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jueves 8 de mayo, 2014

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Toda la vida

Me cuesta cada vez más salir a la calle, vestirme, ponerme agua en el pelo y ver la luz del sol. Salgo solamente para viajar muy lejos o para almorzar con Altuna. Ahora mismo (es jueves a la tarde) vengo de uno de esos almuerzos, después de un par de meses de interrupciones. Y lo confirmo: salir a la calle tiene sentido si es para volver a Buenos Aires o para charlar con Horacio.

Son almuerzos semanales que se nos hicieron costumbre a finales de 2011, cuando hicimos, a dúo, una serie de historietas de verano para la revista Viva. El verano duró tres meses; en cambio los almuerzos semanales se hicieron necesidad.

Paga una semana él, una semana yo. Entrada, primer plato, postre y café. El café en las mesitas de afuera, para que yo pueda fumar. Siempre vamos al mismo restaurante y nos sentamos en la misma mesa. Lo increíble del asunto es que yo voy con ganas, permanezco con ganas durante el almuerzo, y me retiro mejor de lo que entré.

Parece una estupidez, pero no deja de sorprenderme que, a esta edad, me pueda pasar algo así.

Y lo más sorprendente es que, en la sucesión de estos almuerzos, Horacio se fue desdibujando como el autor admirado de mi adolescencia y juventud. Cuando charlamos, no solo pierdo de vista que es dibujante: pierdo de vista que es «ese» dibujante. No sé si lo estoy explicando bien, porque es una sensación extraña.

Cuando estábamos haciendo la última Orsai se lo intenté explicar a Chiri en una sobremesa; él me estaba hablando de Horacio:

—Mirá si de chicos —me decía Chiri—, cuando leíamos «Las puertitas del señor López», o incluso «El loco Chávez» en el diario, hubiéramos sabido que muchos años después trabajaríamos con él.

—Yo lo veo todavía más increíble, pero desde otro lugar —le decía yo—. A Horacio lo conocimos cuando empezábamos con Orsai, y con el tiempo nos fuimos haciendo amigos. De hecho, cuando ustedes se volvieron a Argentina Horacio los extrañó mucho, cada vez que viajo a Buenos Aires él manda saludos y los recuerda con intensidad. Pero yo me quedé en Barcelona...

—...y lo ves mucho más seguido.

—Claro. Nos juntamos siempre. Y en un punto, en mi cabeza, Horacio empezó a cumplir una función paternal para mí. Pero no lo digo en un sentido metafórico, ni artístico. Para nada. Lo digo literalmente: pude volver a hablar de Racing, o del Barça, o de la vida, como hablaba con mi papá cuando estaba vivo.

Ahí está. Esa es la sensación: como revivir una paternidad en la amistad con otra persona. Es algo dificilísimo de encontrar, y sobre todo es algo que no tenía previsto que pudiera ocurrirme después de traspasar la recta de los cuarenta años. Una yapa valiosísima.

La mayoría de las veces es falso cuando uno dice que ha conseguido «hablar de la vida». Sin embargo esa frase hecha, torpe y manoseada, se convierte en un subtítulo eficaz de esos almuerzos.

Es una maravilla poder encontrar, a esta altura, una persona con la que se pueda conversar de verdad, donde la charla fluya sin que haya que remar, sin que el músculo abductor de la mandíbula se resienta por caretear sonrisa.

Es un alivio poder picotear todos los temas y aprender, escuchar y aprender de gente que sabe mucho más que uno, pero que además es hincha de Racing, lo que le da a todo lo conversado una pátina de dulce resignación.

Durante el verano que empezamos estos almuerzos, que nacieron como «de trabajo», teníamos que pensar tramas para doce historietas autoconclusivas.

A veces usábamos las páginas para hacerle guiño a los amigos, como cuando Chiri y su familia se mudaron de nuevo a Argentina. Horacio les dibujo este regalo, escondido en una historieta:

Si bien eran reuniones de trabajo, y muchas veces a contra reloj, nos costaba una barbaridad concentrarnos, porque la conversación se disparaba para otros rincones.

