Orsai blog post

Vida privada
lunes 25 de octubre, 2004

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Vida privada
lunes 25 de octubre, 2004

Las teleoperadoras también lloran

   

Mi relación con las chicas que te quieren vender cosas por teléfono empezó hace un par de años, y fue un comienzo descorazonador. En Argentina estos llamados no eran una plaga (como lo son aquí) y yo no estaba acostumbrado a defenderme. La primera vez que me quisieron vender algo, mandé a la operadora a la concha de su madre y colgué, como dios manda. Error: a los dos minutos la chica me llamó de nuevo, y estaba llorando.

Amargamente, me dijo entre sollozos que yo era un miserable, que no me costaba nada decir "gracias, pero no me interesa la oferta" o alguna otra frase cariñosa. En medio de hipos y pucheros me invitó a comprender que ella no tenía la culpa de estar encerrada, puchero, en un cubilete de tres por tres llamando a desconocidos, puchero, durante nueve horas al día; hipo.

Me conmovió la teleoperadora; me conmovió en serio. Me provocó un charco de culpa en la mirada, como cuando —de niños— hacíamos bromas por teléfono y nos pasábamos de crueles.

Le pedí perdón con sinceridad y vergüenza, y le dije que, si fuera por mí, le compraba aquéllo que me quería vender. Pero que las decisiones económicas en la casa las tomaba mi mujer. Nos despedimos con tensa calma.

Lo primero que hice, esa misma tarde, fue adquirir un teléfono buchón, que son ésos que te dicen desde qué número te están llamando. De ese modo podría esquivar las ofertas de las operadoras intempestivas. La primera semana todo anduvo de maravillas: las empresas de telemarketing utilizan un sistema que nos impide conocer el número, por lo que yo no atendía ninguna llamada que pusiera "número privado" en el visor. Durante días me sentí un muchacho inteligente e ingenioso.

Pero lo bueno no dura mucho. A las dos semanas descubrí que las llamadas procedentes del extranjero también ponen "número privado". Por lo tanto podía ocurrir que, al esquivar a una teleoperadora depresiva, no me enterase de la muerte de mi madre o alguna otra cosa importante de Argentina. Y otra vez empecé a contestar las llamadas de todo el mundo.

En los últimos seis meses casi nunca murió mamá. La enorme mayoría de los telefonazos vespertinos fueron de estas chicas, y tuve que pasarme tardes enteras escuchando el discurso memorizado de las promotoras autómatas, a las que me imaginaba encerradas en cubiletes oscuros y a punto de suicidarse si yo decía algo inadecuado. Por temor, nunca les falté el respeto ni colgué el auricular sin un "chau, que tengas un buen día", pero también aprendí algunas técnicas de disuación.

Así como ellas, las telemarketers, hacen un cursito para aprender a ser seguidoras e insistentes, yo fui puliendo métodos eficaces para quebrantarles el objetivo de mantenerme en línea. A mis mejores trucos los bauticé EAT y YSA: "Estaba Al Tanto" y "Ya Soy Abonado". Hasta hace poco, ambos me funcionaban a la perfección:

—¿Hablo con el señor Casciari Hernán? —ellas siempre saben tu nombre, y lo dicen al revés, como en los colegios de curas.

—Sí, digamé —hay que responder "sí", porque si decís "no" les da lo mismo.

—Disculpe, Hernán —desde ese momento dirán tu nombre al final de cada frase—, lo llamo de "Movistar" para informarle de una promoción de alta gratis...

—Ah sí, estaba al tanto —primer match point.

—Fantástico, Hernán, ¿y le interesa?

—Es que ya soy abonado —bolea y partido.

—Siendo así, Hernán, disculpe la molestia.

—Chau, que tengas un buen día —saludamos a los jueces de silla y nos retiramos a vestuarios.

Vivía feliz con mis métodos hasta hace una semana que me llamó Silvia, la teleoperadora de "El Periódico de Catalunya". Una mujer terrorífica que debería estar trabajando como perro que huele marihuana en el aeropuerto. No hubo forma de detenerla.

—Ah sí, estaba al tanto de la promoción —mentí convencido después de su primera impronta, creyendo que sería otro partido fácil.

—Fantástico Hernán —me dijo ella—, ¿y le interesa?

—Es que yo recibo El Periódico en casa todos los días —dije, y esperé la ovación de las tribunas. Pero ella entonces me devolvió un passing shot paralelo a dos manos:

—Es que esta promoción es justamente para suscriptores. Déjeme que le comente en qué consiste...

La siguiente media hora escuché el discurso de Silvia en silencio. Para peor, ella tenía razón: si yo realmente hubiera sido suscriptor de El Periódico de Catalunya estaría encantado con los vales anuales de descuento, los DVD y las entradas a los preestrenos. Era un monstruo, Silvia. Un león vendiendo diarios.

—¿Entonces qué hacemos? —me dijo al final del espích— ¿Le envío los vales y los paga contrareembolso?

Manoteé una excusa débil:

—Es que debería consultarlo con mi señora —confesé avergonzado; aquel era un drive sin fuerza, muy alto, extremadamente fácil de devolver.

—¡Fantástico! Consúltelo esta noche con Cristina —me dijo, sabiendo por alguna razón el nombre de mi mujer—. Lo llamo mañana a esta hora y confirmamos el envío, Hernán —y me colgó.

¡Me colgó ella, hija de una gran puta! Manejó el partido mejor que Martina Navratilova en sus mejores tiempos, y me había ganado el primer set sin transpirar.

Al día siguiente me había olvidado por completo del incidente. Por eso contesté el teléfono con las defensas bajas y la Nina en brazos.

—Hola Hernán —dijo con una sonrisa que se adivinaba a través el cable—, soy Silvia, de El Periódico de Catalunya.

Temblé y Nina casi se me resbala de las manos. En otra situación, hubiera dicho "no, está equivocado", pero el acento argentino me delata. Opté entonces por el desdoblamiento de la personalidad:

—No habla Hernán —dije—; soy Rafael, su hermano, ¿quiere dejarle algo dicho?

Fue peor. Durante media hora me informó sobre todas las ventajas de la promoción como si yo nunca las hubiera escuchado, y cuando terminó me preguntó a qué hora podría encontrar a Hernán o a Cristina.

—Mi hermano ha tenido que viajar a Buenos Aires de urgencia —fantaseé—. Pero mi cuñada mañana por la tarde está todo el día —esto último era verdad; yo no quería saber más nada con Navratilova: que se encargara mi cuñada.

