Una lengua común

Necesitamos cinco mil suscriptores para que Orsai se convierta en una experiencia cultural inédita. Cinco mil lectores que compren, por adelantado, media docena de revistas. Cinco mil hispanoamericanos, entre cuatrocientos millones, que confíen en algo cada vez más poderoso: nuestro idioma. Esa cifra de lectores pioneros, cinco mil, es lo que nos separa de un proyecto cultural colectivo que no tiene precedentes en ninguna otra lengua.

Primero les cuento el sueño. Lo que me imagino que puede pasar de acá a seis o siete meses. Y después hablamos del cómo.

Imagínense una editorial sin la intermediación de editores ni cazadores de talentos. Sin que haya ni uno solo de esos tipos que leen originales y deciden qué se publica y qué no.

Imagínense una editorial con departamento de diseño, correctores de estilo, administración, imprenta, etcétera, pero sin empleados que lean los montones de propuestas que llegan.

—¿Qué publicaría esa editorial? —dirán ustedes—. ¡Sería un caos!

Hasta este punto sí. Pero faltan detalles.

Imagínense que esa editorial no nació del modo tradicional, sino al revés. Normalmente, primero aparece la empresa y después se estimula a los clientes potenciales. En esta editorial los lectores son anteriores al proyecto. Estaban ahí cuando no había nada. Fueron ellos quienes estimularon la empresa, no al contrario.

Y no solamente eso: los lectores de esta editorial son muchos y están conectados, saben leer muy bien y tienen gustos similares. Pueden decidir, o al menos promediar sus decisiones. Pueden debatir qué se publica y qué no. Y exponer sus razones, y elegir lo que quieren que les llegue a su casa en forma de libro.

Imagínense, en este escenario, al autor de una novela. O de un libro de fotografía. O de un volumen de cuentos. O de un libro de divulgación. Lo que sea. El tipo entra a la web de esta editorial hipotética y redacta la contratapa de su libro. Es decir, cuenta el resumen de la historia, dice por qué hay que leerla, etcétera. En la jerga de la editorial, este autor entra a octavos de final.

Entonces ocurre algo fabuloso: los miles y miles de lectores de la editorial se convierten en «masa ilustrada» y ocupan el lugar vacante del antiguo empleado que leía originales. Los lectores debaten los pro y los contra de esa contratapa y, si hay consenso, si la historia los atrapa, le dan puntos. Digamos, quinientos puntos. Es decir, hay quinientos lectores interesados en ese resumen.

Cuando esos quinientos puntos ocurren, aparecen las primeras quince páginas del libro a la vista de la «masa ilustrada». Allí empiezan las semifinales del autor. Ya no es un resumen lo que los lectores evaluarán, sino el estilo, la energía, el ritmo, la estructura inicial de la trama. Esas quince primeras páginas tienen que ser alucinantes en serio, porque son los lectores, y no un intermediario, quienes miden la potencia de la historia.

Supongamos que este autor es de los buenos, y los muchos lectores que han leído las quince páginas se mueren por tener ese libro en las manos. Los puntos a favor de la obra crecen, y crecen tanto (digamos, mil puntos) que el libro pasa a la gran final.

De repente, ya no hay quince páginas sino una portada. Es la tapa del libro, preciosa, en preventa. Para que se publique, la obra debe conseguir mil quinientos ejemplares vendidos. Hay un mes de tiempo y el precio es más accesible que en cualquier librería.

Los lectores, que ya estaban babeando por ese libro y lo puntuaron durante semanas, piden que el libro les llegue junto al próximo ejemplar de la revista (ah, es que la editorial publica una revista bimestral, eso no lo había dicho).

Durante todo el mes, el dinero de los lectores que compran el libro entra en un limbo. Si al cabo de treinta días el libro no consiguió mil quinientos ejemplares vendidos, se devuelve el dinero a cada lector y la obra pasa, otra vez, a octavos de final.

Pero ese escenario es ilógico, porque son tantos los lectores que hicieron fuerza para que el libro llegara a semifinales primero, y a la final después, que la compra del ejemplar, para esos lectores persistentes, se convierte en un triunfo colectivo entre ellos y el autor.

Lo interesantísimo del asunto es que, en el exacto momento que la preventa del libro llega a los mil quinientos ejemplares, el autor recibe en su cuenta bancaria el 50% del precio de tapa. Inmediatamente. La otra mitad es para diseño, maquetación, corrección e imprenta. Logística y gastos de envío no hay, porque el libro llega junto a la dichosa revista bimestral, que cada lector ya pagó a principio del año.

