No es Mundial para gordos sedentarios que fuman

Los suizos avanzaron mil veces pero nunca supe qué hicieron. Cerré los ojos todo el tiempo; ellos pasaban la mitad de la cancha y yo me encerraba en un caparazón de oscuridad. Los ojos apretados, la cabeza al suelo y la radio como único contacto con el peligro. Cerraba los ojos y pensaba cosas feas.

Al principio lo hice de puro masoquista, en el segundo tiempo porque ya era cábala interna no mirar, y en la prórroga porque realmente no podía enfocar el televisor. Era una cuestión de salud física: me estaba empezando a enfermar, sentía cosquilleos en las manos y los tobillos muy fríos, como cuando te das vuelta con el porro.

En el fuero interno yo quería ir a penales. Cualquier cosa menos un nuevo avance de los suizos. Los penales son azar puro, no tienen mucho que ver con el juego; yo quería azar porque la fatalidad te deja respirar, en cambio el fútbol no te deja moverte del sillón.

Que te ganen en los penales es como saber justo a qué hora te llegará el balazo, y en qué parte de la cabeza. Que te ganen de un cabezazo es no saber cuándo ni cómo ni quién te mata. El miedo es no saber a qué hora. El miedo es oscuridad y angustia.

Los avances argentinos sí que los miré a todos, porque el terror es antiestético y en cambio la esperanza es vistosa y se deja mirar. Por eso vi el pase majestuoso de Messi y el gol de Di María. Lo vi, observé el festejo, pero no se detuvo la angustia.

Me pasó algo que yo no tenía previsto: en vez de saltar del sillón y gritar el gol, aplaudí como un plateísta de pulovercito amarillo. Aplaudí como ese primer yanqui que aplaude en las películas, con esas pausas solemnes entre palmada y palmada, haciendo que sí con la cabeza y con los labios abananados, como si estuviera festejando un lindo gol de la liga inglesa.

Qué reacción patética. El miedo me había invadido el cuerpo y me dejó sin reacción de felicidad. La radio todavía alargaba la «o» del relato de gol, pero yo solamente podía ver que los suizos ya habían vuelto a la carga. Faltaban tres minutos y por alguna razón extraña yo no me estaba creyendo el triunfo.

Era contra Suiza y ganábamos uno a cero, pero yo estaba seguro que llegaría un gol de ellos. A los 119 minutos Suiza metió otro pelotazo al área y yo, con los ojos cerrados, pensé dos cosas.

Uno: Cómo puede ser que haya esperado cuatro años un Mundial, y una vez que aparece no lo miro.

Dos: «¡Palo!», gritó Comequechu. Mi segunda teoría se difuminó, porque la radio gritaba que la pelota había pegado en el palo.

Cuando abrí los ojos Guillermo se agarraba la cabeza y Comequechu estaba pálido; vi la repetición en cámara lenta y me felicité por haber sido cobarde. Yo no podía ver eso en directo, porque si veía esa pelota en el poste me moría, me caía redondo en el comedor.

Ahora, que rememoro la escena, me acabo de acordar la segunda cosa que pensé con los ojos cerrados. Pensé esto: si un partido de octavos contra Suiza me causa esta angustia, ¿será conveniente presenciar una final hipotética contra Brasil en el Maracaná?

Lo pensé de verdad, con responsabilidad de padre de una nena de diez años. ¿Me recomendaría un médico seguir mirando este Mundial? Si con Suiza tuve taquicardia, ¿a qué ritmo cardíaco llegaré cuando Neymar cruce la mitad de cancha con pelota dominada y Fernández quede a contrapie?

Lo escribo en caliente, y con chispa de escritorcito simpático, pero lo estoy pensando en serio: soy gordo, fumo como un chancho, me angustia el fútbol y, para peor, estoy justo en los «cuarenta y pico», la edad en que suelen morirse todos los gordos que fuman y se angustian.

Yo no sé si me está gustando tanto este Mundial, porque lo más lindo que tienen los mundiales es saber que no será el último de tu vida.

