Caretas

Estoy leyendo mucho la prensa española estos días, porque Argentina está saliendo en la tapa de los diarios con letra grandota. La última vez que salimos en la tapa con letra grandota fue cuando renunció De la Rúa. Corralito. Cinco presidentes en una semana. Caos. Después hubo un gran silencio de nueve, diez años. No salimos más en la tapa. Y eso es bueno. Cuando Argentina no sale en la tapa de la prensa española, todo está tranquilo.

El único argentino que sale en la tapa, casi todas las semanas, es Messi. Desde hace unos días fantaseo con algo imposible. Fantaseo con que mañana, en el clásico Madrid Barcelona, Messi haga un gol, se levante la camiseta frente a las cámaras y abajo haya un cartel que diga «YPF es Argentina». Y que después haga un gol Higuaín, el gol del empate, y se levante la camiseta y diga «YPF es Argentina».

Sería un problemón gigantesco para los que deciden las fotos de tapa de los diarios españoles.

Los diarios españoles ya son casi todos de derecha. El último diario de izquierda se llamaba Público y quebró hace dos o tres meses. El otro diario que no es abiertamente neoliberal se llama El País, pero es de una izquierda europea, es decir, de derecha.

España se está cayendo a pedazos pero no hay debate político. Nadie propone que el Estado intervenga. Los dos partidos mayoritarios piensan lo mismo, pero fingen pelearse en público, para que la gente no se duerma de aburrimiento. Pelean como Karadagián y como Peucelle, de mentira, pero con mucho espamento.

Desde hace varios años los dueños de España son seis o siete empresarios poderosos: banqueros, petroleros, dueños de telefónicas. Los políticos y los medios de comunicación son empleados de esta gente de corbata. Todos son caretas, en el sentido más argentino de la palabra.

Gente encorbatada, aburridísima, mayores de sesenta, incapaces de enviar un archivo adjunto sin equivocarse, gente que nunca aprendió inglés, gente que está en contra de descargarse una película pero que tampoco sabría cómo hacerlo.

A toda esta gente no le gusta lo que está pasando en Latinoamérica, del mismo modo que no le gusta lo que está pasando con los indignados en sus propias plazas. Para ellos las dos cosas son la misma cosa: tienen miedo de que las personas que no son caretas tomen la sartén por el mango.

Le tienen miedo, le tienen bronca, desprecian a los que no son caretas. A los que asumen el poder y, en vez de usar corbata, usan camisa o pulóver. A los que en los discursos hablan con normalidad, sin poner un casete, sin frases vacías. A los que se cagan en las falsas reglas de la economía global —que siempre patea para el mismo lado— y proponen otras reglas, a los que le pegan patadas a los tableros de ajedrez, a los que están hartos de siempre lo mismo.

Esta semana la prensa española le dedicó muchísimas páginas al tema YPF, pero casi ninguna explica los argumentos argentinos. Le da pánico explicar los argumentos argentinos, porque son los mismos argumentos de los indignados que ocupan las plazas. Sus propios hijos son los que están hartos.

Los caretas españoles creen que el enemigo es Argentina, creen que Repsol es patria y que Argentina les está robando la identidad. Pero en la calle son sus hijos los que no tienen trabajo, los que no tienen futuro, los que también están pidiendo a gritos que el Estado intervenga y se ponga del lado de la gente.

Audio. Desde hace un mes leo algunos textos cortos de Orsai en una radio de Buenos Aires (Vorterix). Lo hago los lunes, los miércoles y los viernes. En general son reflexiones que escribí hace tiempo en el blog, pero a veces (por ejemplo hoy) hago un paréntesis de actualidad rabiosa. En esos casos colgaré el texto en el blog al mismo tiempo, para no perder la costumbre.

Mensaje de Voz Número 21: Caretas
Hernán Casciari
Viernes 20 de abril, 2012

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382 comentarios Caretas

  1. eimepe #157    15 julio, 2016 a las 1:03 am

    He logrado convencer a mi editor de publicar una entrevista al gordo Casciari. Todo están emocionados, pero todavía no tengo idea como contactarte en Lima esta semana que viene. ¿Cómo se hace para tener 5 minutos de tu tiempo? Aguante Orsai!

  2. Angel de Dios #153    11 junio, 2012 a las 9:30 pm

    “Volví, no sé porqué pero volví… cuando uno ha pasado tanto tiempo junto, la unión esta se vuelve un todo, no sé como decirlo… al final, volver es lo único que queda, cuando uno se ha cansado de la gente” (intento parafrasear a un cantante chileno, cuyo nombre no puedo recordar)…
    El asunto es que volví… sigo en México pero ahora tengo un trabajo serio, de esos en los que pagan mucho por hacer que haces y que hagan… nada lindo y nada diferente. Así que me fuí a contarme la historia de un tipo serio que ahora tiene familia y responsabilidades (y muerte por aburrimiento) Y al volver,nunca patrás, volví a sentir esa cosa linda que se siente cuando se lee al gordo. Ufff, pinche gordo me caes tan mal… otra vez volví a reir, y otra vez volví a soñar y otra vez volví… Y nada, ha sido la mejor parte de toda una semana de trabajo idiota y carente de sentido… ha sido volver a leer y volverme a sentir culpable por leerme los 155 comentarios. Y discutir (virtualmente) con ellos y platicar y reir y enojarme y todo lo que pasa cuando uno lee estas cosas… Y nunca he sido pri, ni segus, ni tercias (asi se dice aquí)… vaya nunca jamás pude llegar al top 100 pero siempre quise jugarlo. Ahora me veo como el niño que siempre se sentó en la banqueta a ver jugar a los otros pero que nunca tuvo-quiso-pudo chance de patear la pelota. Seguiré aquí, ustedes jueguen que yo encontraré la forma de asomarme por la calle de vez en vez y en una de esas quizá hasta les regrese la bola, quien sabe… puede que hasta juegue. Ahora regreso al trabajo, pasarme una hora leyendolos me va a traer consecuencias, lo sé, siempre lo supe… pero aún así, volví…

  3. Nacho #151    23 mayo, 2012 a las 9:20 pm

    ¡No lo puedo creer! Terminé de leer Orsai Blog. Empecé en Bitácoras, seguí en Orsai.es y terminé acá.

    Ahora sí… A leer los PDF’s de los números 1, 2, 3 y 4 de la revista.