Excepto una vez.

Horacio llegó a comer con una idea que se le había ocurrido en el tren, y nos pasamos las tres horas de almuerzo sacándole punta a ese hueso. Fue la única vez que no interrumpimos la tarea para hablar de otras frivolidades.

Obviamente es el cuentito que más me gusta de los que hicimos, porque trasladamos sin darnos cuenta ese «hablar de la vida» al cuaderno de trabajo.

Para festejar que hoy empezaron otra vez mis almuerzos con Horacio, llegué a casa y busqué esa historia para publicarla acá. Se llama «Toda la vida». Ojalá les guste.

«Toda la vida»
Horacio Altuna y Hernán Casciari

Esta historieta apareció en la revista Viva de Clarín el tercer domingo de febrero de 2012. Es la novena entrega de la serie «Verano», de Altuna y Casciari. Se puede descargar el PDF (31.1 megas).

Hernán Casciari
jueves 8 de mayo, 2014


Toda la vida

por Hernán Casciari

Me cuesta cada vez más salir a la calle, vestirme, ponerme agua en el pelo y ver la luz del sol. Salgo solamente para viajar muy lejos o para almorzar con Altuna. Ahora mismo (es jueves a la tarde) vengo de uno de esos almuerzos, después de un par de meses de interrupciones. Y lo confirmo: salir a la calle tiene sentido si es para volver a Buenos Aires o para charlar con Horacio.

Son almuerzos semanales que se nos hicieron costumbre a finales de 2011, cuando hicimos, a dúo, una serie de historietas de verano para la revista Viva. El verano duró tres meses; en cambio los almuerzos semanales se hicieron necesidad.

Paga una semana él, una semana yo. Entrada, primer plato, postre y café. El café en las mesitas de afuera, para que yo pueda fumar. Siempre vamos al mismo restaurante y nos sentamos en la misma mesa. Lo increíble del asunto es que yo voy con ganas, permanezco con ganas durante el almuerzo, y me retiro mejor de lo que entré.

Parece una estupidez, pero no deja de sorprenderme que, a esta edad, me pueda pasar algo así.

Y lo más sorprendente es que, en la sucesión de estos almuerzos, Horacio se fue desdibujando como el autor admirado de mi adolescencia y juventud. Cuando charlamos, no solo pierdo de vista que es dibujante: pierdo de vista que es «ese» dibujante. No sé si lo estoy explicando bien, porque es una sensación extraña.

Cuando estábamos haciendo la última Orsai se lo intenté explicar a Chiri en una sobremesa; él me estaba hablando de Horacio:

—Mirá si de chicos —me decía Chiri—, cuando leíamos «Las puertitas del señor López», o incluso «El loco Chávez» en el diario, hubiéramos sabido que muchos años después trabajaríamos con él.

—Yo lo veo todavía más increíble, pero desde otro lugar —le decía yo—. A Horacio lo conocimos cuando empezábamos con Orsai, y con el tiempo nos fuimos haciendo amigos. De hecho, cuando ustedes se volvieron a Argentina Horacio los extrañó mucho, cada vez que viajo a Buenos Aires él manda saludos y los recuerda con intensidad. Pero yo me quedé en Barcelona...

—...y lo ves mucho más seguido.

—Claro. Nos juntamos siempre. Y en un punto, en mi cabeza, Horacio empezó a cumplir una función paternal para mí. Pero no lo digo en un sentido metafórico, ni artístico. Para nada. Lo digo literalmente: pude volver a hablar de Racing, o del Barça, o de la vida, como hablaba con mi papá cuando estaba vivo.

Ahí está. Esa es la sensación: como revivir una paternidad en la amistad con otra persona. Es algo dificilísimo de encontrar, y sobre todo es algo que no tenía previsto que pudiera ocurrirme después de traspasar la recta de los cuarenta años. Una yapa valiosísima.

La mayoría de las veces es falso cuando uno dice que ha conseguido «hablar de la vida». Sin embargo esa frase hecha, torpe y manoseada, se convierte en un subtítulo eficaz de esos almuerzos.

