Si fuera cocaína sería más fácil

Esta mañana me llamaron de un programa de radio venezolano, imagino que muy oído en el país (porque empecé a recibir correos de oyentes casi de inmediato), y los presentadores me preguntaron por la experiencia Orsai, el «novedoso» método de distribución de la cultura, etcétera. Respondí con tristeza, porque Venezuela es una piedra en el zapato. Imposible distribuir cultura latinoamericana en ese país, por culpa de no sé qué ridiculez del mundo viejo.

Las Orsai de 2011 llegaron con cuentagotas a Caracas, porque hay allí una especie de cupo para comprar productos fuera del país, o para adquirir libros con tarjeta, no sé bien. Es tan estúpido el asunto que ni me interesan los detalles. Lo que sí sé, lo que sí duele, es que tenemos muchísimos lectores venezolanos que hacen esfuerzos enormes por tener la revista. Y que no pueden tenerla.

Pero hoy pasó algo. Un lector de Orsai cordobés (de la Córdoba argentina) me dice que viaja a Venezuela por trabajo todos los meses, y se ofrece a llevar al menos veinticinco kilos de las nuevas Orsai cada bimestre. Ese peso son cincuenta revistas, es decir, cincuenta suscripciones anuales.

Si nosotros entregamos esas revistas en Argentina (y a costo argentino) significa que los lectores venezolanos podrán tenerlas a precio base, porque eliminamos el costosísimo correo, el abusivo franqueo y el ridiculísimo bloqueo. (Las palabras que terminan en «eo» son mundo viejo.) Nos estamos poniendo en marcha: este fin de semana Venezuela, a ojos del registro, tendrá precios de provincia argentina, y sus habitantes podrán pagar en mano, y en bolívares.

Es una noticia increíble, que apareció de carambola y que puede sentar precedentes. ¿Cuántos otros lectores de Orsai, o amigos de lectores de Orsai, viajan con frecuencia a países complicados? Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia… ¿Cuántos podrían llevar revistas en sus maletas? No lo sé. Díganme ustedes.

Cuando los gobiernos (incluso los del mismo perfil político, como es el caso de Argentina y Venezuela) no son capaces de hacer nada para que la cultura de sus pueblos circule libremente, es menester que lo intentemos nosotros. ¡Nos cuesta llegar a Uruguay, a Bolivia, a Perú, ni que decir a Paraguay, donde ni siquiera se permite el uso de banca electrónica!

¿De qué hablan los ministros de cultura de esos países cuando se reúnen y se abrazan? Son todos de izquierda, son todos grandes lectores del boom, todos sueñan con una Latinoamérica unida, pero los libros no pueden circular sin que aparezcan impuestos, retenciones, impedimentos y palabras de mierda terminadas en «eo».

Nuestro lector-distribuidor en Salta y Jujuy, en este momento, está buscando fletes, o colectivos, o camioncitos, o mulas, que lleven paquetes a La Paz o a Santa Cruz, en Bolivia, para que las Orsai tengan un precio decente entre los lectores bolivianos. Y que no cuesten lo que el correo y los impuestos imponen. También lo intentaremos con Paraguay. Tiene que haber un modo de que los costos de la cultura no sea solamente para ricos.

Ambos procedimientos (el del lector cordobés que viajará a Caracas cargado de Orsai, el del lector salteño que busca grietas en la frontera con Bolivia o Paraguay) son técnicamente ilegales. Es decir: si los descubren les incautan las revistas. En esas revistas hay cuentos, crónicas, sonetos y dibujos producidos por artistas de esos países. Cero publicidad y ni un gramo de cocaína.

No será ahora, porque demanda un enorme trabajo de sincronización. Pero yo creo que estos dos casos son el principio de un sistema que podemos coordinar entre todos. Ya nos convertimos en distribuidores y difusores de una revista literaria (nos costó un año entero, y está funcionando). El próximo paso es convertirnos en correo humano de nuestras propias decisiones culturales.

Si lo de Venezuela funciona (lo veremos este fin de semana) Orsai devolverá todo el dinero de gastos de envío de los lectores venezolanos que ya pagaron un dineral por su suscripción, y colocará a Venezuela en el registro con precio de provincia argentina. Esto es: el valor de la revista será un 57% más económica.

