Y que mi padre me perdone

Todos los esfuerzos que hice en la vida para que Roberto Casciari no me creyese puto acaban de desvanecerse. También se han hecho trizas mis posibilidades de ser un escritor serio. He perdido la oportunidad de ser un hombre y de ser un intelectual. Y todo ha ocurrido hoy, qué día más negro. Esta mañana vinieron unos fotógrafos y me disfrazaron de Mirta Bertotti para salir en la revista dominical con mayor tiraje en España. Me pintaron los labios, me compraron un vestido floreado, me pusieron una peluca y me obligaron a planchar y a hacer cosas de señora.

¡A la mierda! Treinta años de fingir que me gusta el fútbol, y de mentir que leo a Borges, tirados a la basura por no saber decirle que no a la prensa especializada.

Mi casa, 11:30 am. Siempre tuve una especie de dificultad para negarme a las proposiciones de los fotógrafos de las revistas, sobre todo cuando vienen de a dos y con equipamiento costoso.

Mientras los reporteros me fotografiaban y me pedían poses femeninas y actitudes sexys, mi cabeza estaba a miles de kilómetros de distancia, en Mercedes, en el año 1976. A la corta edad de cinco años, Roberto Casciari me llamó al comedor para tener nuestra primera y única conversación seria “padre e hijo”. No olvidaré jamás sus palabras, que fueron pocas pero muy significativas:

—De ahora en más, Hernán —me dijo—, tu mayor preocupación en la vida serán los deportes; en fútbol serás de Racing y de Flandria, mientras no compitan en la misma categoría; en automovilismo hincharás por Mario Andretti y nunca por Reutemann, porque es un cobarde; en TC serás de Pairetti o de los Hermanos Suárez; no te gustará el boxeo, pero sí Nicolino Loche, porque era un artista; odiarás el golf y la natación sincronizada, porque son deportes de putos.

Desde ese día, mi vida comenzó a ser un calvario.

Para mi padre, absolutamente todas las manifestaciones artísticas o culturales en las que no haya una pelota de por medio, o un ganador claro, fueron siempre divertimentos femeninos. Chichita cuenta siempre que, de novios, él solamente la llevó al cine una vez. Vieron “Un hombre y una mujer”, de Claude Lelouch. Mi madre recuerda esa película como una historia de un amor desencontrado; mi padre define la trama como la vida de un tipo que corría en rally.

Desde pequeño, solamente pude ver televisión con comodidad mientras Roberto no estaba en casa. Siempre me gustaron las telenovelas, pero tenía que verlas a escondidas. Lo mismo con el cine dramático. En un antiguo artículo de Orsai recuerdo el trágico domingo en que Roberto me descubrió llorando en mitad de Muerte de un viajante a la misma hora que en TyC Sport pasaban un Rácing—Boca. Aquella tarde fue desastrosa y germinó el principio de una sospecha paterna que todavía perdura. Roberto Casciari no sabe, exactamente, si soy puto o no. Nunca podría poner las manos en el fuego.

Para él no significa nada que yo me haya casado, ni que haya engendrado una hija, ni que por fin me haya aparecido la barba. Su concepto de homosexualidad es más simple que la complejidad hormonal: según su teoría, el que hace cosas de putos, es puto. Su ecuación es sencilla: si los domingos te levantás temprano para ver una carrera de Turismo Carretera, sos hombre. Si te pasás la tarde leyendo un libro que se llama “La insoportable levedad del ser”, sos otra cosa. Y esa otra cosa a él lo avergüenza y lo humilla.

Actualmente, cuando hablamos por teléfono o chateamos, me pregunta incidencias sobre casi todos los eventos deportivos ocurridos en la semana, para saber si me sigue preocupando el tema o si, por el contrario, ahora que vivo lejos y soy libre he caído en la tentación de pasarme por alto algo en la grilla de Fox Sports.

