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Fútbol
jueves 20 de marzo, 2014

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jueves 20 de marzo, 2014

La trampa de McCracken

   

Que me perdonen este jueves las damas presentes, pero tengo la necesidad de hablar sobre fútbol. Pero es aún peor: hablaré sobre la regla futbolística menos comprendida por la platea femenina: el offside. Yo no sé si es porque estoy viejo, o porque estoy harto de ver jugadores en la misma línea a los que no se deja avanzar, pero la posición adelantada cada vez me parece más estúpida. Y voy a explicar por qué con dos metáforas y una vieja historia.

I. La ley

En una remota isla chilena, al sur de la Patagonia, el clima es tan cruel que todas las casas tienen gigantescas ruedas en la base y todos los hombres mayores de treinta años son alcohólicos.

Barrios enteros cambian de posición cada semestre para evitar las inundaciones, y todas las mujeres de la isla son golpeadas por sus maridos al menos una vez al mes. Lloviznas, alcohol y aburrimiento: la mezcla es feroz.

Algunas de estas mujeres toman valor y se divorcian de sus maridos golpeadores. Por seguridad, piden también una orden de alejamiento. La ley obliga entonces a los exmaridos a no acercarse a más de quinientos metros de las casas de sus mujeres, y les informan que, de hacerlo, irán presos o pagarán multas enormes.

Los exmaridos acatan la ley y se mudan a una pensión barata, muy alejada de sus mujeres. En la pensión miran la lluvia por la ventana, se arrepienten de ser tan brutos, se emborrachan y caen rendidos en camas mugrientas.

Esa misma noche sus mujeres (por despecho, por venganza, o porque la ley se los permite) mueven sus propias casas rodantes con sigilo y se acercan —metro a metro— a la pensión de los exmaridos.

Muy temprano por la mañana, las mujeres vengativas llaman a la policía y dicen:

—¡El hijo de puta está a menos de quinientos metros de mi casa! ¡Vengan a ayudarme, está quebrantando la ley!

Y así es como los exmaridos van presos una temporada, o pagan sanciones y nunca saben muy bien por qué.

Comparo a estas mujeres despechadas con aquellos zagueros que, sincronizados, dan un paso adelante para dejar al contrario en offside.

II. La costumbre

En un muy difundido —y también falso— experimento científico sobre el comportamiento corporativo, se colocan a cinco monos en una jaula enorme. En el medio de la jaula una escalera; encima de la escalera una banana.

Cuando uno de los monos intenta subir la escalera para conseguir la fruta, una manguera con agua a presión empapa a los cinco. Si más tarde un segundo mono, olvidadizo o hambriento, quiere subir otra vez la escalera para atrapar la banana, los otros cuatro se lo impiden por miedo al chorro de agua fría.

En este punto se quita de la jaula a uno de los animales y se hace entrar a otro mono nuevo. Lo primero que hace el chimpancé flamante —como es obvio— es trepar por la escalera. Los otros cuatro, alarmados y a los gritos, lo golpean y lo jalan para que no pueda subir.

El recién llegado aprende la lección y otro mono original es suplantado por un segundo animal nuevo. Este también quiere subir, los otros se lo impiden, etcétera. De este modo pasa el tiempo y se quitan de la jaula a todos los monos originales.

Los cinco nuevos chimpancés enjaulados no fueron empapados nunca con el chorro de agua fría, ni tampoco tienen memoria del castigo original. Sin embargo la banana seguirá intacta por siempre en lo más alto de la jaula.

Los cinco monos finales pelearán y aullarán y rasguñarán cada vez que uno de ellos, muerto de hambre o rebelde, pierda los nervios e intente subir a buscar su comida. Saben que no se puede, pero no saben por qué.

Comparo el comportamiento de estos primates con los periodistas deportivos y los aficionados al fútbol que, todos los lunes, debatimos y discutimos y nos ofuscamos por culpa de la ley del offside.

III. La trampa

En la primavera de 1904 Billy McCracken y Frank Hudspeth eran zagueros del Newcastle, un equipo de fútbol que nunca había ganado el torneo inglés y que solía perder cada partido por más de nueve goles.

En aquella época se jugaba muy diferente: el trazado más habitual era un 2-3-5: cinco delanteros y solamente dos defensores. Por lo general el arquero pegaba un pelotazo muy alto y todos corrían como locos a buscar el balón hasta llegar a la línea de meta contraria.

