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Sociedad
sábado 23 de mayo, 2015

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sábado 23 de mayo, 2015

Teníamos un juguete

Teníamos un juguete; era el más divertido del mundo. No lo habíamos inventado nosotros pero jugábamos mejor que sus inventores. Aceptamos algunas palabras de su idioma original: ful, corner, orsai, pero enseguida lo llenamos de palabras nuestras: sombrero, rabona, pared. Empezamos a jugar en la vereda, en los patios, en invierno y verano, hasta que un día algunos de nosotros, los que jugaban mejor, dejaron sus empleos y se dedicaron por completo. ¡Y qué bien jugaban!

Era tan grande la belleza de sus movimientos que muchos dejamos de jugar y nos pusimos a mirarlos. Armamos clubes sociales, construimos tribunas de madera y de cemento, solamente para ver de cerca a los mejores de cada barrio. Después organizamos torneos semanales, discutimos reglas y elegimos colores para las camisetas. Éramos hombres, pero actuábamos como chicos la mañana del seis de enero.

Y claro, los que habíamos nacido en un barrio queríamos que el domingo ganaran los nuestros, y que los vecinos perdieran. Entonces le incorporamos una variante al juego: mientras durase el partido, los que mirábamos teníamos que cantar a coro y a los gritos. Y así lo hicimos.

¡Qué bien nos salía cantar! Pronto averiguamos que no solo éramos buenos con el juguete, sino también mirando el juego. No habíamos resultado espectadores tristes, como en otros continentes. Nosotros nos involucrábamos, tirábamos kilos de papel picado para recibir a los nuestros y componíamos canciones de aliento. «Sí sí señores / yo soy de Racing. / Sí sí señores / de corazón». Nos divertíamos durante la semana inventando estrofas, y hasta empezamos a componer otras, más picarescas, para fastidiar al vecino. «River tenía un carrito / Boca se lo sacó / River salió llorando / Boca salió campeón». Qué risa nos daba molestar a los vecinos.

Imagínense. Si el juguete ya era divertido en silencio, con el contrapunto de las tribunas el pasatiempo se convirtió en un espectáculo asombroso. Tanto, que venía gente de todo el mundo a conocer nuestra fiesta popular, llena de papel picado y de cantitos. Empezamos a decirle «hinchar» a la acción de fastidiar al rival con canciones picarescas. Y nos bautizamos a nosotros mismos «hinchas», y al grupo enfervorizado de la tribuna le pusimos de nombre «hinchada». Habíamos aprendido a vestir al juguete con accesorios.

Un día se hicieron tan numerosas las hinchadas, y tan efusivas, que tuvimos que poner barras de fierro en las tribunas, a la altura de la cadera, para no caernos en avalancha por culpa de la emoción. Más tarde esa barra de metal sirvió para que el hincha con mejor garganta, subido a ella, dirigiera el coro improvisado. Bautizamos a este hincha con el nombre de «barrabrava», porque sus malabares eran de vértigo.

Nuestros mejores jugadores, que ya empezaban a jugar en otros países, al debutar en el extranjero sentían un vacío: la emoción de las tribunas no era igual. Todos sentados, nadie cantando. Muchos elegían volver al club de su origen, incluso perdiendo fortunas, con tal de escuchar otra vez el rumor de las hinchadas dirigidas por los barras. Fue entonces cuando nos empezó a interesar más el accesorio que el juguete.

En esa época empezamos a exagerar la emoción que sentíamos. Los hinchas, que hasta entonces caricaturizábamos pequeñas guerras ficticias, olvidamos que actuábamos en chiste. Empezamos a llamarle «pasión» a nuestra simpatía por un club.

Y los cantos se volvieron literales. «Corrieron para acá / corrieron para allá / a todos esos putos los vamos a matar». A muchas empresas esto les pareció muy rentable y reforzaron la idea de «pasión». La pasión del encuentro. Todos unidos por una pasión. El juguete se había vuelto tan importante como la vida. Era, incluso, un resumen de la vida.

Entonces, una tarde, dejamos de alentar a los jugadores y empezamos a ser hinchas de nuestra propia pasión. «Pasan los años / pasan los jugadores / la hinchada está presente / no para de alentar».

Mientras en el pasto ocurría el juego, las tribunas se felicitaban a ellas mismas, y creímos sensato fundar periódicos, emisoras de radio y canales de televisión que informaran durante las veinticuatro horas sobre el juego, aunque el juego solo ocurriera una vez por semana. No nos pareció excesivo. Porque de martes a sábados queríamos saber sobre las hinchadas, sobre los barrabravas y sobre las pasiones.

Los periódicos le daban la misma importancia, en la portada, a un conflicto entre hinchas que a la guerra de Medio Oriente. Y los barrabravas empezaron a tener nombre y apellido en la prensa. Les sacaban fotografías, se hablaba de ellos en las tertulias. Cuanto mayor era su salvajismo, más grande su fama y su titular. 

Los relatores del juego, que al inicio solo decían los nombres de los jugadores por la radio, también empezaron a fingir emoción exagerada en el relato. Durante los partidos gritaban los goles durante cincuenta segundos en el micrófono, como poseídos, como si no hubiera nada más importante en el universo, y después le pedían calma a las tribunas.

Nadie sabe cuándo fue, exactamente, que todo se fue al carajo. Nadie recuerda cuándo murió el primero de los nuestros, ni a manos de quién. Nadie sabe cómo algunos se hicieron dueños del juguete. Pero un día las tribunas se convirtieron en campos de batalla. Y la prensa no hablaba de la muerte de seres humanos, sino de la muerte de «hinchas de». Para alimentar la pasión.

Los jugadores que triunfaban en el extranjero ya no quisieron volver, y los dueños del juguete se llenaron los bolsillos sin mejorarle el mecanismo. Hoy, cuando vamos a ver jugar a los nuestros, ya no hay sombreros, ni rabonas, ni paredes. El pasto está alto y descuidado. Y pusieron una manga de plástico para que los jugadores puedan entrar a la cancha sin morir.

Teníamos un juguete. Era el más divertido del mundo. Todavía no sabemos si fue un accidente, pero rompimos el juguete en mil pedazos. Lo hicimos mierda.

Y lo más triste es que no sabemos jugar a otra cosa.

Hernán Casciari
sábado 23 de mayo, 2015


Teníamos un juguete

por Hernán Casciari

Teníamos un juguete; era el más divertido del mundo. No lo habíamos inventado nosotros pero jugábamos mejor que sus inventores. Aceptamos algunas palabras de su idioma original: ful, corner, orsai, pero enseguida lo llenamos de palabras nuestras: sombrero, rabona, pared. Empezamos a jugar en la vereda, en los patios, en invierno y verano, hasta que un día algunos de nosotros, los que jugaban mejor, dejaron sus empleos y se dedicaron por completo. ¡Y qué bien jugaban!

Era tan grande la belleza de sus movimientos que muchos dejamos de jugar y nos pusimos a mirarlos. Armamos clubes sociales, construimos tribunas de madera y de cemento, solamente para ver de cerca a los mejores de cada barrio. Después organizamos torneos semanales, discutimos reglas y elegimos colores para las camisetas. Éramos hombres, pero actuábamos como chicos la mañana del seis de enero.

Y claro, los que habíamos nacido en un barrio queríamos que el domingo ganaran los nuestros, y que los vecinos perdieran. Entonces le incorporamos una variante al juego: mientras durase el partido, los que mirábamos teníamos que cantar a coro y a los gritos. Y así lo hicimos.

¡Qué bien nos salía cantar! Pronto averiguamos que no solo éramos buenos con el juguete, sino también mirando el juego. No habíamos resultado espectadores tristes, como en otros continentes. Nosotros nos involucrábamos, tirábamos kilos de papel picado para recibir a los nuestros y componíamos canciones de aliento. «Sí sí señores / yo soy de Racing. / Sí sí señores / de corazón». Nos divertíamos durante la semana inventando estrofas, y hasta empezamos a componer otras, más picarescas, para fastidiar al vecino. «River tenía un carrito / Boca se lo sacó / River salió llorando / Boca salió campeón». Qué risa nos daba molestar a los vecinos.

Imagínense. Si el juguete ya era divertido en silencio, con el contrapunto de las tribunas el pasatiempo se convirtió en un espectáculo asombroso. Tanto, que venía gente de todo el mundo a conocer nuestra fiesta popular, llena de papel picado y de cantitos. Empezamos a decirle «hinchar» a la acción de fastidiar al rival con canciones picarescas. Y nos bautizamos a nosotros mismos «hinchas», y al grupo enfervorizado de la tribuna le pusimos de nombre «hinchada». Habíamos aprendido a vestir al juguete con accesorios.

Un día se hicieron tan numerosas las hinchadas, y tan efusivas, que tuvimos que poner barras de fierro en las tribunas, a la altura de la cadera, para no caernos en avalancha por culpa de la emoción. Más tarde esa barra de metal sirvió para que el hincha con mejor garganta, subido a ella, dirigiera el coro improvisado. Bautizamos a este hincha con el nombre de «barrabrava», porque sus malabares eran de vértigo.

Nuestros mejores jugadores, que ya empezaban a jugar en otros países, al debutar en el extranjero sentían un vacío: la emoción de las tribunas no era igual. Todos sentados, nadie cantando. Muchos elegían volver al club de su origen, incluso perdiendo fortunas, con tal de escuchar otra vez el rumor de las hinchadas dirigidas por los barras. Fue entonces cuando nos empezó a interesar más el accesorio que el juguete.

En esa época empezamos a exagerar la emoción que sentíamos. Los hinchas, que hasta entonces caricaturizábamos pequeñas guerras ficticias, olvidamos que actuábamos en chiste. Empezamos a llamarle «pasión» a nuestra simpatía por un club.

Y los cantos se volvieron literales. «Corrieron para acá / corrieron para allá / a todos esos putos los vamos a matar». A muchas empresas esto les pareció muy rentable y reforzaron la idea de «pasión». La pasión del encuentro. Todos unidos por una pasión. El juguete se había vuelto tan importante como la vida. Era, incluso, un resumen de la vida.

Entonces, una tarde, dejamos de alentar a los jugadores y empezamos a ser hinchas de nuestra propia pasión. «Pasan los años / pasan los jugadores / la hinchada está presente / no para de alentar».

