Orsai mensajes

Desde acá podés ver dónde y sobre qué conversan los lectores

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29/08/2017 a las 20:08
No me gusta mucho Erlich, pero este texto me pareció entretenido. Hasta lo voy a recomendar.
29/08/2017 a las 20:07
Uno de cada tres textos de Orsai me deja pensando que el centro del universo está ahí, en ese tema que se trata: en la gordura, en la vida en pareja, en el capitalismo, en hacer lo que nos pinte, en la muerte, en la internet, en la lucha de clases... Por un momento, leyendo este, sentí que todo estaba basado en qué información recibimos y qué hacemos con ella. Excelente.
29/08/2017 a las 20:04
¿Ni un solo comentario? Cinco años después, lo digo: me gustó mucho, especialmente el de los turistas en Cuba.
29/08/2017 a las 20:01
Uno de los textos en los que es más sencillo diferenciar al Chiri del Jorge. Y muy interesante, por cierto.
15/08/2017 a las 19:24
No me gustó, se ve que soy conservador, retrógrado, algo de eso. Pero no me gustó.
15/08/2017 a las 19:24
No la vi y ahora tengo ganas de verla. No debe haber mejor elogio para el texto del gordo Vigalondo.
15/08/2017 a las 19:21
Me voló la cabeza la primera vez que la vi, y también este año, cuando volví a mirala. Una historieta excelente.
09/08/2017 a las 19:53
Acá Vigalondo tiró de atrás de mitad de cancha y no tocó el aro. Pero, en general, sus teorías me gustan. Es más, este tiro, aunque terminó lejos de la canasta, me gustó también.
09/08/2017 a las 19:52
¡Me encantó! Uno de los mejores textos del número.
09/08/2017 a las 19:51
El final me dejó con ganas de más. ¡Ufa!
09/08/2017 a las 19:51
Empecé pensando que Buenafuente no tenía foto y choreó sacándole una a lo primero que vio, y después me encantó el texto. Qué lindas formas de girar.
08/08/2017 a las 20:43
Romanticismo siglo XXI. Hermoso.
08/08/2017 a las 20:42
Vigalondo navega entre el detalle genial y la fumata desquiciada. Por ahora, me gusta.
08/08/2017 a las 20:41
Me gusta mucho esta sección.
08/08/2017 a las 20:39
Qué fuerte.
03/08/2017 a las 22:54
Lindo arranque.
03/08/2017 a las 22:53
"Vale, ningún problema con el libre albedrío, pero deja que la gente de marketing haga su trabajo. Haz una buena campaña y ya verás dónde queda el libre albedrío".

¡Bwa-ha-ha!
03/08/2017 a las 22:30
Hermoso el fanatismo de Vigalondo para buscar la aguja en el pajar del cine, de verdad.
03/08/2017 a las 22:27
La autora del artículo logró ser lo suficientemente neutral, y eso es meritorio.
02/08/2017 a las 20:37
El final abierto de la historia fue el mayor desaire del número. Ya sé que no se viaja para llegar, sino para viajar, pero un año esperando al granjero de Oceanía y nos quedamos con un continuará sin continuación.
02/08/2017 a las 20:35
Este fue, hasta 2017, la única nota del primer año de Orsai sin comentarios. ¿Homofobia o simple desinterés? Pobre Xtian, viejo.
02/08/2017 a las 20:34
Inevitable preguntarse cuánto había de ficción y cuánto de realidad.
02/08/2017 a las 20:33
Este año estuve en Tandil y no pude evitar abrazar la estatua de Rene Lavand. No lo pude hacer más lento...
01/08/2017 a las 19:10
No leí ni un libro de Harry Potter, pero la nota me obligó a no negarme para siempre. Tal vez algún día...
01/08/2017 a las 19:09
¿Nueve comentarios nada más?
01/08/2017 a las 19:08
Una de las notas históricamente menos acertadas de la revista, como el gordito y Chiri reconocieron :)
Rambel
31/07/2017 a las 22:07
Hermosa e incisiva crónica. Hace mucho que no leía a Carolina. Me parece que muchos de los que opinaron respecto a cierta vanalidad o superficialidad del escrito, no entendieron la trama. Lean por favor atentamente el final, que está muy lejos del mero deseo de "ser flaca".La voz que carcome la existencia, y su objetivo de callarla por miles de medios sufrientes, no obedece a la lógica de cierta vanalidad del cuerpo, ni tiene una impronta frívola, al contrario, es la expresión de un dramatismo inestinguible por otros medios medios tortusoso, ya que dicha voz encarna esa máxime de tortura. Lejos de reivindicaciones de cualquier tipo, lejos de proponerse a levantar autoestima, lejos de querer ser flaca para ser feliz, muy lejos de todo esto, es lo que plantea, desde mi opinión, esta perspicaz autora.
31/07/2017 a las 20:03
¡Qué cuento del recontra carajo!
31/07/2017 a las 20:02
Este año estuve en Ushuaia y me emocioné al ver la figura de Radowitzky. Y, claro, recordé este texto.
31/07/2017 a las 20:00
Qué lindo es ser uruguayo.
31/07/2017 a las 19:28
Me gustó mucho, y me hizo pensar distinto a como pienso la mayor parte del tiempo, lo cual es aun más valioso.
31/07/2017 a las 19:25
A mí me gustó mucho.
16/03/2017 a las 03:25
Feliz cumpleaños gordo! !!!
Pedro Mosquera
14/03/2017 a las 05:57
Cuanto estas pagando por un hígado?
Irene ARG
13/03/2017 a las 22:24
Acá hay literatura.
Jhordan PLG
13/03/2017 a las 03:02
Soy de los que se aburren con los finales felices, pero es innegable que la historia es increíble. Cada tanto es bueno saber que no todo se está yendo al tacho.

