Orsai blog post

Vida privada
martes 20 de febrero, 2007

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martes 20 de febrero, 2007

Encuentro con un caradeforme

       

No es bueno escribir enojado. Lo mejor es ducharse con agua tibia o pegarle patadas a un almohadón; sólo entonces, escribir. El problema es que acabo de hacer todo eso y sigo enojado. ¡Mierda! Ahora son las cuatro de la mañana del lunes. Hace unas horas, cuando todavía era domingo, tuve la mala suerte de encontrarme, en plena Barcelona, con un caradeforme. No es la primera vez que veo uno, pero sí la primera que no logro esconderme a tiempo. ¡Mierda, mierda! Estoy caliente como una pipa. (Ustedes perdonen.)

Debería existir una ley que impida a las personas reencontrarse después de excesivos años. Yo ahora tengo treinta y seis: hay mucha gente que dejé de ver a los doce, cuando terminé el primario; y a otros tantos los perdí de vista a los diecisiete, cuando acabé el colegio. Los rostros de todos permanecen en mi memoria como eran: impúberes y castos. Entonces pasa el tiempo y ocurre la desgracia de que, un domingo cualquiera, vas tranquilo por la calle y te encontrás con un niño de hace veinte años.

Ya es hora de decirlo claro. ¡Las caras adultas de las personas que dejamos de ver en la infancia no crecen con normalidad, por el amor de dios! Son rostros que se agigantaron de un modo perverso, que se deformaron, que se expandieron hasta el infinito. Todos los compañeros de la infancia que vemos de sopetón en la madurez, ¡todos!, se parecen al hombre elefante. Son monstruos peligrosos que regresan malheridos desde el patio del recreo; son señores con botulismo.

Los caradeforme me asustan muchísimo, pero no es el problema facial lo que me indigna. No señor. La cara no es lo peor de un caradeforme. Lo peor es cuando te reconocen y se acercan, cuando se empecinan en palmearte la espalda. ¡Mierda! Lo peor es cuando mendigan conversación. ¿De qué puedo hablar con esta gente? ¿Qué debo decir después de tantos años, cómo esperan ellos que actúe?

Prefiero lo paulatino y reconocible, la seguridad que da el amigo viejo, la tenacidad de su rutina. Quiero la amistad silenciosa del que va creciendo a mi lado, no el abrazo de un tipo que ya creció del todo y sin mí. Ver a un niño convertido en un hombre es aterrador, es miserable y debiera ser ilegal. ¿Por qué razón una persona decente puede querer ver a otra después de muchos años? ¿Qué los une?

Es verdad, es verdad... Que fuimos camaradas en un tiempo lejano y la mar en coche. Que nos sentamos doce años consecutivos bajo el mismo techo por las mañanas, que compartimos el patio, los sánguches y los maestros, que aprendimos juntos a leer y escribir, sí; todo es cierto. ¿Pero qué tienen que ver aquellos niños con este abrazo automático?

Si nuestras almas hubieran sido compatibles, caradeforme, después del tiempo escolar habríamos mantenido el contacto. ¿A qué viene ahora tu felicidad espontánea? ¿Por qué abrís grandes los brazos? ¿Quién te dio permiso para decirme gordo querido? ¿No te das cuenta que tu cara infantil, la que yo tenía archivada, es ahora flexible como un pedazo de plástico derretido y me aterra?

Los caradeformes sensatos (me he topado con varios) fingen que no te han visto y siguen su camino. Ésas son personas amables, ex amigos fieles que no quieren para sí —ni para nadie— la humillación de un encuentro no deseado. ¡Brindo por ellos! Los caradeformes que huyen son seres nobles, educados y sabios, que después comentan con la esposa:

—Esta tarde me lo crucé al Gordo Casciari, un amigo de la escuela.

—¿Y qué tal?

—Nos hicimos los boludos.

¡Sí señor: ahí está la gente que vale la pena, ésos son los hombres que están salvando a la humanidad! Y lo digo en serio, sin exageración. No existe idiota más grande, en estos tiempos de demandas y de pleitos, que el que no sabe hacerse el idiota y seguir caminando. Hay demasiada gente en el mundo que no puede callarse, que no practica el sano ejercicio de confundirse en la multitud y dejar al prójimo en paz.

Sin ir más lejos, el caradeforme de anoche:

—¡Gordo viejo y peludo! —me dijo a los gritos— ¿Qué es de tu vida?

Ahora me da risa; estoy caliente pero me río. Me causa gracia la ingenuidad de preguntar sobre la vida de la gente. ¿Qué biografía puede improvisar alguien en dos minutos, sin estímulo ni placer? ¿Qué esperan que se les narre, qué están dispuestos a saber?

—Mirá, desde los 17 años, que dejamos de vernos, empecé a drogarme. Después hay un fragmento difuso y un día aparecí en España con mujer y una hija. Alguna gente dice que soy un blogger.

No. Imposible decir esto: airear la verdad en su mínima expresión me da vergüenza. Entonces hay que optar por la frase hecha, que es una hipocresía portátil muy fácil de usar:

—Bien, acá andamos: tirando. A vos se te ve bárbaro.

Esta opción es suicida, porque perdés el turno y el caradeforme toma la palabra y te cuenta cosas que preferirías no saber ni haber escuchado nunca. El caradeforme de anoche, después de contarme su vida, me hizo una lista de todos los caradeformes a los que sigue frecuentando:

—Carlitos Sastre se casó y tiene gemelos... Trabaja en el Corralón Municipal. Y Berta, ¿te acordás de Berta?, ahora es locutora de FM Mercedes. No se casó, pero tiene una nenita preciosa. Y al pobre Marullo le tuvieron que cortar una gamba, ¿sabías?

Hasta ese minuto Carlos Sastre, Berta Aulicino y Juan José Marullo eran —en mi recuerdo— tres rostros infantiles hermosos. Ahora los busco en mi memoria y uno conduce una camioneta, la otra dice marcas de productos por micrófono, y el tercero llora porque le falta una pierna y le duele. ¿Era necesaria esa información? ¿Qué hago yo ahora con esa yapa de espanto?

El caradeforme del que hablo, el que me abrazó y me contó su vida y otras vidas, el único culpable de estas líneas mal redactadas, se llama Agustín Eduardo Felli. Quiero escribir su nombre completo ya mismo, antes de que se me pase el incordio, porque sereno jamás lo haría.

Agustín Eduardo Felli, alias "el Corcho", mercedino de 36 años. Antes de verlo anoche yo recordaba algunas cosas sobre él. Su segundo nombre, por ejemplo (siempre recordamos el segundo nombre de las personas del colegio). También sabía el día de su nacimiento, en cuál evento se partió un diente, y en qué posición jugaba al fútbol en nuestro equipo. Estos datos, a través de los años, fueron suficientes para mí.

¡Rápido, rápido! Debo escribir esto antes de que se me pase el enojo. Agustín Eduardo Felli, sos un reverendo hijo de puta. Dejáme decirte ahora dos cosas que anoche no me animé. Primero: andáte a la renegrida concha de tu hermana. Segundo: no tenías derecho a mostrarme tu calvicie prematura, ni a decir en voz alta que engañás a tu mujer y con quién, ni a explicar lo dolorosa y lenta que fue la muerte de tu padre. ¡Mierda, mierda! Me gustaría volver atrás el tiempo y no tener esta información. Me hubiera gustado decirte:

—Mirá, Corcho, preferiría que te callaras la boca, que no me dijeras nada. Sigamos caminando cada cual por su lado y olvidémonos de esto. Va a ser mejor para los dos.

Y después salir corriendo.

Pero no le dije nada y ahora es tarde. Siempre acabo mordiéndome la lengua y escondiendo mi temperamento: en esta época, la gente se ofende fácil y sospecha que todo es personal. Yo no odio a Agustín Eduardo Felli, pero tampoco lo amo, ni lo quiero, ni lo estimo. Ni siquiera lo aprecio, que es el escalón más bajo del careteo. Los caradeformes parecen necesitados de afecto o de atención. Quieren hablar, quieren recuperar con trampa el tiempo perdido.

Ayer, Agustín Eduardo Felli estaba desesperado: detrás de su sonrisa había una horrible soledad de hijo único, una frustración existencial marca cañón. Tuvo que hacer malabarismos en su monólogo para poder decir, como al pasar, la marca alemana de su coche. Al hombre mediocre le gusta abrazar, y palmear, y decir gordito querido, y tener siempre la boca muy abierta; sobre todo cuando cree que ha triunfado.

Pero eso tampoco es lo peor. No fue sólo su frivolidad, ni su botulismo, lo que me tuvo echando fuego por la boca. (Parece mentira: voy acabando la diatriba y ya comienzo a serenarme.) Lo peor de toparnos con un caradeforme es que nos obliga a ver, en el reflejo de sus ojos, nuestra propia y acelerada deformidad. Por primera vez.

Yo también era un niño en tu memoria, Agustín. Yo también tenía la vida por delante y buscaba tu sonrisa, de una punta a la otra del salón de música. Yo recuerdo tu teléfono cuando tenía cuatro cifras, y la voz de tu papá, que estaba vivo y no agonizaba con dolor, del otro lado de la línea. ¿Por qué no haber dejado las cosas así, compañero? Ahora, que se me ha pasado la rabia del todo, lamento en lo más profundo de mi corazón que, desde anoche y para siempre, nos hayamos convertido en dos hombres repugnantes.

Hernán Casciari
martes 20 de febrero, 2007


Encuentro con un caradeforme

por Hernán Casciari

No es bueno escribir enojado. Lo mejor es ducharse con agua tibia o pegarle patadas a un almohadón; sólo entonces, escribir. El problema es que acabo de hacer todo eso y sigo enojado. ¡Mierda! Ahora son las cuatro de la mañana del lunes. Hace unas horas, cuando todavía era domingo, tuve la mala suerte de encontrarme, en plena Barcelona, con un caradeforme. No es la primera vez que veo uno, pero sí la primera que no logro esconderme a tiempo. ¡Mierda, mierda! Estoy caliente como una pipa. (Ustedes perdonen.)

Debería existir una ley que impida a las personas reencontrarse después de excesivos años. Yo ahora tengo treinta y seis: hay mucha gente que dejé de ver a los doce, cuando terminé el primario; y a otros tantos los perdí de vista a los diecisiete, cuando acabé el colegio. Los rostros de todos permanecen en mi memoria como eran: impúberes y castos. Entonces pasa el tiempo y ocurre la desgracia de que, un domingo cualquiera, vas tranquilo por la calle y te encontrás con un niño de hace veinte años.