Mientras en el pasto ocurría el juego, las tribunas se felicitaban a ellas mismas, y creímos sensato fundar periódicos, emisoras de radio y canales de televisión que informaran durante las veinticuatro horas sobre el juego, aunque el juego solo ocurriera una vez por semana. No nos pareció excesivo. Porque de martes a sábados queríamos saber sobre las hinchadas, sobre los barrabravas y sobre las pasiones.

Los periódicos le daban la misma importancia, en la portada, a un conflicto entre hinchas que a la guerra de Medio Oriente. Y los barrabravas empezaron a tener nombre y apellido en la prensa. Les sacaban fotografías, se hablaba de ellos en las tertulias. Cuanto mayor era su salvajismo, más grande su fama y su titular. 

Los relatores del juego, que al inicio solo decían los nombres de los jugadores por la radio, también empezaron a fingir emoción exagerada en el relato. Durante los partidos gritaban los goles durante cincuenta segundos en el micrófono, como poseídos, como si no hubiera nada más importante en el universo, y después le pedían calma a las tribunas.

Nadie sabe cuándo fue, exactamente, que todo se fue al carajo. Nadie recuerda cuándo murió el primero de los nuestros, ni a manos de quién. Nadie sabe cómo algunos se hicieron dueños del juguete. Pero un día las tribunas se convirtieron en campos de batalla. Y la prensa no hablaba de la muerte de seres humanos, sino de la muerte de «hinchas de». Para alimentar la pasión.

Los jugadores que triunfaban en el extranjero ya no quisieron volver, y los dueños del juguete se llenaron los bolsillos sin mejorarle el mecanismo. Hoy, cuando vamos a ver jugar a los nuestros, ya no hay sombreros, ni rabonas, ni paredes. El pasto está alto y descuidado. Y pusieron una manga de plástico para que los jugadores puedan entrar a la cancha sin morir.

Teníamos un juguete. Era el más divertido del mundo. Todavía no sabemos si fue un accidente, pero rompimos el juguete en mil pedazos. Lo hicimos mierda.

Y lo más triste es que no sabemos jugar a otra cosa.

Hernán Casciari
sábado 23 de mayo, 2015


Podés ver a Hernán Casciari en el teatro


251 comentarios
07/12/2016 a las 19:53
Cada vez más juguetes y más artilugios para aislarnos. Y no solo para niños. Los mayores también están juguetizados con juguetes sexuales y cosas por el estilo...
 Mima Sánchez Blanco
06/11/2016 a las 17:10
Estupendo! Me gustaría dejar un detalle. el vocablo "hincha" en realidad fué creado en el Club Nacional de Fútbol, Montevideo, Uruguay. Uno de los ayudantes de campo, por esa época NI tenían tanto nombre, pero era quién hinchaba las pelotas de fútbol, gritaba TANTO alentando a su Equipo, que empezaron a hablar del mismo como el Hincha (pero por inflar los balones) ya que nadie conocía bien su nombre, a no ser los más próximos. El vocablo hincha, se difundió entonces en Uruguay de a poco y luego pasó a ser un término de uso común en el Río de la Plata. Gracias por el espacio. Cordiales saludos!
 Martin Acosta
05/11/2016 a las 16:24
Estimado Hernán con afecto digo Hernán el nombre de mi hijo varón felicitaciones por el artículo en mi país de acaba de suspender el fútbol porque a un pibe un botija como le decimos nosotros lo mataron a todos en una plaza pública por estar festejando el aniversario de su club.Creo que tu artículo , cuando todo en mi pais se polítiza y se busca el rédito politico aun a costa de los muertos, establece claramente que estamos ante un problema de todos y que todos (los futboleros) debemos asumir abrazo desde la banda oriental
 R&F Master
28/10/2016 a las 11:30
Hola! Somos un grupo de entusiastas que publicamos textos propios y prestados en nuestro blog. Pedimos autorización para publicar este texto citando fuente y autor. Muchas gracias por su respuesta. Tw @rugbyandfitness
 Santiago Varela
26/10/2016 a las 22:49
Gracias por este texto gordo, es excelente
 Osvaldo Rosas
22/08/2016 a las 20:49
Estimado Hernán:
Mi nombre es Osvaldo Rosas, soy de San Miguel del Monte, ciudad un tanto más chica que Mercedes, pero seguramente con los mismos vicios.
MI intensión (en realidad son dos) es, en primera medida pedirte permiso para leer algunos fragmentos de tus textos en un torpe programa de radio que hacemos los sábados por la mañana. Se llama "Hay Equipo" y se emite por Actitud FM 92.5. ( www.actitud925.com ). Me gusta leer tus textos, me parece que me quedan bien (cuantos boludos te dirán lo mismo), y por eso me gustaría hacerlo con tu anuencia.
Por otro lado, me gustaría hacerte una nota para ese mismo programa. En vivo, si se puede (sería un golazo!), o grabada cuando puedas (sería otro golazo, por qué negarlo)
Sin más que manguear, me despido de vos atte.

Osvaldo David Rosas
 Chucky Argento
10/03/2016 a las 08:03
Sabés qué pasa, Hernan? Ese juguete en 10,6 segundos nos marco la vida, incluso tanto q nos hizo creer q en 2 goles, ganamos la guerra que no ganamos. Es mas, ese juguete convirtió a un hombre en perro al jugar con él. Saludos desde rosario.

P/d. Después de años de leerte decidí visibilizarme yde comentar. Gracias x tus textos.
 Iramsy Peraza
14/01/2016 a las 20:36
Excelente. Me encantó. Lástima que so que tanto disfrutamos a veces sea peligroso. En mi país todavía no pasa en las canchas de fútbol pues las audiencias son muy pequeñas y todavía el fútbol nacional no es muy popular, pero en los terrenos de béisbol la cosa es muy parecida. Gritos, insultos y hasta golpes. Topda una pena
15/12/2015 a las 19:51
http://elfutbolesunamierda.blogspot.com.ar/2015/12/jugue.html
15/12/2015 a las 19:49
recien lo leo y descubro que lo publicaste un 23 de mayo, ese es el día de mi cumpleaños; me habían hecho uno de los mejores regalos que podía esperar y no sabía que lo tenía
 Fernando Ibáñez
10/12/2015 a las 05:47
Hernán, acabo de descubrir tu blog, es excelente. Soy chileno, y el artículo tiene mucho sentido en mi país, con el agravante de que acá a los dueños del fútbol les conviene la violencia en los estadios, para que no vaya nadie y todos se tengan que abonar al monopolio del canal que lo transmite. Un desastre completo, los únicos que todavía van son los delincuentes de las barras bravas, al punto de que ninguna ciudad quiere recibir a algunos equipos. En fin... Saludos desde Chile, y gracias.
14/10/2015 a las 22:46
En este caso el juguete es el fútbol, pero lo podemos llevar a cualquier ámbito de la vida. Se trata de conservar la simpleza y no obnubilarse y perder de vista todo aquello por lo que nos gusta determinada cosa. Es decir, que la esencia no desaparezca.

(Ando de comentador en este día con tiempo libre, es que me quiero curtir en los distintos campos de Orsai, aunque algunos ya parezcan desiertos).
14/09/2015 a las 14:36
Brillante, felicidades una vez más! :-)
06/08/2015 a las 16:54
clarísimo Hernán!
se podrá reparar un juguete destrozado?… destrozado por la guita, la ambición, el poder…
 Marcos Baigorrí
29/07/2015 a las 17:03
Excelente!
  Sotil 10
17/07/2015 a las 05:29
La mejor descripción que he visto de lo que hemos hecho al fútbol. Más claro, agua.
 Marta Nora Romero
15/07/2015 a las 00:27
Sensible y real, me gusta tu punto de vista. Pero no puedo dejar de sentir "esa pasión" o como quieran llamarla, que vino de mi padre y mantengo en mi hijo. Ahora vivo muy lejos de las canchas, pero todavía disfruto en mi memoria, el poder ver un partido desde la tribuna. Te felicito....!!!
Neri
11/07/2015 a las 05:37
Muy bueno. Estaría buenísimo también que escribas algo sobre esto https://www.youtube.com/watch?v=YU28oSIG00o

Saludos
Matilde
05/07/2015 a las 02:13
Excelente!!!!
manucalt
21/06/2015 a las 02:13
Hola que tal??? Esto es la realidad total!!!
URUGUAY
18/06/2015 a las 15:05
Excelente nota, y excelente reflexión de LIVERPOOL_UY
17/06/2015 a las 22:20
Lo peor de todo es que ya no podemos ir a jugar a la casa del vecino, jugamos cada vez más solos en nuestras casas y en tribunas más controladas y exclusivas para los dueños del juguete
manya
17/06/2015 a las 16:09
Toy de acuerdo mas con el hinchda de liverpool que con la columna...los hinchas no rompimos nada los barras bravas sii...
hector espondaburu
16/06/2015 a las 19:37
espectacular una verdad absoluta
 Liverpool_uy
16/06/2015 a las 15:02
Suscribo con hondo dolor prácticamente toda la nota. Solo difiero en la connotación negativa que se le da a la palabra "Pasión". Yo soy hincha de un club menor de Uruguay, y les puedo asegurar que difícilmente hayan 2 personas que sientan lo que yo, por mi club. Las derrotas me desgarran, y las victorias borran casi todo lo malo que viví en la semana. No obstante, soy incapaz de agredir al rival verbalmente, mucho menos aún de forma física. Simplemente entiendo que el "juguete" no es más que eso, un divertimento, en la parte teórica no hay problema ninguno, pero la pasión (bien entendida, en su concepto mas amplio) no sabe de razonamientos, no responde a lógicas. No por eso, creo que el problema.del juguete sea la pasión, ¡al contrario! Los que rompieron el juguete no sienten pasión por su club, son lisa y llanamente, delincuentes disfrazados en un contexto que los protege cobrademente.
 Alvaro Camacho
15/06/2015 a las 21:48
Tal vez sea hora de dejar los juguetes, abrazo!
Carlos Parceri
15/06/2015 a las 20:33
Es el mejor juguete somnífero de multitudes, se lavará la cara y seguirá tan campante.
15/06/2015 a las 20:18
Brillante. Un perfecto resumen del sentir de la mayoría de los amantes del fútbol
Solo tengo un dato para aportar a la columna, la palabra "hinchada" nació en Uruguay.
El asistente que inflaba los balones al costado de la cancha del Club Nacional de Football solía gritarle y alentar a los jugadores del club. La gente asombrada preguntaba quien es este señor - Es el hincha de Nacional - Asi el concepto de hincha e hinchada se extendió al resto del continente.
Saludos Hernán!
15/06/2015 a las 16:35
Simplemente genial, no da para buscar impresiones personales, jamás leí algo que definiera bien nuestro circo romano