Es una maravilla poder encontrar, a esta altura, una persona con la que se pueda conversar de verdad, donde la charla fluya sin que haya que remar, sin que el músculo abductor de la mandíbula se resienta por caretear sonrisa.

Es un alivio poder picotear todos los temas y aprender, escuchar y aprender de gente que sabe mucho más que uno, pero que además es hincha de Racing, lo que le da a todo lo conversado una pátina de dulce resignación.

Durante el verano que empezamos estos almuerzos, que nacieron como «de trabajo», teníamos que pensar tramas para doce historietas autoconclusivas.

A veces usábamos las páginas para hacerle guiño a los amigos, como cuando Chiri y su familia se mudaron de nuevo a Argentina. Horacio les dibujo este regalo, escondido en una historieta:

Si bien eran reuniones de trabajo, y muchas veces a contra reloj, nos costaba una barbaridad concentrarnos, porque la conversación se disparaba para otros rincones.

Excepto una vez.

Horacio llegó a comer con una idea que se le había ocurrido en el tren, y nos pasamos las tres horas de almuerzo sacándole punta a ese hueso. Fue la única vez que no interrumpimos la tarea para hablar de otras frivolidades.

Obviamente es el cuentito que más me gusta de los que hicimos, porque trasladamos sin darnos cuenta ese «hablar de la vida» al cuaderno de trabajo.

Para festejar que hoy empezaron otra vez mis almuerzos con Horacio, llegué a casa y busqué esa historia para publicarla acá. Se llama «Toda la vida». Ojalá les guste.

«Toda la vida»
Horacio Altuna y Hernán Casciari

Esta historieta apareció en la revista Viva de Clarín el tercer domingo de febrero de 2012. Es la novena entrega de la serie «Verano», de Altuna y Casciari. Se puede descargar el PDF (31.1 megas).

Hernán Casciari
jueves 8 de mayo, 2014


Podés ver a Hernán Casciari en el teatro


 carlos fabian gomez
15/05/2014 a las 22:04
Hermosa la historieta, las seguia en la revista del diario cada domingo, volvi a comprar el diario solo para leerlos a ustedes, y no leia Clarin desde que sacaron el Rubro 59.
El dia que inauguraron el Bar me le acerco tímidamente pero con cara de feliz cumpleaños a pedirle un autografo comentándole con palabras rapidas mi admiracion a sus obras y no solo me firmo sino que me hizo un dibujito!!! Un Capo!!!
https://scontent-a-mia.xx.fbcdn.net/hphotos-ash2/t1.0-9/p417x417/380827_2339953352325_679275582_n.jpg
16/05/2014 a las 00:52
Carlos...te pasó algo poco frecuente. Te encontraste con un grande de verdad, no con un histerico que alquiló la fama 10 minutos y se fue a dar una vuelta para que lo admiren. Los tipos grandes en serio, te miran a los ojos, te escuchan lo poco que tenés para decirles, te agradecen y te dan un abrazo de recuerdo.
disfrutalo hermanito!
 Jose Zanni
14/05/2014 a las 22:01
Buenisima la historia!!!