Ya es hora de decirlo claro. ¡Las caras adultas de las personas que dejamos de ver en la infancia no crecen con normalidad, por el amor de dios! Son rostros que se agigantaron de un modo perverso, que se deformaron, que se expandieron hasta el infinito. Todos los compañeros de la infancia que vemos de sopetón en la madurez, ¡todos!, se parecen al hombre elefante. Son monstruos peligrosos que regresan malheridos desde el patio del recreo; son señores con botulismo.

Los caradeforme me asustan muchísimo, pero no es el problema facial lo que me indigna. No señor. La cara no es lo peor de un caradeforme. Lo peor es cuando te reconocen y se acercan, cuando se empecinan en palmearte la espalda. ¡Mierda! Lo peor es cuando mendigan conversación. ¿De qué puedo hablar con esta gente? ¿Qué debo decir después de tantos años, cómo esperan ellos que actúe?

Prefiero lo paulatino y reconocible, la seguridad que da el amigo viejo, la tenacidad de su rutina. Quiero la amistad silenciosa del que va creciendo a mi lado, no el abrazo de un tipo que ya creció del todo y sin mí. Ver a un niño convertido en un hombre es aterrador, es miserable y debiera ser ilegal. ¿Por qué razón una persona decente puede querer ver a otra después de muchos años? ¿Qué los une?

Es verdad, es verdad... Que fuimos camaradas en un tiempo lejano y la mar en coche. Que nos sentamos doce años consecutivos bajo el mismo techo por las mañanas, que compartimos el patio, los sánguches y los maestros, que aprendimos juntos a leer y escribir, sí; todo es cierto. ¿Pero qué tienen que ver aquellos niños con este abrazo automático?

Si nuestras almas hubieran sido compatibles, caradeforme, después del tiempo escolar habríamos mantenido el contacto. ¿A qué viene ahora tu felicidad espontánea? ¿Por qué abrís grandes los brazos? ¿Quién te dio permiso para decirme gordo querido? ¿No te das cuenta que tu cara infantil, la que yo tenía archivada, es ahora flexible como un pedazo de plástico derretido y me aterra?

Los caradeformes sensatos (me he topado con varios) fingen que no te han visto y siguen su camino. Ésas son personas amables, ex amigos fieles que no quieren para sí —ni para nadie— la humillación de un encuentro no deseado. ¡Brindo por ellos! Los caradeformes que huyen son seres nobles, educados y sabios, que después comentan con la esposa:

—Esta tarde me lo crucé al Gordo Casciari, un amigo de la escuela.

—¿Y qué tal?

—Nos hicimos los boludos.

¡Sí señor: ahí está la gente que vale la pena, ésos son los hombres que están salvando a la humanidad! Y lo digo en serio, sin exageración. No existe idiota más grande, en estos tiempos de demandas y de pleitos, que el que no sabe hacerse el idiota y seguir caminando. Hay demasiada gente en el mundo que no puede callarse, que no practica el sano ejercicio de confundirse en la multitud y dejar al prójimo en paz.

Sin ir más lejos, el caradeforme de anoche:

—¡Gordo viejo y peludo! —me dijo a los gritos— ¿Qué es de tu vida?

Ahora me da risa; estoy caliente pero me río. Me causa gracia la ingenuidad de preguntar sobre la vida de la gente. ¿Qué biografía puede improvisar alguien en dos minutos, sin estímulo ni placer? ¿Qué esperan que se les narre, qué están dispuestos a saber?

—Mirá, desde los 17 años, que dejamos de vernos, empecé a drogarme. Después hay un fragmento difuso y un día aparecí en España con mujer y una hija. Alguna gente dice que soy un blogger.

No. Imposible decir esto: airear la verdad en su mínima expresión me da vergüenza. Entonces hay que optar por la frase hecha, que es una hipocresía portátil muy fácil de usar:

—Bien, acá andamos: tirando. A vos se te ve bárbaro.

Esta opción es suicida, porque perdés el turno y el caradeforme toma la palabra y te cuenta cosas que preferirías no saber ni haber escuchado nunca. El caradeforme de anoche, después de contarme su vida, me hizo una lista de todos los caradeformes a los que sigue frecuentando:

—Carlitos Sastre se casó y tiene gemelos... Trabaja en el Corralón Municipal. Y Berta, ¿te acordás de Berta?, ahora es locutora de FM Mercedes. No se casó, pero tiene una nenita preciosa. Y al pobre Marullo le tuvieron que cortar una gamba, ¿sabías?

Hasta ese minuto Carlos Sastre, Berta Aulicino y Juan José Marullo eran —en mi recuerdo— tres rostros infantiles hermosos. Ahora los busco en mi memoria y uno conduce una camioneta, la otra dice marcas de productos por micrófono, y el tercero llora porque le falta una pierna y le duele. ¿Era necesaria esa información? ¿Qué hago yo ahora con esa yapa de espanto?

El caradeforme del que hablo, el que me abrazó y me contó su vida y otras vidas, el único culpable de estas líneas mal redactadas, se llama Agustín Eduardo Felli. Quiero escribir su nombre completo ya mismo, antes de que se me pase el incordio, porque sereno jamás lo haría.

Agustín Eduardo Felli, alias "el Corcho", mercedino de 36 años. Antes de verlo anoche yo recordaba algunas cosas sobre él. Su segundo nombre, por ejemplo (siempre recordamos el segundo nombre de las personas del colegio). También sabía el día de su nacimiento, en cuál evento se partió un diente, y en qué posición jugaba al fútbol en nuestro equipo. Estos datos, a través de los años, fueron suficientes para mí.

¡Rápido, rápido! Debo escribir esto antes de que se me pase el enojo. Agustín Eduardo Felli, sos un reverendo hijo de puta. Dejáme decirte ahora dos cosas que anoche no me animé. Primero: andáte a la renegrida concha de tu hermana. Segundo: no tenías derecho a mostrarme tu calvicie prematura, ni a decir en voz alta que engañás a tu mujer y con quién, ni a explicar lo dolorosa y lenta que fue la muerte de tu padre. ¡Mierda, mierda! Me gustaría volver atrás el tiempo y no tener esta información. Me hubiera gustado decirte:

—Mirá, Corcho, preferiría que te callaras la boca, que no me dijeras nada. Sigamos caminando cada cual por su lado y olvidémonos de esto. Va a ser mejor para los dos.

Y después salir corriendo.

Pero no le dije nada y ahora es tarde. Siempre acabo mordiéndome la lengua y escondiendo mi temperamento: en esta época, la gente se ofende fácil y sospecha que todo es personal. Yo no odio a Agustín Eduardo Felli, pero tampoco lo amo, ni lo quiero, ni lo estimo. Ni siquiera lo aprecio, que es el escalón más bajo del careteo. Los caradeformes parecen necesitados de afecto o de atención. Quieren hablar, quieren recuperar con trampa el tiempo perdido.

Ayer, Agustín Eduardo Felli estaba desesperado: detrás de su sonrisa había una horrible soledad de hijo único, una frustración existencial marca cañón. Tuvo que hacer malabarismos en su monólogo para poder decir, como al pasar, la marca alemana de su coche. Al hombre mediocre le gusta abrazar, y palmear, y decir gordito querido, y tener siempre la boca muy abierta; sobre todo cuando cree que ha triunfado.

Pero eso tampoco es lo peor. No fue sólo su frivolidad, ni su botulismo, lo que me tuvo echando fuego por la boca. (Parece mentira: voy acabando la diatriba y ya comienzo a serenarme.) Lo peor de toparnos con un caradeforme es que nos obliga a ver, en el reflejo de sus ojos, nuestra propia y acelerada deformidad. Por primera vez.

Yo también era un niño en tu memoria, Agustín. Yo también tenía la vida por delante y buscaba tu sonrisa, de una punta a la otra del salón de música. Yo recuerdo tu teléfono cuando tenía cuatro cifras, y la voz de tu papá, que estaba vivo y no agonizaba con dolor, del otro lado de la línea. ¿Por qué no haber dejado las cosas así, compañero? Ahora, que se me ha pasado la rabia del todo, lamento en lo más profundo de mi corazón que, desde anoche y para siempre, nos hayamos convertido en dos hombres repugnantes.

Hernán Casciari
martes 20 de febrero, 2007


¿Te gustó esta historia?

Pertenece al libro España decí alpiste, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


09/06/2016 a las 05:43
Uno de los textos dónde más sobrevoló la pregunta: "¿Cuánto de cierto y cuánto de mentira hay acá?".

Yo, claro, me lo sigo preguntando.
09/06/2016 a las 05:42
agustin felli
26/02/2007 a las 23:53
cuando te cruce de vuelta te mato, mi mujer vistia orsai periodicamente... ¿qué necesidad tenias de decir lo de mi amante? no vas a recibir un abrazo la proxima, te lo juro por tu deformidad que vas a quedar mas deforme...
Vigia
26/02/2007 a las 22:48
Mira que sos hijo de puta gordo eh!!!, no sabes como te respeto, pero ayer lei tu nota, que me pareció de veras precisa y certera, sin saber que aquella situación sería el peor de los guíños que podría haber tenido el inicio de mi semana. Hoy por la mañana, mientras tomaba el colectivo tradicional que me lleva a mi modesta rutina diaria, tuve la desgracia de virar mi cara hacia la derecha, con tanta mala suerte de encontrarme con ella, la chica linda de mi escuela primaria, hoy convertida en una Caradeforme, y bastante repulsiva por cierto. Obviamente evite por todos los medios confrontarla, pero ella vino hacia a mi, y de esa manera no solo no pude dormir a la mañana en el viaje, cosa que por si misma me enfada, sino que tuve que enterarme como fue que su divina cinturita de avispa se convirtió en un zamba despues de tener a su segundo hijo con el tipo que actualmente se encuentra profugo, al parecer con toda la razón del mundo. Yo se que de vez en cuando arrancar con un guíño desfavorable es algo que puede superarse, pero esto, querido y estimado gordo, fue un palazo en el medio del ojo.
Desde ya sigo fascinado con las maravillas que se escriben en este espacio, y mando mis mayores afectos y efectos 3 dedos para todos los bloggers amigos.

Vigia
lolin
26/02/2007 a las 22:25
Excelente como siempre, y que pasa cuando te encuentras a la caradeforme que se acostaba con todos en la licenciatura en una fiesta, hecha un esperpento de tantas cirugias plasticas y ya con sus tragos te dice " la vida te ha dado mas de lo que te mereces".