Un abrazo
brunod92
15/06/2015 a las 04:31
Excelente, igual un error, el término "hincha" se origina en Uruguay, más precisamente en Nacional y por un hombre que hinchaba (inflaba) las pelotas, no por fastidiar al rival. Igual con los hechos de hoy y tantas otras cosas anteriores, tomo este texto para describir también al fútbol uruguayo. Saludos desde Uruguay.
 jirafa_andina
11/06/2015 a las 19:24
Por qué "se llenaron los bolsillos sin mejorar el mecanismo"???... porque si mejoraban el mecanismo esos dueños del juguete no podían usarlo políticamente, está probado que se puede mejorar el mecanismo para seguir llenándose los bolsillos, al menos hasta la semana pasada lo hicieron impunemente a nivel global, pero el uso político de las barras bravas solo es posible con el estado actual del juguete en Argentina.
09/06/2015 a las 15:58
Y si maestro usted tiene razón, rompimos el juguete. Si a nuestro idolo nacional se le festeja el gol con la mano, los hijos que abandona , los periodistas que balea, las mujeres que aporrea. Y despues se convalida y aplaude eso que la "pelota no se mancha". No solo se mancha , se destruye y todos tenemos algo que ver con la cosa.
 tequesta
09/06/2015 a las 15:50
Impresionante Hernan, como siempre

El loco este habla de lo mismo/parecido ... y es muy bueno lo que dice: https://www.youtube.com/watch?v=H3h-obQRynk

sds

teq
08/06/2015 a las 22:42
Ño, la ponchaste una vez más Casciari. Nunca pensé cómo la prensa y el negocio influyen en los excesos de la hinchada.
 Nacho
08/06/2015 a las 20:48
Muy lindo, bueno y realista!
Genial
arquitectoguidi@hotmail.com
06/06/2015 a las 22:10
Lamentablemente es un cuento tan Real. Pero se puede parar y dar de nuevo
 Johanna Aguirre
03/06/2015 a las 01:56
Wow! Triste y fuerte realidad, sobretodo para aquellos que amamos este juguete.Sublime relato.
Carmen Elena
01/06/2015 a las 16:09
Hola Hernan
yo nunca comento nada...pero este articulo me ha parecido fantastico

La verdad estoy con un tema futbolero de mis hijos recurrente en la cabeza y me tiene molesta, ya que no entiendo por que rayos es que no saben ni quieren ni les importa jugar a otra coas

Me parace que se limitan tanto las oportunidades de ampliar su abanico, que prefieren no saber a decir ya se como se juega y escoger, esto si, esto no. El que no sabe simplemente no tiene la capacidad de elegir

Cuando yo tenia 10 años queria juguetes, mis hijos quieren zapatos...zapatos?
si ya tienen...por que siguen queriendo zapatos...
No hablan de otra cosa...es hasta aburrido encontrarse en el mundo con alguien q solo tenga 1 tema de converzacion, se q son chicos, pero que estoy criando, y siento q voy tan contra la corriente...
Disculpen mi descarga
saludos
Carmen Elena
31/05/2015 a las 20:33
que gran verdad.
Seba Tabora
30/05/2015 a las 17:43
Quique Pesoa leyó el texto en su programa "El Desconcierto".
Pueden encontrar el audio acá: http://eldesconcierto.com.ar/audios/ED-2015-05-27/ED-2015-05-27-2.mp3.
De paso les recomiendo el programa, que es a la radio lo que Orsai fue al mundo editorial.
30/05/2015 a las 01:05
que enfermedad esa de destruir todo. como lo del pri o corregir los errores de los demás, muy feo. (gordo tenés un "que" de más en tu respuesta al comentario #4)
 Negro Castro
29/05/2015 a las 19:44
Hernán, sos un visionario o un espía yanqui?. Justo en estos días se destapa el escándalo de la Fifa y de antemano subiste esto.
Groso... literalmente.
jlz59@yahoo.com.ar
28/05/2015 a las 22:01
cuanta verdad....y ahora???
 Demianchu
28/05/2015 a las 21:31
La puta adre, que razón que tenes...una pena
Liana Silvia Lew
28/05/2015 a las 16:30
Qui diets leer la aerie de Libros propiests
 Germán Bruckner
28/05/2015 a las 01:44
Me parece que falta una parte fundamental en el análisis: el dinero !
No cambió todo por una "suma de sucesos", cambio por transformarse en Negocio.
Hasta "forma de ganarse la vida" algunas cosas aguantan, más allá no.
Todo lo que se convierte en Mercancía se corrompe, pierde su valor original.
La Asociación Civil se corrompió, los socios dirigentes de esas asociaciones se corrompieron, los periodistas se corrompieron, los DTs se corrompieron, los jugadores se corrompieron...

Hoy vas a comprar el juguete TopTop que te bombardeó la TV y el niñ@ pequeñ@ juega con la caja. Ell@s no están corruptos.
Pablo
27/05/2015 a las 23:55
Deje de consumir futbol despues de que se rompio mi juguete,paso a ser de nadie,veo el juguete de todos roto,yo solo lo veo roto,ellos estan ahi engañandose,creyendosela de pasion y hinchada....perfecto texto ,gracias!
Yo.
27/05/2015 a las 23:48
Recuerdo cuando en una época se cargaba a un club por ser hincha de su hinchada. Todos terminaron en esa. Triste.
27/05/2015 a las 19:44
Que triste!
Que lindo leer Messi es un perro!
Marcos
27/05/2015 a las 19:09
muuuuy buena y realmemte es verdad yo soy del interior y no me animémo a llevar q mi hijo q qué pueda ver un partido de 1ra
juan
27/05/2015 a las 18:55
Tremenda la verdad,pero es asi!!
27/05/2015 a las 18:40
Che todos los días pasa algo que hace que este post cobre vigencia.

Es una genialidad y una lastima a la vez.
27/05/2015 a las 16:05
Excelente descripcion para un juguete, que se convirtió en deporte, para hoy dia, con sus reglas propias, convertirse en un negocio. Como regla general, es un juego-negocio el que se dá en la cancha, un desahogo emocional en las tribunas, donde se llevan todas las fustraciones personales y unos pocos las transforman en violencia, donde los hombres de corbata, te dicen lo que ven y lo que quieren que veas, donde otros toman fotos e imagenes en directo, para que tu pagues para verlo en tu sillon en tu casa. Cuando el juego se transforma en negocio, quien se beneficia ????
Fernando
27/05/2015 a las 06:58
Con todo respeto. La editorial empieza muy linda, muy pintoresca, sin embargo, después termina responsabilizando al cartero. A los tipos que llevan las noticias. A los diarios por poner en tapa a los vándalos. Que paradoja. Muchos piensan que los Medios de Comunicación sirven para dejar en evidencia a los que delinquen dada la ausensia de fiscales o jueces que lo hagan por motus propio y tomen medidas antes que los periódicos los dejen en evidencia. En mi humilde opinión la violencia en el fútbol es igual a la violencia en la sociedad, al desvalorizado valor (valga la redundancia) que se le ha dado a la vida y a la propiedad privada en los últimos años. Al garantismo de la justicia y a un Gobierno para el cual los Derechos Humanos son para los victimarios y no para las víctimas. Un Gobierno que saca a los presos de las cárceles para que les haga campaña política o le sume en las movilizaciones. Ni siquiera los dirigentes del fútbol son responsables, y sino, preguntenle a Cantero (malogrado presidente de Independiente) como le fue cuando se enfrentó a los barra bravas de ese prestigioso club. El problema de la violencia en el fútbol es proporcionalmente igual a la injustica en la sociedad.
federicoc21@hotmail.com
27/05/2015 a las 05:45
Se rompió el juguete, desde que dejó de ser un juego, para ser un.negocio!
nellyibiza@yahoo.fr
27/05/2015 a las 00:33
Excelente manera de resumir la degradación de un deporte y, de sus seguidore.

Muchas gracias
Nelly
mauricanale@hotmail.com.ar
27/05/2015 a las 00:14
Exelente relato de lo q fue y es el futbol. Los protagonistas son 22 tipos dentro del rectangulo..no dejemos q actores ajenos maten el juguete
 Susana Angles
26/05/2015 a las 23:44
sensación exacta de lo que amamos el fútbol... desazón infinita!! y ya no quiero jugar a nada más!!
Luis
26/05/2015 a las 21:45
Excelente texto de Hernán Casciari! Un fiel reflejo de la realidad!
 dani22v
26/05/2015 a las 19:41
Que triste realidad!!
Grande Hernan!! excelente!
ethelbrito29@gmail.com
26/05/2015 a las 18:56
26/05/2015 a las 14:18
No dejemos que los ingleses nos arruinen nuestro juego de romper cosas con su fulbito de morondanga!!! canten putos!!!
 @pablogoldbarg
26/05/2015 a las 06:22
Ya no podemos depender de echarle la culpa a los violentos de siempre, que le echan la culpa a los irresponsables de siempre, que le echan la culpa a los negociados de siempre. Si no queremos que la cosa termine de pudrirse, depende de todos.
26/05/2015 a las 03:48
Muy bueno uno de los mejores relatos que he leído sobre el futbol
26/05/2015 a las 03:40
Sos un grande gordo. Acá en Uruguay en cualquier momento llegamos a lo mismo. De paso te aclaro que el origen de hincha es otro... Un utilero de Nacional que hinchaba las pelotas, literalmente. Pero te banco igual.
08/06/2015 a las 22:52
Germán, gracias por la aclaración del origen de "hinchar las pelotas". Bien también lo de Hernán, este le sabe bien al futbol y a las palabras. También los siente bien
 Marta Yardin
26/05/2015 a las 01:02
Excelente!
:'(
muy bien relatado y con exactitud muy bien
26/05/2015 a las 00:37
 HUGO MAXIMINO ARCCIDIACONO SOSA
25/05/2015 a las 22:30
Gracias Hernan: Te escribo desde Las Heras. Mendoza. Argentina. Que Jugueteada...Now, la próxima semana juega Huracán Las Heras con Boca. Boca pone toda la carne en el asador y Huracán toda la esperanza, porque Hernan...con todo respeto...." ¿Has visto algo mas poderoso, que mi gran esperanza?"
 Seb tundis
25/05/2015 a las 17:43
Buenos dias Hernan,
Yo soy cero futbolero, pero comparto todo lo que decis, y tristemente va mas alla del Juguete en cuestion, es un ejemplo de la degradacion social. Al igual que antes jugabamos en la calle y en la plaza, andabamos en bici tranquilos, etc. A la edad de 10 iba al colegio caminando solo, algo que hoy no dejaria a mis hijos (no tengo) solos ni loco. La unica regla era volver antes de que caiga el sol :) .
La pregunta no solo es: Cuando se fue todo tan a la Mierda?, sino de Como se hace para hacer una especie de CTRL Z y volver atras :) . O nos tendremos que resignar a que esto sea la normalidad?.