Y también muy triste...
 Nöel Volonté
14/05/2014 a las 15:02
en este acto dejo de ser lectora silenciosa. tuve que compartirlo con mi pareja que es de racing, perdió al papá hace mucho y su mamá se llama adela. pensé que quizás le estabas escribiendo a él...
13/05/2014 a las 05:46
angustia
 Fernández
12/05/2014 a las 02:34
Pero caramba, caballero Toti.
Si permite la estimación, me parecería que usted se apresura un poco. Las palabras pueden alcanzar algún grado de precisión pero no tienen, como resulta obvio, la justeza de las operaciones matemáticas; en consecuencia ante asuntos tratados mediante ellas, resulta siempre conveniente algo de cautela.
Expresa usted, que encuentra contradictorio el comentario que realicé en oportunidad del reciente fallecimiento de Márquez; respecto que me parecía algo exagerado su adjetivación de "bajón" dado que lo importante, recordará que mencioné, era la posibilidad que esa noche misma usted o quien quisiese, pudiera leer su obra; la cual constituye su más valioso legado. En todo caso el dolor del fallecimiento, la pena más sentida, quedaría reservada a sus íntimos, a quienes en el transcurso de la vida hubieron estrechados lazos basados en su condición de ser humano; sus familiares y amigos directos. Mencioné también que dado que él había vivido una vida plena, completa, inclusive más allá de las expectativas estadísticas, no merecía su muerte, más condolencias que las acostumbradas y normales. No fue el caso de un joven que muere a mitad de la vida y deja trunca muchas esperanzas.
Extrae entonces usted de aquella charla una frase: que la obra es más importante que el autor, y lisa y llanamente la coloca en oposición a que ahora yo me haya ocupado de un aspecto de la vida del caballero Hernán, y trata con ello de marcar una contradicción sin tener en cuenta, y apresuramente como digo en el inicio, prácticamente nada.
Sin contar la descontextualización que ha hecho de la frase y uso a piacere, no ha tenido en cuenta por ejemplo, que en este caso, Casciari está hablando de sí mismo, contando una experiencia personal, es autobiográfico, escrito en primera persona y en consecuencia la obra y el autor son lo mismo. No existe ninguna posibilidad de hablar de ella sin mencionarlo. ¿Comprende?
Luego, caballero Toti, de sus falaces premisas obtiene usted la conclusión de que dada la contradicción observada estimaría que mi verdadero interés sería "una declamación tribunera para que le admiremos el discurso".
Verá, su pesquisa resulta innecesaria. Entre mis comentarios he expresado muy claro mi objetivo aquí:
"Ejercitar unas líneas y algún razonamiento, no obstante humilde y breve, resulta entretenido."
Tal vez parecería innecesario y obvio, recordarle que la forma de comunicarnos en este espacio, es mediante escritura. Supongamos para ejercitar el pensamiento que, en cambio, el motivo de nuestro encuentro no fuese comentar los textos que aquí se editan sino por ejemplo el de reunirnos para jugar algún deporte, digamos el futbol.
¿Qué esperaría usted?, que yo para no molestar al resto de los jugadores, los de mi propio equipo o los contrarios, los árbitros y la platea inclusive, jugase de forma torpe y errada? Tal planteo resulta absurdo ¿verdad? Bueno, es el mismo que está usted haciendo al considerar que yo escribo de determinada manera por causas que serían reprochables. Yo escribo caballero, como mi pluma y espíritu me lo dicta, y no creo con ello importunar a nadie. Gustará o no mi estilo, no lo sé. Yo, tal como he anticipado mis objetivos, trato de ejercitar unas líneas y algunos pensamientos, porque creo que aquí es el lugar apropiado.
Y finalmente, existe un protocolo ya establecido: el caballero Casciari expone sus textos y abre la participación a los comentarios, luego él si considera si se comunica o no con los comentaristas. No necesito yo otra cosa, no le enviaría un mail personal, no es mi interés. Es el aspecto público que él presenta, su obra, sus opiniones sobre la vida y la cultura en general que hace, lo que me interesa comentar y lo que estoy haciendo. No más que eso.
12/05/2014 a las 13:37
Fernandez Maestro.
temo que hasta aquí he llegado .
No espero de ninguna manera que comente en forma complaciente ni se acomode a un esquema ni nada de eso.
le admiro, de verdad, la manera de expresar su pensar y sentir,y sería interesante si ud , en caso de no tener abriese su propio espacio de reflexion en forma de blog, pagina personal, o lo que surja.
me gustaría leer algo suyo en otro contexto, me anticipo y creo no equivocarme, que puede llegar a ser interesante.
Un abrazo Fernandez y hasta entonces.
 Fernández
13/05/2014 a las 00:47
Bueno, no ha llegado tan lejos hombre... ha sido nada más un breve intercambio dialéctico; con un poco de cuidado es posible charlar sobre cualquier tema, si lo entretiene no se prive de ello.
Mis saludos.
 Jhordan PLG
11/05/2014 a las 00:48
La penúltima viñeta me llevó a mis 6 o 7 años, cuando compartía cuarto con mi hermano, mi mamá nos hacía orar y luego cantarle al Señor. Que épocas, sólo me preocupaba por ser hijo; algo mucho más fácil que ahora que soy padre e hijo.