Hernán Casciari
Martes 1 de julio, 2014

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141 comentarios No es Mundial para gordos sedentarios que fuman

  1. JUANCITO DE JUAN MOREIRA #96    15 agosto, 2014 a las 5:19 pm

    jajajajaja buenísimo , es verdad el miedo a un infarto te hace prudente y cerebral.Pero esto me da pie a mi teoría de que Dios nos creo con serias fallas de diseño.Dios como creador fue muy descuidado y no pensó bien.Si con todo su poder con habernos puesto una simple célula fotovoltaica en la frente para que pudiéramos vivir solo de la energía del sol nos estaría liberando de la desgracia de tener las arterias y coronarias llenas de mierda de colesterol y trigliseridos. Mira si sera malo el diseño, que para transportar la mierda dentro de nuestro organismo tenemos como 15 m de olorosas y mierdosas cañerías, con todo el problema que ocasionan en los edificios en las ciudades y resto de la ciudad, canalizar la mierda es un tema de total complejidad, lo digo porque soy arquitecto y puedo decirte que Dios nos diseño mal, los millones de vacas que nos comemos y encima nos joden la salud, encima nos puso un sofware que funciona mal, ¿como puede ser que a los hombres nos guste mirarle el culo a las mujeres? que es precisamente por donde sale la mierda. Así que te entiendo, por el mal diseño de Dios yo mire los partidos medio dopado y cagado de que no me explote una coronaria.

  2. Julian GR #95    9 julio, 2014 a las 3:11 pm

    deja de fumar gordo, te vas a cagar muriendo y vas a dejar a tu hija sin padre, como me hizo mi viejo a mi.
    Aunque no lo creas, yo y algunos amigos dejamos de fumar leyendo un libro de 120 paginas. el libro te deja seguir fumando hasta que lo terminas de leer, asique podes empezar a leerlo tranquilo.
    Se llama Es facil dejar de fumar , bajalo de aca http://galeon.com/allencarr/esfacil.pdf.

  3. Beagrana #94    6 julio, 2014 a las 6:39 am

    Dos buenas noticias para su salud, sr Casciari: no deberá sufrir el avance de Neymar ya que el destino (que a veces es argentino,disculpe la rima inesperada) se encargó de dejarlo afuera; y si Biglia es más eficaz que Fernández, tampoco trazará jugadas desafortunadas… La mala noticia es que estando Robben en el próximo encuentro, sospecho que MUCHOS argentinos no nos olvidaremos de él y pariremos con dolor el resultado que sea.

    1. Fernández    5 julio, 2014 a las 1:57 am

      Humilde Apólogo Chino
      .
      El monje, al costado de la aguada, espera pasivo se asiente la hojarasca turbia que se ha removido del fondo por el despegue de un ave. Cuando se aclare el agua, la recogerá limpia en un cuenco. Tiene sed, pero no se impacienta porque sabe que si aguarda lo suficiente conseguirá beberla trasparente y fresca. Para evitar la ansiedad piensa en un futuro muy lejano; en cómo podrían actuar los hombres y concluye que el transcurso del tiempo no cambia el espíritu. Piensa a continuación que si pudiese, enviaría hacia el futuro mensajeros para que acudan y encuentren a hombres sufrientes y les enseñen los tres senderos del Noble Camino. Enviaría un mensajero por cada sendero, y aquellos hombres sufrientes que los recibiesen comprendiendo sus mensajes de sabiduría, podrían evitar el sufrimiento. Luego el maestro, que ha dejado pasar el tiempo necesario sin hacer nada, recoge agua y la sorbe calmadamente. Comienza después su meditación profunda.

      Un hombre obseso y compulsivo se prepara para ver la final del mundial de fútbol del año 2014; se enfrentan los seleccionados de Brasil, y Argentina. El hombre ha perdido el control de sí mismo, deteriorado por los nervios; ha estado fumando sin descanso desde horas tempranas; sus excedidos hábitos se encuentran propasados y sólo desea ver la confrontación. El resto, todo lo que ocurre a su alrededor, ha perdido su sentido e importancia.