Y además te comenta que sabe que haz tenido muchas aventuras despues de que te divorciaste.
Debo odiarla, ser sarcastica con ella, o simplemente darme la media vuelta cuando la vuelva a ver sin dirigirle la palabra.
seburu
26/02/2007 a las 22:04
llegadito de mis vacaciones y sin leer comentario alguno, te opino: podrías haber aprovechado la calma que sobrevino a la catarsis del final del relato para borrar lo del engaño a la mujer de felli. hay códigos que no se rompen: a osama, por ejemplo, lo torturo despacito, pero no le voy a ir a decir a la mujer de el que este la engaña. porque eso te hace menos hombre a vos. aunque no lo quieras, estas rompiendo un código.

además, si bien yo soy de los sensatos a los que les deprime la idea de cruzarse a conversar con un careforme, tampoco me da para odiarlos. mucho pataleo solo por mirarte al espejo.
Miss Malbec
26/02/2007 a las 21:56
Algunos detalles no deberían ser revelados.

Si lo de Agustín y su señora no son fakes, es de lo más bizarro que he leído en la web.
nat
26/02/2007 a las 21:08
Excelente!!! Me hiciste reír mucho.
Y me acordé de esta publicidad del encuentro de 4 caradeformes.
Saludos!

Pingmewot
26/02/2007 a las 11:33
Los que dicen que estuvo de más el buchoneo, ¿leyeron hasta el final?

...lamento en lo más profundo de mi corazón que, desde anoche y para siempre, nos hayamos convertido en dos hombres repugnantes.

Casciari también se mete dentro de la bolsa de la repugnancia. No hace falta hacérselo saber.

Agustin (no Felli)
26/02/2007 a las 08:07
No habia necesidad de poner lo del engaño de este tipo. Puede que se haya querido hacer el piola (y en consecuencia, haber quedado como un boludo...) pero que lo hayas puesto en el post, la verdad estuvo de mas.

De haberlo omitido, no hubiese cambiado en nada la calidad del post, fue totalmente innecesario. Y dejaste, solo con esa linea, una imagen mas desagradable que la del caradeforme protagonista del post.

Tu blog, de cualquier manera, me parece de lo mejor que hay dando vueltas por Internet.

Saludos.
PABLERAS
26/02/2007 a las 05:16
MUY bueno !!
ojalà sea sea una historia ficcion ...
o un test ?? para ver cuanta gente te aplaude y cuantos te dicen forro botonazo
saludos de bruselas
el larry
26/02/2007 a las 00:44
Excelente

Si inventamos los espejos, no es para ver el paso del tiempo y la sombra de la muerte en nuestras caras, sino justamenente para acostumbrarnos a ella hasta el punto de no notarla.
Un caradeforme produce en uno el mismo efecto que produciria el estar 15 años sin mirarse, y recibir el impacto de un solo golpe, al mismo tiempo que reemplaza la foto del curso llena de niños sonrientes, por la de 4 licenciados y dos contadores arrastrando a sus crias por las playas de San Clemente.

Por otro lado, moral extraña la que hace que el haga cornuda a la esposa y vos seas el hijo de puta...
Parece que hay que aprender a fingir cordialidad en la calle, tolerancia hacia los estupidos, y amor hacia la mujer para ser un argentino modelo, y no un frio español o yanqui del orto.
jose luis iglesias
25/02/2007 a las 22:31
Gracias...
pecadora
25/02/2007 a las 14:35
Tanta historia porque te dijo gordo..........
7avi
25/02/2007 a las 04:50
sublime. no suelo comentar tus entradas. nomas disfruto leerlas. esta estuvo muy buena. existencial, punzante, cruda y cierta. un abrazo desde cordoba, arg.
Anais
25/02/2007 a las 02:47
jajajajajajajajajajajajajaj...... la mejor forma de calmar la rabia es ¡ESCRIBIENDO! y me parece gracioso el hecho, pero... hay cosas que es mejor reservarlas. Pero igual me reí bastante?jejeje....
animal
24/02/2007 a las 22:13
¿Por qué borraste mi comentario?
victoria
24/02/2007 a las 21:26
hola !!
¿ to bien? Lei tu articulo del caradeforme . pobrecito tu ex compañerito . como siempre, me hiciste reir . quiero decirte que cuando lei la pregunta ¿ por que razón una persona decente puede querer ver a otra después de muchos años ? que los une ? LA RESPUESTA ES . GRACIAS A DIOS JESUSCRISTO LOS UNE !!!!!!! SE AGRADECIDOOOOOOOOO!!!!
un abazo
Dios te bendiga
Vicky
Johanna
24/02/2007 a las 20:35
Me imagino la cara de la mujer de este caradeforme donde le dé por buscar el nombre de su marido en la red y así se entere de la infidelidad.
De veras que uno a veces recibe tanta información inútil que adoraría poder hacer "vaciar papelera" como en los pcs.
Eso de ignorar a ciertos personajes debería ser una materia en los cursos de relaciones públicas.
Dedalus
24/02/2007 a las 19:25
Sencillamente genial. Ha sido estimulante leerte. A pesar de que a mí ha habido veces en que me ha parecido hasta emocionante toparme con algún amigo de la infancia, reproduces una escena que mil veces es más bien despreciable. Y lo haces con una tremenda gracia, con soltura y desparpajo. No te conocía y ha sido una casualidad que desembarcara aquí. Pero en cuanto acabe esta línea te guardo la página.
Saludos desde mi alféizar.
Vadim
24/02/2007 a las 18:29
Ja ja ja... Se comprueba una vez mas que estamos en "el nuevo paraíso de los tontos", eso es divertido a poco no?
Manón
24/02/2007 a las 16:17
¿queeeeeeeé... me banearon y yo no me dí ni cuentaaaaa????... y eso... ¿se siente? ¿dolerá mucho?????
yo no sentí nada, eh... estoy hecha mierda (como la renegrida concha de la señora felli madre: eso es lo único que me dio "cosita" del post, menos mal que yo salí por cesárea...)
Protochilango
24/02/2007 a las 15:56
Gurka, te faltó lo de botón, fumado y gay de closet...
Una pregunta personal, alguna vez alguien te leyó a vos en algún otro lugar que no fueran los comentarios de Plagiari? Digo, en una de esas sos una revelacion literaria que todos desconocemos.... y nos estamos perdiendo de leerte en otras paginas.
En cualquier momento veremos el blog de desagravio de Agustín Eduardo Felli.
GURKA
24/02/2007 a las 06:57
perdon me olvide de algo....gordo pajero turrito cocorito y todo lo que haga falta para que te portes como el gordito dueno de la pelota
GURKA
24/02/2007 a las 06:54
yo no creo que sea un caso de experimentacion simplemente es un gordo choto con las bolas calcinadas de estar frente a la compu cre en algun momento escribio algo bueno y ahora escribe boludeces y tiene un monton de obcecuentes que le dicen que es genial
chikarkas
24/02/2007 a las 05:19
Pues suena lógico eso de que Hernán experimenta con sus lectores. Pero aún si no es cierto lo que cuenta esta vez, le salió muy convincente eso de que estaba molesto por encontrarse con un conocido de la infancia. Así las cosas, no me gustaría ser un excompañero de clase de Hernán. Menos aún después de verlo banear a Manón.
apalabrada
23/02/2007 a las 21:49
Perdón pero en este blog yo me enteré de los nombres de los integrantes de su familia y de otros datos que son ciertos. Y este post está en Vida privada.
Qué es verdad y qué es mentira, no lo puedo afirmar pero puedo intuirlo porque el autor se fue delatando con reacciones ante nuestros comments...Déjense de decir "es un personaje", "es literatura". Puede serlo a veces, pero no siempre y los lectores no somos idiotas y preferimos que sean auténticos.
fede o
23/02/2007 a las 21:37
no sólo eso, proto.
"agustin eduardo felli" es un acrónimo que esconde un gran secreto de casciari.
y si leés los posts de mirta de abajo pa arriba hay mensajes satánicos.
Protochilango
23/02/2007 a las 19:35
Por supuesto que es literatura la que hace Hernan Plagiari, y por eso la gente se engancha. Jamás se encontró con nadie llamado Agustín Eduardo Felli, el tipo no existe. Ya nos tiene acostumbrados a estos jueguitos desde que fingió ser una mujer gorda. Enanos subidos en hombros de gigantes, eso es lo que somos los que escribimos en papel, en blogs, en servilletas. Bah, digo yo...
d
23/02/2007 a las 19:29
*****************

Querido Hernán, perdóname que me sirva de este púlpito para hacer una pequeña petición (y esto es un off topic donde los haya): hay un blogger de 22 años, del que sin duda unos cuantos habréis leído en las noticias, un tal Abdel Karim Nabil Suliman que ha sido encarcelado en Egipto por defender en su blog la libertad de expresión y los derechos de las mujeres. Es el enésimo blogger que se va a la cárcel, y el chaval es todo un valiente a juzgar por lo que he leído. Os sugiero a todos que vayáis a su blog y dejéis un mensaje de apoyo, que es lo mínimo que podemos hacer los que defendemos la libertad en la blogosfera. Su dirección es karam903.blogspot.com y se está produciendo un debate bien interesante en los comentarios del último post. En fin, siento perturbar la felicidad de esta esquinita brillante de la blogosfera con una llamada a la libertad