Dejo el sueño en este punto. Hay mucho más que contar sobre el proyecto, muchos detalles que convierten el proceso en una experiencia divertida, pero con esto creo que se pueden hacer un croquis del asunto.

Ya lo sé. La idea es tan simple, a primera vista, que genera una pregunta inmediata: si es tan fácil, ¿por qué no se había hecho nunca?

Y la respuesta, me parece a mí, es la siguiente: solo en estos tiempos comienzan a florecer las comunidades virtuales maduras, capaces de convertirse en inversoras económicas de sueños propios colectivos. Lo descubrimos entre todos, y casi sin querer, el año pasado.

Hay muy pocas comunidades virtuales (de gran número de usuarios, y de un target amplio en edad y geografía) que hayan practicado la confianza y la honestidad del modo en que lo hicieron los lectores de Orsai en 2011. Fue una entrega demoledora, y en muchos momentos emocionante, rara, inusual.

Para ponérselo claro al que recién entra a este blog: el 1 de enero de 2011 esta comunidad de lectores nos entregó 150 mil dólares, en efectivo, sin conocer los contenidos básicos del producto que estaban comprando.

No señor. No hay muchas comunidades virtuales así.

Este año pasó algo, algo extraño, y nos dimos cuenta enseguida todos los que participamos del asunto (cada quién tiene una anécdota para contar sobre inocencia y confianza). A todos nos sopló un viento en la nuca. A Chiri y a mí ese ventarrón nos excedió por completo. No sabemos bien qué es, ni cómo explicarlo, pero no queremos cerrar la ventana porque nos parece un viento genuino.

Todo aquello que conté ahí arriba, sobre la editorial sin intermediarios, no se puede llevar a cabo si la comunidad implicada es tramposa, o está infectada por tipos que generan diez contraseñas para votar diez veces al mismo autor, ni si está minada de trolls o de pedantes, o de advenedizos.

Solamente puede ocurrir entre seres humanos tirando a sanitos, con un nombre y un apellido real, con gustos parecidos y embarcados en un proyecto en el que creen de verdad.

¿Cuántos lectores de esas características se necesitan para empezar a soñar? Por lo menos cinco mil. ¿Por qué esa cifra y no otra? Porque esa cantidad de suscriptores anuales (ese capital inicial) nos asegura que podremos pagarle, puntualmente, a todos los narradores e ilustradores de la revista, y generar fuentes de trabajo para otro montón de narradores e ilustradores talentosos y desconocidos de nuestros países.

Y ahora me callo, porque me está saliendo muy largo. Solamente voy a repetir, textual, el primer párrafo de este texto, porque estoy seguro de que ahora podrán leerlo de otra manera.

Escuchen esto:

Necesitamos cinco mil suscriptores para que Orsai se convierta en una experiencia cultural inédita.

Cinco mil lectores que compren, por adelantado, media docena de revistas. Cinco mil hispanoamericanos, entre cuatrocientos millones, que confíen en algo cada vez más poderoso: nuestro idioma.

Esa cifra de lectores pioneros, cinco mil, es lo que nos separa de un proyecto cultural colectivo que no tiene precedentes en ninguna otra lengua.

Hernán Casciari
Lunes 12 de diciembre, 2011

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643 comentarios Una lengua común

  1. Hernán Casciari #642    15 diciembre, 2011 a las 9:13 pm

    Gente: corto el hilo acá porque se hace demasiado largo y tarda en cargar la página. Sigan sugiriendo cosas en el post siguiente, “A todo gas”. Yo sigo leyendo todo y contestando.

  2. Patricia Espósito #641    15 diciembre, 2011 a las 9:08 pm

    Todo bien Conan, pero no son 6o dólares por cabeza, a mí la suscripción sedentaria me saldría (si pudiera pagarla) 144 dólares, si mal no recuerdo, comprandosela a Monferrand. 106 la más barata, pero no se especifica si incluye envío (vivo en Salta, Argentina). Y en ningún lado (aún) me explican cómo hago si quiero comprarla de a una, como antes, si hay suerte, ya que no tengo ingresos fijos y no puedo planificar una compra así. No estoy de acuerdo con el señor al que le respondés, pero esto que digo no tiene que ver con eso…