Si bien existía una ley del offside rústica (la famosa regla número 11 instaurada en 1863, en donde un delantero debía tener al menos tres defensores delante), este inciso había sido creado únicamente para que nadie se quedara colgado en el área contraria esperando el pelotazo. Solo para eso. Y la ley se acataba con normalidad.

Pero en 1904 Billy McCracken tuvo una idea. Una tarde, en el vestuario, le dijo en voz baja al segundo zaguero:

—Ey, Frank, ¿que tal si el próximo domingo nos hacemos una seña y damos unos pasos al frente cuando parta el pase del contrario?

Frank era un poco estúpido y al principio no entendió.

—¿Qué ganaríamos con eso, Billy? —dijo.

McCracken buscó una tiza y dibujó en el suelo las posiciones del campo:

—Nosotros damos este paso al frente, los dos al mismo tiempo, y la ilusión óptica le hará creer al árbitro que el jugador contrario está en fuera de juego.

Frank se quedó con la boca abierta: no podía creer que una trampa tan simple no se le hubiera ocurrido a nadie en cuarenta años de fútbol. Pero era verdad: no se le había ocurrido a nadie.

Gracias a este engaño, el Newcastle ganó la Football League Championship de 1904-05, 1906-07 y 1908-09, sin que nadie pudiera entender por qué. En 1908 fue el campeón con menor cantidad de puntos en la historia inglesas; de hecho, el Newcastle empató cero a cero durante seis partidos consecutivos.

Cuando descubrieron el truco, los demás equipos de la liga inglesa empezaron a utilizar el sistema del achique, y los espectáculos de fútbol cayeron drásticamente en cantidad de goles y emoción.

Entre 1910 y 1920 la gente empezó a ir mucho menos a las canchas, los delanteros no sabían qué hacer con sus vidas y los hinchas bostezaban a cada rato.

Para mal de males, cuando Billy McCracken fue demasiado viejo para jugar se convirtió en entrenador y quiso seguir utilizando su invento, entonces la Football Association decidió hacer todavía más férrea la ley del offside, en lugar de, simplemente, impedir la ley del achique.

El error fue tremendo.

El primer cambio a la regla clásica del offside ocurrió en 1925 y es conocida como la regla actual. La regla clásica decía: «Un jugador se halla en fuera de juego si se encuentra más cerca de la línea opuesta que el balón y el antepenúltimo adversario».

La regla actual cambió la palabra antepenúltimo por la palabra penúltimo, para que los partidos no fuesen tan aburridos después de la trampa ideada por McCracken.

Volvieron los goles durante varios años, pero más tarde el juego se tornó más físico y técnico y entonces una tarde de 1990, después de un Mundial espantosamente aburrido disputado en Italia, se decidió que si el atacante y el defensor estaban «en la misma línea» ya no habría offside.

Y tiempo después, en 2003, hubo un nuevo manotazo de ahogado para darle ritmo al juego: se introdujo la «posición pasiva» (cuando un jugador no interviene en la jugada ya no importa si está en offside).

En ningún caso nadie pensó en impedir la trampa de McCracken, que hubiera sido lo más natural. Ademas, ninguno de nosotros había nacido cuando, en 1904, Billy tuvo aquella conversación con Frank.

Sin embargo, muchos años después ese engaño pícaro de vestuario amateur convertiría a todos los zagueros profesionales del siglo veintiuno en mujeres despechadas de la Patagonia, y a todos nosotros, los aficionados al fútbol, en chimpancés que discuten cada lunes sobre por qué nadie puede comerse una banana en paz.

Hernán Casciari
jueves 20 de marzo, 2014


La trampa de McCracken

por Hernán Casciari

Que me perdonen este jueves las damas presentes, pero tengo la necesidad de hablar sobre fútbol. Pero es aún peor: hablaré sobre la regla futbolística menos comprendida por la platea femenina: el offside. Yo no sé si es porque estoy viejo, o porque estoy harto de ver jugadores en la misma línea a los que no se deja avanzar, pero la posición adelantada cada vez me parece más estúpida. Y voy a explicar por qué con dos metáforas y una vieja historia.

I. La ley

En una remota isla chilena, al sur de la Patagonia, el clima es tan cruel que todas las casas tienen gigantescas ruedas en la base y todos los hombres mayores de treinta años son alcohólicos.

Barrios enteros cambian de posición cada semestre para evitar las inundaciones, y todas las mujeres de la isla son golpeadas por sus maridos al menos una vez al mes. Lloviznas, alcohol y aburrimiento: la mezcla es feroz.

