La pirámide invertida

Tomamos con Chiri, ayer por la tarde, una decisión temeraria, hija del ron y del cigarro armado. La peor decisión para un medio que no tiene publicidad y que basa su única ganancia en la venta de ejemplares: vamos a imprimir solamente los pedidos que hagan ustedes hasta el 10 de diciembre. Ni uno más. Prometo, en este solemne acto y bajo la supervisión de todos los notarios y escribanos que estén leyendo este párrafo, que no habrá reimpresión de Revista Orsai Número 1. Ni aunque me lo pida Nina de rodillas.

Aunque parezca una locura, la idea nace de una construcción mental muy simple: hace dos meses Chiri y yo lo apostamos todo a un fracaso editorial digno y, por culpa de un movimiento intempestivo de lectores alrededor del mundo, no estamos fracasando en absoluto, ni se nos viene la noche, ni hay perspectiva de que nos caiga granizo en la cosecha.

Todo lo contrario: las librerías están llamando a casa y piden la revista, los lectores se coordinan para comprarla, algunos autores no nos quieren cobrar, otros nos cobran poco, el precio de imprenta desciende por proyección de tirada, la prensa económica habla de “idea rentable”, la otra prensa —que sospechábamos muda— nos saca en la portada de sus suplementos literarios, vienen tipos de corbata a querer meterse en la inversión para sacar tajada y los tenemos que sacar a escobazos, etcétera.

—Si la progresión sigue así —me dijo Chiri antes de ayer, muy preocupado— vamos a terminar ganando mucha plata, boludo.

—La boca se te haga a un lado —le respondí— ¿Por qué siempre pensás lo peor?

—Y después todos van a pensar que esto fue una estrategia armada para hacernos ricos o algo —dijo él—. ¿Te imaginás que la síntesis de toda esta movida descomunal que está haciendo la gente, sea que nosotros hayamos ganado mucha plata?

—No quiero pensar eso, me da vergüenza en diferido —le dije.

Y es verdad. Lo peor que le puede pasar a este proyecto es que su verdadera revolución (que los autores lleguen a los lectores sin un puto intermediario) quede empañada por la circunstancia banal de que nosotros, por azar, levantemos billetes con una pala. Ese detalle sería una mancha en el espíritu del proyecto. Lo convertiría, de algún modo, en un tentáculo más del monstruo al que queremos esquivar.

—¡Yo no quiero ser un intermediario que gana más de lo que merece! —gritó Chiri, aterrado— ¡Yo quiero mi sueldo de Jefe de Redacción, y nada más! ¿Qué hacemos, Jorgito, qué hacemos?

—Tenemos que acotar nuestra única rentabilidad, ¡urgente! —le dije casi sin pensar—. Estoy harto de las historias de nerds que se hacen millonarios con una idea rara trabajando en un garaje.

—El problema con eso es que los diarios, después, enfocan mal esas historias y la gente cree que lo importante de esa noticia es el dinero —dijo Chiri, con razón.

—¡Claro! Nadie titula en los diarios “unos tipos fueron muy felices desarrollando una idea porque soñaban con eso”. ¡No! La prensa te informa cuánto ganaron esos pibes dos años más tarde, y esa cifra obscena lo empaña todo. Después la gente envidia los millones y quiere ser millonaria, y nunca nadie envidia los sueños y quiere ser feliz.

A Chiri se le humedecieron los ojos, porque en el fondo es sensible.

—Boludo —dijo—, sos la persona obesa más cursi que conozco.

—Gracias.

Seguimos hablando como cotorras desplumadas hasta que por fin desarrollamos la idea completa. Anotamos cosas en libretitas y fumamos como polacos en la guerra. Bautizamos la idea con un viejo nombre del periodismo tradicional: La Pirámide Invertida.

A la noche corrí a la cocina y le dije a mi mujer:

—¡Cris, Cris, Cristina! ¡Esta tarde con el Chiri inventamos un nuevo sistema de distribución de la riqueza!

—Tú y el otro… —dijo ella sin ganas, mientras revolvía el estofado— ¿Y de qué va?