Cristina y Silvia conversaron por teléfono el viernes. Silvia le contó a Cristina que había estado hablando con su cuñado Rafael sobre la renovación de la suscripción al diario. Cristina le dijo que nunca habíamos sido suscriptores de El Periódico y que ella no tenía ningún cuñado llamado Rafael. Se despidió de la teleoperadora sin sacarme los ojos de encima, como si me quisiera comer vivo.

—¿Por qué tienes que mentir siempre? —me dijo entonces Cris, haciendo puchero— ¿Por qué le mientes a todo el mundo, sin ningún motivo? ¿Qué ganas enredándolo todo?

Nina nos miraba con un compás rítimico de cabeza, privilegiada espectadora de una final de tenis sobre mosaico. Busqué el mejor golpe de revés durante un segundo larguísimo. No quería que Cris empezara a llorar y había que hacer algo pronto. Cuando tuve todas las puntas más o menos hilvanadas, tomé aire y le dije, mirándola a los ojos:

—Sí, Cris: tengo un hermano que se llama Rafael —prendí un cigarro, porque sería un partido durísimo, a cinco sets—. Es una historia muy larga, pero tarde o temprano te tenías que enterar —y le empecé a explicar la doble vida de mi padre.

Hernán Casciari
lunes 25 de octubre, 2004


Las teleoperadoras también lloran

por Hernán Casciari

Mi relación con las chicas que te quieren vender cosas por teléfono empezó hace un par de años, y fue un comienzo descorazonador. En Argentina estos llamados no eran una plaga (como lo son aquí) y yo no estaba acostumbrado a defenderme. La primera vez que me quisieron vender algo, mandé a la operadora a la concha de su madre y colgué, como dios manda. Error: a los dos minutos la chica me llamó de nuevo, y estaba llorando.

Amargamente, me dijo entre sollozos que yo era un miserable, que no me costaba nada decir "gracias, pero no me interesa la oferta" o alguna otra frase cariñosa. En medio de hipos y pucheros me invitó a comprender que ella no tenía la culpa de estar encerrada, puchero, en un cubilete de tres por tres llamando a desconocidos, puchero, durante nueve horas al día; hipo.

Me conmovió la teleoperadora; me conmovió en serio. Me provocó un charco de culpa en la mirada, como cuando —de niños— hacíamos bromas por teléfono y nos pasábamos de crueles.

Le pedí perdón con sinceridad y vergüenza, y le dije que, si fuera por mí, le compraba aquéllo que me quería vender. Pero que las decisiones económicas en la casa las tomaba mi mujer. Nos despedimos con tensa calma.

Lo primero que hice, esa misma tarde, fue adquirir un teléfono buchón, que son ésos que te dicen desde qué número te están llamando. De ese modo podría esquivar las ofertas de las operadoras intempestivas. La primera semana todo anduvo de maravillas: las empresas de telemarketing utilizan un sistema que nos impide conocer el número, por lo que yo no atendía ninguna llamada que pusiera "número privado" en el visor. Durante días me sentí un muchacho inteligente e ingenioso.

Pero lo bueno no dura mucho. A las dos semanas descubrí que las llamadas procedentes del extranjero también ponen "número privado". Por lo tanto podía ocurrir que, al esquivar a una teleoperadora depresiva, no me enterase de la muerte de mi madre o alguna otra cosa importante de Argentina. Y otra vez empecé a contestar las llamadas de todo el mundo.

En los últimos seis meses casi nunca murió mamá. La enorme mayoría de los telefonazos vespertinos fueron de estas chicas, y tuve que pasarme tardes enteras escuchando el discurso memorizado de las promotoras autómatas, a las que me imaginaba encerradas en cubiletes oscuros y a punto de suicidarse si yo decía algo inadecuado. Por temor, nunca les falté el respeto ni colgué el auricular sin un "chau, que tengas un buen día", pero también aprendí algunas técnicas de disuación.

Así como ellas, las telemarketers, hacen un cursito para aprender a ser seguidoras e insistentes, yo fui puliendo métodos eficaces para quebrantarles el objetivo de mantenerme en línea. A mis mejores trucos los bauticé EAT y YSA: "Estaba Al Tanto" y "Ya Soy Abonado". Hasta hace poco, ambos me funcionaban a la perfección:

—¿Hablo con el señor Casciari Hernán? —ellas siempre saben tu nombre, y lo dicen al revés, como en los colegios de curas.

—Sí, digamé —hay que responder "sí", porque si decís "no" les da lo mismo.

—Disculpe, Hernán —desde ese momento dirán tu nombre al final de cada frase—, lo llamo de "Movistar" para informarle de una promoción de alta gratis...

—Ah sí, estaba al tanto —primer match point.

—Fantástico, Hernán, ¿y le interesa?

—Es que ya soy abonado —bolea y partido.

—Siendo así, Hernán, disculpe la molestia.

—Chau, que tengas un buen día —saludamos a los jueces de silla y nos retiramos a vestuarios.

Vivía feliz con mis métodos hasta hace una semana que me llamó Silvia, la teleoperadora de "El Periódico de Catalunya". Una mujer terrorífica que debería estar trabajando como perro que huele marihuana en el aeropuerto. No hubo forma de detenerla.

—Ah sí, estaba al tanto de la promoción —mentí convencido después de su primera impronta, creyendo que sería otro partido fácil.

—Fantástico Hernán —me dijo ella—, ¿y le interesa?

—Es que yo recibo El Periódico en casa todos los días —dije, y esperé la ovación de las tribunas. Pero ella entonces me devolvió un passing shot paralelo a dos manos:

—Es que esta promoción es justamente para suscriptores. Déjeme que le comente en qué consiste...

La siguiente media hora escuché el discurso de Silvia en silencio. Para peor, ella tenía razón: si yo realmente hubiera sido suscriptor de El Periódico de Catalunya estaría encantado con los vales anuales de descuento, los DVD y las entradas a los preestrenos. Era un monstruo, Silvia. Un león vendiendo diarios.

—¿Entonces qué hacemos? —me dijo al final del espích— ¿Le envío los vales y los paga contrareembolso?

Manoteé una excusa débil:

—Es que debería consultarlo con mi señora —confesé avergonzado; aquel era un drive sin fuerza, muy alto, extremadamente fácil de devolver.

—¡Fantástico! Consúltelo esta noche con Cristina —me dijo, sabiendo por alguna razón el nombre de mi mujer—. Lo llamo mañana a esta hora y confirmamos el envío, Hernán —y me colgó.