Algunas de estas mujeres toman valor y se divorcian de sus maridos golpeadores. Por seguridad, piden también una orden de alejamiento. La ley obliga entonces a los exmaridos a no acercarse a más de quinientos metros de las casas de sus mujeres, y les informan que, de hacerlo, irán presos o pagarán multas enormes.

Los exmaridos acatan la ley y se mudan a una pensión barata, muy alejada de sus mujeres. En la pensión miran la lluvia por la ventana, se arrepienten de ser tan brutos, se emborrachan y caen rendidos en camas mugrientas.

Esa misma noche sus mujeres (por despecho, por venganza, o porque la ley se los permite) mueven sus propias casas rodantes con sigilo y se acercan —metro a metro— a la pensión de los exmaridos.

Muy temprano por la mañana, las mujeres vengativas llaman a la policía y dicen:

—¡El hijo de puta está a menos de quinientos metros de mi casa! ¡Vengan a ayudarme, está quebrantando la ley!

Y así es como los exmaridos van presos una temporada, o pagan sanciones y nunca saben muy bien por qué.

Comparo a estas mujeres despechadas con aquellos zagueros que, sincronizados, dan un paso adelante para dejar al contrario en offside.

II. La costumbre

En un muy difundido —y también falso— experimento científico sobre el comportamiento corporativo, se colocan a cinco monos en una jaula enorme. En el medio de la jaula una escalera; encima de la escalera una banana.

Cuando uno de los monos intenta subir la escalera para conseguir la fruta, una manguera con agua a presión empapa a los cinco. Si más tarde un segundo mono, olvidadizo o hambriento, quiere subir otra vez la escalera para atrapar la banana, los otros cuatro se lo impiden por miedo al chorro de agua fría.

En este punto se quita de la jaula a uno de los animales y se hace entrar a otro mono nuevo. Lo primero que hace el chimpancé flamante —como es obvio— es trepar por la escalera. Los otros cuatro, alarmados y a los gritos, lo golpean y lo jalan para que no pueda subir.

El recién llegado aprende la lección y otro mono original es suplantado por un segundo animal nuevo. Este también quiere subir, los otros se lo impiden, etcétera. De este modo pasa el tiempo y se quitan de la jaula a todos los monos originales.

Los cinco nuevos chimpancés enjaulados no fueron empapados nunca con el chorro de agua fría, ni tampoco tienen memoria del castigo original. Sin embargo la banana seguirá intacta por siempre en lo más alto de la jaula.

Los cinco monos finales pelearán y aullarán y rasguñarán cada vez que uno de ellos, muerto de hambre o rebelde, pierda los nervios e intente subir a buscar su comida. Saben que no se puede, pero no saben por qué.

Comparo el comportamiento de estos primates con los periodistas deportivos y los aficionados al fútbol que, todos los lunes, debatimos y discutimos y nos ofuscamos por culpa de la ley del offside.

III. La trampa

En la primavera de 1904 Billy McCracken y Frank Hudspeth eran zagueros del Newcastle, un equipo de fútbol que nunca había ganado el torneo inglés y que solía perder cada partido por más de nueve goles.

En aquella época se jugaba muy diferente: el trazado más habitual era un 2-3-5: cinco delanteros y solamente dos defensores. Por lo general el arquero pegaba un pelotazo muy alto y todos corrían como locos a buscar el balón hasta llegar a la línea de meta contraria.

Si bien existía una ley del offside rústica (la famosa regla número 11 instaurada en 1863, en donde un delantero debía tener al menos tres defensores delante), este inciso había sido creado únicamente para que nadie se quedara colgado en el área contraria esperando el pelotazo. Solo para eso. Y la ley se acataba con normalidad.

Pero en 1904 Billy McCracken tuvo una idea. Una tarde, en el vestuario, le dijo en voz baja al segundo zaguero:

—Ey, Frank, ¿que tal si el próximo domingo nos hacemos una seña y damos unos pasos al frente cuando parta el pase del contrario?

Frank era un poco estúpido y al principio no entendió.

—¿Qué ganaríamos con eso, Billy? —dijo.

McCracken buscó una tiza y dibujó en el suelo las posiciones del campo:

—Nosotros damos este paso al frente, los dos al mismo tiempo, y la ilusión óptica le hará creer al árbitro que el jugador contrario está en fuera de juego.

Frank se quedó con la boca abierta: no podía creer que una trampa tan simple no se le hubiera ocurrido a nadie en cuarenta años de fútbol. Pero era verdad: no se le había ocurrido a nadie.