—Se llama La Pirámide Invertida —dije jadeando— ¿Viste que estamos haciendo una revista y que es carísima y que la semana pasada empezábamos a sospechar que por ahí, vendiendo muchísimos ejemplares durante tres meses gracias al boca-a-boca, podía resultar un buen negocio?

—Sí —dijo.

—¡Encontramos la manera de perder, Cris! —grité contentísimo— Vamos a imprimir solamente hasta el 10 de diciembre, solamente ejemplares para la gente que está jugando con nosotros en directo. A la mierda el boca-a-boca.

—¡Pero si la revista sale a la venta el 1 de enero! —dijo Cristina.

—Sí.

—¿Y vosotros no decís que es genial lo que tiene dentro?

—Sí.

—¿Y si después del 1 de enero explota y todo el mundo quiere la revista, no pensáis imprimir segunda edición?

—No.

—¿Y qué hará toda esa gente nueva que la querrá y no la tiene?

—Supongo que se la comprará a los que tienen un pack de 10, o de 50, o de 100. Y si funciona como pensamos, la van comprar a cualquier precio.

—¿Y dónde está el negocio, entonces, para ti y para el otro imbécil?

—¡No hay negocio, esa es la Pirámide Invertida! —grité exultante— ¡Para nosotros hay ocio! El negocio es para la gente que nos tiene fe. Los libreros, si son despiertos, se van a llenar de plata. Pero en realidad cualquiera puede invertir, ¿entendés? Ya no son packs de 10 revistas: ¡son acciones!

Cada vez que inventamos un sistema monetario nuevo, o que traemos una pizzería entera desde Mercedes, o que, como ahora, desarrollamos un sistema invertido de distribución de la riqueza, mi mujer se pone pálida, sale de la habitación y empieza a meter ropa de invierno en una valija grande.

Después se le pasa todo, pero ese arranque inicial de abandonar la casa y llevarse a la Nina es lo que nos demuestra siempre, a Chiri y a mí, que estamos en el camino correcto. Hay una intuición, hay unos guiños, que nos indican algo en estos tiempos: que ya no hay que hacer lo que hay que hacer.

Con ustedes, los doce puntos de la Pirámide Invertida:

