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Sociedad
miércoles 14 de julio, 2004

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miércoles 14 de julio, 2004

Rara, como encendida

       

Ahora leo que más del 50% de las mujeres jóvenes consume alcohol esporádicamente en la Argentina, y me vienen a la cabeza las entrañables borrachitas de mi época, que eran mucho menos en número pero mil veces más constantes en periodicidad de consumo. Y es que, para mi modo de ver, la mujer borracha, cuando es joven y está al aire libre en una fiesta, es mejor que casi todas las cosas sobrias que existen.

Será que crecí en un pueblo, y las fiestas las hacíamos en las quintas de las afueras. Iban drogones, pichones de escritores, jugadores pobres de monte y colocolo, desocupados, madres solteras, bajistas sin banda fija y toda clase de comunistas: desde afiliados del partidobrero hasta socialistas depresivos.

Para peor, no éramos muy amigos entre todos, pero teníamos algo en común: sabíamos que estábamos más solos que los perros. La mayoría de las mujeres se habían juntado alguna vez —y tenido un hijo— con la mayoría de los hombres de esas fiestas. Por eso había una habitación entera destinada a los bebés.

Aunque éramos alrededor de treinta en esas noches, siempre faltaba alguien porque estaba preso, otro porque se había escapado a Chivilcoy y otro porque había conseguido trabajo en DuPont y tenía que madrugar.

Las quintas quedaban lejos, saliendo a la ruta, y de los treinta que éramos, nomás tres tenían auto y cinco le usaban la zanellita a la madre. De todas maneras —nunca supe cómo— llegábamos más o menos a la vez. Y siempre nos enterábamos dónde era la fiesta el mismo viernes a la noche, cosa complicada en un tiempo de incomunicación inalámbrica.

Las fiestas no eran felices, lo sé muy bien. En las cocinas siempre había seis jugando a las cartas por plata; en los inmensos comedores estaba el desmayado entorpeciéndole el paso a los cinco que bailaban brasilero o los redondos, y más allá un grupo masculino —muy compacto— alrededor de la hermana de alguien, que era una chica que venía por primera vez y se la quería coger todo el mundo.

Yo pasaba un ratito por todos los ambientes, pero siempre terminaba afuera, al fresco, charlando con la gente alrededor de una mesa de madera o de mimbre donde había fuentones de empanadas y una música distinta que adentro (también algo brasilero o los redondos, pero otro disco). En la mesa siempre había alguien armando porro, alguien fumando un porro y alguien —previsor— que avisaba todo el tiempo que se nos estaba acabando la bolsa.

A las tres llegaba uno desde adentro, con un sombrero en la mano:

Vaquita para más birra —iba diciendo, y todos poníamos monedas, o billetes de dos pesos hechos un bollo que sacábamos del vaquero con dolor, pero también con enorme sentido cívico. Nadie encanutaba en esas fiestas: estaba mal visto.

Los que tomaban cocaína eran los que más aportaban en la vaquita, porque tenían trabajo fijo o padre profesional. Y también porque tomaban el doble de cerveza. Perseguidos como todos los merqueros, se escondían por las habitaciones para enviciarse y volvían a la mesa levantando las cejas y haciendo gestos de aprobación. Nunca supe si el puntito blanco en la nariz con el que volvían era un descuido o una marca voluntaria, una especie de tatuaje que indicaba que tenían más poder adquisitivo que los que nomás fumábamos.

De todas formas me caían bien. Para charlar de algo, yo apuntaba siempre a algún enroscado de estos, porque eran más permeables a mis divagues de porro. Y les contaba cosas de Borges o del ruidito que hacía mi máquina de escribir cuando yo era chico. Más o menos lo mismo que ahora hago en Orsai, pero sin movable type.

Revisando estos recuerdos con perspectiva, me sorprenden muchas cosas que en su momento me parecían de lo más normales. Por ejemplo que nunca se acabara la bebida y la comida. O que los pocos que tenían auto jamás hayan querido hacer una vaca para la nafta. O que nunca haya habido trompadas ni sillas rotas en el lomo de nadie. O que siempre, en alguna parte de la quinta, resonara el eco desfondado de alguien muriéndose de risa

Pero más que nada me sorprende que, ya clareando, siempre hubiera una chica borracha, sola entre las demás borrachas, tirándole piedras al agua sucia de la pileta y cantando Los Mareados.

Por alguna razón, yo siempre terminaba con una de estas borrachas dóciles, y por otra razón o la misma, ella de golpe y porrazo lloraba, al rato lloraba yo, y después nos quedábamos mirando en silencio —como si nos descubriésemos gemelos, idénticos en una soledad pegajosa— y de repente nos estábamos revolcando por el pasto como dos cuises, diciéndonos con media boca cada uno cuánto nos queríamos.

No sólo eso: jurábamos que nos habíamos querido siempre. Y que nos querríamos igual o peor cuando fuésemos viejos. Y todo era mentira, y todo era verdad al mismo tiempo.

Recién ahora descubro que si mezclo a las cuatro clases de mujeres que existen en el mundo (la puta, la esposa, la madre y el resto) el resultado me da —increíblemente— a aquella borracha de las quintas, ésa a la que podías hacerle cosas mientras te juraba amor eterno, y al rato se arrepentía, y después de vomitar se olvidaba de todo. Sexo, amor, culpa y olvido. Ellas encerraban todo eso en diez minutos de manoseo al costado de una pileta llena de verdín.

Les juro que he estudiado mucho este asunto antes de sentarme a escribir, y llegué a la conclusión de que aquellas borrachas dóciles —esa especie tan común en las quintas mercedinas de mis tiempos— eran la mujer ideal. Y yo, cabezafresca, que no supe verlo a tiempo.

Será por eso que me acuerdo de aquellas frases de amor falseadas, de esos besos de heineken tibia, de aquellos manotazos de ahogado por abajo de una blusa, como momentos de amor verdadero. De amor efímero y triste, lo sé, chaparrones de verano que no dan tiempo ni para encontrar un toldo, pero también de amor onírico e intenso, cien veces más real que otras pasiones chicle que nacen abstemias, un martes a la tarde, y agonizan moribundas años enteros.

Hernán Casciari
miércoles 14 de julio, 2004


Rara, como encendida

por Hernán Casciari

Ahora leo que más del 50% de las mujeres jóvenes consume alcohol esporádicamente en la Argentina, y me vienen a la cabeza las entrañables borrachitas de mi época, que eran mucho menos en número pero mil veces más constantes en periodicidad de consumo. Y es que, para mi modo de ver, la mujer borracha, cuando es joven y está al aire libre en una fiesta, es mejor que casi todas las cosas sobrias que existen.

Será que crecí en un pueblo, y las fiestas las hacíamos en las quintas de las afueras. Iban drogones, pichones de escritores, jugadores pobres de monte y colocolo, desocupados, madres solteras, bajistas sin banda fija y toda clase de comunistas: desde afiliados del partidobrero hasta socialistas depresivos.

Para peor, no éramos muy amigos entre todos, pero teníamos algo en común: sabíamos que estábamos más solos que los perros. La mayoría de las mujeres se habían juntado alguna vez —y tenido un hijo— con la mayoría de los hombres de esas fiestas. Por eso había una habitación entera destinada a los bebés.

Aunque éramos alrededor de treinta en esas noches, siempre faltaba alguien porque estaba preso, otro porque se había escapado a Chivilcoy y otro porque había conseguido trabajo en DuPont y tenía que madrugar.

Las quintas quedaban lejos, saliendo a la ruta, y de los treinta que éramos, nomás tres tenían auto y cinco le usaban la zanellita a la madre. De todas maneras —nunca supe cómo— llegábamos más o menos a la vez. Y siempre nos enterábamos dónde era la fiesta el mismo viernes a la noche, cosa complicada en un tiempo de incomunicación inalámbrica.

Las fiestas no eran felices, lo sé muy bien. En las cocinas siempre había seis jugando a las cartas por plata; en los inmensos comedores estaba el desmayado entorpeciéndole el paso a los cinco que bailaban brasilero o los redondos, y más allá un grupo masculino —muy compacto— alrededor de la hermana de alguien, que era una chica que venía por primera vez y se la quería coger todo el mundo.

Yo pasaba un ratito por todos los ambientes, pero siempre terminaba afuera, al fresco, charlando con la gente alrededor de una mesa de madera o de mimbre donde había fuentones de empanadas y una música distinta que adentro (también algo brasilero o los redondos, pero otro disco). En la mesa siempre había alguien armando porro, alguien fumando un porro y alguien —previsor— que avisaba todo el tiempo que se nos estaba acabando la bolsa.

A las tres llegaba uno desde adentro, con un sombrero en la mano:

Vaquita para más birra —iba diciendo, y todos poníamos monedas, o billetes de dos pesos hechos un bollo que sacábamos del vaquero con dolor, pero también con enorme sentido cívico. Nadie encanutaba en esas fiestas: estaba mal visto.

Los que tomaban cocaína eran los que más aportaban en la vaquita, porque tenían trabajo fijo o padre profesional. Y también porque tomaban el doble de cerveza. Perseguidos como todos los merqueros, se escondían por las habitaciones para enviciarse y volvían a la mesa levantando las cejas y haciendo gestos de aprobación. Nunca supe si el puntito blanco en la nariz con el que volvían era un descuido o una marca voluntaria, una especie de tatuaje que indicaba que tenían más poder adquisitivo que los que nomás fumábamos.

