Reuniones privadas

Los fines de semana llegan a la pizzería de Comequechu lectores de Orsai que creen que en la pizzería hay mesas. Pero no hay. Estilo Argentino es un delivery que reparte pizzas y empanadas por el pueblo. Sin embargo Comequechu deja entrar a estos lectores, que en general llegan de lejos, y los acomoda arriba, en nuestra redacción, y ellos suben encantados y comen y beben. Esto ocurre por las noches, cuando en la redacción no hay nadie. Al día siguiente, cuando llegamos nosotros, no se puede trabajar.

Es como entrar a un prostíbulo de día. Hay cajas de cartón por el suelo, hilos de muzzarella entre los originales, pisadas en las mesas y aureolas de vasos sobre los discos extraíbles. Mucho olor a cigarro y a porro, y una sensación general de que los lectores nocturnos han abierto los archivos de las máquinas para enterarse quiénes serán los autores del próximo número de la revista.

Las primeras dos semanas nos hizo bastante gracia, era un caos inofensivo, un descontrol con ventajas, como tener de mascota a un mono: al principio ja ja ja, pero después querés volver al gato o al canario con urgencia.

Algunos lectores pasaban, se sacaban fotos, comían pizza, pedían ver la redacción, etcétera. Con el tiempo la práctica se hizo costumbre y lo soportamos estoicos, pusimos incluso a una mujer de la limpieza por las mañanas. Pero el sábado pasado, temprano, nos encontramos a un tipo, un lector borracho suponemos, durmiendo abajo de la mesa y ya nos pareció demasiado.

Al mediodía le planteamos a Comequechu la situación. Le propusimos que bajara un poco las invitaciones a ir arriba, pero él nos retrucó con algo que no esperábamos:

—Vengan ustedes a decirle a unos tipos ilusionados, recién bañaditos, que vienen en tren de no sé dónde, que no se puede entrar. Que se lleven una pizza y se vayan a la plaza. ¿Cómo les digo eso? —nos encaró el pizzero—. Vení vos, Cayota, de 19 a 23; vení vos, Chiri, de martes a domingo; vengan los dos, pónganse en la puerta, y díganle a la gente que no entre, que no suba. Yo no puedo, estoy cocinando.

Nos cagó. Nos dejó sin argumentos. ¿Qué le podíamos pedir nosotros a él, si la idea de poner una redacción arriba de la pizzería fue nuestra? Para peor, la pizzería está funcionando muy bien en el pueblo. Los vecinos de Sant Celoni compran pizzas de Comequechu porque les gustó esa pizza, no tienen ni idea de Orsai, ni de la revista, ni de la mar en coche. Comequechu está armando su negocio, y le está saliendo bien. Nos dimos cuenta que el problema éramos nosotros. La redacción ya no podía estar ahí arriba.

Entonces nos fuimos a la inmobiliaria y le pedimos ver la casa de al lado. Es una casa gemela a la pizzería, pero no la conocíamos por dentro. Cuando la chica de la inmobiliaria nos acompañó a verla, descubrimos que ahí tenía que estar la redacción. No arriba de la pizzería, sino al lado. La casa, vacía, sin muebles, despintada, hueca, nos sonrió. Le vimos el alma, la imaginamos con nosotros dentro, y la visión fue divertida.

Ahí teníamos que estar. En una casa gemela a la pizzería, pared contra pared, un lugar cercano, reacondicionada para trabajar de día y recibir amigos de noche.

Por supuesto, la alquilamos.

Exactamente, esta mañana. Es decir que todavía no tenemos ni la llave (nos la dan en cuatro días) pero lo que sí tenemos es la idea: sabemos dónde vamos a poner una barra para cócteles, dónde el televisor gigante para ver la Champion o Fringe, dónde las máquinas, dónde la sala de reuniones, dónde los sofacitos para los lectores que quieran venir, en qué parte la mesa de póquer. Hasta tiene un patio, la casa, con un árbol adentro. Y de a poco se acaba el invierno.

La pizzería está en Sant Martí 36. La nueva redacción estará, desde el 1 de marzo, en Sant Martí 32. Hasta hoy no podíamos invitar a nadie a la pizzería, no al menos públicamente, porque teníamos estos problemas que conté al principio, y no queríamos agrandarlos todavía más. Pero dentro de una o dos semanas sí vamos a poder invitar gente a la redacción. El que quiera, por supuesto, pasará minutos antes por la casa de al lado y se pedirá una pizza, o unas empanadas. Y después nos tocará timbre a nosotros. Como por casualidad.

