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Vejez
martes 5 de enero, 2016

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martes 5 de enero, 2016

Triste, sin sal y libre de humo

   

A finales del año 2015 yo tenía sobrepeso, fumaba como un sapo y estaba a punto de cumplir cuarenta y cinco años; es decir, tenía la edad exacta en la que se infartan los fumadores gordos y se mueren de camino al hospital. Tampoco hacía ejercicio físico; solamente caminaba tres o cuatro pasos cuando me ponían la comida rica un poco más lejos de lo habitual. Era obvio que iba a tener un infarto muy bestia, y que me iba a morir bastante joven.

Pero por alguna razón me salvé. Hoy es enero de 2016 y sigo vivo; acá estoy. Nadie entiende por qué.

Hasta hace unos días mi vida era inconsciente y maravillosa. Ahora tengo que tomar siete pastillas cuando me despierto, tengo que ver doctores y hablar con ellos (nunca había visto a ninguno de cerca), tengo que caminar cuarenta minutos al día, y sobre todo: tengo que escribir sin fumar. Es lo más triste que le puede pasar a un escritor que fuma.

A este texto tengo que entregarlo en unas horas (*). Son alrededor de mil doscientas palabras y no estoy acostumbrado a semejante presión. Desde que tengo memoria escribo y fumo al mismo tiempo, como si las dos actividades fueran una sola. Yo no sé qué me podrá salir ahora de los dedos; seguramente me saldrá una mierda horrible de autoayuda.

Por lo que sé, los escritores que dejan de fumar, o los que viajan de repente a la India, o los que empiezan a creer que su vida se está enderezando, se convierten en imbéciles sin remedio. Por eso aprovecho este párrafo para pedirle disculpas a mi editor y a los lectores.

Al primero le digo que si no me paga las próximas colaboraciones lo voy a entender perfectamente. A los segundos, que si escapan de esta página y no vuelven nunca más en la vida me parece perfecto. Yo haría lo mismo, porque no me gusta leer a escritores como el que voy a empezar a ser.

Para mí, que soy hijo de los malos hábitos, escribir sin fumar es como andar en bicicleta sin manos. No es imposible hacerlo (de hecho tarde o temprano se logra), pero te das cuenta enseguida de que no vas nunca a donde se te antoja, sino a donde te llevan las ruedas.

La bicicleta va sola, no la podés manejar. Y además, ¿para qué intentarlo? Ir en bicicleta debería ser una aventura, no una acrobacia. Del mismo modo que escribir debería ser un destino, y no un malabar de circo.

Esto que estoy escribiendo, sin fumar, es malabarismo.

Hasta ayer, cuando escribía y fumaba, yo era feliz. El cerebro me dibujaba una parábola de nicotina que se esparcía en la mesa con placer. Yo me acomodaba en ese colchón de humo y después, con alegría, soltaba mis ideas y mis argumentos.

Antes de prender el cigarro todo es precalentamiento. Antes de fumar se puede decidir el tema de la historia, se pueden acomodar los lápices del escritorio, se puede elegir el tipo de letra, se puede ver porno diciendo que es un modo de relajarse, se puede anotar algo en una libreta para que dé la sensación de que uno es todavía analógico.

Se pueden hacer muchas cosas antes de fumar. Pero el cerebro sabe que son preliminares. La historia empieza, siempre, cuando el fuego te explota en la garganta. Antes no.

Y aunque sé todo esto, hoy tengo que escribir esta columna sin una sola pitada, porque el doctor que me salvó la vida me dijo que si vuelvo a ponerle sal a los almuerzos, o que si fumo un cigarro más, me caigo redondo en la calle y me muero como un miserable y ya no hay nadie que me pueda salvar.

Yo no sé si los médicos dicen esto para asustarte (es muy probable), pero el infarto que tuve fue bastante real y la malla de metal que me pusieron en el corazón no es de mentira, porque me salió carísima. También todos los chequeos.

De hecho, lo que más odio de lo que me pasó fue perder ese invicto. Llevaba cuarenta años sin entrar a una consulta médica (la última vez fue para que me quitaran las amígdalas, yo tenía cuatro años). Mi cuerpo no conocía los diagnósticos ni los chequeos.

Después del infarto, cuando lograron reanimarme, me preguntaron si yo era hipertenso, quisieron saber si era diabético, me consultaron sobre mi colesterol. Y a todo yo respondí lo mismo: «No tengo la menor idea porque nunca fui al doctor». Y se lo decía con orgullo, en sus propias batas blancas.

Hasta la semana pasada, ir al médico era para mí una superstición. ¿Para qué sacar turno, si era obvio que me iban a encontrar todos los males del mundo? Ir al médico era lo mismo que comprar todos los números de la lotería del cáncer.

Iba a entrar inmortal a la salita de espera, y después iba a salir con la certeza de la muerte en la espalda. ¿Para qué hacerse mala sangre? Preferí siempre que la muerte me llegara de imprevisto. Los médicos lo único que hacen es ponerte la segunda fecha en la Wikipedia.

Pero entonces pasó lo del mes pasado, en Montevideo. Primero me comí un chivito con mucha grasa en La Rambla, regado con cerveza Pilsen, y de sobremesa me pedí un café con crema y me prendí un porro, porque en Uruguay está permitido el porro. Fue mi último almuerzo feliz, aunque yo no lo sabía. Comí, fumé y bebí con alegría y una hora más tarde me empecé a morir.

Pero hoy no voy a contar esa anécdota (la dejo para la semana que viene, porque es muy divertida: hay patrulleros, hay sirenas...). Hoy solamente diré que cuando los doctores uruguayos me salvaron, cuando nací de nuevo en Montevideo, lo primero que supe es que no podría volver a comer chivito, ni a meterme a la boca cosas con sal, ni podría volver a aspirar las virtudes del tabaco mientras escribo.

Desde hoy, soy como esos pintores que pierden los brazos y empiezan a dibujar con los pies. Nunca serán los mismo cuadros, pero la gente los comprará para Navidad, y todos dirán: «Pobre muchacho, qué mal dibuja con los pies, pero cuánta voluntad que le está poniendo a su vida de mierda». Eso dirá la gente.

En el momento en que me infarté supe que, si no me moría, lo próximo que iba a escribir sería un texto triste y sin gracia, un texto libre de humo como los bares de este siglo. Y acá estoy: se los dejo caliente, sin corregir, para sacármelo de encima y poder seguir con mi vida sin sal.

(*) NOTA AL PIE

Este texto se publicó el domingo 3 de enero en la revista dominical del diario El Mundo (de Madrid) y es, efectivamente, lo primero que escribo en la vida sin fumar. Lamento la falta de ritmo del relato, pero miren qué lindo el dibujo que le pusieron.



Los relatos para las revistas se entregan con catorce días de antelación (para que el ilustrador pueda trabajar, etcétera) es decir que escribí mi primer texto sin humo el 20 de diciembre. Ahora es 5 de enero y ya entregué a El Mundo dos capítulos más sobre mi infarto, que ustedes podrán leer los próximos domingos en el periódico, o los martes acá mismo. Por suerte el ritmo narrativo mejora un poco.

Además de fumar, una de las prohibiciones médicas de los infartos es que no se puede viajar en avión durante una temporada. Por lo tanto sigo en Buenos Aires, y con muchas ganas de quedarme un tiempo largo. Estoy buscando algo para alquilar en Colegiales, Coghlan o zonas aledañas. Puedo ir a ver casas todos los días porque estoy al pedo. Si alguien está leyendo y tiene una casita con patio en alquiler, que me avise por correo a casciari@gmail.com con los detalles.

Por lo demás, tengo la idea de soltar la mano con textos cortos acá en el blog, así que es posible que me vean publicar seguido desde ahora. Si consigo casa rápido les aviso también por acá y hacemos una fiesta. Ustedes fuman, comen y se drogan. Yo los miro.

Hernán Casciari
martes 5 de enero, 2016


Triste, sin sal y libre de humo

por Hernán Casciari

A finales del año 2015 yo tenía sobrepeso, fumaba como un sapo y estaba a punto de cumplir cuarenta y cinco años; es decir, tenía la edad exacta en la que se infartan los fumadores gordos y se mueren de camino al hospital. Tampoco hacía ejercicio físico; solamente caminaba tres o cuatro pasos cuando me ponían la comida rica un poco más lejos de lo habitual. Era obvio que iba a tener un infarto muy bestia, y que me iba a morir bastante joven.

Pero por alguna razón me salvé. Hoy es enero de 2016 y sigo vivo; acá estoy. Nadie entiende por qué.

Hasta hace unos días mi vida era inconsciente y maravillosa. Ahora tengo que tomar siete pastillas cuando me despierto, tengo que ver doctores y hablar con ellos (nunca había visto a ninguno de cerca), tengo que caminar cuarenta minutos al día, y sobre todo: tengo que escribir sin fumar. Es lo más triste que le puede pasar a un escritor que fuma.

A este texto tengo que entregarlo en unas horas (*). Son alrededor de mil doscientas palabras y no estoy acostumbrado a semejante presión. Desde que tengo memoria escribo y fumo al mismo tiempo, como si las dos actividades fueran una sola. Yo no sé qué me podrá salir ahora de los dedos; seguramente me saldrá una mierda horrible de autoayuda.

Por lo que sé, los escritores que dejan de fumar, o los que viajan de repente a la India, o los que empiezan a creer que su vida se está enderezando, se convierten en imbéciles sin remedio. Por eso aprovecho este párrafo para pedirle disculpas a mi editor y a los lectores.

Al primero le digo que si no me paga las próximas colaboraciones lo voy a entender perfectamente. A los segundos, que si escapan de esta página y no vuelven nunca más en la vida me parece perfecto. Yo haría lo mismo, porque no me gusta leer a escritores como el que voy a empezar a ser.

Para mí, que soy hijo de los malos hábitos, escribir sin fumar es como andar en bicicleta sin manos. No es imposible hacerlo (de hecho tarde o temprano se logra), pero te das cuenta enseguida de que no vas nunca a donde se te antoja, sino a donde te llevan las ruedas.

La bicicleta va sola, no la podés manejar. Y además, ¿para qué intentarlo? Ir en bicicleta debería ser una aventura, no una acrobacia. Del mismo modo que escribir debería ser un destino, y no un malabar de circo.

Esto que estoy escribiendo, sin fumar, es malabarismo.

Hasta ayer, cuando escribía y fumaba, yo era feliz. El cerebro me dibujaba una parábola de nicotina que se esparcía en la mesa con placer. Yo me acomodaba en ese colchón de humo y después, con alegría, soltaba mis ideas y mis argumentos.

Antes de prender el cigarro todo es precalentamiento. Antes de fumar se puede decidir el tema de la historia, se pueden acomodar los lápices del escritorio, se puede elegir el tipo de letra, se puede ver porno diciendo que es un modo de relajarse, se puede anotar algo en una libreta para que dé la sensación de que uno es todavía analógico.

Se pueden hacer muchas cosas antes de fumar. Pero el cerebro sabe que son preliminares. La historia empieza, siempre, cuando el fuego te explota en la garganta. Antes no.

Y aunque sé todo esto, hoy tengo que escribir esta columna sin una sola pitada, porque el doctor que me salvó la vida me dijo que si vuelvo a ponerle sal a los almuerzos, o que si fumo un cigarro más, me caigo redondo en la calle y me muero como un miserable y ya no hay nadie que me pueda salvar.

Yo no sé si los médicos dicen esto para asustarte (es muy probable), pero el infarto que tuve fue bastante real y la malla de metal que me pusieron en el corazón no es de mentira, porque me salió carísima. También todos los chequeos.

De hecho, lo que más odio de lo que me pasó fue perder ese invicto. Llevaba cuarenta años sin entrar a una consulta médica (la última vez fue para que me quitaran las amígdalas, yo tenía cuatro años). Mi cuerpo no conocía los diagnósticos ni los chequeos.

Después del infarto, cuando lograron reanimarme, me preguntaron si yo era hipertenso, quisieron saber si era diabético, me consultaron sobre mi colesterol. Y a todo yo respondí lo mismo: «No tengo la menor idea porque nunca fui al doctor». Y se lo decía con orgullo, en sus propias batas blancas.