De todas formas me caían bien. Para charlar de algo, yo apuntaba siempre a algún enroscado de estos, porque eran más permeables a mis divagues de porro. Y les contaba cosas de Borges o del ruidito que hacía mi máquina de escribir cuando yo era chico. Más o menos lo mismo que ahora hago en Orsai, pero sin movable type.

Revisando estos recuerdos con perspectiva, me sorprenden muchas cosas que en su momento me parecían de lo más normales. Por ejemplo que nunca se acabara la bebida y la comida. O que los pocos que tenían auto jamás hayan querido hacer una vaca para la nafta. O que nunca haya habido trompadas ni sillas rotas en el lomo de nadie. O que siempre, en alguna parte de la quinta, resonara el eco desfondado de alguien muriéndose de risa

Pero más que nada me sorprende que, ya clareando, siempre hubiera una chica borracha, sola entre las demás borrachas, tirándole piedras al agua sucia de la pileta y cantando Los Mareados.

Por alguna razón, yo siempre terminaba con una de estas borrachas dóciles, y por otra razón o la misma, ella de golpe y porrazo lloraba, al rato lloraba yo, y después nos quedábamos mirando en silencio —como si nos descubriésemos gemelos, idénticos en una soledad pegajosa— y de repente nos estábamos revolcando por el pasto como dos cuises, diciéndonos con media boca cada uno cuánto nos queríamos.

No sólo eso: jurábamos que nos habíamos querido siempre. Y que nos querríamos igual o peor cuando fuésemos viejos. Y todo era mentira, y todo era verdad al mismo tiempo.

Recién ahora descubro que si mezclo a las cuatro clases de mujeres que existen en el mundo (la puta, la esposa, la madre y el resto) el resultado me da —increíblemente— a aquella borracha de las quintas, ésa a la que podías hacerle cosas mientras te juraba amor eterno, y al rato se arrepentía, y después de vomitar se olvidaba de todo. Sexo, amor, culpa y olvido. Ellas encerraban todo eso en diez minutos de manoseo al costado de una pileta llena de verdín.

Les juro que he estudiado mucho este asunto antes de sentarme a escribir, y llegué a la conclusión de que aquellas borrachas dóciles —esa especie tan común en las quintas mercedinas de mis tiempos— eran la mujer ideal. Y yo, cabezafresca, que no supe verlo a tiempo.

Será por eso que me acuerdo de aquellas frases de amor falseadas, de esos besos de heineken tibia, de aquellos manotazos de ahogado por abajo de una blusa, como momentos de amor verdadero. De amor efímero y triste, lo sé, chaparrones de verano que no dan tiempo ni para encontrar un toldo, pero también de amor onírico e intenso, cien veces más real que otras pasiones chicle que nacen abstemias, un martes a la tarde, y agonizan moribundas años enteros.

Hernán Casciari
miércoles 14 de julio, 2004


¿Te gustó esta historia?

Pertenece al libro España decí alpiste, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


claudia Verdecchia
30/07/2014 a las 19:56
Sublime, he vivido borracheras asi!!!!en las chacras de la patagonia, esos veranos!!!!!!!!!qué fuerte. Hernán, me estoy por hacer adicta a tus relatos. gracias,
 Luis R. Mendiburu Eliçabe
03/03/2006 a las 14:28
Se que es mas bien tarde para dejar un comentario, pero no puedo resistir a la tantacion.
Decia Omar:
"No hay verdades comprobadas
pero hay mentiras evidentes,
si los amantes del vino y las mujeres
van al infierno,
vacio debe estar el paraiso"
richard
24/11/2004 a las 02:37
oigan atodas las chicas ando solo y eso me preucupa ayudenme por fa
nahuel
13/11/2004 a las 15:14
domi que pedazo de come gordas que sos
Caribé
18/07/2004 a las 21:30
Romu:
Yo que tú iría destruyendo todas las fotos malas que tuviera y guardando cuidadosamente sólo las mejores. Así te aseguras de no llevarte luego un disgusto de ultratumba con las estampillas.

Y al cuarentón de marras nadie lo consideró como reverendo pelotudo por decir tal cosa, ni aún las mujeres. Más bien era como que les daba ternura verlo taaan desolado.

¡Pobres hombres que se ven condenados a escribir porque no pueden parir!

En fin.
La Romu
18/07/2004 a las 20:37
Yo conozco unas cuantas, Ignacio. Si querés, te las presento.

¡Qué lindo! ¡Vas a ser papá...!
Lali
18/07/2004 a las 14:05
Mira, Gordito:
Leyendo el post y luego los comments me quedé en:
"La puta, la esposa, la madre...."
"El amante, el esposo, el padre...."
Así que "ese" tipo de mujeres son "putas", pero "ese" tipo de hombres son "amantes"... Hrmmmm
ignacio
18/07/2004 a las 08:09
Hey! decime que mujeres borrachas -que hoy en día deben ser madres- tienen hijas que se emborrachen y cojan con el primer bicho que se les cruza, si es así la genetíca es perfecta.
La Romu
18/07/2004 a las 00:24
Me dejás dura con lo que contás de los fanfics, Caribé, y por más de una razón...

¿Prócer yo?

¡Volveré y seré estampillas!

Ah, y el cuarentón ese es lo que acá en Argentina se conoce como "reverendo pelotudo".
Caribé
17/07/2004 a las 19:25
Romu:
Supongo que hay cierto mito con eso de identificar a la capacidad de quedar embarazada con un privilegio.
Y defenderlo, pues, de la codicia masculina.

¿Existe esa codicia?
No sé, Romu, no sé. Pero quién quita. Podría ser.
Temor sí existe, estoy segura.
¿Codicia? Puede que también.

Una anédota: Tenía yo dieciocho añitos, y por aquel entonces era poeta. (Ahora ya me he dejado de eso). Y participaba en un taller de poesía en el cual había gente variada, en extracción social, económica y cultural, en edad, en sexo...
Un día que salimos del taller para una fiesta, el alcohol hizo sincerarse a uno de sus integrantes, macho, cuarentón y argentino en exilio: Recientemente habían sido leídos mis poemas en el taller, así que se la agarró conmigo. ¿Su argumento? Que las mujeres no teníamos derecho a escribir, ni a crear en ningún sentido, porque teníamos ese privilegio, el de parir.
Yo me quedé patidifusa.
Pero lo que más patidifusa me dejó fue comprobar que unas muchachas que andaban por allí le daban la razón.

Hoy en día ya estoy convencida de que cierto grado de machismo es inevitable, e incluso, hasta divertido. Lo que importa es no creerse uno (una) nada que lo perjudique. Después, que ellos crean lo que quieran.


En cuanto a ese deseo que tú expresas, no estás sola en su manifestación:
Creo que ya he dicho que ultimamente he estado leyendo fanfics de Harry Potter (fenómeno que también me dejó patidifusa por un ratito), y que me he encontrado un mundo de gente que no lee pero escribe, sin ortografía, y con escasísima gramática. Eso sí, han desarrollado toda una categorización de los fics, slash significa que tienen relaciones homosexuales entre hombres, y mpreg que un hombre queda en estado. Y bien, los slash son re-abundantes, y los mpreg tampoco son raros en el ámbito.
Lo raro, para mí, es que esos fics los escriben ... niñas de trece años.

Como ves, Romu, estás bien acompañada en tus sentimientos, eres una procer y las nuevas generaciones te siguen (o acompañan).

Ahora bien, yo echo a faltar que en alguno de esos fics "mpreg" el "padre" de la criatura sea una mujer. Eso es lo que les está faltando. Uno sólo que salga con ese elemento y habrá luego un montón, porque se copian unos a otros los argumentos. Lástima que yo no tengo ni tiempo ni ganas de escribirlo.



Cariños
Caribé
La Romu
17/07/2004 a las 18:02
¿Odio, Marinuchi?

Nena, o sos adolescente, o estás pasando por una fase hormonal.

¿De qué odio me hablás?

Es una tontera. Como eso que decís de las mujeres y el embarazo. Otra tontera más. Digna de Martha Stewart o Sarah Kay.

¿Una suerte que las mujeres podamos quedar embarazadas? ¿Y por qué?

Más bien una lotería de la creación, donde nos tocó eso, y punto. Si estás buscando un hijo y quedás embarazada, todo bien. Si querías un rato de diversión y te cae la ficha, es una cagada lo mires por donde lo mires.

Ahora yo te pregunto lo siguiente a vos: ¿Qué problema tendrías con que los tipos pudieran quedar embarazados? Que al fin y al cabo es el único deseo que expresé. Serían más cuidadosos y menos prepotentes a lo mejor.

Ahora, yo expreso ese deseo y saltan todos, hasta las mujeres.

Da mucho que pensar.
tin_nqn
16/07/2004 a las 11:22
flashié con el texto este, y más con la partuza...
che, tu jermu lee tu huevlog? no le dan como celos retroactivos? y no te da nostalgia escribir esto tan lejos (en tiempo y distancia) de los hechos?

otro flash es Fatti. Sabes que mi viejo era amigo de uno de los hermanos (Tito) de este mostro allá en mi Mendoza natal. Ahora la hermana (Ana), que vive en Neuquen, es amiga de la esposa de mi viejo. En la casa tiene muchos cuadros del hermano. Pectaculiar.-
marinuchi
15/07/2004 a las 19:13
La Romu: por que tanto odio? siempre pense que era un suerte que nos tocara a las mujeres quedar embarazadas. No entiendo por que tiene que ser algo tan negativo, despues de todo si no queres quedar embarazada en ese momento siempre podes usar un forro. paz y amor.
proshen
15/07/2004 a las 18:56
Pues todo lo bueno, o es pecado o esta prohibido o
engorda...para cada momento de tu vida..siempre habra una borrachera...yo aconsejo calidad antes que cantidad..
saludos de vereano en españa

proshen
ultratumba
15/07/2004 a las 17:22
Nooooo, es PITOTO, ya me acorde, Ed. Otra cosa, entre qué año y qué año fuiste a esas fiestas??? Buijo de una puta...
edmundo
15/07/2004 a las 17:03
No, ultratumba, ése es Pacoto.
ultratumba
15/07/2004 a las 16:33
Pocho, vos sos uno que duerme todo el tiempo?
shered
15/07/2004 a las 16:06
Che, Hernán:

Vos estás seguro que vivías en Mercedes y no en Venado Tuerto, allá por los 85, 86??????

