La falsa biografía

Hernán Casciari nació en Mercedes, en 1971, y todo lo que sigue es relativo o fragmentario. Nadie es como informa su biografía. En realidad, nadie es de una manera única o lineal. Pensaba en esto ayer porque —en medio del rediseño de este blog— quería actualizar el apartado «El Autor». Estaba a punto de agregar datos nuevos, y de repente me quedé en blanco. ¿Quién soy realmente? Y sobre todo, ¿quién debería explicarlo?

Las biografías estándares dicen qué libros escribimos, qué premios ganamos y otro montón de luces de colores; pero nunca explican a quiénes hicimos daño o qué piensan de nosotros los que nos desprecian. Si en lugar de personas fuésemos gobiernos, nuestras biografías serían un medio oficialista vergonzoso. Una mirada obsecuente sobre nuestra propia gestión.

Esto ocurre porque, en general, a las biografías las redactamos nosotros mismos en tercera persona del singular —nació, estudió, obtuvo— y le hacemos creer al lector que fue redactada por otro, por un escribano neutral de bigote sardina.

Pero no; son nuestros dedos los que teclean, en noches que después nos van a hacer poner colorados. Y a veces es todavía peor, porque dejamos que la redacte el departamento de marketing de la editorial que nos publica.

En la solapa de mis primeros libros, cuando los editaba Mondadori, decía: «Hernán Casciari es el escritor virtual más leído en lengua española». Tardé mucho en sentir vergüenza por ese engaño. Al principio los dejé mentir y hasta me sentí orgulloso de la frase, incluso sabiendo que no existe ninguna estadística seria que lo certifique.

Ahora por suerte esos libros están descatalogados, y las reediciones de mis novelas en Editorial Orsai no llevan esa línea curricular patética (El primer volumen de cuentos sí, y no me lo perdono.) Dos por tres recuerdo que hay gente que tiene libros míos en sus bibliotecas con esa frase en la solapa, y siento vergüenza en retrospectiva.

Además, ¿qué significa eso de escritor «virtual» más leído? Suena bastante a premio consuelo. La editorial quería venderme de un modo importante, sospecho ahora, pero yo no tenía mayores méritos, y entonces debieron agregar la variable online que les mejoraba el recuento de votos.

Esta triquiñuela semántica me hace acordar a una costumbre de Chichita, mi madre, cuando yo era chico. A ella le encantaba contar frente a los demás mis hazañas, pero como yo tenía muy pocas virtudes debía maquillarlas un poco.

Una tarde, frente a un montón de parientes, Chichita dijo:

—Y un aplauso para Hernán, que en los exámenes de matemáticas de todo cuarto grado quedó ubicado como el segundo mejor varón.

Yo había quedado undécimo, después de nueve chicas y Walter Fedullo, pero ella se las había arreglado para mejorarme la biografía. Por suerte mi papá (que además de sensato fue un gran humorista) dijo enseguida:

—Y no solo fue el segundo mejor varón, también fue el primer mejor gordo.

 

Al final decidí que la nueva versión del apartado «El Autor» deberá tener desde la semana próxima diferentes versiones biográficas, y no solo la estándar que existe ahora. Ese será mi humilde intento de ser neutral.

Elegí a cuatro personas para que ofrezcan ópticas diferentes de mi curriculum vitae. Dos son oficialistas, y dos practican una salvaje oposición.

1) Una madre. La mía escribió hace años un comentario en este blog, a raíz de mi cumpleaños número cuarenta; ese texto me pareció adecuado como biografía a favor.

2) Un troll. Escojo el texto de uno de los trolls más perseverantes que padecimos en Orsai entre 2006 y 2007. Se hacía llamar Alejandro, algunos de ustedes quizá recuerden su prosa barroca y su ensañamiento. Llegó a publicar un blog de textos larguísimos en mi contra. Elijo uno de esos posts para mi segunda biografía.

3) Un amigo. Vuelvo a los medios afines y llamo al frente a Chiri, que en 2008 ayudó a presentar mi segundo libro en un teatro de Buenos Aires. Un fragmento de su coloquio servirá como biografía oficialista.

4) Un abuelo. En mi caso, el materno. Un hombre al que decepcioné de principio a fin. Este cuarto texto es el único falso (es decir, lo escribí yo mismo en ausencia del protagonista, que está muerto). Pero juro que lo hice con las palabras exactas que él usaba en vida para describirme.

5) Un lector. Esta idea no estaba en los planes; se le ocurrió a Sole en el comentario #18 y me parece justo.

Los dejo con estos cuatro mosaicos de mi rompecabezas personal, que desde el próximo jueves estará también en la sección biográfica de este blog.

Biografía según una madre

[Fuente]

Hernán Casciari, también llamado «mi gordo», nació un 16 de marzo de 1971, que era lunes. Habíamos pasado un hermoso domingo de marzo en la quinta de mis suegros. Estábamos todos en familia y entre amigos, esperando la llegada del primer hijo, el primer nieto, el primer sobrino. Él parecía estar muy cómodo donde estaba, porque no quería salir.

Aumenté veinte kilos durante todo mi embarazo. ¡Una barbaridad! Mi médico, el doctor Rebagliati, me había dicho que podía haber un error en la fecha. De todos modos, si para el 16 no pasaba nada, me inducirían el parto.