Hasta la semana pasada, ir al médico era para mí una superstición. ¿Para qué sacar turno, si era obvio que me iban a encontrar todos los males del mundo? Ir al médico era lo mismo que comprar todos los números de la lotería del cáncer.

Iba a entrar inmortal a la salita de espera, y después iba a salir con la certeza de la muerte en la espalda. ¿Para qué hacerse mala sangre? Preferí siempre que la muerte me llegara de imprevisto. Los médicos lo único que hacen es ponerte la segunda fecha en la Wikipedia.

Pero entonces pasó lo del mes pasado, en Montevideo. Primero me comí un chivito con mucha grasa en La Rambla, regado con cerveza Pilsen, y de sobremesa me pedí un café con crema y me prendí un porro, porque en Uruguay está permitido el porro. Fue mi último almuerzo feliz, aunque yo no lo sabía. Comí, fumé y bebí con alegría y una hora más tarde me empecé a morir.

Pero hoy no voy a contar esa anécdota (la dejo para la semana que viene, porque es muy divertida: hay patrulleros, hay sirenas...). Hoy solamente diré que cuando los doctores uruguayos me salvaron, cuando nací de nuevo en Montevideo, lo primero que supe es que no podría volver a comer chivito, ni a meterme a la boca cosas con sal, ni podría volver a aspirar las virtudes del tabaco mientras escribo.

Desde hoy, soy como esos pintores que pierden los brazos y empiezan a dibujar con los pies. Nunca serán los mismo cuadros, pero la gente los comprará para Navidad, y todos dirán: «Pobre muchacho, qué mal dibuja con los pies, pero cuánta voluntad que le está poniendo a su vida de mierda». Eso dirá la gente.

En el momento en que me infarté supe que, si no me moría, lo próximo que iba a escribir sería un texto triste y sin gracia, un texto libre de humo como los bares de este siglo. Y acá estoy: se los dejo caliente, sin corregir, para sacármelo de encima y poder seguir con mi vida sin sal.

(*) NOTA AL PIE

Este texto se publicó el domingo 3 de enero en la revista dominical del diario El Mundo (de Madrid) y es, efectivamente, lo primero que escribo en la vida sin fumar. Lamento la falta de ritmo del relato, pero miren qué lindo el dibujo que le pusieron.



Los relatos para las revistas se entregan con catorce días de antelación (para que el ilustrador pueda trabajar, etcétera) es decir que escribí mi primer texto sin humo el 20 de diciembre. Ahora es 5 de enero y ya entregué a El Mundo dos capítulos más sobre mi infarto, que ustedes podrán leer los próximos domingos en el periódico, o los martes acá mismo. Por suerte el ritmo narrativo mejora un poco.

Además de fumar, una de las prohibiciones médicas de los infartos es que no se puede viajar en avión durante una temporada. Por lo tanto sigo en Buenos Aires, y con muchas ganas de quedarme un tiempo largo. Estoy buscando algo para alquilar en Colegiales, Coghlan o zonas aledañas. Puedo ir a ver casas todos los días porque estoy al pedo. Si alguien está leyendo y tiene una casita con patio en alquiler, que me avise por correo a casciari@gmail.com con los detalles.

Por lo demás, tengo la idea de soltar la mano con textos cortos acá en el blog, así que es posible que me vean publicar seguido desde ahora. Si consigo casa rápido les aviso también por acá y hacemos una fiesta. Ustedes fuman, comen y se drogan. Yo los miro.

Hernán Casciari
martes 5 de enero, 2016


Podés ver a Hernán Casciari en el teatro


01/02/2017 a las 10:18
Conozco a un hombre que pasó por una situación similar. Pesaba 120 Kg y fumaba. Le dio un infarto y le tuvieron que operar, hoy día lleva un marca pasos. A raíz de ahí, comenzó a cuidar la comida, dejó de fumar y a hacer deporte. Perdió mucho peso. Hoy día está mucho mejor de salud y disfruta de la vida. Es muy importante cuidarse siempre, no hay que esperar a que pase algo para darse cuenta de la importancia de llevar una vida saludable y equilibrada. El componente físico es importante, pero también el psicológico.
 SOFIA SANCHEZ MARINOSCI
17/02/2016 a las 16:30
Gordo:

Soy muy paja y sinceramente me importa 3 carajos ser la primera, novena o la centésimo cuarta persona que comenta en el blog. Tengo la manía de no darle bola al mail que me avisa que nos has regalado otro nuevo texto. Sé que están ahí, los dejo como no leídos, los hago desear. Me aguanto. Acumulo 3, 4 o 5 y después me doy un mini panzazo Casciaresco.
Ahora que leí este, tenía la necesidad de comentar algo con lo que veo coincidimos varios/as… casi te cagás muriendo en Montevideo (cuando me enteré el año pasado, deduje que fue por todo lo mismo que contaste. Aunque le hubiera sumado gula de fainá en La Pasiva) Y fue en esa misma ciudad, por la que compartimos amor enfermo, donde te salvaron la vida. Ergo, “volviste a nacer” como le gusta decir a muchos.
Sentite orgulloso, desde el 06/12/2015 sos, también, Uruguayo.

Que pase bien y gracias por no morirte. Gracias!
  Norma Musso
16/02/2016 a las 14:57
Es martes 16, son casi las 3 de la tarde en Italia, abro el blog y todavia no aparecio nada. Me doy una vuelta para leer tus anteriores y me releì este. Sos extraordinario, me lo disfrutè màs aùn que la primera vez. Te queremos mucho, Jorgito, no comas sal, no fumes, atenete a la puta dieta. Quièn te quita lo bailado durante tus cuarenta y pico? Cuidate, ya vendràn momentos mejores en que puedas darte un gustito de vez en cuando, es cuestiòn de tiempo. Un abrazo.
 Rut azerrad
10/02/2016 a las 20:32
De eso se trata la vida ... de ir madurando y disfrutando del sabor genuino de la vida, con un poco de lágrimas que limpia el alma y superando los miedos que se esconden detrás del humo... digo no
 Chiky Sosa
05/02/2016 a las 17:11
Leer esto fumando un cigarrillo es algo así como leer "reportaje al pie del patíbulo" caminando por la calle.
04/02/2016 a las 17:13
¿una premonición?


05/07/2014 a las 01:57

Humilde Apólogo Chino
.
El monje, al costado de la aguada, espera pasivo se asiente la hojarasca turbia que se ha removido del fondo por el despegue de un ave. Cuando se aclare el agua, la recogerá limpia en un cuenco. Tiene sed, pero no se impacienta porque sabe que si aguarda lo suficiente conseguirá beberla trasparente y fresca. Para evitar la ansiedad piensa en un futuro muy lejano; en cómo podrían actuar los hombres y concluye que el transcurso del tiempo no cambia el espíritu. Piensa a continuación que si pudiese, enviaría hacia el futuro mensajeros para que acudan y encuentren a hombres sufrientes y les enseñen los tres senderos del Noble Camino. Enviaría un mensajero por cada sendero, y aquellos hombres sufrientes que los recibiesen comprendiendo sus mensajes de sabiduría, podrían evitar el sufrimiento. Luego el maestro, que ha dejado pasar el tiempo necesario sin hacer nada, recoge agua y la sorbe calmadamente. Comienza después su meditación profunda.

Un hombre obseso y compulsivo se prepara para ver la final del mundial de fútbol del año 2014; se enfrentan los seleccionados de Brasil, y Argentina. El hombre ha perdido el control de sí mismo, deteriorado por los nervios; ha estado fumando sin descanso desde horas tempranas; sus excedidos hábitos se encuentran propasados y sólo desea ver la confrontación. El resto, todo lo que ocurre a su alrededor, ha perdido su sentido e importancia.

Llega la hora; son los instantes previos y el hombre estira las piernas tratando de relajarse un poco, pero se sobresalta porque escucha que golpean a la puerta. Controla desde su teléfono celular la entrada, a través de un sistema de cámaras; ve que es su vecino con una taza en la mano y que espera a ser atendido.

“Es el puto de al lado, a pedir azúcar; sólo a él se le ocurre venir ahora que está por empezar el partido; no pienso levantarme” Enciende otro cigarrillo mientras escucha los solemnes himnos que le agregan presión al encuentro y continúa mirando por el celular para ver qué hace el inoportuno. Al cabo de unos minutos el joven se retira. Las tribunas aplauden la finalización de las canciones patrias y el árbitro ya está en el centro de la cancha con la pelota debajo del brazo y cumple el protocolo con los capitanes. El obseso ha cerrado los ojos porque siente una molestia en las sienes, una presión constante y un zumbido. Sorpresivamente vuelve a sonar el timbre; el hombre piensa irritado que ha regresado el vecino y por el mismo sistema constata que no es él, sino una mujer mayor a quien no reconoce.

“¡Pero a esta vieja qué le pasa!” chilla en voz baja mientras sofoca, para no ser escuchado, un grito porque al mover nomás Brasil, con un pase largo, llega al borde del área grande y dispara, por suerte, muy alto por sobre el travesaño. Presiona nuevamente el timbre la señora mayor que, con una libreta en las manos y cara paciente, se acomoda con un gesto automático un simpático sombrerito que parece caerse hacia un lado. El obseso ahora baja del todo el volumen y aprisionado en el silencio forzado, para que no lo escuche, ni se mueve mientras mira cómo avanza la ágil delantera brasileira que es contenida por la defensa argentina rechazando afuera. Aprovecha el momento para mirar por el celular qué ocurre en la puerta y ve con alegría cómo la viejita se toma del pasamano para bajar la escalera que conduce afuera. Abre el obseso un nuevo paquete y enciende otro cigarrillo mientras que al entrar en el baño para aliviar la vejiga ve al paso por el espejo, su cara vivamente enrojecida y sus ojos excesivamente saltados.

El temible tridente argentino, promediando el primer tiempo, en una jugada fría, precisa, e irremediablemente insalvable para la defensa contraria; como si se tratase de un letal avance en el tablero, de dama y caballo flanqueados de amenazantes peones, sobrepasa todas las defensas y queda frente al arquero que con un movimiento agónico, desesperado, alcanza a salvar el arco evitando que ingrese el balón raspándolo apenas con la punta del botín pero, antes que puedan reponerse los brasileros ven al seguir con la vista el recorrido de la pelota, que han descuidado la diagonal derecha por donde a toda marcha viene cruzando el flaco alfil, que toma el esférico de lleno con el empeine y le descarga toda la fuerza de la carrera para dirigirlo con colosal potencia contra el arco. No alcanzan a escuchar el chasquido seco del cuero contra la red porque lo tapa el estruendo de medio estadio que de pie y a los saltos grita con tanta fuerza el gol, que poco más derrumban el Cristo Corcovado.

Pero el obseso, pese a que la TV ahora está alta, lo escucha apenas, muy bajo y lejano, porque todo lo tapa el zumbido que se ha vuelto ensordecedor y aturde su cabeza, la cual ha quedado de lado sobre la alfombra que absorbe un poco de la copiosa saliva, y también como una baba, que salen con desgracia de su boca.

No puede asimismo escuchar que nuevamente, suena el timbre de la puerta. Es la tercera visita del día, la que tampoco podrá atender; por fuerza mayor ahora.

El hombre, ya entrado en años, con anteojos de cristales trasparentes y marco negro, en mangas cortas de una camisa blanca que en el borde del bolsillo lleva un plástico con una identificación, se retira luego de haber intentado dos veces sin éxito que lo atiendan. En el pasillo se cruza con otro hombre, de mediana edad, quien al verlo partir, le consulta si lo han atendido.

—No —dice el hombre de anteojos— Quizás no haya nadie.

—No creo —contesta el más joven— ¿A quién busca?

—A nadie en especial; traigo un mensaje para comunicar, pero pasaré luego.

El recién llegado parado frente a la puerta, golpea con los nudillos.

—Soy yo Gordo—dice— Abrime.