Un Abrazo y buena semana
 Kiek
25/05/2015 a las 17:34
Gordo, excelente artículo. Hace tiempo que no regresaba a leer, pero ya me pegué a tus escritos.
waltermansilla2012@hotmail.com
25/05/2015 a las 11:53
Te felicito hermano es cierto ya no tenemos juguete por un par de nabos no podemos disfrutar del juego en familia hace ya mucho tiempo. Lo más triste que personalmente no le veo solución porque los dirigentes no se ponen de acuerdo. Y si sé ponen de acuerdo es de la boca para afuera.
25/05/2015 a las 11:49
PRI!
 Jorge Vega
25/05/2015 a las 07:07
Gracias Hernán, es triste darse cuenta que en México también estamos perdiendo nuestro juguete.
25/05/2015 a las 06:37
Hernan buenas noches, solo queria comentar y expresar mi mas sincera felicitacion y elogio para con usted por las palabras emitidas arriba.
De aqui en adelante se gano un lector mas de su colección.
Felicidades.
 ranxerox
25/05/2015 a las 15:06
Al que Ud. cita, Hernán Casciari, no le apetece el trato formal ni tan elogioso, más bien es afecto al maltrato y el insulto fácil que haga referencia a su redondez o pena similar que podrá Ud. apreciar en los comentarios.
Digamos que un "gordo puto que capo que sos" le habría caído en gracia con mayor entusiasmo que aquel panegírico.
 Vinicio Villamarín
25/05/2015 a las 06:34
Gordo, una gota de agua helada me bajo desde la corona...
lo hicimos mierda!!!

un beso a Nina

P.D.: esta semana empiezo a pasar los podcast, un abrazo!
 Joaquín Tarifa
25/05/2015 a las 06:24
Sublime, tengo que reconocer que por partes se puso la piel de gallina.
 Joaquín Tarifa
25/05/2015 a las 06:25
Saludos desde Río Negro, Hernán!
Juliana
25/05/2015 a las 04:47
Tu texto me llenó el cuerpo de escalofríos. Rompimos el juguete y lo hacemos cada vez que tenemos un juguete nuevo. Lo triste que se vuelve todo. Malísimo yo amo este deporte pero es que ya el deporte es otro, el propósito ahora es romper y no jugar.
chanchonauta @hotmail.com
25/05/2015 a las 04:08
estafamos al adversario y a nosotros mismos simulando, festejamos un gol con la mano, etc.etc.... y nos quitaron el privilegio de llevar a nuestros hijos y nietos a la cancha...
COCOELCARBONERO@HOTMAIL.COM
25/05/2015 a las 02:14
PAHHHHHH CUANTOS RECUERDOS POR MOMENTOS ME CREEI QUE ERA UN NIÑO CON ILUCIONES DE SER BUENA PERSONA Y BUEN JUGADOR DE FUTBOL,,,,,,,,,,,ESPERO QUE ESA MAGIA NO SE TERMINE NUNCA ASI TODOS TENEMOS ESPERANZA DE LLEGAR A ELLA,,,,,,,,,,,,,,,TE FELICITO HERNAN POR TUS COMENTARIOS ASI TODO EL QUE SUEÑA LOS PUEDE LOGRAR,,,,,,,EN LA VIDA TAMBIEN SE PUEDE SOÑAR DESPIERTO!!!
Jorge Reboredo
25/05/2015 a las 01:52
Te felicito Hernán. Se me piantó una lágrima. Tu texto es una alegoría de la pérdida de la inocencia.
 0scar gariboldi
25/05/2015 a las 01:42
La verdad te felicito Hernan, has echo un relato perfecto de lo que esta ocurriendo, lastima que a todos los que nos gusta este deporte no sabenos como arreglarlo o si como poniendo penas ejemplares y carcel para todos estos delimcuentes que nos robaron el sueño de ir a una cancha a difrutar de este deporte tan lindo...
25/05/2015 a las 00:54
Exelente, justo en el clavo...BRAVO!!!!!
24/05/2015 a las 22:53
Que bueno! Maravilloso texto para una situación tan argentina!!!!!!!!!! tan loca, la violencia en el juego!!!!!
24/05/2015 a las 20:48
Pusiste en palabras exactas la angustia que arrastro en estos días. Nadie puede estar más triste que un chico al que le roban su juguete, aunque ese chico ande ya por los 45...
¡Un abrazo de amigo!
oscaroski60@gmail.com
24/05/2015 a las 19:45
La verdad es que es un muy hermoso texto Hernán, como casi todo lo que nos regalas. Pero cuando leo cosas como esta o esas descripciones tan poéticas de Fontanarrosa o Galeano, me pregunto si no nos fuimos a la mierda un poco antes de toda esta locura violenta. Y si esta manera de ver el fútbol, tan cargada de emociones no es también responsable de haber llegado a este estado de cosas.
Me gusta mucho el fútbol sin llegar a ser un fanático y, modestamente, creo que ese debería ser el punto justo. En mis 54 he visto gente que ha elegido ir a ver un partido dejando "colgados" a sus afectos reales, he escuchado gente decir que el fútbol (su equipo) es "su vida"… y el absurdo total de que un jugador sea "comprado" con sumas con las que comería un pueblo durante un año. Me pregunto, no es demasiado? no hicimos demasiado importante un simple juego? no veríamos enfermiza esa pasión puesta en otro juego? qué carajo pasa si la pelota se detiene?
A veces, mirando un partido de tenis o de fútbol, he tenido un segundo de lucidez para observarme desde afuera y ver lo pelotudo de la escena. El fútbol es un hermoso juego que debería entretenernos durante unos minutos y ya. Debería ser ese rato de distracción que necesitamos. Y si esos ratos de diversión los compartimos con nuestro padre de pibes, pasará a ser un bello recuerdo de nuestra infancia y no un justificativo para tolerar más de lo debido en pos de que la pelota siga y siga rodando…
Agustin
24/05/2015 a las 19:34
De lo mejor que leí acerca de este tema, me encantó
24/05/2015 a las 18:55
Me encantó. Y valoro aún más encontrar una mirada crítica sobre este tema hacia los medios (incluso logrando que La Nación por ejemplo lo publique) y su responsabilidad de la cuál nunca se hacen cargo. Si la situación es preocupante el mismo día del partido, que al día siguiente el Jefe de Redacción del diario deportivo más grande del país titule su columna "tuvieron miedo de perder" o que los referentes periodisticos de la vereda de enfrente se hagan eco de una supuesta falta de códigos por parte de su rival, lo único que muestra es que pasa el tiempo, pasan las tragedias, y no aprendemos un carajo. Gracias por esta ventana donde dejamos pasar un poco de aire fresco.
 ricardo ramirez garcia
24/05/2015 a las 18:40
Aquí en Chile cuando vienen los equipos mal llamados "Grandes"de la Capital no puedo llevar a mi mujer ni a mi hijo, tengo que ir solo a la cancha por seguridad. Mi equipo tiene 18 años y somos mil los que vamos regularmente a la cancha contra 11 mil o 19 mil de afuera. Lo compartí varias veces por que me parece extremadamente valioso lo que aquí se dice. Saludos
 Lucho
24/05/2015 a las 18:34
Genial Gordo!
Agustin Zarauz.
24/05/2015 a las 18:28
Maestroooo !!!! (Aplausos)
24/05/2015 a las 18:06
Confieso que lo he robado.Gracias por su comprensión ...y por el articulo.
Jorge D. Natansohn
24/05/2015 a las 17:04
Si el negro Fontanarrosa se levantara de la tumba te daría un abrazo seguro. Muy bueno lo tuyo Hernán.-
24/05/2015 a las 16:40
Impecable Hernan. Tan real, tan triste.
Christian
24/05/2015 a las 16:37
NOTABLE!!..,
24/05/2015 a las 16:00
Es difícil separarse de lo que los medios llaman "los violentos de siempre", "los inadaptados", "los..." lo que quieras. De hecho vos no te separás, y hacés bien. Como últimamente leer los comentarios del blog suponen para muchos de nosotros un entretenimiento más, voy a contar algo que me pasó en la Copa América 2011, acá, en Argentina.
Soy de La Plata, y como buen cholulo futbolero me quería sacar las ganas de ver a Messi en cancha para los años posteriores golpearme el pecho y decir "yo lo vi", aunque haya sido uno de los peores partidos que haya jugado el pobre Lío en su carrera con la albiceleste. Hacía un frío de cagarse y Bolivia casi nos gana en el debut. La gente pedía a Tévez y comentaba lo pedorra que había sido la presentación de la Copa.
Lo cierto es que la premisa de los organizadores fue que nadie llevara prendas del club que eran "hinchas". Y si bien parecía una recomendación, los policías de turno cumplieron a rajatabla la misión: antes de entrar se podían ver enroscados en el alambrado montones de bufandas, gorros, (no les puedo explicar el frío que hacía en el Estadio Ciudad de La Plata), camperones caros y demás objetos con colores de algún club que los canas le fueron sacando a la gente que llegaba en familia, con amigos, charlando, etc.
Dura medida. Es cierto. Pero supongo que se intentaba evitar desmanes. Al menos lo supuse hasta el momento en que vi que un pequeño gran grupo tenía bufandas, gorros, camperones y demás objetos de Tigre, Dock Sud, Atlanta, Racing (sí, Racing), Independiente, Chacarita, Gimnasia, y otros tantos. Todos ellos llegaron juntos, intercambiando bombos y banderas no precisamente argentinas, y se posaron en la mitad de la cabecera sur del estadio pintadito de naranja. Esos que prometen matarse y correrse domingo a domingo; los que se desviven porque su equipo llegue a lo más alto pero si no llega no importa porque el negocio ya lo hicieron, estaban ahí, todos juntos, alentando a la Selección y tomando Coca.
Eran las famosas Hinchadas Unidas Argentinas. Una sátira más del fútbol nacional que ni siquiera me dan ganas de explicar qué fue, o qué son.
Se ve que esos muchachos fueron muy astutos y pasaron tres cacheos donde personas mayores perdieron sus paraguas y los pibes su camiseta original.
En fin. Es duro entregarse y decir "yo no voy más". No tengo hijos, pero si algún día los tengo me encantaría llevarlos a la cancha, que corten papelitos y tengan de ídolo al que lleva la diez en la espalda y no al que lleva la veintidós en la cintura.
Yo tampoco sé jugar a otra cosa, pero con estas reglas no quiero jugar.
 ariel aro
25/05/2015 a las 03:04
fantastico lo tuyo
 NENE
24/05/2015 a las 15:54
Excelente , cuanta verdad . a los hinchas que lloramos y damos siempre otra oportunidad a los colores . nos duele mucho ver en lo que se convirtió , esa pasión que es el fútbol. cancha medio
vacías ( por seguridad ????? ) , por favor , con toda esta tecnología que nos rodea , hagamos hinchadas virtuales , cambiemos los colores de nuestro club , incluyamos jugadores
del Barcelona, Real Madrid , etc. y así transformaremos lo poco que queda en fútbol Play Station.
 ariel aro
24/05/2015 a las 14:04
¡DESAPASIONADO! hoy siento eso después de cuarenta años hinchando por un juguete que se llama Boquita.
  Leonardo I
24/05/2015 a las 11:44
¿Por que escribe tanta gente?, me gustaba más cuando se podían leer todos los comentarios.
24/05/2015 a las 10:46
Lo ha dicho con toda claridad y estilo, pero sin caer en excesos de opinión. Agradezco me haya dejado esa soga para que me ahorque: visto que está podrido ¿por qué no prohibimos el fútbol profesional y disolvemos los clubes? Sí, ya sé que sería una medida impopular, y le buscarían la vuelta hasta para calificarla de anticonstitucional, ¡si hay hasta políticos metidos en el negocio! Pero no deja de rondarme la idea: si querés fútbol, calzate los botines. O andá con una birra a mirar a los muchachos (muchachas, póngale, que hoy también juegan) al potrero del barrio.
 Coutinho
24/05/2015 a las 07:51
Barrilete cósmico!!!! De que planeta escribiste?????
 Mauro Paré
24/05/2015 a las 07:34
Tan gráfico es todo el relato, cada palabra, piel de pollo. Este frankeinsten del que nadie se hace cargo, nos esta robando la pasión. Salven al fútbol.
24/05/2015 a las 06:50
Gracias Cayota por traducirnos.
 Enzo Garay
24/05/2015 a las 06:20
Sos un gordo hermoso. Te sigo desde "Messi es un perro". Desde aquel entonces, jamás dejé de transmitir tus relatos y de idolatrarte frente a mis amigos. Cuando quieras seguime en alguna red social de por ahí que charlamos.
 Adrian Martinez
24/05/2015 a las 05:58
Ahora si volviste Hernán.
Gracias por explicarme lo que siento.
24/05/2015 a las 05:41
Maravilloso. Realmente maravilloso.
 Bigote
24/05/2015 a las 05:26
Esto no tiene que ver con lo que escribiste directamente pero va de lo mismo. Por favor vean las imágenes del "ataque" a los jugadores de River pero esta vez con la voz en off y diganme si soy solo yo que veo que el que tira el gas pimienta no es el que nos quieren hacer creer que es (es uno de gorro gris). Lo estuve mirando y pensando y no encuentro la explicación de por qué querrían hacernos creer los periodistas que es otro quien tira el gas, por que? que tan podrido está todo? hasta donde llega la jugada? quien gana?
Los que pierden somos siempre los mismos.
Perdón por esta intervención sin literatura, saludos
 Diego Corin
24/05/2015 a las 05:22
La hinchada juega de titular siempre! !!!....
 Bigote
24/05/2015 a las 05:09
 Mariano Laboureau
24/05/2015 a las 04:56
Hay una entrada del blog del 2 de febrero de este año, en la que afirmás que cuando escribís en el twitter hacés cagadas. Y la verdad, el tweet que escribiste el día del partido ( el de los que no terminaron la primaria y los que no terminaron la secundaria), me pareció ajeno a este talento que te reconozco cuando te sentás a escribir en serio. Aunque estés drogado. Abrazo.
24/05/2015 a las 04:43
no puede escribir así....
es cosa e' madinga...
 Omar Politi
24/05/2015 a las 00:25
Excelente reseña de algo tan simple que nos pasa... no sabemos (o no queremos, o no nos interesa, o no conviene) tomar el toro por las astas.
Complicidad, negocios, política, etc.
Toda esa parte de la tribuna, oscurecida por nefastos integrantes de una troupe destinada a los intereses de propios y ajenos.
Tal vez algún día, podamos volver a tener ese juguete tan hermoso y sencillo con el que solíamos ser tan felices.
Gracias Hernán
gaston clement
24/05/2015 a las 00:19
Ah no,tambien sos el que escribio qe messi es un perro...lo tuyo es un don ,qe no todos entienden,porque explicar con palabras lo que siente el alma solo lo puede hacer un dotado, gracias mil en nombre de muchos de los que amamos el futbol bonito
24/05/2015 a las 00:54
Y también escribió 10.6 segundos.
24/05/2015 a las 01:16
Y también escribí unos versos que decían:

«Voy en moto
y reboto
como un peloto».
24/05/2015 a las 21:59
Peloto ser lo que persiguen las 22 jugadoras?
  ElTeta
24/05/2015 a las 06:26
Pero le robó el texto del mate a Lalo Mir!
 walter Perruolo
24/05/2015 a las 00:15
La verdad es que no me incluyo en ese plural, me molesta el plural, porque evidentemente el plural comprende a los argentinos en el relato, aunque creo que no lo menciona. Yo creo en el fútbol como juego, me apasiona primero el juego, los Riquelmes, los Messi, los Maradonas. No soy hincha de la hinchada de Boca, soy hincha de Boca y un poco menos de Rosario Central, pero si un equipo juega bien, lo disfruto.

Y no estoy de acuerdo con la idea del "fuimos todos" porque eso implica que no fue nadie. No es un problema social de la Argentina, porque entonces pasaría lo mismo en el basquet, en el tenis, en el cine, en el teatro, en los recitales. Es un problema exclusivo del fútbol (jugadores, hinchas, dirigentes de corbata, televisión, periodismo, políticos).

Yo y mucho de nosotros, los argentinos, ¡no rompimos nada!
 ranxerox
25/05/2015 a las 15:14
vamo ahí! cierto que no es un problema de todos sino endémico del fobal (igualmente el Jorge no dice eso)

Como dijo Dolina sobre un hecho de violencia hace varios años, en respuesta la idea de la sociedad violenta, "en el colegio de escribanos no pasa esto"

también Dolina diría "cómo me gustaría llamarme Perruolo"
 Pablo Vasco
24/05/2015 a las 00:05
"Lo más triste es que no sabemos jugar a otra cosa..." Un final tan hermoso como triste. Abrazo de un hincha de Independiente.
23/05/2015 a las 23:46
Bueno va la segunda parte: Teníamos un jueguete, y como nos peleeeávamos conmstantemente se nos lo quitó. Y punto se terminó la discusion. Eran épocas duras. Hoy veo que estos kilombos producidos por una minoría es un espejo de lo que somos como sociedad, es injusto que paguen justos por pegadores pero hay que tomar medidas, como provisorio que jueguen sin público por 1 año. (Dudo que sirva, en la escuela no funkó el método pero las peleas se acavaron).
23/05/2015 a las 23:34
Me encanta! saludos desde Venezuela
23/05/2015 a las 23:32
Se borró el post mío o se lo devoró el lag=caducó la pagina?
23/05/2015 a las 23:36
Puede ser eso.
elprofeef54@gmail.com
23/05/2015 a las 23:18
excelente, cualquier cosa que se agregue esta de mas.
lucas lucarelli
23/05/2015 a las 23:02
hola Hernan de los mejores que he leido en mucho tiempo. Sos un grande, te felicito, nunca pares de escribir.
23/05/2015 a las 22:30
Excelente Cayota, te seguiré leyendo tus cuentos futbolísticos, a pesar de que el fútbol me nefrega. Los disfruto muchísimo.
23/05/2015 a las 22:59
Este es muy poco futbolístico, de hecho está guardado en la categoría "sociedad".
flavio
23/05/2015 a las 22:20
excelenete mil felicitaciones, y cuanta verdad
23/05/2015 a las 22:11
@DCOLLICO #91... ser parte, asi en general, somos todos los que amamos el fútbol. Ahora, si "Messi es un perro" es parte de que se haya ido todo al carajo, entonces no entiendo más nada. Es uno de los relatos mas emocionantes que he leído en mi vida y a mi me parece que lo más lógico es que cuando alguien termina de leerlo le den ganas de abrazar al amigo hincha de los colores de en frente.

