¿El domingo en casa?

Yo conocí, en Mercedes, a un grupete muy compacto de cinco amigos jóvenes que habían visto las finales del 86 y del 90 en el mismo lugar: la casa de uno de ellos. Compartieron las cábalas típicas de los sillones, del nerviosismo cortado por el porro, de los abrazos de México y los llantos de Italia.

Después crecieron, pero siguieron siendo amigos tres o cuatro mundiales más, y repitieron las cábalas con menos suerte. Echaron panza, se fueron casando uno por uno, aparecieron los hijos y un día, después del Mundial de Alemania o antes, una especie de discusión pelotuda partió el grupo al medio.

Ya no se acuerdan si fue porque unos estaban a favor del campo y los otros no, o porque unos estaban en contra de la ley de medios y a los otros les daba igual. Fue algo raro, puramente político, que no había pasado nunca en esas sobremesas. Pero un día pasó: en una cena saltó la térmica, hubo una puteada agresiva, después un par amagó con empujones, otros separaron y pusieron paños fríos, pero se creó un clima tenso que no pudieron salvar. Y dejaron de reunirse.

El Mundial de Sudáfrica lo vieron tres por un lado, dos por el otro. También es verdad que habían crecido y tenían trabajos más duros, hijos y esposas, pero en el fondo sabían que no era por eso que no se llamaban más por teléfono ni hablaban de fútbol.

Tampoco fue que no se vieron más: se cruzaban cada tanto por la calle, se veían las caras en fiestas comunes y todo bien, ningún pique, pero estaba clarísimo que ya no era igual. Ya no leían los mismos diarios, ya no pensaban parecido.

En este Mundial, los partidos de primera fase los vio cada uno por su lado. El de octavos contra Suiza se juntaron dos y dos, y uno quedó suelto. El de cuartos contra Bélgica, tres en una casa, dos en la otra. En la semifinal contra Holanda, por primera vez en años, se juntaron cuatro a la vez. Uno solo se quedó en casa: el más dolido por las heridas de otros tiempos.

Cuando terminó el partido, hace un rato, justo en el momento en que Javier Mascherano hablaba con un periodista con los ojos llorosos, a los cuatro les sonó al mismo tiempo el timbre del Wasapp. Era un mensaje del quinto amigo solitario. El mensaje decía:

« ¿El domingo en casa? »

Yo creo que esta historia ocurrió hace menos de dos horas, en una esquina de Mercedes que yo conozco muy bien. Creo que ese mensaje de Wassap es real; es más, quién dice que no se haya repetido en otras habitaciones del país. Es una enorme posibilidad.

Y estoy convencido, sobre todo, de que las lágrimas de Mascherano tenían que ver con esa posibilidad. La alegría de Messi después del penal de Maxi, tenía que ver un poco con eso. El abrazo de Sabella con su asistente tenía que ver con eso. La última estirada de Romero tenía que ver con ese mensaje probable en los celulares de mucha gente: El domingo, ¿en casa?

Habrá que agradecerles un montón de cosas a estos futbolistas cuando vuelvan a Buenos Aires, con o sin la Copa. Muchas cosas: la unión y la humildad y la garra y la tenacidad para romper un hechizo de veinticuatro años. Etcétera.

En lo personal, yo les agradezco que el trece de julio, al mediodía, un grupo de cinco viejos ex amigos de mi pueblo se van a juntar en los mismos sillones del 86, después de mucho tiempo distanciados, y van a hacer fuerza por lo mismo.

Como antes, cuando éramos inmortales.

Hernán Casciari
Jueves 10 de julio, 2014

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139 comentarios ¿El domingo en casa?

