Fútbol color de rosa

Luciano Moggi, ex director general de la Juventus (el club italiano), dijo esta semana que los homosexuales no pueden jugar al fútbol. Por supuesto la prensa lo crucificó, la opinión pública lo llamó homófobo y también lo llamó retrógrado, y las asociaciones de gays y lesbianas pusieron el grito en el cielo. Es decir, lo de siempre. A mí me gustaría, sin embargo, romper una lanza por el pobre señor Luciano Moggi. Defenderlo en su postura. Porque, como a él, a mí me gusta el fútbol tradicional, el de toda la vida.

Me gusta el fútbol de los jugadores con pelo en pecho, aguerridos, el fútbol del viejo Di Stéfano, de Leopoldo Jacinto Luque… Y creo que las nuevas formas de la sexualidad le están haciendo daño a éste y a la mayoría de los deportes nobles.

Así que —aprovechando esta sección breve— quisiera agregar diez nuevos mandamientos para el fútbol moderno, comenzando, claro, con el primer precepto de Moggi:

  1. Los homosexuales no pueden jugar al fútbol.
  2. Los bisexuales sí pueden, pero solamente el primer tiempo.
  3. Los onanistas no pueden tocar la pelota con la mano.
  4. Los travestis que se van a la B se convierten en gente disfrazada.
  5. Los pederastas no pueden jugar el Mundial Sub-17.
  6. Los adictos al porno casero sólo pueden jugar fútbol amateur.
  7. Los transexuales tienen prohibido pedir el cambio.
  8. Los eyaculadores precoces no pueden hacer precalentamiento.
  9. Los masoquistas que finjan una lesión serán expulsados del partido (y del masoquismo).
  10. Los fetichistas sólo pueden jugar al metegol.

Yo creo que si cumplimos con estos preceptos, el fútbol volverá a ser un deporte de hombres decentes.

Addenda

El artículo de aquí arriba apareció esta mañana en el Diario Público. Opté por una síntesis humorística sobre las declaraciones del dirigente italiano, pero mientras lo escuchaba hablar por la tele, mientras el hombre decía aquello de que un homosexual no puede jugar a la pelota, me quedé pensando, seriamente, en las palabras “no puede”.

¿De qué clase de no puede hablaba Moggi?

Así, a mano alzada, yo creo que hay cuatro posibilidades: primero podría hablar de un impedimento moral (que es como decir “un judío no puede comer jamón”); después está la opción del impedimento físico (que es como si Moggi hubiera dicho “un señor bajito no puede jugar en la NBA”); o quizá se refiriese al impedimento legal (que sería como decir “un sacerdote no puede ser pederasta”); o por ahí se refería a un impedimento estético (por ejemplo: “una chica llena de granos no puede ser dermatóloga”).

¿Qué dijo Moggi entonces? ¿Cuál fue el enfoque de su “no puede”? ¿Sugirió que la estética gay (camisas floreadas, pañuelos al cuello, etcétera) es inadecuada para jugar a la pelota? ¿Insinuó que no es moralmente recomendable que se duchen desnudos heterosexuales y homosexuales en los vestuarios? ¿Propuso prohibir la participación de futbolistas que demuestren sensibilidad femenina? ¿O dio a entender que la fragilidad física del gay no soportaría la patada de un centrojás uruguayo a la altura del peroné? ¿Qué dijo?

Lo más fácil es referirse a la discriminación que sufren las personas por sus elecciones sexuales. Pero me parece contradictorio que un grupo de gente que organiza cada dos años un Mundial de Fútbol Gay (en el que sólo pueden participar homosexuales) se enoje tanto con las declaraciones de un señor que pretende una exclusión idéntica, pero al revés. Al cierre de esta edición sigo sin saber —exactamente— qué es lo que no se puede.