*****************
apalabrada
23/02/2007 a las 18:48
No me gusta el post, ni estoy de acuerdo con tu manera de pensar. Hace rato que me encuentro con mis amigas de la infancia y hemos ido cambiando todas, muchas de ellas antes que yo por la vida que llevaron. Algunas volvieron a estar lindas de nuevo. Todas tienen o tenemos algo que nos hace queribles y no aceptar el paso del tiempo es signo de inmadurez. Me diste una idea, les voy a dedicar un post.
Por suerte no hay ninguna soberbia imbancable en nuestro grupo.
manón
23/02/2007 a las 16:57
Como adolesco de un retraso tecnológico agudo no llego a comprender los alcances de que me "baneen la ip" ni el significado de ambos por separado, por lo que tu amenaza es obsoleta. Eso sí, tenés razón, cocorito y turrito juntos son más de esposa encabronada que de lectora incipiente.
Me gana la mina, qué querés...
 olo mosquera
23/02/2007 a las 16:40
Odio que me digan cocorito y turrito en la misma frase. Te acabo de banear la ip.
Manón
23/02/2007 a las 16:23
·132 se debe estar cagando de risa como vos o como yo, alberto josé. Yo creo que lo que confunde es que sea blog, algunos hacen de sus vidas cotidianas objetos literarios, otros simplemente cuentan sus intimidades y se exponen abiertamente. Yo creo que Casciari hace literatura como cualquier escritor, ficciona hechos de gente o propios, inventa otro tanto, exagera sentimientos, busca reacciones en el lector y le posibilita volcar cualquier cosa que esto les provoque porque es justamente, blog. Me enternece la ingenuidad de los que discuten apasionadamente sus puntos de vista y reaccionan ante la posibilidad de que alguien pueda ser tan cruel, pero "de veras" o quien aplaude porque se identifica con el villano (todos tenemos un poco de cada cosa). Es empatía, ni más ni menos. Y es BLOG, ni más ni menos. Lo que lo hace grande a Casciari, es que posibilita descargar lo que provoca, es valiente, se expone, se presta para escuchar y encima, contesta y cocorito, el muy turrito. Es argentino, qué duda cabe.
Dr. Blues
23/02/2007 a las 14:31
Mirá, flaco... Cada uno puede hablar desde su experiencia personal.
En mi caso, al cumplir el año que viene 20 años de haber terminado la secundaria, estoy entrando en contacto con todos mis ex compañeros dispersos por el mundo y con todos hasta ahora el reencuentro es un placer.
Y el más hecho mierda, gordo y pelado soy Yo y la verdad es que me importa tres pitos ver como estoy en comparación al año 1988, o si a mis ex compañeras se les cayeron el culo y las tetas o si son exitosos o no.
Me fui hasta Puerto Madryn para reencontrarme con una amiga con la que pasamos un día entero charlando como si el tiempo no hubiera pasado, recordando como sacaba el brazo por la ventanilla del colectivo así ella veía en que Bondi venía Yo para tomarlo.
Creo, Hernán, que te comiste un bajón del domingo por la tarde y confundiste sentimientos.
Ahora bien... en el Barrio te llamarían alcahuete y te bajarían los dientes... ¿Lo tenés claro, no?
Saludos.
Dr. Blues
Alberto José
23/02/2007 a las 13:34
...con los comentarios, digo.
Federico
23/02/2007 a las 13:24
¿Lo tenías que mandar al frente con la esposa y así romper unos de los códigos del hombre? Más allá de eso un buen texto para alguien que prefiere vivir en el pasado. Saludos.
Alberto José
23/02/2007 a las 10:33
Casciari...como te debés estar cagando de risa...!
ella
23/02/2007 a las 03:18
estas hecho mierda, hermano. si vos te sentis repugnante, todo bien, pero cagarlo al pobre tipo mandandolo al frente diciendo publicamente que engaña a su mujer. quien te crees que sos? si tenes tantas pelotas, por que no le dijiste todo eso en la cara? por que esperaste a volver a tu casita, sentarte solito frente a la compu, y publicar todo lo que no te animaste a decirle personalmente? no entendes que el tipo confió en vos? que te quiere? o quiere el recuerdo de quien fuiste para el? tenes idea del despelote en el que lo metiste? esta vez estuviste muy lejos de ser gracioso. estas en pedo. quedate en casa. no salgas.
ana
23/02/2007 a las 00:38
La Romu:

Ahora lo entendì! Hay que ser cortés, es verdad. Agacho la cabeza.
De hecho lo soy. Levanto la cabeza.
Sòlo dos minutos me bastan para prestar mi oreja y para sacarme de encima a cualquiera que no tenga una vida tan o más interesante que la mía.
Y me alcanzan. Te aseguro que me alcanzan.
Nadie tiene derecho a venir a estropearme mi historia. Qué joder. Y como el otro no sabe què cosas me joden... pues me hago cargo.
Lalodelce
22/02/2007 a las 23:33
Lo que yo no entiendo es porqué simplemente no le dijiste al tal Agustín Eduardo Felli que no querías hablar con él. Porqué te lo bancaste cuando te irritaba tanto el asunto? Y para hacerlo ni siquiera tenías que insultarlo. Simplemente decirle la verdad.

Ahora, claro, que conociendo cómo escribes y lo que escribes, lo más seguro es que esta historia jamás pasó y lo único que estás haciendo es recolectar información sobre la reacción de los lectores ante un tema, más o menos como un estudio sociológico, pero pifiado.

Desde el punto de vista puramente literario, bien escrito, como siempre.
Matu
22/02/2007 a las 23:22
¿Vadim?. ¿Vos no ibas al E.N.C.A. de Avellaneda?
¡¡¡PUTO QUERIIIIIIDO!!!!!!!
Vadim
22/02/2007 a las 21:19
La Romu: No te preocupes, te entiendo perfectamente, solo son puntos de vista, solo eso... Las opiniones son como el culo, todos tenemos uno ( copiado de no se donde...) En parte tienes razón.

Saludos.
omar zárate
22/02/2007 a las 21:12
Lo peor que te puede pasar es como en aquel viejo chiste del tipo que se encuentra con su compañera de secundaria de la que és estaba enamorado y la ve igual y cuando él le dice a la susodicha que estaban junto en tal colegio ella le dice:-Ah! sí? y vos que curso dabas?
edgard
22/02/2007 a las 19:35
"Uno se cree que los mato el tiempo y la ausencia, pero su tren vendio boleto de ida y vuelta...".
La Romu
22/02/2007 a las 17:06
Es común la pregunta: ¿Cómo estas?, ¿Cómo te ha ido? ¿Cómo vas? Etc. Etc. Etc... Que pregunta más estúpida!!!

Escucháme, Vadim, ¿qué querés que te pregunte alguien cuando te cruza en la calle? "Che vos te acordás qué diferencia había entre un cuerpo uniformemente acelerado y un campo gravitatorio uniforme?"

Hay algo que los que la mayoría de acá comentan, fogoneados por el dueño de casa, parece que se han olvidado que existe. Se llama cortesía. ¿No lo querés llamar cortesía? Llamalo amabilidad. Pero es como un engrudo que impide que lo poco que queda en pie se rompa y nos agarremos a las patadas cuando vamos por el mundo.

¿Que no te gusta que te paren por la calle? ¿Y a quién le gusta?

Y ni siquiera hace falta hablar de desconocidos. O vos te creés que por más amigo/a que seas de una persona, ese alguien siempre está dispuesto a ponerte la oreja? Desde ya te digo: no. Somos todas islitas con ecosistemas propios y complicados, y los pocos puentes de atención que nos quedan entre isla e isla están amalgamados por un poco de amabilidad.

Esas fórmulas de cortesía instantánea que vos y el dueño de casa llaman"hipocresía" (el colmo de la originalidad) son pequeñas contraseñas con que el que tenés en frente te ratifica que pertenecen a la misma especie.

Qué hacés / Cómo andás / Qué tal la familia /Ah, no se puede creer el precio de los tomates!/ o la que más te guste.

¿O qué querés? ¿Que nos tratemos mal? ¿Te da el cuero para andar por la calle y que un otro que te detesta te trate "sin hipocresía"? Pensalo. Nunca es tarde para pensar un poco antes de aplaudir cualquier pavada.

Un beso igual.
Ori
22/02/2007 a las 16:05
Los recuerdos son siempre mejores que el presente, lo que hagamos hoy lo recordaremos con nostalgia mañana y así sucesivamente. Al ver a nuestros compañeros de la infancia añoramos esos días en los que éramos felices, igual que ayer, y que hoy cuando recordemos este día mañana?Nos unen recuerdos y vivencias irrepetibles con las que aprendimos algo, bueno o malo, no importa...
 diegokbzon
22/02/2007 a las 15:33
Más allá de si uno está de acuerdo o no con lo que escribís, es increible como este texto no puede sencillamente pasar frente a los ojos como un conjunto de letras, si o si crea una imagen automática en la mente y produce algún tipo de sensación. Desde ese punto de vista me parece un texto genial. Cuando escribís sobre tus "vivencias" es espectacular en mi caso son tus escritos que más me llegan.

PD: pero también me gustaría volver a leer algo de Wong o algún pariente tuyo del futuro, contándonos sobre cosas que sucederán.
fede o
22/02/2007 a las 13:40
luis 115,
"ninfómana asquerosa" me parece una calificación con una contradicción en sí misma.
Germán
22/02/2007 a las 12:45
A mi esto me hace acordar que desde que terminé 7mo. grado que me gustaría ver a Patricia.
Era una compañera muy linda y simpática, que nunca me dio ni la hora, pero a mi me parecía una linda persona.
No era que estuviera enamorado o algo parecido. Para nada. Simplemente que una vez salía yo corriendo del aula, ella estaba para en la puerta misma y yo, para no caerme, puse la muy fuerte sobre una de sus tetas (mi primera vez :)).
Lo malo fue que le hice mal, porque yo venía corriendo y me estaba por caer... y siempre sentí que desde ese entonces nunca mas quizo hablarme.
Durante años siempre me extrañó no cruzármela nunca, a pesar de vivir en la misma (chiquita) ciudad. Porque me intrigaba, y me intriga, precisamente saber como cambió.
Me parece recordar que hace años alguien me dijo que seguía viviendo en mi ciudad, tenía una nena, y estaba separada o era soltera...
Ahora, ni siquiera vivo en Argentina....
Pablo
22/02/2007 a las 11:43
por mas forro que seas, muchos semejantes a vos te seguiran aplaudiendo !!
Alberto José
22/02/2007 a las 10:32
De la misma manera que leyendo a Dolina en algún momento podemos creer que Manuel Mandeb o el ruso Salzman existen, Casciari nos hace poner en duda si este caradeforme es real.
Un abrazo.
GURKA
22/02/2007 a las 05:49
despues de leer algunos de los ultimos articulos me di cuenta que aparte de necesitar un sicologo sos un gordo pelotudo. te molesta que te roben un articulo pero no te molesta que una persona se robe el diceno de una cartera, te molesta y te da rabia que un excompanero te saludo amablemente y lo botonias.....sos patetico
Luis M
22/02/2007 a las 03:11
No pudo ser más oportuno este artículo. Justo ayer me encontré a una caradeforme. La última vez que la ví ella tenía 14 años y yo 16. Ahora ella tiene 20 años, dos hijos, y está divorciada. En tres minutos, en una esquina de la ciudad, me dijo que es una ninfómana asquerosa y una alcohólica incorregible. Hernán describe con una enorme agudeza ese tipo de encuentros indeseables.

Saludos
Vadim
22/02/2007 a las 02:41
Que gusto leerte Hernan...

Esto: ----Ahora me da risa; estoy caliente pero me río. Me causa gracia la ingenuidad de preguntar sobre la vida de la gente. ¿Qué biografía puede improvisar alguien en dos minutos, sin estímulo ni placer? ¿Qué esperan que se les narre, qué están dispuestos a saber?-----

Exacto!!!, Es común la pregunta: ¿Cómo estas?, ¿Cómo te ha ido? ¿Cómo vas? Etc. Etc. Etc... Que pregunta más estúpida!!!