Muy buenas las historias, ya quisiera encontrar una relación de esas; pero si te llegó casi a los 40, aun no pierdo esperanzas con mis 29 abriles.
 Changuito!
10/05/2014 a las 18:21
nudo en la garganta
 Fernández
10/05/2014 a las 01:58
Por qué, me pregunto, le costará al caballero Casciari salir a la calle. ÉL no lo dice, y tal vez quienes conozcan más de cerca su personalidad no necesiten otros datos; pero en cambio yo, que lo conozco poco, dudo.
El breve párrafo da escasos indicios; cierta referencia al arreglo personal —no pensé que fuese hombre de afeites— la luz del sol, la ciudad en la cual vive.
Me pregunto si lo importuna salir porque no desea ver, o, por el contrario, que lo vean.
¿Que lo vean desarreglado; simplemente que lo vean o quizás, ver a sus conciudadanos es lo que le cuesta?
Sencillamente tal vez padece alguna resistencia a los códigos fríos que impone la calle en las ciudades; los cruces furtivos de mirada, la insolencia solapada de quien da el tranco y mete el cuerpo primero, la oferta insistente y no requerida, el excesivo ruido, o cualquier otra de las tantas molestias callejeras.
Igualmente llama la atención; porque parecería insalubre, que un hombre que ha decidido mantenerse, en parte, de la economía que produce contar su vida privada y participar activamente en redes, padezca rechazos sociales.
Por lo demás tiene un amigo que lo motiva a salir. No resulta penoso; es habitual, muchísimas personas no cuentan con mucho más que eso, y también, como lo tendrán todos o ya lo tenemos por el desarrollo natural de la vida, familiares directos muertos.
10/05/2014 a las 22:33
Caballero Fernandez, que alegría leerlo.
Al principio pensé poner "qué lástima que se haya detenido en ese detalle y se haya perdido de la maravilla que produjeron Hernán y Horacio" pero fue justamente ese detalle el que me llamó la atención. Solo usted reparó en la fobia in crescendo del autor en lugar de comentar su trabajo. Y eso habla muy bien de usted. Lo raro es que cuando le mencioné el bajon por la muerte de García Marquez me resaltó exactamente lo contrario, que la obra trascendía al autor más allá de la persona física. De todas formas caballero Fernandez, me alegra mucho que se preocupe por la persona detras del relato. ¿quiere el correo de Hernán para preguntarle directamente a él acerca de sus miedos? Sino temo malinterpretar su interés y pensar que es una declamación tribunera para que le admiremos el discurso. Preferiría admirar su interes genuino por Hernán.
Un abrazo Fernandez.
09/05/2014 a las 21:19
Que gran historia, y que hermosa historieta. Gracias por compartirla.
09/05/2014 a las 20:11
Moción para Orsai ediciones:
Cuando pase un poco Bonsai y camine solito, si Hernan y Horacio tienen los derechos de las historietas, y ediciones Orsai se alinea, ¿se podrá armar formato en papel con todo lo publicado en Viva?
Y si no se tienen los derechos, ¿podrán darle formato historieta al pibe que arruinaba las fotos?
Si se hace una preventa me engancho a full...
¿el resto? ¿cual sería el número de lectores que confíen en el proyecto para empezar a hablar de una edicion especial?
09/05/2014 a las 21:40
Yo tambien me sumo a la preventa. Buena ahí Toti
 SATO
12/05/2014 a las 16:34
Otro voto positivo por aqui :)
 Isol Misenta
09/05/2014 a las 19:46
Tremendo comic, me encanta como está narrado, Altuna es una maestro con las estructuras narrativas del comic, y muy profundo sin bajar línea. Genial combinación con el texto...Saludos!!
 Pablo Cambria
09/05/2014 a las 19:06
uff! como toca esta historia por esta etapa de mi vida... Muchas gracias por compartila!
Salud
 josemalo
09/05/2014 a las 17:27
Oh, qué belleza...
gracias
 Mabel Cabezas
09/05/2014 a las 17:04
Una vez más, la alianza Altuna- Casciari nos entrega una maravillosa historia
 SATO
09/05/2014 a las 16:54
Clap, clap, clap
Una genialidad, no podía esperar menos de dos hinchas de Racing :)
Me sumo al pedido de conocer las otras historietas que componen la serie "Verano".
 Chaca
09/05/2014 a las 15:50
Termino de leer y ver cada cuadro de esta historia, tan actual como real...y me piden que deje un comentario!
Tengo la piel de gallina y se me pianta un lagrimon!
Muchachos..son excepcionales en lo que hacen, GRACIAS!
 Adrian Martinez
09/05/2014 a las 15:48
Me gustan mucho las historias que juegan y burlan al tiempo de alguna manera. Tienen otro sabor.
 Interior
09/05/2014 a las 13:39
Menos mal que te tocó a esta edad, me imagino que si lo tenias a Altuna de imagen paternal en la adolescencia quedaría feo cascarse con el trabajo de papá....
 Angelito de cornisa
09/05/2014 a las 12:17
Querido Jorge, o "Gordo de mierda" -sé que no soy el Sr. Basilis, pero me salió del alma ese alias suyo ... y espero poder explicarle por qué en un par de párrafos.