Si hay alguien al leer "Messi es un perro" le dan ganas de pegarle un fierrazo al contrario, o tirarle gas pimienta a los jugadores del otro equipo, la enfermedad ya es terminal.
 diegolija
23/05/2015 a las 22:02
Gracias Gordo.
23/05/2015 a las 22:59
De nada, pelado.
 ranxerox
25/05/2015 a las 15:15
jajsjAjAja, que capo
Adrian
23/05/2015 a las 21:36
Cuando uno encuentra plasmado en palabras las ideas y sentimientos que las cosas de la vida le van generndo,siente como una caricia en medio de tanta tristeza,porque no se siente tan solo.
Este articulo deberia ser de lectura obligatorio en las escuelas...
Gracias por tanta lucidez en medio de tanta irreflexion.
23/05/2015 a las 21:12
excelente hernan.. sos un genio.. saludos desde mar del( no digo la feliz por que hace años dejo de ser feliz por problemas sociales....en fin la actualidad argenta)
Pablo Alabarces
23/05/2015 a las 20:41
Bello y agudo texto, Hernán. Felicitaciones
23/05/2015 a las 20:10
Pero maestro, el que escribió sobre Messi fuiste vos. Entonces sos parte.
23/05/2015 a las 20:31
Claro que soy parte. Por eso el texto está escrito en primera persona del plural. Nosotros, hicimos, rompimos, etc.
Walter
23/05/2015 a las 20:02
Por suerte no sabemos jugar a otra cosa, porque también la vamos a hacer mierda. No aprendemos más.
23/05/2015 a las 20:01
Muy buen texto mi viejo... Me gustó mucho, pero tan solo una opinión, me parece que "picarescas" no es una palabra para decir más de una vez en el mismo texto... ¿No? Cuando lo leí anoche aparecía tres veces y veo que ahora dos porque le diste otra vuelta al anteúltimo párrafo. Abrazo grande, ¡seguínos compartiendo magia!
 JC
23/05/2015 a las 19:53
sos mi héroe Hernán
lucasdan
23/05/2015 a las 19:48
Felicitaciones al que hizo la nota dijo el #85
hace mucho tiempo te leo desde en silencio , hoy necesito escribir.
gracias gordo.
 Juanma
23/05/2015 a las 19:37
El fútbol todavía esta vivo Hernan, mira sigue latiendo por estas cosas: http://www.diaadia.com.ar/deportes/belgrano-la-historia-de-zelarayan-el-tata-y-el-rastrojero-contada-por-ellos
 luis martinez
23/05/2015 a las 19:27
Si. Muy cierto todo lo vertido en esta nota, soy futbolero desde chico y vivi paso a paso la remembranza de el escrito, lastimosamente, lo tube que vivir hasta el final. No es grato para nada, haber roto PRECIADO JUGUETE!

Felicitaciones a quien hizo esta nota y que a parte de buena, es muy oportuna. (Comparto).
23/05/2015 a las 23:00
Muchas gracias quien hizo este comentario.
23/05/2015 a las 19:26
Muy lindo texto Hernán
 diego
23/05/2015 a las 19:04
Mientras siga habiendo nenes que ponen sus buzos a modo de arco en un terreno baldío, seguiremos disfrutando del juguete, lo otro es un negocio en el que negocios y política se funden y que no solo aburre, si no que deprime bastante. El Panadero no mató el fútbol, castigó el negocio.
 mario sifuentes 0laechea
23/05/2015 a las 19:00
Lindo artiuclo. El proximo libros de Casciari debe ser "Cuando el futbol se convirtio en maffia"
 Jhordan PLG
23/05/2015 a las 18:42
No hay que satanizar el fútbol, tiene más cosas para rescatar que para lamentar, obviamente, el ver como un abue con su nieto se abrazan y lloran luego de que su equipo marque un gol no va a hacer que suspendan un partido, o ver la historia del que viaja del interior sólo para ver a su equipo 90 minutos tampoco va a suspender un partido, así como tampoco va a suspender un partido una charla entre 2 o más desconocidos que hablan, ríen, putean, lloran (de alegría o tristeza), saltan, cantan en una tribuna, etc, etc, etc. En este mundo (y en otros) hay de todo, pero los que tiran piedras, gas pimienta, queman estadios, y más, son los que suspenden partidos.
Lo mismo sucede en otros deportes, han visto las que se arman en el basquet de Turkia, Grecia, o en cualquiera de los hijos de la URSS?... Uuuffff.
Lo podrido está en los cabezas, en los hombres corbata, esos son los hdp. Que bonito es ir al estadio señores, volver sin voz, triste o alegre, pero con la frente en alto, sabiendo que cumpliste como buen hincha.
23/05/2015 a las 18:14
Sencillamente buenísimo! La pura verdad envuelta en una metáfora increíble. Aplausos!
23/05/2015 a las 18:08
excelente! Nada mas atinado y tan cercano a nuestra triste realidad!
 daniel carbajal
23/05/2015 a las 18:03
hola Hernán!!
Buenísima la nota.
Solo voy a disentir con Pasión (me acuerdo inevitablemente de Discepolo en el hincha) y creo que Fanatismo es adecuadísima
nestorbotana@gmail.com
23/05/2015 a las 18:02
Voy a la cancha casi todos los partidos de local con mi hijo de 14.
Desde siempre, le insistí en que cante a favor de su equipo. Ni en contra del contrario, ni a favor de la hinchada; a favor de se equipo.
Es claro que teniendo él 14 y yo siendo su padre, fuese yo quién no entendiera nada. Pero creo que deberíamos hacer una campaña en donde todos cantemos a favor de nuestro equipo, porque sino, sucede como en un aviso de TyC de hace unos años, donde un chico entonaba uno de los típicos "lo vamos a matar, lo vamos a matar" y la voz en off decía, que cuando nosotros cantamos eso, ellos (los barras) van y matan.
Se hizo una industria de los barras, tan fuerte que son funcionales a los poderes de turno. Tal vez no podamos pararlos desde nuestro lugar, pero creo que al menos, podemos no darles entidad. Quien te dice, tal vez podamos aunque más no sea pegar las partes del juguete.
nestorbotana@gmail.com
23/05/2015 a las 17:51
Excelente síntesis!!!
23/05/2015 a las 17:47
TREMENDO!!!!! cuanta verdad y que triste verdad.
Abrazo desde un bostero de alma!
23/05/2015 a las 17:45
A mí (como casi cualquier argentino) me gusta mucho el fútbol, el que jugaba el Diego y el que juega Leo, pero hoy se retira del Barcelona uno que he disfrutado/admirado a la distancia, y mucho. Me pongo de pie para aplaudir al Sr. Xavi Hernández.
23/05/2015 a las 17:26
Muy bueno!!
Carlos Fernández
23/05/2015 a las 17:21
Inventamos el "AGUANTE" y los trasladamos al servicio de la mala política.
23/05/2015 a las 16:30
Simple y repleto de verdades. Explicativo hasta para un niño.
Muy bueno.
23/05/2015 a las 20:07
Pero si lo ha escrito un niño, hombre!
23/05/2015 a las 23:02
Un niño gordo.
 Anita
23/05/2015 a las 16:26
Excelente! un placer leerte, siempre
 Marcelo Machado
23/05/2015 a las 16:21
Q claro lo explicas.... grande Hernan, gracias por tanto
23/05/2015 a las 16:01
Muy bueno Hernan!!!
23/05/2015 a las 15:50
Excelente, es un diagnóstico tan claro de lo malo que le hicimos al fútbol.
23/05/2015 a las 15:36
Sin palabras....PURA VERDAD!!!
23/05/2015 a las 15:30
¡Ex-ce-len-te!
ana.maria.diaz8
23/05/2015 a las 15:22
Me encantó, me lo llevo a facebook y a mi blog de deporte, gracias
23/05/2015 a las 23:02
Ok, pero después devolvélo.
23/05/2015 a las 15:20
Genio Hernán!!!
Carola SM
23/05/2015 a las 15:14
Excelente!!! (Y)
ojeda_mr@yahoo.com.ar
23/05/2015 a las 14:46
Muy bueno Casciari, parte del relato me recuerda cuando teniamos el juguete e ibamos a alentar con alegria e inocencia al Club San Jose a la liga mercedina
Benjamin Avila
23/05/2015 a las 14:39
Gran nota... la titularia recordando el origen... Gracias Hernan...
 Tina Zorrilla
23/05/2015 a las 14:36
Increíble. Aplausos
23/05/2015 a las 14:25
Excelente!!!
23/05/2015 a las 14:13
Aplausos de pie.
Saludos Hernan!
 Pablo Eme
23/05/2015 a las 13:40
Impecable!
Aunque pienso que al decir que "no sabemos jugar a otra cosa", se sobre valora este "chiche" y reforzamos el grito de gol 50 minutos.
Hay juguetes muy interesantes y quizás podemos jugar un ratito sin hacerlo mierda.

Saludos.
23/05/2015 a las 23:05
A no ser que ese final, "no sabemos jugar a otra cosa", no se refiera al fútbol, sino a que solo sabemos jugar a romper lo que nos gusta.
 Siguiendo a Pata Dante Díaz
23/05/2015 a las 13:01
Resúmen perfecto !!! y lo más triste, es que es así nomás...
 carogoedel
23/05/2015 a las 12:38
Gracias! Las tardes de domingo, la radio con el fútbol, la cancha del pueblo a dos cuadras, los abuelos que iban al partido y volvían para el mate... el papel picado, todos amigos... sin dudas era hermoso
 Ricardo campos
23/05/2015 a las 12:30
EMOCIONANTE lo que decís.es verdad que lo están exprimiendo al máximo al futbol.y la culpa es nuestra de los hichas q terminamos siendo cómplices en alguna forma u otra forma.te agradezco tanto q me abrieras los ojos...
23/05/2015 a las 11:01
impresionante, sencillo, real. Tenés la facilidad de encontrar las palabras para escribir mis pensamientos. Un genio
  MariPaz
23/05/2015 a las 10:19
No tiene nada que ver con el texto, pero tendrias que habilitar comentarios en el "Aviso Legal". Recien lo descubrí y casi me hago pis.
 pepehillo
23/05/2015 a las 09:37
Simplemente perfecto.
 El Vaggo
23/05/2015 a las 07:17
Lejos, la mejor reflexion de nuestra barbarie camuflada en pasion.
El juguete sigue siendo el mismo, hermoso y divertido como en el principio. Los que cambiamos fuimos nosotros, la forma de jugar con él y destruirlo.
23/05/2015 a las 06:33
excelente!
 HQ063
23/05/2015 a las 06:21
Son crack.
Santiago
23/05/2015 a las 06:05
Genial
 gab
23/05/2015 a las 05:41
Muy buena la reflexión, la verdad... Les dejo una curiosidad sobre el origen verdadero de la palabra "hincha". Surgió en Uruguay a principios del siglo XX, a raíz de un utilero (en esa época tenía otro nombre) del Club Nacional de Fútbol, llamado Miguel Reyes. Era el encargado de inflar -o hinchar- el balón, y dicen que era muy entusiasta cuando miraba los partidos, alentando al equipo. La gente empezó a decir: "Mirá cómo grita el hincha", y al poco tiempo al que actuaba así le empezaron a llamar igual. Poco después el vocablo cruzó el charco, primero a Banfield y luego al resto de Argentina, y con el tiempo se extendería por América Latina y España.
 Jhordan PLG
23/05/2015 a las 18:46
Que buena!, aunque le voy a Peñarol.
alejandra
23/05/2015 a las 05:28
me encantó!!!! Ojala se pueda volver a las canchas en familia nunca tuve el gusto de ir. Genio casciari. Pri.......mera vez q comento
23/05/2015 a las 05:16
Concha de tu madre, cuánta razón toda junta. Lo hicimos pija. Las ganas de ir a la cancha cada vez son menos y hace un tiempo que se me están yendo las de verlo por tv. Me siento vacío...
 Eduardo Miramontes
23/05/2015 a las 05:10
Eso.... y ahora?
 Silvia Maria Balparda
23/05/2015 a las 05:02
Por suerte mi viejo ya no está. Esto que pasa lo pondría triste. Fanático y ex jugador de Racing ( de cuando se tenía un laburo y después se jugaba en un club).... y mi abuela(su mamá) que fue a ver a Racing hasta los 81... Él "hinchaba" por cualquier equipo argentino que jugara en el exterior porque, decía, nos representa a todos. Aunque fuera Independiente.
 Graciela Liliana Medina
23/05/2015 a las 05:00
"NO ME ROBEN EL FÚTBOL, NO ME ROBEN MIS RECUERDOS".