Yo opto por la respuesta hipócrita, es preferible preguntar algo mas especifico del caradeforme o no tan deforme... Pero que se le va a hacer... los caradeformes los tengo muy seguido por todas partes...

lele
22/02/2007 a las 02:06
Al leer los comentarios me percate de que todos se creen al pie de la letra lo que escribis, no entienden que Agustin... puede ser sólo una creación literaria. A pesar de esto me divierto leyendolos al igual que el relato.
max
22/02/2007 a las 00:53
Una cosilla... En el párrafo 5 no es "debería ser ilegal"? No quería poner mi primer comentario con un botoneada...
max
22/02/2007 a las 00:50
Muy bueno, Hernán. Es verdad que no existe pregunta más pelotuda y sinsentido para tapar el silencio que: ¿Qué es de tu vida?
Con lo bien que estábamos en silencio...
Pablo
21/02/2007 a las 22:18
Que feo me siento...soy un caradeforme, el otro día la vi a Cristina en la linea D del subte, y ella si que sigue igual...yo estoy mas pelado, mas gordo, mas feo....que feo me siento. Matate Hernan, hasta hoy ese encuentro no me había disgustado, hoy me siento como el orto, y la reputa que te parió! Gracias igual. Con odio, pero te voy a seguir leyendo.
Diego
21/02/2007 a las 21:19
El argentino tiende por lo general a ser más espontáneo, no tan calculador en lo que a relaciones interpersonales respecta. Muy yanki tu estilo en este artículo, o español, tal vez ellos también son de esos que piensan muchísimas cosas más de las que dicen. Aunque tiene pasajes rescatables, me shockeó un poco la virulencia de tus palabras. Saludos.
Diana
21/02/2007 a las 20:22
No sé si estaré repitiendo algo que ya se dijo, porque al dejar el comentario # 108 (si nadie me gana), ni leí los anteriores (excepto los últimos tres, y me recagué de risa con el # 106).
"Siempre recordamos el segundo nombre de las personas del colegio". ¡Sí, sí, sí! ¿Por qué? ¿Por tener que oir todos los santos días la lista cuando tomaban el presente? ¿O será por algo más?
Y lo peor es eso de no poder hacer que el tiempo vuelva atrás, para no saber lo que ya nos dijeron, y que sabremos para siempre.
Gracias, Casciari. Como siempre.
Tuny
21/02/2007 a las 17:54
Es alarmante la cantidad de boludos que se han sumado a tu grupo de lectores...hasta se inventan nombres y personalidades para parecer graciosos...

¿Será eso la popularidad?

Quino le hizo decir a Mafalda que el paso de los años es el aprendizaje de nuestras limitaciones...
Creo que vos agregaste la imagen.

Mis respetos.
?dio los Blogs
21/02/2007 a las 17:54
Oime gordo balín...
Ahora que la deforme que te quisiste garchar, y no pudiste por pajero, cuando eras puber esta mas buena que cuando vos te hacias la paja pensando en ella... me vas a decir que no te la querrias cruza para ver si le podes chupar un rato la concha?
Pero dejate de pelotudeces Casciari!!!! Andá a tirarle piedras a los gatos!
Peeeeeeeeeeelooooooooooooooootúdo!
Manón
21/02/2007 a las 16:25
Estuve esperando las últimas dos semanas un nuevo post para comentar por vez primera siendo la primera de los comentarios, día tras día y nada. Un brusco corte de luz me dejó sin compu y tres días después abro tu blog y zas, post nuevo y 102 comentarios. Por lo menos, hoy, soy la última. Aquí va...
Me hiciste acordar de las crónicas del ángel gris, "la balada de la primera novia" y ese pasaje tan tierno y triste en el que decía que la mujer estaba más cerca del desengaño que de la promesa y, aunque una niña de doce años sonrió dentro de ella, se hizo pasar por otra: Las aventuras verdaderamente grandes son aquellas que mejoran el alma de quien las vive. En ese único sentido es indispensable buscar a la Primera Novia. El hombre sabio deberá cuidar -eso sí- el detenerse a tiempo, antes de encontrarla.
Ahora también recuerdo tu post sobre las mentiras que nos salvan y nos convierten en seres creativos: habrá que encontrar una forma menos dolorosa, o habrá que bancarse el dolor, nomás, y ser fiel al enojo que nos provoca vivir a veces, o habrá que habrir la puerta de la heladera y morfar un chegusán de crudo y queso.
Casciari, un gustazo y un nudo en la panza también, leerlo.
Oriental
21/02/2007 a las 15:16
Este... ta, no leí todos los comentarios que son muchos. Pero a mí me da lastima este loco. No sé, si bien es cierto que no me interesa demasiado encontrarme con el pibe que me robaba las figuritas del álbum del mundial de italia 90... tampoco es para odiarlo. Pobre flaco... que será un trucho, pero tb tenía la necesidad de hablar. Con quién va a hablar en España si no hay quiosqueros??

Igual ahora que lo pienso me da más lástima la mujer, que se entera por acá que es cornuda. O vos gordo, que en los ojos de tu otora compañero, te reconocés viejo.

O me da más lástima nosotros. Porque te reconocemos a vos como un tipo genial, lleno de vida, semi ilustre, jovial.... que de pronto se da cuenta que no es un pendejo. Y si vos no sos un pendejo... nosotros que no tenemos nada (ni siquiera un puto blog) qué carajo somos? Menos que vos!

Agustín, sos un verdadero hijo de puta! Mirá todo lo que hiciste! Por qué carajo no pusiste un quiosco en Argentina, como todo buen hijo de vecino, eh?
Santiago
21/02/2007 a las 15:08
Me siento identificado plenamente con tu relato. Me suele pasar a menudo que me cruzo en la calle con algún ex compañero de la primaria y no siento ni el más minimo deseo de hablar con él. Aunque a veces me pregunto porqué es así, y quiza la respuesta es que el tiempo paso y lo que en un momento hubo entre nosotros´, ya es historia, la vida nos separo, no nos interesa saber del otro.
Carlos Sastre
21/02/2007 a las 14:16
Gordo :
Que hables del Corcho es muy bajo, sí, el si pudo comprarse el auto que siempre quisiste. No sera solo envidia de alguien que tuvo que irse de su pais por que aca no tuvo exito y que jura que fue por amor, mejor no te recuerdo lo bien que tu y yo descubrimos el amor (mutuamente).

O te fuiste por el accidente donde atropellaste a Marullo y perdio la pierna, y su padre te buscaba por venganza.

Te Mando un beso, boludo.

may
21/02/2007 a las 14:15
pasame tu teléfono así arreglamos para vernos!
 Pilar Alvarez
21/02/2007 a las 14:06
Esos caradeformes son espejos. Ahí estamos con nuestras historias, nuestras calvicies, nuestras barrigas, nuestros divorcios y los hijos y no hay nada que hacer.
P.
HugoBidon
21/02/2007 a las 13:40
Por suerte entre mi pobre memoria y los mecanismos represivos he logrado olvidar las caras y nombres de casi todos mis compañeros de la infancia. Lo malo es que eso hace que no pueda jugar ni charlar mucho con los niños, no rescuerdo los codigos, ni los juegos! Es interesante el sutil dolor de encontrarse con la compañerita que se volvio un bombon, supongo que en unos años, será gorda y vulgar y el dolor por lo menos sera compartido.
Rodolfo
21/02/2007 a las 13:29
No estoy de acuerdo para nada. Ir y volver de pasado es la vida misma. No me gustó tu artículo.
yo
21/02/2007 a las 12:55
Habrir del verbo no va sin hache?
pal
21/02/2007 a las 11:21
Por fin uno que aporta algo! Buena perspectiva 89 Cuando el tiempo de medir quién la tiene más grande pasa, y te conviertes en sobreviviente de tu propia vida, simplemente las cosas vuelven a su lugar. Somos compañeros de viaje lo queramos o no.
Ahora reconózco que no tengo interés en todo ser humano que cruza por la calle. Pero así también acepto que soy la nada misma para la mayoría.
Los caradeforme son un ejercicio de humildad, y así ganan un sentido.
malena
21/02/2007 a las 10:19
Esperate encontrarlo en otros veinticinco años, Hernan, ahí sí que te va a cansar contandote de que murieron todos ( o estan por morir). Mi vieja siempre iba a las reuniones de ex alumnas y volvía deprimida, le daba vergüenza contar de sus hijas o su laburo o su matrimonio cuando todo el mundo contaba pálidas. Así que despues que se murieron un par, dejó de ir, creo que es lo más sensato. Por mi parte, yo sí quiero ver a algunos amigos de secundaria, básicamente porque los quería en ese momento y los quiero aún ahora.
Lindo relato.
Ro
21/02/2007 a las 07:15
Pobre tipo cuando se googlee (todos nos googleamos alguna vez) y se encuentre con esto. Él le debe haber comentado a la mujer: "Me encontré con el gordo Casciari!!!! Qué fenómeno!!! No sabés lo amigos que éramos...después nos dejamos de ver pero nos tenemos mucho cariño viste?? Es muy buen tipo.."
21/02/2007 a las 06:41
El título me hace acordar algo que le escuché a Dady Brieva. Era más o menos así:

"Tengo una hermana. Es gorda. Cuando empezaron a salir las remeras con impresiones adelante, le regalaron a mi hermana una con la cara de Alain Delon. Le quedaba chica, pero ella porfiaba por calzársela. Al final la estiró tanto que se la puso. Vos lo mirabas a Alain Delón y había quedado igualito a Charles Bronson."
montuna
21/02/2007 a las 05:55
Hernán: menos mal que la rabia pasó y dejó esas líneas finales.
El tipo del sofa
21/02/2007 a las 04:07
Yo vivo haciendome el boludo por que todavia vivo en el mismo lugar donde estudié. si hasta tengo tecnicas de camuflaje urbano, para pasar desapercibido...
Paco Achaval
21/02/2007 a las 04:06
Muy cierto!, lo mas preocupante es: "Lo peor de toparnos con un caradeforme es que nos obliga a ver, en el reflejo de sus ojos, nuestra propia y acelerada deformidad." .
Llevo 50 años cumplidos y vivo en un pequeño pueblo, donde aun radican el 80% de los caradeforme de mi infancia!, ni te imaginas lo que fue la fiesta de egresados 1974!.
No te enojes, para algunos de nosotros, es peor!, y no tenemos una fama explicita, con que refutar el "recuperar con trampa el tiempo perdido."
Protochilango
21/02/2007 a las 03:56
Tranquilo Casciari, tenés que haber estado enculado para escribir en martes. La aversión por los caradeforme es una tirria que se pasa con la edad. La ilusión de creer que uno tiene una vida que vale la pena es la que nos aleja de los caradeforme. Los caradeforme nos permiten conocer como es el alma humana. Con el tiempo uno empieza a extrañarlos, a querer ver como engordó la "Flaca" Hermida, lo flaco que está el Gordillo, si el "Chino" Asato sigue chino o se le arreglaron los ojos, si creció el "Enano" Valverde y te juntás con la barra de antaño. Ya nada es igual pero todo es lo mismo. La vida está allí, la muerte está allí. Igual es lindo porque un día ya no estaremos o no estarán y lo mejor de la vida es que uno -tarde o temprano- se muere. Creéme Casciari, al tiempo los extrañas.
Pablo
21/02/2007 a las 03:53
Cómo te entiendo... si, me acabas de ayudar un montón para tomar una decisión...
Ni loco voy a la reunión de ex alumnos... para que?!
fede o
21/02/2007 a las 03:48
anaik #17,

hace un tiempo fui con mi mujer y mi hijo, a pasar UN dia a la playa. sólo uno.