Si bien yo leo esto hoy 9 de mayo, ud. lo escribió ayer, 8 de mayo, el día en que en 1946 nació mi viejo.

Mi viejo, con quien no hablé o ví partidos de San Lorenzo -porque no soy de ese sub género femenino al que le gusta el fútbol- pero que sí me hizo ser fanática de los deportes estéticamente bellos como el patín artístico -el que practiqué disfrutándolo durante 12 años-, de escuchar música siempre con curiosidad y me legó su inteligencia lógica, que contribuyó a que mi título de grado sea Ingeniera en Alimentos y no Licenciada en Relaciones Internacionales.

Mi viejo, con quien la relación fue difícil desde mis 15 años, y que dejó el mundo de los vivos mientras yo estaba realizando -a mis iniciáticos 24 años- una fundante experiencia laboral en Francia.

Mi viejo, por el que tuve que hacer muchas sesiones de terapia y por el que tuve muchos episodios de "Gaussian Blur" y con el que me terminé de reconciliar hace no mucho.

Por eso, Sr. "Gordo de mierda", me pregunto yo: ¿qué alineación de cuerpos celestes hace que ud. escriba sobre su relación paternal con el Señor Altuna y que postee además ese bellísimo cuento Gráfico, eh???

Y ud. me va a contestar: ¿quién sabe, o qué se yo?

