Orsai blog post

Road Movie
martes 23 de septiembre, 2014

Orsai post

Road Movie
martes 23 de septiembre, 2014

La historia de 120 historias

No sabíamos muy bien cómo podía salir el capricho de la road movie y el Taller de Anécdotas Mejoradas. ¿Nos resultaría divertido o agotador? Un poco temíamos por el aburrimiento de los participantes, pero mucho más por el nuestro: cuatro ciudades en doce días, ciento veinte anécdotas para leer y, sobre todo, muchos años de sedentarismo a cuestas.

Hay que tener en cuenta que entre Chiri y yo tenemos más de ochenta años. Pero emprendimos el viaje, a pesar de la vejez. ¿Fue agotador? Tremendamente. ¿Fue divertido? Mucho más de lo que pensábamos.

Por mi parte, descubrí que estoy más viejo y más chancho burgués de lo que sospechaba. Todas las peripecias de los viajes que a los veinte años me encantaban (perderme en un barrio oscuro, que el chorro de la ducha salga débil) ahora me provocan malhumor. Y ni siquiera es un enojo estándar. Es una ira que me convierte en mi abuelo Marcos, según la opinión de Chiri.

También descubrí que mi amigo, a pesar de las canas, es mucho más joven que yo. Hizo esfuerzos físicos que debían ser de ambos, me consiguió ibuprofeno en medio de una gripe atroz, me llevó las valijas cuando me desmayaba de fiebre en el Buquebús y me leyó en voz alta las anécdotas de los participantes cuando yo me quedé sin garganta.

Al promediar el viaje, en Montevideo, le contagié mi peste por la bombilla del mate y también Chiri estuvo febril, pero incluso en las malas se comportó con hidalguía. Por las noches, en los diversos hoteles, me daba ánimos: «Vamos, abuelo Marcos, tómese esta cucharada de seven up», me decía a cada rato.

Sin embargo, el descubrimiento mayor ocurrió en los Talleres de Anécdotas. Allí la vejez y la fiebre se quedaban en la calle y nos divertíamos como chanchos. La sorpresa fue enorme, porque no sabíamos si el invento podía funcionar (sobre todo en tiempo y en ritmo). Y no solo funcionó, sino que de casualidad resultó una experiencia alucinante para nosotros.

Imágenes de los talleres

Voy a intentar contar la experiencia con toda la brevedad posible, así que usaré de complemento algunas imágenes de Rosario, que les agradezco a los chicos de Club de Fun y sus fotógrafas, que las subieron a su facebook.

Imagínense treinta personas que no se conocen de nada, y que un día se juntan en un bar a escuchar treinta anécdotas que escribieron ellos mismos con una sola indicación: cada anécdota debe durar una página, es decir, tres minutos.

Ellos nos han enviado su historia por mail, días antes. Nosotros le pusimos un nombre de batalla a cada una («la del tipo que se cayó en un pozo», o «la de la visita a los suegros alemanes», por ejemplo) y le mandamos un cuadernillo a todos, sin indicar el autor de ninguna historia.

Es decir: los participantes llegan con un cuadernillo de treinta anécdotas, de las que solo conocen una: la propia.

Una vez que empieza el taller, yo leo las historias, una por una, en voz alta, mientras Chiri se distrae mirando al fotógrafo.

Después de cada lectura, Chiri mejora la trama con su experiencia de editor y yo incluyo detalles con mi experiencia de mentiroso.

Simplificamos personajes, aconsejamos dramatismos en tal o cual lugar, y los treinta participantes aportan ideas, se hacen preguntas, discuten y ofrecen soluciones.

Mientras tanto el autor se hace el distraído. No dice que la historia es suya, a veces se muerde la lengua porque hay preguntas que él mismo querría responder, y otras veces finge que aporta soluciones como si la anécdota fuera ajena.

Nos pasamos dos días leyendo y charlando las tramas. Cuatro horas por día, con algunos breaks para fumar y salir a tomar aire.

Como a cada historia le damos unos quince minutos de charla, al final nos hemos pasado siete horas entre leer, conversar, pedir pizza, tomar jugo y cebar mate.

A veces me voy de tema y hago alguna digresión, como en este caso (en donde la participante Mariza, que llegó desde Aruba, filmó uno par de minutos en la clandestinidad).

Cuando las treinta historias fueron leídas, conversadas, editadas y mejoradas, viene una parte alucinante que no estaba en los planes. O sí, estaba, pero en la teoría no sabíamos que podía resultar tan divertido: se trata de la «hora de los diplomas».

En este punto con Chiri sacamos del bolso treinta diplomas y los vamos firmando, mientras decimos en voz alta el nombre de cada participante.

—¡Juan Carlos, su diploma! —decimos.

El participante se pone de pie, recibe el diploma y dice en voz alta cuál ha sido su anécdota:

—La mía es la del «tipo que se cayó en un pozo».




Y entonces todos los demás, que tienen un montón de preguntas sobre esa historia, lo aplauden primero a rabiar y después lo acribillan con dudas.


Esa última hora es fantástica, porque nosotros (a esa altura) tampoco sabemos muy bien de quién es cada historia, y tenemos mucha curiosidad por saber quién es la que besó a un asesino, quién es el que se quedó enganchado en un molinete, quién viajó a Brasil y casi lo matan, quién fue la que le hizo una felación a un novio y le dejó el chicle pegoteado en los pelitos, etcétera.


Ocurre, en ese final de fiesta, un encuentro verdadero entre la historia, su autor y los lectores. Una frontera en donde la literatura se convierte en algo real, cercano, que le puede pasar a todo el mundo.


Los tímidos se relajan, los extrovertidos explotan, los tapados brillan, y todos, los treinta y dos, descubrimos que pasamos un rato que no se parece nada a un taller literario, aunque de rebote hayamos encontrado nuevas maneras de contar las cosas.


Antes de que cada uno se vuelva a su casa, nos apretujamos un poco y nos hacemos una foto final.

En esa foto, ocho horas después de habernos conocido, parecemos amigos de toda la vida, porque tenemos la sensación de habernos contado secretos a los gritos, pero de algún modo, también, entre los susurros de las confidencias.

Fotos de grupo

Acá les dejo las cuatro fotos de grupo de Córdoba, Rosario, Montevideo y La Plata. Si quieren ver más imágenes de cada taller, pueden hacer clic en «más fotos».

Participantes. Julián Manuel González («La de la aparición del perro»), María Agustina Maliandi («La de la ceguera repentina»), Martín Kaen («La de la charla falsa con la amiga»), Daniela Elizabeth Goldes («La de la cita doble con ancianos»), Gustavo Andrés Ramírez («La de la fiesta que se quedó sin luz»), Mariano Cognigni («La de la hija de los Cáceres»), Martín Gaitán («La de la linterna boliviana»), Amadeo Zanotti («La de la lucha por Coty»), Fernando Julio Valdés («La de la madre confundida en China»), Leandro Moscardó («La de la playa con el primo enfermo»), Lucía Salgado («La de la profe in fraganti de inglés»), Matías Sinay («La de la visita a los suegros en Formosa»), Leonardo Caliva («La de las cuenteras del barrio»), Maximiliano Carrizo («La de los vendedores de colectivo»), Carlos Sederino («La de Marta Minujín poseída»), Juan Carballo («La de una anécdota adentro de otra»), Pablo Zavi («La del alumno líder del pasado»), Diego Carlos Tosco («La del alumno nuevo culo de sifón»), Gabriel Moroni («La del amigo que se desgraciaba»), José Daniel Villagrán («La del ataque místico del corralito»), Agustina Azuz («La del chico rubio del cumpleaños»), Diego Rodrigo Lada («La del Citroen 2CV»), Martín Alday («La del debut como contador de chistes»), José Manuel González Rearte («La del déjà vu policial»), Gisela Mana («La del encuentro con Juan Perón»), Lucas Reitmann («La del salto del molinete alemán»), Horacio Osvaldo Magnasco («La del temblor en la cabeza de Luis»), Alejo Gomez Jacobo («La del vendedor de alfombras»), Verónica Marcet («La del viaje con Cecilia llorando») y Roberto Pablo Abian («La del viejo cuento de ciencia ficción»).