Otra piedra en el zapato es México y Centroamérica. El año pasado pudimos financiar —con muchísimo esfuerzo económico— todo el gasto de distribución y logística a los lectores de esa zona. Cada revista que llegó a un lector de Costa Rica (por ejemplo) a él le costó 10 dólares. A nosotros nos costó 21 dólares entregársela. Gracias a Dios Orsai no es demasiado popular en esa zona de América, porque si un día de 2011 un montón de centroamericanos se hubiera despertado con ganas de comprar una Orsai, yo habría tenido que hipotecar la casa.

Tres días atrás me llegó un mail que parecía venir del paraíso. La Universidad de Nuevo León, en México, me proponía imprimir 1.000 Orsai allí, sin costos. La condición, que quinientos ejemplares quedaran para distribución interna en bibliotecas y universidades; el resto las podíamos distribuir entre nuestros lectores mexicanos.

Salté en una pata de alegría, porque eso significaba revistas a un costo base para los mexicanos. Más tarde, cuando pedí detalles, supe que imprimían portadas en color, pero las páginas internas en blanco y negro. Les agradecí muchísimo, porque nació de ellos y tienen un corazón enorme, pero no pudimos seguir adelante.

Sin embargo pensé, ¿y si en los países complicados buscamos imprentas que se autogestionen con los lectores de esos países? Lo estamos intentando: mañana una lectora-distribuidora mexicana visitará una imprenta en el DF que gerencia el cuñado de un lector-autor mexicano (nuestro querido Rodrigo Solís). Si los precios y las condiciones son accesibles, en lugar de enviar por barco las revistas a México, las haremos allí, con impresión supervisada por los propios lectores.

Otra vez pienso en voz alta: ¿qué pasa si lo intentamos también en Perú, en Ecuador, en Colombia, en Costa Rica?

Yo pongo la primera piedra: no queremos nada a cambio.

Estoy convencido que llegaremos a los cinco mil lectores entre Argentina, Uruguay, España, resto de Europa y Chile. (Estos son los países donde el costo es más accesible.)

No queremos nada a cambio significa que, en el momento que lleguemos a las cinco mil suscripciones, no solamente regalaremos el PDF habitual, sino también el PDF-final de imprenta en alta calidad, el master original, a cualquier empresa seria de impresión en offset que nos asegure calidad y distribución, en los países más conflictivos de América latina.

No queremos nada a cambio significa: que el negocio lo hagan ellos, en tanto sea un negocio honesto. Queremos que las revistas lleguen a esos países, lo demás nos chupa un huevo. Avisen a las imprentas amigas, consulten precios. Posiblemente no sea hoy, pero quizá a mitad de año tengamos tres o cuatro puntos de impresión independientes, libres de impuestos, en diferentes lugares de América latina. Y no solo para distribuir Orsai a costo base, sino los libros que se vienen.

Ahora. Imaginen que esto, en vez de proponerlo y hacerlo nosotros, los autores y los lectores, lo propusieran y lo llevaran a cabo los ministerios de cultura de izquierda de cada país latinoamericano.

Imaginen, por un segundo, que nosotros pudiéramos dedicarnos solamente a leer, a dibujar y a escribir.

Hernán Casciari
Jueves 26 de enero, 2012

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349 comentarios Si fuera cocaína sería más fácil

  1. Fabiola López Barbero #349    22 abril, 2013 a las 12:58 am

    Ojalá y si logremos encontrar una imprenta con buenos precios para Centroamérica. Para acá en Guatemala, solo hay un distribuidor y los gastos de envio son de US$12, no puede ser… solo con eso la gente piensa mucho en comprarsela.
    Si tan siquiera fuera en México, surtiría a toda CA o bien en Costa Rica, así lo haría mucho más económico. Bendiciones!

  2. Gabyta #348    5 diciembre, 2012 a las 8:12 pm

    Chee!!! Ya sé que el post es viejo, pero me quedé ayer en la mitad de los comentarios, y hoy descubro que están al revès… el pri de Kariu es el 351!!!! y cómo sigo donde lo dejé????
    Eso, nada…

  3. María Mónica Acosta #347    3 febrero, 2012 a las 4:38 am

    Hernán ojalá y funcione!! Quiero tener las revistas pero vivo en Bogotá y no hay distribuidor acá (chistoso que sea la capital). Espero poder volver a Buenos Aires y visitar tu bar. Sigue con este proyecto, puede hacer toda la diferencia del mundo.