Y yo sólo podré decirte, Hernán: GRACIAS!!!
 NikoDeBruno
09/05/2014 a las 11:03
Yo me he guardado varias, una mejor que otra, están en la casa de la mujer que siempre va a estar conmigo.
 Adriana Krause
09/05/2014 a las 10:29
WOW! o sea, WOW! Impresionante! Amo a Altuna desde que lo descubrí leyendo a escondidas SexHumor! Me pasa con muy pocos que miro los cuadritos en todo su detalle y despacito para que no se termine tan rápido!
Como siempre, sublime. Gracias!
09/05/2014 a las 09:57
Y si los de clarin no te dejan, ¿algún generoso que las tenga las podria escanear y subir y dejar aca el link?
Pago en milanesas doble rebozado, envio a todo el mundo free shipping.
   edu
09/05/2014 a las 08:19
preciosa. me gustó mucho la historia (es una manera de decirlo) y me pareció muy linda la estructura. me sumo al voto por leer las demás. ¿no deberían preparar un libro de editorial orsai con ellas? ¿o los tiene clarín agarrado por los huevos?
 Rubén
09/05/2014 a las 05:26
Buenísimo, espectacular, me conmovió cada escena. Gracias!
 Jose Daniel Antonio Vilata
09/05/2014 a las 04:23
muy hermoso esto, felicitaciones por crear algo tan bueno
 fede o
09/05/2014 a las 04:07
Qué lindo, hernán! Excelente
09/05/2014 a las 03:36
Exlente :), me ha commovido, Má he vuelto!!!
09/05/2014 a las 03:08
Pri
09/05/2014 a las 03:03
Buenísima, y qué triste se me hace ver como pasa la vida
 marina sorroche
09/05/2014 a las 02:34
simplemente hermoso mi querido Hernan
 Gaston Picard
09/05/2014 a las 02:17
Qué linda forma de contar la historia... hermosa...
 Willy
09/05/2014 a las 01:47
Gordo, me hicieron lagrimear. Muy, muy bueno.
 El Toro
09/05/2014 a las 01:04
Estaba mirando los bocetos de Altuna en Orsai, pasa mi mujer y me dice " Que haces mirando minas en bolas"?!
Le digo- Gracias a este tipo estoy con vos.. yo leía en el Clarín al Nene Montanaro. Vos sos igual a las mujeres que dibuja Horacio!!"
Las miró, sonrió y se fue con esa sonrisa grande en su boca.
Posta que es TODO verdad!!
Gracias Horacio por tanta magia!!
09/05/2014 a las 01:14
clap clap clap! de pie!!!!
maestro!!!!
09/05/2014 a las 00:57
viejo, dejensé de joder...esto es lo suyo, vuestro o como corno se diga..
Es genial como se las arreglan para NUNCA dejar de sorprendernos.
Un abrazo para los dos.
No paren, sigan sigan!!!
 Miguel Ary
09/05/2014 a las 00:54
Muy buena...
09/05/2014 a las 00:38
La ansiedad ya era ansiolítica! Excelente Hernan...
  Una ET en España
09/05/2014 a las 00:37
Recién me entero de que Altuna vive en Sitges ¡¡y desde el 82!! (wiki)
Y sí, tener dos padres de los que aprender, escuchar y aprender es toda una yapa que te da la vida, como este cuento super emotivo y que me ha encantado
 Jose Ignacio Carranza
09/05/2014 a las 00:25
Ufff, es todo lo que me sale....
09/05/2014 a las 00:15
excelente !!!
gotas de lagrimas encontraron el teclado...
09/05/2014 a las 00:14
Qué loco que hoy publiques este post y que lo haya tenido tan presente a Horacio durante todo el día y haya pensado que lindo fue conocerlo acá, y sentir tanto cariño por él.
Y que se cumplan dos años de la partida de Caloi y él lo haya recordado y unos cuantos más también. Gracias por haber creado semejantes lazos invisibles. Abrazo para todos.
08/05/2014 a las 23:58
Excelente historia!!!

Me trae a la memoria dos obras muy buenas. La película "El curioso caso de Benjamin Button" y el libro "El abuelo que saltó por la ventana y se largó" de Jonas Jonasson.