  1. JUANCITO DE JUAN MOREIRA #89    15 agosto, 2014 a las 5:05 pm

    Bueno , no siempre pasa lo mismo, algunos se cagaron a trompadas durante el partido.
    Al lado de casa se juntaron 5 muchachos que parece que eran amigotes, yo los vi cuando bajaron el vino la cerveza y el asado.Se sentía ya la música y la algarabía general, cantaban y victoreaban por argentina, pero la discucion comenzo cuando en el segundo tiempo, Savella saco al mejor jugador de la cancha ,para cambiarlo por el muerto de Aguero, parece que asi estaba pautado, o exigido por el pecho frió de Messi.El grupo se dividió entre los que seguían apoyando y los que puteaban a Messi y Aguero, al final del partido se escucharon discusiones e insultos, el dueño de casa tiro 3 tiros al aire y se fueron todos, nunca mas vi a los 5 pibes juntos, AHORA entre nosotros si Sabella no le daba bola al caprichoso de Messi y lo dejaba al Pocho Lavezzi en cancha, les ganábamos seguro, Messi es un pibe caprichoso y dañino, de los peores, de los que te juegan para atrás, con maradona en lugar de Messi , les metíamos 3 a los alemanes.Al barsa le hizo lo mismo, fue para atras y lo limpiaron a Martino, y Sabella se fue por Messi , era buen pibe hasta el primer millón, ahora es un millonario caprichoso, seguro que ya se avivo que estar tirado en bolas y rodeado de minas en un velero en el Mediterraneo es mejor que seguir pateando la pelotita.

  2. Federico Wiener #88    17 julio, 2014 a las 5:34 pm

    Leyéndolo ahora, después que paso todo lo que paso, me emociono como un pelotudo… “No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamas sucedió” decía un español…

  3. Juan Pablo Aguirre #87    1 respuesta14 julio, 2014 a las 6:07 pm

    Si todos los argentinos que salen en un medio fueran como vos, el resto del mundo los querría mucho más. Pero lo que nos llega, lamentablemente, son los Tinellis, los Libermans, los de Clarin, que se dedican a babosear independientemente del resultado. Lamentablemente, por un tema de historia y bombardeo mediático, jamás puedo hinchar por Argentina. Pero leyendo tu artículo (que me encantó, independientemente de la rivalidad) pensé que si todos fueran así, los querríamos un poquito más por estos lados, y seguramente en el resto del mundo

    1. Dave    15 julio, 2014 a las 4:51 am

      Leí por ahí que no hay nada más parecido a un Uruguayo que un Argentino. Y coincido. Acá se los quiere bastante, aunque no seamos correspondidos.

  4. Raúl Puentes #85    13 julio, 2014 a las 5:13 am

    Acá hay demasiados sentimiento encontrados y sentimientos recuperados. El fútbol no sirve para nada, pero es hermoso lo que hace en nosotros. Hace quince días que no paro de mirar esos colores celeste y blanco por donde se te ocurra; que tarareo la versión criolla de esa canción de Credence, que me acuerdo de mi Quinto Año de 1986 cuando abracé y lloré con mis mejores amigos de entonces, que siguen tan amigos y tan presentes como aquellas gambetas del Diego y ese barrilete cósmico que nos embriagó para toda la vida.
    A mi no me importa el resultado del domingo. El Mundial lo ganamos el 9 de Julio. Porque recuperamos tantas cosas, nos divertimos, lloramos, gritamos, nos emocionamos y recordamos a nuestra gente, los que no están presentes pero estarán siempre dentro nuestro.
    Esa bandera que nos abraza, cobija nuestros sueños. El anhelo de ser esa Patria bullanguera y unida, también triunfalista, aguerrida, épica. No importa el resultado. En este Mundial, Argentina ganó demasiado. Nos hemos ganado nosotros mismo.
    Y nada de esto es poco.

  5. Josefina Almada #84    13 julio, 2014 a las 3:06 am

    Argentina ganó el Mundial el miércoles 9 de julio de 2014 y no me lo olvido más. El vino ya nos lo tomamos ese día con los jugadores y esos 5 amigos. Que los mortales hagan con la copa lo que quieran, que nosotros ya fuimos campeones tres días atrás…

  6. Felipon #83    13 julio, 2014 a las 1:03 am

    Estoy releyendo tu nota hoy sábado, es tremenda, como nos describe a miles de argentino, porque estoy seguro que lo que decís nos paso a todos, hay momentos en nuestras vidas que quieras o no debes tomar partido, donde se empiezan a dividir las aguas. Pero hay un denominador común: es el “Fútbol” es la “Selección”, y cuando llega a la final del mundo, hay sentimiento que recorre a todos como un “campo magnético” y nos orientan en un solo sentido “Ella”, esto no creo que se repita en ninguna otra parte del mundo. Le agradezco a la Argentina por este sentimiento, y espero que algún otro “campo magnético” como este nos oriente para tener una Argentina feliz. ¡Vamos Argentina, Carajo!

