Seis meses haciéndome el loco

Hace veinticuatro semanas empecé a escribir una novelita de 75 capítulos que fui publicando, de incógnito, en El País Digital. El pacto fue extraño, arriesgado y divertido: me pagarían por narrar una historia de ficción en donde no debía aparecer mi nombre, ni yo, por tanto, podría promocionar la obra entre mis lectores. El contrato duraría seis meses y se me pagaría sólo si nadie descubría mi identidad. La aventura comenzó el 1 de diciembre de 2006 y acabó hace unas horas. Por suerte, nadie se dio cuenta de nada.

“Yo y mi garrote” nació, entonces, a contramano de los deseos naturales de una obra escrita: era necesario que pasara desapercibida, que no hiciese demasiada alharaca en su camino novelesco. En general los textos surgen para esparcirse en el boca a boca —Internet es un vehículo viral—, pero en este caso lo mejor serían bocas cerradas, porque el patinazo de la delación podía ser fatal.

Después de escribir tanto (sobre todo de este modo, on line) es complicado crear un registro que borre de un plumazo el estilo natural. Hay lectores —bastantes— que ya me conocen los trucos, incluso cuando intento disfrazarme de otra cosa con mucho empeño. Ése era el riesgo mayor: ser descubierto.

Para lograr ciertos visos de realidad, los editores de El País ayudaron bastante a crear un clima propicio de «certeza». Un día antes del lanzamiento de la blogonovela, en el diario apareció una noticia falsa, a pedido mío:

En esta información se detallaba la historia de Xavi L., un enfermo mental que, tras matar a su padre, es confinado en un instituto psiquiátrico de Cataluña. Su médico, después de años de tratamiento tradicional, decide experimientar con una terapia novedosa:

—Xavi ingresó aquí con un cuadro severo de delirio —explicaba el doctor V. al diario El País—; nunca se ha querido desprender de un inofensivo garrote de plástico con el que mantiene conversaciones. La única forma de sacarlo de esta realidad paralela es ofreciéndole una guitarra, que acepta a veces, o un ordenador portátil, que acepta siempre. Me ha llamado la atención un detalle: Xavi utiliza el portátil para escribir al exterior, y en sus narraciones la desestructuracion del pensamiento agudo retrocede. Cuando hace casi un año le ofrecí la posibilidad de escribir un weblog y publicarlo, sus escenas esquizoides comenzaron a menguar sensiblemente.

Ésta fue la punta del ovillo desde donde comenzar a narrar la historia. Tenía que convertirme en un loco. Para más señas, catalán. Con el fin de hacer la trama todavía más probable, fue preciso ponerle a este enfermito un rostro. Y entonces surgió la idea de que cada capítulo tuviese, también, un complemento en video casero.

No tengo demasiados amigos a los que pedir ayuda audiovisual, pero por suerte todos tienen cara de subnormales. Así que, luego de un breve test de cualidades esquizofrénicas, elegí a éste:

Mi buen amigo se encargó de leer cada capítulo inédito, por las noches, y hacer un video de un minuto sobre lo que le diera la gana. Me lo enviaba por la madrugada y yo publicaba ambas cosas (mi texto y su video) a las siete en punto de la mañana. Esta práctica, que nos causó mucho placer compartir, ocurrió todos los lunes, miércoles y viernes, durante seis meses enteros.

El discurso de Xavi L. no podía ser humorístico en el sentido directo del término, por dos razones: el resultado debía ser lejanamente creíble, o probable, y, más que nada, porque cuando me pongo chistoso se me nota mucho la hilacha. Me convierto demasiado en mí mismo. (Algunas veces resbalé; si alguien se dio cuenta y no me delató, lo agradezco.)

De todos modos, y sin que fuese yo demasiado conciente de ello, las crónicas de Xavi acabaron siendo poéticas. Tienen una cadencia sombría, supongo, pero más que nada son historias llenas de tristeza y esperanza. Aquí un botón de muestra:

¿Qué clase de muertos son los fantasmas, que aparecen por las noches tapados con sábanas blancas y se alejan en zigzag, a trompicones, dando alaridos o cantando? Es extraño que nadie lo haya notado antes: los fantasmas son alcohólicos muertos que regresan a por un poco más de alcohol.

Hay muchas clases de muertes. Está la muerte súbita, la menesterosa, la impensable, la anunciada, la torpe, la dolorosísima, la temprana, la leve, y también la muerte dulce, la del gas.

Hay vivos que se mueren mientras duermen la siesta, a otros se les para el corazón en mitad de un derby, muchos caen por el impacto de un metal veloz, o por el hambre, o porque les ha llegado la hora. Hay quienes han muerto haciendo el amor, o atracándose de comer. Hay miles de muertos cada día, pero muy pocos fantasmas.