MÁS FOTOS DE CÓRDOBA


Participantes. Raúl Enrique Leiva («La de la campera atorada»), Gala Décima Kozameh («La de la casa de los arqueólogos»), Diego Ángel Beccani («La de la fiesta de graduación»), Tamara Grosso («La de la fiesta del Pulga»), Laura Hintze («La de la final del mundo en Lima»), Leandro Rojas («La de la mamá de Ezequiel»), Pablo Héctor Zini («La de la noche en blanco con Ella»), Juanjo Conti («La de la notebook del paralítico»), Pablo Ramos («La de la pareja en la garita»), Maribel Herrera («La de la receta con cocaína»), María Andrea Bugnone («La de la traición náutica»), Arlen Buchara («La de las calabazas»), Mariza Garcia («La de los traficantes de cigarros»), Martina Lovigné («La de Maradona en el cumpleaños»), Pablo Ricardo Cambria («La del barrilete en la plaza»), Lucía Demarchi («La del ceibo de la abuela»), Florencia Coll («La del chicle pegajoso»), Ivana Mondelo («La del chico en la parada del 110»), Horacio Piceda («La del gato de las solteronas»), Esteban Morin («La del jefe místico»), Damián Fornaso («La del misil en el placard»), Federico Aicardi («La del payaso y el ratón»), Guillermo Movia («La del pique macho»), Cristian Bozzo («La del porqué de Viborita»), Francisco Sanguineti («La del porro en el champú»), Marina González («La del robo en el micro brasileño»), Agustín Ernesto Shcoler («La del sicario Milton»), Nieves Battistoni («La del vals interminable»), Selva Marina Mendoza («La del velorio de Adelí») y Dardo Adrián Ceballos («La del viaje a Camamú»).

MÁS FOTOS DE ROSARIO


Participantes. Ana Laura Pérez («La del velorio y la escalera»), Carina Inés Rey Villaamil («La de la chica que se enfrentó a una vela»), Carla Rapetti Rivas («La de la vecina Chela»), Carolina Rodríguez Spinelli («La del enojo fácil»), Christian Müller Sienra («La del facho negro»), Daniela Bluth Goldfarb («La del Dahiatsu "Poroto"»), Elianne Kremer («La del chico Strasser»), Emilio Santopietro Carella («La de la sangre a borbotones»), Gabriela Vaz Osores («La del talud en el Centenario»), Guillermo Draper Vanrell («La del maratonista»), Javier Dubra («La del yanqui que no quiso sacarse fotos»), Javier Martínez («La del peluquero travesti»), Juan Pablo Aguirre Rosas («La del monedero falso»), Julia Poulastrou («La del final abierto»), Luz García («La del meo vengativo»), Magdalena Miller («La de los profanadores de tumbas»), Marcela Baruch («La del futbolista griego»), Mariana Castiñeiras («La del nombre justo»), Martín Mocoroa Cabral («La del suegro DT y el perro Kimba»), Martín Tocar («La del robo en Barcelona»), Mateo Vázquez («La del gorila sentimental»), Matías Larramendi («La de la experiencia iniciática»), Natalia Gold («La del chaleco de fuerza»), Nicolás Pizzo («La del borracho toquetón»), Patricia Mántaras («La de la niña "Bola de grasa"»), Pía Supervielle («La del disco en el recreo»), Sabrina Cittadino («La de los bichos en el ómnibus»), Santiago Quesada («La del que cada 5 años le pasa algo»), Soledad Suárez («La de la primera curda») y Victor Zambenetti («La del jaque mate imposible»).

MÁS FOTOS DE MONTEVIDEO


Participantes. Agustín Salvador Ratto («La del hipocondríaco»), Alberto Gustavo Albesa («La de la chica que esperaba a su amiga»), Ana Julieta Colazo («La del celular infiel»), Analía del Carmen Pérez («La de la chica que entró a una secta»), José María Calderón («La de Papá Noel»), Carolina Quinteros («La de la Tía Piba»), Celeste Lucca («La del taxista que sabía demasiado»), Mariano Nicolás Tortolini («La del turista en San Fermín»), Isidoro Aramburú («La del tipo que se fue a Buzios»), Cintia Kemelmajer («La del viaje a la India»), David Doucet («La de los dos amigos de pepa»), Damián Alfredo Le Moal («La de la abuela Canuta»), Ernesto Arzamendi («La del papel de la prensa»), María Florencia Accqua («La de la inundación»), Franco Santoro («La de la noche en el "Recordando"»), J. Ignacio Merlo («La del último viaje a Ámsterdam»), Josefa La Porta («La de la vecina fóbica»), Mónica Aguirre («La de la abogada buena»), Marina Contardi («La del hermano que vuelve de la guerra»), Martina Neumarkt («La de la inyección en Tilcara»), Matías León Gómez («La del lomo al champiñón»), Martín Guazzaroni («La del recital de La Renga»), Estefanía Martínez («La del casamiento de Barbie»), Rosario Marina («La del rezo en familia»), Gabriel Fabián Rotman («La del que no puede cagar vestido»), Sabrina Laura de Dios («La de los que mataron a Anté Garmaz»), José Luis Sánchez Aguilar («La del bullying feroz»), Sebastián Fernández («La de la catástrofe del aliscafo»), Martin Amico («La del hombro descolocado») y Natalia Sarro («La de cómo drogar a una abeja alemana»).

MÁS FOTOS DE LA PLATA


En conclusión, dos descubrimientos inquietantes. Uno, que estamos bastante más viejos de lo que pensábamos, y dos, que nos encontramos por casualidad con una forma muy energética de chuparle la juventud a nuestros lectores.

Que siga el corso

Así que atentos, porque en el transcurso de esta semana pondremos a la venta las reservas de dos talleres en la Ciudad de Buenos Aires, para mediados de octubre. Y quizá un especial Lima para noviembre: estén atentos si andan por esas dos capitales.

Si vamos a morir de gripe, que por lo menos sea de camino a alguna parte.

Agradecimiento sincero. Hicimos este viaje gracias a la ayuda desinteresada y alucinante de Amadeo Zanotti y José Palazzo (en Córdoba) Dardo Ceballos, Ivana Mondelo y el equipo de Club de Fun (Rosario), la gente de Bar Fénix y las chicas del Proyecto Jugo con Paola Georgeff y Ana Giovanoni a la cabeza (en Montevideo), y a José y la gente de la Biblioteca Central y la Facultad de Periodismo y Comunicación (en La Plata).

Hernán Casciari
martes 23 de septiembre, 2014


La historia de 120 historias

por Hernán Casciari

No sabíamos muy bien cómo podía salir el capricho de la road movie y el Taller de Anécdotas Mejoradas. ¿Nos resultaría divertido o agotador? Un poco temíamos por el aburrimiento de los participantes, pero mucho más por el nuestro: cuatro ciudades en doce días, ciento veinte anécdotas para leer y, sobre todo, muchos años de sedentarismo a cuestas.

Hay que tener en cuenta que entre Chiri y yo tenemos más de ochenta años. Pero emprendimos el viaje, a pesar de la vejez. ¿Fue agotador? Tremendamente. ¿Fue divertido? Mucho más de lo que pensábamos.

Por mi parte, descubrí que estoy más viejo y más chancho burgués de lo que sospechaba. Todas las peripecias de los viajes que a los veinte años me encantaban (perderme en un barrio oscuro, que el chorro de la ducha salga débil) ahora me provocan malhumor. Y ni siquiera es un enojo estándar. Es una ira que me convierte en mi abuelo Marcos, según la opinión de Chiri.

También descubrí que mi amigo, a pesar de las canas, es mucho más joven que yo. Hizo esfuerzos físicos que debían ser de ambos, me consiguió ibuprofeno en medio de una gripe atroz, me llevó las valijas cuando me desmayaba de fiebre en el Buquebús y me leyó en voz alta las anécdotas de los participantes cuando yo me quedé sin garganta.

Al promediar el viaje, en Montevideo, le contagié mi peste por la bombilla del mate y también Chiri estuvo febril, pero incluso en las malas se comportó con hidalguía. Por las noches, en los diversos hoteles, me daba ánimos: «Vamos, abuelo Marcos, tómese esta cucharada de seven up», me decía a cada rato.

Sin embargo, el descubrimiento mayor ocurrió en los Talleres de Anécdotas. Allí la vejez y la fiebre se quedaban en la calle y nos divertíamos como chanchos. La sorpresa fue enorme, porque no sabíamos si el invento podía funcionar (sobre todo en tiempo y en ritmo). Y no solo funcionó, sino que de casualidad resultó una experiencia alucinante para nosotros.