      Llega la hora; son los instantes previos y el hombre estira las piernas tratando de relajarse un poco, pero se sobresalta porque escucha que golpean a la puerta. Controla desde su teléfono celular la entrada, a través de un sistema de cámaras; ve que es su vecino con una taza en la mano y que espera a ser atendido.

      “Es el puto de al lado, a pedir azúcar; sólo a él se le ocurre venir ahora que está por empezar el partido; no pienso levantarme” Enciende otro cigarrillo mientras escucha los solemnes himnos que le agregan presión al encuentro y continúa mirando por el celular para ver qué hace el inoportuno. Al cabo de unos minutos el joven se retira. Las tribunas aplauden la finalización de las canciones patrias y el árbitro ya está en el centro de la cancha con la pelota debajo del brazo y cumple el protocolo con los capitanes. El obseso ha cerrado los ojos porque siente una molestia en las sienes, una presión constante y un zumbido. Sorpresivamente vuelve a sonar el timbre; el hombre piensa irritado que ha regresado el vecino y por el mismo sistema constata que no es él, sino una mujer mayor a quien no reconoce.

      “¡Pero a esta vieja qué le pasa!” chilla en voz baja mientras sofoca, para no ser escuchado, un grito porque al mover nomás Brasil, con un pase largo, llega al borde del área grande y dispara, por suerte, muy alto por sobre el travesaño. Presiona nuevamente el timbre la señora mayor que, con una libreta en las manos y cara paciente, se acomoda con un gesto automático un simpático sombrerito que parece caerse hacia un lado. El obseso ahora baja del todo el volumen y aprisionado en el silencio forzado, para que no lo escuche, ni se mueve mientras mira cómo avanza la ágil delantera brasileira que es contenida por la defensa argentina rechazando afuera. Aprovecha el momento para mirar por el celular qué ocurre en la puerta y ve con alegría cómo la viejita se toma del pasamano para bajar la escalera que conduce afuera. Abre el obseso un nuevo paquete y enciende otro cigarrillo mientras que al entrar en el baño para aliviar la vejiga ve al paso por el espejo, su cara vivamente enrojecida y sus ojos excesivamente saltados.

      El temible tridente argentino, promediando el primer tiempo, en una jugada fría, precisa, e irremediablemente insalvable para la defensa contraria; como si se tratase de un letal avance en el tablero, de dama y caballo flanqueados de amenazantes peones, sobrepasa todas las defensas y queda frente al arquero que con un movimiento agónico, desesperado, alcanza a salvar el arco evitando que ingrese el balón raspándolo apenas con la punta del botín pero, antes que puedan reponerse los brasileros ven al seguir con la vista el recorrido de la pelota, que han descuidado la diagonal derecha por donde a toda marcha viene cruzando el flaco alfil, que toma el esférico de lleno con el empeine y le descarga toda la fuerza de la carrera para dirigirlo con colosal potencia contra el arco. No alcanzan a escuchar el chasquido seco del cuero contra la red porque lo tapa el estruendo de medio estadio que de pie y a los saltos grita con tanta fuerza el gol, que poco más derrumban el Cristo Corcovado.

      Pero el obseso, pese a que la TV ahora está alta, lo escucha apenas, muy bajo y lejano, porque todo lo tapa el zumbido que se ha vuelto ensordecedor y aturde su cabeza, la cual ha quedado de lado sobre la alfombra que absorbe un poco de la copiosa saliva, y también como una baba, que salen con desgracia de su boca.

      No puede asimismo escuchar que nuevamente, suena el timbre de la puerta. Es la tercera visita del día, la que tampoco podrá atender; por fuerza mayor ahora.

      El hombre, ya entrado en años, con anteojos de cristales trasparentes y marco negro, en mangas cortas de una camisa blanca que en el borde del bolsillo lleva un plástico con una identificación, se retira luego de haber intentado dos veces sin éxito que lo atiendan. En el pasillo se cruza con otro hombre, de mediana edad, quien al verlo partir, le consulta si lo han atendido.