  7. GABRIEL CAM #82    1 respuesta12 julio, 2014 a las 9:50 pm

    VICEPRESIDENTE DEL MUNDO

    Cuentan que Humberto Grondona dijo, en el Diario Olé,: “para que quiero ser intendente de Avellaneda si soy Vicepresidente del Mundo”. No me importa si la frase es verdadera o falsa, lo que me importa es que es una frase posible.-

    Mañana Argentina juega la final del mundial de Fútbol contra Alemania y yo, que desde hace unos 20 años no creo ni en el amanecer, tengo un nudo en el estómago desde el momento que un penal selló el 4 – 2 con Holanda y provocó que cayeran unas lágrimas que creía secas desde la semifinal de Italia ´90.

    Vi las tres finales anteriores que jugó Argentina, la vi ganar, la vi perder y siempre las vi con mi padre y con el deseo claro y firme de ambos que la selección fuera campeona del mundo. Queríamos que Argentina ganará; lo queríamos aun en ese blanco y negro 78, cuando vivíamos a unos 6000 kilómetros de la cancha de River porque estar en Buenos Aires significaba torturas y fusilamientos.

    Pero hoy ya no está mi padre para ver la final conmigo y, pese a las lágrimas de hace unos días, no es tan claro que quiera que Argentina gane. No porque los Alemanes se lo merezcan y sean mejores, ya hace mucho tiempo que miró futbol como quien ve una película (“la ficción nos dice más de la realidad que la realidad misma”) y reconozco que un triunfo Argentino sería hermosamente épico, sino porque no quiero que un señor que dice ser Vicepresidente del Mundo gane.

    En estos años en que 50 personas han destruido nuestro futuro y nos hacen ver las 24hs una realidad touch y HD que podemos tocar pero no vivir, quisiera que por una vez a los malos no les salga todo tan bien. Aunque mañana yo y mi padre lloremos de tristeza.-

  8. Agustin Woinilowicz #80    12 julio, 2014 a las 7:50 pm

    Muy bueno Hernan, siempre vale la pena perdonar, olvidar, juntarse y aclarar las diferencias que por pensamientos distintos no se pierda lo escencial, la amistad, el compañerismo, la lealtad, la honestidad y lo principal la hermandad.

  9. Federico Acosta Rainis #79    12 julio, 2014 a las 7:42 pm

    ¡Lindo relato Hernán! Creo que los verdaderos amigos no se distancia por la política, porque la política es algo más de la vida, incluso si la vivís con pasión como en mi caso.

    Al margen, yo soy de la generación que nunca pudo ser inmortal, pero antes de jugar la final por primera vez me siento inmortal. Para los de casi-treinta que nunca vimos a la Argentina campeón los invito e leer: http://federicoacostarainis.wordpress.com/2014/07/11/hasta-los-huesos/

    Abrazos de gol!

  10. Claudia Bordignon #78    12 julio, 2014 a las 5:27 pm

    las distancias se acortan cuando los amigos se juntan y vibran por las mismas emociones, aunque el sillón no esté en la misma habitación.
    El 13 de julio no existirán fronteras para l@s argentin@s que no estén en Mercedes, Urdampilleta, Capital Federal, La Plata, Resistencia, San Pedro, San Rafael, Tilcara, España ….

  11. Ziny Hassey #74    12 julio, 2014 a las 10:04 am

    Si el Domingo en casa de amigos ecuatorianos,mi esposo mejicano de descendencia alemana, ademas amigos de Panama, El Salvador y Honduras, todos unidos por la celeste y blanca.
    Estoy afónica, con gripe y tos! Necesito estar bien porque he soñado con este momento quiero gritar los goles!
    Desde el mundial del 78 que vimos desde California por circuito cerrado no recuerdo tanta emoción!