  3. Talita #639    15 diciembre, 2011 a las 9:00 pm

    ¿Y si soy casciarista no practicante puedo participar como escritora? ¿O se limita sólo a los que ponen plata en la bacineta cada dos meses (o una vez a la año como se plantea ahora)? ¿Seguirá existiendo el PDF gratuito o a medida que la religión siga albergando adeptos dispuestos a colaborar económicamente desaparecerá? ¿Hernán seguirá escribiendo o se limitará a seguir erigiendo templos? Es que quiero que el 2012 me agarre confesada…

  4. Manu #638    15 diciembre, 2011 a las 8:57 pm

    Ay! Chucus, me parece que hierras el tiro.
    Si miras el valor de recibir un ejemplar excelentemente editado, con su inconfudible tacto y olor y le añades el alimento “espiritu-cultural” que te proporciona, el precio no debería preocuparte si puedes pagarlo.
    Si no, siempre dispondrás del pdf gratuito.
    Ojalá muchas editoriales me ofrecieran la posibilidad del pdf gratis para leer sus trabajos.

  5. Julián Chappa #637    15 diciembre, 2011 a las 8:04 pm

    Don Chucus:

    Tenés razón. La revista “¡Hola!” es mucho más barata ¡y trae más fotos!

    P.D.: Qué interesante eso que comentás: “Compré un libro tuyo de carambola”. ¿Casciari editó un libro de billar o es que sos un nuevo tipo de lector “carambolesco”?

  6. Cristian #633    15 diciembre, 2011 a las 7:44 pm

    Querido Conan,
    Yo fui uno de los tanto distribuidores el año pasado, pero resulta que este año envés de pedirle 50 pesos a cada comprador les tengo que pedir 280, por eso es que no quiero distribuir, me parece muchísimo. Que yo sepa el Bar también se convirtió en editorial, seguramente será el deposito de las revistas cuando salgan de imprenta, No creo que HALLA un laburo que se deba hacer para distribuir, ya que se retiraría en el local.
    Dijeron que las ponen mas cara para proteger a los distribuidores-intermediarios, proteger de que es lo que no entiendo, si muchos la venden al costo, la mayoría lo hace de onda, nadie vive de las ventas de las Orsai, no hay nada que proteger…

  7. DjFaramir #632    15 diciembre, 2011 a las 7:24 pm

    Buenas, no “pide” 100 dolares… 100 dolares es el valor de las 6 revistas que te van a mandar durante el año… es como si el año pasado hubieras pagado por las 4 revistas enteras de un solo saque.

    Y con respecto a la ganancia creo que esta bastante claro… 50% para el autor… y el resto de la guita para la edicion de la revista, distribucion, y lo que sobre (si sobra algo) pa Hernan…

    Saludos!

  8. conan #630    15 diciembre, 2011 a las 7:02 pm

    Has entendido literalmente el “nadie en el medio”. El nadie en el medio significa sacarse de encima a editoriales, abogados y agentes que te afanan. Sacarse de encima a los que se abusan de su poder y se aprovechan de quién realmente está generando el producto.

    Pero es imposible repartir átomos sin nadie en el medio, si no hubiese distribuidores habría un cartero como mínimo. Siempre hay alguien en el medio cuando hay átomos involucrados. El problema surge cuando ese intermediario maneja el mercado a su antojo y se aprovecha de eso. Hernán ha dado varios ejemplos en algún viejo post.

    Lo que proponés no es completamente ilógico, pero también hay que pensar que mucha gente ayudó a que esto arrancara, y ponerse a vender en el Bar al costo sería como darle una patada en el orto a toda esa gente sin la cual esto, tal vez, no hubiese funcionado.

    Yo me convertí en distribuidor sin querer, al principio yo nada más quería asegurarme de tener la revista. Durante este año, el dinero extra que obtenido con las ventas me ha alcanzado para pagarme mis revistas, las llamadas y mensajes telefónicos que realizo para coordinar entregas, los micros y la consumición en las juntadas de entrega que hemos coordinado en un par de ocasiones.

    Si yo viese esto como un negocio y quisiera cobrar por el tiempo que he invertido, quedo en rojo mal, aun pagándome la hora al precio más barato que se pueda encontrar.

    Lo que te quiero decir Cristian, es que aun si te parece que Bar Orsai es el “dueño”, que no lo es, porque hay una sociedad ahí, aunque supusiéramos eso, hay un laburo que se debe hacer para distribuir. Hay gastos y horas-hombre invertidas.

    Así que está mal que reclames las revistas al costo.