Se queda esperando en la puerta mientras advierte que le ha parecido familiar el rostro. “Me cago piensa, ¿no se parecía al gordo?"

Fernandez
  Capitan Beto
19/01/2016 a las 22:47
Leí esto 15 días tarde por que estuve internado, no tuve un infarto pero si me pusieron un marcapaso para evitarlo, y también fue mas o menos lo mismo, tuve que empezar a ver médicos cuando no recordaba ni cuál era su función social.
17/01/2016 a las 13:50
casciari! que bajón... enterrado en letras quedaste... pero aunque no lo estés buscando, mirale los lados buenos:

con lo que vas a ahorrar en puchos... vas a poder alquilarte unos metros cuadrados más de patio en esa puta ciudad.
vas a festejar dos cumpleaños y en la wikipedia podés decir que sos argentino Y uruguayo, chupate esa Gardel.
nadie te va a hinchar las bolas si te olvidaste de ponerle sal a los fideos por fumón,
y podés saltarte la fila de los aeropuertos alegando que sos enfermo cardíaco y que tenés un alambre de gallinero en el cuore que te impide quedarte parado mucho tiempo...

feliz cumpleaños gordo, y festejá con mucha chocolatada como hacías en mercedes de chico.
15/01/2016 a las 13:14
Tengo casi 50 años. Nunca fumé en mi vida (una pitada a un cigarro de mi viejo a los 8 años me anestesió para toda la existencia).

Nunca deseé fumar. Hasta hoy.

Leí "La historia empieza, siempre, cuando el fuego te explota en la garganta." y pasaré lo que resta de mi vida esforzándome para no empezar a fumar.
 silvana costas
15/01/2016 a las 01:39
ME ENTERÉ DE LA EXISTENCIA DE LA PÁGINA AL ESCUCHAR LA NOTA DE RADIO DEL PLATA DEL 13/01/16.
EXCELENTE!
GRACIAS!
CUIDATE HERMÁN!
 vale valeria
14/01/2016 a las 03:49
Ay esos fumadores favoritos! Cortázar, Soriano; fuman en todos los cuentos! no fumé durante mi embarazo y lactancia y tampoco escribí.
aquí les dejo un pequeño escrito que una vez se me ocurrió

EL PREMIO DE PERJUDICAR MI SALUD
15 de julio de 2010 a las 23:32
Sabemos que fumar nos hace mal. Los médicos dicen del cáncer y nuestros abuelos lo tuvieron. Las revistas dicen de la piel y nosotras lo padecemos. Nos duele un poco la vida aun cuando no fumamos. Y nos duele cuando lo hacemos; raspa un poco la garganta, seca la boca, parte los labios.
Están caros y nos da culpa. Sabemos que la suma del precio de todos ellos no nos conviene. Sabemos las otras cosas que podríamos, y de lo innecesario para el desarrollo de la vida. Lo sabemos bien de lujo y no nos sorprende el pobre que fuma.
Nos da asco el olor que todos dicen da asco: en la ropa y desde la boca, pero fumamos y disfrutamos. El paquete lleno, cuando lo prendemos, cada pitada y esa última que re supimos aprovechar.
Nos perjudica la salud, el futuro, algunas relaciones, la economía. Es un castigo. Y un castigo es lo opuesto a un premio. Los castigos y los premios se merecen. Es un castigo y un premio que merecemos.
El premio es la oportunidad de castigarnos un poco por la vida que no nos sale llevar. De dejarnos estar ante el constante intento y fracaso de estar.
El premio es esa libertad, ese cachito de libertad de que no importe… ni la salud, ni el futuro, ni algunas relaciones, ni la economía.
 aleja r
13/01/2016 a las 02:01
Y bueno, si tenía que pasar, con el diario del lunes, que suerte que pasó acá en Montevideo ... si volviste a nacer, fue en el lugar que te hubiera gustado de entrada, si recuerdo bien.
Capaz que uno se programa más de lo que cree?
Así que ahora te saludo de uruguaya a uruguayo recién nacido
Feliz de leerte, alivio de que esa máquina siga funcionando, ya no a carbón, será a vapor quizás?
Bienvenido compatriota.
 Guso
13/01/2016 a las 00:24
Gordo, el romance del pucho es un invento que nos vendió millis phorris junto a Hollywood y Humphrey Bogart. Se que suena a autoayuda pero la vida no es mad triste sin el pucho, ni el alcohol, ni el porro, ni nada. Podemos prescindir de todo, y lo sabes. Queres ritmo? Andate a villa Traful, llenate los ojos de cordillera y vas a ver como.solito pones quinta.
No.soy un alcoholico anónimo ni un evangelista ex adicto recuperado. Es mas, como puse freno a tiempo, todavia puedo darme algun gustito y hasta pisar un poco la banquina. Quizas la macana con vos fue que aceleraste a fondo todo el camino y por eso se te hizo mas corto, pero mira que culo que tenes que saliste andando y todavia tenés maquina para seguir andando. Probablemente no puedas volvér a las pistas, pero todavía podes andar, y eso ya es bastante.
Yo te via seguir leyendo.
 Darth Dam
12/01/2016 a las 18:26
Bienvenido al mundo de los brownies y las infusiones.
 Isa
11/01/2016 a las 19:31
Hola Hernán, con la nota de tu blog podés despertar lástima o una justificación idiota de la decadencia de tu producción, que no tiene que suceder como una ley ineludible porque no podés fumar.
Gordo, te he admirado siempre y he comprado la revista que me gustó y los libros. Hay mucha gente que te admira y te quiere y no es poca cosa en la vida, es un colchón que amortigua estos golpes.
Afortunadamente llegaste a los 45 sin haber ido a un médico hay mucha gente que no tiene esa suerte. Otra que sí la tiene y le da un ACV entonces no puede escribir más con pucho o sin pucho, ni puede hablar, ni puede caminar. Otra se muere por un infarto a los 45 o a cualquier edad.
No te la creas que no vas a poder escribir porque te falta el pucho, en una de esas estás necesitando un descanso y entonces te viene bien la excusa. Tenés derecho, después de semejante susto y tanto toqueteo médico, más las amansadoras en los hospitales, que te salvan pero te cambian la vida. Tomate todo el descanso que necesites y cuando recobres la confianza después de semejante golpe a la omnipotencia, volvé a escribir como siempre y sin pucho.
Con cariño. Isa
 vale valeria
14/01/2016 a las 03:52
que buen mensaje!
 Sil
11/01/2016 a las 17:14
¡Qué fortuna poder seguir disfrutando de tu ingenio y ritmo que siguen intactos! Siempre es un enorme placer leerte, es algo que se agradece con verdadero cariño y profunda admiración.
Besos y abrazo de oso!!!
 H. H
10/01/2016 a las 22:21
Yerba mala nunca muere.
 SANDRA VALDEMARIN
10/01/2016 a las 15:30
ABRAZOS HERNÁN...DESDE SAN FRANCISCO, CÓRDOBA...siempre nos hacé pensar y alegrás los días...
 jacke
10/01/2016 a las 04:45
Gordo, dejate de joder con eso de andar infartándote que yo disfruto mucho el leerte!!!
Todo es cuestión de costumbre, todo pasa... Beso enorme
 Lautaro Arias Romano
09/01/2016 a las 21:22
siempre podes tener un vaporizador cerca gordo
 Natu
09/01/2016 a las 14:59
Gordo:
Que cagada lo que te pasó, no digo lo del infarto, sino eso que te salvaron la vida...
Hubieses muerto como un héroe, todo un país te estaría llorando y para despedirte te habrían armado dos funerales: uno en Mercedes y otro en España.
Tus libros se hubiesen vendido de puta madre y este blog estaría lleno de visitas...
Pero en este mundo de mierda no te dejan ser un héroe.
Vas a terminar muriendo triste, sin pucho, sin porro, comiendo sin sal, con 100 kilos más, y escribiendo boludeces...

Fue bueno mientras duró.
Hasta siempre y suerte con los libros de auto ayuda.
PD: Claudio María Domínguez se está quedando sin ideas. Por ahí, aprovechando que ahora estás en Baires, podrías ir a verlo.
 arnaldo dominguez
08/01/2016 a las 22:24
tal cual....conozco esa sensación....lo peor es que crees que no se puede ....y es verdad....en fin.....podes vivir con eso ...o liquidarte.....
 Matias Fernandez
08/01/2016 a las 20:14
Ahora tendrías que escribir el relato de como no safaste del infarto y de lo contento que estas por no tener que cuidarte de la sal en las recetas y "adios a la hipoteca" como diria Zamba.
08/01/2016 a las 20:08
El tiempo pasa, y no solo, nos vamos poniendo tecnos...
te quiero mucho

("Nunca serán los mismoS cuadros, pero la gente los comprará para Navidad, y todos dirán:")
 Nico Z
08/01/2016 a las 18:33
Un dato que pasó desapercibido... ¡Los médicos Uruguayos hacen milagros! (aún siendo Uruguayos y el paciente Argentino).
Mamita... qué raro está el mundo...
Abrazo de nuevo.
08/01/2016 a las 18:12
y el anfitrion?
está haciendose controles o buscando casa?
08/01/2016 a las 15:41
Ánimo Hernán, algo bueno saldra de todo esto.
 Ignacio Palladino
08/01/2016 a las 14:57
Gordo, te quiero mucho!
 KEKO
08/01/2016 a las 12:29
Gordo!!
Que cagasssso!!!
Ahora, rómpela toda.
La magia está intacta.
Abrazo y a la fiesta VOY!
 Julio César Cuadros
08/01/2016 a las 03:28
Antes de los 45, 10 años antes yo era un gordo más gordo que los gordos que ven por ahí y fumaba, fumaba más que los fumadores que ven por ahi.
El infarto que me dio fue más fuerte que los infartos que ven por ahí y me sacaron de pedo, para explicarlo científicamente.
Tuve las mismas penas que vos los primeros días posteriores pero también ganas de vivir, más ganas de vivir de las que ven por ahí y me dispuse a cambiar.
Me saque un cacho de estómago, empecé a hacer actividad física y, sobre todo, a manejar mi relación con la comida de otra manera. No dejé de comer lo que me gusta, pero entendí que debía comer para sentir placer, relajado y no como válvula de escape. Entendí que las endorfinas del ejercicio satisfacen como un bombón o un alfajor pero menos que el Mantecol por lo que dejé los dos primeros y soy criterioso con el tercero.
Así fui acomodando las fichas y hoy, a los 42, que me acuesto a dormir hecho bolsa tras haberme fajado a 5 rounds en el gimnasio con un pibe de 22, me siento mejor. Mucho mejor que los que ven por ahí.
Ah! Y no digan nada, pero cada tanto fumo.
Abrazo!
08/01/2016 a las 02:44
Te calzó la vejez de un sarpazo cardíaco...¡contrale!

Mejórate y no te preocupes, que de seguro la mayoría te seguiremos comprando los cuadros...digo, leyendo lo que escribes.

Besotes desde un Caribe cada día más caluroso gracias al cambio climático.
 pichuco patane
08/01/2016 a las 02:23
gordo, lamento decirte que esto no se termina aca loco, vas a seguir escribiendo sin fumar ni comer chivitos con grasa ni tomando diez cervezas, porque sos escritor y la literatura nunca nos va abandonar, es como la pelicula esa que humprey decia: "siempre nos queda paris", bueno, siempre nos queda la literatura, lo se porque hace poco lei el ultimo libro de bukowsky "el capitan salio a comer y los marineros tomaron el barco" y el loco dice justo esto, y cualquiera puede mentir, pero como no le vamos a creer a Bukowsky? Un abrazo de Pichuco Patane.
 Agustín Maurin
07/01/2016 a las 18:21
Vos ya eras inmortal. Esto del infarto es como una especie de posgrado, entendés?
 Cristo
07/01/2016 a las 14:35
Ay Hernán, Hernán! Todavía no te toca, pero tampoco era para que saques todos los números.