  12. ALICIA OJEDA #72    12 julio, 2014 a las 5:22 am

    GENIAL LA HISTORIA.YO CON 48 AÑOS TENGO VARIOS MUNDIALES,PERO NO LOS VIVI COMO ESTE,NO SE,ME ENVOLVIO LA GARRA,EL ESFUERZO,LA VALENTIA DE LOS JUGADORES Y LA SENSACION DE ESTAR HACIENDO HISTORIA.
    EL DOMINGO VOY A SALTAR,SUFRIR,LLORAR CON COPA O SIN ELLA PORQUE SOMOS MUCHOS,PORQUE SOMOS MAS,PORQUE SOMOS ARGENTINOS HASTA LA MEDULA

  13. Enrique Cabanilla #69    2 respuestas12 julio, 2014 a las 3:31 am

    Llegue a Bahía Blanca hace un año y medio. La verdad no hubiera creido que iba a sentir lo que siento hoy, sí es que no me hubiera dado la oportunidad de borrar los estereotipos y disfrutar de la calidez de este hermoso pueblo argentino. No hubiera sentido al corazón hacerse chico, para luego explotar tras el gol de Maxi. No hubiera sentido el regalo de esperanza que tuve de un grupo de gente que iba por las calles, tomados de la mano con el pibe en hombros, ratificando que la avenida se pintó de fiesta. No hubiera entendido que significa la Patria grande latinoamericana, que es la solidaridad extrema, ni tampoco que pese a toda la crisis…aún era posible soñar despierto. Ahora entiendí, comprendí finalmente, el porque de mi abuelo, que vivia en las montañas de Quito, para tararear mil veces un tango a todo volumen o el porque de mi padre, quien contrariamente a muchos ecuatorianos que apoyarán a Alemanía, él este domingo prenderá la televisión y mientras avance la justa deportiva recordará a Kempes, Pasarella, Rugieri, Batistuta, Maradona y confirmará mil veces más que Messi es el mejor del mundo, que es buen tipo, que es la esperanza del futbol. Mi viejo no ha tenido aún la posibilidad de conocer Buenos Aires, pero voy a hacer todo lo posible para cambiar esta situación y pasear juntos un domingo por Florida, donde seguramente conversaremos del 13 de julio del 2014, cuando Argentina llegó a la final del mundial, honrado su promesa de luchar hasta morir en la cancha.

    1. ALICIA OJEDA    12 julio, 2014 a las 5:26 am

      ENRIQUE TE DOY LA BIENVENIDA A MI ARGENTINA DESDE SAN LUIS EN EL CENTRO DEL PAIS,SI ALGUN DIA PUEDES TE INVITO A CONOCER GENTE SENCILLA Y HUMILDE “PAGO DE AMIGOS”.NOS VEMOS EL DOMINGO-

  14. Chichita #68    12 julio, 2014 a las 3:28 am

    vamos a ganar!! tenemos a messi,tenemos equipo, tenemos coraje. Sangre. en las venas. Tenemos al papa que reza y tenemos suerte!!!! vamos Argentina,. vamos a ganar!!! Necesitamos esta alegría aunque sea momentánea…porque el lunes se acaba todo…

  15. Daniel González #67    11 julio, 2014 a las 10:59 pm

    Muy bueno! En estos momentos donde nuestras fibras buscan lo común, lo cosas que nos unan, tus palabras son muy acertadas, amo mi Argentina, ojala habría mundial todo el año, no por los partidos, por la adrenalina, ni siquiera por la emoción, sino porque en estos momentos nos veo todos unidos, todos tirando por lo mismo que lindo es verte así mi Argentina. Te amo Argentina!

  16. MarceloUlloa #65    3 respuestas11 julio, 2014 a las 9:28 pm

    Estimado Hernán:

    Si haces una encuesta por estos lados, en Santiago por ejemplo, de seguro que optan por Alemania. Antes que me mandes a cagar, te quiero decir que la mayoría del pueblo futbolizado de acá al menos ha visto tres y el domingo serán cuatro veces a la selección argentina llegar al último partido del mundial, si descontamos la del 30. Decime qué se siente. Hace apenas dieciseis años que el principal objetivo de Chile era pasar a la siguiente ronda. Esa vez en Francia, pasamos invictos. Claro, con tres empates y la ayuda de su majestad la diferencia de goles. Chocamos con el Brasil de Rivaldo, Dunga, Roberto Carlos. Zamorano terminó muerto de la risa con Ronaldo después de perder 4 a 1. Nuestro arquero Tapia le pidió la camiseta en el entretiempo y le faltó la baba colgando. Porque para nosotros llegar al cuarto partido era nuestro techo. Después de ese mundial, el primero desde España 82 -con un castigo de la FIFA entremedio-, no supimos lo que era ver nuestra bandera en el torneo más importante del mundo durante doce putos años. En esas pausas sin mundiales se perdieron al menos 2 generaciones de jugadores que nunca vieron las canchas donde se disputa la copa más hermosa de todas. El 2009 fue una fiesta. De la mano de un argentino dirigiendo la banca, llegamos a Sudáfrica. Se le ganó a Argentina por primera vez en eliminatorias y esto se vino abajo. Fuimos al mundial y se ganó no uno sino dos partidos. Dos partidos. La vida para tí es jugar siete. Decime que se siente. Este año, estábamos convencidos que se podía hacer algo más. Escalar una ronda por mundial, esa es la idea, yo creo. Serán muchos mundiales para llegar a lo más alto. Después de eliminar al campeón, por tercera vez consecutiva nos topamos con Brasil. Pero ahora no se la llevaron gratis. Es verdad, es el peor Brasil de los últimos años, pero la camiseta amarilla es la bestia negra que no podemos batir. Si ahora el scratch terminó jugando el segundo complementario hecho bolsa, con el arquero llorando y cagado entero por la presión, a Brasil lo salvan los palos del arco. Después de que Jara errara el penal se perdió mucho más que un mundial, se perdió una ilusión que estaba en la panza, fue como perder un embarazo de tres o cuatro meses. Pero también se ganó algo. Se ganó confianza en nosotros. Ni un solo jugador cedió su camiseta para intercambiar. Los muchachos volvieron como héroes por la pachorra en ese último partido. Los recibió la presidenta. A Medel le hicieron un homenaje en el Ejército por lo aguerrido de jugar desgarrado dos tiempos y medio. Bautizaron una calle con el nombre de Aranguiz en un barrio de Santiago. A Vidal lo han puesto en altares en todos lados por jugar con la rodilla hecha mierda. Y así con todos, Alexis, Bravo. En fin. Creo que quedamos con gusto a poco por primera vez. Creo que al fin quedamos con hambre. Las otras veces ya sabíamos que la segunda ronda era la pared del fondo. Creo que ahora no.
    Esa es nuestra historia resumida, la de los chilenos siempre esperando ganar algo. La de lograr una estrella, una, una sola más que sea para poner sobre el escudo de nuestra camiseta. Cuando un chileno hincha por Alemania es tan solo porque en el fondo cómo le gustaría estar ahí donde está la albiceleste. Que alguna vez ese puesto sea nuestro, al menos la oportunidad de ese séptimo partido, cuando yacen treinta muertos detrás. No los culpes ni tengas bronca, en el fondo queremos tener su historia en fútbol y no podemos aún. Se sufre mucho acá, Hernán. Hay gente que lo pasa mal, como en todos lados, está claro. Pero con una chispita al día de acordarse de esa vez que llegamos a la final bastaría algunas veces. Qué decir de ganarla. El té con pan es el desayuno del pobre. Acá se dice que cuando gana nuestro equipo favorito, el pan del día siguiente es más crujiente y el té más dulce, aunque el pan sea de hace dos días y a la bolsa de té le hayan sacado cinco o seis tazas. Como nos gustaría estar ahí, Hernan. Decime qué se siente.
    El domingo voy por Argentina. No porque me guste tanto su fútbol, no porque sea tan fan de Messi, sino porque es lo más cerca que podemos estar al menos geográficamente de la copa. Que no se la lleve un europeo desteñido, ellos que no tienen idea de lo que se sufre de este lado y al otro de la cordillera. Esa copa es un sueño para nosotros Hernán, aunque muchas de nuestras mujeres no nos entiendan, para nosotros ver a la Roja levantarla es algo que realmente nos haría saber que no existe lo imposible, porque hasta ahora es así. Ganar la copa es imposible para nosotros. Este año creo que nació algo nuevo en el fútbol de nuestro país. Nos pondremos cada vez más exigentes. Alguna vez quiero contar esas historias de nuestros rituales para ver a la selección durante no cuatro sino siete partidos. Llegar con el corazón hecho papa al domingo final, con las manos transpiradas, con el culo fruncido. Por ahora nos queda ver a nuestros vecinos disputar la dorada. No sabemos como será la reunión con tus amigos, espero que respires aliviado por al menos cuatro años. Nunca un grupo de amigos chilenos ha vivido para ver a su selección así. Decime, Hernán, decime qué se siente, hasta que lo sepamos sin que nos lo cuenten.