¡Me colgó ella, hija de una gran puta! Manejó el partido mejor que Martina Navratilova en sus mejores tiempos, y me había ganado el primer set sin transpirar.

Al día siguiente me había olvidado por completo del incidente. Por eso contesté el teléfono con las defensas bajas y la Nina en brazos.

—Hola Hernán —dijo con una sonrisa que se adivinaba a través el cable—, soy Silvia, de El Periódico de Catalunya.

Temblé y Nina casi se me resbala de las manos. En otra situación, hubiera dicho "no, está equivocado", pero el acento argentino me delata. Opté entonces por el desdoblamiento de la personalidad:

—No habla Hernán —dije—; soy Rafael, su hermano, ¿quiere dejarle algo dicho?

Fue peor. Durante media hora me informó sobre todas las ventajas de la promoción como si yo nunca las hubiera escuchado, y cuando terminó me preguntó a qué hora podría encontrar a Hernán o a Cristina.

—Mi hermano ha tenido que viajar a Buenos Aires de urgencia —fantaseé—. Pero mi cuñada mañana por la tarde está todo el día —esto último era verdad; yo no quería saber más nada con Navratilova: que se encargara mi cuñada.

Cristina y Silvia conversaron por teléfono el viernes. Silvia le contó a Cristina que había estado hablando con su cuñado Rafael sobre la renovación de la suscripción al diario. Cristina le dijo que nunca habíamos sido suscriptores de El Periódico y que ella no tenía ningún cuñado llamado Rafael. Se despidió de la teleoperadora sin sacarme los ojos de encima, como si me quisiera comer vivo.

—¿Por qué tienes que mentir siempre? —me dijo entonces Cris, haciendo puchero— ¿Por qué le mientes a todo el mundo, sin ningún motivo? ¿Qué ganas enredándolo todo?

Nina nos miraba con un compás rítimico de cabeza, privilegiada espectadora de una final de tenis sobre mosaico. Busqué el mejor golpe de revés durante un segundo larguísimo. No quería que Cris empezara a llorar y había que hacer algo pronto. Cuando tuve todas las puntas más o menos hilvanadas, tomé aire y le dije, mirándola a los ojos:

—Sí, Cris: tengo un hermano que se llama Rafael —prendí un cigarro, porque sería un partido durísimo, a cinco sets—. Es una historia muy larga, pero tarde o temprano te tenías que enterar —y le empecé a explicar la doble vida de mi padre.

Hernán Casciari
lunes 25 de octubre, 2004


¿Te gustó esta historia?

Pertenece al libro España decí alpiste, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


07/11/2015 a las 20:21
Jajajaja
Buenísimo.
 Fernando Olmos
22/04/2015 a las 18:40
Muy bueno gordo.. Una corrección medio anacrónica, donde dice disuación, creo que debería decir disuasión. Saludos.
buda
28/01/2006 a las 22:12
Otra que por ahí no falla es hacerte el loco.

- "buenas noche señor, lo llamamos de Telecom para ofrecerles descuentos en sus llamadas a larga distancia...¿esta interesado?"

- "NOOOO...IMPOSIBLE...aqui no hay TELEFONO!!!...muejejejeje..." (risa de científico loco)
maximo
24/12/2005 a las 18:49
no se si vale la pena sikiera decirtelo, pero quizas la historia ganaria mas si se enfocara desde el principio como un problema de mentiroso compulsivo.... seria el dilema suspense o sorpresa,
pero bueh...
claudio
17/12/2004 a las 00:40
Alguien llama por telefono. Es una persona que me ofrece el mejor lugar para mi eterno descanso. Poco a poco con su dulce voz me va describiendo un paisaje de arboles añosos, cesped siempre verde, y aroma a pino. Una brisa me va despeinando y me siento atraido a este lugar maravilloso. Voy entrando en un sopor de ensoñacion. Ya casi no siento mis manos que sostienen apenas el auricular. Mi cuerpo se deja llevar hacia ese bosque, hacia la paz, hacia la salida. Mi voz se afina en la linea. Ya apenas queda un susurro que automaticamente contesta "si, si, si" .Presiento que en una horas no sere ni el recuerdo de lo que fui. Mi firma ya no tiene significado alguno ni valor en el cheque que firmare. Esta vendedora fue tan convincente que escuchandola pase de plano terrenal. Ahora solo soy un cliente menos. Una venta mas.
paola
09/11/2004 a las 23:39
A mí me tocó laburar de eso...salado.
En México, como todos son TAN bien educaditos no se les puede decir las cosas directamente, entonces les digo lo que a todos los vendedores: ¡Muchísimas gracias! acabo de comprar uno/a. O el más escueto: "ya tengo, muchas gracias"
Diego León
05/11/2004 a las 11:35
En una ocasión me llamaron de un Banco, para ofrecerme algún tipo de préstamo personal...

Mi respuesta fue "Gracias, pero todo me está rodando excelentemente. Nunca estuve tan cómodo como ahora.".

Luego le comenté de ello a mi esposa y reímos y nos acordamos de la anécdota que se dio en uno de los momentos que más debíamos dinero.
nievski
03/11/2004 a las 15:02
son unos impresentables. las teleoperadoras NO son la plaga. La plaga lo son ustedes, burgueses de mierda que persiguen el consumismo estúpido sin importarles que detrás de las luces de neón están las teleoperadoras y otros trabajadores basura que no dejan de cagarse en ustedes. No, la plaga no son ellas, son ustedes
Marisa
02/11/2004 a las 21:58
yo siempre contesto: " La señora no esta" y como ademas vivo en USA les digo que no hablo ingles... funciona casi siempre!
Pero son una tortura!!!!
Marisa
02/11/2004 a las 21:58
yo siempre contesto: " La señora no esta" y como ademas vivo en USA les digo que no hablo ingles... funciona casi siempre!
Pero son una tortura!!!!
SONIA
02/11/2004 a las 15:40
Soy una persona por lo general, educada. Sé que los teleoperadores están mal pagados y que tienen que soportar una gran presión. Por eso intento "zafarme" lo más educadamente posible. Pero hace ya un par de meses recibí una de las típicas llamadas: "¿Es usted la titular del contrato de teléfono?"; "No, no soy yo"; "¿Es usted su esposa?"; "No tampoco"; "¿Es propietaria del piso?". "Sí, copropietaria"(...).