Nuestro amigo Peti, que estaba con nosotros en la quinta, me llevó en su Citroën amarillo a buscar una pelota para jugar en la quinta. Cuando pasábamos por las vías lo hizo a mucha velocidad. «Vas a ver como así vas a tenerlo», me dijo.

Y tuvo razón. A las seis de la tarde empecé con dolores muy fuertes, y así estuve hasta la una de la mañana. Me internaron y decidieron hacerme cesárea, porque el bebé estaba atravesado, y así siguió toda la vida.

«Nació un varón —dijo el doctor Russi—, y qué grande es: cuatro kilos setecientos». Ninguna de la ropita que pacientemente le había tejido le entró. Las abuelas tuvieron que salir corriendo a comprarle ropa. Extasiada por todo lo que pasé, yo solo quería dormir. Pero el doctor Russi me dijo: «No, el hijo debe estar con la mamá», y me pusieron al lechón sobre el pecho.

Lloraba tan fuerte que parecía un bebe de cinco meses. Roberto y yo estábamos felices: había nacido por fin nuestro primer hijo, el 16 de marzo a la una y cincuenta de la mañana; lo llamaríamos Hernán. Casualidad o no, un 16 de marzo de cuatro años antes Roberto me había declarado su amor por carta.

A partir de ese día supe que ya nunca más descansaría de noche como lo hacía antes. Y supe también que el gordito era único. Todo lo que me hizo sufrir después, lo curaba una sonrisa suya. Así fue antes y también así es ahora, porque imagino su sonrisa y se me borran todos los dolores.

Biografía según un Troll

[Fuente]

Hernán Casciari morirá solo y olvidado. Algunos años en el futuro, un equipo explorador se trasladará a un remoto y despoblado rincón del Polo Sur, antiguamente disputado por Argentina y Chile (y ahora reclamado por nadie), después de haber recibido un telegrama procedente de la Patagonia en el que nos avisarán de la existencia de una misteriosa sepultura presidida por una lápida con la siguiente inscripción:

«Menos pútridos, menos corruptos que sus tábidas mentiras, bajo esta tierra infértil los despojos de Hernán Sinpatria descansan su impostura. Nunca escritor, nunca periodista, nunca español, nunca humorista, nunca argentino, mintió a todos, engañó a pocos, aduló, sufrió escarnio, ascendió, descendió y escupió sobre las profesiones anheladas por su envidia hasta desembarcar, repudiado por todas las naciones, en un estuche sin brillo, en este, el cementerio de los parias.»

Biografía según un amigo

[Fuente]

Hernán Casciari nace en Mercedes, Buenos Aires, en 1971, pero yo lo veo por primera vez en 1977. Tengo siete años, a lo mejor ya cumplí los ocho. Vuelvo en bicicleta de la casa de mi abuela por la calle Treinta y Cinco y hay un grupo de chicos, en silencio, que escucha una melodía triste y dulzona. La melodía brota de un pequeño acordeón a piano.

El que está detrás del instrumento es un gordito engominado para atrás, que gesticula emocionado mientras avanza la melodía y sus manos acarician el teclado. Me alejo del lugar un poco triste porque quiero quedarme con esos chicos; pero no los conozco.

Si lo pienso un poco, no es raro que el primer recuerdo que tenga de él sea ese. Hernán en el centro de la escena, cautivando a sus amiguitos. Siempre fue igual.

Ya en la primaria las maestras elegían sus redacciones para leer en voz alta, y nosotros esperábamos ese momento porque nos divertía. Una vez en quinto grado la señorita Nélida nos pidió que completáramos una historia a partir de esta consigna: «los exploradores apartaron las ramas, y detrás apareció la ciudad perdida».

Toda la clase continuó con la historia de los exploradores. Hernán se quedó en las ramas, contando cómo dos hormiguitas cayeron al vacío a causa del manotazo de un explorador. En ningún momento mencionó la ciudad perdida. Las únicas protagonistas del cuento fueron esas dos hormigas.

Hernán era un nene que escribía de verdad, como los escritores de los cuentos que a mí me gustaban.

Podría profundizar en otras cuestiones, pero no quiero ponerme sentimental. Sí quiero dejar en claro que quienes lo conocemos de chico siempre supimos de algún modo que, tarde o temprano, iba a ser escritor. Era inevitable.

Biografía según un abuelo

[Fuente]

Mi primer nieto no nació en San Isidro, como le pedí a la madre, sino a cien kilómetros de mi casa; esto explica en parte que haya salido tan pelotudo. No sirvió de mucho el amor que le brindé mientras crecía. Fue el primero de mis nietos; le saqué miles de fotos en la infancia y deposité en él mis ilusiones de abuelo. Pero algo fallaba en su personalidad.

Le dije varias veces a la madre que ese chico iba a necesitar las riendas cortas, pero en su casa nadie se las puso. Ni mi hija, por demasiado compasiva, ni mucho menos mi yerno Roberto, un buen muchacho pero incapaz de pegar un golpe sobre la mesa.