Imágenes de los talleres

Voy a intentar contar la experiencia con toda la brevedad posible, así que usaré de complemento algunas imágenes de Rosario, que les agradezco a los chicos de Club de Fun y sus fotógrafas, que las subieron a su facebook.

Imagínense treinta personas que no se conocen de nada, y que un día se juntan en un bar a escuchar treinta anécdotas que escribieron ellos mismos con una sola indicación: cada anécdota debe durar una página, es decir, tres minutos.

Ellos nos han enviado su historia por mail, días antes. Nosotros le pusimos un nombre de batalla a cada una («la del tipo que se cayó en un pozo», o «la de la visita a los suegros alemanes», por ejemplo) y le mandamos un cuadernillo a todos, sin indicar el autor de ninguna historia.

Es decir: los participantes llegan con un cuadernillo de treinta anécdotas, de las que solo conocen una: la propia.

Una vez que empieza el taller, yo leo las historias, una por una, en voz alta, mientras Chiri se distrae mirando al fotógrafo.

Después de cada lectura, Chiri mejora la trama con su experiencia de editor y yo incluyo detalles con mi experiencia de mentiroso.

Simplificamos personajes, aconsejamos dramatismos en tal o cual lugar, y los treinta participantes aportan ideas, se hacen preguntas, discuten y ofrecen soluciones.

Mientras tanto el autor se hace el distraído. No dice que la historia es suya, a veces se muerde la lengua porque hay preguntas que él mismo querría responder, y otras veces finge que aporta soluciones como si la anécdota fuera ajena.

Nos pasamos dos días leyendo y charlando las tramas. Cuatro horas por día, con algunos breaks para fumar y salir a tomar aire.

Como a cada historia le damos unos quince minutos de charla, al final nos hemos pasado siete horas entre leer, conversar, pedir pizza, tomar jugo y cebar mate.

A veces me voy de tema y hago alguna digresión, como en este caso (en donde la participante Mariza, que llegó desde Aruba, filmó uno par de minutos en la clandestinidad).

Cuando las treinta historias fueron leídas, conversadas, editadas y mejoradas, viene una parte alucinante que no estaba en los planes. O sí, estaba, pero en la teoría no sabíamos que podía resultar tan divertido: se trata de la «hora de los diplomas».

En este punto con Chiri sacamos del bolso treinta diplomas y los vamos firmando, mientras decimos en voz alta el nombre de cada participante.

—¡Juan Carlos, su diploma! —decimos.

El participante se pone de pie, recibe el diploma y dice en voz alta cuál ha sido su anécdota:

—La mía es la del «tipo que se cayó en un pozo».




Y entonces todos los demás, que tienen un montón de preguntas sobre esa historia, lo aplauden primero a rabiar y después lo acribillan con dudas.


Esa última hora es fantástica, porque nosotros (a esa altura) tampoco sabemos muy bien de quién es cada historia, y tenemos mucha curiosidad por saber quién es la que besó a un asesino, quién es el que se quedó enganchado en un molinete, quién viajó a Brasil y casi lo matan, quién fue la que le hizo una felación a un novio y le dejó el chicle pegoteado en los pelitos, etcétera.


Ocurre, en ese final de fiesta, un encuentro verdadero entre la historia, su autor y los lectores. Una frontera en donde la literatura se convierte en algo real, cercano, que le puede pasar a todo el mundo.


Los tímidos se relajan, los extrovertidos explotan, los tapados brillan, y todos, los treinta y dos, descubrimos que pasamos un rato que no se parece nada a un taller literario, aunque de rebote hayamos encontrado nuevas maneras de contar las cosas.


Antes de que cada uno se vuelva a su casa, nos apretujamos un poco y nos hacemos una foto final.

En esa foto, ocho horas después de habernos conocido, parecemos amigos de toda la vida, porque tenemos la sensación de habernos contado secretos a los gritos, pero de algún modo, también, entre los susurros de las confidencias.

Fotos de grupo

Acá les dejo las cuatro fotos de grupo de Córdoba, Rosario, Montevideo y La Plata. Si quieren ver más imágenes de cada taller, pueden hacer clic en «más fotos».

Participantes. Julián Manuel González («La de la aparición del perro»), María Agustina Maliandi («La de la ceguera repentina»), Martín Kaen («La de la charla falsa con la amiga»), Daniela Elizabeth Goldes («La de la cita doble con ancianos»), Gustavo Andrés Ramírez («La de la fiesta que se quedó sin luz»), Mariano Cognigni («La de la hija de los Cáceres»), Martín Gaitán («La de la linterna boliviana»), Amadeo Zanotti («La de la lucha por Coty»), Fernando Julio Valdés («La de la madre confundida en China»), Leandro Moscardó («La de la playa con el primo enfermo»), Lucía Salgado («La de la profe in fraganti de inglés»), Matías Sinay («La de la visita a los suegros en Formosa»), Leonardo Caliva («La de las cuenteras del barrio»), Maximiliano Carrizo («La de los vendedores de colectivo»), Carlos Sederino («La de Marta Minujín poseída»), Juan Carballo («La de una anécdota adentro de otra»), Pablo Zavi («La del alumno líder del pasado»), Diego Carlos Tosco («La del alumno nuevo culo de sifón»), Gabriel Moroni («La del amigo que se desgraciaba»), José Daniel Villagrán («La del ataque místico del corralito»), Agustina Azuz («La del chico rubio del cumpleaños»), Diego Rodrigo Lada («La del Citroen 2CV»), Martín Alday («La del debut como contador de chistes»), José Manuel González Rearte («La del déjà vu policial»), Gisela Mana («La del encuentro con Juan Perón»), Lucas Reitmann («La del salto del molinete alemán»), Horacio Osvaldo Magnasco («La del temblor en la cabeza de Luis»), Alejo Gomez Jacobo («La del vendedor de alfombras»), Verónica Marcet («La del viaje con Cecilia llorando») y Roberto Pablo Abian («La del viejo cuento de ciencia ficción»).

MÁS FOTOS DE CÓRDOBA


Participantes. Raúl Enrique Leiva («La de la campera atorada»), Gala Décima Kozameh («La de la casa de los arqueólogos»), Diego Ángel Beccani («La de la fiesta de graduación»), Tamara Grosso («La de la fiesta del Pulga»), Laura Hintze («La de la final del mundo en Lima»), Leandro Rojas («La de la mamá de Ezequiel»), Pablo Héctor Zini («La de la noche en blanco con Ella»), Juanjo Conti («La de la notebook del paralítico»), Pablo Ramos («La de la pareja en la garita»), Maribel Herrera («La de la receta con cocaína»), María Andrea Bugnone («La de la traición náutica»), Arlen Buchara («La de las calabazas»), Mariza Garcia («La de los traficantes de cigarros»), Martina Lovigné («La de Maradona en el cumpleaños»), Pablo Ricardo Cambria («La del barrilete en la plaza»), Lucía Demarchi («La del ceibo de la abuela»), Florencia Coll («La del chicle pegajoso»), Ivana Mondelo («La del chico en la parada del 110»), Horacio Piceda («La del gato de las solteronas»), Esteban Morin («La del jefe místico»), Damián Fornaso («La del misil en el placard»), Federico Aicardi («La del payaso y el ratón»), Guillermo Movia («La del pique macho»), Cristian Bozzo («La del porqué de Viborita»), Francisco Sanguineti («La del porro en el champú»), Marina González («La del robo en el micro brasileño»), Agustín Ernesto Shcoler («La del sicario Milton»), Nieves Battistoni («La del vals interminable»), Selva Marina Mendoza («La del velorio de Adelí») y Dardo Adrián Ceballos («La del viaje a Camamú»).