  4. Sonia Moreno #346    1 febrero, 2012 a las 5:14 pm

    Hola Hernán

    buscaba un rincón donde agradecerte/ros la inspiración para montar esto

    http://sinregomellos.blogspot.com/

    Es una aventura que justo empecé hace dos semanas, para la producción de mi disco (que asumo yo-misma-inmyself, obviusly) y ahora el proyecto en sí me está animando incluso más que la propia grabación. Es muy divertido!

    Hoy entré en mi perfil de subscriptora nómada, y de repente dije “anda… pero si Orsai me influyó más de lo que yo me había pensado…”. Por eso un gracias gigantesco.

    Pa’lante, y a seguir con la magia del tu a tu.

    Abrazo!
    Sonia

    por cierto, tu sabes lo que significa Sin REGOmello? 😉

  5. Gustavo #345    31 enero, 2012 a las 5:57 pm

    Cuando salió el número 1 justo tuve que viajar a Chile por trabajo. Había leído que un lector de Chile no podía recibir sus revistas y me ofrecí a llevárselas. Creo que fueron 8 revistas que él compró a un distribuidor en Buenos Aires y que me las entregó a mi. Yo las llevé a Chile y se las envié a Temuco por correo chileno. Para eso él me había hecho una transferencia para cubrir ese costo, la cual yo cobré en el mismo correo. Contarlo es largo, pero la verdad que a mi todo el trámite no insumió más de 10 minutos y la verdad que me sentí súper útil!! jaja el tema es que no viajo con frecuencia a Chile. Si alguien lo hace y le interesa le puedo pasar el email del lector de Temuco para ver si sigue interesado (seguro que sí). Saludos a todos! Gustavo

  6. rocoelcumpadedrew #344    31 enero, 2012 a las 6:23 am

    Don Juan Arturo Drew me ha hecho llegar, a la puerta de mi casa, (seguro que si tuviera más tiempo me la haría llegar al segundo piso en el que vivo) todos los ejemplares de Orsai (y los libros de la editorial) con el religioso, pero breve retraso de correos. Vivo en el centro de Bolivia, lejos de cualquier costa y Juan Arturo no necesita mulas.

  7. Guido #341    30 enero, 2012 a las 1:46 pm

    Muchas gracias Talita!! El tema es que creo que llegamos a 10, para las cuatro anteriores lo hicimos, pero cuando quise inscribirme la semana pasada ya no estaba la opción de registrarse como distribuidor, ese es el punto…
    Si encuentro algún correo más directo le escribo al Gordo, gracias!

  8. Hernán Casciari #338    28 enero, 2012 a las 6:25 pm

    Sí, yo debo tener un trauma con eso de las donaciones. Desde que aparecieron a finales de los 90 (en versión “hazme un regalo” y esas cosas, ¿te acordás?) a mí siempre me dieron vergÌenza ajena. Hubo una época que todos los blogs tenían un botón de esos. Me dan espelunca, me hacen querer mirar para otro lado. Pero en tu planteo hay una idea interesante. Y me encantaría no tener que estar ahora reasignando suscriptores para charlar más del tema. Pero un día de esto la seguimos. Está bueno lo que decís.

  9. La Caro #337    28 enero, 2012 a las 4:25 pm

    Qué buena idea una recopilación de comentarios! Alguna vez tuve en la mano un libro que se llama “Qué porquería es el glóbulo?”, es una recopilación que un maestro hizo de frases de sus alumnos… Para matarse de risa! Con los comentarios me imagino lo mismo! Saludos! Y espero ansiosa la 5.

  10. Talita #334    28 enero, 2012 a las 11:56 am

    Sé que Hernán está reorganizando todo para que nadie se quede en banda, pero a lo mejor si ustedes llegan a diez se puede hacer la suscripción sin drama. Y sino de última les tocará hacerla después del 31 y recibir la revista en abril, aunque no es cuestión! 🙂
    Yo ya me puse en contacto con mis amigos, en cuanto sepa algo te escribo.
    Saludos!

  11. Xol Sular #332    28 enero, 2012 a las 4:43 am

    Ta bien, la chica quiere opinar contra el gobierno nacional a toda costa. Ya está, entendimos. Pero Videla me parece que no tiene nada pero nada que ver en este post.