Por culpa de esta educación informal, que muchos creen que es moderna, a Chichita los dos hijos les salieron torcidos: el varón un drogadicto, un roñoso, un bufón de circo, y la más chica se tuvo que casar embarazada muy joven. Yo estuve a punto de no ir a ese casamiento; me dolía en el alma que mi nieta arruinara su futuro.

Pero fui, porque algunas cosas en la vida hay que hacerlas. Y en ese salón de fiestas vi la decadencia de mi nieto mayor. Él tenía entonces más de veinte años, estaba gordo, con un traje prestado que le quedaba corto de mangas, en una mesa con otros impresentables. Había un amigo suyo con el que era carne y uña —se llama Chupi, o Chipi— y este amigo le tiraba aceitunas de una punta a la otra de la mesa. Mi nieto las cazaba al vuelo, con la boca abierta.

Se me encogió el corazón de tristeza al verlo, pero sobreviví un tiempo a esa noche. Supe algunos otros dislates sobre su vida: que escribía o quería ser escritor, que se escapaba por las madrugadas de los departamentos donde vivía para no pagar el alquiler, que fumaba y no creía en Dios, que a veces no tenía domicilio fijo, que apostaba.

Su madre jamás me informaba estas cosas, yo las sabía porque paraba la oreja en las conversaciones; Chichita se cuidaba mucho de contarme lo malo, únicamente me informaba sobre algún logro literario del hijo.

Tampoco creo que eso fuese cierto: yo leí algunos cuentos de mi nieto, en una breve época que vivió en mi casa, y me decepcionaron muy mucho. Escribía groserías, había temas sexuales y casi ningún valor ético a resaltar.

Puedo hablar sobre él solo hasta el momento de mi muerte, a finales del siglo pasado. Desconozco qué habrá hecho después. Solamente sé que no estuvo en mi entierro y que la última vez que pensé en él, antes de morir, vino a mi memoria aquella escena del casamiento: a mi nieto, a Hernán, alguien le tiraba aceitunas verdes como en un circo, y él las atrapaba en el aire, haciendo un sonido gutural con la boca. Cada vez que tragaba una, los otros drogadictos de la mesa le aplaudían la gracia.

Eso es todo lo que puedo decir sobre él. Que Dios lo ayude.

Hernán Casciari
Jueves 6 de marzo, 2014

Dejá tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

167 comentarios La falsa biografía

  1. pichuco patane #85    13 septiembre, 2014 a las 1:42 am

    las biografias son una falacia, no podemos saber quienes son los demas ni quienes somos nosotros. Esto es un misterio insondable que debemos soportar con una sonrisa al sol mañanero.

  2. dnlmsqr #84    21 agosto, 2014 a las 7:28 pm

    “…me las había contado y dramatizado con tal furia que me resultaban insulsas, casi estériles. Y definitivamente aquellos cuentos están y estarán en mi cabeza relatados y dramatizados por el gordo una noche de verano en la esquina de la 29 y 2.” Lo que hace la fascinación, gracias Perroulo

  3. Guapetona De por acá #83    10 mayo, 2014 a las 7:13 pm

    En el patinaje artístico, para calcular la puntuación de un patinador en una competición, se hace la media entre las notas de los jurados eliminando previamente la más alta y la más baja. De esta manera se eliminan favoritismos y castigos intencionados, cegamientos por deslumbramiento o inquina, las del medio (que son varias) se consideran más fiables. En tus biografías ponés las de los extremos, justo las que son inofensivas. 😉

  4. christian w #82    23 marzo, 2014 a las 3:51 am

    Hola Hernan, escribo mas q nada para agraderte por el pdf del libro del pibe q arruinaba las fotos el cual acabo de terminar de leer. No me reia tanto con un libro desde la conjura de los necios y eso fue hace muchos años, de hecho me estaba acordando que fue el ultimo libro que habia leido, aunque esta vez fue con algo de nostalgia.
    Estuve a punto de leer el libro cuando vivia en Menorca pero corrio la misma suerte que los demas libros que saque semanalmente de la biblioteca de Mao durante los siete años en q vivi en la isla. No lei ningungo…
    Me llego mucho el libro porque encontre muchos paralelismos con mi vida como las bromas telefonicas incluidos los dos telefonos, fijo e inalambrico, mi viejo tampoco queria que gane la seleccion argentina, la definicion de la personalidad del abuelo materno que en mi caso vendria a ser mi padre, de los personajes extraños, el venir a España o cuando lei Sant Celoni me acorde de un domingo a las 7 de la mañana dando vueltas con un colega que vivia ahi tratando de localizar a un personaje para que nos vendiera algo de alegria porque la magia se estaba empezando a acabar.
    Ya se que le regalare a mi amigo de la infancia la proxima vez que nos veamos. Espero que reviva al igual que yo las pelotudeces que haciamos en las tardes de pueblo.
    En fin, encontre tu blog de casualidad y nose si este es el lugar adecuado para hacer este tipo de comentarios pero bueno ya esta y seguro que seguire entrando Un abrazo grande de Christian que esta proximo a seguir emigrando.