Yo ya estoy acostumbrado, y sé que sus preguntas no son fáciles. Jamás preguntará el resultado de un partido, porque sabe que lo puedo encontrar rápidamente en Google. Él me pregunta siempre cosas extrañas:

—¿Viste los octavos de final de la Copa de África? —suelta, por ejemplo.

—Claro: Mozambique 2, Madagascar 1 —le digo—. ¡Qué buen arquero el negro!

—Sí, gran arquero… Fue tremendo lo que le pasó a los 18 minutos del segundo tiempo —me dice él, y espera a que yo complete la frase.

Si yo le digo lo que pasó, todo bien. Si no le digo nada o cambio de tema, soy puto. No hay modo de engañarlo nunca. Entonces me paso la vida mirando deportes, día y noche. Cuando duermo, dejo grabando la NBA. A la mañana, mientras leo con desesperación el diario Olé para memorizar los resultados del descenso, con el otro ojo recupero los videos nocturnos. El sábado pasado me tuve que ir de una fiesta divertida porque empezaba el Gran Premio de Australia a las cinco y media de la madrugada.

—¿De verdad te vas? —me decían los anfitriones— ¿Tan fanático eres del automovilismo?

—No, me aburro como un hongo. Pero mi papá va a llamarme más tarde para preguntarme cosas raras.

Hoy tengo 35 años y, con la mano en el corazón, no sé si me gusta el fútbol, ni el tenis, ni los autos. Ni siquiera sé si realmente me gustan las mujeres. Puede que sí, puede que no. Hago todo lo que hay que hacer: veo en directo todos los deportes, voy a la cancha cada vez que puedo, miro culos por la calle, converso sobre cosas de hombres, grito los goles y despotrico contra los jueces de línea, conozco los apellidos de los diez mejores jugadores de casi cualquier cosa, toco bocina cuando pasa una señorita tetona por la vereda, entiendo casi por completo las reglas del fútbol australiano, sé qué cosa es un pasing shot, etcétera, pero en el fondo de mi alma desconozco si todo eso es fruto de un gusto genuino o si se trata de una imposición cultural por parte de padre, arraigada, enquistada en mi personalidad.

Pero ahora todo ha acabado. Y me siento extraño.

¿En qué momento dejé de ser un escritor serio y un hijo macho? Mi mayor anhelo en esta vida, desde que tengo memoria, fue usar una polera negra, fumar en pipa, y aparecer en los suplementos culturales de los diarios de izquierda, diciendo cosas importantes, como por ejemplo frases que contengan la palabra “empíricamente”.

Todos mis esfuerzos, desde la adolescencia, tuvieron que ver con ser alguna vez un intelectual respetado y con que mi padre se sintiera orgulloso de mi masculinidad. ¿En qué punto todo se torció, en qué momento mi vida tomó un rumbo distinto al de mis sueños? ¿Qué ocurrió, y cuándo, para acabar esta mañana con un vestido con flores y los labios pintarrajeados de un carmín escandaloso?

Hoy, mientras unos desconocidos me vestían de mujer y me retocaban las pestañas con un delineador, pensé mucho en Roberto Casciari. Por un lado imaginé que debería sentirse orgulloso de que su hijo aparezca en la prensa española a causa de algo que no tiene que ver exactamente con un delito; por otro lado, sé que cuando me vea disfrazado de mujer en las revistas, todo habrá muerto en nuestra relación.

Ya no llamará a horas intempestivas, ya no querrá saber mi opinión sobre la crisis de Racing. Seremos dos bloques de hielo sin nada que decirse. Un bloque de hielo con pantalón, y otro bloque con vestido floreado.

Hernán Casciari
Miércoles 5 de abril, 2006

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389 comentarios Y que mi padre me perdone

  1. fede o #388    30 abril, 2006 a las 6:24 pm

    y viste cómo es…

    aunque la temática de los comentarios no puede ser más “tangencial”, como la calificó alguna vez alguien, me gusta que no siga vigente sólo el último sport de hernán.

    y eso que los “últimos 25 comentarios” anda, pero para el ojete.