Hernán Casciari
Martes 29 de abril, 2008

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181 comentarios Fútbol color de rosa

  1. Miguel Novero #180    17 junio, 2014 a las 1:33 am

    Ay Casciari,Casciari! El humor y su relación con el inconsciente, me da la sensación por otro artículo que publicaste donde relacionás fútbol y homosexualidad que tenés un problemita para el diván con el tema. Yo que vos reviso un poco. Sin hablar de las significativas ausencias de gays en tus relatos… un platillo exquisita para un buen psicoanálisis… más teniendo en cuenta, según el informe Kinsey, que estaríamos ante una omisión de aproximadamente el 20% de la humanidad, sin contar la enorme variedad de zonas fronterizas lo que hace trepar el ninguneo a cerca del 40% de la especie humana. Para pensarlo, no?

  2. El Verdugo en el Umbral #179    6 mayo, 2008 a las 2:12 am

    Yo creo que los empresarios no pueden formar parte de los clubes, que la juve es un asco, que el fútbol profesional se puede ir a la mierda y que los italianos están para atrás, incluso peor que los españoles

  3. Xtian #178    6 mayo, 2008 a las 1:48 am

    Y Chori, no pongas palabras en mi boca. Yo no dije que había que exonerar a un grupo determinado de todo solo por ser un grupo minoritario. Tampoco lo dijo Sandra. Pero bueh, no te puedo enseñar a leer, vos leerás lo que quieras leer. Y si para vos lo único que está mal en el texto de Feinmann es un renglón, entonces, yo que sé, no se me ocurre qué decirte. Feliz domingo para la juventud.

    Pero en cuanto a lo que yo opino: no creo que haya que bancarse cualquier idiotez que se dice solo porque el que la escribió es un buen tipo. Es más, creo que al buen tipo (yo creo ser uno), le viene bien que le señalen cuando dice estupideces.

    Me retiro de los comentarios de este post, porque cada vez que mando comentarios me dice que varios niños surcoreanos están revisando lo que escribí, y no quiero enojar a ninguna potencia asiática.

    Saludos a todos. Fue un gusto.

  4. Xtian #177    6 mayo, 2008 a las 1:35 am

    Feinmann es un intelectual. Y lo que escribió lo escribió en una contratapa. O sea, no es lo mismo que martillarze un dedo y decir “la puta que lo parió”. Así que no, tu símil no tiene nada que ver.

    Y no sé qué significa “tipo jodido”. Sí se lo que es un comentario homofóbico y soft fascista, como lo define Sandra. Y a Feinmann no se le “escapó” un comentario, sino que metió 15 cosas insultantes y discriminatorias, citó a Nietzche, invocó a Boogie, etc. ¿Tanta, pero tanta rosca, Feinmann, para qué?

    Sandra no se equivoca para nada en lo que dice. Mucho de los que se autoetiquetaron de “revolucionarios” (hippies, Fidel Castro, montoneros), tenían una idea de género y de sexualidad totalmente neandertal. Feinmann, con esa contratapa, lo dejó clarísimo.

    Si vas a defender a Feinmann como humanista y buen tipo, y vas a usar esa contratapa, te felicito. Vas a necesitar hacer más contorsiones que una de las chinas del Circus du Soleil.

    La verdad, en este caso, es otra. Todos somos permeables a los prejuicios. No solo la gente que no hizo la primaria. Todos. Todos somos permeables a la estupidez. Yo estoy seguro de tenerlos. Nadie está a salvo. Y por eso agradezco cuándo me educan al respecto.

    Feinmann a veces le pega. Yo leí varios de sus libros, y me parece un tipo lúcido. Pero a veces, no siempre. A veces, como todos, dice idioteces. Nadie tiene comprado el bronce, por lo menos para mí.

    Y por otro lado, ¿tanto pero tanto lo conocés a Feinmann? Yo me acuerdo de cuando fue al programa de Fantino. La consigna era llevar tu libro favorito y explicar por qué era tu libro favorito. Había varios invitados. Algunos llevaron La isla del tesoro, otros Scott Fitzgerald. Feinmann levó su propio libro: La sombra de Heidegger. En cámara bardeó a a Fantino porque se confundió el título con “A la sombra de Heidegger”. Feinmann le dijo: “Es un filósofo, no un árbol”. Y después explicó, en serio, que su libro favorito era su propio libro y agregó que él: “aprendía a escribir leyéndose”.