¿A quién se le ocurrió lo de mejorar las anécdotas de tus oyentes, a los productores de la radio o a ti?... como fuera, buenísima idea.
Evelin
12/03/2017 a las 16:58
Excelente el relato, sencillo y contundente, me emociona mucho!!
P. Sebastian Bonanni
12/03/2017 a las 11:16
¿Por qué Tchaikovsky en 2004 se escribia de uns forma y ahora de otra?
11/03/2017 a las 02:47
Lindo artículo y muy bien escrito.
Marìa Soledad Gago
09/03/2017 a las 20:51
Ya estoy entrando a husmear esas historias que surgieron del famoso fogón, lamento haberlos descubierto tarde. Enhorabuena por el bló.
09/03/2017 a las 18:20
ahora siiiii!!!
(lo de la publicidad de la orsai 17 dgo)
09/03/2017 a las 13:52
¡Oh, qué bonita historia! Me recuerda a un poema de la poeta polaca Szymborska. Se los dejo...

Amor a primera vista

Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.

Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?

Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún "lo siento"
o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.

Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,

una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,

que los acercaba y alejaba.

que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.

Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?

Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.

Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.

Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.

Todo principio
no es mas que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.

De Fin y principio
Versión de Abel A. Murcia Soriano
08/03/2017 a las 20:25
Interesante reflexión. Imaginemos una realidad donde lo habitual sea casarte con alguien a quien hayas salvado la vida de pequeña. Estaríamos hablando de esto? Aunque es la misma resolución. Imaginemos una sociedad donde lo habitual sea enamorarte (y probablemente casarte) con alguien con rasgos semejantes a algún adulto de tu infancia (esto esta probado), es eso destino?
El destino que nos llama la atención es el destino remoto aquel donde todo acaba bien o muy mal, nunca regular. Cuando alguien habla de vidas anteriores, siempre fue famoso.

El destino deja un rastro, pero solo se deja ver en la llegada (como su nombre indica).