no había nadie. ni el loro. era medio fuera de temporada. la playa era toda para nosotros, y alquilamos una carpa.

un ratito después, a 5 carpas de distancia, apareció mi primer novia, con su marido e hija. casi veinte años sin vernos.

había otra carpa ocupada, un poco más lejos, y no más.

no era un casamiento. no había producción... todos en trajes de baño, con las panzas al viento. peinados de mar.

ni en la peor sequía alguien deseó que lloviera más que yo ese día.
 argenta
21/02/2007 a las 03:26
Humildemente pienso que más de la mitad de los que vienen comentado se van del eje.. Sinceramente no creo que se trate de a quién el tiempo le castigó más el cuerpo o la cara, o a quién le fue mejor en la feria, o del auto que para cada uno en la puerta, o del country o la villa.. en fin, no creo que sea un problema estético. O al menos yo no "leí" eso, creo que se trata de la bronca que da la invasión, la violación lisa y llana que implica verse obligado a prestarle la oreja, la cara y minutos de tu tiempo a un individuo que te increpa en la calle y pretende contagiarte de cierto entusiasmo estúpido que uno debería...¿compartir?
Creo que pasa por ahí, es un tema de GANAS.
Es una violación a las ganas y no hay dónde ir a hacer la denuncia, no hay delito ni pena, entonces te queda nada más impotencia y bronca. Cada vez más pienso que este escrito es GENIAL, lo leo y lo leo y me vuelvo a identificar con esa bronca.
Ah! alguien por ahí dijo algo de "usar los superpoderes para hacer el bien" ?????? Porqué Hernán no te hacés miembro de la Cruz Roja, misionero, o te fundás una ONG? pfffffff, dejen de joder y lean entre líneas.

koquiro
21/02/2007 a las 03:11
Bueno de acuerdo, quizas esa sensacion se de al encontrarse con u caradeforme pero si el encuentro es con toda la manada de caradeformes de la infancia,y una francachela de motivo, el sentir es el mismo ah. no me parece, por lo menos asi no todos nos sentimos tan frustrados....digo
carlygom
21/02/2007 a las 01:25
Desnudás como "sin querer" la verdadera hipocresía sobre la que se construyen las relaciones humanas. Somos expertos en construir catedrales góticas de frases hechas para conformar a los demás, aunque nos incineremos por dentro.
A veces me pregunto si este tipo de "denuncias" sirve. Porque el doble discurso sobre el que inevitablemente se construyen las relaciones es tan complejo como difícil de desarmar.
Tu rincón es como el sillón del psicoanalista, pero con la ventaja de que no hay que pagar, no hay que aguantar que se te duerma y que, lo virtual, al fin de cuentas, pasa...
Sergio
21/02/2007 a las 00:58
Por primera a vez estoy en los primeros 100... lloro de la emocion... y por cierto no quiero que eso me pase nunca!!!!
Florencia
21/02/2007 a las 00:36
#80 hernan: comer lo de ese chofer fue una rareza
alicant4ever
21/02/2007 a las 00:35
Hace seis años que deje mi querida Argentina y para cuando vuelva para allá seguro que voy a ser un caradeforme para los demás o los demás van a ser caradeformes para mí.
En todo caso este post me deprimió mucho, tanto que creo que voy a esperar a que el próximo me levante el ánimo.....
el mago
20/02/2007 a las 23:43
hernan: poner lo de la mujer fue una bajeza
Crysty
20/02/2007 a las 23:38
Mirá, eso que yo egresé del secundario relativamente hace poco. La verdad no puedo creer lo cagados a palos que están mis ex- congéneres. Yo soy Gardel al lado de ellos. Cosa de no creer. Es la tiranía del paso del tiempo. Te encontraste al caradeforme en España? Viste? También el mundo es un pañuelo y tu pasado (que gralmente te condena) te va a seguir a todos lados hasta que te mueras, mal que te pese... Anda acostumbrandote a la idea así se te hace menos traumática. Suerte, che!!!!
Beatriz V.
20/02/2007 a las 22:53
Por eso detesto esos encuentros con ex compañeros de la secundaria.Todos casados,gordos,chatos.Un asco.Y yo también debo estar vieja para ellos,pero no estoy ni gorda,ni casada,entonces me siento desubicada,como que no tenemos nada en común,solo el pasado de haber compartido escuela juntos.
http://descarnadamente.blogspot.com
argentalico
20/02/2007 a las 22:50
Hola!
Quizá se trate de un problema solo en Italia, pero desde hace dias que intento entrar a tu sitio y no lo logro, llegue a través del mensaje que recibí en mi cuenta de correo electrónico. Solo con el Explorer 7 logro entrar a orsai.es, con Firefox y otros browsers me sale una pagina de administración. No se si estas haciendo algún tipo de mantenimiento, pero te pongo al corriente. Gracias! Ah!! Me olvidaba, interesante tu post! ;-)
fonzie
20/02/2007 a las 21:44
grosso. a mi se me aparecieron en interné caradeformes muertos.
y es mas o menos lo mismo, pero a google no lo puedo putiar.
Karla
20/02/2007 a las 21:40
Tienes razón hay recuerdos que sería mejor dejar intactos.
 olo mosquera
20/02/2007 a las 21:16
Yo puse habríamos del verbo habrir. ¿Se dice 'habríamos la heladera' o 'hubiésemos la heladera'?
yo
20/02/2007 a las 20:33
"Si nuestras almas hubieran sido compatibles, caradeforme, después del tiempo escolar habríamos mantenido el contacto"

No deberías haber puesto hubiéramos o hubiésemos en vez de habríamos?
Josemaria
20/02/2007 a las 20:15
Excelente Hernan... Si pretendemos ser exitosos, debemos ansiar encontrarnos diariamente con los caradeformes... Así pisamos tierra, y caemos en la cuenta de la situación actual, despues de tantos años... Lo que mas bronca da, Hernán, es encontrarse con alguien que te de testimonio de tu crecimiento productivo o improductivo... Te ayuda a madurar... Pero cuesta "un peru" enfrentarnos a nosostros mismos... Pero si no lo hacemos, nos vamos a la reputa!
El caradeforme no es culpable... Es el testigo de tu repugnancia...
Saludos!
NandoYuriyork
20/02/2007 a las 20:14
Yo desde que me mudè a Lima me he encontrado como a 10 de estos espìas del pasado rondado por ahí ... Entiendo tu enojo Hernán ...
paula
20/02/2007 a las 20:12
tal vez pq tengo 18 años y no comprendo del todo el concepto de hacerse grande, casarse, tener hijos, etc... no comprenda del todo la sensacion de tener que cambiar el recuerdo de alguien en mi cabeza...

pero por dios cuanto te entiendo en no querer saber de la vida de aquellos que hicieron conmigo la primaria o la secundaria (o polimodal como le dicen ahora)... o al menos no querer saber de aquellos que jamas me interesaron.... sobreotodo y en particular los sabados a la noche cuando tengo q cruzarme a medio secundario en los boliches!!!... y a ellos que les importa que estudio, o q no estudio? q hago o q dejo de hacer?... x algo no se los he contando, no?....

bueno, dejando un poco de lado que uno despues encima se entera que estos "caradeformes" como bien los llamaste van y le preguntan a los amigos de uno si es verdad q uno hizo tal o cual cosa, como rompe tener q encontrarselos, saludarlos, y sacar conversacion de temas que: JAMAS NOS VAN A INTERESAR....
Maru
20/02/2007 a las 20:05
Yo hace poco que dejé de ver a la gente y sin embargo no me los quiero cruzar a muchos. No me imagino lo que será después de muchos años. La verdad, no? Qué carajo me interesa. Está bien, me alegra saber que andás bien, dps de todo compartimos muchas horas juntos. Pero ya está. Eran horas de cursado, no de amistad. No fuiste mi amigo, no lo vas a ser. No me importa lo que tengas para contarme. No me nutre, no me hace nada. Prefería la imagen que había guardado de vos. Eso sí, no quiero saber qué imagen te hiciste de mí. Eso me asustaría demasiado.
Agustin Eduardo Falli
20/02/2007 a las 19:47
Anda a cagar Gordo Boton.-

Por tu culpa se enterò mi mujer.- Y me dejò por otro deforme.-
José
20/02/2007 a las 18:54
Aunque, ahora que lo pienso, tenés razón, para qué mierda se pone esta gente a torturarnos.
Yo voto por hacerse el boludo; hay tantas vidrieras, tantas baldosas...
José
20/02/2007 a las 18:53
Me gustaría tener una cámara de fotos en la mano en el momento en que Agustín se busque en el Google para ver qué sale.
Alberto
20/02/2007 a las 18:50
Magnifico! Magnifico! Genial por todos lados! Hernan. Este texto es PERFECTO!

Hace poco le comentaba a mi mujer la pesadez que me causaba un aparente reencuentro que se estaba organizando con ahora viejos, pero entonces jovenes amigos, separados cuando todos teniamos veinte años (ahora todos pasamos los 30) y queria explicarle exactamente esto y no encontraba la palabras correctas.

Comparto en un 100% tu sensacion y aplaudo tu valentia, por haber logrado escribir con bronca pero con honestidad simultaneamente.