    (hernán, ni te lo comenté porque ya debés saberlo)

    abrazos

  2. fede o #386    29 abril, 2006 a las 9:38 pm

    los mails que se le mandan a hernán? naaaaaa, andá che, que la estadística la lleve orsai y listo, no la compliques.

    igual es cierto, los que están adelante nos llevan 10 vueltas.

  3. fede o #383    29 abril, 2006 a las 4:28 am

    de paso te comento, ya que fuiste vos el que me avivó que había entrado al top 25, que con este comentario los estoy empatando a vos y a tu empleado en el puesto número 12.

    si llega a desempatarse por orden alfabético de nick, cagaste.

    abrazo

  4. fede o #382    28 abril, 2006 a las 4:59 am

    gracias, amigo seburu, por no olvidarte de mí al enumerar a quienes creés que algún día van a disfrutar el meterse cosas por el culo.

    decime, cuándo venís a buenos aires así te lo agradezco personalmente? acabo de comprar unas berenjenas espectaculares.

    un abrazo.

  5. nova #379    23 abril, 2006 a las 4:53 pm

    Bueno acabo de ver esa foto (de la cual no me atrevo a dar mi opinion) … de hecho el articulo de ese periodico me ha traido aqui… y como a mi ..seguramente a muchisimos más ..
    Voy a seguir leyendo.

    Un saludo

    Nova.

  6. Esnaider #377    21 abril, 2006 a las 7:55 pm

    Fede O,

    Mira que tengo para seguirla, pero si la sigo este articulo va a superar en comentarios a los Justos, lo cual justamente no seria justo.

    Abrazos
    (a Xtian tambien)

  7. Uno que pasaba por aquí #376    20 abril, 2006 a las 5:57 pm

    Celebro que empiece a despreocuparse de lo que piense su señor padre. Con un poco de suerte terminará su obsesión acerca de lo que es y no es “puto”. El siguiente paso será curar su otra manía -en sentido clásico- sobre la caracteriología por nacionalidades y podremos considerarlo definitivamente curado.
    Un saludo.

  8. fede o #375    20 abril, 2006 a las 3:24 pm

    sólo para porteños memoriosos:
    allá por finales de los 80, más o menos, los medios levantaron una noticia muy particular.
    se trataba de una señora de alrededor de 50 años que tomaba como propios a chicos de la calle.
    no los adoptaba legalmente. los llevaba a su casa, cuidaba, criaba en todo sentido. se ocupaba de su salud, estudios y bienestar general a cambio de nada, como cualquier buena madre lo hace.
    agrego que los chicos eran muchos, y que los medios económicos de esta señora eran escasísimos.

    este caso fue noticia porque la justicia decidió sacarle los chicos a esta señora, porque en realidad tan señora no era: tenía pito. se llamaba mariela, y fue el primer travesti que la mayor parte de nosotros vimos en nuestras vidas.
    me acuerdo de sus lágrimas, lágrimas de madre flor y flor.
    me acuerdo de uno de sus “hijos” mayores, ya de 28 quizás, hombre hecho y derecho, casado y trabajando como cualquier persona decente lo hace. seguía visitando a su mamá como cualquier hijo. le llevaba a sus nietos. el también lloraba.
    me acuerdo de los vecinos, que manifestaban en la calle, apoyando a mariela a los gritos e insultando a la policía.

    y me acuerdo cómo nos shoqueó la existencia de un travesti, y de que a pesar de eso, unáninemente en mi familia dijimos “qué hijos de puta, por qué no dejan a esa mujer en paz”.

