El horrible día dieciséis

La buena noticia es que Argentina clasificó con nueve puntos y jugará el martes contra un equipo al que se le puede ganar. Después, en cuartos, tendrá que vérselas contra otro seguramente mejor, pero que tampoco nos provoca insomnio. El grupo temible quedó del otro lado de la llave. Los fantasmas de Alemania, Uruguay y Brasil nos asustarán recién en la final, si es que llegamos. Y Holanda en una semifinal hipotética. Dios me libre y me guarde mucho.

Ya pasaron los papelones de tres europeos campeones del mundo que se fueron por la puerta chiquita; pasaron también los dientes afilados de Luis Suárez y la increíble resurrección mexicana; pasaron por Brasil los guantes de Faryd Mondragón, que tiene mi edad y me hizo sentir todavía más gordo y sedentario; pasó Grecia a octavos, para tristeza de todos los periodistas deportivos chistosos que ya tenían a punto la frase «un partido de costa a costa» para el choque entre ticos y marfileños; pero sobre todo, ya pasó la primera parte de la Copa.

Desde mañana —como sabemos muy bien los obsesivos— el Mundial se convierte en otra cosa. No estoy hablando de fútbol, sino de la impostergable sensación de abstinencia que ocurrirá el próximo viernes.

El primer gran problema de este Mundial de Fútbol —tan generoso en goles y en intensidad— ocurrirá el 27 de junio, cuando empiece el horrible día número dieciséis. El día sin fútbol.

Sí señor: lamentablemente hay un día (cada cuatro años) en que el cerebro, el cuerpo y el alma pierden la brújula y se comportan como alcohólicos sin remedio. El viernes no habrá fútbol por primera vez, y será un día en que se mezclarán la depresión, el espanto y la certeza de que la vida era una mierda antes del Mundial.

Desde que hay fixtures con 32 equipos existe una jornada tonta que nos mira desde el almanaque. Yo bauticé a esas veinticuatro horas con un nombre que me da miedo: el «Horrible Día Dieciséis».

Yo creo que la FIFA está experimentando con la capacidad de absorción del cerebro humano, ofreciendo tres chutes lisérgicos de fútbol al día, para después dejarte sin nada. Un partido atrás del otro, con una hora de descanso para que puedas limpiarte la baba del piyama.

Este año, como en los Mundiales pasados, vi absolutamente todos los partidos de la primera fase; incluyo uno que, por presiones niponas, se jugó a las 3 de la madrugada hora europea. Fue un Japón – Costa de Marfil intrascendente que miré de punta a punta sin pestañear. Como si ver todos los partidos fuese una obligación.

Cuando me fui a dormir casi amanecía y mi mujer me preguntó por qué me había quedado despierto para semejante bodrio. No le respondí, pero pensé: no existe ningún cocainómano que deje la última raya para aspirarla en diferido.

Hoy hice la cuenta: si contamos la previa de los himnos, los entretiempos y las entrevistas post partido, los obsesivos estuvimos sentados en el sillón exactamente noventa y seis horas seguidas mirando fútbol. Esos son cuatro días reales; cinco mil setecientos sesenta minutos.

¿Qué pasará el viernes, cuando no haya himnos ni árbitros ni tribunas coloridas ni goles en contra ni apuestas online para perder plata?

El «Horrible Día Dieciséis» es tan espantoso como cuando te quedás sin cigarros en un pueblo que no tiene quioscos abiertos de noche. Esa fecha sin partidos tiene el sopor de la amnesia: no entendés quién sos, ni por qué estás ahí (ya me pasó en cuatro mundiales). Es una sensación lánguida de que nada bueno pasará si abrís los ojos. Muy similar a lo que ocurrió hoy con Argentina cuando Messi fue sustituido: el planeta siguió girando quince minutos más, pero sin ninguna magia.

No sé cómo reaccionará mi cuerpo a la falta de pitidos iniciales. Solamente sé que Argentina lleva seis goles y que Messi hizo cuatro. A los otros dos los hicieron un extranjero y una rodilla. Sin esos cuatro goles de Messi nos hubiéramos quedado con dos puntos (dos empates y una derrota), nos habríamos vuelto a casa y entonces el horrible día dieciséis habría sido todavía más horrible.

Dicen que este es el mejor Mundial de la era moderna, por muchas más razones además del juego y del espectáculo. Y debe ser realmente muy moderno porque hoy, por primera vez, tuiteé algo en el entretiempo de Argentina Nigeria. Fue una foto de mi infancia, después del cuarto gol de Leo:

Ojalá que el hombre perro siga llevándose la esponja a la cucha hasta el último minuto del último partido. Y ojalá que entonces el Maracaná, en silencio, lo escuche ladrar.