Miles de aplausos!
A.
Fëarandir
20/02/2007 a las 18:18
Se nota que lo escribiste enojado, Hernán. Deja bastante que desear, qué querés. Yo no me muerdo la lengua, jeje.
Y con respecto al tema del artículo, recuerdo una vez que me crucé con un pibe en plena celebración de San Patricio (miles de personas en unos pocos metros, mucha cerveza en el organismo) y me reconoció a pesar de mi barba, mis lentes y mis 14 años más (eramos compañeros de segundo grado de primaria!). Sabés cómo zafé de esa sensación que a vos te desagrada (pero que a mi no, al contrario, me fascinó bastante esa capacidad de identificarme de entre toda esa gente y todos los años que habian pasado)? Porque no recordaba en absoluto a dicha persona.
Moraleja: lo mejor es no recordarlos, ni siquiera como los niños puros que eran(mos).
La Romu
20/02/2007 a las 18:18
A lo que hemos llegado... ¡Yo de acuerdo con el Angel Gris!

Ya que escribís tan lindo ¿por qué no usás tus superpoderes para hacer el bien? ¿Te pusiste a pensar que la esposa del tipo con el que te encontraste, por ahí entra y lee eso de que el coso la engaña? ¿Te parece que son maneras en que la pobre mujer se tenga que enterar?

A mí todo esto sólo me parece mala educación, disfrazada de tema de artículo. Como aquella vez de los tontos digitales y otra más que no me viene a la cabeza en este momento.

O sea: lo peor que le puede pasar a alguien es cruzarse con vos en la calle y saludarte con un poquito de amabilidad. Pobre tipo ¡Cagó fuego! Inmediatamente se liga un apodo, cuando no lo ponés en ridídulo con nombre y apellido.

En fin. Te conocemos y sabemos cómo te gusta petardear.

Ahora, los que te dan la razón en algunos comentarios... ¡mamita querida! ¡Qué bella gente! Estamos salvados.

Un beso igual.
pal
20/02/2007 a las 18:16
lo que son las cosas... quise poner 31, puse 38 y mira donde fuí a parar...
pal
20/02/2007 a las 18:14
Ber#38 postulo que si que se pone chocha, porque aparecer nombrado en lo de C-as-c-i-a-r-i... no te digo. Y total esto es humorrrrrr! Chocha.
El AngelGris
20/02/2007 a las 18:09
Agustín: Hombre repugnante por presuntuoso.
Hernán: Hombre repugnante por botón.

Si algún día salgo de trampa, cosa que nunca ha sucedido, se lo cuento a La Romu, antes que al Casciari. Con eso te digo todo.
/|-
20/02/2007 a las 17:40
Estoy tan pero tan indiscutiblemente de acuerdo contigo y me sentí tan pero tan orgulloso de ver esa sensación horrible tan bien puesta en forma que se me ocurrió que podías llegar a arrepentirte de decir su nombre completo, lo del engaño a la esposa y todo eso.

Por eso, porque lo bueno no dura y por si las moscas, lo publiqué en mi blog (con el crédito correspondiente, por supuesto), no sé, digamos que para que los buscadores hagan lo suyo cuando al boludo se le ocurra buscarse.
Laura-cr
20/02/2007 a las 17:38
Aclaro que la que era infante en los 80s era yo, Bill Murray ya era madurito, no tanto como ahora, pero madurito.
Laura-cr
20/02/2007 a las 17:37
Tiene razón Anaik. Una se sentaba de chiquita a ver a X personaje por tele y de repente se lleva la impresión de que le cayó no el tiempo, sino la historia completa encima. Me pasó con Bill Murray, a quien no veía desde que era "infante" (en los 80S) y de pronto veo en la tele que entrevistan a un viejo re-canoso y es él.
 olo mosquera
20/02/2007 a las 17:33
Mariano, andate a la concha de tu tía Berta.
Mariano
20/02/2007 a las 17:31
Gordo, con las puteadas perdiste la linea...ya nada volverá a ser igual...
¡Cuánto lamento esas puteadas sin motivos ni gracia aparente!
Anaik Frita
20/02/2007 a las 17:16
Y lo peor que me pasó con un "caradeforme" es ver de nuevo a Tino, de los Parchis
ana y.
20/02/2007 a las 17:05
Romu, me caen mal los besos en ayunas. Pero igual.
 Interior
20/02/2007 a las 16:41
A no se che, yo hace unos años me encontré con la enana Garcia, habíamos hecho jardín y primaria hasta 4to grado juntos, ahora ya no es tan enana y tiene unas gomas increíbles, nos recitamos la autobiografía completa y después nos dimos con retroactividad como una semana seguida, así que yo no le huyo a naides.....bha a los varones si....
catrielense
20/02/2007 a las 16:27
es verdad yo me he encontrado varios caradeformes y lo peor de todo es que ellos antes me sobraban y ahora se me aparecen para pedirme trabajo......
muy buen post!
saludos! desde catriel rio negro argentina
dispuestoairme
20/02/2007 a las 16:13
"Tuvo que hacer malabarismos en su monólogo para poder decir, como al pasar, la marca alemana de su coche. Al hombre mediocre le gusta abrazar, y palmear, y decir gordito querido, y tener siempre la boca muy abierta; sobre todo cuando cree que ha triunfado." Plap!!. Seguis guiandome.
Gracias!!

maito
laurita
20/02/2007 a las 16:05
Hasta no leer la parte emotiva del asunto, la historia del caradeforme parecia un episodio de seinfield!!!
 Teresiña
20/02/2007 a las 16:04
Seguí pensando sobre esto. Se podría hacer un recuadro, en este post, con el título: los caradeformes contemporáneos. Porque no me digas que no te pasa que te querés hacer el dolobu, o hacerte invisible, o cinturear una y mil veces, a muchos de los que ves seguido, y te rompen soberanamente las pelotas.
Berta Aulicino
20/02/2007 a las 15:47
Asi que te lo encontraste al infradotado de Agustín, eh!!. Cómo no te va a decir que mi nena es preciosa, si él sabe muy bien que es hija de él. Y claro, ahora que tiene guita se hace el langa con otra. Uno de estos dias lo digo por radio y todo Mercedes se entera.
La Romu
20/02/2007 a las 15:45
Ana, tenés que cambiar lo que sea que estás desayunando.

Un beso igual.
The Bug
20/02/2007 a las 15:39
¿Hernán?
¿Hernán Casciari?
¡Loco!, ¿así que este blog es tuyo?
Faaaa!
Mira que siempre entro por acá y todavía no sabía que esto era tuyo, che!
Ja, ja, ja, ja, pero mirá vos, che, te recordaba mas... mas... eh... distinto, viste?
Te saqué por lo de Eduardo, che... el gordo Casciari... mirá vos... que épocas...
Clau
20/02/2007 a las 15:39
No me gusta eso de "caliente como una pipa", falta estilo.
ana y.
20/02/2007 a las 15:37
Pareciera que el asco, la rabia, los odios se vuelven legales, cuasi soportables si sabemos que le pasa a otros.
Que un genio como vos los denuncie de manera clara para que la humanidad lo entienda y, en este caso se cruce de vereda, me parece un acto sublime.
Tremendas gracias te hago llegar.
Diego
20/02/2007 a las 15:04
Conmovedor, desgarrador. De una humanidad escalofriante.
Me dejó bastante acongojado.

Finalmente, adhiero al "hacerse el boludo" y seguir. Lo he hecho varias veces, y no niego, al alejarme de esa persona, que me pica la curiosidad. Sin embargo así lo prefiero.
Un abrazo.
. Mariano
20/02/2007 a las 14:56
Me puse triste. Pense que era un subnormal hasta que lei el comentario #26 .
Yo tampoco se porque, pero también me puse triste.



Hernán, www.orsai.es no esta funcionando, tuve que entrar por el link que recibo en el mail.
Cristania
20/02/2007 a las 14:54
Excelente resumen Ezequiel (#33) jajajaja. Ay Hernan un poco de compasion hacia el pobre caradeforme no te haria danyo, el pobre se siente como un argentino solo en Barcelona igual que tu.... solo que el no nos tiene enganchados.

Tengo una curiosidad... se saludaron de beso?
Armando
20/02/2007 a las 14:53
Eres grande Hernán. Sería muy agradable leerte "caliente como una pipa" por lo menos un par de veces al mes.
Esposa de Agustín Eduardo Falli
20/02/2007 a las 14:49
Y bue... Soy una cornuda popular ... como Sergio Denis ...
pablo
20/02/2007 a las 14:44
No llores más Hernán: La vida es hermosa y la muerte es parte de ella. Solo relajate, dejá que el tiempo haga sus cosas, y nosotros hagamos las nuestras...
 Javier Battigelli
20/02/2007 a las 14:44
Concuerdo en todo lo que decis Hernán! Generalmente me suelo hacer el boludo, y mas cuando no me acuerdo los nombres y tenes que fingir con "negro", "flaco" y esas cosas que quedan muy evidentes que ni te acordas el nombre ni tampoco lo querés recordar (porque quedas mas forro que nadie preguntandole, como te llamabas?). Dejar las cosas asi como están, que por algo hace mil que no nos encontramos.
Ahh.. y las promesas de juntarnos a un asado (como en las viejas épocas) no se cumplen nunca.
AGUS
20/02/2007 a las 14:40
Lo del coche te lo comenté porque sabía que te gustaban, pero se ve que ya no, no era para hacer saraca. Creo que te pasaste un poco, tuve una conversación con mi mujer y no salí bien parado por tu comentario
Lo lamento, la próxima vez hare de cuenta que no te veo y cada cual su camino.
Cordiales saludos
Graciela Marullo de Felli
20/02/2007 a las 14:39
¿Qué mi marido qué... ?
Ezequiel
20/02/2007 a las 14:39
A ver... los comentarios hasta el momento se pueden agrupar en las siguientes categorias:

1- Las minas que el tiempo ha favorecido (con o sin cirujano de por medio, no importa) y que aman encontrarse con gente del pasado para refregarles lo bien que están en el presente (sobre todo con los del grupo 5).

2- Las minas que el tiempo ha maltratado y odian encontrarse con las del grupo 1 porque es como mirarse en el espejo de la antinomia.

3- Los tipos que odian ver que a otros les fue mejor que a uno (más si ellos pintaban para crack y el tiempo les borro las ilusiones).

4- Los tipos que les encanta encontrarse con los del grupo 3 porque ellos en el pasado eran los dobolus y en el presente el dobolu vive en un country, maneja un importado y el auto que le regaló al hijo es el mismo que a duras penas pudo comprar el del grupo 3.

5- Y el último grupo (que bien podria ser un subgrupo del 3) son aquellos visionarios que se encuentran con ex novias pertenecientes al grupo 1 y se quieren cortar la pija.