MÁS FOTOS DE ROSARIO


Participantes. Ana Laura Pérez («La del velorio y la escalera»), Carina Inés Rey Villaamil («La de la chica que se enfrentó a una vela»), Carla Rapetti Rivas («La de la vecina Chela»), Carolina Rodríguez Spinelli («La del enojo fácil»), Christian Müller Sienra («La del facho negro»), Daniela Bluth Goldfarb («La del Dahiatsu "Poroto"»), Elianne Kremer («La del chico Strasser»), Emilio Santopietro Carella («La de la sangre a borbotones»), Gabriela Vaz Osores («La del talud en el Centenario»), Guillermo Draper Vanrell («La del maratonista»), Javier Dubra («La del yanqui que no quiso sacarse fotos»), Javier Martínez («La del peluquero travesti»), Juan Pablo Aguirre Rosas («La del monedero falso»), Julia Poulastrou («La del final abierto»), Luz García («La del meo vengativo»), Magdalena Miller («La de los profanadores de tumbas»), Marcela Baruch («La del futbolista griego»), Mariana Castiñeiras («La del nombre justo»), Martín Mocoroa Cabral («La del suegro DT y el perro Kimba»), Martín Tocar («La del robo en Barcelona»), Mateo Vázquez («La del gorila sentimental»), Matías Larramendi («La de la experiencia iniciática»), Natalia Gold («La del chaleco de fuerza»), Nicolás Pizzo («La del borracho toquetón»), Patricia Mántaras («La de la niña "Bola de grasa"»), Pía Supervielle («La del disco en el recreo»), Sabrina Cittadino («La de los bichos en el ómnibus»), Santiago Quesada («La del que cada 5 años le pasa algo»), Soledad Suárez («La de la primera curda») y Victor Zambenetti («La del jaque mate imposible»).

MÁS FOTOS DE MONTEVIDEO


Participantes. Agustín Salvador Ratto («La del hipocondríaco»), Alberto Gustavo Albesa («La de la chica que esperaba a su amiga»), Ana Julieta Colazo («La del celular infiel»), Analía del Carmen Pérez («La de la chica que entró a una secta»), José María Calderón («La de Papá Noel»), Carolina Quinteros («La de la Tía Piba»), Celeste Lucca («La del taxista que sabía demasiado»), Mariano Nicolás Tortolini («La del turista en San Fermín»), Isidoro Aramburú («La del tipo que se fue a Buzios»), Cintia Kemelmajer («La del viaje a la India»), David Doucet («La de los dos amigos de pepa»), Damián Alfredo Le Moal («La de la abuela Canuta»), Ernesto Arzamendi («La del papel de la prensa»), María Florencia Accqua («La de la inundación»), Franco Santoro («La de la noche en el "Recordando"»), J. Ignacio Merlo («La del último viaje a Ámsterdam»), Josefa La Porta («La de la vecina fóbica»), Mónica Aguirre («La de la abogada buena»), Marina Contardi («La del hermano que vuelve de la guerra»), Martina Neumarkt («La de la inyección en Tilcara»), Matías León Gómez («La del lomo al champiñón»), Martín Guazzaroni («La del recital de La Renga»), Estefanía Martínez («La del casamiento de Barbie»), Rosario Marina («La del rezo en familia»), Gabriel Fabián Rotman («La del que no puede cagar vestido»), Sabrina Laura de Dios («La de los que mataron a Anté Garmaz»), José Luis Sánchez Aguilar («La del bullying feroz»), Sebastián Fernández («La de la catástrofe del aliscafo»), Martin Amico («La del hombro descolocado») y Natalia Sarro («La de cómo drogar a una abeja alemana»).

MÁS FOTOS DE LA PLATA


En conclusión, dos descubrimientos inquietantes. Uno, que estamos bastante más viejos de lo que pensábamos, y dos, que nos encontramos por casualidad con una forma muy energética de chuparle la juventud a nuestros lectores.

Que siga el corso

Así que atentos, porque en el transcurso de esta semana pondremos a la venta las reservas de dos talleres en la Ciudad de Buenos Aires, para mediados de octubre. Y quizá un especial Lima para noviembre: estén atentos si andan por esas dos capitales.

Si vamos a morir de gripe, que por lo menos sea de camino a alguna parte.

Agradecimiento sincero. Hicimos este viaje gracias a la ayuda desinteresada y alucinante de Amadeo Zanotti y José Palazzo (en Córdoba) Dardo Ceballos, Ivana Mondelo y el equipo de Club de Fun (Rosario), la gente de Bar Fénix y las chicas del Proyecto Jugo con Paola Georgeff y Ana Giovanoni a la cabeza (en Montevideo), y a José y la gente de la Biblioteca Central y la Facultad de Periodismo y Comunicación (en La Plata).

Hernán Casciari
martes 23 de septiembre, 2014


Podés ver a Hernán Casciari en el teatro


 Ibai Ayerza
11/12/2014 a las 21:01
 agus
09/10/2014 a las 21:56
Hermosísima experiencia la que vivimos en Córdoba!!! El domingo llegué a casa después de dos días intensos de lectura y charla, y me emocioné de alegría, me sentí plena de haber tenido la oportunidad de conocer a tanta gente linda que comparte guiños y sensaciones parecidas. Es un recuerdo imborrable. Gracias Hernán, gracias Chiri y gracias a esos 29 amigos de lectura y mates varios.
 caddesaner
08/10/2014 a las 22:01
Lleguen a Honduras, porfi, o por aqui cerca!!!!
 caddesaner
08/10/2014 a las 19:09
 caddesaner
08/10/2014 a las 19:09
Lleguen a Honduras, porfi, o por aqui cerca!!!!
  Ane
29/09/2014 a las 00:05
Que bueno que el experimento esté resultando! y para cuando Chile????
28/09/2014 a las 03:26
Casciari, usted sigue siendo el pibe que arruinaba las fotos.
27/09/2014 a las 21:44
genial tu taller literario, Jorge!
26/09/2014 a las 19:18
www.semecanta.com

Buenazo Hernán y Chiri. Ojalá algún día vengan a Quito para poder conocerlos personalmente y aprender de y con ustedes.

Aprovecho para contarles que he lanzado mi propio blog, se llama semecanta.com, así que están invitados a visitarlo. Leerte y escucharte terminó de definirme para por fin, ponerme a escribir.