    No sé si es buen tipo o no. Tampoco me interesa. Yo no busco amigos cuando leo, busco miradas. Hay que leer críticamente, sino leemos a la gente como vota la gente en yanquilandia al presidente, no debido a su inteligencia y a sus opiniones, sino decidiendo a cuál de los candidatos invitarías a comer barbacoa a tu casa.

  5. chori #176    5 mayo, 2008 a las 10:19 pm

    Xtian y Sandra Russo: Avivemos la polémica.
    Creo que la nota refiere a lo injusto de las generizaciones: No por ser un sector discriminado de la sociedad hay que exonerarlo de cualquier cosa, como si estuviera protegido por un aurea blindado.
    La supcetibilidad se acrecienta.
    La respuesta de Russo me hace acordar cuando a un tipo le decís “Andá a la concha de tu madre” y te responde: “¡Eh Con mi madre no te metás!” y te fuerza a explicarle que en realidad te estás metiendo con él y no con la mamá.
    Quizás lo poco feliz de Feinmann es la última oración. Pero estoy seguro que no es un tipo jodido (como si lo es el primo).

  6. Xtian #175    5 mayo, 2008 a las 6:38 pm

    A los interesados les dejo acá dos contratapas de Página 12 que me parecen excelentes para ilustrar lo que sostuve en mis últimos comentarios. Cierta intelectualidad borracha de los Simpsons y Seinfeld que piensa que cualquier cosa políticamente incorrecta es inteligente en sí. Bueno no, a veces, demasiadas veces, lo políticamente incorrecto es idiota.

    Hace casi exactamente 10 años José Pablo Feinmann publicó una contratapa en Página 12, en el medio del conflicto entre los vecinos de Palermo y las travestis. Feinmann optó por lo políticamente incorrecto: darles con un palo a las travestis. La nota, vergonzosa, está acá.

    Sandra Russo le respondió al día siguiente, y lo hizo de goma con una elegancia envidiable. Una joyita.

    Hoy, 10 años después, los Feinmanns siguen pululando.

  7. elteta #174    5 mayo, 2008 a las 5:45 pm

    Tampoco es para darle tanta importancia al tema de la homosexualidad en el fútbol.
    Es mas, si quieren que no los discriminemos no hay problema. Todavía tenemos a los negros, los bolitas, indios, judíos, feos, petisos, turcos, pobres, chinos y siguen las firmas…

  8. Ariel #172    5 mayo, 2008 a las 4:20 pm

    #172 MARTIN URUGUAY:

    Lamentable.

    Y cuando todo parece estar mejor, teniendo un dialogo inteligente, aparece MARTIN URUGUAY y nos hace recordar por que hay tanto pajerismo en el mundo.

    Gracias Martin!

  9. MARTIN URUGUAY #171    5 mayo, 2008 a las 8:22 am

    grande hernan… primera vez que escribo un comentario asi que puede salir cualquier cosa
    primero que todo el chiste obvio… el tal de moggi ese de lo que se preocupa es de ese gay que quiere jugar de cuatro (y si, avise antes por las dudas) o el siete bien abierto (me lavo las manos nuevamente)…
    Esta todo bien pero como un gay con sus pañuelitos al cuello y sus ropas ajustadas puede enfrentarse a un bá de mi paisito? Me imagino y solo veo un par de uñas pintadas y un rostro maquillado esparcidos por el campo de juego… o un corner donde vaya el Chengue Morales con sus clasicos codazos para abrir camino para el cabezazo? No se si en Italia podran jugar pero definitivamente en Uruguay no lo podrian hacer.
    Saludos desde Bella Union Artigas al norte del querido paisito llamado Uruguay!!!
    Sos un grande

  10. Sting #170    5 mayo, 2008 a las 4:46 am

    A Orsai
    EN EL MUNDIAL DE FUTBOL GAY SI PUEDEN PARTICIPAR HETEROSEXUALES.
    Deberías poner mas claro tu rectificación,solo tienes que ver los comentarios que se apoyan en ti para justificar lo injustificable.
    Hay países que nos condenan a muerte y en otros a penas de cárcel para homosexuales.En otros sitios solo nos insultan y agreden o sufrimos mayores tasas de suicidio adolescente.
    Es todo muy gracioso por que la culpa es nuestra por organizar mundiales de fútbol.