Yo creo que hay que hacerlo así, como por casualidad, porque tengo la sospecha de que nos van a romper las pelotas legalmente. Quiero ver si a nivel técnico se puede defender la verdad: que esto es una casa a donde vienen amigos invitados. Porque los ayuntamientos en España ven más de diez tipos en un lugar y ya quieren venir a hacerte habilitación. ¿Y qué pasa si te hacen habilitación? ¡A la mierda fumar! Eso pasa. Y ni Chiri, ni yo, ni nadie con dos dedos de frente, puede estar en un lugar creativo sin fumar. Por lo tanto la nueva redacción va a estar disfrazada de vivienda: la cocina será una cocina de madre, con fideos de cotillón en un frasco; en el baño habrá calzoncillos falsos colgados de una percha; en los armarios habrá un cochecito de bebé, por ejemplo, o alguna cosa que dé sensación de sweet home.

Si es vivienda se puede fumar, si es otra cosa no se puede. Por lo tanto, nosotros vamos a estar ahí de día, trabajando en casa, pero en el formato de teletrabajo. Si viene una inspección les decimos que somos famila, y será la puta verdad.

—¿Usted está fumando en un lugar de trabajo?

—No señor, estoy fumando con mi cuñado el Chiri en mi casa.

—¿Y ese señor peludo que está en el ordenador de la izquierda?

—Es mi primo Guillermo, que lamentablemente vive con nosotros.

—¿Está trabajando?

—No, está mandando un mail.

—¿Y esa mujer que parece diseñar algo en una mac?

—Es la esposa de Chiri, mi hermanastra, María.

—¿Qué hace?

—Está dibujando.

—¿Y esa otra mujer que habla por dos teléfonos?

—Es mi señora esposa Cristina.

—¿Con quién habla?

—Con su madre por un tubo y con su padre por el otro.

—¿Y ese señor de barba que traza lineas en una pizarra y que tiene un cartel en su escritorio que dice Dirección de Arte?

—Es Paco Ermengol, el primo de mi señora esposa, se cree artista, no lo mire fijo a los ojos, ¿alguna pregunta más, oficial?

—No, disculpe, qué hermosa familia, buenas tardes.

Eso será de día, y habrá que remar mucho para que funcione. El tema de la noche es igual de complicado. Ya les avisaré cómo será el sistema de invitaciones privadas para no levantar la perdiz. Seguramente lo haremos con un formulario de reservas. Supongo que podríamos hacer reuniones cerradas los sábados, para empezar. A ver qué sale. Incluso haremos allí la reunión con la ganadora del Concurso de Marcapáginas que se sorteó ayer (hay un video al final). Pero en todos los casos, los invitados estarán llegando a una vivienda.

Si los lectores que vienen están catalogados como amigos, aunque coman y beban, nadie del ayuntamiento podrá venir a decir que eso es un restaurante, o que no se puede fumar.

—¿Esto es un bar?

—No señor, sigue siendo mi casa.

—¿Y esa gente que está allí?

—Son amigos míos, los conozco desde hace mucho.

—¿Y qué están comiendo?

—Unas pizzas que compraron acá al lado.

—¿Y usted se las cobra?

—No señor, ya se las pagaron a mi vecino el señor Comequechu.

—¿Y esos cócteles?

—Los prepara mi cuñado el Chiri.

—¿Y los cobra?

—No señor, las bebidas las pagamos entre todos al final de la noche, que es distinto. Acá no se cobra a nadie, somos amigos.

—¿Y por qué siempre son veinte esos amigos, y por qué llegan exactamente a las 20 horas los jueves, viernes y sábados, y siempre ocurre así?

—Porque me gusta la amistad tanto como la simetría, ¿alguna pregunta más oficial?

—No señor gordo, disculpe, buenas noches.

Es muy complicado explicarle la pura verdad a las autoridades. Y que, aun así, te dejen fumar tranquilo y estar con gente elegida, comiendo pizza en tu casa. Es muy complicado que te crean, porque la verdad a veces es rarísima.

Pero lo vamos a intentar, desde el mes que viene, a ver qué pasa. A ver cuál es la grieta legal del otro mundo, el pero que te ponen las administraciones, porque tiene que haber una.

Siempre, pero siempre, hay gente de corbata que viene a molestar cuando las cosas ocurren con naturalidad.

Y hablando de naturalidad:

Filmado por Jorge “Parkinson” Casciari. Criaturas: Julia Basilis y Nina Casciari.