LLegado hasta este punto, tras preguntarme el nombre, viene la pregunta: "Sonia ¿le interesaría un contrato de teléfono que le permita ahorrarse entre un ... y un ...% en sus llamadas?". Yo contesto: "No gracias, muy amable, pero no estoy interesada". Y la señorita operadora de la que me acordaré durante mucho tiempo, y que ha hecho que cuando contesto al teléfono me ponga a la defensiva me suelta gritando y en tono impertinente: "PERO OYE, ESO NO ES NORMAL...¿COMO QUE NO TE INTERESA AHORRARTE UN ...DE LAS LLAMADAS?. ESO ES IMPOSIBLE, TODO EL MUNDO QUIERE". "Yo no, buenas tardes" CLICK.
Sauria
01/11/2004 a las 05:48
yo tengo algunas estrategias mas o menos similares para con los "testigos de jehová" que anda casa por casa evangelizando a los desprevindos... la cuestión que he aprendido. Si vos le decis "no gracias, no creo en eso que me contas" los incentivás a los tipos a que saquen todas sus armas, entonces simplemente les digo "ajá, sí, qué bueno" Los tipos: "bueno, entonces te podemos dejar esta revista que bla bla bla". Yo: "como no, perfecto". Los tipos no pueden decir ni mu. Listo, gracias muy amable, dejé la pava en el fuego, gracias, si, lo meditaré esta noche en la cama, gracias.
(tiempo aproximado de charla: 2', antes me peleaba como media hora con estos fundamentalistas locos)
Sauria
01/11/2004 a las 05:46
yo tengo algunas estrategias mas o menos similares para con los "testigos de jehová" que anda casa por casa evangelizando a los desprevindos... la cuestión que he aprendido. Si vos le decis "no gracias, no creo en eso que me contas" los incentivás a los tipos a que saquen todas sus armas, entonces simplemente les digo "ajá, sí, qué bueno" Los tipos: "bueno, entonces te podemos dejar esta revista que bla bla bla". Yo: "como no, perfecto". Los tipos no pueden decir ni mu. Listo, gracias muy amable, dejé la pava en el fuego, gracias, si, lo meditaré esta noche en la cama, gracias.
(tiempo aproximado de charla: 2', antes me peleaba como media hora con estos fundamentalistas locos)
Valeria
29/10/2004 a las 08:50
Cada vez que llaman las teleoperadoras a casa para que no me hagan perder mi tiempo ni pierdan el suyo trato de ser cortante y a la vez amable ... "GRACIAS NO ESTOY INTERESADA BUENAS TARDES" y procedo a colgar ..
CORU
29/10/2004 a las 00:38
En mi casa llamaba siempre una empresa que presta servicio de ambulancias. Harto ya de que me hablaran de lo que me podía pasar (aún así que me hiciera pasar por mi abuelo, por el sereno y hasta por mí mismo) resolví una jugada magistral cuyo resultado ha sido que no me llamen nunca más:
Una vez llamó la operadora y me saludó con su speech me dijo su nombre y que era de la empresa "Emergencias SA (¿SA será de sádicos Amorales?)". Entonces yo le respondí:
-Esto es una casualidad, señorita, está hablando con la filial administrativa de Emergencias en Villa Lugano, de más está decirle que estamos todos afiliados acá, ja, ja.
-Ayyy perdón -dijo la muchacha- se ve que el "Negro" me pasó mal el número. Mil disculpas, yo estoy en el edificio costanera cualquier cosa que pases por acá pregunta por mí"

Otra que mátch point... ¡¡¡Fue chin chon de mano!!!
Petrovich
28/10/2004 a las 23:15
Esa es la diferencia entre "primer mundo" "resto del mundo" ( no me atrevo a ponerle un número): acá en Argentina tenés que llamar al callcenter para putear. Allá te llaman ellos y escuchan las puteadas.
el edu
28/10/2004 a las 22:31
#70 bene, mentecato, sino es como ser dentista y quejarse del mal aliento del paciente, o médico y quejarse de la sangre, o ser maestro y quejarse de los alumnos, (siguen las firmas)
Si no te lo bancás, cambiá de laburo. Hay muchas posiciones laborales para ser maltratado en este Supermercado de dios (o era DIOS?)
La diferencia del nivel de queja es que 1)es tu laburo, y 2)es mi vida privada, entendés chiquita/o?
Mentecato
28/10/2004 a las 12:55
Raul, la solucion para no tener que soportar a clientes pesados es... ta, tan, ta tan......no llamen mas!!!!
Raúl
27/10/2004 a las 20:36
Eh! yo soy teleoperador pero de atención al cliente y tenemos que soportar a clientes pesados y no decimos nada, así que si os llaman nuestros comapañeros/as ser educados leñe :P
el edu
27/10/2004 a las 19:45
#67:
Es que ya no eres una persona, ni siquiera para tus empleadores. Lo demás es puro cuento...
NANCY KARINA
27/10/2004 a las 16:51
Oigame noooooooooo!!

Aqui en México, soy operadora de un call center en el area de servicio tecnico en una empresa de copiadoras, y creanme no es muy grato atender a cierto tipo de gente que se desquita con una, como persona... horror!!

Por lo menos que se pide, es que se nos trate como personas...

Definitivamente..!

Me encanta como escribes Hernan...!!
Salu2!
Mentecato
27/10/2004 a las 14:48
Mi respuesta es siempre la misma a estos obreros del telefono.