Es que ni que las quintas fueran las mismas hubieras descripto aquellas fiestas con tanta fidelidad (aunque suene contradictorio esto de fidelidad con el contenido del post).

Y otra cosa que me preguntaba yo siempre era:

¿porqué carajos siempre había algún boludo que se cortaba la nariz con la gillette jalando? ¿sería también una muestra de status o simple boludismo falopero?

El caso es que más de una vez terminé llorando, vomitando y enroscada (aunque normalmente con el mismo pelandrún, que soportaba heroicamente mis bajones de fin de fiesta, a causa de ese amor eterno que ahora mismo no se donde carajos habrá ido a parar, je)

En fin, que esas eran fiestas, que joder!!!

Y como corolario, les cuento la mas memorable:

Motivo: mi juntamiento (que no fue casamiento, hasta pasado un año y entonces ya no hubo fiesta, solo registro civil)

Lugar: el campo de mis (entonces) suegros...(hoy ex-suegros)

Comida: 5 lechones (que obviamente asaba "el ruso", asador y porrero por excelencia)

Bebidas: el tanque australiano rebosante de agua fría (que era octubre), lleno de damajuanas, botellas de birra y demases liquidos alcoholizantes imaginables.

Invitados: TODOS los locos sueltos, perros solos y amigotes habidos y por haber (nada de familia, condicion imprescindible: llevarse toda la mari que poseyeran para compartir con la feliz pareja y demases invitados, el que tuviera otro vicio mas caro que se lo llevara tambien)

Duración: dos días (no se pudo volver antes, nadie estaba en condiciones de manejar los 20 km que distaban del campo a Venado)

Anécdotas: 1- Uno como se quedó dormido se fue en bicicleta, juaaaaa!
2- Otro como había una carrera importante y era fana de los autos se llevó un tele y la miraba en el medio del campo... locura total.
3- Todas las parejas de esa fiesta ya estan separadas, todas las mujeres de esa fiesta tenemos hijos, todos ya tenemos nuevas parejas, muchos se fueron a España, otros a Brasil, algunos estuvieron alguna vez presos, otros se convirtieron en abogados drogones y ya no les dirigimos la palabra (a menos que los necesitemos), a la inmensa mayoría hace más de 8 años que no me los cruzo en una fiesta.

La vida cambia, vio?

Fin. ABrazos a todos.
El Angel Gris
15/07/2004 a las 15:53
Romu:
Debería saberlo, el anonimato del nick permite, escribir con el personaje que llevamos dentro y no podemos alcanzar. Luego se empieza a decir la vedad, en general es así.
Yo hace rato que me pregunto si vivo en un foco y todas estas Srtas tan "cules" pasan a mi lado sin que me de cuenta o simplemente en Colón y Mitre de Mendoza no existen en tal cantidad como acá?.
Sospecho que estas damas tan "cules" en los comments, no concretan sus fantasías en las fiestas y si en los comments.
La Romu
15/07/2004 a las 15:43
Parece mentira. Mencionás la posibilidad de que los tipos queden embarazados, y hasta las mujeres te saltan encima. Y encíma se las dan de cúl y de fiesteras.

Parece mentira.
edmundo
15/07/2004 a las 15:21
Uy, Jorge! Te escribió el Pocho! Entonces el Pocho existe? No es un invento del Quechu?
Admirado Pocho: aprovecho su presencia para saludarlo en nombre de todos los mercedinos que no lo conocemos en persona, pero que igual lo admiramos desde los lejanos tiempos de Miseria Espantosa. Un fuerte abrazo, sí señor!
Barluz
15/07/2004 a las 15:08
Descubri el blog (junto con mi farfo) hace poco. El post de la maquina de escribir hizo que se nos piantaran unos cuantos lagrimones, y desde ahi nos convertimos en lectores asiduos.
Aqui va entonces mi primer comment:

Muchachada: nadie se emborracha si no quiere, nadie pierde el control si no quiere, mareado o no mareado nadie se coge ni se deja coger si no lo desea. Son cosas que se hacen de a dos.

Igual adhiero a los que dicen por ahi que el punto no es el debate sobre el alcohol o el porro, el post es mas bien un elogio a las fiestas de aquellas epocas, a la amistad, a la solidaridad, el amor.

Y che, que las mujeres no somos blancas palomitas de las que se "aprovechan" los malvados hombres cuando estamos encopadas (me parece que para nada Hernan sugirio eso).
En todo caso, somos tambien las vampiresas de las noches de champan o las que raras, como encendidas, encandilamos los corazones masculinos.

Salute, desde la ciudad luz.
PatoMusa
15/07/2004 a las 14:56
¡101! Te gané.
Ginger
15/07/2004 a las 14:22
Javier, que suerte que apareciste y me diste la oportunidad para cantar
¡¡100!!
javier
15/07/2004 a las 14:20
Hola Ada!!!
Ada
15/07/2004 a las 14:03
Estaban buenas esas fiestas. No eran exactamente iguales pero estuve en reuniones con mucha cerveza y muchos alegremente empedados.
No lleguo a entender de dónde salió la ecuación borrachera=no saber usar un forro. Pero, en fin, en esas fiestas siempre había alguno/a a quien nadie miraba ni sobrio ni borracho que lo único que podía hacer era criticar a los que se divertían.
 olo mosquera
15/07/2004 a las 11:47
Max (#95), ¿así que te molesta que ponga un pop-up en cuaderno mío promocionando un cuaderno mío? SI querés, explicáme por qué. Y si te sale un buen argumento quito el pop-up.

Cheb0 (#96): creo que el papel para armar era de la marca Ombú, las de pack verde y blanco. Y la verdad es que no sabía que existiera marihuana con sabores. Desde este momento, estoy en contra. Pero si tenés ganas contáme de qué sabores, y si es posible pedir limón arriba y pistacho abajo.
Cheb0
15/07/2004 a las 10:33
Hernan ami no me interesa el machismo ami no me interesan las borrachas mi pregunta es muy descolgada pero tengo q hacerla, q sedas(papel para armar) usaban por aquellas epocas y ya existian todas esas marihuanas con sabores como ahora q no sabes por cual decidirte? o eso me pasa ami solo? bueh solo eso sigo colgado por ahi
Max
15/07/2004 a las 08:14
Hoy descubrí Orsai buscando el otro weblog de quien estaba detrás de Mirta. Confieso haberte puteado un poquito. Despues de leer este post, he quedado mas asombrado sobre de tu capacidad literaria. Sin embargo, como lei por ahi arriba, no te perdono lo de Bertotti, sobre todo que pongas un pop-up promocionando Orsai. Hacete cargo de la fama macho!
Punto aparte y: la deshinibición mediante el alcohol... me perdi entre tantos comments y por ser nuevito, por lo cual no podria apoyar a alguien en particular, pero... creo que la adolescencia y juventud de hoy (de la cual formo parte con mis 25 años), usa el alcohol para justificar actitudes de las cuales son concientes antes, durante y despues de cualquier acción (sobre todo la sexual).
En resumén: Para mi no es deshinibición, es solo una cubierta ante cualquier crítica, enfundada en prejuicio o no, de la acción en si.

Hernan, desde hace unos días y hoy en particular por lo de Mirta)no me caes muy bien ideologicamente (espero que cambie la percepción), pero estas personas son de lujo!
Salu2,
Max.
JEGC
15/07/2004 a las 06:52
Yo crecí en Arequipa, al sur del Perú, no es precisamente un pueblo, con un millón de habitantes no lo puede ser, pero igual la pasabamos en grande, juntabamos los autos en algún sitio apartado, y comenzaba la fiesta, los estereos de los autos a todo volumen, y todos empinando el codo. además el riesgo (nunca bien medido a esa edad) de conducir ebrio luego de todo en dirección a algún motel cercano o, si las circunstancias apuraban, en algunos caos el simple aprovechar el asiento trasero del auto, y luego inevitablemente coducir para dejar a la niña de turno en su casa, y luego irte a la tuya.
O las grandes "fiestas" en las que terminabamos contratando un taxi pequeño para torearlo (es muy gracioso, se trata de utilizar una casaca a manera de capote, y el taxi trata de embestirte, mientras tu completamente borracho haces verónicas esquivándolo).
Y las juergas inolvidables en que hacíamos torres con latas de cerveza en medio de la pista, y luego las derribábamos con los autos.
Y claro, para terminar no podían faltar unos piques (carreras lado a lado).
Hasta que finalmente llegaba la policía, y había que salir disparado, porque el juego cambiaba a torear al patrullero (siempre ellos con un auto inferior, porque aquí el presupuesto para la policía es paupérrimo) frenando para dejarlo que trate de acercarse, y luego metiendo un enganche y saliendo disparado dejándolos sin posibilidad alguna de perseguirte, y menos alcanzarte para imponerte una multa (en esa época en este país conducir ebrio no era delito), además que está claro que quien no te puede alcanzar, no tiene autoridad moral para imponerte una multa, no?.
Qué grandes tiempos aquellos, y qué grandes amores esos.
Genial como siempre Hernán.
Nene de antes
15/07/2004 a las 04:54
who´s filipe?
Diablita
15/07/2004 a las 03:39
COMO OSAN DEFENESTRAR A ALGUIEN SIN MI PARTICIPACIÓN?
Se aprovechan porque estoy enferma, eh?
Acaso no saben que encontrar una víctima hubiese sido un buen placebo para mí, manga de egoístas?