Gracias a este engaño, el Newcastle ganó la Football League Championship de 1904-05, 1906-07 y 1908-09, sin que nadie pudiera entender por qué. En 1908 fue el campeón con menor cantidad de puntos en la historia inglesas; de hecho, el Newcastle empató cero a cero durante seis partidos consecutivos.

Cuando descubrieron el truco, los demás equipos de la liga inglesa empezaron a utilizar el sistema del achique, y los espectáculos de fútbol cayeron drásticamente en cantidad de goles y emoción.

Entre 1910 y 1920 la gente empezó a ir mucho menos a las canchas, los delanteros no sabían qué hacer con sus vidas y los hinchas bostezaban a cada rato.

Para mal de males, cuando Billy McCracken fue demasiado viejo para jugar se convirtió en entrenador y quiso seguir utilizando su invento, entonces la Football Association decidió hacer todavía más férrea la ley del offside, en lugar de, simplemente, impedir la ley del achique.

El error fue tremendo.

El primer cambio a la regla clásica del offside ocurrió en 1925 y es conocida como la regla actual. La regla clásica decía: «Un jugador se halla en fuera de juego si se encuentra más cerca de la línea opuesta que el balón y el antepenúltimo adversario».

La regla actual cambió la palabra antepenúltimo por la palabra penúltimo, para que los partidos no fuesen tan aburridos después de la trampa ideada por McCracken.

Volvieron los goles durante varios años, pero más tarde el juego se tornó más físico y técnico y entonces una tarde de 1990, después de un Mundial espantosamente aburrido disputado en Italia, se decidió que si el atacante y el defensor estaban «en la misma línea» ya no habría offside.

Y tiempo después, en 2003, hubo un nuevo manotazo de ahogado para darle ritmo al juego: se introdujo la «posición pasiva» (cuando un jugador no interviene en la jugada ya no importa si está en offside).

En ningún caso nadie pensó en impedir la trampa de McCracken, que hubiera sido lo más natural. Ademas, ninguno de nosotros había nacido cuando, en 1904, Billy tuvo aquella conversación con Frank.

Sin embargo, muchos años después ese engaño pícaro de vestuario amateur convertiría a todos los zagueros profesionales del siglo veintiuno en mujeres despechadas de la Patagonia, y a todos nosotros, los aficionados al fútbol, en chimpancés que discuten cada lunes sobre por qué nadie puede comerse una banana en paz.

Hernán Casciari
jueves 20 de marzo, 2014


¿Te gustó esta historia?

Pertenece al libro Messi es un perro y otros cuentos, de Hernán Casciari. Está a la venta en la Tienda Orsai y te lo mandamos a tu casa sin gastos de envío.


 pichuco patane
13/09/2014 a las 03:15
Muy bueno. Recuerdo de mi niñez la miserable existencia del pichero, individuo que esperaba al lado del arco contrario una pelota casual que pudiera meter adentro. Eran seres despreciables pero si metian un gol lograban el fugaz sabor de la gloria, esa gloria de correr en la infancia con el viento en la cara porque metiste un gol.
19/04/2014 a las 22:23
La banana ya se pudrió hace rato
 Carlos Vazquez
26/03/2014 a las 16:55
Entiendo que falta un eslabón importante en este relato y es la inclusión del Estudiantes campeón de todo en la década del 60. Y creo que fue a propósito, porque te imaginabas el reproche que te hubiese pegado Roberto, que lo sufrió como hincha de Racing en aquellos choques coperos.
 Mariano Federico Fabre Berola
26/03/2014 a las 02:49
jaja Muy bueno!!! me siento muy identificado con la frase "y a todos nosotros, los aficionados al fútbol, en chimpancés que discuten cada lunes sobre por qué nadie puede comerse una banana en paz" ... En Argentina hay una excepción a la regla, o mejor dicho se hace la vista gorda, que son los politicos que viven en offside y ... "siga, siga, dijo la Molina". Abrazo de gol!
22/03/2014 a las 21:20
No tuve dificultad para entender el offside cuando me lo explicaron. Lo que no lograré jamás es verlo.
Hasta que no repiten la jugada y la congelan, no lo veo.
Nunca.
 ftraverso
21/03/2014 a las 21:27
Mirá estos posts: http://lacienciamaldita.blogspot.com.ar/2006/08/el-orsai-est-en-orsai.html
http://blogs.lanacion.com.ar/ciencia-maldita/la-pelota-no-se-mancha/time-is-off-your-side-yes-it-is/
 ftraverso
21/03/2014 a las 21:25
 655321
21/03/2014 a las 16:29
Hay un tema que no está mencionado casi nunca y acá tampoco. No hay offside ante el saque de meta. O sea que, si el arquero le pegara bien fuerte (con lo que cuesta sacar de abajo), podría asistir a un delantero que esté solo en el área. Argentina le marcó un gol a Irlanda así, LO PROTESTARON TODOS, hasta los relatores brasileños: http://www.youtube.com/watch?v=KcwPk7X334k
21/03/2014 a las 13:48
La costumbre de los monos me recuerda a un texto de Galeano acerca de la obediencia entre los militares.
 Aarón Blanco
26/03/2014 a las 15:59
Sí, el de El libro de los abrazos y el banco en el que no se podían sentar :)
 Jou!
21/03/2014 a las 11:45
Entiendo que es el offside, lo que no entiendo es por qué vos Hernán y algunos comentaristas también, dicen que los defensores dan un paso adelante. Yo diría dan un paso atrás. O será que el adelante es según de que lado juegan?
 Jesús Rubio
21/03/2014 a las 18:29
Son pasos adelante, en el sentido de alejarse de su arco, para dejar en ORSAI a los rivales.
 Jou!
21/03/2014 a las 11:45
Entiendo que es el offside, lo que no entiendo es por qué vos Hernán y algunos comentaristas también, dicen que los defensores dan un paso adelante. Yo diría dan un paso atrás. O será que el adelante es según de que lado juegan?
 Changuito!
21/03/2014 a las 18:06
Los defensores dan un paso adelante para dejar al delantero rival en offside.
 Aarón Blanco
21/03/2014 a las 10:25
Machista sí me pareció a mí la introducción a los tres relatos que me encantaron! Cuanta sensación agridulce provoca usted querido ;D