      —No —dice el hombre de anteojos— Quizás no haya nadie.

      —No creo —contesta el más joven— ¿A quién busca?

      —A nadie en especial; traigo un mensaje para comunicar, pero pasaré luego.

      El recién llegado parado frente a la puerta, golpea con los nudillos.

      —Soy yo Gordo—dice— Abrime.

      Se queda esperando en la puerta mientras advierte que le ha parecido familiar el rostro. “Me cago piensa, ¿no se parecía al gordo?

  4. Juan Sebastián Olivieri #88    1 respuesta4 julio, 2014 a las 12:20 am

    Yo, lo que no entiendo es cómo esa manga de ineptos defensores seleccionados se quedan tan tranquilos cuando los pasan como poste. Porque ahí está el germen del infarto.
    Te creo que juegues canchereando de la mitad para arriba de la cancha. Pero, señor defensor, si lo pasaron, ¡córralo, carajo! ¡tírele un tacle!, ¡agárrelo de lo huevos!, ¡haga algo!
    Si te vas a quedar mirando cómo el suizo se va solo, para eso me paro yo ahí.
    Lo dije.

  5. Fabián San martín #86    3 julio, 2014 a las 6:16 pm

    Me hace tanto sentido este post…
    Probablemente ya lo escribió algún compatriota chileno.. en el partido Brasil vs Chile tuve la misma reacción tuya, salvo que el final, para bien de las protestas, fue distinto

  6. Cristian Bozzo #82    3 julio, 2014 a las 4:16 pm

    Maestro Casciari, sos un grande.Me identifico en tu relato .Sera porque peso mas de 110, estoy cerca de los 40, tengo un niño de 10 y que despues del tiro en el palo agarre el LCD con las dos manos gritando “Terminalo la concha de tu madre !!! ” y sin querer aprete el botoncito de power… de los nervios no lo encontraba ….cuando al fin lo encuentro toco sin querer la entrada input y paso a la antena… el ruido era espantoso, con toda la pantalla rayada, mi hijo me decia: ¿que haces papa? , el corazon me latia a mil hasta que encontre el HDMI1 …fue muy loco … esos 30 segundos fue lo mas emocionante e insano que me paso en los ultimos años .
    abrazo .-

  7. jose maria -txema- gonzalez learra #79    2 julio, 2014 a las 11:40 pm

    ¡Gooooooooooooooooooooooooooooool! (mejorado) = Gol.
    Futbol (mejorado) = millonarios infiltrados tras una bola.
    Afición afligida = ya que no podemos pillar los millones…
    (mejorada) = un juego, deporte, aprender a perder, que no te joda tanto que te ganen.
    Selección (mejorada) = “exiliados” de postín.
    Mundial (mejorada) = una fifa.

  8. Agustin Ratto #77    2 julio, 2014 a las 9:16 pm

    Qué manera de sufrir !! y luego sabiendo que Bélgica es más que EE.UU igual hinche por Bélgica, porque mi corazón no toleraría un partido de futbol con final cerrado Vs. EE.UU !! Abrazo y Cuídate mucho, que se vienen las Treinta anécdotas mejoradas !!

    1. Hernan Casciari    3 respuestas2 julio, 2014 a las 9:22 pm

      No, señora madre, no es un bozal legal. Lo que te dije al teléfono es que no se te ocurra escribir comentarios tipo «gordo cuidate fumá menos» porque en el texto exagero para ser chistoso.