  9. fede o #374    20 abril, 2006 a las 12:59 am

    y con respecto al tema este que están discutiendo:

    dejé de entrar 2 ó 3 días, y la cosa sigue que sigue! qué pasó, no los motivó el post de los contestadores?

    mierda que engranaste, esnaider!
    abrazos

  10. pal #371    17 abril, 2006 a las 5:58 pm

    puchas que es dificil separarse de este post! y eso que ya leí el siguiente… pero manhana hay que trabajar y a lo mejor así lo logro!
    Es que no puedo dejar de alegrarme de la romu, eso, eso, eso y es más encima divertida!
    Y tampoco puedo dejar de repetir, que conozco la montonera de ninhos criados por parejas de homosexuales y hasta si quieren les presento un par, claro que hablan alemán y no sé si los convenza de perder el tiempo con esnaider o angel… sobretodo si tienen la obligación de por lo menos, parecer Norma Les… en todo caso me reafirman lo que siempre he dicho: si mi hijo sale homosexual no vuelvo ni loca a Chile ( y parece que a Sudamerica en general).

    ps Seburu: por lo de las machas Aaaaaaaaagggggg!!!

  11. La Romu #367    16 abril, 2006 a las 11:40 pm

    Ay, Angelito, no esperaba menos de vos.

    Sí, supongo que pasará eso: que la gente no es igual en ninguna parte. Supongo que en algunos países cuando un negro y una blanca o viceversa se casan entre sí se armará el tole tole. Que en algún que lugar de áfrica o de oriente las mujeres somos menos que un perro, en derechos y necesidades, y que los hijos se acostumbran a eso como “normalidad”. Que los chicos de matrimonios que se divorcian vivirán también cosas distintas. Que los chicos que son huérfanos y los crían las tías también tendrán lo suyo.

    ¿Sufrir? Contame si conocés a alguien de la edad que sea que no sufra o haya sufrido algo. Vamos, nene, “dos tipos que se dan masita”. Un poco más de esfuerzo, por favor.

    Un beso igual.

  12. Xtian #366    16 abril, 2006 a las 11:33 pm

    Esnaider: no queda claro qué estás diciendo. ¿Vos estás diciendo que una pareja gay, por el simple hecho de ser dos hombres son menos “apropiados” para criar un hijo? No compro. ¿Lo decís también de dos lesbianas?

    ¿O decís que la sociedad es una porquería y el hijo va a recibir parte del maltrato que reciben los padres (el argumento “a los hijos los van a gastar en el colegio”)? En el segundo caso deberías priorizar padres blanquitos, atléticos y sin ningún problema físico.

    No queda claro tu razonamiento.

    Aparte que todos estos razonamientos está basadon en ideas neoplatónicas del tipo “dos parejas, una gay una hetero en igualdad de condiciones psíquicas”. ¿Eh? ¿En qué mundo viven?

    Creo que hay un ejercicio útil. Pensarse como hijos, recordarse como hijos y evaluar si el hecho de que mamá sea mujer y papá hombre fue lo crucial. A mí no me parece. El amor, el cuidado, la dedicación, la estatura moral son cosas quintillonísimamente más importante que ser hombre o mujer. Es más, ese tipo de cualidades no tiene nada que ver con ser hombre o mujer.

  13. El Angel Gris #365    16 abril, 2006 a las 11:25 pm

    Cuanto me alegra volver a la normalidad y disentir con La Romu.

    Romu, peor que el futbol hace la mezcla de Página 12 de los domingos salpimentada con Lanatas matutinos.

    Te hacen sentir reprogre y te hacen confundir la gimnasia con la magnesia.

    Una cosa es que un par de tipos tengan derecho a no ser perseguidos porque les guste darse masita, ahí firmo y voy a las marchas y otra muy distinta es que quieran hacernos creer que son iguales que una pareja hetero.

    Desprecian mi inteligencia cuando me quieren hacer creer que un nene que se crie con dos papás no va a sufrir nunca eso.

