.
 Albano Fernandez
10/11/2015 a las 19:30
NUNCA MAS!, pajaritos enjaulados.
Muy Bueno. Saludos!!
 gonza
10/11/2015 a las 19:30
grandioso! y aguante el juani!
 Cachorro
10/11/2015 a las 19:30
Matías Martin en radio Metro (Argentina) siempre habla de lo hermoso que es Mercedes y su gente, y del forúnculo que era el señor de bigotes para esa ciudad. Es bueno que hayas vuelto, por vos, por la gente, por los payasos, los panaderos y los cantantes.
10/11/2015 a las 19:26
Aca la foto de la jaula
https://twitter.com/casciari/status/664146365321097217
10/11/2015 a las 19:26
Groso tocayo. Yo soy de Venado Tuerto. No sabés como entiendo lo que contas. Ese olor a cura y juez, esa peste llamada aburrimiento.
10/11/2015 a las 19:29
Qué bien que hayan ganado los payasos. Felicitaciones por el texto y por la elección.
 Matias Cascardo
10/11/2015 a las 19:22
y se pianto un lagrimon, nomas.
10/11/2015 a las 19:21
Gracias por compartirnos tus relatos
10/11/2015 a las 19:18
ni siquiera top forry!!!
10/11/2015 a las 19:38
Y te apuesto que estaba dandole F5 a cada rato
11/11/2015 a las 04:01
le estaba entrando al F5 como rengo a la muleta!!!!
 Beltza Giudici
10/11/2015 a las 19:16
No sé, Hernán. Es delicado el tema, sobre todo a la distancia. Más allá de los tres oficios que (comparto) despreciás, no hace falta haber padecido la dictadura para ser bueno. El clientelismo es una forma de la corrupción cuando sólo busca sustentar el poder. Yo no lo puedo afirmar porque no soy de Mercedes; a vos te es difícil verificar porque estás más lejos que yo y sólo podés repetir lo que te han contado. ¿Estamos tan preocupados como para no tener confianza en lo que votó el resto del país? No creo que los de Mercedes, si no se han valido de prebendas, se hayan equivocado. Pero tampoco creo que haya que ir descartando lo que eligió el resto del país.
Abrazo
 Laura Jolivet
10/11/2015 a las 19:14
Necesitamos tu voto...veni a oler tierra mojada por favor...
10/11/2015 a las 19:14
"Me hace feliz saber que los LOS payasos"
10/11/2015 a las 19:36
Gracias, corregido!
10/11/2015 a las 19:13
Esperando como lobo para llegar 20 que joda
 Jimena Cestari
10/11/2015 a las 19:13
Gracias gordo!! Gracias por meterte el miedo en el culo (aunq no comparta ideologías, lo celebro muchooooo) y gracias por mostrar que Mercedes es más que milicos, curas y jueces (terratenientes creo entraría en el lindo grupete de gente). Gracias por tu genialidad, GRACIAS!!!
 Verónica Pagura
10/11/2015 a las 19:13
Maravillosa imagen estilo Pirandello con tus personajes sentados frente a vos escuchàndote leer historias con ellos!!!
10/11/2015 a las 19:12
"Me hace feliz saber que los los payasos," (repite 'los')
10/11/2015 a las 19:37
Sí señor, lo acabo de ver. Corregido!
 Diego Spucches
10/11/2015 a las 19:11
Esto es del diario del domingo!
 Diego Spucches
10/11/2015 a las 19:09
Top twenty pffff es q estoy en un cumple jejeje
 Hernán Fuentes
10/11/2015 a las 19:08
No podés negar que los militares eran muy sutiles para hacer regalos a los niños...
11/11/2015 a las 13:21
Jjajaja cierto
10/11/2015 a las 19:08
Mielda #16
10/11/2015 a las 19:05
Pri Colombia.

(¿En serio esto se vale?)
10/11/2015 a las 19:11
Los "Pri regionales" valen, por supuesto, y son muy importantes según la hora.
10/11/2015 a las 19:14
Anda...voy a tener que mudarme a la Antártida.
 Karen_de_Uruguay
10/11/2015 a las 19:21
esaaa jajaja ahora con el aval jaja esta noche duermo tranquila jaja
12/11/2015 a las 19:09
Ojo! Abriste la puerta a que cada vez haya Pri más localizados. Van a venir los provinciales, después los locales, después por barrio...y así hasta que haya un Pri en cada habitación de las casas en las que te leen.
10/11/2015 a las 19:11
Me puse a güevoniar con el "Pri Colombia" y comenté sin leer. Confieso mi pecado. Ahora, ya leído, tengo que caer en el lugar común de felicitarte, Hernán, porque el texto es bello, porque es íntimo, porque es cándido.