  5. Ginger #81    15 marzo, 2014 a las 12:24 am

    Este diseño de mierda de blog que armaste, me pasé media hora tratando de dejar un mensaje hasta que me avivé que tenía que entrar con mi contraseña…
    Yo creo que nadie escribiría una biografía tuya mejor que tu mujer. Propongo a Cris para que cuente tus miserias. (¿al final no era eso lo que querías?)

  6. carlos fabian gomez #79    13 marzo, 2014 a las 3:41 pm

    Hernan Casciari, Gordo travesti conocido por sus primeras apariciones en cuerpo femenino protagonizando a Mirta Bertotti, cuyo blog lo hizo saltar a la fama, aunque se comenta que lo han visto en tacos altos y narcotizado en su adolescencia bailando al son de alguna murgas de Mercedes, ciudad de donde es oriundo.
    Talentoso, vago, querible, buen padre y un buen compañero para el porro. Dejo boquiabierto a muchos de sus seguidores al desenmascarar a la mujer gorda y comenzar su nuevo proyecto Orsai, aunque muchos se encontraron a disgusto con el cambio logro enamorarlos con sus primeros escritos. Con el tiempo cada vez escribía menos y en espacios mas prolongados. Tiene la desgracia de ser hincha de Racing y la mala suerte de que la única vez que su equipo corono un campeonato en su vida se encuentro solo en un bar de España. Recopilo varios libros con el material publicado en sus blogs. Mira mucha televisión y le encontró la vuelta para que le paguen para hacerlo (un genio). Abrió bares y una pizzería. Hizo una revista revolucionaria de la que todo el mundo elogio por su audacia y material. En la actualidad trabaja (¿) en un nuevo proyecto llamado Bonsai que apunta a los mas chicos de edad y al interno que todo adulto lleva consigo. Se comenta que lo invitaron para participar en el Bailando, pero le dio pereza.
    Sus fans esperan con ansias que algún día se ponga las pilas y escriba libros y más libros.

  7. Jou! #77    12 marzo, 2014 a las 1:49 pm

    Hernán Casciari logró lo que muchos intentan y no lo consiguen. Tal vez, porque no se lo propuso.
    Logró que miles y miles de personas confíen ciegamente en el.
    Hernán también escribe.

  8. Javier Castillo #76    12 marzo, 2014 a las 9:55 am

    Yo creo que en el fondo el troll te aprecia.

    Mis sensaciones llanas de un encuetro breve hace mucho tiempo:
    Hablando con Casciari da la sensación que las críticas ácidas caen bien y todas las sugerencias pueden ser lógicas y posibles. Sonríe levemente y escucha: ‘claro’, ‘si’, ‘puede ser’… Finalmente [realmente] eres un desconocido más [un cliente] y quizá no importa si te disgusta la revista, o solo el número dos porque dices que aborda personajes en lugar de temáticas. El proyecto tiene la vida y las dimensiones suficientes como para que todo eso carezca [quizá] de importancia. No importa si buscas reportajes, literatura o una revista común. Y Hernán está ahí detrás de una barra, durante una fiesta sencilla en el patio de una casa en Sant Celoni, firmando libros y revistas, sonriendo a medias quizá ajeno a tanto visitante, quizá abrumado por tanta atención: parece estar por encima de todo, de censuras, de locutores de radio que no entienden las preguntas del guión y de lectores escépticos con algunos artículos. Todos somos uno más, otro lector particularmente obsesivo y vulgar, otro que pasea por la casa y opina de todo, y desconoce el trasfondo de la organización. Se espera que Hernán sea especialmente simpático, pero hace tiempo que Orsai deja de ser un simple blog para convertirse en empresa propia. Ante esto, solo se puede ser complaciente a pesar de mis críticas del segundo número de la revista: en la web de Orsai, hay también comentarios negativos, a veces injustos. Todo es opinable, pero nada es demasiado bueno o demasiado malo.

  9. pedrochain #74    11 marzo, 2014 a las 5:36 pm

    con la magia de florencia puede mejorar mucho…

    Me llamo Hernán. Chiri, mi amigo de la infancia, me dice Jorge; Comequechu y su familia, Cayota; y el resto, Gordo. Hay quienes me demuestran cariño llamándome lechón, puto ó marketinero. Y yo me siento un poco identificado con todo eso. En realidad, soy todo eso. Escribo cada día la ficción de mi vida en anécdotas mejoradas. Lo hago en prosa simple y poética, para que lo pueda entender cualquiera. Juego a ser egocéntrico para reirme, junto a otros, de mis errores. La vida es una obra de teatro donde cada uno interpreta el papel que se le antoja, en el momento y lugar que se le ocurra. Y yo elijo ser protagonista de la mía, hoy, en un pueblito cerca de Barcelona. Es lo que mejor me sale, pero no me conformo. Vivo enamorado de Cristina, y aprendiendo a ser padre de la Nina. Soy como un robot grandote e imperfecto, comandado por el niño que fui, con la misión de pasar desapercibido y llamar la atención a la vez. Soy contradictorio y coherente. Me gusta viajar y encerrarme. Quiero hacer reír y llorar. Sueño proyectos ambiciosos que funcionan sólo cuando voy despacio. Me quejo de la queja por deporte. Prohibo lo prohibido. Necesito construir estructuras para andar todo el día en pijama. Amo y odio a los seres humanos. Me burlo de ellos mientras los comprendo y abrazo. Soy tan hijo de puta como idealista. Los que me quieren bien insisten para que cuide un poco más mi cuerpo. Tienen razón, por eso yo los invito a comer una picada, disfrutar asado con vino, fumar flores y hablar profundamente de boludeces hasta quedarnos dormidos. Hace más de cuarenta años que soy curioso y rompebolas, inquieto y sedentario. Tengo el coraje y el cagazo suficientes para mirarme en el espejo de la gente, en sus palabras, en sus ojos. Lo que escribí ya no me pertenece. Lo que viene es la mejor incertidumbre del mundo, se los aseguro.