Abrazos
26/09/2014 a las 16:55
Gracias Hernán y Chiri.
Estuvo buenísimo la pasé genial.
Aprendí un montón.
Me divertí.
Conocí gente linda.
Se me ocurrieron cosas para hacer.
Hagan lo del prode.
Mi vieja te manda saludos Chiri.
Abrazo grande.
26/09/2014 a las 13:14
Hernan, leyendo estaba el post en el Parque Independencia de Rosario, los chicos jugando en los columpios para sillas de ruedas, sabés, nada anormal...sinó fuera pq vivimos en Vidreres, a cuatro pueblos de Sant Celoni... Mi mujer tb es escritora y está tb de bolos por Argentina, andamos solo unos días retrasados respecto a su gira...al final se fue el resto a la mierda y en vez de Córdoba y Montevideo, nos vamos de paseo a Bariloche...así q leyendo q estuvieton en el Club de Fun en Sarmiento, por donde pasamos esta mañana, me he puesto negro!!!!!
La primera de octubre la pasamos en Buenos Aires, iremos a ver a Comequechu a San Telmo...jodida causalidad q nos pudo en girs una semana más tarde grrrrrr!!!
 Caro Rodríguez
26/09/2014 a las 06:39
Ya lo escribí por ahí, al otro día de la despedida; 20 días después me doy cuenta que escribiría lo mismo, así que lo copio nomás:
Quiero contarles a todos lo bien que me siento por haber participado en el taller. La alegría del encuentro me dura hasta ahora. Entré gracias a la generosidad de Nico, quien creyó que merecía el lugar y se ocupó de encontrarlo. Es verdad que en un principio el objetivo era conocerlos (cada uno tiene al LuisMi que elige, Hernán); pero además de la maravillosa experiencia del intercambio, de la cercanía que fui a buscar, me regalaron las ganas y el empuje para escribir y una visión mucho más linda de mí y mis posibilidades. Además, y como una gran yapa, me crucé con un montón de gente bárbara, que ahora son más que caras, son historias. En 600 palabras supieron mostrarme mundos, de esos que imagino cuando me cuelgo a pensar en el ómnibus qué historias tendrá para contar el que se sentó al lado. Dos días hermosos, la verdad, con un cierre fantástico de charla compartida. Los vi tan receptivos, tan preocupados porque estuviéramos bien y le sacáramos provecho al taller; sobreponiéndose a la gripe y al malestar, que me emocioné. Son crá. Gracias infinitas.
 ana gonzalez
25/09/2014 a las 23:38
Cuando se podrán leer todas las anécdotas¿ (perdón si lo dice en otro comentario ya)
25/09/2014 a las 15:48
Hace un tiempo viví una experiencia de mierda en La Plata. No importa cuál, pero la pasé como la mierda. Hará 3 años. Pasaron los días y Casciari propuso la Road Movie. Dudé en anotarme, mi mujer me dijo: "Hacelo, no seas boludo", mientras dudaba si gastar o no 100 dólares. Era inversión, me dije y le di click.
Al momento de comprar faltaba mucho para el día del taller. Y llegó. Y otra vez debía enfrentarme a La Plata, con lo que eso significaba para mi. Y me importó una mierda. Fui, vine, fui, vine y me traje una pila de consejos anotados, enmendados, memorizados.
Yo creo que no hay experiencia creativa que no valga la pena. A mi me pasó que caí con una historia que, al contarla, es híper efectiva, pero me cuesta bajarla a texto. Tenía otras que van sobre rieles en texto y verbalmente, pero esta es la que más me costaba por tanto giro dramático; por tantos argumentos que ponen en duda el verosímil. Y quise ir por ahí.
Agradezco a Casciari y al Chiri, y a los 29 que compartieron el taller conmigo y con quienes está surgiendo algo nuevo. Porque, parece, ese pudo haber sido un punto de partida de algo copado.
Salu'
Nacho - El del último viaje a Ámsterdam.
25/09/2014 a las 14:05
La road movie fue para mi como que me presentaran una mina linda. Claro que me llegó el Viernes siguiente y tenia que llamarla (o escribirle) y hacerme el interesante. En ese trance andaba en un bar del pueblito donde vivo, con un block de hojas cuadriculadas en el que había marcado en rojo el cuadradito del medio “aca aca justo al medio diría Casciari tiene que pasar algo “ y yo le di con un marcador rojo antes de empezar a escribir.Aquella tarde vomité tres anécdotas que se ve que tenía atragantadas fue liberador. Resultaron como salieron, vomitivas. Perdido con la cagada ya hecha, pensaba en la teoría conspirativa del Road Movie. En una noche de faso y wisky Chiri sugirió: aca hay dos Hernan, o crecemos de a poquito como lo hemos hecho hasta ahora, o bajamos el piso.. Que? Claro es como poner una Grido al lado de la Freddo para que se note cual es el verdadero dulce de leche! , la vieja teoría del techo y del piso. La idea es impulsar a la gente que escriba y saturar la web en castellano de historias pedorras para que las nuestras parezcan mas buenas”. Muy bueeeena dijo Hernan y empezaron a pergeniar esta macabra idea. Ya mas faseados y mas chupados tiraban títulos para el posible libro como –Y las nuestras están mejores- o –anecdotas pedorras de latino america-.
El mozo me toco el hombro , está bien? Si si desperté del viaje mental , me encontré con mis anécdotas espantosas que cumplen bastante con la teoría conspirativa. En la RM de Córdoba hubo varias que se le escaparon a la mente perversa del Chiri y están muy muy buenas. Ahora estoy subiendo las mias y estoy seguro que van a decir, Casciari hace algo asi pero es inteligente , mas gracioso y escribe bien. Chiri , en lo que a mi respecta objetivo cumplido. Espero ansioso la proxima RM a la que me sometere a pesar de la mente perversa de un editor ambicioso. Abrazos
25/09/2014 a las 11:33
Vivo en Nueva Zelanda y desde el día que me enteré que esta idea increíble iba a pasar cerca de mi casa (y yo viviendo en la loma del orto a la izquierda) me sentí como se sintió El Gran Casciari como cuando Racing salió campeón (yo también soy de Racing) y él lo veía en un bar de mierda en Barcelona. Ahora veo lo que pasó y casi me pongo a llorar en plena lectura, mezcla de envidia (de la de verdad, porque "la sana" no existe, no jodamos) y alegría (aunque un poco más de envidia que alegría).
24/09/2014 a las 22:29
una boludez más...
hablando con Chiri, autosugirió una jornada de una semana (para la proxima road) en cada lugar para poder laburar tranquilos y dar un tiempo para distender y hablar al pedo y recorrer los lugares visitados.
Coincidimos que dos/tres dias son muy poco y se van volando.
estría bueno.
ahhh para la próxima:
ibuprofeno es analgesico
para la fiebre : paracetamol.
ayudalo con amoxidal duo.
nada de té o boludeces naturistas, sólo fármacos.
  mafaldita
25/09/2014 a las 04:25
yo le pase Tafirol...en sobrecitos.... para mezclar con H2O caliente....
25/09/2014 a las 04:43
ese es bueno....pero tiene que ser el que tiene la foto de la escultura de Marta Minujín...el otro no hace nada.
24/09/2014 a las 22:19
La Road Movie Rosario tuvo mucha espectativa previa. Se armó un grupo, trajimos de las pestañas a un monton de gente que dudaba en participar, hablamos de "como se van 100 dolares en boludeces" y por qué no hacer algo copado, escribimos contra reloj algo limitado a 600 palabras que parezca genuino y atractivo y hasta con pretenciones de estar bien redactado y con ganas de dejar a los demás con la boca abierta. Nada más alejado de eso pasó. Se armó una noche, cuando se abrió la inscripción, que en el grupo del facebook iban subiendo un "¡Estoy adentro!" o "No me toma la tarjeta" y solidarizarnos y ayudar al que tenía dramas de pago o alentando al que se quedó afuera a la mañana siguiente. Fue muy loco encontrarnos de cuerpo presente los que hacía un mes nos veníamos carteando. Escuchar los textos que por ahí nos parecían tibios en la voz de Hernán te dejaban un gusto a haberlo logrado, ¡de la puta madre! Tambien fueron muy grossos los dos o tres consejos que por anecdota nos aclararon la cabeza. Que facil parece cuando Chiri o Hernán dicen que cosas pueden funcionar mejor o cuales cosas parecen desinflar la trama.
Por suerte, lo simple y lo grande de estos dos amigos es algo que con 100 dolares vale la pena disfrutar. Valió la pena.
Para los que vienen:
DIS -FRU -TEN
roben, pidan, afanen donen un riñon, pero no se lo pierdan.
son dos días inolvidables.
Gracias a cada uno de los 31...(parezco uno de los mineros de chile)
espero reencuentro.
 Daniel V
24/09/2014 a las 20:38
Vieron esas cosas que uno no sabe bien por qué las hizo, como que de pronto
flash y estás allí, a 556 kilómetros de tu casa, una experiencia unplugged, así, como desconectada. Un grupo de gente que nada que ver una con otra hablando de cosas in-
conexas, admirando a un gordito argentino que lee cosas en un balcón, que
parece algo como un hacker del sistema y te cobra en Euros con tarjeta.
Y así llegamos a esto, mezcla rara de curso de marketing, con lengua básica
y literatura. Con atisbos de ingreso a Master chef.
Ya que uno llevaba un plato que había cocinado en la casa y el mismo era
criticado y luego mejorado por estos chef internacionales, bastantes blandos
y poco exigentes por ahora, como para no desmotivar a la tropa.
La idea básica es la misma que la de las grandes farmacéuticas, cuando se van a
estudiar a los indígenas para ver si inventan algún medicamento nuevo.
Me hubiera gustado que no se fuerce a reconocer la autoría de cada historia con nombre y apellido. La mía, a mi, me da vergüenza. Lo que pasa es que el taller esta diseñado para provocar una pérdida temporal de vergüenza, algo de lo que no fuimos advertidos.
Agradezco profundamente a todos por haberme tachado y dejado solo en Cordoba, ya que esto me llevó a terminar tomando y comiendo gratis, codeándome con la crem de la crem de Córdoba en la inauguración de “Azúcar Pimienta y Sal” de Av. San Juan al 354. Impresionante lo que se come en éste lugar, es excelente ideal para ir bien acompañado. Cuando vayan, háganle decir a unos de los dueños, que van de parte del gordito degustador de cerveza, que en la inauguración lo miró fijo y le dijo “te va a ir bien”. Les va hacer un descuento muy especial por pago en efectivo.
24/09/2014 a las 20:09
Hace dos años una madrugada empece a escribir motivado por una escena que se dio en la fiesta de reencuentro de compañeros de primaria . Tengo 39 años arme un blog que casi nadie lee.No contento con ese fracaso gracias a Facebook me uní a dos compañeras de primaria (25 años sin vernos) totalmente tronadas como yo y les propuse escribir sobre la noche del reencuentro ,lo que era una blog novela se a convertido en algo caótico que aparenta ser un libro....al ninguno de lo tres ser escritores pensé en la road movie como una gran ayuda...pero la tarjeta en un pago fue un escollo insalvable...al leer "La historia de las 120 historias " siento una envidia tremenda ....felicitaciones !!!!
 C F
24/09/2014 a las 13:32
Em Córdoba só foram 5 senhoras...
24/09/2014 a las 07:35
Hermosas y bellas experiencias, ¡Que envidia chingao!
24/09/2014 a las 06:35
Increíble la buena onda que se vivió en Rosario y super justificada mi locura de escaparme dos días para allá. Hermosa gente con geniales historias: de las ocho horas no hubo ni un minuto sin una risa, a menos que fuera para angustiarse o lagrimear con alguna historia más sensibilera.
Infinitas gracias a Chiri y Hernán que leyeron una y mi veces nuestras anécdotas y pusieron lo mejor para comentar y trabajar sobre cada una. Cuando vengan para Buenos Aires me daré una vueltita como infiltrada. Y a los rosarinos ya los voy a ir a visitar un finde, haganme lugar.