  11. Walterio #169    5 mayo, 2008 a las 4:45 am

    Xtian: adhiero a cada uno de tus argumentos, no es habitual leer comentarios que reflejan un análisis tan agudo y certero sobre los prejuicios hacia la “subcultura homosexual”. Una pena que muchos participantes de este post no se tomaran el trabajo de leer cada uno de tus excelentes alegatos y siguieran aferrados a su autismo machista.
    Lo diferente, por extraño genera un rechazo automático, esto puede ser entendible hasta cierto punto, lo que no tiene ninguna justificación es persistir en la ignorancia de lo que se desconoce y de condenarlo sin ningún juicio valorativo que no sea el que le dicte el mandato grupal. Ahí se abre la brecha de la inseguridad heterosexual, el individuo se siente cómodo identificado con la mayoría hegemónica y teme que por comenzar a interpretar las necesidades de ese otro diferente, sea asimilado a éste y por lo tanto expulsado del grupo al que realmente pertenece.

  12. Xtian #168    5 mayo, 2008 a las 3:33 am

    Sofía, homofóbicos habrá siempre, y a esa sección tan recalcitrante sólo puede cambiarle la cabeza tener un hijo gay o que le salve la vida un gay vestido de Wonder Woman por resuscitación boca a boca luego de un paro cardio-respiratorio. Sino va a seguir creyendo las estupideces que le dicta el estereotipo. Limpiar de yuyos el cantero que tenemos todos en la cabeza es un laburo constante, y para muchos abrumador, más allá de sus fuerzas.

    Ahora, lo triste es cuando se alinean los homofóbicos de siempre, con ese nuevo grupo pujante de políticos correctos porque sí. O sea, la incorreción política en formato CQC, esa suerte de valentía ocasional que consiste en oponerse a lo políticamente incorrecto porque sí, porque soy re pija. En esa maniobra todo se iguala, cagarse de risa de un pibe con Down es lo mismo que cagarse de risa de Bill Gates, todo es “discriminación”, todo es lo mismo, y el dedito acusador, al levantarse contra todos, termina desembocando en un nihilismo cool y fiaca. Y de contagio viral.

    La mayoría de los comentarios de este post celebraron esa incorrección política (sin entenderla del todo) y nada más. Ah, dijo algo en contra de Moggi, jajaja, dijo en la misma oración cura y pederasta, jajaja, dijo algo en contra de los gays, jajaja, ¡es genial!

    Por suerte el post dio para que algunos comentaran y pensaran y hablaran un poco más allá, pero varios cayeron acá a repetir el evangelio según Moggi: “los gays no pueden jugar al fútbol” y sin nunca explicar por qué. No importa por qué, no hay razones coherentes para sostener eso, entonces me las salteo.

    ¿Y entonces? Como pasó con el tema de la discriminación hacia las mujeres, se lucha por instalar un tema, por discutirlo, por implementar cambios que conduzcan a un trato más justo. Se logran algunas cosas, pero no las importantes. Se produce un “cansancio” respecto al tema. Y la mayoría de siempre reaparece diciendo que las feministas son todas lesbianas y odian a los hombres, que las mujeres se quejan de gusto, y listo, seguimos como siempre. En el tema gay lo mismo, hay varios que sugirieron que los gays la pasan mal porque quieren y porque insisten en reclamar, si se callaran todo se arreglaría solo. La discriminación es una alucinación lisérgica que solo experimentan ellos, porque quieren.

    Y de ahí se cuelgan los incorrectos políticamente para los que tirarse un pedo en un bautismo o escribir un post ligeramente homofóbico es lo mismo, porque al final todo causa gracia y encima es canchero.