Pero especialmente por ese primer párrafo.
10/11/2015 a las 19:12
No, y creo que el Gordo te resta puntos si decís la palabra que empieza por p y no sos p....
 Oscar Zarate
10/11/2015 a las 19:05
Nunca volviste desde el 2008...?? Y ese gordo fumón que comía pizza en la cancha el día que presentaste Orsai, y me firmó el libro y se sacó fotos, quién era entonces...?? Me garcaron!!!
10/11/2015 a las 19:10
El 28 de diciembre de 2010 fui a la cancha de la Liga, pero entré por atrás. No fui al centro de la ciudad, la esquivé.
 Oscar Zarate
10/11/2015 a las 19:13
Ah, menos mal... ya estaba con el liquid paper tachando todo. Qué noche, Teté...!!
 ppb
10/11/2015 a las 19:04
Que lento el gmail!
 Karen_de_Uruguay
10/11/2015 a las 19:03
Pri Uruguay
 Burt Munro
10/11/2015 a las 19:02
top lloré?
10/11/2015 a las 19:05
O llorás o hacés top. Las dos cosas no se puede.
 Burt Munro
10/11/2015 a las 19:07
opto por llorar, como hacen todos por acá
 Burt Munro
10/11/2015 a las 19:06
Hablando en serio, lindo texto che!
10/11/2015 a las 19:02
top TENNN
 Faustino Valsecchi
10/11/2015 a las 19:02
Top TEN!
 Chuletapelada
10/11/2015 a las 19:02
Donde dice "el sinsentido de sus oficios, sino que se trata siempre gente muy mayor", no sería "..siempre de gente muy..."¡?

Saludos gordito
10/11/2015 a las 19:04
Sí señor. Corregido!
 Juan Manuel Sanz Dalcero
10/11/2015 a las 19:01
Top 10?
 Francisco Javier Nabais
10/11/2015 a las 19:01
6
 LUCAS DOMINGUEZ
10/11/2015 a las 19:00
top 5?
 Marce(lona)
10/11/2015 a las 18:59
ops, ufa
10/11/2015 a las 18:58
podio?
10/11/2015 a las 19:00
"sino que se trata DE siempre gente muy mayor"
10/11/2015 a las 19:02
Gracias, corregido!
10/11/2015 a las 19:07
perdón, ansiedad. "sino que se trata siempre DE gente muy mayor"
10/11/2015 a las 18:57
Uh!
 Marcos Deo
10/11/2015 a las 18:56
Pri ;)
10/11/2015 a las 19:03
¡Por fin una cara nueva en los pri!
 ppb
10/11/2015 a las 19:05
Cuando yo fui pri no hubo reconocimiento :(
 Sole
10/11/2015 a las 19:43
hey! yo también fui cara nueva en los pri en "el abuelo nazi"!!!!
10/11/2015 a las 20:38
Revisemos todos los PRI viejo, esto no puede ser.
 Marcos Deo
10/11/2015 a las 19:51
8 am, ciudad de La Plata, llego a la oficina, preparo el mate y pienso “hoy es martes, el gordo va a publicar un cuento, aunque probablemente sea el que leí en el diario El Mundo hace un par de días”.
Entre números y gráficos me olvide completamente del cuento hasta que recibo un llamado de mi padre desde Pehuajó, mi ciudad natal. Terminamos de hablar, corte el teléfono, y automáticamente me acuerdo del cuento, fue como una corazonada, motivada por esa especie de melancolía por aquel pueblo también del interior de la Provincia de Buenos Aires. Inmediatamente abrí el blog y ahí estaba el cuento, calentito, recién sacado del horno.
Ahora que lo pienso mi viejo no me llamo para contarme que ayer llovieron 30 milímetros de agua, ni para hablar de la derrota de River con Newells, me llamo para decirme DALE BOLUDO, PONE PRI.
11/11/2015 a las 15:34
Muy bueno!
10/11/2015 a las 19:08
Y del Millo!
Un orgullo.
Felicitaciones
10/11/2015 a las 19:11
Todo el día dándole a la teclita y justo cuando me descuido. Mi gozo en un pozo.
10/11/2015 a las 19:21
Grosso Marcos deo!!!!!
me gasté el F5....la rpm
10/11/2015 a las 20:36
No sea glotón, EL TOTI. No sea glotón.
11/11/2015 a las 04:03
no soy yo...me hackearon la cuenta....
Salud maestro Thevillacresporker!!!
Vamos a Mercedes de prepo todos los pr¡ poco festejados por su majestad Casciari y le gritamos PR¡ cuando de la primer palabra?