Perdoname, pero mis momentos de oscio son cortos y no me gustan ocuparlos con gente extraña.
(Telefvendedora sigue al ataque)
chau chau, te corto.. que tengas suerte, adios.
Torombolo
26/10/2004 a las 23:30
Le cuento la última generación que vivimos en Argentina. Te habla una maquina a la cual decisdis cortarle, a la hora nuevamente la misma grabación, al día siguiente la misma historia hasta que por cansancio decidías prestarle atención. La última frase del mensaje es " Si Ud. escuchó este mensaje completo disque 1"
el edu
26/10/2004 a las 22:55
Otra solución (provisoria, pero efectiva) es decir:
"Me interesa. Podés remitirme la oferta por escrito?" Jamás llega. Y no te vuelven a joder.
ESPECIALMENTE VÁLIDO PARA EMPRESAS TELEFÓNICAS, QUE DE FIRMAR LA PROMESA, NADA, TIO.
Roda
26/10/2004 a las 18:17
En buena hora Don Mauricio!!!!
Ha ganado dos practiquisimas sillas de playa!!!
AnisVil
26/10/2004 a las 17:12
Ahhhhhhh! Que delicia! Me encantan las historias de telemarketers y cómo sacárselos de encima!
Yo he utilizado la de decir "nahhhh, ya sé que sos vos JAVIER! No me vas a engañar otra vez! Escuchame, estoy ocupada ahora, te llamo cuando vuelva, chau!" Click ;)
gustavo
26/10/2004 a las 07:32
Una técnica de un amigo consiste en decir: "Voy a responder todas sus preguntas, señorita, pero voy a mentir sistemáticamente. No voy a decir la verdad en ningún caso".
J.Lo.
26/10/2004 a las 05:02
Eso de tener que dar recomendaciones, por aca con cada producto 4 conocidos nos hemos puesto de acuerdo, siempre damos los datos de los otros tres, que son numeros del trabajo. Se escucha la pausa del titubeo del operador cuando le regresamos el numero del que nos recomendo y los otros que ya tiene. Y eso es siempre. :)
cinderella
26/10/2004 a las 03:14
Yo digo que no soy la encargada del telefono y que ademas soy menor de edad y les digo de la manera mas amable que mis padres no estan [y claro toda esta informacion que les digo es falsa]y me piden una hora en la que los mayores esten y siempre digo una hora en la que se que nadie contestara.
Mauro Trivilino
26/10/2004 a las 02:39
Si hay algo que no soporto es cuando te llaman y te dicen que la operación va a llevar solamente unos minutos y te tienen media hora explicándote el producto. De esa forma te quitan el tiempo y luego te llega la factura de teléfono.
 Daniel Enrique Low
26/10/2004 a las 02:08
Mi mujer es muy amable con las y los promotores.
Yo tomo de muy mala manera que me llamen a casa.
A los promotores de las empresas de servicios que mes a mes llegan a casa a través de las facturas les digo que tienen o tuvieron esa ocasión para comunicarse conmigo y que si no tomé yo la iniciativa es porque no me interesa.
Muchas veces pedí casi de entrada que me comuniquen con su supervisor, que no tengo intención de putear a quien no decide este tipo de invasiones.
Lo que mejor me funciona es interrumpirlas al comienzo con un: Qué coincidencia!, también desde aquí estamos promocionando un producto muy interesante, se trata de un juego de tuercas y bulones... para perderme en los detalles y terminar por escuchar el click del operador
Tata
26/10/2004 a las 01:32
Excelente... como siempre. Me reí muchisimooooo.
Besos.
Bernardo
25/10/2004 a las 22:14
Esa es otra. A mí me pasó, y fue más o menos así: me buscan en el trabajo un muchacho y una chica, trajeados y con una portátil. Me piden cinco minutos, abren la laptop y me empiezan a ofrecer un seguro. mientras los tipos hablan, yo maquino y maquino de dónde salieron y cómo tienen mi nombre y mis datos. Cuando termina la presentación, sonriendo muy a lo Mariano Grondona, la mina me dice:

"Bueno, usted sabe el valor de la recomendación personal por sobre la publicidad tradicional. ¿No me daría el nombre de tres amigos suyos, para que los visitemos, así como un amigo suyo nos dio su nombre para que lo visitemos a usted?".

Esa gente se alimenta de las peores pasiones.
Hugo
25/10/2004 a las 21:47
No sé porqué pero a mi me dá vergüenza mandar a rodar a los de fonoventas. Se ponen a hablarme más y más cojudeces, mientras mis orejas se ponen rojas de pensar que no les voy a comprar nada. Al cortar no saben el remordimiento de conciencia que tengo.
Lo de las orejas rojas es inevitable. Pese a que me repito varias veces, no seas tarado, no conoces a quien te habla ni le importa lo que le dirás, igual me sonrojo.
Eso sí, la vez pasada, luego de todo el procedimiento de ofrecerme y yo negar timidamente, la del telefono me dice: "¿me podría dar el nombre y el teléfomo de sus compañeros de trabajo a ver si ellos sí están interesados?". Entonces, como no podría ser de otra manera, me sobrepuse a mi verguenza, avivé mi indignación, pensé cautelosamente mis palabras y su impacto, tomé impulso listo para el insulto viperino y... empecé a dictarle los nombres y números.
lalodelce
25/10/2004 a las 20:26
Y ninguno trato de llamar a la companhia telefonica y pedir el servicio de bloqueo de vendedores? ... te lo dan gratis y sirve. Si llamas tu telefono contesta con una grabacion que dice que marques el numero desde el cual estas llamando y que si eres un vendedor debes colgar porque sino tu numero sera sancionado ... ademas los vendedores nunca saben de que numero estan llamando ya que utilizan centrales telefonicas que en algunos casos tienen decenas de lineas.

Tambien sirve confundir al vendedor con un amigo, como a mi me paso honestamente una vez, y luego de contarle como me habia ido por la manhana y quejarme sobre el marido y otras vainas durante media hora, resulto que era un vendedor, que ademas nunca mas me volvio a llamar ...
Elteta
25/10/2004 a las 20:19
el #49 está tan mal escrito que ni me dan ganas de corregirme
Isa C
25/10/2004 a las 20:12
Yo he trabajado de teleoperadora durante seis meses y lo mejor son los compañeros, pero también es muy divertido escuchar algunos contestadores, algunas personas encantadoras...; pero te toca lidiar con cada uno...

De este trabajo he aprendido a escuchar cuando llaman a casa, valorar que los/las pobres están haciendo su trabajo y se merecen un minuto de tu atención;... y rebatir concienzudamente sus argumentos, es que yo soy de ideas fijas.

Y a parte de todo, el sueldo es pésimo y te aprietan los tornillos tanto como pueden.
Daroxiano
25/10/2004 a las 20:11
Si estoy con tiempo hago lo siguiente.
Suelo pedirle a la señorita en cuestión que me de su nombre completo, dirección y tel. (el particular) que yo por la noche la llamo a su casa y charlamos de lo que quiera. Naturalmente que me dice que no va a darle el tel. a un desconocido, que no corresponde, que esto que lo otro. Y yo respondo que aquí la única desconocida es ella ya que tiene mi tel, mi dirección, mi nombre y hasta mi consumo promedio y yo nada.
Y hasta donde recuerdo ella no me consultó para hacer uso indiscriminado de mi información particular no veo porque ella tiene tanto remilgo en ponerse en mi lugar y presentarse como corresponde con todos sus datos, incluso cuando se los estoy pidiendo amablemente. El argumento bien llevado es de una solidez demoledora y divierte mucho el titubeo del otro lado... garantizo que luego de 5 minutos se olvidan que carajo querían venderte y o te cortan o se empantanan con mas argumentos insostenibles.
Incluso hasta te pueden dar el tel. particular... (ha pasado)
La Romu
25/10/2004 a las 19:50
Cris, corazón: si vos cocinás, que los platos los lave el vago de tu marido.