  1. La revista Orsai no tendrá PVP (precio de venta al público) porque es demasiado sigloveinte. Tendrá un valor sugerido de 15 PD$, es decir, quince periódicos del sábado en cada país. Pero cada distribuidor podrá vender cada ejemplar a lo que quiera.
  2. La tirada final del Número Uno será de, exactamente, la cifra de ejemplares vendidos desde el día lunes 1 de noviembre y hasta el día viernes 10 de diciembre (cuarenta días). Estos ejemplares se venderán vía PayPal por decenas cerradas llamadas packs o atados o cajetillas, según la región. Cada pack de diez ejemplares pesa cinco kilogramos. Cada ejemplar, quinientos gramos.
  3. Nunca habrá reedición de ese ejemplar único. ¡Jamás! No hacen falta abogados para certificarlo, lo estoy diciendo aquí públicamente y mi castigo —si miento— será el escarnio y la vergüenza.
  4. Cada distribuidor podrá comercializar los ejemplares de su pack por la vía que crea conveniente, y al precio que se le antoje, antes o después del 1 de enero. La diferencia de precio entre el costo mayorista y el minorista se llamará “negocio” y Chiri y yo no queremos participación alguna.
  5. El precio de un pack (diez ejemplares) comenzará a venderse el 1 de noviembre con un 20% de descuento sobre el valor sugerido. Ejemplo de valor mayorista el primer día: una revista costará 12,8 euros en España, 41,6 pesos en Argentina, 128 pesos en México, etcétera. Durante los cuarenta días de venta, ese descuento bajará 0,5% al día. Por tanto el 10 de diciembre, último día de compra, el pack se venderá sin descuento: cada ejemplar costará 16 euros en España, 52 pesos en Argentina, 160 pesos en México, etcétera.
  6. Las bibliotecas y universidades de cualquier parte del mundo, y los habitantes de la isla de Cuba que lo soliciten por escrito, tendrán un ejemplar sin coste con los gastos de envío incluidos. Esos ejemplares tendrán un sello especial en la portada impidiendo su comercialización. (Estamos a punto de hacer beneficencia también con Venezuela, pero confío en que Hugo Chávez nos envíe un mail privado y nos diga si hay modos más dignos para ingresar cultura latinoamericana en su país. Está resultando vergonzoso el asunto, y quedaría muy bien parado el Presidente si nos hace el favor de dejarnos entrar a Venezuela a un precio cómodo para el pueblo bolivariano.)
  7. Todas las personas que no puedan —o que no quieran— adquirir un pack podrán tener el ejemplar único en su casa, si interactúan con un distribuidor o con un librero. Sobre todo, si lo hacen a tiempo. Habrá muchos y bien dispuestos. Si un lector quiere un ejemplar después del 1 de enero, tendrá que pagar precio de coleccionista o someterse a los márgenes de ganancia que imponga cada librero.
  8. Desde el blog Orsai habrá un sistema clarísimo (desde el mismo 1 de noviembre) para que cada distribuidor pueda vender ejemplares individuales al precio sugerido (15 PD$), ni un centavo más, en cada país. Todos los que lo deseen tendrán un ejemplar único a precio normal. Después del 15 de diciembre, la cosa cambia. Cada cuál podrá hacer lo que quiera: existen los foros, eBay, la distribución personal a kioscos de revistas, el mail, el teléfono, la visita al librero amigo y todo lo que se les pueda ocurrir a los lectores y a los distribuidores. Comuníquense entre ustedes, del modo que quieran.
  9. Vamos a utilizar PayPal incluso a sabiendas de que muchos no conocen a fondo el sistema, sobre todo en América latina. Pero es un modelo limpio y tiene menos comisiones que los bancos. Los que saben usar PayPal y tienen ganas, pueden explicarles a los que no. Abrimos un foro para eso. Como hay países que no aceptan PayPal (Paraguay, por ejemplo) incorporamos también la opción Western Union. Pero, por el amor de Dios, no la utilicen si no es la última opción en la Tierra. Las comisiones son abusivas y nosotros no podemos solventarlas.
  10. La Pirámide Invertida es simple: nosotros hacemos que el ocio nos resulte divertido y ustedes hacen que el negocio les resulte rentable. Justo al revés que el mercado editorial actual. Ustedes le pusieron el precio a la revista, ustedes la promocionan, ustedes compran las acciones, ustedes —sobre todo— la están convirtiendo en algo épico.
  11. Nosotros, desde el patio de la pizzería, nos comprometemos a cagarnos de la risa, a pensar las mejores ideas para poner en sus páginas, a conseguir a los autores y los dibujantes que más nos gusten, y a no pensar —nunca— en función del dinero.
  12. Por último, y lo más importante: las páginas 2 y 207 de la revista Orsai, en las que generalmente se colocan las publicidades más caras en un medio tradicional, tendrán el nombre de todos los lectores, distribuidores o librerías que hayan comprado al menos un pack. Es decir, la firma de todos los que están haciendo posible un Número 1 antológico.

Éste ha sido el último texto largo de Orsai en el que se explican cuestiones de distribución y de venta. El lunes 1 de noviembre se abre la persiana y cada quién comprará su pack de diez. No sabemos cuántos de ustedes lo harán, ni cuántos distribuidores. Tampoco importa. Si vendemos quinientas revistas, habrá quinientos coleccionistas en el mundo felices de la vida, con sus nombres grabados a fuego en las páginas 2 y 207. Si vendemos más, todavía mejor: nosotros podremos seguir jugando a esto, y ustedes también.

Iremos conociendo el número final de ejemplares vendidos entre todos, día por día. Ningún número en la sombra, todo a la luz. O será legendario, o será íntimo; pero será nuestro.

Y ya no hablo más del asunto.