Quiero ir a la fiesta!!!
 Christian Basoalto
07/01/2016 a las 13:21
Te escucho en la radio metro. Para ser sincero no te conocía. Y me sentí tan identificado con tu relato q me hice fan. Tengo 45 años y tengo sobrepeso y realmente me hiciste llorar porque aunque no tuve un infarto me agarró miedo mas teniendo un hijo de 6 meses. Gracias por este relato y aviso. No sé si te diste cuenta pero estas ayudando a abrir mentes. Se lo leí a mis hijos en voz alta y no pude terminar porque me puse a llorar.y otra vez gracias.
 Martin Z.
07/01/2016 a las 06:03
No hay mal que dure 100 años ni gordo que no se muera jaja. esperamos la historia del paramedico uruguayo con el termo abajo del brazo salvandote la vida. abrazo
07/01/2016 a las 05:17
"Al primero le digo que si no me paga las próximas colaboraciones lo voy a entender perfectamente."

En qué te has transformado, Hernan? O en que te han transformado?

Me encantaría ir a esa fiesta. Imagino el quilombo que se armaría si nos invitases a todos.
 MarcoG
07/01/2016 a las 05:02
Gordo nadie te cree el verso del infarto. Cuando dejes de vacacionar vení a Tucumán como prometiste
 7 tazas de café
07/01/2016 a las 04:21
Gordo Yorugua!
 Maiara Moyano
07/01/2016 a las 04:17
Gordito lindo, si te vas me muero.
07/01/2016 a las 04:00
Cuidate, flaco soso.
 Jorge Cordi Brons
07/01/2016 a las 03:22
Lo dejare yo tambien. Un saludo.
 Ezequiel Martín Delgado
07/01/2016 a las 03:09
Lo que te hizo pasarle la cola a la parka, no fue el pucho, la sal, la comida, ni el porro. Lo que te llevo a eso fue LA MUFA de la acade! J
ajajajaja.
Felicitaciones igual mostro!
 Lulursu
07/01/2016 a las 02:20
¿Alguien dijo fiesta?
07/01/2016 a las 00:38
Querido Hernán!!! Gracias por seguir con nosotros.
Abrazos

PD: después de leer todos los comentarios no queda mucho más por agregar.
 Pisqui
07/01/2016 a las 00:37
Todavía te queda el mate.
 Javier Barrios
06/01/2016 a las 21:27
Que bueno que estés de vuelta en la cancha!. Dejé el pucho hace 8 meses después de 18 años fumando. Se puede ! Vas a putear más y mandar más rápido a la mierda cosas que antes tapabas con un pucho y ta, nada más. Dejé en un grupo cómo de alcohólicos anónimos pero del pucho. Me sirvió mucho. Les voy a mostrar lo último que escribiste a ellos.
Iva a ir a tu charla en Montevideo cuando me enteré lo del infarto. Si estuvieras en Montevideo te llevo al grupo.
Espero que los cambios en las costumbres sean los más llevaderos posibles.
Saludos
Javier
  Carolina Builes
06/01/2016 a las 21:24
Cigarrillo electrónico, flores liadas con papel de celulosa, salchichas veganas, sal del Himalaya y todo solucionado. Horrible, pero solucionado al fin.
Conseguí rápido casa para ir a la fiesta. ¡Beso, gordo!
KurtPérez
06/01/2016 a las 20:46
Me alegra mucho que sigas vivo gordo. Eres necesario. Lo del tabaco lo superarás en poco tiempo ya que se trata de la droga más estúpida que hay, si es que no coloca, no relaja; solo te hace apestar y que se amarilleen los dedos.
A lo mejor te vuelves vigoréxico y esos subidones de dopamina te hacen escribir como en una road movie.

Un abrazo
06/01/2016 a las 20:31
Entrevista de hoy a Hernán, donde cuenta detalles de la peripecia vivida:

http://perros.metro951.com/2016/01/06/hernan-casciari-¿se-puede-escribir-sin-fumar/

Salud
06/01/2016 a las 23:55
Gracias Santiago!
06/01/2016 a las 20:29
Si te lei en EL DIARIO EL MUNDO.

Lo bueno que llegaste al mundo sin cigarro, sin ropa y sin lapiz. Todo lo adquiriste ahora puedes elegir: Una vida sin drogas, sin alcohol, sin sal, sin grasa... !Que asco!

Lo único que le falta a tu médico es decirte que poco sexo, defiéndete y dile que LO HACES POR DEPORTE.
 Carlos G.
06/01/2016 a las 20:20
Pocos días antes de fin de año, buscando saber si Leo estaba en condiciones de jugar la final contra River encontré un link: Messi es un perro...
Al clikearlo me mandó a este blog, pero en 2012.
Leí (y disfruté) el cuento. También se lo envié a unos cuantos conocidos.
Después quise saber quién era el autor (disculpe mi ignorancia...) y otro link me llevó a la noticia de tu infarto en Uruguay. Todo junto y muy rápido!
Luego volví al blog y leí otros cuentos. Todos me gustaron.
Me alegro que estés de vuelta.
Respecto de las dietas, el faso y el ejercicio: bienvenido al club!
06/01/2016 a las 20:05
Hola Hernán, hoy te escuché en Perros. Me encanta que sigas vivo y escribiendo. Es un placer leerte y escucharte. Cuidate y se feliz, vivir sin el pucho vas a ver que se puede, en marzo se cumplirá mi primer año sin humo, a diferencia tuya, nunca más escribí, pero voy a intentarlo. Te mando un abrazo y te deseo lo que más necesites, para transitar este nuevo año!!!
06/01/2016 a las 19:57
no te transformes en carne sin sazón, y mucho menos en un gordo sin panza!!! esto con cristina no pasaba, macri delincuente!!!
08/01/2016 a las 12:11
pocholo!!! ojo con ese mono que tiene copyright!!!
08/01/2016 a las 20:51
hasta al mono le afanaron los derechos!!!! ambilivabolll!!! jajaja
 Alain
06/01/2016 a las 19:30
Fuerza Hernán, es cuestión de tiempo (lo de morirse o lo de acostumbrarse)
 Juanra
06/01/2016 a las 19:06
Hola Hernan,

"Triste, sin sal y libre de humo", lo que te paso no fue un infarto, simplemente te convertiste en uruguayo. No es casual que te haya sucedido en Montevideo. Pensalo.

Yo soy uruguayo, hace poco nos prohibieron la sal por ley, hace no tan poco nos prohibieron fumar por ley, y desde siempre somos tristes.

Así que ahora ya sabes, Suarez es tu nuevo ídolo, lleva el mate a todos lados y de Mujica te vas a ir desenamorando de a poco.

Abrazo grande.
06/01/2016 a las 19:03
Un abrazo gordo no te moriste porque hay una banda que le ruega a tres mil quinientas manifestaciones religiosas que tu pluma no descanse, esclavo nuestro de cada día que te viene la gana de escribir, para que el placer que nos das continue por muchio tiempo más, aunque tengamos que gozarte solo en Navidad y sin piernas como Oliver Atom después del sueño de supercampeones.
 Nico Z
06/01/2016 a las 17:55
Con esto respondiste mi consulta de hace unos días...
Te deseo la mejor de las recuperaciones y que pronto puedas encontrar nuevos disfrutes y más sanos.
Acá estaremos esperando tus fantásticas historias con ansias.
Un abrazo grande GENIO...
 Eliana Sotelo
06/01/2016 a las 17:51
Jajaja buenisimo!!!!!
06/01/2016 a las 17:43
Hernán, siento mucho lo de tu infarto. Espero que te recuperés y que sigás escribiendo genial ahora que ya no venderás humo ni sal. Un abrazo.
 Jhordan PLG
06/01/2016 a las 17:36
Te quiero Casciari, aunque suene maricón.

La vida continúa.
 Eslodeon
06/01/2016 a las 17:28
Hola. Venia a decirte que naciste de nuevo en esta realidad, en otros universos ya estas muerto. Agradezco que en este vivamos los que te estamos leyendo y podamos seguir haciéndolo un tiempo mas (posiblemente mas extenso del que todos te auguraban).

Por otra parte capaz te moriste y alguien ocupo tu lugar, o bien esta es tu versión de vida después de la muerte y lo que vos crees somos personas respondiéndote en realidad somos entes imaginarios dentro del túnel que lleva hacia la luz.

C) Todo lo anterior.
D) Nada de lo anterior es cierto.

En fin, menos mal que no fue tu fin.

pd: en otro universo sos flaco, no fumador y tenes pelo. Ahí te pisa un tren en cohglan y cagas fuego. Vos fíjate, de algo hay que morirse.
 Cristina Gutiérrez
06/01/2016 a las 17:14
ExGordis
ExFumador
GranEscritor
No viste la luz al final del túnel... Qué suerte 🍀 para nosotros
 Federico Riveiro
06/01/2016 a las 17:08
¡Qué cagazo nos hiciste pegar, gordo! (Ni quiero imaginarme el tuyo...) Pero no hay mal que por bien no venga: vas a volverte un tipo más sano y te vamos a leer más seguido... Eso significa mejor calidad de vida. Bienvenido de nuevo a la Argentina. Y al mundo del chocoarroz...
 gaston cesio
06/01/2016 a las 17:07
vamos con los vegetales asados!!!!!!


Raro que nadie pregunto " es real lo que escribis? "

Que no sea nada......
 Animalado
06/01/2016 a las 16:45
Dejar de fumar tabaco será lo mejor que te pasó. El próximo porro que sea flor. La próxima cerveza que sea artesanal y no la basura industrial del monopolio.
Montevideo te espera pero no para que visites el Clinicas. Por la revancha.

Salú y pronta recuperación
 Ximpho
06/01/2016 a las 16:29
vamos gordo!!!
te estoy escuchando en la Metro!!!!
Que cagazo...
 Bichi
06/01/2016 a las 15:24
Gracias por no morir!!!!!! =)
 Rafael Chappuis
06/01/2016 a las 15:10
Que cagada
06/01/2016 a las 14:43
No les creas a todos estos positivos de la EraSaludable. Mienten!
Es una mierda la vida sin tabaco, sin sal y baja en grasas.
Qué le vamos a hacer.
Aprenderemos a quererte asi, descolorido y flaco.
06/01/2016 a las 15:17
tilinga....sinceramente...¿vos lo ves al gordo haciendo vida de fakir y escribiendo con filtro?
se debe estar cagando de risa de todo y todos....
haciendo desarreglos y el corazon echo un bofe andaba joya, imaginate con el cuore mallado y fumando de canuto....
06/01/2016 a las 23:58
Toti querido, yo a Casciari le creo todo.
07/01/2016 a las 02:20
canelones y la mina que se suicida con un cuchillo electrico tambien?
mirá que no concretó ni la road movie ni las presentaciones teatrales...
07/01/2016 a las 15:01
Esos especialmente.
 Nico
06/01/2016 a las 14:34
Gordo, te entiendo. Dejar de fumar es una mierda. Hace una semana que estoy en lo mismo y quiero matar gente. Aguante!!!
El Fede
06/01/2016 a las 14:03
Me alegra mucho que estes bien :)
 Gonzalo Garcia
06/01/2016 a las 13:52
Fumé mucho tiempo , lo dejé porque me tenía podrido , vivía cansado , era una planta.
No hay nada en el mundo que sirva para cuando estas contento , para cuando estas mal , cuando estas relajado y cuando estas nervioso. El cigarrillo te hace creer que si.
No es tan malo vivir sin fumar . Vas a ver que de acá a seis meses te encontras con mas vitalidad , mas despierto. No se si te interesará vivir así pero tiene lo suyo.
Vas a poder comer un chivito cada tanto, después de acomodarte.
Es bueno poder seguir leyéndote. Gracias.
 Stella Maris Donoso
06/01/2016 a las 13:28
Sos un genio y los genios hacen eso, cumplen deseos...
 victoria nunez
06/01/2016 a las 13:27
gordo casi me infarto atras tuyo cuando me entere lo que te paso, cuidate boludo y come brownie de porro asi sos feliz para siempre!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
 nani reynoso
06/01/2016 a las 13:14
pero porro sí podes seguir fumando, no?
  Maxi en Bermudas
06/01/2016 a las 12:49
Fuerza Hernán! Vamos que se puede. Pensá en tu hija, no da para que se quede sin padre tan temprano. Yo el viernes pasado cumplí 5 años desde que dejé de fumar, y con mucho orgullo. Por un 2016 con mejor salud. Saludos!
 Seba Chulo
06/01/2016 a las 08:17
Fuerza con la vida sana y en cualquier momento convertimos este forum en uno para runners.
Ahora en serio: muy contento por vos que la zafaste y que puedas seguir disfrutando de la vida. Me encantan los relatos tuyos pero que escribas o no es lo secundario.
 lalulu
06/01/2016 a las 07:24
Aún recuerdo una noche que camino al baño, divisé a mi viejo, sesentón, nada boludo, llorando cual niño desparramado en el teclado de la pc. Resulta que el tipo había decidido separarse de los 40 colorados cortos diarios que ocupaban su vida desde los 17. Nadie le ponía fichas... De hecho aún hoy hay un atado en la gaveta del auto (?). "viejo...que pasa?" ...desarmado/ débil / blando/ endeble/ más viejo: " parece que se me hubiese muerto alguien...se me murió...
Creo que el divorcio de 11 años de manoseo legal cuasi porno, con mi vieja y su cuervo, había sido una joda en comparación...
No quería que vea la vergüenza en su cara. Me fletó. Paradojas: Me fui a fumar un pucho y a pensar...
Resulta que ciertos dias a la semana, yo viajaba a mi pueblo, por tanto a su casa por laburo.
Che pa...ahí Guille me consiguió esto: "Una orsai" resplandeciente e impoluta. La olió, miró sus dibujos la olió ( se le hacía literalmente agua la boca) y soltó: Lo lamento,esto se queda acá.
Cuando me levanté, cuatro hs después para ir a dar clases, apenas clareando, seguía embutido,desaforado, deleitado y se moría por contarme,mostrarme.
Así fue, siempre lei y oli orsai en segundas nupcias. Orsai elaboró duelo con mi viejo que:" Tiene mucho que vivir todavía, mucho que ver...mucho que leer...oler" dice.
Gracias Hernán. Gracias Orsai por ser palenque.
 Matias Fernandez
06/01/2016 a las 06:27
HASTA QUE LE AGARRES EL GUSTITO AL CHOCOARROZ...