A mí me encanta el fuera de juego, ¡me encanta! Le da emoción, intensidad y estrategia defensiva. Fui zaguero durante muchos años y de muchos "uno contra uno" me libré porque Borja mandaba salir en cuanto intuía un pase en profundidad y los demás defensores respondían perfectamente. Tenía una intuición muy Muhammad Ali. Me parece realmente divertido el fuera de juego.
21/03/2014 a las 07:27
(Perdón, estoy borracho y con un celular)
21/03/2014 a las 07:26
Quiero aprovechar este espacio para solicitar que los penales sean ejecutados por aquel jugador al que se le cometió la falta o provoco la infracción. Similar a lo que sucede en basquet. Gracias. Y sobre lo del off side creo que sería menester hacer un referéndum. Quiero saber que tiene para decir Menotti al respecto.
21/03/2014 a las 13:41
ya se ha aprovechado demasiado, maestro.
 Jeremias Garritano
24/03/2014 a las 15:57
y, pasa querido que puede pasar (seguido) que el afectado le hayan dejado la pata en compota o este camino al htal
21/03/2014 a las 07:26
Quiero aprovechar este espacio para solicitar que los penales sean ejecutados por aquel jugador al que se le cometió la falta o provoco la infracción. Similar a lo que sucede en basquet. Gracias. Y sobre lo del off side creo que sería menester hacer un referéndum. Quiero saber que tiene para decir Menotti al respecto.
21/03/2014 a las 07:20
 Jimena Cestari
21/03/2014 a las 05:22
No es orsai en lugar de offside???? Eh dicho!!!!
Ahora los espectadores no vamos más a la cancha porq nos corre la federal o unos cuantos arman bardo por negociados con ellos y los dirigentes. Hasta en la liga mercedina pasa eso (lejos de los nenes de pecho del pelado peppe y gabino)
 argenta
21/03/2014 a las 03:54
Me gustó este post, porque me gusta el fútbol, lo miro desde chica. La metáfora de las mujeres, polémica, pero muy eficaz. De la historia del offside no sabía nada, pero siempre lo entendí. Muchos deportes cambian periódicamente sus reglas, el fútbol no tanto. Tal vez mucho viejo carcamán en la dirigencia y mucho agorero vaticinado catástrofes si se cambia algo. Yo eliminaría el lineman y pondría un buen video ref. No para cualquier falta, pero sí para el offside. Y propondría sencillas reglas, a partir del minuto 60, para el equipo que va ganando. El jugador que ataca y pudiendo avanzar tira un pase atrás genera un corner en contra. El defensor que en la salida recibe la pelota y puede salir jugando pero a pesar de eso se la toca de nuevo al arquero, expulsión directa. Jugador que teniendo compañeros habilitados en la puntas se manda por el medio pretendiendo pasar entre 5 y se la quitan va al banco. Si no se pueden hacer más cambios, una fecha de suspensión. Es mi humilde aporte para que "cuidar el resultado" no se convierta en un bodrio.
 diego
21/03/2014 a las 01:35
"Release the McCracken !!!"
 Fernández
21/03/2014 a las 01:05
Podría alguien con alguna suspicacia,caballero Hernán, especular sobre cuánta verosimilitud le cabe a la isla de los varones alcohólicos golpeadores y, las mujeres despechadas vengativas.
En caso de concluir que se trata de una ficción; podría preguntarse acaso si resulta merecido y justo, colocar tal ficticia isla dentro de un territorio real y nombrar una nacionalidad. Porque injusticias y borrachos,convengamos,existen en todo el mundo.
Sin embargo creo, que usted al mencionar la isla, se ha inspirado en alguna perteneciente al archipiélago de Chiloe; donde efectivamente el clima es muy lluvioso y antiguamente existieron casas construidas sobre enormes ruedas, las cuales pueden actualmente observarse como elementos folclóricos.
21/03/2014 a las 00:41
Me quedé pensando toda la tarde dónde había leído la historia esta de los monos. Y bueno, fue en la Orsai Nº 2. A veces pasan estas cosas.
20/03/2014 a las 23:54
a mi me gusta mucho como se da la deformación de la expresión original del inglés ¿a que los gallegos no dicen "orsai"?
comparto el video del experimento de los monos
https://www.youtube.com/watch?v=ouTBOk2eRiU
  Maxi en Bermudas
20/03/2014 a las 22:19
Los zagueros que juegan al achique deberian recibir tarjeta amarilla. He dicho. Saludos.
20/03/2014 a las 22:17
Es una pena que esto no la haya leído Sensini en Atlanta 96
20/03/2014 a las 23:58
El error en esa jugada final es del arquero Caballero, quien no sale a apretar por si alguno queda enganchado.
Me encanta ser el mono que discute
 Oscar Zarate
20/03/2014 a las 22:04
Si los árbitros, en lugar de ser seleccionados entre los seres más obtusos y negados de la creación fueran elegidos entre los mejores exponentes del sentido común; y se los obligara a jugar al fútbol al menos tres años antes de dirigir, podría solucionarse. Existe el famoso "espíritu del Reglamento", que equivale en derecho a lo que en las leyes se llama "Exposición de Motivos": una explicación de para qué se espera que la ley sirva. En ese caso, el Juez podría hacer uso de sus facultades para no sancionar aquellos offsides en los que ostensiblemente no hay intención de sacar ventaja de la posición, sino que se es víctima de las mujeres con ruedas o los defensores avivados.
Yendo más allá, yo ya mandé a la FIFA - y no me dieron ni pelota - una extensa argumentación sosteniendo que debe dividirse en dos la parte de la norma que determina en qué momento se sanciona. Esto es: hoy, si parten en carrera hacia un balón tirado largo un defensor y un atacante, se determina si hay o no offside en el momento en que parte el pase. Si el delantero es más veloz y saca ventaja en carrera, aunque llegue a la pelota tres metros antes que el defensor, es válido porque partió habilitado. Yo sostengo que en el caso inverso (un delantero que está adelantado al partir el pase, pero voluntariamente retrocede y al recibir la pelota tiene delante suyo a los dos contrarios requeridos - no debe ser penado, ya que no sólo no busca sacar provecho sino que renuncia a ello voluntariamente. Si lo hace un criminal que planeaba matar a 14 y se arrepiente, aunque tenga la ametralladora y las balas en sus manos, se llama desistimiento voluntario y no tiene pena. Si lo hace el 9, le cobran igual porque hace un rato estaba offside. Es de locos.
 Burt Munro
20/03/2014 a las 21:57
Si no existiera el Orsai, descendería muchísimo la cantidad de asistentes a dos de las tribunas laterales de todas las canchas. Esa regla es terapéutica
 Seba
20/03/2014 a las 21:52
"Entre 1910 y 1920 la gente empezó a ir mucho menos a las canchas..."