Un beso grande.
Elteta
25/10/2004 a las 19:38
Ayer era el Blog de Socolinsky,
Hoy el de Lita de Lazzari.

¿No tienen más consejos utilísimos?
Cris, la mamá de Nina
25/10/2004 a las 19:19
Sí, Diablita #42, yo también hago eso cuando no quiero cocinar y especialmente, cuando no quiero fregar los platos.

Cris.
Diablita
25/10/2004 a las 19:06
Oia! Yo hago lo mismo cuando no quiero cocinar.
Lloro, grito, pataleo me agarran convulsiones hasta que por fin escucho las palabras santas "pasame el teléfono de la pizzeria".
Cris, la mamá de Nina
25/10/2004 a las 18:56
Una recomendación para cuando haya que reclamar: Lloren mucho...mal....llorar a gritos, desencajados. Me explico:

Yo tuve que cursar una reclamación a la compañía telefónica para que me devolvieran un dinero que no les correspondía y un día me llamó alguien (hombre) y me dijo que la compañía había resuelto que no tenía razón y que por tanto yo no cobraba.
En ese momento ya estaba embarazada pero aún no lo sabía y se ve que las hormonas se me alteraron y me dió la llorera. Pero una llorera muuuy fuerte. Llorando totalmente descompuesta le grité de todo (lo que pude, lo que me dejaban mis sollozos, y no exagero). El chico ese no entendía nada y me decía que él no podía hacer nada (debía pensar que le había tocado llamar a una loca, seguro, y no iba desencaminado). Bueno, solo decir que el gordito, que no se altera por nada de nada, vinó corriendo asustado a ver qué me pasaba (y tampoco entendió nada). Colgué, me paró la llorera en seco, y acto seguido me pregunté porque me había puesto así, si tampoco era para tanto.
Bueno, la cosa es que al cabo de una semana, me llama otro de la compañía y me dice que sí, que tengo razón y que me ingresan el dinero esa misma semana. Ja, toma ya!


Besos a todos.

Cris.
palito
25/10/2004 a las 18:48
Otra formula:
Señorita, esta es una casa de sepelios...
no falla.
palito
25/10/2004 a las 18:47
Otra formula:
Señorita, esta es una casa de sepelios...
Amelie
25/10/2004 a las 18:46
Christian #35
Yo fumo L&M y valen 2.10
Los Marlboro, creo que andan por los 2.60
(pero no hagas la conversión peso-euro. Pensá que aca la gente gana euros)

Quique #36
Gracias por hacerme acordar de eso!!!!
JUAZ
Diablita
25/10/2004 a las 18:44
Habría que aprender de los coreanos que para hacerse los boludos son mandados a hacer y te mandan un "No entiende".
Yo, cuando llaman los pesados, incluyendo a mi suegra y a mi tía Rina, improviso una paraguaya y les corto la inspiración con un
"Cho no te puo respondé a vó, savé? La patrchoncita no tá y io no sé naá de naá. Chamá en otchtro momento, savé?"
Y les corto.
QuiQue
25/10/2004 a las 18:38
Una de las mejores formas de cortarle a una telemarketer, la vi en "Seinfeld" ...
El protagonista está en su casa charlando con su amigo, y suena el teléfono. Obviamente, se escucha solo la "mitad" de la conversación:

- "Si, le agradezco, pero en este moment ..."
- "Vea, es que ahora ..."
- "Hagamos lo siguiente, deme el teléfono de su casa y la llamo esta noche, y me cuenta ...."
- "Ah, a Ud tampoco le gusta que la molesten en su casa ..."

Ahh ..... si te llegan a dar el teléfono ... bueno, un día podés armar un blog con esa historia !!!
 Christian Libonatti
25/10/2004 a las 18:31
Hernan: cuando te puedo llamar a tu casa? jajajaj

Quiero que sigas con la historia, no me cortes el mambo... dale un final a la historia... en el proximo post contame como siguio la situacion con cristina...

PD1: no era.. "Soy un león vendiendo durax"? al menos eso me cuentan los mayores...

PD2: y otra pregunta: cuanto salen los cigarrillos alla? es una duda existencial que tengo.. aca los marlboro box estan $3, mientras que los cigarrillos que fumo yo (Melbour) $1.30(no tengo un mango, jaja)
Rabino
25/10/2004 a las 18:17
Yo intento no insultarlos cuando llaman, me da lastima, realmente. Pero la semana pasada, me llamaron para venderme un seguro medico, a las 8 de la mañana!! Hay que odio, por dios!
Cuanto faltara para que por telefono nos quieran vender soluciones como las que ofrecen los spam via mail. Por ejemplo:

"Hola señor. Llamo de XXX para ofrecerle las nuevas y revolucionarias capsulas para agrandar el pene"

o

"Tomasito tiene cancer, me da su numero de tarjeta de credito ?"
Roda
25/10/2004 a las 17:44
Me parece que a este chico, lo acaba de atropellar una banda de mormones, en bicicleta y con trombones.
Toro
25/10/2004 a las 17:38
Sabía que lo mejor estaba por llegar...

Sigo esperando, avisen eh!

Abrazo
Toro

PD:Gracias po prestarme la cancha el sabado, pero podían venir ustedes también!
Roda
25/10/2004 a las 17:15
Bien Romu!
Pero no te tires eh!! Te necesitamos.

Gracias Patito por llamarla.
La Romu
25/10/2004 a las 17:00
Yo, no sé. A mí casi no me llaman.
La última vez que me quisieron vender algo por teléfono, la cosa fue más o menos así:

- Buenas tardes, señora, le llamo para ofrecerle...

- ¡Ay, mija, qué justo que me llamás! ¡Necesitaba tanto alguien que me escuche... Mirá, estoy a punto de tirarme por el balcón. Resulta que la novia de mi nene lo pescó con otra, y entonces...

Cuelgan solas, mirá lo que te digo.