    Un abrazo,

    1. Ale Peralta    12 julio, 2014 a las 7:10 am

      Gran comentario y gran resumen de la pasión de un futbolero nato. El domingo te diremos que siente Marcelo, aún cuando tengamos medio mundo pendiente de vernos caer…cual soldado abatido en defensa de su Patria. Nos sobra fe, el pueblo Argentino necesita sonreir.

    2. Margarita Manterola    12 julio, 2014 a las 10:47 am

      Primero me hizo llorar el relato de Hernán, y después tu comentario, Marcelo, me hizo llorar otra vez.

      No sé cómo hacen los otros para poner dos banderitas, traté pero no encontré. Soy Argentina pero vivo en Alemania. Difícil decir qué se siente, ver la final del mundial en el país del rival.

      Vivo acá hace dos años, pero en el partido contra Brasil hinchaba por Brasil. Sé que muchos argentinos gritaron los goles de Alemania, pero a mí me dolían los goles al país hermano. Creo que esa hermandad latinoamericana se siente mucho más fuerte cuando uno está lejos.

      Chile se merecía ganar el partido contra Brasil. No en los penales, sino en el juego, realmente estaban para ganar, pero pesó más la localía. Luego los brasileros pasaron vergüenza. Vergüenza que Colombia o Chile no hubieran pasado, pero bueno, así es el fútbol.

      Un abrazo Marcelo, ojalá podamos mañana festejar todos los latinoamericanos juntos.

      1. Dave    13 julio, 2014 a las 7:32 pm

        Marcelo, me emocionó tu comentario, Chile merecía más! Aca se vive una cosa increíble, las bocinas no paran desde hace dos horas. El miércoles mintras Masche lloraba de emoción le conocí la cara a los vecinos de los balcones de enfrente y gritamos juntos el triunfo, como hermanados, una cosa de locos. Un abrazo desde el otro lado de la cordillera!

  17. Alejandra Irigoyen #64    11 julio, 2014 a las 9:14 pm

    Mi suegra es argentina, así que mi esposo tiene la mitad de su sangre muy argentina y los gustos y costumbres arraigados. Yo soy una enamorada eterna del país, así que saber que por las venas de mis hijos corre sangre argentina me emociona muchísimo y honestamente me enorgullece.

    A pesar de todas las ilusiones que teníamos los mexicanos, al menos por aquí sabíamos que ganar el mundial todavía no es para nosotros. Llegar a octavos habría sido nuestro triunfo. Si el puto de Robben no hubiera hecho honor a su nombre, en fin…

    La cosa es que cada partido de Argentina lo vemos en casa de mis suegros. Yo preparo a mi hijo con su uniforme de la selección que mi marido sabiamente le compró y nos vamos corriendo a comprar empanadas argentinas y comemos milanesas o asados. El chimichurri me parte el estómago en dos pero amago.

    Yo suelo ver el partido tensionadísima. Rodrigo mi esposo saca esa garra argentina rarísima y que a mi tanto me enamora y se convierte en otro hincha junto con mis cuñados, familia de puro hombre en la cual he contribuido con otro más y estoy a punto de parir a otro. Estoy amenazada, así que puedo ponerme mala hasta después del 13 de julio. Pero yo, panza de por medio, grito, puteo y me emociono tanto o más que ellos, (No grito tanto, es imposible gritar más que ellos) y todo el tiempo ando tirando comentarios sexistas alrededor de Messi y la Pipita y enalteciendo la manera de jugar de Di María, ese flaco que es un Dios! Hijo de puta! (Igual estoy cagada que no pueda jugar) y todos comentamos y nos emocionamos con cada victoria y Rodrigo siempre me dice con tono de regaño (porque no soporta que yo sufra tanto) que Argentina ES Argentina! Que debería de saberlo bien a estas alturas.

    Después seguimos como obsesivos las redes sociales y nos andamos etiquetando en todos los vídeos, artículos, fotos, etc., que encontramos en donde hay siempre una horda de hinchas argentinos festejando como nosotros. Y por supuesto que nos sabemos TODAS las canciones, y las cantamos orgullosos como si en vez de nacer en México o tener nacionalidades españolas, hubiéramos sido paridos en cualquier punto de ese otro país que en fútbol siempre nos sirve para salvar el orgullo…

    En lo personal veo a Alemania verdaderamente cabrona y difícil. Y que a Argentina le haya costado tanto ganarle a los putos holandeses de mierda me re caga. Pero cada vez que empiezo a sufrir, sólo recuerdo las palabras de Rodrigo: Argentina ES Argentina, y tienen a Messi. Será que por sus venas sí corre sangre gaucha… Por las mías no.