Javier, te fuiste? Te escondiste?
A ver? Mostrá tu gracejo! Daaaaleeeee!
Carola
15/07/2004 a las 02:29
Escribo poco aquí porque disfruto mas la lectura que el vaiven de ideas...dejarme el sabor en la boca de cada palabra leída.
Pero algo tengo que decir esta vez: no es la moral la que importa, ni si borrachos o drogados hicimos algo de lo cual nos sentimos orgullosos o inmensamente apenados, sino la oportunidad de vivir algo que tuvo significado en ese instante...aprendimos algo, sentimos algo que guardamos en el corazón.
La Romu
15/07/2004 a las 01:54
Ahí tenés. Yo no te pido nada. Ni gracejo, ni don de gentes, ni nada. Seguí en tu soleminidad aclaratoriamente correcta, y sigamos sin simpatizarnos.

Un beso igual.
Nene de antes
15/07/2004 a las 01:33
¿nos quedamos sin españoles?
Fernando Miguel Santos
15/07/2004 a las 01:32
I would like to congratulate you, because you are the favourite blogger of Filipe, the prince. I like very much too.

My blog is:
Fiel Depositário
 Fafabian
15/07/2004 a las 01:09
¡Hola Hernán!
Yo soy el "Pocho", amigo del "Comekechu", y adimrador vuestro. Si bien te conozco desde hace años(de oídas), hace dos años conocí Mercedes y este amigo me mostro algunas de tus producciones y me rompiéron la capocheta, nunca olvidaré la primera vez que leí tu cuento del violador-psicópata...y el diario que escribiste solo para tus amigos:IM-PRE-SIO-NAN-TE.
Te comento que al leer éste, tu último artículo me sentí como parte de ese grupo, no solo por lo que transmite sino también porque es idéntico a lo que me contaba el comekechu.
Espero ir pronto por aquellas tierras y compatir unos vinos todos juntos.
Te mando un abrazo y un beso a tu princecita.
Chau!
15/07/2004 a las 00:53
Creo Javier que todos (tú, yo, el resto) podemos caer, con mayor o menor frecuencia, en el enorme error de la intolerancia. Lo importante es que todos la superemos mediante el diálogo y, por supuesto también, aprendiendo a reírnos de nosotros mismos.
javier
15/07/2004 a las 00:29
inversión de la carga de la prueba
los que no tienen sentido del humor y se muestran intolerantes, piden gracejo y don de gentes...
Alejo
15/07/2004 a las 00:28
Hernán,

Hay un buen síntoma de tolerancia en los comentarios; fijate que nadie criticó que tomaran heineken, en vez de una quilmes.
Alejo
15/07/2004 a las 00:25
Angelgris,

Adhiero a sus palabras, estas y las anteriores en cuanto a preferencias. Pero creo que los comentarios se desbarrancaron cuando metieron al machismo en el medio. Hernán, a mi parecer, quiso exponer lo que sentía en esas fiestas, su manera de vivir la vida en ese momento en particular, y no se puso ni a juzgar a quienes no hacían lo mismo ni a hacer apología del machismo o del levante fácil. Creo que lo que brota por todas partes es nostalgia por un pasado que ya no es, ni va a ser, no porque lo bueno de la vida pasó, sino porque lo bueno en la vida de las personas pasa una vez, y es la juventud. Y la entrega al amor apasionado, el la corporiza en ese tipo de mujer que se entrega toda, total y completamente, y entiendo yo, por propia voluntad; no porque "es una mina fácil".

En cuanto a la tolerancia, me parece que prima y bastante en este blog, al punto que publican comentarios como del que escribe, sin ningún tipo de censura. Y la verdad es que los comentarios, creo que están para enriquecer el texto, generar discusiones y dejarle a quien los lee un plus, que es lo que otros sintieron o pensaron después de leer el mismo texto.

Creo que me pasé de copas, perdón, me voy rumbo a la pileta que veo una linda señorita con una heineken en la mano.

Alejo
El Angel Gris
15/07/2004 a las 00:11
Mauricio: Gracias por tu llamado a la tolerancia, es creo la palabra del diccionario que mas me gusta. Los comments como corresponde han devenido hacia el lado de los tomates, quien escribe un post, en este caso Hernán, empieza la construcción y cada comment es un ladrillito mas en la obra, no imagino orsai sin comments y doy por descontado que Hernán tampoco, el empieza y todos terminamos, siempre será así mientras nos siga invitando.

La tolerancia no es habitual encontrarla, son intolerantes los que no fuman y no dejan fumar o los que toman y creen que quien no se mama es un boludo y además lo dicen, no hay nada mas reaccionario que un progre delante de quien piensa distinto.

Creo que la misma sinceridad de LaSole cuando cuenta que un par de copas le ayudaban a deshinibirse es la que exponemos quienes decimos, no gracias.

¿Quien tiene la verdad, se encuentra en el fondo de una botella, en una tuca, en un poema, en una noche de charla café y Parliament de por medio?

Yo viví los ochenta, no adentro de una comisaría ni de un placard, pero los viví a mi manera y siento nostalgia del que era, que era capaz de hacer un streep tease completo en la barra de Vizancio Viejo sin un traguito encima, nostalgia, solo eso.

Sobre coger sobrio o mamado o medio
mamado o un poquitín tocado, Sres es cuestión de gustos, a mi me gustan sobrias, elegantes, femeninas y tetonas a otro le pueden gustar chispeantes, mas guarras, mas "casual" y flaquitas. (los ejemplos valen desde los gustos femeninos también) y eso es todo, hacer una causa de tomar o no, me parece nos acerca mas al intolerante que llevabamos todos adentro en los ochenta.

Ruego a todos los que se sienten molestos por mis preferencias etílicas y mujeriles, si se sienten ofendidos o "señalados por el dedo de la maestra", que me disculpen pero no hay en mi humilde entender nada menos erótico que una dama vomitando.

Vez pasada conversando entre amigos/as, sobre las costumbres de los adolescentes de hoy, me preguntaba ¿como haría yo si me tocara esta época para seducir a una niña que toma cerveza del pico en el cordón de una vereda de una estación de servicio?, no encontré respuesta.

Salute la barra, que prime la bendita palabra Tolerancia.
Tata
15/07/2004 a las 00:05
Hernan, yo estuve en fiestas como esas (solo que algunos añitos despues que vos) y entendi el mensaje..no me sono machista.. es increible como haces que uno viva lo que escribis..
Me adhiero al 4...mierrda!! no me sale el cosito ese!! Alguien me lo explica???
Soy bruta eh!!!
Pia Montse
15/07/2004 a las 00:04
Yo mirichi, hablaba de las chicas de mi edad 16-17-18-19 que en esa edad se vuelven locas.
javier
14/07/2004 a las 23:59
Uf
la inversión de la carga de la prueba.
Por si no se entiende (parezco blumberg "¿entiende?") lo que me molesta (pero ojo, todos tienen derechoa opinar y también a molestarse con lo que yo digo) es que a partir de un artículo que tiene un tono casi descarnado, con mucho dolor y cariño, en el que nunca se habla de un vivillo sobrio aprovechándose de nadie, todos se pongan serios y hagan un manifiesto sobre cosas en las que, vamos, estamos todos de acuerdo.
Nada que me parece que este era un texto que hablaba de la soledad, y de cómo combatirla (y no hablo de revolcarse en el pasto solamente) de cómo la gente tiene a juntarse por el solo hecho de sentir que no pertenecen del todo a lo otro a lo prolijo. Me gustó leer lo de que las chicas nunca estaban tan borrachas, y también aquello de que se podía ir a una fiesta y no tomar y pasarlo bien (tan bien como era posible) lo mismo. No me parece divertido sacar los manuales de lo correcto y tirárselos a la cara a los demás en nombre de nada. Bueh eso. Besos también.
javier
14/07/2004 a las 23:55
Uf
la inversión de la carga de la prueba.
Por si no se entiende (parezco blumberg "¿entiende?") lo que me molesta (pero ojo, todos tienen derecho) es que a partir de un artículo que tiene un tono casi descarnado, con mucho dolor y cariño, en el que nunca se habla de un vivillo sobrio aprovechándose de nadie, todos se pongan serios y hagan un manifiesto sobre cosas en las que, vamos, estamos todos de acuerdo.
14/07/2004 a las 23:18
Me parece Javier #57 que lo interesante de tratar de ser una comunidad y de compartir opiniones es la oportunidad que tenemos de ser amigos de personas que piensan de un modo totalmente diferente.

No hay nada mejor que haber tenido amistades que aun en medio de la borrachera defendieron ante otros tu derecho a ser abstemio. Puede decirse que quizá era porque uno tenía el auto y siempre era mejor que condujera alguien sobrio (y, como dice Hernán, sin nunca "hacer una vaca para la nafta"). Pero quiero creer que en esas fiestas, en los ochentas, había también tolerancia.
LaSoLe
14/07/2004 a las 23:10
VynilGirl: yo no dije que necesariamente me deshibo con alcohol, nada que ver!

y quién te dijo que se disfruta de ser UNO MISMO SOLAMENTE estando sobrio?
Lo que UNO MISMO ES es justamente lo que la sociedad , la tradición, la educación, etc, han hecho de nosotros, forman los prejuicios, también llamados psicológicamente diques psíquicos, y una de las maneras de liberarrse de dichos diques es con unas copitas de más, otra es la hipnosis, y así sucesivamente...