  12. Guido #331    28 enero, 2012 a las 2:46 am

    Buenísimo Talita, en el fb del nick está mi correo, espero que Hernán nos responda!
    Nosotros compramos los números anteriores, con los cambios nos desbandamos y ahora que nos estamos reorganizamos parece que ya no se pueden anotar nuevos distribuidores…

  13. alberto baru #329    27 enero, 2012 a las 11:30 pm

    Cuánto me alegro que mi broma no tenga fundamento, y en realidad lo estés disfrutando como chancho.
    Me equivoqué al leer esto:
    “Tengan en cuenta que, en este momento, hay 114 distribuidores de Orsai en el planeta. No es fácil controlarlo.

    Estaré atento a los comentarios de todos para dar más detalles si fuera necesario. Pero por favor, durante tres días no me manden mails.”

  14. Alvaro #326    27 enero, 2012 a las 9:18 pm

    Claudia, sería conveniente que la editorial que contactaste se entere de la cantidad de lectores de Orsai que estamos a la espera.

    Hernán, es posible que muestres los números registrados por país???

  15. esteban #325    27 enero, 2012 a las 8:50 pm

    Me encanta ver como los chupamedias saltan a defenderlo al gordo. Solo hace falta tirar una piedra y en seguida aparecen. Dan lástima…
    Y aclaro que no soy paracaidista… Solo opino según mi experiencia. Orsai es alucinante como proyecto pero sigo sosteniendo que este nuevo sistema debería ser más simple.

  16. Francesc Bon #320    27 enero, 2012 a las 7:15 pm

    De lo que se entera uno en Orsai. Un cupo para compras online para los venezolanos. Y me quejo de Rajoy.
    Bueno, no dejaré de quejarme de Rajoy por eso, gallego como Franco y franquista como Franco. No el de aquí, el otro.

  17. Talita #316    27 enero, 2012 a las 6:58 pm

    Hola Guido, yo soy de Rio IV también y aunque ya no vivo ahí conozco gente que tenía ganas de comprarla. Si querés te paso el dato o viceversa.
    Saludos!

  18. fede #313    27 enero, 2012 a las 6:24 pm

    Depender del soporte de papel es lo que no te deja crecer. Si vendieras suscripciones online (aplicacion web para bajar en un solo IP o aplicacion Blackberry o Ipad) tendrias menos costo y no hay limites geograficos. Despotricar contra franqueos y aduanas para una REVISTA es concepto obsoleto, a ver si crecen y se dan cuenta de a donde va el mundo.

  19. Lucas #310    27 enero, 2012 a las 6:13 pm

    Hernán,
    Creo que las 7 pistas no contemplan un caso:
    Yo era distribuidor y no llegué a las 6… Puse devolver la suscripción pensando que podía redireccionarla porque yo ya hice mi pago en pay-pal. Pero no puedo. A elegir un nuevo distribuidor para mi, me sale pagar de nuevo por pay-pal.

    Puede ser?
    Abrazos

  20. Lara Victoria #307    27 enero, 2012 a las 5:26 pm

    esperaré atentamente esa ayuda, me gustaría tener mi propio “inventario de giros dramáticos”, suena como diríamos por acá “cacheroso”, es decir, da “caché” (de lujo, de élite, pues).

  21. Ana G. #303    27 enero, 2012 a las 5:05 pm

    Mirar al que tenemos al lado es siempre bueno, totalmente de acuerdo, estemos donde estemos. Quizás como yo soy una mezcla media trucha de todo, digo esto, siempre miramos nuestro propio ombligo. Ahora eso sí ¡viva Julio Cortázar!

  22. scann #302    27 enero, 2012 a las 4:57 pm

    El problema es que en el caso de la Secretaría de Cultura de la Nación de Argentina, el secretario es de izquierda pero sólo para la foto. En todo lo demás, es un representante de la industria más tradicional (bien del “mundo viejo”), y ya que estamos en la temática cocainómana, las declaraciones de Coscia sobre estos temas son para leerlas y entender por qué los Casciari del mundo no pueden dedicarse solamente a escribir y dibujar: http://derechoaleer.org/2011/05/de-la-alta-y-de-la-buena.html

  23. Chori #301    27 enero, 2012 a las 4:52 pm

    A palabras necias, ojos que no ven?
    Corazon que no siente, oidos sordos??

    En fin, no me acuerdo como era…
    Ah si! En casa de herrero, cuchillo de hierro…

    No, asi no era.
    Bueno, no importa… Hace silencio que hay gente soñando, gracias