  13. chori #167    5 mayo, 2008 a las 1:13 am

    Xtian:
    Sí tengo amigos gay y en un pueblo bastante jodido. Te cuento que no me desvela estar aclarando que soy heterosexual y sí lo hago (lo he hecho) cuando me invita a tomar algo un “osito mimoso”.
    Por supuesto que tu respuesta me aclara mucho más las cosas porque en realidad tengo la suerte de reunir las condiciones para sentirme un indiscriminado: Casado con una mujer, heterosexual, clase media, morocho pero no grone, tez blanca, medianamente jóven (36), factores que en un pueblo de la provincia de Buenos Aires encastran en cierto stándar. Recordá que hice sólo una pregunta, si el organizar el fútbol gay no era una autodiscriminación. Es que el tinte humorístico de la propuesta, al menos para ciertos medios de comunicación ortodoxos, no fue tal y yo creí que el motivo principal era realmente el “fútbol”. Es que me gusta mucho el fútbol. Yo también te quiero pero en la ducha siempre me cago de frío.

  14. Sofía #166    5 mayo, 2008 a las 1:11 am

    Leer los comentarios es una especie de confrontación con el hecho de que después de todos los acontecimientos históricos, por ejemplo: revoluciones, rebeliones a distintos tipos de dominación y explotación, proclamación de derechos, héroes muertos luchando, teorías y demás, sigue habiendo fachos, homofóbicos, misóginos, racistas, discriminadores, defendedores de genocidios…

    En mi blog hice un texto sobre todo esto hace un tiempo, creo que la teoría difiere cada día más de la práctica, y mientras algunos se creen pensantes o inteligentes o revolucionadores de paradigmas, en las calles está la misma discriminación y la misma inclusión, la misma pobreza y los mismos ricos.

    Mientras eso permanezca igual, van a seguir existiendo personas que gozan de una estrechez mental espantosa, y a mí, personalmente, en vez de darme fuerzas para intentar abolir esos tipos de pensamiento, me producen un pesimismo terrible.

    Propongo mirar al otro no como un adjetivo sino como una persona y despojarse de los rótulos, ya que el problema de categorizar y etiquetar todo, es que cada individuo puede tener una concepción distinta del término que apropiamos y estamos condenando nuestra persona entera a la definición que el otro tenga de esa palabra.
    Hay que revalorizar las individualidades y las subjetividades en vez de ponernos a todos en la bolsa de una palabra.

  15. Gabi #164    4 mayo, 2008 a las 7:22 pm

    Ese señor puede decir lo que quiera, pero siempre van a existir homosexuales (declarados públicamente o no) en todos los sectores de la sociedad.
    Me gustaría saber cuál sería su opinión si tuviera un hijo gay y quisiera jugar al fútbol (tal vez ya lo tenga y su hijo no se lo confiesa porque conoce la opinión del padre).

  16. el_clavadista_solitario #163    4 mayo, 2008 a las 12:41 pm

    Bueeeno.. sobre esto habría mucho para especular o ¿acaso no sabe el señor Moggi que Galván y Pasarella formaban pareja? un pareja muy bien avenida, además.

    De centrales.

    Y con el beneplácito del señor Luque, querido Hernán. Me consta.

    Abrazos para todos!.

  17. Xtian #162    3 mayo, 2008 a las 7:41 pm

    De más está decir que escribir un blog argentino en España es otro caso flagrante de autodiscriminación. Organizar reuniones de bloggers argentinos es un alarde de separatismo. Insistir con la devoción hacia el dulce de leche, los sugus y Gardel en un medio que prefiere la paella y Paloma San Basilio es refregarle en la cara al otro preferencias personales, que solo deberían explorarse en privado.

    Llama la atención que semejante grupo de gente que opta por autodiscriminarse después decida usar los beneficios de pertenencia a esa sociedad de la que decidieron autosegregarse o que incluso tenga el tupé, a veces, de señalar el trato injusto (a través del humor o la denuncia) a lo que se somete a algunos inmigrantes argentinos en España.

    No se pueden tener las dos cosas al mismo tiempo: si uno decide conservar sus rasgos de identidad y se niega a asimilarse totalmente a la mayoría, no puede reclamar nada, sopena de que se dictamine unánimente que es un quejoso que se la buscó.