... Gordo, no estarían combatiendo en el frente?
20/03/2014 a las 21:49
No entendí nada, pero está claro.
 Coca Ponce
20/03/2014 a las 21:29
Carajo!!! Lástima que mi casa no tiene una rueda abajo.
 Guido Fernandez
20/03/2014 a las 21:20
Ahora se critica a los jueces de linea por no ver el offside, pero no se dice nada del defensor que en vez de marcar al oponente y pelear por la posesion del balon, decide dar un paso adelante y desentenderse del juego
 Cristian Uriarte
20/03/2014 a las 21:17
Mi pregunta es... sin esa odiosa Ley como se habría llamado la gloriosa revista y este maravilloso blog?
 EC
21/03/2014 a las 15:57
Que buena pregunta!
 dani22v
16/04/2014 a las 18:36
Se hubiera llamado: Posicion adelantada!!
 Federico Riveiro
20/03/2014 a las 21:16
¡Si no existiese la odiosa ley del offside (perdón, orsai), igualmente los lunes nos encontraríamos discutiendo por el melocotón del penal, la naranja del saque lateral o las uvas de la tarjeta roja al jugador que se sacó la camiseta en el festejo de su gol!...
 Changuito!
20/03/2014 a las 21:00
Bello post!
Es odioso el offside, pero prefiero un equipo que da paso para adelante a aquellos que ponen a los 10 troncos clavados en el borde del área para evitar que una pelota llegue al arco.
En el fondo las reglas y el juego se rigen por la ideología dominante en el fútbol, que no es hacer un partido entretenido sino cualquier cosa por un resultado favorable.
 Mr. Bumby
20/03/2014 a las 20:57
Ahondando en la historia "Si bien existía una ley del offside rústica (la famosa regla número 11 instaurada en 1863, en donde un delantero debía tener al menos tres defensores delante), este inciso había sido creado únicamente para que nadie se quedara colgado en el área contraria esperando el pelotazo"