Cuando hablo de fútbol no lo hago porque sea una entendida, apenas puedo saber que son 22 los jugadores dentro del campo de juego, 11 por cada equipo, otro pequeño número como suplentes en el banco esperando entrar, y en los casos de un país normal (lamentablemente no el nuestro) dos tribunas, una alentando a cada equipo que juega dentro del campo, y millones de personas escuchándolo por radio o viendo las imágenes por TV.
Soy hincha de Boca Juniors, y cuando digo hincha, lo digo con respeto, desde el corazón y la camiseta, desde la simpatía por un cuadro del que me hizo mi papá cuando era muy chica, no desde los delincuentes que anoche no solo avergonzaron a sus colores, sino a la sociedad toda.
Cuando observaba las imágenes de algo que solo lleva hoy el nombre de partido de fútbol, porque se ha convertido con el tiempo en una batalla campal, en una puja de intereses económicos y de poder, utilizando la pantalla de una cancha repleta de gente para fines oscuros, recordaba lo que viví de niña, y no podía dar crédito a lo veía y escuchaba.
En mi niñez, para mí sobre todo los domingos, tenían olor a fútbol, a un fútbol donde se contaban los goles y no las víctimas, a un fútbol donde los comentarios hacían referencía a las jugadas magistrales, a los ídolos de esa época, a un balet que uno podía imaginarse desde el sonido de la radio, ejecutando majestuosos pazos que quedarían para el recuerdo.
Los domingos después del café posterior al almuerzo y la sobremesa, cuando mi papá tomaba su radio Spica, que fue modernizándose y cambiando por otras mas sofisticadas con el paso de los años, tenían una voz inconfundible, la del querido "gordo" José María Muñóz, que con los aportes de Dante Zabatarelli, poblaban la paz de la tarde. Por esos días el hecho mas violento que podía producirse, era la protesta de Muñóz por la lluvia de papelitos que caían desde las tribunas y le dificultaban su visión para relatar el partido.
De aquella época quedaron grabados en mis oídos los cánticos de las tribunas,los aplausos cerrados, los recuerdos de familias amigas que en su totalidad iban a la cancha, acontecimiento casi impensado hoy. Recuerdo aún los nombres de legendarios jugadores como "el tanque" Rojas, Silvio Marzolini, "el loco" Gatti y otros que se destacaban por su genialidad dentro del campo, que tenía que ver con el dominio de la pelota y no con las tarjetas amarillas o rojas que se acumulaban durante los 90 minutos.
No quiero ser mas testigo de los manejos espúreos de sectores que se enriquecen a costa de la violencia, no quiero escuchar que los barras son los dueños de los clubes, no quiero tener que informar sobre mas víctimas en las canchas, no deseo acostumbrarme a la violencia, me niego a eso, no puedo salir de mi asombro, quizás ingenuo, cuando alguien dice que las barras amenazan a los jugadores o "los aprietan" cuando hay un partido importante.
Quiero que el fútbol vuelva a ser una fiesta, quiero que los niños de hoy tengan la misma suerte que yo tuve, que escuchen o vean un partido con sus padres y disfruten de un espectáculo deportivo y no de una batalla campal y artera.
Si lo de anoche fue de terror, no me animo ni siquiera a pensar lo que hubiese ocurrido si hubiesen estado ambas hinchadas en la cancha.
La legendaria tragedia de "la puerta 12" vuelve a repetirse cada domingo en cada cancha, al principio nos asombró, pero lo peor de todo es que nos acostumbramos a esto, a sumar decenas de víctimas sin que nadie pague por eso.
Yo no quiero sentirme avergonzada como lo estoy hoy por lo que sucedió, y anhelo que cada simpatizante de cada equipo de fútbol pueda sentirse orgulloso de sus colores. Como dije al principio, soy de Boca Juniors, pero anoche mi corazón se vistió de blanco con una franja roja cruzada, mi corazón fue de River, porque los inadaptados que hicieron esto no tienen perdón, y los que los apañan tampoco.
Si los culpables no pagan, habremos perdido esa fiesta inefable que es el fútbol, la que los argentinos vivimos con una pasión incomparable, el juego ya ha perdido la magia, quizás entre todos la podamos recobrar, pero para eso hace falta mucha voluntad, porque cada vez que un violento ocupe un lugar o utilice este deporte para hacer sus negocios le estaremos quitando minutos de vida. Yo no quiero que me roben el fútbol, porque con él me estarían robando mis recuerdos, esos recuerdos tan queridos que quiero conservar, esos que una vez me hicieron sentir orgullosa de dos colores, que hoy lamentablemente me dan vergüenza.
Hace algún tiempo escuché a algún dirigente decir que la pelota no se mancha, que ellos iban a dar una mano, a esta altura de las cosas, ya no necesitamos que nos den una mano, necesitamos que de una vez por todas, ellos y los violentos, nos saquen las manos de encima.

Graciela L. Medina.