Conclusión: La vida en algún momento se encarga de mostrarte lo cruel que puede ser. Antes o ahora la terminás sufriendo.

Vos Hernan en que categoría estas?

Abrazo!
Ezequiel.-
 Saint
20/02/2007 a las 14:33
Cuando uno se fue del barrio, es prudente no volver nunca más. En los casos en que, no obstante, uno se ve superado por el absurdo deseo de reencuentro, las consecuencias son, inevitablemente, desastrosas.
20/02/2007 a las 14:31
La señora de Agustín Eduardo se va a poner chocha cuando lea esto.
 Teresiña
20/02/2007 a las 14:19
Me quedé pensando en la parte en la que estás molesto por haber "escondido" tu temperamento ante este chico. Es la que me identificó. Lo que te distingue, me parece, Hernán, es eso, ese animal desbocado, impune, que no caretea y que tan bien te sale por acá. Ese temperamento que hace que prefieras el pijama a la ropa para salir. Y justo que habías salido, te agarró este guacho. Son las zancadillas que suele meter la vida. Y andar con el animal desbocado cara a cara no es tan fácil. Ahí está el talón de aquiles (no es sicologismo barato, te aseguro, es reflexión pura, y desde el mismo clú)
Javi
20/02/2007 a las 14:03
Está buenisimo... muy chistosa tu frustración, jeje. Pero la conclusion es muy tierna.

saludos Hernán.
Otháner
20/02/2007 a las 14:00
Woa.. Es genial Hernán, el último párrafo me puso la piel de gallina.. Aun no me encuentro caradeformes, puesto que apenas salí el colegio, pero siempre coincido que a las personas que ni quieres ni odias es mejor no cruzar palabra con ellas... Yo también prefiero el amigo que crece conmigo, no el que creció solo y después vuelve...
Saludos desde México Hernán..
 patanpatan
20/02/2007 a las 14:00
Buenísimo che!
Me pasó, como a todos.
Leyeron La Tregua, de Benedetti? tiene una situación parecida muy buena también.
sony
20/02/2007 a las 13:57
quizás tengas razón, pero... ¿por qué me has dejado triste?
pal
20/02/2007 a las 13:42
Fué lo que dije Anaik #17! hay cosas peores que los despojos de los compañeros del colegio, y eso son las ex- novias. Créeme que fuiste peor para él que él para ti. (pelado eh ? a que si??? y panzón? he?!he!!!?)

PAT
20/02/2007 a las 13:34
Bueno! Muy bueno!
Ya de chico, cuando teníamos redacción yo sabía que estabas hecho para esto, Gordito querido!!! Vos sí que no cambiaste nada, eh?

Genial Casciari! Felicitaciones! Un poco más repuesto de la emoción de este PRI que sabe a gloria. Una vez más te agradesco estos paseos por uno mismo que nos llevas a dar.
Un abrazo
lechuga
20/02/2007 a las 13:17
Tana (22) es la típica que le caga la vida a Victoria (9), y se jacta de ello, no te jode?
tana
20/02/2007 a las 13:08
Todo porque le envidiás el auto....
a mi no me engañás.
Habemos algunos que siendo deformes en la infancia, nos hemos ido trasformando en algo maravilloso.
Los compañeros de la infancia no nos reconocen y si por alguna razón escuchan nuestro nombre dicen cosas como: pero vos no eras más baja que yo ?? (me ha pasado)
Bueno, algunos somos como los cisnes y otros parece que como los gansos

hombrelobo
20/02/2007 a las 12:59
Gracias por el texto.
mariodom
20/02/2007 a las 12:56
Muy bueno Hernan. Estoy con el comentario #9, conozco varios q se han reinventado a si mismos y diria (por lo menos en apariencia) de manera exitosa. En el fondo, bien ahi, seguimos siendo todos los mismos (boludos) de siempre.
Romina
20/02/2007 a las 12:54
Leo, aparentemente relajada y divertida. Hasta que una lágrima extranjera y abrupta me hace reflexionar sobre las profundidades abisales del sentimiento.
Me asalta la nostalgia.
Será que el mes que viene cumplo 30!
*sigh*
marlok
20/02/2007 a las 12:46
Coincido con vos en algunas cosas, pero creo que hay cierto tipo de caradeforme que uno quisiera no encontrarse nunca mas, pero hay otros - los que se dejaron de ver por fuerza o por alguna otra circunstancia - que a veces se extrañan y es lindo volver a ver... No se si esos entran en tu categoría de caradeforme o no, pero a mi me pasa asi, hay veces en las que me hago el boludo y otras en las que me siento bien parando a saludar a un conocido de la infancia (nunca soy yo el que vocifera "Que haces tanto tiempoooo!!!", no va conmigo).
Anaik Frita
20/02/2007 a las 12:24
Auch! Hundido!
Justo el sábado pasado me encontré con mi primer novio, a quien hacía como 15 años que no veía. (Menos mal que fue en un casamiento y yo estaba bastante producida y bien peinada y para mis adentros podía decir "mirá de lo que te perdiste, huevón") Pero igual fue horroroso cuando vino a saludarme y a preguntarme que es de mi vida. Menos mal que justo empezaba el carnaval carioca asi que agarré el sombrero mas ridículo que pude y un aerosol de nieve loca y salí disparando con el trencito "Pe pe pe pe pe peeeeee"
Uno jamás debería volver a encontrarse con el primer novio/a !!
Rusa
20/02/2007 a las 12:20

Lo peor fue la infinita tristeza que vi en sus ojos mirandome

Hasta me dio pena por su dolor
marci
20/02/2007 a las 12:07
Lo peor es cuando aparecen y quieren volver a ser amigas pero ya estan casadas y el marido es un tremendo pelotudo, pero ellas quieren encuentros familiares, entre chicos y maridos que no tienen nada en comun y no sabes como miercoles decircelo sin que se ofendan.
Luis
20/02/2007 a las 12:06
Hernan, a mi tambien me pasa, pero ese rechazo al otro se debe a que tomas conciencia del tiempo transcurrido.
Vos tambien estas envejeciendo!!
Saludos
Alberto José
20/02/2007 a las 12:00
Hernán, como siempre un texto impecable, aunque no estoy de acuerdo contigo. Me he encontrado con ex-compañeros del secundario a los que hacía muho no veía y me han sorprendido muy gratamente. No soy de los que persigo a antiguos conocidos, pero si les veo y les reconozco no cruzo de acera.
Un abrazo.
paul
20/02/2007 a las 11:57
Yo siempre me hice el boludo al encontrarme con alguien conocido, ahora me doy cuenta que es lo mejor que pude haber hecho, y hasta ahora me sentia mal pensando que quizas soy un antisocial o algun tipo enfermo, pero que mal que me pone encontrarme con alguien de hace muchos años y no saber que decir. Voy a seguir haciendome el boludo!! y sin culpa!!
Bart
20/02/2007 a las 11:51
Pero Pal, no vale preguntarle a Nina. Las hijas no nos ven asquerosos a los padres hasta los 15 años.
jcab
20/02/2007 a las 11:48
Tremendo Hernán, ahora me siento aliviado sabiendo que no soy anormal o antisocial por odiar esos encuentros sobre todo con gente de antaño que no era ni muy amiga. Un gusto leerte como siempre, saludos!
Victoria
20/02/2007 a las 11:32
y si te encontras con una caradeforme que de deforme no tiene nada???
yo prefería recordarla como la flaquita desgarbada de la primaria, pero no!!! ella tenía que venir a saludarme y confirmarme que sí, que era ella la modelo de la publicidad de corporación dermoestética...gracias! me cagaste el día...y la dieta!
pal
20/02/2007 a las 11:29
Exagerado! seguro hay alguno del que te alegrarás de volver a ver.
Eso si, conocidos de la infancia o no, los que te cuentan las intimidades de personas que queremos mantener de otra forma en el recuerdo, son unos pesados siempre. (Te acuerdas de lo que escribiste sobre Borges y sus miserias humanas?)
Hay gente que lo mejor le pasó en el cole, y después nada... y otros que ya de niños eran asquerosos.
Lo peor, además, es encontrarse con una ex, justo el día que saliste horroroso a la calle y ella no es un caradeforme, sino una tremanda mina, que ni si quiera está enojada de que la plantaras. Insignificante que se dice.
Y ya sabes, despues de cierta edad se tiene la cara que nos merecemos! Ayuda ignorarse por un tiempo.
?nimo y si nada resulta pregúntale a la Nina si te ves asqueroso. Es igual de válido que medirse por la decadencia ajena.
 argenta
20/02/2007 a las 11:22
Qué inmensa identificación... por Dios, he quedado boleada, es increíble cómo has descripto algo que nos ha pasado a todos tantas veces, o no tantas, pero esa sensación de ultraje a la intimidad cuando vas tratando de hacerte la distraída y el otro/a te reconoce y se cruza de vereda...
ahhhh nadie jamás lo hubiera escrito mejor Hernán, lo que me has hecho reír, las caras que me he imaginado con espanto.. los encuentros patéticos y forzados que he rememorado.. y al último la inmensa nostalgia que me acaba de inundar a las 7 y pico de la mañana... vos no tenés derecho!!!!!!!!
Tantos apellidos desfilando a esta hora por mi cabeza.. tantas caritas simpaticonas hoy seguros caradeformes (incluído uno mismo)
Ahh con qué rara sensación me estoy yendo a trabajar...
Si este tipo con el que te cruzaste anoche te puso así.. bienvenido sea, cada vez que estés bien enojado ponete a escribir por favorrrrrr.
Es una joya este post, me lo guardo en la valijita de cuero de primer grado.
Y sí, coincido en que esos caradeformes que se hacen los boludos son gente muy sensata que merece todo nuestro respeto.. será que yo siempre me he hecho la boluda cuando he podido..
oscar
20/02/2007 a las 11:12
A los egoistas nos aterra que nos muestren reflejos de uno mismo..

Como diria el Sr Burns. Excelente.
Bart
20/02/2007 a las 10:52
¿Y la despedida con un "tenemos que quedar, eh! nos llamamos y salimos un día"?
Morganita
20/02/2007 a las 10:51
Peor son los caradeformes q además te piden el teléfono para presentarte a la familia y conocer la tuya... esos sí q no tienen conciencia...
Leandro Suarez
20/02/2007 a las 10:50
Uno se mete en los tres primeros porque Argentina duerme, vio?
 egonx
20/02/2007 a las 10:48
ahora entiendo todo, no me motivó el amor, sólo una razón me raptó hasta Polonia...
PAT
20/02/2007 a las 10:42
PRI!!!