  18. Xtian #161    3 mayo, 2008 a las 7:25 pm

    No, Chori, parece increíble que tenga que explicar lo que significa “Mundial de fútbol gay”. No significa que la pelota la diseñó Dolce & Gabanna, no significa que se juega con zapatillas de baile en vez de botines, no significa que se pone Queen mientras se juega. Significa esto: un lugar dónde la gente que es gay, abiertamente gay, no tiene que andar escondiéndose, ni bancándose comentarios idiotas homofóbicos como el de Moggi (ni explicando cosas obvias que al final no son tan obvias para algunos, como este comentario).

    El fútbol es un nido de prejuicios y entonces el mundial de fútbol gay es un lugar que explícitamente se planeta como un lugar amigable, en contraposición al otro. ¿Hace falta que te dé ejemplos de homofobia en el fútbol? No me hagas ponerme aburrido.

    Ahora, ¿qué pasa si a vos te interesa participar y sos hetero? Pasa que podés ir y sumarte a los equipos (mayoritariamente integrados por gente gay) y te vas a tener que bancar que mucha gente suponga que sos gay. Aclarás cuándo sea necesario y listo. No es la muerte de nadie aclarar un poco, es lo que hace cualquier persona gay cada vez que asumen erróneamente que es heterosexual. Te lo recomiendo como experiencia pedagógica, si más gente se sumara a este tipo de experiencias dejarían de suponer cosas que no son.

    Yo les pediría, entonces, que dejen de proyectar sus propios miedos y fobias, es decir, que apaguen el proyector y salgan un poco más, les va a hacer bien.

    Y Chori, respecto al otro tema, el tema de las duchas. Dejame que lo llame El Bendito y Siempre Recurrente Terror a La Violación Duchística, porque es un gran clásico del imaginario heterosexual.

    Primero, vos le das a la palabra “gay” la connotación sexual, hacete cargo. Yo soy gay y el tiempo que le dedico al sexo suma menos de 3 horas promedio semanales. Gay para mí tiene que ver con que la persona que elija como pareja va a ser hombre, no mujer, y con que eso, hoy en día (y este post lo atestigua), es un tema relevante. El día que ser gay sea un no-tema, esté totalmente aceptado y limado, entonces voy a desprenderme de la palabra gay y usaré otra, por ejemplo, no sé, chori o morci o chinchu o alguna otra achura.

    Y permitime una pregunta, y te lo pergunto con ternura. ¿Tenés algún amigo gay? ¿Sabés algo del tema? ¿No? Se nota, ahí vamos: lección uno. La gente gay no necesita dar rodeos o armar excusas ridículas para “terminar garchando”. Yo no “termino garchando”, simplemente “garcho”. En eso dejame generalizar un poco y decirte que cualquier tipo gay de Buenos Aires se mete en internet y en media hora consigue a alguien, se va a un sauna o a un dark room, sale un sábado a la noche a un boliche o a un tugurio, usa sus contactos de msn y arma una orgía con 5.

    Un tipo gay que quiere “terminar garchando” no necesita entrenar meses, cagarse a patadas en un partido, pagarse un viaje a otro país y todo porque quiere terminar teniendo sexo en una ducha. En cuanto a datos concretos, conozco a varios del equipo que ganó el mundial. Sí, seguro que se duchan todos juntos y se echarán una miradita (como vos lo harías si te bañaras con minas), pero como la idea es jugar al fútbol y garchar pueden garchar otro día o a la salida en un ámbito más propicio y sin joder a nadie, no se cumple eso de que mundial de fútbol gay = orgía duchística.

    Todo esto para terminar diciendo: te quiero, Chori, me gusta tu dulzura y te quiero, regálame tu ternura. Pero eso sí, antes, duchate.

  19. andru #160    3 mayo, 2008 a las 6:55 pm

    Hernan:

    A mí, (que ni de futbol ni de putos se todo lo que quisiera), me saca mucha risa leerte, asi que más que nada te escribo para celebrar la creatividad, la invencion y la mentira a la que me gusta someterme.

    salodos.