Y basta de armar quilombo, che, cada uno hace de su vida lo que quiere despues de todo.
Un saludo
Teresiña
14/07/2004 a las 22:57
A mí me encantó y punto.
Zifra
14/07/2004 a las 22:39
Hernán, perdono (¿otra vez?... puñetera eduación nacionalcatolicista) TODO por este párrafo:

Sexo, amor, culpa y olvido. Ellas encerraban todo eso en diez minutos de manoseo al costado de una pileta llena de verdín.

Se nota que cuando pibe te acunaba en tango la canción materna pa' llamar el sueño
Cristina Daae
14/07/2004 a las 22:32
Para el comentario #69: Por ahí hay un par de cositas de Hernán del tipo "comment mejora el post". Si el dueño del blog quisiera un texto sin comentarios, escribiría un cuento, una novela, un ensayo (y aún así no se libraría de la crítica literaria). Si tiene un weblog, es porque se puede comentar. Me parece, aunque no sé mucho del tema, que justamente la idea del weblog es que es un texto abierto al comentario y que ese comentario se vuelve parte del texto.
La Romu
14/07/2004 a las 22:29
No lo de dictar cátedra, alcaro. Lo de que no me simpatizás.

Pero no es personal ¿eh?
Los que no tienen sentido del humor, y encima lo celebran, no me simpatizan.

Un beso igual.
La Romu
14/07/2004 a las 22:26
Quedate tranquilo, Javier. Es recíproco.
VynilGirl
14/07/2004 a las 22:21
Hola! Es la primera vez que dejo un post acá pero lo leo hace ya un tiempito...
Me encanta como escribís Hernan!!!
Y ahora quiero formular una pregunta a todos...Por qué esta costumbre que se toman de criticar lo que leen? Uds le escribirían a Cortázar, Borges o Bioy Casares si ellos postearan sus escritos en un Blog? Armarían tales escándalos por algo que es LISA Y LLANAMENTE L-I-T-E-R-A-T-U-R-A??? (Hernán no te agrandés...no te estoy comparando con los mencionados, pero...joder! Sos un escritor!)
Esto me recuerda a cuando puso el post contando la historia del violador...
No es más fácil leer y disfrutar? Y si no nos gusta un libro que hacemos? Lo cerramos y abrimos otro.

Ahora un mensajito a LaSole que posteó lo siguiente:
"1-ayyy... si supieras lo que una es capaz de hacer con unos traguitos de más, lo deshinibidas que nos ponemos... NUNCA somos tan conscientes cono en ese momento!! justamente! pero bueno, vos te lo perdés."

Solamente que pena que no sepas deshinibirte si no es con algunas copitas de más. Deshinibirse es precisamente quitarse todas esas malditas barreras sociales, culturales, etc y SER UNO MISMO. Te aseguro que nada se disfruta mejor que SER UNO MISMO estando SOBRIO.
Y no es que sea abstemia...pero no me gusta perder el control, ahí es cuando me convierto en cualquier cosa menos yo. Para deshinibirme solo necesito estar con gente que me haga sentir cómoda.

Salu2 a to2

VynilGirl
marci
14/07/2004 a las 22:04
A mi el post me transporto en forma instantanea al entorno descripto, me senti participe y a la vez me pregunte donde estaba perdiendo mi tiempo cuando se hacian tales fiestas?
Y yo, que soy tan alergica al machismo no senti para nada que el relato lo era, por el contrario, me parecio una comunidad totalmente de acuerdo con los sucesos, tanto estando sobrios como borrachos.
La Romu
14/07/2004 a las 21:50
No te preocupés, Marinuchi. No hablo por vos.
marinuchi
14/07/2004 a las 21:35
Romu y Pia Montse: todo bien que expresen su opinion, pero no hablen en nombre de todoas las mujeres. Yo soy mujer, fui a muchas fiestas, tome mucho vino y no hice nada de lo que me arrepienta, muchas muchas mujeres cambiarian su vida por la mia cualquier dia. La lucha contra el machismo tambien pasa porque no aceptemos que nadie nos diga como se supone que tiene que ser una mujer. Si a algunas se les antoja tomar y coger, celebremos que tienen la libertad de hacerlo!
Ginger
14/07/2004 a las 21:31
¡Vamos Javier!, ¿en serio te lo estás tomando tan a la tremenda?. Pero si ya conocés a Hernán que se pasa la vida escribiendo cosas como estas que generan conflicto para que le surjan oponentes! Y él mismo dice un montón de mentiras, así que no le creas mucho. De todos modos, sus post no tendrían doscientos y pico de comentarios si todos pensaramos igual, y la vida sería tan aburrida...
Por eso en lugar de enojarte sentate frente a la computadora y escribí bien grande. PAM-I-PIPA
Caribé
14/07/2004 a las 21:15
No se enojen tanto, chicas, que es machismo involuntario.
Inintencional e inevitable.

Es como enojarse porque llueve.

Tiene que ver con esas imágenes de "la mujer" que habitan única y exclusivamente dentro de la mente masculina.

El alto nivel etílico desata altos niveles de fantasía. Y entonces esas imágenes como que cobran vida. Y así quedan para el recuerdo, imponiéndose sobre la realidad.

Claro que a ratos hay mujeres que intentan mimetizarse con ese artificio, aunque para conseguirlo necesiten el auxilio del alcohol. Pero cada vez son menos.

Lo ofensivo del post sería en todo caso, en mi opinión, que las mujeres tan cariñosamente recordadas lo sean sólo en tanto que borrachas, y
no en su totalidad cotidiana.

Y eso parece que Hernán hubiera intentado desmentirlo en alguno de los comentarios.
Aunque mucho no me fío. (No le salió igual de poética la protesta que los loores originales).
Pia Montse
14/07/2004 a las 21:15
Me tomado un descanso para escribir, por que este tema me interesa. Yo creo que el 52% es poco para lo que es en realidad, ahora todos toman a la par, y consumir drogas ya no es un tema que se oculte, yo me muevo entre muchos jóvenes, en mi vida diaria, y me eh dado cuenta de que todos piensan igual, quieren lo mismo, y hacen lo mismo. El otro día un compañero mientras se fumaba su buen pito, me dijo que le hacia concentrarse mas. Y todos los días, invitando a salir, pero que medias salidas! Vamos a tomarnos unas chelitas Pía?? No hay cosa que me llame menos la atención, que el cigarro, tomar o cualquier vicio en el que se gaste plata, todos mis vicios son saciables, de una o de otra forma. Pero lo que mas me emputece es el hecho que del 50% de las niñatas que toman el 45% lo hace por que son una pendejas monas, que no les gusta quedar o sentirse fuera del grupo, y después andan llorando que están embarazadas de no saben quien, que no saben como paso, etc. Por que aparte de viciosas son promiscuas, ahora no se puede confiar en nadie. Y por otro lado una mujer que se emborracha en una fiesta corre mas riegos que un hombre y aparte siempre salen mal paradas de las pendejadas que hacen.
marinuchi
14/07/2004 a las 21:15
La descripcion es perfecta. Las fiestas eran un bajon, pero celestiales al mismo tiempo. La unica diferencia es que en nuestras fiestas habia uno que tocaba la guitarra, en general los que no querian tomar o ver lo que pasaba se iban a cantar chamarritas a un rincon con los que ya habian tomado o visto demasiado.
En mi pueblo las fiestas eran iguales, muchas de ellas en la quinta de mis viejos hasta que me botonearon los vecinos porque las putas del casino aparecian en casa cuando terminaban de laburar, mi vieja casi se mata.
Me acuerdo de cada uno de los personajes de esas fiestas y es como un zoologico, pero la verdad es que cuando vuelvo a mi pueblo 10-15 anhos mas tarde esa es la unica gente que siento que conozco.
Con toda esta dicusion sobre los polvos con alcohol, me parece que tienen una concepcion ingenua de la mina alcoholizada, conozco a poca gente que hiciera borracha cosas de las que en el fondo no se sintiera un poco orgullosa. Pero si muchas veces fingi estar mucho mas borracha de lo que estaba para ver si un gil tomaba coraje.
No es que las minas se emborrachan para desihinbirse, lo hacen para que se desinhiban los tipos cagones. La mayoria de las veces basta con hacerse un poco la borracha para que la cosa funcione, asi somos siempre pensando en el projimo.
Caribé
14/07/2004 a las 20:56
Tenía entendido que a los hombres el exceso de alcohol les aumentaba las ganas pero les reducía mucho la capacidad.

Así que posiblemente haya que descontar un buen porcentaje de imaginación a esas nostalgias.
javier
14/07/2004 a las 20:52
Ufff...
al final lo del vino y la veritas funciona.
Al menos este post que habla del vino sirve para separar las aguas (o las heinekens). En esta especie de comunidad (palabra degradada hasta volverse horrible desde orkut y esas cosas) uno trata de intuir como son los otros en base a los gustos, los enojos, las simpatías y esas cosas.
Aclarando que sé que nos parecen buenos e inteligentes los que piensan como uno, quiero decir, señora Romu y señor Angel gris, que venía semblanteándolos desde varios posts anteriores y ahora puedo confirmar esto: no me simpatizan.
Esto no le importa a nadie. Pero la verdad... ¿es tan difícil entender un texto? ¿les pareció celebratorio? ¿No se nota la melancolía...? Amores trasnochados y borrachos - sobre todo cuando uno es joven y se siente inmortal - son necesarios e imprescindibles. Si se los perdieron, si les pegó mal, pobres de ustedes.
Estoy re enojado. No escribo más.
Un saludo a todas mis compañeras de bellas artes, allá por los lejanos ochenta.
No me acuerdo mucho de los nombres (el que se acuerda de los ochenta no vivió los ochenta) pero sí sé todo lo que les debo. Y espero haber sido tan buena influencia yo para ellas como ellas para mí.
Patomusa
14/07/2004 a las 20:45
Vamos Romu, no aflojés que te alentamos desde la tribuna!!!