LA MEJOR VERSIÓN AUDIOVISUAL. A propósito, creo que la mejor versión audiovisual de mi texto «Messi es un perro» es la que editó Andrés Locatelli. Pónganlo a pantalla completa y miren qué belleza:

Hernán Casciari
Domingo 29 de junio, 2014

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111 comentarios El horrible día dieciséis

  1. Akira #65    26 abril, 2015 a las 6:35 am

    Totin parece ser un guapetón, esos que se llevan puesto el mundo. Y por otro lado creo que deve de aver cacoinomanos que lo dejan para despés, ya que aspirar todas las rayas uno tiene que salir a comprar más, lo mejor es ir dosificando así dura más, salvo que uno lo consiga fácil y en cantidades. Me acordava eso de porro tarifa plana ese es un buen invento.

  2. Johanna Aguirre #64    1 respuesta1 julio, 2014 a las 4:15 pm

    Hernán, te cuento que tuve un sueño donde a través de los medios me enteraba una noticia sobre vos y Nina. Me desperté con una gran sensación de angustia, por lo que te agradecería si pudieras confirmarme simplemente que ambos están bien. Saludos!

  3. Javier Debarnot #62    1 julio, 2014 a las 12:29 pm

    Sólo quiero comentar para experimentar el placer de ver las dos banderas: a la izquierda la del país donde vivo ahora (que por su gobierno debería ir “re-contra” a la derecha), y a la derecha (que por obvias razones debería ir a la izquierda) la bandera de mi nacimiento y corazón.

    ¡Excelentes los cambios en el blog, Hernán!

  4. Irene ARG #61    1 julio, 2014 a las 4:14 am

    Tantos cambios… y todavía sin cumplir la promesa de la opción para ordenar los comentarios. Reclamo.

    ¿Todos ven el texto muy angostito? Veo respuestas a comentarios con 20 espacios de ancho. ¿Va a quedar así? ¿Debo cambiar la configuración del monitor? Inquietud.

  5. Manu Fernandez #59    30 junio, 2014 a las 9:36 pm

    Hernan, tu ausencia de eldiario.es es por el mundial o por decision del diario?
    No se que les pasa a los lectores españoles pero parece que no te entienden bien, recuerdo tu paso por publico y tp fructifico y en elpais la que se lio con lo del mundial.

    PS: Buen diseño, por cierto lo del Altuna y el comic de Jazz sigue en pie o se acabo con la revista

  6. Tilinga de cuarta #58    2 respuestas30 junio, 2014 a las 3:38 am

    Y ya que me honrás con la elección, no podrías borrar la primera versión o que al menos el link vaya a la segunda?
    A menos que sea una preferencia tuya, en tal caso es tu blog y hacés lo que te salga del forro de las canicas blandas.
    Yo estoy henchida igual.

        1. Tilinga de cuarta    1 respuesta30 junio, 2014 a las 9:55 am

          Tenes razon Toti. Vos y todos mis ex.
          Buscá en la seccion “el autor” y verás.

          Justo esta vez no lo hacia para complicar, era para no restregar (como tomate en pa’mb oli) mi henchido orgullo a los compañeros de comentarios.

          Esta si: Hernan, nunca pense que le iba a hacer a un argentino, un guiño en catalan. Gracias por el cambio

  7. Tilinga de cuarta #56    1 respuesta30 junio, 2014 a las 2:46 am

    Ya puestos a cambiar, capaz al William se le ocurra una forma en que la banderita no indique desde donde compramos para poder poner la del corazon.
    Siempre me jodió, pero era bancable porque agradezco al pais que me acoge aunque a veces tambien me afolla.
    Con el mundial se me hace más cuesta arriba.
    La cambié unos dias, pero se pusieron a ensobrar la B3 y me dio miedo que no la manden y la volvi a cambiar.
    Inténtelo, porfa. No sera tanto
    Para los desarraigados es casi una herejia que cometemos porque esperamos que nuestros dioses sepan que es por una buena causa (comprar OrsaiBonsai)

      1. toti    30 junio, 2014 a las 5:00 am

        lo unico que queda en el tintero (al menos en el mío) es la hora de publicacion…cada vez que sube el comentario veo una hora que mi cerebro interpreta como hora de comer algo, y me entra angustia oral. Cada comentario, subo de 300 a 700 gramos.

  8. Tilinga de cuarta #54    1 respuesta30 junio, 2014 a las 2:16 am

    Waw… quedo lindísimo tengo que reconocer.
    Pero me cuestan los cambios. Me falta la sensacion de familiaridad de saber donde buscar y poder pasearme con los ojos cerrados.

    1. Hernan Casciari    30 junio, 2014 a las 2:40 am

      Ya te va a acostumbrar, es mucho más intuitivo que el anterior diseño (si no encontrás algunas cosas es porque todavía no subimos las versiones nuevas, vamos de a poco porque hay Mundial.)

  9. Johanna Aguirre #53    30 junio, 2014 a las 12:51 am

    Hace unas semanas descubrí el blog, y se volvió desde ese momento en una fuerte adicción. Puedo decir que me leí todos los textos de díez años, en solo unas semanas.
    Q bueno que quedó el nuevo formato del blog!! Hernán te has convertido en uno de mis escritores predilectos, descubrir tus textos ha sido simplemente maravilloso!