A fines del 2014, pesaba 86 kg. y media 1,66 m. Sentí que tocaba fondo el día que debido a mi sobrepeso tuve un accidente pelotudo jugando al futbol y me esguince el tobillo. Hoy peso de 64 kg. con ayuda de un plan de alimentación que te haría vomitar Hernan. Ningún secreto eh... chau pastas, chau frituras... y chau golosinas. SI! Ni siquiera esos alfajores tan ricos que tanto padeciste no poder comer en Barcelona, yo pasé lo mismo pero teniéndolos a mano.
"Y si quiero comer algo dulce?" le preguntaba angustiado a la nutricionista. "Comete un chocoarroz" me decía, y a mi me daban ganas de mandarla a la mierda mientras reflexionaba que comer un chocoarroz cuando tenes ganas de comer una golosina es como ir al telo a que te abracen.
Poco mas de un año después de mi lesión, habiendo subsistido con una dieta que consistía esencialmente de zapallos, zanahorias y otras hortalizas, con el tobillo ya recuperado y mi peso indicado, puedo decir dos cosas.

LO NEGATIVO: El secreto del éxito de este tipo de dietas, consiste en que te anula por completo el placer de comer, as'i de tajante como suena, empezás a comer solo por necesidad, sin ningún tipo de disfrute. Solo pensás en comida cuando el cuerpo te da señales de inanición. Estoy exagerando pero solo un poco, la verdad es que te acordás en comer recién cuando estas cagado de hambre.

LO POSITIVO: Los cambios en la salud se notan y mucho, yo descubrí que tenia huesos.
Por otra parte, le terminás encontrando el gustito al chocoarroz. Y no creas que estoy orgulloso de decir esto, al contrario me siento un maricón, pero es verdad. Cuando te acostumbras a que las palabras "comer" y "rico" ya no van de la mano, el chocoarroz te empieza a gustar y se hace mucho mas fácil llevar adelante la dieta. Al final, te olvidas que alguna vez llevaste una vida gorditamente feliz y dejas de sufrir abstinencia.

Mi deseo para vos Hernan, es que hasta que le encuentres el gustito al chocoarrozlo antes posible y que mientras tanto, tu voluntad sea inquebrantable. FUERZA GORDO!

PD: Es la 2da vez que escribo esto pero la 1ra fue desde mi celular y creo que no lo mandó.
 MARISA ASCASO
06/01/2016 a las 04:36
HOY COMIENZO A LEERTE EN EL FACE,TE CONOCI GRACIAS A ZAMBA,EN LA MATANZA.
MAS RESPETO QUE SOY TU MADRE,LA DISFRUTE CON AMIGOS,SIN SABER QUE VOS ERAS SU AUTOR.
UN DISCURSO MAGISTRAL SOBRE EL FIN DE LA LITERATURA ESCRITA,LO USE PARA APROBAR UNA MATERIA.(ESTUVISTE GENIALMENTE FRONTAL Y MUNDANAMENTE PROFUNDO).
UN TEXTO TRISTE Y SIN GRACIA,LIBRE DE HUMO ES EL MEJOR REGALO QUE ME HAGO DESDE QUE DEJE DE CREEER EN LOS REYES MAGOS.
GRACIAS.
 noelia
06/01/2016 a las 04:29
Cuando leí sobre tu infarto en Twitter pensé dos cosas: primero, qué bueno eso de que sigas con vida y segundo, y en simultáneo, lo mucho que ibas a escribir sobre esto de casi morirte.
Era obvio. Qué maricón, no está mal este texto.
Te recomiendo el Diario de Katherine Mansfield, ella se re cagó muriendo, vos no. Ya ganaste, creo.
Abrazo!
06/01/2016 a las 04:06
Peor es vivir con la suegra.
No llorés, que Borges se quedó ciego y no andaba murmurando por los rincones...

Abz querido
06/01/2016 a las 03:51
"Si fumo puchos normales, me muero a los 42. Si fumo buen tabaco y con un papel ecológico y filtro de selección, muero a los 45"
Hernan Casciari, septiembre del 2014, Rosario.

No seas cagón, estás vivo y con un corazón mallado en uruguay
Nina tiene padre todavía y los lectores alguien que escriba.
Chichita sigue teniendo un Casciari a quien putear y Cristina sigue siendo musa de alguien.
Lastima por Jerohen, el belga que va a tener que venir a Baires a dibujar.

Pensalo así...zafaste de la ira de tu abuelo Marcos que calculo te esperaba para cagarte a puntines el orto.

Un abrazo gordo insulso, inodoro y casi incoloro.

Creo que tenemos suerte....
...todavía
 Mafaldita
06/01/2016 a las 11:39
como siempre...los quiero a los dos...
06/01/2016 a las 15:18
Idola!!!!!!!!
06/01/2016 a las 03:46
Un fenómeno. Nunca fui fumador, así que es poco lo que puedo aportar desde ese punto de vista. No le temas a la comida sin sal y a la falta del pucho; vas a descubrir sabores y olores. Hasta disfrutarás de las caminatas por la rambla de Montevideo (así en singular), no la confundas... Y de unos buenos mates con yerba para nerviosos... No te mueras que no vale la pena. Es más, ni siquiera los más creyentes quieren hacerlo y "disfrutar" del más allá...
06/01/2016 a las 03:14
Yo también soy alérgico a la bata blanca y al "levántese la camiseta", así que recupérese pronto y aportenos esperanza a los demás afectados.
06/01/2016 a las 03:10
Cuidate, no hagas caso del fantasma de Charly, sera cuestión de los primeros días, no más.
Abrazos y lamento no estar en Baires para unirme a esa fiesta en la nueva casa que aun no alquilás.
 PPLANDA
06/01/2016 a las 03:00
Hernan querido, soy de lagrima fácil y de los que creen que la gente que considero imprescindible no deberia morirse nunca, así que sniff (de llanto,.. no sen boludos!)...y no solo que no te moriste, sino que estas más picante que nunca,...bien ahí yerba mala!!
06/01/2016 a las 02:02
Gracias por no morirte.
06/01/2016 a las 01:47
Gordo. Como escribió un colega tuyo, "los seres humanos estamos obligados a parirnos todos los días". En tu caso, hoy más que nunca.
Te tengo mucha fe, porque tengo la sensación que en el fondo fondo fondo, te gusta más compartir tu arte, y despertar las emociones que despertás en lo que te leemos. Sólo deberás des-cubrir esto, que ya está ahí
 Teresa Alvarez
06/01/2016 a las 01:45
Sos crack! Con y sin pucho, SOS CRACK! Siempre es un placer leerte! Cuidate gordo, que queremos seguir leyendo tus relatos...
 Humberto Adrián Meza
06/01/2016 a las 01:37
 Mariano Cognigni
06/01/2016 a las 01:11
Hernán, dos alegrías juntas, la primera es que no quedaste "media res".
La segunda es descubrir que ahora escribís mucho mejor. Perdiste el tiempo como un gil, te podrías haber infartado antes, para esta altura ya serías candidato al Nobel.
Mis stents le mandan un abrazo a los tuyos, cuidate guacho.
06/01/2016 a las 03:39
"Media res"...que joputa!!!!!
06/01/2016 a las 00:54
"Triste, Solitario y sinsal"