    Si lo que te molesta es que la gente pague de más, es muy fácil resolverlo: convertite en distribuidor y vendé las otras 9 al costo.

  9. Chucus #628    15 diciembre, 2011 a las 6:30 pm

    Yo compré un libro tuyo de carambola en una librería (el de España), después me enganché en la Orsai tengo la 1 y la 3, y tengo el libro del lado derecho de mi cerebro en mi mesita de luz recién compradito. Ahora bien,con respecto a orsai: en el camino me empezé a desilusionar un poco de la cuestión…de repente no me cerraban los números, y los argumentos que esgrimís para defender tu “modelo” de gestión, están llenos de agujeros, muchísimos…repetís y repetís que nadie en el medio, que el autor cobra poco en el esquema tradicional, y cuando planteas como se reparte la torta en tu modelo nunca hablás de la parte que te llevas vos, que es genuina obviamente, pero por algo no mostras las cartas. Ahora entro y veo que le mangueas USD 100 a cada uno para una super editorial que va a ser la revolución y otro montón de cosas mas, bien amarillistas, bien narcisitas…y resulta entre 5000 hay que ponerse de acuerdo para editar un libro…? Prefiero ir a la librería y elegir solito maestro, o vagar en la interné…nadie en el medio es una gran mentira, y vos lo sabés bien, asi como sabés bien también que la comunidad que se armó y el público que te sigue, compró esto de la revolución y con tal de no quedar fuera de juego, de no quedar en orsai, apretan los dientes, no analizan mucho lo que estás proponiendo y le dan suscribir. No mientas mas gordo, vos lo hacés por guita, igual que alfaguara o la nación. Nadie en el medio es bajarte el pdf que se te antoja de quien se te antoja, era leerte en el blog. Ahora te pusiste vos en el medio y estás tirando de la piola a ver hasta donde llegás…dudo que juntes 5000 tipos mas…este esquema donde mangueas cada vez mas en nombre de una causa que llegó 10 años tarde huele muy mal, y el tufillo ya no se está podiendo disimular, es casi hedor.

  10. Rafa B. #625    15 diciembre, 2011 a las 5:06 pm

    Estoy viendo que no me voy a poder registrar. Intenté hacerlo el primer dia, me llegó un correo a mi cuenta, seguí las instrucciones pero como usé el Explorer no pude seguir. Como vi que habian dificultades decidí dejar pasar unos dias. Hoy lo he vueto a intentar con Firefox, me dice que ya hay una solicitud desde mi dirección de correo y que empiece desde ahí, pero cuando lo intento me dice que ya han pasado 72 horas y tengo que volver a empezar. Vuelvo a empezar y me dice que ya hay una solicitud desde mi correo… ¿que hago?

  11. Cristian #623    15 diciembre, 2011 a las 3:43 pm

    De que premio estamos hablando? que premio recibe el distribuidor que la vende sin ganancia?? Ninguno! Aparte si en el bar/editorial las venden al mismo precio que en la pagina, sin ganacia, no estarian matando distribuidores, hay miles en todo el país y el mundo! y nos darían la opción de comprar directamente en el bar! quien pierde? ganamos todos!!

  12. Acueducto #622    15 diciembre, 2011 a las 3:28 pm

    En primer lugar, felicitar al equipo por la iniciativa y también por la trayectoria hasta la fecha.

    En segundo lugar comunicaos que tanto vuestra iniciativa editorial como el video de la conferencia colgado en Ted.com, han sido tomados como ejemplos demostrativos, tanto de diseño gráfico como de iniciativa empresarial en muchas de las asignaturas de mi carrera.

    Felicidades de nuevo por el trabajo y espero que continuéis trabajando con la misma ilusión,

    Un saludo desde España.

  13. Martin #621    15 diciembre, 2011 a las 3:27 pm

    Si, tenes razon pero depende de como lo veas. Yo no fui ni soy distribuidor pero creo que es un premio a los que el año pasado ciegamente apoyaron el proyecto y se tomaron el tiempo de hacer la entrega de las revistas. Creo q cuando siempre se hablo de eliminar el intermediario se habla en cuanto a eliminar otros establecimientos tradicionales que ellos si que le harian un recargo mucho mas caro al producto para vendertelo.Yo tambien queria pasar por bar orsai,tomo algo, me llevo la revista y listo, nada mas simple que eso, pero bueno hay distribudores que la venden sin ganancia y la distribuyen en microcentro. O sea, a 20 cuadras del bar de Orsai. por lo que se la compro a ellos y con lo que me ahorro me voy al bar orsai a tomar algo. Saludos

  14. gipsychef #617    15 diciembre, 2011 a las 1:18 pm

    ya está!!… no se si por error o por amor, cuando me estaba registrando y pidió la profesión…zasca!!! aparecen todas, y hacia el medio un maravilloso COCINERO en letras mayúsculas…por un momento pensé: “ostia!! que bestia la web, hasta sabe quien soy y lo que hago!”…sea como sea no lo quiten que “me pone”! abrazo!