  10. toti #73    11 marzo, 2014 a las 1:09 am

    Hernan Casciari.
    Nacido y criado en una tierra prospera en talentos e infames crápulas, que no dejan que pasemos desapercibidos a los ojos del mundo.
    Fundamentalmente, Hernan no es una persona real, de las de carne y hueso. Es una suerte de imaginario colectivo que cada tanto, muy cada tanto surge de un pueblo impronunciable para alumbrar alguna zona oscura de nuestro cerebro y arrancar lagrimas y risas a la vez, aunque el origen de las mismas sea tan diverso como personas lo lean. Se presume que es una integracion de varios personajes imaginarios. Puede llegar a pensarse que es una amalgama de Mafalda, Felipe , Miguelito y Manolito, todos en su grado y equilibrio, dejando a Susanita y Libertad para crear a Mirta Bertotti.
    Pero la mas acertada que se tiene, es la simbiosis entre Don Quijote y Sancho Panza. Por un lado, la hidalguía y la bella prosa expresada en claras ideas con un dejo de caballerosidad, un alto nivel literario y escondido entre sus harapos el amor a sus mujeres y sus ideas, luchando siempre contra los molinos propios y los que forman parte de un sistema mezquino y capitalista del copyright. Y por otro lado, la pantagruelica gula de don Sancho, fiel a sus apetitos y placeres, derrochando vida y contagiando la culpa del festejo y el hambre dulce de la hora de abstinencia.
    Fiel a sus ideas, más que a si mismo, nos mostró que es posible, que se puede hacer TODO con un talento, una idea y mucho esfuerzo y laburo de amigos, ese que no te hace millonario pero que hace que el cielorraso se vuelva un complice a la hora de conciliar el sueño y los sueños. Tambien es de los que pega el volantazo, y no te avisa, pero si te quedaste enganchado de alguna parte de los sueños de Casciari, no esperas a que se duerma en la gloria, sino que te afirmás bien en esa suerte de Samba que es su cabeza y esperás impaciente la próxima curva.
    Salute Hernán.

  11. Fer #72    10 marzo, 2014 a las 6:31 pm

    “Hernán es alguien que solo tardo 40 años en cumplir su sueño. Sus lectores se vieron embarcados en un proyecto misterioso. Aun no puede descifrarse si es como aquel crack que dejo la gloria de los flashes para jugar en el potrero con sus amigos, o si es un rocker rebelde que canta “La marcha de la bronca” rodeado de champagne y prostitutas, mientras sus fieles seguidores creen siguen obnubilados con el proyecto perfecto.
    Poco importa si miles de personas pueden disfrutar de su magnífica pluma.”

  12. Iskani #70    10 marzo, 2014 a las 9:08 am

    Hernan Casciari: Padre gordo mercedino (en ese orden).
    A veces no entendemos si es un gran emprendedor, un revolucionario en el campo de la literatura o si nos esta cagando a todos para vivir sin trabajar y pasarse el día mirando series. Igual no nos importa. Como todo ser con unos kilos de más, aprendió a ser simpático,entrador y a ganarse la confianza de la gente rápidamente. En ocasiones por el lado del sentimentalismo y otras haciendose el cocorito siempre logra atrapar a quien lo lea aunque igual creo que no le importa.

  13. MARIA JUANA MANGIONE #69    9 marzo, 2014 a las 7:39 pm

    JJAJAJAJ LA DEL ABUELO NO TIENE DESPERDICIO, YO NO CONOCI A MI ABUELO PERO HUBIESE DICHO EXACTAMENTE LO MISMO DE ESTA NIETA DISCOLA QUE LE TOCO–BRAVO HERNAN Y BIENVENIDO AL JUEGO MAGICO DE LAS PALABRAS, NO IMPORTA LO QUE DIGA TU BIOGRAFIA, SOMOS MUTANTES DE LAS LETRAS, TODO LO DE MÁS NO IMPORTA TRES CARAJOS.

  14. Julián Girardin #68    9 marzo, 2014 a las 5:38 am

    Hernán Casciari
    No es un escritor
    cualquiera
    puede sentarse
    y dejarse llevar
    abandonando sentidos
    y dejar a su pluma
    correr después sobre
    un papel, sobre unas teclas.
    Y con enorme gracia contar
    tragedias que siempre
    dudaremos si son autobiográficas
    O no
    El es porque su otra
    mitad
    Chiri también.