    Déjense de joder, levanten la puntería, expriman sus cerebros y a ver si los Pignas no les dejaron todo seco y todavía tienen juicio crítico y ganas de buscar la verdad.

  14. juan carabajal #364    16 abril, 2006 a las 11:21 pm

    …” Y si gordo, el sabado lo vi a roberto en el cumpleaños de 15 de maria y gonzalo ( primos tuyos ….tambien ) de patricia y le pregunte:- roberto.¿ en que anda hernan?
    En abergonzar mi apellido,dijo- y te puedo sasegurar que lo hace perfectamente bien
    – No creo, respondi-no sera para tanto?

    hoy vi las fotos …. en fin

  15. La Romu #362    16 abril, 2006 a las 10:12 pm

    Sí, nene, y acá tuvimos un presidente que decía que como a él lo habían metido preso los militares, era el que más autorizado estaba para indultar.

    A mí lo que me joroba, en realidad, es la pereza para pensar que se lee un montón de cosas que leí por acá, nada más.

    Un beso igual.

  16. seburu #361    16 abril, 2006 a las 10:06 pm

    es gracioso la romu y xtian: en diciembre estuvo en casa el amigo de un amigo uruguayo (acá en santiago). vive en holanda, tiene 40 pirulos y hiv. se quedó una semana (con un amigo de el), en la que hablamos sin parar e hicimos de todo. justamente le pregunté si sería padre, porque sería un formador de una persona increíble…pero me dijo que no.
    y ahora me encuentro opinando lo contrario. creo que no es discriminación, y no dudo que sus amigos sean grandísimos padres y con excelentes valores.
    argumentos, entonces?: que se yo. crecí entre parejas de padre y madre, y xtian no me convenció…………………….

  17. La Romu #360    16 abril, 2006 a las 9:50 pm

    Qué lindas ideas, Seburu y Esnaider. ¿Quién sería el arbitro en esa competencia? Estudien historia, che. Por los años cuarenta, en Europa, se hicieron unas competencias bárbaras de ese tipo.

    No, lo de Utilísima y el fútbol después de lo que acabo de leer, es un elogio, fijáte.

    Un beso igual.

  18. Enaider #358    16 abril, 2006 a las 9:36 pm

    Tenés razón, dejemos que los tatú carretas también puedan adoptar chicos. Es imposible medir si no son apropiados o no para criarlos.

    Además el chico es chiquito y no se va a dar cuenta.

    Besos igual.

    PD. Perdón, pensé que lo de la gente atosigada de fútbol y Utilísima era una agresión.

  19. seburu #357    16 abril, 2006 a las 9:31 pm

    yo veo que en la competencia de parejas que quieren adoptar, si se presenta una pareja gay y una hetero, ante las mismas condiciones de salud física y mental (si fuera posible medirlo), y otras variables importantes niveladas, la pareja hetero se lleva el nene. y yo estoy de acuerdo.

  20. La Romu #356    16 abril, 2006 a las 9:22 pm

    Esnaider, corazón:

    ¿Vos tenés el medidor de cosas “apropiadas“? Patentálo urgente: te llenás de plata y nos ahorrás montones de disgustos.

    Porque ¿qué elegirían los chicos? No sé si te acordás, pero la cosa sexual como tal te agarra de la adolescencia en adelante. Los chicos no tienen esos problemas: se los inventan los grandes, cuando les llenan la cabeza de macanas y les enseñan a discriminar.

    Y no agredo a nadie: digo mi opinión de los que hablan por boca de ganso y se sienten Pavarotti o el otro, el español petiso.

    Un beso igual.

  21. Esnaider #355    16 abril, 2006 a las 8:54 pm

    La Romu #351,

    Corregime si me equivoco, pero no queda ni una sola pareja heterosexual idónea en el mundo que quiera adoptar chicos?

    A mí siempre me pareció que hay muchas y que no siempre se les hace fácil adoptar.