  9. Demianchu #75    2 julio, 2014 a las 5:33 pm

    Te entiendo gordo,,a mi se me frunció el ojete como pocas veces antes. Lo lindo fue que cuando Di María la metió saltamos y gritamos y rompimos todas las sillas que había para romper,,,grite “toma puto…” como si tuviera a un suizo enfrente…eso queda en la memoria,,,lo del cagazo también…todo suma para una linda anécdota!!! Saludos y seguí con estos textos q están barbaros

  10. Akira #74    2 julio, 2014 a las 5:12 pm

    Mmmmm… yo venia desde Mexico pensando no, a los alargues, ya estos no corrian. Y tampoco queria ir a lo alargues porque se vehía el agotamiento, ya desde la mitad del primer tiempo me fui a cortar el pasto, no lo soy, como el tano pasman que sobrevive irse a la B, quizás porque yo no exterioriso, el deporte es sano para quien lo practica, los obsesos cedentarios reventamos, y si iva a los penales es una ruleta rusa. Es más en el partido anterior un chorizo fue muerto cuando entró a robar… (negro humor, la poli ambulancia cuanto habrá tardado en llegar, además que pelotudo va a molestar en ese momento crítico).
    Hernán , quizás debas de dejar de fumar y darle la vuelta a la plaza mas cercana a la mañanita, o ya pienzas ir a verle a Gabi. No tengo muy claro si hay señal 4G del otro lado. Y pueda darse el efecto de la isla de guiligan, recibis radio y TV pero por alguna razon no podes enviar señal alguna (a mi no se me ocurrió, pero hoy se que los radioaficionados siguen saliendo al aire con cada cacharro y lleguan con 5 watts de Bs As a la antartida si hay suerte).
    No soy fana del deporte, si bien veo las de la seleccion a partir de octavos y aveces la llamada grupo de la muerte?, generalmente pienzo como equipo chico (jp) muy temeroso a cruzarme con alguien me de una paliza, en sí creo que es el efecto de haber salido 2 veces campeon, si lo miro del punto de vista Japon, llegar a octavos es para ellos ganar un mundial ya que es una barrera infranqueable.

    Como pongo las 2 banderitas???
    Lo quiero así Arg,Jp,MX,Chile,Col,Br
    (Esplicasion nací en Argentina,Padres japoneses,Cariño mejicano,Ladycrow,Pekerman y Neninha una maiga).

  11. Francisco Morón Maldonado #73    2 julio, 2014 a las 4:06 pm

    “…porque lo más lindo que tienen los mundiales es saber que no será el último de tu vida.”
    Que sabia frase. Para los que llegan a la final el dia lunes 14 julio se comenzara a pensar en el proximo.
    Para los otros la cuenta regresiva comienza unos dias o semanas antes…

  12. Daniela Álvarez #71    1 respuesta2 julio, 2014 a las 3:17 pm

    Hernán, pero si los chanchos no fuman.

    Les cuento algo y no me odian? Acá mucha gente quería que perdiera Argentina porque Maradona cae mal. El futbol genera cosas raras, o qué?

    1. ranxerox    3 julio, 2014 a las 4:05 pm

      Maradona cae según la imagen que construyen los medios, y ser más o menos permeable a esta construcción es algo que deberían plantearse quienes les “cae mal” lo que ven por la tele.

  13. Changuito! #70    2 julio, 2014 a las 2:25 pm

    Yo te recomendaría que lo vieras. Escucharlo por radio es mucho peor: pelotas que se van a 40 metros son jugadas peligrosas, la roban en mitad de campo y parece que estuvieran en el área chica, cualquier patadita a un jugador nuestro es prácticamente una lesión y merecedora de tarjeta.
    Que quede claro, si te tenés que morir por el mundial, la vas a espichar igual.

  14. Fede Marplanauta #69    2 julio, 2014 a las 2:19 pm

    Sueño con esa final contra Brasil en la que Messi brille en todo su esplendor.
    Sueño con esa jugada que supere a la del Diego del 86, y que el mundo caiga de rodillas ante tanta belleza, magia y poesia para el corazón.

  15. Manu Fernandez #68    2 julio, 2014 a las 1:54 pm

    Si te mueres deja un post póstumo, con el maracanazo que se avecina va a ser histórico. Cuando Messi marque en Maracaná, no será el ultimo mundial, pero no pasaría nada si lo fuera.