En rigor de verdad, ya se había modificado la primer regla, que databa de 1863 y el offside consistía en que nadie podía estar "por delante de la pelota"...es decir igual al Rugby.
En esos partidos sí que atacaban todos juntos !!

abz
 Mr. Bumby
20/03/2014 a las 21:00
Perdón, la original que comento fue en 1863 (la similar al Rugby), y la "rústica· que comenta
Jorge, es de 1866.
   edu
20/03/2014 a las 20:49
no sé explicar por qué pero la frase "se colocan a cinco monos" me suena mal.
creo que le quitaría la preposición.
 Pilar
20/03/2014 a las 22:53
Efectivamente, a mí también me suena mal.
Habría dos alternativas: "se coloca a cinco monos" o "se colocan cinco monos". Esta última opción trataría a los monos como objetos inanimados, así que mejor la primera.
 Jhordan PLG
20/03/2014 a las 20:38
La verdad no entendí muy bien la explicación teórica, pero la práctica es totalmente distinta, saco el off side en una , como todos los que estamos fuera de la cancha y no entendemos como es posible que un tipo vestido de amarillo (por lo general) no lo pueda ver en microsegundos.
La regla me gusta:
1.- Cómo no agradecer a diosito luego que, como dice PEDROCHAIN (#17), el equipo contrario te agarra con los pantalones abajo luego que te meten un pase colgadito y luego de segundos donde ajustas con todo, en el borde de la cancha el señor levanta la banderita.
2.- Cómo no mandar a la mierda a ese señor que te levanta la banderita desde el borde de la cancha luego que desde tu volante salió un poema de pase largo que dejó sólo a tu punta.
 Cyrano
20/03/2014 a las 20:36
Encima la mayoría de las veces se discute por las jugadas que se tejen entre 1 millonarios que se la pelean contra otras 11 millonarios.
 Cyrano
20/03/2014 a las 20:37
11 contra 11 quiero decir
 Sarely
20/03/2014 a las 20:15
"...y a todos nosotros, los aficionados al fútbol, en chimpancés que discuten cada lunes sobre por qué nadie puede comerse una banana en paz". Me encanto el final
 Victor Hammersley
20/03/2014 a las 20:10
Me gustó la clase de historia.

Pero que somos tontos los monos peleando los lunes por una burrada.
 Marco Parolo
20/03/2014 a las 20:01
Ultimo!
 El Toro
20/03/2014 a las 19:51
A leer.
20/03/2014 a las 19:51
muchas veces pensé sobre el tema, pero no llego a una solución... entonces, cuando veo un pase colgadito y al volante picando desde atrás, me vuelvo a convencer de que el juego es perfecto así...