  18. Maxi en Asia #61    3 respuestas11 julio, 2014 a las 1:50 am

    A mi este mundial me ha revelado que amo a mi novia más de lo que yo creía. Ella filipina, grita los goles y las atajadas, putea porque no era orsai, y ya entiende más de fútbol que yo. Es su primer mundial, usando la camiseta que le traje de Bs As (la cual adora con pasión), y levantandonos a las 4am acá en Filipinas (que duros que son los mundiales con 11 horas de diferencia!). He vivido cada partido también por el whatsapp, con mi hermana en Bs As y con mi mejor amigo en Singapur. El lunes a la mañana nos levantaremos en Manila con un poquito más de tiempo para poder lavarnos las lagañas, y así poder disfrutar de los primeros minutos más despiertos. No siento la necesidad de compartir el mundial con mi familia o mis amigos, sino sólo con ella, argentina por adopción, a quien amo con locura y que va a gritar los goles el lunes más fuerte que yo. Saludos y por una Argentina campeón del mundo!

    1. - Pancho    1 respuesta11 julio, 2014 a las 12:34 pm

      Maxi, lo mismo me pasa a mi con mi mujer Swazi (de Swazilandia- Africa); ella vive los partidos de Argentina con la misma pasion que cualquier mujer argentina. La ventaja es que nosotros no nos tenemos que levantar a las 4 de la mañana, a nosotros nos agarrara la final a las 9 de la noche, lindo horario… Un abrazo

    2. toti    11 julio, 2014 a las 1:52 pm

      una novia mía tambien gritaba goles y me invitaba a la cancha….el idilio terminó cuando le empezaron a gustar las minas….
      lo bueno es que ibamos de putas juntos y despues mirabamos futbol…hasta nos llevabamos mejor que cuando éramos una pareja “normal”.
      pero bueh…lo bueno dura poco.

  19. El Fede #60    11 julio, 2014 a las 1:48 am

    Creerlo o no, les hice un comentario similar a mis amigos en referencia a la cantidad de gente en el obelisco. ( el nueve de julio en la nueve de julio)

    Y lo compare con el Mundial de Rugby de Sudafrica…

  20. Marina #59    1 respuesta11 julio, 2014 a las 1:15 am

    Mercedes, los mercedinos digo, todos seguimos nuestros rituales, nuestras cábalas. Con más razón esta vez, que sentimos un poco más nuestra la Selección, porque en esta Selección juega Lucas, “Luquita”. Hay una pantalla gigante gratuita instalada en el Teatro Argentino. Y una en la 29 y 40…pero los bares están tomados como si fueran un refugio antisísmico. Ni siquiera importa que los bares no tienen TV de 50 o 60 pulgadas, no importa si tienen HD…lo que importa es que estás ahí, con un montón de gente que conocés, y a veces que ni siquiera conocés. Una hora antes, no vuela una mosca en la calle, no se mueve una hoja. Las mesas ya están completas (reservadas, por supuesto, dos o tres días antes). Yo, elijo siempre, El Cabildo. Será porque en esa vereda se conocieron mis padres. Porque mi viejo fue su dueño unos años, porque parte de mi infancia transcurrió ahí. Porque ahora, que mi viejo no está, es como dice Agustín, anda revoloteando por ahí. Porque el mozo me mira y ni siquiera me pregunta qué voy a pedir. Ya sabe. Ahí es donde me cortan el salame de Mercedes en la perfecta diagonal que a mi me gusta…Ayer…ayer Mercedes estalló en la primera atajada de Romero. Y el festejo, que tradicionalmente rodea la Plaza San Martín, parecía elevada a la enésima…la gente venía festejando desde mucho más allá de la 47, desde mucho pero mucho más allá de la 1, desde más allá de la 40, y desde la altura de la Flor Cuyana, por el Acceso Sur, por lo menos. Una verdadera locura, que no sabía de edades, de sexos, de grupos ni de solitarios. Fue, sencillamente una fiesta…en la que participaban los 199 tipos de mercedinos. Bueno, joven gordito, te perdiste el salame.