  16. LuzBelito11 #67    2 julio, 2014 a las 1:53 pm

    No sabes cuanto te entiendo. A mi me pasa exactamente lo mismo. Seria un sueño ganarle la final de un mundial a Brasil, en su pais. Pero creo q no me aguanta el corazón. En donde lo vi (en mi trabajo) habia otra tele q lo estaba viendo por un sistema q iba 1/2 segundo mas adelantado que el que la estaba viendo yo. Todos puteaban, pero a mi me daba tranquilidad el hecho de saber 1/2 segundo antes q ese remate suizo no habia sido gol, o que el bombazo de dimaria habia entrado. Lo que pierdo en sorpresa lo gano en salud…

  17. Adrian Martinez #66    1 respuesta2 julio, 2014 a las 1:31 pm

    Yo lo vi con mis hijos, mi esposa y mi suegra. Mi suegra no me conocía esa parte de mi…la parte puteadora, por lo menos no en todo su esplendor.

    1. Burt Munro    3 julio, 2014 a las 3:10 pm

      Te compadezco un mundial con cercanía de suegra. A la mía casi la acogoté en el mundial pasado, para este tomé la precaución de que no tengamos relación alguna desde agosto del año pasado.

  18. Doctor G #65    2 julio, 2014 a las 10:56 am

    Qué arregladito está este lugar. Felicitaciones. Goooordo, que mal lo pasé. Yo decidí en ese momento del palo que si íbamos a penales, no los miraba porque no tengo edad ya para tanta emoción. Lo paso muy mal en los penales de los otros partidos así que con Argentina ni en pedo. Para el sábado, un trankimazin ¿no sería la solución?

  19. Leonardo Simonini #62    1 respuesta2 julio, 2014 a las 5:57 am

    Como dice el cuento del viejo Casale, de Fontanarrosa: “¡Si uno pudiera elegir la manera de morir, yo elijo esa, hermano! ¡Yo elijo esa!”

    1. Javier Fernando Rodríguez    2 julio, 2014 a las 3:07 pm

      Menos mal que leí los comentarios porque estaba por postear eso mismo, creo que con las mismas palabras. Saludos

  20. carogoedel #60    2 julio, 2014 a las 5:54 am

    Pare de sufrirrrrrr… ( me recuerda a los chantas del logo corazón con palomita al centro)! Genial Hernán , lindo post, en caliente… Ahora, en frío pensemos en cambio de hábitos, :), en este mundo hay muchas cosas que hacen estallar las coronarias ( además de Di María pateando 70 veces al arco para que entre 1 en el minuto 117) no va a alcanzar con que dejes de mirar Brasil 2014…

  21. Agustina Garcia Orsi #58    2 julio, 2014 a las 5:47 am

    No te mueras, gordo. Salí a caminar todos los días de acá al sábado, fuma un poco menos de acá al sábado y el sábado mismo media horita antes te clavas un valium.
    Para el próximo mundial hacemos un plan más a largo plazo.
    Después vemos cómo llegamos a ver a los nietos para contarles todo esto.
    PD: qué carajo me hicieron con la web, mierda?!

  22. Kariu #57    2 julio, 2014 a las 5:10 am

    No te mueras ni en joda. No te mueras. Cuidate por Nina y por vos. Y por nosotros, que también te queremos.

    Todavía me duele la garganta. ¡Qué manera de sufrir!

  23. Monami #55    2 julio, 2014 a las 5:06 am

    Pues deberías pensar también como escritor responsable, ya yo tengo suficiente con miedo de que se muera JM sin terminar el libro, no sumes miedos a mi mente, acordate que si entro en pánico se me apaga el cerebro, me deja sola y no pienso!

  24. ranxerox #51    2 julio, 2014 a las 3:09 am

    Jorge (Casciari), acabo de pensar en tu muerte y sentí la misma angustia -o una parecida, similar en intensidad pero de distinta forma- a la que siento cuando pienso en la muerte del negro Dolina, aunque la angustia que se me ocurre por tu partida es inaugural en tanto que somos coetaneos y no tengo la necesidad de plantearme como sobrevivirte, pero sí lo tengo que hacer con Dolina, casi obligado por las estadísticas.
    Le doy la bienvenida a esta nueva angustia, aunque no la quiera acabás de crearla.