La de la fiesta del pulga.
24/09/2014 a las 20:04
Te esperamos, aunque sea infiltrada.
24/09/2014 a las 05:47
Erratas:

" y otras veces finge" (dice y A otras)

"y después lo acribillaN con dudas" (dice acribilla)

"La de una anécdota dentro de otra" (dice anecdota, sin tilde)

"Atentos porque en EL transcurso" (dice porque en transcurso)
24/09/2014 a las 17:46
Todas, pero absolutamente todas, corregidas. Gracias por cuatro!
24/09/2014 a las 04:54
Si bien ya di mi primera impresión "fresca" a pedido de Tilinga en http://editorialorsai.com/blog/post/recital#com261543, agrego:

* Los que disfruten de escribir y de este blog en particular, metan un esfuerzo, mangueen a alguien, endéudense. Lo que sea, pero vayan.

* No tiren cualquier cosa y la fuercen a entrar en el máximo de palabras así nomás. Piensen en algo que acostumbran contar o que les obligan a contar en su entorno y van a ver cómo se lo mejoran los treinta y dos que les toquen en su taller.

* No tiene por qué ser anécdota propia. Ni siquiera tiene que ser cierta. La idea es contar una historia como la contarías en un asado de amigos.

* No importa si van con bajas expectativas o las más altas. Es una experiencia enriquecedora siempre, porque una vez más se comprueba que los grupos humanos con afinidad encuentran mejores caminos/soluciones que cualquier individualidad aislada.

* Lleven su propio mate

* Prepárense para salir en la foto

* Compartan al terminar

Salud
24/09/2014 a las 17:51
Son consejos excelente, Santiago. Suscribo.
24/09/2014 a las 18:49
Suscribo a lo que dice el uruguayo. Vayan dispuestos a aprender, a repensar una idea, a saber cambiar el enfoque de un mismo suceso. A aprender a mentir. O, mejor dicho, a mentir mejor. Déjense llevar, y sobre todo, vuelvan a recuperar las ganas de escribir.
25/09/2014 a las 23:31
Estos eran los comentarios que esperaba leer, Santiago. Y no entendia porque nadie decia casi nada.
Ahora creo que entendi. El dueño de casa todavia no habia llamado a tomar la leche. Y no es de buenos visitantes ponerse a tomar la leche en su casa, mientras él termina los espaguetti con tuco.
Ahora sí, se pasan la lata de neskuic, la leche y comparten las galletitas.
Ahora si estan habilitados.
26/09/2014 a las 01:36
no se si se trata de educación y esperar el permiso Tilinga.
vos viste como se generó en el grupo de rosario un ida y vuelta interno, un intercambio entre los autores aportando datos que cada uno fue encontrando, la presentacion en sociedad de la anecdota del paralítico y su notebook en la feria del libro en sta fe, el proyecto de un encuentro, etc.
es como que había que ordenarse un poco y cuando vemos lo que pasó en las otras tres road movies pudimos animar a los que se vienen desde nuestra vivencia.
Ahora que leo la boludez que puse, creo que sí, tenés razón, esperamos a que abran la puerta para ir a jugar...
Tilinga, el neskquik no viene más en lata. Viene ahora en una piramide de cartón llamado Vascolet!
sos una capa!!!
un abrazo grandote desde san nicolas, a 500km de cordoba!
26/09/2014 a las 09:04
Tambien tenés razon Toti. El grupo de ustedes (me sale "vuestro) y tengo que hacer esfuerzo para no castizarme los pronombres) enseguida burbujeaban animados y felices.
Siguiendo con la metafora de las casas y los invitados, me parece que ustedes alquilaron entre todos la casita de al lado y ahí siguieron la joda.
Otra cosa: en serio no hay nesquik?? Aca todavía hay y lo tomo yo sola. Mis hijas prefieren uno que se llama Colacao que es como el Toddy, una mierda que no se disuelve y que tenes que batir previamente con un chorrito de leche para que no sea leche con grumos de polvo marron. Una porquería.
26/09/2014 a las 13:27
Hay nesquik, pero en bolsita de plástico...no es lo mismo que antes.
Supo salir una diversidad de marcas (Alercao, superpibe, zucoa, carrefour, dia...) pero el unico que se le acerca en rico es el chocolino, fabricado por La virginia (los de me tomo 5 minutos....)
una historia aparte es el cacao quilla, santafesino, es cmo un talco marron, es rico pero insoluble...
hay que hacer el barro marron y agregar de a poco leche...un proceso de alquimia con resultados horribles.
El vascolet lo tomaba thomas alva edison mientras inventaba la electricidad.
24/09/2014 a las 04:46
Con un gracias me quedo corto. Y más si va para 31 acompañantes y hasta 88 desconocidos y anécdotas que me hubiese gustado presenciar.

Una idea tan simple como de la puta madre, indescriptible experiencia. De esos días en donde las palabras y emociones viajan con ustedes. Sigo buscando sinónimos boludos de gracias y creo que lo mejor se sintetiza en varios brindis y abrazos.
Felicitaciones por el viaje.
Buenos kilómetros
 Daniel V
24/09/2014 a las 17:43
Carlitos, Realmente un flash de la vida haberte encontrado en el taller Un abrazo cósmico para vos y para tu tía Marta.
 Noelia Calderón
24/09/2014 a las 04:27
Volvé a Rosario gordo! Un montón de nosotros nos quedamos con las ganas de hacer el taller!
 Nieves Battistoni
24/09/2014 a las 03:59
Vuelvan, vuelvan, vuelvaaaaaaaaaaan!!!! Prometemos medirles la fiebre, hacerles paños fríos y conseguirles el mejor ibuprofeno de Rosario!
Esta anécdota sobre el taller de anécdotas no puede estar tan buena. Por mi parte, aprendí más con ustedes que en 10 años de facultad! Y es cierto, para el final, ya todos éramos amigos, así que los esperamos de vuelta para un "Barbecue" Road Movie! ;)
24/09/2014 a las 00:40
Aunque extremadamente tímido en el taller, lo disfruté con mucha pasión. Escucharte leer mi historia en vivo me hizo pensar que sonaba en Vorterix :) Ha sido una experiencia única la Road Movie de La Plata. ¡Genios!