La película seguramente la vieron muchos. La novela es sumamente recomendable.
13/05/2014 a las 10:35
A mi me recordó el texto atribuido a Quino de la vida a revés, donde naceriamos viejos, transcurriría la vida hacia la juventud y la infancia hasta la muerte que nos encontraria fundidos en un eterno orgasmo.
13/05/2014 a las 10:35
A mi me recordó el texto atribuido a Quino de la vida a revés, donde naceriamos viejos, transcurriría la vida hacia la juventud y la infancia hasta la muerte que nos encontraria fundidos en un eterno orgasmo.
13/05/2014 a las 10:35
A mi me recordó el texto atribuido a Quino de la vida a revés, donde naceriamos viejos, transcurriría la vida hacia la juventud y la infancia hasta la muerte que nos encontraria fundidos en un eterno orgasmo.
13/05/2014 a las 11:55
Perdon, no se que paso.
Estaba en un lugar con poca cobertura y debo haber dado varias veces a responder.
14/05/2014 a las 00:05
comprá mas chocolate la proxima!!!
 MALICIA
08/05/2014 a las 23:53
Hermoso y emocionante... mi papá un anciano del 30 el último año caminó perdido en un alzheimer... ojalá haya paseado como Bautista Osorio.. Gracias Hernán y Horacio.
  Maxi en Bermudas
08/05/2014 a las 23:39
Gracias Hernan! Se pueden compartir las otras entregas de la serie? La Viva no me llega tan lejos. Saludos.
08/05/2014 a las 23:34
muchas gracias por compartir, tanto la experiencia personal como la historieta ¡cuanta sana envidia que despertás, Hernán querido! quien pudiera tener semejante aliado de sobremesa
08/05/2014 a las 23:32
Tremendo comic. No podría haber salido mejor en otro formato (lease cuento, cortometraje, etc...)
08/05/2014 a las 23:28
Lindo texto y hermosa historieta. Ya saben que van a hacer los próximos años tontos? :)
08/05/2014 a las 23:27
Hermoso paseo
 Juanma
08/05/2014 a las 23:16
VOLVE ORSAI!
 Luiggi
08/05/2014 a las 23:14
Que bella historia, con sabor amargo y suspiros al final, sabiendo de antemano el final, no se puede evitar que la humedad de los ojos se deposite en un monton de hojas del escritorio y disimular delante de los compañeros de trabajo.
Excelente
 Maria
08/05/2014 a las 23:12
snif.
 Claudio
08/05/2014 a las 23:07
Me dejaste lagrimeando, sentado frente a la computadora del laburo, con un nudo en la boca del estómago... EXCEPCIONAL
08/05/2014 a las 23:07
Gran cómic! Una gran estructura!
 Fabiola López Barbero
08/05/2014 a las 23:03
Hermoso... :D
  mafaldita
08/05/2014 a las 23:03
Que hermoso q te pase eso!! tenes razon... es dificil...
08/05/2014 a las 23:02
vamo vamoooo! hermoso...
 amishqui
08/05/2014 a las 22:59
Tremendo
 Lau
08/05/2014 a las 22:59
Me encantó, ¿no se podrán ver las otras? Gracias.
 Randal
08/05/2014 a las 22:58
Gracias. No lo había leído. Están los otros en algún lado? Digo, para ver mujeres Altuna, humor, y sacarme este puchero medio marmota que me quedó...
 Gonzalo Romero
08/05/2014 a las 22:58
Que el lagrimón no caiga en el teclado!
08/05/2014 a las 22:58
Hablaron de Mostaza?
08/05/2014 a las 22:55
Qué hermoso...
 Pepe
08/05/2014 a las 22:54
Solo entro para decir que la historieta está DE LA PUTA MADRE !!!
08/05/2014 a las 22:51
excelente la historieta, que bello ser humano es ese Horacio
08/05/2014 a las 22:51
Por culpa tuya y de Horacio tengo en casa guardadas 12 Vivas (13 en verdad con la de la entrevista previa)... :)
 Gabriel El Vasco
09/05/2014 a las 04:56
No fui el único... me falta la primer historieta y a diferencia tuya sólo guarde los dibujos. Ahora también puedo conservar el archivo.
08/05/2014 a las 22:44
Hola, Hernan!
 Ricardo Marino
08/05/2014 a las 22:44
Top ten?
 Burt Munro
08/05/2014 a las 22:42
La puta madre!
 Lucho
08/05/2014 a las 22:40
Genio Horacio
08/05/2014 a las 22:37
Casi!
08/05/2014 a las 22:50
...casi me lloro todo, primero por el texto de Hernán y después por la historia que armaron los dos ¡Grandes! Se los extraña por el Bar. También se lo extraña al Bar.
08/05/2014 a las 22:51
El bar... sniff.
 moriman
08/05/2014 a las 22:37
Top 5
 Miguel Palacio
08/05/2014 a las 22:34
Pri