Así me sentí con lo que pasó, y vos Hernán lo pintaste tan claro, ojalá que un día podamos recobrar el juguete.
 El Vaggo
23/05/2015 a las 07:22
Che, nuestro país es un país normal. Que haya imbéciles en las tribunas es otra cosa.
 Graciela Liliana Medina
23/05/2015 a las 20:13
Me refería en este caso, específicamente al fútbol, aunque podríamos hablar de anomalías en otras cuestiones. Yo creo que normal era ir a la cancha a vivir una fiesta, a que cada uno alentara a su equipo y festejara sus goles, a pasarla bien; pero no creo que sea normal jugar competencias entre las hinchadas para ver quien putea mas a la otra, planificar como entrar elementos contundentes para lastimar a los contrarios, o inclusive matarlos, esto también ha pasado en los clubes de fútbol. Mi opinión puede ser equivocada, pero no creo que estas cosas sucedan en un país normal. Y en los países normales, la mayoría de los responsables pagarían por sus delitos, aquí la mayoría sale impune.
Sabes que es lo peor de todo? que nos acostumbramos a lo que no es normal, no es normal que llegues a la cancha y un trapito se te acerque y te cobre $100 pesos para "cuidarte" el auto, y si no se los pagas lo encuentres rayado, con una goma pinchada o peor, o que cuando se juega un partido importante en vez de pagar $100 te cobren $200 ¡para estacionar en la calle! y nadie haga nada aunque todos lo saben. No es normal que cuando un ciudadano común entra a la cancha lo revise la policía y a su lado pase la "barrabrava" llevando bombos, donde nadie sabe que pueden esconder, banderas, etc, etc, ¡hasta un dron ! y nadie haga nada, todos juegan al gran bonete y nadie se hace cargo. La reventa de entradas llegó en el último superclásico a ofertar plateas por $ 35.000 a pagar en 12 cuotas ¿me estás jodiendo?, esto no pasa en un país normal. En un país normal alguien debería estar preso por alguna de estas cosas, y sabes que? Acá no pasa nada y con todo el dolor que me pueda causar, tengo que decir que todo eso no es normal, porque si es así, creeme ¡Estamos al horno!!!!!!!!!
constanza
23/05/2015 a las 04:59
Qué verdadero y triste.
 Graciela Liliana Medina
23/05/2015 a las 04:58
EXCELENTE HÉRNAN, COMO SIEMPRE, TAN CLARO, TAN JUSTO, TAN NUESTRO, COMO CUANDO COMPARTÍAMOS CHARLAS Y LABURO EN "EL DOMINGO", COMO CUANDO JUGABA RACING Y HABÍA QUE AISLARSE PARA VER EL PARTIDO AUNQUE EL SEMANARIO SALIERA CON LA TINTA FRESCA. UN CAPO COMO SIEMPRE, PERO MULTIPLICADO POR MIL. ABRAZO DESDE TU MERCEDES (B). ARGENTINA QUERIDA.
23/05/2015 a las 04:49
Me gusta mucho jugar, pero poco ver partidos. Igual te leí hasta el final.
 luis suarez
23/05/2015 a las 04:46
Lo peor es que no nos dimos cuenta cuando se pudrio todo, eso quiere decir que lo hicieron bien y entramos en su juego, para ser socios participes.
23/05/2015 a las 18:47
Puedo aportar recuerdos, hipótesis y data al respecto. Pero no está bien abundar en el blog de Hernán. Sólo me saco el sombrero porque él supo canalizar en creación toda la bronca que destilé en mis protestas online
23/05/2015 a las 04:40
Y si... Rompimos el juguete. Yo ya tenia sacadas las entradas para ir a ver el próximo clásico River - Boca con mi hijo acá en Córdoba y ahora realmente no se que esperar... Solo me gustaria que nadie se desubique y podamos tener de nuevo un poquito de es espectáculo asombroso que Hernan describe tan bien.
23/05/2015 a las 04:34
Y a alguien se le ocurrió que la picardía también era taparse la boca para que no le leyeran los labios. Se crearon un monton de formas para ver todo menos lo esencial: la pelota, "la esponja"
23/05/2015 a las 04:32
Hay momentos en los que un tema está de moda. Uno ya no quiere oír hablar de las genialidades de Messi, de los femicidios, de la violencia en el fútbol, porque son temas trillados. Pero cuando habla alguien como Hernan, hay que escuchar (en este caso leer).
Con melancolía y añoranza por lo perdido siento y comparto tus palabras. Siendo hincha del Rojo, y tan cerca del clásico, te cuento que me encantó enterarme de que volvieron a campeonar con su Milito el año pasado. No pudimos hacerlo con el nuestro, pero esos dos hermanos son uno. Y su familia es una. Y quiero tanto a esa familia por habernos dado a Gabriel, que me alegro por el hecho de que su madre se emocione con el título de Diego.
Por otro lado te felicito por no caer en el lugar común de muchos hinchas de la academia, que le dan más importancia a lo de afuera que a lo de adentro. Aunque a ellos también los respeto. Porque "si no hay copa, que haya cope para la gente, que canta sobre el dolor y nace nuevamente". Siempre entendiendo los límites, y sin romper el juguete.
Saludos.
23/05/2015 a las 04:22
Una irrealidad ficticia que no sería pesadilla si fuese un delirio de Fontanarrosa. Me lo llevo, que la semana pasada propuse llevarnos de nuevo la pelota al potrero y cagarles el negocio. Al comienzo me recordó al juego de los botones del libro de Pavovlsky, hasta que caí en la cancha.
 Artu
23/05/2015 a las 04:21
el club velez, en la doce al fondo. El primer verde cesped que tuve el privilegio de usar.
 Artu
24/05/2015 a las 16:46
En esencia que significa el fútbol. No es una política, no es un poder, no es el dinero, no son los hinchas. El futbo es un ritual que se repite a lo largo de la vida. Que existe por ser un juego divertido nomas. Por eso, por no ser política, poder, dinero y hinchadas.
El fulbo son esos momentos abajo de farol en el medio de la cuadra con arcos hechos con buzos. Hasta que el padre de Tomasito Mones Ruiz le grita "A comer". El fulbo es ese campito sin pasto con dos postes de luz de arco.
El fulbo es una vuelta al barrio. Al barrio de toda la vida.
Arcano
23/05/2015 a las 04:20
genial, como siempre. Soy uruguayo, ya cerca de los 50 y cuando le digo a los jóvenes que cuando iba al Estadio Centenario las barras de peñarol y nacional compartían la misma tribuna, no me creen. Alguna piña solía haber, pero muy de vez en cuando.
Hernan
23/05/2015 a las 04:20
Felicitaciones Gordo! Es exactamente así como lo contás. El jueves famoso del amigo panadero, junto a mis 2 hijos y mi hermano, después de más de 20 años de abonado en la Bombonera, me tome dos segundos y pensé: que hago acá... Hastío creo que era la palabra más ajustada a mi estado de ánimo... Abrazo grande.
23/05/2015 a las 04:10
La cosa se pudrió parece che
Amateur, berreta, pero en tema (lo mío, claro) https://palabragermen.wordpress.com/2015/05/15/superclasico/
Abrazo
23/05/2015 a las 04:10
Esto es lo que yo sentí, que vengo sintiendo, que vengo negando y renegando..."Como sentirme un día como hoy? Siempre me gustó el futbol, soccer, football. Me divertí con amigos, soñé con jugar en otras escalas... pero me divirtió mas viendo a los que saben hacerlo. Gracias a esos amigos que fueron y te hacen creer que aun se puede divertir en esa profesión. Anoche no comenzó una desilusión, finalizó un cariño, una estima, porque el amor ya lo había consumido. Gracias a los dos Ernestos mas cercanos físicamente, uno por no gustarle ni atraerle el futbol seguí hijo que en lugar de una entrada seguiré comprándote un libro, el otro, Ernesto por esas discusiones de que él no creía en este futbol comercial... Te equivocaste Ernesto Roitter, no solo es comercial empresarial, no solo tienen la camiseta con la marca de una empresa que representa una compañía y no un cuadro de futbol, pero te equivocas ya no es comercio y ya no es político, es social... pero de una sociedad enferma, llena de preconceptos, frustraciones y humillaciones. El futbol que es ese negocio de trata de personas, blanqueado, oficializado y legitimado mundialmente, donde un club es bueno porque tiene mas poder económico para contratar (comprarlos) niños con sueños (de él y de los padres), para engordarlos en sus "canteras" y criarlos a su imagen y semejanza. El futbol que es ese "escape" a nuestros dormidos sentimientos de rabia, racismo y discriminación. El futbol que es esa herramienta de políticos para emplear, contratar, esconder sus manos oscuras de delincuentes. El futbol que es el objeto de estudio y análisis de pseudo científicos de la estrategia y la conducta humana que se sientan 1, 2 o mas horas delante de un micrófono, para elucubrar o realizar esas teorías de modelos sin razón. El futbol que es esa excusa para convertir nuestros antivalores en "folklore", el futbol ha convertido a nuestros ídolos y dioses desde cualquier fé o razón en héroes de cartón peor que un comic o un personaje de película... porque estos son de carne y hueso pero son de cartón."
23/05/2015 a las 03:52
Genial!
23/05/2015 a las 03:52
¿Tendrá arreglo el juguetito? ¿Ya fue?
23/05/2015 a las 03:49
En Guayaquil, aprendí que no hay que ir al estadio. No hay barras bravas, hay malos hinchas, que tiran orines y desperdicios, que tiran humo más que un tren y te patean de la nada por pura locura. Ni la tribuna se salva.

Creo que ya soy de otra generación, de la que mira sentado cómodamente en casa aunque sufriendo o gozando con el equipo según le vaya y que se asombra que el juguete se convirtió en arma.

Buena Hernán! Que se propague también este artículo.

Abrazos!
 gonza
23/05/2015 a las 03:32
aguante racing carajo! los barras no pasan a la historia.
23/05/2015 a las 03:17
Está hablando del juego del PRI, obvio.
23/05/2015 a las 03:42
Sin duda. Hoy el barrabrava Santiago.uy se quedó con las ganas de saltar a la cancha.
Santafesino
23/05/2015 a las 03:14
Yo sigo yendo, y empecè a llevar a mis tres hijas a ver al Tate; a la tribuna, y el juguete sigue firme, aunque sea una ilusión. Lo sé. Y no me resigno. Puro berrinche
 mr_weiland
23/05/2015 a las 03:13
Uff...
 Pablick
23/05/2015 a las 03:12
durante decadas fui enfermo del futbol.
durante unos pocos años me molestaban ciertas locuras del folklore del futbol,
durante un tiempo me molestó mucho que me siga importando el futbol pese a todo lo que me molestaba.
y un dia me curé.
y NO ME IMPORTA NADA

-circo romano, pan y circo
-mientras sigan alimentando el circo del futbol, va a seguir pasando
-no se quejen de la industria que ayudan a que siga viva
-sigan alimentando la maquina del futbol, pero no se quejen.....
-eso es parte de todo eso que tanto les gusta
-nada mas lindo que el futbol, le da la posibilidad al que limpia los baños por dos mangos con veinte y nunca logró nada en su vida, a gritarle "fracasado" a Messi por no hacer un gol en la final del mundial...

futbol, festival de la hipocresia, de valorar una situaciòn depende los colores que lleve en el pecho. festival del prejuicio, festival de quejarse cuando uno es victima de una situaciòn igual que en otro momento hace a terceros.

y un día pude poner la líbido en otro lado, y sentí paz. Encontré el disfrute en otros ambitos y no me importó ni con quien, ni a que hora juega Boca, ni quien lo pasa.

por suerte, ya hace mucho, me pude bajar de ese tren.
23/05/2015 a las 03:43
Gracias a todo eso hiciste PRI en este texto.
 rodrigo elnegro
23/05/2015 a las 03:06
genio Hernan! es la primera vez que comento.. pero ya te leo hace bastante
 Yeti
23/05/2015 a las 03:05
Sos un genio gordo, te banco más que a mi viejo (nunca lo conocí)
  MariPaz
23/05/2015 a las 03:03
Punto clave:
"Y los dueños del juguete se llenaron los bolsillos sin mejorarle el mecanismo".
¿Serán los famosos intermediarios que estan en casi todo"
23/05/2015 a las 03:43
Siempre son los intermediarios, no importa el rubro.
23/05/2015 a las 02:58
https://www.youtube.com/watch?v=U4hHE8NH0tM
23/05/2015 a las 02:58
* "River tenía un carrito" (faltó la tilde)
* Cuanto mayor era su salvajismo (¿en lugar de cuando?)

No es cierto que no sepamos jugar a otra cosa. Lo que creo es que faltan huevos o sobran negocios para terminar con esto.

Ejemplo ya dió Europa de cómo sacar a los anormales.

Salud
23/05/2015 a las 02:59
Todo corregido! Gracias.
23/05/2015 a las 03:02
Epa, ya corrigió todo? Casciari presidente de AFA!
 Natalia Campopiano
23/05/2015 a las 02:57
triste. muy triste
  Carolina Builes
23/05/2015 a las 02:57
¿Top ten?
23/05/2015 a las 02:57
Top ten
 ari ramirez
23/05/2015 a las 02:56
Entre los 10?
 ari ramirez
23/05/2015 a las 02:57
Yhea!
23/05/2015 a las 02:55
top five???
23/05/2015 a las 02:56
no...top ten, pero leyendo primero.
23/05/2015 a las 02:55
Top ten.
  MariPaz
23/05/2015 a las 02:54
Five
tinchoramos1
23/05/2015 a las 02:53
Gordo sos hermoso !!
23/05/2015 a las 03:44
Y no sabés lo que precioso que fui cuando era flaco.
09/06/2015 a las 17:20
Nunca fuiste flaco!.
 Mica
23/05/2015 a las 02:46
Top 5
 Jhordan PLG
23/05/2015 a las 02:45
Pri
 Pablick
23/05/2015 a las 02:44
PRI !
23/05/2015 a las 02:51
¡Uno más rápido que Jhordan! Voy a tener que entrenar más duro

Salud
 Jhordan PLG
23/05/2015 a las 04:28
Literalmente... Me agarraron con el lompa (pantalón) abajo. No hay derecho.
23/05/2015 a las 04:31
Muchas excusas para ser campeones.