¿Otro salvadoreño habrá asistido? Decime que soy el único, por favor!!!
24/09/2014 a las 02:12
Fuiste el único salvadoreño, y a mucho honor!
24/09/2014 a las 00:33
Que raro Jose Palazzo metido en alguna movida copada en Córdoba.
24/09/2014 a las 02:18
Con nosotros se portó con una generosidad alucinante.
 babyzucker
24/09/2014 a las 00:11
Vení a México por favor.
 Danny Puente Proaño
24/09/2014 a las 00:08
Gordo y Chiri, en Quito les esperamos con una clase muy sui géneris de porro y mucha alegría!
PD: No se preocupen de morir por la gripe o por su estado de salud acá en Ecuador... Soy médico y les hago el aguante para que continúen su road movie.
Un fuerte abrazo.
26/09/2014 a las 19:35
Qué bueno estaría que caigan por Quito Danny.
Ahí voy de cabeza.
De paso aprovecho para invitarte a visitar mi blog: www.semecanta.com

Abrazo.
23/09/2014 a las 23:38
Una experiencia inolvidable. Fue tan bueno que me interesa mucho más leer las anécdotas mejoradas (cuando queden del todo mejoradas) de otros que la mía, y al principio el taller estaba solo pendiente de qué me podrían decir a mí. Fueron tan buenas las conversaciones de cada una que ni me importaba si leían la mía o no. Les destaco a ambos el esfuerzo de haberse bancado todo el taller con gripe y que casi no se notara. Incluso Hernán metía voces muy graciosas cuando había que hacer personajes. Ojalá se repita. Fue espectacular haber podido charlar tanto de la revista, como de ciertos cuentos que me identifican, como de temas que nada tienen que ver con la literatura con dos tipos que crearon mi revista favorita, la que no me canso de recomendar entre mis amigos, y que me muestran que aún queda gente que piensa en el arte como tal. Ojalá se repita. Sigan adelante, bo
23/09/2014 a las 22:23
Qué bello palpitar!! Qué buena gente, che!! Besos a todos!!
 jose maria -txema- gonzalez learra
23/09/2014 a las 22:19
Quizás otra (¡buaj, qué asco!) maldita dictadura, por allá, sumada a algún inimaginable brote de, por ejemplo, Podemos, por acá (Spagna), den media vuelta a esta hedionda tortilla globalizada = casi sin huevos, y posibiliten así que...
Cuando la fiebre seca (sin sudor ni vino rioja) me ataca, por oscuros meandros la vieja serpiente de mis envidiosas envidias trata de transoceanizar hacia aquí, pronto, o mejor cuanto antes, alguna mayor probabilidad de conseguir minúsculas posibilidades de llegar a intentar participar personalmente en algún contubernio literario de esos, en revolucionario formato de taller pintarrajeado con relatos enajenados, eso los propios, y tal vez de apropiados los ajenos...
A falta de semejante experiencia presencial, utópica?, buenas son las tortas de la virtualidad a través de la enorme malla virtual.
No sería ni parecido, eso es seguro. Pero cuando menos, los multiculturales virus de la gripe perderían todas sus opciones de contaminarnos, mientras nos vamos desasnando en la noble artesanía de mejorar nuestrar historias, al menos, las algo mejorables. Las otras, ni tocarlas.
¿Se nota que sugiero y pido la posibilidad de participar en algún taller virtual?
Vale. Eso era todo.
Ahora vuelvo al nicho, con todos mis huesos.
 Jhordan PLG
23/09/2014 a las 21:37
Ya está, el último que apague la luz..."Ocurre, en ese final de fiesta, un encuentro verdadero entre la historia, su autor y los lectores. Una frontera en donde la literatura se convierte en algo real, cercano, que le puede pasar a todo el mundo."
 Federico Báncora
23/09/2014 a las 21:26
Las van a publicar? Necesito leer la de la chica y el chicle...
23/09/2014 a las 23:48
Es mas rapido comprar un chicle y conseguir una chica que te lo mastique.
24/09/2014 a las 17:35
en rosario por 400 mangos una mina en calle laprida al 1400 te la cumple!
(me contaron)
 Gabriel Rotman
23/09/2014 a las 21:19
Chiri, Hernan, realmente una excelente experiencia grupal, Un proyecto que seguramente nacio en una sobremesa de asado y se cristalizo en este "viaje" que vos denominas de viejos chotos y que para mi fue de jovenes recicladores. Abrazos y ya estoy empujando amigos para que esten atentos a los nuevos Talleres
23/09/2014 a las 20:44
Increíble experiencia. Grandes historias y narradores, con los que tuve el honor de compartir.
 Victor Zambenetti
23/09/2014 a las 20:39
Ahora no les digo nada...

Porque en realidad las GRACIAS que les vamos a querer dar (Tanto mi mujer Julia, como yo) al Chiri y a Hernán, son esas GRACIAS que van con efecto mariposa y que se acompañan con un abrazo de puta madre!!!... Pero no ahora!...

Imaginémonos que ya pasaron 30 o 40 años... Y mi nieto, con tres años, pone el dedo en el porta retrato de la foto que estará sobre la mesita del comedor, y me señale a mí en la misma y diga... "éte abuelo"... y agrega "éta abuela" mientras ríe y se le cae el chupete... Ahí mismo me voy a mandar un viaje mental en menos de un segundo y volveré a vernos en el Bar Fénix con 30 o 40 años menos... Y me miraré... Y los miraré... Y volveré a escucharlos a todos...

Me dará piel de gallina... Y entonces ahí mismo me daré cuenta (Recién ahí mismo. No ahora que escribo esto) que esos dos días fueron un momento bisagra en nuestras vidas... Porque justo justo a partir de la Road Movie de Montevideo... Vino todo lo que siguió después...
 Emiliano Montagna
24/09/2014 a las 03:13
ta_queteparió Vitorio!!!! mire donde lo vengo a encontrar Contador...
Como dice q le va? Al parecer del otro lado del charco, viviendo lindas experiencias, leyendo a la gente q vale la pena leer y haciendo lo propio.

Reciba un calido abrazo a la distancia y la promesa de alguna cerveza en el Ripper, ya hace mas de tres años desde la última...

Su amigo Tacha
 Victor Zambenetti
24/09/2014 a las 19:04
Nuuuhhhhhhhh... TACHAMELADOBLEEEE!!!... Que hacé queriduuu!!!... Pero mirá donde nos encontramos de nuevo!!!...

Cuchame... No dejes de avisar cuando andes de regreso por acá ehhh!!!... Todavía recuerdo la última curda... Creo que no te conté como terminó ese día jaja!!!... A tu regreso haceme acordar que te cuente!!!... Te vuá cagar de risa!...

Otro abrazo grande pa vó!!!... Y espero cumpla su promesa!...

ah!... Y un JÚA PA USTÉ!!!

Vittorio

Pd: Si tenés la oportunidad de participar en alguna Road Movie... Mandate de una!!!...
23/09/2014 a las 20:35
Qué lindo todo. Y qué ganas de haber podido estar. Alguna vez será. :(

Hernán, para corregir: "perderme en una barrio oscuro", debería decir "UN barrio..."
23/09/2014 a las 22:24
Gracias, corregido!
 Chichita
23/09/2014 a las 20:21
Me encanto como lo contaste. Deberias hacerlo todos los meses...seria una forma de ejercitar no solo la cabeza sino también tu cuerpo que te pide a gritos que le des bola....
24/09/2014 a las 17:36
apa!
 Manuel Arce
24/09/2014 a las 18:17
Jajajaja muy bueno Chichita, podría comenzar a escribir Usted un blog contando historias de Hernan, pero desde su punto de vista. Seguramente las mismas historias que cuenta Hernan, son bastantes distintas en su versión...
23/09/2014 a las 20:16
...La de la vrcina Chela...
vrcina = vecina?
23/09/2014 a las 22:24
Corregido, gracias!
 Mr. Bumby
23/09/2014 a las 20:09
¿Que decirte? ¿Que decirles?
Me sumo a las palabras del Fer (La Flaca).
"Es como si hubiera conocido a una mina linda, muy linda y piola el sábado, y te levantas el domingo con ganas de llamarla... de que no se corte la noche... que siga la historia. Claro, Chiri y Hernán no son minas ni están tan buenos".
Gracias por las charlas, gracias por el tiempo.
Uds. realmente se merecían que lave el auto para recibirlos !!
Abrazo grande
23/09/2014 a las 20:09
Que envidia me dan. Si se deciden a hacerlos por Europa, me apunto de cabeza.ç

Por cierto, me parece que en el de Montevideo hay un a errata en uno de los titulos: Carla Rapetti Rivas «La de la vrcina Chela» , supongo que será vecina.
23/09/2014 a las 22:25
Sí, corregido está.
23/09/2014 a las 20:08
Creería que acá falta una "a" :
«la de la visita (a) los suegros alemanes», por ejemplo)