A Hernán se le está acabando el argumento, por eso te carga. La próxima va a salir con que las festicholas eran familiares e inócuas porque en la mesa había un fuentón de empanadas.
Flor
14/07/2004 a las 20:18
Mira que lo intente Ginger, pero te juro que huelo vino y me hace cosa en la panza...Soy una chica sana, no hay con que darle.
Debo admitir que me gusta el gin tonic (eso vale?).
No importa, ustedes tomen tranquilas que yo manejo a la noche, si?.
Besotes
Flor
nonwriter
14/07/2004 a las 20:13
Yo que soy más bien de los borrachuzos quisiera felicitar de todo corazón a elangelgris #11 por expresar tranquilamente y con espíritu abierto una opinión antipática e impopular, simplemente porque que es la suya y no tiene por qué callarla.
Ginger
14/07/2004 a las 20:07
Florcita pa nuestro lado. Vamos Romu que lo estamos haciendo pelota.

Pd: Flor, tampoco es para que te mames, pero un vasito de tinto tampoco está nada mal...
Sam
14/07/2004 a las 20:05
Este post fue muy Sabiniano. Leia, leia, leia y recordaba canciones del maestro Joaquín... y por eso, me gusto.

Salu2

Sam
Flor
14/07/2004 a las 20:04
Yo lo unico que sé, es que iba a ese tipo de fiestas y no chupaba nunca; me divertia igual y la pasaba genial igual.
La unica vez que me puse en pedo fue horrible, me queria morir, vomite, me dolio la cabeza y lo unico que hacia era rogar "Al Altisimo" que me matara y me resucitara al tercer dia.
Por lo que ahora chupo Coca Cola y nada mas (durante años, olia el champagne y me daban ganas de vomitar....en serio que la pase mal).

Creo que podes divertirte con cerveza o sin cerveza, con porro o sin porro.
Desconfio de los que dicen que solo los chicos y los borrachos dicen la verdad.
Para mi, ponerme en pedo fue sinonimo de sentirme para el culo, por lo que estar sobria es mejor en todo sentido (no me duele la cabeza y me acuerdo con quen me encamo....claro está que siempre es con el mismo, pero ese es otro tema).
Esa es mi humilde opinion.
Un beso para todos y dejen de chupar, que desde aca se les huele el aliento a cerveza...son las dos de la tarde y ya estan como cubas...que verguenza!!!.
Y vos Toro no te escudes en los viciosos estos, deja el chupi!!!!
Flor
DudaDesnuda
14/07/2004 a las 19:49
Hernán, hoy tu comentario me dejó un sabor a tristeza. “Y todo era mentira, y todo era verdad al mismo tiempo.” Decís, y decís bien... pero no te parece que ahora, no siempre quizá, es lo mismo sólo que sin alcohol ni porrito?
Esa puta certeza de saber que la mentira es un triste remplazo de la verdad, pero que es lo único que tenemos y, que algunas verdades no valen ni media mentira? Ese sopechar que el alcohol hace hablar. Que es lo espiritual hasta la demencia de la lógica; la razón que intenta comprender hasta la locura por qué esta sociedad, por qué tanta injusticia y que siempre termina en una misma desesperación...

A ver, puede ser que se queden ahí, leyendo como paparulos y no me pasen un tinto???

¡Salú a la barra!!!
 olo mosquera
14/07/2004 a las 19:46
Tus borrachas son de grasa; mis borrachas de manteca.
LaSoLe
14/07/2004 a las 19:46
Uuhhhh...

Definitivamente, parece ser una cuestión generaciomal che ...
La Romu
14/07/2004 a las 19:44
Qué interesante que cuando una menciona la posibilidad de que un tipo quedara embarazado en una borrachera, la onda se corta y sale la acusación de machismo velado.

No deja de ser toda una definición de entrelineas.
 olo mosquera
14/07/2004 a las 19:38
Mis borrachas son el Loco Housemann; tus borrachas son Pernía.
La Romu
14/07/2004 a las 19:35
¿Lo de Cipe es un demérito?
¿Lo de la Bertuccelli es un distingo estético?
Hugo
14/07/2004 a las 19:25
Hernán, gracias por la aclaración # 37, porque luego de leer los comments precedentes empecé a pensar que yo había leido otro post.
Lo que describes en tu post, me trajo a la memoria relatos sobre episodios de su vida que en su momento hicieron Gabo, Mario Vargas Llosa, Hemingway, Bryce Echenique, Vallejo... reuniones, tragos, de vez en cuando un poco de marihuana; y yo que no le entro a ninguna de esas cosas, aveces siento que algo está faltando en mis recuerdos.
 olo mosquera
14/07/2004 a las 19:22
Romu (#41), definitivamente estamos hablando de borrachas diferentes. Mis borrachas se arrepentían del beso y el revolcón. Tus borrachas, según veo, se arrepienten de sus vidas enteras. Mis borrachas son Valeria Bertuccelli. Tus borrachas son Cipe Lincovsky.
Ginger
14/07/2004 a las 19:20
Ustedes perdonen y nadie se de por aludido, pero indudablemente ningún post marcó tanta diferencia generacional como este. Por un lado estamos los que creemos leer (perdón, yo lo sigo viendo así) que la intención de las fiestas en la quinta era justamente la de transgredir por todos lados: falopa libre, minas borrachas para coger ,etc. Lo de embarazos y borrachas empedernidas me surge de cuando dice que la mayoría de las mujeres que concurrían se habían juntado alguna vez y tenido un hijo con la mayoría de los hombres de allí. Y si lo sumamos a que las que estaban en curda se revolcaban por el pasto y etc. etc. es como que dos más dos me sigue dando cuatro.
La Romu
14/07/2004 a las 19:13
¿Ves que sos un pavo?

Por lo menos te reconocés machista, pero eso no tiene demasiado mérito, al fin al cabo, no hay tipo que no lo sea.

Preguntátelo, pero no vas a tener respuesta, me parece.

¿Y sabés por qué?

Porque no sentimos ni recordamos igual.
Dejame improvisar. A lo mejor, una de esas amigas que imaginás, escribiría

Recién ahora descubro que de los hombres que conocí en mi vida, a la mayoría había que agarrarlos borrachos para que se soltaran, para que hablaran con el corazón sin endurecerse en el molde de todos los días. Para que te miraran con algo más en los ojos lastimados por la noche y el vino: esa cosa vacía que nos hunde en la búsqueda de una caricia en plena noche. Es una pena, pero había que meterles alcohol adentro para que se acercaran al propio borde de sus recodos sensibles; para que fueran animales amables, cariñosos, cercanos. Y al otro día, es lamentable, pero a la mañana siguiente miraban a otro lado, y se escapaban en medio de la verguenza de recordar que por unas horas habían abierto de par en par el pecho, habían sido por una vez un poco más humanos."

Y si tuvieras la experiencia de leer algo así - y me atajo ya: no hablo de la calidad del texto, sino del enfoque - rajarías de inmediato farfullando cosas sobre feminismo, Martes y Venus y otras yerbas.

Un beso igual.
LaSoLe
14/07/2004 a las 19:13
Hernán, como era la frase? "te señalo la luna y te quedás mirándome el dedo" ? o algo así...

En tu comentario #37, con secillísimas palabras (cosa que te envidio tanto) le diste forma a lo que yo estuve tratando de explicar en mis comentarios anteriores... Gracias!
Facundo
14/07/2004 a las 19:09
Sé de lo que habla Hernán, porque alguna vez estuve en esas fiestas....no recuerdo haber estado con Hernán, es muy probable que alguna vez sí, por los conocidos en común que teníamos...

Estas fiestas eran fiestas para gente que por lo general no iba a bailar a las "discos"...gente que le gustaba mas reunirse entre ellos (por razones obvias como el porro o la merca) que andar desfilando y empujándose entre gente totalmente desconocida en un boliche (aunque en estas fiestas tambien hubiera desconocidos) que lo unico que queria era tratar de coger con cualquier minita que estuviera accesible ¿o no?, o sea que es exactamente lo mismo. La chica del boliche por ahí tenía un par de copas de más y era igual que la minita que estaba en la quinta.

Por qué se derivaron por el lado de los embarazos y borrachas empedernidas??

Estoy de acuerdo con TiaGanga en el #33, la idea del post es esa y no que agarrabar una borracha que estuviera hecha mierda porque sino no hubieras podido cruzar dos palabras con ella...y mucho menos de AMOR!!!

Es verdad lo de los comments #6 y #18 con respecto al último párrafo...¡¡SUBLIME CASCIARI!!....sencillamente sublime...
Susy
14/07/2004 a las 18:55
nene de antes #1 anda a cagar!!!! pensé en vos cuando lo leí y pensé que ibas a pensar lo que pensas! sos un gil!!!
 olo mosquera
14/07/2004 a las 18:53
Algo debo haber hecho mal esta mañana, a la hora de escribir el artículo, para que la conversación deviniera en la profiláxis, el alcoholismo, la pérdida de la voluntad, el vicio y los embarazos no deseados.