Sólo un puñado de personas al año muere en estado de ebriedad. No hablo de los muertos de la Dirección General de Tráfico, no, no esos borrachines atolondrados de viernes noche. Digo alcohólicos verdaderos, de hombres (mujeres fantasmas hay pocas) que beben hasta morir y caen desparramados en la barra de un bar, o al costado del camino, sin nunca más llegar a casa. Borrachos muertos como charcos en la calle.

Son poquísimo entre la multitud de muertos sobrios y asustados. Digamos que aquí, en España, mueren unos sesenta y dos borrachos perdidos por semestre. Y en el mundo, unos catorce al día. Es una cifra irrelevante que sólo en Rusia preocupa un poco al gobierno.

Estos pobres muertos se despiertan en la muerte a ciegas, zumbadísimos, y no consiguen entrar al cielo ni al infierno. Están borrachos como avestruces, ni siquiera se dan cuenta que ya no tienen pulso ni zapatos. Y empiezan a vagar desnudos por las calles, hasta que se roban una sábana y se la ponen por la cabeza.

Los fantasmas van de a uno o de a tres, y a veces cantan canciones tristes de posguerra. No ven la diferencia entre la mala vida que han dejado atrás y la muerte que se les puso por delante.

Yo no temo a los fantasmas. No en plural. Yo sólo temo a mi padre, que vivió borracho y murió con medio litro de ginebra entre la espalda y el pecho. Lo dijo el forense, y mi madre asentía. Cuando él venía ebrio a casa siempre me zurraba. Y me zurraba a diario. El último día que intentó golpearme y lo detuve, también lo estaba.

Mi padre, fantasma en vida y fantasma en muerte, ronda por estos pasillos en la noche. A veces está debajo de aquella sábana, o de esta otra, siempre inmóvil y al acecho, esperando a que yo baje la guardia para volver, siempre en zigzag, a morírseme encima.

Hubo, como ocurre siempre, comentaristas que sospecharon la falsedad del relato, otros que defendieron su autenticidad, y algunos que propusieron con sensatez que tal debate era irrelevante. A mí únicamente me preocupaba que alguno escribiese, por fin, mi apellido entre los mensajes. Y ocurrió, cómo no, tres capítulos antes del final. Después de más de dos mil comentarios. Ya no importaba, porque el trabajo estaba concluido.

Les dejo —ahora que puedo hacerlo y ya no constituye delito legal— el enlace a la novela terminada por si alguno de ustedes quisiera hojearla. Mientras tanto, yo me quitaré para siempre este pijama a rayas, de loco triste, que llevé a escondidas durante medio año, y lo pondré junto al delantal del ama de casa, al turbante del vidente y al vestido de la princesa. Es decir, junto a todos los disfraces de colores que he usado para contar historias.

Que estas indumentarias de cartón no se apolillen con el tiempo, que no se ajen, depende ahora de ustedes, si tienen ganas.

Hernán Casciari
Jueves 31 de mayo, 2007

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143 comentarios Seis meses haciéndome el loco

  1. fede o #140    9 junio, 2007 a las 9:11 pm

    una duda -mi entendimiento de los negocios es malo: que cotice esa guita quiere decir que hay alguien que lo pagaría? me gustaría conocer a ese chabón.

    pd. crim, us$11.000 de comisión? qué lo parió, invitarías una pizza a los compañeros comentaristas?

  2. Van Leider #139    9 junio, 2007 a las 10:08 am

    Pongo en duda eso de que nadie se dio cuenta. Yo te descubrí y lo sabes! Aunque sin saber las reglas me imaginé que era mejor guardarlo en secreto. Tu replica a mi comentario me dejo pasmado, todo sea dicho.

  3. Athos #137    9 junio, 2007 a las 5:34 am

    Increíble, un error:

    “Ésta fue la punta del ovillo desde donde comenzar a narrar la historia.”

    Allí, allí. ¿Lo ven?

    Saludos, maestro escritor.

  4. Marieta #135    8 junio, 2007 a las 6:12 pm

    Brutales todos los d’orsai….me enganche con el del asadito que me remitió una amiga argentina y me los leí todos de un tirón…que linda la tarde de los viernes en el trabajo desde que te encontré!

  5. El Angel Gris #134    8 junio, 2007 a las 1:31 pm

    Rain/Ari y al resto de crédulos que vayan apareciendo:

    Con el respeto que me merece la credulidad, me veo casi en la obligación, de darles un par de consejos.

    1) No le crean a los periódicos, muchas veces mienten.

    2) No le crean a los Blogs, , muchas veces mienten.

    3) No le crean a los Argentinos, (si son minas), muchas veces mentimos.

  6. Ari #133    8 junio, 2007 a las 11:31 am

    me gusta mucho cómo escribes, Hernán xo lo del blog no me gusta ni un pelo. Q un medio de comunicación de referencia como El País mienta a sus lectores durante 6 meses (Publicándolo como ¡noticia!) eso les hace perder credibilidad.

    Y mentir/bromear con lo de la esquizofrenia y mentando una muerte de por medio no tiene ni puta gracia. Y menos para los que lo hemos vivido de cerca.