Habrá que achacar a la falta de tabaco la nula participación del sobreviviente en los comentarios a esta entrada?
Te la dejo, eh.
Saludos!
 Oz
08/01/2016 a las 01:30
Creo que así es. EL pobre Hernán quedo insípido como galleta de soda.
 RAQUEL PEREZ IGLESIAS
06/01/2016 a las 00:34
Tu caso tiene solución, claramente. Porque no sólo fumabas mientras escribías. Fumabas mientras todo lo demás también. Y como "todo lo demás también" tendrás que hacerlo, te guste o no, volver a escribir e inspirarte no será una excepción. Y cuando te agarre el ataque de un impulso irrefrenable, de un deseo imperioso, hay que saber que es tan sólo un rayo fugaz, un ramalazo, que ni siquiera persiste lo que duraría un cigarrillo. Esa certeza de fugacidad de la compulsión, concede un dominio sobre la situación, que a uno lo tranquiliza bastante.
 molinilla
06/01/2016 a las 00:26
Hola Hernan, intentó sin éxito recordar cuando empecé a leerte y porque pero lo que se seguro es que quiero seguir haciéndolo aunque sea sin humo. Me alegro de que estés "bien" y de que ahora le puedas dedicar más tiempo al blog. Nabrazo
 pepehillo
07/01/2016 a las 13:20
A la vista de las banderas y el escudo que muestras, deberían haber escrito en catalán, aunque no te entendiéramos los demás.
 pepehillo
07/01/2016 a las 13:23
Error. He querido decir 'deberías'.
06/01/2016 a las 00:24
A lo Tana Ferro, el próximo texto puede tratar el vulgarísimo concepto de desgracia con suerte: Cómo casi morirte y cumplir tu sueño de (re)nacer Uruguayo.
No te mueras todavía Jorge, que Messi todavía no ganó un Mundial y lo tenés que escribir.
Cuidate, querete, ojito, ojete.
06/01/2016 a las 00:18
1- Venite a vivir a Uruguay. Todo pasa más tarde, seguro te morís de viejo.
2- el Chivito puede ser bastante sano si te lo proponés.
3- nos debés un recital
4- qué bueno que zafaste.
 patricia camejo
06/01/2016 a las 00:00
lo que escribiste después del infarto, si falta, "la sal de casciari", pero tiene la genialidad de siempre, yo te voy a seguir hasta que dejes de respirar.
 Gonzalo Perez
05/01/2016 a las 23:30
Dónde mas que en Montevideo podías nacer de nuevo?
 Mariano Cognigni
06/01/2016 a las 02:22
Muy bueno!
 musco62
05/01/2016 a las 23:18
Son los cuarenta, a esa edad empezaron a morir conocidos que como yo fumaban, tomaban alcohol, comían bien y andaban a mil. Inconcientemente fui a ver a un médico y el guacho me dijo que era hipertenso y otras cosas que no me acuerdo, que si no queria seguir a mis conocidos tenia que tomar una pastilla todos los días, comer desabrido, no fumar y caminar. En fin, es divertido pero terminas acostumbrandote... Que te sea leve!
05/01/2016 a las 23:16
Querido Hernán, me alegra contarte en el mundo de los sobrevivientes, lamento que hayas perdido tu batalla en manos de los señores del miedo, la vida pasa, con o sin nicotina, me importa poco y nada si lo que te comparto te cambia en algo, lo expreso a modo de propia catarsis luego de la lectura de tu trabajo, pues eso fue lo que sentí, me diste un pancho, cuando pases por Buenos Aires te pago los 20 pesos, la pifias amigo si los miedos, a morir, no cumplir, no cobrar, no ponerla, te ganan el espacio, todos tenemos esa lucha cotidianamente y si le ponen filtro al porro deja de tener sentido, se entiende? hace tu trabajo, que es que no se note, y ponle onda que este relato de vieja en el te de las amigas contando su última angioplastia no te merece....
  Andrea
05/01/2016 a las 23:11
Pronta recuperacion! Que siga la magia, la necesitamos.
 Chino
05/01/2016 a las 23:01
Gordo, te amo. No te mueras nunca! Publicá más seguido. No tengo casa pero cuando quieras te invito a tomar unos mates en el SUM del departamento que alquilo en Palermo. Trae porro.
 Juanma
05/01/2016 a las 22:53
gordito descafeinado= casi puto jajaja
 Colo
05/01/2016 a las 22:50
Y mi comentario? bueh, decía algo así: que esto te pasa por hacerle caso al viejo boludo de Mujica, que lo tenemos vendiendo matracas y diciendo pelotudeces indignas de Cohelo por el mundo para que no se mande más cagadas en el paisito. ¿No podés ni siquiera "vapear" (vulgo: fumar con cigarrillo electrónico)? puede ser sin nicotina... En fin, como decia Sabina respecto a Charly: lo prefiero gordo a muerto, nosotros te preferimos flaco a idem. Abrazo, ex gordo pero siempre querido.
 Verónica Pagura
05/01/2016 a las 22:34
Bien Casciari! Qué alegría! Volviste! Se te acabaron las excusas... Ahora, Buenos Aires!
 Carlos Saggio
05/01/2016 a las 22:27
Amigate con tu talento gordo! Tu magia sigue intacta y no esta en esos cigarrillos! Ahora te queremos más porque por fuera puede ser que tengas una vida gris como la nuestra pero siempre seguis sacando la cabeza y nos la mostras para que vivamos mejor! Nos haces la vida más linda gordo!
 Marina Bagatolli
05/01/2016 a las 22:10
Paró la lluvia, me saco el ambo y me prendo un cigarrillo en el patio después de una jornada de laburo (a diferencia tuya no puedo fumar mientras trabajo) y con el celu en mano abro mi correo y me voy derechito a leer esta última entega... Me cagaste el pucho más rico del día Casciari...
05/01/2016 a las 22:52
Se van a hacer todos los otarios?
Nadie va a hacer ningún comentario sobre "me saco el ambo"?

Se nota que Casciari esta convaleciente...
 El Can
05/01/2016 a las 22:10
Aguante Casciari versión 2.0 ! La magia está intacta :) Hasta Manu te hace hinchada ...
Swapear por placeres menos tóxicos no viene mal para prolongar el pulso :)
Abrazo !
  S0L!
05/01/2016 a las 22:04
Leí mas de una vez en tus textos.. que habías nacido del "lado equivocado del río".. que loco que tu segundo nacimiento "fue", de donde siempre te sentiste parte.
Pronta recuperación. !!
05/01/2016 a las 22:03
Lo clasificaste en tu segmento vejez, pero te aseguro que vas a rejuvenecer unos años! Abrazo
 Joaquin Torres
05/01/2016 a las 22:00
Uruguay: el país que te sana a los golpes o bobazos!!
05/01/2016 a las 21:40
Ay, Hernán!! no sé si por ser médica, pero tu relato no me aburrió. Está bueno conocer el otro lado. Parchecito de nicotina mientras tanto??? no??? para bajar la angustia! No dejes que tus hábitos de mierda te definan como escritor!!! sos mejor que eso! Es más, la culpa no es del chivito, ya volverás a comer chivito, a tomar pilsen. Pero en situaciones más selectas.
Te deseo lo mejor gordo. Porque la abstinencia saca lo peor de uno. Pero no te define.
 Calabazza
05/01/2016 a las 21:25
Cuidate gordo puto! Tenes que entretenernos cual bufon por muchos años
05/01/2016 a las 21:24
¡No te mueras, gordo puto!
¡O te mato!
05/01/2016 a las 21:19
Por más de 20 años mi padre fumó, era frecuente ver filtros de cigarrillos sobre el bidet porque fumaba mientras se bañaba, mientras cocinaba, y frecuentemente se despertaba a la madrugada con ganas de fumar y luego de hacerlo seguía durmiendo. Por esos días tenía miedo de que se muera. Por muchos años él habló con nostalgia de sus peripecias de fumador. Hoy en día según dice ya no lo extraña. Hernán, entre los duelos que podrían hacerse luego de un infarto, prefiero mil veces el del cigarrillo. Si algún día dejás de extrañarlo, también contalo. Saludos.
 Úrsula Ramat
05/01/2016 a las 21:09
Lo bueno es que al porro te lo podés comer.
el resto es de utiilería
 Úrsula Ramat
05/01/2016 a las 21:11
ya vas a ver
 Julián Medina
05/01/2016 a las 20:57
Vieja, hace unos días empecé a frecuentar el blog y ahora casi te morís. Banca un toque que prefiero a leer a un Casciari Light a que uno muerto. Tengo el usuario recién creado, y en cuanto cobre los primeros sueldos del año no dudaré en encargar una Orsai con dedicatoria. Debe ser un pijazo no poder fumar ni blanquear los platos con sal, pero qué pasa si te prohíben leer ? Me pego un tiro. Ánimo que hay cada vereda para caminar que te vuela la peluca.

PD.: El porro también te lo cortaron ?
05/01/2016 a las 21:34
Julián, si te interesa creo que tengo guardadas en algún lado la temporada 2 y 3 de las Orsai... resabios que quedaron de mi época de distribuidor! :D
 Julián Medina
06/01/2016 a las 04:32
Gracias CBARNES !! Cualquier cosa te contacto
 Oz
05/01/2016 a las 20:57
"Pero hoy no voy a contar esa anécdota (la dejo para la semana que viene, porque es muy divertida: hay patrulleros, hay sirenas...)" Ya decía yo hace unos días que vos, gordo matrafulero, te habías infartado adrede solo para tener nuevo material anecdótico.
 Oz
05/01/2016 a las 20:58
Aunque ya mas en serio, de verdad me alegro que no te nos hayas ido al Valhalla de los escritores. Sé que hablo por todos los que te leemos y estimamos cuando digo que preferimos Casciari sin sal ni humo, que ningun Casciari del todo.
05/01/2016 a las 20:55
¡Bienvenido a Colegiales! Lastima que llegas averiado.
05/01/2016 a las 20:54
Bienvolvido, Hernán. De tu episodio extremo y a tus lectores y escuchas, que nos perdimos sendos recitales de cuentos en la hora. Y en mi caso particular marché con la entrega del premio del año anterior.

Así como te fuiste a Buenos Aires (supongo que en Buquebús) podrías ir a España en barco, como en el siglo pasado, sin prisa y con mucho tiempo para escribir.

Pero así como encontraste la forma de volver a nacer en Montevideo, parece que inconscientemente descubriste la fórmula para pasar una temporada en Laargentina (como le tomamos el pelo acá).

Como te han dicho varios, cuando pase este primer tiempo de enojo con el anunciado futuro de privaciones, seguramente también descubrirás todo lo que tenés para agradecer y disfrutar, que para eso sirven estos sustos, para darte vuelta la perspectiva.

Salud
 Nacho Lopez
05/01/2016 a las 20:40
Hernan venite a pasar un fin de semana a Chascomus, lleno de comida sin sal, aire libre, laguna pajaritos y todas esas cosas que simulan disfrutar los ex drogones o ex alcoholicos... Abrazo Nacho...
 Eder Martínez
05/01/2016 a las 20:38
Hola Hernán, conocí tu obra por internet, el primero que leí fue una versión en PDF de "El pibe que arruinaba las fotos", después pude adquirir en mi país: "Más respeto, que soy tu madre" y recién empecé a leer: "Charlas con mi hemisferio derecho", que también pude conseguir aquí.

El mes pasado me suscribí a tu blog para poder leer tus entradas al momento que las publicas, sin temor a que se me olvide por un tiempo la página, y por tanto, es la primera vez que te escribo algo, una pena porque es por una situación lamentable, pero creo que puede ser un nuevo comienzo en tu vida personal.

Deseo de todo corazón que éste haya sido tu fondo y de aquí sólo vayas para arriba con tu salud y tu vida, que del Hernán escritor ya tendremos tiempo para acostumbrarnos.

P.D. Sin saber nada de medicina, ¿el fumar abarca también al puro? ya que éste tiene la peculiaridad de que no se le "da el golpe" como al cigarro, amén de que está libre de todos los químicos que el otro contiene. Bueno, mejor no digo nada, que pueden ser malos consejos.
08/01/2016 a las 15:40
Yo he buscado algo de Hernan en México y no lo he conseguido, ojala me puedas pasar el dato.

Saludos.
 Joaquin Osinaga
05/01/2016 a las 20:31
Jamas en mi puta vida me registre para leer tus cuentos, siempre los hice desde el anonimato absoluto...tal cual quinceañero que pone modo incognito para ver porno o adulto casado realizando la misma actividad. Ahora que estuviste al borde de pasar al otro lado (claramente te ibas al infierno gordo), senti un poco de culpa y decidi dejar un comentario sin sentido aqui. No sé porque, pero me lo saco de encima como el texto que mandaste.

Pd: Tecnicamente, tomando 7 pastillas diarias estas mucho mas drogado de lo que estuviste en toda tu puta vida. La diferencia es que estas drogas te ayudan a mantenerte vivo...como ese beso a porro de flores antes de ir a laburar a las 6am.