Si algo no había en aquellas fiestas, era todo eso. Posiblemente debí explicar que las borrachas dóciles no eran tontas ni estaban desmayadas (¿por qué presuponer que sí?), o que de lunes a viernes pasábamos las tardes juntos mirando la novela y cocinando arroz con pollo.

¿Por qué la presunción de que el hombre se aprovecha, cuando hay dos que han tomado de más, hay dos que están desesperados o solos, hay dos que bajan la guardia y quieren creer que quieren, hay dos que entienden que ese momento es falso y real al mismo tiempo? ¿Por qué aceptar que yo disfrutaba la entrelínea y ellas no?

Me pregunto qué tipo de comentarios se hubiesen generado si alguna de estas viejas amigas —y no yo— hubiese escrito este homenaje a aquellas noches:

"Recién ahora descubro que si mezclo a los cuatro tipos de hombres que existen en el mundo (el amante, el esposo, el padre y el resto) el resultado me da —increíblemente— aquel borracho de las quintas, ése al que podías hacerle cosas mientras te juraba amor eterno, y al rato se arrepentía, y después de vomitar se olvidaba de todo."

Flota en el aire, pavloviana, involuntariamente, una tradición machista que a veces no podemos quitarnos de encima.
Zifra
14/07/2004 a las 18:48
¿Cómo lo haces? Un día no te soporto y al siguiente te admiro... y a veces me pasa eso en diferentes líneas del mismo post.

Gracias por las borrachas, en cualquier caso (aún suscribiendo a Romu) y no te perdono lo de Mirta. Claro que, ¿quién soy yio para perdonar, si no consigo ni olvidar?
laMarce
14/07/2004 a las 18:15
Nunca fui de emborracharme ni drogarme, y acá, en mi ciudad, todavía hacemos guitarreadas y el vino se hace indispensable. Por otro lado simpre desconfié de los que no toman alcohol. Y les dejo esto, que me dio mucha risa cuando lo leí:

Evolución de una borrachera
Etapa 1. Un trago leve en un vaso pequeño.
Etapa 2. Un trago tras otro en vaso largo.
Etapa 3. Exaltación de la amistad.
3.1 Mutuas gracias y virtudes.
3.2 Te quiero como a un hermano/a.
3.3 Antes me caías mal, pero ahora...
Etapa 4. Cantos alegóricos y bailes regionales.
Etapa 5. Las verdades y los "me caés bien".
Etapa 6. Aumento de la temperatura y acoso sexual
6.1 Auto presentación con desconocidos.
6.2 Llamadas reveladoras a los (a) ex: "No puedo dejar de pensar en vos" "te sigo amando"...
6.3 Miradas de acoso a todas las niñas del lugar.
Etapa 7. Revelación de la verdadera personalidad.
7.1 El chistoso.
7.2 El superdotado.
7.3 El políglota.
7.4 El corriente.
7.5 El viajero.
7.6 El depresivo.
7.7 El oprimido.
Etapa 8. Degradación del idioma "Salud pod da amiztá".
Etapa 9. Vituperios en contra del Clero y el Estado,
Etapa 10. Autosuficiencia moral y económica.
10.1 Yo pago.
10.2 Yo manejo.
Etapa 11. Transmisión de la culpabilidad.
11.1 Es culpa de ese trago barato.
11.2 Es el hielo, algo le pusieron.
11.3 La cola estaba pasada.
Etapa 12. Repentina pérdida del equilibrio.
Etapa 13. Destrucción del inmueble.
13.1 Pérdida total de la memoria.
Etapa 14. Difícil desalojo del inmueble.
14.1 Yo no me quiero ir, este lugar si yo quiero lo compro.
Etapa 15. Taquicardia y delirio de persecución.
Etapa 16. Amnesia, cruda moral y juramentos posteriores.
16.1 ¿Que me besé con quién?
16.2 ¿En serio? no me acuerdo de nada...
Etapa 17. Recuento de los daños.
17.1 ¿Y mi celular?
17.2 ¿Quién me quemó la chaqueta con un cigarrillo?
17.3 ¿Y este moretón?
17.4 ¿Y las llaves y el auto?
Etapa 18. No vuelvo a tomar...
Etapa 19. ¿Por qué les hice caso a los vagos? mejor me hubiera ido a casa temprano...
El Angel Gris
14/07/2004 a las 18:13
Queridos co-commentaristas. QUizá no quedo clara mi posición así que voy a empezar por confesarles mi afición por los tintos de mi Mendoza, me gusta y mucho el buén vino, me encanta esa sensación de un par de amigos, una guitarra y buenos vinos. No quisiera quedar delante de Uds. mis nuevos amigos como un militante antialcohol, es mas en casa tengo una buena selección de tintos, algunas botellas de whisky, prefiero los pura malta.

Lo que no me gusta es la borrachera, no el alcohol.

Sole: Si Ud. supiera lo deshinibido que puedo ser con o sin vino!!!

Hernán: Quizá si te malentendí, pero releyendo, definitivamente un polvo de borrachos es un polvo de borrachos, no hay amor ni un catzo que se le parezca pese a tu buena pluma.

Cristina Daae: Anímese, pero sobria es mejor.

Cuando quieran venganse a Mendoza y lo charlamos Malbec de por medio.
TíaGanga
14/07/2004 a las 18:06
me parece que muchos piensan en el borracho que ya no sabe ni quien es
creo que la idea del post es sobre aquellos que beben más de lo normal sin necesidad de perder la conciencia
o me equivoco?
PatoMusa
14/07/2004 a las 17:59
También me identifico más con el comentario de Angelgris que con el post. No le veo la gracia a perder el control de la voluntad con alguna substancia.
Eso no quiere decir que alguna vez no haya actuado impulsivamente, arrepintiéndome al día siguiente y sin poder echarle la culpa al trago... Además con que se embriaguen los otros es suficiente, siempre me dicen que así les resulto mucho más divertida.

Anotate otro poroto de mi parte, Romu. Agregaría que tus 24 horas coincidan con la escacez más grande de la historia en métodos anticonceptivos, para asegurarnos el efecto deseado.
Rino
14/07/2004 a las 17:52
Para responder alcanza con dos o a lo sumo tres comentarios.

1) A "Interior": totalmente de acuerdo con el comentario. No necesita ni una ampliación.

2) Además de los libros mencionados, leíamos el imposible de 'Cuerpos y Almas', etc.

3) A mí no me interesa si escriben con 's'o con 'c', solamente me suscribo al comentario.

Un abrazo para todos. RINO
El Angel Gris
14/07/2004 a las 17:50
Pido en público perdón por lo de "La Metamorfo c is
Alejo
14/07/2004 a las 17:43
Hernán,

Nunca encaré ni encararía una mina borracha. Siempre me pareció poco atractiva la condición de beoda; pero Warren Sánchez ya lo dijo "¿Por qué fornicar a tontas y a locas?... Porque son las más fáciles".

Creo también que como dicen, todo tiempo pasado fue mejor, y creo también en la memoria selectiva que nos hace recordar más los buenos momentos de esas fiestas de juventud que los malos ratos, y que además el ingrediente que hacía todo más maravilloso es la juventud, esa que no volverá jamás para aquellos que ya somos padres y sabemos que difícilmente estaremos en una de esas reuniones donde reina la libertad y las desinhibiciones.

Casciari, excelente descripción y... eran divertidas las jodas en Mercedes, me cacho en die'.

Angelgris, cuando una solapa en El Lomo sobre "La Metamorfocis" (sic)?.

Un abrazo

Alejo
TíaGanga
14/07/2004 a las 17:40
Mis fiestas no eran de esas pero porque están más cercanas en el timpo y los tiempos han cambiado! si señores!
Sin embargo, bebí de más incontables veces. Nunca terminé en un lugar en el que no quisiera estar.
El peor error lo cometí sobria y en ese ¿amor? que no se si empezó un martes estuve agonizando, moribunda, cinco largos años.
Hoy por suerte me dedico, de vez en cuando, a beber de más y, todos los días, a disfrutar la vida.
laMarce
14/07/2004 a las 17:34
No he sido de emborracharme ni drogarme, y siempre me han causado una terrible desconfianza los que no beben alcohol. Todavía, cuando nos juntamos en algún asadito, cuando llega alguno de los amigos que están lejos y empieza la guitarreada (sí señores, en mi ciudad todavía hacemos guitarreadas), el vino se hace indispensable... como siempre...
Los mamados/as se bancan como corresponde, hay códigos que se respetan a rajacincha
Cristina Daae
14/07/2004 a las 17:17
Angelgris: Me encantó su comentario. Pienso más o menos igual, pero con ganas de obrar distinto.
Cristina Daae
14/07/2004 a las 17:15
No, si yo soy más boluda que el agua de los fideos. Una sola vez fui a una fiesta de esas, me emborraché y me fui porque me dio vergüenza. La de cosas que me perdí!! No puedo volver al principio de los 90? De ahí para acá, tedio.
QUE GILA
Manuel
14/07/2004 a las 17:14
Ya tumbense ese rollo..