Un beso grande.
DudaDesnuda
25/10/2004 a las 16:26
Eugene Ionesco ya lo escribió Hernán, pero siempre da gusto saber que las buenas ideas siempre sirven.
 olo mosquera
25/10/2004 a las 16:06
Interesante idea la de Patomusa (#25).
Borrador al respecto:

-Compaq buenos días. Mi nombre es Candela, ¿en qué puedo ayudarle?

-Buenos días Candela, mi nombre es Claudia y llamo para ofrecerle una oferta en la adquisición de cualquier producto Compaq antes del 10 de noviembre.

-Usted está hablando con Compaq, ¿en qué puedo ayudarle, Claudia?

-Me ayudaría si escuchase en qué consiste la oferta 'hogar' de Compaq. ¿Usted utiliza ordenador en casa o en el trabajo?

-Estoy en el trabajo. Trabajo justamente en Compaq. ¿De dónde me está llamando, Claudia?

-La llamo desde la empresa Compaq, Candela.

-¿Desde qué piso, Claudia?

-El octavo, Candela.

-¿Sos esa de la blusa amarilla, Claudia?

-Sí, Candela.

-Ay, qué loco, Claudia.
Teresiña
25/10/2004 a las 15:58
En realidad, Silvia, la vendedora feroz, es un agente encubierto. Lo mandamos para que te entrenes en el arte de la mentira (se ve que todavía te falta acceder a algunas artimañas, pibe). La estratagema incluye el cintureo a tu cónyuge.
Carlos T.
25/10/2004 a las 15:57
Jajajaja. Eso último fue demasiado teatral.. pero quedó excelente. Buen revés. No me imagino la cara que habrás puesto para hacerte creer:

—Sí, Cris: tengo un hermano que se llama Rafael —prendí un cigarro, porque sería un partido durísimo, a cinco sets—. Es una historia muy larga, pero tarde o temprano te tenías que enterar —y le empecé a explicar la doble vida de mi padre.


Pero hay algo que esta mal ¿Estabas fumando con Nina en brazos? :-O
PatoMusa
25/10/2004 a las 15:57
Qué pasaría si uno contesta y se hace pasar por telemarketer de otro producto?

Suena el teléfono... voy a probar mi teoría y vuelvo.
Carito
25/10/2004 a las 15:57
jajajjajajajaja final 'to be continued' ?????
Mi respuesta a este tipo de llamada es: por favorrrrr, tengan compasión y no me llame más... solo me banco un ' se encuentra bien?? ' y sus buenos deseos por me pronta mejoría :)
Vitalio
25/10/2004 a las 15:56
De todas las recetas propuestas, apoyo la e Bernardo, por su practicidad y eficacia.
Una variante, en Argentina, son las llamadas de las telemarketeras/os de las telefónicas, que ofrecen "ventajosas" tarifas de larga distancia. Yo les suelo cortar el chorro diciendo que no me expliquen verbalmente sino me manden un mail y les doy la dirección, luego de lo cual corto por'estar saliendo'. A veces las pugnas por la clientela pueden traer formulas ventajosas. Pero a la hora de revisar las facturas, ni forma de acordarse de lo que te rociaron con lengua veloz y persuasiva.
PatoMusa
25/10/2004 a las 15:54
Roda #17 dió en la tecla!!!!

Que aparezca Romu a dar unas clases!
lucas
25/10/2004 a las 15:48
¿Y qué esperabas? si tenés tu teléfono publicado acá al costado.
Sàtiro
25/10/2004 a las 15:48
Yo utilizo la siguiente técnica que me ha resultado efectivísima:

- Buenos Días, Sr. X, le llamo desde...
(Interrumpo abruptamente)
- Señorita, no la voy a hacer perder el tiempo ni le voy a permitir que Ud. me lo haga perder a mi, con todo el respeto del mundo, estoy muy ocupado y ni hoy ni mañana ni nunca voy a adquirir su producto. Entiendo que Ud. está trabajando, pero mi tiempo es muy valioso. Por favor no llame más, hasta luego.

Cortan con una bronca indescriptible, pero no llaman más.

Lo recomiendo.
DudaDesnuda
25/10/2004 a las 15:09
Algo que tampoco falla es decir que la promoción te interesa pero que no tenés dinero. Cuando cortan, casi se siente el asco, que no deja de ser mutuo por cierto.
Roda
25/10/2004 a las 14:43
Amelie
Cuando te pregunten el nombre, diles La Romu.
Tiene efecto paralizante.
Amelie
25/10/2004 a las 13:56
Yo en lugar de cortarles, los debaja hablando solos. O les decía que era la mucama.
Realmente debe ser un trabajo espantoso!
Encima hablan todos iguales!
Con la misma entonación!
Y repiten todo el tiempo, esas frases que se supone que estan pensadas para engancharte, pero lo único que consiguen es ponerme la vena ASI!

Y encima en España lo primero que hacen es preguntarte el nombre, y durante toda la conversación, las frases empiezan o terminan con: DOÑA X
NOooooooooo!

De Argentina, lo que se es que hay empresas que tienen sus call centers alli, pero no son empresas argentinas!
Parece que los argentinos somos muy amables, pero fundamentalmente: SOMOS BARATOS!
Bernardo
25/10/2004 a las 13:54
La mejor forma de evitarlas es: "Disculpame, justo estaba saliendo". Si te piden un horario para llamarte de nuevo, se lo das. Si te llaman, repetís la operación. Y así, tantas veces sea necesario, hasta ganarles por cansancio.

Nunca falla.
Ecoloco
25/10/2004 a las 13:48
Me pasó de una señorita que llamaba del banco 'NNN' ofreciéndome el servicio 'X', y yo negándome por haber solicitado los servicios 'Y', 'Z' y 'W' tiempo atrás y no haber recibido respuesta alguna de parte del banco... no logré hacerla cortar, pero hasta hoy retumban en mis imaginativos oídos los supuestos insultos de esta niña al cortar...