Desde el próximo jueves, entonces, y hasta fin de año, iremos revelando con Chiri, en cada texto largo del blog, con serenidad provinciana y de a poco, la gran pregunta que se hace la mayoría:

—Todo muy bonito, pero, ¿qué carajo habrá dentro de la revista Orsai?

Hernán Casciari
Jueves 28 de octubre, 2010

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615 comentarios La pirámide invertida

  1. Daniel #615    5 enero, 2011 a las 10:37 pm

    ¿y…? Alquien me puede decir dónde puedo conseguir la Revista Nº 1.
    Pueden darme algún dato de Capital (CABA) o de mi zona (Concordia, Federación, Chajarí o Paraná, ER)

    Graciassss

  2. Daniel #613    3 enero, 2011 a las 2:00 am

    Hola a todos, pero qué noticia de la puta madre pa’ terminar el año y empezar el otro (que no sea como el “orto”)
    Vivo en Chajarí (Entre Ríos) y quiero mi reviissstaaa!!!! Nº 1 ¿Cómo joraca puedo conseguirla? ¿Alguien de la zona compró?
    Disculpen, pero estoy en bolainas, por aquí no conozco a naides que sepa del tema (ignorantes, lo que se pierden, jaja, con cariño)
    Abrazo. Gracias por esto Hernán y seguidores. Desde ahora soy uno más.

  3. Helene Mullins #612    29 diciembre, 2010 a las 2:21 pm

    Hola gente!!!!!!! Soy de Mercedes, Bs As. Alguien me ayuda a conseguir la revista??????!!!!!!!! Soy nueva en este blog, pero vieja lectora de Hernán. Estoy un poco perdida. Gracias!

  4. Debu #608    25 noviembre, 2010 a las 3:50 pm

    Hola gente!!!!!!! Soy de Mercedes, Bs As. Alguien me ayuda a conseguir la revista??????!!!!!!!! Soy nueva en este blog, pero vieja lectora de Hernán. Estoy un poco perdida. Gracias!

  5. Kofla #607    25 noviembre, 2010 a las 2:09 pm

    Compré un pack de 10 para Santiago Chile, vamos a ver si la pirámide invertida funciona. Va a quedar guardado el Pack y como un buen vino será sacado a la luz pública en un par de años… o quizás cuando salga la revista nº2 y con el revuelo que tenga más gente estará dispuesta a pagar unas lucas extras por el número 1. Viva el OMSILATIPAC!!

  6. CaroL #606    18 noviembre, 2010 a las 11:51 pm

    Hernán:
    ¿Con tantas revistas vendidas aún vale lo de nuestros nombres grabados a fuego?
    Eso para decirle a mi lector-distribuidor Marcelo acá en Santiago (Chile) que mande nuestros nombres, si le es posible…
    Varios encargamos antes de saber los contenidos… y nada me haría más feliz de ver CaroL en ese monstruo de revista que se están mandando…

  7. Marcelo #603    11 noviembre, 2010 a las 4:16 pm

    oh oh! yo solamente pretendía algo bueno para leer en las vacaciones y ahora me encuentro convertido en un cerdo capitalista especulador! Me da miedo la idea de tener un ejemplar en mi casa, seguramente pasará a ser lo más valioso de mis pertenencias. Además, lo más probable es que algunas páginas terminen húmedas y estrujadas dentro de algún zapato de mis hijas o como barricada del chiflete en el próximo invierno. Por lo tanto he resuelto lo siguiente, dos puntos: una vez leído el ejemplar será dado en adopción a alguna institución que pueda darle una mejor vida que la que pueda darle yo. O sea, que quién no pueda comprarlo, sólo tendrá que apersonarse a la biblioteca de Morón (después de Marzo). Eso sí, seguramente va a ser un ejemplar manchado con moco.

  8. Roman Perez Arazo #602    10 noviembre, 2010 a las 12:29 am

    Sinceramente me chupa un huevo que haya adentro de la revista. Quiero los $$$$$…. voy a comprar muchas asi vos tambien te llenas de guita…

    Quiero un mundo capitalista