Creería, también, que falta una "y":
"Antes de que cada uno se vuelva a su casa, nos apretujamos un poco (y) nos hacemos una foto final."
Y no sé que más creer
23/09/2014 a las 22:26
Todas las erratas corregidas!
 Mariano Cognigni
23/09/2014 a las 20:07
Hernán y Chiri se creen que los que participamos en su taller de “Anécdotas Mejoradas” somos boludos, se creen que no nos dimos cuenta que el curso podría haber tenido otro precio y otra onda. Estos tipos se piensan que nosotros no sabemos sumar dos más dos, que no tenemos idea de la vida, pero no es así. Tenemos cara de idiotas, pero no somos ningunos vivos. A lo mejor ellos supongan que no vimos que la noche anterior llenaron el patio central del cabido, una multitud de personas apiñadas para escuchar a un gordo que lee nervioso doce historias. Cualquiera que piense un poco se dará cuenta enseguida que podrían haber dado un par de charlas cobrando entrada y hubieran recaudado mucho más que en el taller literario. Y no hubiesen tenido que leer ni arreglar nuestros hediondos textos, ni escuchar nuestras molestas preguntas, ni posar sonrientes en nuestras selfies. Estos tipos se piensan que somos boludos, que no nos damos cuenta que podrían vender Orsai en los kioscos y librerías de muchos países, ponerle publicidad, transar con las grandes editoriales y juntar la guita con pala ancha, qué digo, con pala mecánica.
Hernán y Chiri se creen que somos boludos, pero nosotros nos damos cuenta que ellos son militantes, no sabemos si militantes de la cultura, de la buena onda, de un nuevo modo de relación social, de una nueva escala de valores entre las personas. No sabemos de qué carajo, pero son militantes. Y no lo sabemos porque, en el fondo, si somos medio boludos.
Un abrazo muchachos y muchas gracias, fue un gusto haberlos conocido personalmente y compartir esta road movie.
 Chichita
23/09/2014 a las 21:51
que buen comentario!! yo creo que ellos actúan así porque en el fondo aun son chicos idealistas , no que creen en utopías ....ellos las realizan... y eso esta muy bueno...
23/09/2014 a las 23:43
Qué lindo lindo Mac.
Y asi, encontandote aca estoy un poco allá.
Gracias por comentar.
Besos a la tropa
 Daniel V
24/09/2014 a las 17:49
Les cuento a todos, resulta que este señor es un famoso que se infiltro en taller, sí un re FA-MO-SO, famoso no se bien de qué algo una tal Ortencia o Pamela.
Un honor señor haber compartido este taller con usted.
 Mariano Cognigni
24/09/2014 a las 19:38
jajaja, Daniel, sin la hache suena muy feo, jaja
 yosola
23/09/2014 a las 20:04
Ojala lleguen a México
23/09/2014 a las 20:03
Top 25!
Claro, porque PRI imposible.
  mafaldita
23/09/2014 a las 19:55
LOS QUIERO!! (desde la calndestinidad en Aruba...)
23/09/2014 a las 20:06
Mafaldita!!!!!! Qué viajecito que te mandaste por el taller.....
  mafaldita
23/09/2014 a las 23:39
clandestinidad, ojcors! Anhedonia!!!! Todo por la cultura!!!!
23/09/2014 a las 19:50
Gracias a Chiri y Hernán. Tenía cierto temor a que la admiración se me fuera al carajo al conocerlos personalmente (por esa distancia entre lo que uno construye en su cabeza, y lo que percibe en un encuentro real), pero ahora el taller me acercó aún más.
La primer foto en la que me vinculo a Orsai, está en la contratapa de la Orsai Nº2. Ahora, en este post, sumo 5 más a mi colección.
Una última aclaración: si nos chuparon juventud, nosotros nos quedamos con algo de su experiencia. Gracias por compartirla.

Maribel.
 federico aicardi
23/09/2014 a las 19:49
En Rosario tuvimos la suerte de tenerlos en la radio. Si a alguien le interesa escuchar la nota, se las dejo:
http://www.ivoox.com/hernan-casciari-christian-basilis-estudio-audios-mp3_rf_3455241_1.html
23/09/2014 a las 19:48
Sobra un "con"
..ero incluso en las malas se comportó con con hidalguía ..
23/09/2014 a las 19:52
a usté le falta una "p":

..ero incluso

y así a todos nos debe faltar algo, no?
Qué se le va hacer!
Saludos!
23/09/2014 a las 20:18
Si solo me faltara un p.
23/09/2014 a las 22:27
Corregido!
23/09/2014 a las 19:47
5° párrafo: "con con"

(pero incluso en las malas se comportó con con hidalguía)
 David Kotlirevsky
23/09/2014 a las 21:20
Baby ! groso que lo sigas a este genio ! Abrazo
23/09/2014 a las 22:28
Eliminado un "con"!
 Agustin Ratto
23/09/2014 a las 19:46
Impecable el Taller! Me divertí, aprendí un montón y conocí gente muy buena!!! Dan ganas de anotarse en otra ciudad.

Mil gracias por todo!!
  mafaldita
23/09/2014 a las 23:55
siii, estoy agazapada para ver si van a Colombia o Costa Rica!!!!
 José Manuel Gonzalez Rearte
23/09/2014 a las 19:42
Coincido con la apreciación sobre el Chiri, mientras este se tomaba unas cervezas con nosotros, el Gordo le pedía que se fueran para ir a ver no sé que peli al cine.
¡Muchas gracias por la buena onda hermanos cósmicos!
23/09/2014 a las 22:28
Era "Relatos salvajes".
23/09/2014 a las 19:40
Vamoooo!!! que la gripe no los para... Excelente experiencia. Son dos grossos
 VikkyColetto
23/09/2014 a las 19:37
ME MUERO DE ENVIDIA. Los odio a todos los que pudieron estar.
Igual, los quiero, y no veo la hora de poder leer todas las historias, los títulos son inquietantes!
23/09/2014 a las 19:36
Muy Bueno!
23/09/2014 a las 19:48
"se comportó CON CON hidalguía."
23/09/2014 a las 22:29
Corregido, gracias!
23/09/2014 a las 19:35
Okey, algunos de los titulos han despertado una alta intriga en mi ser...
 Lucas Tegui
23/09/2014 a las 19:34
Muy bueno loco! Yo quiero un lugar. Una pregunta: ¿la anécdota tiene que ser verídica?
23/09/2014 a las 22:29
Tiene que se creíble.
23/09/2014 a las 19:33
La verdad es que el resumen de lo vivido fue excelente. No hay mucho que acotar, salvo que del otro lado también se vivió como una fiesta. Fue el mejor regalo de cumpleaños que me pude hacer, pese al peligro inminente de los gérmenes que bailaban invitados también a la fiesta del taller :) Hernán y el Chiri unos grandes los dos. La experiencia toda, sin desperdicio. Recomiendo a los que puedan hacerlo en las próximas ciudades que no lo duden y se manden. Y espero de corazón que, pese a las dificultades para viajar que los años regalan, los tengamos en algún momento de nuevo por Montevideo (el Chiri sé que va a estar más cerca) para seguir contándonos secretos y mentiras. Gracias!
23/09/2014 a las 19:32
Estuvo muy bueno! Gracias de nuevo.-
 Florencia Accqua
23/09/2014 a las 19:30
Muy linda experiencia en La Plata. Aprendi mucho y me diverti mas! Son unos genios!
23/09/2014 a las 19:28
En Colombia les esperamos.
  mafaldita
23/09/2014 a las 23:56
Siiiii!! Y me anoto otra vez!!!!!!!!
 federico aicardi
23/09/2014 a las 19:28
Gracias por dejarme hacer las pases con el pasado. Hoy ya ni los payasos ni los ratones me hacen hervir la sangre. Muy linda experiencia!
23/09/2014 a las 19:24
La digresión completa en http://www.juanjoconti.com.ar/2014/09/08/taller-de-anecdotas-mejoradas-de-orsai-en-rosario/
 Mr. Bumby
23/09/2014 a las 21:15
Gracias !
23/09/2014 a las 19:22
Estuvo genial!!! Gracias otra vez desde La Plata.
23/09/2014 a las 19:31
Durante dos días escuchamos historias, pudimos conocer a los que las escribieron, nos reímos con y del Chiri, y de paso nos llevamos consejos para escribir y una foto.
En mi caso, hace mucho que no escribía nada y me dieron ganas de volver a contar cosas.
Ya armamos un grupo en FB y la idea es seguir compartiendo anécdotas.
En resumen, una experiencia sumamente recomendable.
23/09/2014 a las 19:18
Por no estar logeado!
23/09/2014 a las 19:53
o por sacarse la corbata
23/09/2014 a las 19:17
Al parecer salio muy bien... con gripe galopante y todo.
 Lucho
23/09/2014 a las 19:16
Pri