Besos, Abrazos y Apapachos...
El Angel Gris
25/10/2004 a las 13:46
Hernán: He pasado por varias técnicas, la última, para horror de mi Sra es "Borrame de esa base de datos hija de mil putas y colgás inmediatamente", no da resultados pero sirve como catarsis. En Mendoza para agregarle tragedia al problema, las llamadas que recibimos muchas veces son emitidas en Bs As y por esas cuestiones culturales, ellos trabajan cuando se debe dormir, esto es entre las 14:00 y las 17:00, llamar a un número en esas horas en Mza es lo mismo que hacerlo a las 3:00 AM en cualquier lugar del mundo. Aprovecho este espacio para, si algún/a telemarketer Porteño/a lee esto, sepa que jode de verdad cuando llama a Mendoza a esas horas y que intentaré matarlo cuando descubra su identidad.
Wendy
25/10/2004 a las 13:15
Uy...si, queda mal...porque fui la undecima...
Wendy
25/10/2004 a las 13:14
Buenisimo!, me encanto...quiero mas comments de Highflow (q chusma soy!)
Yo he conversado con una sola telemarketer...y termine dandole soluciones para arreglarse con su mamá y le di el empujon para volver a estudiar arte dramático (era una maestra la nena en eso!), es mas, hasta nos costo despedirnos y antes de renuncia, me volvio a llamar...
p.d. : queda bien decir q soy la décima??
Ginger
25/10/2004 a las 13:05
Lamento informarte que en Argentina (por lo menos en Buenos Aires), las teleoperadoras también son plagas, y todavía no encontramos depredador que las mantenga en línea. ¡Volvé Casciari!.

Pero además sufrimos algo peor, que son las grabaciones preguntando que canal estás mirando o las de Telecom agradeciendo el uso de su contestador automático. Claro, uno puede cortar sin cargo de conciencia porque no hay nadie físico del otro lado, pero ellos ya previeron eso, y como la consigna es joderte la vida, estos llamados se producen ¡¡a las tres de la mañana!!, cosa de dejarme con taquicardia y sin dormir el resto de la noche!.
Bernardo
25/10/2004 a las 12:56
Y bueno. A cada chancho le llega su San Martín.
Highflow
25/10/2004 a las 12:55
Yo trabajé como teleoperador durante 1 año aprox.
Era estresante; siempre con la presión encima de nuestros superiores para acortar el tiempo de llamada, mejorar el speech y todo ello atendiendo lo mejor posible al cliente.

La empresa quebró(se veía venir).No sin antes tener que pasar por cada uno de los departamentos del mismo (dpto comercial, soporte técnico, asistencia remota por telefono,chat,mail,en el dpto de bajas,..).En fin que era el "pringao" que hacía de todo.

Seguro que realizé mas de 100.000 llamadas en ese tiempo; algunas de ellas memorables.

Recordare una de ellas (de echo, no creo que las olvide en mi vida):

Os pongo en situación: serv.técnico de una empresa de ordenadores que comercializabamos a través de un banco.

Llamada 1

YO- Buenos días le atiende XXXX en que puedo ayudarle?
Cliente- Hola, verá que me he encontrado en casa con un paquete que no he pedido
YO- (Ops, primer problema, el cliente NO quiere el producto.Pásamos a la técnica de EACH.-Engatusar al cliente por huevos).Bueno, Sr. XXXX , veo que en ppio tengo aquí sus datos, cosa rara si no lo ha pedido ni ud. ni nadie de su familia pero... ya que lo tiene , porque no lo prueba?
C - Es que no lo quiero
Y - (pasamos a la Descripción de ventajas del producto) Pero seguro que a ud. siempre le ha acho ganas poder navegar por Interner, oir música, ver videos,etc...

(Después de mucho debatir sobre los pros y contras y dándome la razón en que todo lo que le decía estaba bien va y me suelta)

C- Sabes hijo?Si todo eso está muy bien pero no utilizaría el ordenador porque ... SOY CIEGO!!!

Y - (No puedo rebatirle, no me esperaba esa respuesta) Esto...ejem...vale; ya le pasaremos a recojer el aparato.

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Cierto es que se cobraba poco para el trabajo que se hacía, con la constante presión y tal pero , al ser todos jóvenes en la plataforma había muy buen rollo entre nosotros y me reí mucho con algunas llamadas increibles.Otro dia cuento más
topita
25/10/2004 a las 12:16
pues no se si sirve este pero hace unos 4 años, mi chico y yo nos fuimos a vivir juntos y el piso necesitaba algunas reformas en la cocina. Por supuesto pedimos presupuesto en 50 sitios diferentes.
Un dia por la tarde me quedé absolutamente dormida en el sofá. Estaba soñando q una amiga me habia invitado a su boda y estaba repasando uno a uno los numerosos platos del banquete onírico . De repente, me fui despertando por un rumor sordo q se habia interpuesto entre la ensalada de langosta y yo. Me di cuenta de q tenia el auricular del teléfono en la mano mientras iba describiendo tooooooooodos los ingredientes de cada platillo hasta q una voz al otro lado del telefóno me decia: señorita, ya ya si eso está muy bien pero yo preguntaba por la Srta. Cual q me vino a pedir un presupuesto, quizás me he equivocado...Mmmmmmmmmmmmmm, le pedí disculpas 50 veces, diciendole q olvidara todo lo q habia estado hablando por encontrarme dormida y q me llamara al dia siguiente...No volvió a llamar. Cree q en esa casa vive una colgada y el negoci és el negoci pero a veces no compensa
Roda
25/10/2004 a las 11:23
Silvia es mi amiga del alma.
Gracias a que ella operaba para Ikea, tengo 7 roperos en la terraza, con 14 sillas de playa.
Mas respeto por favor.
Roberto A.
25/10/2004 a las 11:02
Si realmente hubieras sido Rafael, todo el tiempo, y no tu hermano Hernán, y todo se hubiera destapado en ese preciso y mágico instante, habría sido un final memorable.
Max
25/10/2004 a las 11:00
Excelente Hernan! pero esta vez lloré de la risa.

He tenido grandes charlas teléfonicas con las teleoperadoras (será porque me gusta jugar con la voz), creo que han llegado a amarme, y si bien nunca compré nada, han cortado pensando que seria el novio ideal.

De todas maneras, he tenido infinidad de veces ganas de largar una buena puteada solo para ver cual es la reacción de las muchachas.

Intentaré usar el metodo Casciari, solo para probar su efectividad.

Siempre aquí, algunas veces en silencio.

Max

PD: lero lero lero, hoy fui el primero :P
Juan Alberto Alvarez
25/10/2004 a las 10:57
Che... ¿y no se ocurrió intentar un levante telefónico?
Yo creo que puede ser útil...
topita
25/10/2004 a las 10:35
en el libro " lo mejor q le puede pasar a un cruasán" hay un episodio en q el protagonista se deshace de una teleoperadora acojonandola directamente, sin malos rollos......buenísimo
Max
25/10/2004 a las 10:35
PRIMERO!!! como hace tanto!!!! No lo puedo creer.. esto es un momento kodak.