    En justicia, me quito el sombrero ante los huevos del post de cómo bajarse series

  7. Paco Achaval #132    7 junio, 2007 a las 11:18 pm

    Solo pasé a dejar mi invitación a los festejos, pero no pude dejar de leer el comentario N° 129 de “rain”. Realmente primero me causó gracia, luego deliré en una provocación, por ultimo siento lástima por el/ella. Que será de nuestro planeta, cuando ofenda una mentira literaria y sigamos crédulos de las reales verdades?, de los comunicados oficiales?, de los corresponsales de guerra?, de las tendencias estadísticas?, en fin!, espero irme antes.

  8. Paco Achaval #131    7 junio, 2007 a las 11:07 pm

    Sigo con la firme intención de organizar los festejos “virtuales” del Día del Comentarista de Blogs.
    Hasta hoy, a quienes le comenté la idea (que no fue mi idea, nació de un grupo de comentaristas concurrentes a “Orsai”) no aparecieron mas en la red bloggera; estoy preocupado!, quizás tenga en mi HD uno de esos textos malditos?; o somos presa de alguna confabulación internacional para silenciarnos?.
    Por lo tanto, invito y desafío a todos los comentaristas valientes, ateos, desprejuiciados y por que no dementes desquiciados, a difundir la idea.
    Les dejo el link, escucho propuestas.

  9. rain #130    7 junio, 2007 a las 9:15 pm

    No he leido todos los comentarios pero la mayoría son de elogio hacia el autor del blog.
    Yo he sido un asiduo lector del blog “Yo y mi garrote” desde que se inició su andadura en el país y he de decir, con todos los respetos, que me siento defraudado y engañado. Está muy bien saber escribir de esta forma y que nadie te descubra, pero me parece bastante triste que se juegue de esta manera con cosas serias como las que se tratan en el blog por unos euros. Por parte del país también es una falta absoluta de seriedad y rigor. ¿Cómo voy a fiarme de las noticias de este diario si ha estado engañándome todo este tiempo? Y os pregunto ¿eso os parece digno de elogio? ¿La mentira es elogiable?

  10. Paradox #126    6 junio, 2007 a las 12:54 pm

    No había leído nada en El País, por lo que me entregaré a su lectura.
    Celebro que nadie te reconociera, aunque adaptar el papel de loco en esta sociedad suele pasar bastante desapercibido, y m uchas veces no son más que meros reflejos de nuestras complejas personalidades.

    Para unos locura, para los menos cordura.

  11. Yanclon #122    6 junio, 2007 a las 2:38 am

    Maestro, pones a disposicion una obsena exclusiva cantidad de CDs de Marilyn Manson…que tal si aprovechas ese espacio para algo en que valga la pena gastar la soberana energia cinetica que implica el acto del click?

  12. Nacho Merlo #119    5 junio, 2007 a las 7:36 pm

    De corazón, te felicito por el logro!

    Tu blog es genial, espero no pierdas nunca el entusiasmo por escribir, que tanto placer genera en tantos.

    Un abrazo,

    Nacho Merlo

  13. Taurino #116    5 junio, 2007 a las 4:05 pm

    Así que eras vos HDP!!!!
    Si habré entrado a esa página. Pensando como un boludo que el mundo da para todo, y que una demostración cabal de ello son los blogs, me la comí doblada. Pensaba, como todos, que era joda, pero…

    La cara de tu amigo; Son esas cosas que el dinero no puede comprar…

    Saludos!!

    Pd: no te cagan un poco la verga los boludos que ponen “pri” en los comentarios?

  14. Barbarita #115    5 junio, 2007 a las 3:18 pm

    DudaDesnuda (#111):
    El Xavi te dice gracias desde el sofá y te manda un beso también. No escribe él el comentario porque dice que no puede levantarse ahora (está mirando tele).

  15. MURRON #114    5 junio, 2007 a las 1:37 pm

    Puede que todo fuese una invención y un experimento, pero me consta que los blogs son terapeúticos. Hacen que expulses tus demonios y te muestres tal y como eres y como no quieres que te vean los demás. Conozco personas que han abierto un blog como terapia y parte de un tratamiento psicológico. Espero tener tiempo para leer esta novela que has creado. Lo que no tiene desperdicio es la foto de tu amigo. Santa madre de dios¡¡¡ ni en mis peores pesadillas¡¡ ja aja Besos

  16. El Chalero Solitario #104    4 junio, 2007 a las 12:19 am

    Como siempre, un grosso, Hernán. Dos comentarios:

    1) En lo poquito que leí hasta ahora de la novela, encontré un aire agradablemente similar al que siento cuando leo y releo a Mrs “Caldwell habla con su hijo”.

    2) Y contesto el comentario #12 de Daniel Lara F. : Las razones por las que encontrás este posteo como un verdadero bodrio, es por que sos sietemesino, deberías irte dos meses a la concha de tu madre.