  15. Cristian #616    15 diciembre, 2011 a las 1:15 pm

    Seguramente es lo que hare, elegiré algún distribuidor, pero es ponerme un intermediario, cosa que es lo que se intentó eliminar desde que empezó el proyecto, en ese entonces no había una “sucursal” de orsai en Bs As, eran indispensables, no quedaba otra que comprarle a un distribuidor. Hoy si hay una sucursal, esta el bar, existe la posibilidad de que lectores como yo puedan eliminar todo intermediario y comprarle directamente a Hernán, SIN NADIE EN EL MEDIO, pero envés de aprovechar la oportunidad, ponen las revistas mas caras para proteger a los distribuidores, que para mi son intermediarios, cosa que siempre quisieron eliminar, la verdad que es poco serio…

  16. Julián Chappa #615    15 diciembre, 2011 a las 12:36 pm

    Cayota:

    Ya son varios los lectores que me compran Orsai desde el Nº 1 que me escriben diciendo que no aparezco como distribuidor, cuando ya hace tres días que lo soy. ¿Sabés cómo está funcionando eso? Gracias.

  17. Gerbata #612    15 diciembre, 2011 a las 11:42 am

    Sincesamente, luego de pensarlo 24hs, me parece que el salto entre que Chichita deje la revista en lo de mi Tía y que yo tenga que no se que cosa bancaria con no se quien de que cosa de una ciudad o de provincia o amateur o no se que, es un poco grande. Esperemos llegar a las 5 lucas. Aunque creo que no… ¿y entonces?

  18. Netomancia #611    15 diciembre, 2011 a las 6:38 am

    Estaría muy bueno un enlace desde la web de Editorial Orsai al blog Orsai. Como para hacer valer esa premisa de internet de estar todo “a un click de distancia”.
    Saludos!

  19. victo #610    15 diciembre, 2011 a las 5:22 am

    gracias andres, pero como para tener la orsai tenia q esperar a viajar a capital donde el amigo cesar barnes me la guardaba el tiempo q fuera necesario esperando q yo pasara a retirarla, me la jugue y soy distribuidor aca en bahia, veremos q sale
    gracias de todos modos x la onda

  20. alegris #609    15 diciembre, 2011 a las 3:34 am

    Me parece que la idea es que los 5000 suscriptores ponemos el capital inicial para que la revista salga, pero eso no quiere decir que después no la puedas comprar de a 1 a un librero-distribuidor. Imagino que abrá libreros que compren demás, como siempre.

  21. Abby #605    15 diciembre, 2011 a las 3:10 am

    El lector que quiere ver que onda puede comprar números viejos que algunos distribuidores y algunas librerías todavía tienen. O en el bar.
    Como a mí, que me mandé a comprar una caja entera de números 2 sin reserva y ahí están juntando polvo…

  22. Oscar Zarate #604    15 diciembre, 2011 a las 2:52 am

    Pregunta nueva, que surge al ver algo inesperado. A mi me figuraban 4 suscripciones pagadas por un importe X, vos me dijiste que esas se las pagaron directo a Uds. Y hoy se suma una nueva, pero por menos plata. Cambió el precio de la revista, hay otras variables de las que no me tengo que preocupar y las manejan ustedes, o Houston we have a problem…?

  23. Gustavo Nielsen #601    15 diciembre, 2011 a las 1:57 am

    Che, Hernán, no quiero molestarte, porque estarás un poco estresado (vi unas cuantas respuestas que diste y aclarás todo muy bien, por eso me estoy animando), pero quería preguntarte: ¿Si vivo en España, pero trabajo en Caracas, puedo recibir la revista en una barriada de Bogotá y pagarla en Patacones con descuento de distribuidor sedentario y que en el carnet figure una dire de Tokyo? Espero tu respuesta con ansiedad para poder suscribirme de nuevo desde el punto 11. Abrazo.