  21. Mauricio #58    2 respuestas11 julio, 2014 a las 12:31 am

    Quizá pocos, que no sean colombianos, recuerden el partido entre Alemania y Colombia en Italia 1990, que estuvo empatado a cero goles casi hasta el final. Este empate le permitía a Colombia pasar a octavos. Alemania, sin embargo, metió un gol en el último minuto del segundo tiempo, lo que implicaba que los colombianos quedaban por fuera del Mundial. Pese a todo y aunque el triunfo alemán parecía definitivo, Colombia no se rindió y siguió presionando, hasta que, finalmente, Valderrama y Rincón lograron empatar en el minuto 47. Fueron unos minutos de gran emoción y un empate con sabor a victoria. Vale la pena, sin duda, ver en YouTube el video de los minutos finales de este memorable encuentro:
    https://www.youtube.com/watch?v=kfwfKYkPwR8

    1. Jhordan PLG    11 julio, 2014 a las 4:17 pm

      En ese entonces tenía 5 años, sólo había visto el vídeo de pasada, pero sólo el preciso instante del gol de huacha, nunca con el relato colombiano y con tantos minutos previos, IMPRESIONANTE, ¡gracias Mauricio!, el fútbol es una cosa de locos.

      Hernán, sería un buen tema para un futuro post antes que termine el mundial o como para terminar esta temporada mundialista en Orsai: “Con el corazón en la garganta”, “Relato de hincha”, que sé yo, algo por el estilo. Ahí tenemos el “tatatata genio! genio!…”, este relato que compartió Mauricio, para el Argentina – Suiza escuché uno donde el relator argentino empieza a rezar un padre nuestro antes del último tiro libre que le dieron a los suizos, ¡en plena transmisión!, deben haber muchos por el estilo.

  22. coluchini #57    10 julio, 2014 a las 10:23 pm

    Hernan, sos un mostro, siepre leo pero no ma da para escribir, (estoy esperando que me des una chance cuando vengas a hacer el taller en Santiago).
    Tengo mas o menos tu edad y 2 nenas, una de ellas futboleras y la otra le pone mas voluntad que pasion, cuando escribiste sobre ser inmortal y vivir 7 partidos, estuve a punto pero la deje pasar.

    Vivi los mundiales del 86 y 90 en la casa de mi abuelo en el sillon, junto a la estufa a leña y mi abuela cebando mate, era una cabala infalible, el ultimo fue cuando nos cortaron las piernas en el 94, pasando por las copas america del 91 y 93. Después por esas cosas de la vida me fui a vivir afuera, saque panza y lo que es peor, tambien empece a sospechar que a lo mejor no eramos inmortales, hace un par de años que mi abuelo se fue.
    Pero ya tenemos los pasajes para ir a ver la final el domingo a Argentina, como corresponde, ahora con las 2 pendejas en el sillon junto a la estufa, con mi abuela cebando mate y yo con mi abuelo.
    Estamos del otro lado.

  23. Reca #56    10 julio, 2014 a las 9:33 pm

    Cae la lagrima cuando termino de leer.
    Y doy gracias por tener a mis amigas de hace mas de 20 años.
    Que no nos juntamos el domingo pero tenemos planeado
    juntarnos mañana a celebrar que somos amigas.
    Aun hoy, despues de 25 años de conocernos, estamos juntas.
    Viva la amistad, que se sobrepone a todo!!!

  24. Jhordan PLG #55    10 julio, 2014 a las 9:14 pm

    ¡Felicitaciones!, si todo se da como la mayoría quiere, me imagino que la próxima semana el blog será una fiesta, borrach@s, loc@s, eufóric@s, tomarán por asalto este espacio, me gusta la idea.

    Como lo dijo el d10s, la sele gaucha es Mascherano y 10 más.

  25. Hetitor #54    10 julio, 2014 a las 9:10 pm

    Emocionante, capo.

    Necesitamos algunos mundiales más seguidos así seguís escribiendo así, gordito… cada cuatro años tiene gusto a poco.

    Un inmortal que ha vuelto a recordar

  26. GUSTAVO BIANCHI #52    10 julio, 2014 a las 7:46 pm

    Las finales del 78 y 86 las vi en la casa de mi viejo, con mi viejo, luego me casé y la del 90 la vi con mis suegros, hoy mi viejo vive lejos y está jodido de salud y le dije que prepare el mate que esta la vemos juntos otra vez…