  15. Kariu #67    9 marzo, 2014 a las 4:17 am

    Hernán Casciari nace una madrugada de 2001 cuando Racing sale campeón con un gol en offside y él llora su emoción solitaria en orsai, desde un bar vacío de Barcelona.
    Antes supo ser el niño que arruinaba las fotos, el adolescente que lloraba a moco tendido con películas de Dustin Hoffman y el gordo que odiaba los deportes que lo hicieran correr. Ya por entonces le gustaba escribir con dos dedos en una vieja máquina Olivetti.

    Aunque dicen que es el autor de las crónicas mercedinas de la familia Bertotti habría pruebas de la existencia real de Mirta Bertotti a quién Casciari habría plagiado transformándola en el actor Antonio Gasalla, y tendría amenazada para que no se descubra el fraude.

    Creador del sistema de PRIs con F5, escritor de anécdotas mejoradas y revistas de culto para grandes y chicos, tiene fieles seguidores en todo el mundo que compran todas sus ideas aunque en el fondo sospechan que el tipo está loco. Dicen los estudiosos de biografías en latín que es a causa de eso.

  16. ella es la chica #66    9 marzo, 2014 a las 3:04 am

    Me parece que he llegado algo tarde al Pri… me siento como el inmigrante que quiere saltar la valla aunque no sabe muy bien que hay detrás. Sigo en el monte a la espera con unas ganas inmensas de saltar. A ver si tengo más suerte la próxima.

  17. nicobonder #65    9 marzo, 2014 a las 2:57 am

    Bio: Hernán Casciari que cuando era niño aprendió que ser gracioso le evitaría ser violado. Cuando creció entendió que amaba la escritura y eligió vivir de eso.
    Por h o por b se fue a España, donde desde hace años disfruta como un chancho escribiendo. Desde ahí logró atraer a miles de lectores de todo el mundo hispanoparlante, quienes como unos giles a lo largo de 10 años han gastado decenas de botones F5 para ser los primeros en dejar un comentario en cada uno de sus post.
    Es un escritor que puede darse el lujo de decir que es feliz escribiendo en ojotas desde el patio de su casa, trabajando con amigos y publicando cuando quiere los productos que le gusta, y todo en su propia editorial.

  18. hongonaranja #63    7 marzo, 2014 a las 11:04 pm

    Hernan es un chico en un cuerpo de adulto que le gusta ponerse las camisas negras más anchas de lo que necesita. Lo conocí hace un par de años en el Bar Orsai, yo tenía tanta felicidad de verlo y él solo tenía emoción de estar ahí. Hace un par de meses vino a mi ciudad y nos hablo de yerbas de diferentes tipos y de cosas que no sé si había preparado pero que tenía la seguridad nos iba a encantar. Así con su camisa negra, su barba a medio crecer, su cigarro de enrollar, descubrí como este adolescente metido en un cuerpo de adulto me hacía reír, llorar y vibrar. Hernán no es gordo, solo está lleno de letras, de historias y de sentir, y con suerte nos dará de comer por muchos años más

  19. Tilinga de cuarta #62    3 respuestas7 marzo, 2014 a las 10:24 pm

    Hernan Casciari es un tipo que escribe.
    Ama Argentina pero más ama a la Nina y por eso vive en Barcelona.
    Cuando escribe, lo hace de una forma rara. Es cercano como sólo un argentino puede serlo. Y de tan cercano, te pega en un lugar al que a veces no llegás ni vos mismo.
    Como será que te pega que una vez, a un tipo que se hacia llamar Alejandro, le pegaba tan hondo lo que Casciari decía, que se tomo un trabajo bárbaro para odiarlo. Abrió un blog y escribió un montón de cosas en su contra.
    Lo leía con tanta pasión para defenestrarlo que creo que más que odiarlo, lo admiraba.
    Yo creo que Alejandro era el Salieri de Casciari (a lo mejor estoy plagiando, y una idea tan obvia ya se le ocurrió a alguien. Que me perdone).
    O capaz que algún argentino con labia le había cogido la hermana y lo odiaba por carácter transitivo. Vaya a saber.

    Parece que de chico era medio desastre y de jovencito anduvo bordeando zonas oscuras y peligrosas. Por suerte no se quedó ahí. Por suerte.
    Una especie de lucidez lo acompañaba siempre. Creo que era la risa. Parece que la alegría o algo parecido, no lo dejaba ni a sol ni a sombra, como a Filloy.
    En realidad, lo que realmente importa es que pasó por los infiernos que tenemos todos, y salió mejor de lo que había entrado. Y eso no se puede decir de muchos.
    Después de eso (supongo, no leí nada antes de Mirta) encontró o se inventó un lugar desde donde mirar las cosas.

    No sé como será en las distancias medias. En las cortas ya sabemos lo que dice el Chiri y su mamá: es un encanto. En las medias capaz que no sea un tipo fácil, porque se dice tímido. Aunque (me parece que desde los canelones), nunca nunca se burla ni se aprovecha.
    Descuento que es gente: tendrá mal humor, se tirará pedos y tendrá agachadas y mezquindades. Quién no.
    Pero escribiendo es un capo.
    Es capaz de mostrar sus miserias y así te hace fácil acercarte a las tuyas. Es capaz de jugar en un límite que te hace pensar. Es capaz de darte una patada y hacerlo amorosamente y emocionarte mientras te meás de risa. Y emocionarte sin mearte de risa.
    En algunas cosas que dice me parece que discrepo, no estoy segura. Tendría que preguntarle un poco más.
    Se cagó alegremente en los ejes del sistema: los intermediarios, y le salió bien. Y nos hizo bien. Consiguió que la gente que lo lee haga cosas que no se puede creer. Interesados remitirse, mínimo, a los post de 2010 y 2011.