Hernán Casciari
Jueves 17 de febrero, 2011

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387 comentarios Reuniones privadas

  1. Nacho #386    4 abril, 2011 a las 1:42 am

    yo soy el “amargo” que hizo el comentario que me parecía una pelotudez lo del “pri”. Ahora de casualidad veo que hicieron un blog con respecto a mi comentario. Es increíble. Los felicito. Pero sigo pensando lo mismo. No logro entender. Cuando veo que hay un artículo nuevo de Hernan, voy enseguida a leerlo, porque me gusta leer lo que dice, lo que nos va a adelantar de la nueva Orsai, de lo que podremos leer en el número próximo. Si la nota tiene algún link interesante lo sigo a ver que nos muestra, que nos cuenta. Porque lo que me atrae es ESO. Está bien, si a ustedes les atraen otras cosas y al artículo en sí no le dan bola, ta bien, hay gente para todo. No me molestan, sigan participando!

  2. osvaldo salas #383    3 marzo, 2011 a las 7:58 pm

    y el escribano/a? …por horrores como este, el mundo islamico esta en llamas!… salman rushdie protestara o acercara su largo palito con un masvavisco en la punta? no quisiera estar ahi, quisiera estar comiendo pizza!( menos mal que no gane, la zappi es free, el shaMpan vale millones! ) volvere y tendre Ruleros!

  3. pablo #378    28 febrero, 2011 a las 10:16 am

    Hernán, hace un par de semanas te preguntaba si “”erá posible pedir a Orsai (no a distribuidores, no a libreros, recordemos, “nadie en medio”) que me mande un ejemplar a mi casa, igual que sucedió con el número uno? A esta pregunta tu respuesta fue “sí, por supuesto. En el N1 lo hicimos así, y en el N2 se hará también así”. Ayer me reuní con una amiga lectora de Orsai y nos dimos cuenta que no tenemos ni idea de como tenemos qué hacer para recibir la revista. Ella pensaba una cosa (que el plazo acababa hoy) y yo lo contrario; luego se nos unió otra amiga que pensaba que sólo sería posible comprar packs de 10 o pedir la revista a un intermediario. Podríais por favor aclarar como tenemos que hacer para que nos enviéis directamente vosotros una revista?
    Gracias

  4. andrea #370    25 febrero, 2011 a las 12:42 am

    Parece que estamos todos esperando lo mismo. Me leí todos los comentarios que me faltaba ver y me reí imaginándonos como niños chicos a la puerta del cine del pueblo (en mi Zapala natal sólo hay uno) esperando para ver la película del domingo la siesta. Hernán, vos vendrías a ser el señor de la boletería que abría la puerta. Nosotros, los chicos que en la espera ya nos habíamos comido las galletitas y los caramelos.
    Dale Hernán, ponete a escribir que estoy acá, en el otro lado del océano sentada frente al monitor aguardando para leerte, que abras la puerta para entrar a jugar.

  5. Pilar #365    24 febrero, 2011 a las 10:26 pm

    Teniendo en cuenta el sistema de venta, es difícil pronosticar la evolución de los pedidos. Yo tengo la impresión de que éstos experimentarán un brusco ascenso a partir de mediados de marzo. Ahora mismo mucha gente se estará organizando para crear grupos numerosos. Por ejemplo, en mi región somos 12 interesados y estamos esperando a ver si aparecen 8 más para hacer un pedido de 2 packs. Si fuese posible comprar un ejemplar a título individual, yo ya habría hecho mi reserva desde el primer día! El hecho de que sea necesario conseguir un número múltiplo de 10 también enlentece el proceso…

  6. Juan Sebastián Olivieri #356    24 febrero, 2011 a las 9:35 pm

    Últi! viene a represntar a aquellos desesperados porque Hernán postee (y ser pri!)que no encuentran dónde descargar su ansia por teclear el signo de admiración. Y que, para hacer tiempo, llenamos de últi! el post anterior.

  7. conan #354    24 febrero, 2011 a las 9:23 pm

    Incorrecto. Recorré los post hacia atrás y verás que eventualmente te encontrarás con la opción de comentar desactivada. Creo que el Gordo los deja abiertos un mas maso.

    En otro punto, han explicado varias veces que el pri obedece a la espera ansiosa del nuevo post, al deseo de figurar como el fan número uno y otras cosas así por el estilo.

    Entonces el últi qué vendría a representar? Al que tiene más aguante tal vez?

  8. Juan Sebastián Olivieri #353    24 febrero, 2011 a las 9:19 pm

    De acuerdo.
    Pero el últ!, o ulti, (ta bueno ulti), si cierra. Alguien, en algún momento, del otro lado del mostrador, decide que no se hacen más comentarios y se acabó. En ese sentido es tanto o más arbitrario que el momento en que Hernán postea.