pd (bis): Lo bueno es que si un día volves a fumar y a escribir, va a ser el último puto texto que escribas de tu vida y posiblemente lo santifiquemos hasta la eternidad.
05/01/2016 a las 20:28
Hace poco falleció mi viejo, quien tuvo un estilo de vida similar al que describís en el relato. Sin visitar al médico nunca y fumando todo lo que pudiera fumar.
Me alegro por Nina que puedas modificar tu estilo de vida para acompañarla en su vida durante muchos años más.
 Nicolás Améndola
05/01/2016 a las 20:24
Hoy pensas que se termino el mundo por las prohibiciones que te pusieron, pero despues te das cuenta que fuiste un pelotudo toda la vida pensando que esooo justo esooo que ya no haces hace meses, años quizá solo te hacia mal.... hablo por el pucho mas que nada, el morfi siento decirte que si es una mierda que te limiten las comidas, la sal no, es totalmente innecesaria y se puede vivir con sabores reales sin aditivos muchos años y gozarlo. Por lo demas Hernan! Bienvenido deja de llorar que tenes mucho que escribir y ni bien te recuperes puedas hacer la obra, yo me mude estabilice mis gastos y todo eso que hace que la vida tenga idas y vueltas, subidas y bajadas tome un curso manso tengo planeado comprar un par de libros tuyos para poder tenerlos en la biblioteca porque me gusta muchooo como escribis, ojala incluso que escribas uno sin olor a pucho así te lo compro también!
 Omar Murray
05/01/2016 a las 20:19
Gordo querido, te puedo comprar un par de libros más con tu dedicatoria personal antes de que te mueras...???
Tenía la ilusión de tener todos tus libros autografiados pero no se si llego...
05/01/2016 a las 20:19
Siempre quisiste ser Uruguayo!
Cuidate gordo lindo!
 Marciano Da Silva
05/01/2016 a las 20:18
Hola, Gordo. Es un placer leer tus historias. Sos un gran escritor. Eso es lo bueno que tengo para decir de vos. Lo malo es que como periodista sos un desastre. Como todo progre, compraste el verso de que Mujica era el presidente más cool del universo. El Viejo "vendió" esa imagen y vos y otros crédulos compraron (periodistas europeos buscando buenas historias en América). Hoy nadie escribe de Mujica en el mundo. Acá dejó un tendal. Hace pocas horas, el Parlamento uruguayo debió capitalizar Ancap -empresa monopólica uruguaya que vende desde nafta hasta perfumes (eso lo decidió durante el gobierno Mujica)- en una cifra de US$ 600 MILLONES. Para que tengas una idea, en el 2002, Uruguay le pidió una ayuda económica a Yanquilandia por US$ 1.500 millones. Pero eso para todo el país. Ahora los uruguayos debemos poner US$ 600 millones para capitalizar una empresa fundida pese a que el precio del petróleo bajó y acá sube siempre.
Como periodista, Gordo, cuando vendiste aquella historia del presi más pobre del mundo, tenías que haber puesto algo de cómo vivía Uruguay a ese presi: cero en vivienda, cero en salud, cero en educación (ocho de 10 liceales repite o pasa al curso siguiente con materias pendientes). Ahora, Gordo, te desafío: poné algo del gobierno del presi más pobre del mundo que dejó una herencia de mierda, un tupamaro que luchó por sus ideales y después dijo que no lo haría si volviera en el tiempo.
Ver link:
http://www.elobservador.com.uy/jose-mujica-una-herencia-desprolija-egoista-y-maldita-n714754

Dale, Gordo. Escribí. Hace periodismo de una puta vez.
Te saluda un admirador.
  chicachicle
05/01/2016 a las 20:12
Que suerte la mía que sigas vivito y coleando! VOS GORDO DELICIOSO alegras mis días, sobretodo cuando me agarra una extrañitis aguda de la patria.., te leo y/o escucho y me río, y que casi siempre me siento mejor.., porque me vuelvo a encontrar a mí misma, soy una argentina que vive varios años en Alemania. Como mamá te voy a pedir que te cuides gordo, por tu hijita, disculpame la intromisión, pero te siento casi como parte de mi flia. Gute Nacht!
 Francisco Gonzalez
05/01/2016 a las 20:12
La vida es injusta. Superalo o Matate.
05/01/2016 a las 20:08
Imagino la tristeza y desazón que debe dar traspasar los límites de la inmortalidad, y darse cuenta de golpe que era posta, que algún día nos vamos a morir, y que ese día puede no estar tan lejos.
Tengo unos 20 años menos que vos, sí voy al médico, y ver los triglicéridos altos en mi último estudio me amargó la vida: ya me veo venir dietas espantosa, llenas de verduras y bajas en grasas. Qué se le va a hacer. No creo en la vida súper sana, pero tampoco en la demasiado mala.... ¿Por qué lo que más nos gusta es, muchas veces, lo que nos hace mal?
En fin, después de esta reflexión un poco tonta para escribirle a alguien que viene de tener un infarto, te puedo decir que no tengo casita para alquilar, pero que si algún día de estos andás por Mar del Plata, te puedo prestar una camita en la habitación de invitados, y convidar una carne sin sal. Espero que andes por aquí ya que te quedás en Argentina, me encantaría ir a escucharte !!!!
Abrazo !!
05/01/2016 a las 20:05
Se nota.
Al vaporizador de THC, que te recomendaron, sumale raíz de jengibre para sustituir la sal.
Arriba gordo llorón! Ya no agradecés a los que te corrigen? Abrazo cariñoso y te paso un poco de sal en el bolsillo de la camisa
05/01/2016 a las 19:54
hoja-la (cazás? hoja... ja) te mejores rapidito gordo...
o avisá hasta cuando se te podría decir gordo, ta de menos hablarle a alguien que no sabés como es.

abrazo charrúa
 Jo
05/01/2016 a las 19:51
Clap clap clap! Bienvenido!!!
05/01/2016 a las 19:42
Qué alegría volver a leerte! Mucho ánimo y seguro que seguirás escribiendo buenas cosas aunque no fumes. Un abrazo!!!
 Rodelu
05/01/2016 a las 19:38
Que lindo! morir mirando la Rambla! Lo que te perdiste! :-)
 Elpe Lado
05/01/2016 a las 19:21
Yerba mala nunca muere (dice el dicho) Pero vos sos un milagro de la naturaleza, estar vivo con tantos deslices. Tengo malas noticias: cagaste! Bienvenido al gran negocio de la medicina.
05/01/2016 a las 19:14
A Rubén Paz le gusta esto.
 Cachorro
05/01/2016 a las 19:14
"Ir en bicicleta debería ser una aventura, no una acrobacia. Del mismo modo que escribir debería ser un destino, y no un malabar de circo" HERMOSO.
Me quedo con esto, y con saber que aún estás vivo.
Saludos
05/01/2016 a las 19:08
Gordo, sobreviviste tantos años a ser hincha de Racing que esto en comparación no es nada. Que bueno volver a leerte!
Acá estamos esperando con muchas ganas verte en el teatro! Abrazo!
05/01/2016 a las 19:06
Cuando adelgaces vas a poder volver a comer con onda? Osea con sal y grasa? Y porro, ni siquiera 1 por mes? O para un cumpleaños o cdo quieras ser feliz?
 pepehillo
05/01/2016 a las 19:06
Aquí en España, esta noche vienen los Reyes Magos a traer regalos para los niños. Yo soy el rey Melchor. Por una vez me voy a permitir saltarme las reglas y voy a dejarte uno para ti, aunque ya seas cuarentón. Es una dosis de fuerza de voluntad para que venzas esa adicción. Yo me quité de fumar hace muchos años y por eso sigo vivo. ¡Vamos, que tú puedes vencer¡ ¡Vamos, que tú puedes vencer! ¡Vamos que tú puedes vencer! Y todo eso sin perder ni un ápice la calidad de tus excelentes escritos. Palabra de rey.
 Ana Segura
05/01/2016 a las 19:05
Triste o alegre, pero escribís como ningún otro!!!
Y mejor que sea sin sal y sin humo y que nos dures!! porque a esta altura ya sos patrimonio nuestro (argento viene a ser).
Dale que sí, ahora olés mejor :) miralo así.
 Jorgelina Rodriguez
05/01/2016 a las 19:03
Un argentino que no fuma ni come con sal es un uruguayo
05/01/2016 a las 19:03
Qué cagada tu vida gordo, me voy a fumar un porro y a bajonear con un sanguche de milangas, avisá cuando escribas tu próxima desgracias
 julia recchi
05/01/2016 a las 18:59
Sos un capo! veni a La Boca!!!!
 andres alvarez
05/01/2016 a las 18:57
Yo te apoyo. Desde Ecuador, vos eres un ídolo y un referente. No te mueras nunca Hernan, haceme ese favor. No sea gil, ya te fumas te todo lo que querias ahora viví.
05/01/2016 a las 18:50
Cuidate y disfrutá de Buenos Aires. La calidad no se pierde cuando se transmite lo que se siente, que es el caso.
 Oz
05/01/2016 a las 18:33
¡Pri 506! (Costa Rica)
 Oz
05/01/2016 a las 18:35
Y sí, me estoy aprovechando de la certeza que tengo de ser el único pelotudo tico que juega al PRI.
05/01/2016 a las 18:31
Gordo, las cosas pasan porque tienen que pasar. De eso podes estar seguro. Un fuerte abrazo libre de humo pero con letras volando
 GasTinez
05/01/2016 a las 18:29
Gordo, ves de ahora en más tu vida gris y sin gracia... Felicitaciones, ya sos un uruguayo promedio con todas las letras.
 Nora Gonzalez
05/01/2016 a las 18:29
Estás acá, escribiendo, eso me basta. Y después de todo, no está nada mal. Ánimo!
  Alvaro Cabrera
05/01/2016 a las 18:25
Que increible lo que sos capaz de hacer,para que puedas desir de otra forma que nacistes en Uruguay como siempre quisistes hacerlo.Bienvenido nuevo Uruguayo

ahora a jurar y prometer a tu nueva bandera.
 Sol
05/01/2016 a las 18:24
Porro tampoco?
   edu
05/01/2016 a las 18:23
por cierto, a mí me gusta más lo que escribí desde que no fumo... pero debe ser pura coincidencia o nociva autocomplacencia
05/01/2016 a las 18:23
Te quiero gordo, quedate acá.
   edu
05/01/2016 a las 18:21
coghlan parece que tiene muchos adeptos... qué barrio lindo, carajo...
 Jorge Augusto Tuzi
05/01/2016 a las 18:18
Gordo, yo dejé de fumar a los 40 años y después de 10 años y pico, fallecimiento de mi vieja de por medio, lo volví a agarrar y es un gran error. Porque esa mierda te atrapa y no te suelta mas hasta que uno toma la decisión de dejarla. Escribir bien no depende del faso, del morfi, ni de ningún alucinógeno. Un abrazo
 Fiorella Gianfelici
05/01/2016 a las 18:18
Gordo, qué alegría saber que estás bien. Te extrañaba. Que ya hayas creado una carpeta llamada "vejez" me indica que los textos que se vienen serán intactos. Ácidos, como siempre. Sin humo y sin sal.
 gotardy
05/01/2016 a las 18:18
Gracias Hernan! Sos grande!
https://www.youtube.com/watch?v=k5oKzGfpsec
05/01/2016 a las 18:17
Si naciste de nuevo en Montevideo, ahora sos uruguayo! Tu sueño Hernán!
05/01/2016 a las 18:13
Pobre muchacho, qué mal escribe sin fumar, pero cuánta voluntad que le está poniendo a su vida de mierda.

Eso si, por respeto a los uruguayos que te salvaron poné "la rambla" en lugar de "las ramblas".
05/01/2016 a las 18:10
Ha, que placer verte sufrir. A mi me saltó el colesterol alto hace varios años ffff
 Martin Giuliano
05/01/2016 a las 18:10
La verdad, una cagada el texto. Cuando me llego el mail de un nuevo texto en Orsai abrí con esperanzas de leer otra genialidad y me encontré con una noticia de mierda...
Fuerza Loco, lo mejor... estas acá todavía.
 miosmaibi
05/01/2016 a las 18:09
Nada, ese pequeño detalle de que en Montevideo la rambla es una sóla :)
 Oscar Enrique Sánchez Arroyo
05/01/2016 a las 18:06
..."cuando nací de nuevo en Montevideo"...

yo creo Gordo, que alguien ha comenzado a predecir el futuro, nuevamente...
buena recuperación!!
 Bárbara Asnaghi
05/01/2016 a las 18:00
¡Hernán! Esa es la abstinencia hablando. Después se pasa. El pucho es un placer ficticio, creado y sostenido por sí mismo. Muchísimos grandes escritores no fumaban, y lo sabés. Repito: es la abstinencia hablando. Cuando se te pase la abstinencia y dejes de lamentarte por no poder fumar (cosa que vas a tener que aceptar lo antes posible), vas a darte cuenta de lo boludo que suena lo que estás diciendo (con todo respeto, ¿eh?).