si el alcohol siempre es el pretexto, señores. Que de malo tiene echarle la culpa a esa sustancia cuando pasado el efecto te das cuenta lo poco selectiva de tu actitud.
El cuerpo tiene voluntad propia y a él no le culpamos...relajense mujeres.
Carola
14/07/2004 a las 16:57
Culpable! ...pero con gusto!
Ginger
14/07/2004 a las 16:29
No lo digo yo Sole, lo dice Hernán, fijate:"a aquella borracha de las quintas, ésa a la que podías hacerle cosas mientras te juraba amor eterno, y al rato se arrepentía, y después de vomitar se olvidaba de todo. Sexo, amor, culpa y olvido.".
A mi me gustan los buenos vinitos, pero no necesito del alcohol para sacar mis deseos reprimidos, de hecho no me quedan muchos (reprimidos digo), pero está bien, a lo mejor será que yo siempre fuí bastante selectiva a la hora de la elección.
Toro
14/07/2004 a las 16:17
Al final voy pr buen camino...los borrachos siempre terminamos reivindicados, aún no siendo mujeres que describes...
Y este post sin duda, es de los que me han llegado profundo por frases como la resaltada por Tia Ganga...
Abrazo
Toro
 olo mosquera
14/07/2004 a las 16:11
El del #17 era uno de los que usaba la zanellita de la madre. Y me alegra y me alivia que le haya gustado el artículo de hoy. No creo que haya habido fiesta a la que no hayamos llegado juntos arriba de esa motito, o de la de Chichita.
LaSoLe
14/07/2004 a las 16:08
Ginger, por qué tenés que pensar que te eligen porque estás borracha y sos fácil? por qué ese pensamiento machista?
(ojo, no defiendo a los borrachos, acá Hernán estaba hablando de personas alegres en una fiesta, no de alcoholicos, creo).
Si te emborrachás, es porque podés cargar con las consecuencias.
Una persona borracha, "incosciente", puede aprovechar para hacer realidad muchos de sus deseos reprimidos. Por lo tanto, sin ningún prejuicio, yo podría elegir a quien se me de la gana y dejarme con quien a mí se me dé la gana...
Creo que ambas personas en ese momento eligen (y desde antes de empezar a tomar) pasar el momento que pasan.
Rabino
14/07/2004 a las 16:04
Hace un tiempo largo que leo ORSAI, pero por primera vez voy a dejar un comment. Es mi deber moral declarar públicamente que adhiero inexorablemente mi voto al #6.

¡Arriba Hernán! Que por acá ya casi casi somos fanáticos de tus palabras.

Saludos
Edmundo Marino
14/07/2004 a las 15:58
Una maravilla, hermano.
LaSoLe
14/07/2004 a las 15:56
"la falta de personalidad de una mina que para hecharse un polvo debe ahogar sus prejuicios en el trago o en cualquier sustancia, la descalifica para tener una juntada de pelos conmigo, si señor, las quiero frescas, concientes, con su cerebro funcionando al 101%." (Angelgris)

1-ayyy... si supieras lo que una es capaz de hacer con unos traguitos de más, lo deshinibidas que nos ponemos... NUNCA somos tan conscientes cono en ese momento!! justamente! pero bueno, vos te lo perdés.

2- Una no se emborrachaba para hecharse un polvo, no señor. Una nunca pensaba que iba a emborracharse a propósito. Solo sucedía... así nada más... y el juntar los pelos, no era el fin, de ninguna manera.

3- Metamorfosis, se escribe con S.

4- Después de todo, no me parece que adores demasiado la incorreción.

Un Saludo.
LaSoLe
 olo mosquera
14/07/2004 a las 15:52
Angel, entiendo perfectamente tu desapego. Y sin querer justificar nada, en ningún momento hablé de cogerse a una borracha. Hablaba de otra cosa, más cercana al amor que al polvo.

El colocolo se juega con baraja española. Se suman los envidos —como en el truco— y la continuidad tiene una lógica similar a la del póker: apuesta, descarte, apuesta y bajada. Gana el que sume el mejor envido. El máximo son 38 en oros (el siete, el seis y el cinco).
El Angel Gris
14/07/2004 a las 15:50
No me había dado cuenta pero con mi #11 es dos a uno para Romu!!!
Ginger
14/07/2004 a las 15:48
Hernán: el punto no pasa por revolcarse con quien uno quiera, dejarse toquetear y vivir sensaciones "intensas y oníricas" (perdón Sole, te robé adjetivos), sino tener la cabeza lo suficientemente despejada como para ser una la que elija y no que al revés, la elijan a una porque como está borracha, es fácil y se deja. Y si solamente te quedan sensaciones, no pasa nada, el problema se presenta cuando las sensaciones vinieron acompañadas de dos patitas. Romu, uno a uno.
LaSoLe
14/07/2004 a las 15:43
De nada Hernán, un beso enorme!

qué emoción siento por que me contestaste!! no lo puedo creer!
LaSoLe
El Angel Gris
14/07/2004 a las 15:43
Hoy no me gustó.
Siempre pensé que quien se coge una borracha es como el que le roba caramelos al ciego del kiosko. Ojo al piojo, no hablo desde la posición moralina de los que se enojan cuando hablás de la violencia familiar, simplemente no me gustaron nunca las borrachas, ni los borrachos, los veo dejando la dignidad en cada palabra mal pronunciada, en cada arcada. El perder el dominio de la voluntad no es motivo de orgullo mas bién
de vergüenza a mi ver, la falta de personalidad de una mina que para hecharse un polvo debe ahogar sus prejuicios en el trago o en cualquier sustancia, la descalifica para tener una juntada de pelos conmigo, si señor, las quiero frescas, concientes, con su cerebro funcionando al 101%.

Generalmente Casciari me haces compartir tus nostalgias, hoy no, no me hubiese gustado estar en esas fiestas, estuve en algunas parecidas y me sentí sapo de otro pozo, no me mamo habitualmente, no fumo porro, no tomo merca, los comunistas, todos, me dan por las bolas, y hoy a la mañana leyendote me volví a sentir como cuando me iba de esas fiestas.

Quizá sea la circunstancia de cada uno, pero la gente piola que he conocido, las personas que idolatré en mi adolescencia a los que quería parecerme de grande, las grandes minas que me dejaron tocarles, mi actual esposa, un amigo fallecido que me llevaba 30 años que a mis 14 años me regaló "La metamorfocis" y a mis 17 "Critica a la razón pura", siempre estuvieron, por lo menos a mi vista sobrios; como dije quizá esa fué mi circunstancia.

No pretendo pasar por políticamente correcto con lo que adoro la incorrección, pero es mi pensar y mi sentir. Para no asustarte, si coincidimos en alguna fiesta, podés y pueden tomar lo que quieran pero cuando vea que van dejando la voluntad de lado me dará pena y me iré en silencio.


PD: Que es el colocolo???
LaSoLe
14/07/2004 a las 15:41
Lástima que no lo aproveché, como vos Hernán... ahora intento ser una mujer, hecha y derecha, y las borracheras solo quedan para los festejos del Año Nuevo... cómo cambian las cosas!

LaSoLe
 olo mosquera
14/07/2004 a las 15:40
Que el #8 sirva como respuesta al #5. Gracias, LaSole, por suscribir mi tesis.

Romu: uno a cero.
LaSoLe
14/07/2004 a las 15:35
Yo supe ser una de esas "chicas alegres" aunque tal vez, no tan dócil... pero me quedo MIL veces con ese amor onírico e intenso, capaz de durar minutos, pero poblado de sensaciones extravagantes, osadas y contradictorias que te dejaban exhausto, tirado en cualquier lado, contemplando el cielo...

Saludos,
LaSoLe
 Interior
14/07/2004 a las 15:32
Que cosa Casciari, que cosa tan hermosa la de esa época, debo confesar sin embargo que siempre que mi amigo Arturo y yo quedábamos con las 2 más borrachas de la fiesta era por que nosotros también eramos los mas borrachos. El despertar siempre era una sorpresa tipo chocolatín Jack, o te salia el muñequito repetido o era uno nuevo, a veces interesante y a veces con ganas de cerrarlo todo y devolvérselo al almacenero.
Después los reproches en tono de cargada con mi compinche , "sos un asqueroso, mira lo que te comiste".
Mil anécdotas tengo de esas, desde las mas asquerosas hasta las mas glamorosas, no circulaba ningún tipo de merca, solo alcohol, y la vaquita cada dos horas aproximadamente, incluso un día después de la colecta para comprar mas bebibles, en una multitudinaria fiesta con muchos chicos y chicas pudientes, cayo la cana, fin de fiesta, desalojo de la casa de estudiantes (Arturo y yo fuera), todo mal, mas o menos, nos quedo la ultima vaquita con la que vivimos como tres meses.
Y ahora que me doy cuenta, a vos te manoteaban la poronga no por que seas hincha de Borges, si no del pedo que tenían las pobrecitas.
TíaGanga
14/07/2004 a las 15:12
"cien veces más real que otras pasiones chicle que nacen abstemias, un martes a la tarde, y agonizan moribundas años enteros"

sublime Hernán, sublime
Teki
14/07/2004 a las 15:02
Yo las segundas.
(bueno, y las primeras)
Ginger
14/07/2004 a las 14:55
Es cierto Casciari, lo que contás es la historia de todos los pueblos y las muchachas borrachas. Solamente habría que preguntarle a ellas ahora si prefierieron el amor manoseado y alcohólico a las pasiones abstemias.
Gonzalo
14/07/2004 a las 14:54
Che, yo sere un piscui, pero mis fiestas eran iguales, salvo que no habia falopa y merca como vos contas, evidentemente Mercedes era mucho mas heavy que Belgrano.
Lo unico que a mi gusto falto, es "los borrachos guitarreros" tocando siempre "Escalera al cielo" o alguna depresiva tipo "Confesiones de Invierno", o "Mariel y el Capitan" (y en tooooodas las fiestas, siempre el mismo repoertorio -mucho salido de la revista "Toco y Canto").
Nene de antes
14/07/2004 a las 14:30
Es para vos susy!!!