    Consiguió también hacer lo que le gusta y editó 16 revistones: Orsai y una revistonita que ojalá sean muchas: Bonsai.
    Si Borges lo hubiera conocido, creo que lo pondría entre los justos. Al menos a mí, un poco me está salvando.

    1. Pablo Abian    9 marzo, 2014 a las 2:47 am

      Me encanto el comentario. Sintetiza, describe muchas de las cosas que siento / pienso cuando leo los textos de Casciari y repaso todos sus logros (los blogs, la comunidad, la revista, la editorial, la Bonsai…). Solo quisiera agregar que en momentos de bastante angustia Hernan Casciari se me aparecio justito, como una especie de Superheroe, mostrandome que se podia escribir cosas hermosas de forma que cualquiera las pueda entender.

  20. Diegompd #61    7 marzo, 2014 a las 10:15 pm

    Hernán Casciari, como todo gordo vago, soñaba con vivir de ver la tele y boludear en internet. Trabajó tanto en conseguir este objetivo que ya nadie lo llama vago. Solo “Gordo”. Él festeja este apodo y pretende hacer creer a sus lectores que le gusta que lo llamen así, pero a toda costa quiere imponer su otro apodo (“El Jorge”), dejando en manifiesto que le molesta terriblemente.
    Escribe en internet y publicó por sus propios medios un par de libros interesantes.

  21. jose maria -txema- gonzalez learra #60    7 marzo, 2014 a las 8:56 pm

    Te admiro, envidio y a la vez, te quiero.
    No me da para una bio…
    Quizá solo un epitafio, pero para dentro de más de ochenta años (y un día):
    Aquí yacerá en orsai, por su pluma nunca muerto.
    Lo dicho: dentro de muchos muchos años (y una noche)…

  22. Pablo #59    1 respuesta7 marzo, 2014 a las 6:45 pm

    Es el creador de la primera revista de culto de mis hijos. Ayer empezaron el colegio, se la llevaron, y vinieron diciéndome que se la mostraron y leyeron los cuentos a los compañeros. MAGIA! Algo

    1. Pablo    7 marzo, 2014 a las 6:51 pm

      Algo que no sucedió con ningún otro libro o revista de los muchos que leen.
      Transcribo palabras de mis hijos…
      “Aguante Bonsai papá..!!!”
      Impagable

  23. Chichita #58    6 respuestas7 marzo, 2014 a las 4:56 pm

    ay hernan!! jamas pensé que me iba a reir tanto en este tiempo en que me encuentro un poco confundida como dice un amigo que tengo.y vuelvo a repetir una sonrisa que me sacas me hacen olvidar todos mis dolores.Gracias ,gracias, gracias. lo mejor y mas cierto es lo del abuelo…me causo mucha gracia lo de la aceituna….en ese tiempo yo solo veia con dolor que mi hija de 16 años de casaba y se iba de mercedes…mira como es la vida…ahora lo recuerdo y me rio de todo lo que he vivido.
    Como madre puedo decir que los crie como pude,que lo que se hereda no se roba. y que el regalo mejor lo vivo ahora cuarenta años despues en que veo a mis hijos vivr con alegria y hacer lo que les gusta..nadie escribio que en la vvida todo son rosas…pero al final del camino estoy muy satisfecha con mis dos hijos.Flor tiene un familion con ese mismo negro Sanchez(amigo tuyo) que resulto ser de oro. y vos encontraste en Cristina una perla del otro lado del oceano y tienen una hija que es la que mas se parece a mi de mis 5 nietos….y me encanta!! porque sigo en tu hija atrás tuyo como un karma..jajaja. me podría ir mañana mismo de este mundo muy satisfecha con mi vida….me amaron dos veces y tuve dos hijos que me dan orgullo y me dieron 5 nietos…que mas puedo pedir?

    1. ElTeta    8 marzo, 2014 a las 2:00 pm

      Son una manga de insensibles, Chichita. No les des bola.
      Qué pase pronto la confusión y qué vengan los buenos tiempos.
      Un beso grande.

  24. 655321 #57    7 marzo, 2014 a las 4:37 pm

    -che ¿quién es Casciari?
    -Viste la obra esa de Gasalla que fue tanta gente?
    -Ah, sí.
    -Bueno él es el autor, en realidad empezó con un blog, después lo editó como libro y de ahí vino la adaptación al teatro. Después sacó la revista Orsai.
    -Orsai? con Bonadeo?
    -No, ¿viste esa nota que le hicieron al Indio donde dijo que no hablaba más con la prensa y después se enojó y siguió hablando?
    -Ah, sí.
    -Bueno esa, pero la dejó de hacer y ahora hace una para chicos, se llama Bonsai.
    -Ah, ni idea.
    -Si, yo tampoco…
    – …
    -Es mercedino peo vive en España.
    -…
    -¿Viste el golazo de Messi?