Un saludo!
Nombrador
08/03/2017 a las 19:25
¿El mundo es una caótica bola sin manija o viajamos con un rumbo determinado? Esa cuestión está detrás de la historia de la filosofía y estos dos relatos: el destino y el amor.
¿Existe el destino? Leyendo a Borges podemos entender al destino como el nombre de millares de causas entreveradas, un río deudor de infinitos y misteriosos afluentes que convergen para hacer necesario un momento (desde los vientos neuquinos que aquel día despejaron de lluvias el cielo e hicieron posible el torneo de hockey hasta los vientos internos en la cabeza de una bisabuela de Lucía que en el viejo continente la llevaron a la cama de su bisabuelo). Siguiendo a otros Borges, podemos jugar a que ese río tiene brazos convergentes, divergentes y paralelos (en algunos ríos Alejandro no encuentra a esa nena de 3; en otros encuentra a la niña pero no a la veinteañera, porque renuncia a su trabajo antes de que ella venga harto de un jefe que no pudo matar en sus sueños; en otros ríos se repite la película sincronizada como la gestación de mellizos). Esta idea rompe en pedazos la idea de una línea de tiempo uniforme con presente, pasado y futuro. Propone, en cambio, un río que se bifurca en miles de redes. Y en cada línea sucede una historia diferente de Lucía y Alejandro, ya no es necesario que terminen juntos, sino que esta es sólo una de las posibilidades (como en “El Jardín de los Senderos que se Bifurcan”, Ficciones).
La metáfora del río, que implica unas aguas bajando juntas hacia un mismo mar, también es compatible con la idea de un plan divino y una voluntad omnipotente que mueve las aguas ("El jugador mueve la pieza y Dios mueve al jugador"). Y si este Director Supremo además es bueno y justo, después de algunas peripecias nos regala un final feliz (Lucía y Alejandro juntos comiendo perdices). Esto sería algo así como una armonía preestablecida que se revelaría con claridad al final de los tiempos, cuando el río finalmente descansa en el paradisíaco mar (“no hay mal que por bien no venga”; “Él tendrá sus motivos que no me puede explicar a mí”; “Lucía se perdió y sufrió, en el momento pensé que Dios era un hijo de puta, pero después me tapó la boca cuando Alejandro la rescató”).
Pero también hay pensadores que niegan la existencia del río y de todo plan. Estos se dividen en optimistas y pesimistas.
Los primeros son, por ejemplo, los defensores a del libre albedrío católico o de la libertad iluminada. Ambos se sienten amenazados con la idea del destino. Según ellos nosotros somos los artífices de nuestro propio destino, no hay algo escrito o predeterminado, no hay caminos o lechos sino caminantes o aguas, estamos condenados a definir el curso del río, con el timón del alma o de la razón. En esta visión, los enamorados tuvieron el mérito de encontraron con la fuerza de su alma.
Los segundos negadores del río tienen una mirada mucho más oscura. Temen que todo lo que sucede es producto de azares o casualidades, de un juego de dados entre dioses borrachos o el sueño confuso de una criatura indefinible. Para ellos el rio puede transformarse en cualquier cosa de un momento a otro. (En la próxima mano tal vez Lucía cambiará a Alejandro por su mejor amigo!).
Yo no sé si existe o no el destino, creo que voy cambiando de acuerdo al estado de ánimo. En este punto, converge el segundo gran tema del relato: el amor. Interpreto que estas dos historias, con todos sus paralelismos, señalan al menos una cosa. Cuando irrumpe en escena una mina que está bárbara como Bárbara o tremenda como Lucía, entonces vemos la luz, el logos, la armonía detrás de todos los males y todo el resto de las cosas pierde consistencia. No sé si es que el mundo queda justificado en un segundo por la aparición del ser maravilloso o si esta presencia hace que las preguntas abstractas (¿ hay vida después de la muerte? ¿Por qué hay ente y no nada? ) nos chupen un huevo. De pronto, todo se clarifica, hacia ella íbamos corriendo y entreverados con ella queríamos descansar el resto de nuestra existencia. Y entonces nos preguntamos pavadas, en ese estado de letargo que nos agarra después de coger (“¿y si no me hubiera subido a ese colectivo o no me la hubiera cruzado en esa fiesta?)” Y en el fondo el destino nos contesta con una sonrisa. No sé si las mujeres(o el amor) interrumpen nuestras preguntas filosóficas o son simplemente una respuesta encarnada de todas las dudas. Lo cierto es que en un escote a veces caben todos los mares.
08/03/2017 a las 17:30
Según el excel del twitter de Casciari, https://mobile.twitter.com/casciari/status/838474777270628354/photo/1, la segunda temporada se imprime en Buenos Aires.
Lalo
08/03/2017 a las 15:51
Muy buena la historia Hernan. Hay algo curioso, hoy leyendo el diario me encuentro con esto https://www.lmneuquen.com/el-la-rescato-1992-y-se-casaron-23-anos-despues-n543610
Relata una historia muy similar, pero no creo que sea una copia de la tuya, ante los comentarios de que varias personas que pensaron lo mismo que yo inicialmente, la autora de la nota cita:
"La historia que escribió Casciari para su columna Mejorador de Historias tiene segmentos que no son reales porque es parte de su columna en Radio Metro. Esta historia la escribí yo después de hablar con los protagonistas y toda la información que contiene es la verídica. Saludos!"
Estoy convencidp que ella conocia de antes a la pareja y decidio plasmar una historia que tenia en mente hace mucho tiempo, y no que escucho la seccion en la radio y como esta gente vive en su misma cuidad los busco para hacer pasar la noto como 100% suya...
Saludos desde Neuquen gordo
Negrasol
07/03/2017 a las 23:11
Tomé apunte de cada tip! me encantas Cassiari! me pasa que desde que te leo volví a mí, a encontrarme, ahora mi tiempo es el tiempo para leerte y llenarme de tu contextos! me alimentas increíblemente, me volviste el brillo! no paro de leerte y apenas hace un mes que te descubrí., y si.. te leo en reversa :)
Maria Maria
07/03/2017 a las 18:24
La magia de las historias que cuenta Hernán...esta en la forma que lo hace ..es la capacidad que tiene para atraer nuestra atención de la misma manera que cuenta una historia comun como la mas maravillosa... Su relato es magnífico!!!!
Sopermi
07/03/2017 a las 18:09
Hernán siempre me llega mucho lo que escribís, me gusta la ternura que se desprende de tus historias. Pero debo admitir que a medida que iba leyendo esta historia los personajes no me atraían demasiado, los veía como típicos personajes rosaditos que se pegaron algún susto en la niñez y el universo bondadoso los premia unos años después coronando su historia idílica predestinada…Sí es verdad que estos estereotipos existen en la vida real… (muchas veces nos convertimos en estereotipos, si?) Lucía… Simón…que nombres tan de gente bien de este universo burgués acomodado en el country con sus mujercitas jugadoras de hockey y el contador Alejandro claro…como no…atraído por Lucía que toma coca con fernet ella…que original la diseñadora gráfica que se ríe a carcajadas con sus amigas…y claro después viene Simón que aparece en la foto de la casa perfecta…
Puede que hable dese la auténtica envidia…ni idea… pero la anterior historia me ha conmovido mucho más (Cupido en Hemoterapia).