Saludos, ¡un abrazo! Gracias por seguir escribiendo.
05/01/2016 a las 17:59
#42
05/01/2016 a las 18:09
Coño, #45...
Dejas entonces Sant Celoni? Te jodieron también el mate y los alfajores???
Cristina y Nina acá se quedaron?
 Panache
05/01/2016 a las 17:59
Vivo fuera del país pero crecí en Coghlan... cómo extraño el barrio. Soy gordo, tengo colesterol y muchas líneas de los exámenes médicos fuera de rango.. Lo curioso es que todo empezó cuando dejé Argentina. Me imagino que la marihuana medicinal no se abandona no?
 PaolaNS
05/01/2016 a las 17:58
Uyyy, gracias a los docs uruguayos, entonces! No fumo, pero si me sacan la sal, el azúcar y el alcohol, me muero en vida, así que mi más sentido pésame para esto que te queda por delante ;)
05/01/2016 a las 17:55
Sos un genio Hernan!
 Gaston Picard
05/01/2016 a las 17:55
Menos mal que zafaste, gordo. Y realmente la calidad de tu texto sigue siendo buena, me parece.
Vas a vivir cerca de casa. Buena suerte consiguiendo la vivienda. Coghlan es mucho más tranqui que Colegiales.
 LuzBelito11
05/01/2016 a las 17:55
Es una pregunta medio boluda y personal, pero me da curiosidad... Te viniste con toda la flia para acá? Digo, por el quilombo de colegio para la niña y esas cosas. Con los míos estuve a las puteadas para conseguir vacante...
05/01/2016 a las 17:51
¡Qué cagada, Hernán! Pero manco no quedaste, querido. Seguí escribiendo que ayuda a pasar el tiempo y a nosotros a que pasemos el tiempo. Sin humo, carajo.
 José Luis Fernández
05/01/2016 a las 17:46
Bien, naciste otra vez en Uruguay que al fin era tu sueño, ser uruguayo. Todavía no me infarté pero se me agrandó el corazón y se me atrofió la válvula aórtica. Es una porquería la vida así, sin sal, sin humo con gente hinchándote las pelotas para que hagas o no hagas tal o cual cosas, para que no comas o comas tal o cual comida. Si LA TEORÍA DE LOS GUIÑOS me ayudó a ver la "cosa" desde otro lado, este texto sin duda también.
 Majo
05/01/2016 a las 17:43
ex gordo, te permito la bajada en la calidad de los textos, te voy a seguir leyendo como ahora mismo que estoy comiendo una costilla y me hacés sacarle la grasita... desgraciado! pero lo que no te permito es lo de "las ramblas", eso es una denominación catalana. la de Montevideo es "la rambla" una única e infinita. favor corregir. vamo'arriba y gracias por seguir con nosotros.
05/01/2016 a las 17:42
Todo para nacer en Uruguay!
 Giselle Werenicz
05/01/2016 a las 17:41
Te extrañaba gordo!
   edu
05/01/2016 a las 17:38
"A este texto tengo que..." ¿no le sobra la preposición? creo que la regla rarísima y poco estructural dice que los objetos directos llevan preposición cuando son personas... pero no me hagas mucho caso que ya no sé bien en qué idioma pienso. abrazo de gol, hernán. ojalá encuentres en coghlan, vas a ser vecino de giardinelli y mi embajador particular en mi barrio
 Seba Chulo
05/01/2016 a las 17:37
Muy bueno el texto, nada que envidiarle al gordo borracho fumador que escribia antes :)
 Sil
05/01/2016 a las 17:37
Hernán, si te sirve de consuelo descubrí a los 30 que heredé de mi abuela una enfermedad en el cuore que me daba un riesgo grande de muerte súbita, me prohibió andar en bici y nadar como lo hacía. Ahora tengo implantado un alfajor en el pecho que me controla todo el tiempo, y si lo necesito me resucita con una descarga eléctrica. Me fui adaptando a mis nuevas limitaciones y descubrí muchas otras cosas que hacer. Ánimo! y es una suerte que hayas vuelto porque así podremos seguir leyéndote. Abrazo!
05/01/2016 a las 17:36
"Si consigo casa rápido les aviso también por acá y hacemos una fiesta. Ustedes fuman, comen y se drogan. Yo los miro." -> temo reflexiones similares a las de las fiestas de casamiento...
05/01/2016 a las 17:34
Hace un buen tiempo que no comento en el blog. Jamás he dejado de leer un solo post pero, por algún motivo que se me escapa, he dejado de escribir comentarios al pie.

Este es un buen momento para volver. Gordo querido, me alegro mucho de que hayas sobrevivido. Considerate un afortunado.

Te mando un gran abrazo y aprovecho para decirte que el texto de arriba es muy bueno y muy fiel a tu estilo. El cigarrillo es una bosta (con perdón de las damas). Es mentira que es lo que te hiciera escribir bien.

Lo de los chivitos uruguayos y los salamines mercedinos si que es una pérdida irreparable...
 Karen_de_Uruguay
05/01/2016 a las 17:34
Pri Uruguay :)
Arriba gordo que no se termina el mundo.
El escribir es un don y no depende de ningun pucho. Creelo!!!
05/01/2016 a las 17:33
No le des tanta importancia al pucho. Me recuerda a Sabina, una vez que se disculpó por las letras de las canciones que escribiría con su nueva cara de saludable luna llena...

Mi viejo era dibujante. Fumaba y dibujaba. Era del palo de la prensa. Todavía conservo su cafetera que mi madre guardó como una reliquia pero que yo uso todos los días.

Un día se infartó pero no le fue tan bien. Era uruguayo y se infartó en Buenos Aires, al revés que vos. Se acercaban los 40 años y tenía una panza redonda que es lo único que recuerdo. Quizás porque yo tenía dos años y medio cuando murió y es la imagen que podía tener yo de él sentado en su banqueta de dibujante. No le veía la cara.

Dale gordo, seguí escribiendo sin pucho y sin sal que te vamos a leer por muchos años más.
 Karen_de_Uruguay
05/01/2016 a las 17:36
uf me ganaste por un segundo ;)
05/01/2016 a las 17:59
Jajajajaja.

Vamos a contarlo como un empate ;)
05/01/2016 a las 17:33
Espero de corazón que te mejors y que encuentres placeres iguales o mejores a los malos hábitos.

Un fuerte abrazo Hernán y cuando quieras te espero por Escocia para tomar un whisky que eso no estará prohibido seguro
 HernanF
05/01/2016 a las 17:33
Gordo, si te quedas por Colegiales / Coghlan te hago un asado vegano y yo me clavo unos chinchu y molleja!
Buena vida sin sal y sin pucho!
 Valentinjrr
05/01/2016 a las 17:33
Ahora que ya cumplí con la obligación de posicionarme en un podio que nunca entendí pero que siempre que pude, quise ser parte orgullosa de el, no me queda mas remedio que decirte (o tal vez si pero siempre es mas fácil decir las cosas cuando uno siente que no le queda mas remedio que hacerlo) GORDO, para mi siempre vas a ser "el gordo", SOS UN PELOTUDO!!!!. No por no haber ido al medico nunca en tu vida, ni por haber comido, chupado y drogado la sumatoria de 3 personas, sino por andar llorando y atajándose de antemano por las porquerías que vas a escribir de hoy en adelante.
Fui siempre un lector silencioso que te seguí desde el primer momento, y si me decis que esto que yo siento por vos, se sostiene solo en el placer que sentís cuando fumas un cigarrillo yo soy un boludo monumental, por que para mi siempre fue solo producto de tu creación y creatividad.
Ahora te vas a quedar en Argentina asi que espero poder verte en la fiesta de tu casa, en Caras y Caretas o en una plaza de Buenos Aires, disfrutando de estar vivo y escribiendo las mismas o mejores historias de siempre, por que todas salieron de ahí adentro, antes mediante un cigarrillo, ahora sera con unas pajas mientras escribís o tomándote una limonada, no se pero deja de llorar, por que todos los que te leemos somos y seremos felices haciéndolo.
Buena estadía en la ciudad, te amo gordo!!!!
05/01/2016 a las 17:38
Valentin, no les des ideas...

Probablemente las pajas mientras escribe (por el momento) no sean buena idea. Solo por el momento....
 Laura Jolivet
05/01/2016 a las 17:31
Ahora hay excusas para reinventarse.
Quebuenoquevolviste!
05/01/2016 a las 17:31
Atrapado en Buenos Aires, entonces?
 ORM MAG
05/01/2016 a las 17:29
Lo parío! MUCHA SUERTE! pero te aseguro que se puede MORFAR lindo aún sin sal. Es cuestión de investigar. Al principio te va a costar... pero ya vas a ver que sí, SE PUEDE!

Un brindis a tu salud! (agua mineral, doble chin-chin!)
 Caminante
05/01/2016 a las 17:28
Sos maravilloso, gordo.
Con sal o sin sal.
Y es buenísimo que te vayas mejorando.
05/01/2016 a las 17:28
bienvenido de nuevo! no te olvides que el tabaco también se puede mascar y la marihuana se pueve vapear, lo que no existe todavía son los asados y las picadas sin culpa ni sal ¡fuerza Hernán!
 ORM MAG
05/01/2016 a las 17:34
Todo es cuestión de porciones y frecuencia.
AHORA NO, obvio, es muy encima.

Más adelante podrá darse gustitos... de todo tipo y tal vez hasta se de cuenta de que se perdía mucho tras el humo.

Y si inventaron los fuegos artificiales SIN RUIDO, alguno puede inventar un aparatito humeante inocuo. no?
 Sonia
05/01/2016 a las 17:28
u-ru-guayo!
u-ru-guayo!
u-ru-guayo!
 dani22v
05/01/2016 a las 17:24
Por suerte seguis aca Hernan!!
Cuidate papá!! no por vos, sino por nosotros!!! ja

Abrazo
 Manuel Rodriguez
05/01/2016 a las 17:23
Se te cumplió un sueño, ahora sos ciudadano natural de uruguay. Fuera de joda, que suerte leerte otra vez. Abrazo grande Hernán!
05/01/2016 a las 17:22
Ya nos dimos cuenta Hernan, fue un infarto inducido para escribir sobre la muerte. Excelente relato. Cuidate
 Rushada
05/01/2016 a las 17:22
Me mató la carpeta "vejez".
Mandé el comentario anterior así, de apurada nomás, por la sorpresa.
Soy una lectora semi nueva, aproveché tu ausencia para leer el blog en orden cronológico desde el primer posteo.
Ojalá consigas una linda casita. La Nina se tiene que volver a España para ir a clases, no? cómo vas a hacer?.
Tengo la entrada para Una Obra en Construcción pegada en la heladera y espero usarla en febrero o marzo.
Mucha suerte con todo. Será un gusto leerte aunque sea sin sal.
05/01/2016 a las 17:18
¿Y no que querías ser uruguayo?... ahí tenés: ahora sos uruguayo en segundas vidas
 Beltza Giudici
05/01/2016 a las 17:17
Hernán:
Por lo que leí, la falta de faso no te ha afectado tanto. No te quejes, la sacaste barata.
Ya vas a ver cuando te revisen la próstata!!
Abrazo
 Tots_reloaded
05/01/2016 a las 17:16
Cuanta voluntad le estás poniendo a tu nueva vida de mierda Hernan, Felicitaciones!
 VikkyColetto
05/01/2016 a las 17:13
Te quiero, gordo! Si conseguís casita con patio, prometo tomarme un avión desde Ushuaia para ir a visitarte y darte un abrazo.
 Alvaro Giancarlo Achin Agüero
05/01/2016 a las 17:13
Top ten!!!
 Javier Aldana
05/01/2016 a las 17:12
Cuidate. Más aún.
 Valentinjrr
05/01/2016 a las 17:12
TOP 10!!!
 Irene ARG
05/01/2016 a las 17:11
Ya le vas a tomar el gusto a la nueva vida y te va a encantar. Al menos ese es mi deseo, para vos.
 Rushada
05/01/2016 a las 17:11
Epa! primera vez q me toca estar entre los primeros! =) Qué bueno leerte de nuevo, Hernán!
05/01/2016 a las 17:09
Bienvenido, Gordo, ¿o debería decir "flaco"?
 Patofan
05/01/2016 a las 17:09
u!
05/01/2016 a las 17:07
Podio
05/01/2016 a las 17:07
Casi
05/01/2016 a las 17:36
El trabajo te tiene demasiado ocupado
05/01/2016 a las 19:16
Hoy vi el mail apenas entró y sentí que podía ser, pero no.
05/01/2016 a las 17:06
PRI!
05/01/2016 a las 17:08
¡Enhorabuena!
05/01/2016 a las 17:11
Gracias!! :D
06/01/2016 a las 12:18
primer pr¡ del 2016!!!! bien ahí!!!!!