  20. Ariel #159    3 mayo, 2008 a las 6:03 pm

    PREGUNTA: Por que los trolos se “autodiscriminan” organizando eventos gay, como por ejemplo Mundial de Futbol Gay?

    RESPUESTA: Por que hay mucha gente (poderosa) que organiza, dirige, y juega en los eventos organizados “para todos” y dicen que los gays “no pueden jugar” (Luciano Moggi, Macri, etc), o tiene miedo que nos cojamos a todos en la ducha, o les preocupa que confundamos un tiro libre con un paso de danza, o talvez, tan solo tienen miedo de tentarse. Todos hemos escuchado ese dicho “macho es el que la prueba y no le gusto.” Es mas facil seguir festejado los goles con tus machitos hetero, dandose piquitos, tocandose el culo y la verga, por que quede claro, en el futbol hetero no hay putos.

    Algo mas, es interesante como mucha gente asumio que a los heteros no se los deja jugar, e inmediatamente, critico a los trolos de “autodiscriminarse”, sin hacer el menor esfuezo por averiguar si es cierto si se los deja o no.

    Si no se anuncia que el mundial es para trolos, como cazzo vamos a saber que ahi “SI podemos” jugar? Y el ejemplo del futbol es tan solo uno de los tantos lugares donde “no podemos”, entonces, organizamos nuestras quermeces para que nadie nos joda.

  21. Dolores #158    3 mayo, 2008 a las 5:58 pm

    Qué diferentes las lecturas de una misma cosa. Si después de un mundial de fútbol gay terminan todos garchando, bienvenidos los mundiales. Si después de cualquier evento deportivo la gente (de todos los géneros y orientaciones sexuales posibles) se conoce, se toquetea y se ama: bienvenidos los eventos deportivos. Lo que cada uno haga con su intimidad no es asunto público (aunque miles y miles de blogs -incluído el mío- pretendan lo contrario, ja!).
    Lo que sí tiene un sesgo público es la organización de un evento de unas determinadas condiciones y con unos determinados propósitos. Deviene de una decisión “política” (en el sentido amplio del término).
    Según los organizadores, con el mundial se pretende derribar prejuicios y barreras. Mostrar que en el mundo gay-lesbo-trans (y otras tantas difiniciones) los chicos no se visten de tutú rosa para salir a la cancha (aunque si alguno quisiera ponérselo, estaría bien también). Y eso sin desmentir la bella descripción de Xtian (el rompedor de corazones) del ritmo, la cadencia y el sentido estético que tiene cualquier trabajo en conjunto, que comparto plenamente.

    Tomando las lineas que ya se han tirado aquí, propongo que, si los descendientes de mapuches, comechingones o huarpes hacen un congreso de cualquier cosa (por ejemplo, de pymes o empresas familiares de pobladores originarios) lo “sabotiemos”, porque, “¿qué es eso de autodiscriminarse?”.
    También podríamos hacer lo mismo si los pibes de la calle organizaran un evento de grafittis para chicos de la calle. “¿Por qué se segregan del resto?”
    O, por qué no, escribamos artículos manifestando nuestra disconformidad dolida si un grupo de ex adictos a la bolsita algún día organizara un festival de “comida verde” para ex-adictos. “Un ejemplo más de autosegregación y victimismo”.

    O sea: primero participamos de la segregación (con el lenguaje, con las prácticas, con las decisiones o inclusive más directamente), marginamos, acusamos y olvidamos. hacemos oídos sordos a la violencia. Desprotegemos. Silenciamos.
    Pero una vez que los que estaban callados -acallados- tienen voz (una voz que canta a coro) nos enojamos, porque ¿qué es eso de cortarse solos?.