  25. Ricardo Riva #56    1 respuesta7 marzo, 2014 a las 4:29 pm

    Yo no tengo la menor idea de quien es este señor. Me recomendaron la nota, la leí y acá estoy, haciendo un comentario que nadie me pidió.
    Lo mejor que puedo decir de este tipo, es que es gracioso y escribe bien. Me gusta.
    Lo peor, señor Casciari, deje de fumar, por su bien y el nuestro.

      1. Ricardo Riva    7 marzo, 2014 a las 4:52 pm

        No me confunda Sr. Casciari, le pido por favor.
        Su abuelo jamás, pero jamás, diría que Ud. escribe bien.
        Es verdad, no tengo cara, pero no solo para esto. Viera Ud. la cantidad de cosas que he hecho, gracias a Dios, sin cara.

  26. Lucio Cesari #55    3 respuestas7 marzo, 2014 a las 4:09 pm

    Hernan Casciari es el seudónimo con el que escribe Letizia Ortiz Rocasolano princesa de Asturias. Poco antes de su boda real, el 27 de febrero de 2004 y luego de una fuerte discusión de alcoba en la que el príncipe Felipe intentaba imponer las condiciones que establecía la Casa Real para la futura princesa, la periodista decidió entrar en la clandestinidad creando un personaje que, poco a poco, fue desbordandola hasta transformarse en un ser real representado por su contrafigura. A medida que la princesa adelgaza y se sume en el olvido como periodista, la figura de Hernán crece y crece, valga la redundancia.
    Segun fuentes consultadas – http://cartsacasciari.blogspot.com.es/- la princesa tendría un amante argentino, striper, escritor e inmigrante ilegal a quien habría conocido durante su despedida de soltera en un bar de Vallecas. Las mismas fuentes afirman que los amantes aun continúan viendose en un pequeño pueblo catalán cercano a la frontera con Francia donde, tras veladas cargadas de vicio y lujuria, escribirían los textos luego publicados por editorial Orsai, una sociedad anónima con sede en Andorra que tiene como misión difundir los textos de la princesa y lavar el dinero recaudado por Iñaki de Urdangarin en la fundación Noos.
    Tras escribir varios años para Mondadori, la editorial decidió de forma unilateral y alegando bajas ventas, romper el contrato amenazando con sacar a la luz la identidad real de Casciari, iniciando asi una guerra sin cuartel entre la editorial y la casa real Española que ha llegado hasta los juzgados
    En sus presentaciones publicas, Hernan Casciari es intepretado por Omar “el chiri” Lefosse, actor argentino del under porteño que accedio a cambiar su identidad por una cuantiosa suma de dinero, pasaporte europeo del principado de Mónaco y el blanqueo de su ficha en la Interpol.

  27. Diego Igal #54    1 respuesta7 marzo, 2014 a las 3:20 pm

    Me quedo con la del abuelo, sin dudas. Un detalle menor, Hernán. Lamento desmentir a tu madre, pero el 16 de marzo de 1971 no fue lunes, sino martes. Incluso lo deja entrever el relato cuando precisa en qué momento inició el trabajo de parto y berreaste por primera vez. Además, lo sé porque yo nací aquel 14, que fue domingo, como lo comprueba esta tapa http://tapas.clarin.com/tapa.html#19710314 ; jugaban River-Racing y por supuesto ganamos nosotros. Saludos!

    1. Hernan Casciari    1 respuesta7 marzo, 2014 a las 3:26 pm

      No pienso corregir ese error en el texto porque lo escribió madre. Pero buen dato. Me gusta haber nacido un martes.

  28. ElTeta #52    2 respuestas7 marzo, 2014 a las 1:27 pm

    Y ahora, amparado en el supuesto deseo de una lectocomentarista, los pone a todos a componer una redacción tema El Gordo.
    Ese es Casciari (y piso el palito), el Tom Sawyer que te cobra por pintarle la cerca. El mago manco que ¨no lo puede hacer mas lento¨.

      1. sOle    7 marzo, 2014 a las 7:55 pm

        “Palo blanco: Persona que, coludida con una segunda, aparenta ser quien no es para lograr algo de un tercero. Por ejemplo, un vendedor ambulante tiene un palo blanco que simulando ser un comprador cuenta a viva voz las supuestas bondades del producto vendido de manera de lograr que otros lo compren”.
        Conan usted me confunde, ¿desea mi DNI?

  29. yesica gonzalez #51    7 marzo, 2014 a las 1:27 pm

    Hernán Casciari nació en Mercedes una bella Ciudad de Argentina.Si bien a su corta edad decidió emigrar, a través de sus escritos podemos ver, que sigue ahí! piensa y trasmite como si sus ojos siguieran viendo las calles que lo vieron crecer!
    A través de su arte es capaz de emocionar y llegar a cada parte del mundo! Porque tuvo la gran idea de usar algo tan frívolo como la tecnología para exponer grandes historias!
    Gracias a su perseverancia y a su don por la escritura lleva muchos libros editados y muchos seguidores que lo acompañan! y ahora si, sin robarles mas tiempo los invito a leer y a entrar en su mundo! bienvenidos!