por otro lado, gordo, ojo con llamarlo tramposo! hay un dato fundamental sobre billy que estás omitiendo y cambia mucho la perspectiva del asunto...
20/03/2014 a las 19:40
multas enormes
enormes multas

aparecen las dos formas, me quedo con la segunda.
 Tico
20/03/2014 a las 19:31
Con mirar por tv las jugadas dudosas se acabarían todas las discusiones absurdas (incluido este post) y los monos se morfarían todas las bananas los lunes, martes, etc. Y hasta una de esas los periodistas empiezan a hablar de fútbol de una vez por todas y no de circo y legislacíon
20/03/2014 a las 19:28
typo: "aún pero" x "aún peor".
 Chapi
20/03/2014 a las 19:26
No lo encontré machista a que delegara a las mujeres o les pida perdón por comentar sobre (algo que es cierto) les cuesta entender a la mayoría de las féminas y hombres también, es junto con el cálculo del promedio cosas que complican al fútbol de manera innecesaria. Siempre me pareció horrendo jugar al achique, y de paso es un arma de doble filo, más de una vez se ha quedado colgado algún defensor habilitando un gol (cosa tan gratamente maravillosa) Nunca entendí como Menotti, un tipo que enseñaba que era la pelota no el hombre lo que debía correr rápido, se apegara tanto al achique
 Jhordan PLG
20/03/2014 a las 20:26
Me declaro tu hincha CHAPI.
 MilRayitas
20/03/2014 a las 20:40
una genia!!!!!!!!
20/03/2014 a las 22:41
Me encantó!
25/03/2014 a las 13:07
cuando mi mujer me eche a la miercoles,te casarías conmigo? sólo sería por civil.
 Burt Munro
20/03/2014 a las 19:18
"la famosa regla número 11 del instaurada en 1863"

TE sobra "del" o te faltas "reglamento.

Abrazo de gol en orsai
 Burt Munro
20/03/2014 a las 19:18
y a mi me sobra una "s".
20/03/2014 a las 19:24
Creo que lo corregí todo.
20/03/2014 a las 19:15
En La Trampa, 2do y 3er parrafo

"corrían como locos a buscar lel balón"

"la famosa regla número 11 del instaurada en 1863"
20/03/2014 a las 19:18
Corregido! Gracias.
  donabcn
20/03/2014 a las 19:13
Lo siento Hernán pero hoy no me gustó para nada tu relato, y no porque hables de fútbol ya que soy una apasionada de él, si no porque das por sentado que no nos gusta a las mujeres y que además no entendemos que es el offside...
En fin, que muy machista lo encontré.
 MALICIA
20/03/2014 a las 20:12
...chimpancés que discuten cada lunes sobre por qué nadie puede comerse una banana en paz...
20/03/2014 a las 20:28
No es machismo. En todo caso, lo es el fútbol.
 Rafa B
21/03/2014 a las 04:31
Yo tengo pase en Mestalla, van bastantes mujeres y todas saben lo que es un fuera de juego.
 Alejandro Carabajal
21/03/2014 a las 08:15
Mestalla no es Barcelona
20/03/2014 a las 19:07
faaaaa
  donabcn
20/03/2014 a las 19:02
Top ten?
20/03/2014 a las 19:02
"Pero es aún pero", será "peor"?
20/03/2014 a las 19:24
Corregido el copete!
  donabcn
20/03/2014 a las 19:02
 Jhordan PLG
20/03/2014 a las 19:02
PRI
 EC
20/03/2014 a las 19:00
podio?
20/03/2014 a las 19:00
Pra! Pre! Pr... me olvide como seguia
20/03/2014 a las 19:05
El PRI no se mancha.
20/03/2014 a las 19:00
CASI
20/03/2014 a las 19:02
Marco sólo la segunda línea: "Pero es aún pero"
20/03/2014 a las 18:59
PRI
20/03/2014 a las 19:01
Esa Chain!
20/03/2014 a las 19:01
Para Pablo Cesar que lo mira desde afuera
20/03/2014 a las 19:05
Ni cerca esta vez.
20/03/2014 a las 19:04
¡¡¡Bieeeeeeeeeeeeeeeeeeen, Chain!!!

¡Chain, chain, salud!
20/03/2014 a las 19:06
Entre todos se están comiendo de a poco al Chori!
20/03/2014 a las 19:13
es que nos gusta compartir...
21/03/2014 a las 00:08
che loco...uds no duermen? no laburan? Tienen un ejercito de pendejos asiáticos con compus en un zotano esperando la entrada? tienen monos drogados y adiestrados a escribir PRI a la primera de cambios? son hackers? son distintas identidades de julian assange? Son vecinos de casciari y lo espían cuando va a postear? como coño hacen? Me rindo....les dono mis puntos...¡chau!