    Los prejuicios, la segregación, la discriminación y la vulneración de derechos que han sufrido y sufren algunos grupos no debería sernos indiferente (entre los cuales, seburu, estamos también las mujeres, que hasta hace poco más de 50 años no podíamos votar; hace poco más de 20 años no teníamos la patria potestad de nuestros hijos; hace muy poco éramos pasibles de ser condenadas penalemente por adulterio en condiciones muy diferentes que los varones; hace unas pocas décadas éramos consideradas legalmente “incapaces de hecho” y nuestros bienes debían ser administrados por los varones; hace muy poco las violaciones en el matrimonio eran consideradas por muchos jueces parte del “débito conyugal” -por lo tanto permitidas-; todavía hoy algunos creen que somos lloronas, miedosas, “no guerreras”, y otros etcéteras).
    Hay -creo- cierto deber ético de quienes están en una mejor posición (por ejemplo, de no discriminación) de no cerrar los ojos frente a quienes sí podrían estar sufriéndola.
    Un mundial gay, para mí, tiene el valor de indicar: “Acá estamos. Estos somos. También jugamos al fútbol. Y no vamos a escondernos”.
    Esa es, claro, mi interpretación del asunto. Independientemente de que después los pibes se conozcan -o no- en el vestuario, o comprando un choripán.
    Independientemente, también, de las particularidades de cada persona y del deseo muy respetable de algunos (gays o no) de no participar de estos eventos.
    Ya está, no escribo más.

  22. chori #157    3 mayo, 2008 a las 4:30 pm

    Xtian, comprendo tu necesidad de demostrar que en el fútbol gay pueden jugar los heterosexuales pero si mañana hay un Mundial de Pecosos a mí, que no tengo pecas pero me encanta el fútbol no se me va a ocurrir participar, de hecho voy a esperar el Mundial de Boludos que ahí calzo perfecto.
    Ahora digámoslo seriamente, si se organiza un Mundial de Trolos, al hacer énfasis en la connotación sexual uno se imagina que es para terminar garchando; por ejemplo, si se hiciera el Mundial de (siempre hablando de fútbol) Fanáticos del Asado, seguramente, uno (prejuicioso siempre) intuye que se van a terminar comiendo de flor de vaquillona.

  23. Luis Quijote #155    3 mayo, 2008 a las 1:34 pm

    #ex 154 (adultfreind)

    ¡Que extensa explicación y claros conceptos sobre el tema debatido!

    No quedan dudas que conoce el tema en “profundidad”, y en su prosa se observa un trabajo pedagógico digno de encomio.

    Quedé anonadado por la capacidad que trasunta.

    ¡Felicitaciones!…

  24. Luis Quijote #154    3 mayo, 2008 a las 1:33 pm

    ¿Que me hiciste, Casciari?

    Me devano “la neurona” (1) para responder al comentario #154 (adultfreind) que solo tenía un enlace y -previendo tu accionar-, al oprimir F5… ¡Pufff, lo borraste!

    ¿Y ahora que hago? ¡No lo voy a tirar…!
    Pongo éste primero y “zafo”.

  25. Euge #152    3 mayo, 2008 a las 10:12 am

    Bueno, a ver… Hola soy Eugenia y soy homosexual, además soy madre, esposa, hermana, hija, recepcionista, estudiante frustrada de historia y no se cuantas cosas más. Pero la verdad es que no creo que la gente se presente diciendo nombre y colegio como en Feliz Domingo.
    No estoy de acuerdo con que el mundial de futbol gay sea una forma de auto discriminación, creo que es más bien una forma de promoción que es distinto. Aunque sé que muchas veces los homosexuales nos autodiscriminamos, sin ir más lejos sé de muchas chicas que antes frecuentaban las mismas discotecas que yo que hoy por hoy estarían espantadas con la idea de que yo tenga un hijo, poruque ya antes se espantaban de solo saber que tenía amigos heterosexuales… y tal vez este loca pero no le pregunto la orientación sexual a la gente para que sean mis amigos. Ojo que también vivendo aquí en España conocí a un gay que no tenía ni un solo amigo heterosexual!!! Mira que es rara la gente!!!

    Ahora otra cosa… quien es tan iluso como para pensar que no hay homosexuales que juegan al futbol en grandes equipos de grandes machotes heterosexuales. Jajajajaja

    Saludos Hernan que sigas bien