    En ese caso no sería negarles derechos a los chicos que tengan una familia, si no darles el derecho de que la familia que les toque en suerte sea la más apropiada.

    O sea, a mí el sentido común me dice que entre una pareja de heterosexuales y una de tatú carretas el chico si pudiera elegir, elegiría la de heterosexuales.

    No necesitás agredir para dar tu opinión, no todos estamos a tu altura, perdón.

    Un beso para vos también.

    PD. Eso de que en el matrimonio no se tiene sexo lo decís por experiencia propia?

  22. La Romu #354    16 abril, 2006 a las 8:02 pm

    Ay Diosss

    ¡Con tanto chico abandonado en la sala cuna, mirá si te vas a poner a pensar qué hace el padre o la madre en la cama y con quién lo hace!

    Eso pasa cuando la gente que se atosiga de fútbol o de Utilísima durante horas útiles, se cren que da lo mismo opinar sobre una pelotita, un centro de mesa que sobre la adopción.

    Yo no conozco personalemente ninguna pareja del mismo sexo que haya adoptado, pero el sentido común me dice que un chico adoptado es un chico salvado, lo adopten dos padres, dos madres o una jirafa y un tatú carreta.

    Además, usar la cosa del mismo sexo de los padres para negarles derechos a los chicos de que tengan una familia, como argumento ya directamente es pobre de solemnidad.

    ¿O qué? ¿Una pareja va a tener sexo delante de los chicos, sea homo o heterosexual?. Es igual de absurdo para cualquier caso: si algo no se tiene en el matrimonio es sexo, así que por ese lado quédense tranquilos.

    Un beso igual.

  23. Esnaider #353    16 abril, 2006 a las 7:31 pm

    Xtian #343 , totalmente de acuerdo con vos, lo ideal sería poder pensar también “primero los niños” en el caso de fumadores empedernidos, parejitas adolescentes, etc.

    Lamentablemente no es la manera en que las leyes funcionan hoy por hoy.

    Por ejemplo: los menores de 18 años no pueden votar. Estoy seguro que hay miles de pibes de 15, 16, 17 años que están mucho mejor capacitados para votar que muchos mayores de 18. Pero hay que poner el límite en algun lado.

    No digo que este bien, pero es así como funciona.

    Es decir, yo tampoco les permitiría a una pareja de adolescentes borrachos adoptar hijos. Eso sí, si los tienen de manera natural, ya sería más difícil oponerse.

    Como también sería muy difícil oponerse si es que una pareja de gays o lesbianas consiguen tenerlos de manera natural, pero eso todavía no pasó. El día que pase seguro que nadie lo va a criticar.

  24. Esnaider #352    16 abril, 2006 a las 7:11 pm

    Anony mouse #333,

    Con todo respeto, porque comparto tu sentido del humor. Eso de que si no le permitimos adoptar a los gays tampoco deberíamos dejar adoptar a los negros, protestantes, pobres, etc. es un argumento que en inglés se llama “slippery slope”.

    Es algo que Xtian también usa todo el tiempo y te explico como funciona:

    Si sirve para defender su posición se trata de un argumento totalmente válido, pero si lo utilizan otros para defender la suya, se trata simplemente de un cliché ridículo.

  25. pal #351    16 abril, 2006 a las 6:37 pm

    hola, aquí estoy… no pasa nada… bue… mejor que seguir dándole… oye, sebu como estaban las machas?… eh… es que solo cuando voy a Espanha las pruebo y de lata (huy! la palabrita me persigue)… otra cosa, me alegro de no haber tenido que ver con la Norma L. cuando vivia en Chile, claro que la Norma era la reina de la fiesta en esos anhos, yo la ignoré olimpicamente cuanto pude, te aconsejo lo idem. Eh… y las machas … con vinito blanco fresquito? … perdona, es la nostalgia… y el domingo de pascua! … como ves yo también espero el nuevo post… chau ( y eran a la parmesana?…)